sábado, 1 de febrero de 2014

Praxis educativa. 12: ¡Hostias, Pedrín!

Queridos amigos:
  Sabéis ya que el guachimán es un profesor estricto, rancio, chapado a la jurásica y todo eso, lo cual le lleva a ser un ardiente defensor de normas elementales, entre ellas, la asistencia regular a clase. Eso implica, naturalmente, que es por completo contrario al absentismo, las pellas o como le queráis llamar, fundamentalmente, por dos razones: una: si la obligación del alumno es estar en clase, lo que tiene que hacer es estar en clase, no hay que ser un lince para entenderlo; dos: el alumno que se está saltando las clases a menudo está haciendo cosas muy poco recomendables o frecuentando sitios y compañías muy poco recomendables. Dicho esto, me parece que tampoco conviene cargar la mano, cosa que ha hecho la fundación australiana Learn for Life en un vídeo contra el absentismo que, al parecer, está causando furor, pero en el sentido literal de la palabra. Podéis verlo en este enlace:
   Como hagas pellas, vas a acabar despedazado por una mina: ¿es este el mensaje? ¡Qué barbaridad! Vamos a ser serios y sensatos, hombre, que el sadismo sanguinario está reñido con la educación. He intentado buscar en Internet más información sobre esta asociación y lo que me sale mayoritariamente son tres cosas: una página suya en la que no dicen nada en absoluto sobre sí mismos, este vídeo y páginas que hablan acerca de cómo hacer viral un mensaje en Internet. ¿Era ese el propósito? Bien, ya lo han conseguido, han sacado un mensaje viral que, probablemente, les estará rindiendo beneficios por cada "click", incluidos los míos y los vuestros.  Parece bastante miserable. Otra cosa que tiene este vídeo es un tufillo a mensaje de grupo ultraconservador, por aquello de presentar un castigo desproporcionado a los pecadillos que ellos condenan, mostrando una saña de inquisidores de los siglos oscuros. ¿Habrá también algo de esto? Sensacionalismo, tremendismo, sadismo, mal gusto, mensajes virales, furores recaudatorios, tufillo ultramontano...: ¿por qué tendrá la pobre educación que ser víctima de toda esta basura? Hay gente que no tiene escrúpulos para nada.

4 comentarios:

  1. Como no tengo ganas de que la pantalla se salpique de sangre y pasar un mal rato no le he dado a ver el vídeo. Además ya has advertido que es lo que hay probablemente detrás de cada click.
    Nos movemos en unos extremos absurdos: o la permisividad total y nuestras aulas se han convertido en lugares en los que no se puede enseñar ni aprender, y en donde cada clase es una batalla, o castigos totalmente desproporcionados. Aparte de que un alumno absentista seguramente está haciendo cosas muy poco recomendables con gente poco recomendable, una parte del castigo, enorme, ya la tiene sin que se haga nada, y es su fracaso. Fracaso que luego resulta carísimo, por poner un ejemplo, en este mundo soviético de siglas en el que nos movemos, los alumnos de PCPI son los más caros. Un excelente alumno de ESO o Bachillerato resulta baratísimo a la sociedad.

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  2. Por una vez no voy a estar de acuerdo contigo, Hesperetusa, a no ser que admitas un matiz, te explico. Existe un baile de cifras, pero parece ser que una cantidad de 4.000 euros anuales por alumno de secundaria (que incluye ESO y bachillerato) y curso es el coste real que se está dando en la enseñanza pública. Estoy de acuerdo contigo en que, si hablamos de alumnos excelentes, es un buen precio, o incluso muy bueno, como apuntas tú, pero el asunto es que en secundaria, como sabes muy bien, no es que todos los alumnos sean excelentes. Entramos entonces en uno de esos capítulos crudos de nuestra actual enseñanza: si cotejamos lo que nos cuesta con los resultados, es bastante cara. En el nivel de la ESO, teniendo en cuenta los muchos alumnos que no titulan y los no pocos que titulan con unos conocimientos más que mejorables, lo de los 4.000 euros por alumno y curso es un despilfarro equivalente, más o menos, a comprarse un repollo por 60 euros. Y en el bachillerato, que tú conoces mejor que yo, dada la facilidad con que se obtiene el título de graduado en ESO y la consiguiente rebaja de niveles (el eterno problema) a que se ha llegado, sintiéndolo mucho, he de decir que muchos de los bachilleres que sacamos tal vez no valgan los 8.000 euros que nos han costado, o 12.000, en el caso de los que repiten algún curso. Llego entonces a la paradoja a la que quiero llegar, otra de las aberraciones de nuestro actual sistema: la ESO es obligatoria, al bachillerato puede ir todo hijo de vecino que la haya aprobado, algo que más o menos sucede con algunas carreras, a las que puede entrar cualquiera que haya aprobado la selectividad, pero en cambio encontramos que en ofertas como los PCPI o la Formación Profesional hay plazas limitadas. Esto, sencillamente, es demencial. En cualquier instituto de España, hay alumnos que por mil razones están desahuciados para la ESO y que tienen sin embargo que segur cursándola porque, en los PCPI que les vendrían bien, no hay plazas: ¿qué cachondeo es este? En cuanto a la FP, existen muchas carreras en las que resulta más fácil entrar que en cualquier rama de FP: electricidad, administración, informática, automoción...: ¿es que España necesita más abogados que mecánicos? Luego se da la paradoja de que encuentras licenciados vendiendo seguros o doctores de visitadores médicos. Aunque no lo parezca, esto que cuento tiene bastante relación con el absentismo, porque los alumnos, en cuanto llegan a cierta edad y empiezan a percibir que están donde no deben, empiezan a dejar de ir. El penoso café para todos logsiano, que ya veremos si es verdad que se mejora con la LOMCE, tiene mucha culpa del absentismo.

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    1. En esto tienes toda la razón, es cierto que buena parte del coste de la educación actual es un despilfarro por culpa del "café para todos" de la LOGSE y sus secuelas. Pero no me refería a ese coste, sino a que un buen alumno, que tiene que aguantar de todo, sobre todo en el primer ciclo de la ESO donde todos están juntos y revueltos, mientras va pasando de curso, a ese alumno no se le proporciona ninguna atención especial, si los niveles son bajos, y sabemos que los niveles bajan de año en año, tiene que tener una enseñanza deteriorada, pero un alumno malo, no me estoy refiriendo a un alumno con problemas de aprendizaje que también sufre el café para todos, no me refiero a ese tipo de alumnado absentista, vago, revientaclases, ese alumnado tiene todo tipo de soportes, itinerarios especiales, e incluso en mi instituo las mejores aulas. Aulas temáticas, con ordenadores, taquillas, bien pintadas, con el mobiliario nuevo y niveles por los suelos. Se sacan el título en rebajas o directamente en los saldos de PCPI mientras tienes que aguantar su insolencia en las guardias.
      No hay ningún tratamiento ni programa especial en los institutos para el alumnado que trabaja, es educado y saca buenas notas.

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  3. Naturalmente, por eso nuestro sistema educativo es caro, porque los resultados que da son muy mediocres, en gran parte, es tirar el dinero. Esta es la paradoja: si nos gastásemos más dinero en tener una oferta más amplia y más adaptada a la realidad del alumnado, podríamos tener al apto para el bachillerato en bachillerato y sacando el máximo rendimiento a esos medios, al apto para FP en FP y sacando el rendimiento positivo a los medios de la FP, a veces, muy caros, y al que lo que precisa es un PCPI o algo parecido, en la oferta que demanda. Costaría más dinero, pero, al estar cada uno en la oferta adecuada, los resultados serían mejores, con lo que ese producto, la educación, al ser bueno, en términos de rentabilidad, nos habría salido mejor, no habría sido malgastar. Es más económico y rentable gastarse 20.000 euros en un buen coche que 7.000 en una cafetera que no anda y no para de tener averías. Naturalmente, a esa oferta racional de la que hablo debería añadirse una organización seria de la educación, exigiendo a cada cual lo que le correspondiera.

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