jueves, 12 de abril de 2012

Bilingüismo escolar: un damnificado de carne y hueso

   La historia que voy a contar voy a transmitírosla sin dar nombres concretos, con lo que va a quedar como el típico y nebuloso "me contó un amigo que tenía un familiar que conocía a alguien que...", soy consciente de ello, pero de ningún modo puedo permitirme el traer aquí identidades de nadie; si os sirve de algo, os diré que, aunque esté envuelto en esta imprecisión, el caso es bien real, baste esto para quien crea en mi palabra y, para quien no, siento no poder ir más lejos. El asunto es el siguiente: hablaba ayer con una persona de mi familia que tiene unos amigos con un hijo de nueve años escolarizado en un colegio público bilingüe, opción que en el barrio donde viven es prácticamente la única. Se da la circunstancia de que, por una serie de razones, a este niño se le están atragantando los estudios por culpa del inglés, que le pesa como una losa y le hace llevar a casa los suspensos de siete en siete y de ocho en ocho. Hasta hace poco, había recibido su educación como no me cansaré de repetir que es lo lógico en una persona de esa edad, o sea, en su lengua materna, que es la que se habla en su familia y en la calle, y que en su caso resulta ser una despreciable jerigonza en retroceso hablada por 400.000.000 de almas y que recibe el nombre de español, y mientras estuvo así le fue bien, pero... Pero un buen día le tocó tropezar con la lamentable, perniciosa e irresponsable chapuza del bilingüismo por narices y en momento inadecuado que padecemos en Madrid y ahí se hundió el pobre niño. En conclusión: un niño real, de carne y hueso, condenado no solo al suspenso sino también a ver estancada su formación en un momento crucial porque a unos políticos ineptos, ambiciosos e ignorantes se les ha ocurrido adornar su currículum con la medalla del Bilingüismo En La Escuela, que brilla con los mismos fulgores de las chapas de hojalata que llevaban los chorizos de antaño: unos fulgores falsos, a la par que demagógicos y dañinos para los más débiles y los supuestos destinatarios del servicio educativo: los alumnos.
   Me consta que en Madrid muchos niños están sufriendo el mismo problema que este; me consta que en Madrid muchos niños están recibiendo malamente -ni en inglés, ni en español, ni de - caudales importantes de su formación en un supuesto programa bilingüe; me consta que en Madrid muchos niños están remontando el bilingüismo con arduos esfuerzos de salmones río arriba a base de empollarse en casa la lección primero en francés o inglés y luego en su aún no plenamente adquirida lengua materna; me consta que en otros casos ese esfuerzo alcanza también a los padres; me consta que muchos centros se acogen al programa bilingüe bajo la esperanza tan falsa como inicua de seleccionar así al alumnado; me consta que muchos otros, al contrario, se acogen por miedo a convertirse en centros marginales, miedo que está siendo alentado por la Administración con la diligente complicidad de los equipos directivos y los consejos escolares; me consta que, aun así, los resultados del bilingüismo están siendo bastante insatisfactorios; me consta que la mejora en idiomas podría obtenerse igual o mejor si la Administración apoyase de verdad la exigencia y la excelencia, en lugar de fomentar el aprobado fácil, aberrante mal que trajo la LOGSE y del que ningún gobernante, sea del signo político que sea, se quiere desprender, vendidos como están todos al espejismo del falseamiento de los resultados, a pesar de las probadas nefastas consecuencias que esto está teniendo...
   Todo esto me consta a mí y nos consta a muchos, incluso, yo creo, a los dirigentes que están vendiendo esa estafa del bilingüismo, como nos consta a todos lo absurdo y ridículo de postergar, en la propia España, una lengua tan rica e importante como el español en etapas esenciales de la formación de nuestros niños y adolescentes. Y esto, ¿para qué? Para que cuatro demagogos se sientan más fashion y crean que con ello van a ganar más votos: un precio demasiado alto para tan miserable mercancía.    

12 comentarios:

  1. Te aplaudo. Muy buena reflexión sobre la estupidez del bilingüismo. Considero que los inmorales dirigentes saben perfectamente las consecuencias negativas y que, de hecho, las buscan. Resulta más sencillo dominar a ciudadanos que no han completado su desarrollo mental en su infancia por esta política de la apariencia.

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    1. No sé que será peor, Patricia, si eso que dices tú o el haber montado todo este tinglado del bilingüismo por una mezcla de ignorancia, electoralismo y frivolidad.

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    2. Es posible que se mezcle un poco todo.

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  2. Ummm...me inclino a creer que es una mezcla de todo lo dicho y algo más que nunca se menciona: un complejo de inferioridad cultural terrible con respecto al "Imperio", una voluntad masoquista de ser la parte sumisa de una relación de carácter colonial,seguramente no admitida ni consciente por parte de los promotores de tan nefasto invento.

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    1. Muy pertinente tu reflexión. Totalmente de acuerdo. Es el complejo de inferioridad el que en última instancia lleva a que al pasear por las calles de Madrid y ver cómo parece que somos una colonia británica. Es un despropósito de tal calibre este invento del mal llamado bilingüismo que no hay palabras para expresar la pena que me supone ver a mi país postrado ante los agentes imperiales anglosajones. Y encima lo venden, los muy canallas, e hijos de la Gran Bretaña, como un logro. Así está España. Llena de chusma anarcoliberal que se dice patriota pero que reniega en su propio territorio de un idioma de tanta relevancia mundial como es el español.

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  3. Esta claro que se trata de un ponche con muchos ingredientes, porque todo lo que tiene que ver con la política es complejo. Y, desde luego, el papanatismo ese del que habla Samain, no solo existe, sino que merecería ser estudiado a fondo. Aquí en España hay gente muy tradicionalista y que parece que vive envuelta en la bandera rojigualda, pero que luego se derrite al más insignificante signo de valoración hacia lo nuestro por parte de la cultura anglosajona. Y por el lado, digamos "progre", pasa algo parecido: ¿habéis visto como mezclan la exaltación patriótica con eventos como, pongamos un caso, los premios Óscar concedidos a Almodóvar? Resulta un tanto ridículo.

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  4. No eres el único que ha protestado contra la estafa bilingüe: http://consolidacionmadrid.blogspot.com.es/2011/03/la-estafa-del-bilinguismo.html

    ¿¿Te importa que reproduzcamos tu artículo (con cita y enlace) en el blog??

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  5. La queja de esa madre, tal y como le responde el primer comentario, refleja una situación muy común: mucho inglés, pero los chicos no se enteran de las ciencias, que es un fenómeno que yo señalo en mi artículo. Estos responsables políticos son, por usar un dicho ya pasado de moda, más listos que Calixto, que vendió el coche para comprar gasolina. Gracias por vuestra información y encantado de que reproduzcáis mi artículo en vuestra página. Supongo que a vosostros tampoco os importará que incluya vuestro enlace en mi blog. Una cosa más: yo pienso que, en la enseñanza (y no solo la madrileña), o damos un puñetazo en la mesa, o estamos listos, ¿qué pensáis vosotros? Cualquier propuesta de acción será bienvenida y difundida con mis humildes medios. Un saludo.

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  6. Mi familia, mi pueblo (Puerto Sagunto), yo misma, somos castellano parlantes.
    Mis hijas están obligadas a recibir las clases de conocimiento del medio en valenciano, impartido por una profesora castellano parlante. Si ahora les introducen asignaturas en inglés ya el batiburrillo será demencial.
    Quiero que mi hija aprenda castellano en lengua castellana, valenciano en lengua catalana, conocimiento del medio en "cono", matemáticas en matemáticas,... e inglés espero que pueda viajar para aprenderlo. Las imposiciones y los experimentos con la gaseosa. Gracias

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    1. Si quieres que te diga la verdad, creo que el batiburrillo ese ya está inventado: se llama enseñanza trilingüe y está en marcha o en vías de implantación en Baleares. Yo creo que no habría pasado nada y hubiera sido lo más justo y sensato que, en las comunidades con dos lenguas oficiales, se hubiesen implantado dos redes: una con la lengua vehicular en castellano y otra con la lengua propia de la comunidad. Quizás al principio habría supuesto un poco de lío, pero, a estas alturas, estaría ya controlado y regularizado, y nos habríamos evitado muchos conflictos e injusticias. Pero quiero que reflexionemos sobre una cosa: han sido una serie de intereses políticos los que han llevado a la escuela a ser zarandeada por cuestiones relativas a las lenguas, ya sean las de España o las de fuera. Por mucho que a uno le apene decirlo, da la impresión de que el problema son los políticos.

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  7. Aplaudo tu gran reflexión. El "bilingüismo" no es bilingüismo, puesto que está creando niños que no saben ni escribir en su lengua materna (se de varios casos) y rezan por aprobar una selectividad en español, si no que además estamos perdiendo nuestras raíces. El español es un idioma riquísimo y no le están dando la importancia que debería tener. Vivimos en un país en el que los políticos tienen un terrible complejo de inferioridad y consideran que para ser grandes debemos dominar una lengua que no es la nuestra, dando de lado a ésta. Es una pena ver niños que te enumeran los huesos del cuerpo humano en inglés, pero no tienen ni pajolera idea de a qué te refieres cuando le pides que te señale el húmero; niños que dominan la lengua de Oscar Wilde pero no saben la diferencia entre "haber" y " a ver". Están provocando que todos acaben yéndose a países de habla inglesa porque es donde se van a sentir realmente a gusto. Sinceramente, es patético oír a los niños hablando en inglés entre ellos en ESPAÑA, porque si, óiganme bien, estamos en ESPAÑA, un país increíble con una cultura que ya quisieran muchos. Escuchen bien, lo extranjero no siempre es mejor, importante hablar en inglés dedicándole más horas en la escuela si es preciso, pero no olvidemos que somos españoles y no una panda de lameculos de los ingleses y/o americanos porque una panda de politicuchos lo creen así.

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  8. Hola, anónimo comunicante, perdona la tardanza en responderte, debida a las vacaciones y a las averías en el ordenador. Desde luego, una de las razones (quizás la principal) por las que me parece una aberración esto del bilingüismo es que representa una capitulación ante lenguas extranjeras, sobre todo, el inglés. Es absurdo e indigno que nuestros niños vean entorpecida su formación en su lengua materna por este plan del bilingüismo, que mezcla sin duda ignorancia, estupidez, ambición política, irresponsabilidad y falta de orgullo. Los resultados educativos, además, y los gobernantes lo saben, ya se está viendo que no son para tanto y que incluyen algún aspecto desastroso. Por otra parte, no entiendo que no vean otra cosa: la enseñanza del inglés es una de las industrias más rentables del Reino Unido, y el español en los últimos años le está haciendo la competencia: ¿es que no ven que planes como este favorecen a un rival en el campo del influjo internacional? El español es una de las lenguas más importantes del mundo, por número de hablantes y riqueza cultural y literaria, pero, paradójicamente, en su país materno, España, como tú bien proclamas, está sometido a maltratos como este del bilingüismo o las políticas de algunos gobiernos autonómicos, en especial, los de habla catalana, pero tampoco pierdas de vista a Galicia o al País Vasco.

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