martes, 2 de agosto de 2016

Alcaldada separatista

    Parece ser que al separatismo catalán no le gusta la organización Barcelona con la Selección, ese grupo que se fundó con el subversivo propósito de ver a la selección española en su propio país, razón por la que algunos adalides del nacionalismo llegaron a emprenderla a palos con ellos. Desde el primer momento, recibió las zancadillas del Ayuntamiento de todos los barceloneses, que de manera tan insólita como sectaria le negó la posibilidad de instalar pantallas gigantes (cosa que se hace en todo el mundo... libre) para ver los partidos, abuso que se perpetró a través de un rosario de cínicos pretextos y que nos desvela que doña Ada Colau ha llegado a la conclusión de que la calle es suya. Como al final esta organización recurrió a una estratagema para poner una pantalla en la plaza de Cataluña, la respuesta del Ayuntamiento ha sido multarles con 3.300 euros. Toda la historieta se cuenta aquí:
    Ahora bien, siguiendo una sana conducta ciudadana, esta organización no está dispuesta a encajar pasivamente los abusos, de manera que ha abierto una cuenta para recibir la solidaridad de quienes quieran ayudarles a hacer frente a este atropello disfrazado de mantenimiento del orden público. Vuestro amigo el guachimán ya ha colaborado. La cuenta es esta:
0081 0105 16 0002178421
    De todos modos, si queréis más información sobre la organización y sobre los donativos, aquí tenéis la página de Barcelona con la Selección:
    Sin duda, por su alcance, este es un episodio menor, pero, si uno intenta explicarse sus causas, puede sacar conclusiones bastante desalentadoras. Muy retorcido tienes que ser para intentar que alguien no pueda ni ver un partido de fútbol, mucho tienes que odiarle. Y muy poco democráticas tienen que ser tus convicciones para valerte de tu condición de cargo público para prohibir algo tan inocente. En el País Vasco llegaron a suceder cosas parecidas, cargas de la ertxaina contra un puñado de aficionados que celebraban en la calle una victoria de la selección, o aquello de mentirles a unos niños de un campamento sobre el resultado de la final del Mundial de 2010.  A la vista de este tipo de cosas, ¿quién podrá negar que el separatismo está podrido por dentro? En la noticia de "El Mundo", se lee que Barcelona con la Selección advierte que seguirá pidiendo la instalación de pantallas, pero lo hace ya en tono desafiante. La señora Colau nos va a llevar al punto de crear crispación hasta para los partidos de fútbol, ¡qué gran talla de dirigente!

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