sábado, 5 de abril de 2014

¿Cuál es la verdadera dimensión del desastre del bilingüismo? La comunidad escolar tiene derecho a conocerla

Queridos amigos:
   La garita del guachimán no es un blog minoritario, sino algo peor aún: un blog archidesconocido que en general registra menos visitas que una sauna en el desierto, de modo que, para el puñado de almas caritativas que con mayor o menor frecuencia os asomáis por aquí, solo guardo un sentimiento: gratitud. No obstante, sucede en ocasiones que algún artículo suscita inesperados picos de interés y visitantes. Las razones pueden ser diversas, y en más de un caso no me las explico, pero hay algo que descubrí hace tiempo: los artículos de este blog que hablan del bilingüismo escolar ese que ha implantado la Comunidad de Madrid atraen a muchísimos lectores, como podréis comprobar en el apartado Entradas populares de la columna de la derecha, donde veréis que las dos primeras -El disparate del bilingüismo y Bilingüismo escolar: un damnificado de carne y hueso- están relacionadas con este asunto. Es curioso el caso de la última de las dos, ya que, cuando la escribí hace hoy casi dos años, pasó prácticamente desapercibida, pero hace una semana la enlacé en el artículo titulado Bilingüismo escolar: nuevos estragos, y desde entonces ha recibido centenares de visitas y ha subido el número semanal de lectores de este blog hasta niveles que, no quiero engañaros, siguen siendo humildes, pero han multiplicado por tres los habituales. Esto me lleva a una conclusión: el asuntillo este del bilingüismo preocupa a mucha gente.
   En los últimos días, he tenido un par de nuevos indicios significativos. Uno: hace cuatro o cinco, tuve noticia de una reunión entre un sindicato y una dirección de área en la que, entre otros, se iban a tratar los problemas derivados del bilingüismo. ¿Cuáles son? Tendríamos que saberlo. Dos: en el transcurso de esta semana, he hablado con varios padres de alumnos; uno de ellos, de manera casual, me contó que tiene un hijo en primaria que lo está pasando muy mal con el dichoso bilingüismo.
   En conclusión: a poco que te muevas, aflora un problema con el bilingüismo escolar. Si esto lo sabe el guachimán, ¿qué no sabrán los sindicatos y, más aún, la Administración? Los primeros, como asociaciones ciudadanas, y la segunda, como ramificación del Estado, que es de todos, están obligados a informarnos. Y, en lo referido a la Administración, voy aún más lejos: la educación es un servicio público, no el chiringuito del Partido Popular y una gavilla de burócratas y/o políticos con planes de futuro. Cualquier programa que se implemente debe ir en beneficio de la sociedad, y no estar al servicio de las expectativas de imagen o medro particular de nadie. Si el programa bilingüe no solo no funciona, sino que además, como señalan ya numerosísimos datos, está resultando perjudicial para demasiados alumnos, padres y centros, la obligación de los gestores públicos es quitarlo, y no mantenerlo contra viento y marea, porque, insisto: lo que se haga en materia educativa tiene que hacerse para beneficiar a los ciudadanos, no para que saquen partido cuatro espabilados, y esta palabra quizás sea benévola en este caso, porque mantener por interés particular una medida general que muchos indicadores señalan como dañosa es una conducta que roza lo delictivo. Cuando se llega al gobierno es para gestionar el bien público, no para sacar provecho de él; esto es de ABC político, aunque en España parezca que algunos lo hayan olvidado.

10 comentarios:

  1. Este es un blog para grandes minorías, Pablo. Y la cuestión que planteas -como otras en este ben(mal)dito país, fruto de un complejo de inferioridad que parece perpetuarse. En consecuencia, hablemos sólo Inglés y problema resuelto; total, con normas metidas con calzador, imparables neologismos y continua degeneración del idioma Castellano/Español... (el Gallego también ha derrapado lo suyo)

    ResponderEliminar
  2. En Castilla la Mancha también han sacado el decreto de bilingüismo (la de la peineta aprende de Madrid y lo pone en práctica). Este curso próximo ya son obligatorios todos los centros de Primaria bilingües, incluso el Concurso de Traslados lo han sacado con plazas bilingües.
    En Secundaria de momento no nos afecta, pero imaginamos que con el tiempo salvo que alguien pare esta aberración, también nos llegará. Somos muchos los que no estamos a favor de esta medida, pero es cierto que muchos padres sí que cuando se puso en marcha en algunos colegios e institutos como prueba, decidieron llevar ahí a sus hijos por que "viste mucho" decir que mi hijo va a un centro bilingüe. Otra cosa son los resultados que por ahora están arrojando.
    Efectivamente ya hay madres que se quejan de que si de por sí es difícil aprenderse las CCNN en castellano ( o Conocimiento del Medio), aprendérselas en inglés para niños tan pequeños, todavía resulta más trágico.
    En un centro de Secundaria de donde yo vivo (en el mio nos resistimos de momento a esta innovación tan absurda) se puso en marcha el bilingüismo como prueba: sólo 25 alumnos tienen acceso a él entre todas las peticiones ( no sé si por sorteo, por orden de matrícula, o cómo). Los resultados, de momento, en esos grupos, son mucho peores en las materias ofrecidas en Inglés, que las de los otros grupos que las tienen en castellano. Quizás ésto a no tan largo plazo haga desistir a algunos de las bonanzas que le presumen.
    En cuanto a las visitas al blog, Pablo...es mejor la calidad que la cantidad ¿no crees?. A mí me encanta leerte. Sigue así.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por esto último, Lourdes. A cambio, para que veas lo malísimo de la muerte que soy, voy a decirte una cosa: échate a temblar, porque la historia que me cuentas reproduce al detalle las cosas que han pasado aquí en Madrid, no en vano la de la peineta es un clon de la de las escapadas al volante. Mira lo que va a pasar: desde la consejería, irán imponiendo esto por lo civil o por lo criminal, sin para mientes en si es adecuado o no para los alumnos; a base de propaganda embustera en la que se ocultarán los perjuicios, se magnificarán los beneficios y hasta se inventarán algunos que no existen, liarán a los padres; crearán la figura del profesor habilitado (atención a esto, porque es el caballo de Troya mediante el cual se ganarán el apoyo de los profesores suficientes para sacar el plan adelante, pero tiene mucha miga, luego te explico por qué) y, finalmente, usando a los directores como vendedores de Biblias al estilo testigos de Jehová, lo meterán por narices en todos los centros. Esto último se conseguirá a base de escamotear recursos a los que no acepten el bilingüismo y, lo más perverso, desprestigiarlos con insidias como que sus enseñanzas serán de menos calidad o el alumnado al que atraigan, de peor nivel, a estos grados de indecencia se ha llegado, y no hablo por hablar: esto son hechos reales y comprobados aquí en Madrid. Entre unas cosas y otras, esos centros, a los dos o tres años, se ven enfrentados a una pérdida de matrícula, en la mayor parte de los casos debida a que sus profesores se han negado a servir de comparsas a un plan que es un engaño, pero, como probablemente sepas, una de las pruebas de que España se está pudriendo es que la honradez se castiga. En cuanto a lo que te decía antes de que las habilitaciones tienen miga, me refería al hecho de que, cuando un centro se declara bilingüe, los profesores que están habilitados (mediante cursos de idiomas no siempre muy eficaces) tienen preferencia para ocupar sus plazas, de tal manera que aquí se ha dado ya el caso de que algunas personas con plaza en propiedad pero no habilitadas han tenido que irse de sus centros al suprimirse en su asignatura las plazas sin habilitación y ser sustituidas por otras con habilitación, ojo a esto, porque aquí en Madrid, para muchos, ceder a las presiones de sus directores y votar que sí a la implantación del bilingüismo en el centro ha supuesto un suicidio, ya que a los dos años se han tenido que largar para dejar su sitio a alguien de fuera y habilitado. Ojo también por esto otro: lo de las habilitaciones ha supuesto la puerta falsa para que los que estuvieran dispuestos a colaborar con esto alcanzasen por la vía rápida plazas con las que de otro modo ni hubieran soñado: la Administración ha llevado adelante sus planes con la siembra de oportunistas que a menudo no son muy bien recibidos en el centro; cierto que pueden decir que tenían todo su derecho, pero es un derecho con muchos peros detrás. Todo esto es real, Lourdes, ya no son especulaciones. Yo, personalmente, no es que sea contrario a la enseñanza bilingüe, a lo que me opongo es a la aberración de hacerla obligatoria o casi en un nivel general y en un país con una lengua tan importante como la nuestra. Esto es una muestra de que la falta de escrúpulos de nuestros políticos carece de límites. Perdona el rollazo, aunque quizás te sirva de algo. Un saludo.

      Eliminar
  3. Además del complejo, Pepe, están la demagogia y el gobernar en provecho propio. Vengo siguiendo desde hace mucho esta brillante idea del bilingüismo y lo sé muy bien: la puso sobre el tapete hace ya más de diez años el PP, como propuesta estrella ante dos adversarios políticos. Por un lado, ante los nacionalismos: frente a la inmersión lingüística de los nacionalistas catalanes, el PP, en lugar de pararles los pies y decir lo que debiera haber dicho, esto es: en TODO el territorio español el castellano será lengua vehicular educativa para cualquier ciudadano que lo desee, se sacó de la manga esta huida hacia adelante del bilingüismo en francés o inglés. En segundo lugar contra el desastre de la LOGSE del PSOE: fue como decir ante esa propuesta tan pobre: nosotros planteamos una enseñanza de calidad y "fashion", o sea, la pijo-bilingüe. La cara visible de este último frente fue una penosa campaña publicitaria que el PP de Aguirre se marcó por aquí por Madrid. Y, como es habitual aquí en el Hispanistán, donde nadie es capaz de levantar la voz contra la demagogia si ello implica dar mala imagen (¡cómo ibas a decir que no a un programa tan guay!), el despropósito tuvo muy buena acogida.

    ResponderEliminar
  4. Señor Guachimán: si me lo permite, me gustaría aportar un minúsuculo granito de arena al tema que suscita. Con la venia, pues. Tengo una hija de 13 años que estudia 1º de ESO en un centro bilingüe (en la Comunidad de León y Castilla) en el que se imparten Ciencias naturales y, pásmese, ¡Matemáticas! en Inglés. Por supuesto que llegada en Septiembre la hora de matricularla en el centro optamos por no incluirla en el programa bilingüe, convencidos como estabábamos (mi mujer, profesora de Matemáticas en la Universidad y yo, profesor de Inglés en un instituto) de que lo mejor y más lógico sería que aprendiera Ciencias y Matemáticas como es debido. Los experimentos en casa y con gaseosa. Llegados a estas alturas del curso, me consta (y puedo certificarlo) que el nivel de los alumnos del grupo bilingüe en dichas asignaturas está muy por debajo del nivel de los alumnos que, como mi hija, no forman parte del mismo. Sus notas (que conozco porque tengo buenas relaciones con padres de niñas que estudian en el grupo bilingüe) en las dos primeras evaluaciones son prueba elocuente de ello. Varios de ellos me han confesado estar decepcionados y prestos a sacarlas del programa el año que viene. Me cuenta mi hija que sus compañeras se quejan de que la profesora de Ciencias pronuncia muy mal y no se la entiende nada y a la de matemáticas se le van las horas entre dos lenguas, acumulando retrasos en el programa. Para colmo de males hemos tenido que sufrir la calamidad de un profesor de Inglés medio lelo que, el primer día de clase, separó a los alumnos de uno y otro programas (en ciertas materias están juntos en el mismo grupo) y les daba las clases de forma distinta: a los que iban a bilingüe les hablaba en Inglés y a los que iban a no bilingüe les explicaba en español. Mayor disparate resulta inimaginable. Tuve que mantener una charla con él para hacerle ver que estaba cometiendo un error y una grave discriminación. Ahora ya les da la clase a todos por igual, en Inglés, por supuesto. Por cierto, también he constatado que en la asignatura de Inglés obtienen mejores notas los alumnos del programa no bilingüe.
    Lo que se esconde detrás de los programas de bilingüismo, ya sea en Madrid, en Andalucía, en Castilla-La Mancha o en Aragón, es un simple afán demagógico, que se sustancia en el político de turno asomado a los medios de comunicación proclamando a los cinco vientos algo así como "tenemos tropecientos centros bilingües". Ya sabe, la nuestra es más grande. Eso, se quiera o no, dada la sublime zafiedad que caracteriza a los padres actuales (herederos de la LOGSE marchesiana), acaba por traducirse en votos. Y los votos son el maná que les cae del cielo a los vividores que todos bien conocemos. Yo no me complicaría mucho más buscando conspiradores. Los sindicatos simplemente son paniaguados y pesebreros que parasitan a los propios parásitos. Eso también lo tengo bien certificado.
    Permítame felicitarle por sus artículos sobre este espinoso tema y recordarle que tan perjudicados como los alumnos por la llegada de este veneno educativo se encuentran, nos encontramos, los profesores de Inglés, convertidos, de la noche a la mañana en sospechosos de un fracaso que de ningún modo hemos provocado, porque, entre otras causas, la LOGSE trajo una reducción del 20% de horas de clase de Inglés con respecto al sistema BUP-COU. Para terminar, una conclusión a la que llegué mucho antes de hacerme profesor de Inglés: el aprendizaje de una lengua extranjera sólo requiere un ingrediente especial, la voluntad de aprenderlo. Tan elemental que hasta el propio Watson se sonrojaría. Nuestros expertos, al parecer, todavía no se han enterado de ello. Me temo que aún están bajando del árbol.
    Mil gracias por permitirme opinar.

    ResponderEliminar
  5. Querido Manuel: suma y sigue. Tus aportaciones engrosan el ya considerable caudal de datos concretos que en este blog han aparecido en contra del bilingüismo y todo el mundo sabe que, a la hora de presentar argumentos, los hechos concretos tienen un peso inigualable. Datos concretos inapelables y muy significativos: peor nivel de la educación dispensada, comportamiento tiránico y estulto de la administración, ni bilingüismo ni ná, confusión y/o ineptitud de los profesores, desencanto más que motivado de los padres...: un puto desastre, lo que nos lleva al último dato: desvergonzada irresponsabilidad de los que mantienen esto. Es, como no me cansaré de decir, un caso de demagogia inicua, muy favorecida, desde luego, por la ingenuidad cómplice de la sociedad. Como ya sabes, comparto al cien por cien los puntos de vista que expresas al final acerca del aprendizaje de idiomas. Pero... ¿has oído a algún partido criticar este programa? Un motivo más para el desasosiego.

    ResponderEliminar
  6. Conozco padres en la Comunidad de Madrid que se han apuntado a cursos de inglés en academias para poder ayudar a sus hijos con las materias bilingües de la escuela. Esto no es ni medio normal. De hecho, si se sale un poco por Europa, somos un caso singular. Es más, no sé cómo estarán las cosas ahora, pero hace años en los liceos franceses se estudiaban dos lenguas extranjeras, con lo cual los estudiantes salían con un nivel medio-alto de la que llevaban como primera lengua y un nivel medio de la que habían empezado a estudiar más tarde. Mi marido, que no tiene nada que ver con la enseñanza pero sí tiene mucho sentido común, opina que así los chavales no van a saber más inglés que el que aprendíamos nosotros, pero sin embargo no van a aprender bien las materias que se impartan en esa lengua. Supongo que muchos padres serán de esa opinión y se encontrarán con el enorme obstáculo de no tener ninguna escuela no-bilingüe a la que llevar a sus hijos. ¿No eran los señores del PP los que clamaban a gritos a favor del derecho de los padres a escoger el centro deseado para sus hijos? Y no nos engañemos, un centro demasiado lejano no es una opción.

    Aurora

    ResponderEliminar
  7. Poco que añadir, Aurora. Lo de las academias de inglés lo había oído ya y, puesto que en la consejería también lo saben, es de esas cosas que deberían haberles animado a un replanteamiento. Lo que dices de los liceos y de tu marido, lo siento, pero no me vale, porque son cosas de sentido común, cosa que está visto que no podemos esperar de nuestros gobernantes. ¡Qué gordo! Nos dirigen personas que han demostrado no tener sentido común, que han puesto en marcha planes carentes de sentido común que han perjudicado a mucha gente y que persisten en esos planes. Y ahí siguen. ¿Tú te lo explicas?

    ResponderEliminar
  8. No me lo explico, no. Sin embargo, me preocupan - como a ti - las oscuras intenciones de todo esto y lo engañados que están algunos padres.

    Aurora

    ResponderEliminar
  9. Es que la enseñanza española, por desgracia, se ha convertido en una jungla de intereses oscuros que ríete tú del Mato Grosso. Hoy mismo, hablaba de esto con un amigo y colega y me decía que algunos directores, aunque en sus centros deberían estar organizando el bilingüismo con once horas semanales en inglés a cada grupo bilingüe, las están elevando por decisión suya a dieciocho. ¿Por qué? Yo aventuraba que podría ser para hacerse gratos a los ojos de la superioridad, mientras que él decía que, dado que el bilingüe puede ser un camino para dejar sin plaza a gente no habilitada, lo podrían estar utilizando para configurar plantillas a su gusto. No sé, pero, como ves, oscuras intenciones, las que quieras.

    ResponderEliminar