sábado, 4 de febrero de 2017

Jiménez Losantos y el bilingüismo

   Rarísima vez he leído nada de Jiménez Losantos, pero hoy he visto que publicaba en "El Mundo" una columna titulada ¿Bilingües, para qué?  y me he animado, sobre todo, porque en la portada se anunciaba con esta frase: "Los odiadores del saber lo que quieren es desterrar el inglés". Me temía -y he acertado- que se refería a quienes rechazan el programa bilingüe en la escuela y, dado que pertenezco a ese colectivo, he sentido curiosidad por las razones que pueda tener el afamado columnista para incluirme en el grupo de los odiadores del saber, en el que, desde luego, no me incluyo.
   La verdad es que, leyendo el artículo, pronto se ve que Losantos a los que llama odiadores del saber es en realidad a "los comunistas de IU", no a todo aquel que esté en contra del bilingüismo escolar, pero también es verdad que lo hace a propósito de las críticas que aquellos vierten sobre este más que discutible programa. Y también es verdad que, en realidad, el asunto del bilingüismo a Losantos le importa muy poco, porque queda muy claro que lo que él quiere es atacar -de forma bastante desordenada, mezclando churras con merinas y sin otra justificación aparente que su fobia personal- a los que me da la impresión de que deben de ser algunos de los malos habituales de su película: Errejón, Podemos, los comunistas, IU, la izquierda... Por este motivo, no voy a entrar en los argumentos que toma como pretexto, porque lo que me interesa es lo que dice él.
   En primer lugar, me referiré al asunto del bilingüismo. Para Jiménez Losantos, el programa debe de ser buenísimo, ya que, según él, se imita en todas partes y es atacado por los odiadores del saber. Salta a la vista que el señor Losantos está hablando de algo de lo que no tiene ni idea y nos quiere colar sus bondades a través de unas valoraciones tan burdas como subjetivas y, por tanto, carentes por completo de validez. Si él o quien sea quiere saber que este programa no es ni de lejos tan maravilloso, hay mucho escrito por ahí. Ya solo en mi artículo titulado El verdadero objetivo del programa bilingüe, recopilo una buena cantidad de información, pero yo mismo tengo detectado y señalado aún mucho más. Está muy mal que un periodista del prestigio del señor Jiménez lance unos ataques tan tremendos basándose en cosas que desconoce por completo.
   Abordaré en segundo lugar la cuestión de la cultura. Jiménez Losantos carga contra sus adversarios acusándolos repetidamente de incultos, y lo hace sin escamotear términos insultantes, podéis verlo. Concretamente, en el segundo párrafo, dice: "La campaña parte de un larguísimo informe del Observatorio por la educación pública (que si no fuera de analfabetos sería para o de y no por) asumido por el Área de Educación de Izquierda Unida". Me parece muy fuera de lugar el calificar de analfabetas a las personas a las que critica, pero sucede además que, cuando uno tiene la soberbia de llamar analfabetos a los demás, se cae con todo el equipo si lo hace cometiendo tantas faltas como comete este señor en tan solo tres líneas. Vedlas aquí: 
   -Las palabras "educación" y "pública" deberían ir con mayúsculas, ya que forman parte del nombre de una entidad.
   -La frase "si no fuera de analfabetos" debería ir entre comas.
   -Las palabras "para", "de" y "por", al estar mencionadas y no usadas, deberían ir entre comillas.
   -Y la última y más penosa: critica como fallo de analfabetos algo que en realidad está bien: la preposición "por" encaja perfectamente en el nombre de la entidad, con el sentido de "a favor de", como se usa también, por ejemplo, en el nombre de la organización Jueces por la Democracia. Con este resbalón, Jiménez Losantos se pone en ridículo él solito de una forma un tanto patética.  
   Me referiré por último a algo que es una pésima práctica intelectual: el caer en lo que se critica, cosa que, en este caso concreto, el periodista hace en lo referido al odio y al sectarismo. No se puede calificar a los demás de odiadores cuando lo haces en un artículo rebosante de insultos, descalificaciones, desprecio y dardos envenenados. Y en cuanto al sectarismo, ¿cómo se permite acusar a nadie de tal cosa alguien que ha fundamentado su positiva valoración del bilingüismo en un subjetivo y muy discutible "Los colegios bilingües de Madrid, tan imitados en todas partes"? Si fundamentas tus posturas en una sectaria alabanza de los tuyos -que, en el caso de este periodista, son la derecha que gobierna en Madrid-, no puedes llamar sectarios a los demás.
   Me parece muy bien que Federico Jiménez Losantos tenga sus ideas y monte sus cruzadas, pero sería deseable que hablase de las cosas con conocimiento de causa y con veracidad. Y tampoco vendría mal que respetase un poquito a los demás.  

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