sábado, 27 de diciembre de 2014

¿Habrá tomado Montoro la ESO como modelo?

   Hace dos o tres días, el ministro de Hacienda hizo público el sistema que va a aplicar en sus relaciones económicas con las comunidades autónomas, sistema que bien podría denominarse FLA/FF, ya que tiene, por decirlo de algún modo, dos ventanillas, el Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) y otro fondo llamado Facilidad Finaciera (FF). El FLA estará destinado a las comunidades autónomas que incumplieron el objetivo de déficit en 2013, las cuales tendrán disponible un fondo de crédito de 28.100 millones durante 2015, mientras que el FF se dirige a las comunidades que sí cumplieron, a cuya disposición pondrá 12.880 millones, pero durante tres años. En ambos casos, los préstamos serán a interés 0%. Vistas las ayudas que obtienen las distintas comunidades con las medidas adoptadas en 2014, se van a ahorrar entre todas 5.811 millones de euros, que se distribuirán así:

Las CCAA en el FLA/FF
Comunidades cumplidoras (FF)
Comunidades incumplidoras (FLA)
Comunidad
Lo que se ahorra
(en millones de €)
Comunidad
Lo que se ahorra
(en millones de €)
Madrid
219’63
Cataluña
1.843’70
Castilla y León
434’68
Valencia
1.170’80
Galicia
125’01
Andalucía
922
País Vasco
21’60
Cast. – La Mancha
153’40
Navarra
8’40
Baleares
216’90
Aragón
83’88
Murcia
230’90
La Rioja
16’59
Canarias
177’60
Extremadura
35’10
Asturias
81’80
--
--
Cantabria
69’50
Total
944’89
Total
4.866’60
   En definitiva y como puede verse, tienen razones para quejarse los consejeros de Hacienda de las comunidades que sí han cumplido, ya que se diría que aquí se está castigando a los que lo han hecho bien: reciben menos ayudas y el fondo que se les destina es mucho menor, si bien podrán disponer de él durante más tiempo. El cuadro que veis aquí arriba daría pie a muchísimas interpretaciones y consideraciones, sobre todo acerca del desequilibrio cantidad recibida/número de habitantes que presenta la ayuda recibida o la deuda que tienen algunas comunidades, pero son tantas que voy a hacer solo una breve mención de las cosas que me parecen más notorias. 
   Parece claro que este plan tiene unas miras más políticas que económicas y hay que verlas sobre todo en el lado del FLA, es decir, el de los incumplidores. Los réditos que obtienen regiones como Valencia, Castilla - La Mancha, Baleares y Murcia creo que deben interpretarse como un salvavidas que lanza el PP a gobiernos autonómicos de su color que sufren un gran desgaste e impopularidad, debidos a la corrupción, las medidas antisociales y/o la mala situación económica de que son responsables. En el lado de los cumplidores, no pasemos por alto lo beneficiada que sale la escasamente poblada Castilla y León: nuevamente el sistema de Montoro premia a los suyos, y esto casi podría aplicarse también a Galicia. Finalmente, quedan los tres colosos demográficos: Madrid, Cataluña y Andalucía. El consejero de Hacienda de Madrid ha sido el único en quejarse en voz alta de este reparto, y ha hecho bien, porque, después del apaleo a que el PP de Aguirre y González nos ha sometido a los  madrileños en los últimos años en nombre de la austeridad y la crisis, a la vista del cuadro y de lo que ahora hace Montoro, se nos ha quedado una cara de tontos que, sin excusa posible, tendremos que hacerle pagar al PP en las próximas elecciones. Lo de Andalucía me lo voy a despachar en pocas palabras: ahora me explico la cordialidad y los reiterados besos entre Susana Díaz y Rajoy del encuentro del pasado 22 de diciembre, día, por cierto, de la lotería de Navidad.

   Queda, por último, Cataluña. ¿Estaremos ante un ejemplo práctico del palo y la zanahoria (hoy te mando ante los tribunales y mañana te doy un montón de pasta)? ¿Será verdad al final que, después de tanta Guerra de Independencia, había habido ya "conversaciones discretas" y arreglos bajo cuerda? ¿Será, al final, lo de siempre: que los nacionalistas querían dinero y el gobierno central se lo ha dado para que se callen? No sé, tendremos que ver la deriva de los hechos; desde luego, el señor Mas Colell parecía muy satisfecho, al contrario que el consejero madrileño, Enrique Ossorio, ¿quién ganará la cena apostada
   Lo que queda claro con este asunto es que aquí sirve de poco cumplir los compromisos o los preceptos: al final, los que más conflicto han creado y los que peor se han portado han sido los ganadores: ética política a la española. Parece sacada de los principios que desde hace años rigen en nuestro sistema educativo, esos que han llevado a que, con más frecuencia de la deseable, el que mande sea el alumno más patán en el aula o el padre que más grita en los despachos. Luego los que gobiernan el país se extrañarán de que la gente sienta simpatía hacia quienes abogan por darle a esto un giro de 180 grados. 



2 comentarios:

  1. Ya ves Pablo, los tejemanejes que se traen aquí los amigos. Se pegan y después se besan, se insultan y después van a tomarse cañas. Hay que cambiar tantas cosas...Un abrazo muy fuerte Pablo. Te deseo a ti a los tuyos lo mejor para el año próximo.

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  2. Igualmente, Antonio. Y a ver si conseguimos reducir a su mínima expresión las mentiras que nos hacen tragar.

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