viernes, 3 de agosto de 2018

Síntomas inquietantes

   Que este no es el mejor de los mundos posibles ya nos lo descubrió hace muchísimo Voltaire en su novela Cándido, de manera que nunca tendremos que extrañarnos de que haya conflictos, injusticias, abusos, delitos y graves desacatos, pero últimamente se vienen produciendo en este país que algunos nos hemos decidido a volver a llamar España una serie de desmanes que alarman porque sus autores parecen estar convencidísimos de que están en su pleno derecho de cometerlos, en general, por una legitimidad supralegal que los justifica a ellos por ser quienes son  o por pertenecer a algún colectivo tan agraviado que lo faculta para todo tipo de tropelías. Os dejo aquí una relación de los más notorios que he detectado:   
1.- El prusés. La madre de todos los motines de la España de hoy. Como, según los segregacionistas, Cataluña tiene derecho a independizarse por el centón de insensateces que arguyen, ya que no parece que el resto de España lo vea igual, ellos se creen legitimados para el torrente de abusos nacionalistas y totalitarios que está cometiendo. Golpe fascista promovido desde las instituciones autonómicas, pagado con dinero público y elevado a mayúscula amenaza para la democracia. Poco más hace falta decir.
2.- Alsasua. Una panda de borrachos de fascismo y bebidas espiritosas agrede a cuatro personas porque las considera indignas de estar en "su" país. Violencia y segregacionismo defendido por sectores "progresistas" tales como el gobierno navarro o cierta prensa revolucionaria.
3.- Taxistas. ¿Qué usted pone un negocio que le hace la competencia a mi monopolio? No se preocupe, que ya me encargaré yo de cargármelo a patadas, agresiones, amenazas y paralización de las calles, con el apoyo de Podemos  la comprensión del Gobierno.
4.- Entrada a lo bestia en Melilla. Me refiero a la del pasado 26 de julio, una de las más violentas, sobre todo, en su agresividad contra las fuerzas de orden público españolas. 
-5.- Guecho. ¿Qué los nenes quieren más juerga a las tantas de la noche aunque se haya acabado la fiesta? ¿Cómo se atreve la policía a quitarles los aparatos de música? ¡A por elloooos, oéééééééé, a por ellooooos, oéééééééé!
-6.- Manteros agreden a mozos de Escuadra. Esto tampoco es nuevo. ¡A ver si se enteran esos pesados de guardias de que los manteros TIENEN DERECHO a la venta ilegal!
-7.- Mantero hiere de gravedad a un turista. Pues igual. ¿Quién se ha creído esa tía que es para pasar con el carrito entre los puestos? ¿Quién se ha creído el yanqui ese que es para defenderla? ¡Toma zurriagazo, para que te enteres!
-8.- Ataques a los cuerpos de seguridad en La Línea de la Concepción. Tampoco es nuevo, solo es lo más grave de este comportamiento porque ya es cada vez más frecuente, más violento y con más implicados. ¡A ver si les dejan a los pobres traficar en paz, joder!
    ¿Por qué cada vez quienes se saltan las leyes o actúan con violencia parecen ser más, estar más convencidos, respetar menos a los representantes de la ley y engallarse con mayor impudor en conductas insostenibles? Las razones sin duda son muchas, pero en todos estos casos observo el denominador común de una repugnante perversión de los valores. Esto es algo que se está produciendo con una deletérea facilidad en el momento actual, y suele hacerse desde sectores políticos o informativos que, exhibiendo un exceso de demagogia y frivolidad y una notable carencia de principios, no vacilan en defender lo indefendible cuando por cualquier razón les conviene. Ejemplos los hay a montones: Juana Rivas puede cometer la enormidad de no entregar a sus hijos porque es mujer; los independentistas pueden portarse como nazis porque Cataluña ¡debería ser independiente!, los energúmenos de Alsasua tendrían que haber sido absueltos porque, total, solo eran unos simpáticos muchachos un poco independentistas que zurraron a unos perros de la Guardia Civil y a las... de sus novias. Consecuencia: si lo de esos vale, lo mío también, dirán otros. Hace unos días, vi en la televisión una noticia que hablaba de dos sesentañeros que se estaban dedicando a reventar oficinas. El medio que informaba sobre el hecho terminó la noticia diciendo que, claro, como los pobres tenían pensiones muy bajas, se habían visto obligados a robar. ¡Habían robado en más de treinta sitios! Con unos medios de comunicación que reproducen de manera tan estúpida el manoseado discurso exculpatorio del progresismo tontuzo, no hay manera.

sábado, 28 de julio de 2018

Si hubiera sido Juan Rivas...

   Cuando el verano pasado estalló el asunto de Juana Rivas, me pronuncié en un artículo en el cual expresaba mi perplejidad ante el hecho de que una persona cometiera el delito de retener a sus hijos y que por ello tanto los habitantes de su pueblo como la práctica totalidad de nuestros medios de comunicación se volcaran en su favor en una reacción histérica que dejaba de lado lo esencial: que esta señora no solo estaba incumpliendo las leyes, sino que además estaba desoyendo olímpicamente los reiterados llamamientos de la Justicia para abandonar su desafío. También expresaba mi condena de lo que me parecía una manipulación de un tema tan delicado como la violencia de género, manipulación ejercida por la señora Rivas y por el entorno radicalizado que la jaleaba, compuesto principalmente por Maracena (su pueblo), diversas asociaciones de un feminismo bélico y, muy en especial, doña Francisca Granados, una persona que no pudo entender su oficio de asesora de una forma más desafortunada.
   Como no podía ser de otra manera, la señora Rivas acabó encausada y como, le pese a quien le pese, en España hay una Justicia y la Justicia lo que juzga son hechos por los que condena o absuelve, dado que los que ella se permitió violaban las leyes, ha sido condenada. Pero, si el año pasado nos tocó contemplar el insólito motín que se produjo en favor de alguien que se saltó un buen puñado de normas, este año nos toca la segunda entrega de ese mismo espectáculo y con parecidos actores: manifestaciones de feministas y paisanos de Juana protestando por la condena y medios de comunicación haciendo lo mismo, a través de artículos que llegan a ser tan sesgados como este de "La Vanguardia" o este otro de eldiario.es, que hacen ambos algo muy parecido: una condena del juez, de la sentencia y de Francesco Arcuri (que era la parte agraviada, no el acusado), omitiendo por completo lo que se juzgaba: los hechos de Juana. Y los hechos de Juana son indiscutibles: sustraer a sus hijos y negarse reiteradamente a devolverlos; es indiscutible también que promovió el desorden social en beneficio propio y, por último, el juez tiene razones más que suficientes para pensar (como pensamos otros) que explotó el argumento del maltrato. En consecuencia, teniendo en cuenta que, como es lógico y ya he dicho, la Justicia juzga hechos, nadie que pretenda hablar de esto con objetividad puede decir que no había muy poderosas razones para condenar a Juana Rivas. Las mujeres también están sometidas a las leyes, aunque exista la dolorosa realidad del maltrato, y Juana Rivas las ha violado, a decir de un juez, que es persona capacitada y señalada para hacerlo.
   Está cada vez más de moda montar circos en airada protesta por las decisiones judiciales, por desgracia, con el propósito de torcer las que no gustan a los montadores de bronca, pero quiera Dios que no llegue el día en que las condenas o absoluciones dependan de las manifestaciones de grupos radicales (feministas o del ismo que sea), de las concentraciones en la plaza de Maracena, Ribadesella o San Sebastián de los Reyes, ni de las monsergas sesgadas de periodistas con intereses de partido o con ganas de crear confusión. Ni, por supuesto, de las convicciones particulares de nadie, por muy ministro que sea, así que inquieta que, desde sectores del Gobierno, estén empezando ya a sonar aires de indulto para Juan Rivas. ¿Por qué? ¿Por ser mujer? ¿Aun habiendo hecho las cosas que ha hecho? ¿Les dolería lo mismo esta sentencia a las señoras Calvo y Celaá si hubiera recaído sobre alguien llamado Juan Rivas? La igualdad de todos los ciudadanos ante la ley es una cosa muy seria, conviene no jugar con ella ni aun siendo ministro.  

martes, 24 de julio de 2018

La plaza de La Merced

   Con el título La plaza de La Merced, publica hoy "El País" una carta mía con el siguiente texto, que difiere muy poco del que ha aparecido en el medio comunicativo:
    Imagínese usted que va a Málaga de vacaciones y quiere darse un paseíto por la famosa plaza de la Merced, pero, al llegar allí, se encuentra con que es imposible, porque una organización la ha cubierto de cruces como si fuera un cementerio. Decide usted entonces acudir al plan B: ir a darse un bañito a la playa de La Malagueta, pero, al llegar allí, le resulta imposible, porque la misma organización ha convertido aquello en otro cementerio, con lo que no puede usted ni tender su toalla.  Indignado, se queja a un policía municipal, el cual, muy serio, le informa de que la máxima autoridad del Ayuntamiento respalda esa iniciativa, por considerarla un uso de la libertad de expresión. Luego se entera de que la protesta reclama la libertad de unos personajes que pretenden romper el país. Seguramente, pensaría usted que una parte de los malagueños y su alcalde o alcaldesa se habían vuelto locos, y quizás se plantease no volver a pisar por allí. Bien, pues parece que, si esto sucede en cualquier parte de Cataluña, debemos considerarlo normal y aplaudirlo. Que me perdonen mis amigos los malagueños por haberlos usado para el ejemplo, aunque sé que entienden perfectamente que no va contra ellos. 
   Como habréis adivinado, el motivo que me empujó a escribir esta carta ha sido el suceso recientemente acaecido en Vic, donde un conductor arremetió contra el sembrado de cruces amarillas con que los separatistas habían cubierto la plaza. Podéis ver aquí un resumen de la historia, reconozco que no imparcial, pero veraz:

Los dueños de la calle en Cataluña
    Ahora, el Torra, la alcaldesa de Vic y los impresentables habituales del independentismo han apuntado su artillería pesada contra el autor de este grito de protesta. Torra, esbirro declarado de un golpista, habla de hechos gravísimos y Anna Erra, la alcaldesa que ha facilitado la usurpación del espacio público por los segregacionistas y sembradores de odio, anuncia que va a denunciar a ese conductor por incitación al odio y a la discriminación: una muestra más del repugnante cinismo de estos totalitarios.
     Estas son las cosas que pasan ya con asiduidad en las plazas y playas de Vic y de toda Cataluña, a la que un totalitarismo separatista ha hurtado la paz, la normalidad y la concordia que sí podemos encontrar en Málaga, Asturias, Soria, Lugo, Huesca o cualquier lugar de España donde el nacionalismo no haya hincado su pezuña de odio salvaje. 

viernes, 20 de julio de 2018

Inés Arrimadas, los ataques obscenos y la prensa española

   Aproximadamente a las 19:30, veo en ABC que un grupo de mujeres de relevancia en diversos ámbitos de la vida española ha hecho algo que, si he de decir con franqueza lo que pienso, tardaba en llegar: manifestar públicamente su condena del indecente acoso que está sufriendo Inés Arrimadas desde hace ya demasiado tiempo para seguir pensando que este es un país democrático. Esa condena se ha concretado en una carta, aquí os enlazo la noticia en que ABC la presenta:
   Lo que está ocurriendo con Inés Arrimadas es un síntoma palmario de la inquietante deriva que está tomando el panorama político de España por culpa del cáncer fascista que ha contraído esa parte de su anatomía llamada Cataluña, cáncer -no me cansaré de repetirlo- que amenaza con extenderse se ha extendido ya a Baleares y Valencia y está rebrotando en el País Vasco y Navarra. A esta excelente política la han machacado los fascistas desde siempre porque no piensa como ellos y porque los supera de lejos con su brillantez, pero, desde las últimas elecciones, el hostigamiento ha arreciado, sencillamente, porque les ganó en las urnas. Por otra parte, es patente que, además de la fobia política, los groseros energúmenos que la atacan han volcado sobre ella de forma constante una violencia sexista de la peor calaña, de esa que hoy en día penalizan con gran acierto las leyes españolas. Hasta dónde llegará el odio de esta gentuza, que mucha de esa violencia procedía de mujeres. 
   A la vista de lo que está ocurriendo con Arrimadas y de otros actos violentos del separatismo, yo cada vez creo menos en la supuesta democracia española: en un país democrático de verdad, no habría totalitarios que hicieran esas cosas, o no existiría la pasividad con que se les está tratando aquí ni sus víctimas estarían tan desprotegidas como parece estar Arrimadas. Y, además, me hago una pregunta: ¿es digno de un país democrático el silencio cómplice con que las fuerzas vivas están afrontando este hecho? ¿Dónde están la solidaridad y condena de partidos, organizaciones y demás? ¿Dónde se han metido esas feministas tan radicales y tan empoderadas? Voy a revelar un dato que me parece significativo y escalofriante: he hecho una búsqueda de la carta por las portadas de varios periódicos y, aproximadamente a las ocho, esto es lo que me he encontrado: ABC, El Mundo y El Español la mencionaban, pero no decían nada de ella todos estos: El País, El Confidencial, El Diario, El Periódico, Público y La Vanguardia. Mal vamos si las servidumbres políticas de los medios de comunicación les llevan a silenciar cosas como las que le están pasando a Inés Arrimadas.  

martes, 17 de julio de 2018

El fascismo va cada vez más en serio

   Sin salir de este blog, que no es ni de lejos el superarchivo mundial de noticias, se puede encontrar  un buen manojo de inquietantes ejemplos de la violencia fascista que ya desde hace mucho tiempo viene ejerciendo, predicando o agitando el separatismo catalán, aquí tenéis unos cuantos enlaces:
   3.- Batasunización (es ya de 2015).
   9.- Profesores indignos (1 y 2).
   A este no pequeño muestrario (y no estará de más recordar que podría añadir cosas procedentes de Baleares, Valencia o el País Vasco), han venido a añadirse últimamente dos hechos más que considero muy significativos. El primero afecta al fanático incendiario que ocupa hoy el cargo de presidente de la Generalidad. Con la chulería bestial que le caracteriza, se permitió hace unos días volver a morder la mano que tan torpemente le tendió Pedro Sánchez, mediante el procedimiento de explicar las insultantes provocaciones que le lanzó cuando estaban a solas. Lo que más ha llamado la atención (con toda lógica) ha sido esa advertencia de que él no tiene nada que perder, con lo que tenemos que entender que está dispuesto a todo con tal de lograr sus fines. ¿Nos quiere decir que es como esos locos que se inmolan por el islam con un cinturón explosivo y a la vez matan a cientos de personas? ¡Qué personaje! Aquí lo tenéis:
   Qué mal asunto que en España tengamos políticos así, hace ser muy pesimista. ¿En qué estará pensando el presidente del Gobierno cuando le da audiencia a este chiflado?
    El segundo hecho lo considero también gravísimo, sin duda, más: la persecución, terrible acoso o como lo queráis llamar a que está siendo constantemente sometida Inés Arrimadas por parte de las jaurías del fascismo nacionalista, en la calle o en los medios de comunicación, que incluye groseros insultos, cercos, invitaciones a volver a Cádiz y ¡prohibiciones de hablar formuladas por alcaldes! Estos hechos son alarmantes por sí solos, pero su gravedad se multiplica si su destinataria es la persona que ganó las últimas elecciones en Cataluña. Tenéis información por extenso en este artículo, cuya lectura recomiendo:
   Un fascismo en toda regla está plenamente instalado en Cataluña, donde libertades como las de expresión, pensamiento, preferencia política, educación o circulación están perseguidas por el nazionalismo; sorprende la tranquilidad con que se están tomando este grave asunto partidos políticos y gobernantes. 

miércoles, 11 de julio de 2018

Sí, quiero

    Bonita la ha liado la señora Calvo, número 2 del Gobierno (a tal señor, tal honor), con sus precisiones acerca del consentimiento en las relaciones sexuales: todo lo que no sea un SÍ es un NO. Ya se ha montado el lógico cachondeo en las redes, donde al parecer pueden encontrarse modelos de solicitud y consentimiento de relación sexual, naturalmente, por escrito. No voy a extenderme mucho, porque la propuesta de Calvo es algo ya muy viejo: pretender gobernar contentando al sector más ruidoso de la calle. En materia de relaciones sexuales convertidas en guerra de sexos, como se ha demostrado con el asunto de la Manada, el sector más ruidoso es el feminismo radical. Ahí han confluido muy bien ultrafeministas, podemitas y batasunos. El patético producto que ofrecen queda muy bien reflejado en los dos vídeos de este artículo que os enlazo:

martes, 10 de julio de 2018

Sobre la normalización de Pedro Sánchez: farsa en palacio

   Desde que empezó a vender su estrategia para afrontar la amenaza secesionista catalana (no perdamos de vista que hay otras haciendo cola), Pedro Sánchez no ha parado de repetir la palabra normalización, dando a entender que lo que ha pasado hasta ahora era algo anormal y hora es ya de que venga él y nos devuelva a la normalidad. El primer gran paso de esa normalización ha sido la reunión que mantuvo ayer con el presidente de la Generalidad, Quim Torra. Supongo que quien más quien menos todos habréis visto escenas de esas farsas palaciegas al estilo Versalles, y eso es lo que me ha recordado a mí este evento: mucha ceremonia, mucha sonrisa y una completa insustancialidad. Pasemos revista a los resultados más importantes de este encuentro:
   1.- Se ha reabierto la comisión bilateral Gobierno central - Gobierno regional (catalán, en este caso). Todos los medios han subrayado que llevaba paralizada desde 2011, pero no he visto ninguno que se haya molestado en recordar que Artur Mas puso en marcha su alzamiento en 2012, dato que creo relevante. Esta reapertura ha ido acompañada de la de algunas comisiones, como la de presupuestos o competencias autonómicas. Además, se van a levantar vetos sobre algunas leyes catalanas de carácter social. 
   2.- Sánchez y Torra han descubierto que se llevan muy bien: se han sonreído, se han hecho muchas fotos, se han parado a mirar juntos una fuente y Torra le ha regalado al presidente de la nación una botella de un licor completamente desconocido y aldeano, en lugar del mundialmente famoso anís del Mono, que es de lejos el mejor licor que se fabrica en Cataluña.
   3.- Se han citado para octubre, supongo que por lo bien que se llevan. 
   4.- Aunque han estado hablando dos horas, los comunicados posteriores informan de cosas que se podrían resolver en media, así que me temo que algo se nos oculta. Según esos comunicados, se nos hace saber que:
       4.1.- El Gobierno catalán no renuncia a ninguna de las fórmulas para lograr la independencia de Cataluña.
         4.2.- La autodeterminación no existe en ninguna constitución del mundo, y tampoco en la española. 
           4.3.- A juicio del señor Torra, el discurso del rey del pasado octubre no fue neutral. Al rey no se le invitará a ningún acto oficial del gobierno catalán.
           4.4.- Según la vicepresidenta Carmen Calvo, el ninguneo al rey por parte del independentismo no es objeto de debate.
   Ha habido también un importante detalle: el señor Torra llevaba prendido el lazo amarillo que el independentismo está usando como arma arrojadiza en Cataluña y que significa esto: que quien lo lleva reclama la libertad de una serie de personajes que están en prisión por atentar gravemente contra el orden constitucional, la unidad de España y la convivencia en Cataluña. Al presentarse a la reunión con ese lazo, Torra le ha dicho eso a Sánchez delante de sus narices. ¿Lo habrá visto el presidente del Gobierno? Ni él ni la señora Calvo han dicho nada acerca de este asunto. 
    No hace falta ser un lince para ver una cosa: el brutal desequilibrio de esta farsa: frente a la prodigalidad excesiva del Gobierno de la nación, por el otro lado solo ha habido provocación y chulería. Se veía venir que este encuentro iba a ser como una incitación a revalidar el golpismo, porque, además, esa táctica que ha usado Sánchez de responder con silencio a las ofensas explícitas siempre ha demostrado ser de resultados catastróficos.
    Después de la reunión, Pedro Sánchez ha publicado un mensaje que terminaba con estas palabras:
                                 Este es un primer paso. Ahora hay que recorrer juntos el camino.
   No espero mucho ni del camino que se empieza con un paso así ni de lo que pueda entender por normalización nuestro actual presidente.