Libros que he publicado

-2028. ¿Cómo será la Tercera República? -LA ESCUELA INSUSTANCIAL. Sobre la urgente necesidad de derogar la LOMLOE. -EL CAZADOR EMBOSCADO. Novela. ¿Es posible reinsertar a un violador asesino? -EL VIENTO DEL OLVIDO. Una historia real sobre dos asesinados en la retaguardia republicana. -JUNTA FINAL. Un relato breve que disecciona el mercadeo de las juntas de evaluación (ACCESO GRATUITO EN LA COLUMNA DE LA DERECHA). -CRÓNICAS DE LAS TINIEBLAS. Tres novelas breves de terror. -LO QUE ESTAMOS CONSTRUYENDO. Conflictividad, vaciado de contenidos y otros males de la enseñanza actual. -EL MOLINO DE LA BARBOLLA. Novela juvenil. Una historia de terror en un marco rural. -LA REPÚBLICA MEJOR. Para que no olvidemos a los cientos de jóvenes a los que destrozó la mili. -EL ÁNGULO OSCURO. Novela juvenil. Dos chicos investigan la muerte de una compañera de instituto. PULSANDO LAS CUBIERTAS (en la columna de la derecha), se accede a información más amplia. Si os interesan, mandadme un correo a esta dirección:
repmejor@gmail.com

Tenéis información de los precios aquí:

domingo, 27 de octubre de 2024

Las fotos de Aldama, las incontinencias de Errejón y el telediario de las tres

     Quizás no eran las cero horas del día de hoy cuando encendí el ordenador y ya en medios como "El Mundo" u "OKdiario" se publicaban unas fotos en las que se demostraba que Pedro Sánchez, al contrario de lo que ha venido sosteniendo, sí conocía a Víctor de Aldama, el hombre clave de la extensa constelación de chanchullos en que están enfangados Jose Luis Ábalos, Koldo García Izaguirre y un buen surtido de nombres importantes del Gobieno y el PSOE. El diario "El Mundo", poseedor de la exclusiva, ha hecho pública esta galería, breve, pero incontestable:

PEDRO SÁNCHEZ SÍ CONOCÍA A VÍCTOR ALDAMA

    Estas fotos tienen unas implicaciones gravísimas. El acto en el que aparece Aldama se realizó el 3 de febrero de 2019 en el teatro de La Latina y fue la presentación de la candidatura de Pepu Hernández a la alcaldía de Madrid. Aldama está en una de esas filas en las que se sienta el público selecto -muy cerca de él e incluso por detrás creo reconocer a Simancas, a Franco y a Uribes- y la foto en que posa junto a Sánchez no procede de un encuentro casual de un admirador, sino que se la hicieron en una zona de acceso restringido donde muy probablemente tuvieron alguna charleta. Este Aldama está hoy en la cárcel por sus negocios sucios, algunos de ellos vinculados con el vertedero de corrupción que gira en torno a Koldo y Ábalos, así que estamos ante una más de las razones por las que Sánchez debería dejar de ser presidente del Gobierno y quizás también una de las que un día le lleven a la cárcel.

    Hoy, en el telediario de La Uno de las 15:00, o sea, muchas horas después de que esas fotos ya se conocieran, al hablar de este asunto, que debería estar produciendo un cataclismo político, no se ha dicho una sola palabra de ellas, pero sí se ha expuesto, con abundancia de imágenes, la que supongo que debe de ser la "explicación" gubernamental: que el señor Sánchez se fotografía con mucha gente.

    Después de la noticia de las fotos, que se ha despachado con una prontitud y una superficialidad muy inadecuadas, el informativo (?) ha abordado el asunto de la incontrolada y tal vez un poco babosa conducta sexual de Íñigo Errejón. Como aún no son bien conocidas, no voy a profundizar en las andanzas de este patético esperpento, pero sí debo subrayar esto: que algunas de las políticas y leyes impuestas por los partidos en los que ha militado estaban destinadas a criminalizar a los hombres por el hecho de ser hombres, mediante el procedimiento de penalizar de manera desmesurada sus actos más triviales en materia sexual, así que estaría muy bien que a este inquisidor de conveniencia le administraran una buena dosis de su putrefacta medicina. Pero lo que quería deciros es otra cosa: después de contar brevemente lo último acerca de este apestoso asunto, el telediario de la La Uno ha tenido a bien extenderse durante un tiempo similar sobre el famoso caso Nevenka Fernández / Ismael Álvarez, que se cerró judicialmente en 2003, es decir, hace más de veinte años: ¿a qué venía esta incursión en tan rabiosa actualidad? 

    Los informativos de las cadenas estatales dan verdadero asco, porque han abandonado su obligación de contar objetivamente la realidad y se han convertido en un fétido sumidero de mentiras impuestas por las conveniencias del Gobierno y sus compinches o de propaganda de los que mandan, propaganda asquerosa segregada con un igualmente asqueroso desprecio a la inteligencia de los usuarios y a su derecho a recibir una información imparcial y veraz. Otra de las funciones aberrantes que están cumpliendo es la de servir de arma para atacar (si se considera oportuno, con mentiras y calumnias) a los enemigos de esa banda infame que se ha adueñado de la nación. 

    No me extraña que sus audiencias hayan caído en picado; yo mismo, por ejemplo, solo los veo o los escucho para estar al tanto de lo que dicen quienes no piensan como yo y, cuanto más los veo, más me refuerzo en mis convicciones. 

lunes, 21 de octubre de 2024

"El anhelo intelectual", de Alberto Royo

     Termino de leer El anhelo intelectual, último libro de Alberto Royo, y descubro que no salta la sorpresa en Las Gaunas: el tipo sigue estando convencido de que el conocimieno es algo maravilloso y de que la enseñanza es esencial e inexcusablemente la transmisión de concimiento desde alguien que lo posee, o sea, el profesor, hacia alguien que carece de él y debe (y a veces incluso quiere) recibirlo, es decir, el alumno. Cuando verdades tan grandes y provechosas pueden expresarse en tres líneas, nos hallamos ante la áurea sencillez de los clásicos. Y la verdad es que Alberto no intenta engañar a nadie (no le sugiero, por tanto, apuntarse al equipo de cierto importantísimo personaje), porque alguien que le pone ese título a un libro no nos deja dudas de que piensa que el conocimiento es un bien supremo.

    Puesto que comparto esas convicciones, celebro que Alberto haya escrito un libro donde las defiende y las razona, un libro que, como todos los suyos, además de atesorar unos contenidos sólidos e interesantes, es agradable de leer, tanto por la claridad expresiva como por esos golpes de humor con que el autor suele alegrar sus escritos.

    Comienza el libro con un breve prólogo de Albert Boadella que gira en torno a una puntualización muy relevante: que el desastre educativo que padecemos hoy es un fruto indigesto de aquella siembra de mayo del 68 que, buscando destruir los caducos pilares de la opresiva sociedad burguesa, se llevó por delante cosas muy valiosas, al menos, una: la autoridad que en toda cadena educativa (familiar, docente o de cualquie otro ámbito) le corresponde a quien posee el conocimiento sobre quien carece de él (1).

    De esa fuente nacen esos niños que son uno de los grandes problemas de la enseñanza de hoy, esos alumnos montaraces que no reconocen ninguna regla. Curiosamente, la primera de las dieciséis partes del libro de Alberto se ocupa de los alumnos, pero de los otros, los buenos, los que quieren aprender, los que, como él dice, tienen afán de conocimiento, pues debemos hacer todo lo posible por protegerlos, por no desmoralizarlos. Ya que son los grandes damnificados de un sistema penosamente paternalista y con un concepto perverso de la inclusión que explota las carencias reales, supuestas o inventadas del alumno, esforcémonos al menos los profesores en cuidar a los verdaderamente interesados en aprender, con el fin de que mantengan su ilusión y su motivación. A Alberto, profesor de raza, le importan mucho los alumnos, por eso se preocupa de minucias como esta, o de otra que parece obsesionarle: la del ascensor social, es decir, la de que la escuela sirva, mediante la mejora del conocimiento de los alumnos, para que los menos favorecidos económicamente adquieran herramientas para prosperar en la vida, dignísima aspiración (la de prosperar en la vida y la de que la escuela facilite a sus alumnos instrumentos para ello). Alberto cree que nuestro actual sistema educativo, enemigo del conocimiento y del esfuerzo, perjudica enormemente a los alumnos más pobres, pues les arrebata el que quizás vaya a ser en sus vidas el único ámbito que pueda prepararle para la lucha por la vida. ¿Va a ser que este hombre es uno de esos monstruos que no aprecian el gran valor de la educación emocional y con perspectiva de género? Capaz.

    Pero bueno, no es cuestión de que les cuente el libro completo, cómprenlo, ¡no sean ratas!, que además está muy bien. O, al menos, vayan a la biblioteca, que allí se culturiza uno mucho. 

    Pasemos a los docentes. Según Alberto, ¿qué tiene que hacer un profesor que se ve atrapado en un sistema que prefiere las caricias en el lomo a la excelencia, un profesor como ese que hemos visto en el primer párrafo del artículo? Lo han adivinado: esconderse en el váter para llorar sin que le vean. O quizás no proponga eso, díganme cómo interpretan ustedes estas palabras de la página 117:

    No tenemos la mejor enseñanza ni la mejor ley ni los mejores políticos. Pero nosotros, precisamente nosotros no podemos permitirnos que la situación nos supere. Tenemos la obligación de enseñar.

    Una frase pa enmarcar. Vean esta otra, que está en la página 40: 

    Necesitamos que se prestigie el saber. Que se defienda el conocimiento. Que se ampare el derecho de los alumnos a ser instruidos y no solo a permanecer escolarizados. Que se entienda que la enseñanza no puede estar a expensas ni de los políticos ni de las modas. Que se deje de escuchar a quienes desconocen lo que ocurre dentro de un aula. Que se nos deje enseñar. Que se nos deje educar. Necesitamos un Día del Orgullo Intelectual

    Toda una declaración de principios, casi un programa, que, se lo digo en serio, a pesar de constar solo de cinco líneas, sería mucho más provechoso que la LOMLOE en su totalidad. Aunque eso del Día del Orgullo Intelectual... Yo sé que Alberto lo dice con retranca, pero, amigo mío, tal y como están hoy las cosas, hay que tener cuidado hasta con la retranca. ¿Me aceptas proponer que convirtamos todos los días del año en días del orgullo intelectual? 

    Aparecen en la frase algunos de los demonios de siempre: los políticos, los expertos y pedagogos, el vaciado de contenidos... Sobre ellos se habla bastante en el libro, y también sobre otros, como, Isabel Celaa (no estoy de acuerdo en que sea peor que Pilar Alegría; vamos a dejarlo en iguales, ni pa ti ni pa mí), lo emocional, la enseñanza como terapia, la burocracia inútil... Veo aquí a Alberto más pesimista que hace unos años y supongo que puede haber muchas razones, pero estoy seguro de que la principal se llama LOMLOE. Hablaré  en concreto de la burocracia, a la que le sobraría el adjetivo de inútil, porque lo que podríamos llamar burocracia útil no es burocracia, sino unas inevitables gestiones de carácter administrativo, provechosas, necesarias y que se han hecho toda la vida, cosas como una memoria de fin de curso. ¡Cómo será lo de la burocracia con la infecta, vomitiva, adoctrinadora, sectaria, emburrecedora y manipuladora LOMLOE! No me lo quiero ni imaginar, porque el hecho es que no hay un solo profesor en activo con el que hable que no se queje amargamente de ella. No solo es mala porque aburre al docente, sino también porque perjudica a la calidad de la enseñanza: a fin de cuentas, los profesores también tienen derecho a la vida y que nadie sea tan ingenuo o tan retorcido de pensar que, si les meten una sobrecarga horaria para rellenar papeles, no habrá ocasiones en que parte de ese tiempo sea detraído del destinado a preparar clases: esa leyenda de que el docente tiene que ser un apóstol dispuesto a echar más horas que un reloj es una aberración que, para más inri, la mayoría de las veces se la oyes a gente que defiende con uñas y dientes los derechos de los trabajadores. En fin, no entremos en esto. 

    Termina el propio autor su libro retomando un deseo expresado por Boadella en el prólogo: el de que exista una exigua minoría que se rebele contra la inmundicia, un puñado de gladiadores que traten con la correspondiente ferocidad a los males que aquejan a nuestra enseñanza con el fin de atajarlos. Sé que esos gladiadores existen, sé que estáis ahí. Uno de ellos es Alberto, a quien felicito por este libro. Os animo a todos a no permitir jamás que la situación os supere, a ser fieles hasta el fin a vuestra obligación de enseñar.


1.- Boadella atribuye esta "culpa" a su generación, es decir, la que se rebeló a finales de los sesenta. Los nacidos como él en los años 40 serían los mayorzotes (¡fumaban todos! Y nos daban algún cigarrito) de aquella armada iconoclasta, a la que los que nacimos de 1955 en adelante nos agregaríamos en calidad de chavalillos del grupo. Lo digo porque yo también soy testigo -y partícipe-, aunque más tardío, de aquella militancia en contra del principio de autoridad, de aquella moda de ponerlo en duda más a menudo de lo razonable. Boadella sostiene con toda la razón que el producto más lamentable de este experimento fue "el rey de la casa", es decir, esas hornadas y hornadas de niños endiosados porque sus padres, enemigos de la autoridad, no la ejercían con ellos, niños que, de adultos, si no lograban corregirse, devenían en energúmenos soberbios. No todos los hijos de esos padres "progres" fueron así, porque a la mayoría la realidad nos recondujo, pero quienes ejercemos la docencia sabemos que fueron los suficientes para que el problema resultase grave. Hay además otra cuestión -que recibe cumplida atención en este libro-: el odio a la autoridad anidó en legisladores y docentes -esos artífices de la LOGSE y sus hijuelas, esos profes amiguetes- que han agigantado el problema hasta traernos al desastre actual. Pidiendo perdón a Alberto, voy a permitirme enlazar aquí un artículo mío sobre El libro rojo del cole, porque nos permitirá ver cómo desde hace en torno a cincuenta años el pedagogismo y la izquierda política han construido una alianza letal para la escuela, la enseñanza, la cultura y la transmisión del conocimiento. 



miércoles, 16 de octubre de 2024

Lo que Pedro Sánchez es en 2024 ya lo era en 2016

    A principios del verano, la escena política española era un volcán dando esos primeros avisos que suelen preceder a las erupciones brutales y, como era previsible, dado que el tiempo vuela y esos avisos eran serios, llegó el uno de septiembre, venció la ilusoria tregua canicular y a quienes tenían deudas tremendamente onerosas les ha llegado la hora de ver la avinagrada cara del cobrador. Si alguien tiene en España deudas onerosas es Pedro Sánchez, un personaje que ha hecho cosas muy graves y, a pesar de todo lo que tiene encima y lo que le puede venir, las sigue haciendo. De unos meses a esta parte, hay una cosa que me asombra: ver como personajes destacados del mundo de la cultura, de la política o de la información hablan de Sánchez como si acabasen de descubrir la clase de personaje abyecto e irresponsable (y me quedo corto) que es, cuando ya en 2016 dio un aviso muy serio con su intento de pucherazo en el PSOE (la nave carcomida y apestosa que comanda) y después no ha parado de hacer cosas peores. Como muestra, voy a dejar algunas que en su momento abordé yo en este blog, la primera de las cuales es de 2016:
-2020: Primera vez que dije que había que destituirle. Han pasado cuatro años.
-2020: Su mujercita. Lo de esta señora ya era escandaloso entonces, no entiendo cómo algunos han tardado cuatro años en entenderlo.
-2023 y 2024: ¿Hubo pucherazo en julio de 2023? Pucherazo 1. Pucherazo 2. Pucherazo 3. Pucherazo 4
-Hace tres días: La España del esperpento.
    Esto es solo una selección de los artículos míos en los que he hablado muy explícitamente de graves atropellos cometidos por Sánchez, la mayoría de los cuales, a mi modo de ver, son delitos y deberían llevarle ante los tribunales. Ni es todo lo que he escrito sobre él ni, por supuesto, es la décima parte de lo que se sabe (¿que hay del robo aquel de los datos de su móvil?). De 2017 a 2024: esta es la razón por la que me asombra que, si un ciudadano de a pie como yo lleva siete años viéndolo y escandalizándose, gente muchísmo más informada y situada en esferas del poder o próximas parezca que empiezan a verlo ahora: ¿qué habría pasado si las élites se hubieran escandalizado hace ya siete años? Se hubieran escandalizado y hubieran reaccionado, como era su obligación, quiero decir. Ha habido una pasividad, una comprensión y un miedo inexplicabes y hay que decir bien alto que, de las organizaciones políticas, solo Vox ha mostrado desde el principio clara, explícita y contundentemente una oposición frontal y una condena absoluta de Sánchez, a quien tienen emplazado ante los tribunales por diversos asuntos. ¿Habrá que pensar que vivimos en un país donde las élites y millones de ciudadanos han aguantado en silencio a un canalla por miedo a que les llamasen fachas? Sería penoso. Lo que rodea hoy a Sánchez y al PSOE apesta a delito, pero no creo que los chachullos de Begoña o de David Azagra, y ni siquiera los negocios sucios que van saliendo en el caso Koldo, sean peores que indultar a Junqueras, amnistiar a Puigdemont, medio despenalizar la malversación o hacer leyes que han favorecido a violadores. ¿Por qué a tantos ha tardado tanto en caérseles la venda de delante de los ojos?  

domingo, 13 de octubre de 2024

La España del esperpento

  El 24 de julio de 2023, escribí un artículo titulado Pues el caso es que Frankenstein ha decaído, y mucho, en el que analizaba los resultados de las elecciones generales del día anterior y, entre otras cosas, decía esto: 

    Paradójicamente, en el plano cualitativo, aunque cuantitativamente haya decrecido, la bestia cantonalista será mucho más feroz, despiadada e insaciable, como durante toda la campaña han venido anunciando ERC, el PNV o Bildu, con unas peticiones que eran más bien aterradoras amenazas. Pensemos, además, que en ese  minimonstruo articulado que es Sumar hay también componentes cantonalistas y unamos a ello la gran novedad: que ya se está señalando que Sánchez podría depender de la panda de Puigdemont, y pudiendo, ¿que hará sino hacello?, que diría Garcilaso de la Vega. ¡Qué guerras de bandas van a montar, qué débil va a ser Frankenstein II de España!

    Y, como todos sabemos, las bestias y los monstruos, cuando están debilitados, son mucho más peligrosos, pues se ven urgidos por el miedo y la ansiedad, así pues, siendo en la legislatura que vamos a estrenar nuestro viejo Frankenstein un monstruo debilitado, asusta pensar en los terrores a los que no va a vacilar en someternos, teniendo en cuenta los que ya ha perpetrado, de cuya descomunal envergadura no hace falta hablar. Que Dios nos pille confesados, es para echarse a temblar, y estoy hablando completamente en serio.

    Ha pasado algo más de un año y aquel pronóstico se ha cumplido con creces y se le ha añadido además, y con virulencia, un factor que en aquel artículo no contemplaba: el florecimiento de los asuntos feos, malolientes o de juzgado de guardia que el PSOE ha venido sembrando durante los seis años de despótico dominio de Akenapedrón I. El resultado es que hoy nos encontramos en un sainete delirante que bien podríamos definir como la España del esperpento, dejaré aquí algunas de las pinceladas que componen el cuadro: un presidente del Gobierno IM-PRE-SEN-TA-BLE, cercado por sus propios abusos y disparates, su sumisión al separatismo y a los albaceas del terrorismo, los chanchullos de su familia y la corrupción de su partido; un buen puñado de asuntos de corrupción, en cuyas investigaciones suenan demasiados nombres de altísimas personalidades: Ábalos, Torres, Armengol, Marlasca, Illa...; amistades muy peligrosas (¡ese Aldama!); Delcy con sus lingotes y su príncipe, un tal Zapatero; un ministro de Asuntos Exteriores autorrebajado a la condición de conseguidor del separatismo; la esposa del presidente del Gobierno ascendiendo de categoria académica por su linda cara y metida en extraños negocios; un músico mediocre que resulta ser el hermano del faraón recibiendo privilegios inexplicables e inexplicados y llevando a la AEAT a ponerse en evidencia; un fiscal general del Estado al que nadie le compraría un coche viejo; un Tribunal Constitucional exonerando a tipos que han dispuesto de cientos de millones públicos como si fueran suyos y dando por buena una ley de amnistía redactada por un abogado patibulario y defensor de narcotraficantes y golpistas; un golpista reclamado por la justicia haciendo y deshaciendo en la gobernabilidad del país y paseándose tan tranquilo ante las narices de los cuerpos de seguridad; ministros y portavoces que a diario mienten obscenamente para tapar la basura de su partido; vicepresidentas y ministras que no saben ni hablar; unas leyes educativas detinadas a adoctrinar y que favorecen la ignorancia... Y lo último, una guinda berlusconiana que reúne todos los méritos para coronar este pastel (💩): un ministro sexagenario perdiendo el culo por una jovenzuela me temo que más de treinta años más joven que él, llevándosela a viajes oficiales, pagándole unas extrañas minutas, facilitándole un pisáncano al lado de la plaza de España y presentándose en un acto académico de la señorita con un ramo de flores y haciéndose pasar por su tío: ¿se puede ser más esperpéntico? 

    Y me dejo mucho, como sabéis bien. He hablado de esperpento y eso siempre nos hace  pensar en las obras de Valle-Inclán y, con muy buena lógica, en las que él explícitamente relacionó con este concepto literario de su creación, es decir, Luces de bohemia y Martes de Carnaval, pero pienso que el esperpento español de hoy recuerda más bien a otra gran creación valleinclanesca en ese mismo registro, aunque esta, en el género novelístico: el Ruedo Ibérico, el ambicioso retablo en que el autor gallego quiso pintar la España decadente de los últimos treinta años del siglo XIX, es decir, el desmoronamiento del periodo isabelino. Mal que le pese al señor Urtasun, ministro de Cultura con todos los pronunciamientos favorables, eso del ruedo le ajusta a la perfección a la España a la que la cuadrilla (¡venga términos taurinos!) a la que él pertenece nos ha traído, pero dan ganas de pensar que, en los casi cien años que han pasado desde que Valle empezó a publicar esta magna obra, una de dos: o muy poco han cambiado las cosas o estamos experimentado una regresión, lo digo porque el título de la primera de las novelas que la componen, La corte de los milagros, le vendría que ni pintado a lo que expongo en el párrafo anterior. ¿Y qué me dicen del título de la segunda y última del ciclo que llegó a componer completa, o sea, Viva mi dueño? Francamente, cuando oigo hablar o veo actuar a los ministros o los altos cargos del PSOE, sea o no refiriéndose al Puto Amo, siempre tengo la sensación de que en cualquier momento se van a arrancar gritando eso mismo: ¡Viva mi dueño!

    Lo dicho la España progresista del sanchismo y sus aliados de Frankenstein 2 progresa hacia atrás.

sábado, 21 de septiembre de 2024

La jornada partida y la jornada continuada en la enseñanza

     Por lo que llevo viendo en los medios más o menos desde principios de este mes, se ha removido en el mundo educativo el debate sobre la jornada partida y la jornada continuada, creo, aunque no podría asegurarlo, que por alguna iniciativa que ha tomado la Comunidad de Madrid en favor de la primera. En mi desempeño como profesor, trabajé nueve años en EGB y los veinteséis restantes lo hice en diferentes ramas de secundaria, tanto de la LGE como del sistema LOGSE. Mi primer contacto con el debate sobre la jornada fue en el curso 1985-1986, estando en un centro de EGB, y de entonces procede mi postura ante este asunto, que no ha cambiado y es esta: para secundaria, lo más conveniente es la jornada continuada, mientaras que para primaria es mejor la partida.

    En lo referido a la secundaria, me parece que no hay margen para la discusión, porque, seamos sinceros, el asunto principal de esta controversia es la disposición del tiempo personal de padres, profesores y alumnos, y, en lo relativo a tal cuestión el ámbito educativo difiere muy poco del profesional, en el cual, con rarísimas excepciones, todo el mundo prefiere la jornada continuada, porque le deja la tarde libre, sin partírsela, lo digo en estos términos tan de andar por casa porque son los más adecuados, e incluso voy más lejos: quienes abordan este debate acudiendo a argumentos pedagógicos, psicológicos, sociológicos y blablablabla, aparte de hacerlo generalmente con generosas dosis de demagogia, parecen no percibir que se pueden encontrar argumentos de esa condición tanto para defender su posición como la contraria. En consecuencia, en este nivel la cuestión está muy clara: la jornada continuada es beneficiosa para los profesores y no perjudica a los padres, pues sus hijos están ya en edades con la suficiente autonomía como para que ellos no tengan que llevarlos al centro ni traerlos, y ni tan siquiera tendrían que estar en casa para darles la comida. 

    ¿Qué sucede con los alumnos? Pues que están ya en un rango de edad  cuya autonomía se parece a la de los adultos, así que prefieren también tener las tardes completas. Y no les perjudica tenerlas ni les impide organizar ni su ocio, ni su educación, ni su trabajo ni nada de nada, de modo que hace falta tener una jeta de cemento armado para sostener, como parecen sostener algunos por ahí, que también a los alumnos de secundaria les favorecería la jornada partida. Tengo, además, para este punto, una experiencia personal muy ilustrativa. Mi primer curso en la profesión, el 1983-84, fue en un instituto de Bachillerato y aún me tocó aquel año dar clases por la tarde. Dos tardes por semana, tuve que hacerlo con grupos de segundo de BUP. El rechazo y la desmotivación con aquel horario se podían tocar con los dedos y más de una vez me dijeron los propios chicos que aquel segmento vespertino era inaguantable.

    Muy distinto me parece lo de la primaria y de nuevo la autonomía de los alumnos es un factor crucial. Cuando en el curso 85-86 el MEC abrió la puerta a que se implantase la jornada continuada en los centros públicos de EGB, lo hizo de una manera bastante irresponsable, pues arbitró un sistema en que el cambio de jornada quedaba en manos de los centros, que podían conseguirla si había acuerdo entre los profesores y los padres, es decir, dio carta blanca al caos, al dejar en manos de estos colectivos lo que sin duda era potestad y OBLIGACIÓN de la Administración, que es quien tiene la responsabilidad de gestionar los servicios públicos. No debemos pasar por alto que entonces mandaba el PSOE, o sea, el partido que cuatro años más tarde implantaría el caos educativo bajo la forma de una ley orgánica: la funesta LOGSE, así que este disparate de la jornada continuada bien puede considerarse que fue un aviso de lo que vendría después. Hay, además, otro factor que lo vincula con la LOGSE. Como pude ver con mis propios ojos, la marejada por la jornada continuada en EGB era cosa en realidad de los profesores de la llamada segunda etapa, es decir, los cursos 6º, 7º y 8º, y la normativa aquella que dejaba su implantación en manos de profesores y padres fue fruto de la presión de los sindicatos, como también lo fue que en la nefasta LOGSE los cursos 7º y 8º dejaran de ser de primaria y pasasen a ser de secundaria, bajo la forma del primer ciclo de la ESO (cursos 1º y 2º), probablemente la novedad más demencial de esta catastrófica ley. Y, según circuló entonces por todos los foros educativos, fue el coladero hacia la jornada continuada que impusieron los sindicatos al negociar la ley, en vista de que el truquito de negociarlo centro a centro con los padres tuvo unos resultados muy pobres. 

    En el centro en que yo estaba se impulsó esa negociación, y diré por qué: porque había una profesora de segunda etapa que tenía un interés personal muy fuerte en la jornada continuada, que fue quien lo movió todo. Los profesores de preescolar, ciclo incial y ciclo medio (alumnos de cuatro a once años) se mostraban muy remisos, aunque no lo decían abiertamente, y entre los de segunda etapa algunos veíamos una cosa: que para nuestros alumnos el cambio era medio viable, pero, para los otros ciclos, no era bueno. Con el adelanto de la hora de entrada que inevitablemente imponía, íbamos a hacer madrugar a niños muy pequeños, y eso no es bueno; el atracón concentrado de trabajo que suponía meter todas las horas de clase en la mañana era desaconsejable incluso para nuestros alumnos de sexto y, por último, el hecho de que gran parte de los alumnos del centro no tuviesen aún la autonomía para irse solos a casa a una hora en la que muchos padres no estaban era perjudicial para las familias. Eso era lo que sabían los profesores de los alumnos de entre cuatro y once años, pero no se atrevían a decirlo en voz alta, por lo menos, el año en que yo estuve. Al siguiente, que era en el que se tenía que tomar la decisión, no se tomó, pero ni la profesora que lo movió todo ni yo estábamos ya allí. 

    Suele decirse que los colegios no son guarderías, pero los profesores de primaria deben asumir una cosa: que, aun siendo eso verdad, de manera implícita, cumplen la función y lo sensato es aceptarlo y desempeñarla lo mejor posible. Lo he visto como padre y como profesor y, sinceramente, creo que para los niños de esa edad es más benigno el horario de la jornada partida y, por otra parte, lo que beneficia a muchas familias tampoco debe menospreciarse, porque no dejamos de ser los agentes de un servicio a la sociedad. Quiero añadir además esto: al contrario que el de secundaria, por razones de edad, el alumno de primaria asume bien el hecho de estar en el colegio por las tardes -en realidad, empieza por no plantearse tan calderoniano conflicto-, pero es cierto que en esa banda las clases se hacen más cuesta arriba. Ahora bien, como desde hace ya bastante en los centros se divide en dos periodos de 45 minutos (y no de una hora, como fueron durante mucho tiempo), esto se ha mitigado mucho. Que nadie me venga con que las clases de tarde son completamente inútiles porque no se puede hacer nada, pues he dado centenares de ellas y ya lo creo que se pueden aprovechar, como he hecho yo mismo y he visto hacer a decenas de compañeros.

    Aunque me lluevan tomates, patatas podridas y gatos muertos, debo decir que el profesor de primaria que se afane por la jornada continuada pensando solo en su mejora horaria no está siendo un buen profesional. Y, a última hora, quien no esté para muchos planteamientos altruistas, que piense que en los centros privados y concertados sí que van a estar dispuestos a responder a esa demanda de los padres, y no están los tiempos como para ponérselo fácil a la competencia. Por otra parte, sería realmente chusco que cierta necesidad social la tuviera que afrontar el sector privado porque la enseñanza pública dejara de cubrirla.

    

 

lunes, 9 de septiembre de 2024

Queridos profesores: los sindicatos os volverán a traicionar

    Así que andaos con ojo. Van a hacerlo con premeditación y alevosía CCOO  y UGT, porque lo han hecho siempre, y tengo serias dudas acerca de CSIF y ANPE, porque llevan demasiado tiempo -desde 1990- de guerra más simulada que real (1) con el universo LOGSE y las políticas de los distintos gobiernos, tanto nacionales como autonómicos. Como sería injusto y perjudicial que pareciese que meto a todos los sindicatos en el mismo saco, puntualizaré que hay algunos, como la federación SPES (no sé si se seguirá llamando así), que me merecen confianza y respeto por una razón: me consta su rotundo rechazo del desastre logsiano.
    Viene esta advertencia a cuento de un artículo que he leído hoy en "El Mundo", en el cual se habla de la necesidad de un cambio de rumbo en la enseñanza española y se menciona una posible rebelión, a causa del descontento entre los profesores. Si dejamos aparte el terrorismo educativo ejercido por las distintas marcas del separatismo, el gran problema que aqueja hoy a nuestra enseñanza y el que más perjudica al profesorado es el deterioro de la profesión gracias al marco legal, la LOMLOE, que se concreta en males como estos: la conflictividad, las faltas de respeto (que empiezan en la propia Administración), el exceso de absurda burocracia y el desaliento que produce el que su dignísima figura se empobrezca porque el sistema les obliga a usar metodologías estúpidas, a transmitir conocimientos pobres o nulos y a regalar aprobados y títulos a quienes no los merecen. Así de sencillo. En este marco, aplaudo y apoyo a dos profesionales que hablan en el artículo: Raquel Haro, profesora de Lengua Española, y Paco Benítez, profesor de Inglés, porque denucian esas cosas. Aplaudo también y agradezco sus manifestaciones a Sara Sánchez, que sostiene puntos de vista muy parecidos, pero se manifiesta en su condición de madre de un alumno que está sufriendo las lamentables consecuencias de una legislación aberrante. Si la movilización fuera contra los males que señalan estas personas, la consideraría necesaria y muy bienvenida, pero...
    Pero lo que pasa es que aquí quienes movilizan son los sindicatos y, como ya he señalado, durante décadas me han demostrado que sus especialidades son las siguientes: adueñarse de las protestas, desnaturalizarlas y hacer que fracasen o empujarlas hacia "logros" que solo les benefician a ellos y a sus amos. Así pues, queridos profesores, si os acabáis rebelando contra esta infame LOMLOE, tened cuidado con los sindicatos, porque os traicionarán. Partidarios como son de esa ley, se infiltrarán entre vosotros, pactarán con el Gobierno lo que este quiera y, encima, dirán que eso era lo que vosotros pedíais.
    Mirad lo que le preocupa a Maribel Loranca, de UGT: la oferta de cursos para FP y la universalización de la etapa de 0 a 3 años. Que no os líe: esto no son problemas educativos, sino de gestión de la educación: ni son los males generales de la enseñanza de hoy ni corresponde a los profesores movilizarse para resolverlos. También piensa que el Ministerio tiene que "acometer con urgencia la negociación con los sindicatos del futuro Estatuto Docente". ¡Ah!, esa retórica sindical... Es divina de la muerte. Está claro, ¿verdad? El Ministerio tiene que negociar eso con ellos, ya nos dirá la señora Loranca por qué, si son cuatro gatos huidos del aula que solo se representan a sí mismos. Pero, ya veis, ella se ofrece a usurpar vuesta voz y vuestros intereses. Decidme: ¿qué estatuto profesoral saldría de una negociación entre el Ministerio y UGT? Pues eso.
    Pero tened cuidado, porque a doña Maribel no le importaría unir sus fuerzas a "alguna protesta a gran escala", iniciativa sobre la que advierte Francisco García, de CCOO, que también reclama negociaciones al Ministerio. ¿Sobre qué? Sobre la reforma de la profesión docente, o sea, sobre lo mismo que UGT, pero denominado con otras palabras. Insisto: ¡¡¡tened cuidado!!!, que ese estatuto, si llegase a materializarse, sería el marco por el que se regiría vuestra profesión, y estos tunantes ya le quieren hincar el diente, en virtud, otra vez, de su representatividad de burócratas sindicales, o sea, de miembros de una maquinaria temible que ha demostrado ser supereficaz para someter a alumnos, profesores y normas educativas a los intereses, mandatos y doctrinas del extremismo pedagógico izquierdista. 
    Y no olvidéis esto: UGT y CCOO son siervos del gobierno, de manera que, si están levantando esta liebre, es porque el ministerio ya la tiene en el punto de mira. La comedia es esta: simular que vosotros pedís lo que ellos negociarán con el gobierno, que dará lo que ya tenía previsto, y quizás incluso tratado de antemano con ellos. No son conspiranoias: la burocracia de los sindicatos y la del gobierno y las  consejerías comparten muchos cromos. 
    CSIF y STE (al menos, en castilla La Macha) ya se han apuntado a esta coreografía (todo lo que digo aquí lo saco del artículo) y ANPE lo hace también, pero, como lobo gris del gremio, disimula mejor y deja caer una referencia al incremento de la burocracia, para hacerse el chachi ante los profesores. 
    La cosa no puede estar más clara. Estos avezados cazadores de recompensas, que llevan etiquetas de representantes del profesorado pero que, merced a las liberaciones, son en realidad machacantes de los gobiernos, ya tienen puestos los deberes y este año toca desviar vuestra atención de los problemas reales y atraerla hacia el asunto este del estatuto, con movilizaciones incluidas, para darle más colorido. Cuidado con este señuelo, porque me temo que os querrán colar un docuemento en que hará más carrera quien abrace más árboles. Si creéis que me paso de suspicaz, leed el artículo, porque ahí se ve con una claridad meridiana: se pronuncian dos profesores y cuatro sindicalistas, y, mientras que los profesores hablan de unas cosas (las que ya he mencionado), los sindicalistas se inclinan por otras, pero, sobre todo, por una, y TODOS: el Estatuto Docente. ¡Lagarto, lagarto! 
    Que tengáis un fenomenal curso 2024 - 2025.   
    


1. En el año 2011, hubo en Madrid una huelga con poderosos fundamentos y gran respaldo del profesorado, de la que informé por extenso aquí. Esa huelga se la cargaron vilmente y por intereses propios los sindicatos -con el inestimable apoyo de un puñado de imbéciles que estaban borrachos de 15M-, alegando una inexistente falta de seguimiento. De todos modos, la que con el tiempo se destapó como la mayor traición al profesorado fue la huelga de 1988 -última gran movilización de ámbito nacional-, que muchos, ingenuamente, celebramos entonces como una gran victoria, pero que fue nada menos que el preámbulo de la pildorita que nos colaron después: la LOGSE, una operación de la que fueron cómplices necesarios CCOO, UGT y el inenarrable STE. DESCONFIAD DE LOS SINDICATOS DE IZQUIERDA, porque se consideran sindicatos de clase y, para ellos, defender a los profesores es como defender los intereses corporativistas de unos burguesitos. En 1988 eran partidarios de un desatre como la LOGSE y hoy lo son de la LOMLOE, que es peor.

domingo, 1 de septiembre de 2024

¿250.000 mauritanos?

     El pasado 27 de agosto, en transcurso de una visita oficial a Mauritania, Pedro Sánchez desveló su intención de poner en marcha un plan de una cosa hasta ahora desconocida que llamó migración circular, en la cual los trabajadores serían formados en sus países de origen para luego venir a trabajar a España. Creo recordar, además, que le oí entonar alabanzas a los beneficios para esos países que representaría el que esos emigrantes, cuando pasados los años regresaran, aplicasen en ellos la experiencia y sabiduría obtenidas aquí. En el marco de esta novela rosa, el Gobierno anució que España, de aquí a 2050, necesitará cada año 250.000 trabajadores extranjeros, porque los inmigrantes son importantísimos para la Seguridad Social y las pensiones de nuestro país y nos aportan riqueza, desarrollo y prosperidad. 

    Solo a un jeta redomado como Pedro Sánchez se le podría ocurrir, siendo presidente de un gobierno, lanzar al aire semejante sueño rosáceo cuajado de tópicos buenistas y falsificaciones "progres" y decir que eso es un plan, ni de migración ni de nada, pero, eso sí: circular. Además, saltar a la arena pública con semejante anzuelito untado de miel precisamente en un momento en el que España atraviesa una importate invasión de inmigrantes ilegales que está creando graves problemas en Ceuta y Canarias revela la irresponsabilidad y mitomanía de este impostor, que, una vez más, en lugar de afrontar un problema con la seriedad de un gobernante, ha preferido mentir, tomar medidas desastrosas y arremeter contra quienes no se tragan sus embustes. 

    A menudo Pedro Sánchez tiene un comportamiento infantil y/o presupone en los ciudadanos una credulidad de niños, y esta ha sido una de esas ocasiones. Una buena mañana, se despacha anunciando la creación de un flujo de 250.000 inmigrantes por año hacia España, nada menos. Pero esas cosas no salen de la nada, sino que tienen que tener una preparación y un trabajo sólido detrás. ¿Qué debate ha sostenido el Gobierno con interlocutor válido alguno acerca de este plan? ¿Qué estudios ha hecho y presentado, qué planificación, qué proyecto? ¿Con qué apoyos cuenta, con qué colaboradores, con qué medios, con qué financiación? ¿Con qué calendario? ¿Por qué 250.000 puestos y no 100.000 o 500.000? Todas estas cosas, que son imprescindibles en cualquier proyecto de estas características, Sánchez ni las ha mencioando, por la razón que todos sabemos: NI SE LE HAN PASADO POR LA CABEZA, PORQUE ESTE PLAN ES UNO MÁS DE SUS CAMELOS, destinado, como la mayor parte de ellos, a tapar sus vergüenzas, que en este momento se llaman: Begoña, David, amnistía, pacto con ERC, Koldo, Álvaro García Ortiz... Y mejor que sea un camelo, porque, si está dispuesto a llevar de verdad a la práctica el plan, será un desastre muy perjudicial para nosotros. Baste con hacerse estas preguntas: ¿quién va a pagar esa formación en el país de origen? ¿Quién va a pagar los viajes de ida y de vuelta? ¿Está seguro de que todas esas personas van a retornar? ¿Está seguro de que no van a traer problemas de paro, integración, seguridad..., sino solo un saldo favorable de riqueza, desarrollo y prosperidad? No lo ha dicho, pero conociéndole... ¿Por qué diablos el presidente español se va a uno de los países africanos más pobres a lanzar esta bravata, que es una invitación a que venga gente, precisamente cuando tenemos montado un buen conflicto con la inmigración de por medio? ¿De verdad cree que nos creemos que con sandeces como esta se frena la inmigración ilegal? Naturalmente, esto es azuzarla. ¿A qué intreses sirve Pedro Sánchez? A los de España, no, desde luego. Y téngase en cuenta, además, que, dado que la estimación de la cantidad hecha por Elma Saiz habla de 250.000 al año hasta 2050, eso, a tan largo y poco previsible plazo, representaría una cantidad final de 6.500.000 inmigrantes, una friolera y una frivolidad ponerse a hacer semejantes vaticinios alegremente.

    El hecho de que se haya pronunciado en Mauritania implica que piensa que esos 250.000 inmigrantes anuales deberían venir de allí. ¿Todos o solo parte? Tampoco lo ha dicho. Pues bien, si se van a Wikipedia, encontrarán estos datos sobre Mauritania: es una república islámica; aún no está claro que se haya desprendido del todo de la práctica de la esclavitud; tiene una población de 4.475.000 habitantes, con lo que lo de los 250.000 inmigrantes sería traerse para acá al 5'6% de los mauritanos; su PIB per cápita es 2.194,4 dólares (el de España es 29.674 dólares); la homosexualidad está prohibida; para acceder a la ciudadanía mauritana, hay que ser musulmán...: ¿qué diablos gana España con lanzar una oferta de cientos de miles de puestos de trabajo en un país así? Ha estado también en Senegal y Gambia, que son muy distintos, pero tampoco se explica uno qué ha visto Sánchez allí. Lo que sí está muy claro es esto: que la inmigración hoy en día está siendo fuente de importantes problemas y conflictos, que no se arreglan largándose a un país norteafricano a presentar ocurrencias como esta de la migración circular y los 250.000 puestos anuales sacados de la manga, porque nuestro problema migratorio actual no es precisamene que nos falten inmigrantes no cualificados y musulmanes.

    

domingo, 18 de agosto de 2024

Alguna resistencia se puede oponer, Alba

  Como quien no quiere la cosa, estamos ya a menos de dos semanas del curso 2024-2025 y quizás por eso ha publicado "El Mundo" un artículo sobre las promesas incumplidas de Pedro Sánchez dedicado específicamente a las educativas y, muy en particular, a las que afectan a la formación del profesorado. Aparecen en él, entre otras cosas, los testimonios de dos profesores. El primero se llama Eugenio Luján y enseña Filosofía en secundaria. Critica el sistema de valoración de méritos y alude a la ya vieja incongruencia de que un curso de doctorado no se compute y sí lo hagan los de la oferta reglada, oferta en la que puedes encontrarte materias como el macramé (como animal de compañía herramienta de aprendizaje) y títulos como estos: "Beneficios pedagógicos de la biodanza", "Liderazgo con mirada sistémica" o "Educación y astrología psicológica": no amigos, no os ha sentado mal el vermú, son los que se citan en el artículo, puro sistema LOGSE, empeorado (¡era posible!) con la LOMLOE.

    También se escucha la voz de Alba Fons, maestra especialista en Audición y Lenguaje. Reproduciré una parte de lo que dice:

    Tuvimos una formación para gestión del estrés y relajación y vino un señor que literalmente nos puso por el patio a abrazar árboles los viernes de 13:00 a 15:00 horas. Me quería morir, pensando en cómo se me estaban acumulando las tareas y ejercicios para corregir.

    [Esta formación] es voluntaria, pero, si no te apuntas, te encargarán más tareas burocráticas y al final muchos docentes optan por hacer el curso y estar perdiendo el tiempo. Se ponen de moda determinadas cosas y la gente las compra acríticamente porque tampoco puedes oponer resistencia.

    Me parece horrible lo que nos cuenta esta compañera, pero estoy en desacuerdo con ella en eso de que no se pueda oponer resistencia, cosa que empieza por sorprender cuando te la dice alguien que, de hecho y lo mismo que el señor Luján, está ejerciendo la resistencia, pues resistencia es dar la cara en un medio de tanta difusión como "El Mundo" y con unas opiniones tan críticas. Amiga Alba, además de esas cosas tan elogiables que estás haciendo ya, se me ocurren otras formas de oponer resistencia, tales como estas:

    -No os matriculéis jamás en cursos de 💩, estafas que solo sirven para que el pedagogismo perpetúe el nefasto modelo que nos ha impuesto y vivan del cuento unos cuantos jetas; rechazad engendros en los que haya sinvergüenzas poniendo a los profesores a abrazar árboles o rododendros, revolcarse de risa como subnormales sin ningún motivo, bailar como si estuvieran en las fiestas del pueblo, hacer macramé o rebajar su dignidad profesional con asuntos como la biodanza, la mirada sistémica o la astrología.

    -No os limitéis a volverles la espalda a estos cursos degradantes: denunciadlos, criticadlos, exigid a la Administración que no os maltrate y os menosprecie con esa basura. NO SEÁIS CÓMPLICES.

    -Exigid cursos de calidad impartidos por ponentes solventes y acreditados y que tengan que ver con las materias con las que trabajáis y el ejercicio SERIO de la docencia. Los hay. Demandad que se potencien en perjuicio de los otros, y no al revés. La Administración responsable de esto no es un capataz caciquil que os pueda imponer su pienso vomitivo, sino el entramado organizativo que DEBE elaborar una oferta de calidad.

    -Exigid a vuestros sindicatos que demanden lo bueno, no les consintáis que se hagan ellos también beneficiarios de la realización de cursetes de 💩.

    -No he entendido muy bien eso de que si no te apuntas te mandan más tareas burocráticas, porque suena a coacción laboral, algo contrario a los derechos reconocidos de los trabajadores. Si te lo ha hecho un director o un inspector, denúncialos ante la Administración; si está en las leyes de hoy, ¿qué hacen los sindicatos?

    -Y, por último, una resistencia que puedes oponer sin el menor reparo: si un cursillero gilipollas te dice que abraces un árbol, acaricies a una rata o andes a la pata coja sobre el respaldo de un banco como método de relajación, ¡¡¡mándalo a la 💩!!! Ya verás lo relajada que te quedas entonces. Y después eleva ante la Administración una queja por escrito contra semejantes burlas.

    El artículo, queridos amigos profesores en ejercicio, menciona también un documentillo con 24 medidas de mejora que presentó la ministra Pilar Alegría en 2022, un churro superficial que habla, entre otras cosas, de medidas para asegurar la formación del profesorado. Estando detrás personajes del probado sectarismo y la abismal incompetencia de Pilar Alegría y Pedro Sánchez, no podrá ser otra cosa que un desastre, y las "mejoras" en las que estaría pensando quien lo redactó, ya las habéis padecido: abrazar árboles, feminecedad, emocionalidad, biodanza, astrología y las deletéreas monsergas de César Coll, Alejandro Tiana o Santos Guerra, que nos han traído hasta aquí.

    Buen inicio de curso y ojalá sea en este en el que se comience a dinamitar la LOMLOE.

jueves, 8 de agosto de 2024

El verdadero peligro es Salvador Illa (por si alguien no lo sabía)

  Después de la charlotada que ha organizado esta mañana Carles Puigdemont, esta tarde Salvador Illa ha resultado investido presidente de la Generalidad, con los votos del PSC, ERC y los del partido de Ada Colau, como quiera que se llamen. No nos dejemos confundir por la embustera propaganda del PSOE y de medios como RTVE, "El País" o la La Sexta: Salvador Illa es un separatista que viene a imponer el programa duro de esta corriente que representa el pacto PSC - ERC, lo que lo convierte en una seria amenaza para la democracia y la nación española

    Aunque todos esos medios mentirosos y otras cacatúas de la jungla hispana lo digan, Illa no es un constitucionalista, sino un separatista, como lo probarían estos hechos: su firma del vergonzoso acuerdo con ERC, que consagra la tiranía del catalán y pretende demenciales privilegios económicos para Cataluña; su complicidad con los abusos del separatismo en la última legislatura y, por último, su defensa incondicional de la repugnante amnistía concedida por Pedro Sánchez, hasta el punto de que hoy, tras ser investido, ha pedido que no se hagan detenciones por los inadmisibles hechos organizados esta mañana por Puigdemont y su alianza de golpistas.

    Aunque se diga por ahí y él mismo se pesente como un hombre conciliador y bondadoso y ponga carita de bueno, Salvador Illa no lo es en absoluto, sino que es un sectario de la gama más repulsiva: la de los lobos con piel de cordero. Como ya hizo tras celebrarse las elecciones catalanas, hoy ha lanzado la mentira de que gobernaría para todos, cosa que se desmentiría solo con lo de la amnistía y el acuerdo con ERC, y ya en la misma sesión parlamentaria se ha marcado un par de buenos autodesmentidos: al acabar el pleno, ha dado la mano a los diputados de todos los grupos, menos a los de Vox y Aliança Catalana; antes, al mismo tiempo que se mostraba magnánimo con Puigdemont y sus cómplices, replicaba a Ignacio Garriga con unas palabras y un gesto (poco menos que babeando veneno) que eran cualquier cosa menos conciliadores, busque el momento quien no me crea. Pero ya viene de lejos: ¿recuerdan el trato de sectaria y abusiva discriminación que dedicó a Madrid durante la pandemia? ¿Cómo se permite autoproclamarse conciliador el autor de semejantes atropellos?

    Por último, aunque se diga que es un gestor eficaz y honesto, nuevamente habrá que negar seriamente ambas cosas, porque Salvador Illa es el responsable de la penosa gestión sanitaria de la pandemia, con el sectarismo antes mencionado, las mentiras (¿se acuerdan de la comisión de expertos inexistente?) y todo el desbarajuste que provocó su incompetencia, el cual, como colofón, junto al nombre del propio Illa, está saliendo hoy de nuevo a la luz en demasiados documentos de los relacionados con el caso Koldo, o Ábalos, o mascarillas, tomen el término que prefieran para referirse a esta cloaca de corrupción, adornada con adjudicaciones a dedo, burla de los sistemas de control, ganancias desmesuradas obtenidas gracias a los precios inconcebibles que se pagaron con dinero de todos por productos muchas veces inservibles y el consiguiente desvío de suculentas cifras a los bolsillos de una gavilla de indecentes. 

    Illa no es mejor que Sánchez -el jefe para el que trabaja- y el resto de la fauna que compone Frankenstein II. Su historial y su paso por Sanidad auguran una presidencia de la Generalidad catastrófica.

    Dejo para el final al payaso del día: Carles Puigdemont, un personaje sin dignidad que se ha pasado una semana presumiendo de héroe y al final ha vuelto a demostrar que es un cobarde. El ultraje a que hoy nos ha sometido a todos los españoles es gravísimo, pero a quienes de verdad deja muy en evidencia es a ese Gobierno catalán y esos mozos que lo han dejado escapar y, más aún, al Gobierno de la nación, cuyo oneroso silencio es una nueva canallada en su ya largo historial de bajezas y desgobierno.

martes, 30 de julio de 2024

El catalán en el acuerdo ERC - PSC

     Se congratulan hoy ERC y el PSC de haber alcanzado un acuerdo (1) cuyo cumplimiento sería la claudicación con que el PSC pagaría ese miserable plato de lentejas que representa la concesión a Salvador Illa de la presidencia de la Generalidad. Este documento es una especie de constitución woke-separatista que lógicamente pone de los nervios a Puigdemont, pues representa que otros se anoten el punto de alcanzar su sueño: que Cataluña siga siendo parte de España para que la juerga se la paguemos entre todos los españoles, pero, a efectos prácticos, el separatismo (o sea, Junts, ERC y el PSC) la gobierne a su capricho como si fuera independiente. Sí amigos: con este acuerdo, el PSC se quita por fin la careta y muestra a quienes aún no lo hubieran visto que es un partido separatista más.

    Sus 25 páginas componen un horror inasumible en su totalidad, del que los medios han señalado sobre todo los aspectos económicos, despreciando con lamentable ceguera otros como el lingüístico, que es crucial, la piedra de toque del plan segregacionista edificado por el intocable corrupto Jordi Pujol, o la acción exterior, que también tiene su peso. Voy a limitarme en este artículo a señalar algunos de los aspectos principales del plan lingüístico, centrándome en especial en lo educativo. Traduciré al español lo que cite del texto del acuerdo.

    El bloque número tres tiene este título: Cataluña es una nación con lengua propia y voluntad de proyectarse al mundo. Solo con esta falsificación, una hostil omisión de España y el español -injurioso ninguneo a la verdadera nación y a la lengua oficial de España y mayoritaria en Cataluña-, bastaría para rechazar el acuerdo, pero señalaré alguno de los puntos que la concretan. La columna vertebral del control social es para el separatismo la lengua catalana, de ahí que el acuerdo la cuide mucho y disponga la creación de un Departamento de Política Lingüística y la elaboración de un Pacto Nacional por la Lengua, para el que ya se prevé incluso la dotación económica, 200 milloncetes en el primer año, que pagaremos entre todos, tanto el separatista más furibundo como la familia catalana más sometida al acoso lingüístico, sin olvidarse de los españoles no catalanes, que para eso está la parte económica del acuerdo.

    El catalán será la lengua de uso "normal" en las instituciones y su empleo en todos los ámbitos sociales, educativos, económicos o culturales se impulsará de tal forma que, de hecho, será la lengua universal impuesta, no impulsada, en Cataluña. Acerca de la educación, donde será la única lengua vehicular, entresaco algunas cláusulas del acuerdo:

    El Departamento de Educación orientará a los centros, de acuerdo con los datos sociolingüísticos disponibles, en la aplicación de metodologías de inmersión lingüísitica en lengua catalana, con el fin de que el alumnado de contextos en que la lengua habitual y familiar no sea el catalán tenga la oportunidad de aprenderla en igualdad de condiciones (página 11, punto 1.4).

    El Gobierno de la Generalidad, si se pone en riesgo la prevalencia de este criterio pedagógico, promoverá, con el consenso del resto de las fuerzas políticas y entidades que defienden el modelo de la escuela catalana, las reformas y acciones necesarias para defenderlo y garantizarlo, sin abandonar nunca el objetivo (página 11, punto 1.4). 

    a) Extender la vehicularidad de la lengua catalana al ámbito de las actividades extraescolares, del deporte de base y la lectura, mediante el despliegue progresivo de los Planes de Educación en el Entorno a todos los municipios de Cataluña y adoptando la metodología de la inmersión lingüística donde sea necesario. Estas actividades tendrán carácter universal (página 11, punto 1.5).

    En resumen: un plan de imposición y condicionamiento que no haría el ridículo en ninguna de las dictaduras más rígidas: como ese catalán nuestro ni por extensión ni por legitimidad es la lengua "normal" (¡ojo a la adjetivación!) que nosotros sostenemos, lo haremos hegemónico por decreto. 

    Lo relativo a la lengua se concentra sobre todo en las páginas 10, 11 y 12, en las que los pérfidos redactores de este documento deslizan a menudo verborrea pedagógica y alusiones a los derechos de todos destinadas a confundir, porque la realidad, como demuestran años de política lingüística y educativa de la Generalidad, es la de estas citas que me he tomado la libertad de seleccionar: que el separatismo se propone imponer el catalán como lengua exclusiva con sus inmersiones, defensas y planes de "educación en el entorno" 😂😂😂 obligatorios hasta en los recreos, con espías incluidos, como todo el mundo sabe. Este es el acuerdo alcanzado entre el PSC y ERC para hacer presidente al ínclito Illa (🐍). Deja pocas dudas acerca de las intenciones de sus firmantes. Espero que quienes algún día gobiernen con el propósito de desmantelar los atropellos del separatismo valoren la primordial importancia de la lengua española para combatirlo.


1. Aquí tenéis su texto íntegro: Acord d'investidura entre el Partit dels Socialistes de Catalunya y Esquerra Republicana de Catalunya.

sábado, 27 de julio de 2024

Canciones para mamá

     Hace unos días, oyendo una de las canciones que incluyo en este artículo, se me ocurrió que las que van dirigidas a la figura de la madre son tantas que bien podrían considerarse un subgénero, así que merecía la pena dedicarles un pequeño homenaje, pero, antes de entrar en materia, debo daros una explicación: ya no voy a poder subir vídeos de You Tube, supongo que por no tener dado de alta un canal, así que veré lo que puedo hacer, porque, sin los vídeos, estos artículos musicales pierden mucho. 

    Voy a empezar con una canción que se sale del tema, porque es de asunto amoroso, erótico incluso, pero tiene, después de iniciarse con un musitado "Sexy wild", unos referentes maternales tan claros que resulta casi freudiana. Lo sea o no, Rock your baby de George McCrae (¡ah, aquellos cuellos de la camisa puestos por encima de los de la chaqueta, tan injustamente criticados!) es tan buena que la voy a incluir en esta miniantología. Woman, take me in your arms, rock your baby, o sea, Mujer, tómame en tus brazos, mece a tu niñito, ¡no me digáis que este comienzo no suena a nostalgia del amor materno! O tal vez represente la idea del hombre que se encuentra como un niño feliz arropado entre los brazos de su amada. Tiene su puntito la canción.

 Vamos ahora con una de las canciones más tristes que existen -tanto que bien podría estar en la antología que les dediqué-, La mamá, de Charles Aznavour, que os dejo en una versión muy antigua, en español y de escenografía un tanto escalofriante.

    Pasaré a las canciones en inglés con una diametralmente opuesta a la de Aznavour, la superalegre Mamma mía!, de Abba, que, si es simpática en su versión oficial, ya ni os cuento en aquella de la peliculita de 2008.

    Con John Lennon nos bajamos de la nave de la alegría. Su estupenda Mother es un amargo ajuste de cuentas con su madre (y con su padre) que está motivado por la relación que el cantante tuvo con ellos.

    Demos paso a continuación a dos clasicazos, empezando por Antonio Machín y su Madrecita. En la mentalidad masculina de los años cincuenta y anteriores del siglo XX, la imagen de la madre representaba un tópico que incluía el amor supremo y el sacrificio abnegado, virtudes a las que el hijo respondía con un agradecimiento sacralizador. Todo ello se halla presente en esta canción.

    Ý también en Madrecita María del Carmen, de Manolo Escobar, que comparte más cosas con la de Machín, como el diminutivo emocional del título o las imágenes religiosas y florales. En otra cosa se parecen también Machín y Escobar: en ser dos fenomenales cantantes con unas voces maravillosas.

    La modernización de la década prodigiosa bajó a las mamás de los altares, aunque no por ello mermó el cariño, como puede verse en este ¡Oh, mama! de Los Brincos. Los chicos sesenteros llevan melena, van por libre y ya no quieren que se les trate como a niños. A la madre ya no se la ve como ese amor insuperable, sino como a una mujer normal que debe aceptar la novia que su hijo ha elegido, faltaría más. Es ella la que tiene que cambiar, corren nuevos tiempos, tiempos de libertad y alegría.

    Aunque no todo era felicidad, ahí tenemos para desmentirlo mi favorita de esta antología, la ya setentera Mammy blue, de los Pop Tops, un auténtico exitazo dentro y fuera de España. En esta colosal canción, de sentimientos tristes, predominan la nostalgia y el lamento por la pérdida de la madre. Os dejo una versión en español y otra en inglés (en un vídeo que, dicho sea de paso, no tiene desperdicio), la cual, si mal no recuerdo, fue la original.

    Trece días después de publicar este artículo, incluyo hoy, ocho de agosto, esta posdata o estrambote para enmendar una injusticia: ¡se me había olvidado Lady Laura, del gran Roberto Carlos! Imperdonable, pero, aun así, pido disculpas, porque siempre he confiado en vuesta magnánima clemencia. En realidad, esta canción figuraba entre las que iban a ir en el artículo, pero se me olvidó. El asunto tiene una anécdota curiosa que podréis ver en un intercambio de comentarios entre mi amigo Pepe y yo. Gracias por estar al quite, Pepe. Lady Laura, nostálgica y triste, es el paradigma del tópico de la añoranza de la madre, por lo que os incluyo también la letra.

    Segunda postdata, esta, para corregir un olvido imperdonable, pues ha durado ¡casi tres meses! Estaba ayer tirando papelotes con anotaciones, cuando me encontré con uno en el que estaban las canciones que iba poner en este artículo y vi que ahí se encontraba (ni sé cómo se me pudo olvidar) una canción inexcusable en una antología con este título: Maman, maman, la canción con la que un niño de no sé si doce o trece años llamado Jean Jacques representó en Eurovisión a Mónaco en 1969, ya sabéis, aquella edición esperpéntica que se celebró aquí y que tuvo ¡cuatro ganadoras!, para que luego digan que el franquismo era machista. Cantó muy bien y quedó el sexto, que no está nada mal, menos aún, ante tan tremenda competencia no binaria. Aquí os la dejo en una versión en español y la original en francés, para desagraviar al bueno de Jean.


martes, 23 de julio de 2024

Seis años de Monkremlin

     Pedro Sánchez fue nombrado presidente del Gobierno español por primera vez el 1 de junio de 2018, con lo que ya lleva ejerciendo el cargo seis años y casi dos meses, tras una moción de censura ese año y tres elecciones generales, dos en 2019 y una en 2023, una trayectoria cuya simple enunciación habla por sí sola del desatre que ha resultado ser el sanchismo, pero, aun así, es obligado recalcar que ha estado adornada por la corrupción, la zozobra, las mentiras de todas las tallas, los pactos con el diablo, la conflictividad (prendida a menudo desde el propio gobierno), la corrupción y los desafueros más espeluznantes, desde la ley Sisí hasta el bochorno este de los ERE de Andalucía, que supone el perdón a un megarrobo de 680 millones de euros.

    Hoy se cumple un año desde las últimas elecciones generales, las del 23 de julio de 2023, cuyos resultados hicieron temer horrores que se han materializado y de las que no me cansaré de repetir que estoy convencido de que apestaron a pucherazo (1), aunque solo sea por el hecho de que no me creo ni me creeré jamás que, con los fundados motivos que tenemos los madrileños para aborrecer a Sánchez, el PSOE, entre las elecciones autonómicas de mayo de ese año y las generales, experimentase un aumento de 379.574 votos, lo que supuso un crecimiento del 61'79%, y algo muy similar ocurriese en Andalucía, asunto que analizo en el último artículo de la nota 1. Este aniversario está claro que no es motivo de celebración, pero sí de reflexión acerca de las cosas tan tremendas y repulsivas que están ocurriendo en nuestro país, que atraviesa una situación límite gracias a los atropellos y la corrupción de Pedro Sánchez, su gobierno y sus aliados.

    En 2018, muy poco antes de que Sánchez alcanzara el gobierno, escribí un artículo que se titulaba Cristina Cifuentes y la República Bananera de las Autonomías, que incluía una minuciosa tabla de los presidentes autonómicos que se habían visto envueltos en casos de corrupción, tan extensa que me llevaba a compararlos con repúblicas bnaneras: pues bien, hoy, gracias a Sánchez, se puede afirmar que lo que se parece a una república bananera es toda España, que está gobernada por una alianza de corruptos, caciques separatistas, antisistemas y otras especies dañinas o parasitarias que se están cargando la democracia y la nación. 

    El acoso permanente a la democracia que emana de La Moncloa la ha convertido ya en un Monkremlin bananero enemigo del Estado de derecho. En España, entre otros mil desafueros, tenemos un fiscal general de Estado que se ha saltado las leyes y va a acabar ante los tribunales; un Tribunal Constitucional al servicio del Gobierno y que ha protegido a los corruptos que desviaron 680 millones de euros públicos hacia los bolsillos de sus amiguetes; un Gobierno que amnistía a golpistas y pacta con ellos; un Koldo, un Ábalos, un Illa, un tito Berni un Marlaska, un Torres, Un Urtasun, una Yolanda...; un hermano y una esposa del presidente del Gobierno involucrados en asuntos muy apestosos. Y un Pedro Sánchez, con todo su historial y citado a declarar ante un juez el próximo día 30 por los asuntillos de su mujer. Un caos, un país de esperpento.

    ¿Moncloa o Monkremlin? En seis años, el mandato más catastrófico de nuestra historia desde 1978, Sánchez ha pasado sobre la nación como el caballo de Atila. Es inexcusable que se vaya cuanto antes. Y que rinda cuentas.

1. En estos artículos expongo las razones de mis sospechas:

-Sobre la feliz idea de poner las elecciones en un 23 de julio. Mis dudas, como las de muchos  españoles, se generaron ya antes de las elecciones del 23-J, desde el momento en que Sánchez anunció la fecha para la que las convocaba.

-Ya puestos a revisar el voto nulo, ¿por qué no se revisa también el voto por correo? Segunda reflexión, motivada por la desvergonzada prepotencia del PSOE. 

-Por qué estoy convencido de que el 23 de julio de 2023 hubo un pucherazo. Este artículo y el siguiente están correlacionados.

-Una hipótesis sobre el pucherazo en Madrid y Andalucía.

miércoles, 10 de julio de 2024

España marcó DOS goles

     Y Francia, solo uno. Me estoy refiriendo, es obvio, a la semifinal que disputaron ayer ambas selecciones en la eurocopa de fútbol. Por eso -lo explicaré para los aficionados advenedizos, que entre ayer y hoy han surgido por miles- el resultado fue España, 2 - Francia, 1; por eso ganó España; por eso disputaremos la final el próximo domingo. Los franceses se adelantaron en el marcador, pero poco después empató Lamine Yamal, y, a los tres minutos, Dani Olmo obtuvo el gol de la victoria

    La sarta de perogrulladas que os he  endilgado en el párrafo anterior se debe a una cosa: entre ayer y hoy, si uno mira los titulares de nuestros medios, al menos las tres cuartas partes le llevarían a la confusión de que España solo marcó un gol, el de ese prometedor prodigio llamado Lamine Yamal (que fue extraordinario), porque parecen haberse olvidado del otro, el marcado por ese fenomenal futbolista ya consagrado que atiende por Dani Olmo, un gol técnica y estéticamente tan bueno como el de Yamal, cosa que no me discutirá nadie que entienda de fútbol, y menos aún, si se trata de personas que lo hayan practicado. Dos grandes goles, dos grandes jugadores y una gran selección, no olvidemos esto, porque el fútbol es un deporte de equipo, y ganan o pierden los equipos. De hecho, ambos jugadores, como buenos deportistas, recalcaron esto: que lo que importa es el triunfo del equipo.  

    La motivación de este artículo no es deportiva, sino informativa. Como muchos sabréis muy bien, el enfoque que demasiado medios (entre ellos, RTVE) están dando a esta eurocopa se está saliendo de los límites deportivos más de lo deseable, lo digo muy en serio, porque llevo décadas viendo fútbol y sé muy bien de qué pie cojeamos los aficionados a este deporte: cuando nos ponemos a ver un partido, lo que nos interesa es el espectáculo deportivo, más otras expectativas sujetas al azar, como que el partido sea bueno o que nuestro equipo gane (las cuales, por cierto, se cumplieron en el España - Francia), pero de ningún modo que nadie se ponga a contarnos tiernas historias de biografías difíciles o a darnos el latazo con propaganda inclusiva. Eso no toca en las retransmisiones deportivas, pero parece ser que los medios de hoy han encontrado en ellas una plataforma ideal para hacerse los guay y adoctrinarnos con las ideologías dominantes. Detrás de este deplorable móvil está lo que ocurrió ayer con los goles de la selección: los medios ningunearon el de Dani Olmo y elevaron a los altares el de Lamine, porque, claro, ya se sabe, que si el inmigrante, que si la inclusión, que si las particulares milongas sentimentales de cada uno... No es eso, de verdad: déjennos ver tranquilos siquiera el fútbol, guárdense sus sermoncitos para sus púlpitos y sus culebrones emocionales y adoctrinadores para las series de Netflix. Hace años, la izquierda acusaba al régimen franquista de usar el deporte para alienar a las masas, pero puedo jurar que jamás vi en aquel tiempo una instrumentalización del deporte con fines políticos tan grosera y alarmante como la que está realizando el regimen pedrista, vean si no en qué ha quedado el triunfo mundial de la selección femenina de fútbol.  

    Voy a dejar un par de ejemplos. El primero nos lo brinda Yolanda Díaz, que intentó capitalizar la victoria contra Francia de manera bochornosa y además se estampó con la celebración que Lamine hizo de su gol, pues la imagen a la que se refiere no se produjo en el partido de ayer. ¿Sabe algo de fútbol esta señora? ¿Le importa lo más mínimo? Seguro que no, pero ya conocemos los verdaderos intereses de esta vicepresidenta del Gobierno español (gracias, Pedro) que tiene como referente a Cristina Kirchner, se fue a enredar con Puigdemont y ostenta este perfil general.

    A continuación, veremos a la imponderable Irene Montero endilgándonos uno de sus chabacanos mítines sectarios (¡que esta persona haya sido ministra de España! Gracias de nuevo, Pedro) y atribuyendo los goles a quienes no los han metido. Ni vergüenza ni sentido del ridículo, aquí la tenéis en un vídeo que, según parece, luego ella misma borró. Se comenta sola.

    A esto me refiero: ciertas corrientes políticas han metido sus zarpas TAMBIÉN en el deporte y, de manera no sé si estúpida o malintencionada, ayer, los medios de comunicación que se olvidaron de que España había metido DOS goles y no uno entraron en ese juego abominable. Sería muy de agradecer que dejasen de tratarnos como a idiotas y se tomasen en serio su oficio de informadores.


domingo, 30 de junio de 2024

Las insinuaciones indecentes de Ana Redondo

    Todo aquello que lleve envuelto el fallecimiento de personas debe ser tratado con escrupuloso respeto,  así que atribuir al adversario político inexistentes connivencias con el asesinato no solo es una canallada contra el adversario, sino también contra la víctima del crimen, es decir, una canallada que solo los muy indecentes se atreven a perpetrar.
    En tan feo vicio ha tropezado estos días la ministra de Igualdad, Ana Redondo, quien, a propósito de una lamentable secuencia de asesinatos de mujeres y niños, ha animado a reflexionar sobre los discursos negacionistas que dan alas a los autores de hechos tan horribles. Podréis decir que con estas palabras la señora Redondo no ataca a sus adversarios políticos, sino a quienes sostienen discursos negacionistas, pero en realidad lo que hace es atacar con obscenas indirectas a sus enemigos, pues, según la fábula que repite sin cesar, esos discursos los sostiene la ultraderecha. ¿Y quién es la ultraderecha? Alguien dirá: Vox. Podría ser, pero no solo es Vox, sino también el PP o usted mismo, porque ultraderecha es cualquiera que sostenga puntos de vista distintos a los de Sánchez, su tropa y todos los que agitan ese fantasma al que llaman ultraderecha y al que previamente han demonizado. El mecanismo, nada nuevo en política, es este: si no piensas lo que yo, eres de ultraderecha, y la ultraderecha es tan horrible que alienta y aplaude a los que descuartizan a sus mujeres y a sus hijos.
    Una auténtica indecencia. Yo, personalmente, me siento víctima de una gravísima ofensa, porque estoy en profundo desacuerdo con las demenciales políticas y propuestas del PSOE, la podemia, la ultraizquierda y todos sus aliados, pero, por supuesto, siento la mayor de las aversiones hacia los que matan a sus mujeres, novias, parejas o hijos. Que gentecilla embustera como la Redondo esta, con sus insultos y estigmatizaciones, nos obligue a ir permanentemente declarando nuestra limpieza, que debería dársenos por supuesta como a todo el mundo, me parece una aberración. Me merece la peor de las descalificaciones el personaje de cuya boca salieron estas palabras:
    Esos discursos negacionistas de la extrema derecha blanqueados en muchas instituciones donde gobiernan con el PP, ese blanqueamiento y normalización de discursos que pensábamos que ya estaban erradicados de la sociedad española, han vuelto con fuerza y se extienden en las redes sociales, se propagan de una forma muy peligrosa
    Ese personajillo era la ministra de Igualdad, que se permite la infamia de hablar de discuros peligrosos y atribuírselos sin fundamento a sus adversarios políticos. Eso sí que es peligroso: eso es calumniar, lanzar infundios desde el Gobierno y los medios de comunicación, eso es carecer de decencia y de prudencia.
    El objetivo, aparte de machacar al adversario con mentiras, es otro, bastante más miserable y que mencioné al principio del artículo: la instrumentalización de la muerte y el dolor ajeno en beneficio propio, una deplorable práctica en la que se prodiga la señora Redondo, como podemos ver aquí:


    ¿Qué os parece? Una supuesta ministra vociferando en las Cortes como una loca y haciendo uso de tragedias como pretexto para atacar al enemigo. ¿Qué tenía que ver lo dicho por el diputado al que replica con los luctuosos hechos en que se escuda? Nada. Recordar las lamentables inhibiciones de Francina Armengol y las oscuras andanzas de Begoña Gómez no es incitar al feminicidio, con lo que la desaforada respuesta de Ana Redondo es una injuria repugnante, tan repugnante como su instrumentalización de la muerte y el dolor ajenos. Tergiversar unas acusaciones MUY FUNDADAS de corrupción y convertirlas en negacionismo de los asesinatos de mujeres y niños es una bajeza que sitúa la ética de la ministra en el nivel de las alcantarillas. Si tanto clama por la vergüenza, que empiece por tenerla.
    La clave de esta pestilencia se encuentra en uno de los párrafos finales del primer artículo que enlazo: el problema de Ana Redondo es que comanda el mayor y más inútil de los chiringuitos de la política actual: el Ministerio de Igualdad, un organismo que sirve para que se ganen la vida unos cuantos -con ella a la cabeza-, generar leyes demenciales y difundir propaganda ultraizquierdista y LGTBI, pero que debería desaparecer, porque, para acciones de real provecho para la sociedad, es completamente inútil. Esa es la razón por la que, desde todos los sectores interesados, su existencia y sus naderías se han defendido siempre con particular agresividad, como ella misma nos demuestra. En el párrafo al que me refería antes, cuando le preguntan qué se está haciendo mal, Ana Redondo responde: 
    No estamos haciendo nada mal, es un problema que llevamos acarreando centenares de años, miles de años, es un problema de violencia de género, de machismo estructural, es un problema de la sociedad española.
    O sea, los dogmas del feminismo radical del nefasto ministerio que regenta: la convicción de que seguimos padeciendo una sociedad tan machista como hace dos mil años y de que hay que flagelar a los hombres de hoy como si tuviesen la culpa de los patriarcales privilegios de Abraham o el rey David; el cuento de que el machismo está en los fundamentos de nuestras instituciones y nuestra sociedad, cuando en realidad es algo que anida en las mentes de unos energúmenos y que las leyes y la inmensa mayoría de la sociedad rechazan con contundencia; y la palabrita envenenada: el género: millones de españoles rechazamos la violencia en general y, dentro de ella, la ejercida contra mujeres y niños, proceda de desconocidos o de maridos, parejas o padres, y creemos que se debe actuar contra ella con las políticas y acciones adecuadas a cada caso, pero rechazamos también el camelo ese del género, porque, detrás de esa denominación ya muy sospechosa, hemos descubierto que algunos quieren tergiversar la realidad, decirnos que no hay un sexo natural, sino un constructo social llamado género y otras disparatadas lindezas con las que pretenden monopolizar para su exclusivo dominio y beneficio las políticas relativas a esta esfera de la vida. Porque de esto se trata, en suma: de que el Ministerio de Igualdad tenga el poder omnímodo para defendernos de la violencia de género y del machismo milenario, estructural y social. ¡Y ojito con rechistar, que viene doña Ana y nos pega cuatro gritos! Por detrás de los gritos, está la defensa del privilegio y el sueldo.
    Así que, como entenderéis, lo primero que niego es la mayor, eso que se permite decir la ministra de que no están haciendo nada mal; al contrario: lo están haciendo todo mal y, si el Ministerio de Igualdad se suprimiera, ya no es que no fuéramos a perder nada, es que además ganaríamos mucho. Desde el 1 de enero de 2003 hasta el pasado 21 de junio, las mujeres víctimas mortales por violencia de género (por usar la terminología oficial) han sido 1.260. Para luchar contra un mal tan tremendo, los departamentos más indicados son Justicia e Interior, que son los que realizan las acciones efectivas. Cierto que se puede ayudar algo, bastante quizás, desde el sector educativo, pero no creo que haya aportado nada la creación de un ministerio de Igualdad, que está viciado de origen por la militancia sectaria con que desde él se han enfocado siempre estos delicados asuntos. ¿Qué pasa, por ejemplo, con la violencia vicaria? ¿Por qué, si al niño o la niña los mata la madre, aunque sea -que casi siempre lo es- para perjudicar a su pareja, no son considerados destinatarios de este tipo de violencia? Esta es seguramente la fisura más clamorosa de las leyes de violencia de género, pero no es la única. Asuntos tan serios no se resuelven mintiendo, gritando disparates en las Cortes ni con repulsivas acusaciones contra los que nos estorban.
     

jueves, 20 de junio de 2024

Una rectificación

     Entre los ya cuantiosos artículos que he dedicado a Pedro Sánchez, hay dos que se parecen mucho por el asunto principal sobre el que versan: el infecto apoyo a los delincuentes con que, con la desvergüenza a que lamentablemente nos tiene acostumbrados, se ha prodigado en sus políticas, ya sea por acción o por omisión. El más reciente de ellos lo publiqué el pasado 7 de febrero y se titulaba Legislar a favor de la delincuencia. Abordaba en él un buen número de normas en que el Gobierno de este personaje había caído en el atropello a la nación a que alude el título, tales como los indultos a los golpistas del prusés, la amnistía a Puigdemont y los suyos o la ley Sisí, más alguna otra maniobra que planeaba. El otro artículo lo publiqué el 15 de diciembre de 2022 y llevaba este título: Pedro Sánchez debería ser inhabilitado. Me basaba en motivaciones como la mesa de diálgo con el golpismo, la serie de indecencias que cometió durante la pandemia o algunas de las  inadmisibles normas que aparecen en el otro artículo. Es en el de 2022 donde incluyo unas líneas que debo rectificar:

    5.- La defensa de los condenados por los ERE de Andalucía. Es inaudito que un presidente, un gobierno y un partido se pongan del lado de corruptos condenados en sentencia firme por malversar cientos de millones de euros. Pedro Sánchez acarició (y aún no ha abandonado) la idea de indultar a José Antonio Griñán. Retorcer las leyes cuando caen sobre los nuestros es un comportamiento de dictador bananero.

    Como sabéis, se acaba de producir un pronunciamiento (en más de un sentido) del Tribunal Constitucional que en la práctica supone que Magalena Álvarez (os dejo aquí una pequeña muestra de lo que es este nefasto personaje), una condenada por aquel megalatrocinio de los ERE, resulta prácticamente indultada. Esta iniciativa del bajo (no es un error) tribunal ha producido gran escándalo, por suponer un penoso retorcimiento de la justicia cuando cae sobre los suyos perpetrado por el PSOE, pues, de uno u otro modo, los siete magistrados que han respaldado el indulto están muy vinculados con ese partido. ¿Seremos ya un país bananero con tribunales bananeros y zarandeado por un dictador bananero? Por otra parte, está el asunto de la prevaricación, pues, tal y como se argumenta esta decisión jurídica, muchos piensan que es como si, en la práctica, suprimieran ese delito (más información aquí). Recuerdo ahora unas declaraciones de la heroica juez Alaya que leí hace no mucho, cuando se dictó la sentencia sobre los ERE, en las cuales afirmaba que uno de los grandes fallos de nuestro sistema es que la prevaricación no lleve aparejada pena de cárcel. ¡Si sabría esta señora de qué hablaba! Ahora bien, lo que no contemplaba era el factor Sánchez, con quien todo eso tiene una importancia menor, porque, si algo le estorba, se lo carga, pisoteando las leyes, las sentencias y la decencia o tomando cualquier otra decisión abusiva.

    En definitiva, quiero rectificar algunas de las cosas que dije en esas líneas. Sánchez no acarició la idea de indultar a Griñán, sino que tenía el firme propósito de hacerlo; Sánchez no quería librar de sus penas solo a Griñán, sino a todos los condenados por los ERE, pues son de los suyos, y ha empezado por Magdalena Álvarez. Por cierto: que nuestro dictador bananero supiera con dos semanas de antelación lo que iba a ocurrir con esta señora no agranda el prestigio del bajo tribunal.