Libros que he publicado

-2028. ¿Cómo será la Tercera República? -LA ESCUELA INSUSTANCIAL. Sobre la urgente necesidad de derogar la LOMLOE. -EL CAZADOR EMBOSCADO. Novela. ¿Es posible reinsertar a un violador asesino? -EL VIENTO DEL OLVIDO. Una historia real sobre dos asesinados en la retaguardia republicana. -JUNTA FINAL. Un relato breve que disecciona el mercadeo de las juntas de evaluación (ACCESO GRATUITO EN LA COLUMNA DE LA DERECHA). -CRÓNICAS DE LAS TINIEBLAS. Tres novelas breves de terror. -LO QUE ESTAMOS CONSTRUYENDO. Conflictividad, vaciado de contenidos y otros males de la enseñanza actual. -EL MOLINO DE LA BARBOLLA. Novela juvenil. Una historia de terror en un marco rural. -LA REPÚBLICA MEJOR. Para que no olvidemos a los cientos de jóvenes a los que destrozó la mili. -EL ÁNGULO OSCURO. Novela juvenil. Dos chicos investigan la muerte de una compañera de instituto. PULSANDO LAS CUBIERTAS (en la columna de la derecha), se accede a información más amplia. Si os interesan, mandadme un correo a esta dirección:
repmejor@gmail.com

Tenéis información de los precios aquí:

sábado, 26 de mayo de 2018

¿Meritocracia o fomento de la incompetencia?

   Leo en el ABC que el Gobierno autonómico de Aragón, dirigido por el socialista Javier Lambán, pagará a sus estudiantes universitarios la mitad de la matrícula si aprueban el 50% de los créditos del curso. Para clarificar: si un curso requiere, pongamos, 80 créditos, a un alumno que apruebe 40, aunque suspenda los 40 restantes, el erario aragonés le pagará la mitad de la matrícula de ese curso. Según el Gobierno de aquella comunidad, esta medida tiene la finalidad de favorecer el acceso a los estudios universitarios y la meritocracia. Coste estimado: seis millones de euros. Condiciones: para estudiantes nacidos en Aragón o que lleven allí dos años empadronados y estén matriculados en la Universidad de Zaragoza.
    Se me ocurren algunas observaciones:
      -Este invento es muy antiguo y tiene el nombre de beca, lo que pasa es que el Gobierno aragonés lo pervierte. Las becas hay que darlas a estudiantes que demuestren con su capacidad y/o esfuerzo ser merecedores de ellas, porque darle una beca a un gandul o a alguien que no vale para estudiar es tirar el dinero. Un ejemplo: en las universidades laborales, si suspendías alguna asignatura perdías la beca; en la de Córdoba, donde estudié de 1971 a 1974, nos decían que para conservarla debíamos obtener una media de notable: seguramente era mentira, pero ¿cómo se obtienen mejores resultados, diciéndoles eso a los alumnos o diciéndoles que con aprobar la mitad de las asignaturas se les paga la mitad de la matrícula? 
    -Porque, desde luego, esta medida sin duda va a favorecer el acceso a la Universidad, pero me temo que para su nivel de calidad y su prestigio va a resultar ruinosa, y quizás hasta para su supervivencia. Ya no digamos la pretensión esa de que representa el fomento de la meritocracia: es, sencillamente, insultante, como se demuestra con este simple reflexión: suponga usted que tiene un hijo en 3º de ESO y le llega a casa con seis de las doce asignaturas suspensas: ¿lo consideraría un éxito o una catástrofe? ¿Lo vería digno de premio? ¿Lo consideraría sinónimo de mérito alguno? Es aberrante la forma en que a veces nuestros políticos nos toman por imbéciles. 
     -No hace falta ser muy listos: si bien aplaudiríamos a alguien que se sumergiera a una sima de 200 metros aunque solo llegase a los 100, consideramos el 5 sobre 10 un aprobado mediocre, no pagaríamos no ya la mitad, sino ni un solo euro por un coche que tuviera dos de las cuatro ruedas y seríamos unos completos imbéciles si premiásemos a nuestros hijos por aprobar 6 de 12 asignaturas, ni siquiera 9, aunque advierto que he conocido a algún padre que lo ha hecho, y así le ha ido. En general, quedarse en la mitad es un resultado mediocre, un fracaso o incluso un rotundo fracaso.
    -Y premiar el fracaso es una aberración. Así pues, esta medida del Gobierno aragonés representa malgastar el dinero en apoyar el fracaso y la molicie, presentarla como fomento del mérito es deplorable y gastarse en ella seis millones de euros es hurtarlos de fines más razonables para darles una ayudita a vagos o inútiles: demagogia populista del peor estilo.  
    -Eso sí: será favorecer a vagos o inútiles, pero aragoneses y con dinero aragonés, faltaría más, a ver si Aragón no va a poder tener su hecho diferencial. 
     Que el problema son las autonomías se ve ya hasta en los detalles más minúsculos.

martes, 22 de mayo de 2018

¿La echará de Cataluña el totalitarismo separatista?

   Ayer tuvimos todos ocasión de ver este vídeo en el que una mujer, harta ya de los abusos de la insidia facho-separatista, se animó a retirar unas cruces que había puesto en una playa uno de esos grupos de acoso a la ciudadanía en que se han organizado los que se quieren adueñar de Cataluña: 

   Cualquiera tendría claro que las playas son para bañarse todos, y no para que unos pocos las usurpen con sus campañas de apoyo al golpismo, por lo que resulta absolutamente razonable que esta brava señora se indigne y se pregunte si lo que pretende esa gentuza es que la playa parezca un cementerio. Al final recibió los aplausos de gran cantidad de personas, las cuales, a mi juicio, hubieran hecho mucho mejor prestándole apoyo en la disputa. Quiero expresar mi mayor admiración hacia esa mujer por su nobleza, su lucidez y su coraje cívico, pero, al mismo tiempo, siento una gran preocupación por ella, la cual me lleva a preguntarme esto: ¿irán a por ella? ¿La echará de Cataluña el totalitarismo separatista? 
    Ya sabéis que mis temores no son infundados. Uno de los mayores responsables del incendio social que se está produciendo en Cataluña, el canalla inmundo conocido como Carles Puigdemont, se refería ayer a otro incidente a propósito de esta nueva manipulación de las crucecitas acusando de violentos a quienes habían atacado a un CDR que las andaba poniendo. En la misma línea se manifestaron una de las que ponían las cruces y un soplagaitas anónimo al que vi de refilón en una televisión: ¡qué malos y qué violentos son esos que quitan cruces, y los que las ponemos, qué buenos, qué democráticos y con cuánto derecho ocupamos la playa de todos con nuestras farsas!
   Este cinismo no solo no es nuevo, sino que es una estrategia muy premeditada, de hecho, era la base sobre la que el independentismo fundaba sus expectativas de éxito: provocar, provocar y provocar hasta conseguir que la víctima de sus provocaciones (la democracia, los españoles, los catalanes no independentistas...) reaccionase, para entonces acusarla de violenta, agresiva, fascista... Es una estrategia muy vieja, yo la he visto muchas veces, en el político desestabilizador, en el futbolista marrullero, en ese grupito de macarras que quieren apalear a alguien y hasta en algunos de los más retorcidos de mis alumnos, y es que esta práctica tiene un rasgo muy definitorio: es muy del gusto de la peor gentuza. 
   Por lo demás, recordemos que el separatismo, además de cínico, es mentiroso y violento (cada vez más), y de día y ante las cámaras pone cara de buenecito y se hace la víctima, pero por la noche y a escondidas pintarrajea coches, llena de mierda una y mil veces las sedes de los que no le hacen la reverencia o lanza cócteles molotov a las casas donde está durmiendo la gente. Con los actos violentos de esta rebelión "no violenta" que hay ya documentados se podría hacer una enciclopedia. Os recuerdo que yo tengo algunas pequeñas recopilaciones, de las que os entresaco estas tres:
-Ley del embudo.
-La guerra sucia del independentismo catalán. 2: la violencia.
-Cataluña batasunizada.
   Esto es lo que el prusés de Mas, Puigdemont, Forcadell, Rovira, los CDR, la CUP, los Jordis, Junqueras o Rufián han traído a Cataluña, algo que creíamos que estaba desterrado de España, pero, ya veis qué cosas, o ha vuelto o no se había ido. 
      Hace unos días, los mozos de escuadra no separatistas pidieron al Gobierno que no los dejase solos. En efecto, no debería dejarlos solos a ellos, ni a esta honesta señora que ha osado quitar esas cruces insultantes (ya que ella misma ha aclarado que el Ayuntamiento de Canet de Mar permitió que se pusieran, erigiéndose así en una suerte de contrapoder público faccioso, como están haciendo demasiados ayuntamientos catalanes), ni a nadie de los que están siendo asediados por el extremismo separatista. Es una inexcusable obligación de todo gobierno y será indispensable para que el separatismo no gane esta guerra en que nos ha metido a todos. 

lunes, 21 de mayo de 2018

La última gorrinada de un personaje patético

   Las cumbres de rijosidad que ha alcanzado Silvio Berlusconi están a una altura estratosférica, como ha demostrado a lo largo de su ya dilatada existencia, jalonada por multitud de episodios escabrosos o groseros, o por méritos como la complicidad con un personaje como Muammar el Gadafi, el dictador libio que contaba entre sus vicios con una repulsiva depravación sexual, del que tomó el término de "bunga bunga" para sus bacanales y al que, al menos en una ocasión, agasajó dejándole organizar una fiesta en una discoteca a la que invitó a acudir a toda joven hermosa que lo deseara. Y, por cierto, no estará de más recordar que la asistencia fue abundante (podréis encontrar fotos en la red), resulta penoso reconocer que en la vergonzosa época de las velinas este personaje enredó a buena parte de la sociedad italiana en su juego. Si tenéis para buscar el tiempo y el ánimo que a mí hoy me faltan, quizás encontréis algún artículo sobre un hecho memorable: el día en que, por aquella época de su escándalo con la menor conocida como Ruby rompecorazones, se presentó por sorpresa al decimoctavo cumpleaños de una de aquellas amigas casi niñas con las que (con más de setenta años) le gustaba relacionarse, que le llamaban "papi". En las fotos de esa fiesta puede vérsele departiendo alegremente con el verdadero papi de la niña, algo que al menos a mí me resulta demencial y repulsivo, habida cuenta de la fama del prócer. 
   A don Silvio ya le dediqué un artículo titulado El "book" de un seductor, en el que incluí algunas imágenes indicativas de su personalidad. Hoy lo traigo de nuevo aquí por su enésimo incidente: en una ceremonia en la que una joven le entregaba dos premios, él se decantó por decir que la prefería a ella: no tiene arreglo, y ya con ochenta y un años. Ved el grotesco aspecto de cacatúa reteñida que tiene y la cara que se le quedó a la elegida:
   El tercer personaje, para acabar de redondear la farsa, es el padre de la chica, un político de Forza Italia al que le hizo mucha gracia la ocurrencia. Parece que papis complacientes nunca le faltan al bambino

domingo, 20 de mayo de 2018

Okupas, promotores ladrones y políticos

   De agosto de 2010 es un artículo de vuestro amigo el guachimán que se tituló Sobre la ocupación y otras formas legales de mangar un piso, que ha sido, por cierto, uno de los más visitados de este blog, cosa que me parece muy significativa. Hablaba allí de un caso ocurrido en Barcelona y que fue sangrante, pues los afectados, un matrimonio del Raval, se vieron privados durante dieciséis meses de su vivienda habitual, debido a que al volver de unas vacaciones se encontraron con que unos okupas se habían apropiado de ella. La práctica de la okupación apareció en España a mediados de los 70, y desde entonces hasta hoy (es decir, durante más de cuarenta años) ha sido una verdadera lacra que ha afectado gravemente a decenas de miles de españoles. Que ni la Justicia ni sobre todo los políticos hayan tenido durante tantísimo tiempo la menor sensibilidad hacia un problema de consecuencias muy perjudiciales para los afectados solo se explica por una razón: eran todos españolitos de a pie, gente de esa buena que en los conflictos siempre desempeña el mismo papel: el de víctima. La información sobre este asunto es exhaustiva, así que me limitaré a dejaros algunas muestras muy elocuentes, como este artículo de 2017 en el que se desvelan cosas como que en España hay unas 90.000 viviendas okupadas, o que el coste que generan para los propietarios solo de Madrid y Barcelona es de 21'4 millones de  euros al año, o bien otro que es tan solo uno de los muchísimos que desmontan la fábula de que los okupas son unos pobrecitos necesitados, pues la verdad es que la inmensa mayoría son gentuza que no solo se apropia de lo ajeno, sino que lo destroza y hace imposible la vida a quienes tienen alrededor, por no hablar de otra cosa también de sobra conocida: que suelen ser profesionales de la okupación, así que la ejercen de forma muy metódica y premeditada, y que esta es una actividad dominada por auténticas mafias.
     Así pues, constituye un inmenso motivo de satisfacción el que, ¡por fin, después de tantos años de calvario para tantos desafortunados!, el Congreso haya aprobado una ley que permitirá que una vivienda okupada sea desalojada en veinte días, y no en los meses y hasta años que han sido necesarios hasta ahora. La respaldan el PDeCAT, Ciudadanos, el PNV y el PP, partido este último que justifica su necesidad en el aumento de los delitos de okupación en un 92%, detalle más que significativo del desmadre a que se había llegado en esta cuestión, ya de por sí escandalosa. En consecuencia, supongo que muy sólidas tendrán que ser las explicaciones para la ciudadanía que tengan dispuestas los grupos que han rechazado esta ley, que son ERC, el PSOE y Podemos. Lo que hasta hoy han dejado caer ante los medios son puras inconsistencias demagógicas que, en lo referente al PSOE, hacen pensar que sigue empeñado en emular los disparates populistas de gente como Ada Colau o Pablo Iglesias. Parece ser que Pedro Sánchez y los suyos aún no acaban de entender que esa estrategia es un suicidio. 
   
   Vamos ahora con los estafadores. Durante los años de la burbuja inmobiliaria y los posteriores, miles de españoles que compraron viviendas en promociones que finalmente quebraron perdieron grandes cantidades de dinero que se fueron por el desagüe de una gestión incompetente o fraudulenta. Algunos tuvieron la suerte de recuperar su dinero o parte de él después de batallar en los tribunales y a estos les resultó muy beneficiosa una ley del periodo franquista, la Ley 57/1968, una norma muy alabada en diversas fuentes, escueta, clara y con una intención de proteger al usuario tan incontrovertible como se desprende de estas palabras de su preámbulo:
   La justificada alarma que en la opinión pública ha producido la reiterada comisión de abusos, que, de una parte, constituyen grave alteración de la convivencia social, y de otra, evidentes hechos delictivos, ocasionando además perjuicios irreparables a quienes confiados y de buena fe aceptan sin reparo alguno aquellos ofrecimientos, obliga a establecer con carácter general normas preventivas que garanticen tanto la aplicación real y efectiva de los medios económicos anticipados por los adquirentes y futuros usuarios a la construcción de su vivienda como su devolución en el supuesto de que ésta no se lleve a efecto.
   La principal virtud de esta ley era que establecía que, en el caso de que los promotores escurrieran el bulto, los bancos o aseguradoras que los hubieran respaldado estaban obligados a responder de sus deudas con los compradores. Lamentablemente, esto tuvo un triste final en 2015 (ver nota 2), pues en ese año se promulgó una ley que exoneraba a aseguradoras y bancos en perjuicio de los ciudadanos, un auténtico retroceso perpetrado en el siglo XXI que demuestra muy a las claras el poder del dinero en nuestro país: sorprende que un parlamento democrático, en plena marea de reclamaciones subsiguiente al tsunami de abusos de la burbuja, despojase a los perjudicados de un instrumento tan valioso para hacer justicia, y más aún cuando, releyendo las palabras de 1968 que he reproducido más arriba, estaremos de acuerdo en que en 2015, y sin tocar ni una coma, conservaban una vigencia absoluta, deberíamos sacar conclusiones acerca de cómo se están deteriorando ciertas cosas en España. Ahora bien, por suerte, la desprotección no es absoluta, como puede deducirse de la noticia de la nota cinco.
    En suma, en el asunto de la vivienda, que constituye un fragmento muy voluminoso de la economía de las personas, la protección que nos brinden las leyes será crucial, y también muy reveladora de si nuestros políticos se ocupan de los derechos de la ciudadanía o de otras cosas que no son admisibles, como la demagogia barata y pseudosocial que solo beneficia a unos cuantos sinvergüenzas o el blindaje de los intereses de los grandes poderes económicos. Como veis por este artículo, es este un terreno en el que existen lamentables sombras, pero también luces de las que debemos congratularnos y estar muy al tanto, porque un percance en el que se halle envuelta la vivienda puede resultarnos muy gravoso o llevarnos directamente a la ruina.  


   Por si os pudiera interesar a alguno, aquí podéis ver la trayectoria sufrida por la Ley 57/1968 y los asuntos a que se refería, reflejada en algunos artículos de "El País":
1,- 2013. Con la antigua Ley de 1968, los bancos y aseguradoras son responsables subsidiarios: Compradores de promociones fantasma recuperan el dinero por una ley de 1968.
2. -2015. La Ley 20/2015 exonera a bancos y aseguradoras: Salto atrás en la protección del comprador de vivienda
3.- 2018. Quienes compraron antes de enero de 2016, podrán acogerse a la Ley 57/1968: Golpe al fraude en la vivienda.
4.- 2018. La amenaza latente de la indefensión: Las cicatrices sin cerrar de la última burbuja inmobiliaria.
5.- 2018. Importancia de la implicación del banco: El BBVA paga al dueño de una vivienda sobre plano para evitar que pleitee

martes, 15 de mayo de 2018

Quim Torr-un

Vengo diciendo desde hace tiempo que la política catalana, perdidos desde hace al menos un lustro la vergüenza, la brújula y el juicio, está sumida en un estado de despropósito y esperpento absolutos. La cosa sería para carcajearse, si no fuera por aquello de que el diablo tiene cara de conejo y por ello, en millares de ocasiones, la mueca, el desvarío o la pirueta de un oligofrénico han tenido como resultado final una tragedia. Entre los honorables (con perdón) que han ocupado la presidencia de Cataluña desde que retornó la democracia brillan con luz propia el molt honorable Jordi Pujol (que ha resultado ser uno de los chorizos más inmensos de la historia de España), el molt honorable Pascual Maragall (que se transfiguró en Pasquall cuando decidió cambiar de chaqueta y servir de submarino del independentismo) y los molt honorables Artur Mas (artífice de un golpe de estado, malversador e implantador del segregacionismo en Cataluña) y Carles Puigdemont (golpista, sembrador del odio y el caos y huido en el maletero de un coche). ¿Creíais que tanto honor era imposible de superar? ¡Necios!, ¿es que no sabéis que, en materia de disparates, el catalanismo desconoce la palabra "imposible"? Aquí tenéis la prueba, el último gigante de la humanidad que va a enriquecer con su grandeza la lista de los primeros mandatarios catalanes:
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El molt Honorable Quim Torra, centésimo trigésimo primer president de la Generalitat  
   Hace unos días, cuando me enteré de su elec designación por tan edificante personaje como Carles Puigdemont, me hice la pregunta que me figuro que nos debimos de hacer el 99'999999% de los españoles:  ¿quién diablos es Quim Torra? La respuesta es esta: un perfecto desconocido, un político de decimoquinta fila, una mediocridad tan abisal como podría esperarse de quien se ha avenido a aceptar para ser presidente las humillantes condiciones que le ha impuesto ese golpista canalla que se refugia en Alemania, para vergüenza de ese país y de Europa entera. Lo poco que he encontrado en internet va por ese camino, tanto en el aspecto de la irrelevancia como en el de la ejecutoria vacía. Que con estos mimbres se pueda llegar a ser presidente de una comunidad como la catalana (o cualquier otra) da idea de la descomposición a que ha llegado el Estado de las autonomías. El señor Torra, además, carece por completo de dignidad, como pudo verse ya en el pleno de su investidura, que fue una bufonada, un auténtico cachondeo. Resulta grotesco hasta en el nombre: ¿Os imagináis cuando tenga que presentarse ante el rey (cosa que debería hacer) y el jefe de protocolo lo anuncie diciendo: "El honorable Quim Torra"? Si tal escena de película cutre llega a producirse, me figuro que los presentes tendrán que hacer enormes esfuerzos para contener la risa floja, pero he de reconocer que a mí personalmente me gustaría que en efecto llegara el día en que se viese en La Zarzuela y ante el jefe del Estado, a ver en qué quedaba ese delirante tono chulesco que utilizó en su discursito. 

   Así pues, no extraña que en un artículo del pasado día trece Arcadi Espada lo definiera como "un pobre desgraciao". No lo discutiré, pero quisiera añadir un matiz: cuidado con los pobres desgraciados, porque eso mismo han sido un buen puñado de odiosos criminales, lacayos de tiranías asesinas o funestos dictadores. Y este Torra da un poquito de miedo, quizás podría ir por ahí, porque, además de mediocre y tonto, parece ser que es malvado.  Este sujeto es admirador de uno de los más señalados energúmenos del catalanismo de la época de la República: Miquel Badía, el conocido como Capitá Cullons, pura y simplemente un pistolero, que, para colmo, escapó por las alcantarillas cuando Companys proclamó fallidamente el Estado catalán. Suyas (de Torra) son estas palabras: "El coeficiente de inteligencia de un español y un catalán, según las estadísticas publicadas por el ministerio de Educación y Ciencia español, da una clara ventaja a los catalanes". Esto lo escribió en un viejo panfleto de 1982, del que leí un largo extracto en "El Mundo" del pasado domingo (pág. 7), pero es una lástima que no lo pueda encontrar en internet, porque es espeluznante, deberíais leerlo. En fin, un buen compendio de sus flaquezas (y las de su bloque político) lo encontraremos en la excelente réplica que le hizo Inés Arrimadas a su discurso de investidura, merece la pena que lo veáis: 

   En conclusión, este ridículo Quim Torra será sin duda un payaso esperpéntico, pero sería prudente que no nos riéramos, porque (pruebas de ello, como puede verse, las hay por decenas) sus ideas y propósitos lo delatan como un personaje muy peligroso, un Quim Torr-un que, si no nos tira un día las bombas atómicas que agradarían a su odio, su racismo, su segregacionismo y su inmensa estupidez, no será por falta de ganas, sino porque no pueda o no se lo permitamos. No porque sea un mediocre (Eichmann o Stalin también lo eran, por no hablar de Puigdemont, su mentor) deberían menospreciarse las siniestras intenciones que él mismo ha dejado muy claritas. Después de Pujol, de Carod Rovira, de Mas, de Turull, de Junqueras, de Carmen Forcadell, de los Jordis, de Marta Rovira, de Tardá, de Rufián, de Puigdemont y de tantos otros, después de los CDR y del clima de cada vez más violenta segregación que se vive en Cataluña, que se convierta en presidente a un espantajo como este y se estrene lanzando corregidas y aumentadas las amenazas del separatismo no debe tomarse a broma, por muy tonto que parezca. Asquea, pues, aunque no sorprenda, que el Gobierno vasco, por boca de Josu Erkoreka (otro gran payaso cargado de veneno), se haya permitido hoy mismo la provocación de reclamar la desaparición del 155. Aunque la pista esté llena de caricatos, estamos para pocas alegrías: a menudo los payasos son el espectáculo más triste de la función circense. Algo tendrán que hacer los jefes de pista para poner en su sitio a esta plaga.

jueves, 10 de mayo de 2018

Ratas (II)

1. Últimas noticias acerca de la megarrata
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   Leo en "El Mundo" una indignante noticia que refiere cómo el Tribunal de Cuentas, en su informe final sobre los enjuagues perpetrados por Artur Mas para llevar a cabo el primer referéndum ilegal en Cataluña, o sea, el del 9 de noviembre de 2014, determina que aquella consulta, auténtica Sanjurjada que fue la antesala del golpe separatista que padecemos hoy, se pagó con dinero público. La noticia explica con detalle los mecanismos con que este fraude se llevó a cabo y es la fuente inspiradora de un enojado editorial de "El Mundo", el cual señala que fue un error no acusar en aquella ocasión a Artur Mas y su gobierno de malversación de fondos, delito que ahora está claro que cometió y que debía haber pagado como se merece: con una pena de cárcel. Este habría sido sin duda el camino más fácil para reventar el prusés; si se hubiese seguido, nos habríamos ahorrado toda la tremenda historia que ha venido después. La Fiscalía y el Gobierno lo desecharon a pesar de las muchas voces y evidencias que aconsejaban hacerlo, ellos sabrán por qué.
2. La ratasabia y otros roedores de consideración
   Así pues, se confirma lo que subrayé en mi artículo titulado Ratas: que la megarrata, que es en realidad el verdadero artífice del nefasto proceso que ha sembrado el odio y la división en Cataluña y la ha sumido en un golpe contra la democracia, recibió paradójicamente unas imputaciones muy por debajo de sus verdaderos delitos. No resulta ocioso recordar que en aquel proceso se vieron favorecidos por parecida suerte otros importantes roedores, tales como Francesc Homs, Joana Ortega e Irene Rigau. A esta última, puesto que fue consejera de Educación entre los años 2010 y 2016, habrá que considerarla una rata con mucho conocimiento, o sea, una ratasabia.
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   No son escasos sus méritos; como consejera de Educación, le corresponde mucha responsabilidad en aquella primera rebelión, en la que tanto importaron los centros escolares y que tanto dinero de ese malversado movieron. Ese mismo cargo, además, la pone en el ojo del huracán de una de las aberraciones mayores del prusés: las manipulaciones y segregaciones que ha ejercido el aparato educativo catalán. Tampoco hay que olvidar su lamentable actuación cuando fue asesinado por un alumno el profesor Abel Martínez Oliva, cuya memoria ofendió con esta frase que quedará para la historia: "Ha mort un professor, però hi ha una gran víctima, qué es el nen"; el "nen" al que se refería la consejera Rigau, por si alguien no lo sabe, era el angelito que acababa de matar a Abel Martínez. Sí, ya sé que este es un asunto de otra índole, pero a veces un puñado de palabras exhiben la catadura moral de una persona mejor que mil malversaciones, esta señora se juzga sola.
3. La ratita presumida
    Con ese personaje de cuento podría compararse al ministro de Hacienda, don Cristóbal Montoro, ya que, como ella, presumió en su momento de tener barrida su casita, tralará-larita, y de que el referéndum del 1-O no se sufragó con dinero público.
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    Puede que esto sea cierto en lo tocante al 1-O, pero, si hemos de creer el informe del Tribunal de Cuentas, está claro que el departamento dirigido por Montoro no utilizó la escoba con la suficiente diligencia en lo referido al 9-N. Creo no exagerar si digo que lo destapado hoy debería hacerle pensar en dimitir, ya que el informe señala que, al menos una factura (aunque fuera de solo 11.785'78 euros), fue pagada directamente con fondos de la Administración central del Estado.

    No puede negarse que el PSOE, Podemos y otros grupos políticos y mediáticos, desde que estalló el bombazo del prusés, estuvieron durante mucho tiempo (algunos, todavía lo están) dispuestos a utilizarlo para segarle la hierba debajo de los pies al Gobierno (¿cuánto tiempo estuvo la SER machacando con que Rajoy debía sentarse a negociar?), con lo cual lo debilitaron, pero, aun así, su actuación ha dado demasiadas muestras de blandura, como lo demuestran este asunto del 9-N, la militancia secesionista que se le está tolerando a TV-3 o esas inhibiciones recientes en la aplicación del 155 que han forzado a Rivera a enderezarle un serio ultimátum. Quizás el líder de C's no tenga toda la razón, pero lo cierto es que el Gobierno tampoco convence del todo, ni en lo relativo a Cataluña ni, mucho menos aún, en esa estrategia de querer salvar los presupuestos pactando el famoso cuponazo con el PNV, porque esto santifica la continuidad en la política de ceder a los chantajes de los nacionalistas, que es ya inadmisible.
    El Gobierno del PP está en una situación muy crítica. Pretende ganar tiempo con la aprobación a cualquier precio de los presupuestos para aguantar un añito más, pero el precio de someterse al PNV, que hasta se permite fanfarronear con una especie de tutela sobre la aplicación del 155, es muy alto: ¿será de ahí de donde vienen las tibiezas que irritan a Rivera? Podría muy bien ser así. Para más inri, esta seria contradicción se adorna con otros grandes problemas, como los diversos sobresaltos por la corrupción, la guerra entre algunos de sus líderes (más bien, algunas) y la falta de aplomo que ha demostrado en el asunto de la sentencia contra los trogloditas de la manada: por muchas manifestaciones que se produzcan contra una sentencia judicial que ni siquiera es firme, un Gobierno jamás puede salir a la primera de cambio con que va a revisar la legislación: eso es algo que debe hacerse de manera reflexiva, motivada y consultada. En el Gobierno y en el PP están muy nerviosos y la razón es sencillísima: su proyecto está agotado y la legislatura, también. Mucho me temo que las próximas elecciones generales van a ser bastante antes de junio de 2020. Bueno sería que se celebraran con la ratita Puigdemont bien encerrada en una ratonera. 

miércoles, 2 de mayo de 2018

Indignos de ser profesores (2)

   Hace algo más de una semana, escribí la primera entrega de este artículo, que se tituló Indignos de ser profesores. Hablaba en ella del comportamiento de un grupo de docentes del IES "El Palau" de Barcelona, los cuales, el día 2 de octubre de 2017, abusaron de su condición de tales para cosas como hacer proselitismo en favor de sus posturas políticas, obligar a sus alumnos a participar en actos de apoyo a sus correligionarios y hacer un relato sesgado de los sucesos acaecidos el día anterior en Cataluña, conductas inadmisibles que llevaron a efecto de un modo que tuvo un resultado más inadmisible aún: la estigmatización pública de una serie de alumnos a través de la descalificación de sus padres. Desde entonces, estos hechos, que son solo una muestra del lamentable estado en que está sumida ya desde hace bastantes años la enseñanza en Cataluña, han generado algunas secuelas informativas. Os dejo aquí enlazadas dos que considero de interés:

viernes, 27 de abril de 2018

Cristina Cifuentes y la República Bananera de las Autonomías

   Hace nada que ha dimitido Cristina Cifuentes, pero la verdad es que ya debería haberlo hecho hace muchos días, pues el asunto de su máster fantasma dejó pocas dudas de que había mentido y de las serias irregularidades de ese máster, por no hablar del hecho de que la historia fue empeorando con capítulos como las falsificaciones de firmas, que han iniciado un recorrido en los tribunales. El asunto que le ha dado la puntilla, lo del hurto de cosméticos, encierra dos hechos censurables: el propio hurto y el empeño con que Cifuentes ha querido disfrazarlo de otra cosa, empeño que, a la vista de las imágenes, la deja como una completa mentirosa, con el agravante de que ya en el culebrón de los másteres se había puesto en evidencia con unos cuantos embustes. Esto último es a mi juicio lo peor, ya que sería poco sostenible una presidenta de comunidad autónoma que roba en los supermercados, pero lo de mentir creo que es incompatible con el desempeño de cargo público, en esto creo que deberíamos aprender del rigor de los norteamericanos: en los EEUU, el personaje público que es pillado en una mentira de bulto cae en el absoluto rechazo y, si pertenece al mundo de la política, a menudo se ve desterrado al ostracismo. 
    Con ser grave, en el asunto que quiero tratar hoy, el de Cifuentes es solo un caso entre muchos, y no de los más importantes. En 2014, publiqué bajo el título genérico de Insignes primeros ciudadanos, una serie de tres artículos (1, 2 y 3) en los que aportaba información sobre los presidentes autonómicos que habían tenido problemas con la justicia, se habían visto envueltos en escándalos o habían llevado a cabo políticas gravemente abusivas. La lista era nutrida e inquietante, pero he de deciros que desde entonces hasta ahora se ha quedado anticuada, ha engrosado considerablemente y en algunos casos el historial se ha quedado pequeñito. Tomando como pretexto a Cristina Cifuentes, os voy a dar a continuación un mero compendio del estado de esta cuestión en la actualidad:
Comunidad
Presidente e historial
Andalucía (6)
-Manuel Chaves (imputado en el caso ERE por delitos que pueden representar prisión. Naturalmente, imputado no es condenado, pero le quedará siempre el gran error de no haber sabido detectar un asunto de tal magnitud)
-José Antonio Griñán (prácticamente lo mismo que Chaves)
Aragón (13)
-José Marco (condena por fraude fiscal y otros asuntos ante los tribunales)
Baleares (6)
-Gabriel Cañellas (envuelto en varios asuntos de corrupción, entre los que destaca el del túnel de Sóller. No recibió condena porque los delitos habían prescrito, aunque se consideraron probados)
-Jaume Matas (considerable número de casos de corrupción que incluso le han llevado a la cárcel)
Cantabria (8)
-Juan Hormaechea (condenado por malversación y prevaricación. No fue a la cárcel porque se le indultó)
Castilla y León
(6)
-Demetrio Madrid (procesado por una causa laboral en la que fue absuelto; en realidad, lo pongo aquí no como corrupto, sino como víctima de la tremenda operación de acoso a un inocente a la que lo sometió quien poco después ocuparía su cargo, José María Aznar. De algún modo, puede decirse que el comportamiento de este fue una “precuela” de malas prácticas políticas en un presidente autonómico)
Cataluña (5)
-Pascual Maragall (comparado con otros presidentes de esta comunidad, lo suyo no es nada, pero lo cierto es que fue quien enredó a Zapatero con el asunto aquel de Estatut, de tan desastrosas consecuencias. Abusar de la confianza del presidente de la nación tampoco es poca cosa)
-Jordi Pujol (uno de los mayores corruptos de la historia de España, como sabemos: Banca Catalana, el 3%, su mafia familiar… Por si fuera poco, está detrás de la rebelión del 1 – O)
-Artur Mas (inhabilitado y condenado a pagar cinco millones de euros por la consulta del 9 – N; instigador y muy probable colaborador de la rebelión del 1 – O; inmenso sembrador de odio y discriminación)
-Carles Puigdemont (líder de la rebelión del 1 – O; declaró la independencia de Cataluña; bajo su mandato se conculcaron numerosas leyes; imputado por malversación y rebelión; inmenso sembrador de odio y discriminación; huido de la Justicia y permanentemente envuelto en una campaña de desprestigio de España desde el exterior)
Extremadura (3)
-José Antonio Monago (sus viajes y su asunto con Dª. Olga María Henao)
Galicia (5)
-Gerardo Fernández Albor (en 1984, se fue a Portugal a mantener una muy criticada reunión con unos jefes del narcotráfico que estaban huidos)
-Alberto Núñez Feijoo (sus fotos con Marcial Dorado)
Madrid (5)
-Esperanza Aguirre (daría para una enciclopedia, pero, a los efectos de este artículo, su facilidad para rodearse de colaboradores que han acabado procesados por corrupción solo puede achacarse a tres razones: una angelical ingenuidad, una colosal mezcla de ceguera e incompetencia o una condición de corrupta. Elegir al gusto)
-Alberto Ruiz Gallardón (investigado por la compra de la compañía colombiana de aguas Inassa por parte del Canal de Isabel II)
-Ignacio González (asuntos como el del ático o el Canal de Isabel II han acabado llevándolo a prisión)
-Cristina Cifuentes (máster, mentiras y cintas de vídeo… mangando cremas cosméticas)
Murcia (8)
-Andrés Hernández Ros (tuvo que dimitir por intentar “comprar” a dos periodistas)
-Carlos Collado Mena (acusaciones de nepotismo, prevaricación y malversación. Procesado en el asunto Casa Grande, en el que no se pudo demostrar su culpabilidad)
-Ramón Luis Valcárcel (Cabo Cope como asunto más señalado entre una buena cantidad)
-Pedro Antonio Sánchez (procesado por prevaricación y fraude en el caso Auditorio).  
Navarra (8)
-Gabriel Urralburu (relacionado con la trama navarra del caso Roldán, fue condenado por el cobro de comisiones a empresas)
-Javier Otano (relacionado con la trama del caso Roldán, llegó a verse ante los tribunales. No fue condenado, pero más bien por faltas de pruebas y prescripciones)
-Yolanda Barcina (cobrar en un solo día 3.434 euros en dietas por acudir a dos reuniones no la convierte en un buen ejemplo)
-Uxúe Barcos (seguramente alguno dirá que esta señora no tiene asuntos de corrupción, pero su política de euskaldunización de una comunidad donde el vasco es muy minoritario y actos como el respaldo de su Gobierno a los agresores de Alsasua la sitúan en la órbita de un sectarismo criminal que ha hecho mucho daño)
País Vasco (6)
-Juan José Ibarreche (aparte de practicar aquella equidistancia tan del PNV en los tiempos duros de ETA, luego nos quiso colar el plan que lleva su nombre, un intento de segregar el País Vasco, pero quedándose con algunos vínculos con España ventajosos para su pretendido País Vasco independiente)
Valencia (8)
-Eduardo Zaplana (caso parecido al de Esperanza Aguirre: él presume de no haber sido imputado nunca en nada, pero está en todas las salsas, como el asunto aquel de Terra Mítica, los negocios ilegales de Ignacio González con los que lo vincula el juez Eloy Velasco y bastantes más)
-José Luis Olivas (dirigió Bankia en Valencia, con tal eficacia que a partir de entonces se le conoció como el presidente de la ruina. Acusaciones de estafa y malversación y condena de cárcel por falsear una factura)
-Francisco Camps (por mucho que Arcadi Espada lo considere un buen tío, aparte del asunto de los trajes, están cosas como la corrupción generalizada en Valencia bajo su mandato, el asunto de la Fórmula 1 o el de la visita del papa en 2006)
    Los números que van entre paréntesis son los del total de presidentes que ha tenido cada una de estas autonomías. Os informo de que entre las 17 suman 118, contando con bastante generosidad, ya que he incluido a todos los que alguna vez ostentaron el cargo, aunque fueran interinos, provisionales o preautonómicos, si bien no he llegado a las alegrías de ciertos cómputos de los presidentes de la Generalidad catalana que los cifran en 130, pues empiezan a contar desde 1359: yo no me he ido tan lejos, he empezado desde Jordi Pujol y ni siquiera he contado a Tarradellas, que no gobernó nada.
    Ya en mis artículos de 2014, concluía diciendo que los incluidos en aquella relación de presidentes poco o nada sostenibles eran nada menos que dieciséis y que eso representaba una gravísima falla institucional que debía hacernos reflexionar, así que esa reflexión debería ser más acuciante aún ante esta lista, que incluye 30 nombres y bastantes conductas muy graves, que van desde grandes casos de corrupción a intentos de romper el país. 30 de 118, o sea, el 25'42%, un porcentaje escandaloso. Y no olvidemos este tremendo detalle: algunos de estos PRESIDENTES AUTONÓMICOS han pasado por la cárcel, unos cuantos la han evitado por indultos o prescripciones, hay al menos dos que son firmes candidatos a acabar con sus huesos en ella y hay tres implicados en un intento de golpe de Estado: dado su altísimo rango en nuestro sistema político, semejante historial pone seriamente en duda la calidad de nuestra democracia.
    Imaginemos que España fuera un continente y las comunidades autónomas fueran países: ¿qué pensaríamos de un continente con 17 países de los cuales 13 tuvieran presidentes con estas conductas, con 30 de 118 presidentes, o sea, la cuarta parte, haciendo cosas como las del cuadro de este artículo? ¿Qué pensaríamos de esos países? Pensaríamos, naturalmente, que eran repúblicas bananeras tan dominadas por la corrupción y la arbitrariedad que ya se ejercerían desde los mismísimos primeros mandatarios, los cuales nos parecerían esperpentos de película de risa. Vamos a hacer otra traslación: ¿hubiera sido creíble y sostenible la democracia española con presidentes del Gobierno de conductas parecidas a las de los presidentes autonómicos de este cuadro? No: para el mundo, España habría sido también una república bananera.
    La conclusión es esta: que la simple visión de este cuadro demuestra que el Estado de las Autonomías es muy poco presentable y difícilmente sostenible. Es ya un serio lastre para la política nacional que habría que revocar o reformar muy en profundidad. El mal o los males es o son estructurales y de raíz. Con la simplificación inevitable en un artículo de blog, voy a decir cuál es a mi juicio la clave de ese mal: el rango político. Las autonomías españolas han llegado ya a un tal grado de soberanía y competencias que es ya un lugar común el que las comparemos con reinos de taifas, y recordaré que las taifas fueron los pequeños reinos en que se resquebrajó en la Edad Media el califato de Córdoba, dando lugar a la perdida de un gran reino unificado, pujante y poderoso y la aparición de una serie de reinos pequeños, débiles y que andaban permanentemente guerreando entre sí por sus miserias, lo cual representó un gran beneficio para el avance cristiano. Lo mismo está pasándonos ahora: es tal el grado de autocracia de las autonomías que las hace muy asequibles a la aparición de tiranuelos descontrolados, lo que facilita la corrupción y el aventurerismo. El caso de Cataluña nos brinda ejemplos muy claros: en sus últimas etapas, Artur Mas dio sobradas muestras de creerse a la misma altura del propio rey de España y, hablando de su sucesor en aquella taifa, Carles Puigdemont, recuerdo haber visto una vez a un tertuliano-esbirro de la Sexta especular con "un encuentro entre los dos jefes de Estado, Puigdemont y Felipe VI", con estas mismas palabras lo dijo.
    Creo, pues, que es necesaria una reconducción. Si se quiere mantener el Estado de las Autonomías, habrá que hacer urgentes reparaciones y una que sería indispensable sería la clarificación de las jerarquías políticas: las autonómicas, claramente por debajo de las estatales. No sé si esto será posible, pero me temo que, si no se hace, dentro de cuatro años me veo escribiendo otro articulito como este, en el que sin duda habremos pasado de 30 a 60 invitados y de un porcentaje del 25% de impresentables a un 40 o un 50 por cien. Me temo que eso será la ruina o algo muy parecido. 
     

martes, 24 de abril de 2018

Indignos de ser profesores

   Apareció ayer en los medios (aquí tenéis el relato que hace La Vanguardia) la noticia de que la Fiscalía de Delitos de Odio ha denunciado a nueve profesores de un instituto de Barcelona por haber atentado contra la dignidad de sus alumnos con ocasión de la cencerrada aquella que tuvo lugar el pasado 1 de octubre en Cataluña, a la que los medios siguen empeñados en llamar referéndum, no sé muy bien por qué, habida cuenta de las muchas y grandes irregularidades probadas que se produjeron tanto en su génesis como en su celebración. Otro hecho documentado muy por extenso es la crucial importancia que en la larga elaboración del golpe separatista ha tenido la educación, ya que el independentismo, con la pasmosa pasividad de los Gobiernos centrales y las más poderosas fuerzas políticas, la ha utilizado durante lustros para adoctrinar a la juventud en sus odios, sus mentiras y sus disparates ideológicos, un abuso de extrema gravedad cuyo inequívoco sello totalitario deja meridianamente claro el pelaje del plan edificado por los separatistas. Y duele decir que esto no hubiera sido posible sin la activa participación del profesorado, como duele decir que este parece ser el colectivo profesional más implicado en prusés, ya que supone una sucia mancha para la profesión el que un número elevado de sus miembros se hayan implicado a fondo en algo que constituye sin duda una aberración en la que un profesor jamás puede caer: manipular la realidad y adoctrinar a sus alumnos. Los profesores estamos para transmitir la verdad, no para lavar cerebros; nadie que se salte este sagrado principio merece el rango de profesor, que es algo mucho más solemne que lo que algunos parecen creer.
    Por tanto, puesto que no hay duda de que se encuadran entre los mamporreros del golpe separatista,  estos profesores del instituto "El Palau" acreditan grandes deméritos para poseer tal condición, pero es que además, por los hechos que se les imputan, parece que sus mimbres profesionales y hasta personales están tan podridos de fanatismo que también resultan absolutamente inapropiados para ejercer la docencia, lo que los convertiría en doblemente indignos. Pasemos revista a algunos de sus actos para entender esto un poco mejor. 
    Según cuentan las noticias, uno de estos profesores, parece ser que de Matemáticas, el día de autos (2 de octubre), decidió no dar una clase porque (según él) el día anterior le habían molido a palos, y en otra posterior adujo para volver a escaquearse de su trabajo que estaba muy triste por la violencia ejercida por la Guardia Civil. Habrá quienes piensen que tan sensible personaje es digno de compasión, aunque yo diría que es simplemente un bellaco que no quería dar clase: esas resobadas mañas de holgazán lo delatan a cien kilómetros. Al parecer, se dedicó también a provocar la apertura de debates sobre el 1 - O (otro inequívoco truco de gandul: derivar la clase hacia la inactividad): ¿sería de los que luego ante el juez adujeron que fueron los alumnos quienes pidieron los debates? En pocos rasgos de vileza y cobardía podrá caer un profesor más feos que escudarse en sus alumnos para eludir sus responsabilidades: solo por esto,  seguro que el día de mañana estos sujetos serán recordados como unos personajes ejemplares.  
    Pero lo dicho hasta aquí, con ser bochornoso y hasta repugnante, no es nada comparado con otras dos cosas mucho peores. La primera de ellas fue un acto realmente miserable: estigmatizar de manera personal y señalada (mediante procedimientos diversos) a unos alumnos concretos por el simple hecho de ser hijos de padres de una determinada profesión. Hace falta tener unas entrañas muy sucias para criminalizar primero a unos padres mediante unos relatos truculentos y luego señalar a sus hijos para avergonzarlos ante el resto de sus compañeros; hace falta ser muy retorcido para cruzarse con un niño por un pasillo y pedirle cuentas por las supuestas maldades de su padre. Supongo que ahora se comprenderá algo que dije más arriba: un hecho así va mucho más allá de la descalificación ideológica, te retrata ya como basura en el mero plano personal. Ya no digamos si lo cometes siendo el profesor de esos niños, porque entonces, además del escarnio, lleva envuelta la segunda cosa gravísima que existió en la conducta de estos profesores indignos de serlo: el cobarde abuso de tu posición de superioridad institucional, aparte de la que ya tenías como adulto. Y es que estas personas tampoco se quedaron cortas en el abuso, que ejercieron no solo para escarnecer, sino también para insultar a unos padres delante de sus hijos o para obligar a todos sus alumnos a bajar al patio para protestar por la "violencia" policial. Significativo también es esto de las protestas obligadas, tanto de la catadura de estos profesores como de las "libertades" que se pueden esperar de la república catalana que tan ferozmente piensan imponer. 
   Reconforta ver que en medio de tanta vileza hubo alguien que dio muestras de decencia, alguien que, por supuesto y para bochorno de la profesión, no fue ningún docente, sino una alumna que tuvo que recordarle a la insensata de su profesora que no pensaba asistir a esa protesta, porque al instituto se va a estudiar, no a hablar de política. Si simbólico del enloquecimiento que reina hoy en Cataluña fue este hecho de que fuera la alumna la que le tuviera que recordar a su profesora para qué están los centros educativos, no menos simbólica fue la respuesta de la docente: "Ahí tienes la puerta". ¿Puede quedar más claro el plan separatista?: o te doblegas, o te vas. 
    Como profesor, no puedo sentirme más avergonzado de todo este episodio y de esta escenita final; si tuviera delante a esa alumna y a todos sus compañeros (a todos, no solo a los que fueron inmisericordemente apaleados por sus profesores), les suplicaría que nos disculpasen y que tuviesen bien presente que no somos todos así, que muchos, muchos más, no solo en Cataluña, sino en el resto de España y en todo el mundo, tenemos como un principio sagrado el respeto que les debemos a nuestros alumnos. 
    Reitero, por tanto, lo ya dicho: esos profesores del instituto "El Palau" de Barcelona no me parecen dignos de ser profesores, no solo por su complicidad con unos planes políticos que incluyen aspectos tan inadmisibles como las manipulaciones y el adoctrinamiento, sino también porque han dado muestras de nula profesionalidad, de cobardía para asumir sus actos (¡con cuánta cobardía actuaron en este penoso esperpento!), de abuso de su superioridad y de desconsideración hacia sus alumnos. Demasiadas cosas y demasiado graves, supongo que el procedimiento judicial en el que entran acabará dándoles lo que merezcan. 
    Y supongo también que, con estas cosas, quienes nos gobiernan se estarán dando cuenta de la gravedad de lo que está ocurriendo con la enseñanza en Cataluña, con lo relativo al adoctrinamiento y la represión y también con lo relativo a la lengua,  naturalmente, la española, a la que parece que hay demasiados lobos que quieren despedazar. Son muchísimas y muy graves las cosas que están pasando con la lengua española en Cataluña (España) y hay razones para alarmarse en el País Vasco (España), Valencia (España), Baleares (España) y Navarra (también España). De hecho, lo de la lengua española se ha convertido en una patata caliente ¡¡en España!!, patata caliente que, al menos en el terreno educativo, los partidos no quieren ni mencionar, y parecen autoengañarse con la creencia de que esa chapuza de los bilingüismos y los trilingüismos va a servir para enfriarla. Ya veremos a dónde nos lleva en este asunto la curiosa mezcla de autoengaño, pasividad y cobardía con que tan a menudo se conducen nuestros políticos.
    
    

jueves, 19 de abril de 2018

Caso Alsasua: otra manipulación de eldiario.es

   Empecé a leer eldiario.es hará unos tres años, tal vez cuatro, no sé, por su clara denuncia y condena de los casos de corrupción, pero comencé a perder mi fe en este medio cuando vi claramente que mostraba más simpatías de las razonables hacia el golpe de Estado separatista que aún sigue vivo en Cataluña. No hay duda de que sigue haciendo cosas dignas de aplauso, como su reciente descubrimiento del asunto del máster de Cristina Cifuentes, pero un periodismo digno y veraz, virtudes de las que presume eldiario.es, tiene que ser implacable con los abusos, las mentiras, las injusticias y los despropósitos vengan de donde vengan, y en esto eldiario.es peca de una parcialidad grosera y muy militante en favor de ciertas propuestas políticas, la cual lo descalifica por completo. Particularmente lamentable es su alineamiento con los radicalismos independentistas; en lo referido al catalán, resulta agobiante y he hablado de él aquí alguna vez, pero ahora lo demuestra también hacia el vasco, en concreto, con el asunto del gravísimo ataque del que fueron objeto dos guardias civiles y sus parejas en la localidad de Alsasua. La información sobre el caso es abundante y os remito a ella, pero lo que parece fuera de duda es que estas cuatro personas fueron rodeadas, insultadas y brutalmente golpeadas por una horda de energúmenos, que estos actuaron cobardemente y amparados en una abismal superioridad numérica y que su motivación fue el odio hacia la condición profesional de los dos guardias.
    Pero resulta que ahora, al salir la vista oral del juicio, los artífices de tan repugnante agresión quieren, dando una muestra más de su catadura moral, salvar el trasero a base de tergiversaciones como que aquello fue en realidad una pelea entre iguales, un espontáneo asuntillo entre borrachos por un par de multas, algo casual e intrascendente. Y vais a ver de qué manera sutil está eldiario.es apoyando esta versión frente a la mucho más dura de la fiscalía, que califica los hechos de agresión terrorista. Las crónicas sobre el juicio en este medio las firma Íñigo Aduriz. Voy a daros la secuencia de los titulares que les ha dado los días 17, 18 y 19 de abril:
   Día 17: Los guardias civiles de Alsasua hablan de "pelea", aseguran que temieron por su vida y que nadie les socorrió.
   Día 18: El dueño del bar de Alsasua rechaza ante el tribunal la teoría de una agresión organizada: "Para mí no fue algo premeditado"
   Día 19: Un testigo de Alsasua reconoce la agresión pero no identifica a ninguno de sus autores.
   He remarcado estos titulares en negrita para recordaros que el titular de una noticia es lo que más se ve; más aún: muchos lectores de un periódico es lo único que ven. El titular es, además, lo que el autor considera más importante de la noticia o expresión de ello. El titular apunta hacia lo que el periodista y el medio quieren que veamos. ¿Y qué es lo que quiere que veamos esta secuencia de titulares? Pues, sencillamente, que hasta los propios guardias reconocen que aquello fue una trivial riña entre iguales y no una agresión multitudinaria y abusiva (día 17); que fue algo espontáneo y ajeno a planes premeditados de hipotéticos colectivos terroristas (día 18); que, en cualquier caso, fuera lo que fuera, va a ser imposible identificar a los autores (día 19). Me parece que quedan pocas dudas de hacia que lado soplan los vientos de eldiario.es: hacia el que favorece a los inocentes y ejemplares autores de la agresión a los guardias. Y se lo merecen, claro que sí, ¡cómo serán de buenos chicos que uno de ellos, el tal Jokin Unamuno, se ha escudado en el argumento de que aquella noche estaba muy borracho! 
   Resulta jocoso lo de eldiario.es, porque en su misma noticia del día 17 relata que uno de los guardias calificó como linchamiento lo que les hicieron; en la del día 18, no tiene más remedio que reflejar el contundente retrato negativo que hacen de los hechos los policías forales que acudieron a detenerlos; en la del 19, es en el desarrollo de la noticia donde vemos que ese testigo es uno de los presentados por la defensa y que lo que relata está lleno de contradicciones. Pero esto no importa: el desarrollo lo lee mucha menos gente y se compone de las declaraciones de los llamados a declarar; ya dirá ahí cada cual lo que diga. 
   Pero hay algo que pone el propio medio: el titular y la focalización que conlleva, algo importantísimo, porque le va a decir al lector qué es lo importante, en qué sentido debe interpretar el relato y valorar los hechos. Ahora bien, a la vista de esos titulares que ha seleccionado eldiario.es y de los hechos que se van conociendo, bastantes de los cuales están referidos en sus propias noticias, ¿puede afirmarse que esa selección es la adecuada a los hechos reales y a la valoración que merecen?
    Yo diría que no, yo diría que eldiario.es quiere engañarnos, quiere darnos el gato de una intrascendente peleílla de fin de semana por la liebre de un linchamiento cargado de odio y violencia colectivos. Eso no es buen periodismo, no creo que sea el camino para atraerse a muchos socios y socias.

sábado, 14 de abril de 2018

Otro listillo que acabará gimoteando ante un juez

  Desde que accedió al cargo de presidente del Parlamento catalán, Roger Torrent dio muestras de su insensatez, de su incapacidad para interpretar el momento histórico que vive Cataluña y de su absoluta incompetencia. Y, obviamente, de su fanática militancia separatista. A la vista de todo lo que ha sucedido, a la vista de que fue Ciudadanos quien ganó las elecciones del 21 - D y a la vista de que ya son ingentes las pruebas de que el prusés ha constituido un golpe de Estado que ha sido derrotado y que no puede quedar impune de ningún modo, lo única cosa que hubiera podido hacer alguien que ocupase su importantísimo cargo era reconducir a Cataluña hacia la normalidad, pero este individuo, dando contumaces muestras de las "virtudes" que he señalado, se empecinó en la demencial huida hacia adelante en que el separatismo catalán lleva varios años embarcado. Hasta ahora, como los medios han señalado, Torrent había tenido buen cuidado de no traspasar "líneas rojas" que le acabasen llevando ante los tribunales, pero por fin su fanatismo y su estupidez han podido más y, desoyendo a los servicios jurídicos del propio Parlamento catalán y otras advertencias procedentes de Ciudadanos o del Gobierno, se ha embarcado en la estrambótica aventura de querellarse contra Llarena. Si, como es muy probable, esto termina llevándole ante los tribunales con una seria amenaza de prisión, me temo que acabará como Forcadell, Mas, Sánchez, Turull, Puigdemont, Rovira y demás "héroes" de esta gesta: transmutándose en gallinácea a la hora de la verdad.
   Por si sí o por si no, aquí dejo un par de enlaces acerca de don Roger Torrent:
   -El primero, sobre la empresa mixta AGISSA, para que quede constancia de que tal vez no sea un personaje limpio y puro, más que nada, por esa pretensión que tienen los separatistas de que ellos no son corruptos (lo de Jordi Pujol y su familia es una sucia campaña españolista):
   -El segundo, para cuando llegue el momento que inevitablemente llegará en que diga que él no es violento:

Roger Torrent y la lluvia de hostias 

sábado, 7 de abril de 2018

Champán separatista

Resultado de imagen de euforia en el independentismo

   La decisión del tribunal alemán de Schleswig-Holstein de considerar que a Puigdemont no puede imputársele el delito de rebelión ha desatado entre los separatistas catalanes y sus amiguetes más o menos encubiertos una euforia que hace pensar que imaginan que pasado mañana se va a proclamar la independencia de Cataluña. Supongo que  esto tendrá que ver con la táctica que tan a menudo usan de magnificar todo lo suyo, cosa que se confirmaría con las palabras que ha pronunciado el (ejem) Honorable Puigdemont nada más salir del talego: "Es una vergüenza para Europa tener presos políticos", perogrullada equivalente a algo así como decir: "Cuando llueve, cae para abajo", pero que lleva implícita la enésima tergiversación de este señor (que se autoproclama preso político, exiliado, perseguido y no sé cuántas cosas más), pues no solo es de dominio público que él no es un preso político, sino que además el propio tribunal que le ha soltado dice explícitamente que no lo es.
   Esta es la primera mala noticia para los independentistas que va incluida en el paquete de la liberación de Puigdemont, y va a estar ahí por mucho que ellos quieran taparla con la habitual procesión para arropar al santo y el consabido cacareo de si diálogo, si represión y tal y cual, secundados de nuevo por algún compañero de viaje obtuso, inicuo o las dos cosas. La segunda mala noticia es que el (ejem) Honorable no sale limpio de polvo y paja, sino que lo hace bajo fianza y se le reconoce un cargo por malversación que podría llevarlo a la cárcel por el nada despreciable periodo de diez años. 
   Y todo esto, solo sin salir de esa decisión del tribunal alemán, pero todavía hay más, mucho más. En primer lugar, aunque el separatismo empeñado en su demencial y dañina huida hacia adelante no lo quiera reconocer, Puigdemont es un cadáver político que apesta cada vez más, como evidencia el simple hecho de que, a pesar de su celebrada libertad, él mismo haya decidido señalar a Jordi Sánchez como próximo candidato a la presidencia de la Generalidad, o sea, es un cadáver político del que nadie, ni siquiera él mismo, quiere saber nada, nadie si exceptuamos a la CUP, lo cual tiene una lectura que va más allá del simple bloqueo que esta formación va a imponer sobre la candidatura de Sánchez, esta: por si no lo hubiese demostrado ya de sobra con sus actos, Puigdemont representa el caos, porque en la política catalana los únicos que hoy lo reclaman en voz alta son los de la CUP, es decir, los partidarios del caos. En suma: a guantazos entre sí mismos y con el caos como propuesta, este es el endemoniado laberinto en que hoy está metido el independentismo, como se ve, como para celebrarlo con champán, yo creo que ni ellos mismos desean que sus sueños se cumplan. 
   En segundo lugar, ¿qué pasaría si al final sí se pudiera juzgar a Puigdemont por rebelión? A pesar de sus probadas malas intenciones (siempre he dicho, y cada vez estoy más convencido de ello, que lo que en realidad busca el independentismo es una guerra civil), los separatistas han dado sobradas muestras de infantilismo. Lo que han pretendido llevar a cabo es un golpe de Estado, como demuestran las ya abrumadoras pruebas que se van acumulando día tras día, algo de una tremenda gravedad: ¿acaso imaginan que lo que diga un juez de Alemania puede dar luz verde a un golpe de Estado en España? El disparatado plan del independentismo es inviable e inadmisible, consiste simplemente en una magna y muy deliberada conspiración para romper un país y adueñarse de una de sus partes, pisoteando leyes y legitimidades y sometiendo a los disconformes: ¿acaso creen de verdad que  España y Europa les van a permitir una cosa así? Por supuesto que eso no va a suceder, hay cosas muy importantes en juego, empezando por la credibilidad del sistema democrático, que no es, ni mucho menos, la más grave. Deberíamos todos pararnos a pensar una cosa: por muy alemanes y listos que sean esos jueces de Schleswig-Holstein, a lo mejor son ellos los que se han equivocado, a lo mejor han juzgado sin tener ni idea de lo que juzgaban y a lo mejor resulta que hay procedimientos para evitar que su equivocación nos acarree a millones de ciudadanos europeos unas consecuencias tremendas, muy por encima de lo que ellos pueden o no decidir. Si alguien piensa que aquí la última palabra va a ser que Puigdemont y los suyos nos van a poner la bota en el cuello a todos los españoles, se equivoca. Para empezar, una de las cosas contrarias a sus intereses que ha producido el prusés es el aumento de los partidarios de la recentralización, que ya estamos en el 36%, lo que va a hacer muy impopulares esas beatíficas propuestas que andan en la cabeza de algunos de reformar la Constitución para dar más competencias a quienes ya las tienen excesivas. 
   Eso de vender la piel del oso antes de cazarlo es un gran error; el champán hay que dejarlo para el final, porque hasta el final nadie es dichoso ni desgraciado. El sábado 25 de junio de 1977, el Atlético de Bilbao y el Betis disputaron la final de la copa del Rey en el Vicente Calderón. El Betis había tenido una temporada tan desastrosa que los hinchas del Bilbao estaban convencidos de que su equipo iba a ganar el partido, tan convencidos que hasta se trajeron de casa el champán para celebrarlo. Pero resultó que perdieron, así que, en la soleada mañana del domingo 26, andaban por el césped del Retiro tumbados o recostados sobre las cajas de botellas sin abrir, era patético verlos. Supongo que debieron de beberse alguna que otra botella, que les sabría a amarga decepción. El champán sacado antes de tiempo puede acabar indigestándose.   

  P. S.: Unas horas después de escribir este artículo, leo en "El Mundo" este otro de Francisco Sosa Wagner, absolutamente esclarecedor:
   Siempre agrada que las ideas propias se vean respaldadas por lo que dicen las firmas de gran talla.