Libros que he publicado

-2028. ¿Cómo será la Tercera República? -LA ESCUELA INSUSTANCIAL. Sobre la urgente necesidad de derogar la LOMLOE. -EL CAZADOR EMBOSCADO. Novela. ¿Es posible reinsertar a un violador asesino? -EL VIENTO DEL OLVIDO. Una historia real sobre dos asesinados en la retaguardia republicana. -JUNTA FINAL. Un relato breve que disecciona el mercadeo de las juntas de evaluación (ACCESO GRATUITO EN LA COLUMNA DE LA DERECHA). -CRÓNICAS DE LAS TINIEBLAS. Tres novelas breves de terror. -LO QUE ESTAMOS CONSTRUYENDO. Conflictividad, vaciado de contenidos y otros males de la enseñanza actual. -EL MOLINO DE LA BARBOLLA. Novela juvenil. Una historia de terror en un marco rural. -LA REPÚBLICA MEJOR. Para que no olvidemos a los cientos de jóvenes a los que destrozó la mili. -EL ÁNGULO OSCURO. Novela juvenil. Dos chicos investigan la muerte de una compañera de instituto. PULSANDO LAS CUBIERTAS (en la columna de la derecha), se accede a información más amplia. Si os interesan, mandadme un correo a esta dirección:
repmejor@gmail.com

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miércoles, 2 de marzo de 2022

Trece observaciones sobre las directrices curriculares que van saliendo

     La verdad es que, en lo que se refiere a los proyectos, propuestas o incluso normas educativas, echo de menos una cosa: en tiempos de Gabilondo, Wert, Méndez Vigo u otros ministros, cada vez que se ponía sobre el tapete alguna propuesta, me resultaba relativamente fácil acceder al documento original, pero esto cambió con Isabel Celaa: a partir de su llegada, bien porque el MEC hiciera más críptico el acceso a sus propuestas o bien porque yo hubiera perdido habilidad para encontrar los documentos originales, el caso fue que me vi obligado a basar mis análisis sobre refritos periodísticos, como va a ocurrir en este artículo, que va a consistir en unas observaciones sobre los últimos planes ministeriales

    1.- Sobre el sentido emocional, socioafectivo o como queramos decir que lo va a impregnar todo. Que la educación se fundamente sobre los afectos y no sobre el conocimiento es un disparate tan colosal y evidente que resulta inexplicable que un gobierno se haya atrevido a asumirlo. Que la sociedad española lo esté aceptando con tanta mansedumbre habla muy mal acerca de nosotros. Dejando aparte lo formativo, ¿no parece claro como la luz del día que la vía de lo emocional en la educación puede ser muy adecuada para la manipulación personal y el adoctrinamiento? Y lo será más tarde o más temprano.

    2.- Sobre la regla de tres. No entiendo que cosas tan fáciles vayan a ser desterradas de los programas. Y tan útiles, incluso para la vida cotidiana. Un ejemplo: voy al supermercado y veo una caña de lomo de 800 gramos por 16 euros. Como quiero saber a cuánto me sale el kilo, con una fácil operación averiguo que es a 20 euros. En la base de esta operación, está la regla de tres. ¡Olé con los defensores de los aprendizajes con aplicación práctica para la vida!

    3.- Sobre los números romanos. Siguen siendo necesarios para cualquiera que quiera tener eso que se llama una cultura básica, claro que a lo mejor aquí lo que importa un pimiento es la cultura básica. ¿Llegaremos al día en que alguien que esté mirando cualquier monumento no pueda interpretar el significado de esos palitos de la placa de arriba, con lo fácil que es aprenderlo? ¿Tendrán los arqueólogos, los historiadores o los filólogos del futuro que aprender en la facultad lo que siempre se ha aprendido con siete años, y casi como un juego? Otra ridiculez más de esos tecnopedagogos tan obsesionados con parecer modernos que suprimirían todo lo anterior a la semana pasada.

    4.- Sobre los dictados y la ortografía. Los dictados son fascistas, memorísticos y una antigualla de la pedagogía rancia, esa de los reyes godos. Y la ortografía, para cuyo aprendizaje son un instrumento sencillo a la par que utilísimo, exactamente lo mismo. Los pedagogos, unos señores que pretenden saberlo todo sobre enseñanza, desprecian -casi parece que lo odian- un ejercicio sencillo y muy rentable a efectos educativos, sorprende, la verdad. ¡Qué decir de la ortografía en general! Tendrían que saber el daño a la cultura que le han hecho con su menosprecio de décadas, con esas gansadas tan típicas suyas del tipo y bueno, ¿qué más da que el chico no sepa que "vamos" se escribe con "v"?, que han inyectado en la escuela con su suficiencia frívola y asnal. Gracias a ellos, millares de alumnos de dieciséis años hoy cometen al escribir fallos que deberían haber dejado de cometer a los nueve. Viniendo a los planes actuales, esa LOMLOE que ahonda en el menosprecio de la ortografía se propone a la vez mejorar la comprensión y la expresión escrita, inaudito. Cosas como estas son las que evidencian que el primer problema de la educación en España es que está en manos de incompetentes que la desconocen. 

    5.- Sobre la supresión de la calificación numérica. Esto no es ninguna novedad. Yo soy testigo de épocas en las que se calificaba de 0 a 10 y de otras en que el suspenso era I (lo del MD duró poco) y el aprobado tenía los grados Sf, B, N, Sb. Daba igual: se aprobaba y se suspendía prácticamente lo mismo, y tenía al menos un defecto innegable: que era un reflejo poco fino, porque, dijeran lo que dijeran sus defensores, hay diferencias entre el notable de 7 y el de 8, como la hay entre el sobresaliente de 9 y el de 10, y eso los primeros que lo aprecian son los propios alumnos. También fue un error la supresión del MD, porque hacía iguales al alumno que había suspendido con un 4 y al que había suspendido con un examen en blanco, creo que sobran comentarios. En realidad, esa representación era una pequeña farsa, porque los exámenes, como no podía ser de otro modo, los calificábamos de 0 a 10 y luego eso se adaptaba a la notación con siglas como buenamente se podía. Con ese parcheo, se consiguió al menos que un sistema peor no acabase resultando catastrófico. Así pues, rescatar este sistema no mejora nada y, por cierto: ¿se va a implantar solo en la primaria o en toda la educación básica, como podría deducirse de cierta frase del artículo que he enlazado? No lo sé, pero se dice también algo que me parece delirante: que la supresión de la calificación numérica se hace "con objeto de ir avanzando en una concepción más cualitativa que cuantitativa en el proceso de evaluación". Después de lo que he relatado, esta memez deja claro que a los socialistas no les han bastado treinta años de fracaso de su maravilloso sistema para reconocer que es un desastre.

    6.- Sobre la aberrante inutilidad que a partir de ahora tendrán las calificaciones y los títulos. Ya no es la primera vez que hablo de esto: si el alumno de ESO sabe que podrá titular lo mismo con cero suspensos que con ocho, ¿qué importancia dará a las calificaciones que obtenga y, en consecuencia, a alcanzar aprendizaje alguno? En cuanto al Bachillerato, hoy en día, ya de hecho se podía aprobar con una suspensa, porque al alumno que llegaba al final en esas condiciones, era frecuentísimo que se le convirtiera milagrosamente ese suspenso en aprobado. Como ahora se podrá aprobar directamente con una suspensa, la situación de hecho llevará a que un buen puñado de calculadores directamente se desentenderán de dos asignaturas, y ya la junta de evaluación final se encargará de que acaben quedándose en una o, quizás, en ninguna, dejemos pasar el tiempo. Y como este juego perverso se basa mucho en la presión sobre el profesor, el paso a junio de las pruebas de septiembre lo favorecerá. Los responsables de la LOMLOE están tan obsesionados con fomentar la mediocridad y penalizar la excelencia que hasta van a suprimir las matriculas de honor y, encima, proclaman que todo este lamentable artificio es motivador, porque, según su descabellado parecer, el suspenso desmotiva, a cínicos no hay quien les gane. Ante este asesinato del esfuerzo, el interés y la excelencia: ¿qué valor tendrán las calificaciones de los expedientes y los títulos de nuestros centros?

    7.- Sobre la persecución de la gramática y la destrucción de la asignatura de Lengua. Según declara, la LOMLOE persigue el objetivo de mejorar la comprensión lectora y la expresión oral y escrita de los alumnos, pero, aparte de lo ya dicho acerca de la ortografía, en sus presupuestos está el restar importancia a la conjugación verbal, la morfología y la sintaxis. Minimizar la gramática en la enseñanza de la lengua es un disparate per se, cuyo origen está de nuevo en el desprecio de los pedagogos hacia unos conocimientos que, en su ignorancia -que multiplica su asnalidad y su saña cuanto más desconocen una materia-, han condenado siempre por considerarlos teóricos, y ellos la teoría la odian por sistema, rasgo que casualmente comparten con quienes ni por asomo tocarían un libro. Si unimos a esto que querer mejorar la comprensión y la expresión prescindiendo de la gramática es como querer hacer casas ignorando cómo se mezcla el cemento y se colocan los ladrillos, llegaremos a la conclusión de que las propuestas de la LOMLOE para Lengua son absurdas y delatan la ignorancia de sus autores sobre la materia. Pero el destrozo tiene un último capítulo que produce alarma, algo que, desde 1975 y si exceptuamos las hazañas de los nacionalistas, yo al menos creía erradicado. He aquí unas palabras textuales de mi fuente:

    En esta asignatura se va a potenciar la lucha contra las noticias falsas y el compromiso de los alumnos con "el desarrollo sostenible, la defensa de los derechos humanos y la convivencia igualitaria, inclusiva, pacífica y democrática".

    Como profesor que he sido durante muchos años, veinticinco de ellos, precisamente, de Lengua, y meramente como ciudadano, esto me preocupa, y mucho, porque es una intolerable invasión de una asignatura para ponerla al servicio de unas particulares posturas políticas. En primer lugar, está eso de la lucha contra las noticias falsas, que es una vergonzosa intrusión de las preocupaciones puntuales de los políticos de hoy en la programación de una asignatura, algo que nunca debe plantearse sometiéndose a las modas. Quedémonos con aquel honesto, razonable y sólido fomento del espíritu crítico de toda la vida, que alcanza no solo a las fake news, como seguramente habrán dicho mil veces los genios que han cocinado este disparate, sino a todas las esferas de la comunicación y del conocimiento, desde las noticias de los periódicos hasta las mentiras de los libros de historia que dicen, por ejemplo, que Cataluña es una nación, pasando por los engaños de algún ministro o los sofismas que puedan aparecer en cualquier texto filosófico. Por favor, señores asesores chupópteros, tengan ustedes un poco de decencia, no intenten reducir a los profesores de Lengua a comentaristas de periódicos solo porque se lo hayan "sugerido" sus jefes políticos, algunos de los cuales, por cierto, son verdaderas factorías de mentiras. Luego está todo lo demás, lo del desarrollo sostenible y tal, cosas todas muy respetables, pero también muy susceptibles de convertirse en un terreno apropiadísimo para el adoctrinamiento político. La asignatura de Lengua está para que los alumnos mejoren sus conocimientos y capacidades lingüísticas en un marco muy amplio, no en ese tan restringido de esta propuesta, que la reduce a lo político y coincide sospechosamente con esas "áreas transversales" a través de las cuales, desde la implantación de la LOGSE, la izquierda ha intentado garantizar un rinconcito en la enseñanza para su particular escala de valores. Repasad la cita de unas líneas más arriba y decidme si no es verdad lo que señalo. ¿Qué piensa hacer el actual Gobierno con la asignatura de Lengua, reducirla a una especie de Formación del Espíritu Nacional del siglo XXI? La izquierda española cada vez atufa más a franquismo.  

    8.- Sobre la aniquilación de la literatura. Porque, además, recordemos que, precisamente desde que así lo dispuso la LOGSE, la asignatura es en realidad Lengua y Literatura. Esta última ha sido una de las materias más machacadas por los planes educativos de los últimos treinta años, es decir, socialistas, y lo poco (o más bien, nada) que he visto sobre ella en la LOMLOE sigue en esa línea, que quiero recordar cuál es: sustracción del tiempo necesario para darla en condiciones y reducción, de cara a la selectividad, al famoso listado de autores y obras que tanto denostaba el progresismo educativo que iba a cambiar el mundo, listado de autores y obras que, por cierto, también tiene su importancia, pero quien sepa lo que es desde hace unos años la literatura en la selectividad me entenderá muy bien. 

    9.- Sobre el engaño de los proyectos y los ámbitos (o agrupación de asignaturas). Este es uno de los mayores golpes de la LOMLOE a lo que va a ser la enseñanza, sometiéndose, una vez más, a las ensoñaciones de los ¿expertos? Con la tradicional organización de los saberes en asignaturas, se tenía al menos una mínima garantía de lo que al alumno se le iba a enseñar, pero, con el embuste ese de los proyectos que se nos viene encima (repetiré una vez más que yo acepto los proyectos, pero solo como un modo complementario de trabajo, no como el eje vertebrador de los aprendizajes), esa garantía pasará a la historia. El propio Consejo de Estado se pronuncia en este sentido, bien que con palabras bastante cínicas, tomando a los docentes como rehenes y demostrando que esa institución también le besa el anillo a la secta pedagógica y sus dogmas:

    Aunque son bienvenidos los métodos pedagógicos que se implantan con el fin de dar un sentido más abierto y transversal al contenido de los saberes básicos, no queda claro, a la luz de los comentarios expuestos, que contribuyan a facilitar el trabajo de los docentes en las diferentes situaciones de aprendizaje

    Un complemento de esta estafa de los proyectos es el trabajo por ámbitos o unificación de asignaturas, asunto complejo cuya realidad ya expliqué aquí

    10.- Sobre la sectaria introducción del concepto de género y sobre su aberrante tratamiento. Las poderosas organizaciones ultrafeministas y LGTBI llevan años, mejor dicho, décadas, intentando colonizar la escuela para sembrar en ella sus doctrinas, y a veces uno sospecha que más bien para imponerlas. Un buen ejemplo de esto último sería que ya han conseguido hacerlo con uno de sus términos cruciales, la palabra "género", para referirse a cuestiones que tienen que ver en realidad con el sexo. Cuidado con esto, porque lleva una profunda carga sectaria, ya que mientras el sexo es una realidad natural con la que venimos al mundo todos los seres humanos, unos como niños y otros como niñas, el género, en este contexto, es un dogma ideológico de ciertos sectores LGTBI, que pretenden imponernos a todos su disparate de que el sexo (al que por eso han rebautizado como "género") no es algo con lo que venimos al mundo por naturaleza anatómica como la nariz o los codos, sino que es una elección que luego hace uno según su capricho. Las implicaciones políticas y sociales de esto son tremendas y los defensores de las doctrinas de género están poniendo toda la carne en el asador para que desde la escuela se impongan como una realidad incontrovertible, cosa que no son en absoluto. Por todo esto, no tiene nada de inocente la menor sumisión de las leyes educativas a estos dogmas, y no solo eso, sino que es una práctica de adoctrinamiento que debería abolirse y atraer gravísimas responsabilidades sobre quienes la fomentan. 

    Otro uso interesado que se está haciendo de la palabra "género" es el vinculado a los planteamientos feministas. Ha producido el lógico rechazo eso de enseñar las matemáticas con perspectiva de género, en primer lugar, por la obvia razón de que toda ciencia es igual para los hombres que para las mujeres, así que dos más dos serán cuatro para Pepito y para Manolita. Ya no digamos lo de vincular las matemáticas con lo emocional y de ahí saltar al "género", algo tan inenarrable que me niego a detenerme en ello. Dejo para el final esa interpretación de que lo que hay que hacer es fomentar en las niñas el estudio de las disciplinas científicas y técnicas, porque me parece la mayor aberración de todas. En primer lugar, porque en España, desde hace ya muchísimo, las niñas estudian lo que les da la gana, como he podido comprobar con mis propios ojos y como demuestran los miles de mujeres que han realizado estudios de cualquier tipo, incluidos el científico y el técnico, y los ejercen profesionalmente. En segundo lugar, porque los "feministas" que defienden esta política se están comportando en realidad como tremendos machistas, como aquellos señoros de hace siglos que presuponían que las mujeres no tenían capacidad para elegir por sí solitas lo que les interesara o para enfrentarse a ciertos retos intelectuales, formativos o profesionales. En definitiva, detrás de toda esta farsa lo que hay es algo muy viejo: la creación de un problema inexistente para ganarse la vida y la notoriedad combatiéndolo. Un plan que está además al servicio de imponer a la sociedad ciertos discutibles dogmas y del que se están beneficiando unas cuantas organizaciones extremistas. ¡Cuánta rentabilidad le están sacando! ¡Qué gran vida se están pegando ejerciendo de asesores e ideando campañas en ministerios y negociados por completo innecesarios! Y encima, cosechando una nada despreciable parcela de poder y control social, que ahora se está consolidando en la escuela.     

    11.- Sobre el gran secreto a voces: que, como no se sabe qué van a aprender exactamente los alumnos, lo que se sabe es que no van a aprender nada. Este es el gran corolario: que, con los contenidos jibarizados, el vaporoso criterio de las competencias, las metodologías inconsistentes y unos decretos de evaluación catastróficos y que deberían avergonzarnos como sociedad, lo que está claro y meridiano es que la LOMLOE edifica un sistema educativo que tan solo garantiza, si acaso, unos aprendizajes muy pobres, aunque nadie podrá negarme esto, que va bastante más lejos: que, con la actual ley en la mano, el graduado en Educación Secundaria Obligatoria se podrá obtener sin saber absolutamente nada, y pensemos que se da cuando los alumnos tienen dieciséis años, o incluso dieciocho, porque, que no se engañe la señora Alegría con su voluntarismo: aun con todas las trampas que ha puesto, seguirá habiendo alumnos que repitan, como se repite la historia: la LOGSE pretendió reducir el fracaso escolar disminuyendo los porcentajes de suspensos a base de poner el aprobado sonrojantemente  fácil, pero lo que consiguió fue exactamente lo contrario: que el fracaso escolar se disparase, aparte de empobrecer la enseñanza española, así que no sería nada extraño que, treinta años después, su LOMLOE (porque ya es tan suya como de Isabel Celaa) consiga los mismos resultados, ya que persigue los mismos propósitos y usa los mismos medios.

    12.- Sobre la eterna demonización de la memoria. Y no puedo terminar sin dejar un recadito para los que serán, una vez más, los causantes (los responsables, no, porque aquí pasará lo de siempre: que los culpables del desaguisado no se responsabilizarán de nada) de la catástrofe: los pedagogos, los expertos y los políticos que se habrán puesto en sus manos y se habrán dejado llevar por sus ensoñaciones y sus fobias. Entre estas, sigue ocupando un lugar de privilegio la memoria: desde el odio al dictado y la supresión de la regla de tres hasta el megavaciado de contenidos que representan las competencias y  los proyectos, todo el edificio de la LOMLOE se sustenta en la aversión a la memoria, por el simple hecho de que es uno de los aliados del esfuerzo, el saber y la excelencia, otros tres sempiternos damnificados por la pedagogía. Que nadie lo olvide, en honor a la memoria.  

    13.- Sobre mi última gran esperanza: que habrá muchas personas que sabrán desactivar este disparate. Entré en la enseñanza en 1983, es decir, nueve o diez años antes del nacimiento de la LOGSE, y ya entonces existía la pugna entre los partidarios de intentar que el alumno aprendiera algo (lo que hace inevitable el esfuerzo) y los alegres defensores del aprobado por la cara, pugna que me temo que será eterna. Ya entonces (no digamos con lo que vino después) existían ciertas normas que favorecían al gandul, la presión sobre el profesor, algunos inspectores que ejercían de paladines de la ignorancia... Y ya entonces, como en los años de la LOGSE, existía la resistencia: profesores empeñados en enseñar y calificar con justicia, padres muy interesados en que sus hijos saliesen de los centros más sabios, mejores y más listos de lo que entraron, alumnos respetuosos y que estudiaban... Entre 1983 y 2018, vi cómo esa sociedad, en general, discreta y silenciosa, hacía frente a la molicie, el embrutecimiento y el imperio de lo fácil, con el resultado de que, efectivamente, muchos alumnos, cuando salían de su EGB o de su Secundaria, lo hacían siendo más listos, mejores y más sabios. Esa sociedad secreta ha conseguido que los efectos de la LOGSE y sus hijuelas no hayan sido lo catastróficos que habrían podido ser, y esa sociedad va a hacer lo mismo con la LOMLOE. No lo creo: lo afirmo. 

sábado, 26 de febrero de 2022

¿Cómo acabará la guerra de Ucrania?

     No hará falta que diga que no soy experto en geoestrategia, política internacional ni asuntos militares, pero sí que soy uno de los millones de seres humanos que están perplejos y aterrados ante el atropello que ha cometido Rusia, por mandato del ejemplar personaje que preside esa gran nación, de invadir Ucrania. Por lo que he ido captando, el motivo que aduce Putin para tan tremenda decisión es, básicamente, que está defendiendo de forma preventiva su país, ya que de ningún modo podía permitir que se llevase a efecto el proyecto anunciado por Volodímir Zelenski, presidente de Ucrania, de adherir su país a la UE y a la OTAN. Para Putin, esta decisión soberana llevaba implícitas unas amenazas tan terribles para Rusia que justificaban meter sus tanques y sus soldados en el país vecino y bombardear sus ciudades, en el último de la ya larga e histórica serie de zarpazos que los rusos le han asestado. Algunos analistas aseguran que estos propósitos manifestados por Putin ocultan otros que se calla, el mayor de los cuales sería someter al mundo democrático a la zozobra, la confusión, el debilitamiento y el miedo. En todo caso, el hecho es que el señor Putin ha empezado una guerra que ya ha ocasionado muertes, exiliados y destrucción -esto es lo más terrible- y, recurriendo a una lógica elemental, cualquiera puede entender que esa guerra, como todas, algún día tendrá que terminar. Nadie sabe cómo lo hará, ni siquiera ese Putin que parece estar tan seguro de sí mismo que se ha atrevido a ponerla en marcha. 

    Tengo la absoluta convicción de que, antes de hacerlo, él y sus asesores y altos mandos militares se preguntarían cómo podría acabar, y está claro que debieron de darse una respuesta que les animó a echar los tanques a rodar. Me acabo de hacer esa pregunta y me salen estas posibles respuestas:

    1.- Putin se contenta con el aviso dado hasta ahora y decide retirar sus tropas, como diciendo: "Ahora ustedes verán lo que hacen". 

    2.- Zelenski anuncia una capitulación, renuncia a las adhesiones a la UE y la OTAN y dimite.

    3.- Los militares ucranianos hacen caso a los llamamientos de Putin y se rebelan contra su Gobierno, con el resultado de que en Ucrania se juntan dos formas de guerra: una invasión extranjera y un golpe de Estado.

    4.- Las cosas empiezan a irles mal a los rusos y en su país estalla una insurrección que acorrala al Gobierno. En las tropas invasoras reina la confusión, o se declaran hostilidades entre los partidarios de Putin y sus contrarios, o, prudentemente (cosa poco esperable en él), Putin ordena un repliegue.

    5.- A Zelenski lo depone o lo mata un complot de ucranianos. 

    6.- O lo contrario: a Putin lo matan en un atentado, o se muere él solito (veo muy improbable un complot militar o político en Rusia). 

    7.- Rusia conquista Kiev y fuerza a Zelenski a negociar. O esa negociación se produce sin mayores progresos bélicos que los logrados hasta ahora por los rusos.  

    8.- A los rusos les sale el tiro por la culata y el paseo militar que esperaban que iba a ser esto se les complica: tienen bajas, pierden batallas, los objetivos no acaban de caer... O incluso la cosa llega tan lejos que se ven obligados a retirarse con el rabo entre las piernas. 

    9.- Rusia conquista Ucrania. El Gobierno y el Ejército de este país son derrotados, quizás con algún juicio-farsa y ejecuciones, y Putin decide ocuparlo permanentemente o incluso anexionarlo.

    10.- Putin se viene arriba e invade Finlandia, Polonia, Lituania, Letonia y Estonia. Tras una llamada de Puigdemont, el líder ruso le hace caso de una p _ _ _ vez e invade también Cataluña. La OTAN dice hasta aquí hemos llegado e interviene.

    11.- La OTAN interviene aunque Putin no haya invadido más que Ucrania. 

    12.- El papa Francisco media en el asunto. O, si a él no le es posible, lo hace José Luis Rodríguez Zapatero. 

    Bueno, seguro que podría haber alguna posibilidad más, pero estas son las más viables. En todas las opciones que he puesto, de manera natural, se le suscita a uno esta pregunta: vale, y después de eso, ¿qué? Deliberadamente, ni la he formulado ni he aventurado posibles respuestas, porque en bastantes de ellas, por no decir en todas, saldría una larga y complicada conjunción de opciones. Creo, no obstante, que hay dos cosas claras: la primera, que el conflicto no va a tener ni una sola solución fácil; la segunda, que bastantes de ellas serían perjudiciales o incluso muy perjudiciales para Rusia, véanse, por ejemplo, la número 4, la número 6 o la número 8. O también la número 9, porque, aunque en apariencia es una victoria, si se piensa en Afganistán... ¿Y qué me decís de la número 10 y la número 11, que llevan implícita la posibilidad de un conflicto nuclear? Putin ha hablado del potencial nuclear de Rusia, pero, como sabe que la OTAN también lo tiene, cabe preguntarse si imagina que los rusos o él mismo, que es tan sietemachos, son inmunes a las bombas atómicas. Yo no lo creo posible, me temo que morirían por millones, como en el resto de países del mundo. Por tremendista que parezca, he de decir que a lo peor este capricho del señor Putin es el comienzo del fin de la humanidad, desde luego, impensable no es.  

    Putin la ha liado parda, y a mí por lo menos me da la impresión de que no ha reflexionado muy bien sobre las posibles consecuencias de la guerra que ha puesto en marcha, absurda y criminal, como todas. No sería el primero que declara una guerra convencido de que la va a ganar y al final va y la pierde, por no hablar de que en las guerras, en realidad, el llamado ganador es simplemente el que menos ha perdido.

    Veremos en qué acaba esta. De momento y como siempre, ya hay un buen número de inocentes que han perdido sus vidas o las han visto arruinadas. Eso seguro que Putin tuvo que pensar que iba a ocurrir. ¿Qué importancia le daría? 

  

miércoles, 16 de febrero de 2022

Pedro Sánchez instrumentaliza una tragedia

     Cualquiera que lo desee podrá comprobarlo, porque, cuando leáis esto, seguramente la sesión parlamentaria de hoy en el Congreso estará ya completa en internet. Ha sido cuando debían de ir quince o como mucho veinte minutos de debate, y de la siguiente manera: en la segunda interpelación al presidente del Gobierno, que ha corrido a cargo de Santiago Abascal, a grandes rasgos, el jefe de filas de Vox ha preguntado a Sánchez qué soluciones pensaba dar a los actuales problemas energéticos de España y en un apartado de su planteamiento ha afirmado que el Gobierno parecía desentenderse de ellos, mientras se ocupaba de iniciativas de escasa utilidad, entre las que ha citado las Matemáticas con perspectiva de género. 

    Estaba meridianamente claro que ni de lejos era esta la cuestión básica sobre la que se interesaba Abascal, pero ha sido a ella a la que se ha agarrado Sánchez para iniciar su respuesta, con el siguiente razonamiento: que las Matemáticas con perspectiva de género son importantes porque hoy mismo nos hemos enterado de que una niña de 14 años fue asesinada ayer por un individuo de 22. Huelga decir que está completamente fuera de lugar en este momento entrar en consideraciones pedagógicas, pero ya sí que resulta pertinente proclamar esto: que vincular cualquier forma de estudiar las matemáticas con un asesinato (aun con la muy discutible pretensión de que pudiera evitarlo) es un completo disparate, por lo heterogéneas que son y lo alejadas que están ambas cosas. 

    Si solo fuera por esto, ni merecería la pena ocuparse del tema, porque estaríamos tan solo ante una majadería, bien que dicha en el Congreso y por el presidente del Gobierno, lugar y persona de los que serían deseables discursos de mayor inteligencia y seriedad, pero sucede que el episodio resulta muy lamentable y digno de atención por otro motivo: si como afirmación era una estupidez, como acto, la respuesta del presidente Sánchez ha sido algo mucho peor: ha sido una verdadera indignidad, ya que ha supuesto la instrumentalización de un hecho trágico y muy doloroso tan solo para salir del paso en un lance parlamentario. La incongruente alusión de Abascal a las Matemáticas con perspectiva de género no tenía la menor importancia, pero, aunque la hubiera tenido, Pedro Sánchez no estaba legitimado en absoluto para intentar capearla con un hecho tan grave y doloroso como un asesinato, y menos aún, tan reciente, sin pararse a pensar en ello o ni siquiera en que lo hacía ante millones de espectadores, entre los que tal vez incluso podría hallarse algún allegado de la víctima. 

    Hay ciertos asuntos con los que jamás se debe frivolizar, por lo que es mejor pararse a pensar un poquito antes de utilizarlos para el lucimiento facilón de la pirotecnia parlamentaria.

miércoles, 2 de febrero de 2022

Las rectificaciones de José Antonio Marina

     El pasado 29 de enero, apareció en "El Mundo" una entrevista a José Antonio Marina con esta elocuente y rotunda frase suya como titular:

El concepto del deber ha sido expulsado de la escuela

    Y no vayáis a creer que se quedó ahí, porque la frase completa era esta: Pero el concepto de deber también ha sido expulsado de la escuela. Y es una estructura de la inteligencia. ¡Casi nada!: deber e inteligencia unidos íntimamente, o sea, dinamitar los pilares de la pedagogía innovadora, que está plagada de simpáticos ácratas convencidos de que los alumnos que desprecian las reglas es porque son los más inteligentes, mientras que los que las cumplen lo hacen por simple mediocridad. Y, para los que tengan aún dudas de que el señor Marina ha asumido un fuerte giro de timón, también dijo estas cosas: 

    -La educación es la construcción de la memoria; no podemos hacer nada sin ella. Sin embargo, no se está educando la memoria en la escuela. La educación la ha desprestigiado. Me produce una irritación tremenda cuando se la relaciona con los Reyes Godos

    -[La memoria cayó en desgracia] por la ignorancia de todos los gobiernos. Y por un tipo de psicología que ha dicho que el paradigma tradicional era malo y la "escuela nueva" es buena, cuando se ha visto que para algunas cosas el modelo antiguo es mejor. La escuela tiene un lío psicológico y pedagógico muy serio

    -Estamos fomentando en los niños una falta de atención por no educarla

    -Se nos ha cruzado otra mala herencia de la psicología: la excesiva importancia que da a la motivación. Se dice que si un niño no está motivado no puede realizar una acción, cuando el progreso de la Humanidad radica en que podemos hacer cosas aunque no estemos motivados, simplemente porque es nuestro deber

    Todo eso lo habría firmado este humilde guachimán, pero seguramente estaréis de acuerdo conmigo en que choca un poco viniendo de Marina, si atendemos a su trayectoria de los últimos años. Hace no muchos, tuve el privilegio de asistir en la Fundación Ramón Areces a un mano a mano entre él y Ricardo Moreno Castillo, en el cual era este el rotundo e inequívoco defensor de la escuela en que encajarían las ideas arriba expresadas, la del "modelo antiguo", como dice Marina, mientras que a él se le podía ver como el defensor de la escuela de la LOGSE, los pedagogos y la innovación, esa que ha hundido nuestra enseñanza y con la que ahora se muestra tan severo. Y no hablo a humo de pajas, porque a Marina le hemos visto decir tonterías como esa de que un niño que sube del 1 al 4 ha progresado más que uno que pasa del 9 al 10, uno de esos dogmas-trampa de los pedagogos por completo incompatible con lo que defiende ahora, o fundar cátedras en Inteligencia Ejecutiva cuando esto era lo que molaba. ¿Y qué hay de aquel proyecto llamado Superpadres que se sacó de la manga allá por 2012 en colaboración con Planeta? Ni os molestéis en buscar, porque en internet ya se ha esfumado todo rastro suyo. 

    Parece que ese José Antonio Marina ha caducado y ha vuelto el de los primeros tiempos, el bueno, el profesor que escribió libros como Teoría de la inteligencia creativa, lo que debe alegrarnos, porque en este sí que es esperable que diga cosas como las que dice ahora sobre la atención, la memoria, el esfuerzo y el deber, las cosas que diría un educador, no un pedagogo, un psicólogo o un "experto". ¡Por fin ha descubierto lo que son y el daño que han hecho!, lo mismo, supongo, que, después de aventuras como el famoso Libro blanco de la profesión docente y su entorno escolar, le habrá ocurrido con los políticos, a juzgar por lo que en la entrevista deja caer acerca de los gobiernos. No, don José Antonio, el problema no eran ni son los docentes, aunque está muy bien que aspiremos a su excelencia, el problema son los pedagogos, los psicólogos, los "expertos" y los gobiernos, que han hecho las cosas que han hecho, ahí tiene usted la LOMLOE, que pone los pelos de punta. Y todavía no me explico cómo en la entrevista comete usted el desliz de mencionar a la nefasta Irene Rigau, con las cosas que hizo esa distinguida señora, se conoce que aún no está curado del todo. 

    Terminaré con una puntualización. Dice Marina que otro mal de nuestra enseñanza es que se ha dado excesiva importancia a la motivación por un mal legado de los psicólogos. Esto hay que matizarlo, porque el regalito envenenado que han dejado a la escuela los psicólogos no es exactamente una excesiva importancia de la motivación, sino algo mucho peor: una excesiva importancia de un concepto aberrante de la motivación. Lo que las monsergas de los autodeclarados expertos han implantado con la etiqueta de "motivación" han sido cosas como dar clase disfrazado de payaso, contar chistes, dar bollos o regalar aprobados, pero, como ya he dicho en otras ocasiones, eso no es motivar, eso es engatusar con premios ajenos al acto educativo, o sea, un chantaje facilón, al contrario que la motivación auténtica, que consiste en la compleja y ardua tarea de conseguir que el alumno se sienta atraído por lo que se le enseña, bien por ello mismo o bien por el beneficio que el conocimiento de esa materia pueda aportarle. El alumno verdaderamente motivado se sentirá satisfecho con premios de auténtico valor, logros como haber aprendido algo que ha acabado interesándole o pareciéndole importante, haber superado un reto, tener la sensación de que en algo ha mejorado o móviles similares. Será un alumno que no necesitará pseudomotivaciones como que el "profe" de historia aparezca un día disfrazado de húsar, e incluso tendrá la sensatez y la perspicacia suficientes para entender que esos trucos, en el mejor de los casos, son tan solo juegos extravagantes. No lo rebajemos, no le ofendamos, no lo tratemos como a un delfín al que se da un pez para que pase por el aro, porque, inyectando en la enseñanza esta pervertida "motivación" circense, se ha conseguido confundir a los alumnos, tiene razón Marina. Los alumnos son seres humanos, no delfines de delfinario o monos de feria, no perdamos de vista este pequeño detalle, respetémoslos y no les motivemos con miserables chucherías, sino con retos elevados, los cuales no solo no excluyen el esfuerzo, sino que rara vez pueden darse sin él. O sin el sentido del deber, pues son virtudes que congenian maravillosamente. 

jueves, 27 de enero de 2022

Lecturas perturbadoras u ofensivas

    Me entero a través de ABC de que la universidad de Northampton ha calificado de perturbadora y ofensiva a 1984, la excelente novela de George Orwell. Ello ha ocurrido en el ámbito de un curso, módulo o como se le quiera llamar que tiene el título de "Identidad en construcción", cuyo tufillo a posmodernidad agrava la carga surrealista de un episodio en el que la novela que profetizó un futuro de censura, control de las ideas y policía del pensamiento se ha visto afectada por un remedo de censura: eso se llama profecía autocumplida, sí señor, ya puede presumir Orwell de haber acertado en el centro de la diana. Nos hallamos ante otra manifestación -cierto que quizás no muy grave, pero no por ello debemos pasarla por alto- de las ínfulas cada vez más demenciales de la corrección política y de la cultura de la cancelación, esa peligrosa corriente político-cultural que tenemos el deber de combatir no ya por la buena salud de la libertad, sino incluso de la racionalidad y el conocimiento, atributos que son previos a lo político y más esenciales, pues pueden darse incluso en sociedades tiranizadas, con lo que ya podemos darnos cuenta de la gravedad de los delirios posmodernos, ya que atacan a nuestras propias raíces humanas. 
    Es necesario que rechacemos esto de forma rotunda, porque es ya viejo y goza de una inquietante buena salud. En su libro Morderse la lengua, un encomiable alegato contra la corrección política y sus diversos capítulos, cuenta Darío Villanueva que, ¡ya a finales de los ochenta!, tuvo en la universidad de Colorado una incidencia de este pelaje cuando, durante un curso sobre novela picaresca, leyó unos pasajes del Buscón, con los cuales dos alumnos judíos se sintieron no sé si perturbados u ofendidos. Por fortuna, la cosa no acabó con nuestro académico sentado en la picota -inquisitorial escena que sin duda habría sido muy enriquecedora para el curso-, pues  las autoridades académicas se pusieron de su lado, defendieron su libertad de cátedra y vinieron a decirles a los alumnos -aunque supongo que con otras palabras- que, si se habían metido en un curso sobre literatura del XVII y con Quevedo por ahí, ¿qué cosas esperaban que iban a oír sus cándidas orejitas? Pero esto ocurrió en aquella ocasión de hace más de treinta años; seguramente ahora el final no habría sido tan feliz, que se lo pregunten a Lidia Falcón, J. K. Rowling, Antonio Calvo o cualquiera de los ya demasiados que han padecido en sus carnes los ataques de las diversas jaurías de la cultura woke
    Un rasgo que no falla en los ataques de estos censores es la mezcla de irracionalidad y estupidez. Es irracional y estúpido condenar a Colón, a Ponce de León o a Jefferson con retroactividad y criterios anacrónicos, como es cobarde por los diversos responsables públicos permitirlo o incluso hacerlo; es irracional y estúpido que un universitario se asuste o escandalice por lo que se lee en 1984: ¿qué clase de adulto -todo universitario debe comportarse como tal- puede actuar así?; es irracional o estúpido sentirse ofendido por las barbaridades que decía Quevedo en el siglo XVII sobre los judíos: ¡era el siglo XVII, por Dios!, si usted no entiende que hay que aproximarse a una época teniendo en cuenta sus propias pautas, ¿qué hace estudiando ni filología ni ninguna disciplina con perspectiva histórica? ¡Y nada menos que con Quevedo! ¿Se imaginan la lista de agraviados? Aquí va una aproximación: los judíos, los negros, los sastres, los médicos, los sacamuelas, las mujeres, las viejas, las suegras, los moros, los pasteleros, los maricones (no habrían esperado que Quevedo les llamara gays, ¿verdad?), los clérigos, los ríos, los alguaciles, los tacaños, las prostitutas, los poetas con nariz normal o descomunal, el mismo diablo y, naturalmente, los buscones. Quevedo no dejaba títere con cabeza y en su época sus humoradas tenían un éxito brutal, el siglo XVII era así, qué le vamos a hacer.
    Los censores, los que aspiran a prohibir libros, funcionan así: con absoluto desprecio de la inteligencia. Tengo una anécdota personal que lo ejemplifica bien y, aunque no puede enmarcarse en esta corriente de la corrección política, se le parece bastante. Huelga decir que no quiero ponerme a la altura de Orwell, Quevedo o Darío Villanueva, pero, como creo que es bastante ilustrativa, la voy a contar. Mi novela El ángulo oscuro es un relato juvenil con elementos detectivescos y de misterio, con intervención de un fantasma. Hace unos años, la teníamos programada como lectura obligatoria en un instituto y un día vino a hablar conmigo la madre de un alumno para decirme que ella pertenecía a cierto culto religioso que es radicalmente contrario al espiritismo, por lo cual su hijo no podía leer El ángulo oscuro, pues era un libro espiritista. Yo me quedé realmente perplejo y le respondí que esa novela era una simple ficción juvenil y que no podía por tanto considerarse espiritista, ya que para nada defendía estas creencias, sino que simplemente usaba un fantasma como parte de un argumento literario. Añadí además que este tipo de historias resultaban muy atractivas para los lectores de esas edades, por lo cual yo les sacaba mucho provecho como recurso motivador. Así pues, concluí diciéndole que por esas razones, por formar la novela parte del programa y porque de ningún modo podíamos cometer el error de permitir que los alumnos se elaborasen el plan lector a la carta, me era imposible acceder a su demanda.
    No voy a aburriros detallando la batalla de quejas a otras instancias, reuniones y escritos que se desató a partir de aquí, pero sí os diré que llegó a la inspección, la cual dictaminó que no había razón para cambiar el libro. Vuelvo a lo de la irracionalidad: quejarse de la presencia de fantasmas en El ángulo oscuro fue como criticar a Dumbo porque los elefantes no vuelan. ¡Son ficciones, y además, fantásticas!, no podemos tratarlas como si pretendiesen hacernos creer lo que cuentan. Lo peor de todo este asunto fue que arrastró al alumno, con quien me había llevado bien hasta aquel momento, pero que desde entonces cambió a una actitud distante, aunque siempre respetuosa. 
    El sectarismo intolerante de aquella mujer ante un libro que condenaba sin motivos es igual que el del transexual que ataca a J. K. Rowling; la indignación de los alumnos de Darío Villanueva no es menos irracional que la que ella mostró. La respuesta que esa irracionalidad y ese sectarismo recibieron en ambos casos es la justa y adecuada: no ceder. Ahora que los ofendiditos están cada vez más cargados de razón, es cuando más urge mantenerla.  

jueves, 13 de enero de 2022

Garzón y el bulo del bulo

     Soy de los que creen que las bobadas, meteduras de pata y provocaciones de Alberto Garzón son actos muy calculados que obedecen a su propósito de no caer en un olvido que sería funesto para su carrera política. Como la irrelevancia de su ministerio conlleva el no ser digno de atención, lo mismo que las de Femen se la curran enseñando la pectoral y algunos famosos en horas bajas vendiendo sus trapos sucios en la telebasura, él la busca montando campañas propias de Andy Warhol, o diciendo estupideces de diversa índole, pero siempre de gran calibre. Como todos sabemos, la última hasta la fecha ha sido esa de la ganadería extensiva, que resulta tan perjudicial para nuestro sector alimentario y es tan gorda y tan burra que hasta ha conseguido que Sánchez y otros destacados socialistas le hayan condenado de forma clara y, algunos, también muy dura. La defensa de Garzón y de la podemia -con intervenciones de Iglesias, Echenique o Díaz cerrando filas- ha echado mano de un recurso tan fácil como deplorable: la mentira. Llevamos varios días oyéndoles clamar: ¡Bulo de la derechuza!  ¡Mentira!  ¡Garzón no dijo eso! El propio ministro ha aportado una explicación, en la que incluye una transcripción de la entrevista en The Guardian, que podéis ver aquí. Os voy a entresacar la traducción que hace de las famosas tres o cuatro líneas que han producido todo el revuelo:

    Pero claro, es que cogen un pueblo de la España despoblada, meten 4.000 cabezas de ganado allí, o 5.000 o 10.000, contaminan los suelos, contaminan el agua y después normalmente se exporta... Es una carne de peor calidad, es un maltrato animal lo que se produce y es un impacto ecológico descomunal y desproporcional.

    A la vista de esto, por comparar con lo que de verdad se publicó y hacerme una idea clara del asunto, he buscado la entrevista en The Guardian y lo que he encontrado ha sido esto:

    They find a village in a depopulated bit of Spain and put in 4,000, or 5,000, or 10,000 head of cattle. They pollute the soil, they pollute the water and then they export this poor quality meat from these ill-treated animals.

    Traducción de la negrita: "Y luego exportan esta carne de baja calidad de estos animales maltratados", o sea, lo que se ha venido difundiendo: ¿dónde está el bulo? Si os vais a los enlaces, veréis que el orden de las cosas dichas difiere algo en ambas versiones, de ahí que la alusión al gran impacto ecológico aparezca aquí solo en la frase de Garzón. De todos modos y ya solo con estos dos cortes, quedan claras estas cosas:

    1.- Que Garzón y los suyos mienten al hablar de bulos en su contra, porque, aun en su propia versión, más "dulce", habla de carne de mala calidad que España exporta, que es el gran pecado que se le achaca y que, en efecto, cometió. Han alcanzado un alto nivel de manipulación llamando bulo a lo que no lo era, el bulo del bulo, vamos, el más difícil todavía en materia de embustes. 

    2.- Que esa versión que él presenta puede ser la verdadera o puede ser un pérfido ejercicio de atenuación mediante técnicas como el cambio de orden de las frases o el uso de modalizadores como ese "normalmente" tan oportunamente situado. Crea cada cual lo que le parezca, pero, en todo caso, importa poco, porque lo que se publicó, lo que llegó al lector y lo que se puede manejar en contra de nuestra ganadería es la versión más cruda, que, por otra parte, tampoco difiere tanto de esa otra suya más suavecita.

    3.- Que, una vez más, Garzón ha dejado constancia de que su presencia en el Gobierno es prescindible por completo, pero ahora también de que es perjudicial. El responsable de sus actos es él y el de que los cometa desde un puesto tan alto, Pedro Sánchez, que fue quien lo puso. No estaría mal que, al menos, lo cesase de una vez, y redondearía la faena si suprimiera ese ministerio que dirige y que fue creado por exclusiva conveniencia particular de los partidos que nos gobiernan en coalición.

    Post data: unas horas después de escribir este artículo, me entero de que en los presupuestos para 2022 se incluye una cláusula que transfiere al gobierno vasco todas las competencias sobre los secretarios, interventores y tesoreros de la Administración local en su comunidad. Esta gravísima decisión es un ataque a un cuerpo que durante siglos ha servido como sostén de una cierta cohesión legal nacional y de antídoto contra el caciquismo. Mientras andamos entretenidos con las memeces de un ministro insustancial, nos cuelan en silencio atropellos a la nación como este, ¿será lo que pretenden?

domingo, 2 de enero de 2022

San Federico García Lorca

    Desde hace un par de años, Televisión Española ha puesto en marcha unos espacios en los que un actor de renombre personifica al año saliente haciendo una valoración sobre sus acontecimientos. En 2019 fue José Sacristán, en 2020, José Coronado y en 2021 le ha tocado a Blanca Portillo, si pulsáis el enlace, accederéis a una noticia en la que está el vídeo con su actuación. Id al minuto 26:54 y la veréis allí dialogando con una estatua de Federico García Lorca, en una escena que me recuerda mucho a esta otra, de Marcelino pan y vino:


    Contrapicado, diálogo con una escultura, tono confidencial...: no me digáis que el efectismo sentimentaloide no es muy parecido. El régimen izquierdista se parece cada vez más a una religión, es alarmante. El progresismo de hoy en día se ha apropiado de una serie de figuras señeras, de su grandeza, de sus logros o de sus tragedias y las explota como símbolos de sus particulares posturas, pero también como arma arrojadiza, algo realmente vergonzoso. Así se ha hecho en esta ocasión con Lorca, cuyo asesinato en 1936, en el monólogo de 2021/Portillo, se ha asociado con el de Samuel Luiz Muñiz en julio pasado para sostener el disparate de que las cosas hoy en día en España están para los homosexuales igual que hace ochenta y cinco años. No sé de quién sería el guion escenificado, pero hace falta tener desvergüenza e ignorancia y haberse despeñado por el barranco del sectarismo, lo digo porque habrá que recordar que, cuando el joven fue brutalmente asesinado, no fueron escasas las terminales mediáticas izquierdistas que hicieron lo posible y lo imposible por atribuir el crimen a esa extrema derecha de sus ensoñaciones, y, dado que en la actual televisión del régimen nada de lo que ocurre es casual, este bochornoso numerito de García Lorca me temo que va (¡aún!) en la misma dirección. 
    Quienes estén detrás de este montaje, no han respetado nada: ni a Samuel Luiz (a quien no tenían por qué volver a manipular), ni a su padre, que rogó que no se utilizase la tragedia de su hijo con fines políticos, ni a la España de hoy, que no es la de 1936, para disgusto de esos que rentabilizan el victimismo aunque no han sido víctimas de nada y se empeñan en sostener que vivimos en una continuación de la dictadura franquista, ni, por supuesto, a García Lorca: ¿cuándo dejarán la izquierda, los políticos menos escrupulosos y cierto "historiador" de manosear su tragedia?
    Dejen tranquilos al poeta y a Samuel. Aparte de personalísimas opciones que es deplorable que algunos quieran convertir en estandarte y de que fueron ambos víctimas de dolorosos crímenes, poco o nada tienen en común, empezando por las causas de sus asesinatos. En particular en el caso de García Lorca, su familia ha manifestado en repetidas ocasiones su hartazgo de que algunos demagogos y oportunistas lo hayan añadido a ese santoral de ilustres personajes a los que faltan al respeto adueñándose de ellos y sacándolos en procesión cuando lo creen conveniente (1).
    Cervantes, Lorca, Machado, Azaña... ¡cómo molan para homenajes, recitales, actos solemnes...! O para ir por ahí haciéndose el guay y diciendo Federico en lugar de García Lorca, como si fuese nuestro amiguete de toda la vida o fuese normal referirse a Shakespeare, Pardo Bazán o Quevedo como Billy, Mili o Paco.  En 1977, cuando le dieron el Premio Nobel a Vicente Aleixandre, en aquella UAM setentera y de transición del franquismo a la democracia (o del franquismo al franquismo, si hemos de creer a Podemos e incluso a otros que lo dicen también, pero con sordina), éramos muy amigos de homenajes-pretexto para saltarse las clases. Un día, Lázaro Carreter, hablando de uno de ellos dedicado a Aleixandre, nos dejó esta advertencia: el mejor homenaje que se le puede hacer a un escritor es leerle, uno de esos aldabonazos tajantes a los que acostumbraba don Fernando. ¿Cuántos de los que le llaman Federico han leído a Federico? ¿Cuántos de los que en 2005 y en 2015 se hincharon a canapés por las celebraciones cervantinas habrán leído siquiera un capítulo del Quijote? Y, de los que querían pasear los féretros de Machado y Azaña, ¿cuántos les habrían leído?

1. Aquí os dejo enlaces sobre otras ceremonias de capitalización política de grandes personajes.

miércoles, 29 de diciembre de 2021

Si Carlos III levantara la cabeza...

     La verdad es que el actual Gobierno, o, mejor dicho, todo eso que presidido por Pedro Sánchez ha recibido generosamente el nombre de "gobierno", dejó hace mucho de sorprenderme: ningún disparate, insensatez, aberración o exceso resulta inconcebible viniendo de él, de manera que no me asombra la noticia que acabo de leer en "El Mundo" (si hubiera sido acerca de otro gobierno, solo habría sido posible en "El Mundo Today") informándonos de que ha condecorado a 23 exministros con la Gran Cruz de la Real y Distinguida Orden Española de Carlos III. Al parecer, este reconocimiento se concede para "recompensar a los ciudadanos que con sus esfuerzos, iniciativas y trabajos hayan prestado servicios eminentes y extraordinarios a la nación". Teniendo esto en cuenta y si echáis un vistazo a los nombres, veréis que nos encontramos ante una medida que no desentonaría en el surrealismo más militante, algo digno de Dalí o Tip y Coll. Bastaría para demostrarlo la somera información del siguiente cuadro, en el que señalo con uno o varios interrogantes el grado de estupor que me merece su presencia en la lista:

Condecorado

Observaciones

José M. García Margallo (?)

PP. Aunque ya tiene otras condecoraciones y su currículum es extenso, tampoco parece extraordinario.

Alberto Ruiz Gallardón (?)

PP. Ha estado en cargos muy importantes y nadie puede negarle talento político. Tampoco puede negarse que ha hecho cosas de gran envergadura, como sus modificaciones en la M-30, pero aquí es donde salen ya los inconvenientes, pues lo hizo con un endeudamiento faraónico y saltándose leyes medioambientales. Luego está lo de su brutal subida de las tasas judiciales, medida que no parece el colmo de la justicia social.

Pedro Morenés (??)

PP. Me parece incomprensible que se le dé este título. Si la medallita la concediera la industria armamentística...

José Ignacio Wert (??)

PP. ¿Cómo es posible que un Gobierno PSOE-Podemos condecore a este señor? ¿No era tan facha él y su ley tan segregacionista y todo eso?

José Manuel Soria (???)

PP. ¿Soria distinguido con una medalla? ¿El ministro del impuesto al sol? ¿Un hombre relacionado con un buen puñado de casos de corrupción y que tuvo que dimitir por estar relacionado con redes de empresas en paraísos fiscales? ¿Con ese currículum condecoramos aquí?

Luis de Guindos (??)

PP. Es innegable su brillante currículum, aunque a lo de haber trabajado para Lehman Brothers entre 2004 y 2008 no le veo yo eso del eminente servicio a la nación.

Alfonso Alonso (?)

PP. No veo nada eminente ni extraordinario en la ejecutoria del señor Alonso. Si le dan a él esta medalla, se la podrían dar a decenas de miles de españoles. 

Dolores Delgado (???)

PSOE. Insultante. Una de las personas más sectarias que han pasado por la política española. Está claro que se la condecora porque Pedro Premia A Los Suyos (en adelante, PPALS). 

José Luis Ábalos (???)

PSOE. Otro caso insultante de PPALS. ¿Por qué se le condecora? ¿Por lo de Delcy? ¿Por sus masajes pagados con billetes de 500 €? ¿Por su refinamiento? ¿Por su gestión, incluido el asunto de Plus Ultra?

Isabel Celaa (???) 

PSOE. ¡Por favor! PPALS a lo bestia. El gran servicio a la nación por el que pasará a la historia: darle la puntilla a nuestra enseñanza (para más información, pulse aquí).

Magdalena Valerio (?)

PSOE. Irrelevante por completo. PPALS que sería vergonzoso si P tuviera vergüenza.

Meritxell Batet (???)

PSOE. Otro PPALS que premia el sectarismo más rastrero. Su forma de ejercer la presidencia del Congreso pasará a la historia como modelo de lo que no hay que hacer. Darle esta condecoración a alguien que fue (y me temo que sigue siendo) favorable al referéndum de autodeterminación es caer muy bajo. 

Maxim Huerta (???) 

PSOE. ¡Pero si este señor fue ministro una semana! A lo mejor se le premia porque tuvo la decencia de dimitir.

Carmen Montón (???)

PSOE. Otra auténtica vergüenza: darle una condecoración nacional a alguien que tuvo que dimitir por sus chanchullos plagiarios es insultante. No sé muy bien por qué está aquí, porque yo creo que no llega ni a PPALS, de tan irrelevante como es.

Pedro Duque (?)

PSOE. Sus méritos están fuera de lo que debería premiarse con un galardón como este. 

José Guirao (?)

PSOE. No sé muy bien por qué está aquí, porque yo creo que no llega ni a PPALS, de tan irrelevante como es.

María Luisa Carcedo (?)

PSOE. No sé muy bien por qué está aquí, porque yo creo que no llega ni a PPALS, de tan irrelevante como es.

Arancha González Laya (???)

PSOE. ¿La monjita de Ghali y los 8.000 que se colaron por Ceuta? ¿Para esta también hay medalla? ¿Lo suyo también fueron eminentes servicios a la nación? PPALS de caridad.

Juan Carlos Campo (???)

PSOE. PPALS, muy bien "ganao", que hace falta ser muy sufrido para rebajarse al enjuague de los indultos a Junqueras y demás golpistas.

José M. Rodríguez Uribes (?)

PSOE. ¿Este quién es? ¡Ah!, otro de Cultura. Como los dos anteriores, no llega ni a PPALS, de tan irrelevante como es.

Salvador Illa (???) 

PSOE. PPALS de urgencias, de UVI, de UCI y de sonrojo ajeno, a falta del propio por parte suya y de Sánchez.   

Pablo Iglesias (???)

Podemos. Constituye un verdadero insulto galardonar a este señor (pulse aquí). Pero no hay que preocuparse, porque un republicanote como él rechazará la medalla.

Manuel Castells (???)

Podemos (o lo que sean los de Colau). Constituye un verdadero insulto galardonar a este señor (pulse aquí). Y ya, lo de atribuirle trabajos... Por otra parte, Castells es un declarado independentista, así que no es muy coherente darle este tipo de distinciones.

    Si Carlos III, uno de los monarcas de reinado más venturoso de de los que hemos tenido en España y de los mayores impulsores del progreso civil, cultural, social y científico de nuestra historia, un ilustrado con todas las letras, levantase la cabeza y viera esta lista tendría como mínimo que quedarse atónito y muy cabreado. Sinceramente, creo que esto no es más que una provocación, una estratagema de la que se ha valido Pedro Sánchez para devaluar a la institución monárquica, solo así se explica que se haya atrevido a perpetrar el esperpento de conceder una distinción de estas características a personajes como algunos de los galardonados, creo que ha quedado bien claro cuáles. Si quería favorecer a los amiguetes, podría haberse buscado otro camino, pagado de su bolsillo, claro, y sin necesidad de embarcar como rehenes a unos cuantos miembros del PP. 

    Os juro una cosa: la noticia me pareció tan increíble que, antes de escribir este artículo, he comprobado que no fuera una broma por los Inocentes. Está claro que el presidente del Gobierno (o incluso Pedro Sánchez) se halla ya en pleno desvarío. 

lunes, 27 de diciembre de 2021

El negacionismo educativo

     El título de este artículo lo tomo de otro que publicó el pasado día 24 "El País". Llevaba la firma de Juan Ignacio Pozo, un catedrático de Psicología de la UAM que con ese desbarre ha adquirido méritos sobrados para ser incluido en el registro de "expertos" delirantes que incluyo en este blog. 

    Sabéis que los psicopedagogos son un colectivo que se caracteriza por su enfermiza inclinación al embuste, la cual se concreta esencialmente en tres grandes ramas: a) el completo engaño que constituyen sus desvaríos; b) el falsario autobombo con que se definen a sí mismos  y c) el machacón bombardeo de calumnias con que martirizan a quienes no se tragan sus bolas. El artículo del Sr. Pozo comienza con un ejercicio de la modalidad b: después de una enumeración de disciplinas científicas, concluye sosteniendo que la psicopedagogía es otra de ellas, cosa que es clamorosamente falsa. No contento con atribuir a su disciplina unos méritos de los que carece, aún se permite luego agrandar la trola asegurando que algunas de las monsergas que defiende (el aprendizaje por competencias, la condena de la memoria o la figura del profesor-coleguilla) son verdades de rigurosa base científica.

    ¿Con qué finalidad despliega este psicopedagogo la cola de pavo real de las "virtudes" de su gremio? Fundamentalmente, con tres:

    La primera, desprendida de forma somera, lanzar alabanzas a la LOMLOE, a la que aplaude por incluir algunas de las benéfico-científicas propuestas de los psicopedagogos. Esto no extraña, pues estos "científicos" se prodigan en la adulación de aquellos poderes políticos a cuya sombra han medrado. 

    La segunda, inscrita en la modalidad c, lanzar un nuevo estigma contra quienes no comulgan con las ruedas de molino del psicopedagogismo, a quienes llama negacionistas. Teniendo en cuenta las tremendas connotaciones que tiene hoy en día este término, nadie podría negar que la estocada del señor Pozo es feroz y terriblemente malintencionada, pues es algo así como calificar a los padres, profesores, comunicadores, etc. que encierra en tan siniestro saco de irracionales, indocumentados, atrasados o ignorantes, léase el artículo para comprobar si miento. Lo hace, además, sustentando la mentira en otra, una de las favoritas del decrépito innovacionismo educativo: que quienes lo criticamos proponemos una vuelta al pasado. Y todo ello lo refuerza con fundamentos tan "científicos" como condenar una capacidad tan esencial para el conocimiento como la memoria, negar validez al sentido común (con la enorme carga de experiencia directa en enseñanza que implica) o no dar una sola razón sólida de lo que defiende, parece ser que basta con que lo afirme un científico como él para darle plena validez. Como sucedía con las reverencias a la LOMLOE, tampoco esto resulta sorprendente, pues, en su crispado intento de ocultar el fracaso de sus bobadas y el vacío de sus "novedades", los pedagogistas acostumbran a aderezar sus embustes con una buena carga de insultos y calumnias contra quienes les ponen en evidencia, luego se quejarán del amor que inspiran.

    Pero no vayamos a creer que esto es lo más retorcido, porque nos queda el tercer propósito del artículo, que quizás sea el principal y constituye un alarde de desfachatez. Para que no nos confundamos y veamos que en el fondo es un tío dialogante y un demócrata como la copa de un pino, el señor Pozo lanza un llamamiento a un gran debate sobre la enseñanza, pues a su juicio está hecha una pena por culpa de tanto negacionista como anda suelto por ahí. ¿Dónde está el truco de la cosa? En que a ese debate solo están invitados los que acudan provistos del conocimiento científico y los datos -o sea, él y los suyos-, y no de prejuicios y miedos, es decir, esos negacionistas que tanto le incomodan por defender el esfuerzo, la memoria, el conocimiento y la exigencia. ¡Qué cuco es el señor Pozo!: primero delimita quiénes son los sabios y quiénes los cavernícolas y después determina que los sabios como él son los únicos habilitados para cortar el bacalao, y a esto le llama "un debate social sobre la educación". Psicopedagogismo puro, vamos, pero andémonos con ojo, porque en el mismo artículo nos avisa de cuál es la pieza que se quiere cobrar con el proyecto: la formación docente, para que todos los profesores del futuro compartan sus creencias. Es, como se ve, una pieza de capital importancia, así que habrá que tener mucho cuidado para que este cazador y su partida no se la cobren, por el bien de la educación.

    En las últimas líneas de su artículo, el señor Pozo riza el rizo de la desfachatez, pues da a entender que sus propuestas están ajustadas a lo que de verdad sucede en las aulas, cuando cualquier profesor sabe que es justamente al contrario, que delirios pedagogistas como el colegueo con los alumnos o la prodigalidad al calificar son lo más alejado de lo que son las aulas, digo de las aulas de verdad, es decir, de los espacios escolares destinados al conocimiento y el aprendizaje, no de esos páramos de ignorancia y holgazanería en que se convierten cuando alguno les impone las reglas de los pedagogos, esos "científicos" como el señor Pozo que tanto bien le han hecho a la enseñanza.   

    

jueves, 16 de diciembre de 2021

Adiós, señor Castells, casi mejor que se hubiera quedado usted en casa

    Hará menos de una hora, me he enterado de que ha dimitido Manuel Castells, bendita noticia que no puedo decir que me entristezca. Castells aterrizó en el Gobierno (sector podemita, ¿qué podía salir mal?) como un prestigiosísimo intelectual de bla bla bla bla bla bla. Acabado su mezquino pasó por el cargo, esto es lo que queda: sectarismo aberrante, absentismo galopante, incuria, ineptitud, separatismo declarado, políticas que favorecían a su negociete (UOC frente a la UNED), demenciales ideas educativas. Manuel Castells, el ministro de Universidades que decía escuchar a los estudiantes pero ninguneó a los universitarios antiseparatistas que están siendo agredidos en las universidades catalanas; Manuel Castells, el ministro de Universidades y preclaro intelectual que estaba a favor de que se copiase en los exámenes y de que las becas se le diesen hasta al gato. En definitiva, en sectarismo e inutilidad, un ministro a la altura de los de su camarilla podemita, ¡qué nivelazo! Elevados él y los demás a los despachos ministeriales por el presidente Pedro Sánchez, no olvidemos jamás este detallín. 

    La guinda: era y es un peón de la fabulosa Ada Colau, lo mismo, al parecer, que el sustituto que le han puesto, Joan Subirats, del que poco bueno podemos esperar, ya les vale a los dos.

domingo, 12 de diciembre de 2021

Pero ¿de qué cabeza ha salido esta gilipollez?

     Como es sabido, el Ministerio de Consumo, uno de esos departamentos que no deberían existir, ya que se creó no para gestionar un área del interés general, sino para resolver la particular urgencia de Pedro Sánchez de sumar las cinco carteras que necesitaba para su socio podemita, está especializado en medidas inútiles y campañas estúpidas. La última es la delirante huelga de juguetes convocada para hoy, que cumple los tres objetivos indispensables de sus monsergas: regañarnos, adoctrinar y, sobre todo, llamar la atención para batallar contra ese olvido que sería su destino natural. Hay una cosa clara: todo lo que nos está costando a los españoles este ministerio parásito es un despilfarro en beneficio de Sánchez, de la cuota de poder de sus socios y de quienes viven a costa del propio ministerio. A mí esto me parece una forma de corrupción, no sé si enmascarada o todo lo contrario: descarada. 

    Esta campaña en concreto ha costado 80.000 euros y su plato fuerte es el vídeo que os reproduzco a continuación, aunque sé muy bien que no haría falta, porque ya es conocidísimo:


    Este vídeo me parece de una torpeza abismal por mil razones, de las que me limitaré a señalar las más palmarias: tiene poquísima gracia y echa un tufillo totalitario que tira para atrás. La primera no necesita explicación y la segunda se aprecia en algunos rasgos muy evidentes. En primer lugar, está la escenografía. Fijaos en la de esta imagen, que es muy parecida:


    Pertenece -no haría falta la precisión- a la película El gran dictador, de Charlot. Fijaos en los elementos más importantes: el líder ante el micro enardeciendo a las masas (en el anuncio garzoniano, las oímos vitorear) y la imagen icónica que está a su espalda, la cual es el emblema de esa fuerza imparable en movimiento. En el vídeo ministerial, en lugar del emblema (bajo el cual Chaplin ocultó la cruz gamada del Hitler al que parodiaba y atacaba en su película), lo que aparece es la cara de un osito, que nos hace recordar las escenografías soviéticas con el rostro de Stalin: la venerada imagen del líder, otro típico fetiche totalitario. ¿No han encontrado los publicistas de Consumo para convocarnos a su huelga un imaginario que recordase a cosas mejores que las arengas de Hitler y Stalin? Y que nadie me diga que Chaplin usó ese mismo imaginario para atacar a Hitler, porque el gran genio del cine mudo se sirvió de la liturgia nazi como elemento negativo (en el momento reproducido en la imagen, Charlot está en el pellejo de Hitler/Hinkel, no del humilde barbero que desbarata sus planes), y no con las connotaciones positivas con que aparecen los convocantes de la huelga juguetera. Y por cierto: en la labor de crear esta imagen atractiva de los oradores tampoco han estado muy sembrados, especialmente, por una razón: los rasgos de sectarismo izquierdista son tan zafios y escandalosos que cometen el error de parecer dirigidos solo a un sector muy limitado de la ciudadanía, lo cual representa una torpeza comunicativa y, lo que es peor, un enfoque inadmisible en una campaña ministerial. Con el atuendo de la muñequita que inicia el discurso solo se identificarán quienes sean muy alternativos y sus gestos y su cara de mala leche recuerdan demasiado a Greta Thumberg abroncando al mundo mundial: ¿se habrán creído en el Ministerio de Consumo que esta engreída criatura concita el aplauso universal? Pues se equivocan, porque a mucha gente le cae bastante antipática, me consta que incluso entre los propios ecologistas. No mucho mejor es el Supermosca ese que habla después, que remata la faena con lo del puño en alto, como si estuviese en la fiesta del PCE. Hace falta ser muy sectario y estar muy autoconvencido para no haberse dado cuenta de estos detalles.

    Si ya desde un mero análisis no verbal el sectarismo de la campaña y sus connotaciones totalitarias la convierten en un desastre, la cosa no es que mejore con los textos. ¿Qué memez es esa de que los juguetes tienen el derecho a jugar con el cien por cien de los niños? No vale ni como recurso estilístico, porque es la falacia sobre la que se construye un mensaje absurdo. Los juguetes no tienen derecho a nada, los que tienen derecho a jugar son los niños, y también a elegir sus juguetes. Todos hemos sido niños y muchos hemos tenido hijos y/o la oportunidad de tratar con niños, muchos o pocos, así que cualquiera que se lo proponga está en condiciones de saber verdades como estas: que son los propios niños quienes eligen sus juguetes; que, hasta donde sus papás pueden pagárselos, eligen y consiguen los que les da la gana; que esa elección no tiene derecho a impedírsela ni a condicionársela nadie; que, al final, juegan con lo que les apetece: recuerdo el caso genial de un día de Reyes en que a un niño que conozco le regalaron un juguete carísimo y él acabó jugando... ¡con la caja!; que esto mismo puede pasarles a muñecas que acaban en las manos de un niño o a superpistolones que acaban en manos de una niña, y que de hecho ocurre millones de veces, así que a nadie debería causarle desvelos esta cuestión; que la verdadera ruindad es querer fiscalizar por delirios ideológicos o de cualquier otra índole con qué juegan los niños, especialmente, si se hace desde instancias gubernamentales; que todo el mundo sabe de padres que alguna vez se han puesto militantes con este asunto y les han endilgado a sus hijos juguetes "de niña" y a sus hijas juguetes "de niño" y que, por fortuna, esos hijos acabaron pasando de las estupideces de sus padres y esos padres entendieron que habían hecho el gilipollas... Y así. 

    Y, hablando de gilipollas, os invito a que repaséis el vídeo y escuchéis lo que dice el Supermosca ese que va vestido de amarillo, el que parece estar convencido de que la mejor manera de eliminar el sexismo y acabar con los roles de género es ir a fastidiar a los pobres niños en algo tan sagrado para ellos como sus juguetes. Ya solo con eso se lo tendría que hacer ver, pero fijaos en otra cosa: su tufillo totalitario: tooooodo el mundo tiene que participar de sus ideas, toooooodo el mundo tiene que unirse a su huelga. Este vídeo deja muy claro el pie político del que cojean sus autores, que tienen dos convicciones muy peligrosas: la de estar en posesión de la verdad y la de que todos estamos obligados a acatarla. Eso no es democracia. Para políticas así, no deberían crearse ministerios pagados con el dinero de todos los españoles. 

    ¿Qué les pasa al feminismo, al pacifismo y a otros ismos con los juguetes de los niños? ¿De verdad creen que dándole una Barbie a un niño y un tanque a una niña se acaba con el machismo y las discriminaciones por razón de sexo? ¿De verdad creen que una niña que juega con una cocinita estará irremisiblemente destinada a ser la esclava del hogar? ¿De verdad creen que un niño que juega con una escopeta de tapones acabará siendo un asesino? ¿Tan lerdos son? ¿En qué mundo viven? ¡Que dejen en paz a los niños, ¡joder!, por favor, ellos no tienen la culpa de sus obsesiones!

    Lo dejo ya. No he entrado en un aspecto crucial del vídeo: la cuestión "del sexismo y los roles de género", y ha sido por la sencilla razón de que Juan Soto Ivars la aborda tan acertadamente en un artículo de "El Confidencial" que me ha parecido mejor callar y enlazároslo.  

miércoles, 8 de diciembre de 2021

Villancicos

     Como a todos los sentimentales, me encanta la Navidad. Para mí, la Navidad es: reuniones familiares, frío, nieve (a veces), turrón y demás dulces, misa de gallo, la cantinela de la lotería del 22 de diciembre, el árbol, el belén, la alegría, los adornos, el olor a leña, las cenas y comidas diversas, Nochebuena, Navidad, Nochevieja, Año Nuevo, Reyes y las comidas y cenas correspondientes, los regalos, los niños pegando botes por lo que les han puesto Papa Noel y/o los Reyes, las calles iluminadas, las luces que pongo yo, el mercado de figuritas y artículos navideños, la pandereta y la zambomba (en otros tiempos), el champán, las uvas, las campanadas, ¡Feliz año nuevo!, las felicitaciones...: ¿cómo puede haber gente a la que no le gusten las Navidades? Y, por si todo lo que he enumerado fuera poco, están además los villancicos. Voy a dejaros unos cuantos, empezando por uno tan clásico tan clásico que hay que cantarlo en latín: Adeste, fideles:

    Y con Pavarotti, casi , ¡lo que se pierden quienes desconocen este blog! Seguiremos con otro clasicazo, El tamborilero


            Ah, ¿no sabíais que Raphael había cantado esta canción? Pues ya veis, así fue. Pero, si algo tiene el espíritu navideño, es su abrazo universal, así que vamos a dejar por un momento a los grandes de la música y vamos a ver Los pastores son, ese bonito villancico tradicional, interpretado por un desconocido grupo llamado Parranda castellana. Con su aroma de coro de parroquia o de casa de la cultura municipal, os lo digo en serio, este vídeo va a ser lo más puramente navideño del artículo:

    Y ya que nos hemos puesto tradicionales, vamos con Los campanilleros, en esta extraordinaria interpretación de Arcángel en no menos extraordinario vídeo en blanco y negro:

    Muy bien. Habrá biólogos que sostengan que los peces brincan porque son de esa curiosa especie voladora, por razones cinegéticas o por divertirse, pero la verdad es que no solo brincan, sino que además bailan, por ver a Dios nacido, al menos, en Navidad. Así nos lo revela la Escolanía del Escorial:
    ¡Ah, los pastores, cuánto pintan en los villancicos! En Pastores, venid, que aquí os dejo interpretado por la Joven Orquesta de la Comunidad de Madrid,  se les convoca a la adoración del divino Niño recién nacido:


    Villancicos extraordinarios y universalmente famosos hay por decenas, así que inevitablemente me voy a dejar bastantes en el tintero, pero esa no va a ser la suerte de Jingle, bells, uno de los más alegres que existen, o tal vez el que más. Aquí lo tenéis, con Papa Noel, sus renos, nevadas y postalitas enternecedoras:


    Me arriesgaría a ganarme la enemistad de todos los niños del mundo (la mayor parte de los cuales leen este blog) si no rindiese homenaje a Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente, así que será para mí un honor añadir a esta antología Ya vienen los Reyes (me gusta más que eso de Ya viene la vieja), de nuevo en las voces la Escolanía del Escorial:


    En fin, si hay un villancico que no puede faltar en una antología que aspire a tal nombre es el universalísimo Noche de paz, con el que voy a cerrar esta selección que os ofrezco. Para que veáis lo mucho que da de sí, os voy a dejar cuatro versiones. La primera, más tradicional, a cargo del Coro Lírico Miguel de Cervantes, en un directo en la catedral de Alcalá de Henares, tan directo tan directo que hasta se oyen toses:


    La segunda, más a lo moderno, está interpretada por un grupo femenino que se llama Ventino


    La tercera y la cuarta ya serán más a lo grande. La primera está a cargo de la orquesta JMJ, con Anne McMillan e Iliana Sánchez:


    En la segunda oiremos brillar (¡toma ya sinestesia!) a la incomparable voz de Ainhoa Arteta


    Espero que os hayan gustado estos villancicos que os he seleccionado. Aún faltan un par de semanas para Navidad y no me gusta adelantarme a las fechas, pero esta vez me ha parecido bien hacer una excepción. Os deseo que paséis unas muy felices fiestas. 

miércoles, 1 de diciembre de 2021

Pilar Alegría y la inmersión lingüística en catalán

     Leo en "El Mundo" que, para justificar la inhibición del Gobierno ante la amenaza de la Generalidad de no cumplir la reciente sentencia del Supremo sobre la obligatoriedad de dar el 25% de las clases en español, la actual ministra de Educación ha defendido el sistema de inmersión lingüística de Cataluña afirmando que es un modelo excelente y un consenso por el que apuesta su partido.

        Es asombroso lo de la señora Alegría: en menos de cinco meses, ha conseguido caer en un picado espectacular hacia el descrédito político. Sus acciones, sus palabras y los proyectos que abandera (he analizado su breve pero elocuente trayectoria aquí y aquí) arrojan de ella el perfil de una persona capaz de sostener con aplomo embustes repulsivos como los reseñados en este artículo, defender propuestas disparatadas y fracasadas como las de los que enlazo y llegar al cinismo de pretender que nos creamos su discurso o incluso que nos creamos que ella misma se lo cree, cosa imposible, porque no puede ser tan ciega. La inmersión lingüística es una aberración, uno de esos pisoteos a los derechos ciudadanos que solo pueden darse en esta anomalía democrática en que se ha convertido España, así que la defensa que la ministra hace de tal sistema solo puede deberse a vergonzosa conveniencia política o a que comparte los delirios totalitarios de los separatistas. Algo parecido sucede con sus planteamientos educativos: ¿quién puede defender locuras como que el título de ESO se pueda dar con uno, dos o siete suspensos? Solo alguien que lo haga por inconfesables servidumbres o alguien que quiera someter a las generaciones futuras al castigo de recibir una educación lastimosa.

    La indigna defensa de la inmersión lingüística que se ha permitido hoy la ministra no merece más análisis, porque es de esas cosas que se comentan solas, pero, aun así, quiero dejaros las acertadas observaciones que un comentarista de la noticia de "El Mundo", alguien que firma como PaisDePandereta, formula sobre Pilar Alegría:   

    La defensora de la educación pública lleva a su hijo a un colegio privado. La defensora de las lenguas regionales lleva a su hijo a un colegio internacional. La defensora de partir un país a pedazos lleva a su hijo a ser educado en el sistema de un país que jamás lo permitiría. Es Pilar Alegría, su hijo y el Liceo Francés. ¡Votantes socialistas, DESPERTAD!

    A eso le llamo yo dar en el centro de la diana del cinismo y las contradicciones de Pilar Alegría, alguien que por su alta responsabilidad jamás debería permitirse tan vergonzosa falta de respeto a la ciudadanía y al país a cuyo Gobierno pertenece. Creo que ya estamos en condiciones de decir que Pilar Alegría es una mala ministra y que va a hacerle a la educación tanto daño como su nefasta antecesora, de la que no se diferencia sustancialmente. Pero, al fin y al cabo, es muy comprensible que tengamos los ministros que tenemos, porque el nuestro es un país desquiciado: reflexionemos sobre este asunto del 25%: se está celebrando como una victoria que el Supremo haya establecido que en un amplio territorio de España la lengua española sea obligatoria en un 25% de las asignaturas, lo cual significa que... el otro 75% se lo apropia el catalán, una lengua de alcance tan solo regional: ¿realmente este arrinconamiento de la lengua oficial del país es algo digno de celebración? Bueno, pues, aun así, la chulesca banda de matones que tiraniza Cataluña ya ha dicho que ese mandato judicial no lo va a cumplir. Y la ministra Alegría responde que eso a su Gobierno no le compete. Y todos contentos.