sábado, 9 de enero de 2010

¿Conversos o cínicos sin vergüenza?

De unos meses a esta parte, me lo estoy pasando como un auténtico enano, de verdad, y hay días que me río tanto que estoy a punto de que me dé un ataque. Los que estáis un poco al tanto de lo que ocurre en el mundo de la enseñanza, hasta los más despistados, os habréis dado cuenta de que soplan vientos de cambio, de que la catástrofe logsiana ha llegado por fin a ese punto de desmoronamiento al que tarde o temprano llegan todos los disparates que en el mundo han sido, ese punto en que se hacen tan insostenibles que hasta sus más conspicuos y encarnizados defensores empiezan a flaquear y a abjurar de los dogmas: sí, amigos, yo también lo he notado: las ratas pedagógicas están empezando a abandonar el barco de la LOGSE. La verdad es que en los últimos tiempos se las veía confusas y les temblaban las piernas, pero hace unos meses, cuando el ministro Gabilondo empezó a hablar de esfuerzo, respeto y todas esas cosas que, de momento -al menos, para mí-, suenan tan poco creíbles en boca de un ministro socialista, recibieron el definitivo toque de cornetín y empezaron, unas con más disimulo que otras, a deponer las armas del dogmatismo paidocéntrico y a emprender la retirada. Y aquí es donde viene lo de la risa: ¡cuántos partidarios les han salido de repente a la disciplina, al respeto, al orden en clase, a la dignidad del profesor, al esfuerzo y al conocimiento! Los malos profesores, fascistas, anticuados, tradicionales, autoritarios (todo esto nos han llamado) que hemos defendido siempre esas cosas no damos crédito a la conversión en masa, no podemos creer que determinados fulanos (cada vez más) que te menospreciaban o te condenaban por pretender que los alumnos se comportasen en clase como personas aparezcan ahora con expresión ceñuda reclamando disciplina en las aulas. Realmente tiene gracia, es como una apoteosis circense: un festival de payasos imbéciles. Verlos desdecirse porque ahora la consigna es otra y demostrar al final que ni siquieran creían en lo que proclamaban es para partirse de risa.
¿Pero son vientos de cambio auténtico o sólo de cambio de chaqueta? ¿A qué aspiran los políticos? ¿Ese gran pacto del que tanto se habla persigue de verdad el cambio radical que precisa nuestra enseñanza o es sólo una farsa destinada a instaurar un par de reformas cosméticas y dejar lo esencial tal y como está? Dos documentos procedentes por casualidad ambos de Andalucía me producen cierta inquietud, especialmente por el hecho de que esta comunidad autónoma ha sido una de las que con más ahínco y peores resultados han aplicado la fe logsiana, la extensión del embrutecimiento y la persecución del profesor. El primero es un artículo escrito por un inspector de educación, el cual se titula Señores padres con hijos en la ESO, aquí tenéis el enlace:
Como habréis visto quienes lo hayáis leído, el artículo viene a criticar el lamentable estado de la disciplina en los centros escolares, lo cual, viniendo de un inspector andaluz, es muestra o de estar en la inopia o de un cinismo sonrojante, pues en esta comunidad, por las noticias que tengo, el vandalismo escolar halló un gran aliado en la propia consejería de educación, que durante años ha maniatado a todo profesor que mostrase una cierta firmeza contra el mal comportamiento. Que finalmente este inspector lance una retahíla de consejos-reproches a los padres proteccionistas, aparte de recordar sospechosamente a un intento de cargar culpas sobre los padres que en su día protagonizó Zapatero, es para dejarte helado, porque todos sabemos muy bien quiénes han sido los mejores apoyos de este tipo de padres. Y si alguien duda de que las consejerías logsianas se han dedicado a halagar a los padres, que se lea este otro enlace:
Lo que se cuenta en esta noticia tuve ocasión de verlo por las televisión, sin apenas poder creérmelo: ¡una consejera de educación andaluza hablando de disciplina! Luego ella misma aclaró en qué términos la entendía, en los de siempre, por supuesto: aparentar y no hacer nada, podéis leerlo en el enlace: todo lo que propone es lo que ya hay y ha dado tan pésimos resultados: ¿me entendéis cuando digo que tengo mis dudas acerca de los propósitos de los políticos, y muy en especial, de los del PSOE? Que los que defendieron la LOGSE sean ahora los que defienden la disciplina y el esfuerzo desde las instancias oficiales no anima a ser optimista.

1 comentario:

  1. Mira por dónde, Pablo, hoy he colgado un post sobre la reforma educativa:
    http://medymel.blogspot.com/2010/01/reforma-educativa.html
    ¡Hay un ángulo muy oscuro en la enseñanza hispana! Saludos desde la Gallaecia (hoy han caído copos de nieve a nivel del mar)

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