martes, 10 de julio de 2018

Sobre la normalización de Pedro Sánchez: farsa en palacio

   Desde que empezó a vender su estrategia para afrontar la amenaza secesionista catalana (no perdamos de vista que hay otras haciendo cola), Pedro Sánchez no ha parado de repetir la palabra normalización, dando a entender que lo que ha pasado hasta ahora era algo anormal y hora es ya de que venga él y nos devuelva a la normalidad. El primer gran paso de esa normalización ha sido la reunión que mantuvo ayer con el presidente de la Generalidad, Quim Torra. Supongo que quien más quien menos todos habréis visto escenas de esas farsas palaciegas al estilo Versalles, y eso es lo que me ha recordado a mí este evento: mucha ceremonia, mucha sonrisa y una completa insustancialidad. Pasemos revista a los resultados más importantes de este encuentro:
   1.- Se ha reabierto la comisión bilateral Gobierno central - Gobierno regional (catalán, en este caso). Todos los medios han subrayado que llevaba paralizada desde 2011, pero no he visto ninguno que se haya molestado en recordar que Artur Mas puso en marcha su alzamiento en 2012, dato que creo relevante. Esta reapertura ha ido acompañada de la de algunas comisiones, como la de presupuestos o competencias autonómicas. Además, se van a levantar vetos sobre algunas leyes catalanas de carácter social. 
   2.- Sánchez y Torra han descubierto que se llevan muy bien: se han sonreído, se han hecho muchas fotos, se han parado a mirar juntos una fuente y Torra le ha regalado al presidente de la nación una botella de un licor completamente desconocido y aldeano, en lugar del mundialmente famoso anís del Mono, que es de lejos el mejor licor que se fabrica en Cataluña.
   3.- Se han citado para octubre, supongo que por lo bien que se llevan. 
   4.- Aunque han estado hablando dos horas, los comunicados posteriores informan de cosas que se podrían resolver en media, así que me temo que algo se nos oculta. Según esos comunicados, se nos hace saber que:
       4.1.- El Gobierno catalán no renuncia a ninguna de las fórmulas para lograr la independencia de Cataluña.
         4.2.- La autodeterminación no existe en ninguna constitución del mundo, y tampoco en la española. 
           4.3.- A juicio del señor Torra, el discurso del rey del pasado octubre no fue neutral. Al rey no se le invitará a ningún acto oficial del gobierno catalán.
           4.4.- Según la vicepresidenta Carmen Calvo, el ninguneo al rey por parte del independentismo no es objeto de debate.
   Ha habido también un importante detalle: el señor Torra llevaba prendido el lazo amarillo que el independentismo está usando como arma arrojadiza en Cataluña y que significa esto: que quien lo lleva reclama la libertad de una serie de personajes que están en prisión por atentar gravemente contra el orden constitucional, la unidad de España y la convivencia en Cataluña. Al presentarse a la reunión con ese lazo, Torra le ha dicho eso a Sánchez delante de sus narices. ¿Lo habrá visto el presidente del Gobierno? Ni él ni la señora Calvo han dicho nada acerca de este asunto. 
    No hace falta ser un lince para ver una cosa: el brutal desequilibrio de esta farsa: frente a la prodigalidad excesiva del Gobierno de la nación, por el otro lado solo ha habido provocación y chulería. Se veía venir que este encuentro iba a ser como una incitación a revalidar el golpismo, porque, además, esa táctica que ha usado Sánchez de responder con silencio a las ofensas explícitas siempre ha demostrado ser de resultados catastróficos.
    Después de la reunión, Pedro Sánchez ha publicado un mensaje que terminaba con estas palabras:
                                 Este es un primer paso. Ahora hay que recorrer juntos el camino.
   No espero mucho ni del camino que se empieza con un paso así ni de lo que pueda entender por normalización nuestro actual presidente.
   

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