jueves, 11 de junio de 2015

Educación emocional y sectarismo destructivo

   A través de un artículo de mi amigo Alberto Royo acerca de la educación emocional, llego a un nuevo publirreportaje educativo de ABC, esta vez, a mayor gloria de la Fundación Botín, aunque no debéis olvidar que este periódico nos ha cantado también las excelencias de María Acaso o Pedagogía Blanca, con lo que ya podemos decir sin ningún género de dudas que se ha alineado con lo más inquietante de lo que hoy se vende como innovación educativa. Acerca de Acaso y la Pedagogía Blanca, sabréis por qué lo digo si pulsáis los enlaces; en lo referente a la Fundación Botín, paso a explicarme:
   1.- Empieza ya a ser no solo cansina sino alarmante tanta escoria sentimentaloide y rosácea como se quiere verter sobre la enseñanza. Que se nos esté machacando con que en la escuela lo que importa es la felicidad en lugar de las matemáticas o la historia -más aún, en los tiempos no precisamente felices que corren- tiene todo el aspecto de una gran operación de alienación (últimamente, los viejos conceptos del marxismo tienen una obstinada tendencia a resucitar), de pretender que la escuela se acabe convirtiendo en una fábrica de ignorantes sumisos persuadidos de que viven en el mejor de los mundos posibles. Muy mal le huele esto al guachimán, y más, si tiene detrás al ABC o a un superbanco como el Santander.
   2.- Molesta y escama también que los valedores de estas propuestas no se recaten ya en disfrazarlas un poco -como hacían los pedagogos de antes- y proclamen abiertamente postulados que son, desde el primer golpe de vista, verdaderas sandeces; por ejemplo, entre las muchas que acribillan el artículo de ABC (y eso que no es muy largo), saco esta con que nos endiña en pleno rostro la Experta Fátima Sánchez: "Las habilidades emocionales y sociales que requeriremos serán cada vez más la empatía, atención, la tolerancia, la responsabilidad, la creatividad y la imaginación". Yo diría que ninguna de estas cosas, salvo la empatía y solo en parte, son emociones y, desde luego, la atención, la creatividad y la imaginación no pueden vendérnoslas como habilidades sociales: ¿sabe esta Señora Experta de qué habla? Esto es pura charlatanería, pero, cuidado: cada vez vende más.
   3.- Parece ser que la Fundación Botín ha fichado, cual a Mesi de la Educación Emocional, a don Christopher Clouder: pues mucho cuidado con este caballero, por mucho que se parapete tras melifluas declaraciones, ya que es director ejecutivo de Steiner Waldorf, y esta organización, que me temo que se las ha apañado para ocultar las informaciones críticas que salen sobre ellos en internet, tiene un inequívoco y oscuro carácter sectario, desde su fundador (Rudolph Steiner) hasta su estructura y sus principios, además de haber sido objeto de denuncias que desmienten esa imagen idílica con que se presenta. A la pedagogía Waldorf se la relaciona con Pedagogía Blanca: las piezas que se juntan sobre el tablero de ABC parecen encajar. ¿Saben estas cosas nuestras autoridades educativas? ¿Lo sabe la Fundación Botín? ¿Lo saben los que hoy en día impulsan sin la menor averiguación cualquier cosa que se autodenomine novedad educativa? Hay que informarse, ¿eh?
   4.- Parece ser que la Fundación Botín no se conforma con ir filantrópica y libremente por el mundo derramando sus favores, sino que aspira a desembarcar en la escuela pública o a impregnar con sus principios -que tanto da- los programas oficiales. Ojo con esto, que es el gran peligro que nos acecha hoy en día: el desembarco de los poderes económicos en la escuela, objetivo que vengo señalando desde hace tiempo. Llamo particularmente la atención a los "progres" de la enseñanza, que seguro que ya se están dejando liar por los dulces sones chachiguay de la educación emocional. Que se acuerden de Ulises y las sirenas, y que se den prisa, porque me temo que la "Odisea" no va a tardar en desaparecer de la biblioteca, que dentro de nada va a acabar convertida en una sala de juegos.

10 comentarios:

  1. Hola Guachimán:
    Sin duda que la educación es un jugoso botín para la banda de delincuentes que dirigen bancos y otras empresas con la complicidad de quienes deberían gobernar. Acabar con la escuela pública y de paso con el conocimiento parece la consigna de quienes dirigen los ministerios de Educación de tu país y el mío, que ahora mismo está viviendo una de sus peores crisis en esta materia y en muchas otras, agravada por la violencia que priva en los lugares en donde los docentes son más combativos. Te dejo un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Está bien que haya conexión de ideas a ambos lados del Atlántico, María Eugenia. El conocimiento estorba a los malos gobernantes y a los tiranos, sean de donde sean, está claro. Ojalá podáis poner fin antes que nada al grave problema de la violencia; pienso que no es casual que los docentes sean más combativos allá donde más fuerte está, y eso los retrata como buenos docentes y mejores personas. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Y, sin embargo, gentes como Miss Happens tildan a los demás de "tóxicos". Así está el patio. Muy buen artículo.

    ResponderEliminar
  4. Gracias, Alberto. Mírate este artículo (que seguramente conocerás, porque llego a él a través de otro de Gregorio Luri) en el que se habla de aquella vieja perversión titulada "La educación prohibida":
    http://robertocolom.blogspot.com.es/2013/02/la-educacion-prohibida.html
    En el segundo párrafo se hace una pequeña relación de conocidas opciones de la pedagogía alternativa, entre las que se encuentran las escuelas Waldorf. Todas tienen en común una cosa: el partir, aunque se presenten como liberadores y tal, de un concepto de la educación muy exclusivo, excluyente, rígido y dogmático, es decir, sectario. Algunas, además, como en el caso de Waldorf, son la propuesta educativa de una secta filosófica o religiosa y a todas les falta la flexibilidad y universalidad de esa escuela tradicional a la que calumnian. Si preocupa que ahora hayan decidido abandonar los límites de sus centros -generalmente, muy elitistas, privados y caros- y salir a la conquista del mundo, preocupa más aún que desde medios informativos y económicos muy cercanos al poder los miren con buenos ojos. A ver si ahora va a resultar que, bajo la piel de cordero -para quien la tome como tal- de la innovación, se nos va a colar en la escuela un sectarismo bastante feroz.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Un artículo fantástico. Alguien retituló aquel documental (creo que fue Nacho Camino) como "La educación, prohibida" (lo bien que viene a veces una simple coma).

      Eliminar
  5. Eso de la pedagogía blanca, qué es lo que es? Pedagogía del Mercadona? O que hay que hacerse del R. Madrid?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ojalá fuera eso, porque el Mercadona tiene algunos productos blancos buenos y baratos y el Madrid hasta los del Barça reconocemos que es un gran equipo. Al final, lo de la pedagogía blanca, que se vende como una educación muy alternativa y divertida, resulta ser un tostón de campeonato, además de una propuesta educativa muy pobre.

      Eliminar
  6. Como diría Carlitos Marx, avalado por Flaubert, la educación emocional es el opio de los hijos del precariado.

    ResponderEliminar