viernes, 23 de diciembre de 2016

Las verdaderas motivaciones de Eva Bailén

   Para quienes no lo recordéis, comenzaré por aclarar que Eva Bailén es la persona que inició la virulenta cruzada contra los deberes que actualmente padecemos. Los despropósitos y mentiras de sus planteamientos los he desmenuzado -y creo que desmontado- en estos dos artículos: 
    Sobre todo el vídeo que comento en el segundo, rezuma un resentimiento contra el profesorado que por sí solo bastaría para desacreditar el discurso de esta señora y deja claro que ese resentimiento es una de las grandes motivaciones de su campaña. Yo siempre había sospechado que había otra: su incapacidad de organizar sus propios asuntos, de la que sencillamente ha optado por autojustificarse culpando a los deberes, a los profesores, al empedrado, al mundo mundial. Hoy, hojeando el libro que ha publicado recientemente (que, por supuesto, no he comprado), he encontrado unas palabras referidas a los profesores que me confirman esa sospecha, aquí las tenéis:
    Pero otras veces la presencia nos resulta incómoda. Especialmente cuando habías hecho planes y te recuerdan que no puedes salir porque tu hijo tiene que hacer un trabajo en equipo y vienen sus compañeros a casa, o porque tiene que hacer un montón de deberes o leer por obligación un libro que no le gusta nada
    El libro se titula Cómo sobrevivir a los deberes de tu hijo y estas palabras están en la página 100, en el capítulo 8, titulado "La posición de los docentes". Más claro no puede estar: ¿qué es lo que resulta incómodo del docente y de los deberes? Que chafan los planes. Razones pedagógicas o educativas: cero, toda la reflexión (?) gravita en torno al impacto de los deberes sobre sus planes corrientes. Fiel a su costumbre, la señora Bailén recurre a la manipulación más grosera: con este ejemplo pobre y superficial, quiere darnos a entender que SIEMPRE que hay planes se frustran con un inexcusable trabajo en equipo para ese día. Pero no funciona así, y cualquiera con dos dedos de frente lo sabe: nunca un trabajo en equipo es de un día para otro, nunca ese montón de deberes es tan grueso como para no poder acomodarse en un hueco para no estropear los planes y, sobre todo y lo que más la delata: la lectura de libros se manda siempre con mucho tiempo de antelación, luego si a ella se le ha dado el caso de que le han estropeado planes, es porque o ella o sus hijos los han dejado para el último momento: como yo decía, esto es descargar sobre los demás las negligencias propias. Y me quedo con una duda: ¿seremos capaces esta gavilla de inútiles que somos los profesores de recomendar un solo libro que guste? 
    Muchos de los que hemos reaccionado contra esta insensata y aberrante campaña contra los deberes hemos señalado la mayor de sus inconsistencias: que no resulta creíble eso de que absorban la vida familiar. Deberes se han hecho siempre, durante siglos, y esto nunca se había dicho: ¿qué es lo que está pasando ahora en realidad? Algo que también ha sido señalado desde muchos ámbitos: que a demasiadas familias les "resultan incómodos" (por usar las palabras de doña Eva), pero por razones ajenas a los deberes: por horarios laborales aberrantes (¿por qué no se encaran con sus jefes, ya que tan rebeldes son?), por vidas sociales demasiado intensas, por demasiado smartphone (¿por qué no se lo quitan al niño?), por demasiado tenis, por divorcios mal resueltos... 
    En nuestra sociedad actual, abundan los niños caprichosos de entre 0 y 90 años, niños caprichosos que no aguantan la menor frustración y llevan malamente las obligaciones. En este asunto de los deberes, estamos comprobando que algunos de ellos, desde particulares hasta asociaciones y partidos políticos, están dispuestos a arremeter contra el buen desempeño de la educación de nuestros hijos con tal de que no los saquen de la sala de juegos. Mal asunto en los adultos, y peor aún en quienes rigen la vida de todos. Una vez más, quiero hacer patente mi agradecimiento a Íñigo Méndez de Vigo, quien en reiteradas ocasiones se ha pronunciado en contra de este demencial acoso a los deberes, pero me pregunto: ¿servirá de mucho? Sabemos por experiencia de años que aquí en España, en educación y en muchas otras materias, la voz de la sensatez, aunque salga de la boca de un ministro, suele ser aplastada por la demagogia halagadora de los gustos más disparatados, y esa demagogia está del lado de la rebelión contra los deberes, como se prueba por el apoyo que ha tenido en los medios comunicativos más poderosos o por el hecho de que el librillo de la señora Bailén lo haya publicado nada menos que Planeta. 
   En España estamos mercantilizando la educación hasta unos extremos vomitivos  y me temo que lo estamos pagando ya desde hace mucho.    
    

16 comentarios:

  1. Excelente artículo Guachimán. Una vez más has dado en el clavo al apuntar el origen, u orígenes, del verdadero problema: la situación laboral familiar de muchas familias.
    Lo peor de todo es que, hagamos lo que hagamos, siempre seremos considerados culpables los profesores y esta situación parece ser que no acaba nunca....en fin habrá que seguir resistiendo ante tanta ignorancia y resentimiento.

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    1. Está claro que, como estamos en el escaparate, nos van a llover excesos lo queramos o no, Anais. De todos modos, en la actualidad hay dos que a mí me preocupan: este de los deberes y lo de la modificación del calendario, porque son dos cosas en las que, llevados por la demagogia, los que gobiernan van a hacer cambios -en materia de calendario, ya se están haciendo- que no van a traer ningún beneficio (salvo cuatro votos que ganará alguno) y sí bastante perjuicio. Nos lo vamos a tragar sin que el colectivo mueva un dedo, una pena. Feliz Navidad.

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  2. La verdad es que el hecho de que el punto de sensatez en este asunto (y quizás en alguno más, y sin entrar en su tendencia a querer contentar a todos) lo haya puesto un ministro de un gobierno como el popular es para echarse a temblar. Y salir corriendo.

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    1. Sin duda, Martín; ahora bien, como todo el mundo sabe que no soy pepero, puedo permitirme el lujo de decir ciertas cosas, allá van dos:
      -La LOMCE tenía algunas cosas muy razonables, ahí van dos: el intento de acabar con los abusos de las inmersiones lingüísticas y las reválidas, que sin duda pretendían poner un poco de orden en la actual barra libre en la obtención del graduado en ESO. ¿Por qué algunos sindicatos profesorales las han combatido de forma tan virulenta? Tendrían que decirlo, porque se han puesto en evidencia (eso de que las reválidas son clasistas no cuela).
      -Wert dijo cosas como esta: que algo falla en una selectividad que no selecciona. Por muchos errores que cometiera ese señor, en cosas como esta, tenía toda la razón del mundo, y es una frase breve pero con mucha miga, porque va directa contra la línea de flotación del actual penoso estado del bachillerato. ¿Quién se le ha echado encima por esto? Nuevamente la izquierda, con su particular visión de lo que es la discriminación en la enseñanza, y en este caso, también los rectores, para cuyos negocios esos planteamientos son, sencillamente, incendiarios.
      Así que tienes toda la razón, Martín: si la sensatez tiene que venir de alguien del PP, que es lo que es, estamos listos. Feliz Navidad.

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  3. Feliz Navidad y recarguemos baterías para la vuelta

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  4. Hola, Pablo y compañía: añado la promesa incumplida de un Bachillerato de tres años y la frustrada tentativa de itinerarios tempranos que atendieran con eficacia a la diversidad. La LOMCE es mala porque mantiene lo peor de las anteriores y lo que apuntaba a positivo ha quedado en nada. Un abrazo y a recuperar fuerzas.

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  5. Eso es lo genial, Alberto: contra lo que más ha cargado la Fuerza del Legendario Imperio Pedagogista y Anticonocimiento (o sea, la F.L.I.P.A) ha sido contra lo que la LOMCE traía de avance hacia una enseñanza más sólida. Muy significativo, pero también lo es que al PP no le haya costado deasiado renunciar a esas propuestas. Un abrazo y felicidades.

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    1. Pues lucharemos contra la F.L.I.P.A.

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    2. Demos por creado el F.L.A.F.L.I.P.A (Frente de Liberación Antiflipa).

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  6. Esperemos que no termine produciéndose una escisión como en "La vida de Brian" y los del Frente de Liberación Antiflipa estemos en contra del Frente Popular Antiflipa...

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  7. No des ideas, Alberto, porque los de la T.I.A.F.L.I.P.A (o sea, los Técnicos de Investigación Aeroterráquea de la F.L.I.P.A, es decir, su servicio secreto) son capaces de mandarnos unos cuantos infiltrados para crear división.

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  8. Uno, que está recuperando fuerzas siguiendo vuestras sabias recomendaciones, no se olvida de lo del bachillerato de tres años prometido, que se quedó en agua de borrajas (Alberto es testigo de la "explicación" que se nos dio); igual que se fueron al garete los "planes" de la Sra. Bailén, que acaso dispuesta aquella noche a darle réplica a la batalla de idéntico nombre, se tuvo que quedar, por culpa de unos inoportunos deberes, con el prosaico predicado mientras soñaba con el (imposible) sujeto. Eso explicaría tanta mala leche.

    En fin, amigos, tomémoslo a broma que son Fiestas. Feliz Año y a recuperar fuerzas todos... menos la Sra. Bailén, que no lo necesita.

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  9. ¡Genio! Como es posible que no tardemos en vernos, ya nos explicaréis esas bachilleriles explicaciones. Un abrazo y feliz año.

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  10. Antes habrá que bendecir la mesa (Xavier ya me entiende). Un abrazo a los dos.

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    1. Si es una alusión báquica, se aprueba. Y si no, también. Abrazos a los dos.

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