Libros que he publicado

-2028. ¿Cómo será la Tercera República? -LA ESCUELA INSUSTANCIAL. Sobre la urgente necesidad de derogar la LOMLOE. -EL CAZADOR EMBOSCADO. Novela. ¿Es posible reinsertar a un violador asesino? -EL VIENTO DEL OLVIDO. Una historia real sobre dos asesinados en la retaguardia republicana. -JUNTA FINAL. Un relato breve que disecciona el mercadeo de las juntas de evaluación (ACCESO GRATUITO EN LA COLUMNA DE LA DERECHA). -CRÓNICAS DE LAS TINIEBLAS. Tres novelas breves de terror. -LO QUE ESTAMOS CONSTRUYENDO. Conflictividad, vaciado de contenidos y otros males de la enseñanza actual. -EL MOLINO DE LA BARBOLLA. Novela juvenil. Una historia de terror en un marco rural. -LA REPÚBLICA MEJOR. Para que no olvidemos a los cientos de jóvenes a los que destrozó la mili. -EL ÁNGULO OSCURO. Novela juvenil. Dos chicos investigan la muerte de una compañera de instituto. PULSANDO LAS CUBIERTAS (en la columna de la derecha), se accede a información más amplia. Si os interesan, mandadme un correo a esta dirección:
repmejor@gmail.com

Tenéis información de los precios aquí:

jueves, 30 de julio de 2020

La AIReF pide sensatez con el AVE

    Constituye una gran noticia que la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) haya pedido al Gobierno que replantee las inversiones aún pendientes en el AVE por la manifiesta infrautilización de la mayoría de las líneas que ya funcionan. ¿Conocéis un país que se fue a la ruina por la corrupción de sus políticos, la locura del ladrillazo, el choriceo bancario y los gastos megalómanos (motivados en general por un electoralismo demente con cargo al erario público) en polideportivos que no se usaban, fiestas de poblachones animadas por estrellas de fama mundial, autopistas por las que no rodaban coches, aeropuertos en los que no aterrizaban aviones y trenes que circulaban casi vacíos a 300 kilómetros por hora? Que aquello era una locura que nos acabaría llevando al desastre lo pensaron muchos, entre ellos, vuestro amigo el guachimán. El 8 de mayo de 2012, en el artículo titulado "Algunos datos para la reflexión acerca de nuestros políticos", decía esto:
    El caprichito del AVE: 50.000 millones de euros.
   Supongo que habréis visto el espectáculo, ¿no? El alcalde de Barcelona descubre que el AVE es caro cuando Cataluña ya lo tiene y lo quiere Extremadura y el presidente extremeño le responde con aquello de si tens cullons : esperpento en estado puro a cargo de dos políticos de muy altas responsabilidades. Resulta cómico que ahora, después de haber dilapidado en alta velocidad lo que nadie para tener muchos más kilómetros que países muchísimo más grandes (y todo, por puro electoralismo), nuestros políticos descubran que esto era un despilfarro. Pues sí, lo era, y muchos creemos que ha tenido bastante que ver en el desastre al que hemos llegado. Aquí tenéis datos:
   AVE 1: http://www.nabarralde.com/es/munduan/4944-ave-la-ruina-del-estado
   AVE 2: http://www.sintetia.com/analisis/el-ave-una-verdad-realmente-incomoda
   AVE 3: http://www.sintetia.com/analisis/el-ave-una-verdad-realmente-incomoda

     Y el 18 de julio del mismo año, en otro que se titulaba "Tristes ironías", decía esto otro:
     4.- El Rey intenta promocionar el AVE español en Rusia. Gran idea esta de rentabilizar el AVE, dado lo caro que nos ha salido el juguetito a los españoles. La línea que más interesa a los rusos es la Moscú (10.562.099 habitantes) - San Petersburgo (4.600.310 habitantes), que distan 664 kilómetros y son los motores económicos de un país que multiplica nuestra superficie casi por 34. Así sí tiene sentido la carísima alta velocidad. ¿Cómo se come que aquí tengamos siete líneas de AVE, de las que solo una es medio rentable? Quiero decir económicamente, claro, porque, políticamente, bien que las han rentabilizado unos cuantos en beneficio propio para ganar elecciones nacionales y autonómicas.
    Está clarísimo que, si estas cosas las sabíamos hasta los guachimanes, por fuerza tenían que ser del conocimiento de nuestros gobernantes y de toda institución responsable de controlar gastos y políticas: ¿por qué no hicieron nada? ¿Por qué no detuvieron la orgía de despilfarro a que durante décadas se lanzaron los gobiernos de todo nivel? Quizás habrían evitado el desastre que en efecto nos cayó encima. Me produce gran satisfacción que la AIReF diga cosas como esta:
    Buena parte de este problema se debe a que las sucesivas Administraciones que emplearon estos fondos no priorizaron ni criterios de viabilidad, ni estudios de coste y beneficios rigurosos ni de transparencia.
     O esta esta otra:
     Hay que separar a quien evalúa las inversiones y a quien invierte.
     ¡Qué sensatez! La lástima es que la satisfacción que me produce se convierte en decepción al considerar que llega con muchos años de retraso. Y aún queda una incógnita: ¿se le hará caso a la AIReF? Porque, dado que los males siempre se pueden empeorar, bien pudiera ser que a la decepción de ver que el aviso llega tarde para evitar errores ya cometidos tengamos que unir el estupor de contemplar que nuestros gobernantes de hoy, aun contando con este aviso y la experiencia constatada de esos errores, sigan la estela de irresponsabilidad de nuestros gobernantes de hace años y continúen dilapidando el dinero público en despilfarros tan onerosos como inútiles. ¿Qué harán?
      

martes, 28 de julio de 2020

El presidente del Consejo Escolar del Estado y las tres vías para la enseñanza secundaria

    Publica hoy "El País" un artículo en torno a ciertas consideraciones de Enrique Roca, presidente del Consejo Escolar del Estado, las cuales se sustancian en tres propuestas: reducir al máximo la repetición de curso, suprimir el título de ESO y abrir una vía alternativa al bachillerato y la FP, es decir, elevar a tres las actuales dos vías educativas que se ofrecen tras acabar la ESO. 
      En lo referido al tan traído y llevado asunto de la repetición, el señor Roca recurre al tradicional procedimiento de comparar nuestros niveles con los de otros países, el cual tiene escasa consistencia, pero mis razones contra este y otros argumentos las expuse en el artículo que escribí hace no mucho sobre este asunto, y allí las podréis ver los que queráis. En cuanto a las propuestas relativas a la titulación y las vías alternativas, quiero deciros que me siento muy dichoso de que tan alto representante educativo aborde estos temas, pues los considero importantísimos, tanto que constituyen lo esencial de mi artículo Por una seria modificación de la Enseñanza Primaria, de hace algo más de un año, en el cual expuse una propuesta sobre la estructura de nuestro sistema educativo que concedía gran peso precisamente a esos dos capítulos, tan mejorables en su actual estado, y en ella abogaba por la implantación de tres vías: Bachillerato, FP y otra a la que denominaba Educación Secundaria Básica, pues a mi parecer la elección debe hacerse ya al acabar la primaria, que considero que debe durar hasta los catorce años.
       Por tanto, también representa para mí un gran motivo de satisfacción que el señor Roca se ponga de mi lado y proponga un sistema de tres vías, porque esto supondría un cambio crucial, ya que terminaría por fin con muchos problemas graves de nuestro sistema: la inapropiada división de sus etapas, el café para todos, la falta de ofertas válidas para los alumnos que -por lo que sea- suspenden o la endémica infravaloración de la FP, salvo para lo que hoy son los ciclos de grado superior. Y es que hay que decirle a don Enrique Roca que la LOGSE y sus descendientes no han sido tan buenas como él parece creer, como hay que señalar una vez más y las que haga falta que la creación de una tercera vía es una propuesta ya vieja: al menos en 2010, el Manifiesto de Maestros y Profesores que impulsamos desde Deseducativos ya la puso sobre el tapete y lo que vuestro amigo el guachimán hizo el pasado julio fue elaborar un desarrollo y unas concreciones del modelo que aquel documento proponía.
      Así pues, el señor Roca hace una propuesta que creo que es muy buena y que traería muchos beneficios, pero el problema es que la formula incluida en un paquete que la estropea. Aparte de su inadecuado enfoque de las repeticiones de curso, que se entienden mal si no se abordan desde el conocimiento de cómo son y lo que hacen la mayoría de los alumnos que repiten y desde la asunción de que nuestra enseñanza padece el mal del aprobado regalado, comete el error -de gran calibre- de proponer la supresión de los títulos. Al contrario de lo que él afirma, estos no son algo así como el objetivo un tanto vacío de una etapa educativa, sino la constatación oficial de que quien los posee está capacitado para acceder a etapas superiores en virtud de ciertos conocimientos demostrados. Es decir, el título no es solo el papelito que colgamos en la pared o la llave que nos abre la puerta para ascender en nuestros estudios -que también-, sino sobre todo la certificación de que poseemos unas capacitaciones y unos conocimientos que dan viabilidad y motivación a ese ascenso. Visto así, la importancia del título procede ante todo de esos conocimientos y capacitaciones que acredita, y eso es algo de mucha sustancia. Para obtenerlo, los alumnos se han visto obligados a estudiar, aprender y mejorar. Como señalo en mi artículo sobre la primaria, uno de los grandes problemas de nuestro sistema es que flojea en la incentivación hacia el estudio y en la presentación al alumno de retos que deberá superar si quiere obtener algo que le interesa. Si quitamos los títulos, arrebataremos a nuestros jóvenes esas metas que les obligan a esforzarse para mejorar, por eso una de las cosas que hago en mi propuesta es sugerir que se refuercen y clarifiquen.

martes, 21 de julio de 2020

Juan Marsé y Francisco Rodríguez Adrados: adiós a un gran novelista y un gran humanista

    El pasado 18 de julio falleció Juan Marsé y hoy, día 20, ha muerto Francisco Rodríguez Adrados, o sea, que en solo dos días nos han abandonado un gran novelista y un gran humanista, la vida tiene estas cosas. De cada uno de ellos tengo mi recuerdo personal. 
    Lo primero que leí de Juan Marsé fueron unos artículos que publicaba en la revista "Por Favor", allá por mediados de los años 70, que consistían en unos retratos literarios de personajes del momento tomando como punto de partida una fotografía que figuraba al lado. Estaban, en general, en la línea de crítica contra el decadente franquismo que dominaba la revista. Más tarde leí Si te dicen que caí, una novela gris y melancólica, que mezcla perdedores, polis y barriobajeros en la Barcelona de la posguerra y que tiene un interesante planteamiento formal. Años después leí El embrujo de Shangai, en la que aparecen, mezcladas con otras, claves de la narrativa de Marsé que ya estaban en Si te dicen que caí. Y ahora, confesaré un pecado: no he leído Últimas tardes con Teresa, a pesar de haber hecho la intención varias veces, pero no tardaré en redimirme. Pero a Marsé no lo aprecio solo como al gran escritor que fue, sino también por otros detalles, como esa obstinación en no claudicar a la conveniencia ni a la sumisión, que le llevó a episodios como la polémica que protagonizó en el Planeta de 2005, en la que no pueden omitirse ciertas contradicciones por su parte, pero que dejó esta frase genial, dicha a no sé quién, porque ahora cito de memoria: "No confunda usted la literatura con el mundo literario". Otra cosa muy de agradecer: era un firme antinacionalista.
    En cuanto a Francisco Rodríguez Adrados, es obligatorio empezar diciendo que fue una figura colosal dentro del mundo de las humanidades, podéis verlo aquí y en el enlace de arriba. También es de mediados de los 70, de cuando estaba en la universidad, mi primer recuerdo de él, porque lo que llamábamos "el Adrados", es decir, su monumental Lingüística estructural en dos tomos publicada por la editorial Gredos en 1974, era una de nuestras principales obras de referencia. Adrados es un sabio, un modelo de rigor, conocimiento y creación. Andando el tiempo, me sentí unido a él por otra razón: la militancia en la defensa de una educación que merezca tal nombre. Quienes me conozcáis o leáis este blog sabréis que este es en mí un gran empeño, por lo que a Rodríguez Adrados no puedo tenerlo sino como un modelo y un gran referente. De lo mucho que escribió en los medios informativos, de obras como Humanidades y enseñanza (Taurus, 2002) y de otras que aparecen en los enlaces, puede deducirse una cosa: que su compromiso por una enseñanza digna fue no solo intenso, sino muy prolongado en el tiempo, de tal manera que con él se da una curiosa particularidad: estaba ya señalando las meteduras de pata que se iban a cometer en la ley educativa de 1970 y seguía estando con las de la LOGSE o las de hace nada: lo que ya he dicho, un coloso.
            Descansen en paz estos dos grandes personajes de nuestra cultura.  

lunes, 20 de julio de 2020

Una propuesta seria para acabar con la plaga de los okupas

    En los últimos días, se está produciendo una proliferación de noticias relativas a okupaciones de viviendas, bloques enteros o incluso naves industriales, como ha ocurrido hace poco en Fuenlabrada, un asunto a la vez grave y esperpéntico. Sabéis que de siempre me ha preocupado este problema (1), una auténtica vergüenza nacional que dura ya décadas y pone en duda que en España exista una verdadera tutela legal, pues no la han tenido las decenas de miles de personas honradas a las que les han arrebatado sus viviendas con una sencillez escalofriante, las cuales, aún por encima de esto, han padecido el escarnio de ver que nuestras leyes pasaban a tratarlas a ellas como criminales y a los ladrones de sus casas (no otra cosa que un ladrón es un okupa) como sujetos de unos derechos escrupulosamente protegidos. Produce estupor descubrir esta aberración cuando uno se informa o, peor aún, es víctima de una okupación, así que no extraña que, en los últimos tiempos, en los que bastantes de estas víctimas son extranjeras, estas no den crédito a cómo en este país se hace frente a su problema, a la perversión del concepto de derecho que aquí se ha impuesto en esta materia, aunque quizás esto acabe teniendo un lado bueno: que el desprestigio para España que este disparate está suponiendo empuje por fin a implantar soluciones auténticas y eficaces a unas autoridades que llevan décadas permitiendo que a miles de infortunados se les deje en la calle, se les despoje de sus casas y se les roben sus bienes, y, por si esto fuera poco, poniendo la ley del lado de los ladrones. 
    Ayer publicaba "El Mundo" un extenso reportaje dando cuenta de unos cuantos casos sangrantes, en el cual una afectada señalaba que en los últimos diez años ha habido oficialmente 86.953 denuncias y que podemos llegar en 2020 a los 130.000 casos. De ese artículo saco estas palabras, que ilustran lo dicho:
     La escalada en España hay que medirla en el número de ocupaciones ilegales desde hace 10 años. Según la información del Ministerio del Interior, en 2010 había 2.207. En 2011, 3.849. En 2012, 6.233. En 2013, 7.739. En 2014, 10.084. En 2015, 10.376. En 2016, 9.998. En 2017, 10.619. En 2018, 12.214. En 2019, 14.394. En 2020, las cifras serán mayores. Mucho mayores. Lo denuncia la empresa Desokupa (2): "El aumento es del 300% con respecto a antes del confinamiento. No damos abasto".
    De entrada me llama la atención una cosa: que, en un artículo inequívocamente contrario a las okupaciones, se hable de "ocupaciones ilegales", como si pudiera haberlas legales: okupar una casa es apropiarse de un bien (y muy caro) que no te pertenece, y eso nunca puede ser legal. Quizás un importante elemento del problema sea este: que los españoles, después de años de verborrea y demagogia socializante, ya tengamos embutidas en nuestro subconsciente como verdades una serie de mentiras con las que algunos disfrazan sus desmanes. Como para tantas otras cosas, el problema podría resolverse promulgando unas leyes sensatas que acabasen con esta monstruosidad, lo que equivale a decir que es un problema de raíces políticas, porque las leyes las hacen en el Parlamento los políticos que votamos, y a este respecto es necesario repetir que el problema de las ocupaciones es viejísimo, quien se moleste en buscar verá que ya existía al menos en los años 80, lo que me lleva a reproducir otra cita del artículo de "El Mundo":
    El propio presidente socialista Emiliano García Page exige "dureza y control con los okupas" al Gobierno de Pedro Sánchez. Ciudadanos acaba de presentar un proyecto de ley para agilizar la expulsión. El PP apoya una iniciativa legal que permita desalojar en 48 horas... Vox -siempre a la caza de votos- pide cuatro años de cárcel.
     Es pertinente detenerse un poco en esta cita. En primer lugar, no hace referencia a Podemos y su entorno, cosa natural, pues sabemos que este partido ve con buenos ojos las okupaciones y en su día votó en contra de la Ley 5/2018 de 11 de junio (1) e incluso arrastró al PSOE a rechazarla. Ciudadanos siempre ha mostrado buena disposición a resolver este problema, pero lo del PP y el PSOE es, sencillamente, bochornoso, porque han gobernado uno u otro entre 1982 y la actualidad y jamás han tenido la menor voluntad de resolverlo ni mostrado la menor compasión hacia quienes lo padecen, así que hay motivos para afirmar que sus políticas (o ausencia de ellas) en esta parcela han sido canallescas. Dejo para el final a Vox por dos razones: porque es el único grupo hacia el que el autor del artículo se permite un comentario descalificatorio, cosa que sorprende cuando hay otros de probado historial negligente, y porque plantea una actuación muy concreta, nada de vaguedades, como los demás, y además en una línea que me parece la acertada: tratar a los okupas como lo que son: delincuentes, y si alguien no lo cree así, que mire los artículos que he enlazado o los cientos de noticias sobre okupaciones que hay en la prensa, quizás después se plantee una reconsideración acerca de la calaña de esta gente.
     El problema de las personas sin medios que carecen de un techo es un problema social que debe ser resuelto por las autoridades mediante medidas sociales. No debe confundirse con el de las okupaciones, que son actos delictivos realizados por maleantes y deben tratarse como tales, para lo cual creo que la propuesta de Vox es muy acertada: la he enlazado en la nota 3 para que juzguéis por vosotros mismos. A ver si ahora rebelarse contra los robos y los ladrones también va a ser cosa de fachas.
        
1.- Estos son algunos de los artículos en que lo he tratado:
-Un par de casos interesantes (2019).
2.- Desokupa es una de las empresas que han nacido al rebufo de este problema y se dedican a resolver de manera más ágil para los afectados el problema de las okupaciones. Tiene fama de ser la más seria. Su página es esta:
https://desokupa.com/?gclid=CjwKCAjwgdX4BRB_EiwAg8O8HTBPgbjwtl4UC51UjqF5FhUuwFBo9GF3nOwSAIDk3-96zqjS80kfiBoCLtUQAvD_BwE
3.- La propuesta de Vox para acabar con la plaga de los okupas: 
Vox pide reforzar la legislación contra los okupas

sábado, 18 de julio de 2020

Sanjurjada, Operación Galaxia, 1-O: si no hay un buen escarmiento, repiten

    Puede que a algunos estas cosas les dejen indiferentes, pero a mí me intranquiliza mucho ver que los condenados del prusés, a menos de tres años de su fracasado golpe de Estado, disfruten ya hoy de un régimen penitenciario que se acerca mucho a la libertad, porque los responsables de intentonas golpistas fracasadas, si no reciben el severo escarmiento que corresponde a tan grave delito, no tardan mucho en volver a intentarlo.
     En el año 1932, el general José Sanjurjo encabezó una intento de golpe de Estado que fracasó y que pasó a la historia con el nombre de Sanjurjada. Fue condenado a muerte por la República, pero se vio beneficiado por una discutida conmutación de pena por la de cadena perpetua, tan perpetua tan perpetua tan perpetua que, en 1933, tras la victoria electoral de las derechas, estaba en Estoril, exiliado pero libre, y en 1936 era uno de los conspiradores (quizás el más importante) que estaban tramando lo que luego fue el golpe del 18 de julio.
      En los años posteriores a la muerte de Franco, existían algunos sectores sociales y sobre todo militares que estaban muy descontentos con la deriva hacia la democracia, por lo que eran muy críticos con ella o, directamente, intentaban revertirla. Términos como "involución", "desestabilización", "rumor de sables" o "trama golpista" no eran en absoluto inusuales en la prensa de la época. En noviembre de 1978, a menos de un mes del referéndum constitucional, se abortó la llamada Operación Galaxia, una conspiración golpista que toma el nombre de la cafetería en que se reunían sus implicados. En 1980, fueron juzgados Antonio Tejero Molina y Ricardo Sáenz de Ynestrillas, a quienes se condenó, respectivamente, a las penas de siete y seis meses de prisión. Como ya sabéis, Tejero tuvo solo un año después un importante papel en el intento golpista del 23-F. En cuanto a Ynestrillas, murió asesinado por ETA en 1986. 
     Con estos precedentes, ¿qué podemos esperar de lo ocurrido ahora con los golpistas que llevaron adelante una elaborada conspiración que culminó con la declaración de independencia de Cataluña del 27 de octubre de 2017?  Nada bueno, dada la indulgencia con que se les está tratando, y más, si se tiene en cuenta que se han hartado de repetir que lo volverán a hacer, incluso ante el tribunal que los juzgó, por altanería que no quede. Jordi Cuixart lo ha hecho alto y claro nada más poner el pie en la calle. Lo del prusés va acompañado de una cadena de negligencias e inhibiciones tan larga y clamorosa por parte de los gobiernos nacionales que supongo que, dentro de unos años, quienes las vean en libros o artículos de historia no se las podrán creer: ¿cómo se pudieron permitir durante décadas los abusos segregacionistas del pujolismo? ¿Cómo se pudieron permitir los desplantes de Artur Mas y su referéndum de 2014? ¿Cómo se pudo contemplar sin mover un dedo la serie de abusos y atentados contra la legalidad que se conoció como el prusés y que culminó con el referéndum del 1-O y la declaración de independencia del 27-O?  ¿Cómo se permitieron uno y otra? ¿Cómo se confió en Junqueras y en Trapero? ¿Cómo no se impidió que se fugase ese monigote político llamado Puigdemont? ¿Cómo se han permitido las provocaciones y abusos de Torra? ¿Cómo no está ya destituido y enchironado? ¿Cómo el Gobierno de la nación pacta con gentuza golpista? ¿Cómo no se ha frenado el insulto a la nación que constituye el trato penitenciario dado a los Pujol y los golpistas? Y así. Y ahora, estos señores en la calle: ¿cómo se les llevó a prisiones catalanas?
       ¿Cómo puede nadie esperar que no lo vuelvan a hacer?

miércoles, 15 de julio de 2020

Roger Torrent, mártir del espionaje

    Ha removido los cimientos de la nación española y los cimientitos de la región catalana la noticia de que el móvil de Roger Torrent, presidente del Parlamento catalán, ha sido espiado por un programa que, según aseguran, solo puede ser adquirido por gobiernos (gobiernos de verdad, o sea, nacionales, no gobiernos del Monopoly como los autonómicos). Seré franco con vosotros: ¡estoy al borde del suicidio!  ¡¡¡Cómo ha podido nadie espiar las conversaciones de un personaje de la talla, importancia, honestidad y talento del señor Torrent!!! Estos espías se lo tendrían que hacer ver, porque, si hemos de creer las noticias que circulan, además de al colosal Torrent, han espiado a monstruos como Anna Gabriel (CUP) y Jordi Domingo (ANC), un personaje del que ni encuentro artículos relevantes en internet, a eso le llamo yo ganarse el sueldo. 
    Me lo tomo a broma por la insignificancia patética de este Torrent, una cabeza de ratón que se cree infinitamente más de lo que es, pero existen lamentables razones para tomárselo muy en serio, al menos, dos. 
   La primera es que ha faltado tiempo para que los nacionalistas diversos y las tribus podemitas, esos paladines del estado de derecho (aquí tenéis la relación), saltasen como un coro de grullas para pedir que se investigase el horrible agravio que se le ha hecho a Torrent, en el enésimo alarde de hipocresía de grupos que han defendido a terroristas o colaborado con ellos, practicado la violencia, participado en un golpe de Estado o recibido el apoyo y el dinero de narcodictaduras. 
    La segunda tiene que ver con el propio Torrent, del que lo más suave que se puede decir es que es un monigote totalitario muy aficionado a la ley del embudo. Con una hipocresía sonrojante, se presenta ahora como un perseguido cuyos derechos han sido vulnerados, cuando en realidad, como buen agitador separatista, es un energúmeno que acostumbra a saltarse las leyes de todos y los derechos ajenos. Es famoso el vídeo aquel en el que, en una charla en la que incitaba a la rebelión secesionista, utilizaba la frase aquella de lloverán hostias: echad un vistazo al artículo y al vídeo, a ver si encontráis en el señor Torrent algún rastro del respeto a la legalidad por el que clama ahora. Pero si queréis tener una imagen real de hasta qué punto este farsante es un totalitario y hasta qué punto es capaz de pisotear, ¡y en el Parlamento que preside!, los derechos de sus adversarios políticos, mirad (si no lo habéis hecho ya) el vídeo del primer  enlace de este artículo: supongo que después no tendréis más remedio que preguntaros cómo tiene el atrevimiento de ponerse campanudo por el supuesto espionaje al que se le ha sometido.
    Nada nuevo con los nacionalistas: los derechos de los demás ellos pueden ultrajarlos, ¡faltaría más, por su santa supremacía!, pero, cuando se rozan los suyos... ¡sacrilegio! 

sábado, 11 de julio de 2020

¿Será el 12-J un nuevo 8-M?

   Rebuscando en internet, encuentro un tuit de Salud Pública de las 18:00 horas del pasado 3 de marzo en el que se notifican como confirmados 151 casos de coronavirus en toda España, de los que 13 pertenecían al País Vasco, mientras que no constaba ninguno de Galicia. En la página del Ministerio de Sanidad, leo hoy los siguientes datos, que corresponden a la actualización del 10 de julio: 2.944 casos diagnosticados en toda España en los últimos siete días, de los que 120 se han producido en el País Vasco y 167, en Galicia, es decir, en las comunidades cuyos gobiernos se arriesgaron a convocar elecciones para el 12 de julio. En ambas ha habido al menos desde el pasado lunes una preocupante tendencia al aumento de casos. Saque cada cual sus conclusiones y líbrenos Dios de repeticiones de la historia que podrían resultar trágicas. 
    La verdad es que este asunto de las elecciones vascas y gallegas me tiene perplejo desde los días de su convocatoria. El 24 de abril, en una comparecencia en la que no ahorró embusteros elogios a su gestión de la pandemia, que había dejado mucho que desear, ni demagógicas presuposiciones acerca de la idoneidad del mes de julio (que la realidad se ha encargado de demoler), Urkullu anunció lo que luego haría: convocar las elecciones vascas para un 12 de julio que no ofrecía ninguna de las certezas que él pregonaba. El 18 de mayo, Núñez Feijoo convocó las gallegas también para ese 12 de julio, argumentando con una demagogia mucho más sutil que la de su homólogo vasco la supuesta seguridad de esa fecha que le había revelado su bola mágica, la cual también ha fallado estrepitosamente. La realidad era la misma para ambos: que convocaron para lo antes posible porque les parecía lo mejor para sus intereses, que consideraban más amenazados por el desgaste cuanto más tiempo transcurriera. Todo esto contó con la complacencia del Gobierno central, recordad que estamos hablando de aquellas fechas en las que empezaban los mercadeos de los cambios de fase y los premios o castigos según de qué comunidad se tratase. Y ahora hemos llegado a donde estamos: unas elecciones que van a celebrarse en medio de la incertidumbre que produce una explosión de rebrotes nada tranquilizadora. 
     Creo que es inevitable el acordarse del 8-M, porque, si allá por marzo, con el fin de favorecer sus intereses, los gobernantes nacionales dilataron la toma de medidas contra una epidemia cuya gravedad era ya evidente, de forma análoga, para convocar y mantener tal cual estas elecciones de julio, ciertos gobernantes regionales han actuado mirando antes que nada sus intereses. Y, en ambos casos, han demostrado escasísima sensibilidad hacia la salud de una ciudadanía expuesta a peligros más que hipotéticos. Sí hay, no obstante, alguna diferencia: en marzo todavía podían alegar cierto desconocimiento (muy dudoso) sobre la letalidad y agresividad del virus, mientras que esto ahora sería inadmisible, aunque a cambio los rebrotes de hoy nos pillan más informados, prevenidos y equipados, además de que, por lo que se nos está asegurando, la enfermedad ataca con menor contundencia. Esperemos que todo esto sirva para que no tengamos que lamentar consecuencias graves, pero lo que parece incuestionable es que algunos gobernantes no están haciendo buenas esas pildoritas propagandísticas que llevan meses metiéndonos con embudo: ni están saliendo más fuertes, ni están saliendo mejores. A los señores Urkullu y Feijoo tampoco les importa mucho, a ellos les bastaría con salir elegidos.

domingo, 28 de junio de 2020

A cantazo limpio

    Como sabréis todos los que tengáis la sana costumbre de diversificar vuestras fuentes informativas, la diputada de Vox Rocío de Meer recibió el pasado viernes una pedrada en el transcurso de un mitin de su partido que fue boicoteado por una horda de energúmenos, como puede verse en este enlace de "El Mundo". Os dejo a continuación una imagen de la piedra que le produjo la herida:
Rocío de Meer: Herida una diputada de Vox por el impacto de una ...
El argumento que los "antifascistas" vascos usaron para rebatir a Rocío de Meer
    Esta noticia, que está siendo tratada como un asunto casi trivial, es a mi juicio gravísima. En España tenemos un régimen democrático desde 1978, el cual, con los defectos e imperfecciones que queramos, no solo constituye una auténtica democracia, sino que, si hemos de creer las valoraciones internacionales que se realizan, es uno de los de mayor calidad del mundo en eso de hacer efectivo el Estado de derecho. Ahora bien, ante hechos como el que ahora nos ocupa, cabe hacerse estas preguntas: ¿es igual la calidad democrática en toda España? ¿Lo que ha habido en la comunidad vasca desde el 6 de diciembre de 1978 ha sido de verdad una democracia plena? Está claro que no, como está clara la razón: la violencia de ciertas facciones del separatismo ha impuesto en aquella región un régimen de brutal mutilación de los derechos. De las 854 víctimas mortales de ETA, 715 fueron posteriores a ese año y a ellas hay que añadir los miles de heridos, lesionados y aterrados, más los no pequeños daños materiales. No paso por alto, naturalmente, que esto en buena parte afectó al resto de España, pero en este artículo me refiero solo a lo ocurrido en la comunidad vasca. Y luego está el azote de la kale borroka, más otro dato importantísimo: los exiliados de la violencia política vasca, cuya cifra, en la que no hay acuerdo, establecen en 100.000 los cálculos más razonables de los muchos que andan por ahí dispersos, aunque quizás sean bastantes más. Aparte de la bestial muestra de totalitarismo que representa, este factor tiene otra importante repercusión: si el terror de ETA y su entorno (contemplado con pasividad por el PNV) no hubiese expulsado de su tierra a toda esas personas, no hay duda de que la hegemonía electoral del nacionalismo en aquella región no habría existido jamás. 
    Está clarísimo, pues, a pesar de las idílicas fabulaciones de los peneuvistas, que en la comunidad vasca la permanente violencia ha hecho imposible no solo el divino paraíso que ellos pintan a base de omitirla en sus discursos, sino también la humana democracia. Que esa violencia persiste, pero larvada y contenida solo porque los trogloditas que la ejercen ya no son tan poderosos, queda demostrado por testimonios como los sucesos de Alsasua, los homenajes a terroristas asesinos o los recibimientos violentos a partidos non gratos
    Y ahora viene lo de la pedrada a Rocío de Meer, condenada por el tartufo de Urkullu de un modo que en realidad la aplaude, lo que hace que me ratifique: es un hecho gravísimo, una noticia de envergadura, porque revela algo tan escandaloso como que en una región de la democrática España unos energúmenos totalitarios siguen cargándose a cantazo limpio el pluralismo político, la libertad de expresión y la propia democracia. Llevamos así desde 1978: ¿cuándo cesará esta situación? No podemos ser optimistas, a la vista de su persistencia en la comunidad vasca y de su gravísima intensificación y extensión en Cataluña. ¿Cuándo querremos darnos cuenta de que el totalitarismo separatista es una amenaza cada vez más agresiva para la democracia?
   Para remate, tenemos a algunos que están encantados con ello, como el entorno podemita, que se está dedicando a segregar porquería en las redes acerca de la agresión a De Meer, porquería que sostiene que no hubo tal pedrada y que es todo un montaje de Vox. Esto es lo que dice Pablo Echenique (que nadie olvide que este envenenador es diputado de uno de los partidos que gobiernan hoy en España): "Solo hizo falta un poco de ketchup para que se tragaran un bulo como una catedral". Resulta genial lo de la izquierda y sus amigos separatistas: si un partido que no les gusta obtiene un buen resultado, se le estigmatiza con una alerta antifascista; si los que incendian Barcelona son partidarios de la independencia, no es violencia, es libertad de expresión; si le endiñan una pedrada a una candidata de un partido que les estorba, es un montaje de la receptora del cantazo. En la época de Franco, cuando moría alguien de un disparo en una protesta, las fuentes oficiales y sus esbirros periodísticos hablaban de tiros al aire... que desdichadamente acababan matando a algún manifestante volador: ¡cómo me lo han recordado estas indecencias de Echenique! Sabíamos que la izquierda del siglo XXI tenía una especie de fijación con el franquismo, y ahora empieza a entenderse por qué: es el modelo que copia, con que se mide y al que aspira. 

viernes, 12 de junio de 2020

Cuatro puntos de la ley de protección a la infancia

   Se aprobó hace unos días la remisión a las Cortes del Proyecto de Ley Orgánica de Protección Integral a la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia (1) y encuentro en ella cuatro puntos que me producen ciertas dudas, os los presento a continuación.
1.- Se generaliza el deber de comunicar cualquier situación de violencia sobre niños, niñas o adolescentes a la autoridad competente aun cuando no sea constitutiva de delito. Este deber de comunicación se configura de forma más exigente para aquellos colectivos profesionales que tengan un contacto habitual con personas menores de edad. 
Mis dudas. En las leyes españolas ya está regulada de manera firme la obligación de denunciar delitos (2), cosa digna de aplauso, pero ya no me lo parece tanto el saltar a la obligación de "comunicar" (¡vivan los eufemismos!) situaciones de violencia aunque no constituyan delito. ¿En qué consiste esto exactamente? ¿No podría este mandato abrir la puerta a un indeseable estado policial, al obligarnos a vigilar al prójimo sin motivos que lo justifiquen? ¿No caeríamos en el riesgo de abonarles el terreno a esos inquisidores vocacionales que existen en toda sociedad? Hace no mucho critiqué que la Comunidad de Madrid pretendiera penalizar a los alumnos que no denunciasen una situación de acoso (3), barbaridad que finalmente no cuajó, por fortuna, pues habría tenido múltiples consecuencias negativas.
2.- Se obliga a denunciar al cónyuge y a los familiares cercanos de la persona que haya cometido un hecho delictivo cuando se trate de un delito grave cometido contra una persona menor de edad. 
Mis dudas. En este caso son profundas. Imaginemos que el señor Pepe se va una tarde de su casa y su esposa, la señora Pepa, en su ausencia, le da al hijo de ambos, de dos años, una paliza monumental. Los vecinos, que han oído los ruidos, ¿están obligados a denunciar al señor Pepe? Imaginemos que la señora Paca es hermana del señor Juan, el cual utiliza a su hijo de seis años para pedir limosna por las calles. Si alguien lo descubre, ¿está obligado a denunciar a la señora Paca? Y lo más gordo: ¿el hecho de ser cónyuge o familiar cercano de un delincuente te convierte en directamente denunciable? Esto apesta a tiranía medieval, espero que el Parlamento lo fulmine. ¿Quién estará detrás de esta obsesión por denunciar a toda costa? 
3.- De forma coordinada con la reforma de la Ley de Educación, se crea la figura del coordinador o coordinadora de bienestar y protección en los centros educativos y se definen sus funciones básicas para garantizar el adecuado funcionamiento de los protocolos de actuación frente a indicios de acoso escolar, ciberacoso, acoso sexual, violencia de género y cualquier otra forma de violencia. 
Mis dudas. ¿Pero realmente hace falta una nueva figura para vigilar que no haya violencia en los centros? ¿No es suficiente con el profesorado que ya hay y con cargos como los tutores, jefes de estudios o directores? Mis certezas. Esto es meter más burócratas en los centros para que ejerzan de comisarios políticos, se desprende de la mera terminología usada en la redacción. Saldrán favorecidos los grupos políticos que quieren apoderarse de la escuela a base de vigilar ciertas ortodoxias hoy muy de moda y los peones de su cuerda a quienes beneficien con el carguete, que, lógicamente, serán sus agradecidísimos lacayos.
Corrección añadida el 11 de marzo de 2023. Quiero pediros disculpas por este apartado, que obedece a una mala interpretación mía de uno de los puntos de la información oficial, que dice literalmente esto:
     
  • Se obliga a denunciar al cónyuge y a los familiares cercanos de la persona que haya cometido un hecho delictivo cuando se trate de un delito grave cometido contra una persona menor de edad.
     Como veréis, el punto está muy mal redactado y puede interpretarse de forma ambigua: o bien que se establece la obligación de que los cónyuges y familiares de un maltratador lo denuncien o bien que se establece la obligación de que sean denunciados los cónyuges y familiares de los maltratadores (que, por cierto, según la redacción, sería la interpretación más probable). Entiendo ahora que la ley debe de referirse a la primera lectura, que descarté porque tengo entendido que, de toda la vida, al menos los cónyuges, no están obligados a presentar tales denuncias, y esto es algo más que una suposición mía, porque consta que muchos criminales se han beneficiado de ello. Esta es la razón de que me escandalizase por lo que yo creía que prescribía esta norma, aunque he de decir que, si lo que prescribe es lo que supongo ahora, también sorprende. 
4.- Se crea la figura del delegado de protección en las entidades que realizan actividades deportivas o de ocio con personas menores de edad para informar y apoyar a los niños, niñas y adolescentes para el cumplimiento de los protocolos de actuación frente a la violencia en este ámbito.
Mis dudas y certezas. Las del punto anterior, pero referidas a las entidades de que aquí se trata. Recalco una cosa: me temo que, bajo la piel de corderito que ejerce protecciones innecesarias, algunos lobos se quieren colar en diversos centros para fiscalizarnos a todos (y, de paso, sacar provecho colocando a sus incondicionales). Cuidado con estos benefactores de la humanidad.
    Terminaré formulando una duda general: ¿no habrá por ahí algunos aprovechados que estén intentado instrumentalizar la protección a la infancia en beneficio (político y material) propio? Sería una jugada muy ruin.  

1.- Dejo aquí un enlace a la página de La Moncloa que ofrece un extracto de los puntos más interesantes de la norma:
2.- Aquí tenéis información acerca de la obligación de denunciar delitos en la legislación española:
3.- Lo hice en una carta publicada en "El País" el 11 de abril de 2019, que salió con el título de "Violencia escolar: entre dos miedos". Aquí os dejo un enlace:
Advertencia: es probable que no la podáis leer (yo no he podido entrar), porque ahora, para hacerlo, hay que estar suscrito al periódico. Cosas de "El País". 

miércoles, 3 de junio de 2020

Hay que ver a Gabriel Rufián para entender en qué estamos metidos

   Hoy, por primera vez en mi vida, he visto completa una intervención de Gabriel Rufián. A los pocos minutos, tenía clara una cosa: es necesario ver a este señor para entender lo que se cuece hoy en España, así que, para quien me crea, dejo aquí un enlace con esa intervención. Dura 16:44 minutos.
   Llamo la atención sobre un detalle: HAY QUE VERLO, no basta con escucharle, porque, además de oír lo que dice y el tono amenazante y chulesco con que lo dice, es necesario contemplar su gestualidad facial y corporal para no perderse una parte importante del vomitivo nivel de chulería y autosuficiencia de este parlamentario que, no es la primera vez que lo digo, envilece el Congreso.
    Esa es la primera razón por la que hay que verlo: por fuerza ha de haber algún fallo importante en un país que eleva a diputado a un sujeto como este. Yo he vivido y trabajado en unos cuantos barrios pobres e incluso de los llamados bajos, donde os aseguro que mora mucha gente dignísima y alguna que no lo es tanto, por ello me es fácil reconocer en Gabriel Rufián el repulsivo estilo canalla que he visto muchas veces en la peor gentuza que habita esos barrios, esa a la que tenemos que agradecerles la existencia del lamentable término "barriobajero": no se deja ni un matiz, porque incluso, al igual que todos y cada uno de los chulos patéticos con que me he cruzado en la vida, Rufián está encantado de haberse conocido y se cree el colmo de la gracia y el poderío.
   La segunda razón es lo que dice y el tono amenazante: este señor se presenta abiertamente como un independentista, es decir, como alguien dispuesto a cargarse el país. Se muestra prepotente, embustero, manipulador y excluyente, al mismo tiempo que hace gala de un irrisorio complejo de superioridad: es un enano convencido de ser un gigante, llega al delirio de decir que su partido ha ganado las elecciones generales. Se autoproclama vacuna contra el fascismo, lo cual, en boca de alguien de ERC, partido implicado en un intento de golpe de Estado, produce estupefacción.
   La tercera razón es quizás la más grave: resulta que este señor es aliado del Gobierno. Rufián, cuyo partido está detrás del caos y la violencia, se ha permitido lanzar advertencias acerca de un tiempo de construcción y otro de destrucción, dando a entender, claro, que la destrucción son los demás. Ha insistido en que el precio de su apoyo es la reapertura de la mesa de diálogo y, en este contexto, les ha dicho al PSOE y a Podemos: "Dime con quién pactas y te diré lo que pactas". Hay que reconocerle al menos que no se anda con engaños, pero, como los otros sí que son unos embusteros redomados, no estará de más recordar que, cuando pactas con él en esa mesa...,
ERC espera la propuesta del PSOE para encarrilar el acuerdo
...estás pactando la independencia de Cataluña. 
   Lo dicho: hay que ver a Rufián, por él y por saber con quién pacta nuestro Gobierno. Y lo que pacta. Conviene tener las cosas muy claras.
   

sábado, 30 de mayo de 2020

Trece razones por las que Pablo Iglesias me parece un personaje tóxico

    Lo que salió de las elecciones del pasado 19 de noviembre es un Gobierno de coalición entre el PSOE y Unidas Podemos, sustentado en una mayoría suficiente para formar gobierno pero precaria para ejercerlo, dado el balance de fuerzas representadas en el Parlamento. Prescindiendo de otras consideraciones, voy a dedicar este artículo a Pablo Iglesias, un señor que, como consecuencia de ese pacto, es hoy vicepresidente del Gobierno. Si definimos como personaje tóxico a aquel que por sus actos, palabras y proyectos envenena la convivencia en su entorno o empeora las vidas de los que le rodean, no me cabe duda de que Pablo Iglesias lo es, por razones como las siguientes:
    1.- Se dedicó a censurar la libertad de expresión en la universidad. Y lo hizo usando la fuerza bruta. Él movía ladinamente los hilos y una turba de estudiantes con maneras de hinchas violentos actuaba de brazo ejecutor. Así fue el famoso boicot que promovió contra Rosa Díez (pulsar aquí), cuya libertad de expresión Iglesias y sus zombis pisotearon. El enlace es breve y, aunque las imágenes no son muy buenas, recomiendo verlo, porque:
    -En él sale Iglesias exponiendo su famosa definición del escrache como jarabe democrático.
   -Se le ve muy bien participando en el escrache y dirigiéndolo.
   -Luego aparece negando cínicamente ese participación de la que hay imágenes.
          Echar a patadas de la universidad a alguien que va allí a exponer sus ideas es envilecerla.  
    2.- Tiene una gran responsabilidad en la implantación del escrache como arma política. Puede verse lo dicho en el punto anterior, que no es ni una milésima parte de lo que se podría decir, porque hay muchísimo más. A partir de 2010 o 2011, nos hartamos de ver casi a diario en los medios imágenes de escraches promovidos por Podemos (donde Iglesias es el amo) o grupos afines. Llevándolo a la más alta expresión, ¿qué fue el "rodea el Congreso" de 2012 (pulsar aquí), sino un gran escrache a la sede de la soberanía nacional? Y ya en 2016, a cara descubierta, Podemos se permitió convocar otro "rodea el Congreso" contra la investidura de Rajoy (pulsar aquí). Hoy ya solo los  podemitas, los separatistas, algunos grupúsculos ultraderechistas o unos cuantos despistados son capaces de negar que el escrache es un método violento de intimidación totalitaria. No olvidemos, por tanto, que gente como Iglesias o su amiga Coláu fueron los pioneros. 
    3.- Practica en su partido una distribución del poder en la que tienen demasiado peso lo familiar o lo sentimental. Se me podrá objetar que esto no es ser tóxico, pues a las concernidas no se las perjudica, sino, que, todo lo contrario, se las beneficia, pero hay que mirarlo en perspectiva de política general, y en ese ámbito este comportamiento no es sostenible en un país avanzado. Ved una buena síntesis en este artículo: El cardenal Iglesias
    4.- Ha exportado al Gobierno de la nación el modelo clánico de su partido. Aunque se me acuse de subjetivo o suspicaz, voy a permitirme dudar que Irene Montero hubiese llegado a ministra de no haber sido la pareja sentimental de Iglesias. No es simplemente que me parezca impropio de un país moderno y democrático, sino que resulta una muestra palmaria de que en España ya estamos tan acostumbrados a los despropósitos que no nos escandalizamos ni por cosas tan graves como esta, con lo que dejamos vía libre a que las haga cualquiera con la suficiente falta de escrúpulos. Esto es patético por dos razones muy serias: por representar un nepotismo norcoreano y porque los méritos de Irene Montero brillan por su pobreza.
    5.- Sus vínculos ideológicos y económicos con países como Irán o Venezuela. Puede parecer surrealista que un megaprogre como Iglesias coloque su Fort Apache en Hispán TV, la cadena-topo (pulsar aquí) de la teocracia iraní en el mundo de habla hispana, pero no lo es, porque los dos parecen tener la misma fobia a las democracias occidentales. En cuanto a Venezuela, es un asunto que ha tenido muchas idas y venidas por acusaciones ante los tribunales y otros lances, lo cual ha llegado a veces a ocultar el hecho capital e innegable: que Iglesias trabajó para la dictadura de Chávez (pulsar aquí), a quien admira. Échele quien quiera sacar conclusiones un vistazo a los logros del régimen para el que trabajó el señor Iglesias y al que asesoró y pasó facturas.
    6.- Se relaciona muy bien con personajes y partidos de inclinaciones violentas. Hay gran cantidad de ejemplos. Iglesias da a veces la impresión de sentir nostalgia de una conquista del poder digna de la cámara de Eisenstein, por lo que no oculta su admiración hacia los que por aquí se han colgado la vitola de revolucionarios. El problema es que estos han usado la violencia, el crimen y el asesinato como "argumentos" políticos. Pulsar aquí: Otegui, partidarios de ETA.
  7.- Sus propuestas y maniobras son contrarias a la unidad de España (aunque a veces lo disimula malamente por electoralismo). No solo muestra una gran conexión con los golpistas que quisieron segregar Cataluña por la fuerza, sino que los venera y defiende de forma servil. Pulsar aquí: Junqueras, los Jordis. Ver también lo dicho en el punto 6, aunque ni que decir tiene que hay mucho más. 
    8.- Sus ataques a la monarquía son penosos en las formas y explosivos en la intención. Desde la estupidez aquella de Juego de tronos (pulsar aquí) hasta la seria extralimitación del pasado abril (pulsar aquí), todos hemos podido presenciar el rosario de ataques a la monarquía y de desaires a Felipe VI procedentes de Pablo Iglesias. Sería erróneo considerar esta personalización como un elemento más del republicanismo del que hablo en el siguiente punto, porque, aun siéndolo, es también un rasgo de la envergadura suficiente como para darle un capítulo aparte. En primer lugar, demuestra que Iglesias se merece un cero en modales, porque estas bufonadas la mayoría de las veces han llevado implícito un nulo respeto a la persona del rey o a entornos protocolarios. En segundo lugar, representa algo que no por sabido es menos inquietante: que Iglesias tiene también un nulo respeto a ese marco institucional en que Felipe VI es el jefe del Estado, ese Estado democrático en que se desenvuelve nuestra convivencia actual. En tercer lugar, y esto es gravísimo, al dedicarse a disparar contra el rey, Iglesias se sitúa en la misma línea de los francotiradores políticos que tienen el mismo blanco: los nostálgicos de ETA, los golpistas del separatismo catalán..., es decir, una serie de camarillas siniestras que odian al rey precisamente porque lo ven como alguien que obstaculiza sus planes totalitarios. Dime con quién andas y te diré quién eres.   
    9.- Sus ataques a lo que él llama "el régimen del 78" parecen más bien ataques a la democracia. Se puede ver muy bien en el punto 6, en el enlace "partidarios de ETA". También esta relacionado con este punto el anterior. Esos ataques están enmarcados en sus habituales profesiones de fe republicana, incluso siendo vicepresidente de una monarquía. Pulsar aquí: en plena pandemia, un régimen que se derrumba. La guinda de este pastel es la fabulación de que, en realidad, la democracia constitucionalista no es más que una continuación del franquismo. A este inicuo montaje se han agregado los sectores más sombríos: antisistemas varios, proetarras, conspiradores del 1-O...
   10.- Sus incongruencias habitacionales. No soy de los que critican que Iglesias viva en un gran chalé en Galapagar (que viva donde quiera, mientras se lo pague con su dinero ganado honradamente), pero se cae con todo el equipo quien hoy se compra una vivienda de 600.000 euros y ayer censuró a otro por hacer eso mismo (pulsar aquí). Si eso no es incongruencia política, que venga Dios y lo vea, y es que, la verdad, todas sus proclamas sobre la casta a los podemitas se les están viniendo encima como un techo mal construido. En lo tocante a la vivienda, Iglesias, Colau y el podemismo, que impulsan políticas que favorecen una práctica tan abyecta como la okupación, tienen un discurso abominable. Si encima lo adornan con incongruencias personales...
   11.- La famosa "alerta antifascista". No hay que extenderse mucho: cuando te estrellas en unas elecciones y tu respuesta es calificar de fascista a un partido que obtuvo más de un 10% de los escaños (395.114 votos), has dicho en voz alta que no crees en la democracia. Cuando además lanzas contra ese partido y por televisión una inicua "alerta antifascista" (pulsar aquí), eres un totalitario. Después de ese gesto demencial, hubo agresiones contra simpatizantes de Vox, lo cual es un hecho que habla de las peligrosas consecuencias de la irresponsabilidad de Pablo Iglesias. 
   12.- Su facilidad para llamar golpistas (en sede parlamentaria o donde haga falta) a sus adversarios políticos. Y es que parece que el señor Iglesias tiene el hierro de marcar fachas. Recientemente, ha acusado al PP de llamar a la insubordinación de la Guardia Civil (pulsar aquí) y a Vox de querer dar un golpe de Estado (pulsar aquí). Es necesario verlo (pulsar aquí), para entender los niveles de cinismo de nuestro vicepresidente y de algún otro. Lo dicho: los que no le gustan, es que son fachas y golpistas, y proclamado en sede parlamentaria por alguien que es vicepresidente del Gobierno. Compárese lo dicho en este punto y el anterior con las inclinaciones de Iglesias que se señalan en los puntos 5, 6 y 7 y se entenderá la magnitud de la incongruencia o la hipocresía de este líder político.
   13.- El pequeño predicador que no sabíamos que llevaba dentro. Habíamos visto que a Iglesias de vez en cuando se le escapa la vena sentimental o que, cuando quiere aparentar que está por encima del bien y del mal, baja la voz y pone un tonito melifluo-pringoso con registros que van de lo admonitorio a lo victimista, pero, con las recientes sesiones parlamentarias en torno a la pandemia, ha alcanzado unos niveles que nos han ayudado a descubrir el extraordinario predicador que es. ¿Sermones hipócritas y flagelatorios en un Parlamento del siglo XXI? No, gracias. 
     Si repasamos esta lista, veremos que las razones que aporto, además de indiscutibles, representan vicios inadmisibles en el plano personal, pero son muy inquietantes cuando se da la circunstancia de que se encarnan en alguien que es vicepresidente del Gobierno, y eso es lo que me preocupa: que el señor Iglesias sea así en su casa o en su partido, pase, pero que lo sea también en un puesto desde el que puede decidir sobre nuestras vidas, pues no. Pero es ineludible señalar una cosa: para que Iglesias sea vicepresidente, ha tenido que ser nombrado por el presidente. No extraña que el actual presidente del Gobierno haya nombrado vicepresidente a alguien como Iglesias. Ya veremos dónde acabamos con este equipo.   

domingo, 24 de mayo de 2020

El PNV y la lealtad (la frase del siglo)

    Publica hoy El Diario Vasco una entrevista con el lendacari Íñigo Urkullu cuyo titular es una frase que, sinceramente, procediendo de un alto representante del PNV, no me queda más remedio que reproducir en negrita, y porque en mi ordenador no existe la opción negraza, que si no... Aquí la tenéis:
    El acuerdo con Bildu para la reforma laboral no ha sido leal y Sánchez se arriesga a una quiebra de confianza.
    ¡Ja, ja, ja, ja, ja!  ¡¡¡Lealtad!!!   ¡¡¡Confianza!!!   ¡En alguien del PNV! Me resultaría más coherente si lo hubiera dicho Al Capone y a los que penséis que me estoy pasando os sugeriría que os acordaseis de Mariano Rajoy, de la moción de censura de Sánchez y del papel del PNV en aquel episodio histórico, donde demostró su lealtad y lo digno que es de confianza. Os dejo aquí un enlace mío de 2018 sobre ese momentazo, en el cual hay una frase que es la enésima demostración de los poderes proféticos del guachimán, esta, que también pongo en negrita, por no ser menos que Urkullu en mi propia casa:
    Y es que en política hay que tener muy presentes dos cosas: que lo que puede salir mal siempre saldrá mal y que hay que elegir muy bien los compañeros de viaje. Dado que tengo esto por muy cierto, no le veo un futuro muy prometedor a la presidencia de Pedro Sánchez
    No solo es que se cumpliera, sino que además, como seguimos con Sánchez y él con su fea costumbre de elegir los peores compañeros de viaje, sigue valiendo como profecía, igual no tardo ni un año en recordároslo.
    La contumacia del PNV en la traición  es la pura desvergüenza; que luego sus líderes sean capaces de acusar a otros de desleales es algo para lo que no existe definición, se rompen los límites del diccionario. 
     

sábado, 16 de mayo de 2020

El guachimán consigue la conversión (parcial) de Isabel Celaa

   Sí, amigos, sí, como lo leéis, el guachimán lo ha logrado, así que los que no creíais en milagros ya podéis ir modificando vuestra imagen del mundo. Publica hoy "El País" una entrevista con la ministra de Educación, de la cual reproduzco estas palabras: 
   La educación presencial es insustituible, así de rotundo. Ahí es donde se recibe un mayor valor en términos cognitivos y emocionales. Lo que sí es cierto es que en un contexto de economías digitalizadas nos sentíamos tremendamente poderosos como sociedad y esta pandemia ha puesto de manifiesto que no lo éramos tanto, dejando al descubierto varias necesidades, en particular en los ámbitos sanitario y educativo. 
    Compárese con esto otro que decía el guachimán en su artículo de hace dos días:
   En un artículo de hace un par de semanas, señalé que una de las cosas que ha demostrado la pandemia es que la enseñanza presencial es insustituible
     Y, ya puestos, mirad lo que decía en ese artículo de hace un par de semanas
   Han quedado en evidencia las debilidades de las nuevas tecnologías. [...] Las nuevas tecnologías no son capaces de responder por sí solas a todo lo que la educación demanda y constituyen tan solo un instrumento para la educación.
    Ya me imagino que os estaréis haciendo todos la misma pregunta: ¿será la señora Celaa lectora de La garita del guachimán? Yo solo puedo decir que, si lo es, le alabo el gusto, y si no lo es, no se explica en alguien que ocupa su cargo. Si leéis la entrevista, veréis que es una pena que a lo largo de ella, junto a estas luces que señalo, haya aún bastantes sombras de error innovacionista, motivadas, está claro, por el hecho de que el artículo es un pregón de lo que nos espera con la LOMLOE, pero no seáis pesimistas, porque nunca se ha visto un pecador que se convierta en santo de la noche a la mañana y además hay un momento en que la ministra se pronuncia de manera inequívoca en defensa del profesorado español, lo cual es muy de agradecer.  
    Solo me resta para terminar añadir una cosa: hermana Isabel, bienvenida a la verdadera fe educativa.
    

jueves, 14 de mayo de 2020

Castells, las becas y la evaluación

   Ahora que Alejandro Tiana cabalga de nuevo y, después de que hace unos años nos asestase la LOE, el PSOE lo ha rescatado para ponerlo al frente de la LOMLOE con el fin de que nos garantice nuevos estragos educativos, el ministro de Universidades, Manuel Castells, se pronuncia en unas declaraciones hechas al diario Público que dejan algunos motivos de inquietud. No acabo de ver claro al ministro Castells: aterrizó como una eminencia, pero me llama la atención que todos los currículos resalten que es el autor más citado en no sé qué ámbitos, como si el que te citen mucho sea garantía de algo; empezó su mandato con una espantada que dio mucho que hablar y ha estado desaparecido a lo largo de toda la pandemia, pero se permite el lujo de iniciar esta entrevista dando a entender que ha estado ahí en primera línea todo el tiempo, y, por último, se marcó una ronda de consultas con el pomposo nombre de El ministro escucha, de la que excluyó a los estudiantes antiseparatistas, cosa muy sospechosa en un declarado independentista como él, otra de sus virtudes. 
    En las declaraciones que enlazo, los asuntos por los que me alarma lo que dice son dos: los exámenes y las becas. Con respecto a los primeros, demuestra una frívola despreocupación hacia el temor tan justificado como extendido en estos días de que muchos alumnos copien en sus pruebas de evaluación. Empieza por advertir que habla como profesor y no como ministro y luego declara que eso de que un alumno copie no tiene importancia, que los temores son cosas de una pedagogía anticuada y que, si se copia bien y demostrando que se entiende, es todo un mérito. ¡Olé su excelencia el señor ministro! Habría que responderle que, como profesor, puede hasta cierto punto sostener los disparates evaluativos que le dé la gana, pero, como ministro -y ahora se le entrevista, nos importa y debe hablar como ministro, y no como profe guay y enrollao-, tiene un inexcusable deber de responsabilidad que le obligaba sin licencia ninguna a condenar tajantemente el hecho de copiar, porque copiar es hacer trampas para demostrar unos conocimientos y cualificación de que se carece, y no quiero pensar que un eminente sociólogo temporalmente descendido a ministro vería bien que en España se concediesen los títulos universitarios sin demostrar la debida cualificación. 
     Con respecto a las becas, dice: "Nuestra política, que está en blanco sobre negro (sic), consiste en ampliar el número de becados, eliminando el criterio del mérito académico en favor de la necesidad económica y afirmando la beca como un derecho subjetivo para que toda persona pueda ir a la universidad". Y, después de una serie de consideraciones muy innovadoras entre las que anuncia medidas correctoras relativas a la desigualdad de género (este señor se trae el catecismo muy bien aprendido, porque es insostenible afirmar que en la enseñanza española de 2020 haya discriminaciones de género), añade: "El control de los precios públicos es para todo el mundo porque consideramos la universidad pública un servicio público que ya está pagado por los impuestos de los ciudadanos, como la sanidad pública". 
     Empezaré por esto último. Estoy muy de acuerdo con Castells en su razonamiento sobre la igualdad de precios para todo el mundo, pero creo que debería tener cuidado al equiparar sanidad pública y educación pública, porque no son servicios de igual naturaleza. Ante la sanidad, el ciudadano acude como paciente y no está obligado a demostrar nada, mientras que, ante el sistema educativo, el alumno puede exigirle a ese sistema unas prestaciones adecuadas, pero el sistema a su vez puede y debe exigirle a él una demostración de su nivel de aprovechamiento. Esto es particularmente delicado en el ámbito de las enseñanzas no obligatorias y en el asunto de las becas, porque en estos terrenos el dinero público debe ser bien utilizado y se debe invertir para el buen fin de formar estudiantes que culminen sus estudios con éxito, y no para financiar la vagancia y/o la incompetencia. Puede sonar duro, pero eso que dice Castells de que las becas son un derecho subjetivo del becado no es cierto, porque son también un derecho colectivo de la sociedad que las concede como parte de un dinero que podría invertirse en otros becados o en otros fines, de manera que quien recibe una beca está obligado a responder con unos buenos resultados o a perderla, pues sería una injusticia y un despilfarro seguir concediéndosela. Cuando Castells afirma que dará las becas por razones económicas y eliminando el criterio de mérito, está pervirtiendo el concepto de beca (=ayuda al talento que no puede florecer por cuestión de dinero) y convirtiéndolas en una caridad que puede tener consecuencias tan indeseables como el fomento de la vagancia o la creación de una universidad mediocre, pues contribuye a masificarla, es decir, hacerla peor, pagándosela a alumnos entre los que quizás algunos,  por su falta de esfuerzo o capacidad, no deberían estar en ella. Esto es hipocresía en lo social y mala gestión del dinero público en lo económico.
     En un artículo de hace un par de semanas, señalé que una de las cosas que ha demostrado la pandemia es que la enseñanza presencial es insustituible, y la razón principal es la evaluación: un sistema razonable y honesto tiene que volcarse en una evaluación rigurosa y fiable de los conocimientos adquiridos y la solvencia del alumno, y una evaluación así, hoy por hoy, solo la garantiza plenamente un sistema presencial, sin perjuicio de que haya algún tipo de prueba que pueda hacerse de forma no presencial. El gran problema de la izquierda en sus propuestas educativas  es que menosprecia la evaluación. Lo hemos visto durante la pandemia, pues se ha alineado con todas las ocurrencias que despreciaban la correcta evaluación, particularmente, con esa campaña a favor del aprobado general; lo llevamos viendo durante décadas desde la LOGSE, con unas leyes empeñadas en vaciar de contenidos las enseñanzas y regalar los aprobados; lo vemos hoy no solo en las propuestas paternalistas del ministro Castells (que pertenece a la cuota podemita), sino también en el tono general de la entrevista, publicada en un medio señaladamente de izquierdas, pues quien hace las preguntas parece obsesionado con todo aquello que signifique dar ayudas y facilidades. La izquierda ha confundido la justicia social en la enseñanza con su empobrecimiento. El desprestigio e intento de destierro del esfuerzo y la exigencia en nuestro sistema educativo le han hecho un daño enorme a este, a muchos de los alumnos que han pasado por él y a la sociedad. Y esto es responsabilidad de la izquierda, que fue quien implantó este guion y lo sigue defendiendo a capa y espada, como podemos ver, pero no puedo dejar de señalar que la derecha, cuando alcanza el poder, da más muestras de aceptarlo que de rechazarlo. 

jueves, 7 de mayo de 2020

La Generalidad de Cataluña y la violencia política

   Como es de dominio público, Joan María Piqué, uno de esos fanáticos imbéciles que por solo estos dos méritos tienen halagüeñas perspectivas de éxito en el separatismo catalán, es un individuo que hace unos días se permitió publicar un tuit que era una incitación a la insurrección armada. Por si esto fuera poco, lo hizo ocupando un cargo político (jefe de prensa de la consejería de Interior), pero ningún poder público regional o nacional ha mostrado la menor intención de proceder legalmente contra él, cosa que no extraña en este país enloquecido (aunque por suerte otras organizaciones sí se han ocupado de hacerlo, concretamente, SCC, a quien aplaudo), como tampoco extraña que este fenómeno cobre casi 70.000 euros por cumplir tan delicadas tareas, pues de todos es sabida la generosidad con que la Generalidad tira del dinero público para recompensar a sus esbirros, o el guerracivilismo expresado sin complejos por cargos públicos nacionalistas, cosa que ya se conoce al menos desde 2012 y por boca de un consejero de Interior, Felip Puig. 
     Y es que el separatismo catalán es tan obscenamente inclinado a la violencia que no solo la practica desde el vandalismo callejero, sino que además la fomenta desde cualquier poder institucional que ocupe, como deja muy claro una noticia un tanto extensa que viene hoy en El Confidencial, cuya lectura os recomiendo. En ella se da cuenta de un informe recién publicado por el Observatorio Cívico de la Violencia Política en Cataluña, que revela que esta se concretó durante los últimos seis meses de 2019 en 977 actos, de los que el 96'22% fueron obra de independentistas. Insisto en que leáis la noticia, porque aporta datos y matices muy significativos; yo me voy a limitar a reproducir aquí un párrafo que me parece sencillamente genial.  Por lo visto, la Generalidad tiene un observatorio similar (la Oficina de Derechos Civiles y Políticos, creada por el Honorable Quim Torra), el cual tiene registrados solo 283 actos, que atribuye en su mayoría a españolistas y extremistas de derecha. Esta sensible diferencia la explica José Domingo, uno de los impulsores del Observatorio Cívico, dando cuenta de ciertas particularidades metodológicas del estudio de Torra:
    No considera como episodios violentos las duras manifestaciones de octubre. Por ejemplo, el hecho de arrojar una bengala contra un helicóptero [episodio por el que hay un imputado], tirar adoquines a la policía o incendiar contenedores no están considerados actos violentos por el Govern, sino que entran dentro de la libertad de expresión. En cambio, computa como agresión el hecho de retirar lazos amarillos o pancartas políticas de las fachadas de edificios públicos, que no deben contener propaganda partidista. E incluso llega a calificar de violencia simbólica el hecho de que en un encuentro de la liga femenina de balonmano el Hércules de Alicante se negó a disputar el partido si las jugadoras catalanas mantenían el lazo amarillo colgando en sus camisetas. Es incomprensible. Nosotros, en cambio, computamos todos los incidentes habidos
    Estos son los criterios con los que la Generalidad determina lo que es o no es violencia política. Saque cada cual sus conclusiones.