miércoles, 27 de julio de 2016

Alfaguara se columpia

   Me entero casualmente mientras veo la televisión del jaleo que se ha montado en torno a un libro que se titula 75 consejos para sobrevivir en el colegio, cuya autora es María Frisa y que ha sido publicado por Alfaguara. El libro está dirigido a niñas de doce años y, como se desprende de su título, consiste en una serie de consejos para afrontar la vida escolar, formulados en clave humorística. La polémica ha surgido porque algunos sectores de opinión, a la vista del sentido concreto de ciertos consejos, acusan al libro de fomentar el machismo y el acoso (¿por qué todos los medios dicen "bullying"?) y están pidiendo la retirada del libro. Yo diría que la cosa va bastante más lejos, pero, si queréis ver información más extensa, pulsad aquí para consultar el "El País" o aquí para ver lo que dice diarioya.es, que profundiza bastante más; por mi parte, voy a dejaros una pequeña muestra de lo que la señora Frisa con su particular humor recomienda a las escolares de 12 años:
   -Cosas básicas para mantener entretenida a tu madre: deja los calcetines y bragas sucias tiradas por el suelo. No ayudes en nada; tú tan ricamente en el sofá.
   -Escucha lo que hablan tus padres cuando creen que no escuchas.
   -No te engañes: nunca, jamás, un profesor da algo bueno a cambio de nada.
   -Esfuérzate en caerle bien al más popular.
   -Que tu mejor amigo sea mucho, mucho más tonto que tú.
   -Mucho cuidado con los buenos sentimientos. AHÓGALOS si hace falta.
   -MIENTE, MIENTE, MIENTE.
   Esto último, visto medio de refilón en la pantalla, es lo que sencillamente me ha escandalizado y me ha animado a escribir este artículo: ¿cómo se puede recomendar algo así (y con insistencia y en mayúsculas) a personas en edad escolar? Echadle también un vistacillo a una hojita con el encabezamiento LO QUE HACEMOS EN EL RECREO del artículo de "El País", aunque yo os recomendaría la lectura de los dos.
   La editorial Alfaguara ha anunciado que no retirará el libro, ya que debe entenderse como una ficción, excusa burda que sorprende procediendo de una editorial de la solera de Alfaguara, ya que está claro que esto no es una historia y por lo tanto no puede situarse en el terreno de lo ficticio o lo real; esto lo que es es una especie de libro de autoayuda formulado en una clave de humor bastante desafortunada y que arroja como resultado una especie de manual de cinismo precoz, muy penoso, por cierto. 
   Alguien en el reportaje televisivo que he visto sostenía que el libro debía entenderse en una clave irónica, pero yo creo que es una ironía muy mal enfocada y, desde luego, completamente fuera de lugar si se dirige a un público infantil. Lo esencial, como en todo mensaje, está en el resultado, en lo que aporta, y, llegados a este punto, cabe preguntarse: ¿educa esto? Me temo que no. ¿Divierte tal vez? No mucho, la verdad. ¿Da pistas desaconsejables? Yo diría que unas cuantas. No ha estado muy fina la editorial Alfaguara con la publicación de este libro.    

8 comentarios:

  1. Hola, Pablo.
    Bueno, estoy de acuerdo contigo. No veo que aporte nada bueno. Yo diría que la escritora lo escribe con ironía: o sea, está recomendando ayudar a la madre, comprender que los profesores hacen cosas buenas desinteresadamente, no debes esforzarte en caerle bien al más popular, tu mejor amigo no ha de ser más tonto que tú, ten buenos sentimientos y no mientas. Dicho así, sin el barniz de ironía, suena mucho mejor. Lo malo es que, estando dirigido a crías de 12 años, es muy probable que no huelan la susodicha capa de barniz. En ese sentido es un fracaso rotundo.

    A.G.R.

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  2. Hoy he estado en la Casa del Libro y he aprovechado para echarle un vistacillo a este, que forma parte de una serie con títulos y planteamientos parecidos. Se trata de algo que está muy de moda ahora: un libro en forma de diario en el que la narradora protagonista va presentando su mundo bajo la óptica de su particular visión de niña y del humor crítico. Creo que no se trata tanto de ironía como de presentarse con la imagen de niña malota, porque lo malote vende. Aun si se contase con la complicidad del lector en el acuerdo de que, naturalmente, eso es humor y los consejos no son los de un tratado de ética sino los de un personaje que va de malote, creo que no queda claro (y menos, para un niño, que no entiende de esas sutilezas lectoras) que esos consejos no estén dados en serio, más aún por el hecho de que van mezclados con otros que sí son sensatos (hay uno que anima a leer): como decía el periodista de diarioya.es, el libro induce a una terrible confusión, y ya, si, como tú señalas, va dirigido a niños...

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  3. ¿De malota? Madre mía, entonces no hay por dónde cogerlo. Lo que faltaba pal duro, que se anime a los críos a ser malotes. Y encima, como dices, mezclado con consejos buenos (leer). En este caso es de agradecer la poca afición de los chavales a la lectura.
    A.G.R.

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  4. Antonio, es que lo que corre hoy por ahí en literatura juvenil es un mundo bastante complejo en el que hay de todo, así que, si existe una corriente educativa que es permisiva y blandita con cualquier cosa que hagan los niños, corriente que -de esto tú sabes mucho- triunfa entre padres y profesores, no es de extrañar que tenga su reflejo en la literatura juvenil. Sabes muy bien que cosas de esas que, a ti, a mí o a cualquiera con sentido común nos parecen reprobables, a muchos les dejan indiferentes o hasta les parecen graciosas. Una niña que se insolenta y le falta al respeto a su madre a ti te parece una malcriada, pero a otros les puede parecer que está expresando su personalidad o hasta ejerciendo un derecho. De ahí viene todo.

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  5. No he leído el libro, solamente unas reseñas y así, a simple vista, no me parece demasiado mal, sobre todo si lo consideramos como una reacción, como un contrapunto irónico al tipo de "literatura" que se fomenta en las escuelas. Los libros que les mandan leer a mis hijos, casi todos de la inevitable editorial Barco de Vapor, los encuentro abominables, anodinos, santurrones, de un políticamente correcto realmente estomagante, como de catequesis progre, en el fondo no muy distintos de los que circulaban durante el franquismo con el sellito "Nihil Obstat". Ganas le dan a uno de preguntarse si no buscarán el advenimiento del "Nuevo Hombre Logsiano". Por no hablar de los libros de texto, salpicados de citas de autores de medio pelo. Seguramente a R.L. Stevenson, Fenimore Cooper o Verne, mientras no se hagan versiones de sus libros respetuosas con la multiculturalidad, la ideología de género y con unos héroes con una inteligencia emocional que te cagas, los encontrarán muy inadecuados.

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  6. Mr. Anderson, suscribo su aversión a los engendros de El Barco de Vapor y demás editoriales reinantes, incluida Alfaguara, que no se nos escape. En cuanto a ese imprescindible instrumento que son los libros de texto, como nunca hay ninguno útil del todo o inútil del todo, lo que hacemos los profesores es seleccionar y suplir donde haga falta. Si es usted de Madrid, le invito a tomar unas cañas un día para que charlemos sobre literatura juvenil y le llevo de regalo un par de libros míos para sus hijos (sin compromiso de leerlos). En este mismo blog tiene usted donde encontrarme. Un saludo.

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  7. Vivo en Jaén, aunque soy granadino. Muchísimas gracias por su amable ofrecimiento. Lo tendré en cuenta cuando vaya por Madrid. Yo también estaría encantado de invitarle a unas cañas si alguna vez viene por Jaén. Un abrazo.

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