sábado, 26 de mayo de 2018

¿Meritocracia o fomento de la incompetencia?

   Leo en el ABC que el Gobierno autonómico de Aragón, dirigido por el socialista Javier Lambán, pagará a sus estudiantes universitarios la mitad de la matrícula si aprueban el 50% de los créditos del curso. Para clarificar: si un curso requiere, pongamos, 80 créditos, a un alumno que apruebe 40, aunque suspenda los 40 restantes, el erario aragonés le pagará la mitad de la matrícula de ese curso. Según el Gobierno de aquella comunidad, esta medida tiene la finalidad de favorecer el acceso a los estudios universitarios y la meritocracia. Coste estimado: seis millones de euros. Condiciones: para estudiantes nacidos en Aragón o que lleven allí dos años empadronados y estén matriculados en la Universidad de Zaragoza.
    Se me ocurren algunas observaciones:
      -Este invento es muy antiguo y tiene el nombre de beca, lo que pasa es que el Gobierno aragonés lo pervierte. Las becas hay que darlas a estudiantes que demuestren con su capacidad y/o esfuerzo ser merecedores de ellas, porque darle una beca a un gandul o a alguien que no vale para estudiar es tirar el dinero. Un ejemplo: en las universidades laborales, si suspendías alguna asignatura perdías la beca; en la de Córdoba, donde estudié de 1971 a 1974, nos decían que para conservarla debíamos obtener una media de notable: seguramente era mentira, pero ¿cómo se obtienen mejores resultados, diciéndoles eso a los alumnos o diciéndoles que con aprobar la mitad de las asignaturas se les paga la mitad de la matrícula? 
    -Porque, desde luego, esta medida sin duda va a favorecer el acceso a la Universidad, pero me temo que para su nivel de calidad y su prestigio va a resultar ruinosa, y quizás hasta para su supervivencia. Ya no digamos la pretensión esa de que representa el fomento de la meritocracia: es, sencillamente, insultante, como se demuestra con este simple reflexión: suponga usted que tiene un hijo en 3º de ESO y le llega a casa con seis de las doce asignaturas suspensas: ¿lo consideraría un éxito o una catástrofe? ¿Lo vería digno de premio? ¿Lo consideraría sinónimo de mérito alguno? Es aberrante la forma en que a veces nuestros políticos nos toman por imbéciles. 
     -No hace falta ser muy listos: si bien aplaudiríamos a alguien que se sumergiera a una sima de 200 metros aunque solo llegase a los 100, consideramos el 5 sobre 10 un aprobado mediocre, no pagaríamos no ya la mitad, sino ni un solo euro por un coche que tuviera dos de las cuatro ruedas y seríamos unos completos imbéciles si premiásemos a nuestros hijos por aprobar 6 de 12 asignaturas, ni siquiera 9, aunque advierto que he conocido a algún padre que lo ha hecho, y así le ha ido. En general, quedarse en la mitad es un resultado mediocre, un fracaso o incluso un rotundo fracaso.
    -Y premiar el fracaso es una aberración. Así pues, esta medida del Gobierno aragonés representa malgastar el dinero en apoyar el fracaso y la molicie, presentarla como fomento del mérito es deplorable y gastarse en ella seis millones de euros es hurtarlos de fines más razonables para darles una ayudita a vagos o inútiles: demagogia populista del peor estilo.  
    -Eso sí: será favorecer a vagos o inútiles, pero aragoneses y con dinero aragonés, faltaría más, a ver si Aragón no va a poder tener su hecho diferencial. 
     Que el problema son las autonomías se ve ya hasta en los detalles más minúsculos.

martes, 22 de mayo de 2018

¿La echará de Cataluña el totalitarismo separatista?

   Ayer tuvimos todos ocasión de ver este vídeo en el que una mujer, harta ya de los abusos de la insidia facho-separatista, se animó a retirar unas cruces que había puesto en una playa uno de esos grupos de acoso a la ciudadanía en que se han organizado los que se quieren adueñar de Cataluña: 

   Cualquiera tendría claro que las playas son para bañarse todos, y no para que unos pocos las usurpen con sus campañas de apoyo al golpismo, por lo que resulta absolutamente razonable que esta brava señora se indigne y se pregunte si lo que pretende esa gentuza es que la playa parezca un cementerio. Al final recibió los aplausos de gran cantidad de personas, las cuales, a mi juicio, hubieran hecho mucho mejor prestándole apoyo en la disputa. Quiero expresar mi mayor admiración hacia esa mujer por su nobleza, su lucidez y su coraje cívico, pero, al mismo tiempo, siento una gran preocupación por ella, la cual me lleva a preguntarme esto: ¿irán a por ella? ¿La echará de Cataluña el totalitarismo separatista? 
    Ya sabéis que mis temores no son infundados. Uno de los mayores responsables del incendio social que se está produciendo en Cataluña, el canalla inmundo conocido como Carles Puigdemont, se refería ayer a otro incidente a propósito de esta nueva manipulación de las crucecitas acusando de violentos a quienes habían atacado a un CDR que las andaba poniendo. En la misma línea se manifestaron una de las que ponían las cruces y un soplagaitas anónimo al que vi de refilón en una televisión: ¡qué malos y qué violentos son esos que quitan cruces, y los que las ponemos, qué buenos, qué democráticos y con cuánto derecho ocupamos la playa de todos con nuestras farsas!
   Este cinismo no solo no es nuevo, sino que es una estrategia muy premeditada, de hecho, era la base sobre la que el independentismo fundaba sus expectativas de éxito: provocar, provocar y provocar hasta conseguir que la víctima de sus provocaciones (la democracia, los españoles, los catalanes no independentistas...) reaccionase, para entonces acusarla de violenta, agresiva, fascista... Es una estrategia muy vieja, yo la he visto muchas veces, en el político desestabilizador, en el futbolista marrullero, en ese grupito de macarras que quieren apalear a alguien y hasta en algunos de los más retorcidos de mis alumnos, y es que esta práctica tiene un rasgo muy definitorio: es muy del gusto de la peor gentuza. 
   Por lo demás, recordemos que el separatismo, además de cínico, es mentiroso y violento (cada vez más), y de día y ante las cámaras pone cara de buenecito y se hace la víctima, pero por la noche y a escondidas pintarrajea coches, llena de mierda una y mil veces las sedes de los que no le hacen la reverencia o lanza cócteles molotov a las casas donde está durmiendo la gente. Con los actos violentos de esta rebelión "no violenta" que hay ya documentados se podría hacer una enciclopedia. Os recuerdo que yo tengo algunas pequeñas recopilaciones, de las que os entresaco estas tres:
-Ley del embudo.
-La guerra sucia del independentismo catalán. 2: la violencia.
-Cataluña batasunizada.
   Esto es lo que el prusés de Mas, Puigdemont, Forcadell, Rovira, los CDR, la CUP, los Jordis, Junqueras o Rufián han traído a Cataluña, algo que creíamos que estaba desterrado de España, pero, ya veis qué cosas, o ha vuelto o no se había ido. 
      Hace unos días, los mozos de escuadra no separatistas pidieron al Gobierno que no los dejase solos. En efecto, no debería dejarlos solos a ellos, ni a esta honesta señora que ha osado quitar esas cruces insultantes (ya que ella misma ha aclarado que el Ayuntamiento de Canet de Mar permitió que se pusieran, erigiéndose así en una suerte de contrapoder público faccioso, como están haciendo demasiados ayuntamientos catalanes), ni a nadie de los que están siendo asediados por el extremismo separatista. Es una inexcusable obligación de todo gobierno y será indispensable para que el separatismo no gane esta guerra en que nos ha metido a todos. 

lunes, 21 de mayo de 2018

La última gorrinada de un personaje patético

   Las cumbres de rijosidad que ha alcanzado Silvio Berlusconi están a una altura estratosférica, como ha demostrado a lo largo de su ya dilatada existencia, jalonada por multitud de episodios escabrosos o groseros, o por méritos como la complicidad con un personaje como Muammar el Gadafi, el dictador libio que contaba entre sus vicios con una repulsiva depravación sexual, del que tomó el término de "bunga bunga" para sus bacanales y al que, al menos en una ocasión, agasajó dejándole organizar una fiesta en una discoteca a la que invitó a acudir a toda joven hermosa que lo deseara. Y, por cierto, no estará de más recordar que la asistencia fue abundante (podréis encontrar fotos en la red), resulta penoso reconocer que en la vergonzosa época de las velinas este personaje enredó a buena parte de la sociedad italiana en su juego. Si tenéis para buscar el tiempo y el ánimo que a mí hoy me faltan, quizás encontréis algún artículo sobre un hecho memorable: el día en que, por aquella época de su escándalo con la menor conocida como Ruby rompecorazones, se presentó por sorpresa al decimoctavo cumpleaños de una de aquellas amigas casi niñas con las que (con más de setenta años) le gustaba relacionarse, que le llamaban "papi". En las fotos de esa fiesta puede vérsele departiendo alegremente con el verdadero papi de la niña, algo que al menos a mí me resulta demencial y repulsivo, habida cuenta de la fama del prócer. 
   A don Silvio ya le dediqué un artículo titulado El "book" de un seductor, en el que incluí algunas imágenes indicativas de su personalidad. Hoy lo traigo de nuevo aquí por su enésimo incidente: en una ceremonia en la que una joven le entregaba dos premios, él se decantó por decir que la prefería a ella: no tiene arreglo, y ya con ochenta y un años. Ved el grotesco aspecto de cacatúa reteñida que tiene y la cara que se le quedó a la elegida:
   El tercer personaje, para acabar de redondear la farsa, es el padre de la chica, un político de Forza Italia al que le hizo mucha gracia la ocurrencia. Parece que papis complacientes nunca le faltan al bambino

domingo, 20 de mayo de 2018

Okupas, promotores ladrones y políticos

   De agosto de 2010 es un artículo de vuestro amigo el guachimán que se tituló Sobre la ocupación y otras formas legales de mangar un piso, que ha sido, por cierto, uno de los más visitados de este blog, cosa que me parece muy significativa. Hablaba allí de un caso ocurrido en Barcelona y que fue sangrante, pues los afectados, un matrimonio del Raval, se vieron privados durante dieciséis meses de su vivienda habitual, debido a que al volver de unas vacaciones se encontraron con que unos okupas se habían apropiado de ella. La práctica de la okupación apareció en España a mediados de los 70, y desde entonces hasta hoy (es decir, durante más de cuarenta años) ha sido una verdadera lacra que ha afectado gravemente a decenas de miles de españoles. Que ni la Justicia ni sobre todo los políticos hayan tenido durante tantísimo tiempo la menor sensibilidad hacia un problema de consecuencias muy perjudiciales para los afectados solo se explica por una razón: eran todos españolitos de a pie, gente de esa buena que en los conflictos siempre desempeña el mismo papel: el de víctima. La información sobre este asunto es exhaustiva, así que me limitaré a dejaros algunas muestras muy elocuentes, como este artículo de 2017 en el que se desvelan cosas como que en España hay unas 90.000 viviendas okupadas, o que el coste que generan para los propietarios solo de Madrid y Barcelona es de 21'4 millones de  euros al año, o bien otro que es tan solo uno de los muchísimos que desmontan la fábula de que los okupas son unos pobrecitos necesitados, pues la verdad es que la inmensa mayoría son gentuza que no solo se apropia de lo ajeno, sino que lo destroza y hace imposible la vida a quienes tienen alrededor, por no hablar de otra cosa también de sobra conocida: que suelen ser profesionales de la okupación, así que la ejercen de forma muy metódica y premeditada, y que esta es una actividad dominada por auténticas mafias.
     Así pues, constituye un inmenso motivo de satisfacción el que, ¡por fin, después de tantos años de calvario para tantos desafortunados!, el Congreso haya aprobado una ley que permitirá que una vivienda okupada sea desalojada en veinte días, y no en los meses y hasta años que han sido necesarios hasta ahora. La respaldan el PDeCAT, Ciudadanos, el PNV y el PP, partido este último que justifica su necesidad en el aumento de los delitos de okupación en un 92%, detalle más que significativo del desmadre a que se había llegado en esta cuestión, ya de por sí escandalosa. En consecuencia, supongo que muy sólidas tendrán que ser las explicaciones para la ciudadanía que tengan dispuestas los grupos que han rechazado esta ley, que son ERC, el PSOE y Podemos. Lo que hasta hoy han dejado caer ante los medios son puras inconsistencias demagógicas que, en lo referente al PSOE, hacen pensar que sigue empeñado en emular los disparates populistas de gente como Ada Colau o Pablo Iglesias. Parece ser que Pedro Sánchez y los suyos aún no acaban de entender que esa estrategia es un suicidio. 
   
   Vamos ahora con los estafadores. Durante los años de la burbuja inmobiliaria y los posteriores, miles de españoles que compraron viviendas en promociones que finalmente quebraron perdieron grandes cantidades de dinero que se fueron por el desagüe de una gestión incompetente o fraudulenta. Algunos tuvieron la suerte de recuperar su dinero o parte de él después de batallar en los tribunales y a estos les resultó muy beneficiosa una ley del periodo franquista, la Ley 57/1968, una norma muy alabada en diversas fuentes, escueta, clara y con una intención de proteger al usuario tan incontrovertible como se desprende de estas palabras de su preámbulo:
   La justificada alarma que en la opinión pública ha producido la reiterada comisión de abusos, que, de una parte, constituyen grave alteración de la convivencia social, y de otra, evidentes hechos delictivos, ocasionando además perjuicios irreparables a quienes confiados y de buena fe aceptan sin reparo alguno aquellos ofrecimientos, obliga a establecer con carácter general normas preventivas que garanticen tanto la aplicación real y efectiva de los medios económicos anticipados por los adquirentes y futuros usuarios a la construcción de su vivienda como su devolución en el supuesto de que ésta no se lleve a efecto.
   La principal virtud de esta ley era que establecía que, en el caso de que los promotores escurrieran el bulto, los bancos o aseguradoras que los hubieran respaldado estaban obligados a responder de sus deudas con los compradores. Lamentablemente, esto tuvo un triste final en 2015 (ver nota 2), pues en ese año se promulgó una ley que exoneraba a aseguradoras y bancos en perjuicio de los ciudadanos, un auténtico retroceso perpetrado en el siglo XXI que demuestra muy a las claras el poder del dinero en nuestro país: sorprende que un parlamento democrático, en plena marea de reclamaciones subsiguiente al tsunami de abusos de la burbuja, despojase a los perjudicados de un instrumento tan valioso para hacer justicia, y más aún cuando, releyendo las palabras de 1968 que he reproducido más arriba, estaremos de acuerdo en que en 2015, y sin tocar ni una coma, conservaban una vigencia absoluta, deberíamos sacar conclusiones acerca de cómo se están deteriorando ciertas cosas en España. Ahora bien, por suerte, la desprotección no es absoluta, como puede deducirse de la noticia de la nota cinco.
    En suma, en el asunto de la vivienda, que constituye un fragmento muy voluminoso de la economía de las personas, la protección que nos brinden las leyes será crucial, y también muy reveladora de si nuestros políticos se ocupan de los derechos de la ciudadanía o de otras cosas que no son admisibles, como la demagogia barata y pseudosocial que solo beneficia a unos cuantos sinvergüenzas o el blindaje de los intereses de los grandes poderes económicos. Como veis por este artículo, es este un terreno en el que existen lamentables sombras, pero también luces de las que debemos congratularnos y estar muy al tanto, porque un percance en el que se halle envuelta la vivienda puede resultarnos muy gravoso o llevarnos directamente a la ruina.  


   Por si os pudiera interesar a alguno, aquí podéis ver la trayectoria sufrida por la Ley 57/1968 y los asuntos a que se refería, reflejada en algunos artículos de "El País":
1,- 2013. Con la antigua Ley de 1968, los bancos y aseguradoras son responsables subsidiarios: Compradores de promociones fantasma recuperan el dinero por una ley de 1968.
2. -2015. La Ley 20/2015 exonera a bancos y aseguradoras: Salto atrás en la protección del comprador de vivienda
3.- 2018. Quienes compraron antes de enero de 2016, podrán acogerse a la Ley 57/1968: Golpe al fraude en la vivienda.
4.- 2018. La amenaza latente de la indefensión: Las cicatrices sin cerrar de la última burbuja inmobiliaria.
5.- 2018. Importancia de la implicación del banco: El BBVA paga al dueño de una vivienda sobre plano para evitar que pleitee

martes, 15 de mayo de 2018

Quim Torr-un

Vengo diciendo desde hace tiempo que la política catalana, perdidos desde hace al menos un lustro la vergüenza, la brújula y el juicio, está sumida en un estado de despropósito y esperpento absolutos. La cosa sería para carcajearse, si no fuera por aquello de que el diablo tiene cara de conejo y por ello, en millares de ocasiones, la mueca, el desvarío o la pirueta de un oligofrénico han tenido como resultado final una tragedia. Entre los honorables (con perdón) que han ocupado la presidencia de Cataluña desde que retornó la democracia brillan con luz propia el molt honorable Jordi Pujol (que ha resultado ser uno de los chorizos más inmensos de la historia de España), el molt honorable Pascual Maragall (que se transfiguró en Pasquall cuando decidió cambiar de chaqueta y servir de submarino del independentismo) y los molt honorables Artur Mas (artífice de un golpe de estado, malversador e implantador del segregacionismo en Cataluña) y Carles Puigdemont (golpista, sembrador del odio y el caos y huido en el maletero de un coche). ¿Creíais que tanto honor era imposible de superar? ¡Necios!, ¿es que no sabéis que, en materia de disparates, el catalanismo desconoce la palabra "imposible"? Aquí tenéis la prueba, el último gigante de la humanidad que va a enriquecer con su grandeza la lista de los primeros mandatarios catalanes:
Resultado de imagen de quim torra
El molt Honorable Quim Torra, centésimo trigésimo primer president de la Generalitat  
   Hace unos días, cuando me enteré de su elec designación por tan edificante personaje como Carles Puigdemont, me hice la pregunta que me figuro que nos debimos de hacer el 99'999999% de los españoles:  ¿quién diablos es Quim Torra? La respuesta es esta: un perfecto desconocido, un político de decimoquinta fila, una mediocridad tan abisal como podría esperarse de quien se ha avenido a aceptar para ser presidente las humillantes condiciones que le ha impuesto ese golpista canalla que se refugia en Alemania, para vergüenza de ese país y de Europa entera. Lo poco que he encontrado en internet va por ese camino, tanto en el aspecto de la irrelevancia como en el de la ejecutoria vacía. Que con estos mimbres se pueda llegar a ser presidente de una comunidad como la catalana (o cualquier otra) da idea de la descomposición a que ha llegado el Estado de las autonomías. El señor Torra, además, carece por completo de dignidad, como pudo verse ya en el pleno de su investidura, que fue una bufonada, un auténtico cachondeo. Resulta grotesco hasta en el nombre: ¿Os imagináis cuando tenga que presentarse ante el rey (cosa que debería hacer) y el jefe de protocolo lo anuncie diciendo: "El honorable Quim Torra"? Si tal escena de película cutre llega a producirse, me figuro que los presentes tendrán que hacer enormes esfuerzos para contener la risa floja, pero he de reconocer que a mí personalmente me gustaría que en efecto llegara el día en que se viese en La Zarzuela y ante el jefe del Estado, a ver en qué quedaba ese delirante tono chulesco que utilizó en su discursito. 

   Así pues, no extraña que en un artículo del pasado día trece Arcadi Espada lo definiera como "un pobre desgraciao". No lo discutiré, pero quisiera añadir un matiz: cuidado con los pobres desgraciados, porque eso mismo han sido un buen puñado de odiosos criminales, lacayos de tiranías asesinas o funestos dictadores. Y este Torra da un poquito de miedo, quizás podría ir por ahí, porque, además de mediocre y tonto, parece ser que es malvado.  Este sujeto es admirador de uno de los más señalados energúmenos del catalanismo de la época de la República: Miquel Badía, el conocido como Capitá Cullons, pura y simplemente un pistolero, que, para colmo, escapó por las alcantarillas cuando Companys proclamó fallidamente el Estado catalán. Suyas (de Torra) son estas palabras: "El coeficiente de inteligencia de un español y un catalán, según las estadísticas publicadas por el ministerio de Educación y Ciencia español, da una clara ventaja a los catalanes". Esto lo escribió en un viejo panfleto de 1982, del que leí un largo extracto en "El Mundo" del pasado domingo (pág. 7), pero es una lástima que no lo pueda encontrar en internet, porque es espeluznante, deberíais leerlo. En fin, un buen compendio de sus flaquezas (y las de su bloque político) lo encontraremos en la excelente réplica que le hizo Inés Arrimadas a su discurso de investidura, merece la pena que lo veáis: 

   En conclusión, este ridículo Quim Torra será sin duda un payaso esperpéntico, pero sería prudente que no nos riéramos, porque (pruebas de ello, como puede verse, las hay por decenas) sus ideas y propósitos lo delatan como un personaje muy peligroso, un Quim Torr-un que, si no nos tira un día las bombas atómicas que agradarían a su odio, su racismo, su segregacionismo y su inmensa estupidez, no será por falta de ganas, sino porque no pueda o no se lo permitamos. No porque sea un mediocre (Eichmann o Stalin también lo eran, por no hablar de Puigdemont, su mentor) deberían menospreciarse las siniestras intenciones que él mismo ha dejado muy claritas. Después de Pujol, de Carod Rovira, de Mas, de Turull, de Junqueras, de Carmen Forcadell, de los Jordis, de Marta Rovira, de Tardá, de Rufián, de Puigdemont y de tantos otros, después de los CDR y del clima de cada vez más violenta segregación que se vive en Cataluña, que se convierta en presidente a un espantajo como este y se estrene lanzando corregidas y aumentadas las amenazas del separatismo no debe tomarse a broma, por muy tonto que parezca. Asquea, pues, aunque no sorprenda, que el Gobierno vasco, por boca de Josu Erkoreka (otro gran payaso cargado de veneno), se haya permitido hoy mismo la provocación de reclamar la desaparición del 155. Aunque la pista esté llena de caricatos, estamos para pocas alegrías: a menudo los payasos son el espectáculo más triste de la función circense. Algo tendrán que hacer los jefes de pista para poner en su sitio a esta plaga.

jueves, 10 de mayo de 2018

Ratas (II)

1. Últimas noticias acerca de la megarrata
Resultado de imagen de artur mas 
   Leo en "El Mundo" una indignante noticia que refiere cómo el Tribunal de Cuentas, en su informe final sobre los enjuagues perpetrados por Artur Mas para llevar a cabo el primer referéndum ilegal en Cataluña, o sea, el del 9 de noviembre de 2014, determina que aquella consulta, auténtica Sanjurjada que fue la antesala del golpe separatista que padecemos hoy, se pagó con dinero público. La noticia explica con detalle los mecanismos con que este fraude se llevó a cabo y es la fuente inspiradora de un enojado editorial de "El Mundo", el cual señala que fue un error no acusar en aquella ocasión a Artur Mas y su gobierno de malversación de fondos, delito que ahora está claro que cometió y que debía haber pagado como se merece: con una pena de cárcel. Este habría sido sin duda el camino más fácil para reventar el prusés; si se hubiese seguido, nos habríamos ahorrado toda la tremenda historia que ha venido después. La Fiscalía y el Gobierno lo desecharon a pesar de las muchas voces y evidencias que aconsejaban hacerlo, ellos sabrán por qué.
2. La ratasabia y otros roedores de consideración
   Así pues, se confirma lo que subrayé en mi artículo titulado Ratas: que la megarrata, que es en realidad el verdadero artífice del nefasto proceso que ha sembrado el odio y la división en Cataluña y la ha sumido en un golpe contra la democracia, recibió paradójicamente unas imputaciones muy por debajo de sus verdaderos delitos. No resulta ocioso recordar que en aquel proceso se vieron favorecidos por parecida suerte otros importantes roedores, tales como Francesc Homs, Joana Ortega e Irene Rigau. A esta última, puesto que fue consejera de Educación entre los años 2010 y 2016, habrá que considerarla una rata con mucho conocimiento, o sea, una ratasabia.
Resultado de imagen de irene rigau
   No son escasos sus méritos; como consejera de Educación, le corresponde mucha responsabilidad en aquella primera rebelión, en la que tanto importaron los centros escolares y que tanto dinero de ese malversado movieron. Ese mismo cargo, además, la pone en el ojo del huracán de una de las aberraciones mayores del prusés: las manipulaciones y segregaciones que ha ejercido el aparato educativo catalán. Tampoco hay que olvidar su lamentable actuación cuando fue asesinado por un alumno el profesor Abel Martínez Oliva, cuya memoria ofendió con esta frase que quedará para la historia: "Ha mort un professor, però hi ha una gran víctima, qué es el nen"; el "nen" al que se refería la consejera Rigau, por si alguien no lo sabe, era el angelito que acababa de matar a Abel Martínez. Sí, ya sé que este es un asunto de otra índole, pero a veces un puñado de palabras exhiben la catadura moral de una persona mejor que mil malversaciones, esta señora se juzga sola.
3. La ratita presumida
    Con ese personaje de cuento podría compararse al ministro de Hacienda, don Cristóbal Montoro, ya que, como ella, presumió en su momento de tener barrida su casita, tralará-larita, y de que el referéndum del 1-O no se sufragó con dinero público.
Resultado de imagen de cristobal montoro
    Puede que esto sea cierto en lo tocante al 1-O, pero, si hemos de creer el informe del Tribunal de Cuentas, está claro que el departamento dirigido por Montoro no utilizó la escoba con la suficiente diligencia en lo referido al 9-N. Creo no exagerar si digo que lo destapado hoy debería hacerle pensar en dimitir, ya que el informe señala que, al menos una factura (aunque fuera de solo 11.785'78 euros), fue pagada directamente con fondos de la Administración central del Estado.

    No puede negarse que el PSOE, Podemos y otros grupos políticos y mediáticos, desde que estalló el bombazo del prusés, estuvieron durante mucho tiempo (algunos, todavía lo están) dispuestos a utilizarlo para segarle la hierba debajo de los pies al Gobierno (¿cuánto tiempo estuvo la SER machacando con que Rajoy debía sentarse a negociar?), con lo cual lo debilitaron, pero, aun así, su actuación ha dado demasiadas muestras de blandura, como lo demuestran este asunto del 9-N, la militancia secesionista que se le está tolerando a TV-3 o esas inhibiciones recientes en la aplicación del 155 que han forzado a Rivera a enderezarle un serio ultimátum. Quizás el líder de C's no tenga toda la razón, pero lo cierto es que el Gobierno tampoco convence del todo, ni en lo relativo a Cataluña ni, mucho menos aún, en esa estrategia de querer salvar los presupuestos pactando el famoso cuponazo con el PNV, porque esto santifica la continuidad en la política de ceder a los chantajes de los nacionalistas, que es ya inadmisible.
    El Gobierno del PP está en una situación muy crítica. Pretende ganar tiempo con la aprobación a cualquier precio de los presupuestos para aguantar un añito más, pero el precio de someterse al PNV, que hasta se permite fanfarronear con una especie de tutela sobre la aplicación del 155, es muy alto: ¿será de ahí de donde vienen las tibiezas que irritan a Rivera? Podría muy bien ser así. Para más inri, esta seria contradicción se adorna con otros grandes problemas, como los diversos sobresaltos por la corrupción, la guerra entre algunos de sus líderes (más bien, algunas) y la falta de aplomo que ha demostrado en el asunto de la sentencia contra los trogloditas de la manada: por muchas manifestaciones que se produzcan contra una sentencia judicial que ni siquiera es firme, un Gobierno jamás puede salir a la primera de cambio con que va a revisar la legislación: eso es algo que debe hacerse de manera reflexiva, motivada y consultada. En el Gobierno y en el PP están muy nerviosos y la razón es sencillísima: su proyecto está agotado y la legislatura, también. Mucho me temo que las próximas elecciones generales van a ser bastante antes de junio de 2020. Bueno sería que se celebraran con la ratita Puigdemont bien encerrada en una ratonera. 

miércoles, 2 de mayo de 2018

Indignos de ser profesores (2)

   Hace algo más de una semana, escribí la primera entrega de este artículo, que se tituló Indignos de ser profesores. Hablaba en ella del comportamiento de un grupo de docentes del IES "El Palau" de Barcelona, los cuales, el día 2 de octubre de 2017, abusaron de su condición de tales para cosas como hacer proselitismo en favor de sus posturas políticas, obligar a sus alumnos a participar en actos de apoyo a sus correligionarios y hacer un relato sesgado de los sucesos acaecidos el día anterior en Cataluña, conductas inadmisibles que llevaron a efecto de un modo que tuvo un resultado más inadmisible aún: la estigmatización pública de una serie de alumnos a través de la descalificación de sus padres. Desde entonces, estos hechos, que son solo una muestra del lamentable estado en que está sumida ya desde hace bastantes años la enseñanza en Cataluña, han generado algunas secuelas informativas. Os dejo aquí enlazadas dos que considero de interés: