A finales del pasado mes de mayo, publique un artículo sobre un libro titulado Laberinto educativo y aprendizaje "fake", cuyo autor es Ramón Espejo. Consistía, como algunos recordaréis, en un interesante viaje por toda la geografía española para entrevistarse con una larga nómina de personas relacionadas con el mundo de la educación -docentes, expertos, intelectuales interesados en ella...-, con el fin de obtener de ese poliédrico enfoque una visión y unas ideas que nos ayudasen a abordar con éxito la resolución de sus problemas.
Recientemente, en colaboración con unos colegas suyos, Ramón ha puesto en marcha un canal de YouTube que sigue la línea de prestar atención a las voces de quienes puedan tener algo que aportar en beneficio de la enseñanza, pero esta vez focalizado sobre los profesores, como muy bien puede deducirse de su nombre, que os dejo aquí junto con su enlace:
Está claro que el proyecto se halla aún en proceso de construcción, pero en el apartado titulado Vídeos encontramos ya el que a mi juicio va a ser su principal pilar. Os animo a echar un vistazo y aprovecho para agradecer a Ramón y sus amigos la idea de crear una plataforma de internet que dé audiencia a los profesores, quienes a lo que estamos acostumbrados de toda la vida es más bien a lo contrario: ser silenciados.
El problema es la aceptación política de los aportes sensatos de nuestros docentes. Y nuestro sistema político no es adecuado para llevar a la práctica las aportaciones 'técnicas' que supondrían mejoras en la educación. En fin, sin cambio de sistema político es imposible el cambio de sistema educativo.
ResponderEliminarEstas cosideraciones tuyas serían válidas para la 2025, con la LOMLOE, pero también para 1990, con la LOGSE. Solo en el breve lapso de la LOCE (2002 - 2006), con Pilar del Castillo como ministra, se produjo un periodo receptivo para la sensatez, así que ya ves lo que podemos esperar.
EliminarDel aula al abismo...
ResponderEliminarhttps://youtu.be/BSo6KKhnf0A?si=0vD3UQRHMMiI-_Hf
Celebro que tanto "El Español" como Jesús Maestro presten atención a Ramón Espejo.
EliminarY tus aportes, Pablo, en «Lo que estamos construyendo» y en «La escuela insustancial» también son dignos de tenerse en cuenta. Como autor, hay prestarte atención.
ResponderEliminarMuchas gracias, Pepe.
Eliminar¿Y los progenitores de nuestros excelentes educandos, van a escuchar a los docentes cuando les expliquen que sus maravillosos hijos son indolentes, torpes o cualesquiera otras cosas no muy bonitas? Mucho me temo que se parezcan a la insoportable mamá de Forrest Gump. El asunto compete a toda la sociedad, y mucho me temo que esté envilecida al punto de no soportar la verdad mas sencilla; aunque se la enunciase con la mas exquisita cortesía.
ResponderEliminarLos papás son un mundo, pero los cerriles de verdad son menos de lo que parece, una exigua minoría. Me consta que hay muchos que están interesados por la buena educación de sus hijos e identifican esta con la calidad y la exigencia, pero también es indiscutible que son muchísimos los que prefieren la propuesta pedagogista o se han tragado sus bolas. Los cuentos fantásticos enganchan mucho: es muy fácil engatusar a la gente diciéndole que el "cole" puede ser Disneylandia y al mismo tiempo dar una formación perfecta. Desde luego, el asunto de saber cómo recibiría la sociedad un giro de la enseñanza hacia planteamientos serios y razonables pero menos coloridos es interesante. Mi opinión es que el éxito depende mucho de que haya una buena información. La sociedad recibió bien un planteamiento utópico y fantasioso como la LOGSE, pero también lo hizo con otro más sobrio como la LOCE, diametralmente opuesto en muchos aspectos. En el caso de la LOGSE sus defensores se volcaron con un despliegue espectacular de medios y propaganda poco menos que evangélica, pues se prometían verdaderas maravillas, mientras que los de la LOCE optaron por el debate de ideas y la crítica en los medios al desastre logsiano que pretendieron derogar: fueron más serios y respetuosos con la verdad. Hubo una apariencia de rechazo de esta ley, pero se vio muy claro que no era de la gente, sino de la maquinaria agitadora de la izquierda, concretada en los sindicatos (incluido el de estudiantes) y la CEAPA. Otro frente muy poderoso fue el de los intereses político-educativos de la cacas, sobre todo, de Andalucía y las parasitadas por el nacionalismo. Este panorama podría repetirse si se diera (y creo que debería darse sin falta) una iniciativa de derribo de la LOMLOE.
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