sábado, 10 de enero de 2015

El glorioso amanecer que ya se anuncia


   Como diría Elvira Lindo, desde aquí os lo digo: si queréis saber por dónde van a soplar los vientos propagandísticos del Gobierno y sus jefes económicos, acostumbraos a leer el ABC. Esta sana costumbre os ayudará a ventear las trampas con antelación y no caer en ellas. Como ya os he señalado repetidas veces, este año lo que va a a tocar va a ser la exhibición de los grandes logros del Gobierno, el reparto de dádivas y el anuncio del paraíso que se nos vendrá encima en cuanto votemos al PP. 
   Así, el veterano diario nos informa de que El Gobierno ahorra 18.000 millones con la reforma de la Administración. De por sí esta noticia sería positiva, pero habría que ver los datos más en detalle para saber cuánto hay en ella de exageración y los muertos que se deja en el camino. Lo que no tiene desperdicio es el párrafo final: he aquí tres de los cinco ejes que van a marcar la política del Gobierno para este año: mejora del empleo, agenda social y lucha contra la corrupción. ¡Pillines! Después de años haciendo estragos en estos campos, al PP ahora le entran la sensibilidad social y los remilgos éticos. 
   En otra noticia, ABC da cuenta de que el FMI cree que el precio de la vivienda en España ha tocado suelo. ¡Ja, ja, ja, ja, ja!, que buena es esta noticia, que está en la línea de algo que desde 2011 viene advirtiendo el guachimán: que el PP, en cuanto le pareciera oportuno, intentaría poner en pie una nueva era del ladrillo, porque este es un marco que favorece mucho a los intereses de sus afines y amiguetes, recuérdese la ley del suelo de Aznar, o échese un vistazo al mapa de la corrupción, para ver qué negocios implicaba y quiénes estaban envueltos, aunque sería injusto decir que este capítulo solo ha salpicado al PP, porque ahí, en mayor o menor medida, han estado todos: restantes partidos, bancos y hasta algún sindicalista. 
   Realmente, decir que el precio de la vivienda ha tocado suelo en España es tomarnos por imbéciles y pretender enredarnos en una nueva operación de ordeño. Tomaos la molestia de mirar la prensa o los folletos que caigan en vuestras manos y veréis que la vivienda, aunque ha bajado, sigue estando muy cara en España, cosa que parece mentira. Da la impresión de que los constructores y promotores no escarmientan y siguen empecinados en el abuso, como si no sobrasen miles de viviendas en el país, como si no hubiese una crisis provocada precisamente por esos abusos. Ahora engatusan a los compradores con "ventajas" como el gimnasio o la vigilancia privada, cosas innecesarias que la encarecen brutalmente bajo la falsa apariencia de un lujo también innecesario. Pero hay gente que cae, se ve que seguimos sin aprender, sin darse cuenta de que, después, esos "lujos" los tendrán que pagar ellos en unos desorbitados recibos de comunidad. Quienes hoy en día busquen vivienda, deberían actuar como compradores inteligentes y comprar solo a precios razonables. Y se puede, porque hay un exceso de oferta, la cuestión es no tener prisa. Si la vivienda no baja aún al menos un 20%, habremos hecho aquí muy mal negocio.
   Otro elemento simpático de esta noticia es eso de recurrir al FMI como fuente autorizada. ¿Es que no está el FMI suficientemente desprestigiado? Para empezar, como dice uno de los comentaristas de la noticia de ABC, esta institución falla más que el calendario zaragozano; para continuar, es parte interesada, ya nadie puede dudar de que no es imparcial, sino que arrima el ascua a la sardina de quienes tienen el dinero o de sectores ideológicos neoliberales, tipo PP; para teminar, ¿quién puede fiarse de una organización que ha tenido dirigentes con el historial de Rodrigo Rato, Chrisitne Lagarde o Dominique Strauss-Kahn? Y un dato curioso: aun así, el FMI recomienda a España que adopte un sistema llamado fresh start, algo parecido a la dación en pago, pero que ha sido ideado... para empresas. Dejémonos de tonterías: dación en pago sin limitaciones y para todos, seguro que así los bancos no especularán tan alegremente. Eso sí que sería una buena medida. ¿La tomará el PP?

2 comentarios:

  1. Permítame, Sr. Guachimán, felicitarle por partida doble: primero, por la calidad argumentativa (la literaria se le supone, por supuesto) de su artículo; y, segundo, por la enorme valentía que atesora al ser capaz de domeñar sus impulsos y tener el cuajo de leer ese medio que usted cita. Quien esto escribe hace tiempo que, cual Alonso Quijano orate, se estrellaba contra todo tipo de molino en forma de periódico, hasta que cierto día sufrió un feroz ataque de hartazgo y náusea que le impidió seguir ingiriendo ideología cutre. Lamentablemente, hoy día ya no puedo con cierta prensa para la que todo vale con tal de defender lo indefendible y, al más puero estilo Goebbels, intentar lobotomizar ideológicamente al personal. Por fortuna, en internet todavía queda (poca, pero alguna) prensa objetiva, y a ella me agarro como a clavo ardiendo. No obstante, la misma fuerza que me lleva a renegar de panfletos echados a perder (como El País, por ejemplo, en su lamentable deriva actual), me hace reconocer y respetar al grupo (cada vez más reducido) de valientes que se atreven con todo con tal de tener una mejor visión y conseguir una opinión más razonable. Por último, qué duda cabe que nos esperan meses a los que podríamos calificar como "bíblicos", dado que en ellos escucharemos a los augures del bien y el mal anunciando manás irrenunciables y calamidades catastróficas, siempre en función de que los borreguitos acertemos a enchufar la papeleta adecuada en el agujero correspondiente. Ni que decir tiene que los envoltorios que adornarán dichos agüeros serán papeles blancos con mensajes en tinta negra en los que, mientras se nos mean encima, los voceros dirán que está lloviendo. Y que ojito con el vendedor de paraguas (sobre todo si lleva coleta).

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  2. Muchas gracias, Manolo. El panorama está ciertamente revuelto y hay que andar con mil ojos y mirar mil fuentes, esa fue la razón que hace ya algún tiempo me llevó a consultar con cierta frecuencia el ABC, periódico que, por otra parte, tiene alguna virtud colateral, como, por ejemplo, la de tener, al menos en su portada digital, una oferta temática más variada y amena que "El Mundo" o "El País", periódico este último cuya penosa deriva hemos constatado muchos. La crisis ha sido terrible. Además de los digitales que mencionas y otros como el "20 minutos", que ofrecen una sana ampliación informativa, hay ahora un afluente que yo llamaría alternativo. Tengo ahora mismo a mi lado un ejemplar de "Tinta Libre" (publicación que desconocía), "La marea" y el extraordinario "Mongolia", con su mezcla de humor y seriedad, que acabo de recuperar después de un paréntesis sin leerlo. No hay que perderles la pista a estas publicaciones, que aportan mucho, pero todo, absolutamente todo, habrá que leerlo con el ojo crítico bien despierto. Y un último apunte: se haga lo que se haga, por encima de todo, deberíamos tender a que no vuelva a gobernar el PP, porque eso sería una catástrofe que augura amenazas muy por encima de cualquier otra opción. Esos meses bíblicos que te temes van a venir, y lo mejor será que nos pillen preparados.

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