Quizás algunos recordéis que el 13 de julio del año pasado publiqué un artículo en el que mostraba mi inquietud por el hecho de que Pedro Sánchez, después del severo correctivo sufrido por el PSOE en las elecciones autonómicas del 28 de mayo, se hubiese apresurado a adelantar las generales al 23 de julio, una fecha que pillaba a media España fuera de casa, y no ocultaba mi temor de que el personaje que ocupa la presidencia del Gobierno maquinase alguna trampa e incluso albergase la intención de intentar un pucherazo, temor cuyas razones exponía en el artículo. Retomé este asunto en otro del 29 de agosto, en el que añadía algún matiz nuevo, cosa que voy a volver a hacer hoy, pues no solo sigo convencido de que las elecciones de julio de 2023 no fueron limpias, sino que además esta convicción se ha reforzado a la vista de las informaciones que han ido saliendo en los últimos días y que siguen fluyendo y aumentado con generosidad, las cuales nos muestran la falta de límites que es capaz de alcanzar el PSOE de Sánchez en materia de corrupción: quienes son capaces -entre innumerables abusos más- de aberraciones como todo ese aluvión que está saliendo tras tirar del hilo de Koldo García, o de esa barra libre para delincuentes que es la amnistía a Puigdemont, o de hacer presidenta del Congreso a Francina Armengol pueden muy bien dar un pucherazo electoral.
Hace unos días me entretuve en elaborar una tabla con el voto por correo registrado en todas las comunidades autónomas y los resultados en ellas de las fuerzas políticas nacionales más relevantes. Como completo resulta un poco largo, os voy a dejar aquí solo lo referente al conjunto del territorio nacional y a Madrid, Andalucía (que celebró sus autonómicas el junio de 2022, pero, a los efectos de este artículo, esto no tiene ninguna influencia), Valencia y Cataluña, que son las comunidades que registraron más voto por correo, pues ya solo con estas se podrán sacar conclusiones muy significativas. En el eje de ordenadas figuran los territorios, acompañados de una cifra, que es la cantidad de votos por correo que hubo en cada uno de ellos en julio de 2023. En las cuadrículas hay tres cantidades, la primera de las cuales refleja los votos obtenidos por la formación que corresponda en el territorio indicado en las generales de noviembre de 2019; la segunda, en las autonómicas de mayo de 2023 y la tercera, en las generales de julio de 2023. Así quedó todo:
|
PSOE |
PP |
C’S |
VOX |
PODE- MIA |
España 2.471.935 |
6.792.199 6.288.907 7.760.970 |
5.047.040 7.046.634 8.091.840 |
1.650.318 -- -- |
3.656.979 1.608.187 3.033.744 |
3119.364 -- 3.014.006 |
Madrid 592.241 |
948.751 614.296 993.870 |
879.667 1.599.186 1.443.881 |
319.310 52.925 -- |
647.924 248.379 499.733 |
459.030 783.633 550.389 |
Andalucía 377.678 |
1.419.826 888.3255 1.459.264 |
874.080 1.589.272 1.588.179 |
344.218 121.567 -- |
867.334 496.618 668.279 |
555.787 452.987 520.826 |
Valencia 170.518 |
697.596 691.715 845.159 |
583.121 863.043 918.415 |
195.374 -- -- |
467.019 302.885 412.027 |
512.862 349.096 399.405 |
Cataluña 251.324 |
794.666 -- 1.213.006 |
287.714 -- 469.117 |
217.935 -- -- |
243.640 -- 273.023 |
549.173 -- 493.548 |
Aunque los datos son muy claros y por tanto cada uno podrá sacar sin dificultad sus propias conclusiones, voy a dejaros las que yo considero más importantes.
En primer lugar, os señalo el bajón que dio el PP en Madrid entre mayo de 2023 y julio del mismo año: 155.305 votos, un fenómeno que yo creo que hay que atribuir casi en exclusiva a la diferencia de tirón entre Ayuso y Feijoo, pero esto es una mera curiosidad y será lo único que comente en torno al PP en particular.
En segundo lugar, dejando a un lado el ya conocido dato de que el voto por correo de julio de 2023 fue con enorme diferencia mucho más alto que en otras elecciones, quiero llamar la atención sobre la gran distancia que ese voto alcanzó en Madrid con respecto a otras comunidades: un 63% más que el de Andalucía y más del doble del catalán, y eso que ambas comunidades están más pobladas que la madrileña. Y el valenciano lo multiplica por más de tres, ¡qué bien sabía quien puso las elecciones a finales de julio a qué comunidad iba a afectar más eso del voto por correo: justamente a la que ya lleva varios procesos electorales cavándole la tumba al PSOE!
En tercer lugar, llama la atención que el PSOE, a pesar del inevitable desgaste del poder, a pesar de lo impopular y errado (cuando no desastroso) de sus políticas, a pesar de la discordia sembrada por bastantes de sus líderes y a pesar de que Sánchez es tan odiado en todo el país que apenas puede pisar la calle... ¡sube considerablemente en todos los territorios los votos que obtiene entre las generales de 2019 y las de 2023! Esto ya resulta bastante inexplicable, pero lo será todavía más si nos fijamos en los lugares en los que se celebraron también las autonómicas de mayo de 2023, todos los aquí presentados salvo Cataluña. En los cuatro se produce el movimiento lógico y yo diría que inevitable en las circunstancias ya descritas: un bajón del PSOE fruto del castigo del electorado a sus atropellos y disparates, en algunos casos muy fuerte, como en Madrid o Andalucía, donde el correctivo es brutal, tanto que lo analizo en un artículo aparte (Una hipótesis sobre el pucherazo en Madrid y Andalucía), que es continuación y confirmación de este, basada en cifras. ¿Cómo se explica que solo dos meses después el ascenso sea tan enorme que se llegue incluso a superar el número de votos de aquellas elecciones de 2019? ¿Acaso el PSOE se volvió virtuoso en cincuenta y seis días? NO. ¿Fue el resultado de la buena campaña del PSOE? Tampoco, porque empieza por no ser tan buena, pues se basó sobre todo en falsas promesas (en las que ya solo creen los muy convencidos) o en descalificaciones a los adversarios, que, en todo caso, pudieron servir para restarles votos a estos, cosa que además no está nada clara, pero no para aumentar los del PSOE, y no olvidemos que Sánchez no ganó ninguno de los debates en los que intervino. ¿O fue quizás el rédito de las malas campañas de Vox y el PP? Pienso que esto sobre todo les perjudicó a ellos, pero nada garantiza que beneficiase al PSOE, y por otra parte no olvidemos que, si bien Vox bajó mucho, el PP subió muchísimo, tanto que ganó las elecciones, aunque Pedro Sánchez no se diese por enterado.
Admito que de todas estas cosas tal vez sacó el PSOE algún beneficio, pero es que lo suyo no fue "algún beneficio" sino un subidón tremendamente alto, tan alto que es inexplicable. O quizás algo más que inexplicable, como creo que puede demostrarse si nos paramos a analizar un poco sus resultados en el conjunto de la nación. Entre noviembre de 2019 y julio de 2023, el deplorable PSOE de Pedro Sánchez ni pierde votos por el desgaste -como era lo esperable- ni se queda como estaba ni gana un testimonial puñado de papeletas, sino que obtiene un incremento de 968.771 votos, o sea, un 14'26% se dice pronto, solo un milagro haría esto creíble. Pero sucede que aún podemos rizar el rizo, porque, si comparamos los votos que el PSOE obtuvo en mayo de 2023 con los que obtuvo en julio de ese mismo año, nos sale que este partido impopular, mentiroso, errático, sometido a los aliados más abominables e incompetente al máximo, EN SOLO DOS MESES, ¡aumentó su resultado en 1.472.063 votos (1), es decir, un 23'4%!
Esto no es ya un milagro, sino un supermilagro. ¿Vosotros creéis en los milagros? Yo, no, y menos aún, en los supermilagros. Y si hay alguien en quien no creo, es en Pedro Sánchez, cosa que no es necesario razonar, ni en sus esbirros del PSOE ni en sus aliados políticos ni en los medios y comunicadores que militan a su servicio, algunos, con una vileza y una sumisión sonrojantes, produce arcadas verlos estos días intentando tapar las vergüenzas kolderas o vender la amnistía como algo diametralmente opuesto a la vil traición a las leyes, a la nación y a la mera decencia que es (2).
Y como no creo en estos, ni en milagros, ni en supermilagros, estoy convencido de que el 23 de julio de 2023 hubo un pucherazo en las elecciones. Esta me parece una de esas ocasiones en las que la explicación más fácil es la que lleva a la verdad.
1. Se puede muy razonablemente objetar que esta operación está realizada de una manera asimétrica y suministra por lo tanto una información inexacta, pues, mientras que en las elecciones generales de julio aportaron votos todas las comunidades (y Ceuta y Melilla, que no he incluido en la tabla general de la que saco este artículo, reconozco que en parte por no alargarla demasiado con datos no muy relevantes y en parte por pereza, aunque debiera haberlo hecho), en las autonómicas de mayo hubo cuatro que no participaron y, por tanto, al no aportar sus votos a la tabla, desvirtúan el balance entre ambos procesos. Esto es innegable, pero es de una importancia menor, por razones que explico a continuación. En primer lugar, de los 1.472.063 votos de diferencia que hay entre ambos procesos, 1.313.138 los aportan doce de las trece comunidades que tuvieron elecciones autonómicas en mayo, lo que significa que la diferencia que queda tras hacer esta precisión, 158.925 votos, sin ser pequeña, tampoco es tan grande como para desmentir el hecho principal: que hay un sorprendente aumento del voto al PSOE en apenas dos meses. Con la nueva cifra, la diferencia porcentual sería del 20'88% y la verdad es que no tengo claro si no es todavía más contundente que la anterior, teniendo en cuenta que la suministran entre solo doce comunidades. La que queda por comentar aquí es Castilla La Mancha, la cual es la única en que el PSOE bajó entre mayo y julio de 2023, y lo hizo en 100.537 votos, no pocos, lo cual me temo que tiene mucho que ver con la postura cada vez más crítica de don Emiliano García Page frente al sanchismo. En segundo lugar, podríamos hacernos esta pregunta: ¿cuál es el balance entre mayo y julio de 2023 en esas trece comunidades que participaron en ambas convocatorias? La respuesta es esta: el PSOE obtuvo 4.090.807 votos en las autonómicas y 5.303.108 en las posteriores generales, lo que representa un aumento de 1.212.301 votos, es decir, un 22'86% de incremento. Se mire por donde se mire, todo apunta hacia un anómalo crecimiento del voto del PSOE entre ambas convocatorias.
2. Estos dos artículos de UTBH reúnen una buena antología de conductas rastreras: UTBH1. UTBH2.
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