martes, 25 de diciembre de 2018

De la broma al esperpento

 Resultado de imagen de encuentro sánchez torra en pedralbes
Pedro Sánchez y Joaquín Torra hablando de sus cosas
 El 31 de diciembre pasado, escribí mi último artículo de 2017, que titulé Encuentro histórico entre Puigdemont y Rajoy y consistió en una noticia falsa que me inventé, en la cual "informaba" sobre una falsa entrevista entre ambos políticos, sujeta a unas pautas falsas supuestamente impuestas por Cocomocho.
    Si me hubieran dicho entonces que un año después iba a poder escribir un artículo sobre un encuentro parecido a ese -es decir, celebrado entre un presidente del Gobierno español y otro de la Generalidad y con unos planteamientos disparatados-, pero verdadero, no me lo habría creído. Pero así fue: sucedió el pasado 20 de diciembre, como todos sabéis, con la reunión entre Torra y Sánchez cuyo resultado fue un comunicado conjunto posterior, os recuerdo el texto, que es muy breve. Los Gobiernos dirigidos por ambos mandatarios señalan que:
    
Coinciden en la existencia de un conflicto sobre el futuro de Cataluña. A pesar de que mantienen diferencias notables sobre su origen, naturaleza o sus vías de resolución, comparten, por encima de todo, su apuesta por un diálogo efectivo que vehicule una propuesta política que cuente con un amplio apoyo en la sociedad catalana.
Por ello, y con el objetivo de garantizar una solución, deben seguir potenciándose los espacios de diálogo que permitan atender las necesidades de la sociedad y avanzar en una respuesta democrática a las demandas de la ciudadanía de Cataluña, en el marco de la seguridad jurídica.
La vía del diálogo requerirá del esfuerzo de todas las instituciones, de los actores políticos y de la ciudadanía. Ambos gobiernos se comprometen a trabajar para hacerlo posible.
    El soporte humorístico de mi artículo del año pasado consistía en montar una noticia absurda sustentada en un disparate: que Rajoy había cedido a unas prepotentes condiciones que por entonces le había puesto Puigdemont y le había acabado concediendo una entrevista, una negociación y hasta la independencia de Cataluña. No es que Rajoy fuera maravilloso, porque cometió muchos errores, pero en este asunto del desafío separatista, al menos, jamás habría caído en cesiones tan vergonzosas como las que le ha regalado Sánchez a Torra. Entregas tan humillantes que en Rajoy -y en cualquier gobernante mínimamente sensato- nos habrían parecido un chiste absurdo e imposible, Pedro Sánchez las ha hecho efectivas, voy a enumerar unas cuantas:
   -En primer lugar, mientras que Rajoy se negó a conceder estatus de interlocutor a un Puigdemont que se había puesto en contra de la legalidad, Sánchez sí se lo ha dado, porque esta reunión entre Torra y él es en realidad una propuesta de Cocomocho (amo del capataz Torra) que Moncloa aceptó y se fraguó con los celestineos de Pablo Iglesias.
   -En segundo lugar, está el propio ceremonial: llámesele cumbre, reunión o cita a ciegas, el hecho es que el encuentro se produjo. Nuevamente el presidente del Gobierno español dio legitimidad a un personaje (en este caso, Torra) que por sus actos, palabras, políticas e intenciones declaradas se señala como un enemigo de la democracia y de ese país que Pedro Sánchez preside.
   -En tercer lugar, está el comunicado que tenéis unas líneas más arriba, que ha sido comentado por muchísimos analistas, los cuales (salvo los vergonzosamente cegados por la parcialidad) han advertido que tanto su lenguaje como sus vaporosas propuestas son una calculada declaración favorable a los planes del separatismo. Os entresaco algunos de los puntos que más se han señalado: la no mención de la Constitución, su sustitución por un ambiguo "en el marco de la seguridad jurídica", la velada alusión en el último párrafo a que esas instituciones refractarias (el rey, la judicatura...) acabarán teniendo que someterse al enjuague que se acuerde en su día, la posible interpretación del primer párrafo como una alusión a un referéndum pactado, la identificación -con ese "demandas de la ciudadanía de Cataluña"- entre los deseos del separatismo y los de todos los catalanes, el uso torcido de la palabra "conflicto", eufemismo heredado del lenguaje oblicuo del PNV en los tiempos de ETA, etc.
   -En cuarto lugar, están los contenidos de la reunión: mientras que el Gobierno de la nación los ha ocultado tras una cortina de vaguedades, Torra ha salido galleando y diciendo que habló de autodeterminación irrenunciable, de presos políticos, de que no descarta ninguna vía... mientras Sánchez tomaba notas. No he visto por ahí ningún desmentido. ¿Sánchez qué dijo? ¿Solo tomó notas o hizo algo más? ¿Por qué no se levantó? Y todavía hoy nos desvela el conspirador desquiciado que manda en Cataluña que le dio a Sánchez un documento que proponía una mediación internacional "entre España y Cataluña". Ya sabemos lo que ha hecho Sánchez: el ridículo, por eso no se ha atrevido a decir ni una sola palabra de lo que sucedió en la reunión.  
   Queda claro, pues, que estamos peor que hace un año: cosas que entonces parecían barbaridades que en el mejor de los casos daban para un chiste, hoy se han llevado a cabo con toda naturalidad. El presidente español de hoy dialoga con alguien que, ante sus propias narices, se presenta con un lazo amarillo y dice que persigue la independencia de Cataluña por cualquier medio: ¿esto es un avance? Cuentan que Marx dijo que la historia se repite dos veces, la primera como tragedia y la segunda como farsa; en España, donde siempre hemos sido muy partidarios de la guasa, lo hacemos de otra manera: primero como broma y después como esperpento. Veremos cómo acabamos con tanta charlotada.  

6 comentarios:

  1. El diálogo ese es acabar de poner negro sobre blanco, lo que ya estaba implícito en la Constitución, tan a propósito indefinida en muchas cosas, y tan irreformable en otras. Y ello no es otra cosa que la estabulación de los españoles en diversos corrales para el desmantelamiento de la Nación, una vez se ha encanallado al pueblo lo suficiente para llevarlo al matadero. En ésto, esa Europa que se creía solución, ha sido parte activa, como viene siéndolo desde las ejecuciones de Villalar.

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    1. Yo creo que no está dicha la última palabra y que los españoles, después de haber estado engañados durante décadas, llevamos ya bastante tiempo dando muestras de que no somos tan borregos como algunos piensan. Según como deriven los hechos, no sería raro que en este mismo 2019 los planes de esos que llevan cuarenta años tensando la cuerda se vinieran abajo de manera fulminante. La cosa está cada vez para menos bromas.

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  2. Efectivamente, así va a ser. La Nación se va a articular sobre el grupo cultural y lingüístico mayoritario de modo definitivo, pues lo va a hacer en DEMOCRACIA. De ello se va a seguir el colapso de la mascarada antidemocrática del IV Reich. El mapa alemán de Europa de 1914 se va a desbaratar una vez mas, tanto por la imposibilidad de ahormar a los magiares, como porque nosotros, a la par de lo anterior, vamos a volver a mirar hacia el Atlántico.

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    1. Es una posibilidad, porque anda el mundo entero bastante agitadito. Yo ya me conformaría con una reconducción de nuestro sistema político que metiese en vereda a los nacionalismos, ya fuera mediante un replanteamiento del Estado de las autonomías con competencias muy recortadas, limitación de su poder en el parlamento nacional y cauces y jerarquías muy claras, o, directamente, mediante una recentralización. Lo que, desde luego, ni es admisible ni es democracia es la amenaza constante y cada vez más gruesa a la que nos están sometiendo. Esto, como es obvio, lleva implícito eso que dices tú de que la lengua más importante ocupe el lugar que le corresponde y deje ya de ser arrinconada.

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  3. Qué está pasando? Por muy variados motivos, el principal el deseo de vivir en paz, durante décadas los "ungidos" han podido aplicar su mandarinato en menoscabo de sus " objetivos", y a favor de sus " mascotas". Pero esa paz social se ha roto, por abuso de estatus de varios grupos de " mascotas", revelándose la situación para aquellos cuyo menoscabo e inhibición era la clave del arco social; se acabó el consenso. Esto ya ha acontecido. Ahora mismo, lo que está pasando es que los hasta ahora " objetivos", están buscando a quien o quienes ungir como nuevos " mandarines" con la expectativa de obtener el estatus de " mascota", y muy especialmente, de reducir a los hasta ahora " mascotas" al de " objetivos".

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    1. Al final está claro que no somos tan listos ni tan complejos como creemos y que lo que hace falta para tranquilizarnos es simplemente un César Millán. A ver si tenemos suerte y el César Millán que nos sale les da tralla solo a los perretes que se la han ganado y la perrera vuelve a ser el lugar no digo que paradisiaco pero sí bastante potable que ha demostrado que podría ser si no salen mascotas que quieren su pienso y el de las demás.

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