Libros que he publicado

-2028. ¿Cómo será la Tercera República? -LA ESCUELA INSUSTANCIAL. Sobre la urgente necesidad de derogar la LOMLOE. -EL CAZADOR EMBOSCADO. Novela. ¿Es posible reinsertar a un violador asesino? -EL VIENTO DEL OLVIDO. Una historia real sobre dos asesinados en la retaguardia republicana. -JUNTA FINAL. Un relato breve que disecciona el mercadeo de las juntas de evaluación (ACCESO GRATUITO EN LA COLUMNA DE LA DERECHA). -CRÓNICAS DE LAS TINIEBLAS. Tres novelas breves de terror. -LO QUE ESTAMOS CONSTRUYENDO. Conflictividad, vaciado de contenidos y otros males de la enseñanza actual. -EL MOLINO DE LA BARBOLLA. Novela juvenil. Una historia de terror en un marco rural. -LA REPÚBLICA MEJOR. Para que no olvidemos a los cientos de jóvenes a los que destrozó la mili. -EL ÁNGULO OSCURO. Novela juvenil. Dos chicos investigan la muerte de una compañera de instituto. PULSANDO LAS CUBIERTAS (en la columna de la derecha), se accede a información más amplia. Si os interesan, mandadme un correo a esta dirección:
repmejor@gmail.com

Tenéis información de los precios aquí:

martes, 21 de abril de 2026

Milagros Tolón vuelve a brillar por su ausencia

     Me congratulaba hace algo más de dos semanas de la prueba de vida que dio Milagros Tolón el pasado 1 de abril, después de una pérdida de contacto con la Tierra tan larga que nos había llenado a todos de zozobra, aunque aproveché también para afearle a la señora ministra de EDUCACIÓN su prolongado mutismo, cuando en ese ámbito que le ha tocado administrar hay muchos problemas que encarar, mucho que resolver y, por tanto, mucho de lo que informar. Terminaba quejándome de que, para una vez que se materializaba ante nuestros ojos, lo hiciera para emitir una demagógica condena de los cánticos aquellos de "musulmán el que no bote", tan arteramente magnificados por los escuadrones de Frankenstein, y recordaba que ni ella ni ellos emitieron jamás el menor suspiro por los numeroooosos ultrajes con que el separatismo castiga a España, los españoles y sus símbolos.

    No han pasado ni veinte días y las hordas de cabestros del extremismo vasco han venido a confirmar mis ejemplos y, al mismo tiempo, la señora Tolón, que, en su condición de también ministra de Deportes, tan campanuda saltó contra los gritos antimusulmanes de Cornellá, se ha columpiado por su incomparecencia en torno al grave comportamiento de los seguidores de la Real Sociedad en la final de la Copa del  Rey que se celebró el pasado sábado 19 de abril. La cosa ya empezó antes del partido con un cántico coreado por los seguidores donstiarras que tiene este estribillo: "Somos la banda de Anoeta... ETA", que podéis ver aquí, un jueguecito de palabras con el que proclaman su repugnante adhesión a una banda que asesinó a casi 900 personas, entre otros desmanes que todos conocemos. Después ocurrió lo del himno, que sonó así, pero el hecho de que la provocación separatista quedase acallada no quiere decir que no se produjera, como lleva décadas ocurriendo (1). ¿Tiene algo que decir en su calidad de ministra de Deportes la señora Tolón? ¿A qué espera para pronunciarse, para que nos enteremos por fin de si condena estas animaladas o las aplaude? Lo que no puede hacer es quedarse calladita debajo de una piedra, y menos, después de su diligencia para condenar lo de Cornellá.

    Finalizaba yo mi artículo del pasado 4 de abril afirmando que, siendo la señora Tolón ministra de Pedro Sánchez, nada bueno podemos esperar de ella, y ha tardado poco en darme la razón. Es cierto que, en su pasividad cómplice con estos atropellos del separatismo, no se diferencia de ningún gobernante nacional que la haya precedido, pero también es cierto que ella pertence a un gabinete que tiene un ardiente idilio con el separatismo en general y, muy en particular, con el heredero de ETA, y se da la circunstancia de que la final de Sevilla había despertado altas expectativas en esa basca vasca, como puede verse (pulse aquí) en la proclama incendiaria, injuriosa, provocadora y a la vez de un sentimentalismo cursi que nos endilgó su líder, Arnaldo Otegui, qué se puede esperar de una facción dirigida por un exterrorista (si es que se puede ser tal cosa, como muy bien decía ayer Juan Carlos Girauta). 

    ¡Cómo iba la señora Tolón a decir ni mu ante tal pronunciamiento! ¡Arriesgarse a contrariar al aliado más fiel! ¡Menuda cara iba a poner el Puto Amo! Pero haríamos mal en pasar por alto un elemento del que desde hace ya no poco tiempo vienen dándonos cuenta un buen puñado de episodios: el creciente rearme de violencia verbal y física que está llevando a cabo el extremismo nacionalista vasco. Ejemplos, insisto, hay a carretadas, piensen en la Universidad Navarra, piensen en Alsasua..., pero, sin salir de este artículo, tenemos el comportamiento cavernícola de los hinchas de la Real Sociedad y las palabras de Otegui, lean el enlace y verán la beligerancia que transpiran, cosa muy inquietante viniendo de un exterrorista (si es que se puede ser tal cosa). Y aún voy a darles noticia de un pasito más. Un día después de la final de Sevilla, una caravana fue atacada en plena carretera por tres vehículos en los que se sospecha que viajaban radicales vascos. El motivo fue que llevaba una bandera de España y un escudo del Atlético de Madrid. ¿Serán de la Real y/o batasunos esas bestias de la ruta? Yo apostaría a que sí, pero es muy probable que lleguemos a saberlo, porque existen unas buenas imágenes del incidente, aquí las tenéis. Esto tiene muy poca gracia; ¿acabará condenándolo la señora Tolón, tan contraria ella a la violencia en el deporte?

1. En realidad, si esto no se ha cortado ha sido simplemente por falta de voluntad política y por negligencia (e indecencia) de los partidos que han gobernado la nación. Sería muy fácil, porque, como todo el mundo sabe, existe un precedente que obligó a buscar una solución para casos similares y se halló una que funcionó muy bien. ¿Se acuerdan ustedes de las feroces y violentísimas hinchadas ultras de los equipos europeos? ¡Aquellos temibles hooligans británicos!, pero no solo ellos, porque los hubo en equipos de toda Europa, y sin necesidad de que fueran grandes. En cuanto aquella intolerable mezcla de delincuencia, violencia y gamberrismo empezó a asquear tanto que los directivos futboleros (de federaciones y de equipos) vieron que peligraban su prestigio y el negocio, hicieron eso tan sencillo que inexplicablemente habían tardado tanto en hacer: sancionar a los clubes. Equipo cuya hinchada produjera problemas, recibía un correctivo bajo la forma de multa o suspensión, y el problema no tardó en acabar. Hoy las hinchadas siguen creando problemas y es necesario vigilarlas, pero, comparado lo de ahora con lo de los tiempos más brutales, es irrelevante. Si cada vez que, un suponer, la hinchada del Barça, la Real o el Bilbao pitasen al himno o al rey, se hubiese ido aplicando una progresiva represión en multas, cierres de estadios, partidos perdidos y expulsión de competiciones, el problema hoy haría mucho tiempo que no existiría. Si hubiese habido en España una normativa como es debido, el partido se habría jugado, la Real lo habría ganado, el trofeo se lo habrían dado y... A la semana siguiente, bien por actuación de oficio de la RFEF o bien por recurso presentado por el Atlético de Madrid, en virtud del artículo X de la Ley Y de defensa de los símbolos de la nación, la Real habría sido despojada del título y el Atlético de Madrid sería en campeón (aclaro: no soy del Atleti). ¿Por qué habría habido que jugar el partido? Porque, en caso de suspenderlo, las bestias que silbaron habrían incendiado Sevilla.

    Pero no se habría llegado a ello, porque habrían estado muy modositas. Como los hechos demostraron con el asunto de las hinchadas violentas, los clubes tenían mucho que ver con el problema y la solución estaba en sus manos, bastó con apretarles un poco. Si miran el vídeo del momento del himno que he enlazado, se ve claramente que esos hinchas tienen una organización que no sale por dos céntimos. Me dirán que el dinero lo ponen las peñas, pero... ¡no sean ingenuos!, porque la pasta que vale eso me temo que sale de los clubes, como eran los clubes -está demostradísimo- quienes pagaban a las peñas violentas, vayan ustedes a saber por qué. Cierren el Camp Nou, o San Mamés, o Anoeta o cualquier otro corral de gallos separatistas si se desprecian los símbolos de la nación y verán qué pronto se acaba el problema. ¡Ánimo, Milagros, ánimo, Pedro!, os he dado la solución y no os voy a cobrar un céntimo por la idea, ya solo os resta ponerla en práctica.

sábado, 18 de abril de 2026

Ofidios

     El sábado pasado, caminando por una senda entre árboles en el Soto de Viñuelas, se me cruzó a un par de metros una culebra bastarda de alrededor de un metro, y hace cuatro días, paseaba por el camino del Zahurdón, que está por Colmenar Viejo, cuando me topé con una víbora que podría tener un grosor de un dedo y entre 30 y 40 centímetros de longitud, no lo podría decir bien, porque no estaba extendida, sino haciendo siete u ocho curvaturas. Yacía tan inmóvil que dudé si estaría viva o muerta, así que la toqué muy ligeramente con un palo, y entonces se puso en movimiento y, mientras se alejaba, me obsequió con una exhibición de su lengua bífida. Lo que hacía hasta que llegué yo a importunarla era tomar el sol, una costumbre bastante habitual entre las serpientes, que a menudo lo hacen en medio de caminos e incluso carreteras, con grave riesgo para su existencia, y esto sí que puedo asegurarlo, porque, hará dos o tres años, en ese mismo camino, solo que a un par de kilómetros, me encontré con otra víbora plantada en medio, pero esta estaba muerta y bien muerta, ya que incluso se le veían las tripas fuera, sin duda debió de atropellarla alguno de los poquísimos vehículos autorizados a circular por allí.

    El día que paseaba por el Soto de Viñuelas, intercambié saludos con un ciclista que me dijo que tuviera cuidado, porque había muchas culebras, de donde deduzco que él debió de ver más de una; uniendo unas cosas y otras, hay razones para pensar que este va a ser un año culebrero, como tengo observado que ocurre después de inviernos o primaveras muy lluviosas, tómese esto como un aviso a caminantes.

 


 

Víbora

    Aparte de los dos ya mencionados, he tenido algunos otros encuentros con víboras. El primero fue hace ya mucho, cuando tenía quince años. Estaba en Velilla de Ebro (Zaragoza) visitando a mi abuela y se me ocurrió una tarde ir a fisgar por un pajar que tenía al otro lado de la calle. Me subí a una valla para inspeccionar el tejado y me dio por levantar una teja que se movía, debajo de la cual me topé con una víbora medio aletargada. Volví a poner la teja en su sitio y me largué de allí. Otra vez, hará unos quince años, paseaba por la Pedriza con unos amigos y vimos a un chico en cuclillas en medio de la carretera; cuando nos acercamos, averiguamos por qué: estaba observando una víbora de las dimensiones de la primera de la que os he hablado, que iba lentamente alejándose de él. Hace dos o tres años, en un pueblo de Segovia llamado Prádena, pasamos a casa de un amigo y nos enseñó una víbora que acababa de descubrir en su jardín (creo recordar que la había metido en un barreño). No sabía muy bien qué hacer con ella, pero me parece que al final la soltó en el monte, lejos del pueblo. Hará unos veinte años, paseando por un bonito camino entre montes y tierras cultivadas cercano a Sigüenza (Guadalajara), vimos una en la cercanía de una fuente. He dejado esta para el final porque, aquel día, un amigo nos contó una triste historia que había ocurrido en los años sesenta. Un grupo de personas que estaba segando en un pueblo a  pocos kilómetros de allí paró a descansar después de comer. Entre ellos había un joven de unos veinte años que se acostó debajo de un árbol y tuvo la inmensa mala suerte de que por ahí mismo anduviera una víbora, que le mordió en el cuello y lo mató. Atrasados años sesenta, zona mal comunicada, muy lejos del hospital más próximo, mordedura en un punto muy delicado...: aquel pobre chico no tuvo salvación posible, pero, aun sin esas condiciones tan adversas, las víboras son unos animales peligrosísimos que pueden matar fácilmente. En la actualidad, en muchos centros médicos se dispone de antídotos, pero hay que tener mucho cuidado si nos encontramos con una, cosa que, como habréis visto, no es difícil, pues las hay en toda España y su interacción con humanos no es rara: caminos, fuentes, zonas de cultivo, pajares y hasta jardines: no están tan lejos de nosotros.

 



Culebra bastarda

    Tampoco con las culebras bastardas ha sido este mi primer encuentro. Hará unos treinta años, fuimos  con unos amigos a pasar un día de campo por un paraje de sierra de la provincia de Ávila. El sitio era muy bonito, con un río de esos de montaña y una poza muy profunda a la que te podías tirar desde una roca de unos dos metros. Mi hijo, que tendría entonces ocho o nueve años, se pasó todo el tiempo explorando la zona, especialmente, la orilla del río y, como a las cinco de la tarde, se me acercó y me dijo que había visto una culebra dentro del agua. Me llevó al sitio y allí la teníamos: posada en el suelo cerca de la orilla y con la cabeza erguida, dejando verticales unos quince o veinte centímetros, en posición claramente defensiva. Arqueé el brazo derecho haciendo un rodeo, la cogí por un lado y la saqué del agua agarrada con la mano. Debía de medir como un metro y tendría entre cinco y siete centímetros de grosor, era muy parecida a la que vi el sábado pasado. Se retorcía y se movía con una fuerza inesperada y no tarde en llevármela a un lugar alejado y soltarla. Media hora más tarde, nos fuimos a dar un paseo y se nos cruzó por el camino otra igual. Le eché encima de la cabeza una funda de prismáticos que llevaba y también la cacé y la solté al poco rato. Entre los presentes, se suscitó una discusión acerca de la clase de culebra que era, lo que me llevó a buscar cuando volví a casa, y, después de mucho mirar libros y guías -aún no tenía internet-, llegué a la conclusión, creo que acertada, de que era una culebra bastarda, que es también una especie muy común en España. Aclaro: ese fue el único día de mi vida en que cacé culebras a mano, nunca antes ni nunca después he hecho tal disparate.

    También creo que era una culebra bastarda, a juzgar por el hecho de que en Wikipedia dicen que es la mayor de las existentes en España y aun en Europa, ya que puede alcanzar los 2'55 metros, la más grande que he visto por ahí en libertad. Un día, yendo de La Roda a Ruidera, al llegar a Munera, un pueblo que está a medio camino, vi desde el coche una que me impresionó por su enorme tamaño, que pienso que alcanzaba y tal vez superaba los dos metros, y no fue una alucinación mía, puesto que mi mujer, que iba a mi lado, también la vio y también se quedó muy sorprendida. El sitio exacto en que la vimos fue una explanada sin cultivar que había junto a la carretera, donde había montículos naturales y también montones de escombros, un lugar donde seguro que hay muchos conejos y quizás también otros roedores más antipáticos, que serían la explicación del descomunal tamaño de aquel animal que vi. Fue una lástima que no hubiera un sitio donde aparcar, porque me hubiera gustado bajar y observarla de cerca y con tranquilidad. También con esta pudo cruzarse cualquiera que hubiese ido por allí a pasear o tirar escombros, o de camino a los cercanos cultivos, pues el paraje en que la vi debía de estar a unos trescientos metros del pueblo. No son bichos exóticos las serpientes, los tenemos al lado nuestro, sin necesidad de ser un misterioso y selvático país tropical.

    

sábado, 4 de abril de 2026

Milagros Tolón existe

     Apuesto a que muchos de ustedes, tal vez la inmensa mayoría, al ver el titular de este artículo, se habrán preguntado quién diablos es Milagros Tolón, así que voy a resolverles la incógnita: es la ministra de Educación española, exactamente desde el pasado 22 de diciembre, fecha en que Pedro Sánchez la designó para ese cargo. En esos tres meses y medio, su brillo ha sido entre escaso y nulo, yo al menos lo único que recuerdo es aquel anuncio -de allá por enero- de una campaña institucional con este lema: El profesorado en el centro de la educación, terrible sarcasmo en un país donde el profesorado está más bien en el centro de la diana, doble sarcasmo si se piensa que procede del ministerio que debería velar por la dignidad de la profesión docente y triple si, dos meses después, hay razones muy poderosas para sospechar que, salvo para mantener la ficción de que el Ministerio de Educación hace algo positivo, la campaña no ha servido para nada, o sea, sanchismo en estado puro.

    Quizás alguno de ustedes piense que la invisibilidad de la señora Tolón podría ser una buena noticia, porque podría ser consecuencia de que las cosas en la educación española van tan bien que no hay nada que contar acerca de esta materia -Good news is no news-, pero nada más lejos de la realidad: no han ido peor en las últimas décadas, se lo asegura alguien que ha seguido muy de cerca en todo lo que va de siglo los avatares de nuestra enseñanza, pues tenemos la peor de todas las leyes educativas -la LOMLOE, ni que decir tiene- desde los tiempos de Atapuerca, tenemos los peores resultados académicos, tenemos el mayor empobrecimiento en el saber que se transmite, tenemos unos profesores sometidos a un ninguneo y maltrato dramáticos y despojados de su dignísima condición de guías de sus alumnos hacia el conocimiento, tenemos unos programas de los que se han adueñado ciertas vaciedades nocivas y adoctrinadoras, tenemos a los cavernícolas de las lengüecitas tribales más agresivos que nunca... Y, sin embargo, aun con esa tremenda carga explosiva bajo los pies, de la enseñanza no se habla: sus graves conflictos se le han hurtado a la opinión pública. NUNCA HABÍA OCURRIDO ALGO ASÍ, recuerden el animado debate que rodeó a la LOGSE y a la LOCE; recuerden a Gabilondo y a Wert, quienes lanzaron propuestas muy sólidas -con independencia de lo que a uno le gustasen o no- con luz y taquígrafos y fomentaron el público contraste de pareceres. ¿Qué pasó después? Que, desde 2018, la señora Celaa (con Pedro Sánchez, su jefe, faltaría más) puso en marcha de manera despótica la implantación de la aberrante LOMLOE y que, una vez aprobada, vino Pilar Alegría, con quien empezó el oscurecimiento del tema educativo. Hoy, cuando -repito- la enseñanza española está peor que nunca, los problemas educativos han dejado de existir, por el fulminante procedimiento de ocultarlos. Esto también es sanchismo en estado puro, ¡esconder lo inconveniente, un clásico! pero no puedo dejar de señalar la negligencia del PP y de Vox, que le están haciendo el juego en esa omisión, ellos sabrán por qué, pues es un asunto en el que podrían vapulear al sanchismo y al separatismo.

    El inciso era neceario, ya que explica las razones profundas y nada casuales de la invisibilidad y silencio de Milagros Tolón: forman parte del ocultamiento del cuerpo del delito impuesto por el Puto Amo. Vuelvo ahora con ella, porque resulta que estos días ¡ha reaparecido!, aunque el motivo es bastante penoso: la cuestión esa de los cánticos de Cornellá. No es un gran acierto que la ministra que se ha autorrecluido en los sótanos del anonimato vuelva a la luz del día no por hacer o decir algo sustancial con respecto a la enseñanza, sino por echar su "mojá" en un asuntillo promovido por los profesionales de la generación de tormentas en vasos de agua, en concreto, el de los cánticos que se produjeron en el partido España - Egipto del pasado 31 de marzo, donde algunos de los espectadores corearon gritos de "Un bote, dos botes, musulmán el que no bote". Esta memez de un puñado de mentecatos no iban a dejarla pasar los especialitas en magnificar estupideces, que salieron en tromba y crearon de la nada una campaña denunciando el racismo de los cánticos -un racismo inexistente en España, pero también en el cántico, por cierto, que sería en todo caso islamófobo- y demandando la correspondiente ola de decapitaciones. La señora Tolón, que parece no ver asuntos educativos sobre los que contarnos qué piensa, sí que encontró motivos para enredarse en esta querella absurda, y lo hizo en el vídeo que podéis ver aquí. Su reacción generó burlas por la chapucera transcripción de algunas de sus palabras en los vídeos, que le colocaban estos disparates que ella no dijo: El deportes es respeto y convincencia. El odio, el rascismo y la xenofobia no tienen cabida en el deporte ni en ningún hábito de la vida. Esta minucia podía subsanarse escuchando lo que ella decía en realidad en el vídeo, pero lo verdaderamente lamentable es otra cosa: esa polémica era artificial, manipulada, malintencionada e insustancial, así que la pregunta es: ¿de verdad necesitaba la ministra saltar a los medios mezclándose en tan estúpida campaña? ¿Qué es la señora Tolón, ministra o tertuliana? ¿Tantas ganas tenía de hacer demagogia y quedar como la más guay entre las guays del antirracismo?

    ¡Qué penosa imagen ha dado, para una vez que decide dejarse ver! Y no solo porque a su condición de ministra no le convenía en absoluto mezclarse en ese gallinero, sino porque lo que defendió -es decir, la postura interesada y viscosa que fabricaron todos los demagogos, oportunistas, manipuladores y creadores de falsos racismos, falsas homofobias y falsos lo que sea que se empeñan en atribuir a España lacras que no padece- es una mentira y una exageración que solo busca crear falsos conflictos y falsos culpables para medro de un hatajo de sinvergüenzas. El grito coreado no es ejemplar, pero ha sido sobredimensionado con muy mala leche por esos neoinquisidores que viven de estas cosas, y el asunto tiene además una dimensión a la vez paradójica e insultante: en España, en manifestaciones, competiciones deportivas, programas televisivos o radifónicos y hasta sedes parlamentarias hemos visto y oído las mayores groserías y ofensas contra España, los españoles, el rey, la bandera... ¡y no ha pasado nada, incluso han pretendido que nos lo tomásemos a broma! En estas condiciones, intentar como han intentado que la opinión pública se incendiase por un cántico estúpido contra los musulmanes coreado por un grupo de hinchas, es reírse a la cara de los zarandeados españoles y sus zarandeadas instituciones. ¿A este jueguecito se ha enganchado doña Milagros Tolón? Entonces la cosa está clara: es una ministra más de Pedro Sánchez, mucho bueno no vamos a poder esperar de ella.

viernes, 27 de marzo de 2026

Torrente presidente

     Veintiocho años han pasado entre Torrente, el brazo tonto de la ley (1998) y Torrente presidente (2026), y ese paradigma de la grosería, la suciedad, la caspa franquista y la incorrección política llamado José Luis Torrente sigue siendo el mismo. Está, lógicamente, más viejo, y ha perdido la lozanía que le daba aquella superioridad en kilos de la primera entrega, pero, en lo esencial, o sea, la mugre mental y física, el ecosistema delirante (Barragán, Cañita Brava y toda esa ilustre corte de subnormales), las gafas de poli macarra y la camisa de saldo y resudada, no ha evolucionado ni una micra: sigue siendo el mismo pitecantropo, y hasta le debe aún al dueño del bar las seis mil pesetas en whisky de aquellos lejanos tiempos. En conclusión: si usted se rio con el humor gamberro, irreverente y muy a menudo soez de aquel policía impresentable de 1998, tendrá razones sobradas para reírse también con el político impresentable de 2026. Si es de los que aborrecen a aquel, créame: esta no es su película. Le diré también que ya he hablado con algunos que no conocían a este campeón de la ordinariez, pero, atraídos por el eco que ha producido Torrente presidente, han ido a verla y, como mínimo, reconocen que se han reído bastante o mucho.

    De las seis películas que componen la saga, yo he visto la primera, la segunda, la quinta y esta última, me negué a ver la tercera cuando me enteré de que comenzaba con una desafortunada escena que bromeaba con el terrorismo y vi una vez algo así como un cuarto de hora de la cuarta, unas escenas carcelarias bastante surrealistas y zafias, pero bastante graciosas también, porque nadie podrá negarle al señor Segura su dominio de la sátira y el esperpento, géneros de los que en Torrente presidente hay para dar y tomar. Digo todo esto por una cosa: creo que en esta sexta entrega el personaje se parece más que en ninguna otra al de la inicial, y lo digo por una razón: si con aquel capullo no podía ningún policía darse por ofendido porque era el antipolicía, con este de ahora tampoco podrá darse por ofendido ningún político ni ningún partido, porque es el antipolítico, una caricatura grotesca e hiperbólica. Así pues, he de decir que estoy en completo desacuerdo con eso que corre por ahí de que esta película es una feroz crítica a la actual política española: no hay nada de eso, aun con las evidentes semejanzas en nombres, logos, mensajes y hasta apariencia física de alguno que otro, por la sencilla razón de que no sacude a nadie en particular por sus pecados particulares, sino que se limita a ridiculizar a lo bestia los vicios políticos para hacernos reír. Esa es su humilde aspiración y su gran acierto.

    Tampoco haga mucho caso a esos que la critican por su torpe construcción cinematográfica, por la sencilla razón de que me temo que Segura tampoco aspiraba al virtuosismo en las nobles reglas del Séptimo Arte, más aún cuando sospecho que esto hubiera estorbado el logro que de verdad perseguía: que el espectador se riera a gusto y cuanto más, mejor, lo repito para no dejar dudas.

    Esto es todo lo que tengo que decir acerca de una película que acabo de ver y con la que me he reído mucho; espero que sea útil tanto para aquellos a los que se la recomiendo como para esos a los que se la desaconsejo.

domingo, 8 de marzo de 2026

Un repaso a las propuestas educativas de los partidos políticos

     Más tarde o más temprano -y, muy probablemente, más temprano que tarde-, España deberá abordar la tarea de implantar un nuevo sistema educativo, por dos poderosas razones: la imperiosa necesidad de eliminar ese desastre hoy vigente llamado LOMLOE (1) y los síntomas cada vez más claros de que a los nefastos Pedro Sánchez y su banda se les va agotando el tiempo para seguir tiranizándonos, con lo que es previsible que no tarden en llegar al poder otras fuerzas distintas -mejor cuanto más distintas-, las cuales, si de verdad quieren ser beneficiosas para los ciudadanos y hacerse creíbles, tendrán que demoler los horrores que el sanchismo nos ha impuesto, y entre estos horrores figura la LOMLOE, que es sin duda uno de los más monstruosos, con lo que resultará inexcusable fulminarlo. Y, una vez fulminado, deberá sustituirse por un marco legal educativo del que se hayan extirpado los calamitosos vicios no solo de la LOMLOE, sino también de la hidra logsiana, esa que se implantó con la LOGSE en 1990 y ha seguido hasta hoy arrastrando baba y disparates. En esta situación, creo que sería interesante conocer lo que proponen para nuestra enseñanza las diferentes formaciones políticas (2), así que voy a dejaros lo que he encontrado del PP, el PSOE, Vox y Podemos. Dejo fuera a los nacionalistas por ser fuerzas de ámbito regional y por tener dos rasgos que las invalidan de raíz: pretender la imposición en sus feudos de sus minoritarias lenguas cooficiales echando a coces al español y aspirar a la independencia, es decir, la destrucción del país. También incluyo a Sumar, pero no me extrañaría nada que esta formación, para dentro de muy poco, o ya no exista o haya mutado a otra muy distinta, aun conservando el nombre. Como os he enlazado abajo los propios documentos para los que queráis profundizar, intentaré (¡a ver si lo consigo!) ser lo más breve posible e ir solo a los aspectos más relevantes. 

1.- El PP. Una vez terminado el preámbulo de su documento, introduce las medidas concretas. Y empieza muy muy mal, pues en el punto 145 declara: "REFORMAREMOS LA LOMLOE". Parece ser que el PP aún no se entera: ¡¡¡La LOMLOE no hay que reformarla, hay que derogarla!!! Hay que suprimirla y hay que implantar algo radicalmente distinto, eficaz, QUE ENSEÑE Y NO ATONTE, sensato y sin asomos de su vomitivo adoctrinamiento. El PP ha sido despiadadamente zarandeado por el PSOE en lo que a la enseñanza se refiere, pues lo ha ninguneado con desprecio y, en dos ocasiones (con la LOCE y con la LOMCE), lo que hicieron los socialistas al sucederle en el poder fue fulminar ipso facto sus leyes educativas, sin la menor contemplación. Si después de décadas de este comportamiento cafre, y además, ante la perspectiva de suceder nada menos que a Pedro Sánchez, el PP todavía entra con reformitas, remilguitos y paños calientes, solo podemos sacar la conclusión de que Feijoo y los suyos carecen del coraje y la decisión que serán inexcusables para acabar con el sanchismo, someterlo a juicio y reconstruir lo que ha arruinado, pues lo que no puede defenderse es que ignoren que, con los actuales adversarios, las cortesías solo valen para que te muelan a palos. O se implanta un sistema educativo sin vestigios de las taras logsianas o habremos fracasado.

2.- El PSOE. El que tenga humor para tragarse las treinta páginas de retórica que componen su propuesta que se sumerja en ellas, pero ya adelanto que lo único que hacen es tratar de envolvernos en rollo y efectos pirotécnicos como las referencias a la IA, con el fin colarnos su podrido producto actual: la LOMLOE. Todavía, ¡a estas alturas!, el PSOE se despacha en su panfleto con alusiones a Rajoy, hace falta descaro. Seguimos con la retórica pringosa de siempre, coloreada en tonos pastel, para ofrecernos esto: bienestar, equidad, ¡renaturalización de los patios!, educación afectivo-sexual, género, proyectos... ¡Todo eso es una estafa, el vaciado de la enseñanza! Llamo sobre todo la atención sobre este espejismo con que trata de embaucarnos el PSOE: POR UNA EDUCACIÓN EXCELENTE Y EQUITATIVA A LO LARGO DE LA VIDA (pág. 102), que contiene dos bombas de alto poder destructivo. La primera es la mezcla de igualdad y excelencia, que, entendida como la ha entendido el PSOE desde su LOGSE de 1990, ha producido verdaderos estragos en la enseñanza española. La segunda es la de construir unas leyes educativas dirigidas a niños, adolescentes o jóvenes sobre el bastidor del aprendizaje permanente, incongruecia sobre la que se fundamenta la LOMLOE y que ha producido inevitables y catastróficos desajustes. Ellos dicen que lo exigía Europa, pero es mentira, para variar. La LOGSE es de 1990, es decir, que el PSOE lleva ya ¡¡treinta y seis años!! dando aguachirle educativo a promociones y promociones de alumnos. Esto hay que detenerlo cuanto antes.

3.- Vox. Hay que agradecerle a este partido que hable claro, se deje de monsergas sociobalsámicas y vaya directo a lo que importa. En su propuesta se señalan negro sobre blanco los actuales y muy reales problemas de la enseñanza española: adoctrinamiento, acoso a la lengua española en ciertas comunidades apaleadas por el nacionalismo, disgregación de los programas, descenso de la calidad o invasión de los centros por parte de activistas sectarios. Proponen cosas como la recentralización de las competencias educativas, la garantía de que todos los alumnos podrán ser educados en español, exigencia, libre elección del centro, mejora de los currículos y recuperción de la autoridad del profesor, todo ello mediante una Ley de Educación Nacional que establezca unos contenidos comunes.

4.- Sumar. Propone un sistema educativo para todos y todas y su apartado acerca de esta materia comienza así: "La educación, la cultura, la formación universitaria, el conocimiento, la ciencia y la innovación, la digitalización y el deporte son ejes centrales de una necesaria transición social, ecológica y digital hacia un mundo sostenible, justo, cohesionado e inclusivo". ¡Estos comunistas! ¿Cuándo dejarán de vendernos que su moto es la que nos lleva al Paraíso en la Tierra? La verdad es que, con la tufarada de retórica pedagogista y del plúmbeo rollo -¡años y años!- de compañeros y compañeras defensores y defensoras de estas y estos monsergas y monsergos que emana del programa de Sumar, he estado a punto de desmayarme. Estos también apuestan por la formación a lo largo de la vida (empeño que a mí, personalmente, me resulta un tanto sospechoso, no sé lo que pensarían Orwell o Huxley de haberlo conocido). Termino con esta perla: "5. Ecocomedores escolares gratuitos" (pág. 155), ¡genial!

5.- Podemos. El mayor énfasis lo ponen en la gratuidad de todos los niveles -desde el preescolar hasta el universitario- y la progresiva eliminación del régimen de conciertos. El documento que facilitan es muy breve y se deja muchos campos sin tratar.


1.- Cuando finalice este, serán ya 375 los artículos sobre educación que he publicado en el blog, con lo que mi valoración acerca del sistema educativo y mis críticas a la LOMLOE están ya muy explicitadas, pero, por sintetizar una visión de conjunto, las sistematicé en La escuela insustancial, ensayo que publiqué en 2023. Una exposición más abreviada de buena parte de ellas puede verse en este artículo: Trece observaciones sobre las directrices curriculares que van saliendo.

2.- Propuesta del PP. A la educación se dedican las páginas 48, 49 y 50. Propuesta del PSOE. Lo relativo a educación constituye el bloque III (páginas 95-124). Propuesta de Vox. Lo referente a educación está entre las páginas 31 y 39. Propuesta de Sumar. Educación, cultura, universidad y deporte se halla entre las páginas 151 y 178. Propuesta de Podemos. Lo relativo a educación se encuentra en las páginas 9, 10 y 11 del programa marco.

sábado, 28 de febrero de 2026

Los ministros de la podemia (balance prefuneral)

     Llevo ya unos días pegándome un jartón de reír con los espasmódicos movimientos que se están produciendo en ese espacio político situado a la izquierda del PSOE, esa nave de los locos compuesta por un pitufeo de tribus, plataformas, partidillos y partidetes marxistas, antisistemas, ultraseparatistas, animalistas, ecologistas, LGTBI+, feministas o incluso estalinistas que, con el advenimiento del pedrismo, consiguieron medrar y decidir para mucho más de lo que valen y para tremenda desgracia de los españoles. Ese logro lo alcanzaron porque tuvieron el acierto de unificarse, primero bajo el engaño de Podemos y luego bajo la estafa de Sumar, pero, como parece evidente que, después de ocho años aporreándonos con su incompetencia y sus disparates, ya la ciudadanía los ha calado y les está volviendo la espalda ominosamente, se han olido que para las próximas elecciones se pueden ir por el sumidero del olvido, con la odiosa pérdida de vidorra y sueldazos que eso conlleva, y de ahí vienen los apresurados aspavientos de estos días en busca de una fórmula que los salve del naufragio. Espero que no logren nada más que lo que llevan conseguido hasta ahora: el hilarante espectáculo con que nos están alegrando la vida, compuesto de ingredientes como esos actos de patético autoengaño promovidos por Maíllo, las ridículas muecas de Yolanda Díaz para ocultar que ya no la quieren ni en su casa o lo más soberbio con diferencia: el espectáculo de indignidad que está protagonizando Gabriel Rufián, un tío que lleva décadas escupiendo sobre España e insultándonos con sus payasadas y desplantes ofensivos y ahora pretende... ¡liderar la candidatura unitaria de la izquierda ESPAÑOLA! ¡Qué manera de arrastrarse!: con tal de conservar la dolce vita que ha disfrutado en la última década, este fulano es capaz hasta de convertirse en un español, eso tan odioso para él. Creo, y lo digo con franqueza, que a Rufián deberían buscarle un buen emplazamiento en las Ramblas y levantarle allí un monumento a la desvergüenza. Más chistes: han sonado como opciones para ese liderzago que tanto echa en falta la podemia, entre otros, estos nombres: Ernesto Urtasun y Pablo Bustinduy (😂😂😂😂) ¡Estos unficadores de la ultraultraizquierda (la ultraizquierda es Sánchez)...! ¿Es que quieren matarme de un ataque de risa? ¡Asesinos! Díganme la verdad: ¿ustedes se apuntarían siquiera a una merienda en el Burger King organizada por cualquiera de estas dos lumbreras? Pues eso. Y ya la última, recientita de ayer: se valora incluso recurrir a Manuela Carmena o Ada Colau, casi na, porque Carmena tiene ya 82 años recién cumpliditos y su paso por la alcaldía de Madrid no la retrató precisamente como una gran gestora, y ya lo de Colau...: visto su tenebroso historial de fanatismo e incompetencia y cómo hundió Barcelona, hace falta profesar un odio ilimitado hacia España para pensar en ella como líder, aunque, ahora que lo digo, con este argumento en la mano, tiene muchas papeletas para ser la elegida. 

    En conclusión: muy mal tiene que andar el extremismo tribal izquierdista para barajar tales nombres. Y no es nada extraño, porque sus propuestas, sus políticas y, sobre todo, SU GESTIÓN, acumulan "méritos" sobrados para despacharlos con rumbo a los infiernos. Si nos fijamos en lo de la gestión, la podemia ya acredita seis años de experiencia en el gobierno de la nación, y estos sí que han sido infernales, de manera que ya hay material suficiente para un balance, que vendría a cuento ahora que ya parece muy cercano su final, pues doña Podemia atufa a cadáver político. Siento decir que tendrá que ser muy escueto y que va a consistir prácticamente en la enumeración de los podemitas que han sido ministros, con unas sucintas anotaciones. Como ya he dicho antes, alcanzaron los cargos gubernamentales gracias a Pedro Sánchez, que los eligió como aliados muy de su gusto para afianzarse en el poder, así que debo enfatizar que este es uno más de los atropellos cometidos por este personaje, y no de los menores, pues hace falta ser muy malvado y muy irresponsable para, solo por su pura conveniencia, otorgar poder a personas y formaciones tan perniciosas. Ojalá podamos algún día pasarle la factura por esta y por sus restantes canalladas.

    Empecemos por situarnos. Oficialmente, Pedro Sánchez comenzó a gobernar el 7 de junio de 2018, gracias a la moción de censura con la que derribó a Rajoy, lo que hasta hoy representan 2.824 días, que han ocupado el final de la duodécima legislatura parlamentaria, la decimatercera y la decimacuarta completas y lo que va de la decimaquinta. En ese tiempo ha tenido quince gabinetes, y ya no me he molestado en contar los ministros. En coalición con la podemia ha gobernado en las legislaturas XIV y XV, las cuales tomaré como marco para una primera aproximación organizativa. En la decimacuarta legislatura (del 7 de enero de 2020 al 21 de noviembre de 2023), se alió con Podemos, partido del que fueron ministros o vicepresidentes Pablo Iglesias, Yolanda Díaz, Irene Montero, Alberto Garzón, Manuel Castells, Ione Belarra y Joan Subirats. En la decimaquinta, su formación aliada fue Sumar, que aportó y sigue aportando estos ministros: Yolanda Díaz (que es también vicepresidenta), Ernesto Urtasun, Mónica García, Pablo Bustinduy y Sira Abed Rego (de esta última pongo los dos apellidos porque suele ovidarse del primero, el paterno). Hagamos un somero repasito de todos ellos, presentados por orden alfabético de nombres:

-Alberto Garzón. Ministro de Consumo. A este muchacho le colaron un zompo. Cuando Sánchez se puso a buscar migajas inútiles para los ministros podemitas en 2020, se sacó de la manga eso de Consumo, un área inane y sin contenido para un ministerio, y le tocó a él, que además no demostró ser el colmo de la iniciativa y la implicación, así que salió lo que salió: un engendro borroso que el sátrapa se pulió en cuanto pudo. Os dejo aquí un ejemplo ilustrativo de lo que fue su gestión: Huelga de juguetes.

-Ernesto Urtasun. Ministro de Cultura. La insoportable levedad del pijerío. Un personaje hueco, típico ejemplo de esa nebulosa aberrante e hipócrita conocida como izquierda caviar. Sus méritos más destacables: pertenece a la horda de Colau; tiene el típico radicalismo destructivo de los antisistema; como todos los comunes, siente un odio feroz hacia España, aunque trata de disimularlo; es tremendamente sectario; es un monumental incompetente. Ha destacado más en el propagandismo fanático que en otra cosa y se ha dedicado, en lo cultural, a fomentar exposiciones feístas y/o sectarias de muy bajo nivel. Se propuso, guiado supongo que por el odio a España y a la cultura con mayúsculas, descentralizar el Museo del Prado, algo en lo que todos vimos un intento de expoliarlo, ¿seguirá en el empeño?

-Ione Belarra. Ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030. Un personaje siniestro. Yo siempre he pensado que es un submarino que el aberchalismo coló en Podemos como instrumento de desestabilización y, dado lo alto que ha llegado, de ser ciertas mis sospechas, el plan ha sido un éxito. De perfil mitinero y abonada a todas las causas wokistas, ostenta como máximo logro la Ley de Bienestar Animal, que algunas cosas buenas tiene, seamos honestos. Lo que ya no es tan bueno son rasgos como ese radicalismo tan podemita que destila odio a España y a nuestro marco democrático o su anticapitalismo cenutrio y adolescente, que a menudo la lleva a ridículos tan espantosos como este enredo entre Roig, Mercadona y los huevos. 

-Irene Montero. Ministra de Igualdad. La bomba con patas, una iluminada de un fanatismo alarmante, que está detrás de desatres como la ley trans o la de sí es sí (aunque es posterior a la publicación de este artículo, creo necesario que sepáis que, aún en 2026, se ha dado un caso en el que, gracias a esta nefasta ley, un violador ha visto su sentencia reducida en cinco años, y no es el único). Tremendamente sectaria, Montero exhibe un radicalismo histérico que destila odio (no miento, mirad esto: reemplazo) y que no se para en barras ni en respetos, como demostró muy recientemente con su implicación en una repugnante campaña contra el fallecido Adolfo Suárez. Muestras de la ignorancia, la incompetencia, la rabia y la falta de límites de esta persona hay a carretadas, os dejo aquí un artículo que constituye una pequeña antología: una fanática al mando.

-Joan Subirats. Un catalán que ejerció de ministro de Universidades sin que nadie lo viera, y eso que es muy alto. Sucedió a Manuel Castells.

-Manuel Castells. Otro catalán (este, vocacional, porque nació en Hellín, provincia de Albacete) que ejerció de ministro de Universidades sin que nadie lo viera (aunque en su caso es más comprensible, porque es bastante bajito), ¡qué arte tienen los tíos! De Castells, que llegó precedido de una aureola de eminencia y nos dejó con dudas acerca de cómo se forjan las eminencias, escribí tres artículos en los que señalé algunos de sus disparates o golfadas: becas; barrer pa casa; despedida

-Mónica García. Ministra de Sanidad. La iincompetencia absoluta, si hemos de juzgar por su gestión de la sanidad en Ceuta y Melilla, por haber exasperado al colectivo médico y por estar en vías de cargarse el examen MIR, algo que siempre ha funcionado muy bien. Esta política es un caso modélico de conducta guiada por el rencor, en su caso, el patológico que le profesa desde hace muchos años a Isabel Díaz Ayuso. Hay serias razones para pensar que Pedro Sánchez la colocó en el Gobierno precisamente por eso: para darle una trinchera desde la que disparar contra Ayuso, a quien el doctor (😁) no perdona los diversos revolcones que le ha dado, por lo cual la persigue con saña.

-Pablo BustinduyMinistro de Derechos Sociales y Agenda 2030. Las definiciones más acertadas acerca de este alto dignatario las ha dejado el CEO de Ryanair, veámosle aquí y aquí. Este señor sabía que Bustinduy es ministro de España, pero no reparó en que es ministro de Sánchez, de ahí su perplejidad y su cabreo: no sabía que los ministros de Sánchez, como otrora los de Franco, están convencidos de que pueden hacer lo que les dé la gana, digan lo que digan las leyes. Bustinduy se parece mucho a Urtasun: es un niño bien que encuentra graciosísimos los cuentos acerca de la toma de los palacios de invierno y por eso va de revolucionario caviar, aunque es un poco más sosito.

-Pablo Iglesias. Vicepresidente Nebuloso. Terminator; solo él podía ser el cónyuge de Irene Montero. Pablo Iglesias ha sido para España una especie de caballo de Atila, desde sus actividades como agitador universitario y la creación del nocivo Podemos hasta sus conspiraciones para ganarse a Junqueras para la causa sanchista: es un feroz enemigo de España y de la democracia constitucional. No obstante, cuando le tocó ser vicepresidente, pasó de activista a pasivista, porque demostró una notoria indolencia. Escribí hace tiempo un artículo sobre él que creo que no ha perdido frescura: Personaje tóxico

-Sira Abed Rego. Ministra de Juventud e Infancia. Otra persona amiga de pasar desapercibida en la gestión, algo acorde con la concesión de un área con atribuciones ya ocupadas por otros ministerios. Acerca de su perfil, también escribí un artículo que deja algunas claves: Sira Abed.

-Yolanda Díaz. Vicepresidenta y ministra de Trabajo. Lo primero que hay que subrayar acerca de este fantástico personaje, digno de una novela de David Uclés, yo qué sé, algo así como La vicepresidenta de las propuestas vacías, es que es, de todos los podemitas que han sido ministros con Sánchez, la única que ha estado en las dos alineaciones, la podemita y la sumaritana. Y desde el principio al fin. Y con una relevancia creciente. Y todo eso, con un caos mental chulísimo, sin mensaje, sin partido, sin programa, sin cultura, sin autoestima (¡cómo se ha humillado ante Sánchez!), sin coherencia y con una sola seña de identidad clara: la adoración por los zapatos (caros), la ropa (selecta), el maquillaje y la peluquería. ¡Ah!, y los viajes, la gran vida, etc. Es que ella es así. Léanse bien las líneas precedentes, porque son un tratado de politología muy aleccionador. ¿Dónde ha estado la clave? En que, además de las ya mencionadas, ha demostrado una enorme carencia de escrúpulos. Con este perfil, hoy se llega en España a la vicepresidencia del Gobierno. Quiero decir, no obstante, que Yolanda Díaz ha hecho una cosa que yo aplaudo: subir todo lo que ha podido el salario mínimo interprofesional, y deberían avergonzarse quienes la critican también por esto, o echarle un vistacillo a cómo está hoy en España la relación entre los sueldos y los precios de las cosas, muy en particular, el de la vivienda.

    Hasta aquí, pues, el repasillo a la aportación de la podemia a los gobiernos de Sánchez de los últimos seis años. El balance, como ya advertí, es entre negativo y desolador, y no olvidemos una cosa, que no solo debemos atender a los hechos, las dejaciones, las incompetencias o los errores aquí esbozados, sino también a algo quizás mucho peor: a que los catastróficos años del sanchismo se han caracterizado por una serie de políticas y medidas muy perjudiciales, bastantes de las cuales se han debido a que Sánchez las ha adoptado por contentar a la extrema extrema izquierda o por parecerse a ella. Este carácter de guía del sanchismo hacia el desastre ha sido un aporte muy lamentable de la podemia a la política española de la nefasta etapa que atravesamos.

    

lunes, 16 de febrero de 2026

La república mejor: edición en Amazon

     La primera vez que tomé la decisión de escribir un libro fue hace más de cuarenta años, cuando, después de terminar la mili, me hice el propósito de contar lo que era aquello. Tras un buen puñado de años sin tiempo para hacerlo o sin sentirme capaz, escribí una primera novela -que titulé, acabo de recordarlo, El día de la Asunción- que resultó un intento fallido. Todavía estaba yo muy verde para construir una novela, pero además y por encima de eso, al leer aquella, me di cuenta de que carecía de fuerza, sobre todo, por una razón: porque, para captar la verdadera esencia del servicio militar obligatorio, el fondo que hacía de la mili una imposición incompatible con el respeto a los derechos de las personas -y me refiero a los más sagrados: la vida, la libertad, la dignidad-, no bastaba con quedarse -como hice en aquella primeriza novelita- en lo que era aquello, sino que había que ir más allá, escarbar y escarbar hasta el estrato de lo que podía llegar a ser aquello. Y entonces sacarlo a la luz, naturalmente.

    Las putaditas de los sargentos o los capitanes, las guardias, los panzazos, los arrestos o el rancho eran algo deplorable, es verdad, pero, si nos quedábamos en eso, la cosa no pasaba de sainete, de colección de chascarrillos para aburrir a la familia o montarte unas pseudocríticas historias de la puta mili, ya fuera en tebeo, película o serie.  

    Pero la idea que a mí me guiaba era otra, porque sabía que muchos soldados en la mili habían sido víctimas de humillaciones horribles, habían padecido un espantoso calvario, habían sufrido graves accidentes o, lo peor de lo peor, habían perdido la vida. Pensando en esos soldados, me embarqué en el empeño de conocer sus historias y me pasé cinco años escarbando y escarbando para sacarlas a la luz. El fruto fue La república mejor (1), un libro que publiqué por primera vez en 2009, un libro del que me enorgullezco y que va encabezado por esta dedicatoria:

A LOS SOLDADOS DESCONOCIDOS QUE NO TIENEN SITIO EN NIGÚN MONUMENTO

    Y es que a esos soldados se lo debíamos, porque para ellos la mili llegó todo lo lejos que podía llegar y pagaron un alto precio. Algún homenaje tenían que tener, no podíamos dejarlos en un triste olvido, habría sido una completa indignidad.

    Y, como sigo en ese empeño, estando ya casi agotada aquella edición de 2009, he decidido hacer ahora una segunda en Amazon, por burlar al olvido y por probar nuevos alcances. Aquí tenéis los enlaces:

Tapa blanda (precio: 18 euros)

La república mejor (versión en papel)

Ebook (precio: 4 euros)

La república mejor (versión para libro electrónico)

    Ahora que se ha puesto de moda coger el mosquetón del abuelo y soltar sandeces acerca de la reimplantación de la mili (¡hasta con fines educativos!, han llegado a decir algunos), quizás viene bien un libro que la pinta -eso me han dicho unos cuantos- más parecida a lo que de verdad fue que esas tristes parodias que he mencionado más arriba. Este ha sido uno más de los engaños de la izquierda, tan antimiltar ella: trivializar, escamotear el juicio a que debería haber sido sometido el servicio militar obligatorio, aunque aclararé que ni yo soy antimilitar ni el libro lo es: es una denuncia de los abusos en un ámbito que los propiciaba y que merecidamente ha pasado a la historia.


1. Para mayor información, podéis ver este artículo o lo que incorporo en la columna de la derecha del blog acerca de la edición de 2009.