martes, 18 de septiembre de 2018

Donde estén los planes de Batet, que se quite la tesis de Sánchez

   Con el jaleo de la tesis doctoral de Pedro Sánchez -sobre la que se ha escrito mucho y yo recomiendo estos dos artículos: Usted no es una persona decente (de Arcadi Espada) y Antropología (de Jon Juaristi)-, pasó casi desapercibida una entrevista que el domingo 16 le hicieron en "El País" a doña Merichel Batet, la cual se encabezaba con este titular:
        Si esto no es presionar y demonizar al poder judicial, que venga Dios y lo vea. La entrevista es una operación de propaganda que solo puedo calificar con una palabra: sucia, y que cuenta con la complicidad del propio medio, el cual rema en la misma dirección que la entrevistada, como deja bochornosamente claro el entrevistador, Carlos Elordi Cué, ya desde la primera pregunta, que reproduzco a continuación:
        Parecía que el independentismo estaba dividido, débil, pero en la Diada volvió a llenar las calles de Barcelona reclamando independencia. ¿Ese movimiento es imparable?
        Ahí queda eso, para regocijo del separatismo y para abrirles la puerta de par en par a las propuestas cómplices y entreguistas de la señora Batet y su Gobierno. Creo que deberíais leer la entrevista completa, pero, para los que no tengáis tiempo, dejo aquí algunas de las cosas más notables que dice la ministra de... no sé muy bien de qué es ministra la entrevistada.
        -Percibo voluntad de diálogo (en el Gobierno catalán). Parece que la interlocutora de ese Gobierno tan "dialogante" no se ha enterado de lo que está impulsando en las calles de toda Cataluña, desconocimiento que resulta muy grave.
      -Sobre presos podíamos hacer una cosa y la hicimos, que fue trasladarlos. Ahora están en cárceles catalanas, cuya competencia es de la Generalitat. Esto es vender como un logro lo que es en realidad una claudicación vergonzosa.
        -Hay que hacer un referéndum sobre un acuerdo. El solo hecho de convocar un referéndum constituiría una importante victoria para los golpistas y no estará de más recordar que, hasta hace bien poco, la señora Batet era partidaria de eso que los separatistas llaman derecho a decidir, lo que hace que resulte inquietante que ocupe hoy el cargo que ocupa.
       -El señor Torra es president de la Generalitat. Es una institución democrática con la que tenemos que ser capaces de entendernos. La legitimación de un totalitario  como Torra que estas palabras representan no resulta un desliz sin importancia. Torra, además, no desperdicia una sola ocasión de ofender a España, a su sistema político, a los símbolos de todos, a los españoles y al rey. ¿De qué lado están la señora Batet y el Gobierno?
          -Se le pregunta si es partidaria de indultar a los políticos presos y responde: Soy partidaria de no hacer futuribles. No me quiero poner en ese escenario. Yo me ocupo de cuestiones sobre las que puedo hacer cosas. Si no se ha limitado a responder que no, entiendo que es partidaria de indultar a esos procesados, que lo están por querer dinamitar el país; la verborrea elusiva ya engaña a muy pocos, entre los que no me incluyo.
     Creo que lo que dice la señora Batet, la ministra que se ocupa de dirigir ese disparate de las negociaciones con los totalitarios, es alarmante, porque revela que los planes del Gobierno ante el golpismo separatista consisten simplemente en ponerse de rodillas. A mí por lo menos, esto me preocupa mucho más que el asunto de la tesis, que no va a servir para echar a Sánchez de donde está para mal de todos ni añade nada nuevo sobre lo que ya sabíamos que podíamos esperar de él. 

2 comentarios:

  1. Los planes del gobierno en relación con los golpistas es pagar la factura. Pero aunque están dispuestos a pagar un precio muy caro, nada les parece suficiente a los más tarados. Increíble.

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    1. Es que es lo que sospechamos todos. Esta es la gran pregunta: ¿qué les está dando Sánchez a los golpistas en esas decenas de reuniones de las que presumen pero de las que nada cuentan? Mosquea mucho, sobre todo, viendo la cara de alegría de Batet y hasta de ese ciezo de Ernest Maragall, que suele estar siempre cabreado, pero ahora se le ve muy contento. Otro síntoma: Torra le plantea un ultimátum a Sánchez y sale todo el independentismo en tromba a darle collejas. Sintomático, ¿no? De dos cosas: de que Torra es más tonto de lo que pensábamos y de que el independentismo está encantado con Sánchez. Está claro que les va a llenar el saco: con este tío, el farol les sale.

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