miércoles, 25 de enero de 2017

Una carta a ANPE sobre la rapiña que amenaza al calendario escolar

   Me vais a perdonar que insista tanto con el tema del calendario, pero quiero dejar constancia de algo que, por lo demás, todos sabéis: que las vacaciones de julio y los exámenes de septiembre, cosas ambas que están muy bien, corren en la actualidad un serio peligro. Ya en algunas comunidades están perdidas ambas cosas y, si no somos capaces de remediarlo, la demagogia y las políticas en exclusivo beneficio propio de algunos políticos y  partidos no van a tardar en cargárselas en todas las demás. ¡Espabilad, si es que os interesa esto y no queréis que os hagan un roto más! En los proyectos de la Comunidad Autónoma de Madrid, estos cambios ya están previstos para el curso 2017 - 2018. De momento, el guachimán ya le ha mandado al sindicato ANPE una carta solicitándole que los impida, aquí os la dejo:
 Hola, compañeros:
   Me llamo Pablo López y llevo afiliado a ANPE ya algunos años. Acabo de recibir el último ANPE INFORMA, en el que se nos vuelve a comunicar el propósito de la Consejería madrileña de cambiar el calendario de pruebas extraordinarias y pasarlas de septiembre a julio, cosa que me parece inadmisible. El pasado 14 de diciembre, recibí con satisfacción un Buzón de alcance en el cual hacíais un excelente análisis de las jornadas y calendarios lectivos en España y en Europa, donde demostrabais que (como siempre) los centros españoles no pueden ser acusados de trabajar poco, pocos días o pocas horas. Quedaba claro (por si no lo estaba) que los 175 días de nuestro calendario son incontestablemente razonables y que no hay por qué modificarlos. En lo referido a pasar a julio las pruebas de septiembre, mostrabais vuestro desacuerdo, con las sólidas razones que puede esgrimir cualquier docente, la principal de las cuales es, a mi juicio, que ese paréntesis veraniego entre el suspenso y la prueba para superarlo es, didácticamente, muy saludable para el alumno, pues le da tiempo para descargar la tensión del curso y descansar, reflexionar sobre los errores cometidos y acometer la tarea de ser él mismo quien los corrija con su estudio personal. Para mi sorpresa, después de este rechazo (tan razonable y bien razonado) a los cambios en los calendarios y al trágala de poner lo de septiembre en julio, abríais la puerta a admitir ambas cosas diciendo que estaríais dispuestos a considerar modificaciones en la línea del nuevo calendario cántabro, lo cual me parece una contradicción y un error. Antes de explicaros por qué, os reproduzco una tabla en la que se resume como ha quedado (según lo dispuesto oficialmente) el calendario cántabro de este curso. Aquí la tenéis:

Periodo lectivo
Días
Periodo vacacional
Días
1.- Del 12/09/16 al 28/10/16
33
1.- Del 29/10/16 al 06/11/16 (nuevo)
9
2.- Del 07/11/16 al 23/12/16
33
2.- Del 24/12/16 al 08/01/17 (Navidad)
16
3.- Del 09/01/17 al 22/02/17
32
3.- Del 23/02/17 al 28/02/17 (nuevo)
6
4.- Del 01/03/ 17 al 12/04/17
31
4.- Del 13/04/17 al 23/04/17 (Semana Santa)
11
5.- Del 24/04/17 al 27/06/17
46
5.- Actividades hasta el 30 de junio
    A la vista de esto, pueden hacerse dos grandes objeciones:
    1.- Que este calendario ofrece más desventajas que ventajas. Parte de que, en suma y acertadamente, vamos a tener los mismos días lectivos, pero es una barbaridad meter un paréntesis de ¡nueve días! a algo más de un mes del comienzo de curso y seis en el segundo trimestre. Cabe añadir además que, en lo referido al primero, ese contraproducente parón se produce en un trimestre que, con el Pilar, Difuntos y la Inmaculada/Constitución, tiene más que suficientes estaciones de descanso. En cuanto al segundo, la pretendida división en dos periodos de 33 días lectivos se podrá obtener solo en los contados años (este es uno de ellos) en que ese trimestre sea largo. Por último, las cuentas nunca saldrán: por pura matemática, siempre tendrá que haber un periodo más largo, como se ve en este curso, en el que el quinto periodo es un 50% más largo que los otros cuatro. 
     2.- Que, en el mismo lote de este calendario, la comunidad cántabra va a colar de rondón el traslado de los exámenes de septiembre a julio, como dejó muy claro el consejero cántabro de Educación, don Ramón Ruiz, en esta entrevista que concedió a "El País" el 9 de junio de 2016:
http://politica.elpais.com/politica/2016/06/08/actualidad/1465408107_067945.html
    Es, por tanto, responsabilidad de una organización como ANPE evitar que este gravísimo error se cometa también en Madrid. Mi opinión personal (y creo sinceramente no ir muy desencaminado) es que esta moda de pasar a julio las pruebas de septiembre obedece a la demagogia de algunos políticos, que buscan colgarse la populista medalla de haber sido los que acabaron con esas largas vacaciones de los docentes, que tanto critican quienes no saben muy bien de lo que hablan. 
     Pero nosotros sí que sabemos de lo que hablamos. Antes de continuar, quiero aclararos que este correo no es una demostración de demagogia barata para defender hipócritamente mis intereses, primero, porque hablamos entre compañeros; segundo, porque me jubilo en septiembre de este año, o sea, que la medida que critico no me va a afectar personalmente. Dicho esto, creo que sería un error cargarse las vacaciones de julio y cambiar de fecha las pruebas de septiembre, aparte de lo dicho más arriba (que no es poco), porque creo que los chicos y las familias, y también -sería una estupidez de tartufo acomplejado no decirlo- los profesores, no tienen por qué sufrir esta pérdida, menos aún, a cambio no solo de una ganancia cero, sino incluso de un empeoramiento de lo que representa la actual organización. Pienso -repito lo de que no tengo intenciones inconfesables que ocultar- que los principales perjudicados serían los chicos: cuando tenía trece o catorce años, hubiera llevado muy mal que, después de un duro curso, me hubieran metido en un aula o a hacer exámenes entre el 20 de junio y el diez o el quince de julio: esos veranos son sagrados e irrepetibles. ¿Vamos a permitir que esto se lleve a cabo solo por el cálculo de algún político que quiere hacer currículum o de algún gabinete de tecnócratas aislados de la realidad? Sería un crimen. Creo que desde ANPE debemos hacer lo posible por evitarlo. Muchas gracias por vuestra atención y un saludo. 

                             Pablo López Gómez

    Sería una buena oportunidad para que, al menos quienes estemos pagando cuota a un sindicato, les exigiéramos que se presentasen a las mesas defendiendo sin ambigüedades ni complejos LO RAZONABLE Y LOS DERECHOS DEL COLECTIVO. ¿Estamos en condiciones de dar algún paso más? Se admiten ideas. 

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