Libros que he publicado

-2028. ¿Cómo será la Tercera República? -LA ESCUELA INSUSTANCIAL. Sobre la urgente necesidad de derogar la LOMLOE. -EL CAZADOR EMBOSCADO. Novela. ¿Es posible reinsertar a un violador asesino? -EL VIENTO DEL OLVIDO. Una historia real sobre dos asesinados en la retaguardia republicana. -JUNTA FINAL. Un relato breve que disecciona el mercadeo de las juntas de evaluación (ACCESO GRATUITO EN LA COLUMNA DE LA DERECHA). -CRÓNICAS DE LAS TINIEBLAS. Tres novelas breves de terror. -LO QUE ESTAMOS CONSTRUYENDO. Conflictividad, vaciado de contenidos y otros males de la enseñanza actual. -EL MOLINO DE LA BARBOLLA. Novela juvenil. Una historia de terror en un marco rural. -LA REPÚBLICA MEJOR. Para que no olvidemos a los cientos de jóvenes a los que destrozó la mili. -EL ÁNGULO OSCURO. Novela juvenil. Dos chicos investigan la muerte de una compañera de instituto. PULSANDO LAS CUBIERTAS (en la columna de la derecha), se accede a información más amplia. Si os interesan, mandadme un correo a esta dirección:
repmejor@gmail.com

Tenéis información de los precios aquí:
Mostrando entradas con la etiqueta Función pública y sindicatos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Función pública y sindicatos. Mostrar todas las entradas

jueves, 15 de octubre de 2026

Huelga indefinida de la enseñanza en Madrid


 

    Estaba al corriente desde hacía unos días de que se había convocado una huelga en la enseñanza madrileña, pero ha sido hoy, al leer una noticia en la que se hablaba de una manifestación inscrita en ese conflicto en la que ha habido piquetes, cargas, heridos y detenidos, cuando me he enterado de que la huelga era indefinida, cosa que me produce verdadero asombro, porque la última huelga indefinida que recuerdo en la enseñanza madrileña fue la de 1988 (1): 38 años, entenderéis el asombro. Por este motivo, y dejando constancia de que me parece inobjetable el derecho de los docentes madrileños a declararse en huelga, veo ciertas luces y sombras en esta de ahora.

    Empezaré haciendo unas consideraciones en torno a la tabla reivindicativa, lo que me lleva a recordar algo que señalé en un artículo de hace poco más de un año: el problema de fondo en la enseñanza de hoy es la LOMLOE y no podremos mejorar nada mientras no se derogue esta ley. Y como resulta que tal reivindicación, que debería ser la primera de la tabla, brilla por su ausencia, tendré que manifestar desde el primer momento que desconfío enormemente de esta convocatoria y de quienes la presentan. Amigos profesores que hoy estáis en activo en la enseñanza pública: lo que os está matando a vosotros y al sector es la LOMLOE, así que el cartelito ese verde que os convoca en defensa de la pública pero no contra la LOMLOE os está manipulando. Yendo a los puntos concretos, lo primero que salta a la vista es que en la tabla solo falta reclamar el submarino amarillo, lo que me lleva a preguntarme: ¿realmente es posible conseguir todo esto? NO, e incluso llegaremos a ver que ni siquiera es sensato reclamarlo, todo lo cual hace que salte ante nuestros ojos una especie de principio general de las huelgas: cuando lo que se pide es imposible, una de dos: o la huelga está convocada para que fracase, o en realidad persigue otros fines; en cualquiera de ambos casos, constituye un engaño de los convocantes a los convocados. Me figuro que esos camaradas que os están movilizando, si les decís esto, os responderán con condescencia: "No, compañero, ya sabemos que todo esto no se puede conseguir, es a ver si cuela; lo importante es bla, bla, bla, bla". MENTIRA, llevan décadas diciéndolo y, SIEMPRE, lo verdaderamente importante para ellos es su agenda oculta, que esconden celosamente. Habría que ver cuál es la de esta convocatoria que pide concesiones imposibles.

    Afinando un poco más, no me pronuncio acerca del último punto de la tabla, el relativo a la FP, por desconocer el asunto, y algo parecido me sucede con lo de las séptimas horas, las permanencias y las guardias. Veo muy razonable que aspiréis a la reducción de la interinidad a menos del 8%, al reconocimiento de funciones, a la regulación y remuneración de horas complementarias y a la creación y/o aumento de plantillas administrativas, punto en el que, en la tabla reivindicativa que enlazo -que es la que se ha enviado a la consejera de Educación- me sorprende la falta de una referencia explícita a las tareas burocráticas que sé que os ahogan, es decir, la abrumadora cantidad de informes y papelotes burocráticos o pedagógicos que todo el mundo sabe QUE NO SIRVEN PARA NADA MÁS QUE PARA OFRECER LA IMAGEN DE UN DETERMINADO MODO DE EVALUAR: ESE QUE IMPONE LA LOMLOE. ¿Por qué habrán sido tan respetuosos con la LOMLOE los sindicatos de izquierdas y las AMPAS que convocan esta huelga? Da que pensar.

    Encuentro un segundo bloque de peticiones que podrían ser razonables, pero que implican alguna objeción. La bajada de ratios hay que medirla muy bien (lo expliqué en un artículo que he enlazado arriba). La reducción de horas lectivas a 17 me parece una pasada, que además se os puede volver en contra. Durante la crisis de 2011, en Madrid, fue la nunca suficientemente reverenciada Esperanza Aguirre la que subió de las razonables 18 horas de toda la vida a 20, y creo que retomar esas 18 sería lo más sensato: lo que tienen que hacer es quitaros sobrecargas de papeles y devolveros la autoridad (no mucha) que teníamos y os han arrebatado con... la LOMLOE. Lo de la reducción para mayores de 55 años fue una no muy feliz ocurrencia de ANPE de hará unos quince años y es un mito por el que no merece la pena perder tiempo ni esfuerzos, algo que ni siquiera es muy necesario (la mayoría de la gente de esa edad está perfectamente) e imposible de encajar en los horarios. Y la última perla de estos caramelitos con bicho que han colado en la tabla es lo de la subida lineal de 600 euros, que me parece un disparate inviable por mil razones y una sucia trampa de quienes firman la convocatoria. Si de verdad tenéis reivindicaciones salariales, plantearlas así es una forma de cargárselas. 

    Por último, hay un bloque de peticiones que me parecen desaconsejables por completo o muy mal planteadas. Si lo de la equiparación salarial se refiere a que exigís que los profesores madrileños cobren lo mismo que los de otras comunidades que ganan más, no puedo estar más de acuerdo, más aún cuando Madrid es la comundad que más aporta a la caja común autonómica. Ahora bien, contra este lacerante latrocinio, no hay que reclamarle al gobierno madrileño; lo ideal sería que, a igual trabajo, igual salario para todos los servidores públicos pagados con los impuestos de los españoles y, hablando a las claras, esto en el panorama político español solo lo propone Vox, no CCOO, UGT, la CONFAPA ni STEM. Lo de la protección de la red pública (?) o las infraestructuras dignas son brindis al sol; esto último sería razonable en Namibia, pero pedirlo en Madrid es pasarse, no caigamos en los niveles de cínica gilipollez a que están llegando los estudiantes galos. En cuanto a lo de eliminar la segregación y promover un modelo inclusivo, hace falta tener mucha desvergüenza y demagogia para reclamarlo en la enseñanza madrileña. Dejo para el final lo del aumento de profesores y recursos para atención a la diversidad: los cuervos siempre a lo suyo, aunque se les salga la zampa por las orejas. 

    Esta es, en conclusión, la disección que le hago a la tabla reivindicativa de la huelga ¡indefinida! convocada en la enseñanza de Madrid. Me ratifico en lo dicho antes: no es razonable que los docentes madrileños se estampen contra una huelga indefinida para pedir esto. Con esta tabla, la huelga está diseñada para el fracaso y, créanme, sé mucho de esto, porque me he pasado décadas viendo cómo los sindicatos convocaban huelgas sin pies ni cabeza, solo para aparentar que hacían algo, y el final siempre era el mismo: dos días de clase perdidos (eran siempre huelgas de esa duración), dos días de descuento para quienes las secundaban (cada vez menos profesores) y después la vida seguía igual. Pero esto de hoy tiene más miga, porque los descuentos de una huelga indefinida pueden ser colosales (en 1988 me pegaron una buena sajada), así que, mis queridísimos colegas, mirad bien si os merece la pena ejercer vuestro derecho a la huelga.

    Por lo que capto a mi alrededor, estamos una vez más ante una huelga con agenda oculta. Visto que la tabla reivindicativa no se sostiene y vistos los convocantes, aunque la agenda esté oculta, se le ve muy bien el plumero: contribuir al pandemónium en que el Puto Amo se ha propuesto convertir España de aquí a las elecciones, especialmente, si el desorden es en Madrid, porque al Puto Amo mortificar a Madrid le pone, y la primera mortificación es el Pakito Kalvito ese que nos ha colocado de delegado del Gobierno. Ahí está la descomunal desvergüenza de convocar una huelga general sacada de la manga para el 11 de noviembre, un ataque a la paz del país perpetrado por los camaradas de CCOO y UGT, que algo tendrán que agradecer; ahí está el Sindicato de Estudiantes (2), siempre tan útil para el trabajo sucio, que ha sido lo que ha hecho en la manifestación de la que hablo en este artículo; ahí está la acampada de Sol y ese igualmente siniestro Sindicato de Inquilinas, que es ya el hábitat de unos muy inquietantes hombres de negro que recuerdan demasiado a los jarraichus. ¡Qué izquierda la de hoy, que ha enlodado hasta la palabra "sindicato"!

    ¿Es esto lo que hay, queridos colegas docentes que os habéis puesto en huelga? Si estoy equivocado, quedo a vuestra disposición para que me saquéis de mi error. 


1. Esa huelga fue, para ser exactos, nacional, pues aún no se habían completado los traspasos de competencias educativas, y tuvo algo de mítica, pues fue el tremendo pulso que los docentes libramos contra el soberbio ministro socialista, José María Maravall, y su más soberbio aún subsecretario, Joaquín Arango. Poco sospechábamos los entusiastas participantes en aquella huelga que vendrían tras ella tantos y tan importantes cambios: fue la última huelga nacional, pues las siguientes ya serían autonómicas; fue el preámbulo del salto al sistema logsiano (la LOGSE es de 1990), del que me temo que los huelguistas fuimos involuntarios peones; fue una gran traición del PSOE, que ya estaba cocinando a nuestras espaldas esa tremenda estocada; y fue también una gran traición de CCOO y UGT, por ser coautores de la LOGSE y porque, a partir de entonces, quedaron en manos de unos líderes que serían en realidad burócratas con prioridades personales y políticas. Esto último lo digo con completo conocimiento de causa: los compañeros de CCOO que movieron esa huelga, gente que conocíamos porque estaban currando en los centros como los demás, desaparecieron de la escena y en su lugar aparecieron una serie de domadores e ilusionistas de despacho o liberados.

2. Sobre esta oscura organización: El Sindicato de Estudiantes. Y hay más cosas, aquí os dejo una de mil. Y la intolerable financiación pública a una organización que realiza las también intolerables actividades sobre las que informa este artículo.

viernes, 15 de agosto de 2025

Batalla / Ninet

     A finales del pasado mes de julio, destapó "El Mundo" la falsificación -supuesta, ni que decir tiene- del título de diplomado sobre el que José María Ángel Batalla, destacado miembro del PSOE valenciano, ha fundamentado una carrera administrativa, profesional y política de alrededor de cuarenta años. Falsificar títulos es un delito bastante grave, pues es habilitar para el desempeño de ciertos oficios o funciones a quienes en realidad no están capacitados para ello, pero, si lo perpetra alguien como el señor Ángel Batalla, que ha ejercido muy altos cargos públicos y en su momento fue presentado por su partido como el referente ético con la talla suficiente para ocupar el cargo de comisionado especial para la reconstrucción por los daños ocasionados por la dana de 2024 (con una remuneración de más de 120.000 euros al año), se convierte en un escándalo de grandes dimensiones. Por suerte para él, gracias a la cascada de abusos, corrupción e incumplimientos de la ley que Pedro Sánchez ha vertido y vierte sobre España, lo suyo ha quedado como un granito más en una tormenta de arena.  

    Pocos días después, la Diputación de Valencia abrió un expediente contra la esposa de Batalla, Carmen Ninet, quien hasta ese momento había estado ejerciendo como subdirectora del Museo Valenciano de Ilustración y Modernidad, un cargo para el que es preciso un título de licenciado o equivalente, requisito que la señora Ninet no cumple. Superado el plazo que la Diputación le concedió para demostrar que sí lo cumplía, a la vista de su oneroso silencio, ha sido destituida. A lo largo de los nueve años que ha estado ocupando indebidamente ese cargo, según calculan algunos, ha ganado 720.000 euros, una cantidad que es muy probable que sea mayor, pues en la actualidad ganaba 104.634. Habida cuenta de que es posible que no tenga ni el Bachillerato, se ha embolsado irregularmente un dineral que, en el sector público, sería inalcanzable para alguien con sus méritos.

    Los chanchullos de esta ejemplar pareja están ahora en fase de investigación, con el fin de determinar cómo se les penaliza. ¿Cómo se les penaliza he dicho? ¡Qué ingenuidad! Será mejor que quienes vivimos en esa ficción de que quien la hace la paga no nos hagamos ilusiones, porque acerca del señor Batalla, aunque es verdad que ya ha tenido que renunciar al nada despreciable chollo de comisionado y tal, lo que más se oye es que, en el caso de que se demostrase que ha cometido falsedad en documento, no le pasaría nada, porque el delito habría prescrito. En cuanto a la señora Ninet, lo suyo es todavía más kafkiano, porque con lo que se especula es con que la van a recolocar en algún puestecillo que salga por ahí, el cual tendría que ser, dadas sus no-titulaciones, de la escala funcionarial más baja, la E, pero resulta que, como ha estado nueve años ejerciendo (😂😂😂) uno de la más alta, la A-1, ya podría haber consolidado el derecho a percibir ciertos complementos propios de esta ¡y no se le podrían arrebatar! 

    Las preguntas que todos nos hacemos son estas: si, dadas sus titulaciones falsas o inexistentes, jamás deberían haber ocupado los puestos que usurparon, ¿no sería lo lógico que no pudiesen disfrutar de derechos a los que en realidad no tenían derecho? ¿No deberían directamente ser penalizados? ¿No deberían reintegrar el dinero público que se embolsaron sin que les correspondiera? ¿No deberíamos replantearnos eso de las prescripciones? Bien, en todo caso, el asunto está en fase de estudio, así que toca esperar para ver cómo se resuelve al final.

    Aparte de lo dicho hasta ahora, esta la incógnita de la ascensión: ¿cómo les fue posible a estas personas trepar tan alto con esas carencias? ¿A quién le coló el señor Batalla ese título tan burdamente falsificado (burdo 1, burdo 2) para pasar de una categoría que no lo precisaba a otra que sí? ¿Hubo negligencia, incompetencia o complicidad? Habrá que ver. Lo de la señora Ninet tiene otros matices. Entró como laboral, o sea, que no es funcionaria de carrera, y una vez "dentro de la casa" tendría la trayectoria que tuviera, hasta que la colocaron en un sitio para el que no estaba acreditada y todo se vino abajo. Me parece inexplicable que llegara a esa subdirección sin el concurso de otras personas que la encaminaran y la nombraran, así que me temo que en esta película aún faltan personajes, ¿se acabará hablando de prevaricación? Sea lo que sea, todo huele que apesta. Por lo que he leído por ahí, la familia de Carmen Ninet ha estado siempre vinculada al PSOE, algunos hablan incluso de dinastía. Entre sus mayores, están los fundadores del PSOE valenciano y ahora están todos colocaditos y volcaditos en la política, ¡qué casualidad! Y qué casualidad igualmente que ella y su marido (familia también, nótese) hayan coincidido en tener la dicha, cada uno a su manera (tramposa en ambos casos), de ascender en la Administración hasta buenos puestos que les estaban vedados por su carencia de títulos. ¿Estaremos ante un caso de caciquismo político en la Comunidad Valenciana? ¿Será ese caciquismo tan poderoso que tendrá la facultad de colocar en buenos puestos públicos a los hijos de "buenas familias" socialistas por enchufe o por fraude, despreciando los méritos y los requisitos legales? Habrá que verlo. Y otra cosa: ¿será solo en la Comunidad Valenciana?

    Si este asunto se reduce al matrimonio Batalla - Ninet sería un caso deplorable, pero, si es un síntoma de algo más extendido, podría estar avisándonos de la corrosión de la Administración española. Si hemos llegado a esa catástrofe, esta historieta debería preocuparnos mucho más de lo que parece hacerlo.

domingo, 9 de octubre de 2022

Comienza la temporada de caza del funcionario 2022 - 2023, os lo aviso

 UN POCO DE HISTORIA: PRELUDIO PARA LOS LECTORES QUE TENGAN TIEMPO  

    Una de las cruces de ser funcionario es que su imagen tópica es indefectiblemente negativa y está asociada a lacras como la rutina, la holgazanería, la mediocridad o la incompetencia. Supongo que en España la raíz más lejana de esto se encuentra en Vuelva usted mañana, artículo de Mariano José de Larra merecidamente célebre, como tantos de los suyos, pero no es ocioso recordar que Larra murió en 1837, por lo que la España atrasada, casposa, tiránica, conformista y polvorienta que criticó aquel impenitente patriota con la esperanza de mejorarla fue, básicamente, la de Fernando VII y María Cristina. También sería útil releer el emblemático artículo, porque, si lo hacemos, descubriremos que la procrastinación perezosa que en él retrataba Larra no afectaba solo a los funcionarios, sino a toda la sociedad española, desde el oficial ministerial hasta el sastre o el genealogista, alcanzando también al propio Fígaro, pirueta "autocrítica" -por algo este señor es considerado uno de los grandes de nuestra literatura- con la que al final Larra viene a decirnos esto: que la molicie generalizada acaba engullendo incluso a sus enemigos declarados.

    Si avanzamos unas décadas en nuestro siglo XIX, tan felizmente regado de colosos literarios, llegamos a Galdós, en cuya obra abunda un tipo que ha dado lugar a una acuñación lingüística, el funcionario galdosiano, ejemplar literario calcado de la realidad a la perfección -faltaría más en don Benito-, que nos presenta a un personaje que acude a la oficina cuando le da la gana, se pasa allí un par de horitas leyendo plácidamente el periódico y luego enfila para su casa, que los garbanzos ya le estarán esperando. Esos cesantes crónicos del turnismo de finales del XIX, prototipos del funcionario incompetente, parásito y odioso, tienen su contrapartida en la figura de Ramón Villaamil, el protagonista de Miau, un funcionario que es todo lo opuesto y cuyo trágico final nos indica la pesimista idea que Pérez Galdós tenía de la Administración española de su época.

    Con esta estampa bicentanaria a cuestas, el funcionario entra con muy mal pie en la percepción colectiva, está claro: ¿cómo hacer ver a la gente que esto es un tópico tan infundado como que los españoles somos todos toreros o los chinos son todos iguales? Complicada tarea. 

    En el año 1999 me compré un coche. Una tarde fui con mi hijo -que tenía once años- a verlo y el vendedor nos llevó a dar una vuelta con uno igual para probarlo. La radio iba encendida y no recuerdo muy bien de qué iba la cosa, pero el caso es que estaban entrevistando a alguien que era funcionario y, por algo que dijo, nuestro amable comercial comentó:

    -Ganará un sueldecillo de 250.000 pesetas.

    Mi hijo, que conocía mi condición de funcionario, me miró. Cuando salimos del concesionario, me preguntó:

    -Papá, ¿tú cuánto ganas?

    -250.000 pesetas.

    Prudente como era el chaval, se quedó callado, así que me tocó adivinarle los pensamientos.

    -Sí, hijo, es un poco gilipollas, pero no es mal muchacho y nos deja el coche a muy buen precio.

    Tres o cuatro años después, hablando un día con un compañero de instituto, me contó que estaba hasta las narices de su cuñado (juro que no estoy inventando), porque no hacía más que cachondearse de él por lo poco que ganaba con tanta carrera y tanto bla, bla, bla. 

    Pasó un poquito el tiempo y en 2008 empezó a manifestarse la crisis que Zapatero aún negaba pero que a partir de 2010 ya se hizo incontestable y tuvo siquiera el mérito de sacarlo a él del gobierno. Mucha gente perdió su empleo; muchos que tenían una cualificación mediocre que, favorecida por el ladrillazo, les había llevado a ingresos que ni en sus mejores sueños habrían imaginado, perdieron repentinamente esos eldorados laborales; bastantes españoles -unos por mala suerte, pero también algunos por malos calculadores- se quedaron dramáticamente colgados de la brocha con unas hipotecas de espanto a medio pagar; los canallas de la banca que se las habían colocado les colgaron el muerto de forma inmisericorde y los llevaron a la ruina; esos mismos canallas, que se habían hecho de oro en connivencia con la hornada de políticos más corrupta de nuesta democracia, quedaron bajo el foco como los artífices de la ruina del país (Bankia, el derrumbe de las cajas, las tarjetas black, los blindajes de los ejecutivos, las preferentes, el rescate a la banca..., ¿os acordáis?, no hace tanto); el concesionario donde me compré el coche en 1999 cerró; miles de agencias inmobiliarias fueron por el mismo camino; el cuñado de mi compañero, que tenía un Jaguar y era tan imbécil que, con casi cincuenta años, tenía una colección de camisetas de fútbol de esas que valen tres euros y te venden por sesenta, se quedó en la ruina, ¡lástima no haber estudiado un poco, así a lo mejor habría leído la fábula de la cigarra y la hormiga! Etcétera. 

    ¿Qué ocurrió entonces con esos pringados de funcionarios que ganaban "sueldecillos" de 250.000 pesetas o eran ridículos infelices que habían quemado su juventud sacándose estúpidas carreras que desembocaban en ingresos de 💩?  Pues, sencillamente, que, de ser los gilipollas de la película, los inútiles y los risibles perdedores, nos convertimos en el paradigma de la perversión, los parásitos y los responsables del desastre, mejor dicho, no nos convertimos, sino que nos convirtieron los políticos, que buscaron con ello asignarnos el papel de chivo expiatorio de sus desmanes, su incompetencia, su irresponsabilidad y sus corrupción. Auxiliados por los medios, esa artillería pesada mercenaria que casualmente está siempre del lado del que manda, literalmente nos crucificaron, lo sé muy bien porque entonces me batí el cobre en foros de muchos periódicos y ni os imagináis la basura y el encono que me encontré allí, ya fuera de cosecha propia de algunos miserables o ya azuzados por los propios medios o por figuras políticas de todo el supuesto espectro español, y digo "supuesto" porque entonces vi más claro que nunca que en realidad eran todos lo mismo: corrupción, parasitismo e incompetencia. En la nota 1 os dejo enlaces a algunos artículos míos de aquella época.

FONDO DE LA CUESTIÓN

    Dejo de hacer historia y voy al grano. Creo que no soy el único que barrunta la explosión de una crisis parecida a la de 2007, por una serie de síntomas políticos, económicos y hasta bélicos en los que no voy a entrar porque son patentes. De hecho, algunos diréis con razón que YA estamos en crisis, porque, desde la inflación o la delicada situación de la vivienda hasta la guerra de Ucrania, pasando por la paradisiaca coyuntura política española, aquí todo son señales alarmantes, pero a eso es a lo que me refiero, a que da la sensación de que lo peor aún no ha llegado y de que cualquier día se produce un estallido que dejará la crisis de 2010 a la altura de Aquí no hay quien viva. En esta situación de precrisis, un síntoma inequívoco es que algunos ya van señalando "culpables" y, exactamente igual que hace diez años, el colectivo funcionarial va a estar entre los elegidos. Los indicios están siendo los mismos: ese comentario que los señala como parásitos inútiles, ese artículo que los acusa de representar una carga... Publica hoy Jesús Cacho -que no es nuevo en esto- en Vozpópuli un artículo titulado Unos presupuestos indecentes, que dice estas cosas:

     Vivimos en una injusta sociedad dual formada por dos grupos de personas: el constituido por "Empresarios y trabajadores sometidos a la competencia, cuyos ingresos dependen de lo que producen y de lo que los ciudadanos deciden libre y voluntariamente adquirir y pagar por ello", y el formado por "Políticos, empresarios y amigos del Gobierno, empleados públicos y liberados sindicales cuyos sueldos y privilegios -decididos por los políticos- son pagados obligatoriamente por los ciudadanos del primer grupo". El Gobierno Sánchez se ha dedicado plena y conscientemene a exacerbar esa maligna dualidad. 

    Si escribo este artículo no es por don Jesús Cacho (excelente periodista que cuando se pone ultraliberal tiene estos desbarres nada edificantes), sino porque, como ya habréis entendido, me conozco esta retórica y me da pavor, porque sé que articulitos como este son las primeras gotas de lo que acaba siendo una caza de brujas antifuncionarial como la que he descrito, calamitosa en todos los sentidos imaginables. La vomitiva y odiosa fobia al funcionario, insisto en ello, no fue ninguna broma, porque tuvo rasgos que recordaban a la segregación, repito lo que he dicho más arriba de que se azuzó a la opinión pública contra nosotros -yo estaba entonces en activo- cargándonos cosas gravísimas de las que no solo no éramos culpables, sino que además éramos tan víctimas como el que más; en ese contexto, se dijeron de nosotros cosas tremendas, y no solo en los foros, sino que conozco gente a la que se las dijeron cara a cara. A un amigo mío, saliendo un día de una manifestación con una de esas camisetas verdes en favor de la enseñanza pública, se le acercó un energúmeno y así sin más le llamó hijo de puta, en presencia de sus hijos pequeños, que le acompañaban. A nadie le cabe la menor duda de que episodios así se debieron al señalamiento al que nos habían sometido políticos catastróficos como Zapatero, Aguirre y otros de su cuerda, bastante antiejemplar. ¿Le gustaría al señor Cacho pasar por un trago así? 

    Entiendo que no, así que le pediría seriedad. En la España actual, somos muchos los que estamos que trinamos contra Sánchez, así que está muy feo que mezcle a los empleados públicos en sus planes con esa frase final de la cita de más arriba, tan ambigua. Nada de ambiguo tiene, en cambio, lo que la precede, una división de la sociedad tan maniquea como simplista que debería avergonzar a un profesional de su categoría: esos buenos que pagan y esos malos que los parasitan. Es verdad que en las sociedades existen gobernantes corruptos y amiguetes o chorizos que se arriman a ellos para vampirizar el dinero público, pero es una vileza meter en este saco a los empleados públicos, porque este honesto colectivo se gana la vida de manera muy digna con su trabajo y su servicio a la sociedad, como en decenas de ocasiones les tuve que recordar hace unos años a unos cuantos patanes, ¿va a ponerse un periodista de la categoría de Jesús Cacho a la altura de tan penosa fauna? Y no es verdad que les paguen solo esos angélicos ciudadanos del primer grupo de la pueril división que se monta, pues sus sueldos salen de los ingresos estatales, una caja que tiene bastantes más entradas -entre ellas, los impuestos de los propios empleados públicos-, como debería saber alguien que se atreve a escribir en la prensa artículos sobre economía. 

    Los empleados públicos, además, también producen cosas, no son los mangantes ni los zánganos improductivos que se colige del artículo de don Jesús. En una sociedad avanzada como la nuestra, producen de forma exclusiva esos servicios que nos convierten pecisamente en eso, en países en los que da gusto vivir: la organización y funcionamiento de Estados civilizados, y no de esos Estados fallidos de los que a menudo abomina el señor Cacho, la construcción de obras públicas, la atención médica, la seguridad ciudadana, la defensa nacional, la justicia, la educación... ¿Qué 💩 de país sería este si no hubiera un sólido sector público sacándolo adelante? ¿Por qué hace don Jesús demagogia barata con cosas tan serias? Por tanto, pagar a los que producen esos importantes bienes es un dignísimo gasto, no un dispendio vergonzante, como parecen pensar él o la señora Gomendio, de ingrato recuerdo para la enseñanza. Piense, además, estas dos cosas: primera, que, en un país como Dios manda, ciertos servicios, tales como la justicia, la defensa o la policía, solo pueden estar en manos del sector público; segunda, esta paradoja: imagine, por ejemplo, un médico que ejerce la medicina privada y otro que trabaja en la pública: a la luz de su frase, el primero sería uno de esos divinales ciudadanos que nos dan de comer a todos, mientras que el segundo sería un privilegiado improductivo que le explota. ¿No le parece que algo falla? ¿Tan idiotas nos cree como para venirnos con ese camelo? No estamos en 1837 ni en 1880, señor Cacho, años que además, como ya he dicho, tampoco se puedan explicar con simpleza, sino en 2022, y ahora el sector público español goza de una merecida buena fama. 

    Este artículo es una llamada de atención para los ciudadanos sensatos y, muy particularmente, para los que sean empleados públicos; si finalmente se desata una crisis, como ya pasó hace algunos años, van a arreciar este tipo de ataques miserables contra el sector público, os lo aviso desde este momento. Mi experiencia me enseña además que son muy del gusto predador de la derecha más neoliberal, ala del PP con cuyos planteamientos a menudo coincide el Señor Cacho, así que me pregunto si este es el programa que nos van a vender y si con esta moto piensan ganarle a Sánchez. Mal camino, porque en España los empleados públicos son más de dos millones y los ciudadanos que creen en la conveniencia de un sólido sector público que los ampare, muchísimos más, ¡menuda sangría de votos!   


1. La caza al funcionario en la crisis de 2008. Rebuscando en aquellos años, veo que las cosas habrían cambiado muy poco si no hubiera sido por el órdago separatista, o sea, que hemos empeorado bastante, quién lo hubiera imaginado.

-Los privilegiados son otros: La garita del guachimán: Los privilegiados son otros (papabloblog.blogspot.com).

-Aguirre y las camisetas verdes: La garita del guachimán: Ahondando en la estupidez... y en la indignidad (papabloblog.blogspot.com).

-Beteta: enlaces perdidos La garita del guachimán: Otro listillo que va de genio a costa de los funcionarios (papabloblog.blogspot.com) y cafelines La garita del guachimán: El Índice Cafelín (papabloblog.blogspot.com).

-Indecentes, de Ernesto Ekáizer, una excelente disección de la crisis de 2010. Las medidas draconianas de la UE con Zapatero las redactó MAFO. INDECENTES | ERNESTO EKAIZER | Casa del Libro.

-Queridos funcionarios. Antológico. La puñalada de un esbirro y el paradigma de la lapidación que se vendió: Queridos funcionarios | Guantánamo | Blogs | elmundo.es.

-Francisco Granados, el que nos llamó obscenos:  La garita del guachimán: Como muchos sospechábamos, el obsceno era él (papabloblog.blogspot.com).

-Leña al funcionario:  La garita del guachimán: Leña al funcionario (para variar) (papabloblog.blogspot.com).

-Aguirre y la infamia de las 20 horas:  Aguirre, a los docentes: "La mayoría de los madrileños trabaja más de 20 horas" | Universidades | EL PAÍS (elpais.com).

-Montserrat Gomendio y el "desvío" de fondos: La garita del guachimán: Gomendio ataca de nuevo (papabloblog.blogspot.com).

viernes, 27 de mayo de 2022

Una medida gilipollas en un país de gilipollas

  A veces uno ve cosas que le hacen preguntarse: ¿pero qué me habrán echao en el desyuno? Me entero por ABC de que la Generalidad valenciana ha cambiado la fecha de un examen de oposición por las creencias religiosas de una adventista. Parece ser que a la señora su religión le prohíbe trabajar en domingo, así que pidió que se cambiase la fecha por ella solita y así que lo ha hecho la Generalidad, con el consiguiente perjuicio para centenenares de opositores que ya tenían organizados sus planes con arreglo a la fecha de la primera convocatoria y su también consiguiente indignación, que me temo que no solo se deberá al asunto de los planes, ya que más de uno percibirá también la incongruencia y la estupidez de gobernar con estos criterios. No obstante y para mi asombro, si he de creer lo que cuenta ABC -y no hay la menor razón para no hacerlo- esta medida se ha tomado al amparo de una ley, os reproduzco el párrafo en que lo explica el periódico:

    Los magistrados aplican a este caso el artículo 12.3 de la Ley 24/1992 por la que se aprueba el Acuerdo de Cooperación del Estado con la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas, que prevé que los exámenes, oposiciones o pruebas selectivas convocadas para el ingreso en las Administraciones Públicas puedan ser señalados en una fecha alternativa para los fieles de dichas iglesias "cuando no haya causa motivada que lo impida".

    La preguna es: ¿de verdad la sensación de que los señores evangélicos pueden determinar las fechas para las oposiciones estatales no es suficiente motivación? Aunque me temo que lo que pasa es otra cosa: que esa ley, al menos en ese artículo, es una chapuza, una concesión excesiva a creencias particulares, y habría que cambiarla.  Cada vez me caben menos dudas: estamos en un país de gilipollas, gobernado por una letal mezcla de malvados y gilipollas y, por lo que cuenta esta noticia, regido por leyes gilipollas. Así nos va. Os voy a contar una pequeña anécdota que, aunque ya la he contado otras veces, ahora viene muy al caso. Cuando estaba en activo, vino un día la madre de un alumno a decirme que le cambiara cierta lectura, porque contravenía las creencias de la iglesia -iglesia que a mi juicio y al de gente más experta es una secta- a la que ella pertenecía. Le respondí que la lectura estaba  programada para todos los alumnos del curso (un 3º de ESO), que era muy adecuada para ese nivel, que no tenía nada indecente ni ofensivo y que no se podían hacer programaciones a la carta, así que el cambio no procedía. Reaccionó mal, e incluso llegó a denunciarme ante la inspección, la cual dictaminó a mi favor, con lo que no hubo cambio. Si un simple profesor de instituto pudo rechazar esta petición viciosa, no me creo eso de que la Generalidad valenciana no haya podido obrar igual, así que me quedo con la duda acerca de las razones de su lamentable error: molicie, ocultos amiguismos, incompetencia, pusilanimidad, ignorancia, desprecio por las leyes y la ciudadanía, fe ciega y aberrante en los derechos de las minorías... Cualquiera sabe si una de estas, todas u otras que quizás deberían aclarar.

    De cualquier modo, decisiones como la que la Generalidad valenciana ha tomado en este caso favorecen el lobbysmo y los privilegios a colectivos minoritarios pero bien organizados, males que hoy están haciendo mucho daño a nuestra sociedad y son el camino hacia el degobierno, aunque esto último, si se mira bien y dada la composición del Gobierno valenciano, para ellos debe de ser más motivo de gozo que de preocupación.


sábado, 8 de mayo de 2021

Miquel Iceta y el acceso a la función pública

     El pasado 22 de abril, Miquel Iceta, ministro de Administración Territorial y Función Pública, compareció en el Senado para explicar algunos proyectos inmediatos acerca de esta última. Entre esos proyectos, aparte de deslizar la desafortunada afirmación de que en nuestro Estado "las técnicas federales son la mejor guía para solucionar los problemas", incluyó un Plan de Captación de Talento que sembró mucha inquietud, ya que, bajo esa  etiqueta, que no es más que el pretencioso nombre que le ha puesto a la selección de funcionarios, se ocultaban indicios de que pretende imponer procedimientos de ingreso más fáciles. 

    La verdad es que resulta bastante tediosa esa insistencia de los políticos en la pirotecnia verbal vana. ¿A qué viene eso de llamar captación de talento a la selección de personal de toda la vida? ¿Por qué se ha decantado Iceta precisamente por ese titulito para su plan? ¿Acaso presupone que los sistemas vigentes hasta ahora están destinados a captar la mediocridad? De ser así, estaría insinuando que esta impera entre los actuales millones de servidores públicos -que tendrían derecho a sentirse ofendidos-, pero podemos estar tranquilos los españoles, porque ese dislate él y su Gobierno, en un nuevo alarde de coherencia, lo van a remediar poniendo pruebas más fáciles. Esta tendencia a la mistificación y a vender como novedosa maravilla lo que se cae por su propio peso que vemos ya en el título de la presentación permanece en todo su desarrollo. Empecemos por estas palabras:

    El ministro ha facilitado datos que justifican la necesidad de incorporar el talento joven: en 10 años, el 51% del personal de la AGE se habrá jubilado y apenas el 12% del personal tiene hoy menos de 40 años. 

    ¡Pues claro!, las plantillas envejecen y hay que renovarlas, eso se ha hecho siempre y para ello se ha buscado siempre a los  aspirantes más capacitados. ¿Qué novedad hay aquí? ¿La de añadir el término "talento" como concesión a la demagogia y al halago? Hojarasca verbal, falsificación, repito, dos de los vicios del zapaterismo que el sanchismo ha heredado con toda naturalidad.  Y en cuanto a lo de los menores de 40 años, es un mero dato objetivo que no es ni bueno ni malo, salvo si uno padece aquella enfermiza efebocracia que caracterizaba al zapaterismo, ¿será también el caso de Iceta? A la hora de concretar su replanteamiento de los mecanismos de selección, ha señalado que busca perfiles que tengan vocación real de servicio público, una nueva perogrullada, porque ¿qué otra cosa se puede buscar en alguien que aspira a ser funcionario? Pero esta vaciedad tiene su calado y no creamos que es bienintencionda, porque tiene su modelo en los disparates que en su día dijo Isabel Celaa cuando le tocó hablar de la selección del profesorado. Tiene además las mismas motivaciones torcidas; cuando la ministra de educación quiso defender la eliminación del actual sistema de oposiciones, se apuntó sin pestañear a unas tesis tan falsas como miserables del pedagogismo de las que se infería que con el sistema de oposición no se seleccionaba ni a los más capacitados ni a los más inclinados hacia la enseñanza, cosa que sí se conseguiría al parecer, con los disparates que ellos proponen. Las mismas trampas y desprecios a los profesionales, como se ve, pero, lamentablemente, este no es el único paralelismo que existe entre lo que está ya muy arraigado en la educación y lo que ahora pretende Iceta. 

    Luego ha añadido que "necesitamos un acceso a la función pública en el que se tenga más en cuenta la capacidad y la aptitud y menos la habilidad memorística", afirmación para la que encuentro algún desarrollo en una noticia de "El Mundo", con explicaciones no sé si del propio ministro o de su gabinete. Sostienen que el alto contenido en pruebas memorísticas presente en las oposiciones las hace poco atractivas para los jóvenes universitarios (descarado embuste que desmentiría la alta afluencia de aspirantes a cualquier convocatoria), lo cual vinculan con el hecho de que estén acostumbrados a un sistema educativo que "se focaliza cada vez más en la adquisición y desarrollo de competencias genéricas, críticas y creativas". A esta menestra de sinrazones vendidas como razones le colocan este colofón: que la fuga del talento ante tanta dureza hace que, en las oposiciones libres a los cuerpos superiores, se cubra menos del 70% de las plazas. 

    Y se quedan tan anchos. ¿No debería el cruce de estos síntomas, en lugar de llevarnos a suavizar los procesos selectivos para la función pública, hacernos pensar que quizás tengamos un sistema educativo deficiente? Los que llevamos años batallando dentro de la escuela contra la vergonzosa cruzada contra el conocimiento y el esfuerzo nos conocemos ya muy bien la retórica de los que la impulsan, por lo cual estamos al cabo de la calle sobre esto: los ataques a lo memorístico y a la memoria no son más que un arma usada de forma artera. A lo largo de un proceso que tiene al menos medio siglo, los defensores de las peores propuestas educativas, esos que han impuesto en España un sistema demencial, primero la desprestigiaron con los procedimientos que no voy a repetir aquí, para luego convertirla en arma fácil contra toda propuesta educativa seria -contraria por tanto a sus espejismos-, esas que requieren estudio, esfuerzo y memoria. Que ahora, después de haber dañado gravemente a nuestra enseñanza, sus cómplices actuales en la Administración utilicen el desastre que ellos han perpetrado como justificación para hacerlo extensivo a los sistemas de selección de empleados públicos es el cínico remate de una aberración. Si de nuestras universidades salen demasiados titulados que aborrecen la memoria (o sea, el conocimiento y el estudio) y por tanto mal preparados, ello no debería inducirnos a seguir demonizando a tan esencial capacidad humana, sino a liquidar un sistema que deja a demasiados alumnos con una formación deficiente. Por otra parte, entre las falsedades que repite sin cesar el pedagogismo está esa de oponer memoria a creatividad, sentido crítico y mil virtudes más, pero ninguna de ellas está ausente en esos buenos estudiantes que utilizan su memoria para aprender, mientras que, por el contrario, la presuposición de que en los demás van a surgir por arte de magia del aprender a aprender y demás pamplinas es una pura estafa. El estudio no atrofia el surgimiento de otras virtudes, sino que lo potencia. Sería una atrocidad que el aberrante sistema logsiano, esa malcrianza que consiste en premiar a los alumnos por no hacer nada, lo trasladásemos a la selección de los servidores públicos, porque equivaldría a seleccionar a los peores, lo contrario de lo que hipócritamente predica Iceta. 

    El PSOE ya se cargó la educación, esperemos que ahora no se cargue la función pública. Es pronto para sacar conclusiones, porque Iceta ha anunciado que el plan lo presentará de forma más perfilada en septiembre, pero lo avanzado deja una pésima impresión, y eso que es poco. Esperemos que el documento final sea mejor o que el engendro que salga de este embrión nunca llegue a implantarse. 

domingo, 17 de diciembre de 2017

Reivindicaciones abusivas

   Me llega esta convocatoria para el próximo martes, promovida por los sindicatos de la izquierda educativa madrileña:
concentración
   Estas reivindicaciones de CCOO, UGT y STEM representan la constatación de que la maquinaria sindical del progresismo madrileño ha decidido ya sin ningún sonrojo lanzarse por el precipicio de la demagogia, el clientelismo y la falta de profesionalidad.
   Digo lo de la demagogia porque -como, por otra parte, suele ser habitual en los llamamientos de estas organizaciones- recurren al reprobable procedimiento de incluir en la tabla un punto que saben que puede interesar a mucha gente, pero por el cual en realidad luego no van a hacer el menor esfuerzo, y se ha puesto ahí solo para atraer a más gente o fingir que se hace más de lo que de verdad se hace. Me refiero, naturalmente, a lo de revertir los recortes: esta es una lucha que los sindicatos ya  abandonaron en el momento en el que tales recortes se impusieron, o sea, en 2011, cuando arrastraron al profesorado a una huelga absurda y planteada con el único propósito de que languideciera, huelga cuyos seguidores solo obtuvimos unos descuentos en nuestros sueldos: si ya cuando movilizarse tenía un sentido nos traicionaron, ¿quién se cree que ahora tengan pensado hacer algo serio?
   Digo lo del clientelismo porque esta concentración está al servicio de los intereses del colectivo que hoy en día hace más caso a los sindicatos, o sea, los interinos, ya que la única reivindicación que favorece nítidamente a alguien es esa de que se valore suficientemente la experiencia, de la que ellos serían los únicos que sacarían beneficio.
   Digo lo de la falta de profesionalidad porque las reivindicaciones segunda y cuarta, o sea, lo de que la fase de oposición no sea eliminatoria y lo de que no se amplíe el temario, están destinadas a suavizar los filtros de acceso, con lo que, si estos son menos rigurosos, podemos caer en el riesgo de acabar seleccionando a un profesorado no muy cualificado, lo que acabaría perjudicando a la excelencia y prestigio del colectivo, y, de rebote, a la calidad de la enseñanza y a la valoración de la escuela pública por parte de la sociedad. Desconozco los temarios, así que admito que tal vez sean ya razonables y, en consecuencia, sea muy lógico demandar que no se amplíen, pero de lo que no me cabe duda es de que eso de las pruebas no eliminatorias en la fase de oposición solo puede ser del gusto de los aspirantes menos preparados, cosa por completo inadmisible en un proceso selectivo.
   Y, desde luego, sumar la "valoración suficiente" (¡genial eufemismo!) de la experiencia con el convertir en no eliminatorias las fases de oposición equivale a decir escandalosamente esto: aquí solo entran los interinos. Sería convertir la oposición en un sucedáneo, un concurso de méritos encubierto. Quiero recordar que esto o algo parecido ya se hizo hace algunos años, con el resultado de una desventaja de quienes entraban sin experiencia tan sangrante que recibió un fuerte rechazo y hubo que quitarlo. Pasaron cosas como esta: gente con examen de 10 se quedó fuera mientras que gente con examen de 3 pero con muchos puntos por la experiencia conseguía plaza: ¿queremos que se repita una cosa así? Siempre he pensado que el sistema más justo es el de turno libre y restringido (que existió y se quitó no sé muy bien por qué), ya que con él no se daba la posibilidad de competencia desigual.
   Es muy legítimo que los sindicatos quieran defender los derechos de los interinos, pero ya no lo parece tanto el querer proteger esos intereses por delante de los derechos ajenos y de la calidad de la enseñanza. Es digno de aplauso el pretender reducir la temporalidad al 8%, pero los puntos de esta tabla parecen querer hacerlo de tal modo que quienes hoy son interinos queden en posición ventajosa para obtener las plazas que se generen: esto no es justo ni decente, sobre todo, tratándose de plazas de carácter público, cuyo acceso debería estar regido por el principio de igualdad de oportunidades. Es, por tanto, inadmisible que los sindicatos intenten presionar a la Administración para privilegiar a un determinado colectivo. A la larga, además, un sistema que no garantizase la selección de aspirantes debidamente cualificados, como sería el que se generaría con las reivindicaciones de esta tabla, redundaría en el ya mencionado descenso de la calidad de la enseñanza, que acabaría perjudicando a la escuela pública y a la propia sociedad. Los sindicatos no tienen el menor derecho a condicionar tales cosas. 

sábado, 15 de abril de 2017

Algunas observaciones sobre el pacto de los 250.000 interinos

   Hará un par de semanas, se firmó entre el Gobierno y los sindicatos CCOO, UGT y CSIF (1) un acuerdo que en general se ha presentado en los medios (2) como  una oferta de empleo que convertirá en funcionarios fijos a 250.000 interinos. El acuerdo ha sido recibido como una noticia excepcional (algún medio lo califica de histórico), pero ha generado cierta confusión y bastantes incógnitas. La confusión está principalmente en las cifras. En primer lugar, ni la Administración sabe exactamente cuántos interinos hay en España, aunque se calcula que están en torno a los 350.000; en segundo lugar, al menos los sindicatos no tienen muy claro a cuántas personas va a beneficiar esta medida, pues CSIF habla de 250.000, UGT, de casi 350.000 y CCOO, de entre 270.000 y 300.000. 
    El tiempo dirá a cuántas afectará exactamente, aunque seguro que no nos enteraremos, porque eso no lo van a ir publicando los periódicos. En todo caso, lo que más inquietud ha generado es esa coletilla que ha seguido siempre a la cifra de 250.000 plazas: que van a servir para convertir a interinos en funcionarios. Por indicación europea, el Gobierno español a lo que estaba obligado era a reducir la altísima tasa de temporalidad en la función pública de nuestro país, no a convertir en fijos a los que están ahora como temporales, que es lo que parecen haber entendido tanto el Gobierno como los sindicatos, es por tanto lo que han transmitido los medios, es lo que ha alegrado mucho a los que ahora son interinos, es lo que ha decepcionado a los que no lo son y tienen sus esperanzas puestas en las oposiciones y es lo que nos ha inquietado a los que creemos que los puestos públicos deben cubrirse respetando al máximo el principio de igualdad de oportunidades. Lo que todos nos tememos es que, aderezándolo debidamente en las convocatorias, se van a poner todos los elementos encaminados a que se queden los que están, y ello porque es esto lo que conviene a los que cortan el bacalao: el Gobierno (que quiere espantar al máximo el nubarrón de una millonada en indemnizaciones), los sindicatos (que en este asunto han obrado como los representantes de sus clientelas, o sea, los interinos que ya lo son) y los caudilletes de esos sitios donde el interino es el amiguete o el pariente que se pone a dedo, que no deben de ser pocos. Si al final es esto lo que ocurre, este proceso nacerá lastrado por una falta de limpieza y dejará en la cuneta a muchos que con lo único que cuentan es con su talento personal y sus derechos individuales, es decir, a esos que no tienen respaldos del poder o del grupo de presión. Dado que las democracias presumen de proteger los derechos individuales de los ciudadanos, la Administración e incluso el Gobierno deberían tomarse muy en serio que las convocatorias que emanen de este acuerdo garantizasen que se dieran las plazas a quienes más las merecieran, sean o no interinos en el momento actual. ¿Lo harán? Ya veremos. 
    Vengo ya a los apuntes finales. Una vez más, el PP ha dado muestra de su cinismo. ¿Os imagináis que un padre tacaño llevase a sus hijos medio desnudos y un buen día les comprase ropa y pretendiera por esto que le tomásemos por un padre ejemplar? Esto es ni más ni menos lo que ha hecho el Gobierno: cumplir con obligaciones que se llevaban escamoteando décadas y que él ha escamoteado todavía más y querer colgarse una medalla por ello. Y lo está presentando además como creación de empleo, cuando en realidad es dar otra categoría a empleo que ya estaba, increíble. Tampoco me sorprende el oportunismo de los sindicatos, que se han prestado a esta farsa del acuerdo para aparentar que hacen algo, cuando todos sabemos que llevan décadas mirando pasivamente cómo los funcionarios perdemos derechos, particularmente, desde 2010. Lo único que han hecho los sindicatos de la función pública desde 1988 ha sido convocar huelgas intermitentes completamente inútiles, que solo han servido para que se les descontasen días a los ingenuos que las secundaban. Y ahora salen con esto.
    Y la última, de verdad: me produce una enorme satisfacción ver que los funcionarios ya hemos dejado de ser una montonera sobredimensionada de parásitos odiosos: ahora resulta que servíamos para algo, que en España (como, por cierto, se ha sabido siempre) éramos incluso menos de los que haría falta, y que esa estabilidad por la que se ha llegado a injuriarnos era muy conveniente. Echad un vistazo a lo que decían en 2011 el PP, algunos de los medios que ahora echan las campanas al vuelo y la jauría de trolls que tienen distribuidos en la red.  

1.- El acuerdo en las páginas de los sindicatos: CCOO; UGT; CSIF.
2.- La oferta en diversos medios de comunicación: El confidencial; El Mundo; El País; El diario; La Razón.

domingo, 6 de marzo de 2016

Lo que Irene Rigau y la Generalitat debieron hacer y no hicieron

   Como sabéis, en la noche del pasado viernes cuatro de marzo, ocurrió en Barbastro un lamentable suceso en un control de carreteras, en el cual el guardia civil José Antonio Pérez perdió la vida por culpa de la criminal maniobra del conductor de un vehículo al que se había dado el alto, quien resultó ser un menor que ahora está detenido. El hecho es gravísimo y trágico y es de esperar que se esclarezca y se resuelva con justicia. En coherencia con su gravedad y con ser la víctima un servidor público que ha fallecido en el cumplimiento de sus obligaciones, a José Antonio Pérez se le ha enterrado hoy con todos los honores y el respaldo institucional que merecía. Al sepelio han acudido el presidente de la comunidad de Aragón, Javier Lambán, y el ministro del Interior en funciones, Jorge Fernández Díaz,  quienes, sin reparar en la condición del presunto culpable ni en ninguna otra consideración, han expresado su deseo de que se haga justicia y han manifestado su dolor por el suceso. El ministro, además, como máximo responsable del cuerpo al que pertenecía el fallecido, le ha impuesto la Cruz del Mérito de la Guardia Civil. Como debe ser: a José Antonio Pérez sus superiores jerárquicos le han reconocido de forma inmediata como víctima y como servidor público fallecido en el ejercicio de sus funciones.
   De manera inevitable, cuando hoy veía en la televisión las imágenes del entierro, he tenido que acordarme de Abel Martínez Oliva, cuya trágica muerte ocurrió el pasado 20 de abril. ¡Qué diferencia de trato! ¡De qué manera miserable y humillante ignoró la Generalitat al desafortunado profesor! ¿Cómo se le honró oficialmente, qué autoridades fueron a dar respaldo al entierro de este servidor público? Que yo sepa, ninguna; hasta donde se me alcanza, el alcalde de Lérida, Ángel Ros, pasó por casa de sus padres a ofrecerles su pésame y su apoyo, eso fue todo, ¡qué reconfortante, qué gran honor! Pero, ¿qué otra cosa podía esperarse, si ya cuando apenas hacía una hora que había muerto la consejera Irene Rigau lo ninguneó con su célebre e inicua frase: "Ha mort un professor, però hi ha una gran víctima, qué es el nen"? Ahí demostró su talla humana, su sentido de la justicia y su valía como gestora pública. Ya puede, si es que no lo ha hecho aún, tomar nota de un hecho terrible: dado que su gestión educativa fluctuó entre la nada  y la absoluta miseria, es muy probable que pase a la historia por este episodio y  por esa frase; si tiene un asomo de conciencia, me temo que no lo va a llevar bien. Otro tanto ocurrió con la Generalitat: el único reconocimiento que se concedió a Abel Martínez fue la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio, importante condecoración, pero del Gobierno nacional, y tengamos en cuenta que en Cataluña las competencias educativas las tiene el Gobierno autonómico, o sea, la Generalitat, que sale muy mal parada en esta comparación que se me ha ocurrido. No es buen gobierno el que da la espalda a las personas y en asuntos tan trágicos.

sábado, 5 de septiembre de 2015

Leña al funcionario (para variar)

   Como cualquiera podía imaginar y como verbalicé (¡qué fashion soy!) en mi artículo sobre algo que dijo un día González Pons y en algún otro sitio, la estrategia del PP para esta legislatura iba a ser empezar arrancándonos la piel a tiras para ir poco a poco soltando la mano hasta llegar a los últimos meses, en los que se iban a prodigar los guiños, las sonrisas, los mimos, las palmaditas en la espalda e incluso -como decía un chiste de Eugenio- algún tortellet para los domingos. Si con alguien ha seguido puntualmente este guión, ha sido con los funcionarios, el último capítulo, la devolución de otro 25% de la paga extra que el Gobierno nos arrancó por su santa voluntad en 2012, además de los "moscosos" y "canosos" que todavía no había devuelto. Como siempre que hablo de este tema, quiero dejar constancia de algunos extremos:
   -Que los "moscosos" y los "canosos" no afectaban para nada ni al cumplimiento del servicio ni al gasto, ya que los funcionarios que se los toman (cosa que no es posible para todos) no son sustituidos y además las tareas que dejan pendientes, en sus días de ausencia, son realizadas por sus compañeros. Tampoco está de más recordar que esos días se concedieron a los funcionarios en sustitución de subidas salariales, luego quitárselos ha sido como quitarles dinero, además de traicionar un compromiso, cosa que al PP no parece disgustarle. Conclusión: suprimir esos días fue un acto aberrante, injusto e inútil para la sociedad, aunque supongo que útil para la demagogia pepera. 
   -Que todavía quedan muchas cosas por devolver, tales como el restante 50% de la paga, la rebaja del 5% e incluso más perpetrada por el inestimable Zapatero y los derechos y puestos de trabajo recortados aquí y allá en Sanidad y Educación, recortes estos que, además, han redundado en un empeoramiento del servicio público.
    Una vez dicho todo esto, quisiera hacer algunas observaciones en torno al tratamiento que esta medida ha suscitado en diferentes medios políticos, informativos y económicos. 
   Hace hincapié ABC al presentar la medida en que los 252 millones de euros que supone se obtendrán a través de un crédito extraordinario. Desconozco exactamente las intenciones de esa focalización sobre el asunto del crédito, aunque me temo que son tan poco sostenibles como el ensalzar demagógicamente el supuesto esfuerzo del Gobierno y hacer que los funcionarios nos sintamos un poquito en deuda, cosa absurda además de inicua: de alguna parte tendrá que salir el dinero, como para todo, y, desde luego, no tenemos para nada que avergonzarnos de que se nos pague el dinero que nos hemos ganado con nuestro trabajo y encima se nos arrebató.
    En la primera página de su edición en papel, "El País" introduce la noticia bajo este titular (que no aparece en la versión digital): El Gobierno premia a los funcionarios cerca de las elecciones. ¿Premia? ¿Desde cuándo devolverle a alguien lo que se le ha quitado es premiarle? El titular es bastante desafortunado, pero se queda en nada comparado con la postura mostrada por la portavoz del PSOE, que se manifiesta de una manera tan torpe que parece que le molesta no solo el oportunismo implícito en la medida, sino la propia medida. El PSOE no está fino, como demuestran mil cosas, como esta o su estúpida e inoportuna reacción acerca del catalán en Aragón: ¿cómo acabará?  
    La palma de la demagogia, sin embargo, se la adjudica "El Mundo". Ya en primera plana, titula: Uno de cada 4 euros de los presupuestos es para pagar los salarios públicos. O yo soy muy suspicaz o lo que subliminalmente pretende el diario dirigido por don David Jiménez es que, al primer golpe de vista, el lector exclame escandalizado: "¡Pues sí que nos salen caros los funcionarios!", lo cual puede que sea cierto, aunque no perdamos de vista que, en ese inmenso colectivo, están las personas que gestionan el funcionamiento de los ministerios, la seguridad de las calles, la salud, la limpieza, la educación y guarda de nuestros hijos, el apagar los incendios, el custodiar nuestras costas y otras mil tareas cruciales que sería prolijo enumerar, pero es que además la noticia de "El Mundo" va bastante más lejos y creo que debería leerla entera todo aquel que quisiera saber exactamente cómo es una vil manipulación informativa. ¿Por qué digo esto? Porque así vería que, en lo que llama "salarios públicos", basándose en un estudio que manejan la OCDE y el Círculo de Empresarios, mezcla los siguientes ingredientes: funcionarios, personal laboral, empleados de las empresas públicas, esa plaga que conocemos como asesores y altos cargos políticos. Esto es jugar muy sucio con la confusión: si estamos hablando de funcionarios, no podemos decir que nos salen muy caros y luego contar como tales a colectivos que nada tienen que ver con ellos. Todos sabemos lo que son los asesores: el gran coladero con el que los partidos políticos colocan a los suyos con pingües sueldos (que pagamos entre todos) por no hacer nada y sin demostrar mérito alguno.  Lo que son las empresas públicas, por su parte, un gravísimo problema político y económico, es algo parecido: un procedimiento absolutamente opaco y corrupto de extender el clientelismo y derivar el dinero público hacia favorecidos, todos ellos, naturalmente, empresarios. Asesores y empresas públicas son incluso adversarios de los funcionarios, porque parasitan sus lícitas tareas o parte de ellas, así que no deben confundirse deliberadamente con lo que somos nosotros, salvo que uno quiera mentir de manera repulsiva para defender oscuros intereses, en este caso, los de la OCDE y el Círculo de Empresarios. 
   Nada, pues, nuevo bajo el sol: populismo barato a base de apalear al funcionario. Resulta curiosa una coincidencia: en las versiones en papel tanto de "El Mundo" como de "El País", junto a la noticia que nos ocupa viene esta otra: en 2013, el fraude del IVA (en su práctica totalidad, cosa de empresarios) supuso algo más de 12.000 millones de euros, esto sí que es intolerable, no lo que cuesten o dejen de costar los salarios de un colectivo que se los gana con su trabajo. Sin embargo, parece que sigue siendo rentable disparar contra el funcionario, aunque sea a base de inexactitudes y mentiras y haciendo omisión de lo que en justicia le corresponde a cada cual. Mal asunto que los tres periódicos señeros de nuestro país tropiecen en la misma piedra, menospreciando una vez más a millones de personas cuya labor es indispensable para que los servicios públicos funcionen. Sus salarios cuestan miles de millones, de acuerdo, pero ¿acaso quieren ABC, "El Mundo" y "El País" que trabajen por la cara o por una miseria, o que se les arranque impune y unilateralmente parte de su sueldo? De la OCDE y del Círculo de Empresarios era esperable, pero de medios de comunicación pretendidamente serios...

sábado, 18 de julio de 2015

Carantoñas a los funcionarios

   Muchos nos lo calamos desde el principio y vuestro amigo el guachimán lo ha dicho unas cuantas veces: una vez ganadas las elecciones de 2011, con respecto a los funcionarios, la política del PP iba a ser quitarnos hasta la ropa interior en los dos primeros años  de la legislatura e ir devolviéndonos poco a poco lo que les pareciera oportuno en los dos últimos, especialmente en 2015, para que pensásemos: "¡Qué buenos chicos son estos peperos, cuántas cosas nos dan!" y les votásemos, ya que, en broma en broma, los dos millones de votos que suponemos pueden dar o quitar mayorías y gobiernos. Esto se ha cumplido a rajatabla, el último capítulo lo tenemos en el reciente anuncio hecho por Cristóbal Montoro de que se van a devolver las percepciones recortadas y los "moscosos" arrebatados. Resulta ofensiva semejante política, ya que es una forma muy burda de tomarnos por idiotas, y habrá que insistir en lo que he dicho siempre: señor Montoro, no cuela: lo que ustedes han hecho es como si un fulano me robase hoy el coche y dentro de tres meses viniera a devolvérmelo y pretendiera que, por hacerme semejante "favor", me lo comiera a besos y abrazos. Dicho esto, habrá que hacer algunas puntualizaciones más: 
   -Los abusos de que fuimos víctimas los funcionarios se hicieron con el pretexto de que eran necesarios para cubrir los agujeros provocados por la crisis,  lo que (reconozco que esto ya lo he dicho mil veces) fue una flagrante injusticia, ya que nosotros no éramos para nada culpables de una crisis producida por la corrupción (en la que está muy pringado el PP), los abusos de la banca, el fraude fiscal, la economía sumergida o la demencial política económica de este país, basada sobre todo en pilares especulativos.
   -Aparte de la injusticia, esa justificación era mera demagogia, como prueba el caso de la retirada de los "moscosos", ya que estos tienen una influencia cero en la economía del país, pues, cuando un funcionario se toma un "moscoso", ni se contrata a un sustituto ni se toma medida alguna que suponga gasto. No es ocioso repetir otra cosa: que quitar los "moscosos" fue además un abuso indecente y una flagrante injusticia sobre injusticia, pues este supuesto privilegio de los funcionarios es, como muchos otros, una compensación concedida a cambio de contenciones salariales, la cual se pactó en su día con el ministro que le dio nombre. Pero esta repugnante y lesiva traición  a un pacto no debe extrañarnos en el PP, partido que acostumbra a hacer felonías de este tipo, como se ha visto en las ayudas a las energías renovables, los sexenios de los profesores en Madrid o las vacaciones de julio de los profesores en Valencia.  
   -Por si esto fuera poco, el Gobierno ha tenido la falta de sensibilidad (por otra parte, esperable en un partido que ha gobernado a castañazo limpio) de poner como negociador a Antonio Beteta, un componente más de esa legión de ineptos que se pegan la gran vida como políticos, el cual,  hace ahora algo más de tres años y en unas circunstancias delicadas para los funcionarios, se apunto a la alegre moda de zarandearnos con unas estupideces relativas al cafelito y el periódico. 
   -Ítem más: esas circunstancias delicadas para los funcionarios de las que hablo en el punto anterior consistieron concretamente en un auténtico linchamiento social que padecimos por aquellos años, linchamiento que, como habréis visto en el enlace, fue ardorosamente impulsado por muchos políticos (entre ellos, el señor Beteta, claro), los cuales exhibieron su catadura moral usándonos como cabeza de turco y señuelo para tapar sus culpas: ¿cómo piensa el PP desagraviarnos por toda la mierda (con perdón) que muy a propósito nos echó encima por aquellos días? No es tarea fácil.
    -Otra cosa que no podrán devolvernos es una buena parte del dinero no cobrado, y aquí incluyo lo que se nos birló con la reducción salarial del inefable Zapatero, otra buena pata para un banco.
   -Conclusión: señores del PP: devuélvannos lo que legítimamente nos corresponde y ustedes nos arrancaron y no esperen compensaciones que no merecen. Ustedes nos castigaron con sus abusos y ahora nosotros tenemos la opción de ejercer uno de los pocos derechos que conservamos los ciudadanos: castigarles nosotros también sometiéndoles a eso que se llama voto de castigo, correctivo que se aplica a quienes lo hacen mal en política y del que ustedes se han hecho indiscutibles merecedores. En política, cuando uno deja el camino sembrado de tumbas, se arriesga a que en las siguientes elecciones los muertos resuciten, así que me temo que al PP, allá por noviembre, se le va a echar encima un auténtico juicio final.

domingo, 15 de febrero de 2015

Los sobresueldos en CCOO de banca

   Hoy viene en "El País" la noticia de que los delegados sindicales de CCOO en el sector de banca han recibido en los últimos cinco años 3'7 millones de euros en sobresueldos pagados por las propias entidades frente a las que defendían los derechos de los trabajadores. Aparte de esto, Comfia (nombre de la federación de banca de CCOO) recibió entre 2008 y 2012 una cantidad de 4'98 millones en ayudas directas y 3'38 por asistencia de los delegados sindicales a consejos de administración. Os recomiendo la lectura en profundidad de la noticia, en la que hay abundancia de gráficos y datos, pero os entresaco algunos significativos:
   -Entre 2008 y  2012, en plena crisis, el sector bancario perdió más de 30.000 empleos.
   -En ese mismo periodo, Comfia aumentó su patrimonio de 7'6 millones a 12'1.
   -Los beneficiarios de estos complementos salariales fueron unas cien personas o algunas más, en su mayoría, de la ejecutiva estatal y la federación de Madrid. Las aportaciones totales recibidas por los mayores  beneficiarios oscilan entre los 54.269 euros y los 92.301. 
   -Comfia sostiene que los complementos son legales y justos.
   
   Pienso que difícilmente se podrá ejercer una reividindicación sindical seria cuando te dejas tratar tan bien por la patronal que debería ser la parte contraria. En el sector que me toca, la educación, hemos visto algo parecido: a base de liberaciones y fondos a través de cursos, la Administración, controlada por los distintos partidos en el poder, domesticó hace mucho tiempo a los sindicatos. El resultado está a la vista: el profesorado ha quedado indefenso y está siendo víctima de injusticias de todo tipo: rebajas salariales, aumento de horas lectivas, brutales pérdidas en puestos de trabajo, empeoramiento de las condiciones de trabajo, indefensión ante ataques externos... Al final, los porpios sindicatos han sido también víctimas de esto, ya que esa Administración que los manipuló, ahora, una vez han perdido la credibilidad del colectivo, los ha arrinconado y apenas les hace caso. También el modelo sindical está corrompido y ha tenido su parte en este desastre. A veces, uno mira el panorama y le da la sensación de hallarse ante el paisaje que queda después de un terremoto.  

viernes, 10 de mayo de 2013

Todo lo que era sólido

   Todo lo que era sólido es el último libro de Antonio Muñoz Molina y empezaré por decir que su lectura me parece muy recomendable. El propósito del autor es bucear en el recuerdo de lo que fue España en los años enloquecidos del crecimiento económico desbocado, la corrupción galopante, el despilfarro demencial y la especulación sin freno para dejar un retrato de los errores, la irresponsabilidad y los abusos que nos acabaron arrojando a la crisis actual. Consciente de que la memoria humana es poco fiable, Muñoz Molina construye con su libro un testimonio más resistente al paso del tiempo y a las traiciones del olvido o la involuntaria modificación, el cual pueda servir de advertencia a generaciones futuras o de refresco fiel y veraz a las actuales. Los documentos con que construye este relato los extrae de su propia experiencia y de un paciente rastreo en los periódicos publicados entre 2007 y 2012.  El caudal de episodios, noticias y reflexiones que nos deja el autor es sabroso y significativo. Muy particularmente he disfrutado con el relato de algunas vivencias personales relacionadas con su contacto con la clase política. El sarcasmo que despliega Muñoz Molina con esos políticos que se iban a "meter ruido en Nueva York", me ha hecho llegar a la carcajada -un poco triste, la verdad-, pero no solo ha sido en estos pasajes, porque el libro es de lectura fácil y agradable en general. Os transcribo aquí una cita que refleja su espíritu:
   No importaba nada. No importaba la diferencia entre la verdad y la mentira, ni el grado de exactitud o de error en el relato de los hechos. Sin haber llegado del todo a la modernidad nos convertimos en un país postmoderno en el que la distracción o el cinismo adquirían la risueña legitimidad de la equivalencia entre los discursos y los valores, entre la realidad y las apariencias, entre el capricho y el conocimiento.
   De manera quizás no muy sistematizada, otra cosa que hace Muñoz Molina es proponer una serie de medidas, posiciones y conductas que lleven a esta España que ha vivido instalada en la corrupción y el autoengaño a una profunda reforma. Estoy absolutamente de acuerdo con él: ya no son de recibo el cinismo o la prepotencia en los gobernantes ni la ingenua pasividad en los gobernados; ahora bien, sucede que echas un simple vistazo a las noticias de hoy y te das cuenta de que queda mucho por andar en este camino, por cosas como estas:
   -Se acaba de aprobar la Ley de Costas, una norma que representa una fuerte reducción en la protección de los litorales y la evidencia de que el PP está al acecho para elevar una nueva era del ladrillo a la menor ocasión: pues bien, a esta norma apenas ha habido una oposición clara de los partidos (¿por qué será?) y Cañete, aunque suspenda, es el mejor valorado de los ministros.
   -Sin embargo, la calle hoy estaba tomada por una huelga de la enseñanza. Sabéis muy bien mi frontal oposición a las políticas educativas del PP, pero me apena que se arrastre a la gente a una huelga inútil y que, en realidad, era una oportunista manipulación de los beneficiarios de la LOGSE, búnker educativo que no quiere perder sus privilegios. Sacar a la gente a la calle diciendo que la LOMCE anula a los claustros cuando estos ya llevan lustros anulados, es un alarde de hipocresía. Y manipulaciones como esta había unas cuantas en la convocatoria, leed este artículo. Pretender que la cuestión educativa es un duelo LOGSE / recortes es una falacia: una y otros son solo partes importantes del problema, la solución ha de venir por otros caminos.
   -He podido ver a Carlos Fabra en la televisión defendiéndose a base de soltar groserías. La clase política española no será creíble mientras no sea ella misma quien expulse a sujetos como este.
   -Ha salido la noticia de que los gobiernos de Aguirre fraccionaban los pagos a Gürtel para hacerlos opacos. Daba pena ver al señor González poniéndose digno.
                 Lo dicho: está lejana esa inexcusable reforma de la que habla Muñoz Molina.

martes, 24 de julio de 2012

Plataforma de empleados públicos

   Me llega a través de ANPE la noticia de que se ha constituido una Plataforma Sindical y de Asociaciones de Empleados Públicos, cosa que considero una buenísima noticia, pues nace, citando palabras del propio comunicado, con "voluntad unánime de trabajar unidos para contestar la brutal agresión a la que estamos siendo sometidos los empleados públicos en los últimos años, independientemente del color político de los gobiernos, tanto centrales como autonómicos".
   Después de la memorable manifestación del pasado 19 de julio, este paso parece una muestra de que los empleados públicos vamos a plantar cara de verdad, ya era hora. Y ya hay hasta fechas concretas: reuniones el 24 de julio y el 4 de septiembre, para establecer calendarios de movilizaciones y estudiar la situación. Hay que unirse, hay que moverse. 

miércoles, 19 de octubre de 2011

Recetas anticrisis de las patronales diversas

   Hace unos días, saltó la noticia de que, a causa de la crisis que venimos padeciendo, la patronal bancaria proponía una congelación salarial para los próximos dos años, pero se conoce que en eso de la crisis también debe de haber clases, ya que la congelación se proponía solo para los empleados, no para los dirigentes, que seguirían con sus beneficios y jubilaciones millonarias. 
   Hoy los medios de comunicación nos saludan con la noticia de que la Confederación Empresarial de Madrid (CEIM) ha presentado unas salvajes propuestas económicas que incluyen el copago sanitario, la limitación del derecho a huelga y el apoyo a la enseñanza privada. Tenéis información más amplia en esta interesante página de los trabajadores de la sanidad.
   Aprovechando el río revuelto de la crisis, los sectores más cavernícolas del empresariado y la política se han propuesto pulverizar todos los derechos ciudadanos que estorban al derecho de pernada sobre las vidas de los demás a que aspiran permanentemente. Y lo hacen sin el menor sonrojo: atentos a esta gente o nos va a dejar como pollos desplumados.   

martes, 14 de junio de 2011

Lo legal, lo legítimo y los tribunales caducados

   El Constitucional avala el recorte de sueldo a los empleados públicos: con este titular tan sesgado da hoy El País la noticia de que el TC ha rechazado el recurso que en su día pusieron los empleados de la Casa de la Moneda por haberse visto afectados por las rebajas de sueldo que los funcionarios sufrimos el año pasado. Lo de sesgado lo digo porque el Constitucional, en realidad, lo que hace es rechazar ese recurso concreto por las razones que podréis ver en la noticia, no avalar la medida general del gobierno, cuestión en la que ni se mete, ya que aquí de lo que se habla es de convenios, cosa que los funcionarios no tenemos, pero, en fin, ya no viene de una que El País manipule la información. A propósito, si leéis la noticia, veréis los extremos de maquiavelismo a los que llegó el gobiernete en este asunto, pues excluyó de aquella injusta medida a los empleados de AENA, ADIF y RENFE, justamente los colectivos que sabía que podían muy bien montarle un conflicto que les estropeara el invento. 
   Que la bajada de sueldo a los empleados públicos pudiera ser legal nadie lo discute, lo que es muy discutible es que fuera legítima, es decir, justa, porque ese recorte cargó las culpas de la crisis sobre un colectivo que no era para nada responsable, mientras que a los bancos o a los defraudadores y especualdores que la provocaron los trató con mimo. 
   Tampoco esperábamos grandes cosas de este Tribunal Constitucional desde hace años en proceso de putrefacción; nadie creía que un tribunal que ha cometido un patinazo tan colosal como el de Bildu pudiera hacer nada que contradijera al gobiernillo. La injusticia que Zapatero cometió contra los funcionarios ya ha empezado a condenarla el único tribunal que hoy en día medio nos queda a los ciudadanos de a pie: las urnas. Al PSOE le han votado 1.484.778 electores menos que en las elecciones municipales de 2007: ¿cuánto de ese voto perdido está en manos de funcionarios indignados contra un gobierno injusto que ha volcado sobre ellos las cargas de su incompetencia? En 2012 volveremos a empuñar la papeleta.

domingo, 12 de junio de 2011

¿Apropiación indebida del empleo público?

   Como puede que algunos ya sepáis, desde mediados del año pasado, La Junta de Andalucía tiene soliviantados a los empleados públicos de aquella comunidad gracias al decreto 5/2010, de reordenación del sector público andaluz. La acusación que se lanza contra los actuales gobernantes autonómicos, que lo han sido durante muchísimo tiempo y parecen temerse que les ha llegado ya la hora de largarse, es muy grave: realizar acciones para asegurar la plaza  en la administración pública a más de 20.000 personas sin que hayan superado los preceptivos procesos de selección, más conocidos como oposiciones. Dicho en otras palabras: se acusa al PSOE andaluz de querer dejar colocados a los amiguetes antes de irse. Personas que han seguido de cerca este asunto afirman que ha sido bastante silenciado en los medios, pero aquí os dejo algo más de información facilitada por El Mundo y CGT. A grandes rasgos, el proceso de este expolio ha sido el siguiente: durante largos años, la Junta de Andalucía ha estado dejando la gestión de muchos servicios públicos a empresas externas, las cuales pertencían a gente afín, básicamente, del PSOE, CCOO y UGT, que, por supuesto, contrataba a su vez entre sus afines a esos 20.000 empleados a los que ahora se quiere prácticamente funcionarizar sin oposición; el paso final sería este decreto 5/2010, que, digamos, sanciona que sean esas empresas (agrupadas en agencias) las gestoras de tales servicios, relegando además a los funcionarios de carrera.  Para dar una vitola de consenso, la junta ha pactado este montaje con CCOO y UGT, que, miren por dónde, son esos aliados suyos que durante años se han ido colocando por este conducto y, además, hoy en día han sido barridos del sector público andaluz, entre cuyos empleados carecen de representatividad para acordar nada, y es que la traición sistemática acaba pagándose. Ellos niegan que se esté cometiendo esta funcionarización tramposa, pero hay evidencias de que el plan tiene ya algunos pasos avanzados en el ensayo del desembarco.

jueves, 3 de junio de 2010

Roma sí paga traidores

Queridos amigos, sabéis que ando muy metido en una página bastante contestataria llamada Deseducativos. Hoy se ha publicado en ella un artículo sobre la jubilación anticipada de los docentes que es muy revelador en torno a las lamentables intenciones con que en su día esta medida se planeó y a las imperdonables complicidades que ha tenido, complicidades de sindicatos "de clase" que en los últimos años han prosperado mucho. Y ahora nos llaman a la huelga: ¡Ja, ja, ja, ja, ja! A los docentes y a quienes estéis interesados en la enseñanza, os recomiendo la lectura de este artículo.

viernes, 21 de mayo de 2010

Simplemente, genial

¿Eres funcionario? ¿Perteneces a ese colectivo de trabajadores al que le acaban de recortar un 5% de sus mediocres ingresos por una crisis provocada por otros? ¿Te parece bochornoso que este gobierno vendido al dinero tome una medida así (absolutamente inédita) con un amplísimo colectivo de trabajadores? ¿Te parece más bochornoso aún que a los auténticos responsables de esa crisis no solo no se les toque medio euro de sus bolsillos sino que además algunos, como la banca, hayan recibido ayudas del dinero público que ahora se te quita ti? ¿Te parece un insulto que además, mientras en España había un  espejismo de bonanza fomentado por las administraciones y su culto al dinero fácil de la construcción, a ti te congelasen las subidas al mismo tiempo que se enriquecían brutalmente los especuladores de mil formas y niveles? ¿Te parece un robo que el gobierno y la clase política intenten aliviar la crisis con el dinero de unos trabajadores mientras hay en España gente (a veces, muy rica) que está engañando al fisco? ¿Crees además que, como trabajador, has sido traicionado por unos sindicatos burocráticos, vendidos al poder y atestados de chorizos, corruptos e inútiles? ¿Crees, además, que los políticos y los medios de comunicación te han echado como carnaza a esa mezcla de descerebrados, resentidos, alborotadores, envidiosos, frustrados, cínicos defraudadores al fisco vía IVA y demagogos que con gusto te tirarían al río más próximo? Entonces, mírate esta cachondada. A lo mejor incluso no estaría mal que la imprimieses y la llevases a tu centro de trabajo, quién sabe, a lo mejor no está tan lejano el día en que por fin pongamos las cosas en su sitio.

jueves, 13 de mayo de 2010

¿Y quiénes son ustedes para convocar huelgas de funcionarios?

Los chicos de Comisiones
 convocan movilizaciones;
los muchachos de Ugeté
han convocado también.
Como dice la canción, 
a los dos preguntaré:
¿dónde estabas entonces
cuando tanto te necesité? 
Perdonad estos ripios, queridos amigos; despreciad lo accesorio y quedaos con su ironía y con el mensaje que encierran. Después del anuncio de recortes de retribuciones para los funcionarios, a los maestros del oportunismo que son nuestros sindicatos mayoritarios, les ha faltado tiempo para hacer lo que últimamente mejor  se les da: un gesto de cara a la galería, consistente esta vez en convocar una huelga de funcionarios para el 2 de junio. Hagámonos las siguientes preguntas: ¿para qué convocan? ¿Con qué estrategia? ¿Con qué calendario? ¿Con qué legitimidad? ¿Hasta dónde estarían dispuestos a llegar? Y por último, teniendo en cuenta que estos sindicatos hoy convocantes jamás movieron un dedo mientras todo subía como la espuma y el nivel adquisitivo de los funcionarios permanecía sistemáticamente estancado, volveré a preguntar: ¿dónde estabas entonces cuando tanto te necesité? 
Que nadie se engañe, y menos, entre los funcionarios, porque con esto pretenden hacer lo de siempre: montar un circo efímero para aparentar que se oponen a estas medidas, pero luego no pasar de ahí, bien dejando caer el asunto en el olvido o bien con pretextos del tipo: "Compañero, hay crisis, tenemos una responsabilidad social..." Lo sé porque en mi sector (educación, por si alguien no lo sabía) llevan lustros haciendo lo mismo: convocan una huelga incendiaria allá por abril o mayo para hacerse los comprometidos, arrastran a unos cuantos ingenuos (cada vez menos) a perder el sueldo de dos días por descuentos y después... adiós muy buenas. CCOO y UGT hace años que han dejado al pairo a los funcionarios, me consta que con el cínico aunque inconfesado argumento de que no era muy "social" ocuparse de un sector de privilegiados que apenas trabajan y tienen el sueldo asegurado. Sin embargo, CCOO y UGT tienen gente colocada en los consejos de administración de las poderosísimas cajas de ahorros; tienen una áurea cadena de subvenciones que les fideliza a los poderes políticos de cualquier signo; no han dado nunca muestras de preocuparse en serio de asuntos como los desmesurados beneficios de la banca o el fraude fiscal, que son algunas de las cosas que nos han traído hasta aquí... Soy funcionario y, por tanto, trabajador, pero no pienso adherirme a ninguna movilización farsa de estos sindicatos, a uno de los cuales, por cierto, cuando aún merecía este nombre, pertenecí durante catorce años.