Libros que he publicado

-2028. ¿Cómo será la Tercera República? -LA ESCUELA INSUSTANCIAL. Sobre la urgente necesidad de derogar la LOMLOE. -EL CAZADOR EMBOSCADO. Novela. ¿Es posible reinsertar a un violador asesino? -EL VIENTO DEL OLVIDO. Una historia real sobre dos asesinados en la retaguardia republicana. -JUNTA FINAL. Un relato breve que disecciona el mercadeo de las juntas de evaluación (ACCESO GRATUITO EN LA COLUMNA DE LA DERECHA). -CRÓNICAS DE LAS TINIEBLAS. Tres novelas breves de terror. -LO QUE ESTAMOS CONSTRUYENDO. Conflictividad, vaciado de contenidos y otros males de la enseñanza actual. -EL MOLINO DE LA BARBOLLA. Novela juvenil. Una historia de terror en un marco rural. -LA REPÚBLICA MEJOR. Para que no olvidemos a los cientos de jóvenes a los que destrozó la mili. -EL ÁNGULO OSCURO. Novela juvenil. Dos chicos investigan la muerte de una compañera de instituto. PULSANDO LAS CUBIERTAS (en la columna de la derecha), se accede a información más amplia. Si os interesan, mandadme un correo a esta dirección:
repmejor@gmail.com

Tenéis información de los precios aquí:

viernes, 17 de mayo de 2019

Martinet de Ripollet: el "cole" que les birló la pelota a los niños

   El pasado 12 de mayo, publicaba "El País" un artículo de Ana Torres Menárguez con este titular: El colegio público que ha desterrado la pelota. Donde el guachimán habla  de birlar, ella habla de desterrar, pero en el inmediato subtitular despeja todas las dudas sobre su aprobación de ese destierro:
   El Martinet, un centro público de Ripollet, tiene un proyecto pedagógico innovador sin asignaturas ni balones y lucha contra la Administración para eliminar la cancha de su patio.
   Nos hallamos sin duda ante un episodio más de ese curioso Juego de tarimas que la señora Menárguez y "El País" tienen montado, en el que se relata la épica lucha de la luminosidad de la innovación educativa contra las tinieblas pavorosas de la carcundia escolar, que es lo que ellos consideran que es la labor eficaz, sensata, constante, con sólidos fundamentos y cero aspavientos que lleva a cabo la escuela de toda la vida. Desmenucemos la semántica velada del subtitular del artículo:
Términos positivos, chachiguay y de salerosa pedagogía innovadora:
Proyecto: todo proyecto es bueno per se, sobre todo en la educación actual, donde son el moderno, dinámico y divertido invento que se va a cargar a las apolilladas asignaturas. ¡Hay que trabajar por proyectos! ¿Para enseñar qué? ¡Hombre!, si nos ponemos pijoteros...
Pedagógico: de pedagogía, ya se sabe, el arte de convertir a los niños en lumbreras jugando. 
Innovador: hay que pasarse la vida siendo innovador y novedoso; si no es nuevo, no vale, es facha y huele a lista de los reyes godos.
Lucha: heroico empeño de los innovadores contra las conspiraciones del mundo conjurado contra ellos.
Términos negativos, casposos y de odiosa instrucción facha y anticuada: 
Asignaturas: eso tan aburrido y antiguo con que se tortura a los niños a base de lecciones magistrales.
Balones: torpedos de forma esférica que los nazis dejaron sin usar y que el fascismo ha sembrado en los patios de las escuelas para esclavizar y embrutecer a los alumnos y las alumnas con juegos violentos, machistas y que monopolizan los espacios.
Administración: ¡ese monstruo burocrático que persigue a los heroicos innovadores y no les deja sembrar su salvífico evangelio! Uno de sus mayores vicios es el de crear normas y pretender que se cumplan.
Cancha: territorio donde predominan la violencia y el machismo y se realizan prácticas aberrantes como el fútbol, el balonmano, el balonvolea o el baloncesto, todas las cuales, como se ve, utilizan el balón como arma de destrucción masiva.
   Será difícil encontrar un maniqueísmo más barato y pueril, pero todos sabéis que este lenguaje simplón es uno de los instrumentos más eficaces de que se sirve la innovación educativa para sembrar sus embustes. Y quiero señalar que, en este caso, en lo referido a la Administración, se está usando con un hipócrita cinismo, ya que la realidad es que está invadida y controlada por partidarios de las disparatadas propuestas a que la autora del artículo acostumbra a dar cobertura. Uno de los peligros que amenazan a la escuela actual es la multitud de disparates innovadores que pretenden tomarla al asalto, pero lo hacen bajo el paraguas de las actuales líneas de la Administración educativa: es un alarde de cinismo presentarlos como perseguidos, más aún, cuando son mimados no solo por la Administración, sino por los medios, como demuestra el artículo de la señora Menárguez.
   No voy a poder rebatirlo punto por punto, porque es muy largo y está plagado de aberraciones, así que me limitaré a una valoración general. El proyecto del colegio "Martinet" es un caos donde se han suprimido cosas tan esenciales en la enseñanza como el orden, la organización y la posibilidad de verificar no ya lo que los alumnos aprenden, sino tan siquiera que aprendan algo: no hay asignaturas, no hay clases, no hay exámenes: no hay nada. Que no haya canchas ni balones es lo de menos, es tan solo un síntoma de que cierto fanatismo pedagógico actual no tiene el menor empacho en llevarse por delante hasta el pavimento cuando se trata de poner en marcha sus delirantes utopías. Síntoma muy preocupante, ni que decir tiene, porque es el síntoma del radicalismo de quienes se creen en posesión de la verdad. La retórica en que se sustenta la eliminación de canchas y balones está plagada de mentiras, porque no es cierto que las pelotas monopolicen los patios de los colegios ni que el fútbol sea machista ni agresivo, lo señalé ya cuando analicé la propuesta de las señoras Moreno y Penna, aquella propuesta respaldada por CCOO y que transpiraba un feminismo enfermizamente dogmático y un encarnizado odio a la heterosexualidad. Esa propuesta asustaba, como asusta ver un centro donde parece que se ha implantado algo parecido. 
    Por nada del mundo llevaría a mis hijos al colegio "Martinet", no solo por su fuerte sesgo ideológico, sino porque leo el artículo y acabo preguntándome: y los alumnos de este centro ¿qué hacen? Da la impresión de que nada concreto: pasear por el campo, mirar, esperar a que abran el comedor, jugar con juegos de construcciones de madera... o lo que les dé la santa gana. ¿Todo el curso en ese plan? ¿De verdad que así se aprende? Mirad que lo dudo. Y esto es muy grave, porque, como ya he dicho muchas otras veces, al final el que está es siempre el mismo: el alumno, que es el que aprende o no aprende. Y, si lo que sucede es esto último, no está nada bien que sean ellos quienes paguen los platos rotos de los delirios de nadie, de los experimentos de algunos que juegan a sentirse los que un día revolucionaron el mundo porque, donde había un colegio, pusieron un salón de juegos... en el que se podía jugar a todo menos a la pelota.

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jueves, 9 de mayo de 2019

"Cuaderno de un profesor", por Alberto Royo

   Después de Contra la nueva educación y La sociedad gaseosa, libros en los que  abordaba los problemas de nuestra educación actual (en un sentido estricto en el primero y con una óptica más amplia en el segundo), ha publicado recientemente Alberto Royo un nuevo libro sobre educación, Cuaderno de un profesor, el cual está obteniendo la excelente acogida que se merece. 
    Es este de la acogida un motivo por el que debemos felicitar a Alberto y felicitarnos también todos aquellos que estemos interesados en que se sepan y se digan altas y claras dos cosas: que la verdadera educación consiste en la transmisión de conocimientos por aquellos que realmente los poseen y que el sistema educativo español actual tiene algunas cosas que necesitan serias mejoras, particularmente, una: los recursos y mecanismos para hacer frente al mal comportamiento de esos alumnos que un buen día deciden olvidarse de que existen el respeto y las obligaciones. Dado que en este libro lo que Alberto nos cuenta es su labor diaria como docente (ya sé lo que habréis pensado los de ese sector que lleva años madurando una moción de censura para arrebatarme las riendas de este blog: ¡pues claro, guachi, lumbrera: es un diario, lo dice el título), nos hallamos ante el vehículo adecuado para reflejar el daño que esos alumnos hacen al proceso educativo: daño a sí mismos por lo que poquito a poco se van hundiendo sin saberlo y creyendo hacer otra cosa; daño a esos profesores y a esa actividad a quienes a menudo ofenden; daño a esos compañeros cuya formación entorpecen y a quienes someten a intolerables conflictos; daño a ese sistema cuya eficacia empeoran...: ¿hacen falta más argumentos para sostener que es imprescindible poner los medios para cortarles las alas a esos alumnos "disruptivos"? Bien, pues, aun así, los responsables político-educativos de este país de paisitos llevan lustros sin enterarse. Y, por si esto fuera poco, cada vez parecen más empeñados en lastrar la ya de por sí complicada tarea docente con una carga burocrática que cada curso es más absurda y voluminosa que el anterior, cosa de la que a menudo me hablan mis amigos aún en ejercicio y de la que también hay unos cuantos testimonios en este libro. 
   Ahora bien, en el retrato que Alberto hace de su cotidiano quehacer, no solo da cuenta de los obstáculos, sino que también presta atención a lo bueno: a lo que va enseñando y sus alumnos con más o menos dificultades van aprendiendo, a la superación paulatina, al interés que sus enseñanzas despiertan en algunos desde el principio o van despertando progresivamente en otros, al surgimiento casi inesperado de los primeros brotes verdes y a su posterior e imparable progresión... Porque la enseñanza no es fácil, pero sus frutos, sea cual sea la generosidad de la cosecha, son siempre gloriosos. Mirad, si no me creéis, este del que no hace ni diez días nos daba cuenta el propio Alberto en su blog:
   Bello fruto para un profesor de música, y nada fácil: solo sabiendo mucho de música podría un profesor alcanzar algo así y en el tiempo en que se ha hecho. Sabiendo mucho de música y sabiendo cómo enseñarla a base de dar muchas clases, porque, como Alberto dice en la página 195 del libro, a enseñar se aprende enseñando. No se deje engañar: eso de los cursitos, de los expertos y del aprender a aprender son fraudes y tonterías. Pero, si esto aún no os convence, id a un pequeño episodio que culmina en la página 138, cuando, después de que él, músico, profesor y guitarrista, les ha dado algunas clases sobre la materia y un buen día se le acerca un alumno y le dice: "Profe, me he apuntado a guitarra".  Creo que sobran comentarios. 
    Estas son las cosas que os encontraréis en ese diario del profesor llamado Alberto Royo. Un último consejo: a lo largo del libro, se citan multitud de obras musicales concretas de autores concretos. Yo lo he leído con un folio al lado apuntando las que por uno u otro motivo me parecía que tendría que oír. Me salen unas cuantas, y creo que muy interesantes. 

sábado, 4 de mayo de 2019

Praxis eductiva. 29: kit para entrevistas con padres

   Repasando viejos papeles, me he encontrado con una guía de consejos para las entrevistas con los padres que escribí hace algunos años. Parte de la base (realista al máximo, piensen lo que piensen los hipócritas o los ingenuos) de que la inmensa mayoría de las entrevistas con los padres se producen por motivaciones problemáticas, de ahí que no haya incluido entre los consejos las marcas de té más aconsejables, el tipo de porcelana para las tazas ni observaciones sobre la música de fondo. Creo que aún pueden ser útiles, así que aquí os dejo lo que, a mi modo de ver, debería llevar un profesor a toda entrevista con padres:
            1. Información de sobra acerca del asunto que se va a tratar.
            2. Bastante información acerca de otros asuntos que puedan relacionarse con él.
            3. Un buen conocimiento del hijo de esos padres y de su situación en el centro en todos los aspectos.
            4. Predisposición al diálogo (en cantidades industriales).
            5. Disposición para escuchar (en la misma dosis).
            6. Disposición a ayudar (toda la posible) y propuestas y/o soluciones concretas aplicables a los problemas del alumno.
            7. Seriedad y honestidad.
8. Respeto para los presentes y los ausentes.
            9. Sinceridad y realismo: lo más catastrófico que se puede hacer es percibir o reflejar las cosas distintas de como son. Particularmente peligrosa (por su atracción y por sus resultados) es la tentación de pintar bonito lo feo: aunque al principio rinde beneficios, suele llevar a finales pésimos y llenos de desencanto. Engañarse uno mismo es una majadería y engañar a los demás, en este contexto, una falta de profesionalidad.
            10. Perspicacia. A veces, se nos pasan por alto aspectos claves de lo que estamos tratando, o las personas te ocultan deliberadamente parte de lo que te deberían contar.
            11. Una dosis razonable de optimismo: hasta en la peor situación, existe algún aspecto o alguna posibilidad positiva que deben señalarse. Nunca hay que cerrar la puerta a la hipótesis de una solución, aunque sea remota, ni percibir las cosas más feas de lo que en realidad son, error tan nocivo como su contrario. Por otra parte, muy a menudo me he encontrado con padres a los que les venía fantásticamente un poco de apoyo moral, que se podía conseguir con solo desmontar los excesos de pesimismo con que se presentaban (disculpad que me meta a psicólogo, no lo volveré a hacer más, os lo prometo).
            12. Flexibilidad y sentido autocrítico: el profesor o el centro pueden estar tan equivocados como cualquier otro.
            13. Firmeza. Debes tener claro hasta dónde puedes o debes llegar y hasta dónde no. No hay por qué aguantar excesos verbales (o de otra índole) que a veces se producen; no hay por qué ceder ni comprometerse ante posiciones o peticiones extralimitadas, irrealizables, presumiblemente perjudiciales o absurdas.
            14. Cordialidad y calidez, siempre que no sean artificiales ni estén fuera de lugar (si alguien viene con el hacha levantada, la ley no te obliga a recibirle con una sonrisa de oreja a oreja).
            Este "kit" no te lo entregan cuando entras en el oficio, sino que lo vas adquiriendo tú poco a poco con la experiencia y el paso del tiempo. A mí me ha servido bastante, porque, usándolo, creo haber sido de utilidad a la mayoría de los padres con los que he tratado, lo cual me produce una gran satisfacción. Os diré además que con frecuencia me encuentro con padres de ex-alumnos míos que se dirigen a mí de forma afectuosa, lo cual está muy lejos de deprimirme. La gente, cuando viene al instituto, suele hacerlo para resolver problemas que conciernen a sus hijos y la mayoría se presentan con una disposición positiva y saben apreciar tus esfuerzos por ayudarles; ahora bien, es cierto que hay una minoría de personas que irrumpen avasallando, faltando al respeto o pidiendo la Luna: frente a estos, resulta siempre muy útil una buena dosis de recurso número 13 del "kit".
  

jueves, 2 de mayo de 2019

La bella y las bestias (2)

Resultado de imagen de nuria de gispert
                                                    Núria de Gispert e Inés Arrimadas
   Siempre he considerado que a las personas hay que valorarlas por sus capacidades y sus virtudes morales, de ahí que generalmente me abstenga en mis artículos de hacer consideraciones en torno a la apariencia física, a no ser que haya razones que lo hagan adecuado. Y, mirad por dónde, hoy viene en la prensa una noticia que lo hace muy adecuado. Según leo en "El Confidencial", Núria de Gispert, que en su día fue presidenta del Parlamento catalán y a la que Torra acaba de conceder la Cruz de Sant Jordi, un importantísimo galardón oficial catalán, se ha despachado llamando cerdos a Juan Carlos Girauta, Enric Millo, Dolors Montserrat e Inés Arrimadas. Estilazo el de la señora Gispert: del "ganao" al que se condecora hoy en día en Cataluña, podemos deducir a qué nivel de desquiciamiento han llegado las cosas por allí. 
   Si he empezado el artículo con unas consideraciones acerca de la imagen física, es porque esta señora parece tener una especial fijación con Inés Arrimadas, contra quien ya ha arremetido en más de una ocasión, e incluso hubo una famosa en la que la conminó a volverse a Cádiz (se menciona en la noticia que enlazo). ¿Cuál puede ser la razón de tal ensañamiento? Creo que se puede decir alto, claro y negro sobre blanco, pues salta a la vista: la envidia recocida que un callo malayo como Nuria de Gispert siente hacia una mujer como Arrimadas, que une a su talento una belleza celebrada por propios y extraños. Y parece que entre las filas femeninas del totalitarismo separatista está muy extendido este sentimiento hacia Arrimadas, basta con recordar a Rosa María Miras, la mujer que le deseó una violación en grupo. Dejo aquí una imagen suya, por si no la conocíais:
Resultado de imagen de la mujer que deseó a Arrimadas una violación múltiple
   Estas solo son las muestras más notorias de lo que ha tenido que aguantar Inés Arrimadas en este capítulo, pero hay bastante más, tanto que podría considerarse representativo y simbólico de la suciedad que se esconde en lo más profundo del alma separatista. Y es que la envidia es muy fea, más aún que las señoras Miras y Gispert, que ya es decir. No podría acabar este artículo sin imitar a aquella genial sección final de la revista "Hermano lobo", la que se titulaba Siete preguntas al lobo: 
   Pregunta: ¿Cuándo condenará el feminismo radical y mayormente izquierdista el acoso a que es sometida Inés Arrimadas?  
   Respuesta del lobo: Auuuuuuuuuuuuuuu.

Móviles - niños - sexo

   Ha creado alarma en los últimos días la noticia del descubrimiento de una bolsa de vídeos sexuales que procedían de ciento diez niños que se grababan ellos mismos y luego subían a la red lo grabado. Hoy da una responsable policial una serie de advertencias y datos sobre esta operación. Por mi parte, ya sabéis que la problemática relación entre los móviles y los niños es objeto de mi atención y crítica desde hace mucho, os dejo abajo algunos enlaces.
   Os voy a presentar una relación de los asuntos más graves en los que hubo móviles involucrados que ocurrieron en centros en los que yo estaba:
   -Tremendo lío en un 1º de ESO. Un día, tres niñas de la misma clase que estaban en casa de una de ellas se pusieron a jugar a esto: grabarse con los móviles con menos ropa de la conveniente. A una se le ocurrió mandar alguna de las imágenes de otra a sus amiguitos, que rápidamente las difundieron. Niñas de 12 años, insisto. Acabaron pringando al instituto y se montó una feria de reuniones con padres y alumnos. No llegó a los juzgados de milagro. Y es de hace unos quince años, o sea, que esto no es nuevo.
   -Intento de copiar con ayuda externa en un examen mío (ver nota 1). No fue el único caso por aquellos años en mi centro.
   -Robo visto y no visto (en un cambio de clase) de un móvil de cuatrocientos euros.
   -Agresión callejera de varios atacantes a un chico en un callejón solitario. Aún fueron tan estúpidos y prepotentes de subirla a las redes y por ahí los pillaron. Eran de mi centro (ver nota 3).
   -Reiterados intentos de los alumnos de un grupo de grabar a hurtadillas a una profesora a la que estaban sometiendo a un verdadero acoso.
   -Expulsión múltiple que implicó a varios chicos de 2º y 3º de ESO, es decir, de entre 13 y 16 años. ¿Motivo? Uno de ellos había sido novio de una niña de su clase, había conseguido imágenes indecorosas de ella y luego las había divulgado. No sé si llegó a los juzgados.
    No son cosas extraordinarias, como veis, por eso mismo las pongo aquí: porque es tremendo que episodios tan graves se hayan hecho ya habituales, tan habituales que me temo que seremos legión los profesores que podamos contar que hemos padecido unas cuantas experiencias así o convivido con ellas. Son casos por desgracia no ya típicos, sino tipificados, como se desprende de los artículos policiales que enlazo. Llego a la misma conclusión de siempre: la sociedad española no ha sabido encauzar la relación de niños y adolescentes con los móviles: se los damos con demasiada ligereza, a muchos y desde muy pequeños. Y, con toda lógica, escapan de control, por la sencilla razón de que son unos aparatitos que dejan muchas vías de fuga.  La cantidad y peligrosidad de sus potenciales usos indebidos deberían habernos obligado a ser responsables, pero la responsabilidad escasea más de lo deseable entre nuestros adultos (¡si hasta hay padres que suben fotos de sus hijos a las redes, para regocijo de pederastas y similares!), de modo que no debemos extrañarnos si a nuestros chicos de muy pocos años les da por exhibirse desnudos, divulgar fotos íntimas de otros, aficionarse a la pornografía (cuyo uso por menores parece estar alarmantemente extendido) o intentar imitar lo que ven en ella.
   La solución no parece fácil, pero se me ocurre proponer una herramienta que podría ser útil: replantearnos a la baja la libertad que les estamos dando a los menores, que me temo que está muy por encima de la que les corresponde y son capaces de digerir una buena parte de ellos. ¡Ah!, y reflexionar sobre la posibilidad de que no todo "juguetito" que nos pidan nuestros hijos es adecuado y debe comprárseles. Bueno, ya sabíais lo facha que soy, ¿no? No obstante, me concederéis que en la actualidad ocurren cosas que aconsejan que no nos pasemos de liberales con los menores. 

ARTÍCULOS MÍOS SOBRE MÓVILES

lunes, 29 de abril de 2019

Más Sánchez y más fuerte

   Con el 99'9% de los votos de las generales escrutados, el PSOE ha ganado las elecciones del 28-A, por lo que empiezo este artículo felicitándole. A continuación, os pondré un enlace a la fuente de la que sacaré los datos con los que voy a trabajar: 
  A partir de estos datos, voy a arriesgarme a descubrir el Mediterráneo con una afirmación: la fórmula de reparto de escaños de nuestra ley electoral ha sido decisiva y, puesto que la considero muy injusta, tendré que decir una vez más que debería cambiarse. Hasta tal punto es esto cierto, que hoy, uno de sus perjudicados, Pablo Casado, se ha quejado amargamente de ello y no he tenido más remedio que acordarme de las muchísimas veces que su partido se ha visto beneficiado por la regla D'Hont y de los años que llevan PP y PSOE no queriendo ni oír hablar de cambiarla. Os voy a poner un cuadrito en el que esto se refleja muy bien. De cada partido os voy a facilitar los votos, el porcentaje que representan, el número de escaños y, entre paréntesis, la cantidad de votos que ha necesitado para cada escaño. Lo organizaré además en una triple tabla PSOE-Podemos / PP-C's-Vox / Formaciones de alcance regional. Aquí la tenéis:
Partido
Resultados particulares
Resultados por bloques
PSOE
7.475.980 (28’7%) – 123 (60.780)
Izquierda
11.206.325 (42'5%) – 165 (67.917)
Podemos
3.730.345 (14’3%) – 42 (88.817)
PP
4.352.545 (16’7 %) – 66 (65.947)
Derecha
11.161.023 (42'3%) – 147 (75.925)
Ciudadanos
4.133.198 (15’9%) – 57 (72.512)
Vox
2.675.280 (10’3%) – 24 (111.470)
ERC
1.015.128 (3’89%) - 15 (67.675)
Regionales
2.634.778 (10%) – 38 (69.336)
JperCAT
497.536 (1’91%) - 7 (71.076)
PNV
394.627 (1’51%) – 6 (65.771)
EH-Bildu
258.840 (0’99%) – 4 (64.710)
CCA-PNC
136.923 (0’53%) – 2 (68.461)
Navarra+
107.124 (0’41%) – 2 (53.562)
Compromís
172.403 (0’66%) – 1 (172.403)
PRC
52.197 (0’20%) – 1 (52.197)
    Creo que su sola visión resulta muy elocuente, y eso que en estas elecciones, al no existir en el ámbito nacional ninguna formación con el voto excesivamente disperso, no se han dado perjuicios escandalosos, como ha sucedido muchas otras veces, por ejemplo, en 2011, cuando a UPyD le costó cada uno de sus cinco diputados 228.645 votos, por los 64.863 que le fueron necesarios al PNV para cada uno de los cinco que sacó igualmente. Pero, aun así, el injusto privilegio que nuestra ley da a la concentración del voto ha vuelto a producir alguna situación aberrante, que señalo con las gamas de colores: ¡qué baratitos les han salido los diputados a Navarra+ y al PRC!, compárese con la tinta que han tenido que sudar Compromís, Vox y, en menor medida, Unidas Podemos. No me cansaré de decir que esto es una estafa: los votantes de las formaciones perjudicadas tienen todo el derecho a considerarse ciudadanos de segunda, por lo que se debería implantar un sistema que compensase estos desequilibrios, ya que lo que hay ahora representa un innegable déficit de democracia. Es ya discutible que se pretenda favorecer a las mayorías, como siempre se ha dicho que busca nuestro sistema, pero las cifras dejan muy claro convocatoria tras convocatoria que otra cosa que favorece son los regionalismos, lo cual, habiendo como ya hay una cámara territorial (echadle un vistazo al Senado: Ciudadanos tendrá allí cuatro representantes, o sea, los mismos que Navarra+ y cinco menos que el PNV) y viendo el comportamiento histórico de los partidos nacionalistas, resulta insostenible. 
   Por lo demás, aunque por razones diversas el coste escaño/número de votantes no está tan alejado a la hora de hacer la operación por bloques, esa ventaja de 18 que obtiene el de izquierdas sobre el de derechas es a todas luces excesiva, si se considera que la diferencia en votos es de solo 45.302: más de lo mismo.
   De cualquier modo, el sistema es el que es y los resultados dan una correlación de fuerzas a la que las distintas opciones se tendrán que acoplar. El PSOE ha ganado, el PP ha sufrido un terrible correctivo, Unidas Podemos ha perdido 29 escaños, Ciudadanos ha ganado 25 y Vox ha entrado en el Congreso con 24: cifras, lo más indiscutible. Decía en el título del artículo que Sánchez está ahora más fuerte, 38 escaños más fuerte, pero su situación es bastante complicada. El mayor aliado que ha tenido en los últimos meses ha perdido casi lo que Sánchez ha ganado, lo que le va a obligar a buscar más pactos, con fuerzas tales como Ciudadanos (oído Albert Rivera y lo que gritaban en Ferraz los simpatizantes del PSOE, parece difícil), el PNV (no sería suficiente, por no hablar de los precios que cuesta su alquiler) o... ¿O quién? ¿ERC? ¿Cuál sería el precio, con el embolado del juicio y el empecinamiento de esta formación en no reconocer que el prusés fue una catástrofe y una derrota? ¿JperCAT? Lo mismo que ERC, más Cocomocho. ¿Bildu? Echar gasolina al fuego, a mi modesto entender. Y es que la realidad, como los resultados de las elecciones, es la que es, y está muy condicionada por el juicio del 1-O, con el que todo el nacionalismo está dispuesto a llegar hasta donde sea, pero que es un asunto muy delicado con el que supongo que hasta Sánchez se habrá dado cuenta de que no conviene andarse con juegos, porque se da la circunstancia de que el trifachito ese con el que tantas risas ha habido no está por la labor de plegarse a ese tipo de juegos, ya que detrás de ellos hay situaciones tan serias como la que atraviesa hoy Cataluña, y  la derecha trifálica (en afortunada expresión de una señora que era ministra) tiene mucha fuerza social, casi tanta como el bloque de izquierdas, miremos de nuevo el cuadro.  
   No lo tiene fácil Sánchez, precisamente porque no ha querido darle a lo de Cataluña la importancia que tiene y solo lo ha sacado durante la campaña cuando otros le han obligado. Pero tiene tanta que es lo que está detrás del ascenso de Vox, ya tiene narices que haya tenido que venir Fukuyama a decírselo a la izquierda española. Pues vayamos con Vox, cuyos resultados no voy a repetir. Hoy, ante la sede de Ferraz, he visto banderas españolas y he oído cánticos dando vivas a España: que me maten si esto no es nuevo en el PSOE, y que me maten si en esta moda no ha tenido nada que ver Vox. Con este partido, el PSOE y la izquierda en general han tenido la absurda ceguera que están teniendo con el asunto catalán: están afrontándolo con la táctica del avestruz y despachándoselo con despectivas descalificaciones, como acusarlos de fachas. Si es así, todavía está por responder la pregunta que formulé ante esas reacciones tras las elecciones andaluzas: ¿de verdad hay en Andalucía 395.114 fascistas? Pues ahora el problema está en España entera, porque a Vox le han votado 2.675.280 electores: ¿tantos fascistas hay en España? Y, por cierto, en los cuatro meses que han transcurrido desde las andaluzas, sus votantes allí han pasado a ser 611.220, es decir, 216.106 más: ¡a qué ritmo se incrementan los fachas en este país! A ver si es que no van a ser fachas y la cosa tiene otros motivos. ¿Tendrá que ver con las alarmas antifascistas de ese Pablo Iglesias que se ha pegado el segundo mayor batacazo de estas elecciones? ¿O con las descalificaciones fáciles? ¿O con esa violencia que hemos visto en estas elecciones y llevamos viendo ya desde hace tiempo? No dejará de asombrarme la postura del Gobierno y de cierta izquierda ante un hecho tan preocupante como los repetidos actos de violencia política que hemos presenciado en la reciente campaña electoral de un país que se supone democrático como España: indiferencia, restar importancia a los ataques o culpar a los agredidos. Si algún día esto para en catástrofe, esos sectores tendrán que hacer examen de conciencia. ¿Tendrá que ver el ascenso de Vox con estas cosas? ¿Tendrá que ver con el golpe que sigue vivo en Cataluña? A ver si va a tener razón Fukuyama, que es un señor muy listo. Pedro Sánchez debería molestarse en averiguarlo, porque en campaña ha podido omitir este asunto, pero, en la realidad alejada de los actos electorales, volverles la cara a los problemas no garantiza que se resuelvan.   

sábado, 27 de abril de 2019

Presidentas

Inés Arrimadas y Cayetana Álvarez de Toledo
   Uno de los grandes pasos que quedan por dar en la política española es la llegada del día en que la presidencia del Gobierno la ocupe una mujer. Han pasado por nuestra política unas cuantas que, por capacidad y/o por encontrarse en puestos, partidos o situaciones oportunas, podrían haberlo sido y, a riesgo de que me llaméis ingenuo, ignorante o chiflado, diré que yo durante algún tiempo pensé que Soraya Sáenz de Santamaría tenía muchas bazas para haberse colgado la medalla, pero las malograron lastimosamente entre ella y Mariano Rajoy.
   Hoy pongo en este artículo a dos mujeres que, por talento, carácter e indicios de que podrían tener el liderazgo necesario para ser presidentas del Gobierno de la nación, me animan a apostar por ellas como serias candidatas a ocupar un día ese cargo. También actúa en su favor el requisito de la edad. Ya sé lo que estaréis pensando los del sector crítico de los suscriptores a este blog: "Las dos son de derechas, guachi, ¡qué facha te estás volviendo!" Rotundamente, NO: el guachimán es, ha sido y será siempre un observador objetivo, desapasionado y distanciado de la realidad española y mundial. Si hoy pintan bastos para la izquierda, qué le vamos a hacer, ellos se lo han buscado, mirad en el archivo y veréis las decenas de artículos que tengo sacándole los colores a la derecha. Es lo que hay: en la izquierda actual, solo encuentro a una mujer que da pero que muy bien la talla en el capítulo del liderazgo: Irene Montero, pero, por razones que serían largas de exponer, no la veo como futurible para presidenta. A Inés Arrimadas y a Cayetana Álvarez de Toledo, sí.  

jueves, 25 de abril de 2019

Para ese 40% de indecisos que puede cambiar la historia de España

   Los lectores incondicionales de La garita del guachimán (cuya cifra, según las últimas estimaciones, asciende a 17) conocéis muy bien la vocación de servicio de esta página. Conscientes en el consejo de redacción de que el próximo día 28 vamos a hacer frente a unos comicios fundamentales para nuestro país y de que por ello, a estas alturas, es alarmante el alto porcentaje de indecisos que registran todos los sondeos, hemos buscado en la red y hemos encontrado en la inagotable fuente de recursos de El Mundo Today este utilísimo instrumento para que quienes estéis aún paralizados por la duda consigáis por fin obtener una idea clara de lo que sois y a quién debéis votar:
         De nada. La garita del guachimán siempre al servicio de sus lectores.  

domingo, 21 de abril de 2019

¿Tienen los vascos más derechos que los demás españoles?

   El Aberri Eguna, o Día de la Patria (vasca), es una celebración que tiene lugar todos los Domingos de Ramos y que se caracteriza por estas peculiaridades, algunas, realmente curiosas:
   a) Es un evento que creó y monopoliza el PNV, lo que da sustanciales pistas acerca del particular sentido de la patria que tiene el nacionalismo vasco.  
   b) Conmemora el día en que, en una especie de milagro no sobrenatural pero casi, Sabino Arana descubrió que no era español, sino vizcaíno.
   c) Es una ocasión que, de forma señalada, el PNV aprovecha para ceder la palabra a su presidente.
   d) Lo que tradicionalmente hace el señor que ocupa ese cargo es: quejarse de lo maltratados que están los derechos del pueblo vasco, reclamar que se amplíen su autogobierno y sus privilegios, amenazar a quienes tengan pensado ponerlos en duda y clamar contra la perversa España. El orden puede variar.
   Que el PNV es una formación muy fiel a las tradiciones ha quedado probado una vez más en el Aberri Eguna de hoy (aquí tenéis unas imágenes), en el que su actual presidente, Andoni Ortúzar, se ha definido con frases como las siguientes:
    El autogobierno vasco no se toca. Y quien quiera hacerlo nos tendrá enfrente. Si alguien quiebra el pacto estatutario, recibirá la contundente respuesta de este partido y este pueblo. Estaremos legitimados para dar, desde la democracia, una respuesta acorde a la agresión que se nos pretenda hacer.
     En el mismo acto, un señor muy importante que tienen en el PNV y que se llama Aitor Esteban, que lo sabe todo de todo (razón por la cual, sale mucho en la televisión), recordando no sé qué circunstancia histórica que involucraba al conde de Haro, ha dicho:
    ¡Y así como aquel día en Munguía los vascos repartieron ajo y vencieron, los Riveras, Casados, Abascales o cualquier otro que pretenda ir en contra del autogobierno vasco lo que va a recibir será ajo jeltzale hasta que le quede regusto!
    ¡Qué elegancia, qué estilo más depurado! Ahora bien: ¿es cosa mía o se percibe en ambos parlamentos un cierto tono amenazante y hasta un aire belicista? Francamente, teniendo en cuenta la historia del País Vasco, desde los años del carlismo al que tan afín se sentía Sabino Arana hasta los muy recientes de ETA, tanta belicosidad a mí me inquieta bastante. Y no me ayuda a tranquilizarme ese "desde la democracia" que inserta Ortúzar en su declaración, porque la democracia tiende a usarse con mucha manga ancha: ETA la invocó a menudo y los autores y defensores del actual golpe separatista en Cataluña, a pesar de haber pisoteado todos los derechos y leyes que se les han puesto por delante, se cuelgan a diario la medalla de auténticos demócratas.
   No, no es de recibo hoy en día (ni nunca) esa jerga belicista, que los golpistas catalanes están usando al menos desde 2012 (véase aquí y aquí), y ya sabemos dónde hemos llegado. Porque, además, en el Aberri Eguna de hoy, no es la única muestra que hemos tenido de la agresividad verbal en que el jactancioso nacionalismo vasco se está regodeando últimamente.
    Como la patria vasca es tan grande, esta fiesta se celebra también en Navarra y las noticias que nos llegan de allí tienen como protagonista a un siniestro personaje llamado Arnaldo Otegui, que es el coordinador general de la no menos siniestra EH-Bildu. En el discurso que ha pronunciado en Pamplona, Otegui ha hablado de "construir una convivencia democrática basada en el respeto de todos los derechos a todas las personas". Echad un vistazo a su historial y ya me diréis la credibilidad que merecen estas palabras puestas en su boca, lo mismo que toda la retórica buenista en que se engolfa. Más coherentes con sus verdaderas intenciones (las de toda la vida) son la invitación al acto de miembros de ERC, las sucias mentiras que vierte contra España y su propósito de destruirla, en colaboración con separatistas de otras comunidades: otro que está por el autogobierno vasco, y, en el caso de este, con una inquietante mochila a sus espaldas.
    ¿Tienen los vascos más derechos que otros españoles? Creo rotundamente que no, como rotundamente creo que la comunidad autónoma vasca es tan española como el resto. Cuando gente como Ortúzar, Esteban, Otegui y tantos otros como nos ha tocado padecer claman con la vena del cuello hinchada por sus supuestos derechos nacionales y especiales, me parecen tan razonables, coherentes, honestos y creíbles como me parecería un madrileño de Chamberí, Vallecas o Lavapiés pretendiendo ser superior en calidad y derechos a los demás madrileños. Cuando se parte de una mentira y un despropósito de base (y el derecho de autodeterminación de la comunidad vasca, fundamentado en auténticos cuentos chinos,  es ambas cosas, lo mismo que el de la catalana o ninguna otra), solo se llega al disparate.
    Y, tratándose de la reclamación de absurdos e injustos privilegios, el disparate es aberrante, más aún cuando se tiene en cuenta que la comunidad autónoma vasca es de las más prósperas de nuestro país, debido en buena parte al trato ventajoso que le ha dado esa España autonómica que estos señores quieren destruir. La aberrante reclamación de privilegios por parte de los nacionalistas vascos le ha producido a España múltiples sinsabores a lo largo de la historia; no hará falta recordar, porque los tenemos aún muy recientes, la enorme tragedia y los ingentes estragos producidos por ETA (esa organización en la que militó Otegui y con la que en la historia del PNV hay múltiples muestras de "comprensión"), responsable de 829 asesinatos, 785, durante la democracia, dato que no debe perderse de vista, sobre todo, cuando algunos se presentan como sus fervientes defensores. Que todavía sigan con ella y que en los tiempos actuales quieran unir fuerzas con la no menos aberrante intentona del separatismo catalán da idea de su vil naturaleza, y más aún, si lo hacen en términos amenazantes. Esta cuestión es una de las más graves a las que nuestro país tendrá que hacer frente de forma inmediata, serena y firme, dentro del marco del problema en que se encierra: la cada vez más evidente inviabilidad del Estado de las Autonomías: o se racionaliza en profundidad (lo cual es diametralmente opuesto a dar más autonomía) o se liquida o nos liquida. Sería muy bueno, pues, que quienes gobiernen no se dejasen intimidar por las recurrentes amenazas y bravatas que se pronuncian en cada Aberri Eguna.

     

martes, 16 de abril de 2019

Ilegalizar a racistas, xenófobos y discriminadores

   Leo en eldiario.es una noticia en la que se asegura que el PSOE se compromete en su programa a ilegalizar los partidos racistas, xenófobos o que promuevan el odio. Observo casi desde el principio que a su redactora en realidad lo que le interesa es la relación que esta promesa electoral pueda tener de cara a una futura ilegalización de Vox, partido al que, en un escorzo verdaderamente surrealista, menciona ya en el primer subtítular para advertir que el programa socialista no lo menciona y para relacionarlo sesgadamente con la difusión del odio. Como en esto de la difusión del odio creo que hoy en día en España son otros los que se están señalando con acciones, proyectos y amenazas y entre estos destacan de manera especial los independentistas, continúo leyendo en espera de encontrar alguna referencia a ellos, pero la única que hay es para decirnos que una vez Javier Lambán propuso ilegalizarlos por atacar a la Constitución, pero la dirección del PSOE lo desestimó.
    Llegado al final en este tono, constato que la redactora del artículo es una consumada maestra en focalizar y omitir según su conveniencia, pues, estando como parece estar tan preocupada con la xenofobia, la discriminación y el odio político, no ha dicho nada de uno solo de los siguiente casos: Rodrigo Lanza; el acoso y las agresiones de independentistas o ultraizquierdistas al PP, a Ciudadanos y al propio Vox en Alsasua, Rentería, Segovia o varios lugares de Cataluña; el linchamiento de Alsasua; las acciones y agresiones de los CDR contra jueces, ciudadanos anónimos, bienes en general, políticos destacados, sedes judiciales, sedes de partidos políticos; las quemas de banderas o fotografías del rey por nacionalistas diversos; la violencia contra las fuerzas de orden público, ya sea contra miembros en su vida particular o contra unidades en el ejercicio de sus obligaciones (véanse los testimonios que están saliendo en el juicio por el golpe de Estado del 1-O); el hostigamiento de los radicales separatistas contra los que no se les someten en Cataluña y, esporádicamente (ahora) en el País Vasco; la segregación por razones lingüísticas en Cataluña y Baleares; el apoyo a los violentos CDR practicado por Torra; la humillación supremacista de los españoles ejercida en programas de "humor" de las televisiones vasca y catalana; la expulsión de cientos de miles de vascos y catalanes perpetrada por el separatismo; etc. De esto, nada de nada, ya digo: el único candidato a la ilegalización, por lo que se puede deducir de este artículo, es Vox.
   Concluyo, pues, que lo que a eldiario.es le interesa en realidad es la brillante idea esa de ilegalizar partidos, sobre todo, los que no les gustan a ellos, como Vox. Esto me inquieta, porque es muy poco democrático negar la legalidad al adversario político: lo era si lo hacía Franco y lo es también si la idea la acarician los amigos de Podemos. Y mucho más inquieta otra cosa: aunque el que parece arrobarse es el diario.es, la idea la extrae de las promesas electorales del PSOE: ¿irán las intenciones del partido de Pedro Sánchez en el mismo sentido que las que se deducen del artículo?
   Pues sería muy peligroso, porque, como ya he dicho, el medio parece dispuesto a ilegalizar a todo aquello que le incomode, se ve muy bien en los comentarios de los lectores, entre los que se proponía ilegalizar no solo a Vox, sino también al PP, al IBEX, al Trifachito y al rey. Estos, entre lo que proponían los afines a la línea del periódico, porque luego se les habían colado otros que, en plan de burla, proponían ilegalizar a Podemos o a los independentistas, es decir, a los amiguetes (de Pedro Sánchez y de eldiario.es). Y digo lo de que se les habían colado porque he intentado votar a favor de un comentario y no he podido: en los foros de eldiario.es solo pueden hacerlo los socios y socias. Lo nunca visto, así se explica lo soso y lo monocolor que era el de esta noticia. Parece que con la legalidad política ocurre lo mismo: eldiario.es solo está dispuesto a tolerarla para los socios y socias.

viernes, 5 de abril de 2019

Miguel Ángel Santos Guerra y la autoridad del docente

   He leído recientemente un artículo escrito por Miguel Ángel Santos Guerra y titulado La autoridad del docente. Por lo que cuenta el autor, acudió a un acto en el que el nuevo consejero de Educación andaluz anunció que en aquella comunidad se iba a promulgar una ley sobre autoridad de los docentes, y eso le dejó muy preocupado. Fruto de esa preocupación es el artículo que comento.
   Aunque en alguna parte admite que en los centros de primaria y secundaria a los que van destinados este tipo de leyes existen hoy en día alumnos que no respetan a los profesores (eufemismo que oculta el hecho de que la cosa no se queda en eso, sino que lo que preocupa a la sociedad actual es la alta conflictividad escolar), considera que este es un problema que no se ataja con leyes. ¿Por qué? Porque, para él, la sociedad no cambia por decreto y la escuela tampoco cambia por decreto. Hay que tener mucho cuidado con las frasecitas brillantes, porque, a menudo, su fulgor es inversamente proporcional a su oportunidad o su sensatez. Si el señor Santos Guerra deduce del propósito de regular una determinada realidad mediante una ley que con eso se quiere abordar la (para él, inútil) tarea de cambiar la sociedad por decreto, en rigor tenemos que deducir que, según su parecer, las leyes no sirven para nada. Al diablo, pues, con todo ese plomizo caos de reglas que hacen que vivamos en un mundo civilizado, porque son inútiles: ¡la sociedad no va a cambiar por decreto, por muchas leyes que haya! Pero se da la circunstancia de que muchos no creemos que las leyes se hagan para cambiar la sociedad, sino para poner orden y justicia en su funcionamiento. Con esta humilde premisa, algunos (entre los que me incluyo) aplaudimos que existan y, en el caso concreto de una ley que fije los términos en que debe considerarse la hoy vapuleada figura del profesor, creemos que es muy necesaria en España, pues a lo largo de solo un curso se dan miles de conflictos en que los profesores se ven envueltos, y para resolver los conflictos nada mejor que esos marcos reguladores llamados leyes. Si uno piensa lo contrario, como parece ser el caso del señor Santos Guerra, siempre le quedará el recurso de ponerse una túnica y una corona de flores y marcharse a una comuna, ámbitos convivenciales en los que, como es sabido, están abolidas las odiosas leyes, pero le rogaría que no obstruyera su implantación en la escuela, lo digo además porque, en mi caso concreto, durante mi trayectoria de treinta y cuatro años como profesor pude resolver conflictos de diversa magnitud y defenderme de algún que otro ataque artero gracias, precisamente, a la existencia de muy razonables leyes, como son la mayoría de las españolas.
   En otro momento, afirma el señor Santos Guerra que el respeto no se consigue por la fuerza, argumento de una puerilidad abismal, porque la existencia de leyes y de autoridad no implica el uso arbitrario, constante y automático de la fuerza. Las leyes lo único que hacen es establecer las reglas. Unas determinan el uso del suelo público, otras las obligaciones tributarias, otras la ordenación del tráfico rodado, otras el respeto a la libertad sexual, otras el respeto a la propiedad privada y otras el comportamiento en la escuela. Y no son represivas per se, sino que fijan muchas cosas, entre ellas y para proteger los derechos de toda la comunidad, las sanciones para los que maltratan el territorio, defraudan, atropellan a peatones, violan, roban o le escupen a una profesora en un ojo, por mencionar algunos ejemplos de cosas que castigan las leyes, porque, tal vez el señor Santos Guerra discrepe conmigo, pero me creo en condiciones de afirmar que por el mundo andan sueltos individuos que de vez en cuando gastan ese tipo de bromas.
   En otra cosa que dice a continuación, me he sentido atacado en mi condición de profesor (cosa que soy aunque esté jubilado y seré hasta que claven el último clavo de mi ataúd): cuando afirma que la autoridad se consigue con la competencia, la dedicación y el compromiso. Perdone usted, pero lo que se consigue con eso es la solvencia o el prestigio profesional, que a menudo es llamado autoridad. Decir esas cosas es deslizar de forma indirecta que los profesores que no tienen autoridad, en realidad, es porque carecen de esas virtudes (vileza que no es la primera vez que veo) y que se merecen la falta de respeto por incompetentes. En otras palabras: es criminalizar al profesor y hacerle responsable de lo que le pasa. Quiero hacer aquí algunas precisiones. La primera es que, como en todos los colectivos, entre los profesores los habrá mejores y peores, pero, en líneas generales, nuestro nivel es muy bueno y mejor harían algunos que o tienen mala intención o no saben de qué hablan en respetarnos. La segunda es que el señor Santos Guerra debería no tergiversar, porque la autoridad que defienden este tipo de leyes no es esa, sino la que permite al profesor hacerse respetar y mantener el orden en las clases, bienes ambos que hoy están muy amenazados por unos cuantos gamberros que acuden a los centros, aunque le disguste oírlo a quien sea. La tercera es que hay muchos -pero muchos- profesores que, aun siendo muy solventes, carecen de los recursos para hacer frente al vandalismo, que los machaca a ellos y a sus clases. Para estos casos, que -repito- no son pocos, son necesarias las leyes de protección. Algunos habréis notado que en la secuencia de más arriba omito un cuarto elemento que incluye el señor Santos Guerra: el amor. Sería bueno que nos dejásemos de sentimentalismos y cursilerías demagógicas, y no quiero con esto decir que no vea necesarios el respeto y la cordialidad entre alumnos y profesores.
   Otra frase del artículo en descalificación de las leyes: un tirano es temido, no es amado. Vuelvo a lo de antes: ¿quien habla de leyes y autoridad es por fuerza un tirano? Esto es un rasgo de inmadurez.
    Citaré, para no aburriros más, la última perla: sostiene el señor Santos Guerra que, para evitar la conflictividad, hay que seleccionar mejor al profesorado. Nuevamente, nos encontramos ante una afirmación que implica que la culpa de lo que pasa hoy es de los profesores, que son malos, y esta arbitraria, injusta y ofensiva descalificación está ahí, aunque le pese al autor e intente suavizarla en la parrafadita posterior, tarea en la que, por cierto, no ha estado muy inspirado.
    Asombrado por el colosal desacierto que encuentro en las reflexiones del autor de este artículo, busco información acerca de su perfil profesional y encuentro una presentación en la que, entre sus muchos méritos y ocupaciones, figura la de haber ejercido en primaria y bachillerato, pero no se dice durante cuánto tiempo ni cuánto hace que el señor Santos Guerra no pisa un centro de esos niveles para ejercer como docente, o sea, para currárselo en esa realidad hoy por hoy tan problemática sobre la que él vierte ocurrencias más bien disparatadas. Si miro el currículo en su conjunto, me indica que estamos ante un Experto Educativo. La ignorancia y/o visión distorsionada que demuestra acerca de la escuela le hacen digno merecedor de un artículo en la presente serie. 

miércoles, 3 de abril de 2019

Lo que los separatistas están haciendo con el parlamento catalán

   A menudo, cuando hablo con personas de mi entorno acerca del tema de Cataluña, me sorprendo de la profunda ignorancia que tienen acerca de la gravedad de los hechos que están ocurriendo allí. La razón la tengo muy clara: muchos de los medios comunicativos de mayor alcance de España (especialmente, los progresistas y TVE) están tratando con sordina y ocultamiento esa realidad. 
   Pensando en esto y en que una de las más graves muestras del totalitarismo separatista es el monopolio, secuestro y atonía a que han sometido al gobierno y, muy en especial, al parlamento, os he traído este vídeo que podréis ver también en El Español, en una noticia que aporta más datos:

    Un presidente sectario recibe un serio correctivo y una lección de parlamentarismo
   Esto es lo que hay: el presidente de un parlamento (el catalán) intentando silenciar a una diputada por recordar las cosas aberrantes que verdaderamente dijo el presidente del gobierno (autonómico catalán). Así  está el separatismo pisoteando hoy los derechos en Cataluña. El vídeo dura solo unos minutos y os recomiendo su visionado. Una vez más, Inés Arrimadas demuestra su gran talento político. Está bien que sea precisamente ella por otra cosa: ha sido con frecuencia la destinataria de las repugnantes prácticas intimidatorias con que el separatismo quiere hoy sembrar su "oferta" a los no separatistas: sumisión o expulsión.
   Os recomiendo que diversifiquéis los medios comunicativos que consultáis, porque no todos cuentan estas cosas. Y os recomiendo también que veáis de vez en cuando las sesiones del juicio del prusés, porque ahí están saliendo muchas y gravísimas verdades y se les están cortando las alas a algunos gallitos con espolones.
    En cuanto al destinatario del soberano repaso de Inés Arrimadas, se llama Josep Costa y Roselló y tenéis su historial aquí. Podréis comprobar que se trata de un acrisolado demócrata, capaz de escribir libros con este título: O secessió o secessió, supongo que no esperaríais otra cosa. Con parlamentarios como él, pone los pelos de punta imaginar la clase de república que quieren imponer estos señores.