Libros que he publicado

-2028. ¿Cómo será la Tercera República? -LA ESCUELA INSUSTANCIAL. Sobre la urgente necesidad de derogar la LOMLOE. -EL CAZADOR EMBOSCADO. Novela. ¿Es posible reinsertar a un violador asesino? -EL VIENTO DEL OLVIDO. Una historia real sobre dos asesinados en la retaguardia republicana. -JUNTA FINAL. Un relato breve que disecciona el mercadeo de las juntas de evaluación (ACCESO GRATUITO EN LA COLUMNA DE LA DERECHA). -CRÓNICAS DE LAS TINIEBLAS. Tres novelas breves de terror. -LO QUE ESTAMOS CONSTRUYENDO. Conflictividad, vaciado de contenidos y otros males de la enseñanza actual. -EL MOLINO DE LA BARBOLLA. Novela juvenil. Una historia de terror en un marco rural. -LA REPÚBLICA MEJOR. Para que no olvidemos a los cientos de jóvenes a los que destrozó la mili. -EL ÁNGULO OSCURO. Novela juvenil. Dos chicos investigan la muerte de una compañera de instituto. PULSANDO LAS CUBIERTAS (en la columna de la derecha), se accede a información más amplia. Si os interesan, mandadme un correo a esta dirección:
repmejor@gmail.com

Tenéis información de los precios aquí:

martes, 9 de agosto de 2022

La espada de don Simón y los neorrepublicanos españoles

     Si nos tomamos la molestia de echar un somero vistazo al estado en que se encuentran los países hispanoamericanos, tendremos motivos para agarrar una buena depresión, baste para demostrarlo la mención de solo algunos nombres: Venezuela, Honduras, México, Argentina, Nicaragua, El Salvador o Cuba, aunque todos sabéis que podría añadir unos cuantos más. Las razones de este desastre son múltiples, pero sin duda una de las principales son sus dirigentes, ahí tenemos a López Obrador, Maduro, Daniel Ortega o Cristina F. Kirchner. Ayer se añadió a esta lista un nombre que apunta maneras muy prometedoras: el nuevo presidente colombiano, Gustavo Petro. Sinceramente, hay que ser muy descerebrado y tener muy poco respeto hacia uno mismo, hacia su cargo y hacia su nación para convertir la propia toma de posesión, bajo la mirada del mundo entero, en el espectáculo cómico-palurdo en que Petro convirtió la suya con el ridículo numerito de sacar por sorpresa la espada de Simón Bolívar para pasearla metida en una urna y con la expectativa, por lo que parece, de que todos se arrodillasen a venerarla. La escena habría encajado a la perfección en una película de Cantinflas y podéis verla en cualquiera de estos artículos de El Mundo, ABC, El Confidencial u OKdiario

    Como sabéis, el esperpento ha levantado una gran polvareda, pero curiosamente no ha sido por su zafiedad o por los caprichos de un dirigente que ha perdido los papeles ya en el minuto uno de su mandato, sino por la conducta de la única persona que ha mantenido la cordura en medio de la astracanada: el rey Felipe VI, que se ha quedado sentado mientras pasaba ante él la reliquia bolivariana.

    Vayamos ahora a lo que nos importa: si malos son el populismo bolivariano y el desgobierno que se extienden por Hispanoamérica, peor es para los españoles que en nuestro país haya organizaciones políticas muy dispuestas a meternos en ese infierno, las cuales una vez más se han aliado con el golpisimo catalán para cargar contra el rey, cosa que no debe sorprendernos, pues los necios y los malvados siempre se conjuran contra la sensatez. Si miráis en los enlaces que os he dejado, encontraréis un buen puñado de reacciones de esta montonada, de las que os reproduzco unas cuantas:

    -Ione Belarra, ministra de no sé qué en el actual Gobierno: Es inexplicable lo ocurrido y merece una disculpa.

    -Pedro Honrubia, diputado de Podemos: Si a Felipe el facha le molesta, pues que le den por el saco. Lo que se echa de menos una guillotina en la historia del estado español, joer

    -Juan Carlos Monedero: Los generales valientes, aún cuando son derrotados, rinden homenaje a los que les han vencido en buena lid. Que el Rey Felipe VI se quede sentado cuando todo el pueblo decente de Colombia vibra de pie cuando llega la espada de Bolívar es triste. Respeto. Lo de este señor ya empieza a preocupar, ¡qué verborrea!

    -Jordi Salvador Duch, diputado de ERC: Es un impresentable digno heredero de muchos impresentables. Un hombre que ha renunciado a ser persona por ser un digno sucesor de una monarquía golpista, corrupta y profascista. Esto dice alguien perteneciente a un partido golpista, ¡que se esté llevando un sueldazo a costa de nuestros impuestos...!

    -Josep Rull, un señor de Junts que estuvo preso por participar en un golpe de Estado fallido: Patético. Y, también, revelador

    -Hay más boludeces, ya digo, sobre todo, de Podemos exigiendo que el rey se disculpe. Finalizaré con una de su líder supremo, Pablo Iglesias: Ojalá pronto a España la represente una presidenta o un presidente de la República votado por los ciudadanos. Tan campanudo como siempre, vamos.

    El sainente ese de la espada es una bobada más con regusto bananero a las que tan aficionados son los dirigentes de allende el Atlántico, allá ellos, pero lo de este coro de farsantes de aquí deberíamos tomarlo muy en serio, porque esto ya pasa de castaño oscuro: un manojo de miembros de un partido gobernante o de aliados parlamentarios y amiguetes de mesa del Gobierno criticando al rey por hacer lo correcto, hostigando a su figura o, directamente, insultándole: ¿hasta cuando vamos a tener que aguantar que ataquen al jefe del Estado estas formaciones y este tipo de personajes? Que sucedan estas cosas es gravísimo. El presidente del Gobierno debería romper con estos aliados, desautorizarlos, dar explicaciones o marcharse de una vez. No creo que perdiéramos mucho con esto último.


miércoles, 3 de agosto de 2022

Pinchazos y acuerdos con los fiscales: la carabina torcida de la ministra de Justicia

      De unos días o como mucho un par de semanas a esta parte, está produciendo la lógica alarma una serie de agresiones denunciadas por mujeres en su mayoría jóvenes que aseguran haber sufrido pinchazos en discotecas, concentraciones o eventos musicales de diversos puntos de España. Sucesos similares llevan algún tiempo ocurriendo en otros países y la confusión creada ha dado lugar a múltiples especulaciones, entre las que se impone la teoría de que los pinchazos serían obra de delincuentes sexuales que inyectan a esas mujeres productos destinados a anular su voluntad, entre los que se habla de benzodiazepinas, éxtasis líquido o ketamina. En todo caso, lo único seguro es que algunas jóvenes están siendo víctimas de pinchazos alevosos (lo cual ya es de por sí peligroso y condenable), ya que en los posteriores análisis requeridos por algunas, en la inmensa mayoría de las ocasiones, no se han hallado rastros de ningún producto. En la onda de la preocupación levantada, la ministra de Justicia, doña Pilar Llop, ha realizado unas declaraciones informando acerca del estado de la cuestión y haciendo algunas recomendaciones a quienes sean víctimas de estos ataques. Si habéis visto el vídeo hasta el final, habréis comprobado que la ministra no ha podido resisitir la tentación de cargar contra la oposición en una demencial pirueta: si alguno de estos pinchazos termina en delito sexual (cosa que no se ha producido), como habría sumisión química, con la ley del solo sí es sí, eso se tipificaría como agresión, pero, como por culpa del PP y Junts está ley no se ha aprobado aún, la acusación se quedaría solo en abusos.

    Se me plantea una gravísima duda: ¿estará la señora Llop deseando que alguno de estos pinchazos tenga un pésimo final para poder decirle al PP aquello de "¿Lo veis? ¿Lo veis?". Más le valdría olvidarse del navajeo político y centrarse en lo suyo, porque en este asunto el PP no pinta nada y lo que al Gobierno debe preocuparle es la pronta resolución de ese misterio de los pinchazos.

    Los ministros se supone que son gestores de áreas de gobierno, así que asombra y produce contrariedad que la señora Llop se permita en sus declaraciones salirse de lo que le toca y embarcarse en ataques y cupabilizaciones a la oposición tan gratuitos como excesivos. Sucede además que, en la esfera de los delitos sexuales, se han producido últimamente dos casos muy graves sobre los que no he visto que la señora Llop se haya pronunciado, a pesar de que envolvían decisiones aberrantes a las que se ha llegado por el camino de acuerdos aceptados por la Fiscalía.

    El primero es de sobra conocido: el de los dos policías locales de Estepona que, vestidos con sus uniformes y valiéndose de su carácter de autoridad, violaron a una chica de 18 años. Como ya sabéis, eludieron el juicio y muy probablemente la cárcel gracias a un acuerdo con la víctima y la Fiscalía, por el que aceptaron compensar a la joven con 80.000 euros (que no han pagado ellos, sino sus papás) y la asistencia a un curso de reeducación sexual. Este caso ha sido muy polémico e incluso uno de los miembros del tribunal ha emitido un voto particular razonado en contra de este desenlace, que considera deplorable, en el que pone en duda el arrepentimiento de los agresores y señala la especial gravedad del hecho de que los acusados fueran servidores de la ley, condición que solo perderán por dos años. ¿Ha dicho algo la señora Llop? ¿Ha dicho algo el señor Marlasca, al que digo yo que un poquito le tendría que interesar este asunto? Yo, por lo menos, no les he oído.

    Del segundo he tenido noticia hoy: un capataz que violó a una jornalera en Mula (Murcia) se va a librar de la prisión (en la que solo ha pasado unos meses como preventivo) por un acuerdo con la víctima y la fiscalía. La compensación será de... ¡6.000 euros! Se la llevó con engaños a un lugar solitario, la golpeó, la insultó, la amenazó, la violó...: pues nada, seis mil euretes, y resuelto. ¡Ah!, se me olvidaba: este señor también tendrá que acudir a un curso de reeducación... con 67 añitos que tiene, no sé yo lo que se va a reeducar ahí. ¿No debería decir algo acerca de esto la señora Llop?

    Sin duda que debería, porque estos dos casos, aparte de ser un escarnio a las víctimas y una burla a la justicia que se debería revocar, encierran un potencial peligro. Si no recuerdo mal, hasta los años setenta, la violación era un delito que se perseguía solo si mediaba denuncia, lo cual abría a los violadores la portezuela de presentarse en casa de las víctimas y "convencerlas" para que no denunciasen. Este postigo, que más de uno utilizó, se cerró -repito: si no recuerdo mal- por aquella época, y la violación pasó a ser un delito perseguible de oficio, lo que mejoró mucho la protección de las víctimas. 

    ¿Y si ahora se acaba reabriendo por la vía de la "indemnización"? Vistos el caso de Estepona y el de Mula, la posibilidad de que violar salga muy baratito nos puede estar acechando, y eso no puede permitirse, así que la ministra de Justicia quizás debería olvidar sus fobias partidistas, enderezar el cañón de su carabina, apuntar hacia donde corresponde y dedicarse a lo que le toca, o sea, resolver los problemas de su área de gobierno.


    

domingo, 31 de julio de 2022

El tonto, el dedo y la corbata

     Se atribuye a Confucio la autoría del siguiente dicho: 

    Al tonto le señalaron la Luna y él se quedó mirando el dedo.

    Se trata, está claro, de una fustigación de la estupidez de aquellos que reciben noticia de una cuestión importante y fijan su atención en aspectos superficiales mientras se desentienden de lo esencial. Viene muy al caso este dicho de lacónica agudeza por la farsa que montó el pasado viernes el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al ponserse a sí mismo como ejemplo de austeridad energética por la hazaña de aparecer ante el mundo sin corbata:



    Viendo ahora el vídeo, me hago las mismas preguntas y siento el mismo asombro que cuando vi la escena por primera vez en televisión: ¿qué ahorro energético obtiene el país del hecho de que Sánchez no lleve corbata? ¿De verdad estoy viendo al presidente de un Gobierno proponer el destierro de la corbata como medida de ahorro energético?

    La ocurrencia es tan absurda y ridícula que no resulta extraño que haya sido blanco de críticas y burlas, pero a mí me parece que lleva implícito algo que no se ha destacado mucho, una conducta aborrecible en la que un presidente no debería caer nunca, pero Sánchez lo hace con demasiada frecuencia: la de tratar a los ciudadanos como si fueran idiotas. Solo alguien que piense que somos idiotas podría atreverse a descolgarse con esta comedia de la corbata y a pretender que nos creamos que un "sacrificio" así tiene el más mínimo valor, o que con eso se ahorre nada; solo alguien que nos tome por tontos puede esperar que nos fijemos en el dedo de la corbata cuando tenemos ahí delante lunas tan llenas como ese 10'8% de inflación al que hemos llegado o esa mesa de diálogo con los separatistas en la que el PSOE ha pactado con ellos la complicidad del Gobierno de la nación en el empeño de expulsar el español de las aulas catalanas, algo tremendamente grave. Y los ERE, por supuesto, ¡me había olvidado de los ERE! Claro, con tanto canalla asegurando que aquel monumental expolio no fue corrupción... Tercera luna, y bien gorda, aunque hay muchas más.

    Sánchez acostumbra a tratarnos como a idiotas, hecho que en este asunto quedaría confirmado por la bellaquería que cometió inmediatamente después del sainete de la corbata, esa de montarse en un helicóptero para hacer un viaje de veinticinco kilómetros que nos habría salido mucho más barato si lo hubiera hecho en coche: ¿cómo se explica esto en un presidente que hasta es capaz de quitarse la corbata con tal de ahorrar energía? Está tan convencido de que somos tontos que ya ni se preocupa de disimular un poquito cuando se ríe de nosotros. 

sábado, 23 de julio de 2022

Las nuevas aventuras de Ada Colau

    Para quien no conozca Societat Civil Catalana (SCC), diré directamente que es una de las organizaciones que más están haciendo hoy en día por impedir que España deje de ser una democracia, a través de su lucha valiente y decidida contra el totalitarismo nacionalista que hoy la está desmantelando en Cataluña, lo que la somete a los permanentes ataques de los caciques que se tienen por amos y señores de aquella región. 

    El ideal de SCC es la concordia entre todos los catalanes -pisoteada hoy por el separatismo- y su lucha se concreta en actos festivos, de hermanamiento o culturales, denuncias ante la Justicia de los abusos nacionalistas y campañas que reivindican las cosas buenas que nos unen a todos, que son muchas. Por estos días ha puesto en marcha una iniciativa en conmemoración de la olimpiada de Barcelona 92, con el elocuente lema de "Recuperemos la convivencia". Pues bien, según acabo de ver en ABC, la empresa pública que gestiona el metro de Barcelona, presidida por Ada Colau, ha prohibido a SCC colocar en sus instalaciones la publicidad de esta campaña, alegando motivos que ni se molestan en disimular que nos hallamos ante una alcaldada más de la regidora podemita. Hagamos un somero repaso de algunas de estas.

    Que hoy se haya permitido censurar una campaña tan civil, decente e irreprochable como la de SCC es una más de las abominables cancelaciones que retratan a Ada Colau como lo que es: una impenitente totalitaria que se conduce por este principio: yo tengo la vara (que ella maneja a título de garrote) y lo que no me gusta lo persigo o lo suprimo. Citaré alguno ejemplos anteriores, como su retirada del busto de Juan Carlos I (uno de los primeros actos de su mandato), la barriobajera retirada de una bandera española del balcón del ayuntamiento con su esbirro Gerardo Pisarello como mamporrero,  la persecución encarnizada contra Barcelona con la Selección o su miserable empeño en ridiculizar la Navidad (Nav18, Nav19). Creo que este pequeño muestrario es harto elocuente.

    Por el contrario, es una persona que no se ha recatado en apoyar y regar con dinero público a organizaciones, grupos, movimientos o actividades ligados a ella por razones ideológicas o de amistad, o de los que le parece que molan por supermodernos y avanzados. En esta colección se hallan la enseñanza del twerking, sus amiguetes de la PAH, otros amiguetes conocidos como APE o IFS (favorecer a tanto amiguete la ha llevado a tener que explicarse ante la Justicia), okupas diversos -oku1, oku2, oku3, oku4-, que parecen ser una de sus pasiones, o esa ridícula extravagancia de las nuevas masculinidades.

    Con esta objetiva equidad distribuye doña Ada Colau el dinero de todos los barceloneses. Añadamos a esto un preocupante dato: desde que ella es la alcaldesa de Barcelona, a pesar de que no era precisamente una balsa de armonía, esta bellísima e importante ciudad ha visto como crecían en ella los problemas de desorden, suciedad o, muy significativamente, inseguridad, cosa que ni siquiera están ya dispuestos a negar algunos de esos que alguna vez la vieron con simpatía o la apoyaron, como los aprendices de brujo del separatismo.

    ¿Qué nos sale de aquí? Algo que yo tengo por muy cierto: visto que persigue a sus enemigos con animosidad franquista mientras favorece a sus amiguetes con el descaro con que lo hacía ese mismo régimen y visto que algunas de las organizaciones y actividades que promociona están muy alejadas de la urbanidad y de la seguridad ciudadana, si Ada Colau gobernase España, en lo político esto acabaría pareciéndose demasiado a la Cuba castrista y me temo que nuestras ciudades irían evolucionando hacia simpáticas y divertidas réplicas de Caracas. Esperemos no comprobarlo nunca.  

viernes, 22 de julio de 2022

El esclarecedor currículum de Pilar Alegría, ministra de Educación

     La hasta hoy última huida hacia adelante de Pedro Sánchez, con efectos pirotécnicos tan vistosos como las "dimisiones" de Adriana Lastra y Dolores Delgado, nos ha dejado entre otros cambios de cromos el de quitar al previsible y gris Felipe Sicilia del cargo de portavoz del PSOE y poner en su lugar a Pilar Alegría, la actual ministra de Educación y Formación Profesional. Esto ha motivado que en los medios se aireasen una vez más sus ejecutorias formativa, política y profesional, lo que me ha dado ocasión de conocer algunos datos de su trayectoria que desconocía y que creo que son dignos de una pequeña reflexión.

    Si empezamos por su bagaje formativo, podremos ver tanto en la página ministerial como en Wikipedia que básicamente consiste en una diplomatura en Magisterio en la especialidad de Educación Primaria (Universidad de Zaragoza) y en un máster en Educación Social (Universidad Complutense).

    En lo referido a su trayectoria política, esas mismas fuentes nos darán cuenta con mayor o menor prolijidad de lo más sustancial: vocal de la Ejecutiva Federal del PSOE (2008 - 2012), diputada del Congreso (2008 - 2015), diputada autonómica y consejera del Gobierno de Aragón (2015 - 2019) o ministra de Educación desde 2021. Esto, entre otras cosas, algunas de las cuales son cargos internos del PSOE de cuyos periodos no dispongo, pero presumo que son anteriores a 2008. 

    Llegamos finalmente al terreno profesional, en el que, con lo visto en el párrafo anterior, queda muy claro que el verdadero oficio de Pilar Alegría es la política. Mientras estaba elaborando este artículo, me he encontrado con un detalle de esos que provocan la sonrisa irónica, referido a su titulación como profesora: en Wikipedia se deja constancia del conocido hecho de que nuestra ministra de Educación nunca ha ejercido como docente, a pesar de tener la titulación idónea, pero en la página ministerial y en la de Transparecia se omite este dato. 

    Es en este capítulo donde aparecen los motivos de reflexión. Pilar Alegría nació en 1977, con lo que podemos aventurar que hasta más o menos el año 2000 estuvo dedicada a su formación. En 2008 o muy presumiblemente uno, dos o quizás incluso tres años antes, estaba ya dedicándose a su profesión política. ¿Qué hizo en el lapso que nos queda sin rellenar? Lo normal sería que se hubiera dedicado a alguna ocupación profesional, como en efecto ocurrió, pero, sabido que no fue a aquella para la que se había preparado académicamente, ¿a cuál fue? ¿Cuál fue la trayectoria laboral de Pilar Alegría antes de llegar a su definitiva profesión política, en la que hoy ejerce el cargo de ministra de Educación? En un perfil que publica "El Mundo" hoy se nos dan algunos datos:

        Pertenece a una generación que se estrenó en el mercado laboral con trabajos precarios, tras la crisis de los 90, y eso le ha generado resistencia. Diplomada en Magisterio y máster en Educación Social, recogió fruta en su pueblo, fue camarera en los fines de semana, estuvo dos meses sexando pollos y se empleó como técnica en una empresa de informática antes de dedicarse plenamente a la política de la mano de Carmen Chacón y Eva Almunia y ejercer de diputada autonómica.

     Diré de antemano que no tengo nada contra estos empleos, y aún más: yo mismo, en mi juventud, sembré melones, hice la vendimia, fui camarero o hice encuestas, lo cual no me convierte en un resistente (¡vale ya de elevar a virtudes cosas que no lo son!), sino en un hijo de vecino normal y corriente, o sea, uno más que se ha buscado la vida en lo que ha podido, pero hay algo que me deja un mal regusto en esta trayectoria de Pilar Alegría. Están muy bien los caminos de perfección, eso de empezar en lo más humilde e ir subiendo a lo más alto, pero hay algo que no debe despreciarse: los pasos intermedios. Aunque me llaméis elitista, tendré que decirlo, y bien alto: algo falla si has saltado de los trabajos que no exigen gran cualificación a los despachos o las cámaras que rigen las sociedades. Algo falla si quienes mandan no han ejercido nunca profesiones que enfrentaran a retos de envergadura y obligaran a demostrar la capacidad para vencerlos. No tengo además que arrancarme la piel para demostrarlo, porque la política actual nos da ejemplos muy clamorosos, uno de los cuales aparece en la segunda línea de este artículo.

    El caso de Pilar Alegría viene además con recargo: del manojo de trabajos que tuvo antes de aterrizar en la política, ninguno estuvo relacionado con los estudios que había hecho. No sé, pero a mí desde luego me da que pensar, y más, si posteriormente acabó de ministra de Educación: resulta que nuestra ministra de Educación tiene el título de Magisterio, pero nunca ha ejercido como maestra, aunque sí ese variopinto muestrario de profesiones enumerado arriba: algo cojea, ¿no? Y ya, si te pones a mirar las cosas que defiende, cosas como la LOMLOE, los criterios estos de evaluación que nos ha vendido, su inhibición en la guerra contra el español en Cataluña... Ya, si te pones a mirar todo eso, te asalta la absoluta perplejidad: ¿cómo es posible que una diplomada en Magisterio adopte esas posiciones? ¿Tendrá que ver con el hecho de que, al no haber ejercido esa enseñanza para la que se preparó y de la que ahora es tan alta responsable, no la conoce como debiera? 

martes, 12 de julio de 2022

Culto al líder

     Empiezo a ver el debate sobre el estado de la nación y ya desde el minuto uno me asalta un recuerdo de las cortes franquistas o de aquellas ceremonias estalinianas que veíamos hace años: todos los diputados del PSOE aplaundiendo con expresión almibarada. Se me ocurre de repente un símil taurino: ¿en qué se diferencian José Tomás y Pedro Sánchez? En que a José Tomás le aplauden cuando termina alguno de esos faenones en que demuestra que es un enorme torero, mientras que Sánchez no necesita demostrar nada (lo cual, bien mirado, nos favorece, porque cada vez que demuestra sus "méritos"...), pues sus acólitos se ponen a aplaudirle en cuanto asoma la nariz, y se tiran cinco minutos con las palmas echando humo, solo les falta ponerse a gritar: "¡Sánchez! ¡Sánchez! ¡Sánchez! ¡Sánchez!" A lo mejor me equivoco, pero no recuerdo que esto pasara en otros periodos de nuestra democracia. Lo del aplauso pringoso empezó en la era de Sánchez, con esperpentos como aquel del gabinente en pleno recibiéndole a la entrada de un consejo dando palmas como si se fuera a arrancar por bulerías, o el de aplaudirle a todo un general de la Guardia Civil en una sesión informativa, o el aborregamiento de todo un país poniéndolo a aplaudir a las ocho de la tarde durante meses así porque sí, al aire, a no se sabe qué. Ciudadanos, ministros o diputados aplaudiendo por motivos inexistentes, con el entusiasmo de niños en un cumpleaños y con el sentido del ridículo desterrado a lejanos confines. ¡A lo que nos están llevando!

domingo, 10 de julio de 2022

El curiosísimo concepto de beca de la Comunidad de Madrid

     Me habían llegado vientos de cierta polémica por unas becas que ha convocado la Comunidad de Madrid, pero, como entre pitos y flautas he estado un tanto ajeno a los sucesos de este mundo miserable, no había podido enterarme muy bien del meollo del asunto. Por fortuna, ayer publicó "El Mundo" una entrevista a don Enrique Ossorio, consejero de Educación madrileño, gracias a la cual he podido informarme desde tan fiable fuente de lo que concierne al caso. Señalaré que la entrevista se la hace Olga R. Sanmartín y una vez más quiero aplaudir a esta periodista, porque se dirige sin complejos a los puntos polémicos y no elude las preguntas ni las objeciones incómodas: si alguna vez la elogié por no darle almíbar al dominante pedagogismo "progre", hoy debo hacerlo por negárselo a un político pepero: parece ser que la señora Sanmartín tiene la gratificante convicción del que el periodismo, si llega el caso, tiene que ser incisivo. 

    El titular de la entrevista, en la versión en papel en que la he leído, es esta frase del consejero: "Las becas se modificarán y se pondrá una nota mínima de acceso", lo cual me deja con los ojos haciendo espirales, porque implica que la Comunidad de Madrid había concebido y convocado unas becas sin un listón mínimo de excelencia para otorgarlas, que es como si mañana se dedicase a fabricar coches saltándose el pequeño requisito de ponerles ruedas para que corriesen. Obstinado como soy en mis ideas anticuadas, considero que la beca hay que ganársela, primero, acreditando unos conocimientos adecuados; segundo, mereciéndola a lo largo del tiempo con hechos, los cuales consisten simplemente en ir superando los estudios para los que a uno se le beca. Esto lo dejé muy claro en un artículo en el que critiqué severamente al ya por fortuna cesado Manuel Castells porque puso en marcha una política de becas universitarias en las que eliminaba el criterio del mérito. Supongo que entonces el PP clamaría al cielo por esta burrada del ministro socialista, y ahora, solo un par de años después, se despacha convocando unas becas para hacer Bachillerato en las cuales el listón será... ¡no haber repetido curso! Un cinismo vergonzoso, pero tranquilos, porque es posible que en el futuro pongan "una nota mínima de acceso a los alumnos. Puede ser un 5 o incluso más". Me desangro de horror solo de pensarlo, porque al precio a que se ha puesto con la LOMLOE el 5 en el título de ESO (el que abre la puerta al Bachillerato) esto es de una crueldad neroniana. 

    Hasta aquí los preliminares y las bromas, vayamos ya a lo serio y a la trampa de este enjuague, que, como muchos sabréis y otros supondréis, la tiene, y bastante miserable. Lo que la Comunidad de Madrid ha hecho ha sido dotar un fondo de 600.000 euros para proveer de becas de entre 2.000 y 3.750 euros a aspirantes a bachilleres, pero -y aquí es donde ha venido la polémica- sin tener en cuenta ninguna limitación económica. Simplificando: si una familia que ingresa 100.000 euros anuales tiene un hijo que nunca ha repetido y va a empezar Bachillerato, podrá optar a una beca, eso sí, de las de 2.000 euros, pues las de 3.750 estarán al alcance solo de las familias de 10.000 euros de renta para abajo. Desde aquí lanzo mi aplauso al señor Ossorio, que ha superado a Castells en su desnaturalización de lo que debe ser y ha sido toda la vida una beca, es decir, una ayuda al estudio para quienes tienen talento pero carecen de recursos económicos: Castells se cargó lo del talento, pero Ossorio ha dado un pasito más y se ha pulido también lo de la precariedad económica.

    Ante esta charlotada, la señora Sanmartín le hace al consejero esta pregunta: 

    -¿Por qué lo llaman beca cuando es un cheque escolar?

    -Porque son becas.

    Como muy bien ha captado la sagaz periodista, aquí está la clave del asunto: lo que el PP ha hecho en realidad con estas pseudobecas es ayudar a las familias sin ahogos económicos a que les salga un poco más baratito el Bachillerato en un centro privado, es decir favorecer a un sector social y a otro educativo tradicionalmente de su preferencia. Esta es la cuestión: nada de ayudar al talento perjudicado por la escasez económica, es decir, nada de becas: aquí de lo que se trata es de privilegiar a los sectores educativos privados o concertados y lo puedo demostrar con poderosas razones, la primera de las cuales son estas palabras del propio consejero: 

    Las familias que saldrán más benefciadas son las de la concertada. También nos gustaría que las de la pública puedan llevar a sus hijos a concertados o privados en Bachillerato. Nadie hay más defensor de las familias de la concertada que nosotros

    ¿Resulta poco covincente? Pues ahí va la segunda razón: si se analiza el contenido implícito de estas palabras, no cuesta mucho entender que en ellas aparece la enseñanza pública como una especie de horrible mal del que habría que salvar a los alumnos a toda costa: ¿con qué se come que un consejero de Educación diga eso de que "nos gustaría que las de la pública puedan llevar a sus hijos a concertados o privados en Bachillerato"? ¿Acaso es que para don Enrique Ossorio el Bachillerato que se ofrece en la pública es una patata podrida indigna de los alumnos madrileños? Pues no me lo explico, porque por fuerza tiene que saber que, en virtud de su cargo y le guste o no, está obligado a ser el principal defensor y perfeccionador del sector educativo público, pero tanto en esta entrevista como en ese andamiaje de sus "becas" la impresión que da es toda la contraria, y no solo por las palabras que he citado, sino porque parece que da por supuesto que esas "becas" serán provechosas solo en centros de un buen nivel educativo, y está claro que esos para él nunca serán ls públicos.

    Pero debería ser justamente al revés -tercera razón-, por un motivo muy sencillo: el Bachillerato es un nivel sobradamente cubierto por los institutos públicos de Madrid: ¿a qué viene que el Gobierno de la comunidad, responsable de esos centros, se meta a dar becas para que se estudien en los de otra titularidad? Da la impresión de que la Consejería de Educación desprecia el nivel de las enseñanzas que sus propios centros ofrecen. O a lo mejor es simplemente lo que dice la señora Sanmartín: que estas becas no son más que un cheque escolar disfrazado.

    Pero -cuarta razón- no nos engañemos, porque se trata de las dos cosas, la ya mencionada ruindad del chequecito escolar y el proverbial encono que el PP de Madrid ha tenido siempre contra le enseñanza pública, ahí están el arrinconamiento a que la ha sometido durante años, o la fobia que mostró contra ella Esperanza Aguirre, que señalé aquí en montones de artículos. ¡Qué bien le han venido durante décadas al PP de Madrid los desastres legales perpetrados por el PSOE, esa LOGSE, esa LOE...! Bajo ese paraguas necia y perversamente facilitado por el adversario, el PP ha tenido un puente de plata para permitir el empobrecimiento de los centros públicos y con ello favorecer la demanda y crecimiento de los privados y concertados, mientras arteramente clamaba contra los desmanes socialistas en la enseñanza. ¡Qué enorme daño les han hecho el PSOE, los pedagogos innovadores (¡ja!), CCOO, UGT y todo el progresismo escolar a los hijos de las clases pobres y medias! Le han puesto en bandeja a la derecha el clasismo ya desde la mismísima escuela: la gratuita para los menos favorecidos y el negocio (que no una enseñanza mucho mejor) para los que puedan pagarse el huir de la enseñanza emocional, los proyectos y los energúmenos adueñándose de patios y aulas. Y ahora, esa catástrofe llamada LOMLOE. Sea usted considerado, señor Ossorio, agradézcales al PSOE y sus amiguetes lo mucho que le han allanado el camino para esas "becas" suyas tan chulísimas, como diría la otra.   

lunes, 27 de junio de 2022

Las cuatro ces (educativas) de La Caixa.

   Lleva una semana o quizás algo más dando vueltas por los medios una campaña de la Fundación "La Caixa" que tiene por título Las 4C para la educación del futuro, las cuales son estas: creatividad, criterio, comunicación y colaboración. Lo primero que se le ocurre a este guachimán es que, tratándose de educación  y de ces, La Caixa ha perdido una gran oportunidad de poner una quinta, la de "conocimiento", que yo juzgo imprescindible y la principal, y me quedo con la duda de si la bancaria fundación la da por supuesta o por cosa del pasado, como sin duda hace la LOMLOE, ley que rige hoy el rumbo de la educación en España. En realidad, la duda de que hablo no es tal, porque, conociendo muy bien la trayectoria de los bancos que se meten en aventuras educativas, sé de antemano que sus propuestas minimizan siempre el conocimiento -aunque en el reportaje que enlazo dejen caer por algún sitio que no es así-, convicción que se confirma cuando me pongo a explorar lo que ahora nos propone la entidad catalana. 

    Y lo primero que encuentro es ese pretencioso vídeo en el que, a los 24 segundos, la señora que figura como profesora ya ha soltado una monumental mentira: que los niños se han pasado alguna vez ocho horas metidos en la escuela, un auténtico clásico de los que quieren demonizarla bajo la falsedad de que es una especie de cárcel, justo lo que se hace en el vídeo. Lo máximo que se pasa un niño o un adolescente en actividades escolares son seis horas, en las que incluyo los recreos; para llegar a las ocho, hay que sumar las de comedor -que ni son de estudio ni tienen todos los centros-, no tergiversemos. A continuación dice: 

Nos costó mucho aprender que entender las cosas era mucho mejor que memorizarlas.

    ¡No podía faltar, el estacazo a la memoria, el clásico de los clásicos del pedagogismo! Parece ser que lo que no entenderán nunca es que solo a base de atesorar concimiento ayudados por la memoria podemos llegar a entender las cosas; parece ser que lo que no entenderán nunca es que basta con su jactancioso desprecio de la memoria para que delaten su absoluta ignorancia sobre lo que es educar.

    Ya solo con esto, la farsa de las cuatro ces queda desenmascarada, pero, si nos molestamos en buscar un poco más, toparemos de nuevo con la típica verborrea resultona pero a la vez vacía de la jerga pedagogista. Deduzco que el proyecto se concreta en una entidad llamada EduCaixa, cuyo actual empeño es la formación de "worldshakers", personas que se caracterizan por tener "iniciativa, liderazgo, curiosidad e inconformismo". "Una voz interna les empuja a cuestionarse el mundo en que viven y EduCaixa busca darles el empujón que necesitan". ¿Psicodelia o esoterismo de feria? O mirad este objetivo: "Generación y transferecia de evidencias: evaluar iniciativas en el ámbito educativo para elaborar evidencias. Y que esas evidencias se conviertan en la base del cambio".  Todo palabrería pringosa, ya digo, la cortina de humo que encubre un espectacular vacío, ya desde esa petulancia del palabro "worldshakers", el ridículo recurso de los que embuten en su cháchara algún término en inglés para hacerse los interesantes. La prueba definitiva la he obtenido entrando en EduCaixa para explorar las experiencia, vídeos, propuestas, ponencias y demás cosas que hay ahí: puedo aseguraros que nada de lo que he visto era para tanto bombo. 

    Desde que empecé a desconfiar de PISA -lo que no significa que condene este programa-, me he preguntado qué pinta una entidad de naturaleza económica como la OCDE enredando en la educación. Recuerdo que hace unos años, en el lamentable periodo de Montserrat Gomendio, le dio por unirse a la fiesta al BBVA, y aún podréis encontrar fotos de Francisco González -nada menos, con lo que salió luego- con ella o con Ángel Gurría. Luego está la fundación educativa del Santander, y ahora, La Caixa, más las que haya por ahí: todas con un denominador común: sus planteamientos coinciden sospechosamente con los del progesismo pedagogista que ha hundido la enseñanza española. ¿Qué pinta tanto banco metido en la educación? ¿Qué altruistas objetivos los atraen hacla ella?

    Que ahora La Caixa se monte una campañita 4C hasta con anuncios a toda página en los priódicos en papel, campañita con los mimbres que os he presentado, me deja un poco perplejo, sobre todo, teniendo en cuenta que la cuestión palpitante hoy en día en nuestra educación es el muy fundado temor de que la LOMLOE despeñe por el barranco de la ignorancia a cuantas generaciones la acaben padeciendo. No he encontrado en las idílicas páginas de 4C ni de EduCaixa nada que denote preocupación por esto, sino más bien todo lo contrario. Otra cuestión palpitante en nuestra educación de hoy es la persecución que la lengua española está sufriendo en Cataluña, Valencia y Baleares: ¿tiene alguna inquietud acerca de esto La Caixa, un banco catalán que trasladó su sede a Valencia a causa de un intento segregacionista promovido por los nacionalistas catalanes juramentados contra el español? Tampoco he visto nada en 4C ni en EduCaixa, así que no me fío nada del futuro educativo que pueda salir de estas propuestas. 

lunes, 20 de junio de 2022

Juanma arrasa

     Como ya ocurrió en las autonómicas madrileñas de 2021, en las elecciones andaluzas de ayer, hay que atribuir la mayor parte del triunfo del PP a su líder, Juan Manuel Moreno Bonilla, si bien este se diferencia en que su personalización de la campaña sobre el líder -algún comentarista bromeó con que en Andalucía existía un partido llamado Juanma- ha sido más intencionada que en el caso de Díaz Ayuso. Sea como sea, hay que felicitar a Moreno y al PP, porque la mayoría absoluta que obtuvieron ayer es, además de aplastante, histórica, como han señalado buena parte de los observadores. Los números son estos:

Partido

Escaños, votos y % (2022)

Escaños, votos y % (2018)

PP

58 (1.580.906 – 43’13 %)

26 (749.275 – 20’75%)

PSOE

30 (882.784 – 24’09%)

33 (1.009.243 – 27’95%)

Vox

14 (493.396 – 13’46%)

12 (395.978 – 10’97%)

Por Andalucía

5 (281.408 – 7’68%)

--

Adelante Andalucía

2 (167.725 – 4’58%)

17 (584.040 – 16’18%)

Ciudadanos

0 (120.726 – 3’29%)

21 (659.631 – 18’27%)

    La participación ha sido del 58'36%. Lo bueno de estas tablitas -lo subrayo siempre- es que dicen muchísimo en un solo golpe de vista. Esta, por ejemplo, entre otras muchas cosas, deja clarísimo que perder, lo que se dice perder, solo han perdido Ciudadanos y los partidos de izquierda, lo digo porque ayer escuché a fondo el seguimiento de los resultados que hizo Radio Nacional, y allí no pararon de hablar de la derrota y hasta del descalabro de Vox, aunque en algún momento alguien -no sé si José Antonio Zarzalejos- puso algo de orden señalando que quien realmente había perdido era la izquierda. ¡Es que hasta hubo una señora que sostuvo que Adelante Andalucía no había fracasado! El sectarismo izquierdista a que han sido llevados los medios de comunicación públicos es vomitivo. 

    Puesto que hemos mencionado la palabra "descalabro", vamos a seguir con ella. Descalabro ha sido sin duda lo de Ciudadanos, que desaparece del mapa político andaluz, pierde nada menos que veintiún escaños y se deja 538.905 votos (aproximadamente, porque las cifras de 2022 del cuadro no son al cien por cien), es decir, ¡el 81'70% de los que obtuvo hace cuatro años! No dejaré de decir que algún día lo sucedido con Ciudadanos se estudiará muy a fondo en las facultades de Ciencias Políticas, por su fulgurante caída, por lo inmerecida (otros peores han tenido mejor suerte) y por lo carísimos que pueden resultar a veces los errores si son grandes, aunque sean pocos. No es descalabro, pero se le acerca, lo del PSOE, que, aunque solo pierde tres escaños, se deja su mandarinato de décadas en Andalucía y 126.459 votos (12'53%), y peor aún es lo de Adelante Andalucía, pues el resultado de las dos formaciones que la heredan conserva solo siete de sus diecisiete escaños y pierde 134.907 votos, ¡un 23'1%!, es decir, el doble casi que el PSOE y algunos miles más de votantes: ¿tengo o no tengo razones para lamentar el sectarismo de los medios PÚBLICOS? Esto es una auténtica vergüenza. 

    En cuanto a los ganadores, también las cifras son elocuentes: el PP se va por encima del doble de sus anteriores resultados en todo: votos, porcentaje y escaños, lo que tiene como resultado una arrolladora victoria, mientras que ese "descalabrado" Vox, ante el frío e inobjetable dictamen de las cifras, sube en todo: escaños (dos), votos (casi cien mil) y porcentajes, pues sus votantes representan un 2'49% más que en 2018 en el conjunto del electorado y su peso en la cámara pasará del 11% al 12'84%.

    Todo esto ha tenido unas causas. Desde mi punto de vista, el PP ha ganado porque su gestión desde 2018 ha sido buena o, al menos, aceptable, en lo cual, justo es decirlo, también ha tenido que ver -como no se ha cansado de señalar Juan Marín- la colaboración del maltratado Ciudadanos. También le ha valido al PP la imagen simpática y positiva de Moreno, que, además, ha hecho una campaña muy acertada, mezclando bien la imagen de estabilidad institucional, la apelación al proyecto de progreso y una tramposa demonización de Vox, aderezada con esas inadmisibles amenazas de repetición de elecciones que se permitió. También, lógicamente, le han ayudado los errores ajenos, de los que hablaremos luego. En cuanto a Vox, es innegable que ha obtenido un buen resultado, pero se queda en el aprobado como mucho de 6 y con un regusto amargo, porque, ciertamente, podría haber obtenido más y a ello aspiraba, y creo que no ha sido así por la pésima campaña que ha hecho. Quizá su primer error haya sido sacrificar a Macarena Olona, una excelente parlamentaria y un gran talento jurídico que pintaba más en la carrera de San Jerónimo que en Las Cinco Llagas o incluso en San Telmo, pero es que además ella misma ha tenido fallos, uno de ellos, esas concesiones a la imagen folclórica, que me temo que le han granjeado sobre todo rechazos. Muchos de esos votos que están haciendo rebosar el arcón del PP habrían podido ir a Vox si este partido se hubiera centrado más en lo que de verdad le interesaba: desmentir ese sambenito de ultraderecha que no se merece y que le están colgando la izquierda, el PP y algunos sectores políticos, económicos y culturales. 

    Del lado de los perdedores, he de empezar insistiendo en Ciudadanos. Juan Marín decía ayer que los éxitos del Gobierno de coalición eran de su partido y del PP, pero que solo los populares habían sido capaces de rentabilizarlos de cara a estas elecciones: no puedo estar más de acuerdo con él, ha sido muy desproporcionado el reparto de los premios. Caso distinto es el del PSOE: Sánchez, los ERE, los prostíbulos pagados con fondos destinados a cursos de formación profesional, los treinta y tantos años de clientelismo juntero y amiguismo y la poca gracia que en Andalucía hacen Illa o el prusés han pasado esta factura, sencillamente. Y recalco: Sánchez, porque, si en clave autonómica Andalucía ha castigado al PSOE, no es de esperar que cuando lleguen las nacionales le vayan a tratar con más cariño. Queda para el final esa extrema izquierda cuya derrota ya los números nos han dicho que ha sido muy severa. Basta con volver a ellos para ver los resultados de la famosa alarma antifascista que lanzó en 2018 un no menos famoso líder convertido hoy en comentarista periodístico. Es completamente lógico lo que le está pasando a la podemia: si te dedicas a hacer antifascismo en un país donde no hay fascismo y llamas antifascismo a las políticas LGTBI, a los diparates de Kichi, a la miseria intelectual y cultural o al feminismo de trinchera, te la acabas pegando. Y si a ello unes ocurrencias como esa de doña Teresa Rodríguez, que ahora resulta que es nacionalista andaluza de rompe y rasga y quiere emular al PNV y a ERC, pues apaga y vámonos, ¿qué quiere esta señora, salir un día al balcón principal de San Telmo a anunciar la restauración del califato de Córdoba? ¿Con harenes, poligamia, concubinas y velos incluidos, señora feminista? De chifladuras de esas ya está el país saturado. 

    Un pequeño apunte para finalizar: es una gran noticia que Jaén Merece Más no haya obtenido escaños, porque tampoco el avance del cantonalismo iba a traer nada bueno, y menos, si AA y la señora Rodríguez están planeando revivir la revuelta de las Alpujarras.

martes, 7 de junio de 2022

El buen patrón

     Vi El buen patrón hará un par de semanas y tendré que confesar que no me gustó, sobre todo, por una razón: es una película tremendamente sectaria y muy lastrada por los tópicos de la corrección política. Como muestra, un botón, aunque bien voluminoso y que me dejó perplejo ya desde el primer instante, porque constituye el inicio de la película: en una plácida noche, vemos a tres veinteañeros magrebíes charlando en un banco de un parque; de repente, aparecen por allí unos españolitos que les atacan furiosamente. El episodio acaba cuando llega la policía, pone en fuga a los agresores y detiene a un par de ellos.  A esto le llamo yo recibir a puerta gayola y comenzar a lo grande: ¡unos zagalotes magrebíes siendo atacados en un parque! ¿De verdad es una escena habitual en la España de hoy o lo que sucede con más frecuencia de la que nos gustaría es justamente lo contrario? ¿En qué mundo vive el señor León de Aranoa? ¿Es que solo lee "El País"? ¿De qué nos quiere convencer, de que el problema hoy son las bandas de ultraderechistas descerebrados que cometen agresiones racistas? No voy a decir que eso no se dé, pero haría falta ser muy cínico para sostener que abunde. Por fortuna, los guerrilleros de Cristo Rey pasaron a la historia hace ya décadas, aunque parece que algunos "progres" sienten nostalgia de ellos, que los necesitan para montarse sus ensoñaciones épicas. En conclusión, por esto no me ha gustado El buen patrón: porque está de principio a fin barnizada de maniqueísmo "progre". 

    En los años 70, era yo un mozalbete que odiaba el cine comercial de la época, aquel cine integrado, casposo, servil con el poder, de tías en bikini, catetos de boina e infelices reprimidos, rijosos y machistas, un cine que falsificaba la realidad española, carente de inteligencia y con un sentido del humor antediluviano, pobre y -lo imperdonable- sin ninguna gracia, en suma: el cine del régimen; pues bien, héteme aquí que ahora, cincuenta años después y en una España que hace mucho que superó el subdesarrollo, me veo odiando el cine integrado de hoy, el cine servil con el poder de hoy, el cine que falsifica la realidad de hoy, el cine que hoy ha renunciado a la inteligencia y se ha acomodado a un humor fácil, previsible y oportunista, porque, para colmo, voy a ejercer mi derecho a decir que El buen patrón es una comedia con muy poca gracia, da todo lo más para alguna que otra sonrisilla, lo cual es una pena si se piensa que hablamos de una película de Fernando León de Aranoa. O sea: héteme aquí odiando el cine del régimen de hoy, porque, culturalmente, lo que hoy tenemos es algo muy parecido al régimen de hace cincuenta años, solo que de signo contrario. Eso sí: donde antes había bikinis, boinas y tipos reprimidos, ahora hay gente que folla a destajo, porque en el cine español de treinta o cuarenta años a esta parte se folla muchísmo, ¿no lo han notado?, ¡venga a follar! En el cine español actual, rara es la película en la que no sale alguien follando, yo creo que, si se hiciera una versión actual de Marcelino, pan y vino o de Fray Escoba, se las arrglarían para meter en ambas dos o tres escenas de cama. ¡Qué avanzados somos!

ARGUMENTO DE LA PELÍCULA (POR SI USTED NO LA HA VISTO)

    Volviendo a El buen patrón, voy a intentar hacer esta crítica tomando como hilo conductor a los personajes. Resulta que uno de los dos agresores detenidos en el parque es el hijo de Fortuna, un viejo empleado de la empresa de Julio Blanco (el buen patrón) que desempeña un empleo ínfimo y en pésimas condiciones, pero, como es un pobre diablo servil y siempre a las órdenes de su amo, le pide al jefe que haga uso de sus influencias para que liberen a su hijo. ¡Hecho!: en la siguiente escena, tenemos a padre e hijo en el coche de Julio, que acaba colocando al joven en la tienda de su mujer (Adela) e insinuando al agradecido Fortuna que los favores se pagan. Cuando llega a su empresa, se encuentra con que frente a ella está montando una escandalera un tal Rubio, un despedido que quiere ser readmitido, un personaje del que pienso que León de Aranoa ha querido trazar una trayectoria de lo cómico a lo trágico, pero que resulta patético y sin gracia ya desde el principio. Igual de fallido y soso es Román, el vigilante de la barrera, un perfecto inútil que no sirve ni para desalojar a Rubio y ni tan siquiera para espantar a un pajarillo que ha anidado en una balanza ornamental que hay en la entrada de la factoría, para contrariedad de Julio, que es que al final tendrá la crueldad de echar al bicho. Dentro hay un buen follón, porque resulta que Miralles, el jefe de logística, aún no ha aparecido, pues lleva unos días desquiciado sin que se sepa muy bien por qué. Julio toma parte en un pequeño acto de despedida de tres jóvenes becarias, una de las cuales, cuando el jefe le pone una medallita, se da media vuelta y se va a escape llorando. Uyuyuy, piensa el espectador, a ver si va a ser que... 

    Khaled, una especie de autónomo al mando de la flota de transporte, se pone chulito con Miralles, que ya ha aparecido. Después averiguamos lo que le pasa a este, ya que se lo cuenta a Julio, pues son amigos desde hace años: su mujer, Inés, le ha dicho que quiere divorciarse y, además, él sospecha que está liada con alguno. Julio va a verla para tratar de aplacarla, pero ella no le hace ni caso (más adelante, hasta le dará una bofetada). Al día siguiente, aparecen por la empresa tres nuevas becarias y, en efecto, era que: Julio le echa el ojo a una de ellas, Liliana, y esa misma noche o a la siguiente ya está follando con ella, pese a ser como treinta años más viejo. Miralles sigue atacado y convence a Julio para que le acomapañe a espiar a su mujer usando las señales del móvil. Descubren así (lo descubre solo Julio, más bien) que Inés está follando con alguno (lo descubren por los pitiditos continuos que da el móvil de Miralles, que está conectado con el de su mujer, ¡queda graciosísimo, me acorde de las "pelis" de Alfredo Landa!). A la noche siguiente, para animar a Miralles, Julio se lo lleva de ligue a un sitio que parece más un puticlub que una discoteca, donde se encuentran a Liliana y Merche, otra de las becarias. Lo de Julio y Liliana progresa adecuadamente, pero lo de Miralles y Merche acaba en numerito histérico de esta última.

    Unos días después, Adela le dice a Julio que van a ir a su casa a cenar unos amigos de toda la vida acompañados de su hija. Cuando esa noche él vuelve a su casa, se encuentra con que... ¡la hija es Liliana! Él era el único que no lo sabía y entre ella y Adela le habían preparado una sorpresa. Al día siguiente, descubre que el amante de Inés es Khaled y va a hablar con él para que la deje por el bien de la empresa, pero el marroquí le para los pies, ¡pues menudo es él! A él no lo gobierna como a todos esos españoles, porque él no es empleado suyo, es un colaborador independiente. Julio está dispuesto a echar a Liliana, porque es mucho compromiso tenerla en la empresa, y empieza a fatidiarla, así que la pobre no tiene más remedio que buscarse otro, y acaba follando con Khaled. Al fin, Julio echa a Liliana y ella se lía más en serio con Khaled. Harto de no poder quitarse de encima al pelma de Rubio, Julio traza un plan que consiste en que el hijo de Fortuna y sus amigos vayan una noche a darle un escarmiento. Así lo hacen: le dan una paliza y le queman el coche en el que dormía, pero él mata al hijo de Fortuna de un golpe con el antirrobo. 

    En fin, que la película termina con el servil Fortuna ayudando a Julio a colocar una placa de no sé qué, Miralles despedido, Khaled ocupando su lugar y Liliana readmitida como segunda de a bordo de la empresa, ya que tiene a Julio bien agarrado con el secreto de su breve relación.

SECTARISMO RAMPLÓN

    Tras este sucinto relato, vayamos a la interpretación en clave progresista. En la película es criticado el racismo, a través de esos vándalos que atacan a los pobres magrebíes que están en el parque; el antiecologismo, a través de ese malvado que le quita su nido a un pajarillo; el machismo, en ese jefe depredador y ese Miralles que se va de ligue pero está celoso de su mujer; el capitalismo, en ese patrón hipócrita, que despide, que se entromete en las vidas de sus empleados, que los utiliza, que los explota...; la corrupción, por supuesto, de esos empresarios que manejan el tráfico de influencias.

    Quedan, por su parte, muy bien parados el feminismo, representado en esa Liliana  capaz al final de doblarle el pulso al malvado capitalista, o en esa Inés, que hasta le da un guantazo, o en Merche, dueña de su sexualidad, igual que las otras dos... Alguien podrá decirme que esto lo desmiente el personaje de Adela, pero es que Adela es tonta y no se entera porque es una burguesa y está además del lado del capitalismo. También salen bien libradas las minorías raciales, representadas por esos pobrecitos magrebíes víctimas de la violencia fascista, y, sobre todo, por el victorioso Khaled, que no permite que el jefe le gobierne y además le pone los cuernos a Miralles, se acuesta también con Liliana y acaba muy bien situado en la empresa. Si se le compara con el resto de personajes masculinos, hay para pensar que León de Aranoa practica una especie de racismo a la inversa o de antiespañolismo, no sé qué será, pero miren si hay o no algo de lo que digo: Julio: explotador, hipócrita, malvado, infiel...; Miralles: débil, cornudo, histérico...; Fortuna: servil hasta el punto de tragarse sin rechistar la manipulación que lleva a su hijo a la muerte; el hijo: violento, descerebrado, racista...; Román: un tonto de concurso; Rubio: un chalado patético...: ¿tengo razón o no? En El buen patrón, el único hombre como Dios manda es un inmigrante. ¡Qué mierda de España o qué España de mierda! ¡Qué perspicaz, qué valiente y, sobre todo, qué "progre" es el señor León de Aranoa al denunciarlo!

    Todo este despliegue de la moralina y los tópicos del progresismo me parece un auténtico exceso. El arte panfletario nunca es bueno y, como catecismo de la doctrina correcta embutido en una historia, El buen patrón está a la altura de aquellas películas con curita virtuoso que nos asestaban durante el nacionalcatolicismo, por lo que insisto en decir que es un lamentable producto cultural del régimen de la izquierda, tan lamentable como eran los de la derecha. Es significativo del estado de sumisión en que actualmente se encuentra nuestra cultura lo mucho que esta cinta ha sido premiada. Por si alguien piensa que esto es un delirio mío, dejo aquí un enlace a su ficha en Filmaffinity, la excelente página de información cinematográfica. Ahí se ve que son muchos los espectadores que le dan una bajísima calificación, en general, por razones muy parecidas a las mías. Se ven también otras dos cosas muy curiosas: lo polarizadas que están las críticas -o la ponen de muy deficiente o de sobresaliente- y lo inservibles que son los juicios de los críticos profesionales, pues ninguno de los que ahí aparecen menciona un solo defecto de esta película, que creo que tiene unos cuantos. Fíjense, por ejemplo, en lo que dice Javier Zurro en "El español": "Una sátira lúcida, brillante e inmisericorde del empresariado español". ¿Pero en qué siglo vive el señor Zurro? Julio Blanco se parece a los empresarios del siglo XXI como se parecían aquellos catetos de Martínez Soria y de Esteso a la gente de los pueblos de su época. Lo que dije antes: una falsificación de la realidad, lo que invalida a la película como sátira.

viernes, 27 de mayo de 2022

Una medida gilipollas en un país de gilipollas

  A veces uno ve cosas que le hacen preguntarse: ¿pero qué me habrán echao en el desyuno? Me entero por ABC de que la Generalidad valenciana ha cambiado la fecha de un examen de oposición por las creencias religiosas de una adventista. Parece ser que a la señora su religión le prohíbe trabajar en domingo, así que pidió que se cambiase la fecha por ella solita y así que lo ha hecho la Generalidad, con el consiguiente perjuicio para centenenares de opositores que ya tenían organizados sus planes con arreglo a la fecha de la primera convocatoria y su también consiguiente indignación, que me temo que no solo se deberá al asunto de los planes, ya que más de uno percibirá también la incongruencia y la estupidez de gobernar con estos criterios. No obstante y para mi asombro, si he de creer lo que cuenta ABC -y no hay la menor razón para no hacerlo- esta medida se ha tomado al amparo de una ley, os reproduzco el párrafo en que lo explica el periódico:

    Los magistrados aplican a este caso el artículo 12.3 de la Ley 24/1992 por la que se aprueba el Acuerdo de Cooperación del Estado con la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas, que prevé que los exámenes, oposiciones o pruebas selectivas convocadas para el ingreso en las Administraciones Públicas puedan ser señalados en una fecha alternativa para los fieles de dichas iglesias "cuando no haya causa motivada que lo impida".

    La preguna es: ¿de verdad la sensación de que los señores evangélicos pueden determinar las fechas para las oposiciones estatales no es suficiente motivación? Aunque me temo que lo que pasa es otra cosa: que esa ley, al menos en ese artículo, es una chapuza, una concesión excesiva a creencias particulares, y habría que cambiarla.  Cada vez me caben menos dudas: estamos en un país de gilipollas, gobernado por una letal mezcla de malvados y gilipollas y, por lo que cuenta esta noticia, regido por leyes gilipollas. Así nos va. Os voy a contar una pequeña anécdota que, aunque ya la he contado otras veces, ahora viene muy al caso. Cuando estaba en activo, vino un día la madre de un alumno a decirme que le cambiara cierta lectura, porque contravenía las creencias de la iglesia -iglesia que a mi juicio y al de gente más experta es una secta- a la que ella pertenecía. Le respondí que la lectura estaba  programada para todos los alumnos del curso (un 3º de ESO), que era muy adecuada para ese nivel, que no tenía nada indecente ni ofensivo y que no se podían hacer programaciones a la carta, así que el cambio no procedía. Reaccionó mal, e incluso llegó a denunciarme ante la inspección, la cual dictaminó a mi favor, con lo que no hubo cambio. Si un simple profesor de instituto pudo rechazar esta petición viciosa, no me creo eso de que la Generalidad valenciana no haya podido obrar igual, así que me quedo con la duda acerca de las razones de su lamentable error: molicie, ocultos amiguismos, incompetencia, pusilanimidad, ignorancia, desprecio por las leyes y la ciudadanía, fe ciega y aberrante en los derechos de las minorías... Cualquiera sabe si una de estas, todas u otras que quizás deberían aclarar.

    De cualquier modo, decisiones como la que la Generalidad valenciana ha tomado en este caso favorecen el lobbysmo y los privilegios a colectivos minoritarios pero bien organizados, males que hoy están haciendo mucho daño a nuestra sociedad y son el camino hacia el degobierno, aunque esto último, si se mira bien y dada la composición del Gobierno valenciano, para ellos debe de ser más motivo de gozo que de preocupación.


domingo, 22 de mayo de 2022

Cuando la educación solo tiene un poder preventivo

    Ha tenido estos días un gran eco en los medios un feísimo asunto de posible agresión sexual ocurrido en Burjasot, sobre el que, entre lo mucho publicado, destacaría un artículo de "El confidencial" en el que se reproducen los primeros testimonios de las víctimas, dos niñas de doce y trece años que acusan a cinco chicos de entre quince y diecisiete de haberlas violado. A pesar de lo tremendo de la imputación, los cinco acusados fueron puestos en libertad vigilada muy poco después de ser detenidos, en medio del alborozo de sus familares y allegados, según informaba Tele5. Esto no quiere decir que la investigación no siga adelante, sino que la juez que ha ordenado la medida cree que aún no procede el internamiento, entre otros motivos, por la existencia de unos wasaps que habrá que analizar y de contradicciones en las declaraciones de las dos niñas. Por lo que se va conociendo, sospecho que este va a resultar un caso polémico y complicado de juzgar y tiene importantes puntos en común con uno que también lo fue, el de la manada de Pamplona, tales como la actuación en grupo, la existencia de testimonios grabados y la cuestión que ya se está planteando de si hubo consentimiento o no. 

    En todo caso, esto ya pertenece a la evolución que el asunto tenga en el ámbito de la justicia y se irá desvelando con el tiempo. Lo que aquí quisiera tratar hoy tiene que ver con la faceta educativa. Si os vais a la noticia de "El Confidencial", encontraréis un breve vídeo con unas declaraciones de la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Gloria Calero, que fueron pronunciadas tras ser detenidos los acusados. Según narra el locutor, manifestó que no era posible que siguieran pasando (sic) agresiones sexuales y pidió una educación en valores. A continuación, ya vemos a la propia delegada diciendo esto: 

    ...donde los menores se eduquen en estos valores y no que la sexualidad, ahora mismo, muchos menores, por desgracia, se aprenden con la pornografía.

    Sin duda es muy importante que exista una buena educación sexual, pero creo que no deberíamos engañarnos con sus poderes. Las palabras de más arriba son las típicas dichas a bocajarro que tan a menudo se ven obligados a pronunciar los responsables políticos, y con ellas la señora Calero viene a manifestar su indignación por unos hechos abominables y sus deseos de que algún día, mediante la educación, esta lacra pueda erradicarse. Esto, de forma explícita; de forma implícita, aparece también una confianza un tanto excesiva en la educación, de la que parece esperar cosas que están fuera de su ámbito. 

    Vamos a situarnos por un momento en la perspectiva de la delegada del Gobierno, que parece dar por hecho que en Burjasot hubo efectivamente una agresión sexual cometida por cinco chicos que, aunque legalmente sean menores, ya no están en edad de chuparse el dedo, no nos dejemos engañar por el lenguaje. Si de verdad fue así, lamentablemente tengo que decir que, en contra de lo que ella piensa, solo con educación no se evitan este tipo de hechos, así que su declaración no tiene valor institucional ninguno y se queda en un mero desahogo personal, la formulación de un deseo que comparte con cualquier persona bienintencionada, formulación superflua en el contexto en que se produce. Se podrá argumentar que tampoco tiene importancia, porque este tipo de razonamientos son bastante inocuos, pero sucede que lo son menos de lo que parece, porque podrían inducirnos a hacernos una idea equivocada acerca del gravísimo problema de la delincuencia sexual juvenil. Podríamos, como ya he dicho antes, hacernos la falsa idea de que bastarían las vías educativas para resolverlo, cosa que no es cierta, o, por el contrario, pensar que los jóvenes que cometen delitos sexuales lo hacen porque han sido deficientemente educados, cosa que tampoco es cierta e incluso podría llevarnos a la aberrante conclusión de que son unos pobres infelices víctimas de la ignoracia. ¿Acaso es así? Me temo que no, me temo que son algo peor, como queda fácilmente demostrado por el hecho de que, conociendo el perfil social y educativo de los delincuentes concretos, se puede ver que se hallan en la misma situación que otros miles de jóvenes que sin embargo no cometen sus actos abominables. Y abominable es también, además de erróneo, volver la cara a los aspectos más duros de la cuestión, como la catadura personal de los violadores (quien comete un acto inicuo es un ser inicuo, aunque tenga diecisiete, quince o catorce años) y la inexcusable obligación de combatir sus fechorías con medidas que las penalicen, siempre desagadables, no solo con roussonianas consideraciones educativas que no incomoden a nuestras sensible conciencias. Jamás se resuelve un problema si no se diagnostica de forma realista y rara vez un problema grave se resuelve exclusivamente por vías amables. 

    Establecido esto, ¿cómo puede contribuir la educación a luchar contra la delicuencia sexual juvenil? De muchas maneras, pero habría que empezar diferenciando las distintas esferas de lo educativo. Si nos referimos al plano escolar, a este asunto me referí ya en mi artículo Violencia de género entre menores y educación, así que sintetizaré aquí lo que allí desarrollé un poco más por extenso: habría que hacer algo que ya se hace, es decir, implantar programas específicos en los centros escolares, siempre teniendo en cuenta que su eficacia se limita a la transmisión de información y modelos correctos, por lo que no conviene hacerse demasiadas ilusiones, ya que estos el alumno los recibe o los rechaza. Por supuesto, esto hay que hacerlo absteniéndose de la menor tentación adoctrinadora. Por otra parte, creo que la escuela podría hacer otra aportación más eficaz: enseñar que en la vida existen límites que hay que respetar, porque se da la circunstancia de que los jóvenes que cometen delitos sexuales son personas que desprecian los límites. Más provechosa, sin embargo, me parece que podría ser en este campo la aportación del plano familiar, pues es ahí donde aparecen los modelos de conducta y convivencia que producen mayor impronta en los jóvenes y, si no son de respeto y buen trato, los resultados pueden ser muy negativos. Queda así formulado un gran desafío, porque en el ámbito escolar es relativamente fácil llevar a cabo programas y estrategias en la dirección adecuada, pero ¿cómo hacer esto en el familiar, teniendo en cuenta que cada familia es un mundo y no todas son modélicas? Vuelvo al punto del que partí: la arcádica solución de la educación en valores ni es fácil ni es la varita mágica.  

    En el asunto de Burjasot, ha sido crucial un factor que caería dentro del marco de la educación familiar y que demuestra hasta qué punto nuestra propia sociedad ha sido la que ha dificultado enormemente ella solita el control en este ámbito: los móviles. La desastrosa relación con sus "amigos" de Burjasot la establecieron las niñas a través de sus móviles en una plataforma llamada Instagram -que me alegro de desconocer, no lo oculto-: reflexiónese sobre el uso que unos y otras hicieron de ella. Dados los resultados, está claro que este instrumento estaba muy por encima del control de todos los implicados. Y, si volvemos sobre las declaraciones de la señora Calero, menciona allí un problema que me parece tan inquietante como a ella: el excesivo uso que nuestros jóvenes (e incluso niños) hacen de la pornografía y los deplorables modelos de relación sexual que transmite. Nuevamente habré de señalar que a la pornografía acceden a través de móviles u ordenadores y tendré que repetir que el control de este acceso recae sobre el ámbito familiar. 

    El juez Emilio Calatayud, que de delincuencia juvenil algo sabe, suele llamar la atención sobre los peligros que los móviles encierran para nuestros jóvenes. Coincido con él en esta preocupación, como coincido con él en escandalizarme de las tempranas edades a las que en nuestro país se compran móviles a los niños (¡con ocho años y hasta con seis!) y en el momento que ambos creemos que debería ser el adecuado para que una persona tuviera un móvil: cuando pudiera pagar de su bolsillo el aparato y los recibos. Un móvil abre muchísimas puertas; bastantes de ellas son solo para adultos y no pocas resultan peligrosas, basta con ver la frecuencia con que aparecen en noticias de acoso escolar o de agresión sexual. ¿Cómo hemos llegado al punto de ponerlos en manos de mocosos? Ver pornografía es mala educación, pero buscarse amistades inconvenientes también lo es: ¿cómo se educa contra eso? Habría que empezar por controlar mucho, o incluso por no comprarles móviles a quienes no pueden costeárselos. Controlar, negar caprichos... Esas cosas aquí se nos dan fatal, pero, eso sí: nos pasamos el día hablando de educar. 

    

miércoles, 11 de mayo de 2022

¿Por qué nos quieren embutir en la cabeza lo de que gobierne la lista más votada?

     Cuando hace no muchos días Alberto Núñez Feijoo advinó al mundo como la gran esperanza pepera que va a sacar a España de la infelice situación que atraviesa, una de las cosas que manifestó con más contundencia fue su disposición a que gobernase la lista más votada tras las elecciones que se celebraren. Esta fiebre también la padece Sánchez y no es ninguna novedad, ya que a lo largo de los años han sido muchas las ocasiones en que distintos líderes políticos, ante la perspectiva de unas elecciones cercanas, han formulado esta propuesta. Sorprende, sin embargo, que el señor Feijoo se descuelgue con ella precisamente ahora, ya que eso ya lo tenemos en España, pues en las elecciones de 2019 la lista más votada (120 escaños) fue la del partido que hoy gobierna, es decir, el PSOE, así que, si ya tiene lo que persigue, ¿por qué pretende Núñez Feijoo desalojar a Sánchez de La Moncloa? Misterios por resolver, pero hoy he visto en un telediario una de esas noticias breves que ponen como quien no quiere la cosa en la que se afirmaba que, según una encuesta, un alto porcentaje de la ciudadanía (más de un sesenta o un setenta por cien) es partidario de eso, o sea, de que gobierne la lista más votada: ay, ay, ay...: ya nos quieren meter en la cabeza que eso no solo es que sea buenísimo, sino que además lo estamos pidiendo a gritos nosotros mismos, mala cosa.

    Como bastantes comentaristas de los que se han pronunciado, soy y he sido siempre contrario a esta imposición por principio de la lista más votada, pues, en contra de lo que demagógicamente sostienen los defensores de la idea, pienso que ni es lo más democrático ni representa el sentir popular y que además bloquea algo tan legítimo como las mayorías alcanzadas por pactos entre afines. Pongamos un sencillísimo ejemplo a base de dos preguntas muy realistas, proyectadas hacia las próximas elecciones generales (para las que, como mucho, queda año y medio) y recordando que nuestro Parlamento cuenta con 350 escaños:

    1. Si el PSOE obtiene 139 diputados, el PP consigue 130 y Vox logra 50, ¿va a seguir don Alberto Núñez Feijoo defendiendo que gobierne la lista más votada?

    2.- Si el PP obtiene 139 diputados, el PSOE consigue 130, Podemos logra 31 y entre ERC, el PNV, Bildu, Compromís y Junts suman 25, ¿va a seguir don Pedro Sánchez defendiendo que gobierne la lista más votada?

    Responda cada cual lo que le parezca e incluso entreténgase con el jueguecito especulativo que puede practicarse con estas preguntas. Por lo que a mí respecta, lo tengo muy claro: la respuesta sería NO en ambos casos y nos íbamos a echar unas buenas risas viendo a don Alberto o a don Pedro inventar trolas y excusas cuando se les preguntase acerca del cambio de postura. ¿Que por qué lo tengo tan claro? Muy sencillo: porque, como ya he dicho, existen precedentes. Esos políticos que alguna vez defendieron que gobernase la lista más votada lo hicieron siempre ocultando intereses particulares bajo pomposas proclamas demagógicas y, si se dio la circunstancia -que más de una vez se ha dado- de que les convenía olvidar su propuesta, lo hicieron todos sin vacilar.

    Siempre que este canto de sirena ha llegado entre procelosas brumas a nuestros oídos, insisto, ha sido ocultando intereses inconfesados o incluso inconfesables: ¿cuáles serán esta vez?

miércoles, 4 de mayo de 2022

¡Un lobo en Tres Cantos!

     Vuestro amigo el guachimán, desde que la edad y los achaques le han apartado de prácticas deportivas como el fútbol, correr o el ciclismo, se consuela dando largos paseos urbanos o campestres. Para estos últimos, mi zona preferida es un paraje llamado Valdeloshielos, porque, a pie, lo tengo a diez minutos de mi casa. Allá por 2010, este espacio se hizo famoso porque el PP de Esperanza Aguirre, con el apoyo del PSOE de Jaime Lissavetzky, pretendió construir en él no uno, sino dos campos de golf, poniendo como excusa una futurible candidatura de Tres Cantos para celebrar la Ryder Cup y argumentando que se trataba de una zona de un valor ecológico y medioambiental muy pobre. La fuerte contestación de diversos sectores vecinales, ecologistas y políticos (en la que me honré en poner mi granito de arena) logró detener lo que no era sino una más de las múltiples operaciones especulativas de aquella época; se dio incluso la circunstancia de que, mientras Lissavetzky, entonces secretario de Estado para el Deporte con el Gobierno de Zapatero, la apoyaba, el PSOE de Tres Cantos hacía campaña contra ella, cosas de la política.

    Valdeloshielos es un paraje campestre tal vez no maravilloso, pero sí muy bonito, y en primavera, cuando florecen los espinos, las encinas, los cantuesos, las amapolas y las hierbas del campo y su no pequeña diversidad botánica, está espectacular. ¡Qué decir de la fauna! Hoy he visto una bandada de al menos cuarenta tordos, y también dos milanos, y he oído cantar al cuco, por no hablar de la presencia de otras especies más corrientes. Hay, por supuesto, conejos a carretadas.  

    Andando por sus caminos he tenido encuentros muy singulares. Hará un par de años, oí un rumor por unos matorrales que tenía a pocos metros y al momento salió de detrás pegando botes torpemente un buitre leonado, que levantó el vuelo con dificultad y se marchó, ¡vaya pajarraco!, no sé a qué diablos habría aterrizado por allí. Hace un mes, al coronar una loma, de una chaparra que había al otro lado, saltó un corzo, que se puso a doscientos o trescientos metros en un suspiro. El año pasado por estas fechas, cuando bajaba por uno de los viales más anchos, se me cruzó un lagarto ocelado de treinta centímetros o más, con ese verde claro tan precioso que tienen, estos bichos ya no son fáciles de ver, no creáis.  

    Pero lo que no me habría esperado jamás es lo de hoy, porque hoy me ha pasado lo que a Caperucita: iba por el bosque y me he encontrado con el lobo. ¡Un lobo!, a un cuarto de hora andando de Tres Cantos y a quince o veinte kilómetros de Madrid. Iba por una zona arbolada no muy espesa, por una senda estrecha y, al doblar un recodo, lo he visto, a unos cincuenta metros, de grupa. Tenía un color pardo claro y era más o menos como un pastor alemán joven; al principio, he dudado, porque no sabía si era un perro o un lobo, pero lo que me ha extrañado es no ver a nadie por allí, porque los perros con que me cruzo por esa zona suelen ir con sus amos, sin embargo, cuando me he acercado más, se ha dado la vuelta (supongo que por haberme oído) y me ha visto, he salido de dudas, porque en ese momento ha salido disparado, cosa que no ha hecho jamás ninguno de los perros solos o acompañados con los que me he topado, pero sí todos los animales salvajes, tanto los que he mencionado más arriba como otros con que me he cruzado en otros lugares, que han sido dos ciervos, un zorro y dos o tres corzos. Parecía un lobo y lo era, porque ha huido a toda prisa, la reacción natural de todos los animales salvajes cuando ven a un ser humano. Se me ocurren muchas preguntas: ¿estaba solo? ¿Cómo había llegado hasta allí, perdido o con una manada? ¿De dónde venía? ¿Había bajado de la sierra de Guadarrama, donde dicen que los hay, atravesando por esos campos? ¿O salía de la finca de Tres Cantos, que está al lado de Valdeloshielos? Ahí, con toda seguridad, hay jabalíes, porque yo mismo he visto sus rastros. Parece ser que la finca es su hábitat, pero por las noches cruzan el cercado y salen a sus correrías al otro lado.

    Con todo ese reparto, esta claro que Valdeloshielos es un espacio de un valor natural respetable. Voy a terminar subiendo aquí unas fotos que tengo, que os ayudarán a salir de dudas, si es que las teníais.



Por este sotillo he visto al lobo




Mi amiga la mariposa




Mi amigo el cantueso y sus vecinas

domingo, 1 de mayo de 2022

Manifiesto contra la LOMLOE

     A través de un amigo, me ha llegado noticia de que se ha publicado un manifiesto en change.org en defensa de la enseñanza como bien público y contra la LOMLOE. Comparto plenamente las reclamaciones que presenta, así que ya lo he firmado. Os incluyo aquí un enlace que conduce a la página en que podréis leer el manifiesto, ver la lista de personalidades de la cultura que lo avalan y firmarlo:

FIRMAR EL MANIFIESTO AQUÍ

    Hay también información en los medios de comunicación, por ejemplo, en ABC. Muchas gracias a todos.