Como la figura de Donald Trump es archiconocida, voy a prescindir de preámbulos contextualizadores y voy a ir directamente al contenido nuclear de este artículo. Trump ha sido responsable de multitud de actos polémicos, pero últimamente, en un lapso de tiempo muy breve, está detrás de algunos que me parece que son muy dignos de reflexión.
1.- La captura de Nicolás Maduro y su mujer. Aunque a botepronto y aisladamente esta noticia es digna de ser celebrada por cualquier partidario de la democracia, no tardó el presidente norteamericano en dar pasos que desinflaron poco a poco los entusiasmos. En primer lugar, eligió a Delcy Rodríguez como mando a distancia y excluyó hasta casi la humillación a María Corina Machado. Después empezó su escalada con el petróleo: exigencia a Venezuela de entre 30 y 50 millones de barriles de crudo... sancionado (¿por qué? ¿Por quién?), autoerección como controlador del negocio petrolero de aquella nación, autoconcesión de la potestad de decidir a quién lo vende y a quién no... Podíamos aceptar con reparos -bajo a patente de defenderse de una inundación de alijos de droga- eso de meterse en un país extranjero y trincar (ya que parece que ofende que se diga "secuestrar"...) al presidente y a su mujer, pero este justificante justiciero no cubre PARA NADA la rapiña sobre el petróleo y la soberanía del país invadido (si alguien puede demostrarme que sí, le agradeceré que lo haga, solo pido que se abstengan los que vengan con argumentos tramposos). Esto contamina también esa caritativa tutela a que ha sometido a Venezuela: si ha confiado en esa raposa de Delcy y va tan groseramente a por el petróleo, parece claro que a Trump la democracia allí le importa un pimiento y lo que ambiciona es el crudo crudo. Yo sospecho que, si Delcy le acaba saliendo una chacha sumisa al cien por cien (cosa nada improbable), le dará el portazo a Machado y su respaldo del 70% en las elecciones robadas por Maduro y se quedará tan contento. Al tiempo, y ojalá me equivoque.
2.- El mal chiste sobre Groenlandia. Escandalizaría -si personajes como Putin, Sánchez o el propio Trump no nos hubiesen extirpado la capacidad de escandalizarnos- que el presidente de una nación se descolgase diciendo como si nada que le apetece apoderarse de territorios de otra y que no descarta usar la fuerza para conseguirlos. Cosas como esas lo ponen a la altura de Hitler, pero parece que nos lo tomamos a broma. Otra broma que está manejando aquí este animador político es la de que EEUU estaría dispuesto a comprar Groenlandia, última oferta: entre 10.000 y 100.000 dólares por habitante. Calculemos fijándonos solo en la oferta más alta y contando con la estimación también más alta de habitantes para la inmensa isla de 2.166.086 km. cuadrados (o sea, más de cuatro veces España), que está en 58.000 personas: el resultado serían 5.800 millones de dólares. Para que os hagáis idea de la descomunal burla y la cutrería que esto representa por tamaña extensión y las incalculables riquezas de todo tipo que encierra, os diré que, con el euro a 1'16 dólares, esa cifra equivale a 5.000 millones de euros, o sea, la cantidad que Oriol Junqueras le arrancó ayer a Pedro Sánchez para Cataluña ¡para solo un año! Si deplorables son en general los actos, los modos y las palabras de Donald Trump, esta fea y persistente costumbre que tiene de cachondearse de los demás y de humillarlos le retrata como un miserable. Y hay que insistir en lo de Hitler, pero también en Stalin o Putin, porque son, sin afinar mucho, algunos de los personajes históricos recientes a los que se les ha pasado por la cabeza anexionarse territorios ajenos. Estos tres monstruos fueron capaces de pasar de las palabras a los hechos, con las catstróficas consecuencias que todos conocemos, ¿se unirá Trump a tan odioso club? Con estas cosas no se juega.
3.- La obsesión armamentística. Es constante en Trump y en los últimos tiempos se ha intensificado. Ha pedido a los fabricantes de su país que se dejen de repartos de dividendos y reinviertan todo lo posible en producir más, y para 2027 tiene proyectado un presupuesto récord en armamento: 1'5 billones de dólares, un incremento de casi un 50% sobre lo anterior. En los años 30, Hitler se saltó el tratado de Versalles y procedió a aumentar la producción armamentística, con lo que rápidamente otros empezaron a imitarle, el primerito, Stalin. Otra vez Hitler y Stalin: a la vista de estos pecedentes y de los puntos anteriores, inquietan de verdad las políticas de Trump en matería armamentística.
4.- El asesinato de una mujer en Minneapolis por un agente del ICE (1). La primera vez que vi un vídeo de esta criminal actuación en que un tipo (¡un agente de la autoridad, para mayor espanto!) mete la mano por la ventanilla de un coche y le suelta dos tiros a una persona indefensa que iba dentro me quedé horrorizado. Esa persona se llamaba Renee Nicole Good, tenía 37 años, era madre de tres hijos y era buena hasta en el apellido, así que hace falta tener mucha indecencia para intentar vendérnosla como una peligrosa terrorista que quiso atropellar al pobrecito agente que la mató (cosa en que se ha empeñado el Gobierno de Trump), agente que entiendo que ahora tendrá que demostrar ante la justicia que no es un asesino, supuesto que ya no hay discusión en que es un cobarde de gatillo fácil. Para quien tenga dudas, hay montones de vídeos en las redes, lo hemos podido ver en las televisiones y no escasean documentados relatos de lo que ocurrió (2). ¿Y qué tiene que ver esto con Trump? Pues mucho. En primer lugar, este trágico incidente es fruto de la histeria con que el ICE está actuando en la cacería de inmigrantes clandestinos, no clandestinos o ni lo uno ni lo otro, como ha sido el caso de la infortunada Renee, y esa histeria está infundida por las directrices del señor Trump y sus amenazas tronantes; en segundo lugar, como ya he dicho, los miembros de su Gobierno se han volcado sin el menor pudor en la campaña de enterrar a la víctima bajo una montaña de apestosos embustes; y en tercer lugar, para remachar todo lo anterior, ahí ha quedado y quedará el vomitivo comunicado que escenificó Kristi Noem, nada menos que la secretaria de Seguridad Nacional de los EEUU, en el cual afirmaba con pedernal jeta que la señora Good había atacado a sus agresores. Notable Barbi Comando Kristi Noem, cuya incompetencia y, peor aún, sobreactuación en el ejercicio de su cargo la convierten en una temible calamidad. Aviso para quienes aborrecéis (como yo) a Barbi Gaza: si no le profesáis la misma aversión a la señora Noem, padecéis una sectaritis aguda que os tenéis que hacer ver con urgencia.
Como resumen de este punto cuarto: el máximo responsable de un gobierno que trata así a sus ciudadanos y miente así sobre un episodio tan grave como el de Minneapolis es muy poco de fiar.
En conclusión, si no es usted estadounidense y le preocupan cosas como la democracia, la paz y el equilibrio entre los países que componen este miserable mundo, debería mirar con recelo a Donald Trump, aunque, a última hora es muy libre de mirarle como le dé la gana, usted verá lo que hace. Personalmente podrá cada uno posicionarse ante él como quiera, y solo responderá ante sí mismo en el caso de que acierte, desacierte o caiga en contradicciones. Otra cosa serán los partidos, los gobiernos o los personajes con responsabilidades o proyección política pública, estos sí que deberían andar con cuidado. Por su posición social, están obligados a ser objetivos, prudentes y coherentes, lo que en este caso significa no demostrar grandes entusiasmos hacia Trump ni brindarle lealtades incondicionales, porque a quien se deben es a su ciundadanía, la española. Si caen en esos errores, estarán destinados a que este señor más de una vez los ponga en evidencia o en situaciones muy complicadas. Nadie les obliga a cuadrarse ante un personaje que, a fin de cuentas, es el presidente de los Estados Unidos y solo es amigo de sí mismo y de su nación. En esto se diferencia poco de todos sus antecesores.
1.- El ICE (U. S. Immigration and Customs Enforcement) es el organismo estadounidense que controla las aduanas y la inmigración. Aquí tenéis su página, en la que queda meridianamente claro que son unos buenos muchachos que se dedican tan solo a controlar a la peor gentuza.
2.- Entre los vídeos, este me parece bastante bueno y, en cuanto a los relatos, me decido por el de "El País".
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