miércoles, 25 de enero de 2012

¿Y no será el jurado lo que falla?

   Ya lo sabemos todos: según veredicto del jurado popular, no está probado que a Camps le regalase aquellos trajes la trama Gürtel ni que a Costa le hiciese otra serie de obsequios, así que ambos han sido declarados inocentes, no culpables o como usted lo quiera decir. De todos modos, aun con la absolución, política y personalmente no han salido muy bien parados. Las sentencias judiciales se acatan o se recurren, pero los blogueros, que nos movemos por la onda del comentario internáutico, podemos también comentarlas, y la verdad es que esta, a la vista de todo lo que ha ido saliendo en estos años, tiene poco que comentar: es un colosal error. A mí me recuerda, si no por el dramatismo, sí por la magnitud, a otro colosal error cometido por un jurado en 1997, me estoy refiriendo a la absolución de Mikel Otegi, el energúmeno aquel que asesinó a dos ertzainas que se acercaban a su caserio para una inspección rutinaria. Si queréis recordar algunas de las aberraciones que rodearon este caso -bastantes de ellas, relativas al jurado y su actuación- echadle un vistazo al enlace. La sentencia fue posteriormente invalidada por el Constitucional por carecer el veredicto de motivación absolutoria y Otegi, naturalmente, se largó por piernas tan pronto como pudo y no tardó en integrarse en ETA. Lo detuvieron en Francia en 2003 y fue entregado a España en 2009.
   Casos como estos, desde hace mucho tiempo, me hacen pensar que el jurado, a pesar de tener la vitola de ser una institución muy democrática, tiene excesivas grietas: está demasiado expuesto a contaminaciones, sus miembros no son tan expertos en leyes como para enfrentarse a una responsabilidad tan grande como la de dictar sentencias, esa falta de profesionalidad los deja al margen de las responsabilidades a que podría enfrentarse un juez en caso de cometer errores graves... ¿No será el jurado lo que falla?

6 comentarios:

  1. Yo no soy nada partidario del jurado popular. Me ha parecido siempre una institución demagógica.

    La sentencia me parece lamentable, aunque es un caso menor, no comparable con el asesino de ertzainas.

    Y el caso de los trajes, tan traído y llevado por el grupo PRISA es también un asunto menor en comparación con toda la corrupción y el latrocinio de la clase política. Sin ir más lejos, en la Comunidad Valenciana han pasado cosas más graves que los regalos a Camps y al protopijo de Ricardo Costa.

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  2. Totalmente de acuerdo contigo, Mariano, pero quiero dejar claro que solo comparo los dos errores en el sentido de que ambos son grandes errores, aunque se diferencian en que uno se produjo en un asunto gravísimo como un asesinato particularmente abominable y otro se ha producido en una cuestión leve y esperpéntica dentro del gravísimo marco de la corrupción de hoy.

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  3. El Tribunal del Jurado intenta ser una especie de institución ideal en la que el pueblo demuestra su democracia de forma directa y cae en la paradoja de devorarse a sí mismo por su falta de especialización. La máxima expresión de la idiotez del asunto es cuando el caso concreto tiene tintes políticos, entonces ya deja de ser un tema jurídico para ser perfectamente cómico. Es de chiste si no fuera porque es real. Estoy totalmente de acuerdo con tu análisis, y absolutamente de acuerdo con el del comentarista llamado Mariano. Aquí dejo otro:

    http://bit.ly/wi5VTr

    Saludos.

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  4. Hola, KC:
    He puesto la dirección que nos dejas en los buscadores y me responden que no se encuentra. En cuanto a lo del jurado, por desgracia, la realidad a menudo se encarga de bajar de las nubes los ideales. En EEUU, donde tienen mucha más tradición de jurado que nosotros, parece que han reflexionado bastante sobre el asunto, y eso ha permitido que nos llegasen obras literarias y películas para todos los gustos: "Doce hombres sin piedad", "Matar un ruiseñor,", "Anatomía de un asesinato", "El testigo de cargo", "La hoguera de las vanidades"..., o sea, a favor de la institución y sacándole los puntos flacos. Sinceramente, creo que suelen ser más realistas estas últimas.

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  5. Vaya vergüenza de país: se deja libre a corruptos como Camps (de los trajes se podía tirar), dejamos en el poder a dos "señoras" que quieren crear un paraíso fiscal... Luego habrá condena perpetua para el que robe una barra de pan. Y, con todo, seguiremos quejándonos de nuestra situación. ¿Cuántas oportunidades perdidas para hacer justicia! Está untado ya hasta el pueblo o se demuestra demasiado ignorante.

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  6. Patricia, los políticos españoles en general son ineptos y corruptos, por eso la crisis en España es más complicada que en otros sitios: hay mucho más paro, hay más desconfianza, las cargas se están repartiendo más injustamente, el despilfarro de dinero público ha traído una ruina bastante difícil de afrontar... Añadido a ese perfil de crrupción e ieptitud, los políticos de la derecha añaden un componente de soberbia y prepotencia, que explica cosas como lo de Botella y su reclamación de que los ciudadanos hagan voluntarios y por la cara los trabajos que deberían hacer trabajadores o los actos despóticos de Aguirre, que quita dinero a la educación y la sanidad y pretende dar ventajas fiscales a los tahúres de los casinos. Así vamos. Por cierto: ¿hasta dónde llegan los sacrificios de Botella y Aguirre? ¿Tú lo sabes?

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