lunes, 18 de junio de 2018

¿Y qué dicen los animalistas?

   Esta imagen que veis arriba es la esencia de la penúltima batalla en que se ha empeñado el ¿Honorable? Carles Puigdemont, a quien al parecer no ha gustado que una industria cárnica malagueña lanzase al mercado una línea de productos con el etiquetado que aparece a la derecha. Por razones que solo él sabrá, ha movilizado a su legión de defensores legales y ha conseguido que la empresa se haya visto obligada a paralizar la venta de los fiambres cuyo emblema era el simpático cerdito ye-ye, una lástima, pues estoy seguro de que su sabor debía de tener una notable personalidad diferencial. Como sé muy bien cómo sois mi media docena de lectores, estoy convencido de que ahora os estaréis haciendo una serie de reflexiones acerca de quemas de banderas, pitadas a himnos, chistes o esculturas con personajes reales en situaciones lujuriosas, raps injuriosos o incitando a la violencia o vitoreando a asesinos terroristas, consideraciones filosófico-humorísticas hechas por "honorables" presidentes o televisiones autonómicas acerca de las miserias inherentes a la condición de español..., y todo ello lo estaréis asociando a cómo estas cosas se nos han estado vendiendo como el inalienable derecho a la libertad de expresión. Pues bien, con este asunto, el ¿Honorable? Puigdemont y quienes han paralizado la venta de los embutidos Pig Demont han convertido todo eso en un alambicado ejercicio de hipocresía, papanatismo e incongruencia. 
   Una última reflexión: ¿van a hacer algo las asociaciones animalistas? Porque el cerdito también tiene su derecho a sentirse ofendido, ¿eh?, ¡faltaría más! 

lunes, 4 de junio de 2018

Parecidos cavernícolas razonables

   Lo que está sucediendo hoy en España en lo referido al respeto a las leyes es un despropósito difícil de superar, de tales dimensiones que ya empieza a ser dudoso que nos encontremos en un estado de derecho. En estos, es indiscutible que las leyes las hacen los Parlamentos y la justicia la administran los tribunales, pero en la España de hoy da la impresión de que la justicia anda un poco arrastrada por las calles, y cualquiera que tenga el poder de convocatoria o la desvergüenza suficiente puede echarle m_ _ _ _ _ a manotadas bajo dos modalidades que están teniendo mucho éxito: la algarada o la pancarta. Dejo aquí dos ejemplos de estas de parecido muy grande en una cosa: la defensa de indeseables que han atentado gravemente contra la convivencia:
Resultado de imagen de pancarta en favor los presos en el palau de la generalitat de catalunya
¡Vivan los golpistas!
Resultado de imagen de pancarta en favor de la manada
¡Vivan las manadas!

   ¿Alguien puede hacer algo?

Praxis educativa. 24: el desastre confirmado de la supresión de septiembre

   Desde hace más de un mes, han sido muchos los compañeros que me han contado la inmensa serie de dificultades e incongruencias que está representando el haber trasladado a junio los tradicionales exámenes de septiembre: prisas, nervios, exceso de materia (que será imposible dar o habrá que dar en la modalidad atracón), acumulación de exámenes... Ahora, con la llegada de junio, se ven venir otras que, como las anteriores, estaban cantadas: exceso de días con el curso acabado para los aprobados, descontento y queja de estos (que no entienden para qué se les hace seguir acudiendo a los institutos), faltas de asistencia, caos, acusaciones absurdas de los padres, nervios de los equipos directivos... Y todavía queda la guinda, la que no me cansaré de repetir que es la motivación que de verdad está detrás de la decisión de algunas autonomías de suprimir septiembre: el chantaje que va a suponer la amenaza de un aluvión de reclamaciones a las puertas de julio, que, si se resuelven siguiendo las normativas vigentes, van a hacer que muchos profesores tengan que permanecer algunos días de ese mes en los centros para resolverlas. Las consecuencias serán dos: la rebaja de la exigencia en los exámenes para evitar reclamaciones (o sea, hacer más grande el ya considerable coladero en que se han convertido los cauces de calificación en España) y, a pesar de eso, la efectiva presentación de muchas reclamaciones cuya resolución se extenderá hasta julio y que van a traer mucho caos, mucho conflicto y mucho descontento. 
   Algunos, entre los que se honra de encontrarse vuestro amigo el guachimán, ya previmos esto y nos manifestamos de forma reiterada y rotunda contra la aberración de suprimir los exámenes de septiembre, pero otros "inocentes" parecen haberse caído del caballo ahora, como se cuenta en un artículo de "El Mundo" con este elocuente título: Un calendario caótico por el adelanto a junio de los exámenes de septiembre (no puedo enlazarlo por algún problema del sistema). No voy a tomarme la molestia de comprobar lo que decía ese medio hace un año, pero la verdad es que, leyendo el artículo y pensando en las hemerotecas, se me caen los dientes de la risa, mirad las razones:
    1.- Una representante de la CEAPA y otra de la CONCAPA se quejan amargamente de lo perniciosa que ha sido la medida: ¡Ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja! Ay, que se me van a caer los dientes. Id a las hemerotecas.
      2.- Representantes de CCOO y ANPE hacen indignadas críticas de la medida. ¡Ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja! Ay, que se me van a caer los dientes. ¡Pero si lo menos que se puede decir es que la aceptaron con un sumiso silencio! En el caso concreto de ANPE, aquí en Madrid, yo mismo les mandé una carta advirtiendo de los problemas que iba a acarrear esta medida y no me hicieron ni caso.
      3.- Mirad lo que dice don Juan José Nieto para defender que los exámenes estén en junio: "Se potencia la evaluación continua y los contenidos están más frescos". ¡Ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja! Ay, que se me van a caer los dientes. Teniendo en cuenta lo que sostiene y que este señor es el director general de Educación Infantil, Primaria y Secundaria de la Comunidad de Madrid, habremos de concluir que esta región ha puesto en ese cargo a alguien que no tiene ni idea o quiere engañarnos con demagógicos embustes.
       El artículo se redondea contándonos que, según fuentes gubernamentales de Valencia y el País Vasco, donde llevan años con septiembre suprimido, la medida ya está adaptada sin problemas en esas comunidades; no son esas las noticias que tengo yo por diversos conductos, por no hablar de que me figuro que seréis muy pocos los que os creáis nada de lo que diga un gobierno regido por el PNV.         El adelanto a junio de los exámenes de septiembre ha resultado en efecto ser lo que no podía por menos: una catástrofe.  Si los gobiernos de esas comunidades que lo han perpetrado fueran decentes, deberían derogar la medida de forma inmediata; en caso contrario, si los sindicatos fueran de verdad organizaciones en defensa del profesorado, deberían luchar contra ella con la decisión que les ha faltado, llegando incluso a la movilización que a veces usan para fines absurdos como ir contra de las reválidas. Repito que me honro de haber puesto el dedo en esta llaga desde el principio y con insistencia, tanto me honro que, por si los queréis ver y ampliar información, os dejo aquí enlaces a los artículos donde lo hice: 
     Nada menos que ocho artículos, queridos amigos, desde aquel primero de 2012 con lo de Valencia hasta los últimos, de 2017. Dos cosas quedan probadas: que los políticos no hacen nada de esto al azar, sino mediante pasos muy meditados, y que la prensa (podéis ver los enlaces a las fuentes que vienen en mis artículos) presentó en su momento esta medida con tintes positivos: le hizo propaganda, vamos. A saber las razones del giro de hoy.   

sábado, 2 de junio de 2018

Política y leyes de Murphy

   Cuando Mariano Rajoy consiguió sacar adelante sus presupuestos con el apoyo del PNV, apostó por una vía que tenía demasiadas grietas, como el hacer concesiones que hicieron sentirse agraviados a muchos, el ponerse en manos de una formación que se arrogaba excesivas exigencias en el delicado asunto del 155 o la enorme contradicción de hacer suculentas cesiones ante unos nacionalistas al mismo tiempo que estaba manteniendo un duro pulso con otros. 
   Paradójicamente, ese partido del que Rajoy pensó que le venía la salvación, lo que ha hecho ha sido hundirle dándole la espalda en un momento crítico una semana después. Y es que en política hay que tener muy presentes dos cosas: que lo que puede salir mal siempre saldrá mal y que hay que elegir muy bien los compañeros de viaje. Dado que tengo esto por muy cierto, no le veo un futuro muy prometedor a la presidencia de Pedro Sánchez. En cualquier caso, el tiempo dirá.
   Lo que habéis leído hasta aquí  y con ese título es el texto de la carta que ayer le mandé a "El País" acerca de la Pedrada que acabamos de recibir todos los españoles. Hoy ha salido publicada (podéis verlo pulsando aquí), aunque con algunos recortes motivados por razones de espacio que la empobrecen un poco. 
   Así a botepronto, este asunto de la moción de censura me suscita estas tres reflexiones:
   Primera: ¡que Dios nos pille "confesaos"!
   Segunda: ¿habrá en el mundo un partido más rastrero, traidor e indigno de confianza que el PNV? ¿Qué pensará el señor Maíllo cuando rememore aquello que dijo de que Ciudadanos era Judas? ¡Vaya lince!
   Tercera: lo de Rajoy ha sido de tragedia griega: traicionado por un aliado al que tuvo que venderse aun sabiendo que para el PNV traicionar es como respirar; abatido por la resurrección de los errores pasados no purgados; derrotado en una moción en la que, con encomiable brillantez, aplastó dialécticamente a su decepcionante adversario y desenmascaró hasta el ridículo las mentiras, carencias y flaquezas de su proyecto: el que tenía toda la razón perdió, desoído por una cínica confabulación de intereses, pocas veces veremos una muestra más clara de la hipócrita crueldad de la política.
                       La victoria de un personaje con la nula credibilidad de Pedro Sánchez no es una buena noticia para España. Que la haya obtenido con los votos de grupos en los que, por mucho que a los implicados les moleste que se diga, es totalmente cierto que hay chavistas, racistas, xenófobos, aliados de terroristas y totalitarios de los más diversos pelajes, debería hacernos estar muy atentos a lo que ocurra a partir de hoy en la política española. 

Un palurdo sin modales

   La escena es ya superconocida, así que no espero que nadie se lleve una sorpresa viendo estas imágenes de la despedida que le endosó Juan Carlos Monedro a Soraya Sáenz de Santamaría, ese desafortunado "Me alegro de que os vayáis" lanzado delante de todas las cámaras:

    Se comenta solo. En la vida en general hay que saber ganar y no sé el grado de confianza que existirá entre ambos personajes, pero no son las palabras adecuadas para dirigirlas a alguien que acaba de sufrir un grave revés, y menos, con esa "amistosa" imposición de manos. Hay un viejo dicho que sentencia: "Afligir al afligido es de corazón podrido". Y ya, si se hace con una sonrisa de oreja a oreja... Merecen comentario también las palabras de Sáenz de Santamaría: "A mí no me alegra que lleguéis". Señora Santamaría: se supone que quien ha llegado es el PSOE. Claro que, después de ver a los diputados de Podemos gritando: "¡Sí se puede!" al acabar la votación de la moción de censura, su ¿lapsus? se comprende perfectamente.
 
P.S.: hoy, 2 de junio, acabo de ver que Juan Carlos Monedero se ha disculpado públicamente con Soraya Sáenz de Santamaría. Queda claro a mi juicio, pues, que, al estar metido en la escena, no era consciente del desagradable o como mínimo ambiguo efecto visual que producía. Parece claro también que no tuvo intención de ofender.

sábado, 26 de mayo de 2018

¿Meritocracia o fomento de la incompetencia?

   Leo en el ABC que el Gobierno autonómico de Aragón, dirigido por el socialista Javier Lambán, pagará a sus estudiantes universitarios la mitad de la matrícula si aprueban el 50% de los créditos del curso. Para clarificar: si un curso requiere, pongamos, 80 créditos, a un alumno que apruebe 40, aunque suspenda los 40 restantes, el erario aragonés le pagará la mitad de la matrícula de ese curso. Según el Gobierno de aquella comunidad, esta medida tiene la finalidad de favorecer el acceso a los estudios universitarios y la meritocracia. Coste estimado: seis millones de euros. Condiciones: para estudiantes nacidos en Aragón o que lleven allí dos años empadronados y estén matriculados en la Universidad de Zaragoza.
    Se me ocurren algunas observaciones:
      -Este invento es muy antiguo y tiene el nombre de beca, lo que pasa es que el Gobierno aragonés lo pervierte. Las becas hay que darlas a estudiantes que demuestren con su capacidad y/o esfuerzo ser merecedores de ellas, porque darle una beca a un gandul o a alguien que no vale para estudiar es tirar el dinero. Un ejemplo: en las universidades laborales, si suspendías alguna asignatura perdías la beca; en la de Córdoba, donde estudié de 1971 a 1974, nos decían que para conservarla debíamos obtener una media de notable: seguramente era mentira, pero ¿cómo se obtienen mejores resultados, diciéndoles eso a los alumnos o diciéndoles que con aprobar la mitad de las asignaturas se les paga la mitad de la matrícula? 
    -Porque, desde luego, esta medida sin duda va a favorecer el acceso a la Universidad, pero me temo que para su nivel de calidad y su prestigio va a resultar ruinosa, y quizás hasta para su supervivencia. Ya no digamos la pretensión esa de que representa el fomento de la meritocracia: es, sencillamente, insultante, como se demuestra con este simple reflexión: suponga usted que tiene un hijo en 3º de ESO y le llega a casa con seis de las doce asignaturas suspensas: ¿lo consideraría un éxito o una catástrofe? ¿Lo vería digno de premio? ¿Lo consideraría sinónimo de mérito alguno? Es aberrante la forma en que a veces nuestros políticos nos toman por imbéciles. 
     -No hace falta ser muy listos: si bien aplaudiríamos a alguien que se sumergiera a una sima de 200 metros aunque solo llegase a los 100, consideramos el 5 sobre 10 un aprobado mediocre, no pagaríamos no ya la mitad, sino ni un solo euro por un coche que tuviera dos de las cuatro ruedas y seríamos unos completos imbéciles si premiásemos a nuestros hijos por aprobar 6 de 12 asignaturas, ni siquiera 9, aunque advierto que he conocido a algún padre que lo ha hecho, y así le ha ido. En general, quedarse en la mitad es un resultado mediocre, un fracaso o incluso un rotundo fracaso.
    -Y premiar el fracaso es una aberración. Así pues, esta medida del Gobierno aragonés representa malgastar el dinero en apoyar el fracaso y la molicie, presentarla como fomento del mérito es deplorable y gastarse en ella seis millones de euros es hurtarlos de fines más razonables para darles una ayudita a vagos o inútiles: demagogia populista del peor estilo.  
    -Eso sí: será favorecer a vagos o inútiles, pero aragoneses y con dinero aragonés, faltaría más, a ver si Aragón no va a poder tener su hecho diferencial. 
     Que el problema son las autonomías se ve ya hasta en los detalles más minúsculos.

martes, 22 de mayo de 2018

¿La echará de Cataluña el totalitarismo separatista?

   Ayer tuvimos todos ocasión de ver este vídeo en el que una mujer, harta ya de los abusos de la insidia facho-separatista, se animó a retirar unas cruces que había puesto en una playa uno de esos grupos de acoso a la ciudadanía en que se han organizado los que se quieren adueñar de Cataluña: 

   Cualquiera tendría claro que las playas son para bañarse todos, y no para que unos pocos las usurpen con sus campañas de apoyo al golpismo, por lo que resulta absolutamente razonable que esta brava señora se indigne y se pregunte si lo que pretende esa gentuza es que la playa parezca un cementerio. Al final recibió los aplausos de gran cantidad de personas, las cuales, a mi juicio, hubieran hecho mucho mejor prestándole apoyo en la disputa. Quiero expresar mi mayor admiración hacia esa mujer por su nobleza, su lucidez y su coraje cívico, pero, al mismo tiempo, siento una gran preocupación por ella, la cual me lleva a preguntarme esto: ¿irán a por ella? ¿La echará de Cataluña el totalitarismo separatista? 
    Ya sabéis que mis temores no son infundados. Uno de los mayores responsables del incendio social que se está produciendo en Cataluña, el canalla inmundo conocido como Carles Puigdemont, se refería ayer a otro incidente a propósito de esta nueva manipulación de las crucecitas acusando de violentos a quienes habían atacado a un CDR que las andaba poniendo. En la misma línea se manifestaron una de las que ponían las cruces y un soplagaitas anónimo al que vi de refilón en una televisión: ¡qué malos y qué violentos son esos que quitan cruces, y los que las ponemos, qué buenos, qué democráticos y con cuánto derecho ocupamos la playa de todos con nuestras farsas!
   Este cinismo no solo no es nuevo, sino que es una estrategia muy premeditada, de hecho, era la base sobre la que el independentismo fundaba sus expectativas de éxito: provocar, provocar y provocar hasta conseguir que la víctima de sus provocaciones (la democracia, los españoles, los catalanes no independentistas...) reaccionase, para entonces acusarla de violenta, agresiva, fascista... Es una estrategia muy vieja, yo la he visto muchas veces, en el político desestabilizador, en el futbolista marrullero, en ese grupito de macarras que quieren apalear a alguien y hasta en algunos de los más retorcidos de mis alumnos, y es que esta práctica tiene un rasgo muy definitorio: es muy del gusto de la peor gentuza. 
   Por lo demás, recordemos que el separatismo, además de cínico, es mentiroso y violento (cada vez más), y de día y ante las cámaras pone cara de buenecito y se hace la víctima, pero por la noche y a escondidas pintarrajea coches, llena de mierda una y mil veces las sedes de los que no le hacen la reverencia o lanza cócteles molotov a las casas donde está durmiendo la gente. Con los actos violentos de esta rebelión "no violenta" que hay ya documentados se podría hacer una enciclopedia. Os recuerdo que yo tengo algunas pequeñas recopilaciones, de las que os entresaco estas tres:
-Ley del embudo.
-La guerra sucia del independentismo catalán. 2: la violencia.
-Cataluña batasunizada.
   Esto es lo que el prusés de Mas, Puigdemont, Forcadell, Rovira, los CDR, la CUP, los Jordis, Junqueras o Rufián han traído a Cataluña, algo que creíamos que estaba desterrado de España, pero, ya veis qué cosas, o ha vuelto o no se había ido. 
      Hace unos días, los mozos de escuadra no separatistas pidieron al Gobierno que no los dejase solos. En efecto, no debería dejarlos solos a ellos, ni a esta honesta señora que ha osado quitar esas cruces insultantes (ya que ella misma ha aclarado que el Ayuntamiento de Canet de Mar permitió que se pusieran, erigiéndose así en una suerte de contrapoder público faccioso, como están haciendo demasiados ayuntamientos catalanes), ni a nadie de los que están siendo asediados por el extremismo separatista. Es una inexcusable obligación de todo gobierno y será indispensable para que el separatismo no gane esta guerra en que nos ha metido a todos. 

lunes, 21 de mayo de 2018

La última gorrinada de un personaje patético

   Las cumbres de rijosidad que ha alcanzado Silvio Berlusconi están a una altura estratosférica, como ha demostrado a lo largo de su ya dilatada existencia, jalonada por multitud de episodios escabrosos o groseros, o por méritos como la complicidad con un personaje como Muammar el Gadafi, el dictador libio que contaba entre sus vicios con una repulsiva depravación sexual, del que tomó el término de "bunga bunga" para sus bacanales y al que, al menos en una ocasión, agasajó dejándole organizar una fiesta en una discoteca a la que invitó a acudir a toda joven hermosa que lo deseara. Y, por cierto, no estará de más recordar que la asistencia fue abundante (podréis encontrar fotos en la red), resulta penoso reconocer que en la vergonzosa época de las velinas este personaje enredó a buena parte de la sociedad italiana en su juego. Si tenéis para buscar el tiempo y el ánimo que a mí hoy me faltan, quizás encontréis algún artículo sobre un hecho memorable: el día en que, por aquella época de su escándalo con la menor conocida como Ruby rompecorazones, se presentó por sorpresa al decimoctavo cumpleaños de una de aquellas amigas casi niñas con las que (con más de setenta años) le gustaba relacionarse, que le llamaban "papi". En las fotos de esa fiesta puede vérsele departiendo alegremente con el verdadero papi de la niña, algo que al menos a mí me resulta demencial y repulsivo, habida cuenta de la fama del prócer. 
   A don Silvio ya le dediqué un artículo titulado El "book" de un seductor, en el que incluí algunas imágenes indicativas de su personalidad. Hoy lo traigo de nuevo aquí por su enésimo incidente: en una ceremonia en la que una joven le entregaba dos premios, él se decantó por decir que la prefería a ella: no tiene arreglo, y ya con ochenta y un años. Ved el grotesco aspecto de cacatúa reteñida que tiene y la cara que se le quedó a la elegida:
   El tercer personaje, para acabar de redondear la farsa, es el padre de la chica, un político de Forza Italia al que le hizo mucha gracia la ocurrencia. Parece que papis complacientes nunca le faltan al bambino

domingo, 20 de mayo de 2018

Okupas, promotores ladrones y políticos

   De agosto de 2010 es un artículo de vuestro amigo el guachimán que se tituló Sobre la ocupación y otras formas legales de mangar un piso, que ha sido, por cierto, uno de los más visitados de este blog, cosa que me parece muy significativa. Hablaba allí de un caso ocurrido en Barcelona y que fue sangrante, pues los afectados, un matrimonio del Raval, se vieron privados durante dieciséis meses de su vivienda habitual, debido a que al volver de unas vacaciones se encontraron con que unos okupas se habían apropiado de ella. La práctica de la okupación apareció en España a mediados de los 70, y desde entonces hasta hoy (es decir, durante más de cuarenta años) ha sido una verdadera lacra que ha afectado gravemente a decenas de miles de españoles. Que ni la Justicia ni sobre todo los políticos hayan tenido durante tantísimo tiempo la menor sensibilidad hacia un problema de consecuencias muy perjudiciales para los afectados solo se explica por una razón: eran todos españolitos de a pie, gente de esa buena que en los conflictos siempre desempeña el mismo papel: el de víctima. La información sobre este asunto es exhaustiva, así que me limitaré a dejaros algunas muestras muy elocuentes, como este artículo de 2017 en el que se desvelan cosas como que en España hay unas 90.000 viviendas okupadas, o que el coste que generan para los propietarios solo de Madrid y Barcelona es de 21'4 millones de  euros al año, o bien otro que es tan solo uno de los muchísimos que desmontan la fábula de que los okupas son unos pobrecitos necesitados, pues la verdad es que la inmensa mayoría son gentuza que no solo se apropia de lo ajeno, sino que lo destroza y hace imposible la vida a quienes tienen alrededor, por no hablar de otra cosa también de sobra conocida: que suelen ser profesionales de la okupación, así que la ejercen de forma muy metódica y premeditada, y que esta es una actividad dominada por auténticas mafias.
     Así pues, constituye un inmenso motivo de satisfacción el que, ¡por fin, después de tantos años de calvario para tantos desafortunados!, el Congreso haya aprobado una ley que permitirá que una vivienda okupada sea desalojada en veinte días, y no en los meses y hasta años que han sido necesarios hasta ahora. La respaldan el PDeCAT, Ciudadanos, el PNV y el PP, partido este último que justifica su necesidad en el aumento de los delitos de okupación en un 92%, detalle más que significativo del desmadre a que se había llegado en esta cuestión, ya de por sí escandalosa. En consecuencia, supongo que muy sólidas tendrán que ser las explicaciones para la ciudadanía que tengan dispuestas los grupos que han rechazado esta ley, que son ERC, el PSOE y Podemos. Lo que hasta hoy han dejado caer ante los medios son puras inconsistencias demagógicas que, en lo referente al PSOE, hacen pensar que sigue empeñado en emular los disparates populistas de gente como Ada Colau o Pablo Iglesias. Parece ser que Pedro Sánchez y los suyos aún no acaban de entender que esa estrategia es un suicidio. 
   
   Vamos ahora con los estafadores. Durante los años de la burbuja inmobiliaria y los posteriores, miles de españoles que compraron viviendas en promociones que finalmente quebraron perdieron grandes cantidades de dinero que se fueron por el desagüe de una gestión incompetente o fraudulenta. Algunos tuvieron la suerte de recuperar su dinero o parte de él después de batallar en los tribunales y a estos les resultó muy beneficiosa una ley del periodo franquista, la Ley 57/1968, una norma muy alabada en diversas fuentes, escueta, clara y con una intención de proteger al usuario tan incontrovertible como se desprende de estas palabras de su preámbulo:
   La justificada alarma que en la opinión pública ha producido la reiterada comisión de abusos, que, de una parte, constituyen grave alteración de la convivencia social, y de otra, evidentes hechos delictivos, ocasionando además perjuicios irreparables a quienes confiados y de buena fe aceptan sin reparo alguno aquellos ofrecimientos, obliga a establecer con carácter general normas preventivas que garanticen tanto la aplicación real y efectiva de los medios económicos anticipados por los adquirentes y futuros usuarios a la construcción de su vivienda como su devolución en el supuesto de que ésta no se lleve a efecto.
   La principal virtud de esta ley era que establecía que, en el caso de que los promotores escurrieran el bulto, los bancos o aseguradoras que los hubieran respaldado estaban obligados a responder de sus deudas con los compradores. Lamentablemente, esto tuvo un triste final en 2015 (ver nota 2), pues en ese año se promulgó una ley que exoneraba a aseguradoras y bancos en perjuicio de los ciudadanos, un auténtico retroceso perpetrado en el siglo XXI que demuestra muy a las claras el poder del dinero en nuestro país: sorprende que un parlamento democrático, en plena marea de reclamaciones subsiguiente al tsunami de abusos de la burbuja, despojase a los perjudicados de un instrumento tan valioso para hacer justicia, y más aún cuando, releyendo las palabras de 1968 que he reproducido más arriba, estaremos de acuerdo en que en 2015, y sin tocar ni una coma, conservaban una vigencia absoluta, deberíamos sacar conclusiones acerca de cómo se están deteriorando ciertas cosas en España. Ahora bien, por suerte, la desprotección no es absoluta, como puede deducirse de la noticia de la nota cinco.
    En suma, en el asunto de la vivienda, que constituye un fragmento muy voluminoso de la economía de las personas, la protección que nos brinden las leyes será crucial, y también muy reveladora de si nuestros políticos se ocupan de los derechos de la ciudadanía o de otras cosas que no son admisibles, como la demagogia barata y pseudosocial que solo beneficia a unos cuantos sinvergüenzas o el blindaje de los intereses de los grandes poderes económicos. Como veis por este artículo, es este un terreno en el que existen lamentables sombras, pero también luces de las que debemos congratularnos y estar muy al tanto, porque un percance en el que se halle envuelta la vivienda puede resultarnos muy gravoso o llevarnos directamente a la ruina.  


   Por si os pudiera interesar a alguno, aquí podéis ver la trayectoria sufrida por la Ley 57/1968 y los asuntos a que se refería, reflejada en algunos artículos de "El País":
1,- 2013. Con la antigua Ley de 1968, los bancos y aseguradoras son responsables subsidiarios: Compradores de promociones fantasma recuperan el dinero por una ley de 1968.
2. -2015. La Ley 20/2015 exonera a bancos y aseguradoras: Salto atrás en la protección del comprador de vivienda
3.- 2018. Quienes compraron antes de enero de 2016, podrán acogerse a la Ley 57/1968: Golpe al fraude en la vivienda.
4.- 2018. La amenaza latente de la indefensión: Las cicatrices sin cerrar de la última burbuja inmobiliaria.
5.- 2018. Importancia de la implicación del banco: El BBVA paga al dueño de una vivienda sobre plano para evitar que pleitee