sábado, 4 de mayo de 2013

El modelo territorial, estúpido

   Sin duda es importante el paupérrimo nivel de confianza que han alcanzado Rajoy y Rubalcaba, síntoma del estado de la política del país, pero, sin desmerecer a nadie, creo sinceramente que los datos más relevantes y que más invitan a sacar conclusiones del barómetro del CIS publicado el pasado lunes son los relativos al modelo territorial. Después de mucho darle vueltas, he visto que el medio que más sencillito y al grano los reflejaba era el Huffington Post, así que os lo enlazo, pero también os dejo este enlace a lainformación, ya que amplía datos con referencias muy interesantes, sin dejar de ser claro. Considero esta cuestión de capital importancia porque nuestra actual crisis se debe a razones externas e internas y, entre las internas, muchas tienen que ver con el estado de las autonomías, cito unas cuantas: independentismo, extralimitaciones nacionalistas, hundimiento de las cajas de ahorros, desquilibrios territoriales, conflictos estado-autonomías, conflictos entre autonomías, corrupción, despilfarro, hipertrofia de la clase política... Parecen bastantes, ¿no? Pues os aseguro que podría citar algunas más. Por lo tanto, no es descabellado que, a quien quiera ser tomado en serio en el actual momento político, parafraseando aquel inspirado la economía, estúpido, le gritemos: ¡el modelo territorial, estúpido! Os voy a entresacar algunos datos relativos a este asunto:
              
Dato
%
A favor de un estado autonómico como el actual
29’4
A favor de un estado sin autonomías
24’5
A favor de reducir la autonomía de las comunidades
14’5
A favor de  aumentar la autonomía de las comunidades
9’1
A favor del derecho a decidir
8’9
Piensa que las autonomías han funcionado regular
44’7
Piensa que las autonomías han funcionado mal o muy mal
32’7

    Estos los veo muy significativos, pero hay otros que podéis consultar en mis enlaces o en otras fuentes. Podrían sacarse muchas conclusiones de estos datos, pero me voy a ceñir a las más importantes y evidentes: que ya no se nos puede llamar fachas a los que defendemos la recentralización (tantos fachas no hay en España, y para fachas, los de ETA o los que queman banderas, todos nacionalistas) que la cuestión territorial preocupa, que el estado de las autonomías no está en su mejor momento de popularidad, que la opinión favorable a un estado centralizado o con menos ligerezas competenciales es muy mayoritaria y que no está el horno para bollos y provocaciones descentralizadoras y no digamos ya soberanistas. Hay otras no menos sustanciosas: que ha sido un tremendo error político y una irresponsabilidad el engallamiento progresivo que han ido adoptando los nacionalistas en estos últimos años, que ha sido un tremendo error político y una irresponsabilidad el compadreo y el dejarles hacer del PSOE y el PP de los últimos años y que esto es un embrollo que conviene deshacer. Y sin embargo, ya veis, todavía hay unos cuantos que parece que no se enteran o no quieren enterarse. Y lo peor es que todos tienen mucho poder político. Aquí os dejo un pequeño muestrario:
   -Artur Mas, CiU y Ezquerra con sus amenazas secesionistas, referumdistas, o yo qué sé.
   -Íñigo Urkullu con el erre que erre del PNV  en parecido sentido.
   -Mariano Rajoy con sus secreteos  con Artur Mas.
   -La Generalitat con su uso de las llamadas embajadas catalanas en favor del independentismo y en contra de España.
   -El Gobierno español, el PP y el PSOE por permitir y/o haber permitido las embajadas catalanas.
   -Rubalcaba y el PSOE por pretender avanzar hacia un estado federal
   -El PSC por empeñarse en proponer cosas más nacionalistas que socialistas.
       Compárese esto con los datos del CIS: hay bastante incoherencia y hasta motivos de preocupación. Lo dicho: ¡el modelo territorial, estúpido! 

5 comentarios:

  1. Después de dos intentos durante de la semana de poner un comentario desde Safari y que este desapareciera completamente, lo intento de nuevo ahora. Corto y sin argumentar mucho porque no hay tiempo por mi parte ene stos días.

    Me sorprende que el modelo territorial no tenga todavía más oponentes y desengañados, y es que todavía se ofrece, y vende, como lo más avanzado que se ha hecho y unas de las joyas de la transición. Lo cierto que es un modelo territorial de lo más retrógrado e ineficaz. Nos devueve a tiempos medievales, no me refiero a lo que se entiende normalemente por medieval, completamente incorrecto. Quiero decir que nos devuelve a tiempos de feudalismo y señorío. A depender de la arbitrariedad del señor local. Cuando en España se fue aboliendo el antiguo régimen durante el siglo XIX, el problema, a diferencia de lo que aparece en tantos libros mentirosos, no es que el Estado central fuera tan fuerte que barriera las diferencias territoriales en una uniformidad tiránica..., sino todo lo contrario. Fue un estado débíl, al que al abolir el régimen señorial, se superpuso el caciquismo. Caciques que en absoluto han desaparecido, y un sistema caciquil que lleva casi doscientos años siendo señor de hora y cuchillo de los territorios que se reparte. Y que con esa aberración del estado autonómico se ha desarrollado hasta límites de metástasis.
    Hasta Esperanza Aguirre dijo que si desaparecia el sistema autonómico lo políticos se quedarían sin empleo.

    Un estado federal es algo serio y eso jamás lo querrán (otra cosa es que nos fuera útil que lo dudo) territorios que disfrutan de lo "mejor de todos los mundos posibles": privilegios del antiguo régimen, caciquismo decimonónico y democracia para cuando haya elecciones... Una asimetría de ese tipo no se da en un estado federal. Y el ser todo iguales en un estado centralizado es mecionar la peor de las herejías.

    No sigo, ya ha sido más largo de lo que pensaba.

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  2. Señores de "horca y cuchillo", no de "hora".
    Perdona las erratas, no siempre se aprieta la tecla correcta.

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  3. La verdad es que a veces es un asco esto de los comentarios, Hesperetusa. Tú me cuentas lo de Safari y a mí se me acaba de borrar uno que llevaba bastante avanzado por haber tocado sin querer la tecla de "display". De todas formas, se entendía lo de señor "de horca y cuchillo", es una expresión que os gusta mucho a los historiadores (yo la aprendí de un porfesor de historia). Y hablando de historiadores, todos los que lo sois o los que conocéis bien la historia de España establecéis ese paralelismo entre el estado de la autonomías y el caciquismo, a lo mejor es por eso por lo que algunos os quieren sacar de los programas educativos como prácticamente se ha sacado ya a la filosofía o se ha descuartizado a la literatura al unirla con la lengua: son materias que animan demasiado a reflexionar y a pensar libremente, no interesan. Desde luego, la moto que nos quieren vender los nacionalistas de que ellos son democráticos no funciona ni por milagro, así que yo comparto tu perplejidad acerca de la buena imagen del estado autonómico, pero creo que eso tiene explicación. Como todas las excelencias de nuestro actual sistema que en realidad no lo eran tanto, se ha beneficiado del doble blindaje que le proporcionaban una fuerte mitificación (esto lo desmonta muy bien Juaristi en "El bucle melancólico") y el anatema de fascista y retrógrado que automática y despiadadamente le caía a quien osase ponerlo en duda. ¿Qué sucede ahora? Que con el desencanto y el cabreo de la crisis, es cada vez más la gente que se atreve a decir en voz alta lo que piensa, pasando de anatemas y de mitos, y de ahí sale ese sorpresivo 24'5% de "recentralizadores". En mi opinión, somos muchos más, e incluso en el País Vasco o más aún en Cataluña, si la gente no hablara con el miedo que se ha sembrado allí, los porcentajes podrían demostrarse mayores, y eso que las posturas insolidarias que caracterizan a los nacionalistas se han visto beneficiadas con el éxito que durante décadas les han estado dejando en bandeja las irresponsables políticas pactistas del PSOE y el PP. Termino: España es un país de identidad histórica, social, cultural y económica muy claras; hay diferencias, cierto, pero en la balanza no pesan ni de lejos lo suficiente como para justificar rupturas ni diferencias, salvo algunas muy asumibles del terreno cultural, así que no veo razón para el federalismo; de hecho, el estado de las autonomías se le parece bastante: ¿tú crees que esa casa de locos minada de choriceo y negalomanías no ha cumplido ya su ciclo? Yo creo que un federalismo "a la española" no sería más que un pretexto para profundizar los males del autonomismo.

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  4. Jajajajaa, sí la expresión "señor de horca y cuchillo" nos gusta bastante a los historiadores. No sé si se tiene claro lo que quiere decir. Se refería a los señores que no sólo lo eran territoriales, es decir, dueños de las tierras del señorio por la que cobraban rentas, aparte de tirbutos, sino los que ejercían función jurisdiccional, es decir la justicia se impartía en su nombre y no en la del rey. De ahí que tuvieran el poder de condenar a muerte, ya fuera a horca (u otras muertes infames), para los desgraciados del estado llano, o a decapitación para la nobleza. El señorío jurisdicciónal ejerce funciones que habría tenido que ejercer la corona, es decir el Estado, haciendo un paralelismo entre el mundo medieval y el del antiguo régimen. Y normalmente cuando un señor de horca y cuchillo se dictaba sentencia en su nombre no había prácticamente apelación posible al Estado..., por que las leyes no eran iguales en todo el territorio, ni para toda la sociedad. Salvando las distancias que las hay, hay inquietantes paralelismos con una situación en la que todos los territorios no son tratados por igual y muchos, ahora todos, tienen sus propias normas que pueden y son muchas veces arbitrarias.

    Menido rollo histórico he soltado. Pero sí yo veo en cuanto se reflexiona algo y se compara con otros tiempos paralelismos inquietantes, no solo en la asimetría y privilegios territoriales, sino que incluso viejas discriminaciones como la "limpieza de sangre" han ido apareciendo con la discriminación lingüistica, y demás "señas de identidad".

    Mira aquí yo sí le echo una culpa grande a la dictadura franquista, no las habitaules propias de una dictadura repugnante como fue, sino el hecho de que fuera también tan nacionalista y machacara una y otra vez el centralismo, hizo que se viera la descentralización política ya administrativa como algo moderno, democrático y avanzadísimo..., cuando era todo lo contrario, cuando iba a resucitar viejos privilegios y discriminaciones, como así fue. Muchas veces pienso que en los incios de la Transición, alla por el año 1977, los viejos caciques más inteligentes y los nuevos que pensaser subirse al carro, se debían estar frotanto las manos sabiendo que las cosas iban a ser si cabe mejor que antes. Parecía que las cosas iban a cambiar mucho en algunos casos no cambiaron ni los nombres, veáse el caso de la familia Fabra: caciques de la provincia desde la Restauración. Cuánta razón tenía Tancredi Falconeri cuando le dice a su tío el Príncipe de Salina: "es preciso que todo cambie para que todo siga igual"

    Me pasé de nuevo. Resulta que Chrome no me permite conectar a internet ahora, he usado Firefox que funciona últimanete con los comentarios y ya me he enrrolado de nuevo.

    Quedo en otro rato para el comentario sobre "Todo lo que era sólido"

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  5. Lo que me asombra es lo estúpidos que han sido los partidos fuertes, tanto el PP como el PSOE. Desde el principio se vio que el influjo que cobraban los nacionalistas era muy superior a su peso real. Debieron haber pactado entre ellos para enfriar ese poder antes que hacer con los nacionalistas esos pactos abusivos de cada legislatura. En bastantes cosas, hay más proximidad entre el PP y el PSOE que entre estos partidos por separado y los nacionalistas. Nuestros políticos han sido demasiado burros y demasiado ambiciosos: nunca han sabido mirar más allá de las siguienters elecciones. A ver si te animas con el libro del señor Muñoz.

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