martes, 13 de marzo de 2012

Una buena ocasión para reactivar la marea verde

   Por diversos conductos, me ha llegado el borrador de la propuesta de orden mediante la cual la Consejería de Educación de Madrid se propone regular de aquí en adelante los horarios de los profesores de Secundaria y FP. Este documento está ya en manos de los sindicatos de la mesa sectorial para ser objeto de negociación y representa el primer movimiento importante desde hace varios meses en el conflicto que se generó en la educación madrileña con las dsafortunadas instrucciones del pasado 4 de julio. La pieza hacia la que apuntaban esas instrucciones era el número de periodos lectivos del profesorado, puesto que el Gobierno madrileño, ignorando criterios de racionalidad y conocimiento del mundo educativo, está empeñado en conseguir que sean más de los 18 fijados desde hace mucho tiempo por instituciones de mayor rango que el suyo. Hay que decir que este borrador de hoy persiste en ese empeño, ya que el elemento más importante e inadmisible de su redación es el artículo 4, titulado Horario regular, lectivo y complementario, en el cual el número 18 es una ominosa omisión. Os voy a reproducir los tres primeros puntos de ese artículo, que comentaré muy brevemente.
   Punto 1. La suma de la duración de los periodos lectivos y complementarios de obligada permanencia en el centro, recogidos en el horario de cada profesor, será como mínimo de 25 horas semanales. Aun cuando los periodos lectivos complementarios tengan una duración inferior a 60 minutos, no se podrá  alterar, en ningún caso, el total de horas de obligada permanencia en el centro.
   Recalco en negrita las palabras "como mínimo" porque revelan el afán de la Consejería de abrirse la puerta para modificar al alza las obligaciones horarias de los profesores. Esas palabras no están en la Orden del 29 de junio de 1994 -que son el marco obligado de todo este tipo de instrucciones-, las cuales hablan de una permanencia de 25 horas, sin más. Resulta de todos modos un tanto incoherente la redacción de este punto, ya que ese "como mínimo" está en contradicción con lo de que las horas de permanencia no se podrán alterar de ningún modo.
   Punto 2. De este solo voy a poner esta frase: El mínimo de periodos semanales, entre lectivos y complementarios, será de 27.
   Vuelta con lo de los mínimos: es evidente la obsesión de la Consejería con abrirse la puerta a posteriores manipulaciones a su antojo de cantidades horarias que en el texto legal marco están establecidas como fijas.  
   Punto 3. Las Instrucciones que la Consejería de Educación y Empleo dicte al comienzo de cada curso escolar para los centros públicos docentes no universitarios de la Comunidad de Madrid establecerán el número de periodos lectivos que con carácter general deben cumplir los profesores.
   Este punto es, a mi juicio, la parte crucial de estas instrucciones y resulta inadmisible, es casi aberrante. Vuelvo a lo de antes de las omisiones ominosas: no afecta solo a los 18 periodos, es que, en lo que se refiere a la carga lectiva, este documento no menciona nunca una sola cifra: está claro que la Consejería pretende dejarse las manos libres para ulteriores manipulaciones a su antojo, para poner en cada curso los periodos que le dé la gana, escarmentada por el hecho de que la contestación a las instrucciones del 4 de julio se basó, en buena medida, en la claridad con que la Orden del 29 de junio de 1994 -que esas instrucciones incumplen- establecía las cargas horarias, desde las 37 horas y media de trabajo semanal hasta los 18 periodos lectivos. Pero el PP, que es tan liberal y democrático, debería entender que así es como se hacen las buenas leyes: fijando claramente derechos y obligaciones, y no dejándolos en una vaga nebulosa a propósito para que políticos autoritarios impongan a voluntad sus desafueros.
   Con ese artículo 4 redactado así, estas instrucciones son una inadmisible agresión al profesorado. Es de esperar que los sindicatos las rechacen y que el colectivo los respalde, si es necesario, en la calle o con otras respuestas contundentes. Aunque el conflicto de este curso no estaba ni mucho menos resuelto, la marea verde parecía anestesiada: ¿habrá llegado el momento de reactivarla? 

2 comentarios:

  1. La redacción "abierta" o "indefinida" de la norma es una forma de buscarse una cobertura legal para que la administración autonómica pueda hacer lo que le plazca.

    Vivimos malos tiempos para el Estado de Derecho.

    En cuanto a las respuestas sindical y colectiva, tan necesarias ambas, pues falta hacen.. sí...

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  2. Este borrador será objeto de negociación en una mesa técnica el 23 de marzo y en una mesa sectorial después de Semana Santa. A mí, desde luego, si quieren movilizarme, que me movilicen contra esto, que es una cosa muy concreta y el punto clave de un conflicto que, de repente, quedó en suspenso. Ahora tenemos la gran ocasión de ver si los sindicatos están de verdad dispuestos a ir hasta el final en defensa de las famosas 18 horas, que en este momento ya nadie puede discutir -como incomprensiblemente hicieron algunos en septiembre- que eran el elemento esencial de la cuestión. El convertirlas en 20 o más no era un objetivo circunstancial de la Consejería para este curso, sino que era un plan que venía para quedarse, como sospechábamos algunos, que también sospechábamos que el ejemplo iba a ser muy tentador para otros gobiernos autonómicos, como está ocurriendo. Una vez más se ve que, so pretexto de la crisis, van a degüello contra los derechos, Mariano. Ya veremos cómo evolucionan las cosas, pero, insisto: si de la mesa del 23 salen resultados y respuestas frustrantes, que no me esperen el 29.

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