lunes, 9 de marzo de 2015

El órdago de los jesuitas de Cataluña nos señala el camino

   Leo en esa revista de nueva pedagogía en que se ha convertido el ABC en los últimos tiempos que los jesuitas de Cataluña han  comenzado a transformar sus aulas en grandes ágoras, como parte de una auténtica revolución educativa en la que van a suprimir exámenes, horarios y asignaturas. Los felices inauguradores de este vuelco van a ser sus alumnos de 5º de Primaria y 1º de ESO, conejillos de Indias que espero que no acaben como conejos al ajillo. Sinceramente, quiero deciros una cosa: si ya me tenía perplejo la conversión del rancio decano de la prensa española a la psicodelia educativa que representan opciones como rEDUvolution o la pedagogía blanca, el hecho de descubrir ahora que la Compañía de Jesús se ha apuntado también al happening me hace pensar que, definitivamente, nos hallamos ante una inversión de polaridad de carácter cósmico. Hace no mucho, hablando de Calderón de la Barca, les decía a mis alumnos de 3º de ESO que su rigor intelectual procedía de su educación con los jesuitas; a partir de ahora, me temo que tendré que aclarar que eran los de aquella época. Queridos amigos, el guachimán es perro ya muy viejo y, cuando ve que instituciones como el ABC y la Compañía de Jesús apuestan por coloristas innovaciones como los proyectos, el fin de los exámenes y de los horarios y otras alegrías en la línea de la pedagogía que triunfa hoy, arruga el hocico y se siente  más convencido aún de que lo que en realidad necesitan nuestros alumnos es eso que pensamos miles de profesores anónimos, honestos y conocedores de nuestro oficio: más cultura, más seriedad, más conocimiento, más esfuerzo, más estudio y más referencias claras de lo que es bueno, malo, útil, inútil, provechoso, pernicioso, conveniente, inconveniente serio o estúpido. ¿Por qué? Os lo voy a explicar dando un pequeño repaso a la noticia.
El caos como sistema 
   Empezaré por deciros que he usado antes el término "happening" de una manera totalmente intencionada. Si miráis el enlace de arriba, veréis que, a grandes rasgos, los happenings son (o eran) eventos artístico-sociales en los que se buscaba la participación, la provocación, la improvisación y la espontaneidad. Libertad, mucha libertad: al happening va uno a expresar sin limitaciones lo que lleva dentro, ya sea recitando a Bécquer o destripando el sofá de la abuela. Y de organización, nada, cero patatero: al happening se va a lo que saliere, como decía Cervantes, otro ilustre alumno de los jesuitas (de los de entonces, claro). Si sale una hermosa interpretación coral de "Aida", bien; si sale una bronca a guantazo limpio con todos "fumaos" y medio borrachos, bien también. Los happenings, fenómeno muy sesentero, tardaron poco en pasar a la historia, ya que parece ser que su tendencia natural era al exceso y al final penoso, por lo que los pocos de los que se tiene noticia tenían todo el aspecto de alteraciones del orden público. Leyendo la noticia, lo que han montado los jesuitas me recuerda un happening y no lo digo por decir, sino por estas razones:
   1.- La eliminación de las asignaturas, los exámenes y los horarios. Al patio se sale cuando los alumnos deciden que están cansados.
   2.- La desaparición de las clases magistrales, los pupitres, los deberes y las aulas tradicionales, para lo que "han derribado las paredes de sus aulas y las han transformado en grandes espacios para trabajar en equipo, unas ágoras en las que hay sofás gradas, mucha luz, colores, mesas dispuestas para trabajar en grupo y acceso a las nuevas tecnologías". 
   3.- En uno de estos grandes espacios, tres profesores tutorizan durante todo el día a 60 alumnos en "los proyectos en los que trabajan, a través de los cuales adquieren las competencias básicas marcadas en el currículo". 
   Parece atractivo, pero es un despropósito a ojos vista, porque, para empezar, no olvidemos algo esencial: que esta actividad va destinada a niños a los que hay que enseñar algo y verificar que efectivamente aprenden. En este modelo no está claro nada: ni el qué se va a aprender (no se habla de programas, se comete la enormidad de suprimir las asignaturas), ni el cómo se organiza el trabajo (porque eso de los tres profesores tutrorizando a grupitos es un camelo como una catedral, ya que, como sabe cualquier educador de verdad, los trabajos en equipo, ese gran mito del pedagogismo, no tienen la menor eficacia en educación, ya que todos los esfuerzos y los aprendizajes se diluyen, por no hablar de la dificultad de evaluar con justicia a los alumnos), ni unas pautas mínimas de coordinación y control (las ágoras, las gradas y la luz cenital quedan muy bien para las idealizaciones de la escuela de Sócrates, a las que iban PORQUE QUERÍAN ADULTOS RESPONSABLES, a aprender, por cierto, casi como un juego cosas que no consideraban de carácter esencial, pero son un disparate cuando hablamos de niños que acuden por obligación a un centro educativo; lo de los sofás es de chiste; lo de salir al patio cuando los alumnos están cansados, una dejación de responsabilidades; lo de suprimir los horarios, una frivolidad demencial), ni la evaluación (que es la patata caliente de toda educación sistematizada y que estos señores se cargan de un plumazo suprimiendo los exámenes y proponiendo trivialidades que veremos después).    
   Puede que a alguien le parezca poco, pero yo pienso que es una tremenda irresponsabilidad someter a niños a este disparate, por mucho que se nos venda como el colmo de la modernidad y que se nos asegure que padres y profesores están muy de acuerdo. A veces, los padres y los profesores se equivocan. También parece o parecía muy aceptado por los padres el proyecto bilingüe, que tiene muchas lagunas objetivas. Por cierto, en el plan de los jesuitas los problemas del bilingüismo se soslayan, porque lo sustituyen por el trilingüismo: catalán, castellano e inglés a partes iguales: ¡toma castaña!
Retórica vacía
   A la hora de justificar esta propuesta, Xavier Aragay, un alto representante de los jesuitas de Cataluña, recurre a argumentos varios. Nos asesta los viejos tópicos pedagogistas del aburrimiento de los alumnos, de que hay que adaptarse al alumno, de que hay que hacer que sea el protagonista de su educación, de que educar no es solo transmitir conocimientos... Dice también otras cosas más concretas que merece la pena señalar:
   -El delicadísimo punto de dar o no ciertos conocimientos ineludibles que con un programa así está claro que no se garantizan lo elude con un cinismo brutal: "Si hay que aprender raíces cuadradas para llevar a cabo otro proyecto, los alumnos pueden acudir a las unidades didácticas". ¡Ah, amigo! Para hacerse el guay, los proyectos superfashion; para aprender de verdad, el libro de toda la vida, ¿no? Eso se llama no tener respuestas y embaucar con montajes vacíos.
   -Algo parecido ocurre con la evaluación: lo quieran o no, estos señores van a seguir teniendo que poner notas, ¿cómo piensan resolverlo? He aquí la fórmula: "Aunque no hay asignaturas, para cumplir con lo establecido legalmente también ponen notas, pero puntúan primero las competencias de cada alumno y luego, mediante un algoritmo, las transforman en notas por materias para que consten en el expediente". Traducido al román paladino: los chavales irán al cole a pasárselo en grande con los "proyectos" y luego se les regalará el aprobado en Matemáticas, Sociales, Lengua..., lo que ya se está haciendo, vamos. No nos tomemos esto a broma, porque me temo que va a ser la fórmula que la Administración va a querer que apliquemos todos para aprobar a cualquiera haga lo que haga con el invento este de las competencias, porque, naturalmente, el imperio del aprobado regalado no solo va a continuar con la LOMCE, sino que se va a fortalecer. Espero que los jesuitas, que parece que van a la vanguardia, al menos nos pasen el algoritmo.
   -"Aprenden mucho mejor si ven que lo que aprenden tiene una aplicación práctica". El primer mandamiento de la pedagogía de hoy, que va a ser el pretexto con el que se va a expulsar a los contenidos teóricos (es decir, a empobrecer las enseñanzas) de nuestra educación. Por cierto, en el artículo tampoco abundan los ejemplos de aprendizajes con aplicación práctica, y sí los elementos de los que poco aprendizaje se podrá esperar, como eso de los sofás, la supresión de los horarios o la forma de evaluar. 
   -Han encontrado casos de alumnos "que antes se inventaban que tenían fiebre para no acudir a clase y ahora quieren venir aunque tengan fiebre". ¡Normal, como que ahora no acuden a clase, acuden al circo que han montado ustedes!
   -En el párrafo final, nos enternecemos con estas palabras: "Miramos a la cara de los niños y les ayudamos a desarrollar su proyecto vital, a descubrir sus talentos, a encontrar sentido a lo que hacen, a lo que quieren conseguir, a saber interpretar, a reflexionar, a cuestionar". Palabrería pringosa que esconde muy malamente su intención publicitaria, pero todo lo estropea la última frase del artículo, que es de auténtica traca: "Junto con la familia e internet, intentamos construir personas". ¿Internet? ¿Para construir personas? Prefiero a los curas de antes, que no tenían reparos en decirte que con lo que contaban era con el catecismo. 

   El articulito este es un buen aviso para navegantes. Una vez más, ABC nos obsequia con una mezcla de propaganda comercial y política, ya que aquí, además de publicitarse una empresa educativa, se están vendiendo las excelencias de los nuevos dogmas pedagógicos oficiales y, ya lo he dicho por ahí, un buen manual práctico de cómo ponerlas en práctica. Competencias básicas, internet, bilingüismo, trilingüismo decalingüismo o lo que haga falta, aprendizaje emocional, aplicación práctica, proyectos, equipo...: viejas vaciedades que son lo que viene y que se nos están vendiendo como una revolución, viejos sueños pedagogistas que lo único que van a aportar va a ser más problemas. Y, por encima de todas ellas, el aprobado garantizado, basta para entenderlo con mirar el talante de este y de otros proyectos que he analizado aquí, por no hablar de otra cosa: de que estas ideas parece ser que están siendo muy bien acogidas en la enseñanza privada. Más claro no puede estar.

41 comentarios:

  1. Hacía tiempo que no escribía por aquí, aunque voy leyendo los artículos. Un saludo.

    Hoy no puedo resistirme a comentar porque es la segunda vez en los últimos días que topo con la noticia. Ha expresado a la perfección todas las ideas que se han agolpado en mi cabeza al intentar dilucidar todo lo que conlleva semejante despropósito. Sé de familias que se gastan un buen dinero en llevar a sus hijos a los jesuitas porque buscan un tipo de educación más seria y tradicional y en el que los niños aprendan de verdad unos mínimos. No sé qué cuerpo se les quedará al leer esto. En fin, cada vez me parece todo más rocambolesco. Será que me hago vieja. Lo que más me preocupa es que, tras décadas logsianas, veo la educación como un campo absolutamente arrasado. ¿Cuántos profesores como usted quedan en las aulas? Veo a muchos docentes con el espíritu absolutamente machacado y sobreviven como pueden a base de Lexatín y de comulgar con ruedas de molino. Seguro que como el Cid, serían buenos vasallos si tuviesen un buen señor, pero me parecen absolutamente arrollados por las circunstancias. El colmo ya ha sido oír decir a algún joven que ha entrado de interino "¡Uf! Menos mal que no me han tocado bachilleratos, que el nivel es muy alto". ¡¿Cómo?! Por lo que veo en los chavales de mi entorno, me da que ahora el nivel de bachillerato viene a ser como el de un segundo de BUP en la mayoría de asignaturas. ¿Eso es un nivel "muy alto"? ¡Ay, ay, ay, la que nos espera! Esto no pinta nada bien. Lo peor es que, tras tantos años de adaptaciones al ritmo del niño, de aprobados no se sabe cómo, etc. va a ser muy difícil dar marcha atrás, que tanto padres como alumnos están demasiado acostumbrados a la buena vida. En fin, que le deseo mucha suerte en su día a día y muchas gracias por sus lúcidos análisis de la situación.

    Aurora

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    1. Gracias por todo, Aurora. Lo decía ayer en un comentario a un artículo de Alberto: teniendo en cuenta que hoy quienes pontifican sobre educación son banqueros, economistas y expertos de ínfimo nivel, acabaremos concluyendo que se podía estar peor que en los tiempos más crudos de la LOGSE. Los vientos que soplan ahora, con la LOMCE y el PP, mezclan pedagogismo (y además, barato, repito) con mercantilismo. Van a hacer una revolución que va a ser una catátrofe aún peor que lo que hay. Y además, con bobadas que ya se sabe desde hace mucho tiempo que no funcionan, porque esto de los proyectos no es ni más ni menos que un nuevo disfraz del vetusto constructivismo, otro mito cuya inviabilidad se cae por su propio peso. Cuando yo tenía 13 años (es decir, hace 44) y hacía 4º de Bachillerato (lo que hoy sería 2º de ESO) estaba en la Universidad Laboral de Cheste, centro que me figuro que fue invadido por los innovadores y nos marearon con un sistema constructivista: fichas secuenciadas en las que tú marcabas tu ritmo, parcial ausencia de libros de texto, autocontrol... Al acabar ese curso, salimos de allí unos ochocientos niños para empezar el bachillerato superior en otras laborales: fueron tales las protestas de estas, que la jefe de estudios de Cheste (un internado en el que había más de 5.000 alumnos de entre 10 y 13 años, se vio obligada a hacer una gira por todas las otras laborales a ver qué había pasado. Pero eso era cuando este oficio se controlaba a sí mismo; ahora, como estamos en manos de burócratas, arribistas, políticos, economistas, pedagogos y "expertos", esto está echado a perder. Es una barbaridad pretender que niños de 10, 12 y hasta 15 años marquen ellos mismos su programa; es un capricho de imbéciles pretender que con estas edades nadie pueda hacer proyectos de nada; está claro desde hace lustros que el constructivismo es una estafa: pues nada, así seguimos. En cuanto a los profesores jóvenes, yo también he encotrado algunos así, pero también entre los talluditos. Démosles ánimos a los jóvenes, Aurora, que entre ellos los hay muy buenos (ahí tenemos a Alberto, sin buscar mucho) y les queda mucho por sufrir. En lo que sí estoy totalmente de acuerdo contigo es en que, en general, vienen generaciones muy pasivas: ven los problemas que les amenazan y, o se quedan quietos, o se fían de CCOO y gente así, que son los que lo han hundido todo.

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  2. Impecable radiografía, Pablo. Aurora, conocí un caso similar: el de un profesor que había cogido una vacante pero se arrepintió porque "hacía tiempo que no veía la asignatura y una cosa es dar ESO y otra Bachillerato". ¿Qué más podemos decir? Mejor, nada.

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  3. O bien: Virgencita, que me quede como estoy.

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  4. Pablo,

    Despues de leer el artículo coincido contigo en muchos aspectos, pero es el tipo de artículo y lo que en él se dice lo que te lleva a las coclusiones anteriormente expuestas, pero...

    si se conoce el proyecto, como se está implementando y los resultados que se están obteniendo, las conclusiones son muy diferentes.

    No se han suprimiro los exámenes, no se han suprimido los deberes (quizá los alumnos están trabajando más que con el anterior sistema, pero ahora más motivados) no es cierto que no existan los horarios ni que se salga al patio cuando los alumnos lo pidan, no. Existe un trabajo serio de planificación, reflexión y preparación previa del profesorado que lo está llevando a cabo.

    El artículo ofrece ideas bastas, sin matizar y algunas bastante alejadas de la realidad.

    En una cosa sí que estaría de acuerdo contigo:"el artículo es propaganda comercial y publicitaria de una empresa educativa", más que una descripción ajustada de lo que realmente es este proyecto. Y creeme, representa un cambio significativo respecto al "sistema tradicional" de nuestro sistema educativo. Ah! y por lo que hace a la evaluación, existe un proceso de auditorías serio que hace el seguimiento de todo el proceso.

    Quien puede darte más información es Pepe Menéndez, menendezpepe @ gmail.com, director adjunto de Jesuïtes Educació, la fundación que aglutina las 8 escuelas jesuítas de Cataluña que están llevando a cabo dicho proceso.





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    1. Tomo nota, amigo. De todos modos, estarás de acuerdo en lo que te voy a decir: como yo, por coherencia y para curarme en salud, las críticas las he basado escrupulosamente en cosas leídas en el artículo, si este desvirtúa tanto lo que realmente están haciendo los jesuitas, sería muy conveniente que estos les diesen algún toque a los de ABC. Está claro que la imagen que se desprende de su artículo es que la orden ha convertido sus centros poco menos que en parques temáticos. Su prestigio -que no es poco- está siendo dañado, fíjate en lo que digo yo o en lo que dice Aurora en el primer comentario, y me temo que no debemos de ser los únicos que lo hemos visto así.

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  5. Excelente análisis, amigo Pablo. Solo quiero añadir, o recalcar algo que me parece evidente: es cierto que muchos docentes han cedido a la presión administrativa y comulgan con ruedas de molino. Pero creo que no es menos cierto que no pocos maestros, principalmente del Primaria (donde reside la madre del cordero en no poca medida), aplican el pedagogismo por convicción. No creo que sea tanto un problema de cobardía y sometimiento como un problema de credulidad y buena fe respecto de los dictados de los "expertos". Hay que tener en cuenta -pienso- que los maestros tienen una formación escasa, por no decir pésima: no es un secreto que Magisterio da una instrucción muy pobre (con independencia de que haya, que los hay, extraordinarios profesionales). Y estos maestros se sienten impresionados, me parece, por quienes se presentan a sí mismos como expertos psicólogos de la educación o pedagogos.

    Permíteme, Pablo, una digresión. Echa un ojo a este vídeo de Pablo Iglesias. Voy a insistir, con mucha gente, en que necesitamos un cambio político de raíz, pero si el cambio ha de venir de este tipejo mejor nos quedamos como estamos.

    https://www.youtube.com/watch?v=bYg-QVeVGg0

    Y este:

    https://www.youtube.com/watch?v=N0M07PXNJko


    Lo siento: no me puede dar más asco y más miedo. Es, a todas luces, un vulgar matón de barrio, aunque no tenga ni media hostia. Un tipo violento.

    Raus

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  6. Bueno, Antonio, el radicalismo político de Pablo Iglesias y las virtudes y los defectos de sus propuestas y su movimiento son de sobra conocidos, como también lo es el hecho de que no estaría ahí y con tantas opciones sí otros que nos han gobernado durante lustros no hubieran cometido numerosos y tremendos excesos, y no solo verbales. La fuerza de Pablo Iglesias sale de sus adversarios. Su presencia en política viene por algo que toca medio de refilón un famoso aforismo de Lichtenberg: "Cuando los que mandan pierden la vergüenza, los que obedecen pierden el respeto". En cuanto al asunto de los maestros, tienes toda la razón en el hecho de que los pedagogos han tenido desde hace mucho sometidas las escuelas de Magisterio, lo que les ha servido para abducir al colectivo, pero, lo mismo que te digo esto, yo, que he estado nueve años en EGB, también te digo que el choque con la realidad tiene una gran fuerza para abrirle los ojos a la gente, y en EGB la mayoría los tenía bien abiertos. A esos defensores del dogma pedagogista, se les conocía con el mote de los "pedagógicos" y no gozaban de muchas simpatías. Muchos de los que están hoy en los institutos defendiendo las barbaridades de la LOGSE lo hacen por conveniencia, porque, gracias a ella, han obtenido ventajas de diversos tipos. Son mayorcitos y tienen ojos en la cara, pueden avivar los males o combatirlos, pueden aprobar a quien lo merezca y suspender a quien lo merezca o aprobar a todos por la gracia de Marchesi (ahora será de Gomendio), que es lo que no trae problemas, pero quizás no sea del todo ético. Te diré que la dictadura de los pedagogos se ha hecho más fuerte, porque en los progrmas de Magisterio han retrocedido las asignaturas de contenidos académicos (ciencias, lengua, geografía...) en beneficio de la didáctica, el aprender a aprender y todo eso, lo mismo que en los másteres, pregúntale a Mariano, que de esto está muy enterado.

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  7. Si me permitís, compartiendo gran parte de lo que ambos habéis comentado, añadiré que yo veo cuatro modelos de docente hoy día (hablo de docentes; dejo pues al margen a los expertos, intrusos, gurús e iluminados): el creyente bienintencionado, del que ya habéis hablado; el interesado, del que también; el que ya solo piensa en sobrevivir hasta que le llegue la jubilación y el que se niega a perder la esperanza, ve con claridad las vergüenzas al emperador y se resiste a tirar la toalla, aunque se encuentre muy solo defendiendo su causa. No voy a establecer porcentajes porque no los conozco, pero mucho me temo que el menos abundante es este último. La mayoría de los profesores se encuentran en las tres primeras tipologías. En cuanto a Podemos, que personalmente me producen tanta desconfianza como casi todos los demás, el primer vídeo es una manipulación, pues procede de un vídeo de mayor extensión en el que, si se ve completo, queda claro que Iglesias está parodiando a un sector de Izquierda Anticapitalista. Sobre el segundo no tengo ni idea de si está o no manipulado. Esto no hace que sus propuestas sean mejores, desde luego, ni mejora mi mala valoración. Lo comento simplemente porque a mí también me impactó eso de las palizas a los fachas hasta que comprobé que no era así. Un saludo.

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    1. Desde luego, ese primer vídeo canta que es un gusto. Una pregunta para Antonio que se me quedó antes en el tintero: ¿qué tribunal daría validez a un vídeo como ese? El segundo ya es más claro y más conocido, ahora bien, los que como este servidor nos las hemos tenido que ver alguna vez con macarras callejeros, no podemos sino estar al cien por cien con Iglesias en ese vídeo. Ese matón que entra a robar el equipo de sonido en una facultad es de la misma estirpe que ese que se quiere adueñar de una clase a base de violencia y chulería. Ahí Iglesias ha sido claro y sano, a lo mejor otros líderes políticos habrían sido más políticamente correctos, es decir, más hipócritas. Todo lo que acabo de decir no interfiere para nada en lo que pienso de Iglesias políticamente: tiene de su parte el ser un claro azote contra los corruptos; tiene en su contra no tener programa y mezclar demasiadas incongruencias -en general, de las viejas utopías de la izquierda- en su discurso. Sea como sea, dará guerra, que a nadie le quepa duda. En cuanto al ideario educativo de Podemos, está el criptologsianismo. Tus tipologías docentes me parecen muy ajustadas: todo lo demás son subtipos de esas. Voy a tener un arranque de sinceridad: yo creo que me hallo en el tipo cuatro, pero no te imaginas la atracción que, a una edad como la mía, ejerce el tipo tres.

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    2. Pablo, tú encajas a la perfección en el tipo 4, desde luego. Y no te veo haciendo transfuguismo por mucho que te tiente el tercer modelo. Sobre Iglesias, ya lo hemos hablado otras veces, pero a mí lo único que me hace gracia es la mala gaita que ha generado en los partidos "grandes". Supongo que si gobernara me haría mucha menos gracia.

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    3. Pablo, se me pasó este comentario. Nada que objetar a tus objeciones acerca de los vídeos. Del segundo vídeo (ese donde se lía a golpes con unos cacos) no quería destacar el mismo hecho de que llegara a las manos. Eso, como dices, es comprensible y hasta loable. Me expliqué mal. Pero lo que no puedo entender es que alguien que se reputa un enemigo de las clases sociales se refiera a los cacos como "un grupo de lúmpenes, pues eso gentuza de una clase mucho más baja que la nuestra intentó robar una mesa de mezclas..."
      ¿A qué tipo de "clase" se refiere? ¿A clase social? Pues no lo entiendo en el discurso de un comunista. Porque si en esas nos ponemos, está reconociendo que las clases sociales determinan la calidad de las personas y que quienes pertenecen a la baja son gentuza. Si esto lo hubiera dicho un tipo de derechas, la izquierda lo habría tachado, y con razón, de clasista.

      Yo creo que hay gentuza en todas las clases sociales, las de arriba, las de abajo y las de en medio. Y hasta creo que hay personas que hacen lo posible para no salir de la clase social baja de la que proceden, incluso teniendo oportunidad de hacerlo. Es decir, que hay personas que se buscan su mala suerte (y otras la buena suerte). Pero esto lo puedo decir yo, que no me debo a una ideología que cree y pregona que la suerte y el destino de las personas están determinados por la clase social de origen (como no se cansan de repetir los pedagogos progres al referirse al éxito o fracaso de los alumnos). Yo sí, un comunista, no.

      Raus

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    4. Pablo Iglesias está siendo en ese vídeo fiel a una terminología marxista un tanto maniquea, según la cual, el burgués es malo por definición y el proletario es bueno por el mismo motivo. Esa rueda de molino simplista hubo un tiempo en la que nos la tragamos algunos, de los cuales hubo quienes la vomitamos y quienes la digirieron y la incorporaron a su ser, that's life, Antonio, y te estoy hablando de los años de la Transición, no quiero imaginarme hasta qué punto esto se le metería en los tuétanos a un comunista de los años veinte o treinta. Y desconozco lo que vino en años posteriores a la Transición, de lo que seríais mejores cronistas otros más jóvenes. O piensa en un comunista de los años 50, 60 o 70, que, por un credo así pudo acabar en la cárcel o en el cementerio; al mismo tiempo, ese comunista estaba luchando contra una dictadura feroz, de modo que estamos hablando de realidades muy complejas. En esa terminología, el lumpemproletario es esa persona que, por condición social y económica, está entre los desfavorecidos, pero, por su comportamiento asocial, además de ser un depredador que lo mismo le roba el coche a un magnate que el monedero a una jubilada, o viola a una mujer de cualquier condición social, está siendo el justificador de políticas represivas que acaban siendo utilizadas en contra de quienes se oponen a un régimen injusto. Este es, creo, el análisis marxista de la figura de lo que ellos llaman lumpenproletarios, según el cual, aparecen como sujetos sin escrúpulos, sin conciencia de clase, favorecedores de la reacción y dañinos en términos absolutos. Este análisis se acopla a la perfección a cualquiera de esos dueños de 27 fichas policiales que andan por el mundo y no me parece condenable. Después de contarte estas cosas que ya sabías (y te juro que no lo hago por joderte), te diré que Iglesias es bastante torpe al usar en el siglo XXI el lenguaje de ese vídeo, pero creo que aquí está contigo y conmigo (y en contra de esos pedagogos progres hipócritas) en una cosa elemental: contra los violentos y los que abusan, no valen contemplaciones.

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  8. Pablo, un par de cosas sobre P. Iglesias, y prometo no volver a hablar del asunto.
    Desde mi punto de vista, Pablo Iglesias está donde está no solo porque el PPSOE lo hayan hecho fatal (en muchos sentidos), sino porque la gente que lo apoya desconoce sus defectos. Los defectos de los socialistas y los peperos no justifican, bajo ningún concepto, los de Iglesias y Podemos (que no son otros que los que siempre ha tenido el comunismo). En una democracia sana no debe tener cabida la bochornosa corrupción de los que nos gobiernan ni la vergonzosa democión a que se nos somete la sinarquía reinante, pero tampoco un partido cuya musa son Lenin y compañía (como tampoco la debería tener para un partido inspirado en el fascismo). Por último: Lamentaría que el hecho de repudiar a Podemos se interpretara como una especie de justificación del PPSOE y sus tropelías, porque no es así.

    Siento, por cierto, si he enlazado algún vídeo manipulado. No obstante, me pasa como a Alberto: mi desconfianza hacia Podemos sigue inalterada.

    Sobre los tipos de docentes nada puedo añadir. Vosotros conocéis mejor cómo está el patio. En cualquier caso, es muy triste que, como apunta Alberto, el tipo combativo sea el menos numeroso.

    Saludos.

    Raus

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    1. Antonio, puedes hablar de lo que quieras, faltaría más, y yo por lo menos te conozco lo suficiente como para saber:
      a) Que ni militas en el PPSOE ni eres partidario suyo, sino más bien todo lo contrario.
      b) Que tus críticas a Podemos se deben esencialmente a esas putas manías tuyas de analizar las cosas y decir lo que piensas, que ya te he dicho más de una vez que te van a acabar costando un disgusto.
      Tus dudas sobre Podemos las compartimos muchos.

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    2. Antonio, yo creo que se te ha entendido perfectamente. En ningún momento ha parecido que justificaras nada. A mí me la colaron con el vídeo. A diferencia de Pablo pensé, ingenuo de mí, que nadie lo habría manipulado. Por fin, respecto a los modelos docentes...pues realmente creo que es así: que son los menos. De todas formas, no queda otra que tratar de convencer a los bienintencionados, persuadir a los interesados, animar a los supervivientes y aunar fuerzas con los rebeldes.

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  9. Amigos, peco de pesado y lo sé. Por eso, más que nada, no quisiera hablar de Podemos sin aportar argumentos nuevos que justifiquen las aprensiones que en mí provoca. Tal vez el problema resida en mí, en que soy melindroso en exceso y asustadizo en demasía, pero no puedo evitar que las formaciones políticas radicales, tanto da si de babor o de estribor, me alarmen e inquieten. Y mi temor principal no es que esta gente, en caso de llegar a gobernar, desarrollara un tipo de política afincada en los antípodas de mi pensamiento, no, sino que, al cabo de un tiempo, las fuerzas radicales de la derecha, perdidos los complejos y los recelos por los radicalismos, reaccionaran de la forma que cabe presumir. Tengo algunos amigos a quienes les parece trasnochada y por completo infundada la posibilidad de un enfrentamiento civil, pero yo no estoy tan seguro. No pienso necesariamente en una guerra, pero sí en disturbios, creciente malestar social y sangrado de viejas heridas. Algo sé de seguro: que la confianza mata al hombre. Y pruebas de ello las tenemos por doquier. La historia humana no deja de ser una lección continua de cómo la confianza ingenua permite que los peligros más insospechados cobren cuerpo y materialidad. Decía José Antonio Marina (a quien reconozco muchos méritos pero lo miro hoy por el rabillo del ojo) que pensamos en nuestros derechos (humanos y civiles) como pensamos en nuestro hígado: como si formaran parte de nosotros y que, una vez formalmente reconocidos, nos agraciaran sin necesidad de mantenerlos en vivo o de darles lustre de vez en cuando. Y pienso que esa confianza en que los derechos nos protegen sin necesidad de que nosotros los protejamos a ellos, es una causa de la pasmosa democión que hoy sufrimos a manos de los gobiernos del PP y del PSOE. Creer y confiar en que los derechos trabajan para nosotros cuando, en realidad, son siempre nominales y teóricos, nos ha dejado inermes y embobados ante el despojo. Bien, pues esa misma confianza, en verdad ingenua y peligrosa, acompaña, a mi juicio, la idea de un enfrentamiento civil más o menos sangriento. Pienso que nos hace falta aguzar la vista, hacerla aquilina para prever y prevenir lo que hoy puede parecer el simple desvarío de un tipo algo catastrofista. Lo nuestro no es ya un estado prodrómico, sino claramente patológico. ¿Pero por qué pintan tan mal las cosas en mi opinión? Porque alguno de nuestros peores males sociales no cursan con síntomas ostensibles para el común. Pasa como con la hipertensión o el calentamiento global. Son males insidiosos. Te levantas por la mañana sin malestar ni dolor y, encima, ves el sol brillar con fuerza en pleno mes de febrero. Hace buen tiempo. Además, la tía del ídem señala con una sonrisa los soles que mañana calentarán la península. Hará “buen tiempo”. De hecho, la lluvia, aunque haya una sequía terrible, es “mal tiempo”: por eso las meteorólogas nos dicen que mañana habrá “riesgo” de lluvia en Castilla la Mancha. Con dos cojones (o dos ovarios; no se me enfaden las feministas). Y bueno, llega la noche y te enteras que se ha desbordado el Ebro por culpa de un deshielo prematuro, pero la vida sigue y tu vida sigue y te acuestas más o menos tranquilo porque, después de todo, hace buen tiempo y a ti no te duele nada, aunque la hipertensión te esté matando por dentro y el CO2 machacando el clima de todo el planeta. No estamos preparados para reaccionar a problemas de este tipo. Y algunos de nuestros peores males sociales son insidiosos: descomponen el cuerpo social sin que nos enteremos.

    Raus
    sigue...

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  10. Yo estoy convencido de que los nacionalismos son malos porque desbaratan la identidad y la solidaridad de un país. Provocan desunión, rivalidad y descontento. Aquel que podrías ver como tu hermano de nación, tu compatriota, se torna tu enemigo… sin serlo. De igual forma, deploro toda ideología que contribuya a descomponer la familia, a meter cizaña entre sus miembros, pues para mí tengo que la familia tradicional es, mal que les pese a la progresía, un pilar básico de la sociedad. Y es aquí a donde vengo a parar: corremos el riesgo de que nuestra sociedad entre en grave conflicto, que la violencia y el caos dominen las calles. Quien crea que esto no es ni probable ni posible, pues vivimos en un país adelantado y civilizado, tal vez haría bien en cuestionar su confianza en los tiempos presentes, no sea que se trate de una confianza ingenua, de esas que acaban matando al hombre. En mi opinión, tenemos todos los ingredientes para cocinar un plato de lo más ponzoñoso.
    1. Una escuela que no enseña y que condena al paro a sus inquilinos.
    2. Varias generaciones de chicos criados en sus casas la más selvática permisividad, la cual está generando síndromes del emperador por doquier. Tal es así que, como ya se sabe, son cada día más los padres que se ven obligados a denunciar a sus propios hijos por malos tratos.
    3. Muchas investigaciones demuestran que los niños criados con un solo padre (hoy, bien lo sabemos, generalmente solo con la madre), tienen mucho más riesgo de:
    - Sufrir malos tratos en el hogar (Ditson & Shay, 1984). Es sabido que las madres (especialmente las madres solas) son responsables de la mayoría de las agresiones en contra de los hijos.
    - Iniciar prematuramente la actividad sexual (Metzler et al, 1994).
    - Iniciar más temprano y con más intensidad el consumo de alcohol (Duncan et al, 1994) y drogas (Berman, 1995).
    - Ser expulsados del colegio en comparación con hijos que han crecido en hogares con ambos padres (Dawson, 1991) o no llegar a completar su educación secundaria (Sandefur et al, 1992; US Department of Health and Human Services, 1993; McNeal, 1995).
    - Sufrir trastornos emocionales y presentar tendencia suicidas (Block et al, 1988; US Department of Health and Human Services, 1988; Remez, 1992; McCall & Land, 1994; Brent et al, 1995).
    - Tener conductas agresivas (Sheline et al, 1994; Vaden-Kerman et al, 1995).
    - Consumar conductas delictivas (US Bureau of Justice Statistics, 1988; Wisconsin Department of Health and Social Services, 1994) – incluyendo asaltos violentos (Smith & Jarjoura, 1988), asesinato y violación (Criminal Justice & Behavior, 1978; Cornell et al, 1990). De hecho, el haber sido criado solamente por la madre es mucho mejor predictor de conducta delictiva que el nivel socioeconómico de la persona.

    Raus

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  11. Por si alguien no lo sabía, que lo sepa: Jack el Destripador, Hitler, Charles Manson y la mayoría de los asesinos en serie de Estados Unidos surgidos en las últimas décadas, tenían algo en común: la ausencia de padre en la infancia o de figura paterna. Quien crea que criarse sin padre es inocuo (incluso bueno, según las feministas), o es idiota o está abducido por el comecocos de la corrección política imperante.
    Dos preguntas: 1) ¿cuántas personas hay conscientes de todo esto? Me respondo: muy pocas.
    2) ¿A cuántas personas les preocupa todo esto? A muy pocas.
    Por eso son males silenciosos: ni se conocen ni interesan. Pues sepamos que todos estos jóvenes de hoy que están abocados al fracaso escolar y, con enorme probabilidad, al fracaso vital, viven en nuestras casas y andan por nuestras calles, a la espera de que algún oportunista agitador de masas los pastoree para cualquier causa radical que medre en el cardizal de las funestas ideologías que las crisis suelen parir. Unos nutrirán las filas de la izquierda radical. Otros, los de la derecha, y las hostias están servidas. No es nada nuevo. La historia se repite. ¿Qué podemos esperar de miles y miles de chavales malcriados y sin instrucción obligados a vivir en una situación de crisis y paro pertinaces? ¿Qué recursos inteligentes cabe esperar de ellos para vérselas con un futuro, o un presente, oscuro e incierto?
    ¿Miramos para otra parte? ¿Dejamos que las cosas sigan su curso sin tomarnos la pastilla contra la hipertensión? Si tal hacemos, mucho me temo que nos espera un porvenir convulso y cargado de sobresaltos.
    Y ahora, tal vez ahora, queridos amigos, se pueda entender algo mejor mi aprensión a Podemos. Pues este partido avivará con su fanatismo el fanatismo de otros. Y este partido –ya lo sabemos- ahondará la brecha nacionalista; pero también la herida infligida a la familia por la vesania feminista, entre otros muchos males. Y tanto la nación como la familia precisan ya de una política que favorezca, respectivamente, la unión entre los ciudadanos y la unión entre los miembros de la familia.
    Alberto: llevas razón. No hay otra que seguir peleando para sacar a esos maestros (y padres, añado yo) de su error, pues, como dijo Einstein, “el mal no existe por los que lo provocan, sino por quienes lo permiten”. Políticos, pedagogos y psicólogos han provocado gran parte del desastre escolar, pero, qué duda cabe, los maestros y los padres lo han permitido, tal vez convencidos de que cabalgaban en favor del progreso.

    Saludos

    Raus.

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    1. Antonio, mencionas problemas realmente graves y los tratas con seriedad. Iré por partes.
      1) Los nacionalismos. ¿Has visto la última performance de nuestro amigo Pepe Bono? Hay que reconocer que, cuando está inspirado, es genial. Te hablo de eso que ha revelado que le dijo Artur Mas a Zapatero cuando este aún mandaba: "Tú ve poniendo dinero, que yo iré quitando nación". Y aunque el payaso mediático de Homs (al que no me cansaré de señalar que se le borró la risilla gilipollas cuando la realidad empezó a ponerles en su sitio a él y a su amo) salga intentando ponerlo en duda, yo me lo creo, y me temo que no soy el único en el mundo. ¿Estás al tanto del hundimiento del clan Pujol? ¿Te enteraste del catastrófico resultado de lo que se conoció como "la consulta"? ¿Has visto algo acerca de que la mierda de la inundación Pujol se aproxima cada vez con más fuerza al actual, lamentable y políticamente moribundo president? ¿Qué me dices de eso de convocar unas elecciones con una anticipación de ocho meses? ¿Qué se fizo del prusés, doña Carme Forcadell, dó se halla? Pablo Iglesias no va a ser tan mentecato de poner muchas fichas a ese número, te juego la segunda caña que me vas a pagar. La amenaza masista nació como una versión aumentada del plan Ibarreche, por lo que la hostia que se ha pegado ha sido aún mayor, esto ya lo predijo el guachimán.
      2) Las reacciones involucionistas. su peligro lo razonas muy bien, y en esto me recuerdas a Muñoz Molina en "Todo lo que era sólido", libro del que ya hemos hablado. Él suele decir que en la España del 35 y 36 o en los Balcanes de antes del horrible estallido, a pesar de los alarmantes síntomas, nadie hubiera firmado que se avecinaba una horrible tragedia, ahí está el famoso "pues yo me voy a dormir" de Casares Quiroga; él repite en ese libro lo que dices tú: que nadie puede nunca considerarse a salvo de un gran martillazo. ¿Quién podría negarlo? Ahora bien: mira a Grecia y a Tsipras, que suponen y han resultado en efecto un proyecto de cambio más radical de lo que de ningún modo va a ser Podemos aquí, porque, como tantas veces os he repetido a ti y a Maxi, Podemos no va a gobernar: ¿qué cataclismo presagia hoy lo de Grecia? Ninguno. Todo esto no quita que sea muy sensato tu consejo de que deberíamos permanecer más atentos de lo que estamos a ciertas amenazas en apariencia improbables.
      (Continuará)

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  12. (Continuación del último episodio)
    (Continuación del anterior episodio)
    3) Por último, está el asunto más de fondo y más inquietante que presentas, el que tocas más en profundidad: el de esa juventud tal vez explosiva que estamos criando. Educadores, padres y observadores atentos como tú (a quien quizás deberíamos considerar un experto, pero de los de verdad y honrosos, no de los que hoy están envileciendo esa condición) somos testigos directos de que hay cosas que no van bien y son además de envergadura. Tenemos demasiados jóvenes con expectativas muy altas y capacidad de aceptar la frustración muy bajas; tenemos sueltos demasiados tipos como el "Patadas", es decir, gentuza que se imagina que cualquier burrada que se les pase por la cabeza puede llevarse a la práctica y hasta grabarse como una gracieta; demasiados dispuestos a zurrar a sus padres, demasiados que se creen que se puede controlar a la novia. Demasiados y demasiadas; esto último es increíble en el siglo XXI y nos deja perplejos a los educadores y los medios informativos que hemos tratado durante años de fomentar la igualdad entre hombres y mujeres y la erradicación de la abominable violencia contra estas últimas; encontrarte ahora con que hasta niñatos de 16 años (cosa que no se veía antes) sean capaces de zurrar a su novia es algo que tendremos que estudiar muy en serio, pero que tiene que ver con algo que tú has mencionado por ahí: en España hay demasiado Napoleoncillo suelto, y en gran parte se debe a los fallos de la educación escolar y familiar. A esto sí que le veo yo un gran peligro, pero no porque de esta gente vayan a sacar partido Iglesias, Mas ni Rosa Díez, sino por ellos mismos: la violencia y la inseguridad social que generan estos personajes es muy alta y tenemos el grave problema de qu patrones como la hipertrofia de los derechos del infante han fomentado estsa figura.

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    1. Pablo, por la cuenta que nos trae a todos, más vale que sea yo quien vaya pagando las cervezas.
      Lo dejo aquí. En las próximas semanas voy a estar muy ocupado con diversas tareas y cuestiones, de modo que no creo que pueda participar. Hay alguna cuestión que comentas que me gustaría tratar con el suficiente detenimiento cuando se tercie. Hasta pronto.

      Saludos a todos.

      Raus

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  13. Pablo, entro de nuevo, con la conciencia intranquila porque sé que le estoy robando el tiempo a otras actividades inexcusables. Es por esta razón por la que no participo habitualmente ni en este tu magnífico blog ni en otros similares. En cuanto me zambullo en las aguas, luego me resulta muy difícil salir de ella, como a los críos en la bañera: lo resisto todo menos la tentación, como decía W. Allen, si mal no recuerdo.
    Entro pues a toda máquina a comentar algo de lo mucho que se me ha quedado en le tintero estos días. A ti te lo he contado tantas veces que creerás estar sufriendo un "déjà vu". Discúlpame. Arrastro la necesidad de comentarlo desde que, hace unos días, vi el vídeo donde sale Orrico discutiendo sobre educación con una pedagoga de postín, (¿Freire, no?). El presentador del programa preguntó a que se debía el fracaso de nuestros alumnos en los Informes Pisa, cuando, como es sabido, los chavales hacen muchos deberes. Orrico, que estuvo magnífico, contestó que el fracaso se debía precisamente a eso, a que los alumnos hacían muchas cosas pero sin saber lo que hacían porque no había un estudio previo, no hay una memorización de nada. Entonces, "hacer" es una actividad inútil. Tal vez te acuerdes de que en Deseducativos escribí un artículo sobre este mismo problema. Traté de ilustrarlo con un ejemplo de mi experiencia laboral como basurero: todos las noches, durante varios meses, HACÍAMOS, con el camión el mismo recorrido, pero como yo no prestaba atención a éste, no puede aprenderlo (comprenderlo y memorizarlo). Pero me bastaron un par de noches de atención y memorización consciente para asimilarlo.

    A lo que voy es a esto: no es cierto lo que dice Orrico, no es cierto que los chicos hagan los deberes. Aquí Orrico debería haber contestado que es falso que hagan los deberes. Este punto debe quedar claro como el agua. Si realmente los hicieran y los hicieran bien, yo sería el primero en admitir que el método pedagógico que reniega de la memoria funciona, porque mucha gente, al oír que hacen tantísimos deberes bien en casa y luego, sin embargo, fracasan en las actividades que les pone Pisa, se sentirán confusos. ¿Cómo es posible que lo que saben hacer en casa no lo sepan hacer en las aulas del Informe Pisa? Yo no sabría qué contestar. Y la respuesta es la que un millón de veces he repetido: es que no hacen los deberes solitos, sino en comandita con papa y mamá cluecos. Una y mil veces lo he dicho con la inutilidad de marras. Los deberes los hacen los padres. Al menos los padres con algunos estudios. Nuevamente, esto lo confirmé ayer mismo hablando con un viejo conocido de un pueblo vecino. Sus hijas "van bien" en la escuela, pero -añadió- porque su madre está todos los días haciendo "con ellas" los deberes. “Si no”, remató, "no aprobarían nada". Y la cuestión es obvia: sus hijas (ya preadolescentes) no pueden hacer los deberes porque no han estudiado la lección, porque no se han visto en la necesidad de memorizar nada de nada. Entonces, hacer los deberes se convierte en una misión casi imposible que requiere la presencia del padre.

    Este es otro de los grandes males silentes de nuestra educación. Es todo un engaño monumental. Si desapareciera de golpe todo ese juego de apariencias, el fracaso escolar documentado y oficial afectaría a casi el cien por cien del alumnado. Estamos ante una farsa de dimensiones mastodónticas. ¿Y a quién le importa? Me temo que casi nadie, nuevamente. Llevo denunciando esta farsa desde hace años y no he recibido ninguna respuesta ni de los padres ni de los docentes. ¿Es nuestro sino?

    Me voy a hacer otras cosas. Que conste, Pablo, que las cervezas que quieras las puedes cargar a mi cuenta, pero mis cargos de conciencia los cargo yo sobre la tuya por incitador al pecado. Me voy. No prometo nada, que luego la tentación me puede. Toda la culpa es tuya por seguir en la brecha con excelsa apostura y perspicua mirada. Maldito roba oro (tiempo).

    Saludos.
    Raus

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  14. Estoy seguro de que Orrico pensaba lo que tú y yo, pero no quiso meterse en ese avispero porque no era el foro apropiado (un debate de veinticinco minutos): que los chicos españoles salen tan mal en PISA porque muchos no estudian, ya que se les aprueba sin necesidad de hacerlo. Yo tengo estimado (bien que a ojo de buen cubero) el aprobado inmereccido en 4º de ESO en no menos del 15% de los concedidos: fíjate en esto: si esos chicos supieran lo que deben porque se les hubiera obligado a estudiar, en PISA estaríamos muy bien. Y, dentro de esta farsa, desempeñan un importante papel los deberes hechos por otros o de cualquier manera como elemento (a menudo, único) de concesión del aprobado.

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    1. Sí, seguramente lo piensa. Nada puedo objetar a Orrico, quien, como digo, estuvo fenomenal. Pero para mí tengo por cierto que si queremos salir de este marasmo, convendrá denunciar con voz estentórea y a los cuatro vientos la susodicha farsa. Un 85% de fracaso escolar (me fío de tu ojo) es una catástrofe intolerable. Lo que yo me pregunto es si las maestras de Primaria están al tanto de la farsa que yo digo (aparte de la otra farsa que indicas tú: que se les aprueba de gratis): que, celestiales, corrigen los deberes hechos por los papás de las criaturas. Porque de verdad te digo que si están al corriente de semejantes farsas, no tienen perdón de Dios. Y perdona la contundencia, pero es que nadie tiene derecho a malograr la vida intelectual, cultural y profesional de los alumnos. Nadie.

      Raus

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    2. Obviamente, no me refiero a si conocen la farsa del aprobado gratis: ¡cómo no la iban a conocer! Me refiero a si son conscientes de que corrigen los deberes hechos por los padres de los alumnos. ¿Pero cómo podrían ser tan ingenuos? Lo dicho: no tienen perdón. Y siento hablar así, Pablo. Sabes que siempre he defendido a capa y espada a los docentes de este país, pero hay cosas que me siento moralmente obligado a decir, mal que me pese.

      Raus.

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  15. Antonio: quienes nos tomamos medianamente en serio esto, tendemos a darle un valor muy relativo a todo lo que viene hecho de casa. Todo aquel que vea que los alumnos de 9 en los exámenes le hacen deberes de 9, no tiene por qué preocuparse; el que vea que los alumnos que van mal hacen malos deberes o no los hacen, delo que tiene que preocuparse es de hacer que el alumno mejore, pero cómo en el caso anterior, hay una explicable coherencia. El problema viene cuando el alumno que te hace exámenes de 3 y de 4 o de menos te hace deberes de 8 o de 10. Antes te colaban que es que el alumno era trabajador y lo que le pasaba era que se ponía nervioso en los exámenes, pero, curadas las ingenuidades y siendo honestos y serios, no puedes creerte los datos que arrojan esos deberes. Una puntualización acerca de las cigras de antes: lo que quise decir es que, al 25 o 30% de alumnos que no obtienen el graduado en ESO que venimos registrando en losa últimos años, habría que añadir algo así como un 15% que, por diversos conductos, se lo llevan sin merecerlo. Este cálculo me sale después de años y años de juntas de evaluación. Sumado, nos saldría que nuestro fracaso real en la ESO, si llamamos fracaso a salir sin haber aprendido lo debido, vendría a ser de entre el 30 y el 45%. Si tuviésemos un sistema que obligase a estudiar bien, sería de un 20% o así. Pero, claro, un sistema serio empezaría por tener una ESO muy distinta.

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    1. temo que los serios y combativos sois los menos. La farsa de los deberes de casa me parece muy grave, Pablo. Un escándalo de dimensiones grotescas.
      1. Es muy grave porque no se le permite al crío valérselas por sí mismo, ni aprender.
      2. Si algo aprende es a no esforzarse, a no adquirir responsabilidades y que los hatajos y los fraudes son lícitos.
      3. No es en absoluto razonable que los maestros deleguen SUS funciones en los padres, porque eso es una enormidad tan grande como lo sería que los padres delegaran sus respectivos trabajos en los profesores. ¿Qué cara se le quedaría a una señorita de Primaria si un oficinista le cargara parte de sus tareas? En cuanto un maestro sospeche que a un crío le están haciendo los deberes sus padres, debe procederse inmediatamente contra ese fraude. Es muy fácil saber si un alumno ha hecho solo o no sus deberes: bastará con que en clase el maestro le ponga algunos ejercicios similares a los que “ha resuelto” en casa. Si se comprueba que no los hace él, el maestro debería hacer saber a los padres que no corregirá ningún deber fraudulento en lo sucesivo, con las consecuencias negativas que ello acarre.
      4. Es comprensible que los padres ayuden a su hijo a aprender a leer y otras nociones básicas en niños de corta edad, pero es por completo inadmisible que esto suceda con chavales de 10, 11, 12 años… Cuando yo he preguntado a alguna maestra por qué permiten todo este desvarío, me han contestado que ellas solas no pueden con todo. ¡Alucinante! En mi pueblo las maestras tienen algo así como seis o siete niños por clase. ¡Y necesitan ayuda de los padres! Si alguna vez tengo un hijo, pienso llamar a su maestra para que me ayude por las noches a mover contenedores de basura, que de verdad te digo que hay jornadas que no puedo con mi alma.
      5. Encuentro perfectamente comprensible que haya tanta gente que desprecie la labor del maestro que solicita a los padres ayuda para instruir (ojo, instruir, no urbanizar) al alumno: ¡es que es el mismo maestro que solicita tal ayuda quien está haciendo en poco su profesión!: cualquiera puede hacerla por él (al menos si se tiene estudios superiores). ¿Y para eso estudias Magisterio y demás cursos de posgrado, para que luego le pidas que enseñe la lección a cualquiera que no tiene esos estudios? Venga, hombre, un poco de seriedad.
      6. ¿Qué respeto profesional podría yo exigir a nadie como psicólogo si delegara en quien no lo fuere las tareas y funciones del psicólogo? Usted, sí usted, el informático, hágale una terapia a este paciente depresivo. Y hágala bien.

      Raus
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    2. 7. Esta masiva práctica fraudulenta supone un tremendo fastidio para un montón de padres, pues se ven, todas las tardes, en la obligación de explicar y hacer los deberes a los críos. En parte, por supuesto, la culpa también es de los padres, pero sobre todo del maestro, pues es este quien debe pautar la instrucción del alumno como experto que es en la materia. Me cuenta un amigo, que está hasta el gorro de los deberes de sus hijos, que en Francia los padres ya se han rebelado contra todo esto. Ignoro si es o no así, pero lo que sí sé es que debería producirse tal rebelión para poner las cosas en su sitio.
      8. Para mí esto es un escándalo que debe de cortarse de inmediato, aunque tan solo sea para que muchos de los padres puedan llegar a casa y descansar de su jornada de trabajo.
      9. No sé si alguien de los que leen esto duda de lo que estoy contando. Yo no creo que el muestreo que yo hago cuando pregunto sobre estas cosas a los padres con que tengo confianza no sea representativo de la población general, porque en el muestreo entran padres de todos los colores y profesiones, pero si alguien lo pone en duda, no tendrá más que hacer sus propias indagaciones. Verá lo que veo yo: un montón de madres y padres perdiendo el culo todas las santas tardes con los dichosos deberes de sus hijos.
      10. ¿De dónde procede esta prepóstera práctica? No lo sé a ciencia cierta. Supongo que, en parte, de esa concepción educativa tan entrañable que nos dice que “educa toda la tribu”. En este caso “instruye toda la tribu, incluidos quienes no tienen por qué instruir porque ni sabe ni se les paga para eso.
      Lo dicho, y no me bajo de la burra: un escándalo.


      Saludos.

      Raus

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    3. Vaya, me ha salido Isidro en el encabezamiento. Bueno, como me llamo Antonio Isidro Gallego Raus, no pasa nada.

      Raus

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    4. Los deberes son necesarios, pero son deberes para los hijos, no para los padres. A estos lo único que cabría pedirles sería una honesta colaboración en controlar que sus hijos los hicieran ellos mismos y bien, aunque alguna ayudita para desatascar dudas (si se está en condiciones) de vez en cuando también entra dentro de lo razonable. Es el profesor quien luego corrige y resuleve dudas en general, lo mismo que le toca a él planificar bien esas tareas, sobre todo, en dos aspectos: que no sean excesivas y que sean coherentes con lo que el alumno sabe, ha estudiado o se puede esperar de su nivel formativo. Francamente, respetando estas pautas, no veo que debiera haber problemas con los deberes ni rebeliones contra ellos por parte de los padres. De todos modos, una vez más, el problema de hoy es una transacción y un exceso de protección sobre los hijos. Son decenas los padres (y, sobre todo, madres) los que en su afán de ayudar a sus niños estudian por ellos o hacen los deberes por ellos; son decenas los padres que, con hacerles a sus hijos unos deberes perfectos, lo que esperan es que estos suplanten a exámenes y otros medios como elemento de evaluación y aseguren el aprobado a sus hijos, porque, claro, con lo que se esfuerzan y trabajan en casa... Y, por desgracia, ten por seguro que esto a menudo funciona.

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    5. Pablo, entre todos la mataron y ella sola se murió. Siempre he defendido que la LOGSE y demás retoños legales no eran solo una cosa de la institución escolar: su espíritu también moraba en cada uno de los hogares. De hecho, la LOGSE no hizo otra cosa que recoger el sentir general y plasmarlo en el papel. El fracaso escolar que sufrimos es el resultado de una alianza entre todos los agentes educativos. De consuno al abismo, que es donde mejor se está.

      Raus

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  16. Pablo, voy a retomar lo de Podemos, porque se han quedado muchos hilos sueltos. Lo primero es que reitero mis disculpas por haber enlazado un vídeo fraudulento. Está burdamente manipulado, pero no lo hice adrede. Sobre el segundo, ya me has explicado que Iglesias no incurrió en incoherencia ideológica. Se impone hablar sobre seguro en lo sucesivo.
    Corrígeme si me equivoco, pero yo creo que estás tentado de votar a Podemos por aquello de castigar a los dos partidos hasta ahora hegemónicos. Entiendo que sea una buena oportunidad para sacudirles un buen puntapié en el trasero. Y, según, colijo de tus palabras, no ves ningún peligro en votarles, pues:
    1. No es probable que vayan a ganar las elecciones.
    2. En caso en que ganaran, no hay razones para temer un conflicto civil o una desgracia nacional (mayor que la que ya tenemos), como bien lo demuestra el caso de Grecia.
    3. Y, por fin, si ganara Podemos, Iglesias no sería tan tonto como para enfrascarse en el lío nacionalista, habida cuenta de cómo les ha ido a los separatistas catalanes. (¿Pero qué haría con sus otras propuestas descabelladas?)
    Supongamos que te fallaran los cálculos y ganara Podemos. ¿Qué tendríamos entonces? Pues o bien a un presidente honrado y cumplidor de su palabra que, por tanto:
    1. Daría un espaldarazo al nacionalismo.
    2. Acabaría con la prensa privada: periódicos, revistas, canales de televisión, canales de radio… La información correría a cargo del Estado (léase, gobierno de turno; léase, el partido).
    3. Aprobaría una renta universal y la proveería con su barita mágica.
    4. Abriría las fronteras. Etc.
    O bien tendríamos a un presidente con palabras de oráculo que, a lo Rajoy, haría durante su mandato lo contrario de lo que prometió o que no haría buena parte de lo que prometió. Y él, precisamente él, que tanto ha arremetido contra los políticos mentirosos e incumplidores, no podría faltar a sus promesas, so pena de incurrir en los mismos vicios y corruptelas que los de la “casta”, cosa que no creo que nadie en sus cabales le perdonase. Por tanto, si ganara, tendríamos o bien a un chiflado dictador (poco importa que elegido por el pueblo) o bien un farsante como la copa de un pino. Creo que con esto debería bastar para que ningún ciudadano de bien cayese en la tentación de votarle. Es una cuestión de principios morales, o así lo entiendo yo.

    Raus

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  17. Primera cuestión, Antonio: veo muy difícil, por no decir imposible, que Podemos gane las elecciones o, no digamos ya, que Iglesias llegue a presidente del Gobierno. Y, si llegase, fíjate en Tsipras, insisto: Europa no es un territorio donde puedas llevar a cabo alegremente aventuras radicales. Antonio, seamos serios: ¿tú crees que en la España de hoy podría alguien atreverse a acabar con la prensa privada? Mira en cambio los ataques a los derechos civiles que están haciendo ahora los del PP, que son muy inquietantes. Debería darnos más miedo una nueva victoria del PP, que es un peligro real y es un partido lleno de corruptos y enemigos de la democracia: lo que ha hecho Gallardón en justicia o lo que han hecho en cuanto a derechos laborales y libertad de manifestación lo demuestran. En todo caso, aquí lo que va a pasar es que va a haber cuatro o cinco fuerzas que no podrán gobernar solas, lo que obligará a hacer un gran pacto. Y eso será bueno.

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    1. Pablo, en esto estoy tan serio como una estaca, créeme. Y, por su puesto, creo, contigo, que en el hipotético caso de que Iglesias llegara al poder, no acabaría con la prensa privada. ¿Pero de verdad es una opción política legítima un partido que tiene en su ánimo e intención atentar contra uno de los pilares básicos y estructurales de la democracia? Hay que creer estar en posesión de la verdad (de Partido) para afincarse en semejante propósito censor.
      Y es muy probable que tampoco se metiera en el fregado nacionalista. Tal vez tampoco abriera las fronteras de par en par. Y estoy también seguro de que no aprobaría una renta universal. También creo que no acabaría con la lacra del paro ni por asomo, ni corregiría el desastre escolar. Con lo cual, si ganara, tendríamos, como te digo, a otro presidente mentiroso que, donde dijo digo, dice Diego. Alguien que, como Rajoy, se vería obligado a negarse a sí mismo por las circunstancias, al más puro estilo pepero. Y lo mismo daría que fuera Iglesias que Echenique o cualquier otro quien se invistiera presidente. Si ha de ser fiel a su palabra, nos hundirá. Si no lo fuera, tendríamos el mismo perro con otro collar. ¿Nos quedaría la esperanza de que corrigiera la corrupción? El mérito de Podemos es rajar contra los corruptos, y esto merece el aplauso de todos. Pero ya está. Reputarse honrado es fácil cuando no tienes la oportunidad material de robar como lo han hecho los del PPSOE.
      Pablo Iglesias, el Gran Jefe Ceño Fruncido, se ha recorrido muchos platós de televisión presumiendo de que su nómina es de 900 euros. Y no solo eso: otras tantas veces ha preguntado en tono faltón y arrogante a sus contertulios el monto de sus rentas mensuales, sin otra intención, por su puesto, que la de desprestigiarlos por tan facilona vía y meterlos en el saco de los de la “casta”. Es obvio: aquí Ceño Fruncido se muestra intolerante con las leyes de la oferta y la demanda, pues tengamos en cuenta que los interrogados se ganan la vida horadamente, de acuerdo con tales leyes, de acuerdo con las circunstancias del libre mercado. Ah, amigo, pero la cosa cambia cuando el que ha ganado un pastón por asesorar a ciertos gobiernos es uno de los suyos: Monedero. Que cada cual juzgue si 425000 por prestar servicios de asesoramiento son o no un pastón o la suma de ordinarios jornales proletarios. ¿Pero en qué quedamos? Y fíjate, Pablo, en que no entro ni siquiera en si Monedero cometió o no fraude fiscal o si podemos suponer que esa era su intención. Voy a algo tan básico como lo expuesto: Iglesias afea a sus contertulios ganar mucho, pero defiende a Monedero (billetero, mejor) por hacer exactamente lo mismo. Pues lo siento, querido amigo, pero mi concepto de honradez no incluye las dobles varas de medir. El gobierno actual está repleto de víboras sin escrúpulos y los deploro, pero me parece que la solución no es votar a quien defiende desvaríos contrarios a la estructura de la democracia y a quien incurre en tan escandalosas contradicciones y moralidades dobles.

      Saludos a todos.

      Raus

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  18. Antonio, aquí, si es por contradicciones, revienta el país. A Monedero no puede defendérsele, por su puesto, pero, comparado con Camps, con Fabra, con Roldán o con Pujol es un monaguillo que coge cuarenta céntimos de la bandeja. Y su caso ha arrastrado otro nuevo abuso del PP: a él se le han echado encima en dos días por algo que ni siquiera era delito, mientras que aquí hemos tenido que tragasrnos bochornos como el de Fabra, Camps, Rato o Blesa: años y años de impunidad mientras hundían al país y metían man o en dinero que era de todos. No resiste la comparación. Tengo muy clara una cosa: entre un gobierno de Podemos con sus defectos y un nuevo gobierno del PP con sus robos, su corrupción, sus abusos y sus escándalos CONSUMADOS prefiero mil veces jugármela con Podemos. Si tenemos dudas en esto y volvemos a darle el poder a los lobos del PPSOE, en este país estará prohibido quejarse. Otra más: habría que tomarse muy en serio lo que está haciendo Montoro con la información de que dispone.

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  19. He leído con atención la revolución educativa que están "experimentando" los jesuitas y los comentarios que Vd. Pablo describe en su artículo. no voy a entrar en detalles, más que nada porque sería inoperante dado que no soy pedagogo. Si me gustaría hacer algunos comentarios ilustrativos a las referencias que escribe "anonimo" (Antonio) sobre los riesgos que corren los hijos que son educados solo por el padre o la madre. La sociedad actual, con independencia de nuestra ideología o moral, ha introducido el divorcio o separación matrimonial como forma de solucionar un conflicto entre cónyuges. Hasta aquí todo bien, el problema estriba cuando hay ese matrimonio con pretensión de disolverse tienen hijos en común. Lo razonable y justo en estos supuestos sería analizar con profundidad las capacidades de cada uno de los padres, la anterior dedicación en el matrimonio a los hijos, porque, desde mi punto de vista, no hay una sola solución para poder cumplir con el interés del menor que es el más desprotegido en esta coyuntura. Los seres humanos con independencia del sexo y evidentemente influidos por sus circunstancias sociales y culturales tienen diferentes intereses, puede suceder que en un matrimonio sea el padre quien muestre más agrado e interés en la educación de los hijos o al contrario que sea la madre. También puede ser que el divorcio o separación esté condicionado por esa diferente forma de afrontar la educación y inculcar unas responsabilidades a los hijos, siendo así el niño sufre una contradicción educativa. LLegado el divorcio y dictaminada la custodia en favor de uno de ellos, porque en estos casos parecería lo más razonable, el hábito continuado del niño en sus deberes educacionales y responsabilidades domésticas puede proporcionarle mejores resultados que estando con los dos, en caso de no producirse el divorcio o separación, o con el progenitor, por decirlo de alguna manera, más irresponsable. Con todo lo dicho no creo que el hecho de un niño sea educado por un solo progenitor sea razón evidente de caer en problemas delictivos, violentos y otros comportamientos reprobables. Al desconocer dichos estudios en profundidad, me atrevo sólo a pensar que en los casos de divorcios y separaciones se ha prescindido de analizar en profundidad la capacidad y situaciones de los progenitores y sólo se han tomado en consideración razones de género. Advierto sin embargo que los casos en que la monoparentalidad se produce por la muerte de uno de los progenitores es algo más doloroso que puede provocar gran desestabilización. Los pedagogos, educadores, psicológos y jueces tienen una gran responsabilidad en la decisión de futuro de estos niños. También me gustaría que expresarán su opinión acerca de aquellos niños que tras un divorcio o separación de los progenitores viven con los abuelos y el padre, teniendo presente que los abuelos han sido parte importante en las labores cotidianas de los nietos y además se encuentran en condiciones físicas y psíquicas para afrontar esas situaciones. Doy las gracias por sus aportaciones en ámbitos que muchos desconocemos y nos ayudan a abrir horizontes, compartiendo sus vivencias y reflexiones. Un saludo.

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  20. Muchas gracias a usted por su interesante reflexión.

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