domingo, 18 de enero de 2015

¿Pactos por debajo de la mesa?

   Anoche estuve en una de esas agradables veladas entre amigos y uno de ellos, persona en general muy bien informada, aseguraba que, en el complicado panorama de la política española actual, los medios de comunicación estaban a veces practicando un doble juego: aparentar por un lado que se atacaba al PP y se criticaba la corrupción en general, pero, por otro, al mismo tiempo y subliminalmente, colar información que era muy favorable al Gobierno. Con agenda oculta o explícita, existe sin lugar a dudas un periodismo que se ha puesto al servicio de los intereses del PP y del Gobierno. Medios que quieren echarle al PP una manita para que continúe en el poder, vamos, a pesar de que este partido está hundido hasta el cuello en las políticas y las conductas que tanto nos han perjudicado en los últimos años, especialmente, en tres capítulos: crisis económica, corrupción y pérdida de derechos. Echándole un somero vistazo a la prensa de hoy, el guachimán se encuentra con esto:
   Para no mudar su costumbre, el ABC nos presenta una nueva ración de optimismo y glorioso amanecer pepero, concretado esta vez en una encuesta cuyo gráfico es este:

   Como veis, según ABC, al PP le votarían hoy un 29'3% de los electores, que lo convertirían en la fuerza con más escaños, esos 132 que, a pesar de perder 53 diputados con respeto a 2011, le dejarían en la posición que refleja el gráfico, que, si me permitís, es privilegiada, ni en los mejores sueños de Rajoy, vamos, como otro dato que deja caer la encuesta: que Podemos se va desinflando.
   En el ABC era lo esperable, pero ¿qué pasa si nos metemos en El País? Pues que nos desliza en portada dos noticias "paradisiacas", una sobre el aumento del gasto de los españoles y otra sobre directivos que enlaza con una de ayer sobre el repunte de la economía. Podréis decir, y con razón: "Oye, guachimán, ¿no querrás que El País silencie noticias porque sean favorables al Gobierno, verdad?" No, claro que no, lo que quiero señalar, primero, es que en los últimos tiempos se han hecho sospechosamente constantes y, además, analizadas en el conjunto de lo que el periódico ofrece, aparecen como nos las contaría Rajoy, focalizadas, sin el pertinente contraste con lo que otros datos contrarios (repuntamos desde muy abajo, sigue habiendo mucha gente con problemas, los puestos que se crean son muy deficientes en sueldos y condiciones...) aportan para poner las cosas en su sitio.
   Me resulta curioso y me hace pensar de nuevo en lo que anoche decía mi amigo, ya que él lo que señalaba era que estas parábolas contradictorias las realizaban La Sexta y Cuatro, dos cadenas, en apariencia, muy críticas con el PP. En esto ya no me puedo pronunciar, ya que no veo apenas televisión, aunque Cuatro es del mismo grupo informativo que El País, y una de las posibles explicaciones de la benevolencia de este medio con el Gobierno es que este está siendo a su vez benévolo frente a la difícil situación económica del grupo PRISA. En todo caso, como conclusión, cabe sacar esta tantas veces aducida: a la hora de leer, atentos a los posibles manejos, que corren tiempos muy revueltos.
   


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