viernes, 6 de julio de 2018

¿Se habría reunido con Tejero?

   Por si a alguno le quedasen dudas de la chulesca insistencia del separatismo catalán en su golpe intentado, fallado y no sofocado, hace unos días, a pesar de ir explícitamente contra anteriores resoluciones del Tribunal Constitucional, han aprobado en su Parlamento regional la reafirmación en una resolución secesionista de 2015 ya suspendida en su momento por el alto tribunal. Esa moción ha sido impugnada por el Gobierno de la nación, y hasta la próxima. No me cansaré de decir que lo que está ocurriendo con el golpe de Estado del separatismo catalán causa sonrojo y perplejidad: ¿habrá en el mundo algún otro país aparte de España que permita que un golpe falle a la primera y sus autores sigan en el intento alegremente sin que nadie se lo impida de manera fulminante? Creo (y tal vez no sea el único) que un sistema político con semejantes fisuras autodestructivas carece de credibilidad y la pegunta es: ¿dónde acabará esto? 
   A los que vivimos el 23-F, en aquel momento histórico nos pareció vergonzoso y humillante el que se conoció como pacto del capó, en el que Tejero impuso condiciones como que no se juzgase a ninguno de los guardias  que le apoyaron con rango inferior a teniente, pero lo que estamos viviendo treinta y siete años después deja aquello muy pequeñito. Hace algunos días, conversando con unos amigos sobre estos temas, alguien hizo la siguiente analogía:
Alfonso Armada - Artur Más
Milans del Bosch - Puigdemont
Tejero - Torra
   Naturalmente, hubo quien puso objeciones, pero también se admitieron muchas semejanzas, como las evidentes entre los actos cavernícolas de Torra y la irrupción de Tejero en el Congreso, pero en lo que hubo unanimidad fue en una cosa: por mucho que ellos se inflen y blasonen de demócratas, estos señores no son mejores que aquellos, y son sin duda mucho más cobardes. Finalmente, alguien lanzó una observación: falta el Elefante, el misterioso líder que debió aparecer y nunca apareció en el 23-F. Hubo de nuevo acuerdo: no se conocen elefantes en la conspiración separatista, pero, de haber alguien con un papel similar, tendría más bien el aspecto de un mico, mejor dicho, un Mico, con mayúscula.
   El diario "El Español" ha recogido una serie de razones por las que Pedro Sánchez no debería reunirse con Quim Torra. Hasta el momento, lleva diecinueve, todas muy sólidas. Yo añadiría esta: ¿se habría reunido con Tejero? No creo que las explícitas intenciones golpistas de Torra, sus ataques reiterados a España y sus intereses y sus no menos reiteradas vejaciones a España y sus símbolos, empezando por el rey, le hagan merecedor de nada distinto a una destitución y un posterior envío a la cárcel, pero parece que se le ha elevado al rango de interlocutor válido, cosa bastante asombrosa. Sería bueno que, por lo menos, Pedro Sánchez, que es el presidente del Gobierno español, entrase en ese diálogo de pie y no de rodillas, pero las contemplativas respuestas que hasta ahora ha dado a las múltiples coces de Torra no parecen ir por ese camino. Veremos qué pasa el 9 de julio, el país está en ascuas; espero que no acabe en llamas o reducido a cenizas, cualquier cosa es posible hoy en día en España.


2 comentarios:

  1. Hace unos días, caminando desde el trabajo a casa, al parar en un paso de peatones junto a una de esas encantadoras viejecitas racistas de lacito catalanista amarillo que tanto abundan por aquí, no pude retenerme de formularle la pregunta: Le gustaba a usted también Tejero?.... Ojalá hubiera podido fotografíar su perpleja y petulante jeta....

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    1. ¡Ja, ja, ja, ja! Es una incongruencia que los pone de los nervios. Ya te acordarás de que el atorrante de Torra se puso como una furia una vez que alguien le llamó fascista. ¿Qué esperaba?

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