Libros que he publicado

-2028. ¿Cómo será la Tercera República? -LA ESCUELA INSUSTANCIAL. Sobre la urgente necesidad de derogar la LOMLOE. -EL CAZADOR EMBOSCADO. Novela. ¿Es posible reinsertar a un violador asesino? -EL VIENTO DEL OLVIDO. Una historia real sobre dos asesinados en la retaguardia republicana. -JUNTA FINAL. Un relato breve que disecciona el mercadeo de las juntas de evaluación (ACCESO GRATUITO EN LA COLUMNA DE LA DERECHA). -CRÓNICAS DE LAS TINIEBLAS. Tres novelas breves de terror. -LO QUE ESTAMOS CONSTRUYENDO. Conflictividad, vaciado de contenidos y otros males de la enseñanza actual. -EL MOLINO DE LA BARBOLLA. Novela juvenil. Una historia de terror en un marco rural. -LA REPÚBLICA MEJOR. Para que no olvidemos a los cientos de jóvenes a los que destrozó la mili. -EL ÁNGULO OSCURO. Novela juvenil. Dos chicos investigan la muerte de una compañera de instituto. PULSANDO LAS CUBIERTAS (en la columna de la derecha), se accede a información más amplia. Si os interesan, mandadme un correo a esta dirección:
repmejor@gmail.com

Tenéis información de los precios aquí:

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Mis diez mejores películas de terror

Este artículo se publicó en Mi blog difunto el 16 de julio de 2009

Cualquiera que me conozca a fondo sabe muy bien que no soy más miedoso porque no entreno, y aun así, me encantan las pelis de terror, ya veis, cosas de la vida. El cine de terror tiene sus paradojas, como todos los cines de género: está muy ligado a la serie B y sin embargo ha producido alguna que otra obra maestra; puede darte en auténticas birrias de películas una o dos escenitas que salven el resto a base de lo que se espera de una peli de terror: que te haga pasar miedo o te dé unos sustos de muerte; es irracional por definición y, sin embargo, gusta a personas que son modelo de racionalidad... Por lo demás, es un filón inagotable, no solo en la gran pantalla, sino en la televisión: ahí tenemos aquellas películas de la productora Hammer, con sus Dráculas y demás horrores y sus efectos especiales que hoy nos hacen partirnos de risa; ahí están los desparrames de John Carpenter o de Darío Argento; más allá tenemos las Historias para no dormir de Narciso Ibáñez Serrador, que nos hicieron palmar de un infarto allá por los años sesenta... A propósito de este último, recuerdo que él mismo solía hacer unas presentaciones de sus episodios que eran un alarde de humor negro. Y es que, curiosamente, el buen cine de terror ha ido a menudo unido al humor.


Como estamos de vacaciones y el que más el que menos vais a acabar en algún pueblo con cine de verano, de entre las muchas películas de terror que he visto, os he entresacado las diez mejores (no ha sido fácil), para que no dejéis de pasar a verlas si las ponen en vuestro lugar de veraneo. Ahí van:

La noche de los muertos vivientes (George A. Romero, 1968). De esta como de algunas otras que os pongo, ha habido secuelas y versiones, pero me referiré siempre a la versión que cito, que en general, será la original y la mejor. ¿Os gusta el estofado de carne? ¿Y qué diríais si fueseis vosotros el contenido de la olla? Como ya sabréis, por ahí van los tiros en esta joya en blanco y negro, que es cortita (unos 80 ó 90 minutos), la angustia en estado puro tampoco conviene prolongarla. Extraordinario final.

Drácula (Francis Ford Coppola, 1992). Ha habido infinidad de Dráculas y vampiros en el cine, desde el Nosferatu de Murnau en 1922, pasando por Bela Lugosi, Christopher Lee (sin duda, el mejor intérprete) o el Nosferatu de Herzog de 1979, como el de su paisano Murnau, un verdadero poema visual, pero, para mi gusto, la mejor adaptación de la novela de Stoker, la de más rica escenificación, la que mejor capta el fondo a la vez horrendo y trágico del personaje, es sin duda ésta de Coppola. Un verdadero espectáculo.

La vuelta de tuerca. Empezaré por decir que este título se corresponde en realidad con el de la magistral novela de fantasmas de Henry James en que se basan las mil películas que sobre ella se han hecho. La mejor sin apenas discusión es una en blanco y negro que dirigió Jack Clayton en 1961, con una espléndida Deborah Kerr como protagonista, esa valiente y bondadosa institutriz zarandeada por el tétrico juego en que se ve metida. En inglés se tituló The innocents, y en español, Suspense, vaya usted a saber por qué.

Poltergeist (Tobe Hooper, 1982). Si no estuviera la anterior, sería sin duda la mejor película de fantasmas de la historia del cine. Escalofriante, espeluznantes sucesos en una casa como la tuya y la mía, con una preciosa niñita diciendo inocente y cantarina: "Están aquííí" y poniéndonos a todos los pelos de punta. Sabéis que Spielberg tuvo mucho que ver en el guión y tal vez en la dirección de alguna escena y sabréis, cómo no, lo de la maldición de esta película, la serie de hechos luctuosos que la rodean.

Un hombre lobo americano en Londres (John Landis, 1981). Paradójicamente, la mejor película que ha dado un monstruo tan acreditado como el hombre lobo es esta, que es más bien una parodia, en dura competencia con Aullidos (1981) y En compañía de lobos (1984), aunque esta en realidad es más bien una formidable ensoñación erótica. La que ahora nos ocupa a mí me encanta por su mezcla con el componente humorístico, que es genial, sin que esto signifique que el aspecto del terror esté mal. Amor, humor, horror y estupenda banda sonora.

REC (Jaume Balagueró y Paco Plaza, 23 - XI - 07). Genial; ya nadie puede decir que los españoles no somos capaces de hacer buen cine de terror. Y muy recientita, ya veis, aún andará por alguna cartelera, así que, si queréis veros metidos en el mismo centro del horror, id a verla, y no digo más. P.S.: Ya esta por ahí la parte dos. No la he visto (aún) pero quienes sí lo han hecho me dicen que es bastante buena.

Noche de miedo (Tom Holland, 1985). Aunque también tiene sus sustitos, su mayor mérito es ser una buena y divertidísima parodia del cine de vampiros, que da para mucho. Aprovecho aquí para mencionar otra joya del tema: Kung fu y los siete vampiros de oro (1974), como su propio nombre indica, una inenarrable papilla de cine de terror y de artes marciales producida por la Hammer, pero que ya hubieran querido firmar Groucho Marx o Woody Allen.

Alien, el octavo pasajero (Ridley Scott, 1979). Y es que Scott a veces hace películas buenas. En Alien se explota a las mil maravillas el recurso del horror que te acecha en la oscuridad o a la vuelta de la esquina, para saltar sobre ti cuando menos te lo esperas. Y por si faltaban criaturas sobrecogedoras en la opresiva nave Nostromo, por allí andaba también la teniente Ripley.

El exorcista (William Friedkin, 1973). Repita conmigo: "¿Has visto lo que ha hecho la cerda de tu hija?" No, así no, tiene usted que poner voz rasgada, de diablo malísimo. Entrar en la habitación de esa niña era entrar en el mismísimo infierno, también para el espectador, ese es uno de los grandes méritos de la película, sin perder de vista la perversa capacidad de manipulación en todos los sentidos que demuestra el maligno en esta historia de posesión. Un clásico que se basa en una novela de William Peter Blatty, quien, a su vez, se basó en un caso real, un exorcismo que una comunidad de franciscanos estadounidenses intentó con un adolescente que hacía cosas muy raras.

La profecía (Richard Donner, 1976). Una escalofriante película de muy sobria realización y nada menos que con Gregory Peck como protagonista. Por aquí también anda metido el diablo, y hace unas cosas que dejan chiquito al de El exorcista. Cuidado con la versión de hace unos pocos años, porque es bastante inferior.

Al final de la escalera (Peter Medak, 1979). También esta podría competir por la medalla de oro de las películas de fantasmas. Una historia tenebrosa que poco a poco va descubriendo el protagonista (encarnado por un sensacional George C. Scott) y un par de buenos sustos la acreditan como un clásico del cine de terror, aunque quizás no muy conocido.

House (una casa alucinante). Dirigida por Steve Miner en 1986, esta película garantiza escalofríos y carcajadas a partes iguales. La verdad es que el guión es casi un tebeo, recuerda las historietas de la revista Creepy (que aquí se llamó Vampus) que leíamos allá por nuestra adolescencia, pero es muy entretenida. Otro aliciente: el protagonista es William Katt, el que hacía de superman desastroso en El gran héroe americano.

El resplandor (Stanley Kubrick, 1980). Es curioso lo de esta película: en su época fue muy discutida: ya fuera por la realización de Kubrick, la historia de Stephen King o la interpretación de Jack Nicholson... Y sin embargo, cada uno de ellos es genial en lo suyo. Para mi gusto, la película es un tanto irregular, pero sea por lo que sea, como historia de terror funciona a las mil maravillas, sobre todo, cada vez que el protagonista o su hijo se quedan solos por alguno de los escenarios del hotel ese de mil demonios (nunca mejor dicho) en el que están medio encerrados. Quiero destacar algo que no sé si se habrá señalado mucho: la fabulosa interpretación de Shelley Duval. Por último, algo de lo que me enteré hace poco: el chiflado de Kubrick le hizo repetir cien veces una toma al niño de la peli. Para matar al señor director con el hacha de papaíto Jack.

El sexto sentido (M. Night Shyamalan, 1999). A pesar de los bodrios perpetrados posteriormente por su director, esta película es muy recomendable. Me gusta bastante la interpretación que hace Bruce Willis. Y no digo más, porque, si hay una película que puedes cargarte si te vas de la lengua, es esta.

Abierto hasta el amanecer (Robert Rodríguez, 1999). Si usted quiere ver un desparrame vampírico, aquí está su película. Y si no ha tenido suficiente, entonces, váyase al videoclub y pida Vampiros (1999), de John Carpenter, y luego compare. En la de Rodríguez destaca sobre todas una escena en la que aparece Selma Hayek marcándose un bailecito con una pitón albina como bufanda: esa sí que está de miedo.

El baile de los vampiros (Roman Polanski, 1967). Clásico del cine de vampiros realizado en clave de parodia. ¿Que por qué es un clásico? Pues quizás, sobre todo, por la escena que le da título. Sabemos que Polanski hizo otra gran película de terror, La semilla del diablo (1968), una inquietante historia con intervención diabólica y repulsiva corte de fieles satanistas. Muy recomendable. La trágica historia posterior de Polanski, con el brutal asesinato de su esposa a manos del clan Manson, alimentó toda clase de leyendas.

La cosa (John Carpenter, 1982). Terminamos con otra del bueno de Carpenter. Esta historia está situada en una estación científica en la Antártida, la cual recibe la cordial visita de uno de esos entes extraterrestres que amenizan algunas cintas de terror. Es bastante eficaz, pero con un par de escenas un poco fuertes, lo advierto. Muy bien Kurt Russell, le van este tipo de historias.

En fin, hoy se me ha vuelto a ir la mano; espero al menos que, con alguna de estas diez películas, acabéis pasando una tarde de agradables escalofríos y gritos de espanto. ¿Qué? ¿Que no son diez? ¡Ah!, pues es verdad, me habré equivocado al contar, cada día me patinan más las neuronas.

Addenda de 2010: Añadiré a esta lista The ring (Gore Verbinski, 2002) que en español se tituló La señal, y que es una desasosegante historia de fantasma mediático con una magistral dosificación de los terroríficos acontecimientos. Los aficionados al género os preguntaréis cómo se me pudo pasar esta excelente película, así que os voy a decir por qué fue: vi antes en vídeo el original japonés en que se basa, Ringu (Hideo Nakata, 1998), que quizás sea una buena película, pero no podría decirlo, porque los primeros minutos son tan aburridos que la dejé al poco rato de empezar, y eso me quitó las ganas de ver la secuela. Que The ring se ha convertido en una película mítica lo prueba el hecho del montón de entradas que ha generado en YouTube. De entre estas, echad un vistazo a la titulada El tronco de Edgar y a sus diversas versiones, ¡la imaginación y la guasa que le echan algunos!



viernes, 12 de noviembre de 2010

ME COMUNICAN POR AQUÍ número 5 (12 de noviembre de 2010)

En el día de la fecha, me comunican por aquí los siguientes asuntos:


1.- ¿Qué hay de Sakineh? No es la primera vez que cito en esta garita el cuento de Villiers de de l'Isle Adam titulado "El tormento de la esperanza". Dicho de forma sucinta, ese famosísimo relato versa sobre la extrema y refinada crueldad de unos inquisidores que permiten que uno de sus prisioneros se escape sin saber que su fuga está absolutamente controlada, con el fin esencial de pillarle en el último instante para someterle al peor de los tormentos: el tormento de la esperanza. ¿Están los ayatollahs iraníes utilizando con Sakineh Mohammadi Ashtiani la misma táctica? No me extrañaría, porque, a fin de cuentas, los ayatollahs de hoy pertenecen al mismo gremio de nuestros viejos inquisidores. Digo todo esto por la anunciada ejecución de hace unos días, que, final y afortunadamente, no se produjo. De todos modos, y dicho sea con toda precaución, mi interpretación es otra mucho más optimista: que la presión internacional ha conseguido que el piadoso régimen de Ahmadineyah (que será fundamentalista, pero no es tonto) haya por fin comprendido que matar a Sakineh va a ser para ellos un pésimo negocio y, en consecuencia, hayamos entrado ahora en otra fase muy típica de los regímenes autocráticos: el haber convertido a esta persona en moneda de cambio para utilizarla a su conveniencia en cualquier transacción futura. Sea o no cierta esta hipótesis, hay que continuar exigiendo no ya que no se lapide a Sakineh, ni siquiera que los ayatollahs, en su infinita clemencia, le conmuten la pena por un civilizado y limpio ahorcamiento, sino que, sencillamente, se la ponga en libertad.

2.- España, país aconfesional.  Hace poquito más de un año, comenté aquí mismo una sentencia de la Corte de Derechos Humanos de Estrasburgo en la que se establecía que la presencia de crucifijos en las aulas violaba los derechos de libertad religiosa. Lo hice a propósito de una madre italiana que había sido sometida a un auténtico calvario (miren por dónde) por pedir lo exigible: que no hubiese crucifijos en el colegio de sus hijos. Y ahora resulta que, sin salir de este país nuestro tan democrático y tan ACONFESIONAL, me salta a la prensa un puchero en el que cocían las mismas habas. Cinco años y la intervención de la justicia ha necesitado Lorenzo Losada para que se quitasen los crucifijos del colegio público "Ortega Gasset" de Almendralejo, al que van sus hijos, cinco años en un país constitucionalmente aconfesional desde hace 32, ya tiene narices. Ojo: y solo se han quitado de las aulas de sus hijos y de los pasillos, una auténtica vergüenza. La hipocresía de nuestros poderes públicos y su laxitud para todo lo que implique principios democráticos es vomitiva, como podéis comprobar viendo cómo el señor Vara se evade de su obligación de gobernante (que es ni más ni menos que no consentir que haya símbolos religiosos en los centros públicos) y deja la puerta abierta a que salgan mamás creando jurisprudencia y diciendo memeces acerca de si eso debería quedar al arbitrio de los gustos de la zona. Con esa filosofía, ¿a qué caos caprichoso llegaríamos? No hace falta imaginarlo, que ejemplos reales nos sobran en España, gracias, precisamente, a que quienes deberían dejar las cosas claras y hacer cumplir la legalidad se inhiben como el presidente de la junta extremeña. Y no es el único caso; en Valladolid se produjo uno parecido, impulsado por un ciudadano llamado Fernando Pastor. A este señor, en una noticia de Internet, he visto cómo se le acusaba de ser próximo a Batasuna: tendría delito que la pasividad de gobiernos y administraciones hubiera dejado la defensa de la aconfesionalidad del estado en manos de simpatizantes de batasuna. Sea cierto o no, lo que sí es patente es esto: que tanto él como Losada han quedado a merced de una verdadera lapidación pública: es lo que sucede cuando políticos cobardes como el señor Vara dejan la defensa de las leyes que sería de su competencia en manos de particulares dispuestos a jugarse el tipo por los principios democráticos. Si tenéis tiempo y ganas, meteos en foros y revistas y ved lo que se ha dicho por ahí contra Losada: espeluznante. ¿Qué será lo que esté aguantando ahora en una localidad no demasiado grande como Almendralejo? Sea lo que sea, se lo tendrá que agradecer a su compañero de partido Guillermo Fernández Vara. Y mientras los gobernantes socialistas hacen estas cosas, el papa viene a España y dice lo que dice.
3.- A vueltas con Jesús Eguiguren.- Ya andaréis flojos de paciencia, así que no diré demasiado acerca de este señor: ¿qué le pasa? ¿A qué juega? ¿El PSOE negocia con ETA y sus aliados o no lo hace? Si es verdad que no lo hace, ¿por qué no expulsa fulminantemente a Eguiguren del partido?


Y no habiendo más asuntos que comunicar, se cierra el ME COMUNICAN POR AQUÍ número cinco en Madrid a doce de noviembre de 2010, día de san Josafat.

sábado, 6 de noviembre de 2010

La visita del papa

Suelen dejarme indiferente las visitas de los papas a nuestro país y los festivales que se montan alrededor, pero esta vez me chocan algunas cosas:

-Que los telediarios lleven días diciendo que esta visita será vista por 150 millones de televidentes, ante cuyos ojos se pondrán las ciudades de Barcelona y Santiago, con sus muchas virtudes. Ya se sabe, el turismo, la imagen y todo eso: ¿es que los medios -en especial los estatales- se ven obligados a dorarnos la pildorita con el oro del famoso becerro bíblico? ¿Por qué? ¿Quién anda con mala conciencia?

-Jamás se ha visto un despliegue mayor de seguridad y con tantas molestias a los ciudadanos que viven en sus casas de siempre. A algunos los están tratando como a sospechosos, una pasada.

-Un jefe de estado viene metiendo las narices en la libertad de pensamiento de la gente del país que visita. Y esto es lo habitual cada vez que viene un papa. ¿Quiénes se han creído que son? Deberían ser más cautos y respetuosos: algunos aún recordamos la imposición ideológico-religiosa que la iglesia practicó durante el nacional-catolicismo.

-Otra falta de cautela: ¿cómo se le ocurre al papa mencionar la España de los años 30? ¿Acaso cree que por el lado de los que se proclamaban creyentes aquella época fue todo dulzura? ¿Es que no sabe que el comportamiento de la iglesia y de algunos cristianos de entonces le daría razones para estar calladito? ¿Es que no sabe que un antecesor suyo se dedicó a bendecir cañones? ¿Qué pasa con los asesores de su santidad, que desconocen la historia, que nos toman por idiotas o que se ejercitan en la soberbia, que es el mayor pecado? ¿A qué viene esta provocación gratuita en un tema tan sensible? 

-¿Es cierto eso que dice El País de que hoy, que, a la llegada del avión del papa a Santiago, los guardias civiles y los policías agitaban banderitas? ¿Hemos perdido la sensatez? ¿Hemos retrocedido 50 años en la historia? ¿Hemos olvidado que este es un país aconfesional?

-Y el gobierno (que, por cierto, parece ser que por estos días ha aparcado el proyecto de ley de libertad de culto, que disgustaba a los obispos), ¿qué hace? ¿Que piensa? ¿Qué dice? ¿Va a mantener un decoro mínimo y nada cosotoso o todavía vamos a acabar viendo a Zapatero y a Rubalcaba con mantilla?

viernes, 5 de noviembre de 2010

Literatura oriental

Este artículo se publicó en Mi blog difunto el 27 – I - 09

Por estos días estoy leyendo Nieve, de Orhan Pamuk, autor que ya era famoso antes de ganar el premio Nobel en 2006. Por cultura, por historia y por geografía, pienso que Turquía es un país que tiene mucho de oriental, aunque por otras muchas razones mire inequívocamente hacia Occidente, de modo que este hecho me ha hecho reflexionar sobre algunos buenísimos libros de autores orientales que he leído en los últimos (o no tan últimos) años y se me ha ocurrido que tal vez sería interesante hacer un par de comentarios sobre ellos. Empezaré con Nieve, que es un libro publicado en Alfaguara y que me está resultando interesantísimo. No voy a cometer la torpeza de contar de qué trata, pero sí daré algunos retazos. El autor crea un ambiente al mismo tiempo claustrofóbico y de mágico alejamiento que tiene atrapados a los personajes y de paso secuestra también al lector. Uno de sus trasfondos es precisamente esa dualidad oriental/occidental que caracteriza a Turquía y que he mencionado antes. Como ocurre con muchos autores de tradición islámica, en la prosa de Pamuk hay marcados rastros de lirismo que, al contrario de lo que pasa con otros, constituyen una de sus virtudes.

Vamos ahora con Mapas para amantes perdidos (Alfaguara), de Nadeem Aslam. Es un libro fascinante en el que el autor (que tardó doce años en escribirlo), miembro de la comunidad paquistaní residente en el Reino Unido, cuenta una historia que entrevera sordidez y lirismo (al lector no acostumbrado, pueden aburrirle sus minuciosas descripciones, también muy orientales) que refleja los conflictos de esa comunidad con su entorno occidental y con su origen oriental, con su identidad dividida, con su cultura entre dos mundos... Un libro bonito y aleccionador.

Paso ahora a un libro que venero: El dios de las pequeñas cosas (Anagrama), de Arundathi Roy, autora india que no se tomó doce años en escribir su libro, se tomó... ¡veinte! Un consejo: si piensa leerlo, aguante las cincuenta o setenta primeras páginas, en las que tendrá la sensación de no enterarse de nada, porque después las cosas se van aclarando y toma forma una narración bella y compleja. Y no digo más, salvo una cosa: como el anterior, este es un libro que suele gustar mucho a las mujeres.

El siguiente que tengo apuntado es de un autor que maldita la necesidad que tiene de que yo le haga propaganda: el japonés Yukio Mishima. Este verano, por leer algo suyo, me saqué de la biblioteca Confesiones de una máscara, un libro que este autor escribió con 22 ó 23 años, lo cual no le impide ser extraordinario por dos razones (por lo menos): la limpieza de su estilo y la forma natural y directa con que Mishima aborda asuntos muy escabrosos que atañen a su propia persona, pues el libro es una autobiografía de alguien que, a pesar de sus escasos años, ya acumulaba una rica experiencia vital. Y esas cosas, algunas, bastante fuertes, Mishima las cuenta en el superconservador Japón de después de la guerra. Lo leí en una edición de esas que hacen los periódicos, creo que de El País.

Mencionaré ahora una auténtica rareza, La ciudad inicua, de Muhammad Kamil Husayn. Este libro lo leí por primera vez a mediados de los setenta, y más o menos por aquellas fechas debió de publicarlo el Instituto Hispano Árabe de Cultura, venerable entidad que no sé si seguirá existiendo. Es, en esencia, una escenificación de los últimos momentos de la vida de Jesucristo que presenta la visión musulmana de su pasión y muerte. Por aquellos años me impresionó bastante, aunque, en una lectura que hice siendo ya más mayorcito, no tanto. Me temo que hoy en día debe de ser un libro entre dificilísimo e imposible de encontrar.

Y ya que va de libros viejos, he aquí otra joya: Kwaidán, de Lafcadio Hearn, número 217 de la colección Austral, de 1962, tapas en azul (en la edición que yo tengo). Es una colección de cuentos tradicionales japoneses (los kwaidán), algunos de ellos realmente extraordinarios, que nos dan a veces una visión de la sensibilidad tan distinta a la nuestra que tienen por aquellos pagos. Otra particularidad de este libro: que yo conozca, es el libro más antiguo en español al alcance de los mortales que incluye una explicación y una antología sobre los haikus, ese curioso género de micropoemas japoneses que aquí empezaron a ponerse de moda allá por los años noventa.

Un rinconcito para uno de los grandes borrachos de la humanidad: el persa Omar Jayyam. De su famoso libro, Las rubaiyyat, leí hace tiempo una edición publicada por Losada, si no recuerdo mal, en la que se traducían así unos de sus más famosos versos: "Desvía tus pasos / de todo camino / que no te lleve / a la taberna", dichos en la Edad Media por alguien que vivía entre musulmanes, con un par. Actualmente, esta obra ha sido publicada por Hiperión. Una curiosidad: en el floreciente Islam de la Edad Media, hubo otro grandísimo poeta y grandísimo beodo a la altura de Omar Jayyam: Abu Nuwas, que creo recordar que era sirio, pero no conozco ninguna traducción de su poesía al español.

Finalizaré esta mini-antología con una occidental: la belga Amélie Nothomb, joven escritora de la que algunos destacan su descaro, el cual se corrobora en el libro que voy a citar: Estupor y temblores (editorial Quinteto), en el que narra su experiencia en Japón, en una etapa de su vida en la que fue a trabajar a aquel país. Por lo visto, el relato se ajusta bastante a unos sucesos reales y en él se ve que a la pobre Amélie se lo hicieron pasar bastante mal. Ahora bien, su venganza fue terrible: un libro desmitificador, borde y capaz de corroer hasta el acero galvanizado. Y también, eso sí, divertidísimo.

viernes, 29 de octubre de 2010

Eyes wide shut - I

Este artículo se publicó en Mi blog difunto el 16 - II -2009


Hola a todos y disculpas por llevar tanto tiempo sin molestaros con mis bobadas. Alguien a cuyos consejos presto mucha atención me recomendó que entrara en las páginas de Santiago Segurola y así lo he hecho hoy mismo, con lo que he tenido ocasión de leer una ronda de preguntas hechas por sus seguidores a este famoso comentarista deportivo, al que también se le planteaban cuestiones de música o de cine. En una de estas, le preguntaban por Stanley Kubrick y él respondía que sus películas le producían un efecto desigual: mientras que pedía disculpas por decir que 2001, una odisea en el espacio le parecía soporífera, alababa Senderos de gloria y Barry Lyndon, mientras que, acerca de Eyes wide shut, se manifestaba con un poco claro "Se me cae". Kubrick está entre mis directores favoritos y diré que comparto el juicio negativo de Segurola acerca de la adormilante y pretenciosa 2001, pero no estoy de acuerdo con él acerca de Barry Lyndon, que, además de poseer esos defectos, es larguísima. Lo que pasa con los genios como Kubrick es que, hasta en las cosas que hacen mal, nos dejan grandes aciertos, y así, por ejemplo, 2001 fue en su día una película muy innovadora en temas y técnicas y Barry Lyndon tiene la gran virtud del preciosismo en los cuidadísimos y bien elegidos escenarios, gran virtud cuyo abuso redunda en la pesadez que hunde esta película. También es de destacar en Barry Lyndon la extraordinaria banda sonora, pero esto no es nada nuevo en una película de las de la segunda época de Kubrick, en todas las cuales es fabulosa la selección musical. Quiero llamar la atención sobre una cosa en la que coincido plenamente con Segurola: su admiración por Senderos de gloria, que es a mi juicio una película fuera de serie, por su sencillez argumental, su sobria realización, su expresivo blanco y negro y la cruda firmeza con que retrata y denuncia a los militares corruptos de su historia. En 88 minutos se puede hacer una gran película; otra genial película muy breve y en blanco y negro hecha por Kubrick es Atraco perfecto; ambas me parecen imprescindibles.

¿Y qué pasa con Eyes wide shut? A mí, desde luego, no "se me cae", pero antes de entrar en ella quiero hacer algunas precisiones. A Kubrick le gustaba adaptar obras literarias, como se demuestra por el hecho de que, al menos y que yo sepa, lo sean Barry Lyndon, 2001, Lolita, La naranja mecánica, El resplandor y la propia Eyes wide shut. La obra en la que se basa esta película es la novela breve titulada Relato soñado, de Arthur Schnitzler (1862 - 1931), un prestigioso escritor vienés que la escribió en 1926. Schnitzler fue muy admirado por Sigmund Freud y, entre las características que se atribuyen a su obra están el interés por el erotismo y la muerte, la profundización psicológica y la presentación del instinto sexual como un poderoso motor de los actos humanos. Documentándome, he descubierto que una de sus obras teatrales, La ronda, resultó escandalosa en su época por su atrevimiento sexual y que esta obra fue llevada al cine en 1950 con el título de La ronde por Max Ophüls. Recordaba haber visto esta película; a la memoria me venía una melancólica historia de historias amorosas encadenadas. Si buscan en Internet, encontrarán lo que yo he encontrado: un fascinante vídeo del comienzo de la película, una escena en la que un elegante caballero de aire mundano y un tanto perverso, divaga en torno al amor, sale de paseo y se encuentra con una bellísima y jovencísima Simone Signoret... Ahí terminan los sugestivos cuatro minutos del vídeo, y sí, esa era la película que yo había visto. Del amor, de la muerte, de los anhelos, de la atracción sexual, de sutiles pasiones humanas... de eso tratan las obras de Schnitzler, de eso trata Eyes wide shut. Veámoslo en el siguiente artículo.

Eyes wide shut - II

Este artículo se publicó en Mi blog difunto el 16 - II -09

Lea usted la parte I, que está un poquito más arriba, ande, no sea perezoso. ¿La ha leído ya? Bien, pues ya puede comenzar con la II. Eyes wide shut es una película con muchas conchas. Empiezan con lo externo a su propio contenido: que si el matrimonio Cruise - Kidman que no tardaría en separarse, que si la muerte de Kubrick, que si su testamento cinematográfico, que si el título... ¿Qué significa Eyes wide shut? La expresión debió de parecer tan particular que los productores no la tradujeron al español. Hubo muchas especulaciones y propuestas, pero yo siempre he creído que este título tenía que ver con la expresión inglesa "wide open", que significa "abierto de par en par". Con arreglo a esto, la inexistente "wide shut" sería un juego de palabras que significaría "cerrado del todo", "cerrado a cal y canto", y, Eyes wide shut vendria a ser "Ojos completamente cerrados" o algo así. ¿Ojos que no ven o que se niegan a ver? No sé, y es que una de las virtudes de esta película es que es muy ambigua y abierta interpretaciones. Conviene volver a Schnitzler y su Relato soñado. En líneas generales, Kubrick es bastante fiel a su modelo: Fridolin, el médico protagonista de la novela, tiene, como el médico que encarna Cruise, una experiencia por la cara oculta e inquietante de la vida, y atraviesa, salvando las diferencias de época, situaciones casi iguales.

En su película, Kubrick maneja los mismos elementos que Schnitzler: el erotismo, la muerte, la profundización psicológica, la fuerza imparable del instinto sexual... Los despliega sobre el fondo de un bache matrimonial, de la confesión inesperada de una esposa irritada, de las cosas impensables que descubre el modoso doctorcito en sus andanzas, de las que ve sorprendido que van saliendo de sí mismo. Y todas esas cosas inquietan, inquietan y mucho. La gracia de la película no está tanto en el tremendismo de algunas de sus escenas o en la perversión de bastantes de sus personajes como en la inquietud que despiertan, primero, en el cada vez más superado Cruise, que empieza jugando y acaba llorando; segundo, en el espectador, que inevitablemente se verá reflejado en él o en su confiada familia. Hay un mundo de placeres y pasiones oscuras e imposibles de controlar que nos atraen con fuerza; es un mundo al mismo tiempo erizado de peligros insospechados con el que puede resultar letal relacioanrse. Y lo peor es que ese mundo oscuro está ahí al lado, en la misma calle de la luminosa consulta, que, al oscurecer, se convierte en el escenario por el que corren adolescentes pervertidas, padres que las explotan, bacanales tan refinadas como mortíferas, bellas prostitutas seductoras... y sujetos que nos persiguen amenazadores. Pero no, no es eso lo peor, lo peor es que eso está en nuestros sueños, somos nosotros mismos los que no necesitamos mucho para bajar ahí sin que nadie nos arrastre, somos nosotros mismos los que lo deseamos.

Inquietante, así es esta película, esa es su principal virtud. Es una película que escarba, como decía con gran perspicacia alguien que conozco. Al protagonista se le rompen los esquemas cuando su mujer le cuenta sus sueños obscenos; la inquietud le hace perder el control. ¿Cuántos espectadores se habrán preguntado si su mujercita tendría unos sueños parecidos? Inquietante. En su inquietud, ese protagonista se vuelve otro, se hace sensible a las tentaciones de admiradoras secretas, prostitutas, orgías... Inquietante. ¿Cuántas espectadoras se habrán preguntado si su maridito sería capaz de meterse en esos pasos? Inquietante. La bella y modélica pareja descubre un buen día que esos demonios están ahí y se han alzado muy amenazantes a su alrededor. Escaldado como gato después de meterse en juegos con ellos, el esposo no ha encontrado más defensa que derrumbarse llorando en el regazo de su mujer como un niño asustado y arrepentido que pide perdón. ¿Qué pueden hacer entonces, cuál es la fórmula para protegerse de tan tremendo ataque, para salvar su mundo? Quizás solo exista una: volver a cerrar con fuerza los ojos, cerrarlos a cal y canto, convertirlos en esos Eyes wide shut del título, no asomarse a ver el infierno. ¿Que por la calle tenebrosa te pasan rozando tremendos demonios? Volvamos la cara, ignorémoslos, vayámonos a comprar los regalitos de la luminosa Navidad. De este modo, la respuesta final de la esposa, en apariencia absurda, trivial y hasta grosera, es la más adecuada, la verdadera solución a sus problemas. Y si se interpreta así, esta película no "se cae", sino que es una gran obra que cierra muy apropiadamente la filmografía de un gran director.

miércoles, 27 de octubre de 2010

¿Y quién es Isak Andic? ¿Y qué es el IEF?

   A este guachimán le parece que la crisis tiene siquiera una ventaja: cada día nos depara una nueva lección acerca de la condición humana, nada proclive a la piedad cuando las cosas vienen mal dadas. Cuando el justo y modélico gobierno del señor Zapatero decidió rebajar el sueldo a los funcionarios un 5%, se produjo una fuerte oleada de aprobación procedente de diversos sectores, que (sin pararse a considerar si la medida era justa o no) estallaron en una amplia gama de reacciones, las cuales iban desde el aplauso furibundo hasta la petición de nuestras cabezas. Desde un fantoche llamado Salvador Sostres hasta el periódico El Mundo o la propia Esperanza Aguirre se manifestaron en ese sentido, y es que hay quienes llevan su credo ultraliberal hasta el odio encarnizado a todo lo que lleve el apellido "público".  
   Entre las más groseras de esas críticas, como pude ver en foros y periódicos, se produjo un no despreciable número procedente de personas que se identificaban como empresarios autónomos. Muchos de ellos, a menudo en términos nada reproducibles, sostenían literalmente que había que echar a todos los funcionarios a la calle, ya que eran una sangría para las arcas públicas. Teniendo en cuenta que el fraude fiscal registra uno de sus mayores capítulos en lo que estos sectores de autónomos y pequeñas empresas dejan de aportar al IVA,  no cabe duda de que las posturas de estos personajes, que eran casi siempre anónimos, aparte de agresivas, insolidarias e  injustas, resultaban extremadamente cínicas, más aún si se tiene en cuenta que, por aquellos días, reclamaban y creo que consiguieron ciertas descargas económicas. Es curioso: a la hora de repartir descargas económicas, a los asalariados, que somos los que más aportamos a las arcas públicas, nunca nos llegan.
   Lo que parece claro es que la crisis ha sacado de la sombra a los enemigos que tenemos los funcionarios, muchos de los cuales se sitúan entre los llamados emprendedores, así que no es extraño que, hoy, el señor Isak Andic, presidente de Mango, se haya despachado hablando de lo que no sabe y solicitando para los funcionarios una inestabilidad laboral al parecer muy querida por sectores empresariales pero a la vez muy desaconsejada por razones de buena administración de lo público. 
¿Quién es Isak Andic? Es, ya lo he dicho, el presidente de Mango y la segunda mayor fortuna de España, con una vaoración de unos 3.534 millones de euros, y eso, al parecer tirando por lo bajo. Nótese, pues, que él solito tiene más de la mitad de lo que el gobierno esperaba ahorrarse con la bajada del sueldo de los funcionarios. Empezó muy jovencito, vendiendo allá por 1973 camisetas a 900 pesetas de las de entonces, que no eran pocas. Ese precio era el doble de lo que a él le habían costado, y hay que reconocer que el jovencito ha seguido en la línea, porque en la actualidad tiene diez SICAVs (ya sabemos lo injusto que es este procedimiento de tributación) que canalizan un patrimonio de 570'6 millones de euros. Es además el presidente del Instituto de Empresa Familiar (IEF) plataforma desde la cual lanzó su funcionarial propuesta. ¿Y qué es el IEF? Pues es al parecer una organización filantrópica que agrupa a 120 de las más importantes empresas del país. Y puede que esté aquí la clave de por qué al señor Andic le dio por meterse en harina con los funcionarios, veréis. Otras de sus propuestas como máximo representante del IEF son las siguientes: exención fiscal para la inversión de beneficios, ampliación de la edad de jubiliación, cálculo de la pensión sobre la vida laboral completa, ayudas fiscales por la contratación a jóvenes mediante una exención a la cotización a la seguridad social durante dos años, bajada del tipo del impuesto de sociedades... y, al mismo tiempo, que el gobierno ajuste al máximo sus gatos para reducir el déficit.
¿Veis qué sencillo? Lo que quiere el educado señor Andic es exatamente lo mismo que vienen pidiendo desde hace tiempo las patronales y lo que reclamaban los energúmenos que aullaban en los foros: que se saquen pelas de los lomos de los trabajadores, de sus puestos de trabajo, de sus sueldos, de sus pensiones... para transformarlas en ayudas a los empresarios. Y entre esos trabajadores, por supuesto, estamos los funcionarios y no nos íbamos a escapar. No hay nada personal, es solo una cuestión de pasta. Las crisis, ya os lo decía, sacan a flote lo peorcito de la condición humana, y esta de ahora, al paso que vamos, va a acabar resucitando al espectro aquel de la lucha de clases.

viernes, 22 de octubre de 2010

Lope

Ahora que se acerca el fin de semana, si tenéis pensado ir al cine, os sugiero que vayáis a ver Lope, la película basada en los años de juventud de Lope de Vega. Es una buena película, interesante, entretenida y bien elaborada.
Desde hace algunos años, cada vez que veía alguna de esas películas inglesas en las que los británicos nos muestran su maestría en la recreación de épocas pasadas, lo que aprecian sus episodios y personajes históricos y el buen partido cinematográfico que saben sacar de ellos, pensaba con bastante envidia que nosotros también teníamos un buen filón para esto, que de nuestra historia o de las biografías de bastantes de nuestros genios literarios podíamos sacar un no despreciable manojo de películas en esa línea. Y cada vez que pensaba esto, uno de los nombres que acudían a mi cabeza era precisamente el de Lope de Vega, cuya existencia fue tan apasionante, azarosa y novelesca como las de los personajes de sus comedias, o, a decir de muchos, bastante más. Por eso, me alegré cuando me enteré de que se estaba haciendo esta película, en la que se demuestra la veracidad de lo que acabo de decir acerca del genial dramaturgo, y eso, repito, que abarca solo una parte limitada de su biografía, la de sus comienzos en el mundo teatral y sus amores con Elena Osorio e Isabel de Urbina.
Aparte de una interesante trama, la película tiene otras dos virtudes: la ambientación de época y las interpretaciones. En lo referido a la primera, refleja muy bien aquella mezcla de miseria y maravilla que debió de ser el nacimiento de nuestro grandioso teatro del siglo XVII, que es hijo de las acertadas y audaces innovaciones de Lope de Vega, miseria, maravilla y grandeza que también andaban enlazadas en la vida del Madrid de la época, una ciudad que era por lo visto tan brillante y vital como hedionda. En cuanto a las actuaciones, todos los actores me parecen muy ajustados en la interpretación de sus personajes, lo cual no extraña si se mira la cartelera y se ve que están ahí algunos de los mejores nombres de nuestro actual elenco, pero quiero llamaros la atención sobre Alberto Amman, el protagonista, que ya me pareció muy bien en Celda 211 (de hecho, lo poquito que se puede salvar de esa supervalorada película son las interpretaciones, sobre todo la suya, la de Tosar y la de Resines) y que en esta demuestra que, a pesar de su poca experiencia, tiene una capacidad interpretativa de la que podemos esperar fenomenales tardes de cine.

domingo, 17 de octubre de 2010

¿Se ha convertido Arnaldo Otegui en un cero a la izquierda (abertzale, por supuesto)?

Hoy ha salido en El País una entrevista con el encarcelado líder batasuno Arnaldo Otegui, aunque tampoco está nada claro esto del liderzago, porque lo primero que se le pregunta es si habla a título personal o de dirigente abertzale y responde con un galimatías que no hay quien se aclare. Lo que si queda claro son otras cosas: la servil cautela con que habla de ETA (buen síntoma son las preguntas a las que no responde: sobre condenas a atentados, sobre Josu Ternera...), que hace muy dudosa esa desvinculación de la que nos quiere convencer; las atenuaciones que pone al referirse a realidades como el abandono de las armas (parece desprenderse que para él deben abandonarlas tanto ETA como las fuerzas policiales) y la persistencia en sus planteamientos radicales: llama presos políticos vascos a los presos de ETA o habla de un "proceso democrático hacia la solución definitiva" y todos sabemos que lo que él entiende por proceso democrático y por solución definitiva son eufemismos que nominalizan inviables delirios de radicales. En estas condiciones, lo que uno concluye de esta entrevista es lo siguiente: que la imagen de buen chico que quiere dar Otegui no es para nada creíble, que la cárcel le ha atemperado mucho los ánimos (como a un buen puñado de correligionarios suyos) y que esa misma cárcel lo ha convertido en un don nadie en su partido. 
Cabría entonces preguntarse por qué un periódico como El País dedica tres páginas a entrevistar a nadie. Este modesto guachimán opina como otros muchos que el asunto viene ya de lejos, sospecha que empecé a confiaros en aquel articulillo que titulé ¿Una ofensiva gran escala del nacionalismo vasco? Hablaba allí de que parecía que ciertos movimientos que se estaban produciendo en el entorno del nacionalismo vasco, desde el pacto presupuestario del PNV hasta el último comunicado de ETA, estaban destinados a fortalecer al nacionalismo en su conjunto y que uno de los frutos inmediatos perseguidos era conseguir que Batasuna pudiese presentarse a las cercanas elecciones municipales. Prudente como soy, no quise expresar entonces en voz alta mi temor de que la operación no se quedaba ahí, sino que era de mayor aliento y alcanzaba a otro beneficiario, José Luis Rodríguez Zapatero, quien estaría de nuevo acariciando la idea de reconstituir su decaída imagen apuntándose un tanto en la lucha antiterrorista. Poco después, salieron las declaraciones de Jesús Eguiguren (a quien, por cierto, Otegui llama amistosamente Jesús en la entrevista) pidiendo la legalización de Batasuna y, más tarde, la consumación del pacto presupuestario PSOE-PNV y el nuevo romance entre ambas formaciones, aun al altísimo precio (aunque tal vez no para Zapatero) de dejar en muy mal lugar al PSE, a Patxi López y al actual gobierno vasco. Y ahora, esta entrevista. ¿Estará ahí el sentido de que se entreviste a nadie?

viernes, 15 de octubre de 2010

ME COMUNICAN POR AQUÍ número 4 (15 de octubre de 2010)

En el día de la fecha, me comunican por aquí los siguientes asuntos:

1.- ¿Alguien se ha enterado de que le han dado el premio Nobel a Vargas Llosa? A mí acaban de decírmelo hoy, y me alegro mucho, porque Mario Vargas Llosa es un gran escritor y un gran intelectual. Personalmente, yo le admiro también por sus posturas éticas, reflejadas en sus libros, en sus artículos y en actos como aquella incursión suya en la política, frente a adversarios tan edificantes como el corrupto Alan García o el superultracorrupto Fujimori. Mis felicitaciones a Vargas Llosa, me figuro que estaría hecho un manojo de nervios esperándolas. He oído decir que en los foros había quienes arremetían contra él de forma furibunda llamándole fascista y un sinfín de lindezas, hay cosas que no entenderé nunca.

2.- Pues a Javier Cercas también le han dado un premio.- Sí, sí, el Nacional de Narrativa por Anatomía de un instante, su extraordinario libro sobre el 23-F. Lo mismo que con Vargas Llosa, no se puede esperar que todo el mundo esté de acuerdo y contento, pero me parece que decir, como han dicho algunos, que el libro es malo o aburrido solo se sostiene por aquello de que de gustibus non est disputandum. El libro es fenomenal; que haya otros que también hubieran merecido el premio no lo voy a discutir, pero al final en estas cosas solo gana uno. Cuestión distinta es lo que comentan algunos: que los premios literarios en España, los importantes y muchísimos que no lo son, ya están dados de antemano y son una farsa. Esto es verdad y es una vergüenza sobre la que a lo mejor hablo algún día, pero me temo que no afecta al premio dado a Cercas. Le felicito también, otro que andaba con insomnio porque no le llegaba mi felicitación.

3.- El rostro de Bibi Aisha.- No me refiero al que indignó al mundo desde la revista Time y que mostré aquí el pasado 3 de agosto en la entrada Justicia divina, sino al actual, alegre, bellísimo y reconstruido por los progresos de la medicina. Aquí lo tenéis:


   Ni que decir tiene que me cuento entre los que se alegran infinitamente por este cambio. Acerca de lo que significa y simboliza la historia de Bibi Aisha con respecto a Afganistán y esos energúmenos de los talibanes, no creo que necesitéis las hondas reflexiones de este ignorante guachimán.

4.- ¡A celebrar la victoria! .- Este es un hecho verídico que le ha acontecido hoy mismo al guachimán, como quien dice, un rialiti chou de esos. Estaba yo en la cola del supermercado, cuando, de repente, se me han puesto detrás un grupito de seis o siete niñas que venían aún con el uniforme del equipo de fútbol al que pertenecen (no diré cuál por no dañar su imagen). Venían aún derrengadas y sudorosas me figuro que del entrenamiento e iban cargadas con la compra que habían adquirido: varias botellas de refrescos de dos litros, una de ron, otra de ginebra y otra de vodka. De cinco a siete deporte y después... Estos chicos de hoy en día son de auténtico pendulazo. Otra cosa: yo no hubiera asegurado que esas niñas tenían más de 16 años.

Y no habiendo más asuntos que comunicar, se cierra el ME COMUNICAN POR AQUÍ número cuatro en Madrid a quince de octubre de 2010, día de santa Teresa de Jesús, altísimo exponente de nuestra literatura, de la mística y de las apasionantes reformas religiosas de la España del siglo XVI.

domingo, 10 de octubre de 2010

Enterrado

   Esta película con guión de Chris Sparling y dirigida por Rodrigo Cortés venía precedida por una fuente campaña de publicidad y elogios: que si había obtenido una muy buena acogida en el festival de Sundance, que si era el mayor estreno de una película española en la historia del cine... Luego, a la hora de verla, lo que me encontré os lo reflejaré en tres anécdotas:
   -A los 20 minutos, mi mujer ya me estaba diciendo que se largaba porque aquello era una porquería.
   -Cuando aún no habíamos llegado a mitad de la película, notaba que... ¡me estaba durmiendo!, cosa que juro que JAMÁS me ha pasado ante una pantalla.
   -Nada más terminar la película, alguien en la sala dijo con voz grave y bien audible: JO-DER, sintetizando en una sola palabra y con gran sentido crítico el estupor que pesaba en la atmósfera.
   ¿Este era el gran estreno? ¿Esta era la emocionante película que los medios y algunos críticos nos han estado vendiendo? Van a acabar consiguiendo que no crea en ellos ni lo poco que creo ahora. Se decían maravillas de la tensión de esta película, del valeroso reto que suponía abordar una historia con un solo personaje metido en un escenario como un ataúd... No negaré lo de la tensión, pero, en lo referido a la historia, hace agua lamentablemente: el protagonista y los personajes con los que se comunica se la pasan haciendo y diciendo las cosas más disparatadas, y hay alguna que otra escena que, o no viene en absoluto a cuento, o es absurda o las dos cosas. Resultado: una historia muy floja e insostenible. Os lo digo de corazón: buscaos otro plan para pasar la tarde.

sábado, 9 de octubre de 2010

Tramas ridículas

Este artículo se publicó en mi blog difunto el 23 – XII - 08

Acabo de leer un artículo sobre las que alguien por ahí ha declarado las tramas cinematográficas más ridículas de 2008 y en la lista figuran -y además, bien situadas- dos películas que he visto: El caballero oscuro y Sexo en Nueva York. Aplaudo hasta echar humo por las palmas de las manos ambas nominaciones. De la de Batman puedo decir que es una de las películas con más carga de violencia y sadismo que he visto en mi vida, lo cual ya es decir, porque uno ha visto mucho cine. Y, en su mayor parte, esa violencia, ese sadismo y ese mal gusto se alcanzan retorciendo el guión hasta una inverosimilitud, una insensatez y una incoherencia de óscar al ridículo más bochornoso. ¿No es ridículo el modo en que uno de los personajes acaba con media cara quemada? ¿No es ridícula la escena en la que el Joker sale del hospital disfrazado de enfermera mientras lo destruyen una serie de bombas que nadie puede explicarse cómo ha puesto? ¿Y la persecución con los camioncitos? ¡Para despedir por asnos ineptos a todos los policías de la ciudad! Parece que alguien ha querido hacer una pretenciosa parábola sobre el mal y ha salido este churro infumable. Pero vean lo peor: ha batido récords de taquilla, es decir, que la han visto muchísimas personas, muchísimos niños. El día que yo la vi, a la salida nos encontramos con unos amigos que iban con sus hijas. Los adultos comentábamos aterrados la orgía de violencia; las niñas estaban encantadas con el espectáculo y para nada impresionadas. Eso mismo me sucedió con otros amigos con hijos entre once y quince años. Deberíamos empezar a tomarnos esto más en serio.

Unas líneas para Sexo en Nueva York, película que bien podría haberse titulado ¡A ver quién es más "fashion"! Con todos mis respetos, es una memez como un piano, un anuncio de productos de marcas caras de casi dos horas, una auténtica glorificación del lujo. ¿Y qué nos dice al final? Que una boda boda, lo que se dice una boda, hay que celebrarla en el Burger King y con muuuuuuuuucho amor. ¿En qué quedamos, oiga? ¿Cuál es la esencia del amor: las limusinas, los pisancanos en la Quinta Avenida y los zapatos de 500 dólares o el ketchup marca Día? ¡A otro perro con ese hueso!

NOTA: algo más de un año después de escribir este artículo, se estrenó Sexo en Nueva York II. Le pregunté a un amigo mío que la había visto qué tal era y me dijo: “Comparada con esta, la uno es una obra maestra”. ¡Siempre hay margen para empeorar!

Reformas en la garita

La garita del guachimán, deseosa siempre de prestar el mejor servicio a sus usuarios, ha llevado a cabo las siguientes reformas:
-Listado de enlaces de blogs amigos, situado en la parte derecha de la página.
-Listado de etiquetas, que permite consultar artículos antiguos según sus temas. Está situado también a la derecha. Los temas o etiquetas son los siguientes: Cine, Circo autonómico, Cultura y comunicación, Educación, Función pública y sindicatos, Internacional, Literatura, Me comunican por aquí, Política y Sociedad.
La garita del guachiman comunica que, con el fin de recuperarlos para el archivo, irá reeditando poco a poco algunos artículos de los que fueron publicados en la edición difunta (snif) del blog, especialmente, de las etiquetas de Cine y Literatura. Dichos artículos irán debidamente identificados como recuperados.
La garita del guachimán invita a sus clientes a disfrutar de los nuevos servicios y pide disculpas por las molestias.

viernes, 8 de octubre de 2010

El ballet de las palabras

   Hoy me ha llegado noticia de la aparición de un nuevo blog. Se llama El ballet de las palabras y su autora, Patriciapv (ese es su nombre de bloguera) es amiga mía. Se trata de un blog dedicado al mundo de la lengua y la literatura y su primer artículo, para no dejar dudas, es un repaso bastante completo a la figura de Cervantes. El blog nace con una clara intención de resultar útil a quienes estén interesados en los campos en que se centra, especialmente, a los profesores, pues incluye enlaces de diversa índole: conjugación verbal, una completísima antología poética, una guía de concursos literarios, un archivo de exámenes de selectividad... Si queréis visitarlo (cosa que os recomiendo), tenéis enlace en la columna de la derecha.
   Te felicito, Patricia, el blog me ha gustado mucho. Ya tienes tu primer seguidor.

sábado, 2 de octubre de 2010

Where have all the flowers gone?

   Supongo que muchos de vosotros conoceréis esta vieja canción. Para los que sí y los que no, aquí tenéis un enlace. Veréis que hay versiones de Pete Seeger, Joan Baez, Marlene Dietrich o Peter, Paul & Mary, pero The Kingston Trio son los intérpretes más clásicos de esta canción; he elegido además esta versión porque era la que mejor sonaba.
   ¿Dónde se han ido todas las flores? El motivo de que os ponga una entrada con este título es que hoy viene en la prensa la noticia del fallecimiento de José Ángel Ezcurra, quien fue el director de la revista Triunfo hasta su desaparición en 1982. El propio Ezcurra se lamentaba de la paradoja de que una publicación como Triunfo, que tanto hizo por traer la democracia y tanta importancia tuvo en el debate ideológico del progresismo y de la izquierda en España, tuviera que desaparecer solo unos meses antes de que esa izquierda alcanzara el poder en unas elecciones democráticas y por mayoría absoluta. Ezcurra, Triunfo, las grandes figuras que colaboraron en esta revista, el debate ideológico del progresismo, de la izquierda o el debate ideológico a secas... where have all the flowers gone?

martes, 14 de septiembre de 2010

Las películas del PP


Aguirre, la cólera de Dios

O Das Gott Zotern, como dirían los alemanes. Esperanza Aguirre acaba de anunciar que va a reducir las liberaciones sindicales a los términos estipulados por la ley, con el fin de adaptarse a las actuales necesidades de ahorro. Mariano Rajoy lo ve razonable, por los mismos motivos, aunque, timoratamente, se escuda en un "estos temas tendrían que hablarse". La izquierda política recibe el anuncio como un ataque a la libertad sindical. Desde mi punto de vista, la actual medida de Aguirre, si es lo que se ajusta a la ley, me parece irreprochable, por lo que las preguntas habría que formularlas desde un enfoque inverso: ¿por qué no lo ha hecho siempre así? ¿Qué ataque al sindicalismo ven los políticos de izquierda en el cumplimiento de la ley? Hay mentes suspicaces que creen que los regalitos que hasta ahora les había hecho Aguirre a los sindicatos obedecían a su deseo de comprarlos. Piensan también esas mentes que el resultado es que, efectivamente, los sindicatos se vendieron y esa es la razón de que ahora los trabajadores a los que han dejado al pairo durante años no solo no se escandalicen por la medida de la presidenta, sino que incluso la aplaudan. Resultado: una vez deslegitimados y utilizados para decapitar la contestación a sus políticas antisociales, Aguirre puede permitirse el lujo de tirar a los sindicatos a la papelera: ya no le sirven para nada. Se explica menos que los sindicatos ahora se quejen: ¿acaso creían que doña Esperanza y ellos iban a ser amigos para siempre? Sorprende tamaña ingenuidad en tan avisadas organizaciones.




Invictus

Los miembros del grupo parlamentario del PP en las cortes valencianas han recibido hoy una agradable sorpresa: su jefe de filas, don Rafael Blasco, les ha puesto para enardecer sus espíritus la película Invictus. Al parecer, tenía además la intención de subrayar la triunfal trayectoria política de D. Francisco Camps, presidente de su partido y del gobierno autonómico valenciano, que no va a dejar de presentarse a las próximas elecciones por un quítame allá esos trajecillos. No me negarán que el parecido en la talla histórica, lo físico y lo moral entre los señores Camps y Mandela es indiscutible.


Así está la cartelera.




viernes, 10 de septiembre de 2010

Los palos de ciego de Ángel Gabilondo

El actual ministro de Educación accedió a su cargo envuelto en la vitola de gran figura, de hombre de prestigio y experiencia en su sector, capacitado por tanto para resolver los problemas que lo aquejaban, y de hecho se presentó señalando que su principal propósito sería acometer esa tarea, para lo cual anunció que abriría un gran proceso de pacto al que estaban llamados todos los sectores políticos, profesionales y sociales relacionados con la educación. Desde aquel 7 de abril de 2009 hasta este 10 de septiembre de 2010, su gestión ministerial ha constituido un rosario de palos de ciego, palos con los que nos ha llenado la cabeza de chichones y la espalda de cardenales, bueno será si no acaba un día saltándonos un ojo. 
En febrero de 2010, su anunciado proceso de pacto empezó a concretarse en forma documental con un primer borrador de lo que sería la propuesta educativa del MEC para el periodo 2010 - 2020. En marzo apareció un segundo borrador y, finalmente, el 22 de abril, llegó a nuestra manos el definitivo, bautizado con el nombre estremecedor y un tanto peliculero de "Documento final". Como en aquellos días analicé por extenso en mi blog y en Deseducativos todos estos textos, no voy a entrar ahora en profundizaciones que serían tediosas y no vienen al caso y me limitaré a decir lo que todo el mundo sabe: que aquellos tres grandes palos de ciego consecutivos, que pretendían aparentar reformas pero no tocaban ni una coma del sistema LOGSE-LOE, constituyeron un lamentable fracaso. El pasado agosto, en unas significativas declaraciones, Ángel Gabilondo pronunció estas palabras: "Parece que son malos tiempos para escenificar los acuerdos, casi hay que teatralizar las diferencias". Se percibe en ellas el desaliento por no haber logrado el perseguido consenso sobre sus propuestas, pero también y quizás inconscientemente, al insistir en sinónimos como "escenificar" y "teatralizar", Gabilondo nos está señalando que su intención no fue tanto alcanzar un pacto como aparentarlo. Mal asunto; la política de la mera imagen o es estéril o da frutos hueros. 
A principios de mayo, aprovechando que España ostentaba la presidencia de la UE, se descolgó con el plan de buscar el apoyo de los 27 para reducir el fracaso escolar en la UE al 10% para 2020. Esto sonaba muy bien, pero si tenemos en cuenta que procedía del representante de un país cuya presidencia estaba siendo seriamente criticada y cuyo fracaso escolar es del 30% (más el 10 o el 15 por cien oculto), no era más que una cortina de humo, una tomadura de pelo y su cuarto gran palo de ciego.
A finales de junio, presentó el Plan de Acción 2010 - 2011. Este documento es la formulación definitva de la propuesta educativa del MEC, el fruto de las negociaciones y propuestas que se habían ido produciendo entre febrero y abril. Es, pues, la confirmación de un gran fracaso, pero el ministro la adornó con un alto contenido en demagogia. Lo que al principio fue cultura del esfuerzo, lo cambia por cultura de la evaluación (para dejarnos bien claro quiénes mandan en el MEC), miente al hablar de un consenso mayoritario y un apoyo generalizado, y al decir (la más clamorosa de las mentiras) que en este proceso está y ha estado toda la sociedad: falso, porque al menos hemos faltado los profesores (que él se empeña en confundir con los sindicatos), que algo tendremos que decir cuando se habla de pactos educativos. El delirio se alcanza en el formato del documento: 142 páginas en las que los doce objetivos se desarrollan en unas fichas que parecen sacadas de un libro de primaria, lo que revela que el pedagogismo ha perdido el sentido del ridículo. Basta ver a Gabilondo en su intervención para explicar el proyecto ante el consejo de ministros, su manera de hablar y de actuar, para entender que ni él mismo se cree su famoso plan de acción, su quinto palo de ciego.
El sexto y de momento último, lo ha dado a principios de septiembre, cuando ha vuelto a aparecer, ahora, para deslizar la propuesta de adelantar a julio los exámenes de septiembre. Demostrando que ya tiene completamente aprendida la lección, esta pildorita ha intentado colarla envuelta en la apolillada retórica pedagógica y la presenta como una necesidad educativa y un beneficio para el tratamiento individualizado y no sé qué monsergas más sin otro fundamento que el soltarlas porque a algo hay que agarrarse. A nadie se le escapa el auténtico motivo de este nuevo disparate, que no es otro que el intento desesperado de un político fracasado por ganar apoyos y aplausos aunque sea a base de sonrojantes guiños populistas, como decir: “Miren ustedes, soy ese ministro tan progresista que se ha atrevido a hincarles el diente a las vergonzosas vacaciones de los profesores”. Pero no, eso no vale, porque ese no es para nada el problema de nuestra enseñanza; los problemas de nuestra enseñanza son otros que Ángel Gabilondo no solo no ha resuelto (aunque los conoce), sino que ni siquiera se ha atrevido a mirarlos de frente en sus insípidas propuestas. En apenas año y medio, Ángel Gabilondo se ha quedado sin credibilidad y sin proyecto, por no haber afrontado la verdad elemental: que no se pueden resolver los problemas de la educación en España manteniendo la LOGSE, haciendo enjuagues con las autonomías, sindicatos y partidos que se avienen a ello, sometiéndose a la secta pedagógica, preservando sus privilegios y asumiendo su discurso, porque todas estas cosas son, precisamente, algunos de los principales problemas de nuestra enseñanza. A base de huidas hacia adelante y palos de ciego o de pseudosoluciones como hincarle el diente al mes de julio, lo único que se consigue es perpetuar el desastre. Gabilondo y Zapatero deberían darse cuenta de que ya no vale ocultar la ineptitud y la falta de programa en darle toquecitos a la chistera con una varita mágica, porque, desde hace ya bastante, en lugar de salirles un precioso conejito blanco que encandila al auditorio, lo único que sacan son patatas podridas y raspas de sardina. Es lo que tiene el empeñarse en políticas vacías y ajenas a la realidad.

martes, 7 de septiembre de 2010

¿Una ofensiva a gran escala del nacionalismo vasco?

No soy amigo de interpretar la historia ni la política en claves conspiratorias, pero, viniendo del nacionalismo vasco, dada la ejecutoria que presentan sus formaciones estrella, estoy abierto a esperarme cualquier bellaquería y sucede que, últimamente, está envuelto en tantas noticias y operaciones que uno empieza a preguntarse si, lejos de tratarse de episodios inconexos, no estarán ligados en una estrategia premeditada y nada casual. Las marcas políticas del nacionalismo vasco se encuentran en muy mal momento y les urge una revitalización, porque la miseria es muy mala compañera, y más si se añoran los días dorados de Ibarrretxe, del pacto de Estella, de las arbitrariedades de Balza, ¡qué tiempos aquellos! En cambio ahora, ¿qué hay?: ETA, en caída libre; Batasuna, frita y refrita por esa odiosa ley de partidos que la tiene en la que debería haber sido siempre su zahúrda natural, la ilegalidad; el PNV, despojado del trono de Euskadi y suspirando por él como suspiraba por la Alhambra aquel moro fantasma de la vieja canción.
Así no hay forma: el glorioso nacionalismo vasco necesita cuotas de poder. Y sucede que la coyuntura política ha puesto a su alcance algunas parcelas donde pillar tajada. Así, para el PNV se presenta la ocasión de sacar sus réditos a cambio de apoyar a Zapatero en la aprobación de los presupuestos de esa España-chollo a la que tanto van a añorar como algún día se independicen, mientras que, para los batasunos, una vez más, se acerca una posibilidad de enganchar fondos (también de las repulsivas arcas del estado español, miren por dónde) si consiguen colocar concejales en los ayuntamientos, pero ocurre que, para eso, necesitaría ser legal, lo que no es el caso, de modo que se presenta, como ya ha sucedido en ocasiones anteriores, la gran cuestión: ¿qué subterfugio se puede hallar para ser legalizados y pillar pasta y concejales?
La hipótesis que voy a presentar ahora parte de mi convicción de que estos grupos siempre han jugado en equipo, convicción que no es caprichosa, sino que viene abundantemente avalada por experiencias anteriores. Lo que planteo es que, cuando al PNV se le abrió una vez más la oportunidad de agarrar las riendas a través del pacto presupuestario, se puso en marcha el mecanismo de agregación de beneficiados,  no por generosidad, sino por conveniencia. Si el PNV, podía "pillar" en Madrid, bueno sería que la prima Batasuna "pillase" también en Euskadi, porque ya se sabe que así "pillaría" también la pobre tía ETA, que está tan necesitada. El siguiente paso de ese mecanismo puesto en marcha fue el comunicado de EA y Batasuna pidiendo a ETA no se sabe muy bien qué, pero pretendiendo con ese papelucho dos cosas: la derogación de la Ley de Partidos y la consiguiente posibilidad de que Batasuna concurriese a las municipales. Al servicio de este propósito estaría también el tercer paso: el nebuloso comunicado en que ETA acaba de anunciar que dejaría las armas... en las condiciones que solo ella sabe, con lo que subliminalmente lo que quieren decir, más o menos, es: ahora que hemos demostrado lo buenos chicos que somos, a cambio, dejen ustedes que Batasuna participe en las elecciones. Supongo que quienes tengáis buena memoria recordaréis que esto ya se hizo en la última tregua, y funcionó. El cuarto paso y colofón lo pone el nacionalismo democrático (?), es decir, el PNV, con su fantasmagórico comunicado de hoy, que no es ni más ni menos que el elemento de ambientación de otras veces: para dar verosimilitud a la comedia, el actor que se ha puesto la máscara de buen chico finge estar muy indignado con ETA, pero, nótese, no se muestra remiso a aceptar la pildorita envenenada de Batasuna, lo que equivaldría a decir que no le importaría -de hecho, lo ha defendido siempre- que esta formación se presentase a las elecciones municipales, sin pararse a reflexionar demasiado en lo que los batasunos hacen con los fondos que les llegan cuando tienen concejales. 
En definitiva, lo que pregunto es esto: ¿no estaremos ante un gran circo, una nueva estrategia coral en la que, a base de crear falsas expectativas, los nacionalistas vascos se están apoyando entre sí para sacar todos tajada y poder seguir siendo fuertes en su estrategia común? No estaría de más que nuestros gobernantes tomasen precauciones ante esta hipótesis, porque las tajadas que saca el PNV suelen llevar el sello de la insolidaridad, mientras que las que sacan Batasuna y ETA se destinan directamente a sus planes criminales. Ojo: algunos forman equipo aunque quieran aparentar otra cosa. 

jueves, 26 de agosto de 2010

Sobre la ocupación y otras formas legales de mangar un piso

Curiosamente, un bien como la vivienda, que es una necesidad de primer orden para una existencia que se considere digna y que en España lleva unos treinta años convertido en artículo de lujo, está en nuestro país bastante desprotegido frente a ciertas formas legales de enajenación que algunos juraríamos que son más bien robos puros y duros. Una de estas vías es la separación matrimonial, donde abundan los casos en los que uno de los cónyuges -por lo general, el hombre-, al romperse la pareja, se queda, quizás no "de iure", pero sí "de facto", desposeído de la vivienda familiar, que a veces se pagó en exclusiva con su dinero. El caso más demencial que conozco fue el de un hombre que, al casarse su hijo, les cedió a él y a su mujer un piso que tenía. Años después, el hijo y su mujer se separaron, pero la ¿justicia? determinó que  fuera la mujer quien se quedase con el piso, sin tener muy en cuenta el irrelevante detalle de que no era propiedad del cónyuge separado, sino de su padre, que simplemente había querido en su momento hacer un favor, haga usted favores para esto. Y no vale el manido pretexto de que ella se quedase con los hijos, porque eso no justifica semejante expolio: esa mujer y esos hijos tenían mil soluciones perfectamente razonables y justas.

Pero la vía "legal" de expolio de viviendas de la que quería hablaros hoy es otra: la ocupación, es decir, el sistema consistente en meterse por las bravas en cualquier casa ajena y temporalmente vacía y apropiarse de ella. Hasta no hace demasiado, que alguien te  hiciera esto podía representar que te quedases sin esa propiedad de forma inevitable, pero en la actualidad las leyes han evolucionado hacia cierta mejora. Así, gracias a la publicación del Código Penal de 1996, desapareció el vacío legal y la práctica impunidad de que gozaba este delito -así es como yo lo considero-, ya que la figura pasó a ser contemplada por la ley bajo el tipo de usurpación de bienes, aunque en algunos casos concretos las denuncias se han formulado aduciendo también las figuras de allanamiento, desórdenes públicos y robo, pues algunas de ellas son más graves, lo que representa algo más de celeridad en la resolución y la petición de penas más fuertes para el infractor. De todos modos, el proceso de recuperación no es inmediato y puede alargarse lo que quiera el juez. La forma más rápida de acabar con esta pesadilla en caso de que tenga que intervenir la justicia es el juicio verbal, que será favorable para el expoliado mediante el sencillo trámite de presentar una certificación -no nota simple- de la inscripción en el registro, según se regula en el artículo 41 de la Ley Hipotecaria y en el 250 de la Ley de Enjuiciamiento Civil. Otra cosa que he visto por ahí es que, en las 24 horas inmediatas a la ocupación, todavía puede ser la policía quien realice el desalojo, así que, en caso de poder hacer uso de este procedimiento, la víctima de una ocupación no debe dejar escapar la oportunidad. 

Porque lo cierto es que, sean cuales sean en la teoría tus garantías legales, en la realidad las cosas pueden ser muy distintas, en función sobre todo, si la cosa llega a caer en manos de la justicia, del juez al que le toque decidir. Los que se dedican a la ocupación no son ni de lejos los inocentes necesitados dickensianos que pretenden aparentar, sino sujetos muy avisados que se conocen todos los trucos y toman todas las medidas que ellos saben que favorecen a su apropiación, medidas tales como cambiar las cerraduras (lo primero que hacen), presentarse como pobres víctimas de la miseria, poner sus nombres en los buzones, no dejar jamás la casa sola y otras mil que ellos conocen mejor que yo y que irán en función de las particulares malas intenciones de cada uno. De este modo, los asuntos pueden llegar a envenenarse y complicarse mucho, tanto que en cierta ocasión leí las declaraciones de un abogado especialista en ocupaciones que, reservando su anonimato, reconocía que la mejor solución en estos casos era resolver las cosas sin el concurso de la justicia y por uno mismo, aunque fuera por medios expeditivos, ya que le resultaba descorazonador admitir que, yendo por las buenas, lo que se producía era la indefensión de las víctimas ante unos "ocupadores" generalmente abyectos a los que la ley trataba sin embargo de forma ventajosa. Resulta curioso comprobar como en Barcelona -donde se dan muchas ocupaciones- ya están saliendo a la luz historias de personas que contratan a matones para librarse de algún okupa. En consecuencia, tal vez no sea casual que sea precisamente de Barcelona el último caso sonado, el de un matrimonio del Raval que saltó a los medios de comunicación en 2009 por haberse pasado dieciséis meses sin casa porque se la  habían encontrado ocupada al volver de las vacaciones y el juez (llamado Carlos Tortras Bosch) no había determinado el desalojo de los ocupadores, aduciendo que estos carecían de medios económicos.  Ante una situación así, se me ocurren algunas preguntas:
1.- ¿Puede un juez meterse a resolver injusticias sociales mediante el expediente de permitir que se desposea de su vivienda a unos particulares, los cuales, gracias a los okupas y a la sensibilidad social del señor Tortras, han tenido que irse a vivir con unos parientes?
2.- ¿Habría obrado igual el juez Tortras si la casa ocupada hubiese sido suya, o de su padre, o de su hijo, o de algún hermano o amigo?
3.- ¿No representan asuntos como este la existencia de una cierta inseguridad jurídica en España? 

Un correcalles titulado "Salt"

Está visto que en verano las carteleras se ponen imposibles, porque todos los agostos me toca recomendaros que huyáis como de la peste de algún bodrio cinematográfico: recuerdo haberlo hecho con joyas como Sexo en Nueva York o El caballero oscuro, que eran dos auténticas memeces, por muy pretencioso que sea el director de la segunda. Este año le toca el turno a Salt, la película que protagoniza Angelina Jolie y que bien hubiera podido titularse Salt-amontes, dado que la bella actriz se pasa todo el metraje pegando botes, ahora de un camión a otro en una autovía, luego en los túneles del metro, después en el hueco de un ascensor... En fin, lo dicho, un auténtico correcalles sin pies ni cabeza, porque el argumento... bueno, resultaría una verdadera exageración llamarle argumento a la sucesión de insensateces en que se sostiene el concurso de saltos, carreras de coches, tiros y puñetazos que componen esta absurda gimkana.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Contra los cafres, buen rollito

Desde que se abrieron a finales de mayo, las piscinas municipales de Madrid vienen sufriendo la tradicional ola de violencia y gamberrismo, cuya manifestación más notoria esta temporada han sido doce agresiones a empleados de estos recintos de ocio, pero pensemos que esta guinda no es sino la corona de un pastel de comportamientos antihigiénicos, robos, violencias, provocaciones, agresiones, impertinencias de borrachos y otras lindezas, cuya dimensión exacta no conocemos y que afectarán, por supuesto, tanto a empleados como a usuarios. El problema se produce especialmente en las piscinas de Francos Rodríguez, Palomeras y San Blas, y no es nuevo en absoluto, porque os revelaré como dato anecdótico que, hace ya treinta años, cuando yo era joven, sabía muy bien que a la piscina de mi barrio -San Blas- no era muy prudente ir, porque allí campaban por sus respetos ciertas pandillas de indeseables. Parece que en tres décadas la cosa no ha mejorado y tal vez incluso haya empeorado: en materia de encauzar la convivencia, somos únicos.
¿Qué nos pasa? ¿Acaso somos incapaces de aportar soluciones a problemas que en principio no parecen muy complejos? ¡Claro que no!, ya veréis. Solución número uno (policial): leí en la prensa que, hace unos días, diez o quince miembros de una misma familia pretendieron pasar a una piscina con menos entradas que personas; cuando la empleada de la puerta quiso detenerles, la empujaron violentamente y se colaron en tromba. Poco después acudió la policía municipal, que estuvo unos minutos hablando con tan modélica familia, hasta que finalmente los agentes de la ley se fueron y los energúmenos se quedaron en la piscina todo el día tranquilamente. Solución número dos (sindical): ante la gravedad del problema y su extensión, UGT ha pedido urgentemente reuniones varias y propone tres medidas correctoras: poner más vigilancia policial, prohibir que se beba alcohol y hacer una campaña para enseñar las normas de las piscinas. Solución número tres (política): la concejal de servicios sociales de Madrid, doña Concepción Dancausa, opina que la culpa de todo este problema la tiene el paro, ya que "la cuestión del desempleo ayuda a que haya más violencia".
En dos palabras: im-prezionante.

Está claro, pues, que nuestros agentes sociales sí presentan soluciones,  tan claro como que no son las adecuadas. No es adecuado que unos policías se pongan a dialogar con unos cafres que se han colado en un recinto público sin pagar y agrediendo a un empelado; lo adecuado hubiera sido, como mínimo, hacerles pagar las entradas que faltasen y haberse llevado al agresor o agresores. En cuanto a las propuestas de UGT, solo es sensata la primera, y lo sería siempre y cuando la presencia policial no se limitase a estar y "dialogar", sino que también supiera actuar llegado el caso; no es, sin embargo, muy pertinente prohibir el alcohol para todos porque haya cuatro descerebrados que se emborrachen y la armen ni andarse con campañas-parche: ¿de verdad creen en UGT que aquí lo que pasa es que la gente no sabe que en las piscinas no se hace el guarro ni se molesta a los demás? ¿Y qué decir de la señora Dancausa? Quien en realidad es la responsable de tomar medidas eficaces para resolver el problema se dedica a consideraciones sociales baratas, demagógicas, trasnochadas y clasistas. Trasnochadas, porque ya pasó el tiempo en que vendía eso de justificar el incivismo con la marginación y esas monsergas; clasistas, porque, en el fondo, lo que ocurra en la piscina de San Blas o en la de Palomeras no supone problema para esta dama, que debe sin duda refrescarse en sitios más selectos, en los cuales no habrá ni rastro de la chusma que se dedica a algo más que molestar en las piscinas municipales. Sin embargo, queda bien y "progre" eso de aludir al paro, como lo de prohibir el alcohol (cosa muy sana) para todos, lo de la campaña de información o lo de ponerse a confesarse con los que se cuelan y luego dejarlos en paz. Eso es lo que mola: el buen rollito, el diálogo, el hacer pagar a justos por pecadores para que estos no se cabreen. Echarlos de la piscina o cogerlos y llevárselos a una comisaría cada vez que fueran demasiado lejos sería una simpleza, una falta de sensibilidad y una fascistada autoritaria impropia de un país tan tolerante y tan guay como el nuestro.

Lo que realmente indigna es que, mientras tanto, los vándalos se hacen los amos y a la gente pacífica y respetuosa que va a la piscina a intentar pasar un buen día sin molestar a nadie, lo que le queda es aguantarse, mirar para otro lado, largarse a otro sitio o quedarse en casa.

martes, 3 de agosto de 2010

Justicia divina


Esta que tenéis aquí es Bibi Aisha, una joven afgana de 18 años que intentó huir de la familia de su marido. Por tal delito, la condena de la justicia de los talibanes fue cortarle la nariz y las orejas. Supongo que la conoceréis, porque hoy ha vuelto a saltar a la actualidad debido a que la revista TIME utiliza su imagen para pedir que las tropas estadounidenses permanezcan en Afganistán.  


Es muy probable que también conozcáis a Sakineh  Mohammadi, porque su caso aún está latente. Como sabéis, la iraní Sakineh está condenada a morir por lapidación por haber mantenido una relación extramatrimonial, así está la justicia de su país, que en 2005 ya había hecho efectiva sobre esta mujer una condena a recibir 99 latigazos por mantener una relación ilícita con dos hombres. Sakineh debe de ser muy fuerte, porque no todo el mundo aguanta 99 latigazos; de lo que ya le sería imposible escapar viva sería de la lapidación (una muerte horrible), condena que aún no se sabe muy bien si le ha sido retirada o no, aunque eso no representaría que se le hubiese perdonado la vida. El régimen iraní, seguramente por el eco mundial que ha tenido este caso, ha perseguido también a la familia y al abogado de Sakineh. Si quieres ayudarla, encontrarás cómo hacerlo en el enlace de arriba. 


La historia de esta otra afgana que no se atreve a enseñar la cara la hallaréis aquí. Se trata de una joven que no aceptó como marido a un poderoso familiar suyo y ello le acarreó la implacable persecución de éste sobre ella y todos sus allegados (a uno de sus hermanos, lo secuestró y le cortó tres dedos de una mano).

En fin, amigos, parece ser que los regímenes totalitarios musulmanes tienen un concepto un poco brutal de la justicia, un poco arcaico, un poco misógino, un poco asimétrico, si se mira el hecho de que ninguna mujer afgana le cortaría la nariz a un marido fugitivo o los dedos al hermano de un pretendiete remiso, o el de que los hombres iraníes, como permite el islam, tienen para sus relaciones sexuales unos límites bastante más benignos que los que se le han impuesto a Sakineh. No cabe para la razón humana semejante sentido de la justicia, aunque tal vez ello se deba a que se administra en el nombre de Dios.

martes, 27 de julio de 2010

Veneno nacionalista

Si no hubiera sido porque me lo contaron amigos serios y bien informados, no me lo habría podido creer: en un campamento de vacaciones infantiles situado en Orio (el campamento Churruca, es de suponer que controlado por el amable nacionalismo vasco en cualquiera sabe cuál de sus versiones), no les permitieron a los niños ver la final del Mundial de fútbol. Al parecer, esa pequeñez deportiva interfería con las gimkanas y las piñatas que tenían programadas para ese día. Pero lo que realmente demuestra hasta qué punto llega la bajeza del nacionalismo vasco es que, además, los monitores, una vez terminado el partido, mintieron a los chavales diciéndoles que España (¿usarían esta palabra?) había perdido. Os parecerá una tontería, pero, para mí, detalles ínfimos como este dan muy bien la medida de lo que se puede esperar de una persona o, en este caso, de un credo político, y de quienes mienten a unos niños de manera tan miserable y malintencionada no puede estar más claro. Y por cierto que, si os metéis en un blog llamado http://www.contralosgigantes.es/, podréis ver una serie de lamentables episodios como este protagonizados por nacionalismos de todos los colores. Pues nada, un golito más de la selección española: el haber desenmascarado a ciertos energúmenos nacionalistas y haberles fastidiado un poquito; chincha rabia, que les habrían dicho los niños a sus provectos monitores de Churruca.

miércoles, 21 de julio de 2010

No entiendo nada

Y llevo varios días así. El Tribunal Constitucional dicta una sentencia acerca del culebrón del Estatut y, cuando lo normal en estos casos era que cada una de las partes dijera "Sentencia recibida y acatada", esta vez parece que no, esta vez parece ser que el pronunciamiento de tan alta y respetable instancia judicial está a la altura de los pronunciamientos del abuelo Cebolleta. Hoy, por ejemplo, he visto en el telediario al señor Montilla mostrándose muy dolido porque al parecer lo que hay que hacer ahora es desagraviar cuanto antes a la sensibilidad del pueblo catalán (o a lo que él quiere hacernos creer que es el pueblo catalán), lo cual solo se conseguirá, por lo visto, dejando en papel mojado el dictamen del Constitucional. Al parecer, la tesis de este señor es que hay que hacerles mimitos a él y a todos los que no aceptan la sentencia y que sería una ofensa contra Cataluña hacerla cumplir. Si en el resto de España se piensa que el funcionamiento del juego democrático exige que esa sentencia se cumpla, eso no importa, porque aquí solo cuentan las sensibilidades que  valora Montilla, un alto representante institucional que hoy no ha podido dejar más claro su desprecio al Constitucional y su llamada a ningunearlo, así están el país en general y el PSOE en particular. Y, contra lo que sería lo lógico y esperable, el Gobierno, en lugar de decir que aquí ya está todo resuelto, no hace más que lanzar mensajes muy poco tranquilizadores que hay que interpretar como que está dispuesto a ponerles paños calientes a Montilla, a ERC y a otros "demócratas" y seguir las llamadas a la insurrección institucional que lanza este nacionalismo catalán, en el cual hay que inscribir a Montilla, véasele hoy diciendo memeces altisonantes como eso de que Cataluña es una nación, y, para más inri, con la bandera constitucional española como fondo, lo de este demagogo no tiene nombre. Y ya en el paroxismo, aparecía por ahí la vicepresidenta De la Vega haciéndose un auténtico lío para intentar convencernos de que sí pero que no, de que se iban a hacer las cosas que pedía Montilla sin violentar nada, porque la sentencia del Constitucional dejaba mucho margen, ¡qué risa, encima, tomando al país por un corral de imbéciles! Y, a todo esto, ¿el PP qué hace? La única que se ha pronunciado claramente pidiendo a Zapatero que cumpla la sentencia es Rosa Díez. Pero no nos preocupemos, porque este año la aprobación de los presupuestos volverá a depender de un pacto con el PNV, así que lo que estamos viendo hoy mañana puede parecernos una simple idiotez. Que no nos pase nada. 

jueves, 15 de julio de 2010

¿El peor presidente desde que volvió la democracia?

Voy a ser muy breve. Acabo de leer por encima una noticia acerca del actual debate del estado de la nación y esto es lo que me encuentro: al presidente del gobierno poniéndose digno y diciendo que hará cosas que juzgue necesarias aunque duelan. Parece ser que Zapatero se siente un héroe capaz de recortar los sueldos de los funcionarios, de congelar las pensiones, de retrasar la edad de jubilación y de aumentar el periodo de cálculo de esta. No le he visto, en cambio, gestos grandiosos para hacer pagar más a los que tienen muchísimo o para meterle mano al fraude fiscal, auténtica sangría de la recaudación en España. Miró para otro lado mientras sectores empresariales y bancarios se forraban durante los años de bonanza, aun a pesar de asuntillos como la corrupción, la economía sumergida o las calificaciones de terrenos demenciales y/o ilegales. Fue luego muy diligente para inyectar dinero en una banca de la que chupan muchos y de qué modo, pero que pidió socorro a las primeras que vinieron mal dadas, aunque, eso sí, casi al mismo tiempo que ayudaba a la banca, cargaba los platos rotos de la crisis sobre sectores que ni la habían producido ni habían sacado beneficio durante las vacas gordas. Y todo esto, como líder de un partido llamado socialista: ¿de verdad este señor es socialista? Entre sus logros están los matrimonios homosexuales, que eran una petición a gritos de todo el país, la ley de dependencia (algo es algo) y la ley de violencia de género, que ha criminalizado "un poquito" a todos los hombres, hasta el punto de hacer efectivos aquellos versos de Calderón que decían: "pues el delito mayor/ del hombre es haber nacido" (hombre, naturalmente). Se ha empeñado en el berenjenal del estatut con el que parece dispuesto a arrastrarnos a todos a vaya usted a saber qué nuevo disparate; es ciego al desastre educativo y refractario a toda reforma que represente cargarse la LOGSE - LOE, es decir, que represente mejora, etc., etc. etc. ¿Estamos seguros de que este no es el peor presidente de la democracia? Lo que parece claro son dos cosas: que debería irse cuanto antes y que los repuestos en perspectiva tampoco es que entusiasmen. 

miércoles, 14 de julio de 2010

La forja de un rebelde

Acabo de cumplir -y en verdad que con mucho gusto- un deber que vergonzosamente tenía postergado: leerme La forja de un rebelde, la extraordinaria novela en la que Arturo Barea, al hilo de su autobiografía, nos hace un retrato impagable de lo que fue España entre los primeros años del siglo XX y aquellos momentos intermedios de nuestra Guerra Civil (calculo que hacia 1938) en que episodios como la batalla de Teruel hacían prever ya el signo final de la contienda. Esta colosal trilogía tiene pequeñas pecas, como el resentirse del hecho de haber sido primero escrita en inglés y luego traducida al español o una leve sobrecarga de episodios en el tercer volumen, las cuales en modo alguno restan interés a la obra: La forja de un rebelde es un libro esencial que debe ser leído por sus virtudes literarias y por su riqueza testimonial, tanto en las cosas que nos cuenta como en la viveza con que Barea las pinta. Que yo recuerde, allá por los años ochenta fue publicada y a la vez llevada a la televisión en una versión muy lograda, mientras que en la actualidad viene siendo editada desde el año 2000.
¿Por qué recomiendo tan encarecidamente su lectura? No me voy a andar con rodeos: lo más bonito de este libro es que es pura vida, por la sencilla razón de que el autor se lo sacó del alma. La intensidad con que Barea narra los episodios, el dinamismo de las escenas, la diversidad y autenticidad de los personajes y la circunstancia de cada cual, el colorido que da a ese Lavapiés (que en los primeros capítulos aún llama Avapiés) íntimo, amistoso y miserable, a ese Brunete profundo y atávico calcinado por el sol, a ese Marruecos de muerte y tragedia, soldados piojosos, revueltas cabileñas y militares corruptos, a ese Madrid heroico machacado por las bombas y los "paseos"... confieren a la novela una fuerza y una autenticidad que la hacen extraordinaria. Y para quienes conozcan en la actualidad alguno de esos escenarios y su vida de hoy en día, el compararlos con la imagen que de ellos nos deja Barea aporta no solo una visión histórica, sino un indefinible sentimiento de nostalgia (os juro que no voy a sobrepasar este límite de cursilería).
Bien, a leer La forja de un rebelde se ha dicho, basta ya de retórica. Sí, ya sé que es más bien larguito, pero el verano también lo es, y no todo va a ser playa y verbena, vamos, digo yo. Una cosa más: en los manuales de literatura, este libro ha ocupado siempre un lugar marginal (y a veces, ni eso); esto puede obedecer y obedece de hecho a motivos diversos, pero algo me hace sospechar que uno de ellos es que Barea es un autor incómodo, alguien a quien no le importa hablar tanto de los atroces bombardeos nacionalistas como de los inicuos "paseos" dados por republicanos, o bien dispuesto a criticar ferozmente a los curas y a la iglesia y al mismo tiempo sacar a dos sacerdotes como algunos de los personajes más dignos de su relato. Eso le pone al margen de las ortodoxias y de la corrección política y ya se sabe que los heterodoxos y los incorrectos tienen una pertinaz tendencia a no salir en la foto.

martes, 6 de julio de 2010

ME COMUNICAN POR AQUÍ número 3 (6 de julio de 2010)

En el día de la fecha, me comunican por aquí los siguientes asuntos:

1.- Malawi experimenta un gran avance en la lucha contra el hambre... desobedeciendo al Banco Mundial y otros "organismos benéficos". Leed lo que dice la interesante noticia de la que saco este extracto, la cual no tiene desperdicio:   Pero es que Malawi dio un paso más y saltándose recomendaciones de organismos como la Organización Mundial del Comercio o del Banco Mundial reinició un programa de subsidios de fertilizantes y semillas para los pequeños agricultores, -suspendido en el pasado por presiones del Banco Mundial y de los donantes internacionales-, que han logrado producciones récord: "Ya estamos exportando y la media de consumo diario ha pasado de 608 a 2000 kilocalorías por día". ¿En qué consiste exactamente la ayuda internacional a los países pobres? ¿Son siempre así de imparciales y desinteresados los organismos que rigen la economía mundial?

2.- ¡Vuelve el vinilo!  ¡Ahora mismo me voy a quitarles el polvo a mis discos viejos! Lo malo es que el "tocata" ya no está para muchas aventuras, habrá que ver lo que cuesta uno nuevo.

3.- Malos vecinos antes que ruidosos, así parece que somos los madrileños. Un 27'4% de los hogares de Madrid sufre problemas de ruidos, pero lo chocante es que, en una comunidad (sobre todo, en la capital) torturada por las obras y los coches, ese porcentaje se desglosa así: obras, 1'7%; tráfico, 12%; vecinos, 13'7%. Da que pensar en torno a nuestro civismo. Por cierto: la comunidad madrileña no es la más ruidosa.

4.- ¿Debería ir al psicólogo? Los futboleros que estamos siguiendo el mundial estamos asombrados con el errático comportamiento del señor Jabulani, el balón oficial del campeonato. Yo estoy convencido de que lo que tiene es una inestabilidad emocional como un piano y ahora ha venido a darme la razón nada menos que la NASA, que ha hecho un estudio tras el cual concluye que el caprichoso baloncito es impredecible, para desgracia de porteros y chutadores.

Y no habiendo más asuntos que comunicar, se cierra el ME COMUNICAN POR AQUÍ número tres en Madrid a seis de julio de 2010, día de santa María de Goretti.