Libros que he publicado

-2028. ¿Cómo será la Tercera República? -LA ESCUELA INSUSTANCIAL. Sobre la urgente necesidad de derogar la LOMLOE. -EL CAZADOR EMBOSCADO. Novela. ¿Es posible reinsertar a un violador asesino? -EL VIENTO DEL OLVIDO. Una historia real sobre dos asesinados en la retaguardia republicana. -JUNTA FINAL. Un relato breve que disecciona el mercadeo de las juntas de evaluación (ACCESO GRATUITO EN LA COLUMNA DE LA DERECHA). -CRÓNICAS DE LAS TINIEBLAS. Tres novelas breves de terror. -LO QUE ESTAMOS CONSTRUYENDO. Conflictividad, vaciado de contenidos y otros males de la enseñanza actual. -EL MOLINO DE LA BARBOLLA. Novela juvenil. Una historia de terror en un marco rural. -LA REPÚBLICA MEJOR. Para que no olvidemos a los cientos de jóvenes a los que destrozó la mili. -EL ÁNGULO OSCURO. Novela juvenil. Dos chicos investigan la muerte de una compañera de instituto. PULSANDO LAS CUBIERTAS (en la columna de la derecha), se accede a información más amplia. Si os interesan, mandadme un correo a esta dirección:
repmejor@gmail.com

Tenéis información de los precios aquí:

jueves, 27 de junio de 2013

Razón de Estado

ESTADO ESPAÑOL
   Os supongo al corriente de que España está en una terrible crisis económica y política, una de cuyas principales causas ha sido lo muchísimo que ha robado la banca con la complicidad o el amparo del poder político y las supuestas autoridades financieras. El más grande de los socavones que han absorbido (= robado) inmensas cantidades de dinero que ahora tenemos que reponer entre todos en una colosal operación de reestructuración del sistema que cada vez está más claro que va a consistir en no cambiar nada ha sido Caja Madrid, entidad que luego se camaleonizó en un engendro llamado Bankia, el cual nos ha costado miles de millones de euros. El máximo responsable de Caja Madrid en la época de los chanchullos más repugnantes fue un señor llamado Miguel Blesa; os ahorraré el daros la paliza con sus logros, pero, si os molestáis en mirar la escueta biografía de Wikipedia que enlazo, veréis sucintas referencias a sus hazañas de expolio a gran escala más sonadas, así como un esclarecedor dato que no deberíamos pasar por alto: cuando este caballero ascendió a la presidencia de Caja Madrid, lo hizo con el apoyo de los consejeros del PP, de IU y de CCOO; algunos me diréis que faltan ahí los del PSOE, pero este partido también tenía en la supuesta caja de ahorros consejeros que hoy están imputados por llevárselo muerto: aquí no se libra ni Dios.
   Os supongo al corriente de que este amigo de infancia de José María Aznar ha tenido líos con la justicia (?) que le han llevado a pasar dos breves periodos en la cárcel; os supongo al corriente de que el juez que lo enchironó, Elpidio José Silva, después de un azaroso avatar mediático y disciplinario, ha sido apartado del caso Blesa y se enfrenta a posibles sanciones. Esto, que para cualquiera sería una enormidad, tuvo el siguiente reflejo en los medios de comunicación españoles:
   Sorprenden muchas cosas, tales como la celeridad con la que se ha quitado de en medio a un juez que ha hecho lo que parecía lógico ante un señor con asuntos como el crédito al chorizo Díaz Ferrán y el pelotazo del banco ese de Florida, o la desnudez con que algunos medios punteros tratan este asunto. Lo primero sorprende relativamente, dado que aquí ya nadie cree en los poderes del Estado; en cuanto a lo segundo, todos sabemos las complicidades que ha habido entre los poderes político-económicos y el Cuarto Poder, pero la pregunta es: ¿está este también metido hasta las orejas en la (ejem) "Razón de Estado"? Yo supongo que en los dominicales, con más tiempo, los medios de más fuste harán un análisis de fondo y se posicionarán acerca de esta patada en las posaderas del juez Silva, si no... 
ESTAT CATALÁ
   Os supongo al corriente de que, durante los incidentes registrados en Barcelona con motivo de la huelga general del 14 de noviembre de 2012, una mujer llamada Ester Quintana perdió un ojo a causa muy probablemente (yo me arriesgaría a decir que bastante más que muy probablemente) de un pelotazo de goma procedente de los disparos de los mozos de escuadra. En "El País" de hoy leo, con un indignación difícil de describir, los rebuznos (me niego con todo mi ser a llamar argumentos a la colección de iniquidades que suelta este señor por su boca) que el jefe de los mozos de escuadra, un gentilhombre llamado Josep Lluis Trapero, profiere para defender los actos, la seguridad jurídica la honra o no sé muy bien qué de sus subordinados a raíz del citado incidente. Ante el parlamento de Cataluña, este mando policial ha sostenido que:   
   -Debe mejorarse la seguridad jurídica de los agentes antidisturbios para evitar que tengan que asumir responsabilidades penales de sus actos al ejecutar órdenes que no pueden cuestionar.
    -El modelo que se aplica en Cataluña es el más adecuado, teniendo en cuenta los recursos humanos y la idiosincrasia del país (????????????????).  
    -La policía utiliza la fuerza, nunca la violencia; vamos, aquello de la famosa tira de Mafalda:
 
   -La policía se estructura de forma jerárquica y la responsabilidad de los policías antidisturbios es ejecutar las órdenes (erre que erre).
   En pocas palabras: que lo que el señor Trapero pretende es que a los antidisturbios de los mozos de escuadra se les exonere de toda responsabilidad, supongo que, para que, cuando hagan atrocidades como esta...


   ...nadie les pueda venir luego con reclamaciones y garambainas. ¡Fa cullons con el Estat Catalá!


domingo, 23 de junio de 2013

Pere Navarro, el guachimán y ABC, de acuerdo gracias al pufo

   Hace unos días, mis muchas ocupaciones me obligaron a dejar sin comentar las declaraciones en las que Pere Navarro reclamaba la supresión del concierto vasco y el cupo navarro, las cuales me parecieron realmente importantes, ya que por primera vez veía a un político catalanista decir en voz alta cuál es uno de los mayores problemas que tienen todos ellos: que no entienden que otros tengan unos privilegios fiscales de los que ellos carecen. Llevo ya bastante tiempo diciendo que muchas de las reclamaciones de los nacionalistas catalanes se hubieran resuelto si no se hubieran sentido maltratados con respecto a otras regiones que también alardean de tener un hecho diferencial, más aún cuando los vascos y los navarros lo tienen mucho más pequeño que los catalanes. Me sentí muy de acuerdo con Pere Navarro: los privilegios que representan la fiscalidad vasca y navarra deberían suprimirse (véase la página 11 de mi documento Contra la corrupción y la crisis, cambios profundos), ya que no son de recibo en un país moderno y democrático y constituyen una flagrante injusticia, pero supongo que todos recordaréis la unánime y cínica reacción en su contra que se levantó desde el mundo político, desde el PSOE hasta CiU, lo que representa lo solidarios que son los beneficiarios del régimen a la hora de defenderlo, que les lleva hasta el punto de adoptar posturas incongruentes.
   Hoy publica ABC un interesantísimo artículo acerca del intolerable desequilibrio que representa la fiscalidad de vascos y navarros, en el cual demuestra con cifras cómo este sistema está representando un privilegio de muchísimo dinero para estas dos comunidades y ofrece datos tan escalofriantes como estos: si el sistema vasco y navarro se extendiera a toda España, el Estado quebraría y tendría pérdidas de 60.000 millones de euros al año. Y todavía tenemos que aguantar las ínfulas de algunos. No hay que pasar por alto, además, el hecho de que este abusivo trato de favor nació en parte a punta de pistola, ya que, en los nebulosos albores de la Transición, pareció que darles privilegios a navarros y vascos podría ser un factor que aplacase al terrorismo etarra y condujera a su fin. Visto desde la perspectiva de hoy, esto parece una aberrante claudicación, algo así como premiar al que mataba, y que nadie crea que este planteamiento no se lo hacen en secreto muchos españoles, incluidos un buen puñado de nacionalistas catalanes.
   Recomiendo la lectura del artículo de ABC, así como la de este estudio de Mikel Buesa, publicado ya en 2007:
   El pufo vasco: http://biblioteca.ucm.es/cee/iaif/58/58.pdf

Se nos fue Javier Tomeo

   He leído hace unos minutos la noticia: con ochenta años de edad, acaba de morir Javier Tomeo. Siento una gran admiración por este escritor, al que hace algún tiempo dediqué este artículo:

 
   Descanse en paz Javier Tomeo, un estupendo escritor, con cuyos libros, que siempre recomendaré, he pasado unos fenomenales ratos de lectura.

domingo, 16 de junio de 2013

Praxis educativa. 2: el caso del examen desaparecido (una de directores)

   Mi amiga Elena es una chica joven que lleva unos pocos años en la enseñanza. En realidad, no se llama Elena, pero usaré este nombre para ocultar su identidad. Hace unos días, hablé con ella y me dijo que para el próximo curso iba a cambiar de centro y que además estaba contenta, porque en el actual tiene un director al que no aguanta. Le pregunté por qué y me contó la última jugada que le había hecho (hace nada, en este mismo trimestre). No fue una cosa gravísima, pero sí de cierta envergadura y, desde luego, muy desagradable; paso a contárosla, y así veréis que Elena tiene razones para estar descontenta con su director, ya que, solo en este episodio, le dio unas cuantas puñaladas.
   Puñalada primera.- Entre las alumnas de mi amiga, se cuenta una que, además de no estudiar, es especialmente conflictiva. Hace unas semanas, después de hacer un examen que los alumnos se llevaron a casa para que los vieran sus padres, se los devolvieron todos menos esta que digo, que, además, se descolgó diciéndole a Elena que ella no le había dado ningún examen, así que difícilmente podía devolvérselo. La cosa se fue complicando y la alumna, ya con el apoyo de su madre y de forma agresiva, fue un paso más adelante y empezó a exigir que se le hiciera un nuevo examen. Ante el empeoramiento de la situación, Elena fue a pedirle ayuda a su director, cuya respuesta fue recomendarle que dialogase con esa familia y que llegase a un acuerdo. Esta fue la primera puñalada del director: dejar a la profesora sin respaldo ante una situación de conflicto.
   Puñalada segunda.-  Elena insistió en reclamar la devolución del examen y no se plegó ante la agresividad y los malos modos de madre e hija. Como estos iban en aumento, volvió a dirigirse al director para ponerlo en su conocimiento y reclamar de nuevo su ayuda, pero el director siguió adoptando una actitud pasiva, disfrazándola de esa falsa neutralidad a la que cada día se están acostumbrando más los directores de centros educativos. Ante esto, ella le advirtió que, si seguía sintiéndose amenazada, no iba a tener más remedio que acudir a la inspección. Pocos días después, de manera casual, pasaba por las cercanías del despacho del director y vio que se abría la puerta, por la que apareció la madre de su alumna diciéndole muy ofendida al director:
   -¡Y, si no, ya sabes dónde voy a ir!
   Elena se quedó de piedra. Esta fue la segunda puñalada del director: prestar oídos a una familia que estaba creando problemas, en lugar de ponerle freno, y hacerlo, además, a espaldas de la profesora afectada. Dicho en otras palabras: el director le hizo el juego a una madre conflictiva y se hizo cómplice del hostigamiento a la profesora.
   Puñalada tercera.-  Tal estado de cosas, como es lógico, hizo que mi amiga buscase el amparo del inspector, que acudió al centro y resolvió con celeridad un conflicto en realidad fácil de resolver, ya que se trataba del típico jaleo montado por una madre y una alumna que, como todo el mundo en el centro sabía, eran folloneras y problemáticas. En realidad, si el asunto había llegado tan lejos, había sido simplemente porque el director, por ineptitud, cobardía, maldad, fobia hacia mi amiga o todo junto, más que dejarlo crecer, lo había impulsado. Esta fue la puñalada tercera.
   Puñalada cuarta.- Cuando Elena terminó de contarme esta historia, la felicité por el buen desenlace, pero le dije que, a mi juicio, ella había cometido un error que en parte había facilitado el conflicto: darles los exámenes a los alumnos para que se los llevaran a sus casas. Ya sé que eso lo hacen muchos profesores, aunque no sé qué ganan con ello ni entiendo que no se den cuenta de que se arriesgan a episodios como este de mi amiga o parecidos. Ella me respondió que el inspector le había dicho lo mismo y que la razón era muy simple: desde el principio, el director le había dicho que eso era obligatorio. Aquí está, pues, la cuarta puñalada de tan ejemplar directivo: engañar a una profesora inexperta para obligarla a hacer algo que no debía, abusando de su confianza y de la situación de superioridad que ocupaba sobre ella.
   ¿Os ha gustado la historia de mi amiga Elena? ¿Os habéis visto reflejados total o parcialmente en ella? Y del director, ¿qué me decís? ¿Conocéis a alguno semejante? ¿Os parece un caso excepcional o tenéis la sospecha de que, últimamente, son cada vez más los directores que se ajustan al modelo de este señor? ¿Os ha dado alguna vez alguien de vuestro equipo directivo alguna puñalada como esas que resalto con mis didácticas negritas? Me encantaría recibir vuestros comentarios y observaciones.

jueves, 13 de junio de 2013

Praxis educativa. 1: presentación

   Supongo que con eso de "praxis" ya me habré ganado la suspicacia de unos cuantos, así que, haciendo uso del añejo y acertado tópico de la captación de la benevolencia, comenzaré mi discurso explicándome, pero solo un poquito, porque me consta que, últimamente, a las siete líneas ya os echáis a roncar.
   Llega el final de curso y, como me sucede a menudo en los principios y finales, me pongo filósofo y me entran las ganas de hacer balance de lo hecho y lo visto y de sus implicaciones en el devenir general de nuestra enseñanza. Este prurito, en los años más conflictivos o con más episodios preocupantes, se convierte en furor, con lo que las ganas fructifican en balances y reflexiones efectivas. Como se da la circunstancia de que este curso ha sido rico en episodios preocupantes, me he decidido a castigaros con una serie de  reflexiones sobre la educación a las que daré el título colectivo de Praxis educativa y procuraré administrar en píldoras lo más ligeras posibles.
   Os explicaré ahora por qué he elegido esa palabreja: praxis. Sé muy bien lo venida a menos que anda, y todo por culpa de aquella pujanza de que gozó en los años 70 y primeros 80, en los que los ideólogos rojeras y los líderes asamblearios de izquierdas (mayormente, de barba y melena) la usaban a destajo como argamasa de sus propuestas, hasta que, con el posterior desprestigio de sus emisores, la palabra también cayó en desgracia. Recuerdo incluso que, en El jinete polaco, incluye Antonio Muñoz Molina un personaje un tanto patético, un profesor al que apodaban precisamente el Praxis, por lo mucho que introducía la palabrita en sus soflamas revolucionarias en plena clase, palabras a las que ponían seriamente en cuestión sus actos, básicamente, uno: el andar acostándose con sus alumnas adolescentes, a las que seducía  y engañaba con una serie de halagos que encubrían sus verdaderos y muy materiales intereses.
    Pero no es por eso por lo que la uso, sino por la sencilla razón que ahora veréis. En los últimos tiempos, por aquello de que se propone nueva ley, se ha desatado un debate educativo en torno a grandes principios y planteamientos. El debate es el más pobre que he visto en los treinta años que llevo en la enseñanza, porque los argumentos que se usan son más bien rígidos dogmas, porque se dejan de lado multitud de aspectos que afectan al mundo educativo y porque las partes atrincheradas lo que exponen son más bien auténticos morterazos de frente bélico, es decir, monótonos monólogos en los que machacan con lo que les interesa y excluyen todo aquello que no quieren ver. Y todos ellos, curiosamente, ya sean logseros defensores de la enseñanza supuestamente progresista que hoy padecemos o lomceros valedores de un cambio con más grietas que el Sahel en sequía, se olvidan de una cosa: de los hechos reales del día a día educativo, es decir, de la praxis. ¿Por qué? Porque eso a ellos les trae al pairo, mejor dicho: les molesta. Lo que está matando a nuestra enseñanza son una serie de hábitos dañinos muy arraigados en la praxis eductiva cotidiana, tales como la excesiva complacencia con los padres, la arbitrariedad de inspectores y directores muy a menudo a favor de los caprichos más insostenibles, la vergonzante  e inconfesada persecución de los buenos porcentajes de aprobados a base de lo que sea, incluido y muy especialmente el falsificarlos con aprobados regalados, la burocratización (que ha pasado de inútil a inquisitorial), la cada vez más extendida conversión del profesor en sospechoso habitual, su desprotección, su vergonzoso y humillante ninguneo, el mayor que recuerdo haber visto nunca, con las consiguientes desmoralización y pérdida de ese prestigio necesario para la transmisión del saber (¿cómo van a creer los alumnos en personas de las que saben que a la más mínima alguien puede convertir en peleles?), la imparable extensión entre el profesorado de la terrible palabra desilusión... Todas estas cosas forman parte del día a día de la vida escolar, de su praxis, vamos, y son potenciadas por los poderes políticos de todo signo gobernantes en España, ya sean del PSOE, del PP o nacionalistas, ya que se ajustan mucho a su sentido clientelar de la enseñanza, que concede una nula importancia a la verdadera educación. Y ojo, que, por lo que veo (y he visto mucho) en los planteamientos de otros colectivos, tales como UPyD (plagados de incumplimientos sin haber siquiera llegado a tocar poder) o el 15-M (plagados de las perniciosas memeces buenistas del pedagogismo, que ya han demostrado su peligro), lo que podrían ofrecer no entusiasma.
   En fin, de esto es de lo que voy a hablar: de los graves problemas concretos que padece la realidad educativa, esos que de verdad están matando a nuestra enseñanza, esos de los que no hablan ni Wert, ni Rubalcaba, ni los partidos políticos así enanitos ni (¡ya te vale!) los señores de la marea verde.
   ¿Y decía yo que iba a explicarme solo un poquito? ¡No tengo arreglo! Juro que en los próximos artículos procuraré ser más breve.   

martes, 11 de junio de 2013

El modelo alemán se agrieta

    Y es que, claro, tanto mini-job, tanta pensión-basura, tanta presión, tanta exigencia, tanto pasarse horas curra que curra, tanto tener cuatro día de vacaciones..., pues acaba pasando que la gente se agota y eso también se vuelve contra el sistema. Leed esto, que ocurrió en Alemania:

 
Y es que está muy mal exprimir a la gente. 

sábado, 8 de junio de 2013

Los tontos útiles más listos se venden baratos

   Desde que Artur Mas llegó al poder, Cataluña se ha convertido en el mayor parque temático del despropósito, la provocación y la irresponsabilidad políticas que uno pueda encontrar en el mundo mundial, lo cual es un gran mérito para este político y su partido, dado lo disputada que está esa corona, no hace falta ni salir de España para comprobar que no miento.
   El último show de esta feria es un simposio denominado España contra Cataluña, al que  historiadores de prestigio ya han calificado de disparate. El evento lo organiza El Centro de Historia Contemporánea de Cataluña, institución que no nos puede caber duda de que será uno más de esos juguetitos separatistas en los que los gobiernos catalanes llevan décadas dilapidando fondos mientras por otro lado se han ido cargando los servicios públicos de aquella comunidad y convirtiéndola en la más endeudada de España. Pero no importa, porque la culpa no es de ellos, sino de España, que lleva 300 años contra Cataluña.
   Esta patochada pretende marcar el inicio de una espiral que culminará el 11 de septiembre de 2014, día en que el nacionalismo catalán conmemorará el 300 aniversario de la caída de Barcelona frente a las tropas de Felipe V. El programa incluye las típicas genialidades chuscas de esta clase de pompas; por ejemplo: se piensa poner no sé dónde un mástil de 1.714 cm. en el que la senyera ondeará durante todo el año, inenarrable demostración de la capacidad de idear sacralizaciones ridículas que tienen los fundamentalismos.
   Quiero decir una vez más que me dan mucho miedo (miedo 1, miedo 2) los nacionalismos que padecemos en España y la creciente agresividad de sus posturas, sus planteamientos, su lenguaje y sus provocaciones. Insisto en que me huelen a guerracivilismo: ¿qué traca final nos tendrá preparada el señor Mas para septiembre de 2014? Por lo pronto, hoy ya ha conseguido que ERC esté la primera en intención de voto en Cataluña, un avance para él y para la convivencia.
   Termino: para el simposio este de España contra Cataluña, la Generalitat se va a gastar 8.000 euros, esa es la cifra que les da Mas a los historiadores que le van a hacer la propaganda. Teniendo en cuenta las enormes cantidades de pasta que despilfarra el chanchulleo independentista y que se embolsan sus principales agitadores, hay que reconocer que estos señores doctores en Historia están resultando unos tontos útiles la mar de baratos, y eso que tienen estudios.

viernes, 7 de junio de 2013

"La república mejor" en UN LIBRO AL DÍA

   Bien, pues si hace unos días era en el blog Orlandiana, hoy han reseñado "La república mejor" en el blog colectivo Un libro al día. Aquí tenéis el enlace:
   Muchas gracias a Montuenga -firmante de la reseña- por el trato tan favorable que da a la novela.

lunes, 3 de junio de 2013

"La república mejor" en Orlandiana

    Con fecha del 10 de mayo de 2013, ha sido publicada una reseña de La república mejor en Orlandiana, blog dedicado a la crítica literaria cuya autora es Molina de Tirso. Los que entréis con frecuencia en esta garita, puede que conozcáis a Molina, ya que ocasionalmente interviene aquí con sus comentarios.
    Aparte de invitaros a leer la reseña, quiero desde aquí hacer otra cosa: darle las gracias a Molina de Tirso por haberse ocupado de mi novela en su blog y por la valoración tan positiva que hace de ella.
    Además de Orlandiana, Molina de Tirso tiene otro blog, La azotea de Molina, este, bastante más personal y de contenido por tanto más libre y variado. Os animo a visitarlo, porque es interesante y está muy bien escrito.
    Gracias de nuevo, Molina. 

domingo, 26 de mayo de 2013

Zafarrancho en DRY

   Deseoso como está este guachimán de integrarse en alguna organización de carácter político que proponga acciones destinadas a darle un vuelco democratizador a nuestro estado actual de cosas, hoy se ha lanzado con interés sobre esta noticia de "El País":
 
 
 
   Si leéis el tercer párrafo de la noticia, veréis que allí se dice que, por esta iniciativa, DRY ha sido hasta calificada de fascista por los sectores más radicales del 15-M, movimiento al que DRY considera de un asamblearismo inoperante y del que, en consecuencia, se ha separado con este paso. 
   Se da la circunstancia de que uno de los movimientos que yo seguía con más interés era, precisamente, DRY, ya que estaba muy de acuerdo con buena parte de sus propuestas, pero me alejaban de ella estas razones: no se pronuncia acerca de la cuestión territorial (para mí, importantísima), su lenguaje y algunas otras de sus propuestas me parecían aún muy ligados a un utopismo progresista que creo ya envejecido, su inequívoco asamblearismo, la poca elaboración de sus propuestas y su rechazo de la vía política. No obstante, como la noticia de hoy implicaba un replanteamiento, me he metido en su página a ver las dimensiones exactas de este, y allí, para mi sorpresa, lo que me he encontrado ha sido un comunicado en el que DRY denuncia que quienes están llevando a cabo este salto a la política no son DRY, sino unos usurpadores de su nombre, y en el que además se ve que no es el 15-M quien califica de fascistas a DRY, sino DRY quien califica de fascistas a los promotores de la opción aireada por "El País", todo lo cual me ha llenado de estupor. 
   Lo dicho: zafarrancho en DRY, por si teníamos poco lío. Y, junto a esto, penoso cacao informativo de "El País"... ¿involuntario o deliberado? Sea lo que sea, malo es que un periódico manipule, pero que no se entere tampoco resulta glorioso.

domingo, 19 de mayo de 2013

Tendré que decir algo sobre la LOMCE

   Dilema: conflicto que se produce cuando tienes que elegir entre dos alternativas igualmente buenas o igualmente malas. Dilema en el que nos vemos últimamente muchos profesores: LOMCE del PP o protestas en su contra que han organizado los sindicatos progresistas, las cuales llevan implícito el dar por bueno el modelo LOGSE. Única salida que veo razonable: decir NO a las dos. Mi NO a la LOGSE se debe a que en sus veinte años de aplicación ha arrasado la enseñanza, en especial, la pública. Mi NO a la LOMCE se debe sobre todo a que es una propuesta del PP, lo que resulta inseparable del maltrato que este partido nos esta infligiendo a los profesores y de su decidido propósito de rematar la enseñanza pública. Quiero, no obstante, dejar aquí una serie de consideraciones acerca de la LOMCE.
   1.- El papel que asigna a los directores de los centros públicos.- Es inadmisible, ya que en la práctica representa convertirlos en señores todopoderosos al estilo de los de los centros privados, modelo tan del gusto del PP, empeñado no solo en la supresión de lo público, sino en gestionar lo poco que por fueza tenga que quedar según la despótica disposición de los gobernantes, no bajo el dominio de las leyes. No es admisible que el director quite y ponga profesores a su antojo, porque existen unos concursos de traslados que emanan de esos derechos laborales que tanto disgustan al PP y los protegen; como es habitual en este partido, esto está destinado a fomentar la indefensión y la sumisión ante el poder.
   2.- La falta de consenso y diálogo.- Esta ley está hecha a la medida del PP, que ha hecho solo algunas consultas cosméticas a partidos y sindicatos, ahora bien, este extremo no puede aducirse como crítica por los continuistas logsianos (izquierda política y sindical más sacerdocio pedagogista), ya que su ley se la guisaron y se la comieron también entre ellos, pero llamaron "consultas con la comunidad eductiva" a los acuerdos con sindicatos y CEAPA, o sea... consigo mismos.  Los grandes marginados de LOGSE y LOMCE han sido los verdaderos expertos en educación, es decir, los profesores, a quienes sería inexcusable consultar, pero saltándose los tamices corporativos de las organizaciones sindicales. Se debía y se podía, pues con los medios informáticos es más que viable, pero quizás sus respuestas hubieran escapado al control político, cosa que no interesa a los autores de estas leyes, más políticas que educativas. Mientras las leyes educativas se hagan así, es decir, sin grandes consensos políticos y de espaldas al profesorado, tendremos las porquerías perniciosas que llevamos años padeciendo.
   3.- Las reválidas.- En abstracto, las considero positivas, como ya expliqué aquí, pero recalco lo de "en abstracto", porque cualquiera sabe con qué concreciones se puede descolgar el PP. En general, me reafirmo en mi tesis de que las reválidas deberían obligarnos a los profesores a ser más serios y exigentes y contribuirían por tanto a erradicar el aprobado regalado, esa seña de identidad logsiana que tantos estragos ha hecho.
   4.- Lo de subvencionar colegios no mixtos.- Se descalifica por sí solo. Los colegios en que no se mezclen chicos y chicas son una antigualla que de ningún modo se debería pagar con el dinero de todos. El que quiera ponerlos, que se los pague, y, en cuanto a los padres que quieran mandar ahí a sus hijos... pues lo siento por los niños: pasé cuatro años en internados masculinos, podría escribir páginas y páginas acerca de lo mucho que eso me hizo perder.
   5.- Lo de que favorece a la escuela privada.- Me parece horrible, claro, pero... ¿no favoreció la socialista LODE a la enseñanza privada al ser la creadora de la peculiar red concertada? ¿No tienen CCOO y UGT robustas secciones de concertada que les han llevado a firmar convenios que han fortalecido este sector? Seamos coherentes.
   6.- Los itinerarios a los quince años y lo de pasar con dos suspensas.- Dos tiritas, lo cual es otra muestra de que esta ley, en realidad, no está demasiado preocupada por lo educativo. Me sigo pronunciando por la propuesta del Manifiesto de maestros y profesores, con su primaria terminada a los catorce años y, a partir de ahí, tres opciones: dos con la primaria aprobada (bachillerato y FP) y una de formación general y/o iniciación profesional para quienes no la hayan aprobado. Y por supuesto, con unos niveles de exigencia serios y una red de pasarelas. Podéis consultar también aquí.
   7.- La notable carencia de debate en torno a los contenidos de los programas.- El de Lengua, con la unión de Lengua y Literatura en una sola asignatura, es un disparate inaplicable (inaplicable en condiciones, se entiende), y esto no lo digo solo yo. Creo que en otras asignaturas también sería conveniente alguna revisión. ¿Cómo se entiende que se plantee un cambio de sistema educativo sin decir ni una palabra de esto?
   8.- La importancia concedida a la Religión.- Absolutamente coherente con el perfil y los actos de este gobierno confesional en un estado aconfesional. Así es España. La enseñanza en un país que se declara laico no debería incluir la religión, por razones diversas (ver 1 y 2). Dicho esto, a uno le deja perplejo oír a Rubalcaba eso de que el PSOE revisará el concordato cuando gobierne. Genial, pero la idea llega con 31 años de retraso.
   9.- La cuestión lingüística.- Este es un asunto muy grave que hay que resolver cuanto antes. En esta democracia de mirar para otro lado que nos hemos montado, se produce el hecho inaudito de que, en los territorios gobernados por los nacionalistas o improntados por sus idearios segregacionistas, se margine a personas que quieren estudiar en la lengua oficial del país y una de las más importantes del mundo. Cuando en todo él el español crece, tiene peso y gana prestigio, en zonas de España como el País Vasco o más aún Cataluña, es perseguido. Las políticas de inmersión lingüística de Cataluña son nazis; la prohibición de rotular los comercios en español que se hace en Cataluña es nazi y una vergüenza para quienes gobiernan el país (que es España, naturalmente: Cataluña es solo una región); la persecución de la lengua española en la propia España que se practica en Cataluña y algo menos (ahora) en el País Vasco es nazi; la marginación y práctica prohibición de estudiar en español que sufren quienes así quieren hacerlo en Cataluña son nazis. Cuando Artur Mas se pronuncia (como le he visto hacer hoy en un telediario) llamando al catalán "nuestra lengua" con un deliberado propósito de recalcar que el español no lo es, se muestra como el nazi segregador que es él, ya que comete el atropello de excluir de la sociedad catalana a quienes prefieren el español (una de sus lenguas oficiales) y de marginar el uso de esta; cuando afirma que la política de inmersión produce cohesión social, miente, porque esa política, que en realidad es de segregación y acoso, solo ha producido marginación y miedo entre quienes prefieren hablar en español y se sienten por ello inquisitorialmente señalados; cuando Irene Rigau dice que la ley será imposible de aplicar, está una vez más practicando esa curiosa conducta antisistema que lleva años practicando la Generalitat, que sin embargo forma parte del sistema y se beneficia del marco democrático que le procura. Todo esto es innegable, porque está corroborado por el testimonio de padres que se han visto hostigados por querer que sus hijos estudiasen en español y por el cada vez mayor número de personas a las que la imposición y el uso segregador del catalán están expulsando de Cataluña. ¿Qué decir del País Vasco? No es ocioso recordar que allí esta tarea ya la llevó a cabo hace años el abertxalismo, que exilió con sus amenazas a 177.000 vascos (según calcula Mikel Buesa) y expulsó a base de llamarlos "maketos" y "txakurras" a muchos funcionarios no vascos que trabajaban allí con todo el derecho del mundo, bastantes de ellos, profesores, por cierto, cuyos puestos fueron usurpados en gran parte por gente que procedía de las ikastolas y no tenía más mérito que hablar en euskera y ser fiel a los principios fundamentales del movimiento euskaldún. Bien, pues ahora, tanto Bildu como el PNV se quejan de la invasión competencial y la regresión lingüiística que representa la ley Wert.
   Estos excesos del nacionalismo, que vienen de lejos y son cada vez más acusados y graves, hay que pararlos cuanto antes. Que tengan cuidado el PSOE, IU, CCOO, UGT o la Ceapa; que escojan bien a los compañeros de viaje en su guerra escolar y los argumentos que utilizan. No se puede, por ejemplo, decir que la LOMCE es segregadora (como se aducía en la pasada huelga general del 9 de mayo) y luego ir de la mano con segregadores conspicuos como los nacionalistas catalanes y vascos o los ultrarregionalistas valencianos, que también tienen lo suyo; no se puede alzar la bandera del progresismo y seguir hoy en día pretendiendo que el nacionalismo en España lo es, porque eso ya no engaña a nadie: los nacionalistas catalanes y vascos no solo no son progresistas, sino que yo dudo mucho de que sean siquiera demócratas, a juzgar por el pasado de Bildu, las prácticas de acoso y segregación que aquí señalo o la afición a quemar banderas de los exaltados del PNV, ERC o CiU. La deriva nacionalista preocupa, solo gente tan ciega como los líderes políticos españoles sería incapaz de ver su cada vez mayor agresividad. En su último libro, Muñoz Molina nos avisa en más de una ocasión de que no estemos tan confiados, porque en la vida ningún suceso es excluible y, hacia finales de los ochenta, nadie en los Balcanes hubiera dicho que iban a acabar a tiros. Puede que me llaméis alarmista, pero la capacidad de sembrar discordia y prender catástrofes que tienen los nacionalistas está constatada por la historia. Medio al hilo de todo esto, mirad lo que dice hoy en una entrevista en "El Mundo" Álvaro Rodríguez Bereijo, expresidente del Constitucional: "Fue un error que el Estado transfiriera Educación y Sanidad. Yo las recuperaría". Y yo, porque razones parece que no faltan. Leed la entrevista, son dos páginas con reflexiones muy interesantes acerca de esas cosas que hoy nos producen inquietud a todos.
   Termino: no a la LOMCE, pero también no a la LOGSE. Sí a una ley que abarque el máximo consenso posible, que presente garantías de durar y servir, que se ocupe de la educación y no de ser un instrumento político y que salga de un largo proceso de reflexión y diálogo en que a los profesores se nos preste la atención que merecemos, que, en este asunto, es mucha. No sé yo si esto sería posible hoy en día.  

jueves, 16 de mayo de 2013

¿Hasta cuándo va a aguantar esto?

   Abro el ordenador y me encuentro con el notición del día: el juez ha dictado auto de prisión para Miguel Blesa por la maloliente compra del City National Bank of Florida. Si este fuese un país serio, a estas alturas, una noticia como esta estaría representando un auténtico cataclismo político, porque:
   -Miguel Blesa fue el presidente de la ruinosa para casi todos y muy jugosa para unos pocos Caja Madrid en los años más crudos de la burbuja inmobiliaria (de 1996 a 2010) y tiene un tremendo historial de irregularidades que podéis consultar aquí y aquí.
   -Está muy vinculado a Rodrigo Rato, personaje de importancia de sobra conocida para el fregado en el que nos movemos hoy en día y también imputado por lo de Bankia. Dado lo que Rato representó en la economía española y en la mundial de los últimos años, ¿qué debería ocurrir si lo mandan también al talego?
   -Está muy vinculado a operaciones en las que tuvo mucho que ver Miguel Ángel Fernández Ordóñez, el famoso MAFO  que presidió el Banco de España entre 2006 y 2012 (nada menos) y que hace un par de días estaba en el mismo saco de imputables que Blesa. ¿Qué debería ocurrir si todo un expresidente del Banco de España salta del saco al talego?
   -Entre las obras pías de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Madrid mientras la dirigió Blesa, destaca la concesión de préstamos por un montante de 131 millones de euros al golfo sinvergüenza de Díaz Ferrán. Este dinero más que probablemente perdido está entre el que tendremos que pagar entre todos por el rescate bancario. Eso sí, esto no le impidió durante los mismos años causar con las preferentes un perjuicio de 240 millones de euros a 60.000 ahorradores que no iban en Rolls. Por este asunto, está a punto de caerles una imputación a Blesa, a MAFO, a los dirigentes de Caja Madrid y a los de la CNMV. Ahí queda eso.
   -En la guerra por el control de Caja Madrid que se abrió hace unos años en la comunidad autónoma madrileña (el jocoso asunto del hijoputa), Miguel Blesa era el hombre de Gallardón, ese pío ministro que tenemos ahora subiendo las tasas de la justicia, indultando a conductores kamikaze y persiguiendo con el cuchillo entre los dientes a la ley del aborto. Datos colaterales de este asunto: el beneficiario en la guerra era IU (ejem, ejem) y el sucesor para Blesa que presentaba Aguirre era el inmaculado Ignacio González (véase investigación, preguntas y sucesor).    
   Y sin embargo: 
   -La denuncia por la que se dicta auto de prisión contra Blesa fue presentada por el sindicato Manos Limpias. Este sindicato siempre se menciona en los medios con la coletilla de "ultraderechista" y, si atendemos a su historial y al de sus máximos responsables, lo es, pero resulta bien grotesco que tenga que ser un sindicato ultraderechista quien haya puesto las denuncias que hubieran debido poner organizaciones democráticas como los partidos PP, PSOE o IU o los sindicatos CCOO y UGT, que no lo han podido hacer, sencillamente, porque en mayor o menor medida están todas tocadas por las irregularidades de Caja Madrid y Bankia. Mal síntoma es que una organización ultraderechista ponga en evidencia a las que creíamos democráticas.
   -Aquí podéis ver cómo nos retrataba a Miguel Blesa el rotativo económico 5días en el momento en que abandonó su puesto en Bankia. Un angelito y un as de las finanzas, vamos: ¿cuánta culpa de lo que nos pasa hoy le toca a un cuarto poder enfangado y que se ha habituado durante años a ocultar o manipular la verdad?
            Bueno, amigos, ¿estallará alguna vez la burbuja no ya inmobiliaria sino de residuos variopintos en que chapoteamos o seguiremos tragando inmundicia? Al final, será a nosotros a quienes se nos salga por las orejas, por mucho que nos tapemos la boca y las narices.

viernes, 10 de mayo de 2013

Todo lo que era sólido

   Todo lo que era sólido es el último libro de Antonio Muñoz Molina y empezaré por decir que su lectura me parece muy recomendable. El propósito del autor es bucear en el recuerdo de lo que fue España en los años enloquecidos del crecimiento económico desbocado, la corrupción galopante, el despilfarro demencial y la especulación sin freno para dejar un retrato de los errores, la irresponsabilidad y los abusos que nos acabaron arrojando a la crisis actual. Consciente de que la memoria humana es poco fiable, Muñoz Molina construye con su libro un testimonio más resistente al paso del tiempo y a las traiciones del olvido o la involuntaria modificación, el cual pueda servir de advertencia a generaciones futuras o de refresco fiel y veraz a las actuales. Los documentos con que construye este relato los extrae de su propia experiencia y de un paciente rastreo en los periódicos publicados entre 2007 y 2012.  El caudal de episodios, noticias y reflexiones que nos deja el autor es sabroso y significativo. Muy particularmente he disfrutado con el relato de algunas vivencias personales relacionadas con su contacto con la clase política. El sarcasmo que despliega Muñoz Molina con esos políticos que se iban a "meter ruido en Nueva York", me ha hecho llegar a la carcajada -un poco triste, la verdad-, pero no solo ha sido en estos pasajes, porque el libro es de lectura fácil y agradable en general. Os transcribo aquí una cita que refleja su espíritu:
   No importaba nada. No importaba la diferencia entre la verdad y la mentira, ni el grado de exactitud o de error en el relato de los hechos. Sin haber llegado del todo a la modernidad nos convertimos en un país postmoderno en el que la distracción o el cinismo adquirían la risueña legitimidad de la equivalencia entre los discursos y los valores, entre la realidad y las apariencias, entre el capricho y el conocimiento.
   De manera quizás no muy sistematizada, otra cosa que hace Muñoz Molina es proponer una serie de medidas, posiciones y conductas que lleven a esta España que ha vivido instalada en la corrupción y el autoengaño a una profunda reforma. Estoy absolutamente de acuerdo con él: ya no son de recibo el cinismo o la prepotencia en los gobernantes ni la ingenua pasividad en los gobernados; ahora bien, sucede que echas un simple vistazo a las noticias de hoy y te das cuenta de que queda mucho por andar en este camino, por cosas como estas:
   -Se acaba de aprobar la Ley de Costas, una norma que representa una fuerte reducción en la protección de los litorales y la evidencia de que el PP está al acecho para elevar una nueva era del ladrillo a la menor ocasión: pues bien, a esta norma apenas ha habido una oposición clara de los partidos (¿por qué será?) y Cañete, aunque suspenda, es el mejor valorado de los ministros.
   -Sin embargo, la calle hoy estaba tomada por una huelga de la enseñanza. Sabéis muy bien mi frontal oposición a las políticas educativas del PP, pero me apena que se arrastre a la gente a una huelga inútil y que, en realidad, era una oportunista manipulación de los beneficiarios de la LOGSE, búnker educativo que no quiere perder sus privilegios. Sacar a la gente a la calle diciendo que la LOMCE anula a los claustros cuando estos ya llevan lustros anulados, es un alarde de hipocresía. Y manipulaciones como esta había unas cuantas en la convocatoria, leed este artículo. Pretender que la cuestión educativa es un duelo LOGSE / recortes es una falacia: una y otros son solo partes importantes del problema, la solución ha de venir por otros caminos.
   -He podido ver a Carlos Fabra en la televisión defendiéndose a base de soltar groserías. La clase política española no será creíble mientras no sea ella misma quien expulse a sujetos como este.
   -Ha salido la noticia de que los gobiernos de Aguirre fraccionaban los pagos a Gürtel para hacerlos opacos. Daba pena ver al señor González poniéndose digno.
                 Lo dicho: está lejana esa inexcusable reforma de la que habla Muñoz Molina.

sábado, 4 de mayo de 2013

El modelo territorial, estúpido

   Sin duda es importante el paupérrimo nivel de confianza que han alcanzado Rajoy y Rubalcaba, síntoma del estado de la política del país, pero, sin desmerecer a nadie, creo sinceramente que los datos más relevantes y que más invitan a sacar conclusiones del barómetro del CIS publicado el pasado lunes son los relativos al modelo territorial. Después de mucho darle vueltas, he visto que el medio que más sencillito y al grano los reflejaba era el Huffington Post, así que os lo enlazo, pero también os dejo este enlace a lainformación, ya que amplía datos con referencias muy interesantes, sin dejar de ser claro. Considero esta cuestión de capital importancia porque nuestra actual crisis se debe a razones externas e internas y, entre las internas, muchas tienen que ver con el estado de las autonomías, cito unas cuantas: independentismo, extralimitaciones nacionalistas, hundimiento de las cajas de ahorros, desquilibrios territoriales, conflictos estado-autonomías, conflictos entre autonomías, corrupción, despilfarro, hipertrofia de la clase política... Parecen bastantes, ¿no? Pues os aseguro que podría citar algunas más. Por lo tanto, no es descabellado que, a quien quiera ser tomado en serio en el actual momento político, parafraseando aquel inspirado la economía, estúpido, le gritemos: ¡el modelo territorial, estúpido! Os voy a entresacar algunos datos relativos a este asunto:
              
Dato
%
A favor de un estado autonómico como el actual
29’4
A favor de un estado sin autonomías
24’5
A favor de reducir la autonomía de las comunidades
14’5
A favor de  aumentar la autonomía de las comunidades
9’1
A favor del derecho a decidir
8’9
Piensa que las autonomías han funcionado regular
44’7
Piensa que las autonomías han funcionado mal o muy mal
32’7

    Estos los veo muy significativos, pero hay otros que podéis consultar en mis enlaces o en otras fuentes. Podrían sacarse muchas conclusiones de estos datos, pero me voy a ceñir a las más importantes y evidentes: que ya no se nos puede llamar fachas a los que defendemos la recentralización (tantos fachas no hay en España, y para fachas, los de ETA o los que queman banderas, todos nacionalistas) que la cuestión territorial preocupa, que el estado de las autonomías no está en su mejor momento de popularidad, que la opinión favorable a un estado centralizado o con menos ligerezas competenciales es muy mayoritaria y que no está el horno para bollos y provocaciones descentralizadoras y no digamos ya soberanistas. Hay otras no menos sustanciosas: que ha sido un tremendo error político y una irresponsabilidad el engallamiento progresivo que han ido adoptando los nacionalistas en estos últimos años, que ha sido un tremendo error político y una irresponsabilidad el compadreo y el dejarles hacer del PSOE y el PP de los últimos años y que esto es un embrollo que conviene deshacer. Y sin embargo, ya veis, todavía hay unos cuantos que parece que no se enteran o no quieren enterarse. Y lo peor es que todos tienen mucho poder político. Aquí os dejo un pequeño muestrario:
   -Artur Mas, CiU y Ezquerra con sus amenazas secesionistas, referumdistas, o yo qué sé.
   -Íñigo Urkullu con el erre que erre del PNV  en parecido sentido.
   -Mariano Rajoy con sus secreteos  con Artur Mas.
   -La Generalitat con su uso de las llamadas embajadas catalanas en favor del independentismo y en contra de España.
   -El Gobierno español, el PP y el PSOE por permitir y/o haber permitido las embajadas catalanas.
   -Rubalcaba y el PSOE por pretender avanzar hacia un estado federal. 
   -El PSC por empeñarse en proponer cosas más nacionalistas que socialistas.
       Compárese esto con los datos del CIS: hay bastante incoherencia y hasta motivos de preocupación. Lo dicho: ¡el modelo territorial, estúpido! 

viernes, 3 de mayo de 2013

El sí, el no y la verdad

   No me gusta decir sí: así se titulaba una vieja -vieja y bonita- canción de Los Pasos, aquí podéis verlos cantándola:


 
   La canción tiene la ingenuidad de aquellos años 60, pero conserva verdades que son de todos los tiempos: que a menudo la verdad es incómoda, que a menudo detrás de un sí hay un no ahogado por debilidades, cobardías, conveniencias, compromisos, compasión, adulaciones o servidumbres. Cuesta decir no, cuesta ser firmes, también Raimon por aquellos años reivindicaba el decir no como un acto de rebeldía, mientras que el hoy injustamente semiolvidado Manolo Díaz animaba a gritar la verdad como postura inconformista de lucha por un mundo mejor. Leyendo libros y noticias sobre la actual crisis y sus causas, asunto al que por desgracia nos vemos obligados a dar tantas y tantas vueltas, con frecuencia me encuentro con una constatación: la de que los hechos que nos han llevado hasta aquí se produjeron con un fuerte componente de abdicación de nuestros principìos, de cesión, de mirar hacia otro lado, de conformismo. De decir sí cuando hubo quer haber dicho no. Eso tuvo sus consecuencias y las estamos pagando. En la vida hay que saber decir no, hay que estar dispuestos a no ceder cuando no toca. Parece que la lección ya la tenemos aprendida, pero veo sin embargo un peligro: da la impresión de que el no no ha sido lo suficientemente rotudo, de que las cosas evolucionan como si estuviéramos diciendo que sí, aunque nos estemos hartando de repetir que no. En fin, creo que se me entiende.

miércoles, 1 de mayo de 2013

El blog de Esperanza Aguirre

   Queridos amigos: hoy, gracias a los medios de comunicación, acabo de enterarme de que Esperanza Aguirre tiene un blog. El artículo del que se hacían eco los medios es uno titulado Sí hay alternativa y en él la expresidenta madrileña hace una apología de las supuestas bondades de su ideario político- económico y del programa del PP. El guachimán se ha tomado la molestia de puntualizar algunas cosas a esa apología en un comentario, el cual se complace en reproducir aquí para su legión de lectores:
   Estimada señora:
   ¡Si resulta que tenía usted un blog, y yo sin enterarme! Solo quiero decirle una cosa: usted miente, para variar. Dice cuatro mentiras clamorosas, graves y perniciosas, perniciosas para España, a la que su partido y las ideas que usted defiende (aplicadas alegremente por el PP y continuadas servilmente por el PSOE de Zapatero) han llevado a la ruina actual. Estas son sus mentiras:
1.- No es verdad que todos los economistas defiendan que el primer paso para solucionar los problemas sea la reducción del déficit público: esto solo lo defienden lumbreras neoliberales como Greenspan o "su" Rodrigo Rato, personajes de postulados probadamente fracasados: ahí está la actual crisis mundial. Otros economistas muy sólidos defienden lo contrario. Por cierto: échele un vistazo al asunto ese de la hoja de Excel con cálculos mal hechos a la que se agarraron todos los defensores de la reducción de déficit: ¡vaya economistas!
2.- No es del todo cierto que en España se hayan aumentado los impuestos: se han aumentado solo los de las rentas del trabajo y los indirectos, es decir, los más injustos (IVA al 21%: ¡qué risa!). Los de las grandes fortunas y las grandes empresas siguen bien, gracias. Y eso, por no hablar de la demencial política del PP en lo referido a la persecución del fraude fiscal. Verdades a medias no, señora Aguirre, que son las peores.
3.- No es verdad que la reducción del gasto público mejore nada, lo único que hace es empeorar la calidad de los servicios al ciudadano; es más, sus políticas de recortes (las suyas de usted) mandaron al paro a muchos profesores a partir del 4 de julio de 2011, a costa de empeorar las condiciones para prestar un servicio tan esencial como el educativo: ¿ese es su programa para acabar con el desempleo?
4.- Es evidente que el programa del PP no sirve para salir del hoyo, sino para ahondarlo: en esto no hay mucho que discutir,  ahí están los fríos datos.
   Reciba un cordial saludo de uno de esos profesores a los que usted, cuando era presidenta de la Comunidad de Madrid, no tuvo el menor empacho en poner de holgazanes, que es a la vez padre de dos jóvenes que se han dejado la piel en sus estudios, pero que, gracias a las inspiradas políticas que venimos padeciendo en los últimos años (de su PP y del PSOE de Zapatero) han tenido la dicha de verse obligados a salir a conocer esos mundos.

Me gusta estar donde me quieran

   Esas fueron las palabras de José Mourinho en su rueda de prensa de ayer, después de que el Real Madrid fuera eliminado de la liga de campeones: "Me gusta estar donde me quieran". Pues entonces, hijo mío, me temo que no vas a estar a gusto en ninguna parte. Y no será porque los demás seamos torvos y malvados o por esa confabulación del mundo contra Mourinho de la que echas mano con tanta frecuencia, exactamente, cada vez que pierdes o algo se te tuerce, sino porque eres un auténtico especialista en hacer que te detesten. Te lo buscas con ahínco y eficacia, sacas de ti tanta mentira, tanta manipulación, tanta soberbia, tanto veneno, tanta gracieta desafortunada, tanta saña contra aquellos a los que conviertes en tus enemigos, ya sean adversarios deportivos como el Barcelona, colegas que alguna vez te han superado como Guardiola o Del Bosque o subalternos que no te ríen las gracias como Casillas, que, al final, eres aún peor que el caballo de Atila: no es que la hierba no crezca por donde pasas, es que la tierra se calcina.
   Y no te confundas: es verdad que, durante la mayor parte del tiempo que has estado aquí, toda la prensa madridista y un elevado porcentaje de la afición han estado contigo, han respaldado tus mistificaciones y te han jaleado, pero no ha sido por mérito tuyo. En los segundos, ha sido porque el hincha, por lo general, va con su equipo contra viento y marea; en los primeros, porque el encanallamiento de los medios de comunicación españoles alcanza también a los deportivos, naturalmente: resulta patético ver cómo ahora te vuelven la espalda y te sacan los defectos, esos mismos defectos que sin el menor reparo convertían en virtudes cuando les caías bien o les convenías.
   Quiero terminar este artículo haciendo una aclaración: no es un artículo deportivo. Cuando abrí este blog, me hice desde el primer día el propósito de excluir de él el tema del fútbol, un tema menor que, sin embargo, es como la madreselva o el sándalo: puede acabar adueñándose de cualquier jardín, y estoy satisfecho de haber cumplido ese propósito, pero este caso es distinto, porque aquí de lo que  estoy hablando es de ética deportiva e informativa. Mourinho ha sido un hombre que ha ensuciado la competición con mentiras y manipulaciones con tal de ganar, y de paso ha conseguido agriar el ambiente sembrando su mala leche, sus insinuaciones viperinas, sus ofensas...: estos métodos hay que desaprobarlos aunque sea en el deporte, y poco importa que yo sea del Barça, porque, al fin y al cabo, con él como rival, a mi equipo le ha ido bien, por suerte para el Barça y para el deporte: qué malo habría sido que la propuesta de ganar con fullerías y sembrando discordia hubiera tenido éxito. Por esto es por lo que hay que criticar a Mourinho y por lo que tendremos que sentirnos todos dichosos cuando se largue.  

domingo, 28 de abril de 2013

El ejemplo de doña Esperanza

   La última de doña Esperanza ha sido decir que la fuga de jóvenes es motivo de optimismo y que tendrá un efecto muy positivo. Estoy de acuerdo, que empiecen de una vez a espabilar estos záganos y que sigan el ejemplo de la señora Aguirre para ganarse la vida. Aquí tenemos un consejo de oro dado por ella misma:

 
                  Foto del mensaje

miércoles, 24 de abril de 2013

La justicia también canta (2)

EL GUARDIA CIVIL MALTRATADO
   Llevaba algunos días queriendo hablaros del guardia civil J. C. A., que ha sido condenado a tres meses de prisión por un trivial incidente con un cabo. Según leí en la edición en papel de "El País", el propio tribunal que le juzgó reconoció el exceso de la sentencia, pero la dictó a pesar incluso de que los elementos en contra del condenado no eran sólidos al cien por cien, de que este tiene una impecable ejecutoria y de que contó con el testimonio favorable de un capitán. Podéis obtener más información aquí y también os dejo este enlace con la postrura de la A.U.G.C.  Parece -repito- que este guardia es un profesional excelente; parece -según fuentes- que su adversario volcaba sobre él su aversión de forma muy poco sostenible; parece que el castigo es muy desproporcionado a sus faltas aunque fueran ciertas; parece incluso dudoso que lo fueran... Lo que queráis, pero lo han empapelado: ¿qué parece a la vista de esto la justicia española? No seré yo quien lo diga, que soy un tipo prudente.
A IGUAL TRABAJO, IGUAL SALARIO
   Pretendía con la historia de J. C. A. entrar de nuevo en el tema de los patinazos de la justicia en España, pero resulta que ayer -23 de abril de 2013- me surge uno más -aunque de consecuencias no tan graves-, que os puedo contar con conocimiento de causa porque me afecta a mí mismo, lo haré yendo a los datos esenciales y omitiendo los enojosos detalles y enlaces en que suelo enredarme: créame quien quiera.
   Cuando se implantó la LOGSE, hace ya unos veinte años, el primer ciclo de la ESO (los cursos 1º y 2º), coincidía con los dos últimos cursos de la EGB en vías de extinción (7º y 8º), por lo que, de manera muy legítima, se abrió para los profesores que habían ejercido en la última etapa de EGB la salida de optar entre quedarse en la nueva primaria o pasar a los institutos para dar clase en el primer ciclo, para el cual, si habían estado capacitados antes en su equivalente, debían también estarlo en el nuevo sistema. Años después, por presiones sindicales, se sacó una curiosa norma que concedía a estos profesores un suplemento salarial fundamentado en el hecho de que impartían clases a grupos de "especial dificultad". Se dio entonces una paradoja: que a profesores que daban solo clases de 1º y 2º de ESO, se les remuneraba la "especial dificultad", mientras que, a los que en virtud de nuestras titulaciones superiores ganadas con más esfuerzo, dábamos clase a esos cursos y además al segundo ciclo (es decir, 3º y 4º) y el bachillerato, no se nos valoraba nada. Os lo explico con un ejemplo: hubo un año en el que mis compañeros procedentes de primaria que daban solo 1º y 2º de ESO cobraban ese plus por "especial dificultad", mientras que yo, que estaba con cursos de 2º de ESO y también con otros de 2º de bachillerato (para los que ellos, por razones de habilitación y titulación, no estaban capacitados), no recibía compensación alguna, tal vez por ser el bachillerato de "especial facilidad", no sé. Ante tan flagrante discriminación, fruto de enjuagues entre los sindicatos y los "responsables" que la política ponía al frente de nuestra Administración, hubo múltiples quejas y reclamaciones ante los tribunales. La última que conozco la puso el sindicato ANPE aquí en Madrid y lo hizo gracias a que yo mismo les avisé de que en Asturias había habido una sentencia que daba opciones de triunfo. A partir de 2011, ANPE canalizó esta reclamación para muchos denunciantes, cuyas demandas fueron a parar a diferentes juzgados. Pues bien, ayer me puse en contacto con ANPE y me dijeron que ya esas reclamaciones se están rechazando en virtud de una sentencia del TSJM que no las reconocía, pero, ¿sabéis una cosa? Que entre aquellos cuyas reclamaciones fueron atendidas antes de esa sentencia, hubo algunos a quienes se les dio la razón: resultado: que, ante una misma injusticia, a algunos se les ha dado resarcimiento, mientras que a otros se nos ha dado... terminad vosotros la frase. En mi caso, además, tiene particular guasa, porque se deja fuera al que puso en marcha el proceso. Justicia a la española: unos sí y otros no: ¿dónde está la famosa igualdad de los españoles ante la ley? Enterrada en un foso de mierda, y perdonad este vocabulario inusual en mi blog, pero es que estoy algo más que indignado.
LA MAYOR AMENAZA CONTRA LA DEMOCRACIA
   Dado que en España los abusos van más deprisa que los días, hoy 24 de abril, me encuentro con algunos más. Como de todos es sabido, nuestra situación actual tiene descontentos a millones de ciudadanos, por razones que creo ocioso enumerar. Por ello, para el próximo 25 de abril (es decir para mañana), está convocada una protesta consistente en rodear el Congreso, la cual podrá gustarnos o no, pero me parece más que legitimada por derechos como el de manifestación o expresión, por no hablar de que, en los tiempos que corren, es una irreprochable forma de hacer política el ir a las inmediaciones del Congreso a gritar NO al actual despropósito de corrupción, ineptitud, abuso, ataques a los derechos fundamentales, expolio, connivencia entre los partidos y la banca y desprecio a la ciudadanía. Pues bien, desde los medios gubernamentales, se está criminalizando insistentemente a esta iniciativa, con propósitos que van desde el deslegitimarla al mero ilegalizarla, como podéis ver aquí o aquí. ¿Dónde están los derechos civiles?  ¿Dónde está la presunción de inocencia? Estas cosas parecen no ser muy del agrado del PP.
ESTE CIUDADANO, SIN EMBARGO, PARECE GOZAR DE LEGALIDAD
   En cambio, don Francisco Javier de Águeda está dentro de la legalidad. Este señor fue director general de carreteras de la Comunidad de Madrid entre 1995 y 2004, con Ruiz Gallardón como presidente. En 1995, creó Tairona, una empresa de consultoría para concesiones; a partir de 2005, su consultoría apoyó a muchas constructoras de carreteras, algunas de las cuales lograron concesiones públicas. Otro del PP que práctica lo de la puerta giratoria, vamos. Es además el impulsor del peaje en la sombra, un sistema de pago de la construcción de carreteras muy ventajoso para las empresas, pero muy poco para las administraciones públicas. Todo legal, puro Estado de Derecho. Ah, por cierto, este señor está en las listas de Falciani.
   Basta por hoy, dejo a vuestra consideración esta aleatoria muestra de que la justicia también pone su granito de arena en el muy razonable cabreo de los españoles de hoy. ¿Democracia? ¿Estado de Derecho? ¡Ja, ja, ja, ja, ja!  

martes, 16 de abril de 2013

Contra la corrupción y la crisis, cambios profundos

INTRODUCCIÓN 
   Este artículo es una modificación de su primera redacción, realizada el 16 de abril de 2013. En aquella versión, enlazaba mi documento titulado Contra la corrupción y la crisis, cambios profundos con la publicación que de él había hecho el Aula Europea de Humanidades, ya que sus 17 páginas lo hacían muy largo para un blog. Al haber desaparecido de este portal, lo he traído a la garita. Podéis leerlo a continuación de esta introducción.
  Este documento es una enumeración de las cosas que creo que se deberían hacer o se deberían cambiar en diversos campos de la economía y de la política para salir de la complicadísima situación que atravesamos. No es un documento sistematizado, por lo que se podrán echar en falta muchas cosas y, desde luego, no se profundiza demasiado, pues es únicamente una invitación al diálogo que pretende señalar cuáles serían algunas de esas cosas que habría que hacer o cambiar. Y es así porque este documento lo elaboré como el punto de partida de un debate. Hace unos meses, se me ocurrió pulsar entre unas decenas de amigos y familiares la posibilidad de lanzarnos a formar un partido político, pero, como no soy partidario de hacer las cosas de la nada (habilidad, por otra parte, al alcance solo de Dios), presenté mi llamada adelantando un embrión, un perfil de las líneas que yo creía que debía seguir ese partido, en caso de que al final unos pocos nos hubiésemos decidido a seguir adelante y emprender la tremenda, hermosa y romántica tarea de poner en pie entre todos un nuevo partido. Tranquilos: apenas quince personas se molestaron en responderme, y todas para decirme que no, así que ese partido no llegará a fatigar al mundo.
   Esta chaladura mía nació de la inquietud de pensar que, cuando llegue 2015, inevitablemente va a haber elecciones, inevitablemente van a ganarlas algunos o alguno e inevitablemente quien las gane gobernará. Y si quienes ganen y gobiernen resultan ser del mismo perfil que los partidos del status actual; si los hilos los siguen manejando PP, PSOE, CiU, PNV, IU (sus contradicciones federalistas siguen siendo un gran lastre) o UPyD (cuidado con el currículum oculto de este partido y su sentido de lo público); si los mueven, en especial, los siempre bien colocados cuatro primeros, ya podemos decir que nos hemos caído con todo el equipo y que el régimen de la Constitución de 1978 quedará quién sabe si para siempre convertido en la caricatura de democracia de los últimos, al menos, 20 años. Y yo tiemblo de ver cada día más recuperado al PP, que ya está dando síntomas de querer resucitar el ladrillazo. El PSOE anda aún tambaleándose, y ya prefiero  ni hablar del PNV y CiU, que están o se muestran cada vez más convencidos de que lo de la independencia es cuestión de (poco) tiempo. No se puede decir que nada del desastre haya cambiado sustancialmente. Y 2015 no está tan lejos. Ojo, que nos va a pillar votando más de lo mismo, porque no se ven síntomas de propuestas políticas nuevas, sólidas y convincentes. ¿O hay alguna y yo la desconozco?




Contra la corrupción y la crisis, cambios profundos


I. Lo que cualquiera puede ver en la España de 2013

         Empiezo a escribir este artículo el 7 de marzo de 2013. En este día, España lleva ya no menos de tres años metida en una profunda crisis que alcanza a todas las facetas de la vida del país, y se da además la casualidad de que los medios de comunicación se hacen hoy eco de unas encuestas según las cuales los dos problemas que más preocupan a los ciudadanos son el paro y la corrupción. Quienes andamos por el medio siglo sabemos muy bien que el paro es en nuestro país como las lluvias torrenciales: por temporadas nos abandona y por temporadas nos arrasa, pero, en esta ocasión, el turbión afecta a más de seis millones de personas, es, cualitativa y cuantitativamente, el más grave que jamás hayamos padecido y la honda inquietud que está provocando no procede solo de su cariz actual, sino también de las tenebrosas perspectivas que proyecta hacia el futuro. En lo tocante a la corrupción, esos mismos cincuentones, gran parte de los cuales éramos en la época de la Transición unos jovenzuelos llenos de ideales e ilusiones, hace ya muchos años, con asuntos como los casos Puerta, Roldán, Naseiro o Funeraria, comenzamos a descubrir que la implantación de un régimen democrático no implicaba necesariamente la desaparición de esa lacra, lo cual contribuyó no poco a desinflar nuestros ideales y vaporizar nuestras ilusiones, aunque a cambio nos fue haciendo menos ingenuos y más realistas, cosa que tampoco viene mal. Todavía más: poco imaginábamos quienes en 1978 votábamos radiantes la Constitución que esta plaga de la corrupción empezaría muy pronto a crecer y crecer, ni menos aún que, con el paso del tiempo, lo haría hasta el punto que ha alcanzado hoy, 7 de marzo de 2013, día en que los medios la señalan como la segunda preocupación de la ciudadanía. A cualquiera que viviera las alegres esperanzas de aquellos días y contemple ahora a lo que hemos llegado, solo se le pueden venir a la cabeza palabras como desastre, expolio, desencanto o estafa, y todo gracias especialmente a la corrupción, que además constituye en la actualidad una de las mayores amenazas para el sistema democrático en sí, por motivos diversos:
         -El exceso de casos registrados representa que nuestro marco político es inservible, ya que carece de mecanismos para impedir los abusos de los poderosos o incluso los fomenta.
         -Su persistencia indica que el sistema legal, igualmente, no está capacitado para combatir, perseguir, castigar y cortar unas prácticas que no solo son delictivas, sino que ponen en duda principios tan importantes como el de la igualdad de los ciudadanos ante la ley o el de que esta impere realmente en España.
         -Pone bajo sospecha a la clase política en su conjunto, lo que hace que cada vez sea menor la credibilidad de los gobernantes y, por expansión, del sistema. Cada vez está más extendida la idea de que los políticos son deshonestos, solo piensan en el beneficio personal, gobiernan de espaldas al bien común y gozan de absoluta impunidad.
         -Se percibe como uno de los principales motivos de la actual crisis, por la connivencia entre los poderes políticos y los económicos para lucrarse de forma irregular, con el añadido de que las grandes pérdidas que han originado los negocios ilícitos y las operaciones ruinosas se están tratando de enjugar sometiendo a grandes sacrificios y privación de derechos a una ciudadanía que no es responsable de las faltas y errores cometidos.

         Si en la política nos golpean males como la corrupción, la confusión y la falta de credibilidad en partidos, personas e instituciones, en el terreno económico, la situación que atravesamos es igualmente grave, con una profunda crisis que no puede desligarse de la política. Sin entrar en demasiados detalles, España tiene acumulada una gran deuda externa y un enorme déficit y a diario recibimos noticias inquietantes en torno a amenazas diversas de los mercados. Hemos sido objeto de un rescate bancario por valor de 100.000 millones de euros, y se calcula que, en términos globales, la banca española lleva inyectados más de 150.000 millones de euros en ayudas, cuyo pago, nuevamente, deberá salir de sacrificios impuestos a la ciudadanía. El paro alcanza a seis millones de trabajadores y los salarios menguan constantemente. Se recortan sueldos a los funcionarios, se congelan pensiones y se ha puesto en marcha una reforma laboral que abarata y facilita el despido, produce empleos de condiciones miserables y, al menos hasta la fecha, en lugar de detener el paro, lo está aumentando. Se ha elevado considerablemente el IVA, se crean nuevas tasas a diario y seguimos siendo un país donde el mayor aporte fiscal procede de los asalariados, que son también los sometidos a condiciones más exigentes. Al lado de esto, la economía sumergida es de 260.000 millones de euros y el fraude fiscal anual es de 30.000 millones. Aparte de lo dicho, preocupan de manera acuciante otros problemas, como el general empobrecimiento, los desahucios, la incertidumbre laboral, el todavía elevado precio de la vivienda, la falta de perspectivas económicas y de futuro (especialmente, para los jóvenes) o la emigración (desde 2011 han emigrado más de 117.000 españoles), que se ceba nuevamente en los jóvenes. Realidades como esta última o la situación del paro (con más de seis millones de parados, un 26% de tasa global de desempleo y un 50% o quizás más  entre los jóvenes) hacen que el momento actual se parezca a épocas de subdesarrollo o de gran depresión.

         En el capítulo de los derechos e igualdad, existen también importantes problemas. Son conocidos los recortes en la dependencia, y también en la sanidad y la educación públicas, tanto en medios como en personal, así como las políticas de privatización directa de estos sectores o de favorecimiento de sus competidores del área privada, como puede verse muy bien en comunidades como Madrid, Valencia o Cataluña. Multitud de noticias e informaciones dan cuenta de los privilegios de los políticos en materia de cotización y jubilación, en una época en que se están retrasando las edades de jubilación para la totalidad de los ciudadanos y como tributo a unas exigencias de los sectores europeos más ferozmente liberales, exigencias que aplicaron a todos menos a sí mismos y de manera fulgurante y servil unos dirigentes que habían tenido mucha responsabilidad en el surgimiento y expansión de la crisis. También es destacable el desigual trato que reciben por parte de la justicia las personas relacionadas con los ámbitos del poder, ya sea bajo la forma de dilaciones que evitan sus condenas o mediante indultos. A propósito de estos, es destacable la desmesurada cifra de los que se han concedido en el periodo democrático (aproximadamente 17.000), así como la frecuencia con la que en los medios de comunicación aparecen noticias que informan sobre arbitrariedades, discriminaciones e injusticias, mientras se reducen los medios para la administración de justicia. La sensación de indefinición jurídica se agrava con la multiplicidad y frecuentes desigualdades que genera el régimen autonómico, régimen que produce incluso discriminaciones y diferencias de trato entre territorios, que afectan a campos como el régimen fiscal (cupo navarro y conciertos vascos), ley electoral o prestación de servicios (sanidad, pago de peajes, dependencia…). El Estado de las Autonomías, mirando objetivamente los datos que ofrece la realidad, ha sido también el caldo de cultivo de gran parte de la corrupción reinante y de las inversiones desorbitadas y políticas irresponsables que están en la base de la actual crisis (cajas, aeropuertos sin tráfico, AVE no rentable, universidades autonómicas con escasa matriculación…), hasta el punto de que son cada vez más quienes se cuestionan su conveniencia e incluso su viabilidad.

         Todo lo dicho hasta aquí, sin ser exhaustivo, es un buen reflejo de la inquietante situación que atraviesa hoy España y de las intolerables actitudes que están adoptando los partidos políticos y los dirigentes, que pasan por posturas tales como minimizar la corrupción o pretender que esta crisis se afronte a base de sacrificios de la ciudadanía y hasta que dure, pero con una asunción de responsabilidades por lo que a ellos les toca reducida a unos mínimos puramente cosméticos y sin modificar un milímetro las actuales estructuras políticas, lo que, de consumarse, representaría que, una vez superada la actual etapa adversa, seguirían gobernando los mismos que han provocado el desastre y se han corrompido, y además, del mismo modo y con las mismas reglas políticas y el mismo marco económico que han servido para que sus beneficiarios se enriquecieran y se adueñaran del poder hasta el punto de manejarlo a su antojo y haber adulterado gravemente la democracia, mientras que para la mayoría han traído consecuencias como el empobrecimiento o la ruina, el desempleo, la pérdida de derechos y la incertidumbre.      

         Aceptar esto conllevaría un grave peligro para la ciudadanía, primero, porque significaría que, en cuanto la situación se normalizase, volverían a instalarse la corrupción, el abuso y el cada vez más creciente autoritarismo, ejercido por los mismos grupos dominantes y con el mismo único propósito de obtener el beneficio propio a toda costa y saltándose todas las barreras, como se ha estado haciendo impune y alegremente hasta ahora y durante muchos años; segundo, porque las cosas incluso empeorarían, ya que, según lo que estamos viendo en el momento actual, las fuerzas conservadoras están instalando un marco de reducción de los derechos democráticos, autoritarismo en el ejercicio del poder, destrucción del estado de bienestar, eliminación de los instrumentos de defensa de la ciudadanía frente a las extralimitaciones y construcción de unos cauces laborales abusivos destinados a crear un empleo precario y mal pagado, todo ello, nuevamente en busca del beneficio de los grandes inversores y de los “bien colocados” de la actual situación. Lo que esto representaría para un gran número de ciudadanos es un futuro en el que no habría garantías ni respaldos ante el dominio de los poderes económicos o políticos. Conceptos como seguridad, amparo legal, prosperidad o planes de futuro  estarían llamados a la extinción, bajo la permanente amenaza del despido caprichoso, del sueldo miserable y de la permanente incertidumbre, y con la concurrencia de la sistemática persecución a los derechos a que estamos asistiendo; este panorama no es una exageración apocalíptica y, de hecho, muchos ya lo están sufriendo, especialmente, entre los jóvenes, porque cada vez parece más claro que las políticas conservadoras no persiguen solamente el enriquecimiento, sino que, de forma deliberada y nada casual –a la vista de sus leyes y de sus prácticas-, pretenden que la ciudadanía y las clases trabajadoras estén cada vez más desprotegidas y atemorizadas y sean cada vez más dependientes, lo que las haría más dóciles, pasivas, manejables y disponibles, es decir, menos libres.

         En conclusión, como señalaba en las primeras líneas, en España, a 7 de marzo de 2013, nos encontramos en una delicada situación, con dos tremendas amenazas: una feroz crisis económica y una no menos feroz crisis política, la cual hace que cada vez seamos más los que pensamos que nuestro país es una pseudodemocracia o lleva –a paso de buen andarín- camino de serlo, pues no puede considerarse democrático un país donde la crisis económica la generan unos y la pagan otros (mientras que los que la generaron siguen mandando y hasta reciben ayudas económicas que convierten en ganancias), existen todo tipo de desequilibrios y desigualdades, los corruptos no son juzgados, la justicia es lenta, se recortan derechos y libertades y los poderes políticos y económicos se permiten arbitrariedades e incumplimientos de sus obligaciones, o quitan y ponen leyes a su antojo, o se saltan sin más las que interceptan sus planes.  Semejante situación no puede continuar, porque representa un completo fraude a la ciudadanía y una adulteración del régimen de libertades y justicia en el que creemos y queremos vivir. En lo referente a la crisis económica, los instrumentos paras superarla están en gran parte fuera del alcance del compromiso de los ciudadanos, pero, en lo relativo a la reorientación política y la profundización democrática, podemos y debemos adoptar posiciones que impidan que el modelo se reproduzca, que impidan o dificulten que, cuando llegue 2015, haya, con unas pautas exactamente iguales a las actuales, unas elecciones en las que gane de manera clara o tal vez apurada el PP y quede segundo el PSOE (o al revés), obtengan unos grupos parlamentarios nutridos que les permitan gestionar sus chantajes políticos de estos 37 años el PNV y CiU, aparezca cualquier otro convidado esperado o inesperado (tipo nacionalistas sui generis como CC, o UPyD, que ya va dando muestras de no aportar grandes novedades, o IU, que acumula demasiadas contradicciones) y se proceda a reflotar intacto y como si aquí no hubiera pasado nada un sistema viciado que necesita múltiples y serias modificaciones. Eso no puede suceder, porque, si sucede, será una catástrofe, la consagración de un sistema que ha dado sobradas muestras de su agotamiento e inutilidad y una nueva burla a las aspiraciones y derechos de la ciudadanía, burla que no sabemos por cuánto tiempo se podrá prolongar. Sea con los antedichos actores o con otros (sería muy deseable que surgieran otros menos gastados, con ideas y modos más aceptables y que inspirasen más confianza), el guión debe cambiar sustancialmente. Pasemos a este capítulo.



II. Unas cuantas medidas que parecen necesarias

         Si queremos mejorar el sistema político actual y avanzar hacia uno en el que se eviten las injusticias y disfunciones que hoy padecemos, habrá, obviamente, que cambiar, pero no cambiar cualquier cosa, sino el marco político y de convivencia en que hoy nos movemos, y de manera en algunos aspectos sustancial, cosa inevitable cuando existen, como parece innegable, problemas de gran calado. Habrá que quitar algunas cosas y poner otras nuevas, muchas de ellas, importantes. Sin duda es aceptable la estructura general de nuestro sistema, representada por la Constitución de 1978, ya que establece un régimen democrático moderno con valores como la justicia, la igualdad, el estado de derecho, las libertades básicas, los derechos humanos o el apoyo social a quienes más lo necesiten. Un régimen basado en tales fundamentos es la mejor opción en el mundo actual, pero, al lado de esto, en ese marco existen otros elementos que deben como mínimo cuestionarse, no por capricho, sino porque objetivamente han demostrado no funcionar o, en algún caso, incluso ser perjudiciales, por lo que quizás debieran eliminarse o modificarse, aunque ello representase alterar la Constitución, lo cual no tiene por qué representar forzosamente una merma de democracia, ya que esta es un sistema que admite muchas formas de realización. Esos aspectos irán apareciendo en el desarrollo que a continuación se aborda.

1. Medidas relativas a la justicia y la lucha contra la corrupción
         En un país donde la corrupción es un problema capital, resulta indispensable conseguir un poder judicial fuerte, intachable e independiente, que garantice la verdadera igualdad de todos ante la ley y el castigo de los delitos. En democracia no puede haber abusos de poder, privilegios, discriminaciones ni injusticias, y algunas de estas cosas se están viendo actualmente en España. En este terreno, serían necesarias medidas como las siguientes:
         a) La modernización de los medios materiales de la justicia. Que se la dote del personal y las inversiones necesarias.
                b) Que la comisión de delitos se persiga siempre con rigor, independientemente de quien los cometa. Que se persigan y penalicen las obstrucciones cometidas desde dentro del sistema. Ejemplos como el de Carlos Fabra no nos presentan como un modelo de justicia.
         c) Que no existan amnistías o indultos sin una motivación muy seria. Que el indulto no sea la vía de escape de corruptos, amigos del poder o “padrinos”. Que se limite la aplicación de estas figuras y se regulen de  forma rigurosa, incluyendo penas por aplicación indebida y haciendo imposible la arbitrariedad.
         d) Luchar contra la actual lentitud de la justicia. Lograr una tramitación rápida y eficaz de los procedimientos. Que la lentitud deje de ser la causa de que haya delitos que queden impunes.
         e) Introducir los cambios legales y políticos que sean necesarios para lograr la independencia de la justicia y una verdadera separación de poderes. A tal efecto, es necesario desvincular los nombramientos de altos cargos judiciales  y miembros de altos tribunales del control de los partidos políticos.
         f) Anular la actual subida de las tasas judiciales y toda medida que comprometa la universalidad y accesibilidad de la justicia.

2. Medidas relativas al desempeño democrático del gobierno y la acción política
         a) Como premisa para un ejercicio responsable de la política, se debe crear un marco adecuado que impida los privilegios o la acumulación de poder en manos de personas o grupos y fomente la máxima transparencia, para lo cual sería necesario:
                   -Que las elecciones se realizaran por el sistema de listas abiertas.
                   -Que se modificase la actual ley electoral, que beneficia de manera muy injusta la concentración del voto, lo cual lleva décadas privilegiando a los partidos mayoritarios (PP y PSOE) y favoreciendo de manera desmesurada a los nacionalistas (en especial, a PNV y CiU). Debería existir una ley en la que el número de escaños fuera de verdad proporcional al de votos recibidos.
                   -Que no se pudiese ejercer la presidencia del Gobierno por más de dos mandatos consecutivos. La limitación de mandatos se debería hacer análogamente extensiva a otros puestos.
                   -Que no se pudiera ser diputados por más de tres mandatos consecutivos. Los “parlamentarios eternos” tienen una peligrosa tendencia a convertirse en burócratas, caciques, “conseguidores” o parásitos de la política. Esta medida fomentaría además las muy necesarias democracia interna  y permanente renovación en los partidos.
                   -Que se fiscalizasen de forma muy severa los ingresos y las contabilidades de los partidos políticos.
                   -Perseguir de forma implacable la corrupción en la gestión pública y en la política.
         b) Que los delitos de corrupción no prescriban.
         c) Un pacto contra la corrupción con rango de ley, serio y que se cumpla.
         d) Control mediante ley de los sueldos de los cargos públicos, para que se establezcan límites muy estrictos y precisos. En concreto, se deberán evitar escándalos como la actual magnitud y desproporción de los sueldos de alcaldes, concejales, consejeros y presidentes autonómicos. La fijación de los sueldos será competencia del estado y se hará según los baremos establecidos. Se evitarán las subidas arbitrarias y/o desproporcionadas. Se revocarán ciertos privilegios de remuneración, jubilación y cotización de que hoy gozan en general los cargos públicos. Obligación de declaración de bienes al entrar y salir del cargo y existencia de un registro público y de fácil acceso de estas declaraciones.
         e) Promulgación de una ley que establezca la responsabilidad incluso penal o con los bienes personales de las decisiones descabelladas, arriesgadas en extremo o contra derecho que tomen los cargos públicos (para evitar asuntos  como el de Peleas de Abajo, Camps y el fútbol y muchísimos parecidos).
         f) Romper el aislamiento de los poderes públicos y crear mecanismos de control de las decisiones o perfeccionar los ya existentes. No todo vale. Ganar unas elecciones no puede ser el pretexto para gobernar como a uno le dé la gana con el dudoso argumento de “el pueblo me respalda”. Las leyes están por encima de los gobernantes, no pueden incumplirlas o modificarlas a su antojo. Saltarse estos elementales principios de gobierno democrático, cosa que no está siendo infrecuente en los últimos tiempos, tiene que ser una práctica erradicada de nuestra política, ya sea mediante el compromiso de asumir unos nuevos códigos éticos del desempeño de la política o ya sea mediante controles institucionales.
         g) Creación de un catálogo que defina los puestos de carácter político o administrativo que pueden existir en los distintos niveles, el cual impida la creación o invención de figuras y puestos innecesarios destinados en realidad a favorecer intereses personales, de allegados o partidistas. Dado que en realidad las leyes actuales ya poseen mecanismos para impedir estos abusos, otra alternativa sería ejercer una mayor vigilancia sobre estas conductas.
         h) Supresión o limitación muy estricta de la figura del asesor (en el segundo caso: creación motivada, con límite temporal, con número máximo por organismo…, aunque lo ideal sería la supresión, porque este procedimiento ha sido la vía de entrada usada por los partidos para el reparto de prebendas, a menudo con remuneraciones muy elevadas).

3. Medidas relativas a la economía
         a) Aumento de las inspecciones y la presión para que la economía sumergida deje de tener el enorme volumen que alcanza en España.
         b) Idénticas medidas para   luchar contra el fraude fiscal.
         c) Establecimiento de una política fiscal proporcionada, para que en España no sigan siendo los asalariados y los jubilados los que más aporten a la Hacienda pública, dado que no son los que más ganan.
         d) Que desaparezcan los procedimientos que permiten que las grandes fortunas coticen por debajo de lo que proporcionalmente debieran.
         e) Que se eliminen los privilegios fiscales y la permisividad existentes para las grandes empresas, tanto nacionales como multinacionales.
         d) Que se deroguen de forma inmediata  los puntos más perjudiciales e injustos de la actual reforma laboral, tales como el apartado relativo a indemnizaciones y despido.
         e) Que se potencie la eliminación de ese marco y la elaboración de un nuevo acuerdo con la participación de sindicatos, patronales y Gobierno en el que no estén fijados de antemano unos objetivos acordes con los principios neoconservadores. Este acuerdo debe tener entre sus principales objetivos la reducción del paro y la creación de empleos de calidad y remunerados de forma apropiada.
         f) Que se abran nuevas perspectivas que eviten la dependencia del sector de la construcción. Debe potenciarse la investigación, que abre campos nuevos para la industria, un sector que crea riqueza sólida y empleo estable y que en los últimos años ha experimentado un alarmante retroceso en nuestro país. Debe potenciarse el sector de las energías limpias, que para España presenta grandes posibilidades de futuro.
         g) La reducción del índice de paro del 50% entre los jóvenes precisa que no se les ofrezca el subempleo como única salida. Los empleos basura son malos para el trabajador y para el país, así que terminan siéndolo también para el empresario. Es necesario crear planes para acabar con este problema, y así se ha señalado desde instituciones europeas.
         h) Que se penalice fuertemente el despido de trabajadoras embarazadas y se mejoren de forma sustancial los incentivos por tener hijos. Esta cuestión no afecta solo a los derechos laborales, sino al estancamiento de la población y las malas perspectivas de crecimiento que tiene España, tendencia que debería cambiarse, pues representa la amenaza de graves problemas para el futuro. En España urgen las políticas que fomenten la natalidad y luchen contra fenómenos como el abandono rural.
         i) Supresión del régimen fiscal especial de la Iglesia católica y de cualquier otra religión.
         j) Supresión del cupo navarro y los conciertos vascos. El régimen tributario debe ser uno solo general para todos los territorios que integran el país.
         k) La administración de los bancos se ejercerá por personas de perfil estrictamente profesional y económico, sin que se permita la participación en los consejos de gobiernos, partidos políticos, sindicatos u otras entidades que puedan representar la intromisión de perspectivas no profesionales en la gestión.
         l) No obstante, los gestores de los bancos responderán de su labor ante los organismos pertinentes, como es inexcusable. La mala gestión, en especial, la que repercuta en pérdidas para el Estado, podrá ocasionar responsabilidades penales. El Estado y el país deben protegerse contra episodios como la crisis de la construcción o el asunto de las preferentes. Deben crearse mecanismos que prevengan y castiguen con rigor las prácticas abusivas antes de que estas lleguen a extenderse y producir graves perjuicios para la economía nacional.
         m) Los organismos de vigilancia (en especial, el Banco de España) están obligados a controlar con especial rigor la gestión prudente de las entidades bancarias. Se debe hacer más severo el régimen disciplinario ante errores en este campo que puedan ocasionar crisis como la actual. El país debe ponerse a salvo de gestores negligentes como Miguel Ángel Fernández Ordóñez o Rodrigo Rato y de personajes como los dirigentes de Cajasur, CCLM, Nova Caixa, CAM, Bankia..., directivos que han arruinado a sus entidades y ocasionado el desastre económico para el país poniéndose ellos compensaciones económicas abusivas. El control y el rigor incluso penal contra conductas como las de estas personas deben ser máximos.
         n) Realizar modificaciones legales tendentes a implantar cuanto antes la dación en pago como sistema de liquidación de hipotecas en los casos en que un hipotecado no pueda afrontar su deuda.
         ñ) Legislar en contra de prácticas abusivas como las hipotecas suelo, el cobro de tasas indebidas o la imposición indebida de seguros y otros productos. Sancionar estas prácticas con multa e indemnización al afectado.
         o) Separación clara entre la banca comercial y la de inversión. Creación de un estricto régimen de control de productos financieros y de sanción de políticas como las generalizadas entre los bancos en el asunto de las preferentes.
         p) Perseguir la colaboración de la Banca en blanqueo de capitales y la realización de operaciones con paraísos fiscales.
        
4. Medidas relativas a la protección y fortalecimiento del sector público
         La existencia de un sector público fuerte y modernizado en administración, sanidad, educación, seguridad y otros servicios que tradicionalmente han tenido una titularidad pública es garantía de gestión eficaz, imparcial y universal de dichos servicios, anteponiendo el criterio del bien público general al de la ganancia económica de empresas particulares. Contrariamente a lo que pretende sembrar entre la opinión pública la propaganda de sectores políticos y económicos interesados en adueñarse de estas prestaciones para convertirlas en la fuente de su lucro particular, la asunción por parte del Estado de los servicios públicos no es sinónimo inevitable de descenso en la calidad, sino todo lo contrario: garantiza esa calidad y el que la prestación de servicios públicos se realice valorando altamente criterios como la universalidad y la igualdad. Esto no es esperable en absoluto en los modelos regidos exclusivamente por el criterio empresarial, como demuestran sin duda los ejemplos de EEUU, donde el objetivo de Barack Obama (ferozmente combatido por los sectores más ultraconservadores de su país) es humanizar un sistema sanitario que solo ampara de verdad a quien tiene dinero, o del Reino Unido, donde la salvaje privatización de los servicios públicos llevada a cabo por Margaret Thatcher en los años 80 produjo una inmediata caída en picado de la calidad de un sistema que hasta entonces había sido modélico. Hoy en día, los trenes británicos han dejado de ser ejemplo de puntualidad, mientras que los transportes públicos de Londres se han hecho tan merecida como tristemente célebres por sus precios desmesurados. Que la administración Obama se interesase en su día por el sistema sanitario español como modelo debería despejar todas las dudas acerca de su excelencia, de su viabilidad (demostrada en datos comparativos con otros países europeos) y de la sesgada iniquidad de los planteamientos de personajes como Esperanza Aguirre, Javier Fernández-Lasquetty o Alberto Fabra. Otro propósito inconfesable de los ataques del PP y todo el gran empresariado español (Juan Rosell, el delincuente económico llamado Gerardo Díaz Ferrán, Isak Andic, que acostumbra a cotizar en SICAVs…) al sector público y los funcionarios es que el modelo de asalariado que representan estos últimos estorba a sus proyectos. El modelo de trabajador por el que repetidamente se han pronunciado estos sectores es un empleado mal pagado y con puesto inestable (es decir, el producido por la reforma laboral del PP, la cual, quien siga atentamente las hemerotecas, podrá comprobar que se ajusta milimétricamente a lo que venían proponiendo desde mucho tiempo atrás estos sectores), modelo que favorece sus intereses económicos y de control empresarial, por lo que un referente con trabajo estable como el del funcionario es muy contrario a sus planes, no solo por esto, sino también por otro factor que no suele contemplarse: el de la independencia. Aunque esto está cada vez más en retroceso debido a los modos autoritarios que se están imponiendo en la Administración, el funcionario es un trabajador con un estatuto peculiar y muy molesto para quien tiene mentalidad de patrón-patrón: no se debe al cien por cien a sus superiores, sino que responde antes que nada ante el ordenamiento legal, por lo cual puede darse (y, de hecho, se da) la negativa a obedecer mandatos que lo incumplan abiertamente. De hecho, cuando Esperanza Aguirre alcanzó sus más delirantes cotas de ataque a los funcionarios, desprestigio del colectivo y crítica de su estabilidad laboral, voces conocedoras de la historia de España salieron para poner en su conocimiento (tal vez no a la altura de su arrogancia) que esa estabilidad se implantó hace cosa de un siglo como remedio contra la inestabilidad de la época de las cesantías del sistema isabelino, la cual creaba unos funcionarios inestables y demasiado dependientes del poder político que les suministraba el puesto, cosa que producía un óptimo caldo de cultivo para la corrupción, los abusos de los gobernantes y el caciquismo. ¿Es ese el sistema que añora el PP? Este partido no ataca a los funcionarios por su impenitente vagancia e ineficacia, cosa que es una repugnante mentira, pues, como sabe cualquiera que conozca un poco el mundo, tales defectos no son lo imperante y están a la par en el sector público y en el privado, sino porque son un estorbo para sus intereses particulares.
         Hecha esta larga introducción, que juzgo necesaria después de casi un lustro de ataques directos al sector público y sus profesionales, expongo aquí las propuestas básicas para este apartado:    
         a) Que se dé marcha atrás en los recortes realizados en el sector público, incluidas las rebajas de sueldos a funcionarios. Los últimos cálculos, estiman que en tres años se ha reducido en 60.000 el número de profesores en España, mientras que ha aumentado en 400.000 el de alumnos; bastan estas cifras para demostrar que el PP gobierna literalmente atentando contra el derecho a la educación.
         b) Que no se realicen recortes en prestaciones en servicios básicos y que se mantengan las inversiones para que funcionen de manera apropiada.
         c) Que el destino prioritario del dinero público sean los servicios básicos. Modificar el artículo 135 de la Constitución en la dirección de blindar el pago de intereses de la deuda es una muestra del ideario antisocial de PP y PSOE.
         d) Que la sanidad no sea sometida a cambios con el fin de convertirla en un negocio. El sistema sanitario español es bueno, sostenible y no de los más caros de Europa, por lo que pretender desmantelarlo es un grave ataque contra los derechos de los españoles.
         e) Que las inversiones y ventajas económicas en educación se dirijan al sector público. No es sostenible la existencia de un sector económico como la enseñanza concertada española, compuesto por empresas privadas que reciben subvenciones públicas, desempeñan un servicio público obteniendo lucro y cobrando a las familias y, en algunas autonomías como Madrid, son además destinatarias de medidas políticas que las privilegian, como las normativas para favorecerlas en la concesión de suelo gratuito para la construcción de centros o las exenciones fiscales destinadas hacer rentable el matricular a los hijos en centros concertados.
         f) Que se aumente la inversión en educación.
         g) Elaboración de un nuevo marco educativo de amplio consenso y destinado a resolver los problemas reales que existen en la enseñanza actual. Que se establezcan mecanismos de consulta directa al profesorado. Si los ataques del PP al sector son muy perjudiciales, el marco educativo creado por la LOGSE y la LOE no lo es menos.
         h) Que se reabra la contratación de personal en los diversos sectores públicos en los que está prácticamente congelada, ya sea de carrera o interino, ya que los recortes de personal han incidido en un empeoramiento efectivo de las prestaciones.
         i) Poner fin a la práctica de la externalización y vaciado de funciones en departamentos públicos para cederlas a empresas privadas creadas con el propósito de que se beneficien de este fraude personas y empresas de la órbita del partido que lo pone en práctica.

5. Medidas relativas a la forma de Estado
          a) Replanteamiento del Estado de las Autonomías, que contemplase sustanciales reformas sin excluir la supresión, por las siguientes razones:
                   -Ya desde el principio, representaron un marco con asimetrías territoriales tan fuertes que no son razonables, por producir desequilibrio y discriminación. La mejor prueba de esto son los regímenes fiscales particulares de Navarra y el País Vasco.
                   -Produce una innecesaria y costosa multiplicación de órganos, procedimientos y estructuras políticas (parlamentos, gobiernos, altos cargos, procesos electorales, defensores del pueblo, tribunales de cuentas…). Recuérdese, además, que ha sido motivo de escándalo el que presidentes o consejeros autonómicos tuvieran unos sueldos desaforados y muy superiores a los de sus homólogos estatales, de responsabilidades bastante más amplias.
                   -Existen incluso instituciones de carácter no estrictamente político que no solo no tienen demasiado sentido económica y funcionalmente, sino que son casos efectivos de privilegio; por ejemplo: ¿por qué tienen que existir mossos de escuadra, ertzainas o policías forales navarros? No parece razonable que una competencia tan importante como el orden público no sea de exclusiva responsabilidad estatal, ni tampoco que unas comunidades las tengan y otras no. Debe añadirse en este capítulo que la reciente radicalización de los planteamientos de algunas fuerzas nacionalistas ha producido hechos tan inquietantes y desafortunados como las declaraciones en las que, en octubre de 2012, el consejero de Interior de la generalitat, Felip Puig, amenazó abiertamente con utilizar a los mossos de escuadra como fuerza de defensa del referéndum independentista que se propone poner en marcha el gobierno catalán, o la poco clara participación de los mossos de escuadra en el caso del espionaje a políticos. No resulta, pues, exagerado plantearse si es realmente acertado dotar de cuerpos armados a instituciones en cuyos gobiernos han ocupado cargos personas dispuestas a usarlos en conflictos contra el Estado.
                   -Con el paso del tiempo y la llegada a cierto estado de relajación, hemos visto incluso la creación de organismos de dudosa legalidad competencial (en especial, las representaciones autonómicas en el exterior).
                   -Han acabado creando un perjudicial estado de  confusión jerárquica. El permanente estado de reivindicación e incluso beligerancia frente al estado central y la arrogancia de algunos líderes autonómicos dan la impresión de que vivimos en un estado débil y de régimen jurídico confuso, donde cualquier región puede imponer en su territorio normas a su antojo (Eurovegas y dependencia en Madrid, inmersión lingüística en Cataluña, vacaciones fiscales en el País Vasco, euro por receta…) o declararse en rebeldía e incumplimiento de las leyes estatales, lo que es un injustificable acto de desgobierno, además de una inexplicable conducta antisistema de dirigentes u organismos que forman parte esencial del mismo sistema.
                   -La permanente tensión antes citada produce también un “despilfarro de fuerzas”: a menudo las tensiones bloquean o entorpecen el progreso de políticas concretas; el tiempo y el esfuerzo dedicados a querellas estado-autonomías se sustrae a actividades más positivas.
                   -Es incuestionable que la multiplicación de la clase política arrastrada por la existencia de mini-estados autonómicos con sus gobiernos, sus parlamentos, etc.  ha traído un mayor desarrollo de la corrupción, debido a la existencia del Estado de las Autonomías. Un vistazo al mapa de la corrupción nos muestra cómo la mayoría de los casos están ligados a las divisiones autonómicas de los diversos partidos, hasta el punto de que muchos consideran a las CCAA como la versión actual del caciquismo.
                   -En gran medida, el despilfarro en obras innecesarias o negocios ruinosos de todos estos años (AVE, aeropuertos, carísimas autovías o autopistas que ahora apenas se usan, universidades, Fórmula 1, Terra Mítica…) se ha debido al localismo autonómico, porque estas obras e iniciativas no pocas veces han sido el procedimiento para asegurarse el voto en alguna de ellas, cuando no dudosos negocios de esas “divisiones autonómicas” de los partidos. Este fenómeno ha tenido una versión municipal también muy dañina.
                   -Las extralimitaciones  identitarias de algunas autonomías han sido también fuente de excesivos conflictos y de inadmisibles desigualdades. Expresamos nuestro posicionamiento a favor de la igualdad de todos los territorios de España y en contra de toda postura separatista. Es necesario recalcar que, desde que se consolidó la democracia en España, la mayor parte de las manifestaciones de violencia e intolerancia política proceden de las filas del nacionalismo (terrorismo, kale borroka, hostigamiento a quienes no piensan igual, quema de banderas…), ya que la violencia ultraderechista ha quedado prácticamente reducida a ocasionales actos de grupúsculos aislados. También han sido fuente de tensos conflictos de otro tipo, como la segregación lingüística (rotulación de los comercios en Cataluña, problemas con la escolarización…), las guerras de banderas, aventuras desestabilizadoras e insolidarias como el descabellado plan Ibarretxe o el actual y no menos descabellado proyecto de referéndum en Cataluña, etc.
                   -Existen también unas diferencias de derechos digamos “de menor alcance” entre las autonomías (sueldos de funcionarios, prestaciones médicas…) que tampoco parecen muy justificables y no dejan de ser importantes.
         b) Establecimiento, en cualquier caso, de un principio de igualdad de derechos interterritorial. Que no sea posible que en dos lugares distintos de un mismo país los impuestos, las obligaciones, los derechos, la prestación de servicios o el sometimiento a las leyes sean distintos. Con autonomías o sin ellas, privilegios de origen territorial como el cupo navarro o los conciertos vascos no tienen cabida en un país democrático.
        

6. Medidas relativas a la política ambiental
         a) El compromiso con la defensa de la naturaleza, del medio ambiente y del territorio, lejos de ser un adorno idealista, es un principio indispensable en una sociedad moderna y democrática. Solo con ver el signo de los países donde mayor y menor es este compromiso queda demostrada esta afirmación, por lo que en España ese compromiso debería ser una política de estado y por encima de diferencias partidarias.
         b) La defensa del medio ambiente es económicamente rentable para las personas, las sociedades y el conjunto de la humanidad, aunque seguramente no lo es para los oligarcas que controlan la economía y la política. El planeta es el hábitat de la humanidad, de modo que su deterioro o destrucción es perjudicial para las vidas (lo que incluye las economías, que son además menos importantes) de las personas y los países. Creemos que debe cambiarse radicalmente el actual régimen económico y político en este campo, ya que deteriora a diario y sin demasiados escrúpulos el hábitat, lo que hace cada día mayor la destrucción planetaria y perjudica a la calidad de vida de las personas. Por otra parte, hablando en términos económicos, los gastos que deben afrontarse para remediar los daños producidos por las malas políticas medioambientales (desde limpiezas y descontaminaciones hasta tratamientos médicos de enfermedades producidas por la contaminación) son cada vez más cuantiosos, por lo que una buena política medioambiental tiene mucho de buena política económica.
         c) En la actual y devastadora crisis económica y política (que no olvidemos que se está manifestando, entre otras cosas, en un grave ataque a los derechos de todos), estamos sufriendo muy especialmente las consecuencias de una especulación financiera e inmobiliaria que se asentó en la construcción de viviendas, obras y edificaciones diversas sin más límite que las perspectivas de negocio de inversores sin escrúpulos y políticos corruptos, lo que equivale a decir sin ningún límite racional. La avidez de estos agentes económicos no respetó ni las vidas ni las economías de personas y hasta países enteros, ni menos aún los territorios, los paisajes, las condiciones de habitabilidad, la contaminación o la fauna. Queda claro, pues, que los especuladores que nos han arruinado y las élites políticas que ahora nos están asfixiando fueron y siguen siendo feroces enemigos del medio ambiente; conclusión: este tiene los mismos enemigos que la ciudadanía, el progreso económico, las libertades y la propia democracia. Es necesario poner una especial vigilancia sobre playas, zonas de gran atractivo natural y demás territorios que han constituido el objetivo favorito de los especuladores inmobiliarios y sus cómplices, los corruptos de la política, ya que sigue habiendo muestras muy palpables de su intención de reanudar sus negocios a la menor ocasión. 
         d) En el plano de lo concreto, esta defensa del territorio y del medio ambiente debe materializarse en una formulación proteccionista y muy vigilante de las leyes de costas y del suelo, así como de las normas y las competencias sobre calificación de suelos. Concretamente en lo referido a estas, creemos que los municipios no deberían poder calificar como urbanizable ningún terreno sin trámites como un plan de urbanización, una motivación razonada, un seguimiento económico y una inspección y permiso gubernativo. Desde Huelva hasta Gerona, existe un alto número de ejemplos de sitios donde la ambición y/o corrupción de políticos locales o autonómicos los ha convertido en los principales aliados de los promotores y especuladores inmobiliarios que han destrozado los territorios que esos responsables políticos hubieran debido defender.
         e) Persecución y control de las construcciones ilegales. Agilización de los trámites de demolición. La construcción ilegal no solo afecta a esferas como el negocio inmobiliario, sino a asuntos como los poblados marginales generadores de todo tipo de problemas sociales y de delincuencia o la existencia de viviendas en ramblas, laderas y otros emplazamientos peligrosos.
         f) La política energética debe enfocarse hacia la promoción de energías limpias y renovables, por los siguientes motivos:
                   -En primer lugar, y aunque no esté del todo ajustado a este apartado, la producción de energía eléctrica está hoy en España en manos de empresas que están siendo muy favorecidas en las tarifas, con cargo al consumidor. Las tarifas por electricidad en España son muy elevadas y no existe una verdadera competencia y diversificación de la oferta. Algo parecido ocurre con los combustibles para vehículos, ya que las diferencias de los precios entre las gasolineras son tan leves que prácticamente nos hallamos en una situación de oligopolio.
                   -Aunque está claro que las actuales eléctricas seguirían llevándose el negocio, a largo plazo, energías limpias como la solar o la eólica por fuerza tendrían que ser más rentables para un país como España, pues nos permitirían dejar de ser dependientes del exterior. En la actualidad, los detractores de estas energías argumentan que su capacidad de suministro no cubriría las necesidades del país, argumento que parece no tener en cuenta que las tecnologías avanzan, y lo hacen deprisa, sobre todo, si la inversión es la adecuada, razón por la cual se hace doblemente criticable la actual política del PP de retirada de ayudas al sector a las energías renovables y de extrema restricción de inversiones en investigación, pues, concretamente en este campo, además de cerrar la puerta al progreso y la mejora económica que representa la investigación, lo hace en un terreno donde las condiciones de España son todo lo ventajosas que no son en otras fuentes de energía. Una vez más, el PP (y también el PSOE) parece pensar más en los intereses de las grandes empresas. Hay que insistir en el hecho del permanente progreso de la investigación en energías limpias, que abarca a muchas fuentes, tales como la energía de las olas, las corrientes fluviales, la fuerza magnética, el hidrógeno, el nitrógeno…
                   -Esta apuesta por las energías limpias y renovables nos hace ser contrarios a la energía nuclear y partidarios de su abandono al ritmo más rápido que sea posible. Quienes la defienden acuden a argumentos de carácter práctico, principalmente, el económico, discutido a menudo, y también recurren a la afirmación de que la energía nuclear es, no ya segura, sino tal vez la más segura de todas. Este argumento no merece muchas vueltas, basta con mencionar los nombres de Chernobyl o Fukushima.  


III. Conclusiones

         Quienes hayan leído lo anterior, podrán estar de acuerdo o no con lo que plantea, o aceptar unas medidas y rechazar otras, lo cual entra por completo dentro de lo esperable. Pienso, que, se compartan o no, todas las medidas aquí propuestas tienen la virtud de no ser caprichosas, sino de estar sustentadas en motivaciones reales. Habrá también quien pueda echar en falta alguna medida o la alusión a algún tema en concreto, cosa también lógica, que podrá deberse a que eso que se echa en falta yo no lo considero necesario o a que se me haya pasado por alto su mención, ya que este documento no pretende ser exhaustivo. Existen también algunos asuntos que están entre las preocupaciones generales y que no he querido mencionar por no tener formada una opinión segura al respecto; entre estos, el más importante es el de la jefatura del estado. Soy de los que siempre han pensado que, en la situación actual de España, ese papel lo estaba desempeñando la monarquía al menos lo suficientemente bien como para que no fuese razonable ni práctico plantearse el sustituirla, aunque hoy en día reconozco que quienes son contrarios a ella tienen cada vez más argumentos a su favor, suministrados, por si fuera poco, por miembros de la propia institución. 
         Al llegar hasta aquí, cualquiera puede plantearse lo siguiente: todo esto está muy bien (o muy mal), pero ¿quién y cómo lo hace? El cómo está claro que debería ser a base de elaborar políticas, estrategias y normas para llevar a cabo cada medida, cosa compleja, pero viable para las organizaciones y personas capacitadas: técnicos, expertos, administración, gobierno, instituciones, asociaciones, partidos, empresas, ciudadanos…, en dos palabras: la sociedad. Por supuesto, para que llegara a hacerse, las propuestas tendrían que ser asumidas por un partido o varios, que liderasen la tarea de defenderlas y, llegado el momento, aplicarlas. Algunas de ellas estoy seguro de que están entre las que defienden algunos partidos políticos, pero, tomadas en su conjunto, no creo que haya ninguno que tenga un programa igual, dado que he presentado aquí algunos planteamientos muy radicales, lo reconozco, tal es el caso de lo relativo a las comunidades autónomas, pero deberá también reconocerse que sus motivaciones son sólidas y que, en último caso, si el estado de las autonomías ha llegado a una situación de múltiples, graves e innegables disfunciones, es absolutamente lícito y hasta necesario ponerlo en tela de juicio, y si, por otra parte, en España hay quienes defienden el federalismo sin darse cuenta de que el estado de las autonomías ya casi lo es, con lo que bien podría objetárseles que están proponiendo algo que ya es casi seguro que no va a solucionar nada o que va a empeorar las cosas, o quienes con la cabeza muy alta y cara de agraviados manifiestan que quieren separar a sus regiones del cuerpo de la nación, ¿por qué no podemos defender nuestras posturas quienes creemos que lo mejor sería dar pasaporte a la descentralización política y frenar en seco al separatismo?
         En todo caso, cuando digo que estas como cualesquiera otras medidas políticas debería llevarlas a cabo la sociedad, tengo que dejar claro algo que he pospuesto deliberadamente hasta este momento: que debería haber incluido un apartado con medidas relativas a la sociedad española, que también tiene mucho de que hablar, porque hemos fallado por extenso y por intenso.
         Vuelvo a las palabras iniciales de este artículo: los españoles consideramos hoy que nuestra segunda preocupación es la corrupción: pues bien, resulta que uno de los casos estelares de hoy es el caso Bárcenas, que está unido al ya viejísimo caso Naseiro: ¿cuánto llevamos con la corrupción? ¿Cómo hemos podido aguantar tanto? ¿Cómo han votado tantos españoles al partido de Naseiro y de Bárcenas durante tanto tiempo? Otro de los casos que actualmente suenan es el caso Nóos, en el que hoy ha aparecido envuelto Francisco Camps, que en su día estuvo ya envuelto en casos de corrupción, al cual se votaba masivamente aun cuando ya sonaba su nombre mezclado con la palabra corrupción, al cual se le medio perdonaba porque, total, por unos trajes… ¿Cuántos de los que votaron y defendieron a Camps estarán hoy entre los que se sienten muy preocupados por la corrupción? He hablado de la feroz especulación y brutal corrupción en el litoral mediterráneo: ¿habrá un mejor ejemplo de ambas que la Marbella nacida del gilismo? Muchas veces, cuando he visto a la gente de Marbella clamando contra Roca, contra Isabel Pantoja, contra Julián Muñoz, he pensado amargamente en el estupor que me producía, en los tiempos en que Jesús Gil se presentaba a alcalde y ganaba por mayoría absoluta, ver a exultantes marbellíes congratulándose de los negocios, el dinero y la prosperidad que iba a traer ese señor, cuyo lamentable pasado se sabía y al que llevaron al poder con sus votos. Gil no engañó a nadie; Gil hizo lo único que sabía hacer y hasta lo anunció con su habitual descaro; Gil llevó la corrupción a Marbella y Marbella llevó a Gil al poder… a sabiendas: ¿cuántos marbellíes estarán hoy preocupados por la corrupción? Y que nadie piense que es solo Marbella, porque en España, desde hace mucho, han sido bastantes los pueblos que han hecho alcaldes a chorizos declarados, a corruptos con condena firme: les bastaba con prometer que garantizarían puestos de trabajo en la construcción por lo civil o por lo criminal. Mientras escribía este artículo, no dejaba de hacerme una pregunta: ¿qué lugar ocuparía la corrupción entre las preocupaciones de los españoles en el año 2000, o en 2003, o en 2006, años en que sería la misma que ahora o más, porque los casos que están saliendo ahora son los que se fraguaban o ya se destapaban entonces, que era cuando lo que bajaba como un torrente eran los ríos de billetes de 500 euros. ¿Y aquella frase repetida por millares de bocazas, muchos de los cuales quizás hoy estén sufriendo un paro lacerante, aquello de: “Si yo pudiera, haría lo mismo”? Voy a dejar explícito aunque no haga falta lo que quiero decir: España ha sido un excelente caldo de cultivo para la corrupción. Hoy mismo, oía una noticia en la radio: las autoridades europeas van a investigar y quizás sancionar a las gasolineras españolas, ese floreciente oligopolio, por bajar los precios justamente los lunes, ya que es el día en el que se hacen los muestreos oficiales sobre precios. ¿Podrá este país donde al sinvergüenza se le llama listo superar una crisis producida en gran parte por la corrupción?
         Ese será nuestro principal reto: hacernos honestos, intransigentes con la mentira y el fraude, firmes para exigir a nuestras autoridades que castiguen a los ladrones, maduros para no transigir con gobernantes ineptos y/o deshonestos, perspicaces para no dejarnos engañar por mitos y promesas falsas, fuertes para defender nuestros derechos. Si en los tiempos que vienen no nos desprendemos de la pasividad, el cinismo, la tolerancia con los ladrones y la sumisión, lo que nos caiga encima nos lo tendremos bien merecido.  
        
         9 de marzo de 2013                        

                                                           Pablo López Gómez