Libros que he publicado

-2028. ¿Cómo será la Tercera República? -LA ESCUELA INSUSTANCIAL. Sobre la urgente necesidad de derogar la LOMLOE. -EL CAZADOR EMBOSCADO. Novela. ¿Es posible reinsertar a un violador asesino? -EL VIENTO DEL OLVIDO. Una historia real sobre dos asesinados en la retaguardia republicana. -JUNTA FINAL. Un relato breve que disecciona el mercadeo de las juntas de evaluación (ACCESO GRATUITO EN LA COLUMNA DE LA DERECHA). -CRÓNICAS DE LAS TINIEBLAS. Tres novelas breves de terror. -LO QUE ESTAMOS CONSTRUYENDO. Conflictividad, vaciado de contenidos y otros males de la enseñanza actual. -EL MOLINO DE LA BARBOLLA. Novela juvenil. Una historia de terror en un marco rural. -LA REPÚBLICA MEJOR. Para que no olvidemos a los cientos de jóvenes a los que destrozó la mili. -EL ÁNGULO OSCURO. Novela juvenil. Dos chicos investigan la muerte de una compañera de instituto. PULSANDO LAS CUBIERTAS (en la columna de la derecha), se accede a información más amplia. Si os interesan, mandadme un correo a esta dirección:
repmejor@gmail.com

Tenéis información de los precios aquí:

martes, 14 de septiembre de 2010

Las películas del PP


Aguirre, la cólera de Dios

O Das Gott Zotern, como dirían los alemanes. Esperanza Aguirre acaba de anunciar que va a reducir las liberaciones sindicales a los términos estipulados por la ley, con el fin de adaptarse a las actuales necesidades de ahorro. Mariano Rajoy lo ve razonable, por los mismos motivos, aunque, timoratamente, se escuda en un "estos temas tendrían que hablarse". La izquierda política recibe el anuncio como un ataque a la libertad sindical. Desde mi punto de vista, la actual medida de Aguirre, si es lo que se ajusta a la ley, me parece irreprochable, por lo que las preguntas habría que formularlas desde un enfoque inverso: ¿por qué no lo ha hecho siempre así? ¿Qué ataque al sindicalismo ven los políticos de izquierda en el cumplimiento de la ley? Hay mentes suspicaces que creen que los regalitos que hasta ahora les había hecho Aguirre a los sindicatos obedecían a su deseo de comprarlos. Piensan también esas mentes que el resultado es que, efectivamente, los sindicatos se vendieron y esa es la razón de que ahora los trabajadores a los que han dejado al pairo durante años no solo no se escandalicen por la medida de la presidenta, sino que incluso la aplaudan. Resultado: una vez deslegitimados y utilizados para decapitar la contestación a sus políticas antisociales, Aguirre puede permitirse el lujo de tirar a los sindicatos a la papelera: ya no le sirven para nada. Se explica menos que los sindicatos ahora se quejen: ¿acaso creían que doña Esperanza y ellos iban a ser amigos para siempre? Sorprende tamaña ingenuidad en tan avisadas organizaciones.




Invictus

Los miembros del grupo parlamentario del PP en las cortes valencianas han recibido hoy una agradable sorpresa: su jefe de filas, don Rafael Blasco, les ha puesto para enardecer sus espíritus la película Invictus. Al parecer, tenía además la intención de subrayar la triunfal trayectoria política de D. Francisco Camps, presidente de su partido y del gobierno autonómico valenciano, que no va a dejar de presentarse a las próximas elecciones por un quítame allá esos trajecillos. No me negarán que el parecido en la talla histórica, lo físico y lo moral entre los señores Camps y Mandela es indiscutible.


Así está la cartelera.




viernes, 10 de septiembre de 2010

Los palos de ciego de Ángel Gabilondo

El actual ministro de Educación accedió a su cargo envuelto en la vitola de gran figura, de hombre de prestigio y experiencia en su sector, capacitado por tanto para resolver los problemas que lo aquejaban, y de hecho se presentó señalando que su principal propósito sería acometer esa tarea, para lo cual anunció que abriría un gran proceso de pacto al que estaban llamados todos los sectores políticos, profesionales y sociales relacionados con la educación. Desde aquel 7 de abril de 2009 hasta este 10 de septiembre de 2010, su gestión ministerial ha constituido un rosario de palos de ciego, palos con los que nos ha llenado la cabeza de chichones y la espalda de cardenales, bueno será si no acaba un día saltándonos un ojo. 
En febrero de 2010, su anunciado proceso de pacto empezó a concretarse en forma documental con un primer borrador de lo que sería la propuesta educativa del MEC para el periodo 2010 - 2020. En marzo apareció un segundo borrador y, finalmente, el 22 de abril, llegó a nuestra manos el definitivo, bautizado con el nombre estremecedor y un tanto peliculero de "Documento final". Como en aquellos días analicé por extenso en mi blog y en Deseducativos todos estos textos, no voy a entrar ahora en profundizaciones que serían tediosas y no vienen al caso y me limitaré a decir lo que todo el mundo sabe: que aquellos tres grandes palos de ciego consecutivos, que pretendían aparentar reformas pero no tocaban ni una coma del sistema LOGSE-LOE, constituyeron un lamentable fracaso. El pasado agosto, en unas significativas declaraciones, Ángel Gabilondo pronunció estas palabras: "Parece que son malos tiempos para escenificar los acuerdos, casi hay que teatralizar las diferencias". Se percibe en ellas el desaliento por no haber logrado el perseguido consenso sobre sus propuestas, pero también y quizás inconscientemente, al insistir en sinónimos como "escenificar" y "teatralizar", Gabilondo nos está señalando que su intención no fue tanto alcanzar un pacto como aparentarlo. Mal asunto; la política de la mera imagen o es estéril o da frutos hueros. 
A principios de mayo, aprovechando que España ostentaba la presidencia de la UE, se descolgó con el plan de buscar el apoyo de los 27 para reducir el fracaso escolar en la UE al 10% para 2020. Esto sonaba muy bien, pero si tenemos en cuenta que procedía del representante de un país cuya presidencia estaba siendo seriamente criticada y cuyo fracaso escolar es del 30% (más el 10 o el 15 por cien oculto), no era más que una cortina de humo, una tomadura de pelo y su cuarto gran palo de ciego.
A finales de junio, presentó el Plan de Acción 2010 - 2011. Este documento es la formulación definitva de la propuesta educativa del MEC, el fruto de las negociaciones y propuestas que se habían ido produciendo entre febrero y abril. Es, pues, la confirmación de un gran fracaso, pero el ministro la adornó con un alto contenido en demagogia. Lo que al principio fue cultura del esfuerzo, lo cambia por cultura de la evaluación (para dejarnos bien claro quiénes mandan en el MEC), miente al hablar de un consenso mayoritario y un apoyo generalizado, y al decir (la más clamorosa de las mentiras) que en este proceso está y ha estado toda la sociedad: falso, porque al menos hemos faltado los profesores (que él se empeña en confundir con los sindicatos), que algo tendremos que decir cuando se habla de pactos educativos. El delirio se alcanza en el formato del documento: 142 páginas en las que los doce objetivos se desarrollan en unas fichas que parecen sacadas de un libro de primaria, lo que revela que el pedagogismo ha perdido el sentido del ridículo. Basta ver a Gabilondo en su intervención para explicar el proyecto ante el consejo de ministros, su manera de hablar y de actuar, para entender que ni él mismo se cree su famoso plan de acción, su quinto palo de ciego.
El sexto y de momento último, lo ha dado a principios de septiembre, cuando ha vuelto a aparecer, ahora, para deslizar la propuesta de adelantar a julio los exámenes de septiembre. Demostrando que ya tiene completamente aprendida la lección, esta pildorita ha intentado colarla envuelta en la apolillada retórica pedagógica y la presenta como una necesidad educativa y un beneficio para el tratamiento individualizado y no sé qué monsergas más sin otro fundamento que el soltarlas porque a algo hay que agarrarse. A nadie se le escapa el auténtico motivo de este nuevo disparate, que no es otro que el intento desesperado de un político fracasado por ganar apoyos y aplausos aunque sea a base de sonrojantes guiños populistas, como decir: “Miren ustedes, soy ese ministro tan progresista que se ha atrevido a hincarles el diente a las vergonzosas vacaciones de los profesores”. Pero no, eso no vale, porque ese no es para nada el problema de nuestra enseñanza; los problemas de nuestra enseñanza son otros que Ángel Gabilondo no solo no ha resuelto (aunque los conoce), sino que ni siquiera se ha atrevido a mirarlos de frente en sus insípidas propuestas. En apenas año y medio, Ángel Gabilondo se ha quedado sin credibilidad y sin proyecto, por no haber afrontado la verdad elemental: que no se pueden resolver los problemas de la educación en España manteniendo la LOGSE, haciendo enjuagues con las autonomías, sindicatos y partidos que se avienen a ello, sometiéndose a la secta pedagógica, preservando sus privilegios y asumiendo su discurso, porque todas estas cosas son, precisamente, algunos de los principales problemas de nuestra enseñanza. A base de huidas hacia adelante y palos de ciego o de pseudosoluciones como hincarle el diente al mes de julio, lo único que se consigue es perpetuar el desastre. Gabilondo y Zapatero deberían darse cuenta de que ya no vale ocultar la ineptitud y la falta de programa en darle toquecitos a la chistera con una varita mágica, porque, desde hace ya bastante, en lugar de salirles un precioso conejito blanco que encandila al auditorio, lo único que sacan son patatas podridas y raspas de sardina. Es lo que tiene el empeñarse en políticas vacías y ajenas a la realidad.

martes, 7 de septiembre de 2010

¿Una ofensiva a gran escala del nacionalismo vasco?

No soy amigo de interpretar la historia ni la política en claves conspiratorias, pero, viniendo del nacionalismo vasco, dada la ejecutoria que presentan sus formaciones estrella, estoy abierto a esperarme cualquier bellaquería y sucede que, últimamente, está envuelto en tantas noticias y operaciones que uno empieza a preguntarse si, lejos de tratarse de episodios inconexos, no estarán ligados en una estrategia premeditada y nada casual. Las marcas políticas del nacionalismo vasco se encuentran en muy mal momento y les urge una revitalización, porque la miseria es muy mala compañera, y más si se añoran los días dorados de Ibarrretxe, del pacto de Estella, de las arbitrariedades de Balza, ¡qué tiempos aquellos! En cambio ahora, ¿qué hay?: ETA, en caída libre; Batasuna, frita y refrita por esa odiosa ley de partidos que la tiene en la que debería haber sido siempre su zahúrda natural, la ilegalidad; el PNV, despojado del trono de Euskadi y suspirando por él como suspiraba por la Alhambra aquel moro fantasma de la vieja canción.
Así no hay forma: el glorioso nacionalismo vasco necesita cuotas de poder. Y sucede que la coyuntura política ha puesto a su alcance algunas parcelas donde pillar tajada. Así, para el PNV se presenta la ocasión de sacar sus réditos a cambio de apoyar a Zapatero en la aprobación de los presupuestos de esa España-chollo a la que tanto van a añorar como algún día se independicen, mientras que, para los batasunos, una vez más, se acerca una posibilidad de enganchar fondos (también de las repulsivas arcas del estado español, miren por dónde) si consiguen colocar concejales en los ayuntamientos, pero ocurre que, para eso, necesitaría ser legal, lo que no es el caso, de modo que se presenta, como ya ha sucedido en ocasiones anteriores, la gran cuestión: ¿qué subterfugio se puede hallar para ser legalizados y pillar pasta y concejales?
La hipótesis que voy a presentar ahora parte de mi convicción de que estos grupos siempre han jugado en equipo, convicción que no es caprichosa, sino que viene abundantemente avalada por experiencias anteriores. Lo que planteo es que, cuando al PNV se le abrió una vez más la oportunidad de agarrar las riendas a través del pacto presupuestario, se puso en marcha el mecanismo de agregación de beneficiados,  no por generosidad, sino por conveniencia. Si el PNV, podía "pillar" en Madrid, bueno sería que la prima Batasuna "pillase" también en Euskadi, porque ya se sabe que así "pillaría" también la pobre tía ETA, que está tan necesitada. El siguiente paso de ese mecanismo puesto en marcha fue el comunicado de EA y Batasuna pidiendo a ETA no se sabe muy bien qué, pero pretendiendo con ese papelucho dos cosas: la derogación de la Ley de Partidos y la consiguiente posibilidad de que Batasuna concurriese a las municipales. Al servicio de este propósito estaría también el tercer paso: el nebuloso comunicado en que ETA acaba de anunciar que dejaría las armas... en las condiciones que solo ella sabe, con lo que subliminalmente lo que quieren decir, más o menos, es: ahora que hemos demostrado lo buenos chicos que somos, a cambio, dejen ustedes que Batasuna participe en las elecciones. Supongo que quienes tengáis buena memoria recordaréis que esto ya se hizo en la última tregua, y funcionó. El cuarto paso y colofón lo pone el nacionalismo democrático (?), es decir, el PNV, con su fantasmagórico comunicado de hoy, que no es ni más ni menos que el elemento de ambientación de otras veces: para dar verosimilitud a la comedia, el actor que se ha puesto la máscara de buen chico finge estar muy indignado con ETA, pero, nótese, no se muestra remiso a aceptar la pildorita envenenada de Batasuna, lo que equivaldría a decir que no le importaría -de hecho, lo ha defendido siempre- que esta formación se presentase a las elecciones municipales, sin pararse a reflexionar demasiado en lo que los batasunos hacen con los fondos que les llegan cuando tienen concejales. 
En definitiva, lo que pregunto es esto: ¿no estaremos ante un gran circo, una nueva estrategia coral en la que, a base de crear falsas expectativas, los nacionalistas vascos se están apoyando entre sí para sacar todos tajada y poder seguir siendo fuertes en su estrategia común? No estaría de más que nuestros gobernantes tomasen precauciones ante esta hipótesis, porque las tajadas que saca el PNV suelen llevar el sello de la insolidaridad, mientras que las que sacan Batasuna y ETA se destinan directamente a sus planes criminales. Ojo: algunos forman equipo aunque quieran aparentar otra cosa. 

jueves, 26 de agosto de 2010

Sobre la ocupación y otras formas legales de mangar un piso

Curiosamente, un bien como la vivienda, que es una necesidad de primer orden para una existencia que se considere digna y que en España lleva unos treinta años convertido en artículo de lujo, está en nuestro país bastante desprotegido frente a ciertas formas legales de enajenación que algunos juraríamos que son más bien robos puros y duros. Una de estas vías es la separación matrimonial, donde abundan los casos en los que uno de los cónyuges -por lo general, el hombre-, al romperse la pareja, se queda, quizás no "de iure", pero sí "de facto", desposeído de la vivienda familiar, que a veces se pagó en exclusiva con su dinero. El caso más demencial que conozco fue el de un hombre que, al casarse su hijo, les cedió a él y a su mujer un piso que tenía. Años después, el hijo y su mujer se separaron, pero la ¿justicia? determinó que  fuera la mujer quien se quedase con el piso, sin tener muy en cuenta el irrelevante detalle de que no era propiedad del cónyuge separado, sino de su padre, que simplemente había querido en su momento hacer un favor, haga usted favores para esto. Y no vale el manido pretexto de que ella se quedase con los hijos, porque eso no justifica semejante expolio: esa mujer y esos hijos tenían mil soluciones perfectamente razonables y justas.

Pero la vía "legal" de expolio de viviendas de la que quería hablaros hoy es otra: la ocupación, es decir, el sistema consistente en meterse por las bravas en cualquier casa ajena y temporalmente vacía y apropiarse de ella. Hasta no hace demasiado, que alguien te  hiciera esto podía representar que te quedases sin esa propiedad de forma inevitable, pero en la actualidad las leyes han evolucionado hacia cierta mejora. Así, gracias a la publicación del Código Penal de 1996, desapareció el vacío legal y la práctica impunidad de que gozaba este delito -así es como yo lo considero-, ya que la figura pasó a ser contemplada por la ley bajo el tipo de usurpación de bienes, aunque en algunos casos concretos las denuncias se han formulado aduciendo también las figuras de allanamiento, desórdenes públicos y robo, pues algunas de ellas son más graves, lo que representa algo más de celeridad en la resolución y la petición de penas más fuertes para el infractor. De todos modos, el proceso de recuperación no es inmediato y puede alargarse lo que quiera el juez. La forma más rápida de acabar con esta pesadilla en caso de que tenga que intervenir la justicia es el juicio verbal, que será favorable para el expoliado mediante el sencillo trámite de presentar una certificación -no nota simple- de la inscripción en el registro, según se regula en el artículo 41 de la Ley Hipotecaria y en el 250 de la Ley de Enjuiciamiento Civil. Otra cosa que he visto por ahí es que, en las 24 horas inmediatas a la ocupación, todavía puede ser la policía quien realice el desalojo, así que, en caso de poder hacer uso de este procedimiento, la víctima de una ocupación no debe dejar escapar la oportunidad. 

Porque lo cierto es que, sean cuales sean en la teoría tus garantías legales, en la realidad las cosas pueden ser muy distintas, en función sobre todo, si la cosa llega a caer en manos de la justicia, del juez al que le toque decidir. Los que se dedican a la ocupación no son ni de lejos los inocentes necesitados dickensianos que pretenden aparentar, sino sujetos muy avisados que se conocen todos los trucos y toman todas las medidas que ellos saben que favorecen a su apropiación, medidas tales como cambiar las cerraduras (lo primero que hacen), presentarse como pobres víctimas de la miseria, poner sus nombres en los buzones, no dejar jamás la casa sola y otras mil que ellos conocen mejor que yo y que irán en función de las particulares malas intenciones de cada uno. De este modo, los asuntos pueden llegar a envenenarse y complicarse mucho, tanto que en cierta ocasión leí las declaraciones de un abogado especialista en ocupaciones que, reservando su anonimato, reconocía que la mejor solución en estos casos era resolver las cosas sin el concurso de la justicia y por uno mismo, aunque fuera por medios expeditivos, ya que le resultaba descorazonador admitir que, yendo por las buenas, lo que se producía era la indefensión de las víctimas ante unos "ocupadores" generalmente abyectos a los que la ley trataba sin embargo de forma ventajosa. Resulta curioso comprobar como en Barcelona -donde se dan muchas ocupaciones- ya están saliendo a la luz historias de personas que contratan a matones para librarse de algún okupa. En consecuencia, tal vez no sea casual que sea precisamente de Barcelona el último caso sonado, el de un matrimonio del Raval que saltó a los medios de comunicación en 2009 por haberse pasado dieciséis meses sin casa porque se la  habían encontrado ocupada al volver de las vacaciones y el juez (llamado Carlos Tortras Bosch) no había determinado el desalojo de los ocupadores, aduciendo que estos carecían de medios económicos.  Ante una situación así, se me ocurren algunas preguntas:
1.- ¿Puede un juez meterse a resolver injusticias sociales mediante el expediente de permitir que se desposea de su vivienda a unos particulares, los cuales, gracias a los okupas y a la sensibilidad social del señor Tortras, han tenido que irse a vivir con unos parientes?
2.- ¿Habría obrado igual el juez Tortras si la casa ocupada hubiese sido suya, o de su padre, o de su hijo, o de algún hermano o amigo?
3.- ¿No representan asuntos como este la existencia de una cierta inseguridad jurídica en España? 

Un correcalles titulado "Salt"

Está visto que en verano las carteleras se ponen imposibles, porque todos los agostos me toca recomendaros que huyáis como de la peste de algún bodrio cinematográfico: recuerdo haberlo hecho con joyas como Sexo en Nueva York o El caballero oscuro, que eran dos auténticas memeces, por muy pretencioso que sea el director de la segunda. Este año le toca el turno a Salt, la película que protagoniza Angelina Jolie y que bien hubiera podido titularse Salt-amontes, dado que la bella actriz se pasa todo el metraje pegando botes, ahora de un camión a otro en una autovía, luego en los túneles del metro, después en el hueco de un ascensor... En fin, lo dicho, un auténtico correcalles sin pies ni cabeza, porque el argumento... bueno, resultaría una verdadera exageración llamarle argumento a la sucesión de insensateces en que se sostiene el concurso de saltos, carreras de coches, tiros y puñetazos que componen esta absurda gimkana.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Contra los cafres, buen rollito

Desde que se abrieron a finales de mayo, las piscinas municipales de Madrid vienen sufriendo la tradicional ola de violencia y gamberrismo, cuya manifestación más notoria esta temporada han sido doce agresiones a empleados de estos recintos de ocio, pero pensemos que esta guinda no es sino la corona de un pastel de comportamientos antihigiénicos, robos, violencias, provocaciones, agresiones, impertinencias de borrachos y otras lindezas, cuya dimensión exacta no conocemos y que afectarán, por supuesto, tanto a empleados como a usuarios. El problema se produce especialmente en las piscinas de Francos Rodríguez, Palomeras y San Blas, y no es nuevo en absoluto, porque os revelaré como dato anecdótico que, hace ya treinta años, cuando yo era joven, sabía muy bien que a la piscina de mi barrio -San Blas- no era muy prudente ir, porque allí campaban por sus respetos ciertas pandillas de indeseables. Parece que en tres décadas la cosa no ha mejorado y tal vez incluso haya empeorado: en materia de encauzar la convivencia, somos únicos.
¿Qué nos pasa? ¿Acaso somos incapaces de aportar soluciones a problemas que en principio no parecen muy complejos? ¡Claro que no!, ya veréis. Solución número uno (policial): leí en la prensa que, hace unos días, diez o quince miembros de una misma familia pretendieron pasar a una piscina con menos entradas que personas; cuando la empleada de la puerta quiso detenerles, la empujaron violentamente y se colaron en tromba. Poco después acudió la policía municipal, que estuvo unos minutos hablando con tan modélica familia, hasta que finalmente los agentes de la ley se fueron y los energúmenos se quedaron en la piscina todo el día tranquilamente. Solución número dos (sindical): ante la gravedad del problema y su extensión, UGT ha pedido urgentemente reuniones varias y propone tres medidas correctoras: poner más vigilancia policial, prohibir que se beba alcohol y hacer una campaña para enseñar las normas de las piscinas. Solución número tres (política): la concejal de servicios sociales de Madrid, doña Concepción Dancausa, opina que la culpa de todo este problema la tiene el paro, ya que "la cuestión del desempleo ayuda a que haya más violencia".
En dos palabras: im-prezionante.

Está claro, pues, que nuestros agentes sociales sí presentan soluciones,  tan claro como que no son las adecuadas. No es adecuado que unos policías se pongan a dialogar con unos cafres que se han colado en un recinto público sin pagar y agrediendo a un empelado; lo adecuado hubiera sido, como mínimo, hacerles pagar las entradas que faltasen y haberse llevado al agresor o agresores. En cuanto a las propuestas de UGT, solo es sensata la primera, y lo sería siempre y cuando la presencia policial no se limitase a estar y "dialogar", sino que también supiera actuar llegado el caso; no es, sin embargo, muy pertinente prohibir el alcohol para todos porque haya cuatro descerebrados que se emborrachen y la armen ni andarse con campañas-parche: ¿de verdad creen en UGT que aquí lo que pasa es que la gente no sabe que en las piscinas no se hace el guarro ni se molesta a los demás? ¿Y qué decir de la señora Dancausa? Quien en realidad es la responsable de tomar medidas eficaces para resolver el problema se dedica a consideraciones sociales baratas, demagógicas, trasnochadas y clasistas. Trasnochadas, porque ya pasó el tiempo en que vendía eso de justificar el incivismo con la marginación y esas monsergas; clasistas, porque, en el fondo, lo que ocurra en la piscina de San Blas o en la de Palomeras no supone problema para esta dama, que debe sin duda refrescarse en sitios más selectos, en los cuales no habrá ni rastro de la chusma que se dedica a algo más que molestar en las piscinas municipales. Sin embargo, queda bien y "progre" eso de aludir al paro, como lo de prohibir el alcohol (cosa muy sana) para todos, lo de la campaña de información o lo de ponerse a confesarse con los que se cuelan y luego dejarlos en paz. Eso es lo que mola: el buen rollito, el diálogo, el hacer pagar a justos por pecadores para que estos no se cabreen. Echarlos de la piscina o cogerlos y llevárselos a una comisaría cada vez que fueran demasiado lejos sería una simpleza, una falta de sensibilidad y una fascistada autoritaria impropia de un país tan tolerante y tan guay como el nuestro.

Lo que realmente indigna es que, mientras tanto, los vándalos se hacen los amos y a la gente pacífica y respetuosa que va a la piscina a intentar pasar un buen día sin molestar a nadie, lo que le queda es aguantarse, mirar para otro lado, largarse a otro sitio o quedarse en casa.

martes, 3 de agosto de 2010

Justicia divina


Esta que tenéis aquí es Bibi Aisha, una joven afgana de 18 años que intentó huir de la familia de su marido. Por tal delito, la condena de la justicia de los talibanes fue cortarle la nariz y las orejas. Supongo que la conoceréis, porque hoy ha vuelto a saltar a la actualidad debido a que la revista TIME utiliza su imagen para pedir que las tropas estadounidenses permanezcan en Afganistán.  


Es muy probable que también conozcáis a Sakineh  Mohammadi, porque su caso aún está latente. Como sabéis, la iraní Sakineh está condenada a morir por lapidación por haber mantenido una relación extramatrimonial, así está la justicia de su país, que en 2005 ya había hecho efectiva sobre esta mujer una condena a recibir 99 latigazos por mantener una relación ilícita con dos hombres. Sakineh debe de ser muy fuerte, porque no todo el mundo aguanta 99 latigazos; de lo que ya le sería imposible escapar viva sería de la lapidación (una muerte horrible), condena que aún no se sabe muy bien si le ha sido retirada o no, aunque eso no representaría que se le hubiese perdonado la vida. El régimen iraní, seguramente por el eco mundial que ha tenido este caso, ha perseguido también a la familia y al abogado de Sakineh. Si quieres ayudarla, encontrarás cómo hacerlo en el enlace de arriba. 


La historia de esta otra afgana que no se atreve a enseñar la cara la hallaréis aquí. Se trata de una joven que no aceptó como marido a un poderoso familiar suyo y ello le acarreó la implacable persecución de éste sobre ella y todos sus allegados (a uno de sus hermanos, lo secuestró y le cortó tres dedos de una mano).

En fin, amigos, parece ser que los regímenes totalitarios musulmanes tienen un concepto un poco brutal de la justicia, un poco arcaico, un poco misógino, un poco asimétrico, si se mira el hecho de que ninguna mujer afgana le cortaría la nariz a un marido fugitivo o los dedos al hermano de un pretendiete remiso, o el de que los hombres iraníes, como permite el islam, tienen para sus relaciones sexuales unos límites bastante más benignos que los que se le han impuesto a Sakineh. No cabe para la razón humana semejante sentido de la justicia, aunque tal vez ello se deba a que se administra en el nombre de Dios.

martes, 27 de julio de 2010

Veneno nacionalista

Si no hubiera sido porque me lo contaron amigos serios y bien informados, no me lo habría podido creer: en un campamento de vacaciones infantiles situado en Orio (el campamento Churruca, es de suponer que controlado por el amable nacionalismo vasco en cualquiera sabe cuál de sus versiones), no les permitieron a los niños ver la final del Mundial de fútbol. Al parecer, esa pequeñez deportiva interfería con las gimkanas y las piñatas que tenían programadas para ese día. Pero lo que realmente demuestra hasta qué punto llega la bajeza del nacionalismo vasco es que, además, los monitores, una vez terminado el partido, mintieron a los chavales diciéndoles que España (¿usarían esta palabra?) había perdido. Os parecerá una tontería, pero, para mí, detalles ínfimos como este dan muy bien la medida de lo que se puede esperar de una persona o, en este caso, de un credo político, y de quienes mienten a unos niños de manera tan miserable y malintencionada no puede estar más claro. Y por cierto que, si os metéis en un blog llamado http://www.contralosgigantes.es/, podréis ver una serie de lamentables episodios como este protagonizados por nacionalismos de todos los colores. Pues nada, un golito más de la selección española: el haber desenmascarado a ciertos energúmenos nacionalistas y haberles fastidiado un poquito; chincha rabia, que les habrían dicho los niños a sus provectos monitores de Churruca.

miércoles, 21 de julio de 2010

No entiendo nada

Y llevo varios días así. El Tribunal Constitucional dicta una sentencia acerca del culebrón del Estatut y, cuando lo normal en estos casos era que cada una de las partes dijera "Sentencia recibida y acatada", esta vez parece que no, esta vez parece ser que el pronunciamiento de tan alta y respetable instancia judicial está a la altura de los pronunciamientos del abuelo Cebolleta. Hoy, por ejemplo, he visto en el telediario al señor Montilla mostrándose muy dolido porque al parecer lo que hay que hacer ahora es desagraviar cuanto antes a la sensibilidad del pueblo catalán (o a lo que él quiere hacernos creer que es el pueblo catalán), lo cual solo se conseguirá, por lo visto, dejando en papel mojado el dictamen del Constitucional. Al parecer, la tesis de este señor es que hay que hacerles mimitos a él y a todos los que no aceptan la sentencia y que sería una ofensa contra Cataluña hacerla cumplir. Si en el resto de España se piensa que el funcionamiento del juego democrático exige que esa sentencia se cumpla, eso no importa, porque aquí solo cuentan las sensibilidades que  valora Montilla, un alto representante institucional que hoy no ha podido dejar más claro su desprecio al Constitucional y su llamada a ningunearlo, así están el país en general y el PSOE en particular. Y, contra lo que sería lo lógico y esperable, el Gobierno, en lugar de decir que aquí ya está todo resuelto, no hace más que lanzar mensajes muy poco tranquilizadores que hay que interpretar como que está dispuesto a ponerles paños calientes a Montilla, a ERC y a otros "demócratas" y seguir las llamadas a la insurrección institucional que lanza este nacionalismo catalán, en el cual hay que inscribir a Montilla, véasele hoy diciendo memeces altisonantes como eso de que Cataluña es una nación, y, para más inri, con la bandera constitucional española como fondo, lo de este demagogo no tiene nombre. Y ya en el paroxismo, aparecía por ahí la vicepresidenta De la Vega haciéndose un auténtico lío para intentar convencernos de que sí pero que no, de que se iban a hacer las cosas que pedía Montilla sin violentar nada, porque la sentencia del Constitucional dejaba mucho margen, ¡qué risa, encima, tomando al país por un corral de imbéciles! Y, a todo esto, ¿el PP qué hace? La única que se ha pronunciado claramente pidiendo a Zapatero que cumpla la sentencia es Rosa Díez. Pero no nos preocupemos, porque este año la aprobación de los presupuestos volverá a depender de un pacto con el PNV, así que lo que estamos viendo hoy mañana puede parecernos una simple idiotez. Que no nos pase nada. 

jueves, 15 de julio de 2010

¿El peor presidente desde que volvió la democracia?

Voy a ser muy breve. Acabo de leer por encima una noticia acerca del actual debate del estado de la nación y esto es lo que me encuentro: al presidente del gobierno poniéndose digno y diciendo que hará cosas que juzgue necesarias aunque duelan. Parece ser que Zapatero se siente un héroe capaz de recortar los sueldos de los funcionarios, de congelar las pensiones, de retrasar la edad de jubilación y de aumentar el periodo de cálculo de esta. No le he visto, en cambio, gestos grandiosos para hacer pagar más a los que tienen muchísimo o para meterle mano al fraude fiscal, auténtica sangría de la recaudación en España. Miró para otro lado mientras sectores empresariales y bancarios se forraban durante los años de bonanza, aun a pesar de asuntillos como la corrupción, la economía sumergida o las calificaciones de terrenos demenciales y/o ilegales. Fue luego muy diligente para inyectar dinero en una banca de la que chupan muchos y de qué modo, pero que pidió socorro a las primeras que vinieron mal dadas, aunque, eso sí, casi al mismo tiempo que ayudaba a la banca, cargaba los platos rotos de la crisis sobre sectores que ni la habían producido ni habían sacado beneficio durante las vacas gordas. Y todo esto, como líder de un partido llamado socialista: ¿de verdad este señor es socialista? Entre sus logros están los matrimonios homosexuales, que eran una petición a gritos de todo el país, la ley de dependencia (algo es algo) y la ley de violencia de género, que ha criminalizado "un poquito" a todos los hombres, hasta el punto de hacer efectivos aquellos versos de Calderón que decían: "pues el delito mayor/ del hombre es haber nacido" (hombre, naturalmente). Se ha empeñado en el berenjenal del estatut con el que parece dispuesto a arrastrarnos a todos a vaya usted a saber qué nuevo disparate; es ciego al desastre educativo y refractario a toda reforma que represente cargarse la LOGSE - LOE, es decir, que represente mejora, etc., etc. etc. ¿Estamos seguros de que este no es el peor presidente de la democracia? Lo que parece claro son dos cosas: que debería irse cuanto antes y que los repuestos en perspectiva tampoco es que entusiasmen. 

miércoles, 14 de julio de 2010

La forja de un rebelde

Acabo de cumplir -y en verdad que con mucho gusto- un deber que vergonzosamente tenía postergado: leerme La forja de un rebelde, la extraordinaria novela en la que Arturo Barea, al hilo de su autobiografía, nos hace un retrato impagable de lo que fue España entre los primeros años del siglo XX y aquellos momentos intermedios de nuestra Guerra Civil (calculo que hacia 1938) en que episodios como la batalla de Teruel hacían prever ya el signo final de la contienda. Esta colosal trilogía tiene pequeñas pecas, como el resentirse del hecho de haber sido primero escrita en inglés y luego traducida al español o una leve sobrecarga de episodios en el tercer volumen, las cuales en modo alguno restan interés a la obra: La forja de un rebelde es un libro esencial que debe ser leído por sus virtudes literarias y por su riqueza testimonial, tanto en las cosas que nos cuenta como en la viveza con que Barea las pinta. Que yo recuerde, allá por los años ochenta fue publicada y a la vez llevada a la televisión en una versión muy lograda, mientras que en la actualidad viene siendo editada desde el año 2000.
¿Por qué recomiendo tan encarecidamente su lectura? No me voy a andar con rodeos: lo más bonito de este libro es que es pura vida, por la sencilla razón de que el autor se lo sacó del alma. La intensidad con que Barea narra los episodios, el dinamismo de las escenas, la diversidad y autenticidad de los personajes y la circunstancia de cada cual, el colorido que da a ese Lavapiés (que en los primeros capítulos aún llama Avapiés) íntimo, amistoso y miserable, a ese Brunete profundo y atávico calcinado por el sol, a ese Marruecos de muerte y tragedia, soldados piojosos, revueltas cabileñas y militares corruptos, a ese Madrid heroico machacado por las bombas y los "paseos"... confieren a la novela una fuerza y una autenticidad que la hacen extraordinaria. Y para quienes conozcan en la actualidad alguno de esos escenarios y su vida de hoy en día, el compararlos con la imagen que de ellos nos deja Barea aporta no solo una visión histórica, sino un indefinible sentimiento de nostalgia (os juro que no voy a sobrepasar este límite de cursilería).
Bien, a leer La forja de un rebelde se ha dicho, basta ya de retórica. Sí, ya sé que es más bien larguito, pero el verano también lo es, y no todo va a ser playa y verbena, vamos, digo yo. Una cosa más: en los manuales de literatura, este libro ha ocupado siempre un lugar marginal (y a veces, ni eso); esto puede obedecer y obedece de hecho a motivos diversos, pero algo me hace sospechar que uno de ellos es que Barea es un autor incómodo, alguien a quien no le importa hablar tanto de los atroces bombardeos nacionalistas como de los inicuos "paseos" dados por republicanos, o bien dispuesto a criticar ferozmente a los curas y a la iglesia y al mismo tiempo sacar a dos sacerdotes como algunos de los personajes más dignos de su relato. Eso le pone al margen de las ortodoxias y de la corrección política y ya se sabe que los heterodoxos y los incorrectos tienen una pertinaz tendencia a no salir en la foto.

martes, 6 de julio de 2010

ME COMUNICAN POR AQUÍ número 3 (6 de julio de 2010)

En el día de la fecha, me comunican por aquí los siguientes asuntos:

1.- Malawi experimenta un gran avance en la lucha contra el hambre... desobedeciendo al Banco Mundial y otros "organismos benéficos". Leed lo que dice la interesante noticia de la que saco este extracto, la cual no tiene desperdicio:   Pero es que Malawi dio un paso más y saltándose recomendaciones de organismos como la Organización Mundial del Comercio o del Banco Mundial reinició un programa de subsidios de fertilizantes y semillas para los pequeños agricultores, -suspendido en el pasado por presiones del Banco Mundial y de los donantes internacionales-, que han logrado producciones récord: "Ya estamos exportando y la media de consumo diario ha pasado de 608 a 2000 kilocalorías por día". ¿En qué consiste exactamente la ayuda internacional a los países pobres? ¿Son siempre así de imparciales y desinteresados los organismos que rigen la economía mundial?

2.- ¡Vuelve el vinilo!  ¡Ahora mismo me voy a quitarles el polvo a mis discos viejos! Lo malo es que el "tocata" ya no está para muchas aventuras, habrá que ver lo que cuesta uno nuevo.

3.- Malos vecinos antes que ruidosos, así parece que somos los madrileños. Un 27'4% de los hogares de Madrid sufre problemas de ruidos, pero lo chocante es que, en una comunidad (sobre todo, en la capital) torturada por las obras y los coches, ese porcentaje se desglosa así: obras, 1'7%; tráfico, 12%; vecinos, 13'7%. Da que pensar en torno a nuestro civismo. Por cierto: la comunidad madrileña no es la más ruidosa.

4.- ¿Debería ir al psicólogo? Los futboleros que estamos siguiendo el mundial estamos asombrados con el errático comportamiento del señor Jabulani, el balón oficial del campeonato. Yo estoy convencido de que lo que tiene es una inestabilidad emocional como un piano y ahora ha venido a darme la razón nada menos que la NASA, que ha hecho un estudio tras el cual concluye que el caprichoso baloncito es impredecible, para desgracia de porteros y chutadores.

Y no habiendo más asuntos que comunicar, se cierra el ME COMUNICAN POR AQUÍ número tres en Madrid a seis de julio de 2010, día de santa María de Goretti.

lunes, 28 de junio de 2010

Que se mueran los feos

Parece que llega el buen tiempo, así que hay que divertirse un poco. Id a ver Que se mueran los feos, os lo recomiendo por la siguiente valoración crítica: la sala entera sin parar de reír durante toda la película. ¿Hace falta más? ¡Que os divirtáis!

viernes, 25 de junio de 2010

Necesito mejorar

Necesito mejorar, sí. Con este mismo título he incluido un artículo en Deseducativos que podéis ver pulsando el enlace. Tiene que ver con la educación y con mi anterior artículo, el que habla de una repugnante columna sobre los funcionarios publicada en "El Mundo".

lunes, 21 de junio de 2010

Un "periódico" bastante penoso

Cuando la gente inicua la toma con alguien es implacable y los funcionarios tenemos la desgracia de que "El Mundo" la haya tomado con nosotros. Si sigue habiendo en España funcionarios que compran ese ¿periódico? es algo que no entiendo, ya que no es la primera vez que publica porquería calumniosa como la segregada hará cosa de un mes por la pluma de un intoxicador (me niego a llamarle periodista) llamado Salvador Sostres. Solo de panfletos como "El Mundo", capaces de sostener sin pudor montajes como toda su sucia y desestabilizadora "información" sobre los atentados del 11-M, se pueden esperar estos ejemplos de manipulación, mentira y ataque canalla a un enorme colectivo de trabajadores honestos. El linchamiento moral -y a algunos parece que les gustaría que no fuera solo moral- de los funcionarios continuará hasta Dios sabe cuándo, azuzado por personajilos como ese intoxicador que se expresa como un párvulo y gacetillas carentes de ética como "El Mundo". Les doy mi enhorabuena: si España se encuentra hoy en un laberinto, más que a dos millones de trabajadores funcionarios cuyo único pecado es ir todos los días a cumplir con su obligación, se debe a envenenadores de la vida pública como "El Mundo", sus sicarios y su ejemplar director, cuyas andanzas no es necesario recordar. Y la última: ni ese director ni el plumífero que firma esta basura pseudoperiodística durarían ni media hora como funcionarios: me los imagino atendiendo al público, gestionando intereses generales, concediendo becas, persiguiendo a delincuentes, dando clases, atendiendo a enfermos o apagando fuegos (cosas todas que son hechas por funcionarios) y me dan más miedo que risa, porque ellos solo valen para enevenenar y vomitar basura.  

domingo, 20 de junio de 2010

Un "movimiento artístico" bastante penoso

Hace un par de semanas, fui a la óptica a que me ajustasen las patillas de las gafas y me encontré a los dueños bastante disgustados. ¿La razón? La noche anterior, amprándose en la oscuridad como suelen hacer estos sujetos, algún indeseable les había pintarrajeado el escaparate con un grafiti de considerable tamaño. Lo había colocado además en todo el centro, con la más sana intención de perjudicar. "Bueno, eso lo limpiáis y ya está", les dije para animarle un poco, pero resulta que no, porque, según me explicaron, esas pinturas llevan unos productos que se incrustan en el cristal y hacen imposible su limpieza. "¿Tenéis seguro?", sí lo tienen, pero los seguros no cubren estos actos vandálicos. Resultado: les habían hecho un estropicio que les iba a salir por seis mil euros: ¿qué denominación darán mis amigos de la óptica al grafiti como actividad y a quienes lo practican? Seguro que no los colocarán en la cumbre del Arte. Como tienen algún sospechoso, les queda al menos la posibilidad de reconocerlo en los álbumes de fotografías de grafiteros que tiene la Guardia Civil, que es el catálogo en el que acaban todos estos virtuosos. 
Me viene a la memoria este incidente porque hoy, cuando iba a comprar el periódico, he visto un furgón frigorífico, uno de esos pequeños camiones que deben de costar su buen montón de dinero, emporcado con una firma de dimensiones gigantescas, tres letras enormes, feas y mal dibujadas. Sin duda, el artífice de tal creación vio la inmaculada superficie de los laterales de la cámara isotérmica y pensó que eran el receptáculo ideal para sus divinas iniciales, sin pararse a considerar pequeñeces como que a lo mejor el dueño del camión no pensaba lo mismo o que borrarlas iba a resultar imposible o costosísimo. O, mejor dicho, sí que se paró a considerarlo y no le importó o incluso le pareció bien, así que allí que dejó su sello para la posteridad.
La fiebre de los grafitis surgió en España allá por finales de los 80 y durante cinco o seis años constituyó una verdadera explosión en la que apenas quedó en muchos barrios extrarradiales un centímetro de pared libre de firmas ilegibles o murales deformes. En esta explosión coincidieron dos factores favorables: el impulso de la novedad y el esmerado papanatismo español, que, fiel a sus principios, no desperdició la oportunidad de impulsar un desastre y hacer el juego a unos impresentables. Así, como el grafiti era una cosa moderna, como se había puesto de moda, como eso molaba, como venía de América, como lo practicaban los malotes del barrio, como se consideraba a sí mismo, no ya un arte, sino el tope guay de la repera artística y contestaria, los medios culturales, educativos y hasta políticos a la vanguardia del país, es decir, las fuerzas vivas del papanatismo hispano, se lanzaron sin el menor titubeo a halagar el ego de los grafiteros, a estudiar el fenómeno y sus supuestas leyes internas, a sacarlo en los medios incluso con entrevistas a "figuras" del invento y a elevarlo a los altares del arte moderno. Casi ná; a ver quién es más listo, más moderno, más progre, más enrollao, más conectado con las corrientes de la calle y con más olfato para la novedad que un Papanatas español. Después de esa primera explosión, el grafiti empezó a decaer (aunque aún se mantiene muy activo), cuando las personas vulgares sin sensibilidad artística y las autoridades de todo tipo empezaron a entender que había que pararles los pies a unos individuos que, cuando les daba la gana, agarraban su espray y arruinaban una pared, un muro de contención, una caseta, un tren, un convoy del metro, un camión, un coche particular, un escaparate... o lo que les pareciera. Aun admitiendo que hay murales grafiteros de cierta calidad, no era tolerable que esta plaga de gamberros urbanos tomara los bienes de los demás (privados o públicos) como lienzo sobre el que plasmar sus pintarrajos y dejara luego (y siga dejando) para el ayuntamiento o para el particular el estropicio o la factura de gastos de reparación. Pensemos en mis amigos de la óptica o en el dueño del camión, pero también en otras cosas: nadie se hace idea de lo que se gastan los ayuntamientos en limpiar los furores de estos "artistas" en los muros de los institutos. Yo he visto tener que repintar dos veces en el transcurso de una semana una pared de unos cincuenta metros cuadrados o más solo por la gracia del mismo descerebrado.
Si hubo un error en el tratamiento que al principio se dio a los grafiteros fue el de halagarles el ego, porque precisamente eso es lo que le sobra al grafitero y porque las cosas que hace las hace precisamente para afirmar su personalidad. Durante cierto periodo, su hazaña cumbre fue la de juntarse un grupo numeroso de ellos y pintar un tren o un convoy de metro completo. Lo hacían con el siguiente guión: asaltaban en tromba el convoy cuando paraba en la estación, urgían a los viajeros a salir, intimidaban a los empleados y vigilantes de seguridad si los había y luego, bien organizados y en pocos segundos, pintaban los vagones. Hay varias denuncias de esto, incluso con agresiones a empleados, y yo mismo he visto en vías muertas muchos vagones de cercanías pintados por fuera con grandes letras. Y todo esto, ¿para qué? Pues muy sencillo: para grabarlo y colgarlo en Internet. Que se viera su obra, su hazaña; lo que digo: inflar el ego. Y, hasta cierto punto, es comprensible. Por razones de trabajo, he conocido a muchos chicos que eran grafiteros y puedo asegurar que el noventa por ciento de ellos o más eran gente menos que mediocre; lo que el grafiti les daba era esa notoriedad que por otros caminos no podían conseguir, y si era con mucho eco, mejor que mejor, de ahí que no les importe o incluso busquen el producir daños, porque eso inevitablemente dará que hablar. En este sentido, el grafiti sí es un arte: el arte de fastidiar. 

lunes, 14 de junio de 2010

ME COMUNICAN POR AQUÍ número 2 (14 de junio de 2010)

   Aunque con más tardanza de la que me hubiera gustado, aquí os ofrezco la segunda entrega del afamado boletín ME COMUNICAN POR AQUÍ, que solo podréis encontrar en La garita del guachimán.
   En el día de la fecha me comunican por aquí los siguientes asuntos: 

   1.- Los encantos de Afganistán. En los años 80, los soviéticos vieron en este país el típico estado satélite con el que proteger sus fronteras y exportar sus problemas; en los mismos años 80, EEUU entendió que "liberar" Afganistán era una extraordinaria forma de desgastar a su adversario soviético, y al servicio de esa estrategia tuvo la feliz idea de apoyar y sacar de la nada a los célebres talibanes, que entonces eran una panda de palurdos zarrapastrosos, pero con las mismas ideas que hoy tanto repudiamos; en 2001, EEUU invadió Afganistán, por considerar a los talibanes como parte implicada en los atentados del 11-S; en la actualidad, todos conocemos el conflicto que el mundo tiene en aquel país. Por si quedaba algún conejo en la chistera, resulta que Afganistán esconde importantísimos y estrategiquísimos recursos minerales, como podéis comprobar en estas dos noticias publicadas hoy en El País:



   Una pregunta inocente: ¿desde cuándo se sospechaba?

2.- En un periódico digital manchego, se pública una entrevista a Rosa Díez en la que, entre otras cosas, la política declara: "Lo que ha pasado es que la gente responsabiliza a los sindicatos de que hayamos llegado a esta situación y no tienen crédito para convocarles. Y es un problema, porque la gente no se siente representada, porque les responsabiliza de que hayan dejado que se hagan cosas en este país que se podrían haber frenado hace mucho tiempo, ya que Zapatero se ha apoyado en ellos para hacer todas las barbaridades que ha querido hacer desde el punto de vista de la política económica". Ya sé que es una cita un poco larga para un ME COMUNICAN POR AQUÍ, pero, como sé que los señores Méndez, Toxo y Zapatero leen a diario "La garita del guachimán", no he querido recortarla, ya que sin duda podrá servirles (en especial, a los dos primeros) como motivo de reflexión.

3.- Otra pregunta inocente: anda el Gobierno moviendo reformas en la Ley de Libertad Religiosa y hace unos días se filtró en El País el correspondiente globo sonda para ver cómo se recibían las ideas que se quieren llevar a cabo: ¿alguno de vosotros sabe si se va a quitar la Religión de los programas educativos? Lo que sí parece es que se van a ampliar los privilegios de algunas religiones que hoy se consideran marginadas y se va a hacer extensiva a otras (aparte de la católica) la posibilidad de cederles el 0'7 en las declaraciones de Hacienda. Lo sorprendente es que el la paisana filtración hablaba de avance en la laicización del estado.

   Y no habiendo más asuntos que comunicar, se cierra el ME COMUNICAN POR AQUÍ número dos en Madrid a catorce de junio de 2010, día de san Eliseo. 

jueves, 3 de junio de 2010

Roma sí paga traidores

Queridos amigos, sabéis que ando muy metido en una página bastante contestataria llamada Deseducativos. Hoy se ha publicado en ella un artículo sobre la jubilación anticipada de los docentes que es muy revelador en torno a las lamentables intenciones con que en su día esta medida se planeó y a las imperdonables complicidades que ha tenido, complicidades de sindicatos "de clase" que en los últimos años han prosperado mucho. Y ahora nos llaman a la huelga: ¡Ja, ja, ja, ja, ja! A los docentes y a quienes estéis interesados en la enseñanza, os recomiendo la lectura de este artículo.

viernes, 28 de mayo de 2010

Una de alcaldes

Hace unos días, oí en la SER una entrevista con Pedro Castro, presidente de la FEMP, a propósito del asunto de si dejaban o no a los ayuntamientos contraer deudas antes de no sé cuándo. En determinado momento, el señor Castro cambió de tema y anunció que los cargos municipales –¡oh magnanimidad!- se iban a bajar las percepciones. Luego explicó que eso no era ninguna tontería, dada la cantidad de alcaldes, concejales y cargos municipales que hay en España -siete mil, ochenta mil y setenta mil respectivamente, esas fueron las cifras que dio, si no recuerdo mal-. El señor Castro terminó con esta perla: dijo que los alcaldes con sueldo de nivel de presidente del gobierno o de subsecretario se iban a recortar más que nadie: ¡gracias les sean dadas a tan sacrificados próceres! Se me ocurre una sugerencia para ahorrar fondos públicos: ¿por qué no ponemos fin de una vez al descontrol (o peor aún, al autocontrol) de los sueldos municipales? De paso, podríamos echar una ojeadita al asunto de los asesores y otras formas de gastar el dinero por parte de los ayuntamientos, que también se las traen, porque, además de los funcionarios y los pensionistas (estos colectivos antes que nadie), entre los responsables de la crisis bien pudieran contarse los mandatarios municipales, habida cuenta de las historias de despilfarros, recalificaciones raras, corrupciones y demás tropelías que han rodeado a los ayuntamientos en estos últimos años. No hay más que ver esto que comentó Castro como al desgaire: ¿no es como mínimo curioso que en España haya alcaldes que ganan lo que el Presidente del Gobierno? ¿No parece un síntoma del despropósito de los tiempos que esto suceda? ¿No lo es de la prepotencia de los políticos el que el presidente de la FEMP, con lo que está cayendo, se permita pasárnoslo por las narices?

viernes, 21 de mayo de 2010

Simplemente, genial

¿Eres funcionario? ¿Perteneces a ese colectivo de trabajadores al que le acaban de recortar un 5% de sus mediocres ingresos por una crisis provocada por otros? ¿Te parece bochornoso que este gobierno vendido al dinero tome una medida así (absolutamente inédita) con un amplísimo colectivo de trabajadores? ¿Te parece más bochornoso aún que a los auténticos responsables de esa crisis no solo no se les toque medio euro de sus bolsillos sino que además algunos, como la banca, hayan recibido ayudas del dinero público que ahora se te quita ti? ¿Te parece un insulto que además, mientras en España había un  espejismo de bonanza fomentado por las administraciones y su culto al dinero fácil de la construcción, a ti te congelasen las subidas al mismo tiempo que se enriquecían brutalmente los especuladores de mil formas y niveles? ¿Te parece un robo que el gobierno y la clase política intenten aliviar la crisis con el dinero de unos trabajadores mientras hay en España gente (a veces, muy rica) que está engañando al fisco? ¿Crees además que, como trabajador, has sido traicionado por unos sindicatos burocráticos, vendidos al poder y atestados de chorizos, corruptos e inútiles? ¿Crees, además, que los políticos y los medios de comunicación te han echado como carnaza a esa mezcla de descerebrados, resentidos, alborotadores, envidiosos, frustrados, cínicos defraudadores al fisco vía IVA y demagogos que con gusto te tirarían al río más próximo? Entonces, mírate esta cachondada. A lo mejor incluso no estaría mal que la imprimieses y la llevases a tu centro de trabajo, quién sabe, a lo mejor no está tan lejano el día en que por fin pongamos las cosas en su sitio.