lunes, 27 de junio de 2022

Las cuatro ces (educativas) de La Caixa.

   Lleva una semana o quizás algo más dando vueltas por los medios una campaña de la Fundación "La Caixa" que tiene por título Las 4C para la educación del futuro, las cuales son estas: creatividad, criterio, comunicación y colaboración. Lo primero que se le ocurre a este guachimán es que, tratándose de educación  y de ces, La Caixa ha perdido una gran oportunidad de poner una quinta, la de "conocimiento", que yo juzgo imprescindible y la principal, y me quedo con la duda de si la bancaria fundación la da por supuesta o por cosa del pasado, como sin duda hace la LOMLOE, ley que rige hoy el rumbo de la educación en España. En realidad, la duda de que hablo no es tal, porque, conociendo muy bien la trayectoria de los bancos que se meten en aventuras educativas, sé de antemano que sus propuestas minimizan siempre el conocimiento -aunque en el reportaje que enlazo dejen caer por algún sitio que no es así-, convicción que se confirma cuando me pongo a explorar lo que ahora nos propone la entidad catalana. 

    Y lo primero que encuentro es ese pretencioso vídeo en el que, a los 24 segundos, la señora que figura como profesora ya ha soltado una monumental mentira: que los niños se han pasado alguna vez ocho horas metidos en la escuela, un auténtico clásico de los que quieren demonizarla bajo la falsedad de que es una especie de cárcel, justo lo que se hace en el vídeo. Lo máximo que se pasa un niño o un adolescente en actividades escolares son seis horas, en las que incluyo los recreos; para llegar a las ocho, hay que sumar las de comedor -que ni son de estudio ni tienen todos los centros-, no tergiversemos. A continuación dice: 

Nos costó mucho aprender que entender las cosas era mucho mejor que memorizarlas.

    ¡No podía faltar, el estacazo a la memoria, el clásico de los clásicos del pedagogismo! Parece ser que lo que no entenderán nunca es que solo a base de atesorar concimiento ayudados por la memoria podemos llegar a entender las cosas; parece ser que lo que no entenderán nunca es que basta con su jactancioso desprecio de la memoria para que delaten su absoluta ignorancia sobre lo que es educar.

    Ya solo con esto, la farsa de las cuatro ces queda desenmascarada, pero, si nos molestamos en buscar un poco más, toparemos de nuevo con la típica verborrea resultona pero a la vez vacía de la jerga pedagogista. Deduzco que el proyecto se concreta en una entidad llamada EduCaixa, cuyo actual empeño es la formación de "worldshakers", personas que se caracterizan por tener "iniciativa, liderazgo, curiosidad e inconformismo". "Una voz interna les empuja a cuestionarse el mundo en que viven y EduCaixa busca darles el empujón que necesitan". ¿Psicodelia o esoterismo de feria? O mirad este objetivo: "Generación y transferecia de evidencias: evaluar iniciativas en el ámbito educativo para elaborar evidencias. Y que esas evidencias se conviertan en la base del cambio".  Todo palabrería pringosa, ya digo, la cortina de humo que encubre un espectacular vacío, ya desde esa petulancia del palabro "worldshakers", el ridículo recurso de los que embuten en su cháchara algún término en inglés para hacerse los interesantes. La prueba definitiva la he obtenido entrando en EduCaixa para explorar las experiencia, vídeos, propuestas, ponencias y demás cosas que hay ahí: puedo aseguraros que nada de lo que he visto era para tanto bombo. 

    Desde que empecé a desconfiar de PISA -lo que no significa que condene este programa-, me he preguntado qué pinta una entidad de naturaleza económica como la OCDE enredando en la educación. Recuerdo que hace unos años, en el lamentable periodo de Montserrat Gomendio, le dio por unirse a la fiesta al BBVA, y aún podréis encontrar fotos de Francisco González -nada menos, con lo que salió luego- con ella o con Ángel Gurría. Luego está la fundación educativa del Santander, y ahora, La Caixa, más las que haya por ahí: todas con un denominador común: sus planteamientos coinciden sospechosamente con los del progesismo pedagogista que ha hundido la enseñanza española. ¿Qué pinta tanto banco metido en la educación? ¿Qué altruistas objetivos los atraen hacla ella?

    Que ahora La Caixa se monte una campañita 4C hasta con anuncios a toda página en los priódicos en papel, campañita con los mimbres que os he presentado, me deja un poco perplejo, sobre todo, teniendo en cuenta que la cuestión palpitante hoy en día en nuestra educación es el muy fundado temor de que la LOMLOE despeñe por el barranco de la ignorancia a cuantas generaciones la acaben padeciendo. No he encontrado en las idílicas páginas de 4C ni de EduCaixa nada que denote preocupación por esto, sino más bien todo lo contrario. Otra cuestión palpitante en nuestra educación de hoy es la persecución que la lengua española está sufriendo en Cataluña, Valencia y Baleares: ¿tiene alguna inquietud acerca de esto La Caixa, un banco catalán que trasladó su sede a Valencia a causa de un intento segregacionista promovido por los nacionalistas catalanes juramentados contra el español? Tampoco he visto nada en 4C ni en EduCaixa, así que no me fío nada del futuro educativo que pueda salir de estas propuestas. 

12 comentarios:

  1. De La Caixa; piensa mal y acertarás. Nada que no sea la más cuca y desvergonzada promoción de la idiocia para la transformación en plebe servil de la gente se puede esperar. A ellos y sus familias no les ha de alcanzar. Y siempre con objetivos " sociales", como cuando sostienen a Puigdemont económicamente, secreto a voces por aquí, y mamonean con el PPSOE

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Elemental. En el establishment de nuestros días los poderes económicos están muy bien integrados con todo el arco político que ha ostentado el poder en los últimos 40 años: PP, PSOE y nacionalistas y, en el reparto de tareas, el pastel educativo se ha dividido de esta manera: el PSOE ha puesto las reglas con amplias concesiones al nacionalismo, el PP ha hecho de fiel mayordomo y los poderes económicos y culturales han montado vistosos escenarios ad hoc. Y los parásitos tan contentos y el poder igualador de la educación convertido en papel higiénico.

      Eliminar
  2. Yo también le he dedicado un rejonazo a la labor de la Caixa en materia de enseñanza en un grupo de Facebook autodenominado "Premios al mayor disparate educativo".
    Hoy las ciencias intoxican que es una barbaridad.
    La Caixa obtiene importantes exenciones fiscales a través de su obra social. Y una de las actividades en las que más hincapié hace es la educación.
    De hecho, su fundación lleva a cabo numerosos proyectos, todos ellos en la línea de la "innovación educativa".
    Están en línea con las pedagogías blandas y analfabetizantes, pseudomodernas y olé. Aquí vemos más gilipolleces sublimadas a través del mantra de "la ciencia". Como si fuera el ya olvidado doctor Simón diciendo paridas y mentiras.
    Y así, con estas naderías piensan seguir forrándose y ejercer como grupo de presión en el mundo educativo.
    Yo voto por que les quiten la exención fiscal de la obra social dedicada a enseñanza. Y si quieren ayudar, que financien guarderías gratuitas para familias con pocos recursos, comedores escolares, geriátricos o den dinero para la investigación científica. Pero que dejen en paz al mundo de la educación, que ya tiene muchos parásitos, predadores y animales tóxicos.
    https://www.elespanol.com/.../evidenc.../678182412_0.html...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mariano, ¿tú te crees que con esas cosas para pobres que propones se podría hacer un publireportaje tan fashion y tan chulísimo como el de 4C? Además, ¿dónde quedaba la quimera de hacer a todos los niños unos genios solo con que La Caixa les dé el empujón que necesitan? La verdad es que con esa frasecita del empujón se han retratado; ya solo la redacción revela que esto está hecho en cuatro patadas.

      Eliminar
  3. Otro comentario a las paridas educativas de esta siniestra fundación:
    ¿No saben hacer otra cosa con la enseñanza los de la Fundación la Caixa que seguir narcotizados en las ñoñerías cursis e inanes habituales?¿No saben hacer otra cosa con la enseñanza los de la Fundación la Caixa que seguir narcotizados en las ñoñerías cursis e inanes habituales?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es que esas son las ñoñerías de los que mandan, ya tú sabes, y a ver con quién se va a alinear La Caixa.

      Eliminar
  4. Educaixa no para. Está activísima. La parida que tú mencionas no la conocía. El problema es que esta gente influye mucho, paga a pseudoexpertos e intoxica con la mercancía averiada de la innovación educativa.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. De ahí mis sospechas hacia la omniprsencia de las fundaciones bancarias en la educación de hoy. Tú sabes que hay quienes sostienen que la pobreza de la educación por competencias tan fomentada hoy por muchos gobiernos en el mundo no es ni una casualidad ni un error, sino un proyecto muy meditado para proporcionar a esa mayoría de jóvenes y niños que solo pueden permitirse la educación gratuita garantizada por los estados una formación muy limitada que los mantenga toda la vida como una masa conformista y de formación muy justita, lo que garantizaría una amplia y permanente cantera de mano de obra barata. ¿Acaso es que los poderes económicos se apuntan a este programa? Dan ganas de hacerse conspiranoico.

      Eliminar
    2. Totalmente. Es ingeniería social pura y dura. Incomprensible que la llamada izquierda apoye una política tan clasista y que priva a los estudiantes de origen humilde de la famosa escalera social. La gente que puede pagar otra enseñanza tendrá una formación mejor, al margen de la basura de la escuela inclusiva, comprensiva, competencial, 2.0. y chiripitifláutica.

      Eliminar
    3. Y ya el remate es lo que hacen muchos implantadores de ofertas educativas vomitivas: imponerlas a la sociedad pero no llevar a sus hijos a centros donde se imparten. Ejemplos: esos separatistas que no llevan a sus hijos a los centros destrozados por sus inmersiones lingüísticas o tantos y tantos socialistas defensores o implantadores de logses y lomces que llevan a sus hijos a centros privados. Indignantes son los casos de las señoras Celaa y Alegría.

      Eliminar
    4. Esa desvergüenza, que algunos llaman hiprogresía, es ya un clásico. Desde la aprobación de la LOGSE hasta la fecha casi todos los perpetradores de disparates educativos, como la siniestra inmersión lingüística de los catanazis, llevan a sus hijos a colegios e institutos donde no se imparten las enseñanzas basurescas con las que ellos castigan a la población en general. Dan ejemplo de la decadencia moral de una clase política profundamente inmoral.

      Eliminar
    5. Y basuresca en algunos casos, como estos de los que hablamos.

      Eliminar