Libros que he publicado

-2028. ¿Cómo será la Tercera República? -LA ESCUELA INSUSTANCIAL. Sobre la urgente necesidad de derogar la LOMLOE. -EL CAZADOR EMBOSCADO. Novela. ¿Es posible reinsertar a un violador asesino? -EL VIENTO DEL OLVIDO. Una historia real sobre dos asesinados en la retaguardia republicana. -JUNTA FINAL. Un relato breve que disecciona el mercadeo de las juntas de evaluación (ACCESO GRATUITO EN LA COLUMNA DE LA DERECHA). -CRÓNICAS DE LAS TINIEBLAS. Tres novelas breves de terror. -LO QUE ESTAMOS CONSTRUYENDO. Conflictividad, vaciado de contenidos y otros males de la enseñanza actual. -EL MOLINO DE LA BARBOLLA. Novela juvenil. Una historia de terror en un marco rural. -LA REPÚBLICA MEJOR. Para que no olvidemos a los cientos de jóvenes a los que destrozó la mili. -EL ÁNGULO OSCURO. Novela juvenil. Dos chicos investigan la muerte de una compañera de instituto. PULSANDO LAS CUBIERTAS (en la columna de la derecha), se accede a información más amplia. Si os interesan, mandadme un correo a esta dirección:
repmejor@gmail.com

Tenéis información de los precios aquí:

viernes, 25 de octubre de 2013

25 - X - 2013

   1. Balance sucinto
   Pasó la huelga general del día 24 y llegó el 25: ¿qué hay de nuevo, viejo? Retomando uno de los argumentos de mi artículo de hace unos días, no se aprecian diferencias entre el día 23 y el 25, luego parece que no es ningún sacrilegio decir que esta movilización ha sido un brindis al sol, otro más, porque no es ocioso recordar que, con parecidos planteamientos a la de ayer, ya tuvimos huelgas generales de la educación en mayo de 2013 y en mayo de 2012: es de puro cachondeo: lo que se dijo de aquellas convocatorias y lo que se está diciendo de la de ayer (ya veremos en qué queda esa tibia invitación al diálogo) es tan similar que las noticias parecen la misma, pero con distintas fechas. Y me paro aquí, porque sería de auténtico vértigo bucear en la desmesurada cantidad de huelgas inútiles (generales o no) de uno, dos o tres días que hemos tenido en la enseñanza en los últimos 25 años, lo que me lleva de nuevo a reafirmarme en cosas ya dichas, a saber:
   -No han traído, ni de lejos, ninguna mejora para el profesorado, y sí los inexcusables descuentos. Son, pues, una prolongada tomadura de pelo al colectivo, que solo ha servido para debilitarnos y que los sindicatos cubrieran el expediente y vivieran muy cómodos (y, durante lustros, muy requetebién).
   -Resulta una desproporción llamar a estas cosas huelgas generales, y no lo digo por mero perfeccionismo terminológico, lo digo porque esa imprecisión terminológica también es un fraude: convocas a una huelga general y la gente piensa que va a algo importante, con envergadura, eficaz, capaz de cambiar las cosas... y luego, ¿qué?: Un diita sin clase, una "mani" a las 18:30, y, hale, hasta la próxima "huelga general".
   -Resulta evidente que esta estrategia no funciona: ¿por qué el profesorado sigue secundándola? ¿Qué cuentas rinden quienes llevan años impulsándola? ¿Vamos a seguir eternamente realizando las mismas acciones rutinarias e inútiles o vamos a pararnos algún día a pensar en lo que nos conviene?
2. Eso, eso: ¿qué es lo que nos conviene?
   Doña Monserrat Gomendio, secretaria de estado de Educación, ha venido en estos día realizando declaraciones interesantes. Dijo primero que el actual sistema educativo es insostenible (avalándolo con cifras de todos conocidas): es algo en lo que estoy absolutamente de acuerdo, otra cosa es que la LOMCE sea un recambio aceptable. Dijo después que convocar contra la LOMCE sin añadir una alternativa es como convocar a favor de lo que hay, es decir, de eso que es insostenible: esto tan cabal (y lo anterior) ya lo dije yo en mi artículo del otro día, señora Gomendio, ¿es que lee usted La garita del guachimán? Por último, hoy ha dicho algo puramente en la línea de derechona de su partido:  ha acusado a los huelguistas de protestar no por razones relacionadas con la reforma educativa, sino con las mejoras salariales, la reducción de carga lectiva y la del número de alumnos por clase. Tenemos que reconocer que esta señora sabe por dónde se anda. Además, esta última manifestación hay que analizarla a fondo, porque es muy interesante.
   En primer lugar, la señora Gomendio ha visto muy bien que esta huelga tiene dos reclamos absolutamente heterogéneos: el no a la LOMCE y la cuestión profesional: salarios, horarios, alumnos: insisto: ¿leerá esta señora La garita del guachimán? Y sabe muy bien que el primero es político y afecta a la guerra política PSOE-LO(GS)E vs. PP-LOMCE, mientras que el otro es profesional (pero muy relacionado con la calidad de la enseñanza, que no lo pierda de vista) y es el chantaje, señuelo o caramelito con que los defensores de la LO(GS)E han atraído al profesorado como fuerza de choque para sus guerras. ¡Por supuesto que sí, señora Gomendio!: hay una importante reivindicación profesional pendiente con el profesorado, justamente esa que usted señala, y tenga por seguro que este guachimán, de haber sido solo esa la reivindicación, hoy habría hecho huelga, pero, claro, el búnker logsiano, que tiene secuestrada a la educación, no va a malgastar su poder de convocatoria en tonterías, lo va a utilizar para defender lo suyo, o sea, la LO(GS)E. En segundo lugar, es verdad también que la señora Gomendio se ha puesto en evidencia con esas palabras: parece querer decir que está mal que un colectivo de profesionales defienda sus derechos, incluso después de los tremendos abusos de que ha sido víctima, pero, bueno, es un lapsus comprensible: la secretaria de estado de Educación es del PP. De todos modos, insisto: sabe muy bien lo que nos interesa a los docentes: salarios, horarios, número de alumnos: los tres elementos en que su partido nos ha estado haciendo en los últimos dos años un daño terrible a los docentes y a la enseñanza. Sí, señora: esto es lo que nos conviene. Lo otro, lo de la LO(GS)E y la LOMCE, dos malas leyes de dos malos partidos, es cosa de ellos y de sus satélites. Mientras convoquen por eso, el guachimán no va, a ver si algunos dejan algún día de intoxicarnos con sus manipulaciones. 
3. Pero ¿de verdad se está defendiendo la enseñanza pública?
   Una última observación: los actuales conflictos educativos se presentan como una defensa de la enseñanza pública y no dudo que sea esta la intención de los convocantes de acciones y sus seguidores, ahora bien, me gustaría dejar algunas reflexiones. El fracaso del sistema logsiano está demostrado por un aluvión de hechos que sería tedioso repetir: ¿de verdad es defender la enseñanza pública el negarse encarnizadamente a que sea objeto de la menor modificación? Hay un pecado que alcanza por igual al PP y al PSOE y sus respectivos aliados: la falta de voluntad de acuerdo: ¿de verdad es defender la enseñanza pública el no haber hecho aún auténticos esfuerzos por acordar una ley de amplio consenso? Las organizaciones que pintan en la educación llevan tres huelgas generales contra la LOMCE en un año, que son fruto de una política (por llamarla de algún modo) caótica, sin rumbo, ineficaz, sectaria e histérica: ¿de verdad es esto defender la enseñanza pública? ¿De verdad es defender la enseñanza pública que el Sindicato de Estudiantes saque de las aulas a los alumnos durante tres días seguidos, más los que vengan? ¿De verdad es defender la enseñanza pública que estos muchachitos (algunos, no tanto) aprendices de brujo tengan la potestad de mandar periódicamente al parque a chicos de doce, trece o catorce años? ¿De verdad es defender la enseñanza pública que salga en los medios una portavoz de un sindicato profesoral felicitándose por el 90% de seguimiento de la huelga de alumnos? ¿De verdad se creía esa señora que todos esos chicos estaban de huelga contra la LOMCE? Llevamos muchos años con esto: ¿seguro que no ha influido en el retroceso que en ellos ha experimentado la enseñanza pública?   



viernes, 18 de octubre de 2013

"La república mejor" en Acantilados de papel

   Hola, amigos. Hoy ha salido en "Acantilados de papel" una reseña que analiza "La república mejor". Aquí tenéis el enlace:

   La reseña la firma Lola Estal, a quien agradezco que haya tenido la amabilidad de elegir mi novela para publicar un comentario en la página. 

miércoles, 16 de octubre de 2013

Vasili Arkhipov

 
 
   A este guaperas de la foto, que se llamaba Vasili Arkhipov, es posible que le debamos usted y yo el estar vivos, y la humanidad, el seguir existiendo. Supe de su figura y de la crucial intervención suya que muy probablemente nos salvó hace unos días, viendo en La 2 un programa sobre la crisis de los misiles entre Estados Unidos y la U.R.S.S. de 1962.
   ¿Cuál fue esa intervención del señor Arkhipov? El 27 de octubre de 1962 (se van a cumplir dentro de nada cincuenta y un añitos), el submarino en que prestaba servicios fue acorralado por una docena de navíos estadounidenses, que lo hostigaron con cargas de profundidad. Ante esa situación, el capitán del submarino pretendió lanzar un torpedo nuclear, para lo cual debía contar con el consenso de otros oficiales, entre ellos, Arkhipov, que no solo fue el único que rompió el consenso, sino que, además, posteriormente, persuadió al capitán de que abandonase esa idea. De haberse lanzado ese torpedo, los norteamericanos habrían replicado y se habría iniciado el temido intercambio de bombazos nucleares, baile para el cual, por cierto, China habría quedado invitada, puesto que después se supo que entre los planes inmediatos de réplica americanos estaba un ataque al coloso asiático. Esto no ha sido lo único que se ha sabido mucho después: también se han conocido datos que ponían de manifiesto que el mundo estuvo realmente al borde del desastre nuclear.
   Como también más tarde se supo que los dos líderes envueltos en aquella crisis (J. F. Kennedy y Nikita Jrushchov), los cuales, aunque parezca otra cosa, hicieron enormes esfuerzos y concesiones para detenerla, se ganaron por su "blandura" la repulsa de los halcones de sus respectivos países. Lo que sí es de dominio público es que el norteamericano murió asesinado muy poco después y el soviético fue defenestrado. Aun con sus errores a cuestas, hoy se reconoce que en aquella ocasión lo que aportaron fue cordura.
   Como también la aportó Vasili Arkhipov, en un episodio apartado de la atención pública, pero tan definitivo como el que más. ¡Qué suerte tuvimos con que aquel día hubiera en el submarino soviético al menos un oficial templado y sensato! ¿Cuántas veces una catástrofe o una desgracia habrán sido evitadas por personas heroicas y anónimas como él? Y, mirado por el lado pesimista, ¿cuánto poder destructivo está en manos de personas como los otros oficiales, que estaban dispuestos a lanzar el bombazo? Mejor no saberlo, mejor pensar que, en el último momento, siempre aparecerá un Vasili Arkhipov. 

domingo, 13 de octubre de 2013

Compárese


           Banderas catalanas, españolas y europeas; uso del catalán y el castellano; llamamientos a la convivencia armónica de todos los catalanes sin exclusión en una Cataluña que es plural; ausencia de mensajes agresivos o amenazantes; invitaciones explícitas a que los violentos abandonasen la concentración. Y junto a esto una petición: “Queremos que nos gobiernen en estricta defensa del principio de legalidad y el cumplimiento de la Constitución. Queremos garantías de protección, puesto que el poder siempre tiende a la extralimitación”. Inquieta y avergüenza que en un país democrático se tengan que formular peticiones así. Compárese esto que se vio ayer en la plaza de Cataluña con la crispadora agresividad del discurso nacionalista, con su carácter segregador o con esas quemas de banderas que ya ni sorprenden y tendremos pocas dudas acerca de quién representa hoy un peligro para la convivencia en España.
           Los grandes pecados de los gobiernos democráticos españoles han sido muy a menudo por omisión: omisión en la vigilancia de los desmanes de la banca, omisión en el control de la corrupción política, omisión en la lucha contra los abusos urbanísticos, omisión del deber de protección del territorio y el medio ambiente… y omisión de respuesta ante las extralimitaciones del nacionalismo. Todas ellas las hemos pagado muy caras y la última ha tenido el resultado de que, un buen día, nos encontramos con que ciertos partidos habían incendiado Cataluña con sus exigencias de ruptura y amenazaban con arrastrarnos a una grave fractura social, perspectiva que a ellos parece no importarles. Durante años se les ha dejado sembrar el miedo, lo que les ha llevado a cometer el error de cálculo de que eran los amos absolutos. La manifestación de ayer parece demostrar que se está perdiendo el miedo y deja claro que, si fuera necesario, podría hacerse otra que multiplicara por diez sus asistentes, que nadie se engañe. ¿Hará falta llegar a eso para que algunos recapaciten? Esperemos que no sean tan necios.
           Y, para necios, los del PSC. Le decía Albert Rivera a este partido que, si sigue sin acudir a estas convocatorias,  los que lo harán serán sus votantes. Supongo que por prudencia y por elegancia, no ha añadido lo que todos pensamos: que después muchos de esos votantes irán fugándose hacia otras opciones, esto ya debería tenerlo muy claro el PSC, porque tiene experiencias no muy felices de ello, que le pregunten a Montilla. Como debería tener muy claro el PSOE que le urge romper con esa formación. Tal vez, si ya se hubiera decidido, ayer hubiera hecho lo que correspondía: no ya acudir a la concentración de la plaza de Cataluña, sino respaldarla. Seguro que la convocatoria habría ganado en participantes, el PSOE en credibilidad (de la que no anda sobrado) y el panorama político en clarificación.

jueves, 10 de octubre de 2013

Así no vamos a ninguna parte

   Empezaré por decir que me ha costado decidirme a escribir este artículo, porque, malintencionada o erróneamente,  alguien podría interpretarlo como un posicionamiento a favor de las políticas educativas del PP, sospecha de la que creo que me salva mi trayectoria (en lo referido solo a los planteamientos teóricos, puede comprobarse repasando los 98 artículos de la etiqueta "Educación" de la columna de la derecha). También me retrae el hecho de que sé que no va a gustarles a muchas personas a las que aprecio y que comparten bastantes de mis puntos de vista sobre la enseñanza, pero, aun con todo esto, me siento en la obligación de decir que estoy en absoluto desacuerdo con la huelga general en la educación convocada para el próximo día 24 y también con la línea que, desde hace al menos un año, está tomando la protesta educativa. Paso a exponer mis razones.
   1.- Los dos principales motivos que se esgrimen para convocar la movilización son los recortes en enseñanza y la promulgación de la LOMCE. Sucede, sin embargo, que son cosas muy distintas, como se demuestra por el solo hecho de que en Madrid o Valencia hemos sufrido y combatido recortes desde mucho antes de que se hablara de la LOMCE e independientemente de ella, o por la curiosa paradoja de que la Generalitat catalana, furibunda enemiga de la LOMCE, no parece hacer ascos a eso de recortar en educación. A la vista del empeño contra la LOMCE que están poniendo el PSOE, CCOO, UGT, la CEAPA o la propia Generalitat, la conclusión no puede ser más clara: el asunto de los recortes se está usando como anzuelo. Una vez más, estas organizaciones pretenden usar al profesorado como carne de cañón.
   2.- Convocar contra la LOMCE sin decir a continuación que se propone otra cosa (y sin explicar cuál), equivale a decir no a la LOMCE y sí a lo que hay, o sea, a la LOE hija de la LOGSE: aparte de sus beneficiarios y eternos defensores, que son justamente quienes están detrás de la huelga, ¿realmente cree alguien que estas leyes merecen la menor defensa? Estas leyes han hundido la enseñanza española, como ven y afirman muchas personas, no solo José Ignacio Wert. Muchos de los que estamos contra los desastres que ha impulsado el PP en la educación repudiamos también la LOGSE, cuyos beneficiarios no tienen el menor derecho a manipularnos y chantajearnos.
   3.- Deberíamos dejar ya de tergiversar el concepto de huelga, muy especialmente, el de huelga general. No se puede llamar huelga a una convocatoria de paros de dos días; no se puede llamar huelga general a un paro de un día, por mucho que a él esté convocado todo el colectivo. Llevamos más de 20 años con supuestas huelgas que no han conseguido más resultados que debilitar al profesorado y castigarlo con descuentos. ¿Piensa alguien que el día 25 de octubre vamos a estar mejor que el 23? Entonces, ¿para qué sirve una nueva caricatura de huelga general, a qué viene convocarla? Los responsables de esta estrategia de décadas han hecho mucho daño al profesorado, lo han dejado sin fuerza para la reivindicación colectiva y desdibujado, mientras ellos, en tiempos mejores, se beneficiaban de prebendas, subvenciones o control político. Miremos hacia atrás y veremos lo caro que lo hemos pagado.  
   4.- Me niego a respaldar la trivialización por la que desde hace tiempo se viene despeñando la protesta educativa, en la que proliferan actos y manifestaciones cada vez más carnavalescos y/o inútilmente testimoniales. Tanto globo, tanto gigante y cabezudo, tanta batucada, tanto "flashmob" surrealista, tanto aire festivo... van a conseguir (si no lo han conseguido ya, como los hechos parecen estar demostrando) que nuestras protestas no se tomen en serio, y de ahí a que tampoco se tome en serio ni a los profesores ni a su importantísima labor media un paso. El último capítulo de este grave dislate, lo ha protagonizado en el Congreso el diputado de Amaiur Xavier M. Errekondo con su payasada de los brazos en cruz. Viniendo de alguien de Amaiur, es indiscutible la intención de convertir en esperpento el parlamento español, que esta formación desprecia, esperpento que esta vez ha hecho extensivo a la educación, la cual no se merece tan penosos defensores / manipuladores.
   5.- A la hora de meterse en guerras, es crucial saber muy bien con qué aliados nos juntamos. De ningún modo iré a una huelga del bracete con gente como el señor Errekondo, cuya guerra es contra una ley que él descalifica por españolizadora y a favor de una secesión defendida hasta hace nada a tiro limpio; de ningún modo iré a una huelga con gente como la consejera catalana Irene Rigau, cínica responsable de casi mil millones de euros en recortes, que lo que pretende es perpetuar la segregación lingüística que el nacionalismo lleva años imponiendo en la enseñanza catalana y que ya ha anunciado que en Cataluña no se aplicará la ley: ¿qué clase de demócratas son estos que pisotean las leyes que no les gustan? ¿Con estos aliados "progresistas" defiende el PSOE sus posturas en educación?
   Concluyo. Viene muy a cuento el PSOE, porque lo que aquí se está queriendo defender y eternizar es la hegemonía de este partido y sus aliados en la enseñanza. Ya han anunciado que, cuando gobiernen, derogarán la LOMCE. Es curiosa la fijación del PSOE con las leyes educativas: lo primero que hizo Zapatero al llegar al poder fue derogar la LOCE, pero estuvo ocho años sin tocar las disposiciones urbanísticas del PP que impulsaron la catastrófica burbuja inmobiliaria. ¿Esto era política de izquierdas? ¿Pasará lo mismo en 2015 si la izquierda llega al poder? ¿Se cebarán con la educación pero se olvidarán de los restantes desmanes del PP?
   La enseñanza atraviesa hoy graves problemas. En lo referido a recortes y retrocesos salariales y profesionales, quienes tienen poder de convocatoria, que organicen un conflicto sola y exclusivamente con estas reivindicaciones, pero un conflicto de verdad, una huelga indefinida. A partir de marzo de 2014, se abre un periodo de sucesivas convocatorias electorales que podría brindar momentos oportunos. Y, en cuanto a las leyes educativas, lo único razonable sería un gran consenso, pero sobre bases educativas, no políticas, y que contase no solo con políticos y sindicalistas, sino con la sistemáticamente postergada voz de los profesores. Seré sincero: debería intentarse a toda costa, pero lo veo muy complicado, habida cuenta de quiénes nos gobiernan y de los móviles por los que actúan.

domingo, 6 de octubre de 2013

Las brujas de Zugarramurdi

   Hace algo menos de un año, me llevé un  buen rebote con Balada triste, la ya penúltima película de Álex de la Iglesia. Por fortuna, puedo decir que hoy, después de haber visto la última, o sea, Las brujas de Zugarramurdi, acabo de reconciliarme con el cineasta vasco, esencialmente por una razón: el jartón de reír que me  he pegado, casi sin parar durante toda la película. Como acostumbro a hacer cuando una película me gusta y la recomiendo, no voy a decir más, aunque esta tampoco es que tenga mucho que destripar. Eso sí, no estará de más que os recuerde que el humor de Álex de la Iglesia es gamberro, irreverente y a veces un tanto bestia: lo suyo no es la corrección política, y en esta película lo demuestra particularmente con lo referido a los planteamientos feministas.   

martes, 1 de octubre de 2013

Praxis educativa. 7: test para detectar equipos directivos nocivos

   Hablaba hace unos días con una amiga que es representante sindical y además buena conocedora del mundo de la enseñanza y acabamos coincidiendo en que muchos de los males que hoy aquejan a la vida de los centros tienen que ver con el comportamiento de los equipos directivos. Directivos buenos y malos los ha habido siempre, pero, en la actualidad, en gran parte gracias a que los procedimientos selectivos están pensados para que la Administración elija a las personas más acordes con sus intereses, los directores y los colaboradores de que se rodean se muestran cada vez más inclinados a vicios como el servilismo ante lo que viene de arriba, el clientelismo igualmente servil ante los padres, la permisividad ante los alumnos conflictivos o el menosprecio y despotismo hacia los profesores, por mencionar solo los más repulsivos y perniciosos para la enseñanza. ¿Padece usted un mal equipo directivo? El guachimán, en su empeño por ser útil al profesorado (y a los alumnos, y a los padres, porque, aunque intenten aparentar otra cosa, los malos directivos perjudican a todos), pone a su disposición el siguiente test con el que podrá comprobarlo.

 
Práctica
Sí
No
Los claustros de tu centro son “unidireccionales”: el profesorado apenas habla, porque está claro que lo que diga va a contar poco o nada.
Los claustros son rutinarios hasta en las convocatorias: como se habla siempre de lo mismo, parece cambiar solo la fecha.
Los claustros de análisis de resultados se reducen a una rutinaria presentación de porcentajes de aprobados o suspensos. No hay verdadero análisis ni debate.
Si algún profesor del claustro manifiesta discrepancias, el equipo directivo se siente atacado y responde mostrando disgusto o indignación.
El equipo directivo se ha servido de argucias para eludir debates preceptivos o incumplir decisiones del claustro que no le gustaban.
En tu centro se han dado casos de padres que han presentado pretensiones extralimitadas o han aparecido con modales incívicos y el equipo directivo no les ha puesto ningún límite o ha sido contemporizador.
En los conflictos entre padres y profesores, tu equipo directivo ha actuado desoyendo al profesorado.
Tu equipo directivo tiene tendencia a usar a los padres en abstracto como pretexto.
En los conflictos de todo tipo, parece claro que la principal preocupación de tu director es que los problemas no le salpiquen.
A tu equipo directivo lo que le interesa es cerrar los conflictos cuanto antes y sin ruido, aunque sea de manera totalmente injusta.
Tu equipo directivo tiende a restar importancia a las incidencias cuando el perjudicado es un profesor.
Cuando un profesor se ve envuelto en un conflicto, lo que hace el equipo directivo es intentar convencerle de que no es nada grave y de que lo deje estar.
En ocasiones o de forma habitual, el jefe de estudios ha puesto a la misma altura a un profesor y a un alumno con el que tenía un conflicto.
Los profesores de tu centro se sienten mal protegidos por el equipo directivo, o, simplemente, desprotegidos.
Existe la evidencia de que quienes incumplen las normas gozan de cierta impunidad y hasta son tratados con simpatía en jefatura de estudios.
El sistema de sanciones de tu centro es inexistente, de aplicación irregular y arbitraria, ineficaz o completamente inútil.
Tu equipo directivo parece contar con que, por parte del profesorado,  el acatamiento es la única respuesta posible ante cualquier medida, aunque sea injusta, inadecuada o discutible.
Tu equipo directivo está más preocupado por el porcentaje de aprobados que por el nivel real de los aprendizajes. Lo que pretende es un alto porcentaje de aprobados, aunque sean inmerecidos.
Tu equipo directivo presiona a los profesores que considera que suspenden mucho, sin pararse a considerar las causas.
Tu director incumple o intenta incumplir las normas que por alguna razón no le convienen.
Tu director ha intentado alguna vez hacer pasar como obligadas por la ley cosas que no lo eran.
En tu centro, a los profesores o a parte de ellos, se les tiene marcados, es decir, se les amenaza o se les llama la atención por cosas insignificantes o incluso a algunos se les tiene discriminados.
En tu centro existe una capillita de incondicionales del director que no tiene reparos, si llega el caso, en defenderle de forma agresiva.
La capillita de amigos del director tiene privilegios en cosas como horarios, cargos, trato, atención a peticiones o defensa en casos de conflicto.
Puede darse el caso de que algún miembro de la capillita se esté saltando alguna obligación profesional, con respuesta permisiva por parte del equipo directivo.
En tu centro, las celebraciones de carácter general (tipo cena de Navidad) no se   realizan, o los asistentes han quedado reducidos a la capillita de amigos del director más algún que otro despistado.
En tu sala de profesores, no es prudente hablar de los problemas del centro.
En tu sala de profesores, criticar al equipo directivo (aunque sea de forma moderada) puede acabar acarreándote problemas.

   En total, 28 cuestiones, 28 prácticas nada aconsejables en un equipo directivo como es debido. Supongo que podría haber incluido alguna más, pero tampoco hay que pasarse, a fin de cuentas, La garita del guachimán es solo un blog. ¿Has hecho el test? ¿Te salen muchas respuestas afirmativas? Pues, en ese caso, cuidadito con tu equipo directivo.

domingo, 22 de septiembre de 2013

El Papa se está ganando dos hostias

   Eso decía una pintada ultra de una pared de Madrid, allá por los años 70, la cual iba dirigida con toda seguridad contra Pablo VI, por su intervención para intentar frenar las ejecuciones  de cinco terroristas en 1975. ¿Estaremos, después de tantos años y de dos pontificados nada incómodos contra los verdaderos poderosos, ante otro papa que se está buscando esas dos hostias? Habrá que verlo. Por lo pronto, aquí os dejo un enlace con lo último del papa Francisco, que afirma que el actual sistema económico ha puesto en el centro a un ídolo que se llama dinero. Me temo que a la alta jerarquía eclesiástica de por aquí no le debe de hacer mucha gracia alguien que viene con este discurso.

domingo, 8 de septiembre de 2013

Praxis educativa. 6: somos nosotros

   Y cuando digo "nosotros" me refiero a los profesores. ¿Y qué es -os preguntaréis- lo que somos nosotros? Pues tal vez los mayores culpables del actual desastre educativo, al hacer algunas cosas que son las que más lo alimentan, unas cosas que tienen que ver con la evaluación -de hecho, su escenario habitual son las juntas de evaluación- y que, ciertamente, se hacen bajo la tremenda presión por el aprobado que fomenta el actual sistema, pero que en realidad no estamos obligados a hacerlas, y de hecho algunos profesores -ya no me atrevo a decir que bastantes- no las hacemos: ceder a la presión no es obligatorio, se hace o no en función de la personalidad de cada cual. Las cosas de las que hablo me figuro que ya os imaginaréis cuáles son: poner el aprobado demasiado fácil, o regalarlo, o ponérselo a alguien que estaba suspenso, o, incluso, a base de juntar todas estas cosas, regalar títulos (particularmente, el de graduado en ESO), cosa gravísima, porque los títulos no deben regalarse. Y este tipo de cosas se  van haciendo a lo largo de todo el curso, pero el momento en que se culminan son las juntas de evaluación, especialmente, las juntas finales. A propósito de estas, escribí hace algún tiempo un relato de 66 páginas (a letra 14) que retrata las enormidades a que se puede llegar en ellas. Si alguno quiere leerlo, que me lo pida a esta dirección: repmejor@gmail.com y se lo mando por correo electrónico, gratis y sin compromiso, por gentileza del guachimán.
   El detonante de este artículo es lo que nos contó ayer un colega en una cena de amigos. Este compañero ha dado clase durante el curso recién terminado a un par de grupos de cuarto bastante malos y estaba escandalizado y a la vez indignado con lo que había presenciado en las juntas de evaluación de septiembre. Como el rendimiento de esos alumnos desde el principio de curso había sido muy bajo, se empezó ya con la capitulación de rebajar mucho el nivel de exigencia, pero, aun así, a los recientes exámenes de septiembre tuvieron que acudir más o menos el 80% de los alumnos, algunos de ellos, con muchas asignaturas. Como ya se sabe, los exámenes de septiembre son de una facilidad sonrojante, pero ni por esas: sus alumnos, que no habían estudiado durante el curso, tampoco se molestaron en hacerlo durante el verano, con el resultado de que hubo también muchos suspensos en las pruebas de septiembre, las cuales, recalco, eran ya una rebaja sobre otra rebaja. Esto hubiera representado una pequeña catástrofe, pero entonces se disparó lo que yo llamaría el efecto junta final, que multiplica su acción si esa junta es de septiembre y mucho más aún si es de cuarto, porque en cuarto... se obtiene el título de graduado en ESO, y al que no se haya molestado en ganárselo, hay que regalárselo: eso parece ser lo que impone el sistema y hay claros síntomas de que gran parte del profesorado lo ha acatado sin rechistar. Os cuento lo que nos explicó mi amigo, que en realidad refleja una situación muy generalizada.
   1.- Muchos de sus alumnos titularon con una o dos suspensas, cosa que la ley permite, de tal manera que, si habían suspendido tres o más en junio, estudiaron solo lo justo para "cazar" una o dos. Y lo consiguieron, si no todos, la mayoría. Este coladero legal se lo conocen muy bien los chicos desde hace mucho; ya en 1995, me ocurrió a mí mismo esta anécdota que lo demuestra y que he contado muchas veces. Era tutor de un grupo de 3º de ESO de resultados muy malos y en una clase tuve la torpeza de poner como ejemplo de posible repetidor a un alumno que llevaba cinco suspensas en las dos primeras evaluaciones. Entonces él, muy convencido, me dijo que no iba a repetir, y hasta me explicó el camino: de las cinco que tenía, dos eran difíciles y tres fáciles, así que, esforzándose un poco, sacaría en junio las tres fáciles y, como se podía pasar con dos (era aquella dorada época en que ni siquiera había exámenes de septiembre), no repetiría. Esto ocurrió en abril; en junio, en efecto, le di el boletín con solo una suspensa: la mía. Fue entonces cuando asumí eso que digo tantas veces de que la LOGSE ha fomentado un lamentable tipo de alumno: el alumno especulador; a base de aplicar el falso refuerzo positivo de hacer ver a los alumnos que se haría todo lo posible por ayudarles a aprobar, el sistema acabó muy pronto logrando que muchos de ellos dejaran de esforzarse, porque entendieron que en realidad podrían aprobar por caminos distintos al estudio, caminos tales como la especulación, la dosificación al máximo del esfuerzo, la observación de quién exigía más y quién menos para descartar desde el principio las asignaturas difíciles (total, podían pasar y hasta titular con ellas suspensas...), el esforzarse solo un poquitín y solo al final o el simular que lo hacían, el mandar a los papás a presionar o, en último caso, la reclamación, aunque uno hubiese sacado un 2 en el examen reclamado. Resulta así muy comprensible que la falta de estudio esté hoy tan generalizada: la planificación nada casual y muy deliberada de aquel alumno mío es hoy moneda muy común: ¿quién va a esforzarse en estudiar si puede aprobar pegándose la gran vida?
   2.- Pero aún hubo más -vuelvo a mi amigo-: con algunos alumnos que suspendían más de dos y, por tanto, después de pasarse un año zanganeando, debían repetir curso y no titulaban, de entre el propio profesorado, surgió la iniciativa para salvarlos a los pobrecillos, lo que se acabó haciendo mediante el procedimiento de que algún profesor se aviniese a aprobarle gratis et amore lo que le había suspendido. Esto tampoco es extraño: que un alumno entre a una junta con tres, cuatro o cinco suspensos y salga solo con dos, uno o ninguno es cosa habitual, lo que constituye un nuevo acicate para el no estudio: ¿quién va a tomarse las cosas mínimamente en serio si sabe que hay alguien dispuesto a arreglar sus estropicios?
   3.- El delirio ya llegó con uno de estos últimos alumnos. Suspendía tres, por lo que no obtenía el título de ESO. Alguien señaló entonces que, además, por tener ya 18 años, ese chico no podía repetir y otro alguien dijo que qué pena, porque tenía pensado ir a la universidad. Gran consternación en la sala, que mi amigo rompió haciendo notar que, si ese alumno estaba en esas circunstancias, debería haberse esforzado mucho más de lo poquísimo que lo había hecho, así que era absurdo que sus profesores se sintieran culpables, porque el único responsable, con -repito- dieciocho años, era él. Aun así, no hubo problema: alguien le aprobó su asignatura y lo dejó con solo dos suspensos, así que estamos de suerte: el pobre chaval obtendrá su título de graduado en ESO. Pero la cosa no se paró aquí. Entre los papelotes inútiles que hay que hacer en nuestro oficio, existe uno llamado consejo orientador, que es lo que la junta de evaluación recomienda a los alumnos que obtienen el título de ESO. Pues bien, a este chico se le aconsejó ¡ir a bachillerato!, a pesar de las observaciones de mi amigo acerca de que se le había regalado el título en ESO y de que, en realidad, por sus propios rendimientos, había sido incapaz de obtenerlo en los plazos previstos, que son generosos: ¿cómo, pues, el equipo de profesores de 4º de ESO le recomendaba hacer bachillerato? Era una flagrante incongruencia.
   ¿Entendéis ahora por qué digo que somos nosotros los culpables de lo que está pasando? En las juntas de evaluación de las que nos habló mi amigo, se dio el título de ESO a muchos alumnos que ni siquiera habían aprobado todas las asignaturas y a algunos, incluso, para conseguir esto, se les hubo de aprobar asignaturas que en realidad tenían suspensas. Y esto es una práctica generalizada. No solo es que, a poco que un grupo flojee, se le bajen los niveles; no solo es que, con respaldo legal, se pueda obtener el título de ESO con dos asignaturas suspensas: es que además, para muchos que aun así suspendan tres o incluso más, ya están ahí los profesores para poner el parche de regalarle un aprobadillo o los que haga falta para que titule. En tales circunstancias: ¿qué valor tendrá el título de graduado en ESO? Ninguno. ¿Qué podrá esperarse de la preparación con que salgan al mundo los así titulados? Poca cosa. Y todo eso en gran parte se deberá a decisiones equivocadas del profesorado.
   La evaluación y su resultado, que es la nota, son unas cosas muy importantes, por lo que tienen que ser muy trabajadas, muy ponderadas y muy certeras; suspender a un alumno que no lo merece es una grave injusticia, pero aprobar a un alumno que tampoco lo merece es una grave frivolidad. Nos guste o no nos guste, la nota es la piedra de toque de nuestro sistema educativo y lo que realmente interesa a los alumnos, ya que desde el más zángano al más aplicado lo que quieren todos es aprobar (aunque unos cuantos quieran además aprender), por lo que es una tremenda irresponsabilidad no administrar con justicia el aprobado y el suspenso. Por otra parte, que nadie piense que esos aprobados "caritativos" favorecen a nadie: no lo hacen ni siquiera con sus supuestos beneficiarios, porque les engañan al asegurarles que poseen una capacitación de la que carecen, lo cual les pasará factura más tarde o más temprano, y son además un fraude a la sociedad y un descrédito para el sistema. Y si podemos decir esto acerca de un aprobado regalado, ¿qué no se podrá decir acerca de un título? Es una responsabilidad muy grande la que manejamos en las juntas de evaluación, debemos administrarla muy en serio, y esto alcanza también a directores e inspectores, quienes deberían protegernos contra la presión por el aprobado, lo cual no es precisamente lo que suelen hacer.
   Otra gravísima consecuencia de estas prácticas, como ya he apuntado, es la degradación y devaluación de la enseñanza, porque lo que cuesta poco y es fácil de conseguir se valora poco y se acaba despreciando. Si el título de ESO se consigue sin hacer nada, el título de ESO se convierte en una porquería; si el sistema educativo es una farsa en la que da igual esforzarse que no hacer nada, porque al final todos obtienen el mismo título, el sistema educativo se percibe como una birria; si los profesores se menosprecian tanto a sí mismos y a sus calificaciones que son capaces de regalar alegremente cosas tan importantes como un aprobado o un título a alumnos que no han demostrado merecerlos o incluso han despreciado a enseñanzas y enseñantes, estos se acaban convirtiendo en unos peleles irrisorios. Nos quejamos de que los alumnos no respetan a los profesores; nos quejamos de que los alumnos no estudian; nos quejamos del bajo nivel de nuestros estudiantes, que alcanza ya a los escalones superiores del sistema, pero sucede que el respeto y la excelencia se ganan con rigor y quizás ni los profesores ni las autoridades educativas estén poniendo todo el que debieran, por no hablar de la sociedad, que exige una enseñanza de calidad, pero luego está más dispuesta a censurar al profesor que suspende a quien tiene que suspender que al padre que va a un instituto a presionar para que le den a su hijo un aprobado que no merece: ¿dónde queremos llegar en estas condiciones?
   Sé que he hablado muchas veces de esto, pero sigo haciéndolo porque es importante: quizás el mal más grave de nuestro sistema educativo, por ser el que le está quitando la eficacia y la credibilidad, sea el aprobado regalado, que siempre se complementa con la presión que se ejerce en su busca por parte de alumnos, padres, Administración y hasta sectores del profesorado. Pero que nadie se engañe: mientras los profesores cedan a esta presión y concedan aprobados inmerecidos, por muchas excusas y pamplinas en las que quieran ampararse, serán tan culpables del desastre como el que más. 

sábado, 31 de agosto de 2013

Con sordina

   Hola, amigos, ya estoy otra vez en casita. Hoy quería hablaros acerca de algunos hechos y personajes que me parecen interesantes y que pienso que están teniendo menos eco del que merecerían o desde algún sector se están silenciando.
   He aquí a un hombre valiente y realmente admirable, al cual, por desgracia, asesinaron el pasado día 20 de agosto. El señor Dabholkar era una persona de espíritu científico, racionalista y contrario por tanto a las mistificaciones de brujos, chamanes, santones y doctrinas religiosas, que en su país hacen un daño terrible extendiendo absurdas supersticiones, contra las cuales se pasó luchando veinte años. Tres cosas defendió en vida este gran personaje, a quien se ha llegado a comparar con Mahatma Gandhi: la racionalidad, los matrimonios entre personas de castas diferentes y el medio ambiente. No sería extraño, pues, que sus asesinos estuvieran entre los enemigos de alguna de esas tres cosas. Yo no sabía nada acerca de Narendra Dabholkar; si es por ignorancia mía, mea culpa, pero si es porque los medios de comunicación de por aquí lo trataron con sordina, quizás deberíamos pedirles un poquito más de atención hacia esas personas que, como él, llevan a cabo colosales empresas a pesar de no ser famosas, influyentes, ricas o poderosas.
 


 
2.- Ejecutada la exnovia de Kim Jong-un
   Para quien no caiga en la cuenta, Kim Jong-un es el líder de Corea del Norte, aunque quizás debería decir el rey, ya que este país es una curiosa monarquía comunista, si atendemos al hecho de que el poder se está transmitiendo de padres a hijos. El asunto de la ejecución de Hyon Song-wol (así se llamaba la desdichada víctima) es de una magnitud grotesca superada solo por su criminal monstruosidad: ella y otras once personas fueron detenidas el pasado 17 de agosto y ejecutadas en público tres días después. ¿El motivo? Haber grabado vídeos pornográficos. Tenéis los detalles en cualquiera de estos enlaces, muy parecidos:

   Como puede verse, se trata de un asunto delirante, tanto como ese vídeo musical que incluye el enlace de El Mundo, cuyo visionado os recomiendo por varias razones: es de suponer que su protagonista es la ejecutada Hyon, parece ser un canto a las excelencias de currar en un fábrica norcoreana, reúne toda la pobreza técnica y la torpeza expresiva de la propaganda de las dictaduras y nos da las claves de la perversidad de este asunto: las horrendas ejecuciones se tapan con rosáceas canciones. De manera un tanto ingenua, en la noticia de Tele5 se deja caer la sospecha de que estas ejecuciones tienen motivaciones políticas, supongo que insinuando que lo de la pornografía era una tapadera y que, en realidad, se estaba eliminando a personas incómodas, pero, sin descartar que esto sea cierto (que seguro que lo es), yo pienso que no hace falta llegar hasta las conspiraciones para entender que este es un asunto político, porque lo es desde mucho antes: ¿acaso no es un asunto político la existencia de la pena de muerte? ¿O el que te puedan condenar a muerte por grabar un vídeo porno? ¿O el que se te detenga hoy y se te ejecute tres días después? ¿O lo de la ejecución pública, con familiares y allegados presentes? ¿O el que después se mande a estos a campos de trabajo? Parece que los derechos humanos son basura en Corea del Norte, y eso es algo muy político; sí: desde el almibarado vídeo de la fábrica de hilados hasta las salvajes ejecuciones, pasando por la más que segura conspiración, todo es político en este asunto, con el aberrante sentido de la política de ese gran campo de concentración llamado Corea del Norte, que regenta bajo la protección de China un sanguinario payaso llamado Kim Yong-un. Sorprende que esta trágica noticia no haya ocupado las primeras páginas de los periódicos del mundo. Por ejemplo: ¿alguien la ha visto en El País? A mí, desde luego,  no me suena.
 
Hyon Song-wol y Kim Jong-un (Foto: Internet)
 
 
3.- 50.000 niños con privaciones alimentarias en un lugar de Europa llamado Cataluña
   Y 750 de ellos padecen desnutrición. Únase esto a los recortes sanitarios y sociales que sufre la comunidad autónoma gobernada por Artur Mas, añádase que el dinero se gasta en intereses particulares del independentismo tales como embajadas de la Generalitat, propaganda autonomista de vario pelaje o, en los últimos tiempos, el asunto de la consulta (último capítulo: ya están pensando en presupuestar urnas y mobiliario, y eso que no está nada claro que la consulta se pueda celebrar), y sale un cóctel vomitivo. Pues bien: ¿cuál ha sido la reacción del gobierno catalán ante la publicación de estos datos? Negarse a admitirlos, lo que ha obligado a su difusor, el Sindic de Greuges, a insistir en su veracidad. Parece ser que el señor Mas, ante los problemas reales, es partidario de echar tierra encima; para sacar adelante sus programas, él prefiere tirar de la cadena: que tenga cuidado o acabará yéndose por el sumidero.

 
 

domingo, 18 de agosto de 2013

La justicia también canta (3): Vidas y muertes ciclistas

   Me permito incluir en el título de este artículo el del último que ha publicado en Babelia  Antonio Muñoz Molina. Puede parecer -y lo es en aproximadamente las cuatra quintas partes del texto- un repaso a la interesante presencia de las bicicletas en la literatura, pero en sus últimos párrafos da un giro hacia el que creo su principal propósito: hablar sobre un reciente desafuero de la justicia, de esos que con más frecuencia de la que nos gustaría nos espantan a los españoles: la puesta en libertad del conductor que atropelló y mató hace poco al ciclista Óscar Fernández Pérez, conductor que circulaba borracho y que tenía ya serios antecedentes de peligrosidad al volante. Así pues, de lo que en última instancia nos quiere hablar Muñoz Molina es del escándalo que le produce tan inexplicable liberación.
   De esto no puede caber duda, ya que su artículo finaliza con unas palabras del hermano de la víctima, estas que reproduzco: "La justicia es una mierda. Matar sale muy barato en este país". Sin duda, esto ya lo venimos observando muchos desde hace mucho tiempo: desde los terroristas (acordémonos de De Juana Chaos) hasta los homicidas al volante (véase en el propio artículo de Muñoz Molina la pena que esperaría a este, o el gallardoniano indulto a un kamikaze), pasando por gentuza como el Rafita, aquí en España los que matan de manera aberrante tienen muchas papeletas para salir bien librados. Pero fijémonos también en la primera parte de la cita: "La justicia es una mierda", fin de la cita. Esa parte incluye no solo casos extremos como estos de las muertes, sino otras aberraciones menores, como la de estar en un país que, al lado de eso, es muy capaz de mandar a la cárcel a un padre por pegar una bofetada a su hijo. La justicia en España tiene perdida la brújula desde hace mucho tiempo: es demasiado blanda con los que cometen delitos graves y muy dura con quienes hacen cosas que ni siquiera está claro que sean delitos. Recuerdo un caso de hace años: un hombre tenía en su bar un empleado y una empleada. El empleado no paraba de acosar a la empleada, hasta que un día se pasó algo de la raya y la cogió por detrás y mientras se puso a manosearle el pecho. El dueño del bar se hartó y le dio un puñetazo que le rompió un diente: resultado: ese hombre fue condenado a seis meses de prisión pr haber usado una violencia desproporcionada para evitar la agresión de aquel violador en potencia. Así es la justicia española, precisamente: desproporcionada. Parece que ha perdido el sentido común; presenta un garantismo exagerado y que en general parece hecho a medida de los delincuentes; nos zarandea con normas absurdas que permiten que alguien cometa cien hurtos y no pise no ya la cárcel, sino siquiera un juzgado; indulta a corruptos o a gentuza como el kamikaze del que ya he hablado; tiene un concepto de la reinserción que la realidad desmiente con demasiada frecuencia... pero luego se ceba en alguien que intentó defenderse o en una madre que le dio un coscorrón a su hijo y le hizo sangrar por la nariz. Habría que revisar la ley de violencia de género, por ejemplo: los maltratadores son gente odiosa a la que no hay que dar la menor tregua, pero un padre que da una bofetada o un azote a un hijo, solo por eso, no es un maltratador y me temo que habrá miles de padres que hayan hecho esas cosas y sean mejores padres que muchos que jamás han tocado un pelo a sus hijos: un maltratador es otra cosa, se sabe muy bien, la justicia no puede actuar de forma rutinaria, y más aún cuando con esto parece claro que está cometiendo serias injusticias. Habría que revisar situaciones como esta, por ejemplo: si voy en el metro de Madrid y pillo a un carterista robándome, si lo llevo a la comisaría, no le va a pasar nada, pero si le doy un puñetazo, me puede denunciar por agresión y crearme muchos problemas. Y es que es así con la justicia española de hoy: las personas decentes, a menudo, no pueden ni mover un dedo para defenderse, parece ser que solo pueden aspirar al papel de víctimas pasivas. 
   Hasta hace poco, cosas como estas solo nos atrevíamos a decirlas cuatro chiflados que no teníamos miedo a que nos llamasen "fachas" o populistas: ¡cómo nos atrevíamos a criticar una justicia tan progresista como la española! Que personas tan poco dadas a excesos como Antonio Muñoz Molina se decidan a acabar un artículo con las palabras que he citado, representa que, a lo mejor, ni nosotros éramos tan "fachas" ni en España tenemos demasiadas razones para estar orgullosos de nuestra justicia.

sábado, 17 de agosto de 2013

"El ballet de las palabras" estrena revista

   Hola, amigos. Aunque hay por ahí unas cuantas cosas de las que hablar, estoy aquí de vacaciones y bastante aletargado, así que no me animo a escribir ningún artículo. Por suerte, mi amiga Patricia ha venido al rescate y ha conseguido que me moviera un poco. Ayer sacó a la luz la revista digital asociada a su blog, El ballet de las palabras. Se trata de una publicación muy completa, entretenida, bonita y muy bien elaborada, en la que trata temas de literatura, cultura, historia o actualidad. Si queréis echarle un vistazo (cosa que os recomiendo), aquí os dejo un enlace para que podáis acceder:
         http://elballetdelaspalabras.blogspot.com.es/2013/08/ya-esta-aqui-la-sorpresa-prometida.html
   Te felicito, Patricia, la revista está realmente bien.