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-2028. ¿Cómo será la Tercera República? -LA ESCUELA INSUSTANCIAL. Sobre la urgente necesidad de derogar la LOMLOE. -EL CAZADOR EMBOSCADO. Novela. ¿Es posible reinsertar a un violador asesino? -EL VIENTO DEL OLVIDO. Una historia real sobre dos asesinados en la retaguardia republicana. -JUNTA FINAL. Un relato breve que disecciona el mercadeo de las juntas de evaluación (ACCESO GRATUITO EN LA COLUMNA DE LA DERECHA). -CRÓNICAS DE LAS TINIEBLAS. Tres novelas breves de terror. -LO QUE ESTAMOS CONSTRUYENDO. Conflictividad, vaciado de contenidos y otros males de la enseñanza actual. -EL MOLINO DE LA BARBOLLA. Novela juvenil. Una historia de terror en un marco rural. -LA REPÚBLICA MEJOR. Para que no olvidemos a los cientos de jóvenes a los que destrozó la mili. -EL ÁNGULO OSCURO. Novela juvenil. Dos chicos investigan la muerte de una compañera de instituto. PULSANDO LAS CUBIERTAS (en la columna de la derecha), se accede a información más amplia. Si os interesan, mandadme un correo a esta dirección:
repmejor@gmail.com

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viernes, 28 de febrero de 2025

Nicolás Copérnico y el hiyab

     Aunque la algarada sobre la que voy a hablar (1) está relacionada con tres institutos de Parla -el "Nicolás Copérnico", el "Narciso Monturiol" y el "Humanejos"-, tomo para el título de esta entrada el nombre del polifacético sabio renacentista por razones que más adelante explicaré. En la mencionada localidad madrileña, tuvo ayer lugar una manifestación convocada por el Sindicato de Estudiantes, en la que alumnas de confesión musulmana y otras personas que les daban aliento y apoyo solicitaban que se permitiera en esos centros el uso del hiyab, ya sabéis, ese pañuelo que, por casta imposición de su religión, deben llevar las musulmanas tapándoles toda la cabeza para que no se les vea el pelo. 

    En la manifestación, se acusaba a los centros de racistas e islamófobos y de atentar contra la libertad de las portadoras de velo, mientras que desde los institutos argumentaban que no había nada de eso, sino que simplemente se trataba de una medida para dificultar que se copiase en los exámenes, cosa que ahora muchos intentan hacer por medio de auriculares, el uso de los cuales se podría muy bien ver favorecido por prendas como el hiyab, que los ocultarían. Esta motivación me parece muy sólida y razonable, justo lo contrario que las ideas geniales que algunos proponen como alternativa a la prohibición del velo, podéis verlo en el enlace de Antena 3. Por mi parte y desde mi experiencia en el mundo de la educación, añadiría algún argumento más. En primer lugar, las acusaciones de racismo e islamofobia solo pueden proceder de la frivolidad, la demagogia y la mala intención que tan alegremente galopan por nuestra sociedad en los últimos tiempos, a manos de personas u organizaciones que andan justitas de escrúpulos, entre las que se cuenta el Sindicato de Estudiantes, por las razones que expongo aquí. La verdad es justamente la contraria: en España en general y en los centros educativos en particular, tenemos tanto miedo a que nos llamen cosas como racistas o islamófobos y somos tan escrupulosos que nos pasamos, fisura por la que se cuelan a menudo los jetas para sacar provecho sometiéndonos a chantajes morales. Este asunto, sin ir más lejos, es un ejemplo cabal de ello. En segundo lugar, de boca de la encendida oradora, he oído dos acusaciones delirantes dirigidas contra los centros: la de machismo (cuando es justamente al revés: hace falta tener una cara de cemento para no reconocer que el verdadero machismo está en la religión y las familias de esas musulmanas a las que imponen el velo) y la de discriminación: sostiene la señora Latorre que a las musulmanas no se les deja llevar velo, mientras que los cristianos pueden llevar medallas, pero sucede que estos objetos no son simétricos, como demuestra el hecho de que muchos musulmanes entran a los centros con manos de Fátima o medias lunas, que sí serían equiparables a las medallas, y nadie les pone la menor objeción.

    Dejo para el final lo del atentado contra la libertad, por ser un asunto de mayor importancia. En la carnavalesca sociedad que nos hemos montado los españoles, está muy extendida y goza de muy buena salud la convicción de que la libertad consiste en hacer lo que a uno le da la gana, lo cual es una grosera simplificación que, de ser cierta, haría imposible la pervivencia de las sociedades civilizadas. En estas existen normas que limitan los abusos, las imprudencias y los excesos, precisamente para que podamos convivir de forma respetuosa y, gracias a ello, ser ciudadanos libres de verdad. La ciudadanía no solo consiste en gozar de libertades, sino también en estar sometido a obligaciones y respetar las normas. Y se da la circunstancia de que una norma de esos institutos injustamente atacados y criticados, una norma razonable, razonada y nada abusiva, es la prohibición del hiyab. El problema consiste, pues, en una cosa muy simple: que a algunos de esos que entienden que la libertad es hacer lo que les da la gana y, si no les dejan, se enfadan y montan el pollo (en este caso, el Sindicato de Estudiantes y las portadoras de hiyab), han decidido precisamente esto: montar el pollo, conseguir sus caprichos mediante el desorden, el insulto y la intimidación. En conclusión, lo que está ocurriendo en Parla es que los que atacan a la libertad son justamente los que se quejan de que la suya está siendo conculcada. Hay en este capítulo un importante aspecto que no se puede despreciar: la cínica y acomodaticia inhibición de las autoridades educativas madrileñas. ¿Por qué el Sindicato de Estudiantes les ha montado el pifostio precisamente a esos tres institutos? Porque la prohibición del uso del hiyab está dentro de sus normas particulares, ya que, en materia de vestimenta, la Consejería de Educación deja las normas a decisión de cada centro.

    Pero esto puede ser razonable en lo tocante a las camisetas de tirantes o los pantalones que dejan ver medio tanga, pero no en cuanto a una prenda como el hiyab, cuyo delicado contenido político es notorio, por lo que las autoridades no pueden inhibirse y ponerse mirando hacia La Meca o hacia Segovia, ya que eso significa dejar a los centros desamparados y a tiro de desaprensivos, que, presionando a los débiles, tendrán más fácil conseguir sus oscuros objetivos. Algo parecido ocurrió con el Ayuntamiento de Parla, que se reunió con los directores de los centros y el Sindicato de Estudiantes para llegar a un acuerdo. ¿Qué acuerdo? ¿Que el Sindicato de Estudiantes metiese su pezuña en las normas de los centros y las modificase a su antojo? No se me ocurre otro posible, y la prueba de que es así es que, como las directivas no cedieron, el Sindicato de  Estudiantes fue a la huelga. Lo del Ayuntamiento fue vergonzoso: tratar a las instituciones y a los revoltosos en pie de igualdad y "mediar" para alcanzar un acuerdo que solo hubiera podido ser una claudicación de los institutos demostró que los regidores de Parla no están a la altura de su papel institucional: lo que debieron hacer y no hicieron fue defender sin ambigüedades la normativa de los centros, que es impecable. 

    No solo porque puede ayudar a copiar en los exámenes (una razón de mucho peso), sino además porque es un símbolo de la opresión de la mujer por parte de una religión que -dejémonos de hipocresías- de verdad la oprime, ponerle límites al hiyab, dejar claro que no puede imponerse donde entre en colisión con las libertades ciudadanas y los derechos de todos, es un deber de las autoridades de todo país democrático, de manera que lo que procede es que la prohibición de usarlo parta de las consejerías, para disipar malentendidos. Los centros educativos tienen pleno derecho a restringir su uso, y sus usuarias, si de verdad entienden lo que es la convivencia en una sociedad democrática, en la que a menudo nos toca acatar obligaciones, deben demostrarlo absteniéndose de llevarlo al instituto, y así, de paso, se demostrarán a sí mismas y nos demostrarán a los demás que es verdad que son libres de quitárselo cuando quieran, cosa que algunos dudamos. Yo, por ejemplo, creo que es una imposición solo sobre las mujeres, es decir, machista, de la religión musulmana, de manera que tiene algo de simbólico que esta escaramuza se haya librado en un centro que lleva el nombre de Nicolás Copérnico, un eximio científico, político y humanista que abrió la brecha del heliocentrismo en la astronomía, que es tanto como decir la puerta a la ciencia moderna y a la supresión de ciertas imposiciones de la religión sobre el conocimiento que ya en su época eran rémoras inadmisibles. Ya va siendo hora de que el Islam emprenda su particular giro copernicano y abjure de sus terracentrismos, y, desde luego, lo que no podemos consentir es que los implante en nuestra sociedad, no estamos para retrocesos.

    Quien piense que este incidente de Parla es un suceso trivial se equivoca de pleno, no solo por lo que acabo de manifestar acerca del hiyab, sino también por otros actores de la película, me estoy refiriendo, naturalmente, al sindicato de Estudiantes y a Podemos, que también se ha apuntado al jolgorio. Es una patética incongruencia que todos estos feministas 😂😂estén defendiendo el hiyab y que lo hagan en nombre de las libertades ¡y de los derechos de la mujer, nada menos! Lo hacen también en nombre de la identidad de las que lo llevan, pero esto es ya más esperable en la izquierda woke de nuestra época, que utiliza las identidades como mazos para cargarse la democracia y la igualdad de derechos que la caracteriza, porque los derechos en las sociedades libres son de ciudadanos individuales y los mismos para todos, no diferentes estatutos de privilegio para grupúsculos identitarios. También en esta ocasión, con la excusa de una inexistente vulneración de los inventados derechos de una identidad, la ultraizquierda ha intentado sacar tajada para lo que le interesa: destuir el Estado de derecho. No podemos dormirnos ante esto.


1.- Me baso en lo que se relata en dos noticias correlacionadas de OKdiario (OK1 y OK2) y en una de Antena 3, que incluye elocuentes imágenes de la manifestación y de Coral Latorre, secretaria general del Sindicato de Estudiantes y militante de Izquierda Revolucionaria, cuya formidable empanada mental puede calibrarse en esta entrevista. Por cierto, la señora Latorre tiene ya 30 TACOS, una edad un tanto pintoresca no ya para dirigir un sindicato de estudiantes, sino tan siquiera para estar en él, a no ser que sea una contumaz repetidora o ande ya por su segunda o tercera carrera.

lunes, 17 de febrero de 2025

La antiejemplar universidad española

     He puesto en un buscador las palabras "corrupción en la universidad" y lo primero que me ha salido es este enlace al libro de José Penalva que lleva el mismo título y que ya comenté aquí en 2011, cuando se publicó. Aparece también, como no podía ser menos, la imprescindible página de la ATU (Asociación para la Transparencia en la Universidad), con su exhaustivo muestrario de manifestaciones concretas de este mal en nuestro país, que nos deja una idea muy clara de sus aterradoras dimensiones. Es también de gran interés esta noticia televisiva de 2018, porque hace referencia a los degradantes casos de tres importantes políticos: los peperos Pablo Casado y Cristina Cifuentes con sus másteres tramposos y la efímera ministra socialista Carmen Montón, a la que haber presentado una tesis plagiada le costó el puesto. También a Cifuentes el asunto del máster le costó el puesto y la carrera política, mientras que no fue así con el señor Casado, el cual, no obstante, optó poco después por suicidarse políticamente. Y, por supuesto, si hablamos de corrupción en la universidad, no podemos pasar por alto el apestoso papel del rector Goyache (que contaminó de forma inevitable  a su universidad, nada menos que la Complutense) en el asunto más vergonzoso en el que se ha visto en los últimos años envuelta esta institución: la cátedra, máster o lo que sea que dirige, digiere, codirige o lo que sea doña Begoña Gómez, esposa de Pedro Sánchez.

    Es innegable que la universidad española padece hoy un grave problema de corrupción, pero tiene además otro no menos grave con la violencia, ejercida de forma abrumadora (o quizás total, amén de totalitaria) por grupos de alumnos de filiación izquierdista, ultraizquierdista o separatista, es decir, del proceloso universo Frankenstein, proceloso y antidemocrático, de forma cada vez más intensa e inquietante, como vendrían a demostrar, entre otras muchas cosas, sus desmanes en la universidad.

    En Cataluña, las hordas de energúmenos separatistas se han adueñado de los campus con modos chulescos y sin complejos para ejercer las más diversas formas de la violencia física. Se han hecho los amos y proclaman que lo son, dando de paso un aviso de lo que sería esa Cataluña independiente que por fortuna nunca será: una dictadura coreana en la que todo aquel que no fuera catalanista sería reprimido, agredido o expulsado, pero irrita e inquieta la tolerancia con que las autoridades políticas tratan hoy a estos cafres totalitarios. Ya lo de las autoridades académicas no es tolerancia, sino que es algo mucho peor: una hipócrita complicidad que intentan disfrazar con una torpe equidistancia, imperdonable cuando en un lado hay agresores y en el otro, agredidos. Las acciones violentas son incontables y van dirigidas contra todo aquel que no sea separatista, pero se ceban especialmente con las asociaciones de alumnos, dignísimos, que no se arrodillan y las denuncian en voz alta, tales como S'hacabat o Valents. Os dejo aquí un pequeño muestrario de atropellos: encapuchados 2019; a urgenciastestimonio de un alumno; documental de S'hacabat; de hace cuatro días.

    Si pasamos a los energúmenos ultraizquierdistas, tendré que empezar por un vídeo que es ya un clásico, en el que la presencia de cierto afamado profesor me obliga a puntualizar que este vandalismo no es siempre obra exclusiva de alumnos. Otro lamentable rasgo de estas encerronas, la viscosa complicidad de decanos, rectores y demás, quedó muy claro en el numerito que se le montó a Isabel Díaz Ayuso en la azacaneada Complutense, que fue además amenizado con el discurso de la mejor alumna de la promoción saliente de Ciencias de la Información, quien dio una vergonzosa muestra de oportunismo, de vanidad y, sobre todo, de grosería, tan enorme que hacía que uno se preguntase, viendo a la mejor de la promoción, cómo sería el peor, o la peor. Del escrache contra Ayuso se pueden sacar otras muchas ilustrativas enseñanzas. Así, en este artículo de okdiario, nos enteramos de que la persona que lo organizó ni siquiera era alumna de la Complutense, sino de la Autónoma, y de que todo fue una acción de activistas semiprofesionales del Sindicato de Estudiantes y otras hierbas similares, para demostrar al mundo que... ¡Ayuso es una fascista!: ¿puede pedirse un mejor retrato del talante y la naturaleza de estos grupos? Si por otra parte no enteramos de que algunos miembros del Gobierno aplaudieron este vandálico aquelarre, tendremos todo el derecho a sospechar que este desmán y todos los de su especie, lejos de ser espontáneos actos de rebeldía de unos "estudiantes" un poco merluzos, son en realidad arteros ataques orquestados por el sucio sectarismo de la banda Frankenstein.

    Este juego me parece que está fuera de toda duda, visto lo visto, y es altamente peligroso. Y esos políticos inmorales lo siguen practicando. El escrache contra Rosa Díez gestionado por Pablo Iglesias fue en 2013; lo de Ayuso ocurrió en 2023, y hace nada, el pasado día 13, Iván Espinosa de los Monteros vio como una horda de energúmenos de la ultraizquierda pisoteaba su libertad de expresión. Observen cómo tituló "El País" la noticia: Cientos de estudiantes evitan un acto de Espinosa de los Monteros (la negrita es mía, claro). ¡Evitan!, algo así como decir: Los bomberos evitan que se queme una fábrica. ¡Hicieron bien estos chicos, qué c _ j _ nes! ¡A un facha como ese Espinosa no se le puede dejar hablar, los que a Frankenstein y a "El País" no les gusten no tienen derechos ciudadanos!

    Este es el delirio totalitario que ha implantado en los campus Frankenstein, el engendro que acapara hoy el poder político. Nótese que lleva implícito el aplauso de la violencia propia y una convicción de tener el derecho a ejercerla, todo ello bastante prolongado ya en el tiempo y demasiado generalizado (nadie ignora que el ámbito universitario no es el único en que se impone). Cuidado con este jueguecito, que suele llevar a finales nada deseables, y a veces, trágicos. En lo que toca a la universidad, que se deje instrumentalizar para estas batallas le hace un gran daño en su labor, en su funcionamiento y en su prestigio, por lo que esos rectores, decanos y demás que las permiten o incluso las apoyan delatan su irresponsabilidad y su incompetencia.

domingo, 9 de febrero de 2025

Apuesten por Pili

     Hablaba en un artículo que publiqué el pasado diciembre y que titulé Las delfinas de seis mujeres que son o han sido ministras de Pedro Sánchez y que yo presentaba allí como las personas mejor situadas para sucederle en el trono del PSOE. Ayer sábado, tuvo lugar en Zaragoza un acto político en el que la figura estelar fue Pilar Alegría, que ya ha iniciado su ofensiva para alcanzar la presidencia autonómica de Aragón. Aunque ella está muy segura de que lo logrará (vean el penúltimo párrafo de esta reseña), yo creo que eso aún está por ver, pero, en lo referido a la carrera por la sucesión de Pedro Sánchez, voy a darles un consejo: apuesten por Pili. En otros artículos ya he señalado los más poderosos méritos que atesora, tales como su lacerante incultura, su acerada sumisión a Sánchez (por quien suelta con asiduidad sonrojantes mentiras) o su excepcional capacidad para perpetrar desastres, como demostraría el hecho de que es la responsable de la aplicación de la LOMLOE, pero el acto de hoy, ese del que podéis ver un resumen en la reseña enlazada arriba, añade elementos muy significativos y que hay tomar muy en serio, así que os lo dejo aquí enlazado:

MITIN DE PILAR ALEGRÍA EN ZARAGOZA

    Dura solo treinta minutos, y no habla solo ella, sino que la acompañan dos teloneros que también tienen lo suyo. A quien lo vea, le quedará muy clara una cosa: que Pilar Alegría aspira muy en serio a ser la sucesora de Pedro Sánchez. Y no solo estoy hablando como en el artículo de las delfinas de su buen posicionamiento, sino además de los movimientos creo que muy deliberados y medidos que ella misma hace para conseguirlo. Como en todos los mítines, Alegría habla de los méritos de su partido y de las vergüenzas de los rivales, pero al referirse a estas desliza algunas mentiras de gran calibre, como esa de que la oposición se ha resistido a que se destinasen ayudas a los damnificados de la dana. Me fijo en esta porque es muy particular: una calumnia malévola y rastrera destinada a ensuciar la imagen del enemigo, una canallada muy del estilo de un gran malvado: Pedro Sánchez.

    Y en esto radica el rasgo que delata el firme propósito de Alegría de sucederle: en el estilo. Dejando aparte que no se olvida de dedicarle en algún momento una buena dosis de adulación, dirigida a él con nombre y apellido, dejando aparte incluso esos guiños a sus colegas -ese "pollo sin cabeza" que estaba sin duda destinado a que el camarada Óscar Puente se echase una risita de satisfacción-, lo que nos está diciendo a gritos que Pilar Alegría quiere el puesto de Pedro Sánchez es que le ha copiado por completo el estilo: dice las cosas que diría él, miente como él y, sobre todo, habla como él. Fijaos bien, porque es fabuloso: los mismos gestos del rostro, las manos y el cuerpo, las mismas pausas, el mismo humor... En las sectas, el discípulo que quiere ganarse el favor del Gran Jefe le imita en todo, aspira a parecerse a él al máximo, quiere ser como él, casi se diría que quiere ser él, porque sabe que esto le complace. Este es el camino de adoración y sumisión que siguen los que aspiran a ser un  día los señalados. Y ese es el que ha elegido en esa secta que es hoy el PSOE la hermana Pilar Alegría. 

    No la pierdan de vista, porque me temo que no es la mosquita muerta que se limita a repetir lo que le dicen, sino que es muy ambiciosa y tiene metas muy elevadas. Apuesten por Pili.

jueves, 30 de enero de 2025

Bizarro - bizarre

     Siempre que tengo la desdicha o el descuido de ver una película mala, me compenso después entrando a ver las críticas que los lectores le hacen en Filmaffinity, porque con algunas de ellas me doy verdaderos jartones de reír, y hoy se ha dado el caso de que he caído en la trampa de La bala de Dios, un bodrio que he dejado a medio ver, así que allí que me he metido para resarcirme. Mirando los extractos de las valoraciones de los críticos periodísticos, me he encontrado con esta frase:

    Es un collage tan bizarro como pomposo, filmado con la (falsa) intensidad de alguien que está convencido de que tiene algo importante que decir.

    ¿Qué pinta ahí la palabra "bizarro"? Intentaré aclararlo con un pequeño viaje a través de tres diccionarios.

    1.- Según el Diccionario de la Real Academia Española (edición de 2014), la palabra "bizarro" significa en primer lugar "valiente", en el sentido de "arriesgado", y, en segundo lugar, "generoso", "lucido" o "espléndido".

    2.- Si nos vamos al diccionario de Oxford de la lengua inglesa (edición de 1974), nos encontramos con esto: bizarre: grotesque; odd, lo que vendría a ser "grotesco" y "extraño". 

    3.- Para afinar un poco más, si consultamos el diccionario Español - Inglés de la editorial Larousse (edición de 1976), hallaremos que para la palabra inglesa "bizarre" da las siguientes equivalencias españolas: "extraño", "curioso" (en el sentido de "raro") y "estrafalario".

    He recurrido a dos diccionarios de inglés porque "bizarre" es lo que, cuando yo estudiaba esta lengua (de las ediciones que cito deduciréis que hace ya bastante de ello), llamábamos un false friend (uno de los ejemplos más citados, por cierto), es decir, un falso amigo, o sea, una palabra que nos podía parecer fácil por su semejanza con otra de nuestra lengua (de ahí lo de amigo), pero que en realidad nos engañaba, porque sus significados en inglés y en español diferían notablemente (de ahí lo de falso).

    Ahora lo entendemos mejor: si a la frase que cito le quitamos "bizarro" y le ponemos "grotesco" (de las traducciones que se nos ofrecen, es la más acorde con la infumable La bala de Dios), pasa de ser un tanto incomprensible a tener un sentido muy claro e instructivo. 

    Es curioso lo que está ocurriendo últimamente con la palabra "bizarro", que era ya desde hace décadas un término caído en total desuso, un auténtico arcaísmo, pero algunos la han resucitado... con un significado que le es ajeno y se corresponde con el que tiene en la lengua inglesa, de donde hay que deducir que esos "revividores" deberían ser más cuidadosos con su comprensión del inglés y más respetuosos con su expresión en español. Los profesores de mis lejanos tiempos nos aconsejaban que tuviérmos cuidado con los false friends y que, tan pronto como un término presentara síntomas de serlo, acudiéramos a un buen diccionario o cualquier otra fuente autorizada para salir de dudas. Han pasado muchos años, pero el rigor y la atención siguen siendo unas prácticas excelentes.

domingo, 19 de enero de 2025

Solo uno de cada cinco mil españoles es asesinado

     Así que podéis estar tranquilos, porque, a un asesinado por cada cinco mil, ¡ya sería mala suerte que os tocase a vosotros! Este artículo trata sobre la okupación de viviendas y la barbaridad que tiene por título está destinada a desenmascarar los retorcidos embustes con que los sectores izquierdistas intentan restar importancia a este problema, gravísimo y muy a menudo dramático, y, de paso y como es habitual en ellos, reducirlo a un interesado alarmismo de la fachosfera, el complot judeomasónico y demás descontentos con el Paraíso que nos han traído Sánchez y sus aliados, muy especialmente en este caso, los podemitas, los sumaritanos y restantes tribus antisistema. El punto de partida es un artículo de 2020 publicado en una página que se llama El Faradio. Diréis, con razón, que el artículo es un poco viejo (1), pero, como lo que me importa es el modo de razonar, que sigue siendo el mismo entre los sectores de los que hablo, podemos considerar que su vigencia es absoluta, porque, por otra parte, los datos de aquellos años eran muy parecidos a los de hoy. Lo que ese artículo pretendía era demostrar, como ya he adelantado, que el número de viviendas okupadas era en realidad muy pequeño y que no había razones para la inquietud social, sino que esta era fruto del alarmismo sembrado por los protervos también mencionados ya. Voy a extraer un par de citas del texto. En la primera, se habla de las viviendas okupadas en España en 2019, que, de acuerdo con las estimaciones de la PAH, eran unas 80.000, lo cual, según el experto consultado en el artículo, el sociólogo Emmanuel Rodríguez:

    Si se compara con el número de hogares en España, que son 19 millones, o las más de 25 millones de viviendas, se convierte en un dato irrelevante.

    La verdad es que no entiendo muy bien cómo se puede tener tanta desvergüenza. El dato de 80.000 viviendas okupadas es monstruoso, porque significa que en aquella época había decenas de miles de viviendas que habían sido usurpadas a sus legítimos dueños, miles de los cuales se habrían quedado en la calle y/o estarían siendo exprimidos por unos canallas, y al mismo tiempo desamparados por las instituciones. Pretender convencernos de que eso era una minucia y no un gravísimo problema solo porque representaba nada más que el 0'42% del total de hogares de la nación es retorcer los porcentajes de una manera aberrante. Vayamos con la otra cita:

    Sobre las casi 4.000 viviendas okupadas que [los cuerpos de seguridad] detectaban en la Comunidad de Madrid, solo algo más de 600 eran de particulares. Es decir, solo una de cada 5.000 viviendas en manos de pequeños propietarios de la región estaba okupada

    La frase es del mismo experto, que utiliza el adverbio "solo" como una guillotina, y, como a cualquiera, se me ocurre pensar si habría hablado con tan frío y "científico" distanciamiento si uno de esos particulares hubiera sido él. Casi aseguraría que no, porque ya se han dado algunos casos de listillos que desdramatizaban el grave problema de la okupación hasta que tuvieron la mala suerte de que les okuparon sus casas, lo que les llevó a dar un giro radical en sus posturas. Vuelvo a lo de antes: esas 4.000 o esas 600 viviendas okupadas representaban un grave problema y una desmesura, y lo mismo ocurría con la proporción a que aludía el señor Rodríguez (2). 

    Este es el punto que enlazo con el disparatado titular del artículo: restar importancia a un problema en función de su baja incidencia estadística siempre tiene algo de falaz, pero, si el problema es de gran envergadura (y la okupación lo es, muy ciego tiene que ser quien no lo vea), resulta una auténtica indecencia. Voy a daros algunos datos más recientes: el parque de viviendas de España en 2023 era de 26.902.443, mientras que las okupaciones fueron 15.289, un exiguo 0'056%, pero que levante la mano quien quiera que le toque esa lotería, incluidos don Emmanuel Rodríguez, don Pedro Sánchez, don Pablo Iglesias o doña Ada Colau. Además, en términos absolutos, la cifra también es desmesurada. 

    Yéndonos a otras lacras, si hiciésemos la excesiva proporción del título (la misma que hace el señor Rodríguez para la okupación, no lo olvidemos), teniendo en cuenta que hoy hay en España 48.946.035 habitantes, nos saldrían 9.789 asesinatos en un año, un dato escalofriante. Imaginemos ahora que una de cada cinco mil de las 24.950.928 mujeres que hay en nuestro país hubieran sido violadas: este horror lo habrían padecido 4.990, una catátrofe. ¿Sabéis cuáles han sido las últimas cifras reales? En 2023 hubo unos 300 homicidios, 336, si queremos pecisar, así que en este capítulo nos alejamos mucho de la tremenda proporción 1/5000, pero ¿y las violaciones? Fueron ¡4875!, o sea muy cercanas a ella, lo cual resulta desolador. No hay ningún motivo para felicitarse: ni en los 336 homicidios ni en las 4.875 violaciones, pero tampoco en las 15.289 okupaciones.

    Las proporciones y las estadísticas no son para jugar. Cuando un problema es grave, no se puede minimizar ni debe ser objeto de frivolizaciones. 

1.- Postdata del 30 de abril de 2025. Aunque el argumento es, en efecto, viejo y creo haber demostrado que malintencionado, manipulador y embustero, el progresismo lo sigue utilizando como si fuera irrefutable y de rabiosa actualidad, como se demuestra en este vídeo de Javier Ruiz Pérez (pulse aquí), en el que el periodista a sueldo de los altavoces del sanchismo que son hoy La 1 y la SER intentaba hace escasos días trivializar el grave problema de la okupación con unas cifras muy similares a las que refuto aquí: 16.000 viviendas okupadas de un parque de 27.000.000. Que insistan en este burdo engaño indica la pobreza de sus propuestas.

2.- La transmisión de este dato, por otra parte, no es correcta, ya que faltaría la cifra total de pequeños propietarios de viviendas en Madrid en aquel momento para que los lectores pudiéramos verificar que la proporción señalada por Emmanuel Rodríguez se corresponde con la realidad. No es un fallo monumental, pero desvela cierta falta de rigor.

jueves, 2 de enero de 2025

Las campanadas de Sánchez (la Lalachús y el Broncano son solo dos esbirros muy bien pagados)

     Quiero pediros disculpas por empezar el año con un artículo sobre personajillos tan inanes como estos Broncano y Lalachús, pero me parece pertinente hacer una reflexión sobre lo ocurrido en la retransmisión de las campanadas de fin de año de 2024. 

    Si por algo se han distinguido siempre las fiestas navideñas es por los buenos deseos, pues siempre se han identificado con la paz, la felicidad, la concorcodia y las manifestaciones de buena voluntad. Las expresiones más repetidas -y con generosa insistencia- en estas fechas son "felices fiestas", "felices Pascuas", "feliz Navidad" o "feliz año nuevo" y hasta para detener la guerra, aunque sea de forma momentánea, tienen las fiestas navideñas una varita mágica tan poderosa que lograron hacerlo incluso en la Primera Guerra Mundial, una de las mayores carnicerías perpetradas por el ser humano. 

    Las Navidades son el momento más ajeno a la disputa, el conflicto y la mala leche, así que han rayado a mucha altura en estas aborrecibles especialidades Broncano y Lalachús cuando se han atrevido a meter su fétida pezuña cizañosa nada menos que en las campanadas de fin de año, con un aguijonazo envenenado que les retrata a la perfección: el muy desafortunado ultraje al Sagrado Corazón de Jesús. Viene muy a cuento que señale que yo no tengo creencias religiosas, pero, aun así, me parece deplorable este ataque alevoso, esta chabacana ridiculización de las creencias de millones de personas en un medio de comunicación de alcance mundial y en el que probablemente sea el momento de mayor audiencia del año. Lo de esta pareja de trogloditas no tiene nombre, y, para mayor indecencia, lo han hecho escudándose en el manoseado y perverso pretexto de la broma: NO, penosa parejita, esto no es una broma, no intentéis engañarnos, es una injuria, y ni que decir tiene que no le gastaríais una "broma" parecida a la religión musulmana, ni por supuesto a ese que ha puesto en TVE al señor Broncano para que le haga el trabajo sucio en los medios, o parte del mucho que hace su legión de lacayos en esa parcela. Aún más: ¿les tocaríais siquiera un pelo a Puigdemont, Otegui, ERC o el PNV? Ya lo dudo.

    Así que en el tránsito de 2024 a 2025 España ha inaugurado un nuevo género: las campanadas de Sánchez, porque nadie debe olvidar a qué amo sirven estos dos "cómicos": la mala leche que han tenido el atrevimiento de introducir en la sagrada tregua navideña es una mala leche vicaria, la del personaje que los ha puesto ahí para embarrar y destruir, y, si alguien lo duda, le formularé estas preguntas: ¿desconoce la usurpación que Sánchez ha hecho de los medios de comunicación públicos, que ha sometido a sus intereses, siempre abyectos? ¿Ignora que la mamarrachada de Lalachús ha sido defendida por el Gobierno? ¿Le parece aceptable que un presidente del gobierno se dedique a fomentar la discordia de manera sistemática? Desde que Pedro Sánchez llegó al poder, estamos retrocediendo de una forma alarmante: es alarmante un ataque grosero a millones de españoles como el que ha perpetrado Lalachús; es alarmante que haya elegido -creo que muy a propósito- un momento tan señalado; es alarmente que también las campanadas de Nochevieja se utilicen como instrumento bélico; es alarmante el vomitivo sectarismo de los medios de comunicación pública, pagados, encima, con dinero de todos; es alarmante que una petarda a la que pusieron a retransmitir las camapanadas porque ni es guapa ni es brillante ni es lista ni es buena suelte una coz en tan delicado momento y el ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes -nada menos- la justifique, la defienda y arremeta contra los perjudicados por el porcino regüeldo televisivo de la torpe presentadora: estamos yendo muy muy para atrás. También en lo personal: ¿de verdad que para la televisión oficial de un país como España dan la talla unos "profesionales" como Lalachús y Broncano? ¡Vaya tropa!, no nos merecemos este castigo, por no hablar de la imagen de nosotros que arrojan. A mí me preocupa mucho la deriva que estamos tomando.

    ¿A qué España se nos quiere llevar? A la de Pedro Sánchez, un gobernante que está poniendo los cinco sentidos en destruir nuestra nación, nuestra democracia y nuestra convivencia. Y mucho ojo, porque ya estamos bien metiditos en ella. Hay una cosa que no deja de sorprenderme: ¿cómo es posible que este embustero cobarde, el más aborrecido de todos los presidentes desde 1978 para acá (pondré dos ejemplos de mil: EJ1, EJ2), siga recibiendo la cantidad de votos que recibe, que en julio de 2023 fueron 7.760.970? Para entender tan formidable misterio, tuve que acudir a una hipótesis, la del pucherazo, que desarrollé aquí y aquí. Sé que es tan solo mi propia explicación, pero doy mucho crédito a los datos sobre los que la edifico, así que soy muy pesimista acerca de los planes que Pedro Sánchez nos tenga preparados.

jueves, 19 de diciembre de 2024

Las delfinas

    Aunque está por ver si, cuando se desplome la armadura del poder que le protege, Pedro Sánchez saldrá tan campante y feliz o pagará la abultada factura de las muchas fechorías que ha cometido, la realidad es que ya apesta a cadáver político. Esta realidad es muy cruda para él, pero no lo es menos para el penoso aparato de explotación del poder que es el PSOE, ese colosal pesebre de mamandurria al que están amarrados centenares o quizás millares de esbirros muy muy bien recompensados que, desde sus puestos estratégicos en sectores políticos, corporativos, económicos o informativos, se afanan sin el menor escrúpulo en una exclusiva función: controlar y mantener la máquina bajo su monopolio para hacerla funcionar en su propio beneficio. Para exprimirla, vamos. Por eso se hallan ante una incertidumbre que no puede ser menos que lacerante: ¿qué va a pasar con ellos cuando Sánchez caiga? 
    "Después de Pedro, el pedrismo", se dirán sin duda, como, a principios de los setenta, ante los claros síntomas de que Franco ya no tardaría en morir, los franquistas más empedernidos se decían aquello de "Después de Franco, el franquismo", y es que ya serán pocos los que se atrevan a negar que el sanchismo se parece mucho al franquismo, que nadie se deje engañar por su retórica ultraizquierdista y sus delirios radicales feministas, LGTBI, animalistas, climáticos y demás. Un proyecto así necesita un recambio, un sucesor para el caudillo, y yo estoy seguro de que el propio Sánchez este asunto lleva ya tiempo meditándolo, aunque todos sabemos que su verdadero anhelo es sucederse a sí mismo eternamente. ¿Quién será el delfín de Sánchez? No lo sé, pero apostaría fuerte a que no será delfín, sino delfina, entre otras razones, por el paupérrimo nivel que ofrecen los "delfinables" machos (¿Albares? ¿Marlaska, que está más quemado que el palo de un churrero? ¿Bolaños? ¿Illa, que es tan malo y mentiroso como él pero aburre a las ovejas? ¿Los Óscares? ¿Cerdán? 😂😂😂Está crudo, reconózcanlo), por la viscosa demagogia feminista de que ha abusado el fraudillo y porque sus colaboradoras han demostrado una fidelidad feroz, más propia de guardia de amazonas que de ministras, y eso siempre recibe recompensa. 
    Dando un pasito más, voy arriesgarme y voy a dejaros aquí, en obsequio exclusivo para los lectores de La garita del guachimán, una lista de las mujeres que yo creo mejor colocadas para ser en su día elevadas por el Puto Amo a la excelsa condición de sucesoras suyas. La principal era una tapada, Begoña Gómez, pero razones que no necesito explicar la han apeado de la carrera, con lo cual las candidatas que quedan son estas:
    -María Jesús Montero. ¿Qué no habrá hecho esta mujer por servir a Sánchez? Hay que concederle muchas posibilidades a alguien que se ha implicado como cómplice de su macarrismo vejatorio de las Cortes hasta el punto de hacer estas elegantes muecas nada menos que desde el banco azul.
    -Nadia Calviño. Otra que está muy bien situada, basta con ver lo mucho que la ha favorecido ya el gran jefe, pero, además, también ponía sus caritas y hacía sus tontunas muy en la línea de la demagogia sanchista. Y luego no olvidemos aquello de "Nosotros tenemos a Nadia", porque cosas así solo se dicen de una favorita muy favorita. 
    -Teresa Ribera. A la chita callando, siempre ha estado muy bien colocada, en general, como rostro del ecologismo del PSOE, a pesar incluso de su vinculación con el desastroso proyecto Castor. Un buen retrato de la autenticidad suya y de su compromiso con el planeta lo dio la fantochada aquella de presentarse en bicicleta en una cumbre del clima, pero rodeada de coches de alto consumo, y encima, luego se supo que en realidad solo había recorrido en "bici" el último kilómetro, o menos, ¡menudo etapón! De todos modos, insisto: el blindaje que le han prestado Sánchez y el PSOE en el trágico asunto de la dana de Valencia y Albacete, en el que se ha escondido a pesar de que era la ministra de asuntos medioambientales, da idea de su mucho peso en el sanchismo.
    -Diana Morant. Su condición de apuesta como candidata a la presidencia de la comunidad valenciana refleja lo que Sánchez confía en ella, tanto que la califica de gran amiga. Agresividad pura y fidelidad ciega. 
    -Pilar Alegría. Como la anterior, es una apuesta de Sánchez para optar a una presidencia autonómica, la aragonesa en este caso, con el encargo añadido en su día de servir de fuego amigo contra Lambán, por el mero hecho de haber ejercido este la tímida crítica que ejerció contra Sánchez, así está hoy el PSOE. Es proverbial su fidelidad perruna a la propaganda sanchista, ejercida sin pestañear (literalmente) desde sus puestos de portavoz, ya sea del PSOE o del Gobierno, llegando a veces a extremos de verdadero sonrojo, ajeno, claro, porque ella parece inmune a este padecimiento. Como es ministra de Educación, tengo bastante escrito sobre ella. Lo más significativo es esto, esto y esto.
    -Isabel Rodríguez. Aunque la considero con unas posibilidades entre escasas y remotas, la sitúo en esta quiniela por tres razones: su fidelidad beligerante y marmórea a Pedro Sánchez, su condición de submarino contra un enemigo interno del que aspira a ser repuesto en una presidencia autonómica (en este caso, Emiliano García Page) y el haber ejercido la portavocía del Gobierno con una sumisión de loro, idéntica a la de Pilar Alegría. Con estos mimbres, podría optar a delfina si, por cualquier alambicada carambola, las otras cinco candidatas fallasen.


viernes, 6 de diciembre de 2024

Sobre el asesinato de Abel Martínez Oliva: epílogo

     De manera enteramente casual, tropiezo con una nota del bufete de abogados ilerdense Calles Advocats por la que me entero de cuál fue la estación final del triste asunto del asesinato del profesor Abel Martínez Oliva, quien murió en 2015 a manos de un alumno en el IES "Joan Fuster" de Barcelona. ¿Cuál ha sido la trayectoria del caso? Os la resumo.

    1.- Como quizás recordéis, el 20 de abril de aquel año, el alumno en cuestión, un tal Max Porta, entró al centro portando una ballesta, un machete, algunas otras armas (no muy clarificadas) y las peores intenciones homicidas y, después de herir a dos alumnos y dos profesores, mató a Abel con el machete. Poco después, fue reducido por otro docente. Quizás no habría transcurrido ni una hora cuando, al asesinato efectivo de Abel, empezó a unirse el asesinato moral, el del ninguneo que practicaron muchos que parecieron preocuparse más por su matador, ese pobrecito niño inocente, que por la víctima. En ello cayeron, entre otros, el profesor que redujo al alumno y la consejera Irene Rigau, con aquella deplorable frase suya: "Ha mort un professor, però hi ha una gran víctima, qué es el nen".

    2.- Vino después esa usual fase de testimonios -unos más claros y otros más confusos-, análisis y juicio del asunto desde diferentes perspectivas. De las diversas narraciones de testigos directos que consulté en aquella época, puede deducirse que Max Porta no era ningún ser de luz y que su ataque debió de ser espantoso. Todo ello se percibe muy bien en este fragmento de un audio que se publicó en la red, en el cual habla una alumna de la clase en la que intentó entrar:

    Estábamos en la clase al Joan Fuster tranquilamente haciendo clase con la profesora de castellano y entonces el Max llama a la puerta, y la profesora le dice: "No puedes entrar porque llegas 15 minutos tarde". Y entonces el Max le da una patada a la puerta y con una ballesta, una pistola, dispara a la profe y le da al ojo, la profe empieza a correr a las otras clases. Luego el Max coge a una niña y la apuñala y un amigo de él empieza: "Qué haces? Qué haces? tío" Y entonces apuñala también al amigo.

    Esa profesora que se menciona se llamaba María Asunción Asensio y la niña apuñalada era su hija. Unos días después, María Asunción se pronunciaba en una entrevista en El Heraldo de Aragón. Recomiendo que leáis sus interesantísimas declaraciones.

    3.- El tiempo fue pasando. Al ser inimputable por razón de edad el autor del asesinato de Abel, el juez al que le correspondió el caso lo archivó y lo derivó a los servicios de atención a la infancia. Por otra parte, si habéis leído la entrevista de María Asunción, habréis visto que la Consejería de Educación no se molestó ni en poner una denuncia por este gravísimo suceso. Resultado: nuestro ordenamiento legal echó una paletadita más de tierra sobre el abnegado profesor, mientras que la Generalidad le asestaba una tercera puñalada. No obstante, no todo fue negativo, porque la Universidad de Lérida puso su nombre a una cátedra de Educación y Adolescencia y el Gobierno de la nación le concedió a título póstumo la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio.

    4.- Todavía habría de llegar una cuarta puñalada, esa que he descubierto gracias a la nota de Calles Advocats. Tras ser archivado el caso, el Consorcio de Educación de Barcelona (o sea, la Consejería de Educación más el Ayuntamiento de la capital regional catalana) determinó que el centro no había cometido ninguna negligencia, por lo que a la familia de Abel no le correspondía indemnización ninguna, pero ellos reclamaron ante los tribunales. Les representó Calles Advocats y consiguió que el TSJC entendiera que el centro fue negligente por permitir al alumno la entrada (lo que no debía haber hecho en vista de su retraso) y no haber protegido debidamente la seguridad de los alumnos y el personal del centro. El resultado fue que la Generalidad fue condenada a pagar a la familia de Abel una indemnización de 250.000 euros. 

    Así perdió la vida un profesor en un instituto catalán haciendo frente a un criminal de trece años e inimputable, pero muy peligroso, y así lo ha tratado el Gobierno de aquella región. Tenemos al menos el consuelo de que aún queden jueces justos en España.

lunes, 25 de noviembre de 2024

2028: ¿cómo será la Tercera República?

     Tras el fin de la dictadura franquista, nuestro país se convirtió en una monarquía parlamentaria, tal y como se estipula en el artículo 1.3 de la Constitución. Nadie puede discutir (porque los hechos son tozudos) que el régimen constitucional de 1978 ha sido el periodo más largo de paz y prosperidad de nuestra historia, y también el más democrático. No obstante, muchos no lo ven así e incluso hay entre estos ciertas corrientes ultraizquierdistas y separatistas para las que la monarquía representa la continuación del franquismo y/o la opresión de la malvada y odiosa España, por lo que aspiran a la implantación de una república.

    Estos grupos y quienes los mueven me inspiran una gran desconfianza, así que, cada vez que reivindican la república o atacan a la monarquía, me formulo con inquietud estas preguntas: ¿qué república nos traerían estos? ¿Cómo sería la Tercera República española? He reflexionado mucho sobre ello e incluso he llegado a escribir una novela, en la que mezclo intriga, humor y política, esta que os presento hoy, que se titula 2028 y está situada en ese no muy lejano futuro. Aquí tenéis los enlaces para informaros sobre la extensión, el contenido, los precios...: 

-Edición en papel (12 euros): 2028 (tapa blanda).

-Edición para libro electrónico (4 euros): 2028 (ebook).

    Y aquí tenéis la cubierta:



    El protagonista y narrador es un detective que va un poquito por libre. Empieza diciéndonos que, unos años atrás, estalló una severa crisis que llevó al país a la ruina y destruyó millares de empresas, una de ellas, la suya, una gran agencia en la que ganaba mucho dinero, por lo que él ha venido a menos y se ve obligado a trabajar por su cuenta y aceptar todos los casos que le caigan, lo mismo el robo de una moto que el asesinato de un chico de dieciocho años en un parque. Nos relata las andanzas a las que sus investigaciones le llevan por Madrid y Barcelona, en el esperpéntico marco de la República Federal Hispánica, que ha iniciado el proceso para convertirse en un Estado plurinacional. Las cosas andan bastante revueltas y los ánimos muy caldeados, como podremos ver.

Artículos en páginas de internet

En Medicina y Melodía: 2028, simplemente.


jueves, 21 de noviembre de 2024

La bomba de Aldama y el cohete de la república

     A no ser que usted haya pasado el día en Marte o durmiendo como un tronco, se habrá tenido que enterar de que el chanchullista Víctor de Aldama, nudo corrupcionario por el que pasan todas las líneas de la colosal red que está investigando la Audiencia Nacional (Ábalos, Koldo, Delcy, Begoña..., y las que están a punto de añadirse se están añadiendo ya), ha declarado hoy ante el juez Ismael Moreno. Y sabrá también que las expectativas que había levantado su delaración no han sido defraudadas en absoluto (1), pues ha dicho cosas sustanciales: que la foto que se hizo con Sánchez fue a petición del propio presidente; que este le dio las gracias por lo que estaba haciendo; que se reunió con Teresa Ribera; que se reunió con Begoña Gómez, en alguna ocasión, estando también presente Javier Hidalgo; que todos en el Gobierno sabían que Delcy Rodríguez no podía pisar suelo español; que la mandataria venezolana habló con Sánchez por teléfono el mismo día de su llegada a España; que es cierto casi todo lo que se cuenta de aquel rocambolesco episodio; que dio más pasta que un tío de América (a Koldo, a Ábalos, a Cerdán...), y le pidieron aún más, tanta que ya tuvo que decirles que él no era el Banco de España, este grotesco punto de la adicción al parné es sabroso por la cantidad, rango e identidad de los solicitantes, merece la pena que lo veáis en las notas uno y dos. Y bastantes cosas más.

    La bola de nieve de la corrupción en torno a Sánchez y el PSOE ya ha adquirido unas dimensiones brutales y estas declaraciones le añaden una peligrosa carga de dinamita, de ahí que toda la banda mencionada en ellas, empezando por Pedro Sánchez, haya salido en tromba a desmentirlas, verbo que colocado junto al nombre de nuestro presidente del Gobierno produce ataques de risa. No niego que el señor Aldama pueda mentir, faltaría más, pero afirmo que Sánchez miente siempre (queda patético en el vídeo cuando proclama que su Gobierno es un Gobierno limpio, ¡qué falta de vergüenza!) y, por ejemplo, en el caso concreto de su foto con Aldama, lo que este cuenta me parece cierto al cien por cien.

    Sánchez y su PSOE están en una situación muy comprometida, porque las acusaciones que les cercan son de las que acaban en un juzgado y, de hecho, si no estuviéramos en el país delirante en que nos hemos convertido, hace mucho que este grupito estaría ya rindiendo cuentas ante la justicia.

    ¿Qué van a hacer para escapar? ¿Qué hará Sánchez para retener el poder, ese poder que ya está muy claro que no está dispuesto a soltar de ningún modo, pues lleva tiempo aferrándose a él aunque sea a base de indecencias como pactar con albaceas del terrorismo, amnistiar a golpistas o arremeter contra jueces? Puesto que cada vez está más acorralado, no me extrañaría que decidiera ya poner en marcha el desafío definitivo del programa máximo que ha llevado siempre en la cabeza, oculto, aunque no mucho, porque su aversión al rey lo ha delatado mil veces: la deriva hacia la república. Aparte de ser la culminación de su proyecto político, la implantación de un nuevo régimen sería el cohete que le permitiría escapar de la oscura situación que se le presenta en el actual, y no son conspiranoias mías, porque son ya muchos los comentaristas que señalan que, de cara a su abandono del poder, su futuro aparece muy problemático. 

    Baso esta sospecha en ciertos indicios que tienen que ver con el congreso que el PSOE va a celebrar dentro de unos días. Empezaré por un artículo de "El Socialista" que habla acerca del evento, del que voy a entresacar dos frases. La primera es un subtitular que dice lo siguiente:

    La militancia actualizará el proyecto socialista con sus propuestas para responder a los retos actuales y plantar cara a la ultraderecha.

    La segunda son unas palabras del propio Pedro Sánchez para justificar su presentación a la reelección: 

    Lo hago porque tengo un proyecto de futuro para España, y el único partido posible que puede hacerlo realidad es el Partido Socialista

    O sea, que Sánchez tiene un plan, cosa que ya sabemos desde que Albert Rivera la destapó hace ya cinco o seis años. Y conocemos también su inclinación -propia de un populista mesiánico- a encubrir sus planes bajo el disfraz de demandas clamorosas del pueblo, de la militancia, de la gente; pudimos verlo en sus maniobras para adueñarse del PSOE a través de unas primarias, pero, a lo largo de los seis años que lleva encaramado en el poder, lo ha demostrado en muchas ocasiones encubriendo sus medidas bajo la forma de proposiciones de ley, que, entre otras ventajas, le daba la oportunidad de hacerlas parecer no disposiciones del Gobierno, sino demandas de la ciudadanía a través de sus representantes, los partidos. Y así lo va a hacer esta vez. Si tenéis el humor y las ganas de consultar la ponencia marco del partido, comprobaréis que ahí se guardan muy bien de agitar el asunto de la abolición de la monarquía y la implantación de la república, en cambio, como hoy mismo han reflejado diversos medios (3), de cara al congreso hay una serie de agrupaciones que sí van a presentar propuestas en favor del cambio a un modelo republicano, o se pronuncian a favor de él, y no son pocas: Izquierda Socialista, Juventudes Socialistas, Valencia, Madrid y Badajoz. Argumentan que la monarquía es un modelo incompatible con la democracia (4) y que es contraria a la igualdad, mientras que, para avanzar hacia un Estado fuerte que impulse la transición ecológica y la justicia social, es necesaria una república. Recalco lo del Estado fuerte, porque, en una propuesta del PSOE de Pedro Sánchez y Zapatero, hace inevitable e inquietantemente pensar en Venezuela. 

    ¿Habrán movido Sánchez y sus esbirros los hilos de estas urgencias? ¿Pedirá el congreso del PSOE de la semana que viene, a propuesta de las bases y por aclamación unánime, que Sánchez ponga a España con rumbo a la república? ¿Se verá el Amado Líder obligado a obedecer la voz del pueblo? No tardaremos en saberlo. 

1. Se ha reflejado en todos los medios. Dejo aquí una noticia que me parece un buen compendio: The Objective. En esta otra, se incluye un vídeo con el momento de una declaración crucial, la referida al encuentro entre Aldama y Sánchez en el teatro de La Latina en 2019: Vozpópuli.

2. Todo por la pasta: infobae.

3. Dicen todos prácticamente lo mismo, pero os los enlazo para que veáis que son unos cuantos: Europa PressTele5; El Debate; Hércules; Infobae

4. El grado de demagogia e insensatez de este "argumento" está mil veces demostrado, pero aquí va una más: monarquías del mundo que son democracias ejemplares: España (aunque no gracias a Sánchez), Japón, Bélgica, Dinamarca, Liechtenstein, Luxemburgo, Mónaco, Noruega, Países Bajos, Reino Unido y Suecia. Repúblicas abominables: las hay por docenas, y, casualmente, muchas son amigas de los líderes del PSOE: Venezuela, Cuba, Bolivia, China, Rusia, Irán, Nicaragua...

martes, 12 de noviembre de 2024

"Hotel California" y "Maldito duende": dos canciones inquietantes

        No son pocas las canciones que, bien en alguno de sus pasajes o bien en su totalidad, hacen que uno se pregunte qué es lo que le quieren decir, cuál es su significado, de qué cosas le hablan exactamente, y en bastantes ocasiones la pregunta va acompañada -o quizás, motivada- por la sensación o la certeza de que su mensaje enmascara algo oscuro que no se ha perfilado con exactitud. Hay entre ellas dos que me gustan mucho, como no podía ser menos, porque son extraordinarias: Hotel California y Maldito duende. Otra cosa que ambas tienen en común es que han sido objeto de numerosas interpretaciones (aquí va una más), debido a eso que decía: su ambigua vaguedad.
    Hotel California (1) es una canción de 1976 del grupo norteamericano Eagles. Alguien nos cuenta lo que le pasó: iba una noche viajando por la autovía, se sintió cansado y decidió parar en un hotel a dormir. Desde el momento en que una bella mujer le recibe en la puerta, el personaje empieza a presentir que algo va mal, él mismo nos lo dice: 
This could be heaven or this could be hell
    Mal asunto ese de no saber si uno está en el cielo o en el infierno. Todo es misterioso y desasosegante a partir de ahí: la mujer le conduce alumbrada solo por una vela, mientras en el pasillo oye una voces que parecen darle la bienvenida al hotel, pero nada de eso es seguro, porque nada en general es seguro: ni el servicio del hotel, ni el trato, ni esas voces que no le dejan dormir. Resultan ser los bellos amigos de esa mujer (que es amante del lujo, lo que debe ponernos en guardia), que están en una fiesta, bailando en el patio. Pero es falso, no hay tal fiesta, porque no se divierten: unos quieren recordar y otros olvidar; son prisioneros; quieren matar a una bestia (¿la que los tiene atrapados?) con sus cuchillos, pero no pueden. El juego es cada vez más angustioso. Lo último que recuerda el viajero es a sí mismo huyendo hacia la salida, pero se le interpone el conserje, que le comunica amablemente que en aquel sitio se puede entrar cuando uno quiera, pero de él no se sale jamás.
    En general, Hotel California se interpreta como una alegoría sobre la droga, y no seré yo quien lo discuta. Al principio, se te presenta con un rostro bello y atractivo y te introduce con facilidad en su palacio, donde hay sitio para todos y diversión continua, pero, cuando la "fiesta" muestra su verdadera cara de horror y muerte, o no tienes ya fuerza para salir o hay mil obstáculos que te lo impiden. La canción tiene unas cuantas connotaciones satánicas, tales como llamar "bestia" a quien tiene atrapados a los danzantes, lo que equivale a identificarlo con el diablo, o esa horrenda imposibilidad de abandonar el establecimiento, como si fuera el infierno, ese infierno que presiente el viajero al principio, cuando todavía estuvo a tiempo de darse media vuelta y escapar, pero no lo hizo, lo que quizás sea una alusión a que la única manera de no ser atrapado por las drogas es no probarlas, no entrar en el Hotel California, decir no (como en aquella campaña de hace muchos años) cuando te la ofrecen. Señalo lo de las resonancias satánicas porque esta es otra de las interpretaciones que podrían hacerse: que lo que pasa en Hotel California es que el personaje está muerto y donde ha llegado es al infierno.
    Maldito duende (2) es una canción de 1990 del grupo zaragozano Héroes del Silencio. También es un mensaje transmitido en primera persona, pero, mientras que en Hotel California da miedo lo que le pasa al protagonista, en Maldito duende el que da miedo es él mismo, aunque no solo eso, como veremos. Al contrario que la canción de Eagles, la de Enrique Bunbury no es un relato, sino algo así como una confidencia en la que el emisor nos va transmitiendo sus impresiones, que constituyen una tensión entre un marco nocturno inconcreto e irreal y las divagaciones del personaje ("divagar" es el verbo que él mismo usa para referirse a su discurso, ¡pero también envuelto en la duda!), nada precisas, ni que decir tiene, pero que arrojan de él un retrato muy poco tranquilizador. Quizás una de las grandes virtudes de esta canción es que tanto el personaje como el entorno -los dos elementos capitales que la sostienen como mensaje- están dibujados con tantas marcas de vaguedad o incluso contradicción que consiguen crear una lograda atmósfera de misterio: el personaje no sabe si la noche es magia (un término que encierra el misterio en su propio significado), sino que lo ha oído; un duende (¿existen?) le invita a soñar (actividad regida por lo irracional); lo que percibe le viene sobre todo a través del sentimiento o la impresión; suceden cosas imposibles, contradictorias: estrellas que te iluminan y amaneceres que se aceleran, cuartos que menguan, distorsiones del tiempo y el espacio...; tanta charla por ahí (¿de dónde viene, de quién, a cuento de qué?); no le es posible escapar... Esta enumeración caótica de cosas vagas o imposibles nos presenta a alguien abrumado por el caos que le rodea, confuso y caótico él mismo. 
    Pero en medio de todo esto se disparan pinceladas que nos advierten que este personaje no es bueno: no se arrepiente de "lo de ayer" (no hace falta que sepamos lo que hizo: la implicación de que es algo de lo que pudiera arrepentirse ya implica a su vez que seguramente fue malo) y está demasiado contento de que su escudo protector sea la fuerza.
    ¿Qué pasa aquí? ¿Quién es este? Creo que pocas canciones se pueden prestar tanto a la multiplicidad de interpretaciones y me temo que muy pocos estarán seguros de que la suya sea acertada, yo por lo menos no lo estoy de la que voy a aventurar. Creo que esto está hecho a propósito, que lo que el autor pretendía en realidad era edificar un monumento de ambigüedad, irrealidad e inconcreción para que nos quedásemos con la duda antes que con la resolución del acertijo, que seguramente no la tiene, y esa es la gracia. 
    Pero los frikis de la racionalidad como yo jamás renunciamos a introducir el bisturí de la lógica en los mensajes que se nos ponen por delante, así que voy a permitirme siquiera aventurar unas cuantas observaciones interpretativas. La primera pregunta a la que voy a responder es esta: ¿quién habla en Maldito duende? Creo que es el propio maldito duende, que nos está tomando el pelo, como esos fantasmas guasones de algunos cuentos que se cruzan con los paseantes en la noche oscura y les avisan apurados de que por allí hay fantasmas para darles luego un susto y reírse de su escepticismo. Los bonachones, claro, porque hay otros que les hacen cosas peores. Pues eso mismo hace el maldito duende: nos dice que la noche es toda magia y luego pasa a contarnos en que consiste esa magia (¡si lo sabrá él!): el esplendor de las estrellas, sí, pero también el eterno hacerse y deshacerse con la inexorable llegada, ¡tan pronto!, del amanecer, más todo ese delirio que he expuesto más arriba y que, por tanto, no será necesario repetir. El horror del caos, la locura, más el lacerante castigo de la soledad, ese crucial Y yo estoy tan solo que no podemos pasar por alto, porque, como buen monstruo (da toda la impesión de que lo es), el maldito duende es prisionero de su reino, la noche, de la que no puede escapar. Si os fijáis, el motivo de la imposibilidad de escape lo comparte con el personaje de Hotel California, aunque por razones bien distintas (3). Y también aquí, dadas las ingratas características de la estrellada noche que el maldito duende nos describe y dado lo atormentado del personaje, cabría preguntarse si esa noche no será el infierno. Podría ser, como también podría ser que ese infierno fuese el de la droga, ya que se trata de un mundo alucinado e imposible donde no debemos descartar la presencia del crimen, pero no tendría que serlo necesariamente, pues también podría ser el de la locura o, simplemente, un infierno que no tuviera nada que ver con nuestro mundo real, insisto en la suprema indefinición de Maldito duende, tan desasosegante, como insisto en que es una de sus mayores virtudes artísticas.


1. Os dejo aquí la letra y un vídeo de la canción con la letra sobrepuesta. En este enlace encontraréis información general.
2. Aquí tenéis la letra y un conocidísimo vídeo de la canción: Maldito duende. Aquí, información general.
3. Recordaría más al Minotauro, que es guardián y verdugo en su laberinto, pero a la vez, cautivo. En La casa de Asterión, Borges nos lo muestra como al maldito duende, describiendo orgullosamente su dominio, que le aflige tanto que, al final, se siente dichoso cuando Teseo lo mata.

domingo, 27 de octubre de 2024

Las fotos de Aldama, las incontinencias de Errejón y el telediario de las tres

     Quizás no eran las cero horas del día de hoy cuando encendí el ordenador y ya en medios como "El Mundo" u "OKdiario" se publicaban unas fotos en las que se demostraba que Pedro Sánchez, al contrario de lo que ha venido sosteniendo, sí conocía a Víctor de Aldama, el hombre clave de la extensa constelación de chanchullos en que están enfangados Jose Luis Ábalos, Koldo García Izaguirre y un buen surtido de nombres importantes del Gobieno y el PSOE. El diario "El Mundo", poseedor de la exclusiva, ha hecho pública esta galería, breve, pero incontestable:

PEDRO SÁNCHEZ SÍ CONOCÍA A VÍCTOR ALDAMA

    Estas fotos tienen unas implicaciones gravísimas. El acto en el que aparece Aldama se realizó el 3 de febrero de 2019 en el teatro de La Latina y fue la presentación de la candidatura de Pepu Hernández a la alcaldía de Madrid. Aldama está en una de esas filas en las que se sienta el público selecto -muy cerca de él e incluso por detrás creo reconocer a Simancas, a Franco y a Uribes- y la foto en que posa junto a Sánchez no procede de un encuentro casual de un admirador, sino que se la hicieron en una zona de acceso restringido donde muy probablemente tuvieron alguna charleta. Este Aldama está hoy en la cárcel por sus negocios sucios, algunos de ellos vinculados con el vertedero de corrupción que gira en torno a Koldo y Ábalos, así que estamos ante una más de las razones por las que Sánchez debería dejar de ser presidente del Gobierno y quizás también una de las que un día le lleven a la cárcel.

    Hoy, en el telediario de La Uno de las 15:00, o sea, muchas horas después de que esas fotos ya se conocieran, al hablar de este asunto, que debería estar produciendo un cataclismo político, no se ha dicho una sola palabra de ellas, pero sí se ha expuesto, con abundancia de imágenes, la que supongo que debe de ser la "explicación" gubernamental: que el señor Sánchez se fotografía con mucha gente.

    Después de la noticia de las fotos, que se ha despachado con una prontitud y una superficialidad muy inadecuadas, el informativo (?) ha abordado el asunto de la incontrolada y tal vez un poco babosa conducta sexual de Íñigo Errejón. Como aún no son bien conocidas, no voy a profundizar en las andanzas de este patético esperpento, pero sí debo subrayar esto: que algunas de las políticas y leyes impuestas por los partidos en los que ha militado estaban destinadas a criminalizar a los hombres por el hecho de ser hombres, mediante el procedimiento de penalizar de manera desmesurada sus actos más triviales en materia sexual, así que estaría muy bien que a este inquisidor de conveniencia le administraran una buena dosis de su putrefacta medicina. Pero lo que quería deciros es otra cosa: después de contar brevemente lo último acerca de este apestoso asunto, el telediario de la La Uno ha tenido a bien extenderse durante un tiempo similar sobre el famoso caso Nevenka Fernández / Ismael Álvarez, que se cerró judicialmente en 2003, es decir, hace más de veinte años: ¿a qué venía esta incursión en tan rabiosa actualidad? 

    Los informativos de las cadenas estatales dan verdadero asco, porque han abandonado su obligación de contar objetivamente la realidad y se han convertido en un fétido sumidero de mentiras impuestas por las conveniencias del Gobierno y sus compinches o de propaganda de los que mandan, propaganda asquerosa segregada con un igualmente asqueroso desprecio a la inteligencia de los usuarios y a su derecho a recibir una información imparcial y veraz. Otra de las funciones aberrantes que están cumpliendo es la de servir de arma para atacar (si se considera oportuno, con mentiras y calumnias) a los enemigos de esa banda infame que se ha adueñado de la nación. 

    No me extraña que sus audiencias hayan caído en picado; yo mismo, por ejemplo, solo los veo o los escucho para estar al tanto de lo que dicen quienes no piensan como yo y, cuanto más los veo, más me refuerzo en mis convicciones. 

lunes, 21 de octubre de 2024

"El anhelo intelectual", de Alberto Royo

     Termino de leer El anhelo intelectual, último libro de Alberto Royo, y descubro que no salta la sorpresa en Las Gaunas: el tipo sigue estando convencido de que el conocimieno es algo maravilloso y de que la enseñanza es esencial e inexcusablemente la transmisión de concimiento desde alguien que lo posee, o sea, el profesor, hacia alguien que carece de él y debe (y a veces incluso quiere) recibirlo, es decir, el alumno. Cuando verdades tan grandes y provechosas pueden expresarse en tres líneas, nos hallamos ante la áurea sencillez de los clásicos. Y la verdad es que Alberto no intenta engañar a nadie (no le sugiero, por tanto, apuntarse al equipo de cierto importantísimo personaje), porque alguien que le pone ese título a un libro no nos deja dudas de que piensa que el conocimiento es un bien supremo.

    Puesto que comparto esas convicciones, celebro que Alberto haya escrito un libro donde las defiende y las razona, un libro que, como todos los suyos, además de atesorar unos contenidos sólidos e interesantes, es agradable de leer, tanto por la claridad expresiva como por esos golpes de humor con que el autor suele alegrar sus escritos.

    Comienza el libro con un breve prólogo de Albert Boadella que gira en torno a una puntualización muy relevante: que el desastre educativo que padecemos hoy es un fruto indigesto de aquella siembra de mayo del 68 que, buscando destruir los caducos pilares de la opresiva sociedad burguesa, se llevó por delante cosas muy valiosas, al menos, una: la autoridad que en toda cadena educativa (familiar, docente o de cualquie otro ámbito) le corresponde a quien posee el conocimiento sobre quien carece de él (1).

    De esa fuente nacen esos niños que son uno de los grandes problemas de la enseñanza de hoy, esos alumnos montaraces que no reconocen ninguna regla. Curiosamente, la primera de las dieciséis partes del libro de Alberto se ocupa de los alumnos, pero de los otros, los buenos, los que quieren aprender, los que, como él dice, tienen afán de conocimiento, pues debemos hacer todo lo posible por protegerlos, por no desmoralizarlos. Ya que son los grandes damnificados de un sistema penosamente paternalista y con un concepto perverso de la inclusión que explota las carencias reales, supuestas o inventadas del alumno, esforcémonos al menos los profesores en cuidar a los verdaderamente interesados en aprender, con el fin de que mantengan su ilusión y su motivación. A Alberto, profesor de raza, le importan mucho los alumnos, por eso se preocupa de minucias como esta, o de otra que parece obsesionarle: la del ascensor social, es decir, la de que la escuela sirva, mediante la mejora del conocimiento de los alumnos, para que los menos favorecidos económicamente adquieran herramientas para prosperar en la vida, dignísima aspiración (la de prosperar en la vida y la de que la escuela facilite a sus alumnos instrumentos para ello). Alberto cree que nuestro actual sistema educativo, enemigo del conocimiento y del esfuerzo, perjudica enormemente a los alumnos más pobres, pues les arrebata el que quizás vaya a ser en sus vidas el único ámbito que pueda prepararle para la lucha por la vida. ¿Va a ser que este hombre es uno de esos monstruos que no aprecian el gran valor de la educación emocional y con perspectiva de género? Capaz.

    Pero bueno, no es cuestión de que les cuente el libro completo, cómprenlo, ¡no sean ratas!, que además está muy bien. O, al menos, vayan a la biblioteca, que allí se culturiza uno mucho. 

    Pasemos a los docentes. Según Alberto, ¿qué tiene que hacer un profesor que se ve atrapado en un sistema que prefiere las caricias en el lomo a la excelencia, un profesor como ese que hemos visto en el primer párrafo del artículo? Lo han adivinado: esconderse en el váter para llorar sin que le vean. O quizás no proponga eso, díganme cómo interpretan ustedes estas palabras de la página 117:

    No tenemos la mejor enseñanza ni la mejor ley ni los mejores políticos. Pero nosotros, precisamente nosotros no podemos permitirnos que la situación nos supere. Tenemos la obligación de enseñar.

    Una frase pa enmarcar. Vean esta otra, que está en la página 40: 

    Necesitamos que se prestigie el saber. Que se defienda el conocimiento. Que se ampare el derecho de los alumnos a ser instruidos y no solo a permanecer escolarizados. Que se entienda que la enseñanza no puede estar a expensas ni de los políticos ni de las modas. Que se deje de escuchar a quienes desconocen lo que ocurre dentro de un aula. Que se nos deje enseñar. Que se nos deje educar. Necesitamos un Día del Orgullo Intelectual

    Toda una declaración de principios, casi un programa, que, se lo digo en serio, a pesar de constar solo de cinco líneas, sería mucho más provechoso que la LOMLOE en su totalidad. Aunque eso del Día del Orgullo Intelectual... Yo sé que Alberto lo dice con retranca, pero, amigo mío, tal y como están hoy las cosas, hay que tener cuidado hasta con la retranca. ¿Me aceptas proponer que convirtamos todos los días del año en días del orgullo intelectual? 

    Aparecen en la frase algunos de los demonios de siempre: los políticos, los expertos y pedagogos, el vaciado de contenidos... Sobre ellos se habla bastante en el libro, y también sobre otros, como, Isabel Celaa (no estoy de acuerdo en que sea peor que Pilar Alegría; vamos a dejarlo en iguales, ni pa ti ni pa mí), lo emocional, la enseñanza como terapia, la burocracia inútil... Veo aquí a Alberto más pesimista que hace unos años y supongo que puede haber muchas razones, pero estoy seguro de que la principal se llama LOMLOE. Hablaré  en concreto de la burocracia, a la que le sobraría el adjetivo de inútil, porque lo que podríamos llamar burocracia útil no es burocracia, sino unas inevitables gestiones de carácter administrativo, provechosas, necesarias y que se han hecho toda la vida, cosas como una memoria de fin de curso. ¡Cómo será lo de la burocracia con la infecta, vomitiva, adoctrinadora, sectaria, emburrecedora y manipuladora LOMLOE! No me lo quiero ni imaginar, porque el hecho es que no hay un solo profesor en activo con el que hable que no se queje amargamente de ella. No solo es mala porque aburre al docente, sino también porque perjudica a la calidad de la enseñanza: a fin de cuentas, los profesores también tienen derecho a la vida y que nadie sea tan ingenuo o tan retorcido de pensar que, si les meten una sobrecarga horaria para rellenar papeles, no habrá ocasiones en que parte de ese tiempo sea detraído del destinado a preparar clases: esa leyenda de que el docente tiene que ser un apóstol dispuesto a echar más horas que un reloj es una aberración que, para más inri, la mayoría de las veces se la oyes a gente que defiende con uñas y dientes los derechos de los trabajadores. En fin, no entremos en esto. 

    Termina el propio autor su libro retomando un deseo expresado por Boadella en el prólogo: el de que exista una exigua minoría que se rebele contra la inmundicia, un puñado de gladiadores que traten con la correspondiente ferocidad a los males que aquejan a nuestra enseñanza con el fin de atajarlos. Sé que esos gladiadores existen, sé que estáis ahí. Uno de ellos es Alberto, a quien felicito por este libro. Os animo a todos a no permitir jamás que la situación os supere, a ser fieles hasta el fin a vuestra obligación de enseñar.


1.- Boadella atribuye esta "culpa" a su generación, es decir, la que se rebeló a finales de los sesenta. Los nacidos como él en los años 40 serían los mayorzotes (¡fumaban todos! Y nos daban algún cigarrito) de aquella armada iconoclasta, a la que los que nacimos de 1955 en adelante nos agregaríamos en calidad de chavalillos del grupo. Lo digo porque yo también soy testigo -y partícipe-, aunque más tardío, de aquella militancia en contra del principio de autoridad, de aquella moda de ponerlo en duda más a menudo de lo razonable. Boadella sostiene con toda la razón que el producto más lamentable de este experimento fue "el rey de la casa", es decir, esas hornadas y hornadas de niños endiosados porque sus padres, enemigos de la autoridad, no la ejercían con ellos, niños que, de adultos, si no lograban corregirse, devenían en energúmenos soberbios. No todos los hijos de esos padres "progres" fueron así, porque a la mayoría la realidad nos recondujo, pero quienes ejercemos la docencia sabemos que fueron los suficientes para que el problema resultase grave. Hay además otra cuestión -que recibe cumplida atención en este libro-: el odio a la autoridad anidó en legisladores y docentes -esos artífices de la LOGSE y sus hijuelas, esos profes amiguetes- que han agigantado el problema hasta traernos al desastre actual. Pidiendo perdón a Alberto, voy a permitirme enlazar aquí un artículo mío sobre El libro rojo del cole, porque nos permitirá ver cómo desde hace en torno a cincuenta años el pedagogismo y la izquierda política han construido una alianza letal para la escuela, la enseñanza, la cultura y la transmisión del conocimiento. 



miércoles, 16 de octubre de 2024

Lo que Pedro Sánchez es en 2024 ya lo era en 2016

    A principios del verano, la escena política española era un volcán dando esos primeros avisos que suelen preceder a las erupciones brutales y, como era previsible, dado que el tiempo vuela y esos avisos eran serios, llegó el uno de septiembre, venció la ilusoria tregua canicular y a quienes tenían deudas tremendamente onerosas les ha llegado la hora de ver la avinagrada cara del cobrador. Si alguien tiene en España deudas onerosas es Pedro Sánchez, un personaje que ha hecho cosas muy graves y, a pesar de todo lo que tiene encima y lo que le puede venir, las sigue haciendo. De unos meses a esta parte, hay una cosa que me asombra: ver como personajes destacados del mundo de la cultura, de la política o de la información hablan de Sánchez como si acabasen de descubrir la clase de personaje abyecto e irresponsable (y me quedo corto) que es, cuando ya en 2016 dio un aviso muy serio con su intento de pucherazo en el PSOE (la nave carcomida y apestosa que comanda) y después no ha parado de hacer cosas peores. Como muestra, voy a dejar algunas que en su momento abordé yo en este blog, la primera de las cuales es de 2016:
-2020: Primera vez que dije que había que destituirle. Han pasado cuatro años.
-2020: Su mujercita. Lo de esta señora ya era escandaloso entonces, no entiendo cómo algunos han tardado cuatro años en entenderlo.
-2023 y 2024: ¿Hubo pucherazo en julio de 2023? Pucherazo 1. Pucherazo 2. Pucherazo 3. Pucherazo 4
-Hace tres días: La España del esperpento.
    Esto es solo una selección de los artículos míos en los que he hablado muy explícitamente de graves atropellos cometidos por Sánchez, la mayoría de los cuales, a mi modo de ver, son delitos y deberían llevarle ante los tribunales. Ni es todo lo que he escrito sobre él ni, por supuesto, es la décima parte de lo que se sabe (¿que hay del robo aquel de los datos de su móvil?). De 2017 a 2024: esta es la razón por la que me asombra que, si un ciudadano de a pie como yo lleva siete años viéndolo y escandalizándose, gente muchísmo más informada y situada en esferas del poder o próximas parezca que empiezan a verlo ahora: ¿qué habría pasado si las élites se hubieran escandalizado hace ya siete años? Se hubieran escandalizado y hubieran reaccionado, como era su obligación, quiero decir. Ha habido una pasividad, una comprensión y un miedo inexplicabes y hay que decir bien alto que, de las organizaciones políticas, solo Vox ha mostrado desde el principio clara, explícita y contundentemente una oposición frontal y una condena absoluta de Sánchez, a quien tienen emplazado ante los tribunales por diversos asuntos. ¿Habrá que pensar que vivimos en un país donde las élites y millones de ciudadanos han aguantado en silencio a un canalla por miedo a que les llamasen fachas? Sería penoso. Lo que rodea hoy a Sánchez y al PSOE apesta a delito, pero no creo que los chachullos de Begoña o de David Azagra, y ni siquiera los negocios sucios que van saliendo en el caso Koldo, sean peores que indultar a Junqueras, amnistiar a Puigdemont, medio despenalizar la malversación o hacer leyes que han favorecido a violadores. ¿Por qué a tantos ha tardado tanto en caérseles la venda de delante de los ojos?  

domingo, 13 de octubre de 2024

La España del esperpento

  El 24 de julio de 2023, escribí un artículo titulado Pues el caso es que Frankenstein ha decaído, y mucho, en el que analizaba los resultados de las elecciones generales del día anterior y, entre otras cosas, decía esto: 

    Paradójicamente, en el plano cualitativo, aunque cuantitativamente haya decrecido, la bestia cantonalista será mucho más feroz, despiadada e insaciable, como durante toda la campaña han venido anunciando ERC, el PNV o Bildu, con unas peticiones que eran más bien aterradoras amenazas. Pensemos, además, que en ese  minimonstruo articulado que es Sumar hay también componentes cantonalistas y unamos a ello la gran novedad: que ya se está señalando que Sánchez podría depender de la panda de Puigdemont, y pudiendo, ¿que hará sino hacello?, que diría Garcilaso de la Vega. ¡Qué guerras de bandas van a montar, qué débil va a ser Frankenstein II de España!

    Y, como todos sabemos, las bestias y los monstruos, cuando están debilitados, son mucho más peligrosos, pues se ven urgidos por el miedo y la ansiedad, así pues, siendo en la legislatura que vamos a estrenar nuestro viejo Frankenstein un monstruo debilitado, asusta pensar en los terrores a los que no va a vacilar en someternos, teniendo en cuenta los que ya ha perpetrado, de cuya descomunal envergadura no hace falta hablar. Que Dios nos pille confesados, es para echarse a temblar, y estoy hablando completamente en serio.

    Ha pasado algo más de un año y aquel pronóstico se ha cumplido con creces y se le ha añadido además, y con virulencia, un factor que en aquel artículo no contemplaba: el florecimiento de los asuntos feos, malolientes o de juzgado de guardia que el PSOE ha venido sembrando durante los seis años de despótico dominio de Akenapedrón I. El resultado es que hoy nos encontramos en un sainete delirante que bien podríamos definir como la España del esperpento, dejaré aquí algunas de las pinceladas que componen el cuadro: un presidente del Gobierno IM-PRE-SEN-TA-BLE, cercado por sus propios abusos y disparates, su sumisión al separatismo y a los albaceas del terrorismo, los chanchullos de su familia y la corrupción de su partido; un buen puñado de asuntos de corrupción, en cuyas investigaciones suenan demasiados nombres de altísimas personalidades: Ábalos, Torres, Armengol, Marlasca, Illa...; amistades muy peligrosas (¡ese Aldama!); Delcy con sus lingotes y su príncipe, un tal Zapatero; un ministro de Asuntos Exteriores autorrebajado a la condición de conseguidor del separatismo; la esposa del presidente del Gobierno ascendiendo de categoria académica por su linda cara y metida en extraños negocios; un músico mediocre que resulta ser el hermano del faraón recibiendo privilegios inexplicables e inexplicados y llevando a la AEAT a ponerse en evidencia; un fiscal general del Estado al que nadie le compraría un coche viejo; un Tribunal Constitucional exonerando a tipos que han dispuesto de cientos de millones públicos como si fueran suyos y dando por buena una ley de amnistía redactada por un abogado patibulario y defensor de narcotraficantes y golpistas; un golpista reclamado por la justicia haciendo y deshaciendo en la gobernabilidad del país y paseándose tan tranquilo ante las narices de los cuerpos de seguridad; ministros y portavoces que a diario mienten obscenamente para tapar la basura de su partido; vicepresidentas y ministras que no saben ni hablar; unas leyes educativas detinadas a adoctrinar y que favorecen la ignorancia... Y lo último, una guinda berlusconiana que reúne todos los méritos para coronar este pastel (💩): un ministro sexagenario perdiendo el culo por una jovenzuela me temo que más de treinta años más joven que él, llevándosela a viajes oficiales, pagándole unas extrañas minutas, facilitándole un pisáncano al lado de la plaza de España y presentándose en un acto académico de la señorita con un ramo de flores y haciéndose pasar por su tío: ¿se puede ser más esperpéntico? 

    Y me dejo mucho, como sabéis bien. He hablado de esperpento y eso siempre nos hace  pensar en las obras de Valle-Inclán y, con muy buena lógica, en las que él explícitamente relacionó con este concepto literario de su creación, es decir, Luces de bohemia y Martes de Carnaval, pero pienso que el esperpento español de hoy recuerda más bien a otra gran creación valleinclanesca en ese mismo registro, aunque esta, en el género novelístico: el Ruedo Ibérico, el ambicioso retablo en que el autor gallego quiso pintar la España decadente de los últimos treinta años del siglo XIX, es decir, el desmoronamiento del periodo isabelino. Mal que le pese al señor Urtasun, ministro de Cultura con todos los pronunciamientos favorables, eso del ruedo le ajusta a la perfección a la España a la que la cuadrilla (¡venga términos taurinos!) a la que él pertenece nos ha traído, pero dan ganas de pensar que, en los casi cien años que han pasado desde que Valle empezó a publicar esta magna obra, una de dos: o muy poco han cambiado las cosas o estamos experimentado una regresión, lo digo porque el título de la primera de las novelas que la componen, La corte de los milagros, le vendría que ni pintado a lo que expongo en el párrafo anterior. ¿Y qué me dicen del título de la segunda y última del ciclo que llegó a componer completa, o sea, Viva mi dueño? Francamente, cuando oigo hablar o veo actuar a los ministros o los altos cargos del PSOE, sea o no refiriéndose al Puto Amo, siempre tengo la sensación de que en cualquier momento se van a arrancar gritando eso mismo: ¡Viva mi dueño!

    Lo dicho la España progresista del sanchismo y sus aliados de Frankenstein 2 progresa hacia atrás.