Libros que he publicado

-2028. ¿Cómo será la Tercera República? -LA ESCUELA INSUSTANCIAL. Sobre la urgente necesidad de derogar la LOMLOE. -EL CAZADOR EMBOSCADO. Novela. ¿Es posible reinsertar a un violador asesino? -EL VIENTO DEL OLVIDO. Una historia real sobre dos asesinados en la retaguardia republicana. -JUNTA FINAL. Un relato breve que disecciona el mercadeo de las juntas de evaluación (ACCESO GRATUITO EN LA COLUMNA DE LA DERECHA). -CRÓNICAS DE LAS TINIEBLAS. Tres novelas breves de terror. -LO QUE ESTAMOS CONSTRUYENDO. Conflictividad, vaciado de contenidos y otros males de la enseñanza actual. -EL MOLINO DE LA BARBOLLA. Novela juvenil. Una historia de terror en un marco rural. -LA REPÚBLICA MEJOR. Para que no olvidemos a los cientos de jóvenes a los que destrozó la mili. -EL ÁNGULO OSCURO. Novela juvenil. Dos chicos investigan la muerte de una compañera de instituto. PULSANDO LAS CUBIERTAS (en la columna de la derecha), se accede a información más amplia. Si os interesan, mandadme un correo a esta dirección:
repmejor@gmail.com

Tenéis información de los precios aquí:

jueves, 20 de noviembre de 2014

Espaldarazo europeo a la concordia

   Abro el ordenador y me encuentro con una noticia realmente satisfactoria: la organización Sociedad Civil Catalana ha recibido hoy uno de los premios Ciudadano Europeo que concede el Parlamento Europeo. Me congratulo de estar desde hace ya bastante tiempo en contacto con esta organización, que tiene como principales convicciones estas: que ser catalán y ser español no es incompatible, que Cataluña forma parte de España, que la cultura en catalán y la cultura en castellano son ambas muy respetables y no tienen por qué enfrentarse ni excluirse y que una sociedad moderna y democrática debe regisrse por la concordia y el diálogo. Ahora me siento aún más orgulloso de haber asistido el pasado 12 de octubre a la manifestación que se celebró en Barcelona reivindicando estos principios, que son simplemente los de la convivencia y el respeto.
Josep Ramón Bosch, presidente de Societat Civil Catalana
   Si miráis la noticia, comprobaréis que el jurado que le ha concedido el premio a Sociedad Civil Catalana no es sospechoso de ninguno de esos sesgos que suelen utilizar como arma arrojadiza quienes no tienen mejor recurso que la descalificación para "argumentar" en favor de insostenibles aventuras independentistas. Para mayor abundamiento, el impulsor de la candidatura, el eurodiputado del PP Santiago Fisas, explica que propuso a esta organización "por promover valores tan importantes como la concordia, la convivencia, el respeto, la tolerancia, la libertad de expresión y el diálogo". ¿Quedaban dudas? Pues, por si acaso hay por ahí alguien a quien le siguen quedando, no estará de más destacar que a este premio se presentaba también la Asamblea Nacional Catalana (ANC), ya sabéis, la organización dirigida por Carmen Forcadell y que ha estado detrás de todas las grandes demostraciones del proceso independentista, pero que a lo mejor al jurado le ha parecido que se inclinaba por otros valores menos europeos.
   Y es que parece que la aventura que culminó en el espectáculo del 9-N está empezando a descubrir sus perdedores. La primera perdedora es Cataluña, en primer lugar, por tener al timón de la política a esos gobernantes y esos líderes  que no se merece, a juzgar por los despeñaderos por los que la ha metido; en segundo lugar, porque ha desperdiciado energías, tiempo y recursos económicos y políticos en una empresa demencial y perniciosa; en tercer lugar, porque se ha visto sometida a una operación que ha generado fractura social y tensiones muy perjudiciales y en cuarto lugar, porque esa mascarada que orquestaron el pasado día 9 la Generalitat y sus compañeros de viaje, por mucho que estos irresponsables lo quieran tapar, ha dañado mucho su imagen y su prestigio: ese referéndum y el rosario de episodios que desembocaron en él parecían escenas de una charlotada; que hace unos días Mas, cuando se empezó a hablar de la posibilidad de llevarle ante los tribunales, adujera, con ese humor desubicado que le viene caracterizando en los últimos meses, que eso daría una mala imagen de España, fue no solo una muestra de cinismo (otra más) sino de simplicidad: todos sabíamos que era un torpe intento de gracieta irónica, pero, después del ridículo al que él mismo ha llevado a la imagen de Cataluña, que inoportuno era el chistecito sobre la de España. 
   Los segundos perdedores son el propio Mas, Joana Oretega e Irene Rigau, contra quienes finalmente se va a querellar la fiscalía. Veremos en qué acaba todo esto, pero, como mínimo, en un país serio era inexcusable que los responsables políticos de este disparate tuvieran que acabar dando cuentas ante la justicia por una desobediencia que parece flagrante, pero también por otros cargos, como prevaricación, malversación y usurpación de funciones. Personalmente, tengo la impresión de que, con sus continuos desplantes, provocaciones, maniobras y abusos, Mas pretendía entre otras cosas empequeñecer a la autoridad del Estado español, ridiculizarla, dejar patente que era inservible y débil y que su plan imparable la iba a aplastar.  Voy a decir algo que puede parecer una exageración, pero yo creo que el independentismo catalán (aliado en ocasiones con el vasco), con el fin de desgastar a esa España a la que aborrece, no pierde la menor oportunidad de hacerla de menos, de despreciarla. Nueve de cada diez veces que Mas u Homs hablaban del Gobierno o de lo que ellos llaman España, lo hacían con una sonrisilla burlona o presentando lo que desde el lado "español" se decía como cosa de necios o menguados: veremos ahora en qué queda la risita del señor Francesc Homs cuando le pregunten los periodistas por cosas tan serias como la prevaricación o el gastarse el dinero en financiar campañas de independencia en una autonomía donde no parece sobrar para las escuelas y los hospitales. Asociados a esa política de ridiculizar a España, puesto que los nacionalistas han demostrado con creces su afición a conseguir pantallazos para su causa, imágenes superficiales pero que llegan al mundo entero, creo que están una serie de sucesos como las pitadas en las finales futbolísticas, la chuscada aquella de las giraldillas del mundial de atletismo de 1999 en Sevilla o la irrupción en eurovisión de ese redomado imbécil conocido como Jimmy Jump, redomado imbécil inequívocamente catalanista. Este propagandismo de imagen  impactante es muy del gusto de los nacionalistas, quienes, paupérrimos de argumentos, saben que para ellos es muy ventajoso el colocar ante millones de personas en un solo relampagueo la apariencia de una realidad que no es. ¿Para qué se hizo en realidad la vía catalana del 11 de septiembre de 2013? ¿Por qué le dio TV3 tan colosal cobertura? Obviamente, para que se viera en todo el mundo. Nada de esto es casual, ni son casuales, pues, los gestos de cara la galería que ha prodigado Mas: su ideología cuida mucho el efectismo propagandístico. Y muchos de esos gestos, repito, iban destinados a ridiculizar al Estado del que es una alta autoridad: pues ahora tendrá que rendir cuentas ante sus órganos judiciales.
   Finalmente, me veo que va a haber un tercer perdedor: el PSOE. La torpeza que está demostrando es terrorífica, pero no puede esperarse mucho más mientras en Cataluña esté en manos de personajes como Miquel Iceta, que cada vez que habla de este asunto hace que nos preguntemos por qué este señor no está en CiU o en ERC. El PSOE tiene que entender que su rechazo al plan independentista debería ser inequívoco y que debería dejar ya de intentar utilizar este conflicto como ariete contra el PP, porque lo que va a suceder es que se acabará volviendo contra él mismo. Las formaciones de alcance nacional acaban pagando muy caros sus coqueteos con el nacionalismo, que se lo pregunten a IU. ¿Cuándo romperá el PSOE con el PSC? Va acabar sucediendo que muchos de los votos que el PP va a perder por la corrupción y sus desastres en el gobierno los va a recuperar por la vía de ser más claro que el PSOE en su rechazo al separatismo. Al tiempo.

viernes, 31 de octubre de 2014

Los apuros de un burro que parió una palangana

   Supongo que todos habréis oído alguna vez esos chistes malos que consisten en hacer títulos de películas falsos, tipo La caída del imperio marrano, Chorizontes lejanos, El amperio contra Paca o La guarra de las galaxias. Cuando yo era pequeño, allá por los años 70, manejábamos uno que era Los apuros de un burro que parió una palangana. No sé de dónde saldría, pero está claro que se refería a Artur Mas. Este genio de la política, que ha conseguido cargarse a su propio partido, crispar el clima político en Cataluña, dejar la hoja de ruta en manos de una organización tan demencial como la ANC, dar carta de naturaleza a disparates imposibles y fortalecer a opciones radicales e insensatas como ERC o la CUP (que jamás hubieran imaginado que podían llegar tan lejos), ahora, conforme la realidad le va poniendo en su sitio y, a medida que se acerca el 9 de noviembre, se cierran las vías para ese farol suyo del referéndum, cada día se despacha recurriendo a una burrada mayor que la anterior. Así, se ha empeñado en montar un simulacro de referéndum que será un monumento al ridículo, anda mendigando el acuerdo con ERC para ir juntos en unas eventuales elecciones plebiscitarias (término que se ha sacado de la manga y que nadie parece muy dispuesto a pedirle que explique cómo se come), está elevando a la ANC de la condición de fuerza de choque callejera a la de aliado político con el que se puede pactar y, no contento con eso, con tal de conseguir apoyos, peones o siquiera que alguien sensato le haga caso, ya no tiene empacho en ponerse en evidencia con acciones tan penosas como estas:
   -Reclutar en el mundo de la enseñanza los voluntarios a la fuerza que le coloquen las urnas y se las vigilen. Alguien con autoridad debería hacer algo por frenar este abuso de poder.
   -Ordenar a los medios de comunicación que difundan las cuñas de su bufonada, y hacerlo a través del correo electrónico. Gestión chapucera e intento de controlar los medios de comunicación: ¿esto es lo que podemos esperar de la Cataluña independiente que promete?
  -Hoy sale en los medios llamando cobarde a Rajoy por recurrir al Constitucional. ¿Ese es el lenguaje de un político de un rango como el suyo? ¿Qué podemos pensar de alguien que considera cobardía recurrir a los instrumentos legales existentes? ¿Qué se supone que debería hacer Rajoy para ser valiente, liarse a puñetazos con él? 
   Este señor está en caída libre: sus propios desbarres, la pérdida de apoyos, el desmoronamiento de ese estúpido órdago inviable al que lo ha apostado todo, la pérdida de credibilidad galopante...: lo dicho, los apuros de un burro que parió una palangana, y ya veremos si la palangana se deja parir. Y encima, lo de los Pujol, que no es que ayude precisamente: ¡cómo no va a influir en las pretensiones soberanistas que estén señalados como corruptos su personaje más emblemático y toda su familia! El asunto de Pujol ha dejado sin credibilidad a CiU, al nacionalismo catalán y a su discurso.
   Un pequeño apunte para terminar. El pasado 12 de octubre estuve en Barcelona, en la manifestación que se hizo para recordarles a algunos que Cataluña es España. Durante  los días 11 y 12, nos paseamos por la capital y hablamos con mucha gente y oímos muchas conversaciones a nuestro alrededor en los restaurantes, el metro o las calles: la lengua que se hablaba abrumadoramente era el castellano. En la noche del 11, nos fuimos a tomar unas copas al bar de un hotel y a un amigo mío se le ocurrió decirle al camarero que se oía poco hablar en catalán. El hombre pareció tomárselo como una acusación contra él por no hablarlo y se puso a la defensiva: "Estoy intentando aprenderlo, pero no tengo tiempo", le respondió. ¿Es del todo cierta esa imagen de una Cataluña de abrumadora mayoría de catalanohablantes que se nos está vendiendo desde ciertos sectores? ¿No se estará usando el miedo como arma de extensión del catalán? El catalán y el castellano habían convivido bien en Cataluña durante mucho tiempo; el propósito de imponer por cualquier medio el primero como instrumento de un muy discutible proyecto político es la muestra más elocuente de la estupidez y el carácter totalitario del nacionalismo catalán.    

lunes, 27 de octubre de 2014

Como muchos sospechábamos, el obsceno era él

   Enciendo el ordenador y me encuentro con un auténtico bombazo: ha sido detenido en una operación anticorrupción Francisco Granados, un personaje muy importante en el PP de Madrid, del que llegó a ser secretario general. Fue también consejero de transportes, de presidencia, de interior ¡y de justicia!, y eso que es un político que siempre se distinguió por estar bajo sospecha de corrupción y, al mismo tiempo, por tener el enorme cinismo de defenderse atacando y de anatemizar a los demás: con dirigentes como este nos ha obsequiado el PP a los madrileños. Todo esto lo podéis ver en el enlace de Wikipedia que os he dejado, en el que, aparte de su largo historial, se puede apreciar que ya desde hace mucho su propio partido se veía venir el desastre y fue apartando a Granados. Esta deriva culminó con el descubrimiento en febrero de este año de que tenía en Suiza una cuenta de 1'5 millones de euros, para pipas.
   La acusación es la de cobrar comisiones por la adjudicación de obras, ¡qué obscenidad! Los docentes recordaremos que, en la huelga de 2011, este señor se despachó acusando de obscenos a los sindicatos y diciendo que era una huelga política. Claro que lo era, señor Granados, y a mucha honra, una huelga política contra las políticas indecentes de su partido, que recortaban nuestros sueldos y derechos y la inversión en educación mientras despilfarraba en la visita papal y mientras, como ahora vemos, dirigentes políticos como usted se enriquecían robando (supuestamente, claro). Al final, como se sospechaba, el obsceno era usted, además de cínico e hipócrita.
   Una última reflexión: Francisco Granados ha sido muy importante en el aguirreño PP que se ha enseñoreado de Madrid en los últimos años. ¿Es él el único que hacía estas cosas o iremos viendo salir a más? Permanezcamos atentos.  

sábado, 25 de octubre de 2014

El síntoma Nicolasín

   Leo en ABC que, allá por 2012 o 2013, ese producto genuinamente celtibérico que en los medios es conocido como el pequeño Nicolás montó uno de sus tinglados ofreciendo contactos para obtener negocios en Eurovegas. Si echamos cálculos, este sujeto debía de tener entonces dieciocho años, ¡vaya carrerón! Mirad por dónde, aquel proyecto apestoso, en el que un buen número de líderes del PP demostraron su patriotismo dejando claro que, por un miserable puñado de euros, habrían concedido a Sheldon Adelson hasta las condiciones más humillantes, vuelve de ultratumba para ilustrarnos una nueva faceta choricil de este pintoresco pollo, cuya historia presenta en él mismo o en nuestra sociedad una serie de síntomas que me producen escalofríos. Ya solo así de fachada: fijaos en esta foto: ¿no se da un aire este tierno alevín pepero con Javier de la Rosa? Para echarse a temblar, ya digo.
 «El pequeño Nicolás» ofrecía contactos y trabajo en Eurovegas
   Paso a relacionaros esos síntomas que me producen escalofríos:
   1.- Cuando este muchacho salió a la escena, lo primero que hizo fue gracia: la gente arrinconó detalles tan insignificantes como que estaba usurpando personalidades, fingiendo cosas que no era o estafando dinero y solo se fijo en lo pillín que era el niño. ¡Ay, qué gracia, tan chiquitín y ya cómo roba y estafa! ¡Igualito que sus mayores! En otras palabras: siguió vigente la tolerancia y hasta admiración por los chorizos tan propia de España. Después de años de crisis brutal. Después de que gente de ese tipo haya arruinado España y se ha llevado por delante un montón de derechos. No tenemos arreglo: somos un país de gilipollas que aplauden a la gentuza que les roba.
   2.- Fijémonos en esa noticia de la que parto: entre 2012 y 2013, en plena crisis, con el país arruinado, con más de cinco millones de parados, con la sociedad escandalizada por la corrupción y los negocios sucios, este muchacho monta una oficina de enganche a una fuente de enriquecimiento tan turbia como Eurovegas y sirviéndose del reclamo de que él podía influir ante gente con capacidad de decisión, es decir, con el reclamo del tráfico de influencias. O sea: este chico seguía con el modus operandi que supuestamente la clase política estaba combatiendo; ítem más: la gente acudió a él, tanto empresarios en busca de negocio como escoltas y policías que trabajaron a su servicio. No tenemos arreglo: estando las cosas como están, con enseñar cuatro billetitos (encima, falsos), todavía puedes engatusar y corromper a un buen puñado de incautos/inmorales. 
   3.- Porque este es otro aspecto que, por desgracia, hay que señalar: las víctimas de Nicolasín fueron engañadas, sí, pero tampoco parecían tener muchos escrúpulos en dejarse corromper. Lo que este muchacho ofrecía, que se parecía mucho a lo de Noós, si no me equivoco, se llama tráfico de influencias: "Estoy muy cercano a Aznar, Botella, Aguirre, Arturo o Cañete", nos quería decir con sus fotos, "puedo darte negocios en los que ellos deciden". Si esto no es tráfico de influencias o alguna de sus víctimas no iba con intenciones inconfesables, que se me demuestre y pediré las disculpas que sean necesarias, pero, en caso contrario, tendré que decir que no tenemos arreglo: mientras todos nos rasgábamos las vestiduras por lo malo que es Urdangarín, un puñado de españolitos seguían haciendo las mismas cosas que él con la esperanza de medrar en la órbita del partido que gobierna.
  4.- Sorprende la facilidad con que un mequetrefe como este ha llegado incluso a darle la mano al rey. Sorprende también su desparpajo: la naturalidad con que se aproximaba a los poderosos o montaba escenificaciones con chalés de lujo y cochazos, el atrevimiento ese de ponerse la luz azul en el coche para usurpar la identidad policial... Ahora, su abogado se despacha dicendo que el pequeño Nicolás no es capaz de entender por qué se ha montado todo esto. No tenemos arreglo: este chorizo (supuesto) campa a sus anchas y ahora pretende eludir sus responsabilidades con lloriqueos y quitándoles importancia a sus andanzas; ahora aspira a la impunidad, cosa lógica, si se observa lo que está pasando con los mil corruptos que parecen haberle servido de modelo. Y lo malo es que quizás la consiga.
   5.- Asusta y deberá explicarse la relación que este chico tenía con el PP, partido que manda mucho aquí. Se le conocía en Nuevas Generaciones, parece ser que rondaba por FAES desde los 14 o 15 años, lo hemos visto escoltando a miembros de peso del PP, en fotos con Aznar, Botella, Aguirre, Arturo Fernández, Cañete... Está el asunto ese de Ribadeo. Todos parecían compadrear con él, hasta Arturo Fernández reconoce haberle seguido la corriente en una broma en la que Francisco Nicolás se hacía pasar por su sobrino, está claro que le hacía gracia por sinvergüenza. ¿Ha sido esta la escuela en que Francisco Nicolás ha aprendido las artes en las que se ha mostrado tan precoz? Desde luego, eso de decir que todo era cosa de la labia (palabra que detesto) del chico ya no se sostiene. Ahí está su inquietante asunto con Miguel Bernard, secretario general de Manos Limpias, con el que Francisco Nicolás habló en diversas ocasiones, al que pidió que retirara sus querellas contra la infanta Cristina y al que llegó a poner protección durante veinte días. ¿Puede un mísero pollo pera con no otra cosa que labia hacer tales cosas? El propio Bernard afirma que este muchacho no tenía trastorno alguno. ¿Quién es este muchacho? ¿A quién tiene detrás? A mí personalmente me parece que era una especie de chico para todo al que, una de dos, o se le pagaban los favores o  no se tuvo lo suficientemente vigilado y pudo funcionar por su cuenta, y de qué manera. ¿O eran las dos cosas? A lo mejor un día nos enteramos. Sea como sea, no tenemos arreglo: sujetos como este siguen teniendo muy fácil la vía hacia el éxito. Y en el entorno de un partido tan poderoso como el PP, el partido de Gürtel y Bárcenas, y que ahora nos gobierna. No tenemos arreglo.

sábado, 18 de octubre de 2014

Premio CERDOS CAPITALISTAS 2014


   Sabido es que el cerdo es un animal al que se asocia con los peores vicios imaginables, tales como la lujuria, la codicia, el egoísmo, la falta de compasión y el cinismo grosero. Esa es la razón por la cual, en los viejos tiempos, dado que estos vicios venían a coincidir con los de los capitalistas acaparadores de riqueza, el puerco se convirtió en símbolo de tales personajes. En el cartelismo y la prensa de los sectores más implicados en la lucha contra la explotación, eran frecuentes imágenes como esta:
 
   En los tiempos actuales, en los que se ha puesto de manifiesto que la brecha entre los muy ricos y la gente de unos ingresos normales (no necesariamente los pobres de solemnidad), que siempre había sido muy grande, se ha hecho de una anchura desmesurada, quizás resulten más adecuadas a las repugnantes ansias de acaparar e insensibilidad de los privilegiados imágenes como esta:
 
   En España, la crisis de los últimos años ha evidenciado que la grosera voracidad de quienes se enriquecieron en la demencial vorágine de corrupción y despilfarro de los años venturosos no desmerecía para nada a lo simbolizado por estas caricaturas.  Lo hemos estado viendo a lo largo del cansino rosario de "affaires" que han salido en el último lustro y aun en los años anteriores, pero, cuando creíamos que ya estábamos curados de espantos, en estos día va y salta el asunto de las tarjetas negras, que ya tiene himno y todo:
   A la vista de este estado de cosas, el guachimán,  atento siempre a la sensibilidad de sus lectores, ha creado el Premio Cerdos Capitalistas 2014, el cual ha recaído en los siguientes concursantes:
PRIMER PREMIO
DON MIGUEL BLESA 
   En atención a los siguientes méritos: haber hundido Cajamadrid, haber estado detrás de negocios ruinosos como el del City National Bank of Florida, haber impulsado la macroestafa de las preferentes, haber ganado entre 2007 y 2010 unos emolumentos que suman 13'7 millones de euros, 3'7 de los cuales se los embolsó en 2010, año en el que trabajó solo el mes de enero, ser el artífice de la gran operación de corrupción de las tarjetas opacas (con la inestimable complicidad de los que se dejaron corromper) y, con todo esto y estando el país como estaba, haberse fundido además 423.000 euros de dinero de todos en cosas como estas: restaurantes, gasolina, joyas, viajes y otros caprichos que nunca sabremos.
ACCÉSIT 
 
DON RODRIGO RATO
   Por los siguientes méritos: sus extrañas comisiones millonarias, su catatrófica gestión como ministro de Economía y como presidente del FMI (sobre la que el propio organismo publicó un informe demoledor), el haber presidido CajaMadrid y Bankia con los chanchullos esperables en él y con un sueldo de 2'34 millones y, con todo esto, haberse fundido encima 99.000 euros de las tarjetas opacas en cosas como: los consabidos viajes, los consabidos artículos de lujo, los consabidos restaurantes caros, bebidas alcohólicas (3.547 euros en una sola factura, eso son muchos cubatas), hoteles, discotecas, balnearios, lencerías, zapatos (una sola factura de 969 euros) y vaya usted a saber qué misterios en los múltiples reintegros en efectivo de 1.000 euracos que hacía este señor. 

   Enhorabuena a ambos, tienen los premios más que merecidos. Hoy he oído en algún medio que estos dos ilustres galardonados entraron en sus comparecencias ante el juez en plan castigador, vacilón y hasta chulesco, pero que tanto el juez como el fiscal se han encargado de bajarles los humos hasta dejarlos en el lugar que les corresponde: el de unos vulgares chorizos (presuntos, claro) que estaban rindiendo cuentas ante la justicia. Parece ser que esto los ha descolocado, cosa que me alegra, como me alegran las severas fianzas que se les han fijado. ¿Acabarán en uno de esos establecimientos estatales en los que tanto nos gustaría verlos a muchos? La justicia dirá. No quiero despedirme sin una referencia al juez Elpidio Silva, empapelado por atreverse con Blesa: ¿qué pasará si ahora otro juez dice también que Blesa es un producto muy corriente en las charcuterías? ¿Será sostenible la persecución que ha sufrido Silva?

miércoles, 15 de octubre de 2014

Pedagogía Blanca: lo que de verdad esconden ciertas innovaciones educativas

   Algunos recordaréis un artículo mío sobre cierta iniciativa llamada Pedagogía Blanca, una propuesta educativa que conocí a través de una entrevista de ABC (la cual era en realidad un anuncio encubierto) y que buscaba, como casi todos estos delirios, hacerse sitio pisoteando la buena enseñanza con un aluvión de tópicos descalificadores. Posteriormente, como esta academia virtual de medio pelo (que es lo que es en realidad Pedagogía Blanca) me pareció muy en la línea de otras mistificaciones que intentan engañar a la sociedad a base de hacer negocio vendiendo subproductos educativos como si fueran el-no-va-más-que-va-a-enterrar-a-la-putrefacta-escuela, la incluí en un artículo que era un pequeño catálogo de tales subproductos, el titulado ¿Licencia para matar o licencia para cobrar?
   Pues bien, para que veáis que no me equivocaba, os dejo aquí un enlace que acaba de facilitarme un comentarista del primer artículo que cito, en el cual aparece una de las artífices de Pedagogía Blanca, Azucena Caballero, desvelando sin tapujos las verdaderas líneas educativas de su propuesta. Es el cuarto de los testimonios que aparecen:
   Si os molestáis en indagar en la página llamada Diana Fontánez, en la cual han bebido las dueñas de Pedagogía Blanca y en la que muestran su agradecimeinto, veréis que consiste lisa y llanamente en un sitio donde se dan consejos para forrarse con el coaching y otras zarandajas con las que se engaña a la gente hoy en día. Sin más gaitas. ¡Olé la innovación educativa!

sábado, 11 de octubre de 2014

Para enseñárselo a vuestros nietos

   A pesar de que el país está saturado de canalladas, robos, corrupción e indecencias mil perpetradas por la clase dirigente que lo ha arruinado económicamente y se ha cargado cosas como la ilusión y la credibilidad del sistema político (del que ahora pocos dirían sin pestañear que es una democracia), estos artistas son tan geniales que siempre son capaces de superarse, aun cuando ya parezca imposible, con lo que han conseguido, de paso, que nuestras narices no hayan podido todavía alcanzar la completa insensibilización ante el olor a mierda. El más difícil todavía que acaban de realizar es el asunto de las tarjetas opacas de Caja Madrid, ya sabéis, esas tarjetitas de las que disponían directivos y consejeros de la entidad para gastar lo que quisieran en lo que quisieran. En dinero no es una agujero de los más gordos (supone unos 15 millones), pero en indecencia roza lo insuperable: mientras el país se empobrecía, la banca había arruinado a preferentistas o suscriptores de hipotecas y nos costaba miles de millones por su rescate, esos señores estaban dilapidando el dinero de todos en lujos o en cosas que hubieran debido pagar de su bolsillo. Señores riquísimos o, como mínimo, de economías más que saneadas; señores que estaban ahí para gestionar la entidad o velar por que se gestionara limpiamenete; señores que pertencían a PP, PSOE, IU, CCOO, UGT, CEOE..., es decir, esa variopinta nómina de organizaciones que está suministrando una nutrida tropa de ladrones, aunque en principio estaban creadas para otros fines. Algo tendremos que cambiar aquí. El diario "El País" ha publicado un documento extraordinario: una lista de todos estos dirigentes y consejeros en la que figura lo que gastaron y un detallado desglose de en qué cosas. Aquí os dejo el enlace:
   Creo que deberíais guardarlo para enseñárselo a vuestros nietos: cosas como las que están ocurriendo hoy en España producirán asombro por los siglos de los siglos.

lunes, 6 de octubre de 2014

El MIR y el PIR (sobre unas propuestas de Pedro Sánchez)

   Han producido cierta agitación hoy unas palabras de Pedro Sánchez acerca de la educación, en las que  el secretario general del PSOE  ha desvelado algunos de los propósitos que alberga acerca de ella si llega al gobierno. Aplaudo de entre los mencionados estos: buscar la excelencia educativa, aumentar las plazas de profesores de la pública, subir los sueldos de los docentes (promesa esta que disgusta a nuestra derechuza, miren si no con qué tono despectivo se refiere a ella El Confidencial) y hacer de España un país laico. Hay otros en los que no me detendré, pero quiero fijarme en la que quizás ha dado más que hablar de todas sus propuestas: la de crear un MIR educativo como sistema de selección que garantice la calidad del profesorado seleccionado. Recuerdo que esta ocurrencia del MIR ya la manejó el PSOE a mediados de 2011, cuando estaba, siendo ministro Ángel Gabilondo, elaborando una reforma educativa que luego no cuajó. Los términos de este MIR educativo fueron muy poco serios, lo que dio lugar a que mi amigo José Brea (que es médico) manejase en este blog el jocoso término de PIR, o sea, Profesor Interno y Residente. Analicé la propuesta de entonces en estos dos artículos:
   -Estupor y temblores. En él comparo lo que es el MIR con lo que sería el PIR, o sea, lo que es un rigurosísimo sistema de selección basado en el dominio del oficio frente a lo que sería un penoso sistema de colocación cuyo mayor objetivo sería comprobar la sumisión del examinando a las inútiles ensoñaciones del pedagogismo y al poder de la burocracia.
   -La propuesta del MEC para la selección del profesorado. En el que analizo en profundidad los términos concretos a los que el señor Gabilondo quería someter a los aspirantes a profesores, con nada menos que tres filtros centrados en el dogma pedagogista, más otras perlas, como la de poner a representantes de consejos escolares (como lo leen) formando parte de alguno de los jurados seleccionadores.
   ¿Es este el MIR, digo el PIR, en que está pensando Pedro Sánchez? Pues si es este, ya le digo que se vaya olvidando de la excelencia educativa, porque estas recetas son las que se la han cargado. Pero, cuidado, que nadie se engañe: estas recetas son también las que le gustan al PP, que las mantiene en su LOMCE y en sus políticas a ras de centro, así como otros dichosos hallazgos, tales como el bilingüismo, la mercantilización de la escuela, la asfixia de la enseñanza pública, la obsesión por el emprendimiento (que es la tapadera de una deriva de los programas hacia los intereses del mundo financiero) y el papanatismo telemático, del que cada vez tengo más claro que está fuertemente condicionado por las empresas que piensan forrarse vendiendo ordenadores y tabletas como material escolar. Si Pedro Sánchez quiere empezar a convencer, que apoye al profesorado (al que el PP ha fustigado y humillado), que se deje de PIR, que busque la verdadera excelencia (que está en el conocimiento, no en el entontecimiento pedagogista), que borre del mapa escolar esas aberraciones del emprendimiento y el bilingüismo y que entienda que los medios informáticos son solo una parte de los que deben manejarse en la escuela, por lo que conviene pararles los pies a los cada vez más agresivos vendedores de ordenadores, que pretenden echar a base de empujones, descalificaciones y mentiras a todo lo que estorbe a su negocio. Y que diga cómo piensa hacerlo. Entonces va a ganarse la simpatía y puede que el voto de muchos más profesores de los que algunos piensan.

sábado, 27 de septiembre de 2014

APIA

   Hoy he estado con un grupo de amigos pertenecientes a SPES (Sindicatos de Profesores de Enseñanza Secudaria), una federación sindical con implantación en muchas zonas de España que se distingue por ser muy crítica con el desastroso sistema educativo actual (tanto con  la LOE como con su proyectada heredera, la LOMCE, que es la LOE con algunos artículos añadidos) y de denunciar sus males sin los miedos e hipocresías de otros sindicatos. Uno de esos amigos me ha dado algunos folletos de APIA (Asociación de Profesores de Instituto de Andalucía), del que saco su dirección electrónica:
   Es una página que está bastante bien, así que os animo a visitarla. Dejaré enlace en la columna de la derecha.

Sobre unas palabras de Esteban González Pons



Se veía venir desde el 21 de noviembre de 2011 y de  entonces a acá hemos ido contemplando día a día cómo se llevaba a cabo. Cuando el PP ganó por mayoría absoluta las elecciones generales, siguiendo el modelo que ya había utilizado en las comunidades autónomas en las que gobernaba, puso en marcha su particular receta de la lucha contra la crisis: por un lado, subida del IVA, recortes en servicios públicos, cerco a los derechos ciudadanos (con especial énfasis en la represión del derecho a manifestación), aplicación de una reforma laboral esclavizadora y al dictado de los sectores más explotadores del empresariado, recortes de sueldos a los funcionarios, ley de costas más permisiva…; por otro, tibieza en la lucha contra la corrupción (en particular, la suya), amnistía fiscal, trato de privilegio a la banca en los rescates bancarios, tarifazos... En pocas palabras: el PP afrontó la crisis mediante la política más antisocial de los casi cuarenta años que llevamos de democracia, una política que ha consistido en descargar los sacrificios sobre la ciudadanía, mantener los privilegios de los poderosos (en esencia, políticos, financieros y grandes empresarios) y no pedir cuentas a los verdaderos responsables de la crisis. La finalidad era claramente superar el mal momento con el menor perjuicio posible para las élites, pero conservando al mismo tiempo inalterada la corrupta estructura política de la que se han beneficiado, en espera de que, a la llegada de tiempos mejores, siguiera siéndoles tan rentable como hasta ahora. Buena parte de sus medidas, además, iban encaminadas no solo a que pagasen los más débiles, sino también a crear para los tiempos venideros un marco en que estuviesen aún más sometidos; el mejor ejemplo de este proyecto es la reforma laboral.
            Este plan era tan antidemocrático y tan perjudicial para los intereses de la inmensa mayoría de los ciudadanos que ha representado una sensible regresión en sus derechos, por lo que resulta pertinente recordar que, en los primeros tiempos de esta legislatura a la que le queda algo menos de un año, se habló de un golpe de estado financiero, y tal vez no haya sido muy inteligente de nuestra parte haber enterrado en el olvido esta expresión. De cualquier modo, los movimientos negativos de los que he hablado hasta aquí no eran el plan completo, sino tan solo su primera parte, porque quedaba una segunda, el lado bonito. Como muchos supusimos (1), la estrategia del PP iba a consistir en ahogar a la ciudadanía en los dos primeros años de la legislatura, ir creando la apariencia de que las cosas mejoraban a partir del tercero y pintarnos el Paraíso (al que, naturalmente, nos habría traído Mariano Rajoy) en el cuarto, que va a ser una apoteósica campaña electoral preñada de excelencias. Pues bien: este proceso es lo que se veía venir y, efectivamente, hemos estado viendo: cómo el PP, después de triturarnos, ahora, con el propósito de ganar las elecciones de 2015, se pone la careta de benefactor de la humanidad o tergiversa la realidad para hacernos creer que nos ha traído al mejor de los mundos posibles. Esta perversa estrategia (perversa y embustera) encierra un peligro mortal, ya que, si en los procesos electorales que se avecinan el PP consigue embaucar con ella al electorado y volver a ganar, podemos dar por seguro que su primer paso será abrir las puertas a una nueva pesadilla de corrupción, especulación, destrucción del territorio, fraude, injusticia e impunidad con su consiguiente crisis, que mucho me temo que habrá de ser aún peor que la que aún atravesamos.   
            Que el guión del PP es este puede verse muy claro en unas recientes palabras de Esteban González Pons (2), pronunciadas en un acto de su partido en Valencia el 13 de septiembre. Según esta autorizada voz del PP, que hablaba con una descarada intención electoralista, España está saliendo adelante gracias a las reformas impulsadas por el Gobierno de Mariano Rajoy, y no solo eso, sino que es uno de los países que están tirando de la Zona Euro. Y eso es porque los españoles han corrido contra el paro, la crisis, la desesperanza, la desilusión y contra quienes les arruinaron. Y ahí están los resultados: hay 300.000 personas más que trabajan que el año pasado. Por ello, el señor González insta a mirar hacia adelante, porque quien mira atrás puede hacerlo con rencor o con nostalgia, y no como los que miran hacia el  futuro, porque todo lo que viene está por estrenar, puede ser mejor. Finalmente, y puesto que estaba en Valencia, el señor Pons saludó a Alberto Fabra llamándole “mi Presidente” y afirmó que el único que puede sacar adelante a la Comunidad Valenciana es el PP.
            ¿Queda claro lo que intento demostrar o no? Por boca del señor González Pons, el PP nos ha dado una muestra de lo que va a ser a partir de ahora su discurso: distorsión interesada de la realidad. Resulta cómico ese embustero triunfalismo que pinta a España como la locomotora de Europa. Resulta patético e hipócrita ese halago de que los españoles corrieron contra quienes les arruinaron: ¿a quiénes se refiere? ¿A la banca en general y a Bankia en particular? ¿A las preferentes? ¿A los corruptos? ¿A los políticos despilfarradores, entre los que brillan por encima de los demás esos dirigentes valencianos de los que tanto espera el señor Pons? La deuda de la Comunidad Valenciana (3) es hoy en día de 34.782 millones de euros, una de las más altas de España, de modo que esos elogios de González Pons no le dejan en muy buen lugar. Y en cuanto al optimismo que demuestra en lo relativo al empleo, hay que señalar que, a 2 de septiembre de 2014, los parados en España eran 4.427.930, mientras que en la misma fecha de 2011, estando todavía en el poder esos socialistas que tan mala herencia le dejaron al PP, eran 4.130.927, y lo dejo aquí, sin meterme en berenjenales acerca de la calidad de los puestos de trabajo que la reforma laboral del PP ha traído.
            No parece, pues, que esas reformas impulsadas por Rajoy hayan conseguido que avanzasemos mucho, por lo que se entiende que el señor González Pons desaconseje que miremos hacia atrás, ya que si lo hacemos, si se nos ocurre recurrir a la memoria, a lo mejor sacamos a la luz los espantos que el PP ha sembrado allá donde ha gobernado, a lo mejor echamos cuentas de lo mucho que nos ha arrancado, y nos da por no votarle en ochenta años; en la misma línea de desviar nuestra mirada de donde no le conviene, está su invitación a que miremos al futuro, porque todo lo que viene está por estrenar y puede ser mejor, faltaría más, pero su razonamiento suena a la falsedad con que los embaucadores de toda laya engañan a la buena gente prometiéndole recompensas en emplazamientos tan dudosos como el futuro, el más allá o la tierra de Jauja.
            Así pues, se va cumpliendo el plan: tras los años de fustazos y de quitarnos cosas, el PP nos viene ahora con su segunda fase, el tiempo de las alentadoras promesas y de los bellos panoramas. Mentira todo, porque ni nos han traído a un bello paisaje, sino que nos han quitado mucho mientras siguen en pie monstruos como la corrupción, el despilfarro, la impunidad o el fraude, ni nos van a llevar a Paraíso ninguno, sino que lo único que pretenden es, una vez más, que estúpidamente los legitimemos con nuestros votos para seguir tiranizándonos. No dejemos que nos engañen: cuatro años de furia pepera han sido suficientes, cuatro más podrían ser letales.
(2) Las palabras de  González Pons (Europa Press):
(3) Deuda valenciana:
http://www.levante-emv.com/comunitat-valenciana/2014/09/12/deuda-comunitat-valenciana-crece-16/1160835.html





 Acaba de salir el número 5 de la revista El ballet de las palabras. Podéis echarle un vistazo aquí.
   En la página 18, hay un artículo mío que se titula Sobre unas palabras de Esteban González Pons.

sábado, 20 de septiembre de 2014

Praxis educativa. 16: el tinglado de la atención a la diversidad

   Tengo por ahí escrito, aunque no he logrado encontrar dónde, que en cierta ocasión, hablando con mi hijo, que tenía entonces catorce o quince años, salió el tema de los alumnos de diversificación, y él me dijo:
   -¿Esos quiénes son, los que se llevan la ESO  sin dar un palo al agua?
   Esta es la visión -expresada en términos reduccionistas y un tanto crudos- que todos los alumnos, sean o no de diversificación, tienen de este programa desde que fue implantado, hace ya de ello un buen pico de años. Y, si nos atenemos a los hechos, razón no les falta. Desconozco si existen cifras de los porcentajes de aprobados de los programas de diversificación, pero puedo decir que en los centros en los que he estado son prácticamente del cien por cien; en los centros en que yo he estado, solo han dejado de obtener el título de ESO en diversificación alumnos que, o habían optado por el abandono en cualquiera de sus múltiples formas, o -recuerdo exactamente un caso- se habían comportado de una forma tan grosera y conflictiva que, para los profesores, aprobarlos hubiera supuesto una suprema autohumillación. Es necesario hacer algo muy gordo para que te suspendan la ESO en diversificación y no pocos la aprueban simplemente por asistir, incluso sin portarse excesivamente bien.
   Entre las muchas consecuencias negativas que esto genera, hay dos particularmente dañinas: como demuestran las palabras de mi hijo, para los alumnos que no entran en el juego, tanto la propia diversificación como el sistema en general se desprestigian, ya que se crea una imagen de estafa, de privilegio, de doble rasero; para los que están dispuestos a aprobar como sea, aun haciendo el zángano y sin torturarse con enojosos planteamientos acerca de la ética o la justicia, se genera un nada edificante  impulso de entrar en diversificación a cualquier precio, ya que van a ganar el premio sin molestarse lo más mínimo. Esta última postura contagia incluso a algunos padres, naturalmente, de los más insensatos. En cierta ocasión, la madre de una alumna mía que no era de diversificación vino poco menos que a pedirme cuentas por el hecho de que su hija se pasaba todas las tardes estudiando (cosa que era mentira, por cierto) y suspendía en algunas asignaturas, mientras que la de la vecina, que sí era de diversificación, salía todas las tardes y lo aprobaba todo. Lo que aquella señora reclamaba no era que se racionalizase la feria de la diversificación, sino que los demás empezásemos a hacer lo mismo. Cuando el propio sistema no se recata en perseguir el aprobado a cualquier precio, no debe extrañarnos que hagan lo mismo padres y alumnos.
   Sin embargo, si se contempla teniendo en cuenta sus planteamientos teóricos, la diversificación no es una mala idea. Este programa pretende mantener en el sistema a alumnos que, por su escasa capacidad, un ambiente sociofamiliar adverso o unas grandes carencias educativas, tienen elevadas perspectivas de salir del instituto sin el título de ESO y quedar en  riesgo de exclusión social, pero que podrían tener éxito si se les introdujera en un programa que fuera menos exigente que el regular, aunque mantuviera los mínimos educativos. Añádanle a esto unos grupos reducidos y un seguimiento más atento a la trayectoria del alumno y nos sale la diversificación. ¿Quién podría poner objeciones a un plan así? Nadie, siempre, naturalmente, que se llevase a cabo bien y sin trampas. Mi amigo Aquiles (nombre claramente falso, aunque no el personaje y su historia) suele hablarme de que en su instituto, hace algunos años, llegaron al departamento de Orientación, que es el que tiene a su cargo los programas de diversificación, dos profesoras nuevas y muy comprometidas con su oficio que tomaron a su cargo la diversificación, con la advertencia desde el principio de que la iban a llevar en serio y no iban a regalar el título a vagos. Así lo hicieron: en ese instituto, entrar en diversificación no es sinónimo de tumbarse a holgazanear y sacarse la ESO seguro y por la linda cara, sino que, al que no estudia, le hacen lo lógico: suspenderlo, y el programa funciona muy  bien. Debo señalar, no obstante, que mi amigo me habla de lo de su instituto como de una notable excepción y subraya que estas profesoras, para llevar a cabo esa expulsión de los mercaderes del templo, debieron actuar con decisión, firmeza y hasta un poco de bravura.
   Habrá centros así, no lo dudo, pero, insisto: lo apabullantemente normal es lo otro, lo que me contaba mi amiga Rosaura (otro nombre falso). El curso pasado, se incorporó tarde a su instituto y allí le asignaron una plaza en el departamento de Orientación. Gran parte de la semana se la pasaba como profesora de compensatoria, dando clases de refuerzo a dos niñas que, durante algunas horas, se separaban del resto de su grupo para ir con ella, lo cual le producía una gran sensación de pérdida de tiempo y despilfarro, ya que veía sin poder hacer nada que aquella profesora semiparticular ni era lo que necesitaban esas niñas ni lo agradecían con otra cosa que una notoria dejadez. Una de ellas, llamada Cleopatra (nombre también falso, como ya suponían), además de no hacer nada, faltaba mucho y el último trimestre se lo pasó casi sin asistir. Llegó la evaluación final y a Rosaura le tocó asistir a un curioso espectáculo: la orientadora del centro propuso que Cleopatra entrase en diversificación, a lo que se negaron rotundamente los profesores del grupo, argumentando que había estado todo el curso vagueando y había faltado mucho: ¿cómo se la iba a premiar poniéndola en diversificación? Además de ser una aberración, resultaría un despilfarro, ya que las plazas de diversificación, como todas las de los programas especiales, son más caras. Pues bien: hace no muchos días, Rosaura me contaba bastante desolada que, en este curso, el departamento de Orientación ha incluido a Cleopatra en un grupo de diversificación, despreciando el dictamen de sus profesores, y no solo a ella, sino a unos cuantos compañeros suyos de parecido perfil.
   ¿Por qué suceden estas cosas? La razón está en quién es responsable de los programas de diversificación y compensatoria, que están en manos de los departamentos de Orientación. Para que la diversificación funcione, debe seguirse a rajatabla una regla oficiosa: incluir en los grupos solo a alumnos que hayan demostrado interés y esfuerzo, a alumnos que, si no aprueban, no es por su dejadez y por su vagancia, sino por otros factores. Con esos sí se puede trabajar y se obtienen unos resultados muy gratificantes, lo sé porque fui porfesor de diversificación hace algunos años. Di clases de Ámbito Sociolingüístico a dos grupos de catorce alumnos, de tercero de ESO, con una curiosa característica: de manera casi matemática, en cada grupo tenía siete alumnos que tenían interés y se esforzaban y otros siete que eran unos completos gandules, y no solo eso, sino que, con aquellos profesores que se lo permitían, se comportaban muy mal y de manera irrespetuosa. Como ya os imaginaréis, ese año tuve un resultado de 14 aprobados y 14 suspensos, fifty fifty. En la junta final, me tocó, como tutor que era de uno de los grupos, defender los siete suspensos que había puesto la profesora de Música, que ya estaba ausente y a la que un miembro del equipo y secretario del centro pretendía hacer volver para que convirtiera esos suspensos en aprobados, así, a lo crudo, pero la cosa no pasó a más porque yo le hice saber que esos niños se habían pasado el curso presentándole exámenes en blanco y algunos de ellos, incluso, tratándola de forma despectiva. Alguien me dijo después una cosa: si yo hubiera estado en cuarto, curso en que se dan los títulos, no me habrían dejado hacer nada de lo que hice. Me lo creo.
   Supongo que ya vais entendiendo: el problema de la diversificación es que los departamentos de Orientación la tratan de manera clientelar y en beneficio propio. Defienden la presencia de los alumnos y que se les apruebe hagan lo que hagan, hasta el punto de que los chicos pronto lo captan y los peores se crecen y acaban perdiendo el respeto a los profesores; acaban metiendo en los grupos a cualquiera, con tal de que ocupe una plaza. La razón es de supervivencia: resulta curioso ver cómo los departamentos de Orientación, que son los que atienden a menos alumnos, son sin embargo de los que más profesores tienen, y eso es en parte porque tienen la facultad de determinar ellos mismos su alumnado. Si os habéis fijado, en el centro en el que yo di diversificación, en realidad sobraban la mitad de los alumnos, pero el departamento que elaboró los grupos, siguiendo una práctica muy extendida, metió al doble de los que debía, lo que tiene una importante consecuencia: más profesores para el departamento. Algo parecido pasaba con Cleopatra, su compañera y un buen montón de niños de compensatoria: la compensatoria les sirve de bien poco, pero en cambio genera unas cuantas plazas de profesores para los departamentos de Orientación, que tienen cierta potestad para determinar que un alumno vaya a compensatoria. En lo referido a que apruebe todo el mundo la ESO, poco hay que decir, es la medida más clientelar de todas: la que atrae como moscas a interesados en aprobar sin estudiar, la que permite exhibir lo que hoy se llama éxito de un programa educativo: un cien por cien de aprobados, o casi, sin importar demasiado en qué condiciones. Muchos de los chicos que van a diversificación, en realidad estarían mejor en otras opciones que existen o han existido: las antiguas garantía social o PCPI, o la actual FPB, opciones de formación profesional que siempre han sido saboteadas por determinados sectores educativos aduciendo increíbles razones de discriminación, aunque quizás haya otras menos confesables.
    En conclusión, como con algunas otras cosas de nuestro actual sistema educativo, la diversificación es una buena idea que ha acabado fracasando por culpa de ciertas prácticas viciadas. Se ha convertido en algo antieducativo: no se motiva a sus alumnos para el aprendizaje y representa para todos un referente negativo, una prueba de que se puede obtener los títulos sin hacer demasiado por ganárselos. El daño producido es grande, ya que afecta no solo al programa en sí y a los alumnos que deberían ser sus beneficiarios, sino que va incluso más lejos, ya que sus incongruencias repercuten en el desprestigio del sistema educativo. 

lunes, 28 de julio de 2014

Los argumentos de una venganza bíblica

   Cuando escribo este artículo, la operación de represalia desatada contra los palestinos por parte del estado de Israel lleva producidos 1.030 muertos, de los que 200 son niños. Tres de cada cuatro víctimas eran civiles y el número de hogares destruidos es también muy elevado. Por el lado israelí, han muerto 41 militares y tres civiles. Nadie podrá discutir que esta operación es una venganza, ya que se desencadenó por el asesinato de tres jóvenes israelíes que habían sido secuestrados por dos miembros de Hamás el pasado 12 de junio. La manera israelí de castigar los crímenes es muy curiosa: puesto que los asesinos eran de Hamás, se emprende una violenta pesecución contra Hamás que, al final, pagan los civiles palestinos con un alto tributo en víctimas mortales, dolor y destrucción. No es racional, humano ni comprensible que el protocolo de persecución de unos criminales consista en lanzar operaciones mortíferas e indiscriminadas contra su pueblo. Por si esto fuera poco, hoy leo en ABC la noticia de que los asesinos de los tres jóvenes israelíes, aunque componían una célula afiliada a Hamás, no actuaban bajo sus órdenes, sino que lo hacían por su cuenta y riesgo, como reconocen las propias autoridades policiales israelíes. ¿Qué argumentos le quedan ahora a Israel? Los tanques, las bombas, los aviones. Lo dicho: nada de justicia, nada de buscar a unos criminales para que pagasen por su crimen; lo que está llevando a cabo Israel es una represalia sangrienta e inicua, una venganza bíblica consistente en eliminar al que haya cometido el delito de ser palestino, aunque no haya hecho nada, aunque sea un niño. Obama, el papa, el mundo entero les están pidiendo que cesen. ¿Cuándo tendrán suficiente?