viernes, 28 de mayo de 2010

Una de alcaldes

Hace unos días, oí en la SER una entrevista con Pedro Castro, presidente de la FEMP, a propósito del asunto de si dejaban o no a los ayuntamientos contraer deudas antes de no sé cuándo. En determinado momento, el señor Castro cambió de tema y anunció que los cargos municipales –¡oh magnanimidad!- se iban a bajar las percepciones. Luego explicó que eso no era ninguna tontería, dada la cantidad de alcaldes, concejales y cargos municipales que hay en España -siete mil, ochenta mil y setenta mil respectivamente, esas fueron las cifras que dio, si no recuerdo mal-. El señor Castro terminó con esta perla: dijo que los alcaldes con sueldo de nivel de presidente del gobierno o de subsecretario se iban a recortar más que nadie: ¡gracias les sean dadas a tan sacrificados próceres! Se me ocurre una sugerencia para ahorrar fondos públicos: ¿por qué no ponemos fin de una vez al descontrol (o peor aún, al autocontrol) de los sueldos municipales? De paso, podríamos echar una ojeadita al asunto de los asesores y otras formas de gastar el dinero por parte de los ayuntamientos, que también se las traen, porque, además de los funcionarios y los pensionistas (estos colectivos antes que nadie), entre los responsables de la crisis bien pudieran contarse los mandatarios municipales, habida cuenta de las historias de despilfarros, recalificaciones raras, corrupciones y demás tropelías que han rodeado a los ayuntamientos en estos últimos años. No hay más que ver esto que comentó Castro como al desgaire: ¿no es como mínimo curioso que en España haya alcaldes que ganan lo que el Presidente del Gobierno? ¿No parece un síntoma del despropósito de los tiempos que esto suceda? ¿No lo es de la prepotencia de los políticos el que el presidente de la FEMP, con lo que está cayendo, se permita pasárnoslo por las narices?

2 comentarios:

  1. Yo creo, Pablo, que al alcalde de Getafe le abandonó su desodorante y dijo en público lo que sólo debería haber dicho en presencia de compañeros de fatiga de la clase política.

    Ya sabíamos que algunas retribuciones de las corporaciones locales, diputaciones y autonomías rozan el escándalo público. !Cuánto nos cuesta mantener toda la red clientelar de los que cortan el bacalao! Por no hablar de todo el séquito: asesores, vividores y beneficiarios de canonjías.

    Pero la gran pregunta es: ¿Quién va a meter mano a los privilegios de la clase política? Si es inmune a las alternancias en el gobierno....

    ResponderEliminar
  2. Mariano: tú y tus grandes preguntas. ¡A ver quién responde a esa!

    ResponderEliminar