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-2028. ¿Cómo será la Tercera República? -LA ESCUELA INSUSTANCIAL. Sobre la urgente necesidad de derogar la LOMLOE. -EL CAZADOR EMBOSCADO. Novela. ¿Es posible reinsertar a un violador asesino? -EL VIENTO DEL OLVIDO. Una historia real sobre dos asesinados en la retaguardia republicana. -JUNTA FINAL. Un relato breve que disecciona el mercadeo de las juntas de evaluación (ACCESO GRATUITO EN LA COLUMNA DE LA DERECHA). -CRÓNICAS DE LAS TINIEBLAS. Tres novelas breves de terror. -LO QUE ESTAMOS CONSTRUYENDO. Conflictividad, vaciado de contenidos y otros males de la enseñanza actual. -EL MOLINO DE LA BARBOLLA. Novela juvenil. Una historia de terror en un marco rural. -LA REPÚBLICA MEJOR. Para que no olvidemos a los cientos de jóvenes a los que destrozó la mili. -EL ÁNGULO OSCURO. Novela juvenil. Dos chicos investigan la muerte de una compañera de instituto. PULSANDO LAS CUBIERTAS (en la columna de la derecha), se accede a información más amplia. Si os interesan, mandadme un correo a esta dirección:
repmejor@gmail.com

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viernes, 16 de marzo de 2018

Sobre la escuela feminista de Yera Moreno y Melani Penna

   El pasado 15 de febrero, publicó la revista T. E. (=Trabajadores de la Enseñanza), órgano de la federación de educación de CCOO, un artículo que se titulaba Breve decálogo de ideas para una escuela feminista, en el cual sus autoras, doña Yera Moreno y doña Melani Penna, explicaban cómo quieren ellas que sea una escuela feminista. Como este artículo ha sido la inspiración de un documento titulado Ideas para una escuela con perspectiva de género: haciendo de la escuela un espacio feminista, el cual está editado por una secretaría de políticas de igualdad de CCOO y realizado por su gabinete de comunicación, no puede quedar la menor duda de que esta organización respalda las propuestas de las señoras Moreno y Penna. Creo imprescindible que todos leamos ambos documentos y conozcamos la explosiva carga que portan, porque, si temible me parece que el modelo de estas dos señoras pueda llegar algún día a implantarse en la escuela, alarmante me parece que lo respalde una organización con la importancia, el peso político y la influencia social de Comisiones Obreras.
   El estupor se produce ya desde el mismo título: ¿qué es eso de una escuela feminista? La escuela no puede ser "-ista", no puede tener ninguna orientación ideológica, no puede ser feminista del mismo modo que no podría ser masculinista, ni comunista, ni fascista, ni panteísta, ni islamista, ni metodista, ni papista: ya bastante nos chirría a algunos en España, donde teóricamente es aconfesional, que incluya en sus programas la asignatura de religión, sea la católica o la que sea, pero, aun con eso, ni es la nuestra una escuela cristiana ni sería de recibo pretender que lo fuera. Estamos, además, en plena visualización del desastre que representa el que en algunos lugares, como Cataluña o el País Vasco, se haya convertido en una escuela nacionalista con lamentables muestras de adoctrinamiento, conque por fuerza tendremos que dar la más rotunda negativa a este nuevo invento ideologizador de la escuela feminista. Muy convencidas de su credo tienen que estar las señoras Moreno y Penna para atreverse a proponer su imposición en toda la escuela, pero esa convicción raya en el fanatismo, lo cual, si en ellas no deja de ser un posicionamiento personal para el que son muy libres, en CCOO es inadmisible: esa pretensión de hacer de la escuela un espacio feminista asombra en una organización de carácter público que se define como democrática, porque -repito y no me cansaré de repetir- en una democracia la escuela no puede llevar etiquetas ideológicas y, les guste o no a las señoras Moreno y Penna y a la Secretaría de Mujer, Políticas de  Igualdad y Políticas de LGTBIQ de la Federación de Enseñanza de CCOO (órgano autor del segundo documento), el feminismo no es una verdad absoluta, es solo una ideología más.
   Para empezar a analizar el documento de las señoras Moreno y Penna, señalaré que comienza indicando cómo enseña la escuela. Según ellas, es así:
    Y lo hace bajo esos mismos parámetros sociales que legitima y reproduce, y que, por tanto, son sexistas, racistas, clasistas, colonialistas, capacitistas.
    Desde luego, en lo tocante a la escuela en la que he estado enseñando en los últimos treinta y cuatro años, decir esto es un disparate y un insulto. Esto, atribuido a nuestra escuela, ES MENTIRA, por lo que poco bueno podremos esperar de una propuesta que se basa en tan disparatados fundamentos. Si hay un tema que conozco a fondo -porque lo llevo observando desde hace años-, es el del alud de malintencionadas descalificaciones con que se maltrata a la escuela, siempre con fines inconfesables, y puedo decir que he visto pocas veces que, en tan solo dos líneas, se hayan lanzado tantas injurias y de tal envergadura. Desalienta pensar que tengan el respaldo de un sindicato educativo, haría muy bien CCOO en reconsiderar estos documentos, y sin lanzar cortinas de humo como la que publica eldiario.es, las cuales quedan desmentidas por el segundo de los documentos que enlazo. Creo sinceramente que esa injustificable virulencia procede de que las autoras de esta propuesta están muy convencidas de hallarse en posesión de la verdad, pues solo así se explica que sostengan que el que no entienda o no comparta sus ideas será porque no ha leído a determinadas autoras que ellas recomiendan, y que, si después de haberlas leído sigue sin entender, es que tiene prejuicios sexistas. En pocas palabras: si usted no está conmigo, o es que no ha leído lo que hay que leer o es que tiene prejuicios. Lo dicho más arriba: una autoconvicción que raya en el fanatismo.
    Y si pasamos a los objetivos, resulta que la propuesta está puesta al servicio de una finalidad: convertir la escuela en un espacio para la revolución social, a lo que solo se me ocurre una respuesta: la escuela es un espacio para aprender, no para revolver, dejémosla en este humilde servicio y no pretendamos instrumentalizarla para ninguna cruzada iluminista. Porque, además, si echamos un vistazo a los diecinueve puntos de ese ¿decálogo?, veremos que el puente hacia la revolución social  anhelada lo componen unas medidas que ponen los pelos de punta, señalaré algunas, sin ser demasiado exhaustivo: adoctrinamiento del profesorado en la ideología feminista (punto 1), creación de una neolengua no machista (2), condicionar los programas de literatura, filosofía, historia, arte, música y ciencias por razones de género (3, 4, 5, 6, 15, 17), censurar a escritores (7). En pocas palabras: una manipulación totalitaria de las cosas que se enseñan y hasta de las mentes de quienes deben enseñar de colosales dimensiones. Todo habrá de verse bajo una óptica feminista exclusiva y excluyente. Asusta, de verdad, uno no da crédito a que propuestas así se formulen en la España de 2018, quizás deberíamos hacer una seria reflexión acerca de nuestros fundamentos democráticos.
    Pero no es esto solo, porque eso era nada más que lo referido a las enseñanzas, y queda todavía un aspecto muy preocupante, el que de una forma muy amplia podríamos definir como el de la cuestión del género. Este manifiesto parece un tanto obsesionado con eliminar las diferencias de género: el punto 8 propone "no separar los baños entre hombres y mujeres", disparate contra el que ya me pronuncié en otro artículo cuando la Generalidad valenciana propuso implantarlo en un documento en el que parecía estar muy preocupada por la identidad sexual; resulta curiosa esta obsesión de algunos por defender la identidad sexual a base de difuminar y de meternos a todos en el mismo saco. No creo que sea el camino y repito lo que ya dije en aquel artículo: ojo con meter a niños y niñas en los mismos baños, porque en los baños a veces han pasado cosas, no los convirtamos en juguetes de ninguna revolución social ni sexual, que, como ya he dicho, la escuela no está para eso. Luego, en el punto 10, se propone desheterosexualizar la escuela. ¿Por qué? ¿Existe esto como problema o alguien quiere crearlo? No seré tan malpensado de creer que aquí alguien está intentando convertir la escuela en su particular campo de batalla, pero a veces me da por pensar que algunos muy a gusto prohibirían la heterosexualidad. Vuelvo a pedir respeto para la escuela, a la que, no olvidemos, quienes acuden van para aprender, sin que su condición sexual sea para nada relevante. En este empeño por eliminar diferencias a base de pasarles el rastrillo por encima, insiste también el punto 13, que voy a reproducir completo:
   Eliminar los códigos de vestimenta. Enseñar, mediante talleres y en las clases, tanto al profesorado como al alumnado, a respetar a las personas, independientemente de cómo vayan vestidas. Desechemos ese prejuicio misógino de pensar que ciertas personas visten para provocar a otras. Entiende que la vestimenta, y lo que hagamos con nuestros cuerpos, forma parte de la libertad individual de cada cual, y no tiene nada que ver contigo. Asúmelo.
    Sinceramente, espero que no llegue el día en que haya talleres donde se enseñe a los profesores a respetar la vestimenta de la gente. ¿Será esta la formación por la que claman ciertos sectores innovadores? Sospecho que sí, así que no me extrañaría que, a no mucho tardar, las autoras de esta propuesta alcancen la condición de formadoras de formadores. Quiero llamar la atención también sobre esa paranoia de que el criticar a la gente por su vestimenta sea un prejuicio misógino. Nótese, por último, el tono panfletario de las dos líneas finales: parece que estén abroncando a alguien.
    Pero, en todo caso, intranquiliza mucho el tratamiento del género que se capta en este documento, muy parecido al que impera en el de la Generalidad valenciana que he citado antes. Me temo que en ciertos sectores educativos existen ya grupos muy ideologizados que están llevando a cabo un abordaje de la escuela para practicar un claro adoctrinamiento en materia de hábitos y posicionamientos sexuales. Bajo el paraguas de defender el derecho a la identidad sexual, observo inquietantes propósitos de condicionar conductas como la aversión a la heterosexualidad o la creación de una confusión tendente a la identificación total. Conviene que seamos serios en esto: en la escuela como en la calle, estamos obligados a respetar el género y las preferencias sexuales de cada cual; esto significa que somos todos idénticos en cuanto a derechos, pero no en cuanto a identidad: cada uno tiene la suya y nadie tiene derecho a entrar a la escuela con impulsos desheterosexualizadores o metiendo a todos en el mismo servicio: eso sería una intolerable manipulación de la escuela, y muy sesgada contra la heterosexualidad, que ya sabemos que por algunos es percibida como "lo establecido", es decir, eso que invariablemente quieren cargarse las revoluciones. Insisto en que esto es un asunto serio; imaginemos que un día en la escuela se implantara este decálogo para convertirla en feminista y no olvidemos que, además de los puntos 8, 10 y 13 ya mencionados, está el punto 11, que dice esto:
   Tener asignaturas específicas de educación sexual, así como de equidad de género en todos los cursos de todas las etapas. Estas asignaturas específicas contemplarán, además, la formación obligatoria del profesorado en estas materias. Porque los prejuicios y los estereotipos también nos atraviesan en tanto que docentes. Porque somos parte fundamental en la perpetuación y legitimación de un sistema patriarcal y heterosexista.
   Sigamos imaginando: imaginemos que cuando esta escuela se implante, por algún milagro, yo tengo hijos en edad escolar; pues bien, os aseguro que me echaría al monte: por nada del mundo dejaría la educación sexual de mis hijos en manos de una escuela así. La redacción de este punto delata una mentalidad groseramente totalitaria: esa asignatura se la darían a los niños desde los cuatro a los 16 años y los profesores estarían obligados a formarse en ella, pero no me queda muy claro si esa formación obligatoria no sería más bien adoctrinamiento. El lenguaje de este punto no resultaría extraño en Corea del Norte y no pasemos por alto que de nuevo aparece el sesgo de fobia a la heterosexualidad. Cosas muy serias, ya digo, pero para que nos echemos unas risas, voy a terminar con el punto 12, el que habla de fútbol, que ha sido quizás el más resaltado por los medios, a pesar de las enormidades que había en bastantes de los otros, y quiero llamar la atención sobre este hecho, porque esos medios son los mismos que están condicionando a la opinión pública acerca de lo que es bueno y lo que es malo en materia educativa, así nos luce el pelo. El punto dice esto:
   Prohibir el fútbol en los patios de recreo. Hagamos del patio un espacio amigable, donde todo el mundo pueda ocupar, transitar y habitar ese espacio común. Dejemos fuera esos juegos competitivos que monopolizan los espacios y excluyen a quienes no participan en ellos. ¿Por qué pistas de fútbol y no pistas de baile?
   ¡Prohibir el fútbol en España! Si algo no puede negárseles a Yera Moreno y Melani Penna, es valor. Como suele ocurrir con los innovadores, basan esta propuesta en una mentira: no es cierto que los campos de fútbol monopolicen los espacios comunes de los centros. Los patios de recreo suelen tener unas canchas polivalentes en las que, en todo caso, se puede jugar a fútbol siete, pero la gran y radical verdad es esta: a la hora del recreo, hay en todos los centros espacio y espacios para que todos los alumnos se entretengan como les dé la gana: paseando, charlando, leyendo, estudiando, jugando a juegos tradicionales, practicando mil deportes y no solo el fútbol o... bailando. ¿Por qué, una vez más, han recurrido a demonizar algo que solo es diabólico para ellas? Eso es hacer trampa, y lo hacen a lo largo de todo el documento. Y luego, esto otro: "Prohibir": ¿es que estas señoras tenían ganas de provocar o es que han sido tan necias de no darse cuenta de que prohibir un juego es la cima más alta del talante totalitario? La frase "Prohibir el fútbol en los patios de recreo" no se le ocurriría ni al dictador más adusto, solo con ella, se han desacreditado.
   Parece, en definitiva, un asunto trivial, pero no lo es, primero, por lo descabellado y totalitario de la propuesta en sí; segundo, porque forma parte de una corriente que está ya arraigada y me temo que no es débil. Y repito, además, que asusta: los procedimientos de esta propuesta para hacer su revolución social -mírese su lenguaje- consisten básicamente en eliminar o prohibir lo que disgusta a sus autoras e imponer lo que les gusta por el solo hecho de que es eso, su opción particular: no son modos en una sociedad como la que aspiramos a tener, avanzada y democrática. Hagamos una reflexión: viendo lo que desde determinados sectores se ofrece para la escuela, la sociedad española tendrá que estar muy atenta si no quiere que algunos, envolviendo sus desafueros bajo el aspecto de demandas muy legítimas, le impongan un modelo educativo embrutecedor y adoctrinador, y con esto no me estoy refiriendo solo a esta propuesta, sino a la mayor parte de las que proceden hoy de la innovación y la política.
   No puedo terminar sin una pequeña referencia a CCOO: ¿este tipo de ideas están entre sus convicciones o es que está esa organización trufada de radicales que la utilizan como plataforma de sus planes? Lo primero sería horrible, pero lo segundo no es mucho mejor. 

miércoles, 14 de marzo de 2018

¿Y si todos nos pusiéramos a quemar fotos?

   Saltaba ayer a los medios la noticia de que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo ha condenado a España por la sanción que en 2007 impusieron nuestros tribunales a unos independentistas (cómo no) que quemaron la foto de los reyes Juan Carlos y Sofía. 
    Según establece en su sentencia el alto tribunal, quemar fotos no es un delito, sino una forma de libertad de expresión política. Añade además precisiones como que la libertad de expresión acoge también a informaciones e ideas que ofenden, chocan o molestan y es una de las condiciones de pluralismo, tolerancia y amplitud de miras sin las cuales no hay una sociedad democrática. Así, esto de quemar la foto de los reyes lo han entendido como un acto que entra dentro de la esfera de la crítica política o la disidencia. 
     Si esto es así, debemos entender que el derecho a quemar fotos como particular apartado de la libertad de expresión nos ampara a todos los ciudadanos europeos, pues, en esas sociedades democráticas a las que se refiere el TEDH, no se entenderían tales derechos si no tuvieran un alcance universal. 
     En consecuencia, el guachimán, movido por su derecho a la crítica política o a la disidencia, va a realizar un experimento de quema de fotos,  ahí va:

Quema de la foto de Marta Rovira



Quema de una ikurriña (con llama de gas)



Quema de la foto de Roger Torrent



Quema de la foto de Carles Riera
   Basta de quemas, aunque sean experimentales.
   En virtud de mi derecho a disentir con las destructivas ideas políticas de los señores Riera, Torrent y Rovira, ejerzo mi derecho a quemar sus fotos; en virtud de mi indignación por los cientos de veces que he visto a partidarios de la ikurriña quemar la bandera española, ejerzo mi derecho a quemar una ikurriña. Seguro que los habituales quemadores, si vieran sus fotos o sus banderas como combustible, pensarían que eso de quemar es una conducta intolerable, cosa de fachas, y no de demócratas como ellos.
   La quema en efigie fue una práctica muy utilizada por la Santa Inquisición: en los autos de fe, se quemaba de verdad a los condenados que habían tenido el infortunio de haber sido atrapados y en efigie (bajo la forma de burdos muñecos de palo) a los que habían conseguido escapar. Como práctica política moderna, la ejercieron con asiduidad o la siguen ejerciendo los nazis, los radicales vascos que apoyaban (y aún apoyan) a ETA o los cada vez más energuménicos independentistas catalanes. 
  No voy, pues, a discutirle al TEDH su carácter de derecho inalienable, pero tanto por su innegable trasfondo violento como por la catadura de sus ejemplares usuarios, todos ellos modelo de pluralismo, tolerancia y amplitud de miras, no me va a colar nadie la rueda de molino de que sea una forma democrática, racional y humanitaria de expresar las opiniones.
   Quemar fotos o banderas es un acto vandálico que ahora el TEDH parece haber santificado como un derecho: ¿y si todos nos pusiéramos a ejercerlo? ¿En qué quedaría convertido el debate político?  

jueves, 8 de marzo de 2018

El timo del pacto educativo

   El primer artículo que escribí en este blog (pero tengo algún otro anterior ya perdido) sobre pactos educativos es uno de septiembre de 2009 que titulé Sobre el arte de no decir nada con grandiosas palabras, que versaba en torno a un artículo escrito por un coloso de ese arte: José Luis Rodríguez Zapatero. La mayor parte de mis planteamientos de ese artículo serían válidos hoy por muchas razones, las principales de las cuales son dos que han estado presentes en todos y cada uno de los simulacros de llamada al pacto que se han producido en los últimos años: el proponer vaciedades o disparates absurdos aunque vistosos y la disposición de partidos y demás comensales implicados no a arreglar los problemas reales de la educación (que son bien visibles), sino a procurar su particular ganancia. Acerca de la actual edición de esta cansina comedia, dije hace unos días que nacía muerta, pero me equivoqué: ni siquiera llega ni llegará nunca a la categoría de cadáver: nunca será nada.   
   La frivolidad de nuestros partidos nos ha hecho mucho daño y me temo que nos va a seguir haciendo mucho más. Cada vez se muestran más incapaces de afrontar una tarea de manera seria y constructiva, de anteponer el bien común, de asumir un riesgo, de tomar una decisión responsable, de dialogar, de elaborar en nada un discurso sólido y bien fundamentado y defenderlo, parecen más bien estar abonados a la gesticulación, el enrocamiento y la bronca. Un ejemplo: ¿qué se puede esperar de este pacto educativo si el PNV afirma que asiste a los trabajos con distancia y ERC que lo hace como observador crítico? Nada: porque es de sobra conocida la capacidad de obstruir y destruir de estas dos formaciones: o sale un plan con el que se puedan llevar algo suculento entre las fauces o lo dinamitarán. Si la iniciativa fuera seria y creíble, a estos grupos se les habría dicho: o dentro con todas las consecuencias o fuera, pero ¿quién en este país de chiste es capaz de asumir la  firmeza necesaria para esto? ¡Si hasta pasamos por alto el absurdo de que se permita esta prepotencia fiscalizadora del pacto sobre la educación española a partidos que han dejado muy claro su propósito de segregarse de España!
    Pero, sin meternos en el cada vez más insostenible universo de las incongruencias y excesos del nacionalismo, tenemos ya dos partidos que han manifestado su propósito de abandonar el pacto: el PSOE y Unidos Podemos.
    Los socialistas fundamentan su distanciamiento en su disconformidad con la financiación propuesta por el PP, que es de suponer que no alcanza el 5% del PIB que el PSOE defendía como inversión mínima. Desconozco la mecánica de los pactos políticos, pero me parece que, antes de fijar el gasto, sería lógico decidir o al menos aproximar lo que se va a hacer, para fijar sobre ello una previsión de gasto. Si esto aún no se sabe, aunque comparto el deseo del PSOE de que no se escatime con la inversión, creo que este partido ha estado muy ligero en su decisión de levantarse: no se trata de decir "Vamos a gastar 15.000 o 50.000 millones", sino más bien "Vamos a acordar un plan eficaz y realista y luego fijemos la inversión adecuada". ¿Por qué se ha dado tanta prisa el PSOE en romper la baraja? ¿Estaremos aún con el "no es no"?
   La motivación aducida por Unidos Podemos es esta: lo hace a petición de la comunidad educativa. Si leemos el artículo enlazado, comprobaremos quién es para esta formación la comunidad educativa: el Sindicato de Estudiantes, Europa Laica, los MRP y el STE. Aclaración políticamente incorrecta: echando un vistazo a sus dirigentes y cuadros, el Sindicato de Estudiantes debería llamarse Sindicato de Cuarentañeros Ultrarrepetidores; Europa Laica es una entidad que ni me suena; los MRP (=Movimientos de Renovación Pedagógica) son la ruina encanecida de algo que nació hace 50 años, justo los que llevan "renovando" la educación y, por último, el STE, aunque de fachada sea un histórico sindicato, es en realidad un grupúsculo radical que defiende también a ultranza las momificadas propuestas "innovadoras". Después de reunirse ¡durante una hora! con unos interlocutores tan representativos de la comunidad educativa, Unidos Podemos ha decidido obedecer a su llamada, júzguese la seriedad de la formación podemita, que hace bueno lo que he dicho más arriba acerca de los comensales que se van a guisar y zampar el pacto educativo. Y hago una advertencia: esta coalición se ha autoproclamado portadora de los ideales de la marea verde, espero que, por una vez, EL PROFESORADO NO VAYA A SER TAN TONTO DE DEJARSE  ARRASTRAR POR UNA SUPUESTA IZQUIERDA A MOVILIZACIONES EN LAS QUE ÚNICAMENTE IRÁ A SERVIR DE COMPARSA... Y GANARSE UNOS DESCUENTOS. Cada cual sabrá lo que le conviene.
   A la espera de la próxima ocurrencia, quiero terminar proclamando una vez más esta gran verdad: en contra de lo que sostienen desde el PP hasta Podemos, los actuales problemas de la educación no son ni la deficiente formación del profesorado ni el uso de metodologías inapropiadas, sino el vaciado de los programas, el aprobado regalado y la cada vez más disparada conflictividad de los centros. Si no se tiene esto en cuenta, se escucha solo la voz de los expertos, se desoye al profesorado y los partidos se mantienen en su clamorosa ignorancia sobre temas educativos, jamás se arreglará nada en la educación española. Y,  como está claro que los tiros no van por ahí, tampoco debemos preocuparnos si, como parece más que probable, el famoso pacto educativo se queda una vez más en una columna de humo disipada por el viento. 
      

jueves, 1 de marzo de 2018

L´home provisional

   El hombre que declaró la independencia de Cataluña para ponerla en suspenso a los ocho segundos, acaba de renunciar de manera provisional a ser investido presidente de la Generalidad. Como parece ser que su residencia en Waterloo es también temporal como fue la de Bruselas y cualquier día termina en Ginebra, Caracas, Moscú o... Estremera, habrá que concluir que su estado natural es la provisionalidad. Tanta inconsistencia me recuerda a aquel "home dibuixat" de Jaume Sisa, ya sabéis, el que no te carn ni cos. Salerosa canción esta, la verdad es que, en su conjunto, hace pensar difusamente en Puigdemont, aquí os la dejo:

   Con una pequeña modificación cromática (he cambiado vermell por groc), estos versos de la canción le vienen que ni pintados al incendiario que un día independizó Cataluña (en suspenso), no me digáis que no:
                                                             Penja-li un llaç groc,
                                                             dibuixa-li dents d'or
                                                             y al l'esquena un cartell
                                                            que digui:
                                                            No estic mort.

   ¿Le harán caso y nombrarán presidente a ese home engabiat de Jordi Sánchez? La inviabilidad del prusés se vio clarísima con el resultado de las elecciones del 27 de septiembre de 2015, pero el independentismo, en lugar de aceptarlo, se lanzó a una demencial radicalización que ha tenido las catastróficas consecuencias que todos sabemos, demostrando con ello su estupidez, su fanatismo y su iniquidad. ¿Volverán a hacerlo intentando elevar a la presidencia a ese espantajo de Sánchez, que tiene todas las trazas de ser más fundamentalista, más ignorante, más inútil, más petulante,  muuuuuuuuuuuuuuucho más tonto y quién sabe si aún más peligroso que Puigdemont? En tal caso, exactamente igual que hasta hoy, de los males que vengan serán ellos los únicos responsables.

miércoles, 28 de febrero de 2018

Hasta siempre, Forges

   Se nos ha muerto Forges, uno de los grandes del humor gráfico, puede que el más grande. Con un retraso motivado por cierta confluencia de pequeñas razones, quiero rendirle este homenaje, inexcusable por el hecho de que yo he sido forgiano desde los 13 o 14 años, edad a la que, como muchos de mis compas de la laboral de Cheste, era un incondicional de la sección fija de chistes que, allá por 1970, tenía en la revista Diez Minutos, en una de las páginas verdes del final. Es más: puedo presumir de que el mote que me pusieron en aquel centro procede de un chiste de Forges, es largo de contar. Resulta curioso: en los telediarios del día en que murió, se habló de muchas de las publicaciones en las que colaboró, pero yo al menos no oí que en ninguno se mencionase a Diez Minutos, cuando estoy convencido de que debió de ser la ventana desde la que se dio a conocer a miles de lectores que no leían periódicos, pero sí prensa del corazón. Según he oído estos días, Forges fue autor de ¡¡250.000 chistes!!, lo que, de ser cierto,  pondría su fertilidad en el humor gráfico a la altura de la de Lope en el teatro, quién sabe si estos dos genios no se habrán dicho ya, somewhere over the rainbow, aquello tan forgiano de "Pues nada, a ver si un día de estos tomamos unas copas". Naturalmente, 250.000 no me he leído, pero seguro que sí que he leído cientos, puede que miles, y aquí a mi lado tengo el primer libro que publicó con el nombre de El libro del Forges, allá por 1972, única publicación mundial en la que podréis ver el plano de un polimasflo de seriedades taxantes. Además, en un desplegable final está el juego del ministreibol, pista de entrenamiento en la que no me cabe la menor duda de que muchos grandes nombres de nuestra política debieron de forjar su carrera.
    De ese libro, quizás el chiste que más gracia me hizo siempre es este: 


   Otro que recuerdo es este, que figuró en una portada de Hermano Lobo:
Resultado de imagen de portadas de hermano lobo
   Quizás haya quienes, al verlo hoy, se pegunten dónde está la gracia, pero creedme si os digo que está portada se hizo famosísima, comentada y hasta escenificada, posiblemente, porque capte muy bien el jocoso absurdo que a menudo se esconde en la normalidad, y en eso Forges fue un maestro. Y lo mismo ocurre con el de ese individuo que se jactaba de haber llamado siempre al pan zusf, y al vino frolo, porque he encontrado bastantes referencias a él en internet. ¿Y cómo, por otra parte, podríamos hacer entender a un lector de hoy que, además de los sutiles mecanismos del humor absurdo y de la inspirada sonoridad de esas palabrejas, ese zusf  y ese frolo que vaya usted a saber de dónde se sacó Forges, en este chiste fluía un poderoso mensaje contestatario, una transgresión, una crítica al poder de entonces? Lo que el personaje del particular vocabulario viene a decirle a su interlocutor es esto: "Aquí muchos hablan de falta de libertades, pero eso es falso, porque mire usted las que me permito yo y no me pasa nada". Hay en el mismo libro uno de un tipo disfrazado de marciano que va en la misma dirección.
   Está claro que no podría uno entrar en todos los inabarcables registros de la producción de Forges, así que voy a ir terminando. Uno de los aspectos que se han señalado de ella en estos días es que afectaba a prácticamente todas las esferas de nuestra actualidad social y política, lo que daría muestra de la atención del artista a la realidad que le rodeaba y de su finura para detectar esos matices sobre los que enfocaba su humor. Doy fe de que esto sucedió con lo referido a la educación actual, muchos de cuyos aspectos más risibles dentro y fuera de la escuela fueron objeto de algunos de sus chistes. Voy a despedirme con uno referente a los eternos inútiles que está produciendo la estúpida sobreprotección que muchas familias ejercen sobre sus hijos. 

   ¿Esto es un chiste o es un retrato fiel de una realidad absurda? Cuántas veces nos habremos preguntado esto ante un chiste de Forges.
  

jueves, 15 de febrero de 2018

Huir de la escuela, pero para salvarla, ¿eh?

   ¿Qué sería de nosotros, estúpidos e ignorantes profesores, si no existiesen en el mundo portadores de la luz que viniesen a alumbrarnos el camino por el que debemos desempeñar nuestro oficio? En ese foro siempre complaciente para las innovaciones educativas que es "El País", leo un artículo titulado Profesoras que dejan la docencia para solucionar los problemas de la escuela, en el cual se hace pu se habla del libro que han escrito y del negocio de asesoramiento (creo que ahora a eso se le llama "coaching") educativo que tienen doña Lourdes Bazarra y doña Olga Casanova. Se trata de dos exprofesoras que un día decidieron dejar la escuela y dedicarse a lo que digo: asesorar a centros, directivos y profesores para que puedan reconducirse profesionalmente y dejen de una maldita vez de ser un obstáculo para la inexcusable e  imparable renovación pedagógica.
    Resulta digno de aplauso el sacrificio que han hecho las señoras Bazarra y Casanova, quienes, conscientes de que los problemas se ven mejor desde fuera y a pesar de que ellas ya ejercían en un centro de la orden jesuita -todos los cuales están felizmente encauzados en la benéfica corriente de la renovación pedagógica-, adoptaron la drástica decisión de renunciar a tan envidiable destino para ayudar a los demás a alcanzarlo. La abnegación escasea en estos tiempos menguados y egoístas, por lo que es muy pertinente señalarla cuando florece.
    ¿Y cuál es, yendo a lo que importa, el producto que vende su propuesta? Renovación pedagógica, ya lo he dicho, pero, para concretar en qué sentido, independientemente del muy elocuente dato de que ellas proceden de un colegio jesuita, nos ayudarán mucho sus propias palabras. La frase más significativa del reportaje es sin duda esta:
     Se trata  de trasladar el liderazgo del mundo empresarial al contexto educativo, y enseñar a los docentes a gestionar más allá de los asuntos burocráticos.
      Representa una declaración de principios tan concisa como inquietante. Fijémonos luego en las razones que dan para elogiar a un centro público que consideran seguidor de la línea adecuada:
    Este centro es un ejemplo de ruptura con lo tradicional; se caracteriza por los proyectos interactivos ligados a la tecnología.
     Finalmente, reclamo vuestra atención acerca de lo que sostienen las señoras Bazarra y Casanova sobre la formación del profesorado y su implicación en la implantación de los proyectos. Dicen primero:
    La renovación pedagógica no puede depender de la voluntad de los docentes, de que tengan las antenas puestas y se pongan las pilas para innovar. Los equipos directivos tienen que asumir su rol y sistematizar la formación.
    Más adelante se señala que los centros privados y concertados tienen sobre los públicos la ventaja de que pueden formar a sus docentes, a propósito de lo cual, las entrevistadas señalan que:
    Se crean dos velocidades, porque, mientras la privada puede escoger los cursos que lleva a sus centros, la pública carece de recursos y se puede quedar atrás.
     Que unas personas que se dedican a la organización de cursos se expresen como en esta última cita resulta un descarado ejercicio de autobombo, ya que es algo así como decir que los centros que no dispongan del apoyo de gente como ellas están perdidos, lo cual es bastante discutible, pues su producto (o sea: infiltración de la empresa en la escuela, aprendizaje por proyectos e innovar por innovar) no es que sea un placebo para la escuela, sino que es directamente perjudicial.
    Pero lo terrible es que nos lo van a hacer tragar aunque sea con embudo, ya está decidido por quienes mandan, como prueba la mera existencia de ese artículo de "El País", que no es más que una nueva escenificación de la alianza entre los dos principales agentes del cerco de desprestigio a la escuela que llevamos padeciendo desde hace años: los innovadores que venden ese producto vacío y dañino que se nos va a imponer y los medios de comunicación propagandistas de su discurso. 
     De por sí, quizás lo que dicen las señoras Bazarra y Casanova ni siquiera se hubiera merecido un artículo, porque ya está muy visto y negocios como el suyo ya los hay a millares, potenciados por ese vaciado de la escuela que asoma en un horizonte ya muy cercano, pero me he decidido a analizar este reportaje por varias razones. En primer lugar, porque es un ejemplo muy claro de esa alianza entre innovadores educativos y medios de comunicación que acabo de mencionar, alianza que está convirtiendo la propuesta innovadora en discurso único en el ámbito de la enseñanza; en segundo lugar, porque incluye un elemento que no suele aparecer, pero que es una de las grandes amenazas que veo implícitas en la reforma que se avecina: si se leen con atención las dos últimas citas, se ve claramente que el objetivo de imponer a los profesores estas metodologías por obligación es una realidad que incluso se formula de manera explícita en los programas de algunos partidos: se acabó la libertad de cátedra. La ampliación de competencias de los directores que todos los borradores reclaman está destinada a eso: a laminar la posibilidad de que profesor alguno se rebele contra la implantación de despropósitos; la capacidad de los directores de la privada de imponer una determinada formación a sus profesores es un ataque a la libertad, una monstruosidad de la que estaba libre la pública, ya veremos hasta cuándo. Las entrevistadas de este artículo están bendiciendo con regocijo el desprecio a la voluntad del profesor y la conveniencia de hacer a los directores de la pública tan omnipotentes como los de la privada, pero ¿cómo no vamos a estar de acuerdo, si lo dicen unas expertas? En la santificación de los excesos del pedagogismo, los medios de comunicación están desempeñando un papel decisivo. Hay una tercera razón por la que me he animado a escribir este artículo: señalar que los expertos están ya tan crecidos que empiezan a perder el recato, lo digo por el desparpajo con que estas señoras defienden algo tan grave como la extralimitación de las atribuciones de los directores, aunque se vea claramente que lo hacen porque es una medida que conviene a su negocio, o el desafortunado lenguaje con que se expresan al hablar del papel del profesorado: ¿qué es eso de tener las antenas puestas y ponerse las pilas? Es de general conocimiento que los profesores somos ya un cero a la izquierda del que se ríe cualquiera, pero no vendría mal que, al menos en los medios, se guardasen un poco las formas.  
    
    

martes, 13 de febrero de 2018

"Lo que estamos construyendo", en Radio Vallekas

    Hola, amigos. Mañana miércoles voy a intervenir en el programa Poetas en el aire de Radio Vallekas (107.5 de la FM), para hablar sobre Lo que estamos construyendo, el libro que acabo de escribir en torno a los problemas de nuestra enseñanza actual. Será a las 22:30 y desde aquí agradezco a Pedro Letái y el resto de los organizadores del programa el que me hayan invitado a su espacio. ¡No dejéis pasar esta oportunidad de oír la firme y a la vez acariciante voz del guachimán!
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miércoles, 31 de enero de 2018

Precios de mis libros para la compra por correo o en Amazon

    
    Hola, amigos. Si estáis interesados en alguno de mis libros, os dejo aquí información sobre las formas de adquirirlos.
I. Libros publicados en Amazon
    
    -Papel: 12 €. Comprar.
    -Ebook: 4 €. Comprar.
 
El cazador emboscado. Información general.
    -Papel: 12 €. Comprar.
    -Ebook: 4 €. Comprar.

El viento del olvido. Información general.
    -Papel: 12 €. Comprar.
    -Ebook: 4 €. Comprar.

La escuela insustancial. Información general.
    -Papel: 10 €. Comprar.
    -Ebook: 4 €. Comprar.

La república mejor. Información general.
    -Papel: 18 €. Comprar.
    -Ebook: 4 €. Comprar. 

II. Libros autopublicados

Libro

Correo ordinario

Correo certificado

Crónicas de las tinieblas

Información.

11’50 €

16’30 €

El ángulo oscuro

Información.

11'50 €

16'30 €

El molino de La Barbolla  

Información.

11’50 €

16’30 €

Junta final


Gratuito. Descarga e información pulsando aquí.

La república mejor

Información.

15'00 €

19’80 €

Lo que estamos construyendo

Información.

10,00 €

14’80 €

    
    Los precios de envío domiciliario de los libros autopublicados son los vigentes para 2026 e incluyen los gastos de envío. Para formalizar la compra, podéis poneros en contacto conmigo en este correo:
repmejor@gmail.com
    Os facilitaré información acerca de la forma de pago, que es por transferencia bancaria. He podido comprobar que es muy grande la diferencia entre quienes han mostrado interés por los libros y quienes finalmente se han decidido a comprar, así que quiero aseguraros que hasta ahora no ha habido un solo problema y los libros que he vendido han llegado a manos de sus destinatarios con toda normalidad. 

PARA QUIENES ESTÉN INTERESADOS DESDE PAÍSES EXTRANJEROS
    Dado que en este caso las tarifas de Correos, que son un condicionante importante del precio, son múltiples, lo mejor es que me escribáis a la dirección mencionada arriba indicándome vuestro país, para que yo pueda consultarlas y calcular el precio. Os adelanto que, en correo ordinario, el precio de La república mejor sería 22'00 euros para Europa y 30'40 para el resto del mundo, mientras que los demás libros costarían 15 euros para Europa y 17'50 para el resto del mundo. 

domingo, 28 de enero de 2018

Lo que estamos construyendo. 2: el contenido

   Haciendo efectiva mi promesa del anterior artículo, paso en este a realizar una exposición concreta acerca de los contenidos de ese libro que acabo de escribir y que he titulado Lo que estamos construyendo, he aquí su cubierta:
Lo que estamos construyendo
   En cuanto a las características materiales, están muy condicionadas por el propósito que me hice al concebirlo de escribir un libro lo más breve posible y que fuera de forma directa a lo esencial de cada asunto, por lo que tiene solo 150 páginas de texto, más once de notas (que están todas juntas al final) y dos de bibliografía, todo ello en un formato tan pequeño como es el 14x21.
   Hacia mediados del año pasado, empezaron a incrementarse las noticias sobre el proyectado pacto educativo, pero, mientras que en ninguna se mencionaban los problemas reales, sí que abundaban en cambio las tendenciosas alusiones a la formación del profesorado. Que los planes del Gobierno en particular y de los partidos en general consisten en convertir al profesorado en el chivo expiatorio de los males de la enseñanza no es algo nuevo ni casual, sino viejo y muy meditado, como puede verse aquí, aquí o aquí: no podemos consentir que, mientras se silencian los verdaderos problemas, causados por las malas políticas, esto se use como coartada para acabar edificando sobre ella otra estafa inútil como el actual sistema educativo, por eso he publicado este libro, que es mi forma de decir NO a la manipulación. El prólogo lo ha escrito Ricardo Moreno Castillo, lo que constituye para mí un motivo de honra y satisfacción, pues todos sabemos que Ricardo es un referente en la lucha contra los desastres del pedagogismo, así que desde aquí le doy las gracias una vez más. Con su habitual perspicacia, hace referencia en él al hecho de que nunca serán suficientes las denuncias de esos desastres, por el daño que han hecho y hacen, por su magnitud y por su esencial estupidez. El ensayo en sí se compone de los siguientes apartados:
    1.- De qué habla este libro y por qué lo escribo. En él señalo que voy tratar sobre los problemas de la enseñanza, pero, en especial, sobre los que afectan a lo más puramente escolar: aprendizajes, evaluación, calificaciones, comportamiento..., así como sobre los ataques interesados que sufre la escuela, y que todo ello lo hago porque esos problemas cada día se agudizan más.
    2.- Los tres grandes problemas de hoy en los centros educativos. Parto de mi convicción de que son estos: el vaciado de los programas, el aprobado regalado y la alta conflictividad. Son los que producen los insatisfactorios resultados a que nos ha traído el agotado sistema logsiano y los que hacen que, demasiado a menudo,  nuestros centros no consigan hacer lo que deben hacer: enseñar. Analizo sus causas y el modo en que se producen y reflexiono sobre los procedimientos que pueden resolverlos y las prácticas que los agravan.
    3.- El cerco a la escuela. Reflexiono aquí sobre las dos grandes falsedades que algunos presentan como causa de los males de nuestra enseñanza: la mala formación del profesorado y el uso de metodologías inadecuadas en los centros. Refuto estos tópicos y paso revista a las inconsistencias de los "innovadores" y demás advenedizos que atacan a la escuela, así como a la benevolencia cómplice con que los tratan los medios de comunicación.
    4.- Conclusiones. En este último apartado, abordo diversos temas, tales como ciertas conductas viciadas que el sistema logsiano ha fomentado entre los alumnos o las decepcionantes propuestas de los partidos políticos. Finalizo con una serie sugerencias de mejora, relativas a alumnos, profesores, programas, organigrama del sistema...
           He intentado retratar de forma amena y clara los principales males de nuestra enseñanza, señalando al mismo tiempo posibles soluciones. El libro tiene un precio de diez euros y está ya en la librería "Azorín" de Leganés y en algunas de Colmenar Viejo. En breve, intentaré encontrar alguna otra de Madrid capital que se decida a ponerlo a la venta. Quiero también organizar alguna presentación; a todo ello me va a ayudar Ricardo. Creo que, a quienes desconfíen de las ruedas de molino con que nos quieren hacer comulgar desde los partidos, los medios de comunicación y las pintorescas filas de la innovación pedagógica, este libro podrá interesarles.
                      Os mantendré informados de las novedades, entre ellas, los nuevos puntos de venta.

lunes, 15 de enero de 2018

Nuevo libro del guachimán: Lo que estamos construyendo. 1: otro pacto educativo que nace muerto

   A mediados del año pasado, comencé a escribir un libro sobre la problemática situación de nuestra enseñanza, y precisamente en los últimos días han salido a la luz noticias sobre la cada vez más inquietante conflictividad escolar y sobre los contactos iniciales en busca de un pacto educativo que están en la órbita de los asuntos que trato en mi libro. Se titula Lo que estamos construyendo y ya está lista la edición, así que supongo que podré sacarlo a la luz en una semana. Dentro de unos días, escribiré un artículo dedicado específicamente a sus contenidos; hoy lo que haré será una aproximación preliminar sustentada en esas noticias de las que hablaba antes. 
   El segundo capítulo del libro está dedicado a los mayores males que hoy sufre la educación, y sin duda uno de ellos es la conflictividad, la cual está llegando a los penosos extremos que refleja un estudio de CSIF que ha sido muy comentado estos días: ahí puede verse el abismo de desvergüenza de los peores energúmenos y de ninguneo de los profesores por el que nuestros centros se están despeñando, ante la indiferencia de políticos y gobernantes. Y ya que hablo de ellos, diré que entre los temas que trato figura también lo mucho que ha perjudicado a la escuela la demagogia de la clase política, así como la indecente culpabilización que está arrojando sobre el profesorado; ved aquí este titular que aparecía a cuatro columnas en el diario El Mundo de ayer:
Unanimidad en los partidos para mejorar la formación del profesorado
   No puede ser más explícito: los profesores somos el problema; la causa de los actuales males de nuestra enseñanza es la mala formación del profesorado; ahora bien conviene recalcar algo que se transmite también en el titular: ese diagnóstico no es una verdad empírica, sino que es la opinión de los partidos políticos, la cual no deja de ser una simple opinión, por muy unánime que sea.
   Y, como toda opinión, puede ser errónea.
   Y no es ningún secreto que nuestros partidos políticos han dicho y han hecho muchas cosas erróneas.
    Y tampoco es ningún secreto que, en materia educativa, se han prodigado en el error, hasta tal punto que hoy, ante este titular, los profesores estaríamos muy legitimados para rebotarles las culpas suyas que descargan sobre nosotros. Podríamos hacerlo, por ejemplo, con esta réplica:
Unanimidad entre los profesores para aborrecer
la incompetencia y el sectarismo de los políticos 
    Ya sé que suena un poquito menos cortés y diplomático, pero es que, en la relación entre políticos y profesores, son siempre las espaldas de estos las que sufren los disparates de aquellos, y eso termina por amargar. Se ve muy claro, sin ir más lejos, en este asunto de la formación del profesorado: ni es tan deficiente ni es ni de lejos la causa de los males actuales, pero los políticos (secundados por los medios de comunicación a su servicio) llevan bastantes años utilizando esa fábula de la baja formación del profesorado como cortina de humo para ocultar la realidad: que los males de la enseñanza son otros, los cuales están muy bien identificados, y que no se han resuelto por su sectarismo, su incompetencia, su demagogia y su ignorancia. ¿Qué hay de la conflictividad? En la noticia de El Mundo la reducen al acoso (¿por qué son tan frívolos de usar siempre la palabra bullying?), que es solo una parte. ¿Qué hay del desamparo en que las administraciones han dejado a los profesores? ¿Qué hay del empobrecimiento de los programas? ¿Qué hay de la presión para aprobar a cualquier precio? ¿Qué hay de la falta de exigencia que avalan las propias administraciones? ¿Qué hay de las vergonzosas inmersiones lingüísticas? ¿Qué hay del arrinconamiento o anulación del español en las comunidades bilingües? ¿Qué hay de la pobreza de la oferta educativa? ¿Qué hay del hundimiento del Bachillerato? ¿Qué hay del asunto de la Religión? ¿Qué hay de la falta de evaluación de catástrofes como el bilingüismo? 
    Todos estos y algunos más que no menciono sí que son problemas que están dañando mucho a nuestra enseñanza y se da la circunstancia de que algunos de ellos así son reconocidos en el propio artículo, mientras que de otros, como el empobrecimiento de los programas, ni siquiera se hace mención, ¿por qué? Porque son los que más directamente delatan la incompetencia y demagogia de unos políticos que los han mantenido durante años en el sistema porque creían que ello favorecía sus intereses.
    Pero los partidos, fieles a su incombustible costumbre, se abrazan a tópicos inocuos para ellos, pero vanos y manoseados, como esta bobada que el artículo pone en boca de Marta Martín (Ciudadanos), que estaba en la reunión que los distintos grupos han celebrado para poner en marcha el pacto:
No puede ser que los niños reciten sin aprenderse los mismos temas cada año.
   ¿Con estos planteamientos se está enfocando la reforma educativa? Estas palabras demuestran que esa señora no tiene ni la más remota idea ni de lo que se hace en la escuela ni del asunto en que está metida, así que la pregunta es: ¿qué hace en esa subcomisión, comisión o lo que sea? Tanto ella como cualquier otro que esté a su nivel de ignorancia lo mejor que puede hacer, por el bien de todos, es dedicarse a otra cosa.
     Lo dicho: si lo que estamos viendo estos días en los medios es un reflejo real de lo que van a hacer los partidos, podemos dar por seguro que nos hallamos ante otra reforma que nace muerta.
             De este tipo de cosas habla Lo que estamos construyendo.
     (Continuará)

sábado, 6 de enero de 2018

Sobre penas inhumanas y tratos crueles

   En estos días en que nos ha golpeado el doloroso y horrendo desenlace de la desaparición de Diana Quer y son muchas las voces que piden un castigo ejemplar para su brutal asesino, se ha dado la coincidencia de que, por diversos conductos, ha salido también a la actualidad la cuestión de la prisión permanente revisable, o sea, una condena penal que serviría para hacer efectivos esos castigos ejemplares sobre los autores de crímenes espantosos, tales como el propio José Enrique Abuín, asesino de Diana, o el único al que hasta ahora se le ha impuesto, es decir, David Oubel, el monstruo que el 31 de julio de 2015 mató con una motosierra a sus dos hijas, una de nueve años y otra de cuatro.
   Una de las razones por las que la prisión permanente revisable se ha asomado a la actualidad es la proposición que ha promovido en el Congreso el PNV para derogarla; otra ha sido el pronunciamiento precisamente de Rocío Viéitez, la madre de las víctimas del sanguinario Oubel, la cual se declara  firme partidaria de que esa pena se mantenga. La iniciativa del PNV, que cuenta con 162 votos y el apoyo o las simpatías de PSOE, Unidos Podemos, Compromís, Bildu y los nacionalistas catalanes, se sustenta en argumentos tales como que esa condena es irresponsable y desproporcionada y que la Constitución prohíbe penas inhumanas y tratos crueles. Ante eso, Rocío Viéitez, tras preguntarse cosas como si la ley debe dar más amparo al delincuente que a la víctima o si la libertad de aquel debe representar la pérdida de la libertad de esta, termina diciendo: "A esos 162 votos que piden su derogación: ¿podrían por favor decírmelo a la cara y hablarme de irresponsabilidad, desproporcionalidad, dignidad, crueldad, inhumanidad...?"
   La señora Viéitez maneja algunos otros argumentos difícilmente refutables, como este: ¿acaso no merece una pena muy dura alguien que ha matado a dos niñas con una motosierra? Similar pregunta podría hacerse a propósito de Enrique Abuín, o de los tristemente célebres asesinos de Alcasser, o de Pedro Jiménez (autor del espantoso asesinato de dos mujeres policías), o de Tony Alexander King (el asesino de Rocío Wanninkhof y Sonia Carabantes), o del violador del ascensor, además de violador, un asesino muy frío, o del abominable Rafita, o de José Bretón, otro maltratador tan desalmado que fue capaz de inmolar a sus propios hijos, o de Juan Manuel Valentín Tejero, dueño de un escalofriante historial en el que se incluye el asesinato de la niña Olga Sangrador, o del bestial Gustavo Romero Tercero... Dejo aquí solo algunos de los ejemplos más espeluznantes, que no son ni de lejos los únicos que por desgracia padece nuestro país, y eso que España no es ni mucho menos de los más azotados por este tipo de alimañas. Todos han demostrado una crueldad sin límites; todos reincidieron en cuanto tuvieron la menor oportunidad; todos, para bien de la humanidad, estarían mucho mejor bien encerrados o bien enterrados, porque, que a nadie le quepa la menor duda, con estos y con otros muchos como ellos: tantas veces como la sociedad ha sido generosa con ellos y ha respetado su derecho a la libertad, ha habido alguien que lo ha pagado muy caro, en bastantes ocasiones, con su derecho a la vida, y no son especulaciones, hablo de hechos, ahí están sus historiales. 
    Bajo esta perspectiva, cuando Rocío Viéitez se pregunta por qué la libertad de los criminales debe representar la pérdida de libertad de sus víctimas, está formulando una cuestión de profundísimo calado, a la cual es un desatino responderle llamándola retrógrada, como parece ser que han hecho algunos progresistas biempensantes que han tenido la inmensa fortuna de no cruzarse en sus vidas con un Rafita o con un Antonio Anglés. Ella misma lo dice: es muy fácil ser bueno cuando no te ha machacado la tragedia.
   Pero la vida hay que afrontarla con realismo, no con tópicos que no aguantan el menor choque con la realidad, más aún, cuando uno tiene responsabilidades políticas. Es mentira que todo el mundo pueda reinsertarse, y no solo eso, sino que además está claro que los canallas más reacios a la reinserción son precisamente los más dañinos; es una solemne bobada eso de que las penas deban buscar ante todo la reinserción, porque muy por delante deben ir la punición y el escarmiento, pero además, cuando se trata de alimañas sanguinarias como las que he citado y otras de su pelaje, es crucial que haya un castigo proporcionado a sus crímenes desaforados y una protección de la gente buena, que estará en grave peligro en tanto ellos anden sueltos por la calle. ¿Cuándo van a dejar nuestros políticos de hacer demagogia con cosas tan serias como esta? ¿Cuándo dejarán de ser tan frívolos de querer labrarse imágenes de tí@s supermaj@s aun a costa de políticas  que afectan a la seguridad, la dignidad y hasta la vida?
   Por lo demás, indigna un poco (o bastante) echar un vistazo a la galería de esos que se ponen estupendos con la humanidad y la crueldad sobre los potenciales afectados por la prisión permanente revisable, porque está claro que esas cosas les importan un pimiento y que lo único que pretenden es debilitar al Gobierno y apuntarse algún tanto demagógico. ¿A quién pretende engañar el PNV? Si tan preocupado está por la falta de humanidad y la crueldad, ¿por qué desperdició durante años montones de oportunidades de luchar contra ellas y prefirió en cambio dar la espalda a las víctimas de ETA? El PNV es un partido que todo lo afronta en términos de pérdida o ganancia, hace años era lo del árbol y las nueces, ahora es enredar y hacer guiños al electorado resentido contra el sistema penal, del que en el País Vasco aún queda mucho. En esta misma línea, en un partido como Bildu, pantomimas "humanitaristas" como esta solo producen una reacción: las ganas de vomitar. De los podemitas y los nacionalistas catalanes, lo de siempre: desestabilizar, crear malestar y confusión donde, cuando y con lo que sea. Tengo, como viene siendo habitual, que dejar para el final al PSOE: está cada vez más desnortado, ¿cuándo se enterará de que lo que tienen que hacer los partidos sólidos son políticas necesarias y con razones convincentes y no apuntarse a ferias guiadas por tópicos gastados e insostenibles? Mucho me temo que quizás el PSOE ya no cumpla los estándares de partido sólido.
    Pero, a última hora, no se trata de políticas, se trata sobre todo de justicia y de derechos. Si nos equivocamos a la hora de determinar los que se merecen los monstruos, seguro que dañaremos terriblemente a los de las personas inocentes.