Libros que he publicado

-2028. ¿Cómo será la Tercera República? -LA ESCUELA INSUSTANCIAL. Sobre la urgente necesidad de derogar la LOMLOE. -EL CAZADOR EMBOSCADO. Novela. ¿Es posible reinsertar a un violador asesino? -EL VIENTO DEL OLVIDO. Una historia real sobre dos asesinados en la retaguardia republicana. -JUNTA FINAL. Un relato breve que disecciona el mercadeo de las juntas de evaluación (ACCESO GRATUITO EN LA COLUMNA DE LA DERECHA). -CRÓNICAS DE LAS TINIEBLAS. Tres novelas breves de terror. -LO QUE ESTAMOS CONSTRUYENDO. Conflictividad, vaciado de contenidos y otros males de la enseñanza actual. -EL MOLINO DE LA BARBOLLA. Novela juvenil. Una historia de terror en un marco rural. -LA REPÚBLICA MEJOR. Para que no olvidemos a los cientos de jóvenes a los que destrozó la mili. -EL ÁNGULO OSCURO. Novela juvenil. Dos chicos investigan la muerte de una compañera de instituto. PULSANDO LAS CUBIERTAS (en la columna de la derecha), se accede a información más amplia. Si os interesan, mandadme un correo a esta dirección:
repmejor@gmail.com

Tenéis información de los precios aquí:

sábado, 28 de febrero de 2026

Los ministros de la podemia (balance prefuneral)

     Llevo ya unos días pegándome un jartón de reír con los espasmódicos movimientos que se están produciendo en ese espacio político situado a la izquierda del PSOE, esa nave de los locos compuesta por un pitufeo de tribus, plataformas, partidillos y partidetes marxistas, antisistemas, ultraseparatistas, animalistas, ecologistas, LGTBI+, feministas o incluso estalinistas que, con el advenimiento del pedrismo, consiguieron medrar y decidir para mucho más de lo que valen y para tremenda desgracia de los españoles. Ese logro lo alcanzaron porque tuvieron el acierto de unificarse, primero bajo el engaño de Podemos y luego bajo la estafa de Sumar, pero, como parece evidente que, después de ocho años aporreándonos con su incompetencia y sus disparates, ya la ciudadanía los ha calado y les está volviendo la espalda ominosamente, se han olido que para las próximas elecciones se pueden ir por el sumidero del olvido, con la odiosa pérdida de vidorra y sueldazos que eso conlleva, y de ahí vienen los apresurados aspavientos de estos días en busca de una fórmula que los salve del naufragio. Espero que no logren nada más que lo que llevan conseguido hasta ahora: el hilarante espectáculo con que nos están alegrando la vida, compuesto de ingredientes como esos actos de patético autoengaño promovidos por Maíllo, las ridículas muecas de Yolanda Díaz para ocultar que ya no la quieren ni en su casa o lo más soberbio con diferencia: el espectáculo de indignidad que está protagonizando Gabriel Rufián, un tío que lleva décadas escupiendo sobre España e insultándonos con sus payasadas y desplantes ofensivos y ahora pretende... ¡liderar la candidatura unitaria de la izquierda ESPAÑOLA! ¡Qué manera de arrastrarse!: con tal de conservar la dolce vita que ha disfrutado en la última década, este fulano es capaz hasta de convertirse en un español, eso tan odioso para él. Creo, y lo digo con franqueza, que a Rufián deberían buscarle un buen emplazamiento en las Ramblas y levantarle allí un monumento a la desvergüenza. Más chistes: han sonado como opciones para ese liderzago que tanto echa en falta la podemia, entre otros, estos nombres: Ernesto Urtasun y Pablo Bustinduy (😂😂😂😂) ¡Estos unficadores de la ultraultraizquierda (la ultraizquierda es Sánchez)...! ¿Es que quieren matarme de un ataque de risa? ¡Asesinos! Díganme la verdad: ¿ustedes se apuntarían siquiera a una merienda en el Burger King organizada por cualquiera de estas dos lumbreras? Pues eso. Y ya la última, recientita de ayer: se valora incluso recurrir a Manuela Carmena o Ada Colau, casi na, porque Carmena tiene ya 82 años recién cumpliditos y su paso por la alcaldía de Madrid no la retrató precisamente como una gran gestora, y ya lo de Colau...: visto su tenebroso historial de fanatismo e incompetencia y cómo hundió Barcelona, hace falta profesar un odio ilimitado hacia España para pensar en ella como líder, aunque, ahora que lo digo, con este argumento en la mano, tiene muchas papeletas para ser la elegida. 

    En conclusión: muy mal tiene que andar el extremismo tribal izquierdista para barajar tales nombres. Y no es nada extraño, porque sus propuestas, sus políticas y, sobre todo, SU GESTIÓN, acumulan "méritos" sobrados para despacharlos con rumbo a los infiernos. Si nos fijamos en lo de la gestión, la podemia ya acredita seis años de experiencia en el gobierno de la nación, y estos sí que han sido infernales, de manera que ya hay material suficiente para un balance, que vendría a cuento ahora que ya parece muy cercano su final, pues doña Podemia atufa a cadáver político. Siento decir que tendrá que ser muy escueto y que va a consistir prácticamente en la enumeración de los podemitas que han sido ministros, con unas sucintas anotaciones. Como ya he dicho antes, alcanzaron los cargos gubernamentales gracias a Pedro Sánchez, que los eligió como aliados muy de su gusto para afianzarse en el poder, así que debo enfatizar que este es uno más de los atropellos cometidos por este personaje, y no de los menores, pues hace falta ser muy malvado y muy irresponsable para, solo por su pura conveniencia, otorgar poder a personas y formaciones tan perniciosas. Ojalá podamos algún día pasarle la factura por esta y por sus restantes canalladas.

    Empecemos por situarnos. Oficialmente, Pedro Sánchez comenzó a gobernar el 7 de junio de 2018, gracias a la moción de censura con la que derribó a Rajoy, lo que hasta hoy representan 2.824 días, que han ocupado el final de la duodécima legislatura parlamentaria, la decimatercera y la decimacuarta completas y lo que va de la decimaquinta. En ese tiempo ha tenido quince gabinetes, y ya no me he molestado en contar los ministros. En coalición con la podemia ha gobernado en las legislaturas XIV y XV, las cuales tomaré como marco para una primera aproximación organizativa. En la decimacuarta legislatura (del 7 de enero de 2020 al 21 de noviembre de 2023), se alió con Podemos, partido del que fueron ministros o vicepresidentes Pablo Iglesias, Yolanda Díaz, Irene Montero, Alberto Garzón, Manuel Castells, Ione Belarra y Joan Subirats. En la decimaquinta, su formación aliada fue Sumar, que aportó y sigue aportando estos ministros: Yolanda Díaz (que es también vicepresidenta), Ernesto Urtasun, Mónica García, Pablo Bustinduy y Sira Abed Rego (de esta última pongo los dos apellidos porque suele ovidarse del primero, el paterno). Hagamos un somero repasito de todos ellos, presentados por orden alfabético de nombres:

-Alberto Garzón. Ministro de Consumo. A este muchacho le colaron un zompo. Cuando Sánchez se puso a buscar migajas inútiles para los ministros podemitas en 2020, se sacó de la manga eso de Consumo, un área inane y sin contenido para un ministerio, y le tocó a él, que además no demostró ser el colmo de la iniciativa y la implicación, así que salió lo que salió: un engendro borroso que el sátrapa se pulió en cuanto pudo. Os dejo aquí un ejemplo ilustrativo de lo que fue su gestión: Huelga de juguetes.

-Ernesto Urtasun. Ministro de Cultura. La insoportable levedad del pijerío. Un personaje hueco, típico ejemplo de esa nebulosa aberrante e hipócrita conocida como izquierda caviar. Sus méritos más destacables: pertenece a la horda de Colau; tiene el típico radicalismo destructivo de los antisistema; como todos los comunes, siente un odio feroz hacia España, aunque trata de disimularlo; es tremendamente sectario; es un monumental incompetente. Ha destacado más en el propagandismo fanático que en otra cosa y se ha dedicado, en lo cultural, a fomentar exposiciones feístas y/o sectarias de muy bajo nivel. Se propuso, guiado supongo que por el odio a España y a la cultura con mayúsculas, descentralizar el Museo del Prado, algo en lo que todos vimos un intento de expoliarlo, ¿seguirá en el empeño?

-Ione Belarra. Ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030. Un personaje siniestro. Yo siempre he pensado que es un submarino que el aberchalismo coló en Podemos como instrumento de desestabilización y, dado lo alto que ha llegado, de ser ciertas mis sospechas, el plan ha sido un éxito. De perfil mitinero y abonada a todas las causas wokistas, ostenta como máximo logro la Ley de Bienestar Animal, que algunas cosas buenas tiene, seamos honestos. Lo que ya no es tan bueno son rasgos como ese radicalismo tan podemita que destila odio a España y a nuestro marco democrático o su anticapitalismo cenutrio y adolescente, que a menudo la lleva a ridículos tan espantosos como este enredo entre Roig, Mercadona y los huevos. 

-Irene Montero. Ministra de Igualdad. La bomba con patas, una iluminada de un fanatismo alarmante, que está detrás de desatres como la ley trans o la de sí es sí. Tremendamente sectaria, exhibe un radicalismo histérico que destila odio (no miento, mirad esto: reemplazo) y que no se para en barras ni en respetos, como demostró muy recientemente con su implicación en una repugnante campaña contra el fallecido Adolfo Suárez. Muestras de la ignorancia, la incompetencia, la rabia y la falta de límites de esta persona hay a carretadas, os dejo aquí un artículo que constituye una pequeña antología: una fanática al mando.

-Joan Subirats. Un catalán que ejerció de ministro de Universidades sin que nadie lo viera, y eso que es muy alto. Sucedió a Manuel Castells.

-Manuel Castells. Otro catalán (este, vocacional, porque nació en Hellín, provincia de Albacete) que ejerció de ministro de Universidades sin que nadie lo viera (aunque en su caso es más comprensible, porque es bastante bajito), ¡qué arte tienen los tíos! De Castells, que llegó precedido de una aureola de eminencia y nos dejó con dudas acerca de cómo se forjan las eminencias, escribí tres artículos en los que señalé algunos de sus disparates o golfadas: becas; barrer pa casa; despedida

-Mónica García. Ministra de Sanidad. La iincompetencia absoluta, si hemos de juzgar por su gestión de la sanidad en Ceuta y Melilla, por haber exasperado al colectivo médico y por estar en vías de cargarse el examen MIR, algo que siempre ha funcionado muy bien. Esta política es un caso modélico de conducta guiada por el rencor, en su caso, el patológico que le profesa desde hace muchos años a Isabel Díaz Ayuso. Hay serias razones para pensar que Pedro Sánchez la colocó en el Gobierno precisamente por eso: para darle una trinchera desde la que disparar contra Ayuso, a quien el doctor (😁) no perdona los diversos revolcones que le ha dado, por lo cual la persigue con saña.

-Pablo BustinduyMinistro de Derechos Sociales y Agenda 2030. Las definiciones más acertadas acerca de este alto dignatario las ha dejado el CEO de Ryanair, veámosle aquí y aquí. Este señor sabía que Bustinduy es ministro de España, pero no reparó en que es ministro de Sánchez, de ahí su perplejidad y su cabreo: no sabía que los ministros de Sánchez, como otrora los de Franco, están convencidos de que pueden hacer lo que les dé la gana, digan lo que digan las leyes. Bustinduy se parece mucho a Urtasun: es un niño bien que encuentra graciosísimos los cuentos acerca de la toma de los palacios de invierno y por eso va de revolucionario caviar, aunque es un poco más sosito.

-Pablo Iglesias. Vicepresidente Nebuloso. Terminator; solo él podía ser el cónyuge de Irene Montero. Pablo Iglesias ha sido para España una especie de caballo de Atila, desde sus actividades como agitador universitario y la creación del nocivo Podemos hasta sus conspiraciones para ganarse a Junqueras para la causa sanchista: es un feroz enemigo de España y de la democracia constitucional. No obstante, cuando le tocó ser vicepresidente, pasó de activista a pasivista, porque demostró una notoria indolencia. Escribí hace tiempo un artículo sobre él que creo que no ha perdido frescura: Personaje tóxico

-Sira Abed Rego. Ministra de Juventud e Infancia. Otra persona amiga de pasar desapercibida en la gestión, algo acorde con la concesión de un área con atribuciones ya ocupadas por otros ministerios. Acerca de su perfil, también escribí un artículo que deja algunas claves: Sira Abed.

-Yolanda Díaz. Vicepresidenta y ministra de Trabajo. Lo primero que hay que subrayar acerca de este fantástico personaje, digno de una novela de David Uclés, yo qué sé, algo así como La vicepresidenta de las propuestas vacías, es que es, de todos los podemitas que han sido ministros con Sánchez, la única que ha estado en las dos alineaciones, la podemita y la sumaritana. Y desde el principio al fin. Y con una relevancia creciente. Y todo eso, con un caos mental chulísimo, sin mensaje, sin partido, sin programa, sin cultura, sin autoestima (¡cómo se ha humillado ante Sánchez!), sin coherencia y con una sola seña de identidad clara: la adoración por los zapatos (caros), la ropa (selecta), el maquillaje y la peluquería. ¡Ah!, y los viajes, la gran vida, etc. Es que ella es así. Léanse bien las líneas precedentes, porque son un tratado de politología muy aleccionador. ¿Dónde ha estado la clave? En que, además de las ya mencionadas, ha demostrado una enorme carencia de escrúpulos. Con este perfil, hoy se llega en España a la vicepresidencia del Gobierno. Quiero decir, no obtante, que Yolanda Díaz ha hecho una cosa que yo aplaudo: subir todo lo que ha podido el salario mínimo interprofesional, y deberían avergonzarse quienes la critican también por esto, o echarle un vistacillo a cómo está hoy en España la relación entre los sueldos y los precios de las cosas, muy en particular, el de la vivienda.

    Hasta aquí, pues, el repasillo a la aportación de la podemia a los gobiernos de Sánchez de los últimos seis años. El balance, como ya advertí, es entre negativo y desolador, y no olvidemos una cosa, que no solo debemos atender a los hechos, las dejaciones, las incompetencias o los errores aquí esbozados, sino también a algo quizás mucho peor: a que los catastróficos años del sanchismo se han caracterizado por una serie de políticas y medidas muy perjudiciales, bastantes de las cuales se han debido a que Sánchez las ha adoptado por contentar a la extrema extrema izquierda o por parecerse a ella. Este carácter de guía del sanchismo hacia el desastre ha sido un aporte muy lamentable de la podemia a la política española de la nefasta etapa que atravesamos.

    

lunes, 16 de febrero de 2026

La república mejor: edición en Amazon

     La primera vez que tomé la decisión de escribir un libro fue hace más de cuarenta años, cuando, después de terminar la mili, me hice el propósito de contar lo que era aquello. Tras un buen puñado de años sin tiempo para hacerlo o sin sentirme capaz, escribí una primera novela -que titulé, acabo de recordarlo, El día de la Asunción- que resultó un intento fallido. Todavía estaba yo muy verde para construir una novela, pero además y por encima de eso, al leer aquella, me di cuenta de que carecía de fuerza, sobre todo, por una razón: porque, para captar la verdadera esencia del servicio militar obligatorio, el fondo que hacía de la mili una imposición incompatible con el respeto a los derechos de las personas -y me refiero a los más sagrados: la vida, la libertad, la dignidad-, no bastaba con quedarse -como hice en aquella primeriza novelita- en lo que era aquello, sino que había que ir más allá, escarbar y escarbar hasta el estrato de lo que podía llegar a ser aquello. Y entonces sacarlo a la luz, naturalmente.

    Las putaditas de los sargentos o los capitanes, las guardias, los panzazos, los arrestos o el rancho eran algo deplorable, es verdad, pero, si nos quedábamos en eso, la cosa no pasaba de sainete, de colección de chascarrillos para aburrir a la familia o montarte unas pseudocríticas historias de la puta mili, ya fuera en tebeo, película o serie.  

    Pero la idea que a mí me guiaba era otra, porque sabía que muchos soldados en la mili habían sido víctimas de humillaciones horribles, habían padecido un espantoso calvario, habían sufrido graves accidentes o, lo peor de lo peor, habían perdido la vida. Pensando en esos soldados, me embarqué en el empeño de conocer sus historias y me pasé cinco años escarbando y escarbando para sacarlas a la luz. El fruto fue La república mejor (1), un libro que publiqué por primera vez en 2009, un libro del que me enorgullezco y que va encabezado por esta dedicatoria:

A LOS SOLDADOS DESCONOCIDOS QUE NO TIENEN SITIO EN NIGÚN MONUMENTO

    Y es que a esos soldados se lo debíamos, porque para ellos la mili llegó todo lo lejos que podía llegar y pagaron un alto precio. Algún homenaje tenían que tener, no podíamos dejarlos en un triste olvido, habría sido una completa indignidad.

    Y, como sigo en ese empeño, estando ya casi agotada aquella edición de 2009, he decidido hacer ahora una segunda en Amazon, por burlar al olvido y por probar nuevos alcances. Aquí tenéis los enlaces:

Tapa blanda (precio: 18 euros)

La república mejor (versión en papel)

Ebook (precio: 4 euros)

La república mejor (versión para libro electrónico)

    Ahora que se ha puesto de moda coger el mosquetón del abuelo y soltar sandeces acerca de la reimplantación de la mili (¡hasta con fines educativos!, han llegado a decir algunos), quizás viene bien un libro que la pinta -eso me han dicho unos cuantos- más parecida a lo que de verdad fue que esas tristes parodias que he mencionado más arriba. Este ha sido uno más de los engaños de la izquierda, tan antimiltar ella: trivializar, escamotear el juicio a que debería haber sido sometido el servicio militar obligatorio, aunque aclararé que ni yo soy antimilitar ni el libro lo es: es una denuncia de los abusos en un ámbito que los propiciaba y que merecidamente ha pasado a la historia.


1. Para mayor información, podéis ver este artículo o lo que incorporo en la columna de la derecha del blog acerca de la edición de 2009.


martes, 10 de febrero de 2026

Elecciones aragonesas: a Sánchez le vuelven a zumbar (y bien)

     Si he de decir la verdad, tras conocer el resultado de las elecciones autonómicas que se celebraron el pasado domingo en Aragón, el panorama que abrían me pareció tan despejado que decidí no hacer ningún artículo, ¿para qué pronunciarse cuando ya quedaba todo dicho? No obstante, cuando han pasado menos de dos días, veo con asombro que algunos se empecinan en empañar lo que parecía claro, así que tendré que fatigaros con otro articulito, y voy a empezar recordando los resultados de los comicios:

  

 

PP

PSOE

Vox

Chunta

Existe

IU

Votos

224.797

159.366

117.347

63.875

23.320

19.290

%

34’26%

24’29%

17’88%

9’73%

3’55%

2’94%

Escaños

26

18

14

6

2

1

 

    ¿Veis lo que decía acerca del panorama? Sobre un total de 67 escaños (mayoría absoluta de 34), el PP obtiene 26, el PSOE, 18 y Vox, 14, mientras que los 9 restantes se los van a repartir tres formaciones que, si no suceden cosas muy extrañas, quedarán relegadas a la insignificancia parlamentaria y gubernamental. Vamos a ver los grandes rasgos, que son tan nítidos que deberían resultar definitivos: el PP ha ganado, el PSOE se ha hundido y Vox da un salto colosal, pues duplica votos y escaños con respecto a las elecciones anteriores; el PP y Vox reúnen el 52'14% del voto y el 59'7% de los escaños, es decir, una holgada mayoría absoluta que les permitiría gobernar con placidez. Por otra parte, extrapolados como es debido al ámbito nacional, estos resultados son un duro revés para Pedro Sánchez, lo cual siempre es bueno para España y para la humanidad.

    En definitiva: el PP y Vox deben pactar, para hacer efectivos el derecho y el deber que las urnas les han concedido: gobernar en Aragón (con sensatez y en beneficio de los aragoneses, faltaría más), y para llevar a sus últimas consecuencias el revés sobre la jeta del tirano mediante el expediente de restarle poder, que es lo que más le duele. Sin embargo, como decía al comienzo, asombrosamente, cuando tienen ya la victoria agarrada en la mano, se están dedicando a lanzar mensajes que amenazarían con echarla a perder. Lo que uno esperaría en estas circunstancias serían declaraciones de inequívoca disposición a negociar, entenderse y colaborar, pero, francamente, al menos hasta hoy, lo que se oye no da esa impresión. Supongo que serán estrategias para hacerse valer y que no tardará en llegar el momento de la verdad, es decir, el de reunirse y empezar a trabajar en serio y sin alboroto (algo muy aragonés) para conseguir acuerdos sólidos y beneficiosos. A la alta responsabilidad regional de gobernar en Aragón, hoy en día el PP y Vox unen, en la esfera nacional, la no menos alta de echar a Sánchez y desmantelar el sanchismo, algo en lo que nos jugamos todos mucho, así que no pueden fallar ni permitirse frivolidades, y menos aún, políticas florentinas, porque, si cometen el error de adentrarse en tan pantanoso terreno, ahí les estará esperando con una sonrisa diabólica y una daga envenenada nuestro particular Lorenzo de Médici, que los despedazará a placer, porque en el lodo se desenvuelve como nadie. Tampoco lo tienen tan difícil, porque, si no logran alcanzar un acuerdo programático, Vox podría muy bien dejar al PP gobernar en solitario y ejercer una oposición contructiva, y tal vez, a la vista de la diferencia de votos, incluso podría decirse que esa sería la salida más ventajosa para el partido de Abascal. Lo que PP y Vox no pueden hacer es fracasar, y repetir elecciones sería una forma de fracasar.

    Quisiera dejar una reflexión sobre los partidos menores. En la noche electoral, el señor Guitarte se despachó con un sermoncito sobre los que hacían algo y los que no hacían nada (dando por hecho que él estaba entre los primeros) que daba grima viniendo de un personaje cuyos hechos se reducen a introducir en una España ya bien demolida por el regionalismo el feliz hallazgo del provincianismo, con aquel invento de "Teruel existe" (que, arteramente, en estas elecciones rebautizó como "Existe" a secas, dejando clara la vacía necedad de su armatoste): si ya estamos como estamos, no imagino lo que sería un manicomio cantonalista con propuestas del tipo "¿Qué hay de Alicante?", "Córdoba, ¡casi na!" o "Piense en Orense". ¿Y qué me dicen de "Más Madrid", el invento de Errejoncito, Carla Antonelli, Mónica García, Bergerot...? Pues eso. También vi al candidato de la Chunta Aragonesista (un partido que se disparó en los resultados), que me pareció que no se había enterado de que las elecciones se habían acabado ya, a juzgar por el mitin que dio. Olor a asamblea de facultad, pasado sumaritano y propuesta centrífuga en una tierra encajada entre Cataluña y Navarra: lo que más necesita Aragón. IU, mustia y hundida; Podemos, reducido a la miseria de ¡6.206! votos. En suma: el separatismo y la extrema izquierda, arrasados, otra gran noticia de las elecciones aragonesas del pasado domingo.

lunes, 26 de enero de 2026

David Uclés y Samantha Hudson rivalizan en gili**llez sectaria

     En la política de hoy, la izquierda está siendo muy hábil a la hora de sacar tajada de la guerra cultural, con reclamos tan temibles como el demencial paquete woke (religión climática, explotación de la supuesta amenaza racista, imposición de los excesos del sectarismo LGTBI+...) o ese espantajo de la amenaza ultraderechista que Pedro Sánchez ha fabricado para presentarse como guardián de la democracia, cuando en realidad se la está cargando. En cuestión de pocos días, han acaecido dos eventos que me servirían para ejemplificar esto que digo, pero también otra cosa que pienso: que esa parte del mundo cultural en que la izquierda es hegemónica -la más combativa y exhibicionista- es de una pobreza y una frivolidad penosas

   El primero del que voy a hablar está protagonizado por Samantha Hudson. Si tuviese que salvar mi vida en un apuro diciendo cuatro palabras sobre los premios "Feroz", estaría irremisiblemente abocado a perecer, así que no tenía ni idea de que se entregaron hace poquísimo en una desenfadada gala que fue la mar de cool, ni de que los ganó... ¡ya se me ha olvidado! En realidad, si me he enterado de tan venturoso sarao, ha sido porque casualmente, pasando páginas en internet, me he encontrado con la colosal intervención de Samantha Hudson cuando le tocó entregar uno de los premios, que podréis ver pulsando aquí. Si os habéis animado a tragaros esos tres gloriosos minutitos, os habrá golpeado desde el primer segundo la bofetada de artificiosidad y sobreactuación, y naturalmente os habréis tronchado con la gracia y originalidad de los chistes: en efecto, Samantha Hudson actúa muy mal, como suele ocurrir con las personas aquejadas del narcisismo que se le sale por los poros, y no dice más que tonterías insulsas, pero no tiene miedo al ridículo, al contrario, porque esas tonterías son a la vez topicazos sectarios del agrado del ultraizquierdismo y la secta LGTBIQ+, destinados a hacer las delicias de gente como Irene Montero o Urtasun, que están ahí y son precisamente los que la han puesto ahí por su beligerancia transexual. Este es el gran problema de nuestro cine de hoy: que es tan parcial y sectario como aquellas bochornosas comedias de tías en bragas del tardofranquismo, solo que ahora con sesgo izquierdista, como parece ser la audiencia de la Samanthita, a juzgar por cómo levita de risa ante un discurso tan soso que da vergüenza ajena y de una pobreza intelectual lacerante. No hablemos ya de lo que he visto por ahí en la prensa amiga (que nada tiene que envidiarle a los Alcázares o los Arribas de ya hace al menos sesenta años), que llama "ácido discurso" o "monólogo demoledor" a una ristra de tópicos resobados, patosos y sin gracia.

    La segunda perla nos la ha dejado David Uclés, el escritor de los cabellos emboinados -un señor que, por cierto, también ejerce de homosexual militante-, y ha sido un detallín que me figuro que él se habrá imaginado que le retrata como un heroico izquierdista, pero en realidad le delata como un sectario un poco memo: descolgarse de un acto cultural al enterarse de que también estaban invitados José María Aznar e Iván Espinosa de los Monteros, coz que ha redondeado argumentando que Aznar es la persona que más daño físico ha hecho al pueblo español recientemente, lo cual le deja como un troglodita, un fanático enmascarado bajo la piel del corderito de Norit y un ignorante político de tomo y lomo. 

    Pero, aparte de esta incidencia menor, creo necesario extenderme algo más en torno a David Uclés, un personaje del que será tan ilustrativa su biografía como este discurso merecidamente célebre y merecidamente calificado de necio, por su moralina, su egocentrismo (¡cómo admira David Uclés a David Uclés!, es conmovedor) y su cursilería, aunque un poquito también porque hace pensar que no debe de quitarse la boina ni para ducharse. Aun siendo todo esto malo, no es lo peor, porque se extralimita todavía más con su grosería, su cinismo y su falta de respeto. Mirad la biografía de este caballero y ya me diréis si no hace falta ser cínico para sostener, con todo lo que ha vendido y todo lo que le han premiado, que no está en condiciones de comprarse una vivienda. Este cinismo lleva además aparejada una repulsiva falta de respeto hacia aquellos a los que de verdad les es imposible acceder a la vivienda debido a las terroríficas condiciones que gravitan hoy sobre este bien esencial que hemos convertido en superlujoso. 

    Por último, es de nuevo muy irrespetuoso y además intolerablemente grosero con Isabel Díaz Ayuso, esto es sin duda lo peor del discursete, que Uclés, en un alarde de cobardía y de malos modos que apestan a desnortada pedagogía logsiana, aprovecha para atacar a la señora Ayuso, que estaba en el acto invitada en su calidad de presidenta madrileña y para ser quien entregara el premio a ese cafre de Uclés, pues hace falta serlo, y mucho, para atacar desde el púlpito de premiado a alguien que no va a poder replicarle ni defenderse, no solo por el formato del acto, sino porque hacerlo representaría cargárselo, cosa de la que son capaces los cafres como David Uclés, pero no las señoras como la presidenta madrileña. Si repasamos el discurso, veremos otros rasgos con que en solo 3:22 minutos se autorretrata este individuo: mala baba, porque enumera una serie de vicios y malas prácticas políticas que ímplicita o explícitamente atribuye a la señora Ayuso, las más de las veces, de forma injusta; petulancia, porque se permite dar lecciones de política sin tener ni puta idea y a quien ha demostrado saber mil veces más que él; inmadurez, por mil cosas dichas hasta aquí y porque parece presuponer que vivir en Madrid y en el piso soñado es un derecho: no, David, la vida no es una carta a los Reyes Magos; hipocresía, y a toneladas, porque intenta aparentar que es buenísimo y dulcísimo al mismo tiempo que apuñala a Ayuso de forma despiada. 

    Y ya se corona con las últimas palabras: después del vil ataque, todavía se despide diciéndole a Ayuso que le gustaría conocerla y que espera que su artero chaparrón de injurias pueda hacerle reflexionar: ¿se puede ser más capullo, prepotente y vanidoso? ¿Qué espera, que el día menos pensado Ayuso le invite a cenar en el Ritz? ¿Se imaginará este petimetre que su exhibición de estupidez y patanería le hace carismático y sirve para algo más que colgarla junto al inodoro?

    Esto son solo dos botones de muestra de lo que es hoy eso que se llama "el mundo de la cultura", pero que en realidad no es más que la feria de los que, dentro del ámbito cultural de la izquierda, dan saltitos de bufón lisonjero contando los chistes que saben que le gustan al amo para currarse su rinconcito al sol. ¿A dónde conduce esto? A una cultura oficial, dominada por un capillita de favorecidos, con los míseros resultados que ello conlleva, que aquí en España están muy a la vista. 

jueves, 22 de enero de 2026

Puente, lárgate ya, hombre

        En el momento en que empiezo a escribir, hace ya cuatro días del trágico accidente ferroviario acaecido en Adamuz, que nos ha dejado al menos 43 muertos y más de un centenar de heridos, para quienes no podemos sino expresar nuestra mayor consideración. Las causas del accidente todavía se están estudiando y la mejor información periodística que he encontrado sobre el asunto es este artículo de "El Mundo", que nos explica que se barajan ahora principalmente dos posibilidades: una rotura de 30 centímetros en un raíl o el desprendimiento de una gran pieza del tren Iryo implicado en el siniestro. Esto deberá dilucidarse, pero, sea cual sea la causa, Óscar Puente, ese gran energúmeno y gran incompetente que dirige el Ministerio de Transportes, debería irse, porque su ¿gestión? esta descalificada al menos por dos grandes manchas. Primera: la catarata de advertencias sobre el mal estado de las infraestructuras ferroviarias que se le hicieron antes del accidente que él desoyó o respondió con alguna de sus coces; segunda: que no puede seguir siendo ministro un sujeto que parece que está más pendiente de las redes sociales que de su trabajo. De ambas cosas os será fácil encontrar mil testimonios, pero os dejaré esta noticia que desvela el brutal aumento de la accidentalidad ferroviaria desde 2018, así que a Sánchez también le toca una buena porción de responsabilidad. Hay una tercera razón que envuelve al PSOE, a Sánchez y a sus gobiernos: que las tramas corruptas de Koldo, Ábalos y compañía anduvieron sobrevolando, entre otros, sobre los tramos en que se ha producido el accidente. Otro motivo de peso para echar a patadas a Sánchez y su banda.
    Volviendo sobre Óscar Puente, insisto en lo ya dicho: era intolerable padecer como ministro a un personaje que por lo que más "brillaba" era por su continua beligerancia en las redes, ejercida con ínfulas tabernarias, pero, después de un accidente cono el de Adamuz, además de intolerable, resulta indecente. Sabemos todos que ni él va a dimitir ni Pedro Sánchez, ese modelo de limpieza, le va a cesar, por lo que se me hace del todo incomprensible que, a estas alturas del 22 de enero, el PP y Vox aún no le hayan exigido con toda contundencia que se vaya. Para más abundamiento, resulta patético el historial de este cínico, vean este esclarecedor vídeo de un mitin que dio creo que a finales de 2025, en el que tiene la desfachatez de afirmar del PP que son capaces de cargarse con su incompetencia el progreso que su partido ha conseguido para el país en los últimos siete años. Si entonces resultaba vomitivo, hoy ya es desolador, pero ahora  lo más significativo en este vídeo es que arremete en él contra Mazón diciendo que las víctimas de la dana no tenían por qué pasar por el trago de aguantar su presencia: hoy resulta que todo ese linchamiento que la izquierda, Puente incluido, orquestó contra Mazón le aterra que se vuelva contra él, cuya presencia, de cualquier modo, hace mucho que nos tenían que haber ahorrado a los españoles. Por si algún malintencionado quiere malinterpretarme, aclararé que creo que Mazón tendrá que dar las oportunas explicaciones por sus responsabilidades en la dana, pero eso de ningún modo le hacía acreedor del linchamiento al que se le sometió, por no hablar de que también del lado del Gobierno central habrá quien tenga que responder por negligencias en  aquella catástrofe. Y es que ahora, cuando Puente se mira al espejo, ve la cara de Mazón, este es en realidad su gran problema. Si se puede llamar personajes sin dignidad o asesinos a Mazón o a Salomé Pradas porque cayó un diluvio sobre Valencia, una cacería en la que él participó con la intensidad que le caracteriza, no hay razón para no tratar igual al incompetente que ejerce de ministro de Transportes en el momento en que ha ocurrido la tragedia de Adamuz. A quien más miedo tiene Óscar Puente es a Óscar Puente, y a esos amigos suyos que se colocan a las puertas de los juzgados para arrear cartelazos, a que alguien acabe arreándole alguno a él. Quien siembra vientos recoge tempestades. Habrá que ver cómo acaba.


    Como es incapaz de apearse de su soberbia y su sectarismo, ha dado desde el principio repulsivas muestra de insensibilidad ante la tragedia de Adamuz. Empezó con aquella extravagancia del "accidente tremendamente extraño" nada más conocerse la noticia (¿qué quiso decir? ¿Le andaría por la cabeza que lo había hecho la ultraderecha para fastidiarle a él? Hay precedentes); después se empecinó en no llamar a las cosas por su nombre y usó las palabras "contratiempo muy grande" para referirse a una tragedia con más de cuarenta muertos, en unas declaraciones, por cierto, en las que este socialista parece no aceptar del todo el derecho a la huelga, cosa que cínicamente disfraza como defensa del interés general, cuando se ve claro que lo que le da pavor son los catastróficos efectos que este asunto está teniendo sobre su imagen y la de su lamentable Gobierno, lo cual se destapa por completo en el tercer documento que os voy a dejar, en el que pierde un poquitín los papeles demostrando que parece que tampoco acepta del todo que los medios de comunicación hagan su trabajo, ¡y lo hace nada menos que ante Javier Ruiz, distinguido miembro de la fiel infantería! ¿Se habría impacientado tanto con este señor si se hubiese estado despachando sobre Abascal o sobre Ayuso? Todos sabemos que no, que le habría animado a seguir, con regocijo y con una sonrisa de oreja a oreja. Pero ya no es así; ahora, ¡oh, milagro!, el tío que se ha pasado años lanzando estocadas ante los medios o en las redes como si fuera un troll en lugar de un ministro, se ha hecho un incondicional de la resposabilidad y la consideración: GROTESCO. Que se largue de una vez, está frito, se lo restregó por la jeta Miguel Bosé en cinco certeras palabras: ¡Ya no tienes perdón, chaval!

lunes, 12 de enero de 2026

Albares hace temblar a los clérigos que tiranizan Irán

     En el año 1979, Irán era un país oprimido por un terrorífico tirano llamado Muhammad Reza Pahleví, conocido mundialmente como el Shah (algo así como "rey") de Persia, un personaje de una egolatría que rozaba lo guiñolesco, hasta el punto de presentarse a sí mismo como el Shah a'an Shah, o sea, el Rey de Reyes, lo cual no le impedía encabezar un régimen sanguinario que perseguía, encarcelaba, torturaba y asesinaba a sus opositores; era trístemente célebre su policía política, la criminal Savak. La desesperación del pueblo iraní fue capitalizada por el clero musulmán de aquel gran país (1), que, liderado por el ayatollah Jomeini (2), prendió la llamada revolución islámica, un levantamiento generalizado que derrocó al régimen del shah. Lo que seguramente solo los más lúcidos iraníes previeron fue que el fruto de su heroica rebelión, que costó millares de vidas, lo que implantó fue una nueva tiranía, que yo sospecho que a estas alturas ya ha superado en crímenes y crueldad a la de Reza Pahleví: el régimen teocrático dominado por los ayatollas, o sea, los curas musulmanes de allí, que pertenecen a la rama chiita del islam, bautizado como República Islámica.

    Ciertamente, la República Islámica de Irán nació con muchos y potentes enemigos, tales como Estados Unidos, Israel, Arabia o el vecino y entonces poderoso Irak, por lo que sus comienzos fueron muy problemáticos, baste recordar que en 1980 Sadam Husein, el dictador iraquí, le declaró la guerra, funesta y estúpida ocurrencia que, aparte de la muerte y destrucción que sembró, terminó en 1988 en unas tablas más bien desfavorables para él y el principio de su caída en desgracia. Para el pérfido régimen iraní, la guerra fue un instrumento para enmascarar su desgobierno, la miseria de la que no había librado a su pueblo, su crueldad y su siniestro totalitarismo religioso. Una buena muestra de la crueldad fue la estrategia con que enfocó la contienda, al menos en sus principios. Como su aislamiento y la ruptura con EEUU (país del que el régimen del shah había sido fiel aliado) había perjudicado mucho a sus otrora poderosos recursos militares, utilizó a la población como arma, enviando a millares de infelices mal armados a una muerte segura, como recurso más útil para plantar cara a un enemigo entonces en posición ventajosa. Se les animaba diciéndoles que serían mártires de la revolución y del islam, con lo que su muerte sería una recompensa, y hasta circuló un detalle macabro, pero que me inclino a pensar que fue cierto: que se les daba una llave que sería con la que abrirían la puerta del paraíso (bella palabra de origen persa, por cierto) si caían en batalla.

    ¿Y qué iba pasando mientras lejos de los frentes? Pues que se sumió al país bajo las tenebrosas leyes de la teocracia fundamentalista, convirtiéndolo en una cárcel donde todo pensamiento, palabra u obra debía acomodarse a las ideas, los límites y la moral impuestos por las enfemizas mentes de los fanáticos religiosos que empezaron a tiranizarlo en cuanto se adueñaron del poder. Prohibieron toda idea política distinta a las suyas y, tras un breve simulacro de tolerante convivencia, persiguieron, encarcelaron o asesinaron incluso a los que habían sido aliados suyos para derrocar al shah; impusieron a todos la religión islámica y, por último y como consecuencia de lo anterior, los sometieron a su represiva moral, con extremos como la persecución y ejecución de los homosexuales o el arrinconamiento de las mujeres, privadas de derechos, convertidas en seres inferiores y dependientes, amenazadas por brutalidades como la ejecución de las adúlteras (con trato muy distinto al reservado a los adulteros) y humilladas poniéndoles trapos por encima, asunto en el que los tiranos han sido capaces de llegar a los criminales extremos que todos conocemos. Y, como guinda, dos armas criminales: el Ministerio de Orientación Islámica (sí: en Irán tienen un ministerio que se ocupa de que todos sean buenos musulmanes y la mujeres no se quiten el velo) y los guardianes de la revolución o pasdarán (sí: en Irán hay una policía religiosa que se encarga de hacer cumplir las burradas que emanan de Orientación Islámica, y ojo, que sus penitencias llegan hasta el asesinato).

    Como todos sabemos, en los días que corren, entre los pasdarán, la policía y el ejército se están dedicando nuevamente a matar iraníes, ¡esa obcecación que tienen en no someterse a los curas! En el momento en que escribo, se habla de 500 muertos, pero las cifras no son fiables, porque los tiranos han cortado las vías de comunicación con el resto del mundo. Ante tan luctuosa tragedia, todos por aquí esperábamos que Ada Colau, Gretita, Barbi Gaza y la podemia organizasen una flotilla para detener aquello, y que les acompañase el Furor mandado por el Gobierno, pero esta vez ha hecho algo mucho más contundente, esta vez... ¡se ha pronunciado el mismísimo José Manuel Albares! Quien quiera saber en qué feroces términos, que pulse aquí:

¡Como vaya yo p'allá...!

    Entenderéis con esto que Jamenei, el resto del clero iraní, las ratas del ministerio de Orientación Islámica, los pasdarán y demás alimañas se hayan echado a temblar. ¡Qué contundencia! ¡Vaya condena flamígera! ¡Qué gestos, qué acusaciones! ¿Qué necesita Irán? "Que regresen a la mesa de negociación", es lo que está pidiendo el pueblo de Irán en estos momentos, lo dice bien claro Albares, lo de que dejen de matarlo a tiros, ya si acaso para más adelante. ¡Y qué cierre más adecuado!: allí se la están jugando y están muriendo hoy hombres, mujeres y, seguramente, niños, pero hay que felicitar especialmente a las mujeres por su valentía. La caricia en el lomo de las feministas (españolas, claro) no puede faltar, no vaya a ser que en el próximo consejo de ministros Ana Redondo se líe a dar gritos.

    Una vez más, El Gobierno español respondiendo a la altura esperada.


1. Su historia y su cultura son milenarias, por lo que atesora multitud de yacimientos, monumentos y producciones artísticas de diversas etapas. Su superficie es de 1.648.000 kilómetros cuadrados, es decir, más del triple que España y las tres cuartas partes de la hoy tan traída y llevada Groenlandia, y posee enormes riquezas minerales y naturales.

2. Seguramente los más jóvenes lectores de este artículo sabréis poco o nada de este personaje, pero ha sido uno de los más importantes (para mal) de la historia del mundo posterior a él. No fue el inventor del radicalismo islámico ni de la extensión de esta fe mediante la violencia (¡eso es viejísimo!), pero sí fue el que lo reorientó y le dio su cara actual, con los rasgo que más lo caracterizan: fundamentalismo (en la época de la que hablamos, esta palabra se aplicó mucho a sus posturas y las de sus seguidores) en los planteamientos doctrinales, exigencia de una práctica religiosa extrema, con castigos a los infractores, extensión universal del islam, rechazo de los regímenes políticos que no sean islamistas, a los que se debe combatir y derribar, si es necesario, mediante la violencia; de hecho, van mucho más lejos y también consideran enemigos y traidores al islam a los regímenes confesionales musulmanes que no alcancen su nivel de fervor, de donde procede su enemistad con países como Arabia o los restantes del Golfo Pérsico. Desde su triunfo en 1979, el jomeinismo abrió un nuevo prisma para todo musulmán que tuviera un sentido extremista de lo que debe ser el islam en el mundo, ya fueran sunníes o chiíes, y se convirtió en el gran modelo. Jomeini pasó a ser un ídolo desde Indonesia hasta Mauritania y no era raro ver retratos suyos colgados en las paredes de los hogares o las tiendas más humildes de cualquier país musulmán. La aspiración y el objetivo de todos los movimientos de criminales islamistas que surgieron después de él -Isis, Al Qaeda, Fis, Boko Haram, talibanes, Hamás...: incalculable la sangre que habrán llegado a verter- fue y es fundar en sus dominios repúblicas islámicas como la de Irán y, a más largo plazo, imponer su religión en todo el mundo.  

viernes, 9 de enero de 2026

Donald Trump: cuatro apuntes para los españoles que le admiran (que parece que hay bastantes)

     Como la figura de Donald Trump es archiconocida, voy a prescindir de preámbulos contextualizadores y voy a ir directamente al contenido nuclear de este artículo. Trump ha sido responsable de multitud de actos polémicos, pero últimamente, en un lapso de tiempo muy breve, está detrás de algunos que me parece que son muy dignos de reflexión.

    1.- La captura de Nicolás Maduro y su mujer. Aunque a botepronto y aisladamente esta noticia es digna de ser celebrada por cualquier partidario de la democracia, no tardó el presidente norteamericano en dar pasos que desinflaron poco a poco los entusiasmos. En primer lugar, eligió a Delcy Rodríguez como mando a distancia y excluyó hasta casi la humillación a María Corina Machado. Después empezó su escalada con el petróleo: exigencia a Venezuela de entre 30 y 50 millones de barriles de crudo... sancionado (¿por qué? ¿Por quién?), autoerección como controlador del negocio petrolero de aquella nación, autoconcesión de la potestad de decidir a quién lo vende y a quién no... Podíamos aceptar con reparos -bajo la patente de defenderse de una inundación de alijos de droga- eso de meterse en un país extranjero y trincar (ya que parece que ofende que se diga "secuestrar"...) al presidente y a su mujer, pero este justificante justiciero no cubre PARA NADA la rapiña sobre el petróleo y la soberanía del país invadido (si alguien puede demostrarme que sí, le agradeceré que lo haga, solo pido que se abstengan los que vengan con argumentos tramposos). Esto contamina también esa caritativa tutela a que ha sometido a Venezuela: si ha confiado en esa raposa de Delcy y va tan groseramente a por el petróleo, parece claro que a Trump la democracia allí le importa un pimiento y lo que ambiciona es el crudo crudo. Yo sospecho que, si Delcy le acaba saliendo una chacha sumisa al cien por cien (cosa nada improbable), le dará el portazo a Machado y su respaldo del 70% en las elecciones robadas por Maduro y se quedará tan contento. Al tiempo, y ojalá me equivoque.

    2.- El mal chiste sobre Groenlandia. Escandalizaría -si personajes como Putin, Sánchez o el propio Trump no nos hubiesen extirpado la capacidad de escandalizarnos- que el presidente de una nación se descolgase diciendo como si nada que le apetece apoderarse de territorios de otra y que no descarta usar la fuerza para conseguirlos. Cosas como esas lo ponen a la altura de Hitler, pero parece que nos lo tomamos a broma. Otra broma que está manejando aquí este animador político es la de que EEUU estaría dispuesto a comprar Groenlandia, última oferta: entre 10.000 y 100.000 dólares por habitante. Calculemos fijándonos solo en la oferta más alta y contando con la estimación también más alta de habitantes para la inmensa isla de 2.166.086 km. cuadrados (o sea, más de cuatro veces España), que está en 58.000 personas: el resultado serían 5.800 millones de dólares. Para que os hagáis idea de la descomunal burla y la cutrería que esto representa por tamaña extensión y las incalculables riquezas de todo tipo que encierra, os diré que, con el euro a 1'16 dólares, esa cifra equivale a 5.000 millones de euros, o sea, la cantidad que Oriol Junqueras le arrancó ayer a Pedro Sánchez para Cataluña ¡para solo un año! Si deplorables son en general los actos, los modos y las palabras de Donald Trump, esta fea y persistente costumbre que tiene de cachondearse de los demás y de humillarlos le retrata como un miserable. Y hay que insistir en lo de Hitler, pero también en Stalin o Putin, porque son, sin afinar mucho, algunos de los personajes históricos recientes a los que se les ha pasado por la cabeza anexionarse territorios ajenos. Estos tres monstruos fueron capaces de pasar de las palabras a los hechos, con las catastróficas consecuencias que todos conocemos, ¿se unirá Trump a tan odioso club? Con estas cosas no se juega.

    3.- La obsesión armamentística. Es constante en Trump y en los últimos tiempos se ha intensificado. Ha pedido a los fabricantes de su país que se dejen de repartos de dividendos y reinviertan todo lo posible en producir más, y para 2027 tiene proyectado un presupuesto récord en armamento: 1'5 billones de dólares, un incremento de casi un 50% sobre lo anterior. En los años 30, Hitler se saltó el tratado de Versalles y procedió a aumentar la producción armamentística, con lo que rápidamente otros empezaron a imitarle, el primerito, Stalin. Otra vez Hitler y Stalin: a la vista de estos precedentes y de los puntos anteriores, inquietan de verdad las políticas de Trump en matería armamentística.

    4.- El asesinato de una mujer en Minneapolis por un agente del ICE (1). La primera vez que vi un vídeo de esta criminal actuación en que un tipo (¡un agente de la autoridad, para mayor espanto!) mete la mano por la ventanilla de un coche y le suelta dos tiros a una persona indefensa que iba dentro me quedé horrorizado. Esa persona se llamaba Renee Nicole Good, tenía 37 años, era madre de tres hijos y era buena hasta en el apellido, así que hace falta tener mucha indecencia para intentar vendérnosla como una peligrosa terrorista que quiso atropellar al pobrecito agente que la mató (cosa en que se ha empeñado el Gobierno de Trump), agente que entiendo que ahora tendrá que demostrar ante la justicia que no es un asesino, supuesto que ya no hay discusión en que es un cobarde de gatillo fácil. Para quien tenga dudas, hay montones de vídeos en las redes, lo hemos podido ver en las televisiones y no escasean documentados relatos de lo que ocurrió (2). ¿Y qué tiene que ver esto con Trump? Pues mucho. En primer lugar, este trágico incidente es fruto de la histeria con que el ICE está actuando en la cacería de inmigrantes clandestinos, no clandestinos o ni lo uno ni lo otro, como ha sido el caso de la infortunada Renee, y esa histeria está infundida por las directrices del señor Trump y sus amenazas tronantes; en segundo lugar, como ya he dicho, los miembros de su Gobierno se han volcado sin el menor pudor en la campaña de enterrar a la víctima bajo una montaña de apestosos embustes; y en tercer lugar, para remachar todo lo anterior, ahí ha quedado y quedará el vomitivo comunicado que escenificó Kristi Noem, nada menos que la secretaria de Seguridad Nacional de los EEUU, en el cual afirmaba con pedernal jeta que la señora Good había atacado a sus agresores. Notable Barbi Comando Kristi Noem, cuya incompetencia y, peor aún, sobreactuación en el ejercicio de su cargo la convierten en una temible calamidad. Aviso para quienes aborrecéis (como yo) a Barbi Gaza: si no le profesáis la misma aversión a la señora Noem, padecéis una sectaritis aguda que os tenéis que hacer ver con urgencia. 

    Como resumen de este punto cuarto: el máximo responsable de un gobierno que trata así a sus ciudadanos y miente así sobre un episodio tan grave como el de Minneapolis es muy poco de fiar.

    En conclusión, si no es usted estadounidense y le preocupan cosas como la democracia, la paz y el equilibrio entre los países que componen este miserable mundo, debería mirar con recelo a Donald Trump, aunque, a última hora es muy libre de mirarle como le dé la gana, usted verá lo que hace. Personalmente podrá cada uno posicionarse ante él como quiera, y solo responderá ante sí mismo en el caso de que acierte, desacierte o caiga en contradicciones. Otra cosa serán los partidos, los gobiernos o los personajes con responsabilidades o proyección política pública, estos sí que deberían andar con cuidado. Por su posición social, están obligados a ser objetivos, prudentes y coherentes, lo que en este caso significa no demostrar grandes entusiasmos hacia Trump ni brindarle lealtades incondicionales, porque a quien se deben es a su ciudadanía, la española. Si caen en esos errores, estarán destinados a que este señor más de una vez los ponga en evidencia o en situaciones muy complicadas. Nadie les obliga a cuadrarse ante un personaje que, a fin de cuentas, es el presidente de los Estados Unidos y solo es amigo de sí mismo y de su nación. En esto se diferencia poco de todos sus antecesores.


1.- El ICE (U. S. Immigration and Customs Enforcement) es el  organismo estadounidense que controla las aduanas y la inmigración. Aquí tenéis su página, en la que queda meridianamente claro que son unos buenos muchachos que se dedican tan solo a controlar a la peor gentuza.

2.- Entre los vídeos, este me parece bastante bueno y, en cuanto a los relatos, me decido por el de "El País". Con fecha de 10 de enero, se publica en "El Debate" esta noticia, que incluye un vídeo grabado por el agente que efecuó los disparos. Si esto es todo lo que tiene para justificar su criminal acción, ya quedan muy poquitas dudas de que fue un asesinato.