miércoles, 11 de julio de 2012

¿Seguro que seguirá usted ahí en 2015?

   Hoy ha presentado Mariano Rajoy su durísimo plan  para sacar al país de la crisis, durísimo según para quién, claro. En un país hundido por la corrupción y la ineptitud política, los desafueros de la banca o el fraude fiscal, en un país donde estamos viendo disturbios con imágenes de represión que recuerdan a los tiempos de la dictadura, los gobernantes siguen empeñados en machacar a la ciudadanía y cargar la factura de la crisis sobre sectores que no la han provocado, y además, con ensañamiento. Debería Rajoy empezar a tomar buena nota de lo que pasa y de lo que le dicen.
   Debería, por ejemplo, tomar nota de la creciente indignación que hay en la calle y de la creciente sensación de pérdida de legitimidad del sistema. Da la sensación de que la España de las Autonomías no funciona, de que el marco de convivencia que ha creado es barra libre para los poderosos y los chorizos y falta de justicia para los buenos ciudadanos, y en esto tienen muchísima culpa los partidos mayoritarios que han sostenido la penosa alternancia que hemos acabado padeciendo, culpa que alcanza también a esos titiriteros nacionalistas que les han servido de comparsas. 
   Debería, por ejemplo, tomar nota de la encrespada queja que ha expresado esta tarde en un medio radiofónico una representante sindical, la cual señalaba que, cuando Rajoy ha anunciado cierta medida que perjudica y a la vez criminaliza a los parados, un sector de los diputados (del PP, claro) se ha puesto a aplaudir, lo cual era añadir el insulto al perjuicio. No está el horno para estos bollos, señores diputados del PP.
   Debería, por ejemplo, tomar nota de la acusación que le ha lanzado hoy Cayo Lara de estar echando gasolina en las calles con sus medidas.
   Debería, por ejemplo, tomar nota de la advertencia de Josu Ercoreca, político con el que no suelo estar muy de acuerdo, pero que creo que hoy ha estado muy acertado cuando le ha dicho a Rajoy que hoy se ha cavado la fosa exactamente igual que Zapatero se la cavó el 10 de mayo de 2010. 
   Debería, por ejemplo, tomar nota de las quejas que expresa el sindicato CSIF, el cual parece además que está dispuesto a convocar movilizaciones; ojalá las convoquen este y todos los sindicatos de funcionarios, y ojalá sean tan radicales que pongan contra las cuerdas a este gobierno, porque tiene que tener un castigo eso de quitarle alegremente el dinero a un colectivo de 2'7 millones de trabajadores que lo único que han hecho ha sido trabajar, callar y ganar unos sueldos discretos.
   El ensañamiento con los funcionarios es una muestra palmaria de la estupidez e iniquidad de los políticos que padecemos en España. Ya he señalado muchas veces cómo se ejercitaron en él próceres hoy por fortuna desalojados del poder como Zapatero, Blanco y Fernández de la Vega; ya he hablado por extenso del odio visceral que Esperanza Aguirre demuestra tener a este colectivo; hablé también de cómo el señor Beteta evidenció su talento con aquello de los cafelitos. Dejé sin comentar -porque tenía cosas mejores que hacer- las memeces esas de Montoro con lo de que la oposición no es para tener un puesto para toda la vida y lo de las evaluaciones continuas, memeces que esconden la habitual mezcla de criminalización y amenaza con que estos señores se han acostumbrado a machacarnos para esconder su mediocridad y su ineficacia. Y tiene gracia esto de las evaluaciones, hay que reconocer que insolencia y descaro a esta gente no les faltan: a la vista de los resultados y de los modos, ¿dónde se cree el señor Montoro que irían a parar él y el gobierno al que pertenece si se les evaluase? Quien tiene una casa de cristal no debe tirar piedras.
   La última (de momento) patada en la boca del estómago nos la ha dado hoy Rajoy con lo de quitarnos dinero OTRA VEZ, ahora, dejándonos sin la próxima paga de Navidad. ¡Hala!, porque sí, porque lo determina un señor que es del mismo partido que Baltar, Camps, Fabra, Acebes, Rato o Matas, esto, por mencionar solo a los más ejemplares de sus camaradas, pero podría nombrar a muchos más. Y pretende suavizarlo mediante la posiblidad de aportaciones al fondo de pensiones (?) a partir de 2015. ¿Vuelven a tomarnos por idiotas? ¿Nos quitan dinero hoy y pretenden compensarlo con fantasmagóricas aportaciones a un fondo de pensiones en 2015? No, por favor: debería usted empezar por no quitarnos nada, pero, si nos quita dinero, la única compensación posible es devolvernos ese dinero.
   Además, proyecta hacerlo en 2015. ¿Por qué hace planes para 2015? ¿Seguro que seguirá usted ahí en 2015? Al régimen de medidas catastróficas que lleva, no lo tenga tan claro, no se fíe tanto de su mayoría absoluta.  

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