sábado, 6 de octubre de 2012

¡Pues que deje de llamarme asesino!

   Queridísimos amigos:
   Cuando yo era un quinceañero, era muy aficionado a las revistas humorísticas que realizaban un análisis satírico de nuestra sociedad, nuestra cultura y nuestra política, revistas tales como La codorniz, Por FavorHermano Lobo. Para que veáis que en la época de la Transición se gastaba más mala leche, más libertad y menos corrección política que hoy en día, os dejo este enlace a las portadas de Hermano Lobo. ¿Qué os parece esa de los dos que están en un mitin y uno pregunta: "¿Qué dice?" y el otro le contesta: "Nada, está prometiendo". Vamos, que la vida sigue igual. Son todas buenísimas, pero la que motiva mi artículo de hoy es esta de Gila:
   Me ha venido a la memoria por el revuelo que se ha montado por la coletilla que ha añadido el juez Pedraz al archivar la causa contra el 25-S, en la que lo considera muy justificado "por la convenida decadencia de la clase política". Entiendo que los políticos se hayan sentido ofendidos por este colofón; entiendo que argumenten que los jueces no están para emitir autos con este tipo de consideraciones, pero, del otro lado, también se deberá entender que esa frase es una verdad como un templo y que una clase política que ha cometido las enormidades que están en las hemerotecas tampoco debería ser tan melindrosa ante este minúsculo exceso del magistrado.
   Por si esto fuera poco, es que, además, en su respuesta y algunos hechos posteriores, nuestra clase política recuerda un poco al apuñalador de este chiste de Gila, veréis por qué. Rafael Hernando, un portavoz parlamentario del PP, ha respondido a Pedraz acusándole de practicar una demagogia indecente y de ir de pretendido pijoácrata, o algo así, lo cual sin duda retrata a este señor como un modelo de elegancia; este político y otros han insinuado o dicho que Pedraz, por sus palabras, podría ser responsable de los hipotéticos atentados que en el futuro sufriera cualquier político, lo cual es sencillamente una enormidad; por último, en los pocos días que han pasado desde ese auto, hemos visto alguna que otra actuación de los políticos que es sin duda un acto propio de políticos decadentes, cito dos ejemplos: las cosas que dice sobre las mujeres y las leyes el afortunadamente dimitido José Manuel Castelao, que inexplicablemente ejercía como presidente de algo llamado Consejo General de la Ciudadanía en el Exterior, y la Ley de Costas aprobada ayer por el Gobierno e impulsada por el supuesto ministro de Medio Ambiente Arias Cañete, que se carga la ley anterior, amnistía a 10.000 infractores y deja el litoral a tiro de esos inversores a los que tanto mima el señor Cañete, que ya se estarán frotando las manos. Y, para mayor desvergüenza, esto se hace argumentando que se busca evitar la inseguridad jurídica que, según el PP, había provocado la ley anterior: ¿desde cuándo se combate la inseguridad jurídica cargándose las leyes que no nos convienen?
   Tiene, pues, razón el señor Pedraz: la clase política actual muestra un alto grado de decadencia, tan alto que, con una incongruencia propia del apuñalador del chiste de Gila, cuando se les llama decadentes, en lugar de intentar enmendar su ostensible decadencia, nuestros políticos actuales hacen dos cosas: sentirse indignadísimos y emperrarse en ella. Lo malo es que la cosa hace mucho que dejó de ser de chiste.   

5 comentarios:

  1. Pues amigo Pablo, no puedo hacer otra cosa que felicitarte por la exposición tan bien hecha y tan bien descrita.
    El PP, con la anuencia o lo que sea, de la Oposición y de la ciudadanía se está fabricando su propio Código Penal y Civil. Luego nos olvidaremos de que gobernaron como gobernaron y la culpa se la echaremos a "los otros". De vergüenza.
    Saludos

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  2. Me ha encantado tu original retrospectiva para denunciar las barbaridades que hacen y dicen estos indignos seres.

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  3. También yo te felicito, Pablo. Comparto absolutamente todo lo que dices. Lo de la decadencia no es un insulto, es una realidad, lamentable, pero realidad. Geniales las portadas de Hermano Lobo.
    Un beso

    PD: me ha encantado "La república mejor", que lo sepas.

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    1. Es una novela estupenda ¿verdad? Se ha convertido en una de mis preferidas de autores actuales. Lola, a ver si estás de acuerdo con lo que se pone en esta reseña sobre el libro.

      http://elballetdelaspalabras.blogspot.com.es/2012/01/la-republica-mejor-obra-para-no-olvidar.html

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  4. Muchas gracias, Paco, Patry y Lola. La verdad es que para hacer artículos críticos, por desgracia, hoy en día nos lo están poniendo muy fácil. Lo de la Ley de Costas es sangrante: lo primero que hizo Cañete al acceder al cargo fue avisar de que se iba a cargar la anterior, que protegía el litoral, lo que implícitamente encerraba otro aviso: el ladrillo y la especulación siguen siendo nuestro programa económico. De todos modos, si aquí hubiera una verdadera oposición, ya debería haber alguien anunciando que iba a llevar esta ley al Constitucional: ¿llegaremos a verlo? Miraos bien las portadas del "Hermano Lobo", que son geniales; hay una de Forges con un tío que entra a comprar tabaco en un estanco que es mítica, la gente se sabía el diálogo de memoria. Ni que decir tiene que hubo otras dos grandes revistas de humor que hay que conocer: "La codorniz" y "Por Favor". De esta última tuve la colección casi completa, incluido un número que el Gobierno mandó secuestrar, pero yo lo compré porque llegué al quiosco antes que la policía. Gracias por lo de "La república mejor", Lola, siempre es grato saber que lo que escribes gusta. Saludos para todos.

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