Libros que he publicado

-2028. ¿Cómo será la Tercera República? -LA ESCUELA INSUSTANCIAL. Sobre la urgente necesidad de derogar la LOMLOE. -EL CAZADOR EMBOSCADO. Novela. ¿Es posible reinsertar a un violador asesino? -EL VIENTO DEL OLVIDO. Una historia real sobre dos asesinados en la retaguardia republicana. -JUNTA FINAL. Un relato breve que disecciona el mercadeo de las juntas de evaluación (ACCESO GRATUITO EN LA COLUMNA DE LA DERECHA). -CRÓNICAS DE LAS TINIEBLAS. Tres novelas breves de terror. -LO QUE ESTAMOS CONSTRUYENDO. Conflictividad, vaciado de contenidos y otros males de la enseñanza actual. -EL MOLINO DE LA BARBOLLA. Novela juvenil. Una historia de terror en un marco rural. -LA REPÚBLICA MEJOR. Para que no olvidemos a los cientos de jóvenes a los que destrozó la mili. -EL ÁNGULO OSCURO. Novela juvenil. Dos chicos investigan la muerte de una compañera de instituto. PULSANDO LAS CUBIERTAS (en la columna de la derecha), se accede a información más amplia. Si os interesan, mandadme un correo a esta dirección:
repmejor@gmail.com

Tenéis información de los precios aquí:

sábado, 8 de marzo de 2014

¿Licencia para matar o licencia para cobrar? La nueva pedagogía

   Amigos míos:
   Después de las zozobras que al delicado corazón de este guachimán le han producido las Acasos, los Barajas y las Pedagogías Blancas que andan por el mundo, cuando ya me creía alejado de aqueste mar tempestuoso, héteme aquí que me entero de que mi admirado José Antonio Marina se ha sacado de la manga una cátedra en Inteligencia Ejecutiva y Educación. ¿Estará abierta la matrícula para verdugos? ¿Dispensará títulos con licencia para matar y acabaremos viendo al bueno de Marina como si fuera el señor Bond, James Bond, o sea, tal que así?:




   Por suerte, leo un poquito más y me tranquilizo, ya que veo que esta nueva patente educativa, llamada sin duda -como todos los apostolados de innovación educativa que han sido y serán- a salvarnos de la ignorancia sin el menor esfuerzo,  cuenta con el respaldo de la Universidad Antonio de Nebrija y el Banco de Santander, así que está claro que aquí la licencia dominante va a ser la licencia para cobrar. Vaya, pues, el complemento multimedia apropiado al caso:



   Os contaba ya hace unos días que, en medio de los embates neopedagógicos ciclogenéticos que nos han estado azotando en los últimos meses, me decía un amigo que todas estas propuestas no son más que la avanzadilla de los que, a la vista de que se avecinan cambios, se preparan para lo que él cree que acabará siendo el nuevo modelo educativo: el desembarco del sector privado en la enseñanza pública. Dicho en otras palabras: la conversión en negocio privado de un servicio público, algo muy en la línea del catecismo ideológico del PP, cuyo primer mandamiento es amarás a la empresa y al cash sobre todas las cosas. Naturalmente, queda muy feo presentarse solo con un crudo "yo vengo aquí a ganar pasta" por delante, de ahí que, con mayor o menor acierto y gracia, todos se disfracen de innovadores y dueños de la fórmula mágica para salvar a la menguada educación española. Nunca agradecerán lo suficiente al PSOE, a la secta pedagógica y a su LOGSE que les hayan brindado un pretexto con la demolición sistemática a que han sometido a la escuela en los últimos veinticinco años. Tampoco será ocioso señalar tres cosas: que estos neopedagógicos son tan torpes que apenas saben ocultar sus intereses comerciales, que suelen presentar un alarmantemente bajo nivel profesional y que   las "innovaciones" con que se adornan  son más viejas que el chotis, además de coincidir con los peores hallazgos del caduco pedagogismo "progre", los que más daño han hecho a la escuela, cosa que no es en absoluto casual, porque son los reclamos más demagógicos y resultones, las mentiras más útiles para embaucar a la gente. Relaciono algunos de los más señalados en el apartado número 1 de mi artículo Un espectáculo aberrante. Recalco: las propuestas de renovación que defiende la división pedagógica de última hornada, es decir, la del PP, no solo son viejas, sino que además han demostrado en la práctica ser muy dañinas, ¡buen comienzo!
   Os dejo aquí una relación sucinta de las propuestas y las figuras a que me refiero:
   1. La fundación Empieza por educar. Se dio a conocer en el conflicto en la enseñanza madrileña de 2012, con una inquietante maniobra para infiltrarse en los institutos que relato en un artículo sobre ella. El plan contaba con el respaldo de la Consejería de Educación dirigida por Lucía Figar. No quiero dejar pasar la ocasión de recordar que su entonces jefa, Esperanza Aguirre, ha sido sin duda la dirigente política que más canallescamente ha tratado a los profesores. Curiosidad: esta organización también tiene detrás al Banco de Santander.
   2.- José Antonio Marina. Nunca dejará de inspirarme el respeto que se merece por dos cosas: sus libros buenos y el ser un verdadero conocedor de la enseñanza y sus problemas. Declarado esto, me provocan toda la desconfianza del mundo iniciativas suyas como esta de la inteligencia ejecutiva o el proyecto Superpadres, que analizo en mi artículo El planeta de los padres.
   3.- Pedagogía Blanca. Me ocupo por extenso de esta iniciativa (que conocí por una entrevista de ABC) en un reciente artículo. Lo leáis o no, os recomiendo que les echéis un vistazo a unos vídeos que salen en el enlace ESCUELA DE PADRES que incluyo en él, para que os deis cuenta del bajísimo nivel de este producto.
   4.- Sebastián Barajas. Ya hemos vertido ríos de tinta sobre él. Analizo y critico sus propuestas en Un espectáculo aberrante y en Experiencias paranormales en la televisión, un artículo del blog de Alberto Royo. En este último, empiezo haciendo una relación y breve comentario de citas literales del señor Barajas que bastan para que se descalifique él solo. Eso le da a él pie para obsequiarme con una serie de réplicas en las que se dedica a echar balones fuera, tergiversar, descalificar e insultar, pero nunca a explicar los disparates suyos que yo reproduzco. Con esto, termina de cubrirse de gloria y de desenmascararse: es, en esencia y como demuestra sobre todo en sus dos últimas réplicas, un resentido contra la escuela. En otro de los artículos del blog de Alberto llega a equiparar sus propuestas con el descubrimiento de la penicilina: como lo leéis, buscadlo si tenéis paciencia. Y todo esto, plagado de faltas de ortografía y errores de redacción: se mete a experto en pedagogía sin conocer la enseñanza y despreciando a sus profesionales; se mete a escribir libros sin saber escribir: ¿qué se puede esperar? Bien, pues La 2 lo convoca como experto en educación, esto es lo peor: así va el país.
   5.- María Acaso.- Confieso que en parte me desconcierta, porque sus desvaríos encajarían más en el progrepedagogismo chachiguay, pero luego la respalda la Fundación Telefónica, publica en Planeta y airean su propuesta y sus productos en ABC. Desde luego, no pierde ocasión de promocionar su librito. También hablo de ella en Un espectáculo aberrante. Allí ya señalo algunas de sus "novedosas" propuestas: fobia a los contenidos y al esfuerzo, colegueo con los alumnos, odio a los exámenes, enseñanza lúdica, todo el mundo aprueba...: los ajados disparates con los que los logsianos ya se han cargado la enseñanza. Añade aportaciones demenciales como bailar o comer en las clases. Lo peor no es que ella lo haga, allá ella y sus alumnos, lo peor es que se cree que eso es el colmo de la metodología didáctica y se ha propuesto hacérnoslo tragar a los demás, fiel al sectarismo impositivo de todos los iluminados de la innovación pedagógica. En el artículo de su blog titulado 2014 EVALUparty, podemos ver sus innovadores métodos de evaluación: plantarse un cabezón de paloma, poner globos, ir los alumnos (ya mayorcitos) disfrazados de Spiderman, enganchar a una por las piernas... ¡Qué divertido! ¿Es así como quieren que evalúen a sus hijos los directivos de La 2, la Fundación Telefónica y ABC? Mira que lo dudo.      
   Estos parecen ser los vientos que soplan en la innovación pedagógica y enamoran a los bancos, las instituciones y los medios de comunicación: que Dios nos pille confesados.    


lunes, 24 de febrero de 2014

Preguntas para Lucía

   Seguimos a vueltas con el debate de La 2 en el que Alberto Royo se las vio con María Acaso y Sebastián Barajas, un debate teóricamente sobre educación y un tanto estéril, ya que, mientras Alberto iba a hablar de educación con razonamientos, los señores Barajas y Acaso iban a vender libros con falsedades o disparates, y así no hay manera de entenderse. Pero el bueno de Alberto ha cometido el pecado de irritar a la secta y eso se paga. En la gloriosa época de Deseducativos, recuerdo muy bien que, especialmente con los artículos que eran más demoledores contra sus incongruencias teóricas o sus ocultos intereses materiales, se nos echaba encima una legión de trolls, generalmente de muy mal estilo y con ataques de la peor intención. La inmensa mayoría, por supuesto, se ocultaban bajo el anonimato o avatares que no conducían a ninguna parte. ¿Le estará pasando esto a Alberto? Lo digo porque, a raíz de su mención de la sonata en el antedicho debate, alguien que dice llamarse Lucía y ser profesora de Dibujo en secundaria, le lanzaba estas tres preguntas:
   1.- ¿Para qué enseña una sonata a sus estudiantes de educación básica? De verdad, tengo curiosidad, ¿cuál es la finalidad?
   2.- ¿Lo consigue? Él tiene muy claro que su método memorístico le funciona. Yo tengo grandes dudas de que sus estudiantes aprendan algo.
   3.- ¿De verdad no le parece más prioritario transmitir amor a sus estudiantes de secundaria por la educación musical, que enseñarles lo que es una sonata?
   Las preguntas, sin la menor duda, rezuman veneno, por eso me digo: ¿será esta Lucía como aquellos trolls de presa que se nos lanzaban a la yugular en Deseducativos? La respuesta de Alberto en su blog es de la esperable elegancia, podéis verla pulsando el enlace. Por lo que a mí se refiere, se me ocurren unas cuantas preguntas para Lucía. Ahí van:
   1.- ¿Leerá usted la respuesta de Alberto? Churchill decía que valiente es aquel que primero es capaz de levantarse y hablar y después de sentarse y escuchar. ¿Será usted de los que valen o de los que se creen que valen?
   2.- Si va usted y lee, ¿responderá? ¿Lo hará en unas condiciones en que podamos saber quién es o se ocultará diciendo que es una de las miles de Lucías (si es que de verdad se llama así) que hay en el mundo?
  3.- ¿Conoce usted lo que es el respeto a la profesionalidad de la gente? ¿Por qué, en tal caso, se descuelga preguntándole a un profesor de Música para qué enseña lo que enseña?
  4.- ¿De verdad es usted profesora? ¿Cómo entonces rezuma su primera pregunta tanto desprecio hacia el trabajo de sus colegas, tanto desprecio hacia lo que es la cultura, tanto desconocimiento de lo que es una programación educativa y a lo que obliga y tanta ignorancia del carácter general, universal y de inmersión cultural que debe tener la educación básica?
   5.- ¿Por qué utiliza ese desafortunado y hostil "De verdad, tengo curiosidad"? ¿Es que Alberto le ha hecho algo? ¿Es que por el hecho de no pensar como usted ya es un enemigo? ¿O es que no le han enseñado a usted modales? 
   6.- ¿Tiene usted problemas de comprensión? En el debate Alberto no dijo en ningún momento que su método fuera memorístico, solo hizo algo tan razonable como defender a la importante capacidad que es la memoria contra los embrutecedores y disparatados ataques del señor Barajas. 
   7.- ¿Tiene usted el poder de la videncia? ¿Cómo son entonces tan serias sus dudas de que Alberto consiga buenos resultados? ¿Ha estado alguna vez en sus clases? ¿Cómo entonces se permite dudar en público tan seriamente sobre el trabajo de un profesional? ¿Sabe usted lo que son el respeto y la vergüenza?
   8.- ¿Tiene complejos o alguna otra razón personal que la impulsen a estar tan preocupada por el éxito de otros?
   9.- ¿Dónde ha aprendido usted a escribir? ¿Se da cuenta de que su tercera pregunta es un galimatías? No se sabe muy bien quién tiene que adquirir amor a qué, pero se deduce más o menos que usted, que afirma ser profesora de Dibujo, tiene la osadía de decirle a un profesor de Música lo que tiene que hacer en su asignatura: ¿quién se ha creído usted que es?
   10.- Y ya que se mete a consejera, ¿ha meditado bien los consejos que da? Parece que usted le aconseja a Alberto que transmita a sus alumnos amor por la educación musical: ¿no sería más razonable que les transmitiera amor por la música? ¿O es que usted, tan chachiguay como parece, pretende que los alumnos amen a las asignaturas? ¿O quizás le anima a que intente convertirlos a todos en profesores de música? ¡Qué furores pedagógicos!
   11.- Esta pregunta ya más o menos se la hace también Alberto: ¿a que usted es de esos que se ponen la camiseta verde y reniegan de la LOMCE y piden la cabeza de Wert? Pues sepa que para este señor también existen enseñanzas "inútiles", me temo que usted y él estarían muy de acuerdo en que vaya tontería eso de ir explicando la sonata. ¿Por qué no se anima y le presenta su currículum? A lo mejor la ficha como asesora.
   En fin, empezaré por negar la mayor: me temo que esta Lucía ni se va a molestar en leer las respuestas de Alberto, en cuyo blog, por si acaso, voy a incluir un comentario invitándola a que lea estas preguntas que le hago. Ya le digo de antemano que respete las reglas, porque me encanta borrar los comentarios de los trolls zafios y anónimos. Esta Lucía me recuerda a una profesora de apoyo que conocí, una de las peores profesionales con las que he coincidido. Compartíamos unas alumnas de integración y esta señora se me descolgó un día viniendo a preguntarme por qué les enseñaba a las niñas a medir versos. Respuesta: porque forma parte del programa. Con eso, frente a los "profesionales" que se descuelgan con sandeces inapropiadas, basta y sobra. Esta era también muy psicóloga, muy emocional y muy antimemoria. Un día me enteré (me lo dijo ella misma) de que no leía los libros de lectura que les ponía a las niñas, sino que se limitaba a mirarse el resumen de la contraportada. ¡Tócate las narices con los emocionales y enemigos de la memoria!
   12.- Lucía, ¿usted es como esta? 

sábado, 22 de febrero de 2014

Un espectáculo aberrante

   Hace ya unas semanas, os hablé de Profesor Atticus, el excelente blog de Alberto Royo, en el cual, con un estilo, una inteligencia y una sapiencia admirables, nos habla de cosas muy interesantes relacionadas con la sociedad, la educación o la cultura. Me asomo hoy a curiosear por esta página y me encuentro con que Alberto participó el pasado día 20 en un debate televisivo de La 2, o sea y para que no queden dudas, de la merecidamente prestigiosa segunda cadena de Radiotelevisión Española. Fue en el programa "Para todos la 2" y el título de la entrega era "Los aprendices". Aquí tenéis un enlace por si queréis verlo, dura algo menos de media hora:



   Alberto también incluye en su blog un par de artículos sobre el programa, uno para presentarlo y otro para comentarlo por extenso. Aquí os dejo los enlaces:
 
 
   Os aviso de que este es uno de esos artículos en que la cosa va tremendamente en serio y, cuando es así, no me impongo restricciones del tipo "sé breve" o "sé amable", sino que vuelco todo lo que creo que hay que volcar, lo digo más que nada por si tenéis al vuelo cosas más importantes que leer al guachimán. ¿Por qué va la cosa tremendamente en serio? Porque la educación es una cosa tremendamente seria, tremendamente importante para el progreso de nuestra sociedad en general y las vidas de millones de personas en particular, así que deberíamos tratarla con las correspondientes responsabilidad y delicadeza, pero, por desgracia, en España nos hemos acostumbrado desde hace mucho tiempo a tratarla con la negligencia y la frivolidad más absolutas y perniciosas. Abatida hace años por un despropósito llamado LOGSE, parece hoy la educación española un cadáver a la vez formidable y lastimoso del que se alimenta toda laya de miserables carroñeros: buitres negros o leonados, hienas, chacales, ratones, ratas, cuervos, picazas, escarabajos, gusanos o invisibles bacterias, que los estómagos carentes de escrúpulos componen una familia muy numerosa.  Así ocurre con la educación en nuestro país: en lugar de cuidarla, observarla con diligente atención y hacer serios intentos por mejorarla, la dejamos desamparada y a merced de desaprensivos que se presentan como expertos, pedagogos, innovadores, críticos, revolucionarios o cualquier variopinta etiqueta, pero que en realidad lo único que pretenden es arrancar el mayor pedazo de carne muerta que sus fauces de carroñeros interesados puedan enganchar. Para el caso de que alguien no me entienda, me dejaré aquí de metáforas: donde digo carne muerta, quiero decir pasta, negocio, clientes para una academia o un máster, lectores para un libro, puestecillos chollo de poco currar y mucho medrar, asesorías o acaso notoriedad política o cultural, en pocas palabras: medro o lucro.
   En el debate del que os hablo, tuvimos ocasión de ver a Alberto batirse el cobre con dos singulares personajes: Sebastián Barajas y María Acaso. Sebastián Barajas es, bastaba verlo con su traje y su corbata, un hombre sólido. Licenciado en Económicas por la Universidad Autónoma de Barcelona, Máster en Esade, consultor empresarial y Emprendedor (lo pongo con mayúsculas porque observo que, en los últimos años, esta condición está ascendiendo a los altares: fijaos, fijaos: en cuanto un fulano se te presenta como Emprendedor, ya te mira como si fueras una lagartija). Con este currículum, a nadie puede extrañarle que este señor se haya sentido capacitado para escribir un libro sobre educación (Aprender es hacer) y para pontificar sobre el tema con el desparpajo con que lo vimos hacerlo en el programa: el que alcanza las cimas que ha alcanzado don Sebastián, "lo sabe to de to", como dice Riki López. Volveré sobre la actuación del señor Barajas para ilustrar lo que digo.  María Acaso ya ha pasado por este blog, pues es la autora de esa imprescindible aportación al progreso de la humanidad que se titula rEDUvolution. Es profesora e investigadora especializada en el área de educación artística en la universidad Complutense. Frente a estos dos colosos de la pedagogía, el pobre Alberto lo único que presentaba era su condición de profesor de instituto: ¿qué iba a poder enseñarles sobre educación a todo un máster en MBA y a una investigadora de la Complutense un tipo que lo único que hace es pasarse la vida entre niños dándoles clase? Quizás en España, después de lo que llevamos visto, deberíamos empezar a espabilar y a no dejarnos guiar por las apariencias, a valorar a las personas por los méritos concretos que acrediten antes que por imágenes lustrosas o ejecutorias tan altisonantes como vanas; tipos que aparentaban ser el colmo de la economía y la política resultaron ser unos zotes y/o unos chorizos que acabaron hundiendo al país, así que no sería extraño que, en otros ámbitos, también pueda ocurrir que, detrás de espectaculares fachadas, se oculten rotundos ignorantes. Quizás, a la hora de hablar de pesca, sea más fiable un humilde pescador que un Ingeniero Astrofísico o un Experto en Raspas de Sardina (o ERS, como todo el mundo sabe). Deberíamos plantearnos obviedades como esta, pero, resuelta la puesta en situación, quiero pasar ahora al programa en concreto y en detalle.
1. El reportaje inicial
   Puede que alguno piense que dedicarle tanto artículo a un debate televisivo de media hora y en una cadena de no demasiada audiencia sea matar moscas a cañonazos, así que empezaré por refutar esta equivocación. Hace muchos años, cuarenta o puede que más, siendo yo un adolescente, veía una tarde en la televisión un programa informativo dirigido a los niños que se titulaba -creo recordar- "La semana". El artífice de aquella audaz y refrescante (hablo en serio) innovación televisiva era Rafael Turia (1). Ese día, el señor Turia entrevistaba a un profesor joven, barbitas y de renovadoras propuestas. La primera o una de las primeras preguntas que el gran informador le lanzó al entrevistado fue esta: "Cuando un alumno no aprende, ¿de quién es la culpa?" La respuesta, dicha sin tardanza, sin vacilaciones y con cara de derviche giróvago en éxtasis, o, mejor aún, de apóstol de la buena nueva pedagógica, fue esta: "Cuando un niño no aprende, la culpa es del profesor." Con mis tiernos quince años y a pesar de que yo no era ni he sido nunca un estudiante con problemas, pensé: "¡Qué bonito! ¡Qué gran verdad!" Y lo mismo pensé cuando escuché el discurso posterior de aquel seminarista de la neopedagogía, que sería sin duda un catálogo de los principios de esta. Foros en apariencia tan inocuos como un informativo infantil sirvieron en su día para extender los dogmas del pedagogismo, de los que hoy sabemos lo dañinos que han sido para la enseñanza, dogmas como ese de culpabilizar al profesor, lo de que se puede aprender sin estudiar o la memez de la enseñanza lúdica, lo de que cualquiera puede llegar a licenciado en historia o ingeniero de minas, lo de la condena del conocimiento y la memoria, lo de que el profesor y el alumno están al mismo nivel y deben ser amiguetes, lo de que la obediencia, el orden en la clase y el respeto son basura fascista, lo de que todo el mundo debe aprobar, lo de que las normas de la clase hay que pactarlas con los alumnos, lo de que los padres también deciden en materia didáctica... Dogmas dulzones y pringosos, bellas mentiras que lo tenían muy fácil para encandilar a los no avisados, mentiras traidoras como minas de contacto que han reventado la enseñanza española. Y siguen ahí, mirad las propuestas de la señora Acaso o escuchad los desbarres del señor Barajas, no han variado ni una coma, si acaso, le han añadido el ingrediente de las tecnologías de la información, convenientemente manipulado, como nuevo señuelo. Así pues, no es ninguna tontería: la propaganda inicua y embustera del pedagogismo, viejo desastre decrépito que no está dispuesto a ceder, sigue engañando y haciendo daño, hay que desenmascararlo.
   Porque, además, esta vez la plataforma está muy lejos de ser inofensiva: es nada menos que La 2, con todo su prestigio cultural. Una cadena así tiene que ser más cauta, equilibrada y rigurosa; una cadena como La 2 no puede comenzar un debate sobre educación con un vídeo tan maniqueo, parcial, superficial, desinformado y plagado de inexactitudes como el que nos han asestado como introducción a este debate. Confieso que este artículo es el fruto de una gran indignación; mientras veía el reportaje en el ordenador, estaba bufando de tal manera que mi mujer ha venido a ver si me pasaba algo. Mirad el reportaje y entenderéis lo que digo: las primeras palabras del programa son una gratuita, tópica y superficial descalificación de la memoria por parte del presentador. La memoria se presenta de entrada como la mala de la película y contrapuesta a los supuestamente novedosos métodos activos; se asigna a la escuela un polvoriento aprendizaje memorístico, contrapuesto al avanzado, activo y dinámico aprendizaje de no sé qué academias de las que salen imágenes; se ridiculiza ese supuesto aprendizaje de lista de reyes godos escolar con imágenes estúpidas en blanco y negro, mientras que se le oponen superavanzadas e interactivas clases on line que aparecen como el Mediterráneo que aportan esos supuestos innovadores de jerga torpemente comercial que nos presentan. Alguien debería decirles a estos señores de "Para todos la 2" cosas como las siguientes:
    a) Que deberían informarse bien, ya que se supone que son un programa informativo.
   b) En la línea de lo anterior, que, cuando hablasen de una realidad, deberían retratarla en su verdadero estado actual, y no a través de tópicos viejos y resobados.
   c) Que existe una cosa muy aconsejable en información que se llama objetividad.
   d) Que la memoria es una inestimable capacidad humana que hay que cultivar y fortalecer. Vean en qué quedan las personas que la pierden. Lean lo que dicen sobre ella los verdaderos expertos, y no audaces ignorantes como el señor Barajas.
   e) Que, señalado esto, es una muestra de rotunda ignorancia dar por sentado que las metodologías dominantes hoy en día en los centros educativos (y entiendo por centros educativos a los colegios e institutos, no entro para nada en esa incontrolada selva virgen de las academias de todo pelaje que parecen  deslumbrar a los productores de  "Para todos la 2") es el aprendizaje memorístico de la lista de los reyes godos. La flexibilidad, variedad, riqueza y eficacia de los métodos que podemos encontrar en los centros educativos están a años luz no solo de las ridículas caricaturas al uso, sino de las engreídas aplicaciones de cualquiera de esos pretenciosos miniproyectos que a menudo se postulan o autopostulan como ejemplos. En los centros educativos damos atención a millones de niños y jóvenes de entre 3 y 18 años, de todas las razas, lenguas, procedencias, culturas, extracciones sociales y situaciones personales. Tratamos al niño de tres años con los métodos y los materiales apropiados a su edad, y lo mismo hacemos con los de 10, 12 o 18. Y no le hacemos ascos ni le tenemos miedo a la memoria, a la aplicación práctica, al ordenador, al libro, a la regla, a la calculadora, al pincel, al proyector, al blog, al cuaderno, a la flauta que tanto parece disgustar a la señora Acaso, al laboratorio de idiomas o al de ciencias, a la pizarra tradicional o la digital, al cuadernillo, a la témpera, a la cancha de baloncesto o al escenario para representar obras teatrales. Somos los que afrontamos la educación con un abrazo universal, realizado por miles de profesores tal vez mejor preparados para ese oficio que los señores Barajas y Acaso.
   f) Que la confusión es una mala práctica informativa. No se puede empezar un  reportaje hablando de un millón de licenciados en paro, seguir con la lista de los reyes godos recitada por escolares de primaria, saltar a una supuestamente revolucionaria clase on line de nivel universitario, irse a unos másteres de clara orientación profesional y luego reflexionar (superficialmente) sobre los métodos escolares: ¿de qué estamos hablando? ¿Nos aclaramos? Una precisión: ese asunto de la utilidad de los saberes que en el reportaje se toca muy frívolamente es una cosa muy seria, así que conviene saber de qué se habla cuando lo manejamos. No es lo mismo lo que es conveniente aprender a los diez años, a los catorce o a los veintitrés. Sacar a un señor que está haciendo un máster para que nos diga que lo que le conviene es un conocimiento práctico sobre el oficio al que aspira es un descubrimiento del calibre de este otro: "Cuando llueve, te mojas". Querer trasladar ese sentido inmediato de la utilidad de los estudios a lo que se debe enseñar en los niveles en que se forma el conocimiento general y la personalidad de los educandos, como parece en algún momento desprenderse del reportaje, es, una vez más, una colosal muestra de ignorancia acerca de la materia sobre la que se está informando.  Vuelvo a señalar la falta de rigor que he percibido en este programa.   
2. El insustancial señor Barajas
   Lamento pronunciarme en unos términos tan desaprobatorios, pero creo que don Sebastián Barajas es un personaje absolutamente inadecuado para participar en un debate sobre educación, a no ser que lo que se pretenda sea confundir a la audiencia o usar el programa como plataforma publicitaria para su libro, cosas que serían incalificables. Este señor es un completo ignorante sobre el tema, por lo que resulta inexplicable que se le haya brindado el escaparate de un programa de la televisión pública. Paso a razonar lo antedicho.
   a) Empezaré por lo más obvio: ¿qué pensaría cualquier persona sensata si, a un debate especializado sobre economía, se invitase a Pablo López Gómez, profesor de instituto y licenciado en Filología? Eso mismo: ¿qué pinta aquí este tío? Por las mismas, ¿qué pintaba Sebastián Barajas, licenciado en Económicas y máster en MBA en un debate sobre educación? Eso mismo: nada, por mucho que sea el autor del enésimo descubrimiento de la solución definitiva a los problemas de la enseñanza, un libro que, visto el mensaje del autor, no me molestaré en leer. Como señalé al principio, en España estamos maltratando algo tan importante como la enseñanza, sea un botón de muestra el que, habiendo tanta gente conocedora de ella y con cosas importantes que decir, la televisión pública se decida por llamar a un completo lego para que pontifique. 
   b) Este señor se lanza a la arena diciendo que la escuela es muy antigua y que sus hijos aprenden lo que aprendía él hace cuarenta años y que eso debe cambiar: lo dicho unas líneas más arriba: no tiene ni idea de lo que debe enseñar la escuela, que siempre incluirá conocimientos generales, algunas cosas que nos enraízan e insertan en ese mundo viejo que es nuestro sustrato vital, las cuales son en gran medida atemporales y no están, por fortuna, sometidas a las urgencias de individuos miopes como el señor Barajas.  
   c) Después de este recibimiento a puerta gayola, el diestro se nos arranca con un natural de pecho: señala que lo que aprenden los chicos en el sistema es muy poco práctico para la vida profesional y menos aún para la formación de empresas. Insisto: este señor no se entera. ¿Quién le ha metido en un debate sobre educación? La aplicación para la vida profesional es solo una parte del  bagaje que la educación debe suministar a un alumno, y ya lo de la formación de empresas es un puro capricho, el delirio en el que se han engolfado los peperos y los tecnócratas y que espero que la sociedad pueda parar: ¿en qué cabeza cabe que un niño o un joven estén en la escuela con el propósito de aprender a formar empresas? Eso viene después, hombre, primero hay que formar a la persona y al ciudadano y dotarla de un rico marco de conocimiento general: para eso está la escuela. Después, cuando las personas se hagan adultas, se decantarán o no por formar empresas, las cuales, por cierto, no son el ombligo del Universo, sino solo una más de las mil opciones que nos ofrece la vida, mal haremos en dejarnos hipnotizar por los embelecos de los tecnócratas economicistas.
   d) Finalmente, el delirio: tras hacer Alberto unas sensatas reflexiones acerca del verdadero sentido de la educación en las que, entre otras cosas, rechaza el falso enfrentamiento entre el aprendizaje práctico y la memoria, el señor Barajas agarra el estoque y entra directamente a matar, con una sonrojante disertación sobre cosas de las que enseguida se palpa que no tiene ni idea. La inicia enfangándose en un discurso sobre algo que él llama memoria episódica y memoria semántica. Luego la emprende con la capacidad de lenguaje y la captación de la experiencia y, finalmente, ya con cara de no creerse ni él mismo lo que dice, se encuentra con que ha levantado un  barullo de incongruencias y disparates tan respetable que no sabe ni cómo salir de él. ¿Eso es lo que aporta el señor Barajas sobre educación? Humo, charlatanería pura. Por otro lado, demuestra una incompetencia para explicar -lógica en quien se mete en jardines ajenos- tan grande que hace que uno se diga: qué mal docente sería usted. ¿Estos son las personajes que La 2 selecciona para que hablen de educación? ¿A qué estamos jugando aquí? Podría seguir sacando patinazos de lo que este señor dijo, pero me parece que con esto hay suficiente.
3. María Acaso y los albergues del conocimiento
   La principal endeblez de la propuesta de María Acaso es ella misma. Casualmente, cuando publicó rEDUvolution, también Alberto le dedicó un artículo en su blog, motivado por una entrevista que le hacían a esta señora en ABC, y, al igual que yo, de sus palabras deducía que no debe de tener ni mucha experiencia ni mucha idea de dar clase. Sospecho que, si cayera en un instituto, sería de las que, a los tres meses, ya se andan buscando comisiones de servicios y otras vueltas para escapar de las aulas y ponerse a investigar nuevos rumbos pedagógicos destinados a que los demás aprendamos a dar clase con sus sabios hallazgos.  
   De la galería de chachiguays pedagógicos que circulan por el mundo, María Acaso pertenece a los que podríamos llamar pedagógicos 2.0, o sea, los que todo lo remiten al ordenador, Internet, el móvil...: las nuevas tecnología, vaya, y con este registro empieza su discurso. Según ella, el conocimiento ha cambiado de albergue: antes se alojaba en los profesores, establecimientos ruinosos y pulgosos donde los haya, pero, por fortuna, con los avances 2.0, ha podido mudarse a las dependencias de Internet, mucho más modernas, higiénicas y fashion, dónde va a parar. Sin pasar por alto la precisión que le hace Alberto de que no deberíamos confundir la información con el conocimiento, yo apunto que ni para la una ni para el otro funciona esa obsesión que tienen los fanáticos 2.0 de que, llegado Internet, todo lo demás sobra y ha muerto. Es absurda, es ridícula: Internet, como medio de comunicación y fuente de conocimiento, de información, o lo que queramos, no ha matado a nadie, tan solo ha sido la última en llegar. No es incompatible con nada, no anula nada y tiene carencias que otras cubren, y viceversa. Uno de los problemas del pedagogismo es su fuerte sello sectario; sus planteamientos son siempre excluyentes, lo suyo es lo que vale y lo demás es anatema y debe darse por muerto o inútil. En el fondo, esta es una de sus debilidades y una muestra de su pobreza: como ya he demostrado más arriba, la escuela que el pedagogismo inicuamente descalifica con mentiras y tacha de rígida, es en realidad más rica y más flexible que cualquiera de estas propuestas limitadas y miopes, porque lo abarca todo y admite toda propuesta, todo método y todo instrumento que pueda ofrecer aportaciones positivas. Estos planteamientos sectarios del pedagogismo son en realidad un peligro y un lastre para la escuela. Desde su desembarco en el sistema educativo, el pedagogismo ha tratado de imponer sus principios y métodos en todo el sistema por lo civil o por lo criminal, esos principios desastrosos que he enumerado en el punto uno y que son el verdadero problema del sistema educativo español, los que lo han hundido. Resulta aberrante y paradójico que, desde planteamientos pedagogistas, se achaque ahora a otros agentes el desastre en que nos hallamos. Un ejemplo: una de las propuestas explícitas de rEDUvolution es el situar al profesor y al alumno en el mismo nivel. Pues bien, gracias a la LOGSE, este dogma pedagogista lleva ya muchos años infiltrado en el sistema, en unos centros en mayor medida que en otros, y es uno de los principales motivos de los problemas de convivencia que hoy se producen. Seguir proponiéndolo -y presentándolo además como una solución y una innovación- es, como mínimo, una muestra de frivolidad y de ignorancia.
   Termino ya con lo relativo a María Acaso. Habla en el debate de propuestas suyas como instalar en el aula lo inesperado y las dinámicas de campamento: otra que no se entera. ¿A dónde nos llevaría tomarnos en serio estas insensateces? No digo que no pueda hacerse a veces o incluso con cierta frecuencia en ciertos niveles, siempre que no sea a la buena de Dios, naturalmente: los experimentos, con gaseosa, téngase esto muy presente, porque el furor incontrolado de los pedagogistas por todo lo aparentemente innovador y revolucionario les lleva con demasiada frecuencia a experimentos descabellados cuyas consecuencias pagan los alumnos. No me imagino la Lengua que doy en secundaria programada con dinámicas de campamento, dejemos esas cosas para el verano, que es largo y da para mucho. Ocurrencias felices lanzadas al aire sin demasiada reflexión: eso son muy a menudo las supuestas revoluciones educativas.  
4. Una consideración con matices éticos 
   Al referirme a Sebastián Barajas y María Acaso, he mencionado de ambos lo primero que han dicho, pero me he dejado para el final lo primero que han hecho los dos: enseñar ante las cámaras sus respectivos libritos. Ni que decir tiene que Alberto Royo no ha hecho tal cosa. Igualmente, en el reportaje del principio, alguno de los entrevistados soltaba un tufillo de estar haciendo propaganda de los productos educativos de sus empresas. ¿Es esto ético? No me lo parece mucho. He captado en el programa demasiados "tics" de escaparate. Y no solo comercial, sino político: las constantes referencias a asuntos como ese antes mencionado de la formación para emprender me han parecido coincidentes con la ideología oficial de una manera muy sospechosa. ¿Es esto ético?
   Puede que todo sea casualidad y que yo sea demasiado suspicaz, pero el discurso del señor Barajas no se merece ni de lejos llegar hasta donde ha llegado, y eso da que pensar. ¿Qué decir de María Acaso? Su librito y sus superficialidades están respaldados por la Fundación Telefónica, hoy la vemos en Televisión Española, hace unos meses la entrevistaron en ABC... ¿Es para tanto? Da que pensar. A propósito de mi reciente artículo sobre  Pedagogía Blanca, propuesta que, por cierto, también se aireaba en ABC, me decía un amigo muy avisado que él sospecha que, detrás de todos estos quilombos, están las empresas que, poco a poco, se van a ir adueñando de la enseñanza. Este bullir que ahora se aprecia no sería más que los primeros posicionamientos. ¿Estará en lo cierto? Dios quiera que no, porque en todas estas manifestaciones veo iniciativas muy poco solventes y más interés por el negocio que por la educación.

1. Durante años, engañado por la memoria, coloqué en este artículo como presentador de la semana a Iñaki Gabilondo. Hace poco, me dio por hacer averiguaciones y comprobé que en realidad era Rafael Turia, por lo que procedo a corregir el error, del que pido disculpas (28 de junio de 2023).  
     

domingo, 16 de febrero de 2014

¿Del Bernabéu al Inodoro?

   Es verdad: soy del Barça. Pero eso no representa que, por diversas razones, no sienta un gran respeto y admiración hacia el Real Madrid, por eso esta reflexión que os expongo está hecha sin el menor ánimo de ofender, dicho sea para que no me corráis a gorrazos todos los amigos y familiares mandriles que tengo, ya tendréis tiempo de lloriquear en la próxima goleada que os endosemos. Acabo de ver en "El País" una noticia informando sobre el que, según dicen, es el proyecto ganador para la remodelación del Bernabéu. Su sola visión me suscita esta inquietud: ¿dónde  está la cisterna?  
 

   Supongo que el señor Pérez, experimentado constructor, habrá pensado ya en este detalle. De todos modos, se me ocurre ahora mismo que, de seguir adelante este proyecto, tendrá al menos una ventaja: hará necesaria una escobilla de tales dimensiones que a lo mejor resulta muy útil para combatir la corrupción que hoy nos atormenta.  

 


sábado, 15 de febrero de 2014

Pedagogía blanca: no es que sea blanca, es que está vacía

   Navegando por las procelosas páginas del ABC, topo con un artículo titulado ¿Por qué fracasa el sistema educativo español?, el cual habla sobre la pedagogía blanca. ¿Qué será eso?, os estaréis preguntando. Eso mismo hice yo, lo que me llevó a meter las narices en el asunto; paso a presentaros los resultados de mis indagaciones.
   El artículo de ABC, después de recordarnos lo mal que está el actual sistema educativo español y de sugerir que quizás deberíamos volver nuestros anhelantes ojos hacia Superfinlandia para arreglarnos de una santa vez, nos presenta a Mireia Long, una de las creadoras de la pedagogía blanca, la cual enumera una serie de males de nuestra educación y presenta también las infalibles soluciones que su sistema pedagógico-filosófico ofrece. Aquí es donde ya el guachimán empieza a arrugar la nariz, porque entre los males la señora Long cuela algunos tópicos como ese de la sobrecarga en lo memorístico o la condena de los contenidos intelectuales, es decir, las cosas que hay que aprender, y hasta el más estúpido sabe que, sin cosas que aprender, no hay aprendizaje que valga. Desliza además una flagrante mentira: que en la etapa infantil (0 a 6 años) en los centros se sobrecarga a nuestros niños con fichas y no se les permite jugar, cosa que es un embuste colosal y me temo que empresarialmente malintencionado.
   ¿Cuáles son, de otro lado, las propuestas de la señora Long? Un cóctel de inspiración piagetiana del que entresaco el aprendizaje emocional, la condena de la memoria y los contenidos, el aprendizaje vivencial, la flexibilización de los currículos, la condena de los castigos o la reducción de las ratios. Estoy de acuerdo con ella solo en las dos últimas cosas, pero que me diga además cómo gestionar la disciplina y la convivencia de un centro educativo sin recurrir alguna vez al castigo. Por ser muy complejo, voy a dejar este tema para otra ocasión. Termino la lectura del artículo convencido de que estoy ante otra fantasía pedagogista, que, en este caso, es además un negocio, lo que convertiría a la noticia en un publirreportaje encubierto, cosa que está muy fea. ¿Estaré en lo cierto? La noticia tiene un enlace a la página de Pedagogía blanca. Lo pulso y he aquí lo que me encuentro:
   La página de inicio tiene toda la apariencia de ser el paraíso de los niños: ¡qué paisajes primaverales!  ¡Qué felicidad en los rostros de los infantes! ¡Todos jugando, chicos!  ¡Qué suaves tonos pastel!  Y frases como estas: "Cambiando el paradigma de la educación"; "La revolución en el aprendizaje que estabas esperando"; "Aprenderás a acompañar el aprendizaje vivencial y significativo"... ¡Guau! (El ladrido es mío). Como me acuerdo de que en Pinocho la isla donde convertían a los niños en asnos también tenía una inicial apariencia paradisiaca, desconfío y profundizo mi exploración tomando las debidas precauciones. Llego así a esta frase de Azucena Caballero, artífice junto a la señora Long, de Pedagogía Blanca, frase que os dejo como paradigma del tufillo a secta pedagógica que desprende todo el invento:
   "Pedagogía blanca porque el blanco es el color multicolor por excelencia, todos los colores reunidos, por eso se ven en blanco, por la luz que desprenden al unirse."
   Lo dicho: no es que sea blanca, es que está vacía. Entro después en el blog y me encuentro con los planteamientos ideológicos, que se basan en el edupunk, nombre que aparece también mezclado en esa propuesta llamada rEDUvolution. ¿Qué es eso de edupunk? Supongo que os estaréis temiendo que sea una síntesis entre el punk de los 70 y Eduardo Punset, pero siento decepcionaros, porque eso al menos sería divertido, y esto es algo mucho más soso: una propuesta de autogestión educativa que parece una versión casposa de aquel fiasco que se llamó Summerhill, el cual, por cierto, además de ser una "revolución" pedagógica, era, no lo olvidemos, un bonito negocio. ¿Será también la pedagogía blanca un negocio? En la página hay enlaces con nombres como CAMPUS, COACHING o SERVICIOS que hacen pensar en ello. Así se define el coaching:
   "El coaching en Pedagogía blanca es un programa de formación, pero también de autoformación, en el que el alumno se empodera de su proceso educativo y trabaja para lograr integrar la teoría en su vida diaria; sea como padre, o como maestro educador."
   Esto es pura verborrea pretenciosa, mal redactada y con palabras chirriantes como "coaching" o "empodera": el típico enunciado pedagogista destinado a aparentar la profundidad de la que se carece. Lo único sustancial que tiene es que el aprendizaje debe servir para que lo que aprendamos o parte de ello pueda ser útil en nuestras vidas, una obviedad que puede ocurrírsele a cualquiera, porque es de sentido común, no hacen falta revoluciones pedagógicas para obtener tal hallazgo. Llego por fin a la página SERVICIOS. En efecto, ahí está el meollo de la pedagogía blanca: ¡cursos para padres o profesores! Cursos, eso sí, low-cost (id al enlace ESCUELA DE PADRES), que la vida estará muy achuchada, pero decir "baratos" no queda fino ni pedagógico. 
   Cada cual es muy dueño de montar su negocio, pero debe hacerse con seriedad y honestidad. Ni la pedagogía blanca  tiene nada que ofrecer ni puede, por tanto, ser alternativa a la escuela ni la solución que convierta a la miserable España en Superfinlandia, por lo cual sus críticas son un engaño para aparentar lo que no son y vender lo que no tienen. Si veis el primero de los vídeos que aparecen en ESCUELA DE PADRES, después de la presentación de las fundadoras, salen dos charlas de contenido pobre (por no decir nulo) y expuestas por personas que no se saben la lección, cosa que debería hacerles replantearse su condena de la memoria. Tras esas, lo que viene es una explicación de no sé qué principios piagetianos en la que solo se ve un esquema fijo y se oye una voz. Esa voz llega a decir que hoy en las escuelas se presiona a los niños para que aprendan a leer a los tres años. Esto es una mentira, destinada, supongo, a crear un desprestigio del sistema por razones de interés.
   Mensaje vacío y mentiras: pedagogismo en estado puro bajo una nueva etiqueta: pedagogía blanca.

martes, 11 de febrero de 2014

Píldoras de nacionalismo

   Como todos sabéis, el nacionalismo es un producto gravemente perjudicial para la salud de las naciones (de las de verdad) y su consumo produce intoxicaciones muy dañinas. A la vista de esto y dado que hoy pienso hablaros de tres asuntos que tienen que ver con el nacionalismo, voy a hacerlo dosificándolo en pequeñas píldoras.
Píldora primera: consulta catalana, diálogo y voluntad popular
   Esta mañana, la vicepresidenta Sáenz de Santamaría ha dicho en RTVE cosas como que no habrá consulta soberanista, porque es ilegal, o que Rajoy no se entrevistará con Artur Mas, a causa del maximalismo del presidente catalán, que, a juicio de Santamaría, le ha llevado a un callejón sin salida. La respuesta por parte del gobierno catalán ha venido por boca de Francesc Homs, que ha dicho que quien se mete en un callejón sin salida es el gobierno nacional. ¡Qué gran cómico del Paralelo se ha perdido Cataluña con este hombre, quién le mandaría meterse en política! Lo digo porque hay que ver la cara de chiste casposo que se le pone cada vez que dice una de esas cosas que no se cree ni él mismo, le convendría repasarse lo que piensa la ciudadanía acerca del modelo territorial. No le vendría mal tampoco hacerlo a Joan Tardá, quien parece estar persuadido de que su partidete es el depositario de la voluntad popular, cuando parece más bien que está cosechando las peras que produce el árbol de los errores ajenos. Que tenga humildad y eche un vistazo a lo que es y ha sido siempre ERC y verá que no da para mucho. Pescadores de río revuelto como el PSOE o el grupo Prisa también deberían medir muy bien su estrategia en este asunto, ya que, demasiado a menudo, por cargar contra el PP, parecen dar alas a Mas, lo cual puede acabar siendo muy perjudicial para todos, incluidos ellos mismos. La última: respuesta de la CUP a los empresarios alemanes que han mostrado su inquietud por la hipotética independencia de Cataluña: decir que a su formación se la trae floja. Esta aquilatada muestra de lenguaje político da idea de los mimbres de que está hecho el cesto del separatismo catalán.   
Píldora segunda: ¿a quién permite el nazionalismo radical hablar en la universidad española?
   Esta misma mañana, en la universidad de Santiago de Compostela, un grupo de energúmenos totalitarios ha reventado unas charlas que intentaba dar Baltasar Garzón llamándole fascista. Cosas veredes que farán fablar las piedras: llamar fascista a alguien como Garzón, que ha plantado cara a muy diversas formas del delito y del totalitarismo, y hacerlo por parte de una recua que, mientras lo hacía, estaba pisoteando la libertad de expresión. Para más inri, estos trogloditas parecían defender a un movimiento que es preclaro ejemplo de democracia: ETA. Cinismo e ignorancia: una buena muestra de lo que los últimos lustros de deseducación y confusión política están depositando en las calles y en la universidad. Y además, modos violentos y totalitarios. Ya no es la primera vez que sucesos así ensucian los foros de expresión de ideas que por definición deberían ser las universidades; sucedió, por ejemplo, con Rosa Díez o Fernando Savater. Preocupa que en la casa del saber y la cultura se impongan los modos y el tufillo de colectivos como ETA, los nacionalismos radicales o ultraizquierdismos violentos de desconocido y nada tranquilizador pelaje.  
Píldora tercera: un nacionalismo de méritos injustamente infravalorados
   Me refiero en este caso al nacionalismo canario, ese faro de cualidades democráticas que ilumina al mundo sin ocupar las portadas que merecería. El gobierno canario, presidido por Paulino Rivero, se propone someter a referéndum la decisión de hacer prospecciones petrolíferas en las proximidades de sus costas. ¡Cómo mola el referéndum, qué gran instrumento para expresar las voluntades de los pueblos oprimidos! La decisión de hacerlas no le correspondería legalmente a un gobierno autonómico y, en una época en la que las fuentes de energía y las prospecciones están bajo la lupa, hay que tener cuidado con esta iniciativa, por la siguiente razón: ¿está el señor Rivero a la caza de opciones de negocio a cualquier precio? Desde su partido, Coalición Canaria, al que algunos llaman Corrupción Canaria, en ocasiones ha mantenido posturas de corte nacionalista radical. Ahora bien, si queréis saber cómo se entiende el nacionalismo en CC, mirad una noticia que salió el domingo en "El País" titulada "Negocios bajo el volcán". Ahí se habla de Pedro de Armas, un miembro del Partido Nacionalista de Lanzarote (!), formación integrante de Coalición Canaria. Con sus 150.000 habitantes, Lanzarote tiene 200 imputados por corrupción, casi todos de estas formaciones, entre los cuales está el señor de Armas, dueño de 112 fincas, 9 barcos y 66 cuentas corrientes, ¡joder con el señor concejal nacionalista canario! La noticia es larga, pero deberíais leerla, porque no tiene desperdicio, es una buena muestra del pozo de porquería en que se ha convertido España. Y algunos te presentan sus robos como defensa de no sé qué nacionalidades. 

sábado, 8 de febrero de 2014

¿A quién abuchearías tú?


   Hace un par de años, saltó a los medios de comunicación la noticia de que a los duques de Palma, mientras caminaban por la terminal de un aeropuerto, la gente empezó a abuchearles. En una cena de amigos, todos celebrábamos el episodio, hasta que a alguien se le ocurrió plantear este supuesto: teníamos que imaginar que estábamos en ese aeropuerto y que, a la vez que Urdangarín, pasaba por allí Rodrigo Rato, con ese historial que cualquiera puede consultar el mil fuentes (un dato: en 2011, cobraba como presidente de la ruinosa Bankia 2’34 millones de euros); teníamos que imaginar que se había recortado el derecho de abucheo de los presentes, de modo que solo podían abuchear a uno de los dos próceres. La pregunta que hacía quien planteaba el supuesto era esta: ¿a quién abuchearías tú? La cena ganó mucho: lo que hasta entonces había sido aburrida unanimidad, se convirtió en animado debate. Mientras escribo estas líneas, tal vez la infanta Cristina esté siendo abucheada en la ya famosa costanilla de los juzgados de Palma. Retomo el supuesto de aquella cena con las mismas reglas y digo ahora que, a la vez que ella, baja por ahí Miguel Ángel Blesa: ¿a quién abuchearías tú? Está claro que es un juego y que el derecho de abucheo, al contrario que otras cosas más importantes, no ha sido recortado en España, de modo que puede ejercerse contra todo aquel que lo merezca. Ahora bien, me sorprendió en la cena con mis amigos que muchos se decantaban por el abucheo contra Urdangarín aun admitiendo que era indiscutible que el daño que nos ha hecho Rato era mucho mayor. Entonces, como ahora, pensé una cosa: hay que ser razonables hasta en las condenas, de lo contrario, corremos el riesgo de que nos manipulen.

sábado, 1 de febrero de 2014

Praxis educativa. 13: ¡Hostias, Pedrín!

Queridos amigos:
  Sabéis ya que el guachimán es un profesor estricto, rancio, chapado a la jurásica y todo eso, lo cual le lleva a ser un ardiente defensor de normas elementales, entre ellas, la asistencia regular a clase. Eso implica, naturalmente, que es por completo contrario al absentismo, las pellas o como le queráis llamar, fundamentalmente, por dos razones: una: si la obligación del alumno es estar en clase, lo que tiene que hacer es estar en clase, no hay que ser un lince para entenderlo; dos: el alumno que se está saltando las clases a menudo está haciendo cosas muy poco recomendables o frecuentando sitios y compañías muy poco recomendables. Dicho esto, me parece que tampoco conviene cargar la mano, cosa que ha hecho la fundación australiana Learn for Life en un vídeo contra el absentismo que, al parecer, está causando furor, pero en el sentido literal de la palabra. Podéis verlo en este enlace:
   Como hagas pellas, vas a acabar despedazado por una mina: ¿es este el mensaje? ¡Qué barbaridad! Vamos a ser serios y sensatos, hombre, que el sadismo sanguinario está reñido con la educación. He intentado buscar en Internet más información sobre esta asociación y lo que me sale mayoritariamente son tres cosas: una página suya en la que no dicen nada en absoluto sobre sí mismos, este vídeo y páginas que hablan acerca de cómo hacer viral un mensaje en Internet. ¿Era ese el propósito? Bien, ya lo han conseguido, han sacado un mensaje viral que, probablemente, les estará rindiendo beneficios por cada "click", incluidos los míos y los vuestros.  Parece bastante miserable. Otra cosa que tiene este vídeo es un tufillo a mensaje de grupo ultraconservador, por aquello de presentar un castigo desproporcionado a los pecadillos que ellos condenan, mostrando una saña de inquisidores de los siglos oscuros. ¿Habrá también algo de esto? Sensacionalismo, tremendismo, sadismo, mal gusto, mensajes virales, furores recaudatorios, tufillo ultramontano...: ¿por qué tendrá la pobre educación que ser víctima de toda esta basura? Hay gente que no tiene escrúpulos para nada.

jueves, 30 de enero de 2014

La letra perdida

   La letra perdida es un excelente libro de poemas publicado por Ediciones Vitruvio en el año 2012. Su autor es Fernando López Guisado, escritor cuya ya larga trayectoria podéis consultar, entre otras muchísimas páginas, aquí:
   A los que queráis saber más acerca dé él -más y más a fondo-, siempre os quedará París, digo su blog, Buenas noches, Nueva Orleans, que es realmente recomendable.
   Tengo el placer de conocer personalmente a Fernando. La primera vez que lo vi fue en uno de esos sensacionales episodios que la fortuna nos brinda a quienes nos animamos a meter las narices en el mundo cultural que está fuera de los grandes circuitos. Fue en junio de 2012, en un recital que Fernando daba en el café El despertar, calle Torrecilla del Leal, 18, en pleno barrio de Lavapiés (ya te vale, tío, diréis algunos). Mentiría si dijera que allí estábamos más de cuarenta asistentes, ahora bien, igualmente mentiría si dijera que el resto de los 6.000 millones de almas que actualmente componen la humanidad se perdieron algo digno de verse, y mira que, además, era gratis. ¿Por qué lo digo? Porque si la poesía de Fernando es muy buena, verle a él recitarla ya es de esos eventos impagables que suceden y cuando acaban ya no puedes guardarlos en la estantería para volver a abrirlos. "Bueno, bueno, pero puedo grabarlo en el móvil, o bajármelos de YouTube", me dirán algunos. "¡Venga, hombre!", les diré yo. A propósito de YouTube, os informo de que el pasado mes de diciembre volví a ver a Fernando nada menos que en ese Olimpo de la poesía española que son los viernes de la Cacharrería del Ateneo de Madrid. Ahí queda eso para quienes no fueron y quieran verlo, juzguen ustedes.
   Pero el asunto era La letra perdida y, de un tiempo a esta parte, como sabéis, cuando hablo de poetas, prefiero dejar que sea su voz la que se oiga, porque con ellos corres el riesgo de hablar y hablar para que, al final, los árboles no dejen ver el bosque, así que reduciré al máximo lo mucho que podría decir de La letra perdida y dejaré que sea ella misma la que hable. Vamos a los poemas.
  En primer, lugar, ¿qué es eso de la letra perdida? Yo la he encontrado en tres lugares del libro:
  -Página 28:
                     La letra perdida.
                     Lo que no pudo ser, encallado entre las estrellas.   
  -Página 36:
                    Así comprendes que debes volver al latir del principio.
                    La letra perdida.
  -Página 57: 
                    Así, juntos
                    (incólumes, desnudos, despedidos)
                    seguiremos respirando
                    aquel aroma rojo de tu cabello
                    entre las flores de la memoria;
                    meciéndonos en lo que fuimos:
                    la letra perdida.
   Ya me imagino que todos lo habréis pillao, ¿no? La nostalgia del absoluto inalcanzable, la implicación constante entre el principio y todo lo que viene después, el amor como plenitud y de nuevo como nostalgia...: mil cosas inabarcables en un puñado de versos, así son los poetas.
   Empieza el libro (primer verso, página 13): Bajo los tilos. Termina el libro (último verso, página 57): Bajo los tilos. Un mensaje redondo, o sea, según como lo queramos ver, indefinido.  
   -De la página 13 (comienzo):
                                         Eso es el poema:
                                         preservado momento;
                                         siempre rebrotando
                                         incombustible,
                                         aguardándote.
                                         Reconstruyéndose en cada futuro.
                                         Deconstruyéndose en cada sonido.
   -De la página 57 (final):
                                 Así, juntos
                                 (incólumes, desnudos, despedidos)
                                 seguiremos respirando
                                 aquel aroma rojo de tu cabello
                                 entre las flores de la memoria;
                                 meciéndonos en lo que fuimos:
                                 la letra perdida.
 
                               Así, juntos,
                               cogidos de la mano,
                               bajo los tilos.
   Termino. Me ha llamado la atención la sombra de angustia existencial que se manifiesta en algunos poemas. ¿A qué me refiero? Leed estos versos de la página 48:
                              Me vigila todo el puño,
                              la garra impasible y blanca del Universo:
                              estoy desnudo,
                              expuesto ante aquello que ha visto morir
                              a cientos de mundos y palabras.
                              Minúsculo curioso, reclamando su atención.
                              Ha sido transmutado en pieza y piedra,
                              en figura entretenida de espiar,
                              en puerta para lo que no debe,
                              en origen del desastre y mecha de bomba;
                              en risa de los borrachos.
   
   Esto no es todo, ni mucho menos.  
    

sábado, 25 de enero de 2014

Praxis educativa. 12: sobre móviles y niños

   En el transcurso de tres días, he tenido esta semana dos incidencias en las que andaban envueltos los móviles, ambas con alumnos de 3º de ESO. Han sido cosas sin apenas importancia, pero que tienen detrás un hecho que es motivo de reflexión para muchos: ¿estamos usando los móviles, smartphones y demás aparatitos en una medida ajustada? Sobre el impacto general que están produciendo en la sociedad se ha escrito mucho y por gente especializada en comunicación; lo que yo haré aquí será una breve reflexión relacionada con la enseñanza y los jóvenes.
   Será lógico que empiece por decir que yo soy una persona bastante escéptica en cuanto al uso de esta tecnología: siempre he tenido móviles de esos que, cuando los sacaba en clase, producían literalmente las carcajadas de mis alumnos, ya que suelen ser aparatos baratitos y de los más básico, útiles exclusivamente para llamadas y mensajes. Por el contrario, ellos, con la afición a la novedad propia de la juventud, siempre tienen aparatos de rendimientos y precios muy superiores, que les compran sus padres. Se me ocurren algunas preguntas, todas ellas relacionadas con situaciones habituales o hechos concretos con los que me he encontrado:
   -¿Es lógico que un adulto que se paga con su sueldo su móvil y su consumo esté rodeado de niños de 16, 15, 14, 13 y hasta 12 años y sea él el que tiene el móvil más barato y el gasto más bajo con diferencia?
   -¿Es lógico que las familias hayan asumido como cosa establecida que chicos de esas edades tengan un móvil con una factura corriente de llamadas que pagan los padres? ¿Tan imprescindible es que personas de esas edades se comuniquen permanentemente con sus amistades para decirse bobadas que, transmitidas por teléfono, cuestan dinero? ¿Es lógico que el móvil se haya convertido prácticamente en un juguete con factura mensual?
   -Conocí a una chica de 16 años que estaba en 2º de ESO y suspendía las asignaturas de siete en siete. Su padre se quejaba de que, de 7 a 11, la niña se pasaba todos los días enganchada al móvil. ¿Es lógico que siguiera teniéndolo y le siguieran pagando el consumo? Y lo de no saber si, cuando estudian, los niños están en realidad estudiando o colgados del móvil es algo bastante extendido.
   -A una alumna mía le robaron un día un móvil de 400 euros. ¿Es lógico llevar al instituto un objeto tan extremadamente caro? ¿Es lógico que, ya que lo llevaba, no lo tuviese muy vigilado? Otra gracia del asunto: ante este suceso, los padres cargaron contra el instituto, al que culpabilizaban del robo. ¿Es lógico esto?
   -Cuando empezaron a ponerse de moda los móviles con cámara de fotos, un alumno mío me enseñó el que le habían puesto los reyes: 500 euracos de 2003 o 2004. Por cierto, el chico había suspendido seis en la primera evaluación. ¿Es lógica tanta generosidad de los reyes?
   -Y ya que dudo de la lógica de que cientos de miles de niños anden por el mundo con un móvil en el bolsillo, me voy a permitir también dudar de que sea necesario que vayan con una cámara, con una conexión permanente a Internet, etc.
   -¿Son lógicos casos como el de Nora y las otras niñas que estaban en las garras de la red que las prostituía? Esa red las "premiaba", entre otras cosas, con carísimos móviles (robados, por supuesto) que servían para controlarlas y ponerlas en contacto con los clientes. Tampoco parece muy lógico que los padres de estas niñas no las hubiesen obligado a confesar de dónde habían sacado esos móviles.
   Soy un tipo chapado a la antigua, no puedo remediarlo, y a veces me hago reflexiones como esta: para las compañías telefónicas, la irrupción de los móviles debió sin duda de suponer un antes y un después, porque me figuro que sus ingresos se multiplicarían de manera exponencial: ¿de verdad era necesario el incremento también exponencial de las llamadas que ha debido de llevar aparejado? Los objetores o medio objetores a esta tecnología como yo, no parecemos habernos quedado anclados en el Jurásico, y algunos son cosas tan irrelevantes como presidentes de comunidades autónomas o premios Nobel de Física. Quizás no fuera necesario hablar tanto ni mandar tanta foto que a los dos días se destruye, quizás mucho de lo que ha habido aquí ha sido una habilísima política comercial de las telefónicas, que, en el caso de España, añade el inri de unas tarifas abusivas, de puro oligopolio, que siempre ha contado con la pasividad cómplice de los gobiernos, tal vez por aquello de la puerta giratoria.
   Y esto ha sido especialmente perverso en el caso de los niños. De manera sutil, se extendió muy pronto una supuesta ventaja: que los móviles serían muy útiles para saber dónde estaban los niños, para tenerlos en todo momento controlados. Convencidos de esto, los padres y sobre todo las madres cayeron muy pronto en  la trampa y no pusieron obstáculos para que sus hijos tuvieran móvil. Era su tranquilidad. A la vista de lo que llevamos experimentado, ¿realmente están sirviendo los móviles para que los padres puedan controlar a hijo alguno? ¿No estará siendo más bien que son los móviles los que tienen esclavizados a muchos hijos? Y puede que también a un buen puñado de adultos. Pensemos en ello.
  

jueves, 23 de enero de 2014

Falta de empatía

   Debemos congratularnos de que Francisco Javier Colorado haya salido vivo del ataque del que ha sido víctima en  Pakistán, pero tampoco creo que sea menor el detalle de que ese mismo ataque les haya costado la vida a siete policías paquistaníes que estaban allí custodiándolo. Eso es una auténtica tragedia, de la que supongo que los familiares de esas personas no se estarán congratulando.
   Supongo otra cosa: que lo que voy a decir a partir de ahora no caerá en gracia, pero creo que no debe callarse. Acabo de leer la noticia en la edición digital de "El País" y observo en las declaraciones de este joven una desafortunada falta de empatía, pues se muestra muy preocupado por sí mismo, pero no dice una sola palabra acerca de esas siete personas que han perdido la vida (y, probablemente, se la hayan salvado a él) escoltándole en su viaje, a mi juicio, bastante prescindible, más aún si se tiene en cuenta que Exteriores aconseja no viajar a esas zonas si no es absolutamente necesario. Tampoco el ministro Margallo dice en esa noticia una palabra de agradecimiento. Pakistán, un país con mucha pobreza, ha invertido mucho en medios para arropar al señor Colorado y un puñado de paquistaníes han perdido la vida con ese mismo fin. ¿Tendrá ese país asuntos más importantes que proteger a un cicloturista? Supongo que este viaje de placer no habrá dejado allí una buena imagen de los españoles.

martes, 14 de enero de 2014

Praxis educativa. 11: un logro de la educación no sexista

   Esta mañana les he hecho a mis alumnos de 2º de ESO un examen en el que figuraba una redacción sobre este tema: LAS RELACIONES ENTRE HIJOS Y PADRES. Aunque os parezca mentira, a mitad del examen ha habido un alumno que me ha dicho que no entendía, que no sabía de qué tenía que hablar. Como la pregunta me parecía un tanto absurda, le he respondido en tono jocoso, diciéndole, más o menos, que los niños tienen un papá y una mamá y que lo que tenía que hacer él era contarme lo que pensaba acerca de las relaciones entre los hijos y ese papá y esa mamá, dándole el enfoque que le pareciera: general, hablando de uno o varios casos particulares que le parecieran significativos, personal suyo...: como quisiera, ya que las redacciones son ejercicios muy libres en cuanto a formas y enfoques.
   Su respuesta ha sido esta:
   -¡Ah, yo creía que era solo con el padre, no con la madre!
   En el mismo sentido se han pronunciado dos o tres más.
   Desde aquí quiero transmitir mi enhorabuena a los artífices del lenguaje no sexista: cinco lustros de machacarnos con los padres y las madres, los hombres y las mujeres, los alumnos y las alumnas, los vascos y las vascas, los niños y las niñas o los ciudadanos y las ciudadanas, o incluso con l@s alumn@s, l@s niñ@s o l@s ciudadan@s, han conseguido el fin que al parecer se perseguía: sembrar la confusión entre los hablantes. Atención a l@s profesor@s tutor@s: si un día le dicen a uno de sus alumn@s frases como: "Me gustaría tener una entrevista con tus padres", que no se extrañen de que el/la chico/a, al día siguiente les diga: "Me ha dicho mi madre que quiere venir también".
   Y es que los lavados de cerebro, particularmente, si cuentan con el impulso demagógico de polític@s descerebrad@s y medios de comunicación de gran alcance, son extremadamente eficaces.

domingo, 12 de enero de 2014

Un lamentable engendro patriotero

   Acabo de ver El único superviviente, película que me ha parecido bastante patética, y no porque me haya llegado al alma, sino por lo mala. Ni que decir tiene que los talibanes son una gente odiosa y que están causando mucho daño, pero eso no significa que, por el hecho de que una película se monte en torno a una operación contra ellos, ya tengamos que tragarnos disparates, sensiblerías y patrioterismos. Particularmente en lo referido a estos últimos, me figuro que tendrán su público en el país originario de la cinta, pero inevitablemente habrán de rechinar en cuanto esta rebase sus fronteras: ¿se imaginan con qué entusiasmo recibirían creaciones como Raza, Los últimos de Filipinas o A mí la legión en los patios de butacas de EEUU, Inglaterra, Dinamarca, Malawi o Mongolia? Pues no veo por qué los norteamericanos pueden contar con que aquí puedan conmovernos ciertos aspectos que contiene El único superviviente. Películas como esta, si se produjeran en cines sin el poder exportador del estadounidense, estarían sin duda amarradas al consumo interno, pero observo últimamente una cosa que me preocupa: tanto en el cine como en ciertas series televisivas (por ejemplo, Homeland), la producción norteamericana ha adoptado una parcialidad muy militante, lo que a menudo les lleva a una glorificación de lo suyo que a veces roza lo grotesco y a una presentación no ya acrítica, sino incluso orgullosa de sus andanzas más dudosamente éticas, consecuencia de lo cual es que las exporten sin ningún rubor, como esperando que el mundo comparta su enardecimiento y/o su cinismo. Vistos estos defectos de carácter general, vayamos a otras deficiencias concretas, algunas de las cuales tienen que ver con lo dicho hasta aquí.
   -La historia consiste básicamente en esto: a un jefe talibán asesino y sanguinario (o sea, normal en su género) lo ha localizado el mando yanqui en una aldea perdida entre montes y ha dispuesto enviar un comando de cuatro supersoldados para darle la boleta (normal también). Las primeras escenas nos presentan a esos muchachos acuartelados y cuando no están en combate, para que veamos que, en realidad, son unos chicos sanos y normales como usted y yo; a tal fin, se nos castiga con una sustanciosa ración de sandeces y horteradas cuartelarias que, volviendo a lo de antes, para que te hagan gracia, tienes que ver a esos chicos como los tuyos.
   -Llegados a su destino, la cosa se tuerce, porque a los cuatro chicos los descubren antes de tiempo y se ven envueltos en el cerco que les montan los talibanes. Se produce entonces un combate más largo que un día sin pan (otro de los defectos de la película, que, por cierto, dura 121 minutitos), el cual está destinado a demostrarnos lo valientes, lo duros, lo eficaces, lo indestructibles y lo buenos soldados que son los nuestros, a los que no matan ni las balas, ni las bombas ni los trompazos contra pedruscos o pinos centenarios, lo mismito que a Mortadelo y Filemón, vamos. Para el que no esté predispuesto a mitificaciones, esta pesadísima escena es infumable e inverosímil: los afganos, (gente que lleva décadas guerreando) cometen más fallos que el recluta Patoso, no hay un elemental error de combate en que no caigan: desde subir la montaña armando más ruido que cien mil hinchas ingleses, hasta parapetarse siempre detrás de amapolas o cardos borriqueros, al contrario que los nuestros, que saben muy bien que las rocas son más duras y siempre se esconden detrás de ellas, pero hay mucho más, sería muy prolijo ahondar en los mil descosidos de este delirio de escena.
   -Finalmente, el único superviviente se salva, gracias a otro giro demencial e incongruente: la intervención de un afgano antitalibán, un auténtico buen salvaje que no vacila en llevárselo a su aldea, aun a riesgo de que ocurra lo que hasta un oligofrénico supondría y que, en efecto, acaba ocurriendo: que llegan los talibanes y no dejan piedra sobre piedra. Esta parte presenta un menosprecio hacia los no americanos difícil de digerir.
   -¿Creían que era todo? Pues no se pierdan el final: una sucesión de fotos de los soldados reales que participaron en los hechos en que se basa la historia, con una almibarada cancioncilla de fondo. Con todos mis respetos para esas personas: me parece impúdico sacar este homenaje a los caídos de los círculos más íntimos.
   -Porque, en efecto, la película se presenta como una historia basada en un hecho real. Después de ver el alarde de exageraciones destinadas a forjar una leyenda en torno a las hazañas de los suyos,  yo diría que estará basada en hechos reales, pero de verdadera debe de tener algo así como el diez por ciento, lo demás son fantasías propagandísticas.
   Miro hacia atrás y veo que me ha salido un comentario muy largo para una película tan floja. Reflexiono acerca de los motivos y me doy cuenta de una cosa: de que no estoy analizando una mala película, estoy desmontando un panfleto encubierto. Vuelvo a lo que dije al principio: para agitar el patriotismo norteamericano, los cines españoles no son el sitio más indicado.  
  

sábado, 11 de enero de 2014

Amina Filali

   Supongo que algunos recordaréis la historia de Amina Filali, una joven marroquí que fue violada por un hombre y, posteriormente, vio cómo el drama se "solucionaba" con un procedimiento que permiten las leyes de su país: casándola con el animal que la violó. Poco después, Amina se suicidó.
   Dentro de poco, el Parlamento de Marruecos va a votar si anula esa normativa o la mantiene. Tal vez conozcáis la comunidad Avaaz y por tanto os haya llegado ya esta petición internacional de firmas en favor de la derogación:
   Si pulsáis el enlace, no solo encontraréis una página para firmar, sino también más información sobre este asunto. 

Aitizaz Hassan

  
   Poco se puede decir cuando se habla de personas como Aitizaz Hassan, el chico de quince años que aparece en la foto, el cual, como sabéis, sacrificó valerosamente su vida al intentar detener a un suicida que intentaba introducirse en su instituto (en Hangu, localidad de Pakistán) portando un chaleco explosivo que detonó cuando Aitizaz se le interpuso. ¿A cuántos de sus dos mil compañeros salvó la vida con su valerosa acción? A muchos, sin duda, por eso su padre se mostraba orgulloso de él. Valentía, generosidad y abnegación son virtudes que sin duda adornaban a este joven héroe, y es de suponer que tendría algunas más.
   Aitizaz es además, como también señalaba su padre, un mártir, un mártir de la barbarie islamista que azota a su país y al mundo, en la cual figura el grupo Lashkar-e-Jhangvi, que está detrás del atentado que él impidió. Viendo su trágica historia, la de Malala Yousafzai, la de Beslán y otras que de vez en cuando nos llegan, parece claro que estos grupos tienen a la educación en su punto de mira, lo que da idea de su calaña. Aitizaz sí es un verdadero mártir, porque se inmoló por una causa tan noble como la de salvar las vidas de los demás; comparándolos con él, no parece que merezcan ese calificativo otros que suelen arrogárselo, especialmente, esos que cometen matanzas como la que él frustró en Hangu.   

miércoles, 8 de enero de 2014

Perder por goleada

   Sobre las preferencias de los españoles en lo referente a la organización territorial del país, las encuestas del CIS ya llevan tiempo señalando esto:
 Crecen los españoles partidarios de no cambiar el modelo de Estado, según el CIS
 
   El cuadro lo he obtenido en ABC, que suele dar importancia a este sondeo, al contrario que "El País", que acostumbra a ignorarlo. ABC señala cómo el grupo mayoritario, es decir, el de los que desean que las cosas sigan como están, incluso ha crecido 1'2 puntos desde la última vez que se hizo esta consulta. Quisiera por mi parte hacer algunas observaciones:
   1.- ¿Se dan cuenta Mas y los independentistas de que, de acuerdo con esto, su delirio pierde por goleada? Porque 8'8 frente 78'9 (lo que suman todos los que no quieren independencias) es perder por goleada. Y este es el verdadero ámbito de decisión, no el que ellos invocan porque les conviene. 
   2.- ¿Se da cuenta Rubalcaba de que hay un 65'6% de españoles que no quieren profundizar en aventuras de mayor autonomía? Pues que conste que ya no es la primera vez que el guachimán le avisa de esto. Es posible que él, Pere Navarro (y yo creo que también CiU y ERC) estén muy contentos con ese invento suyo del federalismo, pero también puede suceder que esté ahondando un poquito más la fosa del PSOE, por no hablar de otra cosa: ¡que Dios nos pille confesados si un día el PSOE llega al poder e intenta llevar a la práctica este disparate!
   3.- Vean ustedes que entre los que quieren más autonomía y los defensores del independentismo suman un 22'1%, es decir, lo mismo que el segundo grupo de opinión, el de los que creemos que lo mejor sería un estado central sin autonomías. Que no se pierda esto de vista. 
   4.- Menos mal que los independentistas son una minoría exigua, porque son gente abonada a la memez y al delirio, aunque, eso sí, tienen muy mala leche (con perdón) y además meten más ruido que una urraca en una tinaja. ¿Han visto que en los mapas de TV3 Cataluña ya es independiente? ¿Han oído la estúpida provocación con que se descuelga el diputado general de Vizcaya acerca de que la selección española en San Mamés debería jugar solo como visitante? ¿Pero se cree este señor que estas cosas las decide él? ¿Es que no sabe además que él es un alto cargo del Estado español? Decía mi madre que solo había una cosa que le daba más miedo que la gente mala: la gente mala y tonta. Esta visto que los nacionalistas, con tal de buscar discordia, no dejan pasar una.


martes, 7 de enero de 2014

Ha salido el número 2 de la revista "el ballet de las palabras"

   La revista de Patricia se va consolidando. Aquí tenéis el enlace para visitar el número 2, correspondiente a enero de 2014: