Libros que he publicado

-2028. ¿Cómo será la Tercera República? -LA ESCUELA INSUSTANCIAL. Sobre la urgente necesidad de derogar la LOMLOE. -EL CAZADOR EMBOSCADO. Novela. ¿Es posible reinsertar a un violador asesino? -EL VIENTO DEL OLVIDO. Una historia real sobre dos asesinados en la retaguardia republicana. -JUNTA FINAL. Un relato breve que disecciona el mercadeo de las juntas de evaluación (ACCESO GRATUITO EN LA COLUMNA DE LA DERECHA). -CRÓNICAS DE LAS TINIEBLAS. Tres novelas breves de terror. -LO QUE ESTAMOS CONSTRUYENDO. Conflictividad, vaciado de contenidos y otros males de la enseñanza actual. -EL MOLINO DE LA BARBOLLA. Novela juvenil. Una historia de terror en un marco rural. -LA REPÚBLICA MEJOR. Para que no olvidemos a los cientos de jóvenes a los que destrozó la mili. -EL ÁNGULO OSCURO. Novela juvenil. Dos chicos investigan la muerte de una compañera de instituto. PULSANDO LAS CUBIERTAS (en la columna de la derecha), se accede a información más amplia. Si os interesan, mandadme un correo a esta dirección:
repmejor@gmail.com

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sábado, 8 de mayo de 2021

Miquel Iceta y el acceso a la función pública

     El pasado 22 de abril, Miquel Iceta, ministro de Administración Territorial y Función Pública, compareció en el Senado para explicar algunos proyectos inmediatos acerca de esta última. Entre esos proyectos, aparte de deslizar la desafortunada afirmación de que en nuestro Estado "las técnicas federales son la mejor guía para solucionar los problemas", incluyó un Plan de Captación de Talento que sembró mucha inquietud, ya que, bajo esa  etiqueta, que no es más que el pretencioso nombre que le ha puesto a la selección de funcionarios, se ocultaban indicios de que pretende imponer procedimientos de ingreso más fáciles. 

    La verdad es que resulta bastante tediosa esa insistencia de los políticos en la pirotecnia verbal vana. ¿A qué viene eso de llamar captación de talento a la selección de personal de toda la vida? ¿Por qué se ha decantado Iceta precisamente por ese titulito para su plan? ¿Acaso presupone que los sistemas vigentes hasta ahora están destinados a captar la mediocridad? De ser así, estaría insinuando que esta impera entre los actuales millones de servidores públicos -que tendrían derecho a sentirse ofendidos-, pero podemos estar tranquilos los españoles, porque ese dislate él y su Gobierno, en un nuevo alarde de coherencia, lo van a remediar poniendo pruebas más fáciles. Esta tendencia a la mistificación y a vender como novedosa maravilla lo que se cae por su propio peso que vemos ya en el título de la presentación permanece en todo su desarrollo. Empecemos por estas palabras:

    El ministro ha facilitado datos que justifican la necesidad de incorporar el talento joven: en 10 años, el 51% del personal de la AGE se habrá jubilado y apenas el 12% del personal tiene hoy menos de 40 años

    ¡Pues claro!, las plantillas envejecen y hay que renovarlas, eso se ha hecho siempre y para ello se ha buscado siempre a los  aspirantes más capacitados. ¿Qué novedad hay aquí? ¿La de añadir el término "talento" como concesión a la demagogia y al halago? Hojarasca verbal, falsificación, repito, dos de los vicios del zapaterismo que el sanchismo ha heredado con toda naturalidad.  Y en cuanto a lo de los menores de 40 años, es un mero dato objetivo que no es ni bueno ni malo, salvo si uno padece aquella enfermiza efebocracia que caracterizaba al zapaterismo, ¿será también el caso de Iceta? A la hora de concretar su replanteamiento de los mecanismos de selección, ha señalado que busca perfiles que tengan vocación real de servicio público, una nueva perogrullada, porque ¿qué otra cosa se puede buscar en alguien que aspira a ser funcionario? Pero esta vaciedad tiene su calado y no creamos que es bienintencionda, porque tiene su modelo en los disparates que en su día dijo Isabel Celaa cuando le tocó hablar de la selección del profesorado. Tiene además las mismas motivaciones torcidas; cuando la ministra de educación quiso defender la eliminación del actual sistema de oposiciones, se apuntó sin pestañear a unas tesis tan falsas como miserables del pedagogismo de las que se infería que con el sistema de oposición no se seleccionaba ni a los más capacitados ni a los más inclinados hacia la enseñanza, cosa que sí se conseguiría al parecer, con los disparates que ellos proponen. Las mismas trampas y desprecios a los profesionales, como se ve, pero, lamentablemente, este no es el único paralelismo que existe entre lo que está ya muy arraigado en la educación y lo que ahora pretende Iceta. 

    Luego ha añadido que "necesitamos un acceso a la función pública en el que se tenga más en cuenta la capacidad y la aptitud y menos la habilidad memorística", afirmación para la que encuentro algún desarrollo en una noticia de "El Mundo", con explicaciones no sé si del propio ministro o de su gabinete. Sostienen que el alto contenido en pruebas memorísticas presente en las oposiciones las hace poco atractivas para los jóvenes universitarios (descarado embuste que desmentiría la alta afluencia de aspirantes a cualquier convocatoria), lo cual vinculan con el hecho de que estén acostumbrados a un sistema educativo que "se focaliza cada vez más en la adquisición y desarrollo de competencias genéricas, críticas y creativas". A esta menestra de sinrazones vendidas como razones le colocan este colofón: que la fuga del talento ante tanta dureza hace que, en las oposiciones libres a los cuerpos superiores, se cubra menos del 70% de las plazas. 

    Y se quedan tan anchos. ¿No debería el cruce de estos síntomas, en lugar de llevarnos a suavizar los procesos selectivos para la función pública, hacernos pensar que quizás tengamos un sistema educativo deficiente? Los que llevamos años batallando dentro de la escuela contra la vergonzosa cruzada contra el conocimiento y el esfuerzo nos conocemos ya muy bien la retórica de los que la impulsan, por lo cual estamos al cabo de la calle sobre esto: los ataques a lo memorístico y a la memoria no son más que un arma usada de forma artera. A lo largo de un proceso que tiene al menos medio siglo, los defensores de las peores propuestas educativas, esos que han impuesto en España un sistema demencial, primero la desprestigiaron con los procedimientos que no voy a repetir aquí, para luego convertirla en arma fácil contra toda propuesta educativa seria -contraria por tanto a sus espejismos-, esas que requieren estudio, esfuerzo y memoria. Que ahora, después de haber dañado gravemente a nuestra enseñanza, sus cómplices actuales en la Administración utilicen el desastre que ellos han perpetrado como justificación para hacerlo extensivo a los sistemas de selección de empleados públicos es el cínico remate de una aberración. Si de nuestras universidades salen demasiados titulados que aborrecen la memoria (o sea, el conocimiento y el estudio) y por tanto mal preparados, ello no debería inducirnos a seguir demonizando a tan esencial capacidad humana, sino a liquidar un sistema que deja a demasiados alumnos con una formación deficiente. Por otra parte, entre las falsedades que repite sin cesar el pedagogismo está esa de oponer memoria a creatividad, sentido crítico y mil virtudes más, pero ninguna de ellas está ausente en esos buenos estudiantes que utilizan su memoria para aprender, mientras que, por el contrario, la presuposición de que en los demás van a surgir por arte de magia del aprender a aprender y demás pamplinas es una pura estafa. El estudio no atrofia el surgimiento de otras virtudes, sino que lo potencia. Sería una atrocidad que el aberrante sistema logsiano, esa malcrianza que consiste en premiar a los alumnos por no hacer nada, lo trasladásemos a la selección de los servidores públicos, porque equivaldría a seleccionar a los peores, lo contrario de lo que hipócritamente predica Iceta. 

    El PSOE ya se cargó la educación, esperemos que ahora no se cargue la función pública. Es pronto para sacar conclusiones, porque Iceta ha anunciado que el plan lo presentará de forma más perfilada en septiembre, pero lo avanzado deja una pésima impresión, y eso que es poco. Esperemos que el documento final sea mejor o que el engendro que salga de este embrión nunca llegue a implantarse. 

miércoles, 5 de mayo de 2021

Patada (y de las buenas) a Sánchez en el culo de Gabilondo

     Como es de rigor al comentar unas elecciones, lo primero que hay que hacer es constatar quién ha sido el vencedor y felicitarle, y en el caso de las elecciones de hoy en Madrid no cabría duda de que el vencedor ha sido el PP, si no fuera porque hoy no ha habido vencedor, sino vencedora, Isabel Díaz Ayuso, y por tanto debe ser ella la destinataria de las felicitaciones, que se hacen extensivas a su partido. Hay que destacar además que la izquierda ha sufrido un importante descalabro, que Ciudadanos ha desaparecido del parlamento madrileño y que el PSOE, es decir, Pedro Sánchez antes que Ángel Gabilondo, ha salido seriamente dañado. Con el 99'39% de los votos escrutados, los resultados (que os transcribo junto a los de las anteriores elecciones) han sido los siguientes:

 Partido 

 Elecciones 2021

 Elecciones 2019

 PP

 65 (1.610.958 - 44'72%)

30 (719.852 -  22'23%)

 Más Madrid

 24 (611.100 - 16'96%)

20 (475.672 - 14'69%)

 PSOE

 24 (607.295 - 16'86%)

37 (884.218 - 27'31%)

 Vox

 13 (328.851 - 9'13%)

12 (287.667 - 8'88%)

 Unidas Podemos - IU

 10 (259.663 - 7'21%)

 7  (181.231 - 5'6%)

 Ciudadanos

  0  (128.379 - 3'56%)

26 (629.940 - 19'46%)

    Es necesario señalar que en 2019 la participación fue de un 64'27% (3.251.386 votos), mientras que en 2021 ha sido de un 76'24% (3.624.693 votos). Este incremento de la participación se convierte en un dato significativo, sobre todo, en aquellos aspectos en los que se vea combinado con diferencias considerables en crecimiento del apoyo electoral o en las distancias entre opciones. Veamos este cuadro:

Concepto

2019

2021

Participantes y porcentaje

sobre el censo electoral

3.251.386 (64’27%)

3.624.393 (76’24%)

Votos  y porcentaje

PP + Ciudadanos + Vox

1.637.459 (50’36%)

2.068.188 (57’06%)

Votos y porcentaje

PSOE + Más Madrid + Podemos

1.541.121 (47’39%)

1.478.058 (40’78%)

Escaños  y porcentaje

PP + Ciudadanos + Vox

68 (51’51%)

78 (57’35%)

Escaños y porcentaje

PSOE + Más Madrid + Podemos

64 (48’48%)

58 (42’64%)

     Podemos extraer de él interesantes datos y conclusiones, incluso aunque las cifras estén por un poquito aún incompletas. El incremento en votos de las elecciones de ayer con respecto a las de 2019 ha sido de 373.007; si comparamos las dos opciones en liza, el descenso de la izquierda ha sido de 63.063, mientras que la derecha lo que ha hecho ha sido subir, y mucho: 430.729 votos. Primera inferencia: fue ilusoria aquella convicción de los partidos de izquierda de que, si aumentaba mucho la participación, ellos saldrían beneficiados y hasta podrían ganar, porque ha sido justo al revés. Segunda inferencia: el hecho de que la izquierda, aun habiendo aumentado sustancialmente los votos emitidos, haya experimentado un retroceso en el número de sufragios recibidos solo puede interpretarse de una manera: el principal factor de su derrota ha sido la debilidad de sus propuestas, justo lo contrario que la derecha, que ha incrementado sus respaldos en un número de votos que supera incluso al aumento registrado de una consulta a otra. Es curioso: los 430.739 votos que ha ganado equivalen casi casi a los 436.070 que suman entre lo perdido por la izquierda y el incremento habido entre 2019 y 2021. No hay duda: en Madrid, mientras que la izquierda ha decepcionado, la derecha ha ilusionado, alguien debería reflexionar muy seriamente sobre esto, más aún, si se tiene en cuenta que la diferencia que separa hoy a ambas opciones es de 590.130 votos, es decir, un 16'28% de los emitidos, lo que se traduce en 20 escaños y un 14'71% de la representación parlamentaria. Deberían hacerse los señores Iglesias, García, Gabilondo y Sánchez (y algunos otros, como los firmantes del manifiesto infernal) esta pregunta: ¿ha sido inteligente su obsesión con esa paranoia particular suya de que Madrid está amenazada por el fascismo?

    La izquierda ha pagado en estas elecciones un precio muy ajustado a sus errores, no solo porque hayan sido de bulto, sino porque los más significativos han tenido que ver con algo muy grave: el juego sucio, en el cual, siento decirlo, algunos de sus sectores se han revolcado con delectación. La raíz remota de estas elecciones, no lo olvidemos, fue una jugada sucia: el intento de dinamitar el gobierno autonómico murciano promoviendo la traición de uno de sus miembros, Ciudadanos, una jugada infame promovida al parecer por José Luis Ábalos y bendecida como no podría ser de otro modo por Pedro Sánchez. La puñalada trapera erró y encima les ha salido muy cara, con lo que me figuro que hoy Inés Arrimadas, Ábalos, Sánchez y Redondo estarán tirándose de los pelos. El precio que ha pagado Ciudadanos por prestarse a esta operación tan indigna como disparatada ha sido altísimo, porque esta formación tal vez acabe desapareciendo por esto, pero consuela saber que ha habido justicia para todos, porque el instigador no se ha ido de rositas, ya que, además de fracasar en Murcia, el revolcón que se ha llevado el PSOE en Madrid no solo ha supuesto un serio escarmiento, sino que quizás represente el principio del declive de su actual hegemonía política. Y estos sucios orígenes, como en los folletines, han contaminado de suciedad todo lo que vino después. Sucio fue el intentó de Ábalos (pasmoso si no viniera de él) de hacer ver que en Murcia quien jugó sucio fue el PP; sucia fue la descalificación que la izquierda lanzó sobre Ayuso cuando esta convocó elecciones anticipadas, cuando con ello lo único que hacía era defenderse de una más que probable maquinación similar a la de Murcia; sucia, patética y barriobajera fue la intentona de abortar la convocatoria electoral mediante la presentación de una moción de censura tramposa que lo único que hizo fue poner en evidencia la catadura y el miedo de sus promotores; sucias fueron las descalificaciones de Sánchez y algunos esbirros suyos como el desleído Illa contra Ayuso y cualquier cosa que hiciera; sucia ha sido la satanización constante del adversario, esa repugnante insistencia en el infundio de que el PP y sobre todo Vox son de extrema derecha, infundio que, como a menudo sucede con la calumnia insistente, está dando asomos de empezar a volverse contra quienes lo vomitan; sucias han sido las mentiras constantes en este y otros capítulos; sucia ha sido la reiterada violencia ejercida sobre Vox; sucio ha sido incrementar esa suciedad con la desvergüenza de calificar de fascista al partido al que se estaba agrediendo; sucia hasta la náusea ha sido la probada participación de colaboradores de Pablo Iglesias en la violencia contra Vox; sucio fue el esperpento de la navajita en que la ministra (o lo que sea ahora) Maroto se cubrió de gloria, junto con otras glorias como Yolanda Díaz o Adriana Lastra; sucias han sido las ocultaciones de Marlasca, junto con su participación en mítines en  los que ha insultado a otro partido, ¡un ministro en ejercicio!; sucio hasta hacer que parezca limpia la palabra "sucio" ha sido Félix Tezanos... Este último señor ya es para echarle de comer aparte: compárense las previsiones de su CIS con lo que ha ocurrido en realidad; tómese en consideración que ha seguido haciendo estudios para su jefe cuando ya no se podían publicar; reflexiónese, sobre todo, en torno a la estupidez, la soberbia y la suciedad que hacen falta para, ¡siendo el presidente del CIS y en la jornada de reflexión!, no solo publicar un artículo acerca de la consulta, sino además permitirse en él atacar a uno de los partidos e insultar a sus votantes y a una candidata que es, además, la presidenta de una comunidad autónoma. 

    Estos son los límites de suciedad a los que ha llegado la izquierda en estas elecciones, por lo cual debemos congratularnos todos del correctivo que le hemos administrado los madrileños. Por higiene democrática, por decencia, por sentido común y por el progreso de la nación, a una izquierda como la que tenemos hoy en España hay que mantenerla lo más alejada posible del poder. No es posible seguir así; no son admisibles en un país civilizado, adelantado y democrático responsables de lo público como el Tezanos ese, que, a la incompetencia e indecencia ya conocidas, ha unido ahora una grosería y una soberbia de capataz de ingenio azucarero; no es posible que sigamos con gobernantes (porque todas las suciedades que he enumerado arriba han sido perpetradas por personajes con responsabilidades de gobierno o muy próximas) capaces de tanta suciedad; no es posible que un gobierno utilice el BOE para atacar a un partido rival; no es posible que el Gobierno y las cuadrillas obscenas con que se alía ataquen a la Justicia; no es posible lo de Plus Ultra... Esto tiene que parar ya, estamos llegando a unos límites demasiado tóxicos de envilecimiento político. Tienen que irse, han llegado muy lejos. Por eso ha estado muy bien el resultado de estas elecciones. Cuando, al poco de que se convocasen, Pablo Iglesias se marcó su volatín de abandonar la vicepresidencia para aterrizar en ellas, Isabel Díaz Ayuso se permitió el chiste aquel de decir que los españoles le debemos una: la de haber conseguido que Iglesias abandonase el Gobierno; hoy resulta que le debemos dos, porque este desastroso personaje ha anunciado que abandona también la política, ya veremos desde qué aposento nos va a martirizar a partir de ahora, pero también habrá que ver cómo le van las cosas a él, porque tiene cuentas que aclarar, empezando por esos colaboradores suyos que montan ataques violentos a actos de campaña. ¡Qué personaje más insostenible, qué recital de malas artes nos ha dejado en estos años y en esta campaña, qué exhibición de egolatría y victimismo hipócrita ha dejado esta noche en su despedida! Tiene Razón Ayuso: nos ha hecho dos grandes favores ayudándole a realizar esos planes de fuga que, por lo menos, lo han separado del poder institucional, lo cual no es poco. Ojalá acabemos un día agradeciéndole un tercer favor: el de haber convocado y ganado unas elecciones que sean el primer capítulo de la caída de Pedro Sánchez, verdadero perdedor de esta consulta. 


viernes, 30 de abril de 2021

El Jueves entra en campaña

     Voy al kiosco a comprar el periódico y, entre lo allí expuesto, me llama la atención (me deja perplejo más bien) la portada de la revista El Jueves, esta que os dejo aquí:



    ¡Qué sutileza! ¡Qué perspicacia! ¡Qué veracidad! ¡Qué ingenio! Y, sobre todo: ¡qué gracia! He vuelto a casa sin parar de reírme, ahora mismo me están dando espasmos y a veces tengo que dejar de escribir, ¡ja, ja, ja, ja, ja, me parto! Isabel Díaz Ayuso presume de defender la libertad, ¡ya, ya! Lo que es esa tía es una nazi, ¡ja, ja, ja, ja, ja!, y además con cara de loca, de IDA, ¿no habéis pillao el chiste? ¡Sí, hombre!: I(sabel) D(íaz) A(yuso), ¡ja, ja, ja, ja, ja!, si está haciendo furor en las redes. 

    Pues así es El Jueves, una revista que, si os molestáis en indagar su historial, veréis que desde hace ya bastante tiempo, casualmente, dirige su sátira y su crítica contra todo aquello que molesta al independentismo, en particular, contra la monarquía, porque esta revista, editada en Barcelona, es un mero instrumento del separatismo. A propósito de esa fijación con el rey, ya publiqué aquí hace tiempo un artículo sobre un chiste de Manel Fontdevila, uno de sus inspiradísimos colaboradores, pero esta vez publicado en eldiario.es, otro medio que la tiene tomada con Felipe VI, que titulé Humor panfletario, la especialidad de la casa. Quizás os preguntéis qué le importa a un panfleto independentista lo que pase o deje de pasar en las elecciones madrileñas, pero creo que parece claro que se juega mucho en ellas, porque, si arrojan un gobierno de Ayuso, eso será una dura derrota para Pedro Sánchez, y a Pedro Sánchez el separatismo quiere cuidarlo como oro en paño, no hace falta explicar por qué. 

    Independientemente de esto, el mayor pecado que pueden cometer una revista de humor, un humorista o un chiste es no tener gracia, y en este pecado El Jueves lleva cuarenta y cuatro años (desde 1977) cayendo con contumacia, como se demuestra, una vez más, en esta portada. Y esto no solo lo digo yo, sino que es un juicio que comparto con un medio que sí que tiene mucha gracia y sabe de lo que habla en lo tocante a este tema, El Mundo Today, que le dedicó a la pobre inspiración de El Jueves un artículo: El jueves edita un suplemento que explica sus chistes. El título no puede ser más explícito.

jueves, 29 de abril de 2021

4 de mayo: algunas razones para no votar al PSOE

     El pasado 27 de marzo, en la presentación de la candidatura de Ángel Gabilondo para las elecciones madrileñas, Pedro Sánchez dijo estas palabras: "Debemos evitar con nuestro voto que la Comunidad de Madrid salte a las noticias internacionales como la primera región de Europa gobernada por los ultras". En tan solo dos líneas, hizo patentes tres poderosas razones para no votar al PSOE -que es tanto como fortalecerle a él- en las elecciones del próximo cuatro de mayo. Son estas:

    -Pedro Sánchez mintió, cosa por lo demás habitual en él, porque, en el supuesto de que de esas elecciones saliese en efecto un gobierno ultra (falsificación que está solo en la propaganda electoral de la izquierda), no sería el primero en una región o incluso una nación europea. Hay muchos casos, pero me remitiré a uno que ha tenido y sigue teniendo resultados desastrosos y que, como españoles, es el que más nos interesa: Cataluña, pues nadie puede negar que desde 2010 ha estado en manos de unos ultranacionalistas totalitarios y segregacionistas que se han empeñado en un golpe de Estado separatista. Difícilmente se podrá encontrar en Europa ultras más ultras que Artur Mas, Oriol Junqueras, Carles Puigdemont, Joaquín Torra o Pere Aragonés, ahí están sus hechos: su fracasado golpe segregacionista, sus conspiraciones, sus malversaciones, sus fraudes de ley, sus prevaricaciones y, sobre todo, sus atentados contra la convivencia. Y no olvidemos que siempre dicen que lo volverán a hacer.

    -Pero, para más inri, Sánchez hizo además un colosal alarde de cinismo, porque, de esos gobiernos nacionales con presencia de ultras que hay en Europa, él mismo preside uno. En este momento, el PSOE del señor Sánchez nos está gobernando en coalición con Unidas Podemos, que es un partido de ultraizquierda. ¿Quiere hacernos creer nuestro presidente que los ultras, si son de izquierdas, no son ultras? ¿Es que se convierten en moderados e inofensivos por el solo hecho de estar aliados con él? Y aún va más lejos, porque también son ultras ERC, Junts, Bildu y algún otro de los partidos que le apoyaron en la moción de censura y constituyen sus habituales muletas parlamentarias. ¿Será acaso que Sánchez quiere hacernos creer que Unidas Podemos, ERC, Junts o Bildu no son ultras? Solo alguien como él podría tener el cinismo y la falta de respeto a la ciudadanía de abominar de algo que él mismo está haciendo, y elevado al cubo. 

    -La omisión de Cataluña, de su coalición con Podemos y de sus alianzas con otros extremistas, además de constituir un engaño, lleva implícito el blanqueo por parte de Sánchez de esos verdaderos ultras, que han llegado a los gravísimos extremos que todos conocemos, lo cual, ya se haga por ignorancia, por cinismo, por conveniencia o por todo ello junto, es inadmisible en un gobernante. No convendría a Madrid caer en Manos del partido de un blanqueador de ultras.

    Nadie, ni aun sus seguidores más incondicionales, podría negar lo que Sánchez ha hecho patente una vez más con esa declaración: que miente de manera desaforada, sistemática y constante, que le tiene escaso respeto a la ciudadanía y que sus políticas de comprensión y acuerdo con el separatismo totalitario favorecen a una opción que representa un grave peligro para España. Solo por esto -y hay mucho más (1)-, resulta una persona totalmente inadecuada para el cargo que ostenta, con lo que, como dije antes, una razón muy poderosa para no votar al PSOE el próximo 4 de mayo es que con ello restaríamos apoyo al que quizás sea el peor presidente de la democracia española, y mira que ese es un título para el que existen otros candidatos con una acreditada ejecutoria. No obstante, por si esto fuera poco, quiero recordar que, a lo largo del último año, a menudo para hacerles guiños a esos aliados catalanes y vascos que se ha buscado, el PSOE no ha perdido ocasión de hacerle daño a la comunidad madrileña. Una de las más groseras, o quizás la que más, fue el injustificado cierre "sanitario" que el insustancial Salvador Illa (que luego aspiró a ser presidente de la Generalidad, hecho muy significativo) nos impuso en octubre de 2020, una venganza de Sánchez contra Ayuso que sufrimos todos los madrileños, la cual contó con el apoyo cómplice de otro destacado miembro del PSOE, Rafael Simancas, el señor aquel que un día quiso ser presidente de la Comunidad y que en mayo del año pasado nos dedicó esta tremenda acusación, tan repugnante como inmerecida: "España tiene tantos muertos por Covid porque en España está Madrid". Tenéis ampliación sobre esto y más cosas aquí

    Empecé a escribir este artículo el mismo 27 de marzo, así que hoy podrá parecer una nadería, a la vista de la inenarrable campaña del PSOE, con un Gabilondo que ha sido la primera víctima de Sánchez, quien primero lo convirtió en su marioneta y luego lo dejó tirado en cuanto se olió las malas perspectivas; con un Gabilondo que ha acabado desquiciado y lastimoso, saltando de la pretendida moderación a la mano tendida a Pablo Iglesias y el mezclarse en el aquelarre de ver fachas hasta en la sopa. No obstante, creo que sigue teniendo sentido señalar el problema radical del PSOE: los embustes y los desatinos de su secretario general, que constituyen una razón muy poderosa para pensar que sería muy perjudicial que este partido llegase a gobernar Madrid.

1.- Baste, sin salirnos del ámbito de su guerra sucia usando la pandemia como arma, recordar que hace poco se permitió calificar de desmadre la situación de Madrid, cuando no es más desmadrada que la de España en su conjunto, la propia Europa o el resto de las comunidades autónomas. La fijación antimadrileña del presidente de la nación, ese que se empeña en manosear la palabra "compatriotas", ha sido bochornosa. También en este frente de precampaña tuvo el dudoso apoyo de Salvador Illa.

viernes, 23 de abril de 2021

Ahora sí (notas a un manifiesto político)

    A través de la fundación Espacio Público, ha salido a la luz un breve manifiesto denominado Ahora sí, en el cual un conjunto de personas con numerosa presencia de nombres importantes en el mundo de la cultura piden el voto para la izquierda en las elecciones autonómicas que se van a celebrar en Madrid el próximo 4 de mayo. La primera reflexión que me ha inspirado su lectura ha sido la siguiente: ¿cómo es posible que un texto firmado por tantos y tan conocidos escritores tenga una redacción y un estilo tan lamentables? Misterios de la vida. Como el documento es breve, voy a comentarlo completo párrafo por párrafo.

Ahora sí

    Las libertades están en juego. El 4-M viene a brindar una oportunidad única para la izquierda progresista que no podemos dejar pasar.

    Los documentos de este tipo son declaraciones dirigidas a la sociedad para llamar su atención acerca de algún asunto y subsiguientemente solicitar su toma de postura o su actuación. En este caso, según se afirma escuetamente, el asunto es que las libertades están en juego, pero, ante una amenaza de semejante envergadura, es inexcusable explicar las razones, pues el lector podría preguntarse si de verdad lo están. Los promotores del manifiesto, al omitir los motivos de su advertencia, empiezan ofreciendo la penosa impresión de que hay que creerles porque ellos lo valen. Parecida carencia se observa en lo de la oportunidad única para la izquierda progresista: ¿oportunidad única de qué o para qué? Hay que explicarse mejor; la izquierda se resiente ya mucho de esa convicción de que le basta con subirse al púlpito para que todos la sigan porque... lo dice la izquierda y ya está.

    Esta vez sí es posible conseguir que la derecha, y la ultraderecha, salgan del poder en la Comunidad de Madrid después de 26 infernales años de atentados contra los derechos y la dignidad de la mayoría ciudadana.

    Se insiste en el establecimiento de premisas más que discutibles, porque lo es eso de que la ultraderecha esté en el poder en Madrid: cuando se publican manifiestos, además de explicarse, es necesario decir la verdad, y aquí ya hemos tropezado con una mentira, pero se queda chiquita con lo que viene detrás, eso de los "26 infernales años de atentados contra los derechos y la dignidad de la mayoría ciudadana": esto es insultante, no solo para ese ideal que llamamos verdad, sino para la inteligencia de los destinatarios de este documento. Yo, que creo no ser sospechoso, porque he visto con ojos muy críticos el gobierno del PP en Madrid -decenas de artículos en este blog lo demuestran-, me escandalizo ante la falsedad de esta frase, aberrante desde la primera hasta la última letra. En Madrid, aunque el PP haya hecho muchas golfadas, se respetan los derechos de los ciudadanos. Y ya lo del adjetivo "infernales"... Si los izquierdistas que firman este manifiesto ven un infierno en un lugar tan feliz como Madrid, ¿qué dirán de lo que han hecho algunos de los actuales aliados de la izquierda en el País Vasco y en Cataluña? Y en Madrid, y en Andalucía, y en Aragón, y en toda España: no sé ni cómo han sido tan imprudentes de usar esas palabras. 

    Nos jugamos parar esto ya o, de lo contrario, aceptar que el trabajo depredador de la ultraderecha aumente, sea más grave cada día que pase y el retroceso histórico puede convertirse en una pesadilla en toda regla.

    Es un tópico del combate político lo que Maurice Duverger llamaba "agitar el espantajo", es decir, apelar a amenazas ciertas o irreales para ganar apoyos o silenciar críticas, por lo que no es extraño su uso en este documento, pero lo que sí cansa es el abuso, acompañado de la hiperbólica carga de tintas que ya he señalado más arriba.

    Que la izquierda progresista consiga gobernar a partir del próximo 4 de mayo significa cortar en seco el avance del fascismo en nuestro país y poder trabajar por un Madrid sin exclusión social, sin machismo ni xenofobia. Un Madrid que avance en derechos sociales, políticos, económicos y culturales.

    Vale aquí lo del anterior párrafo, pero quisiera detenerme un poco en eso del fascismo: ¿realmente existen en España el fascismo o una amenaza fascista? Sí: en esos que dan golpes de estado separatistas, extienden la violencia por las calles o acosan a quienes no piensan como ellos, los intimidan e intentan expulsarlos de su tierra. Pero esos están hoy en día sobre todo en Cataluña, aunque también asoman algún ramalazo en el País Vasco y Baleares, así que es incongruente que este manifiesto hable de fascismo en Madrid, a no ser que se refiera al que practican esos que revientan mítines a pedrada limpia o pretenden sin demasiado éxito emular las hazañas de los CDR, esas juventudes neohitlerianas que aterrorizan hoy a los catalanes.  ¡Esos sí que son xenófobos! Por cierto, no estará de más recordar nuevamente que la izquierda se lleva muy bien con quienes los apadrinan.  Por otra parte, en algo que pretende ser un llamamiento a la ciudadanía, queda muy mal hacer campaña de una forma tan explícita como en este párrafo.

    Un gobierno madrileño de izquierdas será la mejor noticia no solo para esta Comunidad sino para el futuro de todos los pueblos de España por muchos años.

    Se ahonda en la forma burda de hacer campaña y se cae de nuevo en aquello de "porque yo lo digo": ¿por qué no se explica la razón de que un gobierno de izquierdas en Madrid vaya a ser una noticia tan jocunda? Pero no nos perdamos otros dos matices fugaces pero muy llamativos: en primer lugar, eso de los pueblos de España, que a mí me recuerda un mítico festival que se celebró en la UAM allá por 1976, está claro que a algunos se les paró el reloj en la época de las asambleas en que se votaba la disolución de los cuerpos represivos (propuesta que, por cierto, siempre obtenía abrumadoras mayorías a favor). ¿Nos quieren colar a estas alturas la retórica independentista? ¿A qué genio se le ha ocurrido tal cosa para pedir el voto en unas elecciones madrileñas? En segundo lugar, están las tres palabras finales: "por muchos años". Ya no es la primera vez que en un pronunciamiento de la izquierda se escapa la convicción de que sus gobiernos van a ser dilatados en el tiempo. Sinceramente, preocupa, porque parece que no dan importancia al hecho de que cada cuatro años se celebran elecciones. 

    Repetimos: esta vez es más posible que nunca. Sería imperdonable que dejáramos pasar la oportunidad. Así que todos a votar izquierda progresista el martes 4 de mayo. Nos jugamos la democracia y la libertad.

    Lo veo, lo leo, lo releo y no lo creo: "Así que todos a votar izquierda progresista el martes 4 de mayo". ¡Vaya zafiedad de tiranía bananera! Me hago una pregunta: ¿al leer estas palabras en el documento que firmaban, a esos escritores que figuran al pie, no les ha rechinado una resonancia de infaustos dictadores de Miguel Ángel Asturias, García Márquez o Vargas Llosa? Por otra parte, resulta un poco triste la jactanciosa convicción en el triunfo que domina este párrafo: dime de qué presumes y te diré de lo que careces.  

    Cada cual tiene derecho a expresar sus opiniones y hacer los llamamientos que quiera, faltaría más, pero a mí este Ahora sí me parece un escrito muy desafortunado, por su pobreza expresiva y conceptual. Ni una sola idea sólida, nada de profundidad intelectual o de razonamiento: soflama, tópicos, mentiras, prejuicios y apelación a las vísceras lisa y llanamente, más algún que otro derrote totalitario. Llevo algún tiempo diciendo que la izquierda española, la bunkerizada izquierda española, me recuerda cada vez más a la carcundia crepuscular del franquismo de los tres o cuatro últimos años. Rígida y con las ideas y el proyecto agotados, se aferra a sus cuatro tópicos, es incapaz de analizar nada con objetividad racional y pontifica desde sus púlpitos con unas verdades "inamovibles" que son espejismos que nada tienen que ver con el mundo real. Y al que objete algo, le endiñan en la coronilla con su anatema favorito: ¡Fascista!, que recuerda enormemente al ¡Rojo! que prodigaban los "ultras" momificados de aquella época. Este manifiesto es una excelente muestra de lo dicho.  

      


sábado, 17 de abril de 2021

¿Son las relaciones sexuales una competencia municipal? ¿Está la escuela para estos menesteres?

     Una de las batallas más importantes que se están librando en este momento en la escuela es la de la invasión ideológica en el terreno de la sexualidad. En este marco, ha tenido lugar estos días un incidente en el que ha tomado parte doña Sara Hernández, alcaldesa de Getafe, cuyas palabras en el vídeo que podéis ver en este enlace son dignas de reflexión:

LA ALCALDESA DE GETAFE Y LA SEXUALIDAD AJENA

    No hay el menor lugar para la duda: la señora Hernández tiene la convicción de que la satisfacción sexual de los niños, adolescentes y jóvenes de Getafe es materia en la que el Ayuntamiento tiene la potestad de intervenir. Tampoco puede pasarse por alto la manera de llamarle tontito a su interlocutor cuando le habla del clítoris y del coito, cosa que estaba completamente de más. Para remate, esta aclaración: las dudas sobre esas materias las podrán resolver "unos magníficos profesionales" de la concejalía de educación o de la de feminismo. 

    Cincuenta segundos de discurso han bastado para poner el dedo en tres importantes llagas: que la concejalía de educación de Getafe se ocupa del sexo más de lo que debiera; que existe en aquella localidad una concejalía de feminismo, cosa que me parece una inadmisible concesión a una particular ideología; que  desde esos dos departamentos alguien está utilizando la escuela para adoctrinar a la juventud según sus propias concepciones acerca del sexo y las relaciones entre hombres y mujeres. Lo diré una vez más: la escuela no está para eso: ni está para adoctrinar ni está para teledirigir la vida sexual de los alumnos. El instrumento que están usando en este caso es una colección de seis guías titulada Rebeldes de género (1), la cual, contrariamente a lo que ha salido en algunos medios, no es un invento del Ayuntamiento de Getafe, sino del Ministerio de Presidencia, Relaciones con las Cortes e Igualdad, lo que sitúa la cuestión en unos términos muchos más graves, pues el contenido de esas guías no es el caprichito de una alcaldesa, sino una producción del Gobierno de todos los españoles. 

    Esto, insisto, tiene su importancia. Una de las cosas que más estupor y rechazo han producido es el lenguaje: ¿qué es eso del "autocoñocimiento"?; otra, la inducción a observar determinadas conductas, con frases como "Enciende tu clítoris" o "La masturbación mola": pues bien, que sepamos que esto no es cosa solo del Ayuntamiento de Getafe, sino del Gobierno de España. Os recomiendo que naveguéis por las guías, cada una de las cuales puede enlazarse y descargarse de manera independiente, y así podréis haceros una idea de conjunto para sacar vuestras propias conclusiones. En lo que a mí se refiere, pienso que esta campaña es una gran torpeza, porque ese lenguaje empobrece la educación, pero ojalá fuese solo una torpeza, porque, recalco, es sobre todo una grosera manipulación de los alumnos, lo cual ya es mucho peor. Es una manipulación porque, como ya he dicho, estas guías se meten en lo que no deben meterse: la intimidad y la libertad de las personas, a las que ni la alcaldesa de Getafe, ni sus "magníficos profesionales", ni el Gobierno (regional) de Canarias ni el Ministerio de Igualdad tienen que decirles si masturbarse mola o deja de molar, como tampoco tienen que decirles de qué manera hay que ser hombre (ver guía número 3). También desciende la manipulación hasta el mismo nivel del lenguaje, y no solo por la terminología que utilizan las guías, sino porque incluso una de ellas (la número 5) está por entero dedicada a "despatriarcar" el lenguaje, lo que en realidad se sustancia en un panfleto en el que se exponen y defienden de una forma muy sesgada los principios de ese lenguaje supuestamente inclusivo con que el feminismo radical lleva décadas torturándonos, y no nos tomemos a broma este punto, porque es un intento más de imponer desde el poder lo que no es sino una neolengua totalitaria, no perdamos de vista que detrás de las guías está el ministerio de Carmen Calvo, una conspicua defensora de esta gramática demencial. Y es, sobre todo, una manipulación ideológica, porque estas guías están compuestas desde y con los presupuestos del feminismo radical, ese feminismo que odia a los hombres (aunque en las guías se hagan hipócritas declaraciones de que no es así) y que ve patriarcados hasta en la sopa, y por eso presenta cada una de las guías encabezada por la palabra "despatriarcar" y acusa, en su delirio andrófobo y heterófobo, a la sociedad actual de ser "genitalista, androcéntrica, falocéntrica, penetrocéntrica y heteronormativa", ahí es nada: salga usted a la calle y dígame dónde, cuándo y cómo le agobian estas horrendas aberraciones que, según la colección Rebeldes de Género, respaldada por nuestro Gobierno, encadenan a la sociedad española del siglo XXI. 

    Produce indignación y alarma esta penetración en la escuela de unas propuestas tan cargadas de rencoroso fanatismo, indignación y alarma que se multiplican al comprobar que ya no es que cuenten con el respaldo del Gobierno, sino que emanan de él. Me he pasado años señalando en nuestra escuela males como la conflictividad o la cruzada contra el conocimiento y el esfuerzo; que ahora tenga que añadir a la lista la manipulación ideológica no es una buena noticia. Por increíble que parezca, el desastre que trajo la LOGSE se podía empeorar. Últimamente, oigo voces que afirman que muchos de los males que aquejan a nuestra sociedad tienen que ver con el apaleamiento a que se ha sometido a la educación en las últimas décadas: pues esperen a ver lo que pasa a partir de ahora, después de que la fórmula de la persecución del conocimiento se haya mejorado con un paso más: la promoción del autocoñocimiento.  

1.- Aquí tenéis el enlace a la colección. Como veréis, la página es del Gobierno autonómico de Canarias y lleva su sello, pero al lado lleva el del Gobierno de la nación:

REBELDES DE GÉNERO 

jueves, 8 de abril de 2021

Emigración y elipsis

     Ha producido un gran impacto la aparición en todos los medios de un vídeo en el que se ve a un niño perdido y completamente desorientado pidiendo ayuda a la persona con la que habla. Esa persona es un miembro de la policía fronteriza estadounidense y el niño -se supo luego-, un nicaragüense de once años que intentaba entrar ilegalmente en Estados Unidos. Estremece ver el vídeo y causa dolor, estupor e indignación que un niño tenga que encontrarse en una situación así. Si leéis la noticia, veréis datos muy interesantes, como el de que en el pasado mes de marzo llegaron a la frontera sur estadounidense 171.000 inmigrantes ilegales, de los que un 11% eran menores que viajaban solos, así que no es extraño que finalice señalando que ese flujo "ha hecho difícil a la Administración cumplir con las 72 horas en las que los menores deben ver su situación resuelta, ya sea la deportación o la liberación. Hasta este lunes, había más de 19.000 menores solos en custodia de la policía fronteriza". 

    Parece claro que la Administración estadounidense y su policía de fronteras tienen un serio problema y deberían agradecerle al redactor de la noticia que haya sido tan benévolo de hacer una elipsis y no explicitar esta exigencia: "¡A ver, vayan ustedes rapidito, que tienen que arreglar esto cuanto antes!" Y es así: un país en condiciones tiene que hacer lo posible por no dejar desasistidos a los niños, sean diecinueve mil o tres. Porque está claro que los que tienen un monumental problema son esos niños, solos y alejados de sus familias a quién sabe cuántos kilómetros, cientos o miles. 

    Y aquí surgen otras elipsis. ¿Qué es eso de que miles de menores estén en custodia de la policía de un país extranjero y lejanísimo? ¿No deberían estar bajo custodia de sus padres? Elipsis. ¿Dónde están esos padres? Elipsis. ¿Cómo es que han permitido a sus hijos hacer solos un viaje tan peligroso y que los ha llevado a situaciones tan dramáticas, por no hablar de los que han muerto? Elipsis. Si no fuera tan terrible, resultaría esperpéntico: en el vídeo, el policía, haciendo uso de la lógica más aplastante, le pregunta al niño si no venía con sus padres, y su primera respuesta es: "¿Eh?", como si se sintiera perplejo ante una ausencia tan clamorosa, y después, cuando el policía insiste, responde que no viene con nadie, o sea, papás omitidos, elipsis.

    Más elipsis. Explica el niño que iba con un grupo que le ha dejado abandonado. ¿Por qué? Elipsis. ¿Quiénes forman ese grupo? Elipsis. ¿Quién lo dirige? Elipsis. ¿Quién lo ha organizado? Elipsis. ¿Cómo se ha unido el niño a él? Elipsis. ¿Estaban los padres al tanto del asunto? Elipsis. ¿Cómo pueden ser sus componentes tan desalmados de dejar a un niño solo en el desierto? Elipsis.

    Queda por último una elipsis que vengo observando desde hace mucho tiempo en las noticias que hablan de migraciones. Cuando la gente huye de sus países escapando de matanzas, guerras o catástrofes, seguramente habrá mucho que preguntarse, pero no se te ocurre la pregunta que me inspira a mí esta noticia o cualquiera similar, esas en las que el país de procedencia está en paz siquiera teórica: ¿qué pasa con Nicaragua? Elipsis. No lo entiendo, lo digo con franqueza. El país que ha generado el problema del niño se menciona solo de pasada y como complemento circunstancial de procedencia, cuando tendría que ser un elemento sustancial de la noticia, porque es el que está perdiendo a su gente, son sus ciudadanos los que sufren, es donde se encuentran los motivos que han empujado a miles de personas a emigrar, por lo que lo sensato, lo decente y lo obligado sería que su gobierno estuviese empeñado en hacerles frente y los medios de comunicación en reclamárselo para que se volcase en ello.

    Salvo por escasísimas excepciones, nadie abandona su tierra por gusto, por lo que los primeros obligados a resolver los problemas migratorios son los gobiernos de esos países de los que la gente escapa de forma masiva. Con demasiada frecuencia nos olvidamos de esto. 

lunes, 22 de marzo de 2021

Tratado de pedagogía práctica (a propósito -¡para variar!- de un artículo disparatado de "El País")

     Para que veáis que soy un tipo sin doblez y de esos que van con la verdad por delante, empezaré por haceros una advertencia: este artículo va a ser más bien larguito. Tiene como punto de partida otro publicado hoy en "El País", ese órgano oficial de la innovación educativa (si admitimos como innovación educativa lo que lleva al menos cincuenta años presentándose como tal), cuyo título es Mezclar asignaturas, la medida que llegó por la pandemia y va a quedarse en la escuela. La verdad es que los tics tramposos del pedagogismo -patéticos en general- cada día me resultan más hilarantes. Tic número uno de este titular: intentar vergonzosamente sacar provecho particular de la pandemia (ya lo señalé aquí); tic número dos: dar por hecho que eso que a ellos les gusta (en este caso, la mezcla de asignaturas) ha llegado para quedarse. ¿Razón? Una inapelable y universal: que "El País" lo dice. Ojo con esa frasecita tan de moda de "ha llegado para quedarse", porque nueve de cada diez veces que alguien la usa es para darnos gato por liebre. Hay además en el artículo una inexactitud: que la mezcla de asignaturas llegó con la pandemia, porque es algo que en el sistema logsiano ya estaba regulado en los ámbitos de diversificación (el sociolingüístico y el científico-técnico), por no decir que ha existido de toda la vida en las prácticas de esa odiosa, momificada, franquista, gótica (por los reyes godos) y memorística enseñanza tradicional. Esta claro que se trata de un intento de manipulación desde el titular, porque en el propio artículo se menciona el precedente de la diversificación. 

    ¿Y por qué razones de fondo va a quedarse la mezcla de asignaturas? Por estas: porque es el no va más de la excelencia pedagógica, porque ya la llevan a cabo 50.000 alumnos de secundaria (nótese el detallín de que hay casi dos millones en España) y porque la LOMLOE o Ley Celaa permite su aplicación en los tres primeros cursos de la ESO. Poco puedo decir aparte de lo ya dicho en cuanto a las dos últimas razones, pero sí hay mucho acerca de la primera, que es, además, la moto que se nos está vendiendo en el artículo. Iré abordando mis objeciones al hilo de lo que en él se dice.

    La verdad es que la primera perla "El País" se la pone en bandeja a vuestro amigo el guachimán, porque resulta que, para mostrarnos en vivo y en directo cómo es esto de las asignaturas compartidas, han ido y se han metido en una clase que unía la de valenciano con la de español. En algún momento, dice una profesora: "La estructura del castellano y el valenciano es muy semejante. Al darlas juntas evitamos repetir ciertas cosas o utilizar terminología distinta, algo que suele pasar cuando se estudian por separado, lo que confunde al alumnado". Cabal, queridísima colega: cuando partimos del carnaval de la confusión educativa que ha creado el Estado de las autonomías en materia lingüística (y en alguna otra), la confusión es ya un ingrediente de base y, por tanto, inevitable, inherente al sistema. La política lingüística de TODAS las autonomías con lengua cooficial ha conseguido crear en cada una de ellas una especie de Babel, y con tan solo dos lenguas en contacto, es decir, el paradigma de la confusión elevado a la enésima: un éxito digno de aplauso. Pero tranquilos, que ahí están el bable y el aragonés asomándose para poner orden en esto, o el imperialismo en miniatura que están llevando a cabo con el vasco los nacionalistas en Navarra. Por otra parte, perdóneseme la crítica, pero ¿enseñaría usted español e italiano, que se parecen bastante, mezclándolos en la misma clase? No me parece una decisión educativa acertada esa de enseñar juntos el español y el valenciano, es contrario a lo que se ha buscado siempre en la enseñanza de lenguas: procurar usar lo más posible la lengua enseñada y no otra, es un desacierto que solo podría encajar en la confusión propia de las autonomías de la que ya he hablado.

    Más adelante, se predica que esto de las clases compartidas, al reducir el número de profesores y conseguir que cada uno de estos esté más tiempo con los alumnos, facilita su paso de primaria a secundaria. ¡¡¡Pobres criaturitas de sexto!!!   ¡Qué carita de susto llevan cuando entran al "insti" a hacer primero de ESO! Vuelvo a carcajearme, de verdad, esta memez se la podrán colar a cualquiera, pero no a los profesores ni menos aún a los propios niños, que llegan a los centros tan felices y campantes, por no hablar de que el argumento valdría para primero, pero ¿qué pasa con segundo y tercero? ¿Todavía necesitarían adaptarse? Una de las cosas que sus lectores deberían exigir a "El País" es que no los tratase como a idiotas, pero en este capítulo hay una chuscada más, pues se acude para reforzarlo al juicio de Marc, un alumno de doce años, que dictamina: 

    El cambio de la escuela al instituto no ha sido tan grande como esperaba y creo que ha sido por esto de los ámbitos. En primaria lo teníamos todo con la misma tutora, menos Música, Educación Física e Inglés. Y aquí, al tener varias asignaturas con las mismas profesoras, se nota menos.

    Caramba con Marc, se expresa exactamente igual que lo haría cualquier experto en pedagogía, ¿seguro que no era Álvaro Marchesi disfrazado? Podrían tener más arte los de "El País" a la hora de cocinar (o inventarse) las opiniones recabadas, insisto en lo de que los lectores no somos idiotas. Terminaré este apartado de las citas de "expertos" y demás con una auténtica estrella, don Miguel Soler, en la actualidad, secretario autonómico de Educación de la Comunidad Valenciana, quien, entre otras cosas, se descuelga con esto: 

    Cuando uno va por la calle no se encuentra con ecuaciones paseando, sino con problemas que hay que resolver. Las ecuaciones son el instrumento para resolver el problema. Y eso es lo que están haciendo los alumnos, aplicando sus conocimientos para resolver sus problemas en otras materias. 

    Pero esto lo han hecho siempre, señor Soler, aparte de otras cosas mucho más ambiciosas para las que faculta una enseñanza exigente, no la plana pedagogía de la aplicación empírica inmediata de los aprendizajes que usted defiende (porque es lo que ahora está de moda)  con esta torpe comparación. Me imagino que el señor Soler se pasará los días metido en casa escondido debajo de la cama, porque, claro, si lo que se encuentra cuando sale a pasear son problemas que hay que resolver... La cuestión con el señor Soler es que siempre quiere congraciarse con el auditorio y elige para ello el camino de las frases coloristas, que no es su fuerte, porque las que le salen son auténticas gili_ _ _ _ _ c _ _ de envoltorio resultón como esta que cito. Así fue la primera vez que tuve noticia de él, en el año 2011, cuando, en la clausura de un congreso de inspectores de educación, nos dejó este hallazgo, que dio pie a que escribiera uno de mis artículos más visitados, El papel de la inspección:

Tenemos aulas del siglo XIX, profesores del siglo XX y alumnos del siglo XXI.

    Supongo que con este escupitajo al profesorado conseguiría su objetivo: hacer levitar a los inspectores que le estuvieran escuchando previamente al cóctel, y daos cuenta de que le ha rendido sus frutos, porque ahora es lo que es y entonces era director general de Formación Profesional del Ministerio de Educación y Ciencia: es decir, su inspiración poética le ha servido para estar siempre muy bien colocado.

    El excurso sobre Miguel Soler viene muy a cuento, y no solo por la frase que cito, sino también y sobre todo porque nos sirve para desenmascarar lo que es este notición de las clases compartidas que han venido para quedarse: la enésima venta de humo presentándolo como oro molido, una mentira más de los que viven del cuento de las "innovaciones" educativas. A lo largo del artículo se nos embucha revuelta con otros de los productos de moda, como los proyectos o los aprendizajes de inmediatez práctica, ¿por qué? No solo porque estén de moda, sino porque parecen ser algunos de los pilares en los que se va a sustentar la LOMLOE de doña Isabel Celaa, una ley que ha apostado sin ningún complejo por el empobrecimiento de la enseñanza, y no perdamos de vista que en España la LOGSE, los políticos y la secta pedagógica ya la han empobrecido mucho y, si no estamos peor, es por la numantina resistencia de miles de esos profesores a los que aborrecen el señor Soler y la legión logsiana, que llevan años empeñándose en aprovechar los resquicios que las leyes y las presiones les dejan para hacer lo que todo profesor que se precie tiene que hacer: transmitir conocimiento, que, a última hora, es el bien más preciado que ellos les pueden dejar a sus alumnos. 

    He dicho unas líneas más arriba que en su permanente estafa el innovacionismo se sirve siempre de la mentira y voy a terminar este artículo desbrozando las que más destacan en él. 

    Es mentira que el aprendizaje por proyectos sea una opción educativa adecuada, porque está lastrado por una serie de defectos muy serios, que incluso pueden rastrearse en lo que se dice en ese artículo: no permiten una transmisión ordenada y sistemática de los conocimientos, que sí que se ve favorecida por la más clara programación de las asignaturas tradicionales (y téngase en cuenta que esto no afecta solo a cada curso en particular, sino también al encadenamiento de lo que se ve de cada asignatura en varios sucesivos, lo cual es muy grave); no permiten un seguimiento y evaluación fiable de lo que cada alumno va aprendiendo; están fatalmente abocados a ese autodidactismo que los innovadores venden con el nombre de constructivismo, un bello envoltorio que arropa un producto muy pobre (este truco es muy del gusto de la innovación); debido a las tres cosas dichas anteriormente, están inevitablemente inclinados a una adquisición de conocimientos por debajo de las posibilidades del alumno. Además, también es mentira que los proyectos sean ninguna innovación: se han usado siempre, pero como un apartado complementario de las asignaturas cuando cualquier profesor o departamento lo ha considerado oportuno, pero de ningún modo como el espinazo sobre el que se estructuran los cursos, eso es un disparate.  

    Es mentira que sea beneficiosa la organización de los aprendizajes centrándolos en aquellos que representen una aplicación práctica inmediata. Esto, a poco que uno se pare a pensarlo, representa un empobrecimiento de lo que se enseña y, salvo para etapas, asignaturas o parcelas muy concretas, solo pueden defenderlo quienes tengan un profundo desconocimiento de lo que es la educación y lo que con ella se persigue. Porque, en efecto, también es mentira que el aprendizaje de lo práctico esté expulsado de la enseñanza tradicional, un concepto tan amplio que muchos lo manejan sin saber lo que supone y abarca, y que por ello tiene espacio también para las enseñanzas de finalidad práctica, ya sea inmediata o profesional, desde la educación infantil hasta la universitaria, en apartados tan numerosos que me resultaría imposible citarlos aquí, pero con una pequeña reflexión cualquiera podrá reconocer unos cuantos. Pero, como vengo repitiendo desde hará unos siete u ocho años, época en la que el PP coló en la agenda esta mistificación, la reducción a lo práctico representaría un abominable empobrecimiento de la enseñanza, porque, con esa vara de medir, ¿qué ganancia práctica tiene aprender a leer a los cuatro, cinco o seis años, que es cuando aquí solemos empezar? ¿O aprenderse el sistema solar a los nueve o diez años? ¿O a hacer raíces cuadradas con once o doce? ¿O enseñarle a nadie quién era Mozart y hacerle oír sus sinfonías, o quién era Velázquez y mostrarle sus cuadros? Y así podría citar mil ejemplos que nos harían ver con facilidad el empobrecimiento que representa el pragmatismo educativo, pero andémonos con ojo, porque ahora parece ser muy del gusto de todas las propuestas políticas y muchos señalan algo que me parece muy plausible: que en realidad forma parte de un proyecto a escala universal para producir una inmensa masa de ¿ciudadanos? con los conocimientos justitos para aspirar a horizontes muy pobres en todas las esferas.

    Es mentira que esto de las asignaturas compartidas represente ningún beneficio. Está claro, dado que son un calco de los ámbitos de diversificación, que en el propio artículo se definen -por cierto que de manera muy burda- como una propuesta destinada a "alumnos que van mal y a los que se les adaptan los contenidos", que la fusión de asignaturas sería inevitablemente un empobrecimiento de las enseñanzas, así que, dado que la LOMLOE la fomenta, habrá que concluir sin lugar a discusión que esta ley es empobrecedora, lo cual no es ningún hallazgo. La propaganda pedagogista es tan torpe que ya desde sus propios panfletos se desmiente a sí misma. 

    También es mentira eso que se dice en el artículo de que el aprendizaje por ámbitos exige al profesor más trabajo que el tradicional. Es realmente bochornoso, lo digo con pleno conocimiento de causa, porque trabajé tres años en ese sistema. Todo eso que dicen de las reuniones, la coordinación, los alumnos difíciles y demás garambainas es un embuste, la típica medalla autocolgada que utilizan quienes están adscritos a los departamentos de Orientación (que tienen monopolizados o secuestrados los ámbitos) para subirse a un pedestal e intentar ocultar que, en realidad, son con diferencia unos privilegiados, los profesores que menos trabajan de los institutos, empeño por otra parte vano, porque esta es una verdad de conocimiento universal, recuérdese aquella gracieta de hace unos años, la de llamarlos paquistaníes, por aquello de que todo el mundo se preguntaba: "Y estos, ¿pa qué están?", porque no les veían hacer gran cosa. Por lo demás, esto es viejo y sucede en todos los curros: esos que presumen de ser los que más trabajan suelen ser los que menos lo hacen. Siento tener que decir esto, porque en los departamentos de Orientación sé que hay y he conocido a gente muy trabajadora y valiosa, pero ni ellos mismos me negarían que los puestos que ofrecen son muy codiciados por gente cuyo anhelo es un desempeño profesional muy descargado de quehaceres y desvelos, cosa que consiguen con esas doradas placitas de compensatoria, ámbitos, PT's y demás chollos de Orientación. 

    Como suele pasar, yo estas cosas no las diría si no ocurriese lo que he visto en este artículo: que alguien tiene la imprudencia de presumir de lo que no debiera. Y para sostener lo que digo, voy a ir desmenuzando los factores que demuestran que no miento. Reuniones: en sus horarios, estos profesores no están obligados a más que el resto. Coordinación: tres cuartos de lo mismo, por no decir que miles de veces algunos te venden como "reunión de coordinación" un acuerdo tomado en diez minutos mientras se tomaba café. Alumnado difícil: te lo puedes encontrar en los ámbitos o fuera, sin diferencia ninguna, y aun digo más: una ley no escrita para la selección de los alumnos de ámbito es que no sean problemáticos. Además, habría que hacer otra importante consideración: que, al tener menos alumnos, los profesores de ámbito reducen mucho sus probabilidades de tropezar con indeseables. Número de alumnos: aquí es donde ya puedo decir: "Tocado", porque los profesores de ámbito tienen muchos menos, nunca pasarán de quince por clase y jamás se encontrarán con los treinta o más de ESO o bachillerato, por no hablar del asunto de la corrección, en la que repito eso de "tocado": dar ámbitos puede representar que tengas un 75% de alumnos menos que cualquier profesor, y va a ser realmente difícil que tengas mas de la mitad que la mayoría, esto, sin compararlos con esos profesores de Música o Tecnología, que pueden llegar a los doscientos alumnos: reflexiónese sobre esto en términos de número de exámenes y trabajos corregidos. Dificultad del desempeño (un terreno que ha dado pie a las mayores injusticias en el reparto de medallas educativas, daría para otro artículo): aquí es donde ya digo: "Hundido", porque he conocido a bastantes profesores de ámbito a los que les aterraría la sola idea de tener que meterse a dar primero de bachillerato, no digamos ya segundo. 

    Hasta aquí hemos llegado. Sirva este artículo para avisar sobre ciertas mercancías averiadas que al pedagogismo le encanta colar y, de paso, para llamar una vez más la atención sobre "El País", que es un escaparate que las exhibe con mucha frecuencia.      

martes, 16 de marzo de 2021

Un genocida llamado Hernán Cortés

     Leo en ABC que se ha generado hoy en el Congreso un debate movidito sobre la figura de Hernán Cortés, a causa de una moción presentada por Vox que pretendía una adecuada celebración del quinto centenario de la conquista de México. La propuesta ha sido rechazada por 17 votos en contra y 14 a favor, pero quiero llamar la atención sobre dos de las respuestas que se consignan en la noticia.

    El diputado del PSC Marc Lamuà se ha despachado con argumentos de la serenidad y rigor intelectual que brillan en estos: La propuesta ha sido presentada para crispar y generar controversia [...]. Esto es antiguo, rancio y nace en buena medida durante el franquismo: las mentalidades cambian y ya se ha condenado el imperialismo en la actualidad. La hazaña bélica que celebran en su texto y la manera en que lo formulan tiene un referente muy concreto: el fascismo. Así que ya lo sabemos: Hernán Cortés, para el PSC, el partido del efecto Illa, también era fascista. Por cierto, el señor Lamuà es doctor en Historia.

    La diputada de En Comú Mar García Puig, en medio de una serie de disparates rebosantes de buenismo anacrónico, ha deslizado esta terrible insinuación: que, por culpa no sé  si de Cortés o del supongo que fascista imperio español, hubo en cuatro décadas 12 millones de amerindios muertos. Me paro un momento a pensar y... Haciendo una sencilla división, me sale un régimen de exterminio de una media de 300.000 personas al año. ¡Qué cifras, qué regularidad! Al lado de esto, el nazi de Hitler y también esos angelitos comunistas  de Stalin y Mao fueron unos incompetentes, pues hemos de contar con la menor capacidad de los medios de exterminio del siglo XVI y el factor de que los adversarios de Cortés no estaban ni de lejos en la inferioridad de las pobres víctimas de los tres monstruos que he citado. Perdóneseme el sarcasmo en un tema tan trágico, pero es que, cuando los separatistas se ponen a desbarrar contra España, pierden hasta el sentido del ridículo, porque la señora García no se ha parado a pensar en lo que he señalado ni en otro importantísimo dato: que se calcula que en 1492 América debía de tener unos 60 millones de habitantes, o sea, que los odiosos españoles nos llevamos por delante en cuarenta años al 20% de la población de todo un continente. Que la señora García odie a España hasta el extremo de soltar tópicos llenos de embustes delirantes no la retrata muy bien. Está fuera de discusión que Hernán Cortés no fue ninguna hermanita de la caridad, pero es que sus tiempos eran así y, diga lo que diga ella, sus enemigos ni eran mejores que él ni mucho menos los seres de luz que pintan el viejo indigenismo y el absurdo revisionismo histórico de hoy.

    De manera muy razonable, en los últimos tiempos han surgido voces que intentan desmentir los excesos de una leyenda negra que durante siglos desprestigió a España mediante la propaganda interesada vertida por sus grandes enemigos. No se trata, como malévolamente sugieren Lamuà y García Puig, de pintarnos a nosotros mismos como Yupi y sus amigos, sino tan solo de desenmascarar mentiras que nos hicieron aparecer peores de lo que en realidad fuimos, al tiempo que retrataban a sus interesados propaladores como más bonitos de lo que fueron de verdad. Es tan solo esto: buscar la verdad de forma equilibrada y limpiar nuestro prestigio y nuestra imagen histórica. Toda persona, todo colectivo, toda nación tienen derecho a eso. No extraña que desde sectores nacionalistas, a los que pertenecen Lamuà y García Puig, esto resulte intolerable, ya que esos sectores aún hoy en día están muy afanados en crear leyenda negra antiespañola plagada de repugnantes embustes, y bien que les cunde. Resulta benéfico que se pongan en evidencia como hoy lo han hecho ellos, por muchas razones, pero quiero terminar señalando una: en el actual polvorín catalán, los comentaristas suelen referirse al PSC como constitucionalista y a En Comú como no nacionalista: ¿están quienes así piensan muy seguros de eso?  

     

    

martes, 9 de marzo de 2021

Veinte años sin "mili", aquellas doradas vacaciones

     

    Si no me lo dice el telediario de las tres, ni me acuerdo: hace veinte años que se suprimió el servicio militar obligatorio, o sea, la mili. La noticia del aniversario se ilustraba con este reportaje, que no hubiera desentonado en un telediario de los años sesenta:

20 AÑOS SIN MILI: ¡LO QUE OS HABÉIS PERDIDO LOS QUE NO LA HICISTEIS!

    Ni una palabra crítica, ni una mención a las sombras que tuvo la mili, a las oscuras de verdad, que las tuvo, muchas y mucho más negras que eso que se menciona en el reportaje de que te suponía un paréntesis de un año en tu vida personal. ¿Qué hay de los abusos? ¿Qué hay de las arbitrariedades? ¿Qué hay de las humillaciones? ¿Qué hay de los regímenes de terror que imponían algunos mandos desquiciados en sus compañías? ¿O de los que en otras establecían bajo cuerda algunos grupitos de degenerados? Porque los compis, los mitificados compis de la mili, no siempre eran angelicales o unos tíos simpatiquísimos, os lo digo yo, que algo sé de esto. ¿Y qué hay, sobre todo, de los muchos jóvenes que sufrieron graves accidentes, se volvieron locos o perdieron la vida haciendo el servicio militar, es decir, la simpática mili? No olvidemos el pequeño detalle de que se iba por obligación, y cuando a uno le obligan a ir a un sitio lo menos que se puede pedir es que lo devuelvan a su casa sano y salvo: con un buen puñado de los que hicieron la mili, no fue así. 

    Hace unas horas, viendo el reportaje, no daba crédito: cualquiera hubiera sacado la idea de que aquello fue Disneylandia, pero me temo que no todos los que pasamos por la mili tenemos la misma visión; es más, puedo asegurar que, al menos cuando yo la hice, la imagen que tenía en la sociedad era más bien negativa. Hace veinte, treinta o cuarenta años, ningún informativo se hubiera permitido un reportaje tan almibarado sobre la mili: ¿qué está pasando con los medios de comunicación de hoy? 

    Decía antes que sé de qué hablo cuando hablo de la mili, y lo decía no solo porque la hice, sino porque en 2009 publiqué una novela titulada La república mejor, en la que me propuse dejar un testimonio de lo que fueron esos puntos negros que tuvo. Encontrarías montones de personas para las que la mili fue un calvario y fueron miles los jóvenes que perdieron la vida en ella. Datos relevantes: en 1988 murieron 185 jóvenes en nuestros cuarteles, de los que 24 se suicidaron. Durante los cinco años que pasé escribiendo La república mejor, examiné mucha información sobre casos trágicos; para la redacción final, me basé en la obtenida de los más espeluznantes, que os aseguro que lo eran: reviso el listado y compruebo que está constituido por 87 historias. 

    Ninguna editorial me quiso publicar la novela, así que la publiqué yo mismo, porque era una historia que no se podía quedar sin contar, no fuera a darse el caso de que años después los telediarios se descolgasen inventando fábulas. Hay bastante información sobre ella en la columna de la derecha de este blog y, además, todavía me quedan algunos ejemplares. Si a alguno le interesa, la puede obtener por 7'50 euros por correo ordinario y 11'00 por correo certificado: ya veis que no es por dinero, porque en esa cantidad, que es el precio final, hay más gasto por el envío que por el libro. Si os decidís, mandadme un correo para que os informe a esta dirección: repmejor@gmail.com. Saludos para todos.

sábado, 6 de marzo de 2021

Seis grandes películas de robos perfectos

     Aburrido como una mona en la ópera, me pongo a ver una película en la tele y a los cinco minutos veo que es una de esas de robos perfectos, así que apago y acabo ante el ordenador, porque no hay un género cinematográfico que me resulte más cargante, con esas bandas de tipos encantados de conocerse a sí mismos que elaboran planes de precisión digna de la NASA, pero con la pequeña diferencia de ser disparates inverosímiles. No debo de ser el único que piensa así, cuando han sido muchos los directores que han hecho parodias de esas historias absurdas, que, muy significativamente, han dado las mejores cintas del género. Os dejo aquí media docena de joyas.

-Atraco perfecto. Es la única de las seis que no es una parodia, aunque sí lleva un título irónico (en español, porque en inglés es The killing, que va por un lado muy distinto). Es de 1956 y, para mi gusto, una de las muchas obras maestras de Kubrick. En 83 minutos, narra con concisión una historia de gran crudeza que, entre otras, tiene la virtud de dejarnos claro por qué son pamplinas las historias del tipo Ocean's Eleven.

-Rufufú. El título original de esta película de Mario Monicelli es I soliti ignoti. Es de 1958 y, como suele ocurrir en este tipo de películas, parodia una anterior "seria", Rififi, por el procedimiento de la traslación a lo cutre, tanto de los ambientes y los personajes como del botín obtenido, con golpes (de humor, no de robo) realmente geniales. ¿Habrá en la historia del cine alguna película de robos que explotara este recurso anteriormente? No lo sé, pero después lo aprovecharon también con éxito otros directores.

-Atraco a las tres. Esta película de José María Forqué llegó a las pantallas en 1962 y se ajusta a la perfección a eso que se llama película de culto: conozco a gente que se sabe de memoria diálogos enteros. Aquí los chorizos desastrosos no son delincuentes habituales, sino honestos ciudadanos que un día se hartan de sus existencias grises y deciden iluminarlas por el camino de dar un palo en el banco en el que trabajan. La película es bastante corrosiva en general y, aparte de sus méritos intrínsecos, sube muchos enteros si tenemos en cuenta que se estrenó en plena época franquista: aunque no lo hubiera querido su director, la mediocridad de las vidas de esos infelices metidos a atracadores aficionados por fuerza tenía que verse como una metáfora de la vida del país. A eso contribuyó sin duda el reparto: ¿qué hacían José Luis López Vázquez, Cassen, Gracita Morales o Manuel Aleixandre planeando atracos? Surrealismo puro.  

-Granujas de medio pelo. Esta película de Woody Allen del año 2000, en alguna ocasión la he visto calificada como película menor. Ignoro las razones, pero yo me reí bastante con ella, como con todas las de este artículo, si exceptuamos Atraco perfecto, que da para pocas risas. La mezcla de alta sociedad y chorizos casposos, los personajes, la deriva de la relación entre el golpe y la tapadera... Esas genialidades del cine cómico de Woody Allen.

-Ladykillers. Conocida también como El quinteto de la muerte, esta película de los hermanos Coen de 2004 se inspira en una británica de 1955 con la que comparte título e intenciones paródicas. Tratándose de una película de los Coen, los personajes esperpénticos de andanzas ídem estaban asegurados. Genial Tom Hanks, profesor de griego metido a despiadado delincuente, pero no es, ni de lejos, lo único gracioso de la película. 

-Torrente 5: Operación Eurovegas. Es de 2014. En sus primeras escenas, Santiago Segura se metió a profeta político bufo y luego resultó que, con la deriva política real de España, casi lo clava, mejor dicho, se quedó corto, porque sacó a Pablo Iglesias de jefe de la oposición, y ahora resulta que es vicepresidente, saquemos conclusiones. Ya, ya os estoy oyendo: Oye, guachimán, ¿esta peli es una joya? Puede que no lo sea, pero tiene muchas escenas y ocurrencias muy graciosas, y además, en lo referido al tema de este artículo, tiene una gran virtud: mientras la banda está elaborando sus planes, vemos unas escenas que nos presentan la versión Ocean's Eleven, o sea, cómo imaginan ellos que van a salir, pero después vemos cómo los ponen en práctica y... en fin. En este capítulo, es la que deja más clara la construcción paródica.