Contra la corrupción y la crisis, cambios profundos

Debido a que mi artículo titulado "Contra la corrupción y la crisis, cambios profundos" no aparece ya en el portal del Aula Europea de Humanidades, lo he ubicado en este mismo blog. Aquí tenéis el nuevo enlace:
http://papabloblog.blogspot.com.es/2013/04/contra-la-corrupcion-y-la-crisis.html

domingo, 22 de febrero de 2015

viernes, 20 de febrero de 2015

Ha vuelto Atticus

   Entre los blogs que tengo como favoritos en la columna de la derecha, sabéis que está el de mi amigo Alberto Royo, que se llama Profesor Atticus, un nombre que por sí solo es una elocuente carta de presentación. Alberto ha pasado una temporada sin publicar nada en su blog, pero hoy ha vuelto a la arena de este esperpéntico circo hispano con un excelente artículo que se titula Del aprender a aprender al aprender sin aprender, cuya lectura recomiendo. Con su acostumbrado estilo claro, inteligente y sarcástico, a través de una sencillísima muestra de lo que van a ser los "estándares de aprendizaje evaluables" en la comunidad navarra (que nadie espere que vayan a ser muy distintos de los de las otras), nos deja una contundente explicación del aberrante empobrecimiento de una enseñanza ya penosamente pobre que se va a perpetrar con la LOMCE.
   Desde hace algún tiempo, viene quedando cada vez más claro que uno de los boquetes de corrupción más gigantescos que hemos sufrido en España es el que ha machacado la educación. Hace veinticinco años, la LOGSE empezó una contumaz campaña de permisividad, rebaja de la exigencia, empobrecimiento de los contenidos e infravaloración de la cultura y el pensamiento, con el innegable destrozo educativo que esto ha supuesto para España. Hoy en día, la LOMCE va a dar un paso más: sencillamente, a la cultura y al pensamiento los va a echar a patadas de los programas. Si unimos a esto frivolidades como ese engaño de las competencias, esa incongruencia de convertir en asignaturas cosas como el emprendimiento, esa aberración del bilingüismo o ese disparate de que aprender es hacer, con lo que se pretende desterrar de la escuela todo contenido intelectual, la política educativa del PP va a suponer una tremenda estocada a la ya moribunda educación española. La propuesta pedagógica de la LOGSE, con ser catastrófica, estaba en manos de gente que conocía el mundo de la educación; la de la LOMCE estaría muy bien representada por la nomenclatura que hace algún tiempo presenté en este artículo:
   Como decía aquel viejo chiste de Franco: "Españoles, hace unos años estábamos al borde del abismo, pero hoy por fortuna hemos dado un paso hacia delante". Haber llevado a la educación hasta donde hoy está no es un delito de cárcel, pero es una irresponsabilidad que nos ha hecho un daño incalculable.

miércoles, 18 de febrero de 2015

Las "explicaciones" de la alcaldesa de Redueña

   Decíamos ayer que lo que había hecho ABC con Pablo Iglesias sacando a una antigua alumna suya que aseguraba que el líder de Podemos la había suspendido por llevar perlitas era una auténtica bajeza, por dar crédito a un viejo y torpe recurso que usan algunos malos alumnos cuando han sido bien suspendidos: ir dicendo mentiras acerca del profesor y de las razones de sus suspensos. Me quejaba yo de que los profesores estamos desprotegidos ante estas prácticas, pero, mirad por dónde, en esta época de agilísimos medios de comunicación resulta posible desmontar este tipo de patéticos ataques. A la vista de la envergadura de las acusaciones de la alcaldesa de Redueña, la cadena televisiva Cuatro la ha entrevistado hoy para que las concretase: aquí tenéis el resultado, que deja en bastante mal lugar a esta señora, al PP y a ABC:

martes, 17 de febrero de 2015

Lo de ABC con Podemos

   Señalaba en un reciente artículo que los nervios de ciertos sectores políticos e informativos con Podemos estaban siendo excesivos y significativos y dejaba allí muestras de cómo en este sentido destacaba de largo el diario ABC. Con ocasión de los recientes patinazos del señor Monedero o sin ellos, ABC se ha embarcado en un machacón empeño contra esta formación política, empeño para el que tiene todo el derecho del mundo, lo que sucede es que lo está llevando a cabo con unos métodos tan faltos de ética e inteligencia que no solo llaman la atención, sino que resultan un tanto ridículos, además de reprobables. Os pongo los últimos ejemplos:
   1.- El pasado día 16, este medio puso un foro organizado por ellos mismos al servicio de la ministra de Agricultura para que esta practicase el alarmismo y el electoralismo barato con esta amenaza: 
   ¡Ahí es nada! ¡Ojo con los rojos, que te quitan la vaca! Es exactamente la misma demagogia que practicaba la CEDA de Gil Robles en los años 30. ¿Se habrán vuelto guerracivilistas los del PP y ABC? 
   2.- Creo que del mismo día es una serie de diez fotos que se titula así:
   Nuevamente, ABC destapa el tufillo rancio que siempre le ha caracterizado. No es de mi gusto el apoyo que Podemos recibe de Venezuela, pero la cuestión que ataca aquí ABC, por encima de esa, es otra, es el supuesto lujo asiático de que se rodean estos señores de Podemos. ABC parece estar en la línea de aquella vieja cantinela reaccionaria de que quienes se declarasen izquierdistas tenían que vivir como anacoretas o como mendigos. Eso, naturalmente, es una bobada. Por otra parte, si a ABC le preocupa el lujo de los políticos, no le hace faltra salir de España, que visite ciertas fincas, auténticos latifundios de recreo, donde se solazan en sus cacerías y demás juergas políticos muy renombrados que no son de Podemos
   3.- Hoy mismo, ya da una estocada que, como profesor, me irrita particularmente: un reportaje hecho en torno a la joven alcaldesa de Redueña, que es, ¡qué casualidad!, del PP. En el titular, se entrecomillan estas palabras de la entrevistada, referidas a Pablo Iglesias, del que fue alumna:
   Sinceramente, esto ya me parece una bajeza de grandes dimensiones. Soy plenamente consciente de que, para parte de los alumnos a los que alguna vez he suspendido, soy el peor canalla que pisa el planeta Tierra, un monstruo de injusticia, un incompetente arbitrario que no se merece el sueldo que gana...; soy perfectamente consciente también de que, desde las bocas de algunas de estas personas, saldrán los motivos más inverosímiles y descabellados invocados como razón del suspenso que les puse. Esto es algo tan viejo como el mundo, y tiene muchos nombres: habladurías, maledicencia, calumnias... ¿Quién puede frenarlo? Nadie, porque, con el paso del tiempo, nadie puede coger in fraganti a esos lanzadores de embustes y ponerlos ante las razones verdaderas (o sea, los exámenes mal hechos) de sus suspensos para dejarlos en evidencia. Así pues, todo profesor está al alcance de esta venganza de los descontentos menos escrupulosos. Sacar a esta señora diciendo estas cosas es una iniquidad de ABC, porque saben que, ni aunque quisiera, podría Pablo Iglesias ir mañana a su redacción a explicar que a lo mejor la hoy alcaldesa de Redueña no fue suspendida por llevar perlitas, sino por otras razones de más peso.
   Termino diciendo algo que ya he dicho en más ocasiones: Podemos está poniendo muy nerviosos a unos cuantos, que están tan obcecados que no se dan cuenta de que la guerra sucia informativa les deja en un pésimo lugar. Y favorece a Podemos, naturalmente.

domingo, 15 de febrero de 2015

Los sobresueldos en CCOO de banca

   Hoy viene en "El País" la noticia de que los delegados sindicales de CCOO en el sector de banca han recibido en los últimos cinco años 3'7 millones de euros en sobresueldos pagados por las propias entidades frente a las que defendían los derechos de los trabajadores. Aparte de esto, Comfia (nombre de la federación de banca de CCOO) recibió entre 2008 y 2012 una cantidad de 4'98 millones en ayudas directas y 3'38 por asistencia de los delegados sindicales a consejos de administración. Os recomiendo la lectura en profundidad de la noticia, en la que hay abundancia de gráficos y datos, pero os entresaco algunos significativos:
   -Entre 2008 y  2012, en plena crisis, el sector bancario perdió más de 30.000 empleos.
   -En ese mismo periodo, Comfia aumentó su patrimonio de 7'6 millones a 12'1.
   -Los beneficiarios de estos complementos salariales fueron unas cien personas o algunas más, en su mayoría, de la ejecutiva estatal y la federación de Madrid. Las aportaciones totales recibidas por los mayores  beneficiarios oscilan entre los 54.269 euros y los 92.301. 
   -Comfia sostiene que los complementos son legales y justos.
   
   Pienso que difícilmente se podrá ejercer una reividindicación sindical seria cuando te dejas tratar tan bien por la patronal que debería ser la parte contraria. En el sector que me toca, la educación, hemos visto algo parecido: a base de liberaciones y fondos a través de cursos, la Administración, controlada por los distintos partidos en el poder, domesticó hace mucho tiempo a los sindicatos. El resultado está a la vista: el profesorado ha quedado indefenso y está siendo víctima de injusticias de todo tipo: rebajas salariales, aumento de horas lectivas, brutales pérdidas en puestos de trabajo, empeoramiento de las condiciones de trabajo, indefensión ante ataques externos... Al final, los porpios sindicatos han sido también víctimas de esto, ya que esa Administración que los manipuló, ahora, una vez han perdido la credibilidad del colectivo, los ha arrinconado y apenas les hace caso. También el modelo sindical está corrompido y ha tenido su parte en este desastre. A veces, uno mira el panorama y le da la sensación de hallarse ante el paisaje que queda después de un terremoto.  

viernes, 13 de febrero de 2015

Para los que dudaban de la capacidad profética del guachimán

   Mirando las estadísticas de este blog, me encuentro con que en los últimos días ha recibido algunas visitas este artículo de mayo de 2011, del que ya, hablando con sinceridad, ni me acordaba:
   Hace cuatro años, ya se veían venir las cosas que hoy están sucediendo y el guachimán lo advirtió, pero, claro, como este blog solo lo leéis un puñado de amigos y/o curiosos, pues ese tiempo que hemos perdido. Señores Rajoy, Sánchez, Díez, Díaz, Iglesias, Mas, González, Urkuyu, Rivera, etc., etc.: ¿hasta cuándo piensan seguir ignorando los artículos de La garita del guachimán? Ustedes mismos.

El harakiri del PSOE en Madrid



A mis amigos del PSOE (que son muchos y buenos), a menudo les digo que su partido debió empezar el 21 de noviembre de 2011 un proceso renovador sin concesiones a la autocompasión. Una refundación en toda regla, con los congresos (re)constituyentes que hubieran hecho falta, la ineludible autocrítica, el profundo e imprescindible replanteamiento de propuestas, proyecto y políticas y una renovación a fondo de estatutos, caras y cargos. Tampoco hubiera estado mal un público reconocimiento de los graves errores cometidos y una promesa creíble de retomar las políticas socialdemócratas que nunca debió abandonar. A algunos que durante muchos años le votamos, también nos hubiera gustado ver una clarificación en una cosa: la idea territorial, en el sentido de que el PSOE no tenía dudas acerca de la unidad de España. Sinceramente, pienso que todos los que creíamos y creemos que el PSOE es un partido indispensable para nuestra democracia hubiéramos visto con muy buenos ojos algo así. Dadas las cosas ocurridas en la era del ladrillazo y los resultados de 2011, haber hecho esto hubiera sido lo más prudente para el PSOE, porque este partido estaba obligado a recuperar una credibilidad que andaba por los suelos. Por muy duro que hubiese resultado ese proceso, hubiera sido mucho mejor que lo que ahora estamos viendo en Madrid: después de más de tres años perdidos, un harakiri chapucero y apresurado, consistente en expulsar a un líder que ni siquiera está imputado y a las puertas de unas elecciones.  
Parece ser que Pedro Sánchez y la Ejecutiva Federal del PSOE, con este paso, han querido dar muestras de fortaleza, pero me temo que las han dado de todo lo contrario, por múltiples razones: la manera fulminante de despacharse a un líder que, a fin de cuentas, estaba ahí tras ganar unas primarias, el ir a sustituirlo por alguien puesto desde arriba, el no haber respetado algo que se llama presunción de inocencia, el salir después diciendo que no se le destituía por lo del tranvía de Parla, sino por las malas perspectivas electorales que arrojaba… De ser cierto esto último, todavía es mucho peor, porque señalaría que el PSOE respeta muy poco las decisiones de su militancia y que Pedro Sánchez es capaz de usar el sistema de la defenestración a poco que se ponga nervioso. Con todo esto, cabe hacerse una pregunta: ¿alguien cree que las perspectivas electorales del PSOE en Madrid son ahora mejores? Me temo que la destitución de Tomás Gómez, a pesar de que no es santo de mi devoción, ha sido un disparate político que Pedro Sánchez va a pagar muy caro. O el PSOE se toma en serio su renovación o se enfrenta a un auténtico riesgo de hundimiento.

lunes, 9 de febrero de 2015

El vuelco en la educación tampoco puede demorarse

   Veo esta mañana en "El País" un nuevo estudio demoscópico cuya principal novedad quizás sea esta: que la suma de la estimación de voto de PP y PSOE es del 39'2%, frente al 39'9% que suman entre Podemos y Ciudadadanos. Que las dos principales fuerzas emergentes tuteen ya a los tambaleantes partidos que han hegemonizado el poder durante las últimas décadas es un síntoma más de algo incontestable: que España necesita sin excusas ni demoras un vuelco regenerador. Unas páginas más adelante, me encuentro con una carta titulada Hundir la pública, que firma una profesora llamada Estrella Martín Francisco, en la que se queja amargamente del trato que se está dispensando a los profesores desde hace muchísimo tiempo, trato que debería avergonzar a nuestros gobernantes y a la sociedad. Este maltrato es un factor clave del conjunto de elementos que han conseguido que no podamos precisamente enorgullecernos del actual estado de nuestra educación, el cual está más relacionado de lo que se piensa con esos males que tanto daño nos han hecho y ante los que ahora nos escandalizamos. Durante años, la sociedad española aceptó que ninguna política fuera condenable si traía enriquecimiento o dinero fácil; que delincuentes procesados por corrupción se presentasen a elecciones que a menudo ganaban, y hasta por amplias mayorías; que se descubrieran asuntos de corrupción que quedaban impunes y hasta fueran afrontados con insultante arrogancia por sus implicados; que todo, en especial, un bien tan esencial como la vivienda, se pusiera en unos precios de magnitud abusiva que al final se han vuelto dramáticamente en nuestra contra; que las palabras ética o principios sonaran a chiste; que en las relaciones sociales fueran ganando cada vez más peso la grosería, la desconsideración hacia los demás y la prepotencia: todas estas cosas se admitieron porque España es, desde hace mucho tiempo, un país con una pésima educación cívica, moral y política, o sea, un terreno abonado para que prendan bien malas hierbas tales como la corrupción, el todo vale, el abuso y la injusticia, esas que hemos necesitado que se convirtieran en plaga para ver lo perjudiciales que eran. 
    El mejor herbicida contra estas plantas son los principios. Los principios deberían ser lo primero, por algo se llaman así, y los principios se adquieren y se transmiten a través de una educación de sólidos fundamentos éticos e intelectuales. Las personas nos educamos desde muchas fuentes, pero las más apropiadas para emanar principios son la familia, la escuela, los medios de comunicación y el ejemplo que transmitan quienes tengan responsabilidades públicas. ¿Cuáles son los principios más apropiados para una sociedad sana? Cualquiera podría decir unos cuantos: honradez, responsabilidad, respeto del deber y de las personas, sinceridad, seriedad, sentido del compromiso, sensatez, cumplimiento de las obligaciones, justicia... Un miembro de una sociedad libre y cívica, en lo que toca a su relación con la comunidad, debería guiarse por estas pautas y tener garantizado que los demás iban a hacer lo mismo, lo que equivale a decir que debería tener garantizados sus derechos. Deberes y derechos van siempre juntos. En esa sociedad libre y cívica, tienen que ser razonables y bien equilibrados.
    ¿Qué ha sucedido en la escuela?  ¿Qué puede estar ocurriendo para que Estrella Martín termine su carta con estas palabras: no sé si somos muchos o pocos los que sufrimos este acoso, pero sí conozco muchos casos en los que se nos destruye como personas y como docentes? Terribles palabras sin duda, las cuales doy fe de que no esconden una paranoia de esta profesora, porque me temo que sí, que son muchos los profesores que hoy en día padecen este acoso, como son demasiados los que acaban sufriendo insomnio, ansiedad y hasta depresión, los que tienen que recurrir a pastillas, tratamientos y bajas, esto es cosa sabida por el colectivo y por la gente bien informada, y respaldada por datos concretos recopilados por los sindicatos que han prestado atención a tan preocupante fenómeno, tales como ANPE o APIA. Sin duda que la Administración educativa está también muy al tanto de este problema, ¿qué ha hecho o qué hace para atajarlo? Otro síntoma que debería alarmar mucho a la sociedad y a la Administración: el abrumador número de docentes que miran hacia la jubilación con verdaderas ansias, como si la considerasen el final de una pesadilla. No es normal que sean tantos; no es normal que yo haya hablado con personas de 50 años y hasta de 48 que estén ya pensando en la jubilación como una solución esperanzadora. Y diré para los malintencionados que no es por esa calumnia indecente y malvada de que los docentes somos unos gandules, sino por algo que seguro que tiene que ver con nuestro sistema educativo, porque yo, que llevo en la enseñanza treinta y dos años, empecé a captar este fenómeno hará unos quince o veinte, o sea, que no es de siempre. Y va en aumento, ya digo que nunca lo he visto tan extendido como ahora: ¿por qué hay en España tantísimos docentes que están deseando jubilarse? ¿No se lo ha preguntado nadie con capacidad de resolver este problema y los que hay detrás, que son indudablemente muy graves? ¿Sí se lo han preguntado? Entonces, ¿qué están haciendo para resolverlos?
    Lo que está detrás es sin duda el cáncer más destructivo de nuestro sistema: la presión sobre el aprobado. Este es un problema ya viejo, que empezó a manifestarse con la implantación de la LOGSE, sistema que venía a arreglar la educación española por el expediente de aumentar el éxito escolar, entendiendo como éxito el aprobado. A más número de aprobados, mayor éxito escolar, se llevan diciendo desde hace ya veinticinco años políticos y pedagogos, sin entender que eso es una falacia, que el verdadero éxito escolar es el aprobado que refleja con veracidad el aprendizaje adquirido por el alumno, no cualquier aprobado, pero los que mandan, como se niegan a ver esto, empezaron por crear un sistema que exigía muy poco al alumno: nuevo error, porque lo que la experiencia ha demostrado es que los alumnos, cuanto menos les pides, menos están dispuestos a dar, lo que con el tiempo ha llevado a una falta de compromiso cada vez mayor y un nivel de estudio cada vez más bajo, con el consiguiente mayor descenso en los conocimientos y en los aprobados. ¿Qué solución se ha encontrado entonces desde los poderes educativos? La presión sobre la nota, el acosar al profesor que pone más suspensos de los que les gustaría, independientemente de lo justos que sean. Y en los últimos años, cada vez con mayor virulencia, la presión institucional se ha visto reforzada por la familiar, e incluso por la estudiantil. Cada vez es más frecuente que un alumno, ante un examen mal hecho y bien suspendido, exija con soberbia de petimetre explicaciones al profesor, en lugar de dedicarse a mirar sus fallos y tratar de corregirlos mediante el trabajo y el estudio; cada vez es más frecuente que los padres se crean las patrañas de sus hijos y acudan a los centros a indagar o protestar sobre los supuestamente inexplicables suspensos obtenidos (que, en la práctica totalidad de los casos, están muy bien puestos: la enseñanza española está en manos de profesionales responsables, no de descerebrados), en más ocasiones de las deseables, con modos inapropiados. Lo que se debe conseguir mediante el esfuerzo, se quiere conseguir mediante la presión: este es el origen de los males.
   Y así, en la escuela, que debería ser y es transmisora de principios rectos, se cuelan y medran métodos repulsivos: la falsificación, la holgazanería, el acoso, la trampa. Llevamos años preocupándonos por los malos resultados obtenidos por los estudiantes españoles en las diversas pruebas internacionales. Demagógicamente y movidos por intereses particulares, nuestros gobernantes señalan hacia causas que no son ciertas, con el fin de ocultar su incompetencia y su pasividad ante el verdadero problema: los estudiantes españoles no obtienen mejores resultados porque muchos de ellos ni estudian, ni se esfuerzan, ni aprenden lo más mínimo, ya que en nuestro sistema llevan instalados mucho tiempo una serie de mecanismos que les permiten aprobar sin molestarse, fundamentalmente, uno: la presión sobre los profesores. ¿Cuál es la postura de estos ante este estado de cosas? Los hay que no perciben estos problemas y que, si leyeran estas líneas, dirían que son un disparate, que ellos han puesto siempre las notas que han creído apropiadas sin que nadie les presionase. Me alegro por ellos y nada tengo que objetar a su postura, pero, puesto que he visto a muchísimos que, como Estrella Martín o como yo mismo, sí han percibido esa presión, voy a centrarme en ellos. Unos lo que hacen es no ceder y evaluar en conciencia y con arreglo a lo demostrado por el alumno, con lo que se arriesgan a enfrentarse al mecanismo de presiones que acabo de describir; otros lo que hacen es claudicar y aprobar a los alumnos que lo merecen y a muchos que no, con el fin de quitarse problemas. ¿Cómo lo consiguen? Los procedimientos de la claudicación son múltiples, he aquí algunos de los que he visto: dar unos contenidos paupérrimos de tan facilones, poner unos exámenes ridículos, evaluar solo mediante sencillísimos trabajos e incluso pasarse al final del curso días enteros persiguiendo a esos alumnos que no les entregan ni eso, convertir los treses, los doses y hasta los unos en cincos...
   Dice Estella Martín hacia la mitad de su carta: Al final vemos que lo mejor es no destacar, que los alumnos estén contentos, aunque no aprendan ni se esfuercen, y sentirnos como la vaca que mira al tren: ninguneados, acosados por un sistema deshumanizado que no compartimos y sin valorarnos nosotros mismos.  Debe deducirse de ello que al que claudica no le va mejor que al que resiste, porque, si este está destinado a enfrentarse a la presión, aquel se enfrenta a la frustración y la mala conciencia. Pienso que no podemos aguantar así por más tiempo, que el país no puede permitirse un sistema educativo de resultados insatisfactorios y carcomido por una gran falsificación que, además de ser contraria a todo principio, es la causa fundamental de los malos resultados. Pienso que es cierto que un país que maltrata a sus profesores es un país enfermo, y en el nuestro la enfermedad se redobla por la hipocresía, ya que constantemente se oyen voces clamando en nuestra defensa al mismo tiempo que se nos abandona; es un sarcasmo que algunas de las voces que más claman pertrenezcan a políticos que nos han tratado particularmente mal. En España estamos todos muy de acuerdo en que urge cambiar radicalmente muchas cosas que nos han hecho daño y eran insostenibles, cosas como la cultura del dinero fácil o la permisividad ante la corrupción. También en la educación existen ramas podridas. El vuelco en la educación tampoco puede demorarse, porque, aunque algunos sean tan ciegos que no se den cuenta, una educación basada en principios sólidos es un instrumento muy poderoso contra la corrupción, la desigualdad y la injusticia.