Libros que he publicado

-2028. ¿Cómo será la Tercera República? -LA ESCUELA INSUSTANCIAL. Sobre la urgente necesidad de derogar la LOMLOE. -EL CAZADOR EMBOSCADO. Novela. ¿Es posible reinsertar a un violador asesino? -EL VIENTO DEL OLVIDO. Una historia real sobre dos asesinados en la retaguardia republicana. -JUNTA FINAL. Un relato breve que disecciona el mercadeo de las juntas de evaluación (ACCESO GRATUITO EN LA COLUMNA DE LA DERECHA). -CRÓNICAS DE LAS TINIEBLAS. Tres novelas breves de terror. -LO QUE ESTAMOS CONSTRUYENDO. Conflictividad, vaciado de contenidos y otros males de la enseñanza actual. -EL MOLINO DE LA BARBOLLA. Novela juvenil. Una historia de terror en un marco rural. -LA REPÚBLICA MEJOR. Para que no olvidemos a los cientos de jóvenes a los que destrozó la mili. -EL ÁNGULO OSCURO. Novela juvenil. Dos chicos investigan la muerte de una compañera de instituto. PULSANDO LAS CUBIERTAS (en la columna de la derecha), se accede a información más amplia. Si os interesan, mandadme un correo a esta dirección:
repmejor@gmail.com

Tenéis información de los precios aquí:

martes, 1 de diciembre de 2020

1982 - 2020: para llorar

     Leo con regularidad una revista que se dedica a hacer un repaso de nuestro pasado más reciente, año por año, y en el número de este mes le tocaba el turno a 1982. Viendo lo más destacable de aquel año, lo primero que me ha venido a la mente han sido unos famosísimos versos de Jorge Manrique:

                                                                    Cuán presto se va el plazer;

                                                                    cómo, después de acordado,

                                                                    da dolor;

                                                                    cómo, a nuestro parescer,

                                                                    cualquiere tiempo passado

                                                                    fue mejor.

    Os explicaré por qué seleccionando algunos hechos de los más notables que ocurrieron aquel año ordenados como si fueran secciones de un periódico, y comparándolos luego con la situación actual en lo tocante a esas mismas secciones informativas.

 1982

 2020

 Política

    El acontecimiento político de aquel año fue la histórica mayoría absoluta del PSOE en las generales del 28 de octubre, con 202 diputados. Incluso quienes detestéis al PSOE estaréis de acuerdo conmigo en que aquel era un momento optimista, y más, si se compara con la columna de al lado. Mirad esto: nacionalismo catalán: 13 escaños (12 de CiU y ¡1! de ERC). Nacionalismo y nacionalterrorismo vascos: 11 escaños (PNV, 8; HB, 2; EE, 1). Comparadlo con lo de al lado y ya me diréis. 


Tribunales

    Sentencia del 23-F: 30 años para Tejero y Milans y 6 para Armada. Y el Gobierno recurrió ante el Supremo porque la sentencia le pareció blanda. ¿Manifestaciones a favor de los condenados? Cero. ¿Disturbios y desestabilización? Cero. ¿Políticos y sindicalistas canallas peregrinando a la cárcel para conspirar con los condenados? Cero.


Deportes

    España organizó el mundial de fútbol, en el que nuestra selección hizo un papel tirando a patético. Pero me quedo con este dato: la ceremonia inaugural se celebró en el Camp Nou, con una representación con paloma de la paz de Picasso incluida, la cual fue presidida por Juan Carlos I. Eso y nada más.


Cartelera

 Ese año se empezó a rodar Las autonosuyas, un derroche de caspa cinematográfica basado en una novela de Vizcaíno Casas, que consiguió cabrear al nacionalismo y que ya entonces mostrara la patita e impidiera que la película se estrenase en Cataluña y la comunidad vasca. La película está en internet entera y a cachitos; si os molestáis en echar un vistazo, comprobaréis con asombro que los brochazos gordos que la componen y que entonces tuvieron una intención paródica, hoy parecen escenas de cine neorrealista.  

 Política

    El acontecimiento político es un deslizamiento cada vez más preocupante hacia la demolición del sistema constitucional; véanse los modos antidemocráticos de Pedro, Pablo y sus amigos y ya me diréis. El otro asunto: separatismo catalán: 23 escaños (ERC, 13; JxCat, 8; CUP, 2). Separatismo vasco: curiosamente, los mismos 11 escaños, con 6 para el PNV y 5 para Bildu, se entiende que los jeltzales estén preocupados.


Tribunales

    Enjuagues y presiones para indultar a los golpistas del 1-O; cambios de las leyes impulsados por el Gobierno para favorecerlos; advertencias de un vicepresidente de cambiar las leyes para la elección del CGPJ porque las actuales le estorban; inquietantes proyectos de poner la instrucción el manos de los fiscales... Y humillantes privilegios en el trato concedido a los golpistas del 1-O, a quienes han visitado todos sus esbirros de plantilla y otros vocacionales, como Pepe Álvarez o Pablo Iglesias. 


Deportes

 ¿Qué evento internacional se podría organizar hoy en el Camp Nou que los separatistas no llenasen de estiércol con sus pitadas, sus esteladas, sus aspavientos, su victimismo, su grosería y sus incidentes? La resplandeciente Barcelona de 1982, que era universal, como demostró diez años después, gracias al odio venenoso y miserable de los separatistas (más la afortunada sucesión de alcaldes como Trías y Colau), se ha convertido en aldeana, insegura y casposa.

  

Cartelera

   El bombazo cinematográfico de hoy es un remake de una vieja película: Frankenstein. Es una especie de documental filmado en vivo y con actores no profesionales, lo que haría pensar que es cine realista, pero no os engañéis: es surrealista. Algunos que conocen el final dicen que, en realidad, es una película de catástrofes.

    Os habéis echado a llorar, ¿a que sí? Viendo solo este botón de muestra uno se pregunta si avanzamos o retrocedemos. Un apunte más para que nos lo sigamos preguntando: en aquel año, el presidente del Gobierno acabó siendo Felipe González, y el vicepresidente, Alfonso Guerra; ya sabemos que hoy nuestro presidente se llama Pedro Sánchez y tiene cuatro vicepresidentes: Carmen Calvo, Nadia Calviño, Teresa Ribero y Pablo Iglesias. Y el presidente del Congreso se llamaba Gregorio Peces-Barba, pero la presidenta de ahora se llama Merichel Batet. Y así. 

martes, 24 de noviembre de 2020

La LOMLOE incorpora una propuesta del guachimán (aunque debidamente descafeinada)

      ¡Me ha hecho una "ilu" cuando lo he visto...! Estoy sentado al lado del teléfono esperando la llamada de doña Isabel Celaa para agradecérmelo. Veréis, esta mañana me he dicho que hacía ya mucho que no escribía un artículo, así que he metido las narices en lo que por ahora he podido encontrar de la LOMLOE (este texto del proyecto) en busca de inspiración, y en su exposición de motivos he encontrado algo que me ha recordado mucho a ciertas propuestas que presenté en mi artículo titulado Por una seria modificación de la Enseñanza Primaria. Aquel artículo mío señalaba entre otras cosas que, gracias a la remodelación de las etapas que trajo la LOGSE, mientras que los alumnos del sistema antiguo se enfrentaban por primera vez al reto que supone la obtención de un título (concretamente, el Graduado Escolar) con catorce años, los del que lo sustituía lo retrasaban enormemente, hasta los dieciséis, edad en que debían esforzarse para obtener el Graduado en ESO. Esto tenía además otro inconveniente: que ese retraso a menudo provocaba también que muchos alumnos llegasen demasiado tarde al momento de elegir su opción, lo decía sobre todo pensando en esos montones de chicos que, a lo largo de mi vida profesional, he visto encarcelados con 15 o 16 años en una secundaria que ni les interesaba, ni les aprovechaba, ni aprobaban. Por ello, formulaba la siguiente propuesta:

    La etapa de Primaria debería acabar a los catorce años, por razones sobradamente expuestas. Los alumnos que la aprobasen podrían elegir cualquiera de las tres vías que el sistema debería ofrecer: Bachillerato, Formación Profesional o una que llamaré Educación Secundaria Básica. Los alumnos que no aprobasen solo podrían acceder a la última, que sería obviamente menos exigente, pero también abriría puertas menos prometedoras.

     Quien aprobase esa opción, que acabaría a los dieciséis años, obtendría el título de Graduado en Educación Secundaria Básica, pero la propuesta es mucho más compleja e incluye una multiplicidad de posibilidades cuya exposición alargaría mucho este artículo, así que quien quiera más información puede encontrarla pinchando el enlace.

     Eso es lo que yo proponía para los alumnos de catorce años, que con la EGB estaban afrontando el reto del Graduado Escolar y con la LOGSE pasaron a vegetar en el dulce limbo del tránsito incoloro, inodoro e insípido del primero al segundo ciclo de la ESO. Pero ahora resulta que la LOMLOE propone para ellos una modificación. ¿Cuál es? Si os vais a la página nueve del enlace que os he dejado, podréis encontrar esto:

     En el segundo curso de educación secundaria obligatoria todos los centros realizarán una evaluación de diagnóstico de las competencias adquiridas por su alumnado. Esta evaluación, que será responsabilidad de las Administraciones educativas, tendrá carácter informativo, formativo y orientador para alumnos y alumnas, para los centros, para las familias y para el conjunto de la comunidad educativa. Estas evaluaciones tendrán como marco de referencia lo establecido en el artículo 114.1 de esta ley.

    Por otra parte, el equipo docente podrá proponer a alumnos, alumnas y a sus padres, madres, o tutores legales a través del consejo orientador la incorporación del alumno o alumna a un ciclo formativo de carácter básico. Estos ciclos garantizarán la adquisición de las competencias de la educación secundaria obligatoria en un entorno vinculado al mundo profesional. La superación de estas enseñanza conducirá a la obtención del título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria [...].

    Los ciclos formativos de grado básico concretan, así, el esfuerzo del sistema educativo para garantizar que ningún alumno o alumna quede fuera del mismo sin un título de educación secundaria obligatoria.

    Parece bastante claro, ¿no? La LOMLOE pretende recuperar por la puerta de atrás lo que el guachimán proponía: una evaluación de cierta importancia a los catorce años (donde yo propongo la existencia de un título en condiciones, ellos establecen una descafeinada evaluación de diagnóstico) que permita que los chicos que hoy en día se pasan dos años perdiendo el tiempo gracias a la estúpida rigidez logsiana que hemos padecido durante treinta años puedan ya escapar eligiendo un camino con contenidos profesionales. Lo que vuestro seguro servidor llama Educación Secundaria Básica ellos lo presentan como unos aún inconcretos ciclos formativos de grado básico. Este proceso se refuerza con el elemento del consejo orientador, que antes existía solo para cuarto de ESO, curso en que se obtiene el título de graduado en ESO, y ahora se implanta también en segundo (página 9), lo que confirma mi idea de que esta propuesta es, en realidad, un retorno encubierto y descafeinado al título de primaria que se daba antes al acabar octavo y que nunca se debió suprimir. 

     El problema es que el progresismo escolar, prisionero aún de sus prejuicios, ñoñeces y fantasmagorías, no se atreve a implantarlo con firmeza y lo hace, como ya he dicho, bajo una fórmula descafeinada y dejándolo a la elección de padres y/o alumnos, gravísimo patinazo. Pero esto no le resta a este paso la  importancia que tiene, que es grandísima, porque supone un reconocimiento implícito de que fue un error robarle dos años a la primaria, reconocimiento que lleva aparejado el de algo que ya la experiencia nos mostraba: que el primer ciclo de la ESO ha sido un engendro, más otra cosa muchísimo más importante: que la división en etapas de la LOGSE (y de sus descendientes, entre los cuales, se encuentra la LOMLOE), es decir, un pilar tan fundamental como su estructura, está mal hecha y es perjudicial. Si esto lo reconocen hasta sus propios artífices, puede suponer un gran avance hacia algo tan deseable como la demolición de un sistema educativo nefasto y su sustitución por otro nuevo, a ser posible, bien consensuado y presidido por la racionalidad y el sentido común. Y también supone otra cosa importantísima: la renuncia implícita a uno de esos dogmas sagrados con los que el progresismo educativo ha estado treinta años perjudicando gravemente a la enseñanza y, lo que es peor, a millares de alumnos: la _ _ _ _ pollez esa de que con menos de dieciséis años no se podía orientar a un alumno hacia la formación profesional, o, dicho sin sus remilgos hipócritas, hacia la opción de darles a unas personas que ni querían ni aguantaban las aulas la oportunidad de obtener unos conocimientos que les permitiesen cuanto antes salir de ellas y buscarse un trabajo. Para los rematadamente clasistas mandarines de la LOGSE, hacer esto era fomentar la segregación y la marginación, con lo que no vacilaron en poner sus prejuicios por encima de la libertad de elección de las personas.

    Un par de ladrillos que se desprenden del muro, por algo se empieza. 

domingo, 15 de noviembre de 2020

La apaleada lengua española

    Cuando los días presentes sean historia y se analicen con la esclarecedora perspectiva que dan el tiempo y el poder comparar lo que en un mismo periodo se hacía en sitios diferentes o lo que en un mismo sitio se hizo en diferentes épocas, supongo que, al asomarse a lo que los españoles estamos haciendo hoy con nuestra lengua, quienes lo hagan se formularán preguntas como estas:

    1.- ¿Cómo fue posible que una de las lenguas más importantes del mundo, de las habladas por más millones de personas, de las de historia más brillante y de las más estudiadas fuese arrinconada, marginada y perseguida hasta el intento de extinción en algunas zonas del propio país donde nació y era la lengua nacional?

      2.- ¿Como fue posible que los gobiernos y las leyes de España permitieran tal atropello?

     3.- ¿Cómo fue posible que, en zonas de ese país donde la lengua española concurría con otras regionales minoritarias incluso en esas mismas zonas, minoritarias por supuesto en España e insignificantes en el mundo, se permitiera que gobiernos regionales indignos, corruptos y disolventes expulsaran al español de la enseñanza? 

    4.- ¿Cómo fue posible que una lengua de tal grandeza y extensión planetaria, por si fuera poca cosa el agresivo hostigamiento de las lenguas regionales, tuviera que padecer demenciales planes de enseñanza bilingüe impuestos por el Estado en los que tenía que compartir su tiempo con lenguas extranjeras? 

     5.- ¿Cómo fue posible que, en un país con una lengua hablada en el mundo por cientos de millones de hablantes nativos, oficial en decenas de países y estudiada por decenas de millones de personas, las autoridades impusieran que desde muy pequeños los niños en la enseñanza oficial tuvieran que dar unas clases en español y otras en francés, inglés, alemán o chino?

    Supongo que les costará entenderlo y que solo lo harán cuando comprendan cómo en la política española de hoy imperaron el cinismo, la hipocresía, las componendas, la corrupción, el matonismo de unos, la falta de coraje de otros, el tacticismo miope, el oportunismo, la irresponsabilidad y la ignorancia. Para conocer esto a fondo me temo que la distancia no va a ser un buen auxiliar, sino un estorbo, porque esto no habrá nunca nadie capaz de conocerlo más a fondo que los que convivimos con ello. 

     Publica hoy "El País" un interesante artículo titulado "La Ley Celaá y el español en Cataluña: ¿cesión política o acuerdo inocuo"?, que da algunas claves sobre el asunto. Empezaré por decir que, por una vez, estoy de acuerdo con don Mariano Fernández Enguita, quien es consultado en el artículo y se muestra totalmente contrario a inmersiones y demás chanchullos, pero veamos lo que dicen otras voces, sobre todo, en lo referido a una llamada enmienda al castellano que es una carga de profundidad letal, pero de apariencia pretendidamente inofensiva. 

    El PP habla de recurso ante el Constitucional, pero se olvida de que ha estado años tolerando los abusos e incumplimientos de la Generalidad en materia lingüística, por no hablar de que es el impulsor de ese bilingüismo que hará que los historiadores del futuro se formulen las preguntas 4 y 5. El PP es un maestro en el hipócrita rasgarse de vestiduras cuando no gobierna, para luego dejar las cosas como están o empeorarlas cuando alcanza el poder.

    Unidas Podemos: "Le dijimos al PSOE: necesitamos a ERC. Y acordamos que presentaríamos una enmienda conjunta". ERC: "Para ERC era una condición indiscutible desactivar ese punto de la ley Wert para blindar nuestro modelo de inmersión". Contad si son catorce, y está hecho, como diría un gran escritor al que en Unidas Podemos desconocen y en ERC, además de eso, odian (y envidian, por no ser catalán). 

     PSOE: de su portavoz se citan un buen manojo de cínicas insensateces, así que me voy a limitar a la más significativa: "Desde que somos Gobierno estamos intentando pacificar en estos conflictos lingüísticos. No miramos hacia el pasado, sino hacia el futuro". Que alguien que pertenece al partido que se sacó de la manga lo de la memoria histórica diga que no miran hacia el pasado es un colosal alarde de cinismo, pero es que el PSOE acabará un buen día ahogándose en su propio cinismo, porque también hace falta mucho para decir esa bobada de "pacificar en estos conflictos lingüísticos": ¿acaso es el PSOE el único colectivo humano del mundo que ignora que con los separatistas el apaciguamiento lo único que ha hecho ha sido empeorar las cosas? El PSOE es el campeón del destrozo en la enseñanza española, véase, aparte de lo ya sabido por todos, que mantiene a Alejandro Tiana como secretario de Estado de Educación, léanse los engaños y autoengaños con que este señor intenta hipnotizarnos en este mismo artículo.

     En resumen: que ha sido esta clase política de la que he dejado un botón de muestra la culpable del  maltrato a la lengua española en nuestra enseñanza actual. El artículo es largo y jugoso, leedlo, porque además da cuenta del rosario de incumplimientos, abusos y cataplasmas legales inservibles que nos han traído hasta la situación de hoy: la lengua española, sencillamente, está siendo echada a patadas o degradada en la enseñanza española. Cosa de locos, de burros o de traidores a sí mismos, supongo que esos historiadores del futuro dilucidarán de qué se ha tratado. Ahora bien, aun a riesgo de que me llaméis simplista, yo creo en una fórmula que serviría para desagraviar a esa importante señora. Pasaría por estas tres condiciones: desmantelamiento de la farsa de los programas bilingües compartidos con lenguas extranjeras, establecimiento de una verdadera doble red en las comunidades con lengua cooficial y devolución de las competencias educativas al Gobierno nacional. Más, naturalmente, una concienzuda demolición del desastre educativo que trajo la LOGSE, pero de eso hoy no toca hablar. Sé que es difícil, pero, mientras sigamos en el actual marco de correlaciones políticas, no será difícil, será imposible. Ahora bien, no nos engañemos: cualquiera puede ver lo que está ocurriendo con el actual marco de correlaciones políticas combinado con los planes de ciertos actores políticos. Yo soy de los que están persuadidos de que por este camino vamos directos al desastre, así que nos toca aplicarnos todos a la tarea de buscar otros mejores. 

      

viernes, 13 de noviembre de 2020

Tercera edición de "El molino de La Barbolla"

    Hola amigos. Este artículo va a ser cortito, únicamente para deciros que he sacado una tercera edición de El molino de La Barbolla. Por distintas razones, he tenido que hacer algunos cambios, todos ellos en el aspecto de la impresión: he suprimido las solapas y las ilustraciones (esto último, muy a mi pesar) y he cambiado la cubierta. Aquí tenéis la versión actual:


    Creo que no ha quedado mal y a la gente que ya lo ha visto (amigos, libreros, profesores...), en general, le ha gustado.

miércoles, 11 de noviembre de 2020

Primeras damas

     Publicaba el pasado domingo "El Mundo" un reportaje titulado El "carrerón" de Begoña, en el cual daba cuenta del ascenso profesional de Begoña Gómez, la esposa del actual presidente del Gobierno, a raíz de su participación como codirectora en un máster de la Complutense. Como en principio circuló que iba a ser la directora, se generó una borrasca en los medios, dado que la señora Gómez no es licenciada, sino que sus titulaciones académicas se reducen a un título no oficial en una escuela de marketing y un MBA de una entidad llamada ESIC. Esta apasionante historia condujo al guachimán a formularse esta pregunta: ¿qué relación han tenido las esposas de los presidentes de nuestros gobiernos democráticos con su transformación en primeras damas? Os dejo aquí un pequeño resumen.

 


Amparo Illana

 Mujer de Adolfo Suárez (1976 - 1981). Tenía buen conocimiento del inglés y el francés y era aficionada a la música, la pintura y la literatura. Madre de cinco hijos y dedicada a su familia, ejerció su papel institucional con discreción y sin mezclarse en la política.

Más información aquí

 


Pilar Ibáñez-Martín 

 Mujer de Leopoldo Calvo-Sotelo (1981-1982). Licenciada en Filosofía y Letras. Su discreción como primera dama fue tal que lo más significativo que he encontrado sobre ella (y sobre su papel institucional) es esto.

 


Carmen Romero

 Mujer de Felipe González (1982 - 1996). Licenciada en Filosofía y Letras y profesora de instituto, ya desde mucho antes de que su marido accediese a la presidencia desempeñó una intensa actividad sindical, que completó posteriormente con su actividad como diputada a partir de 1989. Se pronunció explícitamente acerca de la desvinculación entre su carácter de primera dama y su personal actividad profesional y política. 

Más información aquí

 


Ana Botella

 Mujer de José María Aznar (1996 - 2004). Licenciada en Derecho y miembro por oposición del cuerpo de Técnicos de la Administración Civil del Estado. En 2003 fue elegida concejal del Ayuntamiento de Madrid formando parte de la candidatura del PP y ahí empezó el camino que la llevaría a ser alcaldesa de la capital entre 2011 y 2015. 

Más información aquí.

 


Sonsoles Espinosa

 Mujer de José Luis Rodríguez Zapatero (2004 - 2011). Licenciada en Derecho y profesora de música. Destaca también en el canto, pues ejerce como soprano en los coros de RTVE. Es una persona culta que ejerció su papel de primera dama practicando hasta donde le fue posible un discreto distanciamiento. 

Más información aquí

 


Elvira Fernández

 Mujer de Mariano Rajoy (2011 - 2018). También ha hecho lo posible por desempeñar con distancia y discreción su papel de primera dama. Es licenciada en Económicas y ejerció profesionalmente en Antena 3 y Telefónica.

Más información aquí.

 


Begoña Gómez

 Mujer de Pedro Sánchez (2018 - ?). Su historial académico es el que he reseñado más arriba y, en cuanto a su currículum  profesional, consiste básicamente en varios años de consultoría y trabajo con oenegés en una empresa llamada Inmark, de dudoso devenir y hoy de muy precario porvenir  (Inmark1, Inmark2, Inmark3). Y aquí es donde se plantean las dudas de algunos: la señora Gómez ha sido fichada por el IE Business School, una empresa de bastante más aliento que le ha servido como trampolín para el máster famoso y en la que, seguramente, con un perfil como el suyo, a usted y a mí ni nos habrían cogido el teléfono. Todo ello, al parecer, con un puesto y un sueldo muy respetables. ¿Habrá gato encerrado?

La información más completa que he encontrado sobre ella está en el reportaje que he enlazado al principio del artículo. 

     Creo que con esto es suficiente. Juzgue cada cual los perfiles de las primeras damas que hemos tenido y sus posicionamientos ante lo que esa condición supone.

jueves, 5 de noviembre de 2020

No ha sido Celaa, han sido Iglesias, Rufián y Sánchez

      A estas horas ya está consumado y lo reflejan todos los medios: la LOMLOE, esa ley educativa que la historia conocerá también como Ley Celaa, cuenta ya con una enmienda, la transaccional 29, que modifica la redacción de un artículo en los siguientes términos: 

1. Las Administraciones educativas garantizarán el derecho de los alumnos y las alumnas a recibir enseñanzas en castellano, lengua oficial del Estado, y en las demás lenguas cooficiales en sus respectivos territorios. El castellano y las lenguas cooficiales tienen la consideración de lenguas vehiculares, de acuerdo con, de conformidad con la Constitución Española, los Estatutos de Autonomía y la normativa aplicable.

     Se entiende que la primera redacción era el texto sin las tachaduras, las cuales eliminan lo tachado para la redacción definitiva, supongo que con los pertinentes arreglos de puntos y comas.  Podéis verlo explicado más por extenso aquí. Parece una tontería inocente, porque tachar una obviedad como la aclaración de que el castellano es la lengua oficial del Estado podría incluso tomarse como un aligeramiento del texto, pero está claro que no lo es, al menos, por dos razones: primera: la alarma que ha producido en el PP, Vox, Ciudadanos, diversos sectores informativos y culturales y entidades como Sociedad Civil Catalana; segunda: ¿puede haber inocencia en algo urdido entre Gabriel Rufián y Pablo Iglesias y respaldado por Pedro Sánchez? Resulta obvio lo que dicen todos los que claman contra este atropello: que esas mínimas correcciones están pensadas por el separatismo para que en su momento favorezcan su plan de aniquilación de la lengua española en las regiones que ellos tiranizan, que se lo digan si no al representante de Bildu, que parece que no se entera de en qué país vive y apuesta por llamar oficiales a esas lenguas que, por su limitado ámbito y escasos hablantes, no pueden ser otra cosa que cooficiales. De todos modos, bien está luchar contra este nuevo atropello, como ya han anunciado que van a hacer asociaciones y partidos, pero no debemos perder de vista que, sin su existencia, los nacionalistas ya están martirizando a su gusto a la lengua española, por lo que, una vez más, sostengo que sus abusos y ataques a los derechos de millones de ciudadanos en materia educativa (y lingüística) solo podrán eliminarse cortando por lo sano, es decir, devolviendo las competencias educativas al Gobierno de la nación y rigiéndonos en las comunidades bilingües (o sea, Galicia, la comunidad vasca, Cataluña, Valencia y Baleares) por lo que sería un auténtico bilingüismo educativo: la creación de una red en español y otra en la lengua cooficial comunitaria, con pleno derecho de los padres a matricular a sus hijos en la que prefieran. Lo expliqué por extenso aquí. Insisto en lo de la competencia en manos del Gobierno central, porque dejar esto en poder de los autonómicos solo serviría para dinamitarlo y perpetuar y ahondar los abusos que ya cometen. Y otra cosa: habría que castigar severamente a quienes intentaran usar su poder institucional para sabotear este modelo, ya hemos visto demasiadas veces a los caciques separatistas pisotear los derechos de los ciudadanos. 

     Termino con una pequeña observación: aunque a la LOMLOE vayan a llamarla Ley Celaa, este asunto ha dejado meridianamente clara una cosa: que esta señora ni pincha ni corta en "su" Ley, que en realidad es una simple mandada (y parece que bastante sumisa) a las órdenes de quien toque: unas veces será Pedro Sánchez, otras, la secta pedagógica, y otras (como en este caso), la caverna separatista-podemita; quien sea, da igual: ellos dicen lo que hay que poner, ella en su momento lo firmará y listos, hasta que llegue un día (optimista por naturaleza como soy, estoy convencido de que llegará) en que a España retorne la cordura y una de las cosas que haga sea mandar la LOMLOE, última versión de las aberraciones logsianas y otras como la que hoy nos ocupa, al cubo de la basura. 

lunes, 19 de octubre de 2020

Isabel Celaa continúa demoliendo la enseñanza española

    A principios de octubre, aprobó el Gobierno el RD 31/2020 de 29 de septiembre, el cual implantaba en la educación algunas medidas urgentes y provisionales para hacer frente a las consecuencias de la pandemia. Entre las más criticadas, se encontraban unas instrucciones de evaluación que en la práctica suponían la posibilidad de obtener los títulos de ESO o Bachillerato con asignaturas suspensas, con alguna restricción en el caso del Bachillerato, pero no para la ESO. Esto es así digan lo que digan los defensores de la norma (incluida nuestra inefable ministra), y quien quiera evitarse estériles especulaciones, que le eche un vistazo al artículo 6, donde la disposición se hace efectiva negro sobre blanco. Y, atención, recalco una cosa para que se entienda la gravedad del asunto, estamos hablando de TITULAR, no de promocionar, aprobar curso o pasar de curso, como he visto en algunos medios, que en esto han creado alguna confusión, sino del escalón más alto de los criterios de evaluación, la concesión de títulos, y, con ese artículo 6 en la mano, en el curso 2020 - 21 (como mínimo), se podrá perfectamente obtener el título de Graduado en ESO con cinco asignaturas suspensas y no sería inviable obtener el de Bachillerato con dos, incluso con más.

     Todos entendemos que las situaciones excepcionales hay que afrontarlas con medios excepcionales, pero, sinceramente, creo que la señora Celaa ha aprovechado la excepcionalidad que nos mortifica para arrimar de forma tramposa y abusiva el ascua a sardinas que son muy de su gusto, tales como el aprobado general o las restricciones a la repetición de curso, a las que también se refiere el decreto. Esas trampas no mejorarán la enseñanza, porque además me quedo con la duda de si la provisionalidad con que hoy se adoptan estas medidas no será el puente hacia una implantación definitiva.

     Porque las intenciones de Celaa en lo referido al empobrecimiento de los currículos son muy inquietantes y, aunque en apariencia no tenga nada que ver, el debilitamiento de los criterios de evaluación influye mucho en ellos, pues, por maravillosos que sean, si el alumno sabe que va a aprobar de todos modos, podrá permitirse el lujo de despreciarlos. Para mayor escarnio, publica hoy "El País" una noticia que nos informa de que, con la ley que tiene en el horno la Sra. Celaa, la llamada LOMLOE, las autonomías y los centros podrán establecer contenidos de los currículos en una medida aún mayor de lo que ya pueden. Con lo que sabemos que está pasando en Cataluña y otras autonomías, esto es sencillamente echar gasolina al fuego, un acto disparatado que desacredita (una vez más) a la señora Celaa como gobernante, pero que no extraña, si se tiene en cuenta que lo va a acordar con Podemos y la constelación nacionalista. Llevamos años viendo cómo el particularismo autonómico ha introducido monumentos de burricie en los programas; nadie hoy puede ignorar el arrinconamiento o acoso al español en la educación de diferentes partes de España (Cataluña, Valencia, Baleares, la comunidad vasca, Navarra y Galicia); solo irresponsables como Celaa pueden volver la cara a las conductas adoctrinadoras en la escuela que está llevando a cabo el nacionalismo; desde ámbitos educativos guiados por la prudencia, por estos motivos, se está reclamando la recentralización de las competencias en enseñanza...: y ahora, la LOMLOE que el PSOE ha pactado con sus actuales compañeros de viaje lo que va a hacer es reforzar la intervención de autonomías y centros en los currículos. Pero tampoco hay que extrañarse: si el mayor desastre educativo que ha padecido España, es decir, la LOGSE, es obra del PSOE, el lógico que este partido se empeñe en ahondarlo.

     Porque resulta que detrás de esta medida está el espíritu de la LOGSE. Veamos este párrafo de la noticia de "El País", enternecedor de puro perverso:

       Fuentes que han participado en la negociación argumentan que en los centros educativos se han gestado las grandes experiencias de innovación pedagógica, y que la petición de disponer de autonomía curricular por parte de las corrientes renovadoras ya fue planteada hace 30 años durante la elaboración de la Logse, la ley educativa aprobada en 1990 por el PSOE que configuró la estructura actual del sistema educativo.

      ¿Pero todavía estamos con esta retórica? ¿Todavía creen que vincular la autonomía de los centros con patrañas como la innovación pedagógica o las corrientes renovadoras es prestigiarla? ¿Por qué sigue el progresismo educativo mintiendo o autoengañándose? Lo que en España se ha vendido como experiencias de innovación pedagógica no ha sido más que una colección de disparates; los actos de autonomía que más han practicado los centros han sido el empobrecimiento de los programas y el regalo de las notas, presionados, precisamente, por innovadores o progresistas (el PSOE, CCOO, los apóstoles de la idea, la secta pedagógica y demás, sin olvidarnos de la propia Administración) que han ido durante décadas en la misma dirección a la que ahora se ha subido la señora Celaa y que solo ha conseguido cargarse la enseñanza e inocular en la sociedad la convicción de que sin esfuerzo se puede aprender o que el aprobado es un derecho inalienable. ¿No se dan cuenta de que queda un pelín patético seguir llamando innovaciones a "innovaciones" planteadas hace ya 30 años? Y yo añado lo ya dicho: que en realidad son solo ensoñaciones disparatadas, como fue la propia LOGSE y promete ser su nieta o bisnieta, la LOMLOE. Solo un apunte más: después de 30 años con unas estructuras educativas creadas, ciertamente, por la LOGSE, ¿no deberían sus defensores empezar a reconocer que alguna culpa tendrán esas estructuras de los no pocos males de nuestra enseñanza actual? ¡Ah, no!, que eso es por culpa de la enseñanza memorística en que se empeñan los fachas de los profesores. Pues eso: más autonomía, más innovación, más LOGSE... Treinta añitos más, que para eso dentro de dos días vamos a tener la flamante LOMLOE.

sábado, 10 de octubre de 2020

Los tres cerditos


    Me aburro tan soberanamente que he decidido hacer un artículo, aunque sea para hablar de las gili_ _ _ _ _ _ _ _ de unos gili_ _ _ _ _ _, bien que además malvados hasta la médula, tan malvados que... Pero vayamos a la nueva versión de los tres cerditos. 
    Érase una vez, en una próspera región llamada Butifarria de un próspero país llamado Jamonia, que existía un gobernador llamado Cerdito I. Una tarde, después de comer, Cerdito I se zumbó dos botellas de un licor muy rico que se llamaba ratafía y pilló un pedo que se quedó dormido y entonces soñó que iba a construir una nación de la que él sería el rey. Cerdito I, después de muchos esfuerzos, convirtió Butifarria en nación, salió al balcón de su palacio y dijo:
     -¡A partir de ahora, somos una nación y yo seré el rey!
     ¡Pobre Cerdito I! Sin darse cuenta, había construido una nación de paja que, en cuanto vino un vientecillo, se la llevó abajo. Después llegó la justicia del verdadero rey a pedirle cuentas por lo que se había gastado y Cerdito I tuvo que salir de palacio. Al poco tiempo, se hizo gobernador de Butifarria otro cerdito, llamado Cerdito II. Una noche, después de cenar, Cerdito II se zumbó dos botellas de un licor muy rico que se llamaba ratafía y pilló un pedo que se quedó dormido y entonces soñó que iba a construir una nación de la que él sería el rey. Cerdito II, después de muchos esfuerzos, convirtió Butifarria en nación, salió al balcón de su palacio y dijo:
     -¡A partir de ahora, somos una nación y yo seré el rey!
     Pero le pasó lo mismo que a Cerdito I: sin darse cuenta, construyó una nación de paja que salió volando por un estornudo y Cerdito II, que había sido muy malo, escapó de Jamonia escondido en un cesto de sandías.  Cuando se fue, hicieron gobernador de Butifarria a Cerdito III. Una mañana, cuando no eran aún ni las once, Cerdito III se había zumbado ya dos botellas de un licor muy rico que se llamaba ratafía y pilló un pedo que se quedó dormido y entonces soñó que iba a construir una nación de la que él sería el rey. Cerdito III, después de muchos esfuerzos, convirtió Butifarria en nación, salió al balcón de su palacio y dijo:
     -¡A partir de ahora, somos una nación y yo seré el rey!
     ¡Pobre Cerdito III! Como era más tonto que Cerdito I y Cerdito II, se creyó que la paja que les había sobrado serviría para construir la nación, pero, lo mismo que las anteriores, salió volando por un airecillo. Al día siguiente, los consejeros de la justicia real lo sacaron de palacio cogido de una oreja. 
      Ahora los tres cerditos han quedado convertidos en unos tocinos amargados que no hacen más que gruñir contra Jamonia. Cerdito II vive en un reino lejano, desde donde no para de decir que Jamonia es un país horrible y que no va a parar hasta hacer que se hunda. Cerdito I y Cerdito III siguen viviendo en Butifarria, a costa de los tres sacos de bellotas que les manda cada mes el gobierno regional, pagados con los impuestos de todos los jamoñoles, y eso que ellos hacen todo lo posible por fastidiarles. Y en cuanto a Butifarria, no solo no ha cumplido aquel sueño beodo de convertirse en una nación, sino que ahora está muchísimo peor que antes de que Cerdito I la arrastrase a sus chifladuras.
     Cuentan que hace unos días se los vio a los tres juntos en el país vecino, Coñaquia, gruñendo insultos y amenazas contra Jamonia, pero que, a los cinco minutos, cuando vieron que nadie les hacía caso, se fueron a un monte cercano a ver si encontraban alguna trufa. 
            Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.

sábado, 3 de octubre de 2020

Madrid, una comunidad estigmatizada

     Si no llevásemos meses con el PSOE y Podemos embarcados en una feroz campaña de acoso y derribo contra el Gobierno madrileño; si no llevase semanas viendo a diario que la primera página de "El País" incluía en cabecera una noticia a grandes titulares hablando de la desastrosa situación sanitaria de Madrid; si no hubiera contemplado, allá por mayo y junio, el chalaneo miserable en que el Gobierno nacional convirtió el final del estado de alarma, con arbitrariedades para contentar a las comunidades de siempre; si no recordara que en abril, cuando el Gobierno de Sánchez ostentaba el mando de la política sanitaria de toda la nación, la Generalidad de Cataluña, sin recibir el menor reproche, impidió la construcción de un hospital de campaña en Sabadell, podría tener un resquicio de duda acerca de que el cierre de Madrid llevado a cabo por el Gobierno central tiene razones sanitarias y no políticas. 

     ¡Qué ganas había de meterle mano a Madrid! ¡Qué locos están en el PSOE y el fabuloso mundo de la podemia por crear una imagen de caos en esta comunidad que les permita derribar al gobierno y ocuparlo ellos! Y bien que la señora Ayuso, a la que ni defiendo ni considero más eficiente que sus adversarios, se lo está poniendo en bandeja con su torpeza. Pero está claro que las razones han sido distintas a las esgrimidas y además inconfesables, lo que no extraña viniendo de un gobierno de Sánchez. Aparte de lo dicho en el párrafo anterior, las motivaciones del Gobierno de todos los españoles se hacen increíbles por otros datos, como estos: es inexplicable tal giro de ciento ochenta grados a pocos días de la escenita en que Sánchez y Ayuso anunciaron que iban a colaborar; no parece que lo que se ha implantado hasta ahora, desde el punto de vista sanitario, sea muy distinto de lo que ya había, y, sobre todo la cara de Salvador Illa: el día que anunció la decisión, era patética: despeinado, con una rara mezcla de aflicción e ira y sin apenas atreverse a levantar la mirada: inseguridad, falta de convicción... Repito: patético. En la grave situación sanitaria que atravesamos, me he abstenido de hacer valoraciones sobre el ministro de Sanidad, consciente de que debe de ser un palo ocupar un ministerio de algo de lo que no tienes ni idea porque, total, con las competencias transferidas, ahí ibas estar haciendo pajaritas y que a los dos días se te venga encima una catástrofe como la del coronavirus. ¡Por favor, si yo me metí aquí para que hubiera  en el Gobierno otro amiguete de los separatistas! Son los gajes de la política cínica de la actualidad y de nuestro INSOSTENIBLE Estado de las autonomías. Lo pasó mal en la primeras semanas, cometiendo fallo tras fallo, viendo la nulidad de su cargo, recibiendo diarios aluviones de críticas... Pero, en su situación de entonces, era inexcusable ser comprensivos con él. Pero ya no. Visto que la emergencia sanitaria se iba a extender por algún tiempo, Illa debió dimitir nada más levantarse el estado de alarma, con el fin de que su jefe -contando con que hubiera tenido un rapto de sensatez- hubiese puesto en su lugar a alguien con conocimiento profundo de la sanidad. Esta es otra razón para no creer en la limpieza de lo que Sánchez acaba de hacer en Madrid: ¿qué credibilidad tiene la preocupación por la sanidad de un presidente que sigue manteniendo a Illa? Si a Illa, un incompetente manifiesto, lo sigue teniendo en un puesto tan delicado por la razón política de que es del PSC, ¿por qué habríamos de tragarnos los españoles que el señor Sánchez ha intervenido en Madrid por razones sanitarias y no políticas? (1)

     Madrid ha sido estigmatizada y eso acabará trayendo consecuencias. Empezó todo con aquella estúpida caza de brujas de las primeras semanas, cuando de todas partes se quejaban de esos madrileños que se escapaban a sus segundas residencias, una torpeza importante y una auténtica satanización, primero, porque a segundas residencias escapó gente de todas partes; segundo, porque el pecado de unos cuantos nos lo colgaron a todos los madrileños, que somos muchos millones, con la frívola complicidad de los medios de comunicación de mayor alcance. El madrileño se convirtió en un apestado por unos conductos propios de la Edad Media. Después vino ya la muy meditada operación política, con intervenciones tan memorables como las de Rafael Simancas y su terrible demonización de Madrid. Cuando lo vi, me dije: ¡Y pensar que este señor pudo haber sido presidente de la comunidad!

     Pero la cosa sigue; de hecho, si me he decidido a escribir este artículo es porque hoy he visto en La Sexta un reportaje que rayaba a los altos niveles de manipulación de esta cadena. Comparaba Madrid con otra grandes capitales del mundo, con el fin de dejarla en evidencia ante el mayor rigor de las medidas de las demás y, una vez más, demostrar que está tan mal porque es pecadora y culpable. Ahora bien, Madrid ha tomado unas medidas en la línea de las tomadas en toda España, de modo que la comparación, lógicamente, habría que haberla hecho entre países, no entre capitales: Madrid es una ciudad que está muy mal en coherencia con que España es un país que está muy mal. Reflexiono sobre estas cosas y luego veo a cierto individuo poniendo carita de bueno y diciendo que en la lucha contra la pandemia hay que dejar de lado las diferencias políticas y me dan ganas de vomitar. 

     Lo que nos importa a todos es que la epidemia acabe cuanto antes y, desde luego, sería ideal que quienes deben luchar contra ella apartasen sus intereses particulares. Ahora bien, quiero dejar una reflexión: lo normal cuando un lugar es especialmente azotado por una catástrofe es que todos a su alrededor se compadezcan de él, le den ánimos e intenten ayudarle, así que me llena de perplejidad lo que ha ocurrido con Madrid: ante el hecho de que hayamos sido los más duramente castigados por la pandemia, la reacción ha sido criminalizarnos. Esto lo han hecho algunos miserables anónimos, medios de comunicación perrunos y partidos políticos. A estos últimos, los esperamos en las elecciones. A lo mejor consiguen cargarse a Ayuso, pero eso de que entonces subirán ellos puede que no esté tan claro. 


1.- Unas horas después de escribir estas líneas, me encuentro en "El País" un artículo cuyo titular empieza con esta frase tan esclarecedora: El pulso político que terminó con el cierre de Madrid, un relato inefable en el que, involuntariamente, el no menos inefable Carlos E. Cué y otros dos periodistas dejan retratado a Salvador Illa.

martes, 22 de septiembre de 2020

Hit

    Tenía curiosidad por ver el primer capítulo de Hit, la serie que acaba de estrenarse en TV-1, porque se presentaba como una incursión en los problemas de la enseñanza, pero ya desde este momento señalo que no me parece así: en el episodio que he visto, ocurren cosas que pasan en los centros educativos (algunas, y otras que no), pero, desde luego, ni nuestros centros ni nuestra enseñanza tienen nada que ver con la historia que ahí se contaba. Cierto que los hechos de Hit se desarrollan en un instituto, pero tan peculiar que no creo que haya ninguno así, porque el comportamiento de sus alumnos y las cosas que ocurren son excesivos para un centro normal, pero, por el contrario, esos chicos, que hacen cosas de delincuentes que deberían estar en centros de reforma, no son ni de lejos tan cínicos, malvados y peligrosos como son los verdaderos jóvenes de centros de reforma. Ni tanto ni tan calvo, vamos. Así pues, pienso que quien se asome a esta serie debería hacerlo teniendo claro que va a presenciar una ficción, un espectáculo que podrá gustarle o no, pero no una dramatización de algo parecido a nuestra realidad escolar. 

     Esto no lo digo como condena, sino para aclarar la confusión que podrían generar la publicidad de la serie o algunas cosas que se han dicho en el debate posterior, en el cual, por cierto, también se ha señalado lo que yo digo: tanto Daniel Grao (el actor protagonista) como Carolina Fernández del Pino (vicepresidenta de ANPE), han dicho que en un solo capítulo se han visto juntas cosas que pasan en muchos centros y en mucho tiempo. La señora Del Pino ha subrayado además lo referido a la violencia, que en la serie ha sido abundante, pero que en la realidad de nuestra enseñanza, aunque existe, ni es extrema ni se produce en exceso. Estoy totalmente de acuerdo, con lo que tendremos que desechar el realismo en una serie que empieza con la quema de cuatro coches en el patio del instituto: esto, por fortuna, no es Medellín, ni Kabul. 

    Es muy lícito que una serie busque elementos espectaculares con los que entretener y atraer a sus espectadores, y la realidad de nuestras aulas no da para eso, aun teniendo algunos importantes problemas, que los tiene. Se acabaría aburriendo a la audiencia, y las series no están para eso. La única película que he visto que retrata una realidad auténtica de las aulas sin aderezos dramáticos, espectaculares o morbosos para hacerla más atractiva es La clase, de François Bégaudeau. Dicho esto, creo que a los productores de Hit les convendría descargarse de pretensiones, porque su serie no va a aportar claves ni soluciones para los problemas de la enseñanza, pero parece que ellos creen o quieren hacer creer que sí, como podría desprenderse de esta frase pronunciada en el debate: "Hacía falta una serie que nos abriera los ojos". Ni Hit es esa serie, ni esa es función de las series, por no hablar de que, sobre los problemas de la enseñanza, es muchísima la gente que tiene ya los ojos bien abiertos. Más aún: se nos ha desvelado que Hugo Ibarra Toledo (o sea, HIT), el profesor protagonista de la serie, en algún momento va a usar un recurso tan rompedor como llevar a actores porno a que hablen con sus alumnos: cuidado con los experimentos en el ámbito educativo: si va a ser esa la apertura de ojos que piensa llevar a cabo Hit, mal asunto.

     Es innegable la buena intención de los productores de Hit, pero no tengo más remedio que terminar mencionando algo que desapruebo y me hace ponerme en guardia. En el debate posterior, había varios grados de participación de invitados y uno de ellos era la telemática. A través de esta vía, iba a intervenir David Jurado. Para quien no lo recuerde, este profesor fue el que detuvo o contuvo a Max Porta, el alumno de un instituto de Barcelona que el 20 de abril de 2015 asesinó al profesor Abel Martínez Oliva. Ha sido presentado por una colaboradora del programa como "el único que fue capaz de detener" al autor del crimen. En aquella ocasión, escribí un artículo titulado El auténtico héroe, que para mí no fue otro que el fallecido Abel Martínez, y lo hice entre otras cosas porque empezaba a verse ya el maltrato a su figura y que les estaban colgando a otros medallas que a lo mejor no merecían. Así ocurrió concretamente con el señor Jurado, a quien no niego méritos, pero que quizás no fue tan heroico. Otra cosa que no me gustó de él fue que fuese uno más de los que se montaron al carro de la compasión excesiva con alguien que había asesinado a una persona y no mató a más porque le fallaron los planes, por mucho que se tratase de un niño. Hablé de todo eso aquí. Con toda sinceridad, no creo que el señor Jurado merezca estar en lo alto de ningún pedestal, así que, si Hit va a servir para esto (que espero que no), flaco favor va a hacerle a la enseñanza.  

miércoles, 16 de septiembre de 2020

El hundimiento o la okupa de Leganés

   Supongo que todos recordaréis "El hundimiento", aquella  excelente película en que descubrimos cómo encajó Hitler que a Sergio Ramos se le cayera una copa de la Champions que había ganado el Real Madrid y la chafara el autobús en que el equipo iba celebrándolo. Hasta entonces, ese hito histórico había quedado en la sombra, por lo que merece la pena que reproduzca el documento:


   Todas las etapas históricas tienen un ocaso, un momento crítico en el que todo se hunde, pero lo que conviene no perder de vista es que, antes de que ese hundimiento acaezca, por regla general se producen síntomas, a veces clamorosos y a veces sutiles, que lo anuncian. Sean de la envergadura que sean, el mensaje de esos síntomas es siempre el mismo: las cosas que deberían funcionar no funcionan, las leyes no protegen a quien las cumple, los infames campean como señores. Olvidémonos de Hitler y su búnker y vengamos a la España de hoy, un país en el que tenemos un inconfundible síntoma de hundimiento: el asunto de los okupas, pues difícilmente encontraremos aberraciones y desafueros más grandes que en este campo, donde la historia consiste en que a cualquier propietario de una vivienda se la puede arrebatar cualquier desaprensivo por el simple procedimiento de colarse en ella: basta con eso para que, mientan lo que mientan ciertos medios ¿progresistas?, el usurpador pase a ser el propietario con todos los derechos ante las leyes españolas.

    Este cáncer tiene décadas, pero en los últimos meses ha arreciado. Y no solo eso, sino que día a día los medios que no lo ocultan nos traen algún nuevo episodio indignante. El último ha sido el de Rosa, una mujer que, el pasado mes de marzo, cuando murió Pilar González, la mujer a la que supuestamente estaba cuidando, hizo que la incineraran sin avisar a la familia y, acto seguido, se apropió de su vivienda, cambio de cerradura mediante, como requieren los cánones. Cuando la familia de Pilar se enteró de este despropósito, se quejó airadamente del descuido de las autoridades policiales y sanitarias, a las que se les coló el tremendo abuso de la cuidadora, autora incuestionablemente de delitos (en mi ignorancia jurídica, los llamaré así) como estos: apropiarse de una casa que no es suya, omitir el deber de avisar a la familia de la muerte de Pilar y suplantarla en la toma de la decisión de enterrarla. Gravita además la sospecha, que muchos compartimos con la familia de Pilar, de si esta murió por razones no inducidas o si fue asesinada por Rosa con el fin de apropiarse de su vivienda. No es, naturalmente, ninguna broma, y menos, si se añade a todo lo anterior. Pues bien, qué queréis que os diga, para este reaccionario guachimán, si con estos mimbres Rosa no entró ipso facto en la cárcel, es que España presenta hoy síntomas de amenaza de hundimiento.

    Pero en materia de okupaciones no es extraño que a cualquier abuso exasperante al día siguiente se añada una fuente más de exasperación. A Rosa no solo no le ha pedido cuentas la justicia, sino que además ella, en virtud de los derechos automáticamente adquiridos por quedarse con una casa que no era suya, se encastilló allí y, no sin chulería, empezó a poner condiciones para marcharse, una de ellas, la imposición de que la vivienda la dejaría el lunes 14. Casualmente, me he enterado de que al final la abandonó el pasado viernes 11 con nocturna discreción. Merece la pena reproducir los elementos más reseñables de este esperpento: ¡se ha dignado a renunciar por escrito a la posesión de la casa, de la casa que pertenecía a la mujer cuyo cadáver incineró sin derecho alguno!, y recibió presiones para irse de la empresa Desokupa, lo que hace que me pregunte: ¿en qué lugar deja esto a la policía y a los jueces? Y otra pegunta: ¿no es este episodio un síntoma de hundimiento de unas instituciones que solo han servido para llevarle el botijo a la infractora?

    Terminada esta feria, la familia de Pilar sigue adelante con las acciones que ha emprendido contra Rosa, entre ellas, una investigación por el fallecimiento de Pilar. Desde luego, si un día Rosa no acaba entre rejas, es que este país despide un cierto aroma a hundimiento. Y me temo que no acabará, entre otras cosas, porque tengo serias dudas de que, en el momento en que escribo estas líneas, esta señora (que me perdonen las señoras) siga en España.

domingo, 6 de septiembre de 2020

¿Estamos yendo para atrás en seguridad ciudadana?

     Está circulando estos días la espeluznante noticia de la muerte de un menor en Getafe, que fue apuñalado por una banda de atacantes que al parecer procedían de Villaverde. Según la información disponible, la víctima y sus amigos habían tenido una discusión con los agresores o parte de ellos en un botellón y días después estos fueron a su lugar de residencia para asesinarla. Escandaliza una conducta tan salvaje y criminal y produce perplejidad el hecho de que se desplazaran desde Villaverde hasta Getafe y buscaran por allí al pobre muchacho para matarlo. Mucha sed de venganza hay que tener, muy soberbio y sanguinario hay que ser, y muy sensible a la ofensa también, para tomarse tanta molestia y llegar a tan trágicos extremos por tan inconsistentes motivos: todo esto, además de indignación, produce perplejidad. Llamo la atención sobre el escenario en que brotó la chispa: uno de esos botellones, abominables por tantos motivos y que nuestros gobernantes no han podido o no han querido extinguir; solo faltaba que ahora fueran el germen de asesinatos. Por cierto: ¿no estaban prohibidos por motivos epidemiológicos? Y subrayo, por supuesto, la palabra que más alarma: banda. Banda supongo que juvenil responsable de actos criminales, incluidos asesinatos: muy mal asunto.
    Por otra parte, durante todo el verano, con el ominoso y esperable silencio de los medios complacientes con el Gobierno y/o (aunque más y que o) "progresistas", se han estado produciendo en la Casa de Campo de Madrid y zonas cercanas, tales como Batán y la ribera del Manzanares, una serie de actos delictivos que incluían robos, abusos sexuales y agresiones físicas, algunas, muy graves, como botellazos, mataleones (que te pueden matar de verdad aunque no seas un león) y palizas en grupo. La inmensa mayoría, por no decir todos, procedían de los acogidos en un albergue de la fundación Diagrama. Han salido multitud de noticias en los medios, porque los ataques se cuentan por decenas. Os dejo aquí unas cuantas a elegir, de ABC, El Mundo, Mediterráneo, La Razón o eldiario.es
     Venciendo mi miedo a que me llamen facha, os diré algo que los más sagaces habréis descubierto: los asesinos de la primera noticia, según circula por los medios, podrían pertenecer a bandas latinas, mientras que los maleantes de la segunda son con toda seguridad menas. Siento decirlo aunque atraiga sobre mi cabeza la sospecha de xenofobia, pero es que es la verdad. 
     Violencia, delincuencia y agresiones ha habido siempre, pero yo llevo cincuenta y cinco (55) años en Madrid y me siento en condiciones de afirmar que este panorama me recuerda lamentablemente a un estado de cosas de hace décadas que yo, iluso de mí, creí que habíamos superado hace bastantes años, pero observo con inquietud que está volviendo. Y no me gusta, creedme, porque lo he vivido y sé lo malo y dañino que es. No hablo solo de lo más grave, es decir, de los actos delictivos que real y efectivamente cometen las bandas grandes o los delincuentes callejeros que actúan solos o en pequeños grupos, sino del miedo y la sensación de inseguridad, que es algo que estropea mucho la vida diaria. Sé lo que es andar con temor hacia ese que se acerca y que te da mala espina, o ponerte en guardia (o dar media vuelta, o cambiarte de acera) porque no vas a tener más remedio que pasar por delante de aquellos tres que ya te están mirando de un modo que no te gusta, o llegar a tu casa y que tu madre te diga que un energúmeno le ha arrancado el monedero de la mano, o enterarte de que a un amigo le han atracado a punta de navaja. Sé lo que es y no tiene gracia, por mucho que pontifiquen cuatro imbéciles hipócritas que se las dan de redentores sociales. 
      En los años sesenta, viví en un barrio donde la sola mención de los chicos del por fortuna desaparecido núcleo de la Cruz del Cura nos ponía la piel de gallina; en los setenta, viví en otro donde producía pavor la banda de un sujeto apodado el Chocolate; a finales de esa década y principios de la siguiente se produjo el esplendor (y también la traca final, por suerte) de las pandillas callejeras de los extrarradios de Madrid, a cuyos jefecillos ciertos cineastas oportunistas y ciertos músicos que iban de rompedores convirtieron o quisieron convertir en una especie de mitos, cuando no eran más que unos miserables violentos y sin escrúpulos. También sé lo que inspiraban estos en la gente normal, en la gente buena como usted o como yo que lo único que quiere es vivir tranquila y sin meterse con nadie (que, por cierto, es la que mayoritariamente padece las gracias de este rebaño): miedo, lo sé porque trabajé en un centro pegado a Villaverde, el barrio del que procedían algunos de los más floridos, y lo pude ver con mis propios ojos. Unos familiares míos vivían en un barrio donde abundaban las pandillas de macarras setenteros (fauna de cuyo trato era mejor mantenerse alejado); en cierta ocasión, en el año 72 o 73, vi desde su terraza pasar una banda de al menos cincuenta moteros: os aseguro que no hubiera querido estar en el sitio donde finalmente se les ocurriese aterrizar. En ese mismo barrio tenía yo algunos amigos. Un día, uno de ellos, a la salida de un cine, vio una pelea ente dos miembros de la misma pandilla o de pandillas distintas, ya no lo recuerdo, y cómo uno quedaba por encima del otro y lo tenía sujeto. Como conocía al que llevaba la peor parte, fue a separarlos, y entonces el otro se revolvió y lo mató de un navajazo. Allí quedó muerto un chico extraordinario, a manos de un descerebrado hijo de _ _ _ _. Añado, para colmo, una cosa: el otro gallito, el que ese día llevó la peor parte en la riña, no era mucho mejor que el que le estaba zumbando, lo sé porque lo conocía. 
    ¿Pandillas? ¿Delincuentes juveniles cometiendo sus desmanes callejeros? No, gracias. Tengo el gusto de conocerlos y no los quiero para nada, son una hierba que tenemos que hacer todo lo posible por que no rebrote: no es que sea mala, es que es destructiva, así que hay que buscar soluciones efectivas contra ella. El poder andar tranquilos por la calle es un bien muy valioso, así que nuestros gobernantes deberían esmerarse en cumplir su obligación de protegerlo.

lunes, 24 de agosto de 2020

Fernando Simón y los "influencers"

   Cuando hace apenas unos días vi por televisión a Fernando Simón, portavoz del Ministerio de Sanidad en la lucha contra la pandemia por coronavirus, pidiendo ayuda a los "influencers" para difundir entre la población las cosas que se debían hacer en esta lucha, me quedé tieso por el asombro. La lucha contra la pandemia es un asunto tremendamente serio que afecta a toda la sociedad, así que, en un país bien organizado y avanzado, a los ciudadanos lo que se nos debe pedir es una actuación responsable y un cumplimiento de las indicaciones o normas que procedan de las autoridades competentes, en este caso, sanitarias. Por otro lado, en un país al que se le supongan las antedichas condiciones, deberían ser esas autoridades y no otras instancias quienes tomasen bajo su cargo y responsabilidad toda acción efectiva dirigida a la superación de la crisis.
    A esas autoridades no les corresponderá ese delicado papel así porque sí, o por causas espontáneas e inconsistentes, sino por las muy sólidas razones por las que en las sociedades avanzadas se alcanzan los puestos de responsabilidad colectiva, y recalco esta palabra, responsabilidad, porque está en la esencia del desempeño de toda función pública y es la clave que señala de manera inequívoca que el llamamiento del señor Simón fue un lamentable disparate. Todo aquel que desempeña una función pública lo hace en virtud de una fundamentada idoneidad para ese desempeño y sometido a una responsabilidad por lo que haga o deje de hacer. Pongo ejemplos: el policía, el médico, el profesor, el bombero, el administrativo ministerial, el técnico de hacienda o el socorrista, para llegar a esos puestos, habrán tenido que demostrar su capacitación mediante la superación de pruebas y/o la presentación de títulos o méritos adecuados, pero la cosa no se quedará ahí, porque, además, cualquiera de esos profesionales que desempeñe sus funciones de forma negligente o ineficaz tendrá que rendir cuentas por ello.
    Por tanto, las preguntas son estas: ¿cuáles son los méritos demostrados por los "influencers" para ejercer como guías de la conducta ciudadana ante la pandemia? ¿Qué mecanismos ha utilizado el señor Simón para constatarlos? ¿Cuáles son los cauces que fijarán sus responsabilidades en caso de que cometan algún error? Me temo que la sola formulación de estas preguntas basta para evidenciar que el peregrino llamamiento de Fernando Simón fue una completa frivolidad, lo cual resulta inadmisible, pues ni su puesto ni la situación que atravesamos son aptos para frivolidades. Tendríamos razones los ciudadanos para sentirnos ofendidos por un coordinador gubernamental que parece presuponer que somos unos descerebrados que, ante tan delicado asunto, vamos a seguir los consejos de personas cuya notoriedad procede de tener seguidores en internet y no de sus conocimientos médicos; tendrían razones para molestarse los "influencers" ante el intento del señor Simón de arrastrarlos en su demagogia.
     Porque, en  realidad, se trata de demagogia y no de un interés real por aportar mejoras a la lucha contra la pandemia. Esta escenita tiene todo el aroma de una ocurrencia efectista más ideada por Iván Redondo y permitida por Pedro Sánchez, Illa o quien controle a Simón. Ahora toca poner el foco sobre los jóvenes, porque a alguien hay que culpar del alarmante ascenso de contagios que estamos padeciendo en las últimas semanas, de ahí vendrían la machaconería con que se está hablando de fiestas y discotecas, esta delirante comedia de los "influencers" (como si el pobrecito Illa no tuviera otro recurso para parar el incremento de casos) o la aberrante manipulación que he visto hace solo unas horas: el telediario de la 1 abriéndose con esta noticia: ¡200 jóvenes sin mascarilla en una fiesta de Torremolinos! ¡Estos c _ br _ n _ _  de jóvenes nos la van a liar parda! Ninguna responsabilidad de Simón, ni de Illa y su ministerio, ni de Sánchez, que ya ha decidido descargarlo  todo sobre las comunidades autónomas. Pero si uno se toma la simple molestia de ver cuántos brotes hay ahora mismo en España, resulta que tenemos activos 1.126: ¿son todos obra de jóvenes sin mascarillas montando fiestorros? Otra cosa sobre la que llamo la atención: ¿por qué no abren mañana un telediario con los millones de jóvenes que sí llevan mascarilla y se portan con la responsabilidad que parece faltarles a ciertos responsables (?) políticos e informativos?
    Sinceramente, no me cambiaría por Fernando Simón, porque está sometido a una presión y unas críticas que deben de ser muy difíciles de soportar y tal vez sea esto lo que le empuje a cometer los patinazos que está cometiendo últimamente, cada vez más y más absurdos. Aunque ahora todos le critican, muchos de los que lo hacen le alababan hasta hace solo unos meses. Pienso que la equivocación de su vida fue aquello que dijo de que, si su hijo le preguntase si podía ir a la manifestación del 8-M, él le respondería que hiciera lo que quisiera, una frase que muy poco después se demostró insostenible y que le ha pasado la tremenda factura de cargarse su prestigio. No tengo nada personal contra él, pero pienso que hoy lo mejor para todos sería que dimitiese o que sus superiores lo relevasen. 

domingo, 16 de agosto de 2020

¿Soy yo el único que ve que España puede dar un petardazo?

Queridos cuatro gatos que leéis este blog:
    Cuando dentro de unas horas amanezca otra luminosa mañana agostina, puede que alguno de vosotros, al igual que vuestro amigo el guachimán, haya leído ya dos notables artículos que publica "El Confidencial": uno de José Antonio Zarzalejos titulado España toca fondo y otro de Juan Carlos Monedero que se titula Hacia un debate constituyente
    Como puede verse, ambos son bien explícitos ya desde el título. En el primero, el señor Zarzalejos da un repaso a una serie de problemas y perspectivas de nuestra situación actual que la retratan como catastrófica, lo que le lleva a invocar una gran concertación nacional que los extremistas, según su opinión, no quieren. Dejo aquí una enumeración de los males que señala el periodista: la amenaza de un desastre socioeconómico, laboral y sanitario; el derrumbe de los sectores motrices de nuestra riqueza y empleo; la incertidumbre sobre los ERTES y la vuelta al trabajo y a los centros educativos; nuestra insuficiente preparación para afrontar los desafíos que se nos avecinan, debida al fracaso sin paliativos que ha supuesto el Gobierno de coalición; la estrategia de agitación subversiva que ha desatado Podemos para tapar sus vías de agua; la espantada de Juan Carlos I; el desgobierno y el caos político.
     Es un muestrario elocuente, y también espeluznante, aunque en esto último creo que se queda corto, y para sostenerlo me basta con señalar hacia el otro artículo, en el cual Juan Carlos Monedero lanza sin ningún disimulo un torpedo contra el sistema constitucional, situando el alza de su mira telescópica en la monarquía, sobre la que propone un referéndum. Naturalmente, no estoy de acuerdo ni con la propuesta de cargarse esa monarquía que tanto odian el señor Monedero y otros seres angélicos y que ya solo por eso se hace simpática ni con la de laminar el "régimen del 78", por el motivo anterior y porque, con todos sus defectos, me temo que resultaría cien veces más democrático que lo que anda en la cabeza de cualquiera de sus detractores para sustituirlo. Además de esto, las razones de Monedero son en general tramposas: distorsiona la historia, omite las virtudes del sistema constitucional y le atribuye taras que no tiene; hay incluso un momento en que parece que culpa a Felipe VI de la epidemia del coronavirus, no os digo más.
     Y si no os digo más es porque ese artículo tenéis que leerlo para daros cuenta de que, como decía más arriba, Zarzalejos se ha quedado corto, pues la cosa es cada vez más seria: sabíamos ya de largo que los podemitas  (y los separatistas, claro) iban contra la monarquía y la Constitución del 78 con el cuchillo entre los dientes, pero creo que esto ya no es ningún chiste (si es que alguna vez lo fue): con el partido del señor Monedero en el Gobierno, cositas como ese artículo suyo deberían hacernos tomar conciencia de que existe una amenaza muy real de cambiar la monarquía constitucional de 1978, hoy tambaleante pero muy democrática, por una república que nos traerían personajes como Juan Carlos Monedero, Ada Colau, Jaume Asens, Pablo Iglesias o Gerardo Pisarello, a quien, por cierto, en su artículo tiene Monedero la desvergüenza de citar como "el constitucionalista Gerardo Pisarello", una autoridad política citando a una autoridad jurídica, vamos. No es un juego: esta gente quiere cargarse el sistema constitucional con el mayor de los empeños. Y no olvidemos que otros que vienen con el cuchillo entre los dientes y con todo su empeño son los separatistas vascos y catalanes, cada vez con más exigencias y cada vez con más pretensiones, que lo que quieren cargarse es España (a no ser que se les permita esquilmarla). Uno esto a las cosas que señala Zarzalejos y me pregunto: ¿soy yo el único que ve que España puede dar un petardazo? 
     Por cierto, otra cosa que me pregunto: ¿Pedro Sánchez qué piensa de todo esto?