sábado, 18 de octubre de 2014

Premio CERDOS CAPITALISTAS 2014


   Sabido es que el cerdo es un animal al que se asocia con los peores vicios imaginables, tales como la lujuria, la codicia, el egoísmo, la falta de compasión y el cinismo grosero. Esa es la razón por la cual, en los viejos tiempos, dado que estos vicios venían a coincidir con los de los capitalistas acaparadores de riqueza, el puerco se convirtió en símbolo de tales personajes. En el cartelismo y la prensa de los sectores más implicados en la lucha contra la explotación, eran frecuentes imágenes como esta:
 
   En los tiempos actuales, en los que se ha puesto de manifiesto que la brecha entre los muy ricos y la gente de unos ingresos normales (no necesariamente los pobres de solemnidad), que siempre había sido muy grande, se ha hecho de una anchura desmesurada, quizás resulten más adecuadas a las repugnantes ansias de acaparar e insensibilidad de los privilegiados imágenes como esta:
 
   En España, la crisis de los últimos años ha evidenciado que la grosera voracidad de quienes se enriquecieron en la demencial vorágine de corrupción y despilfarro de los años venturosos no desmerecía para nada a lo simbolizado por estas caricaturas.  Lo hemos estado viendo a lo largo del cansino rosario de "affaires" que han salido en el último lustro y aun en los años anteriores, pero, cuando creíamos que ya estábamos curados de espantos, en estos día va y salta el asunto de las tarjetas negras, que ya tiene himno y todo:
   A la vista de este estado de cosas, el guachimán,  atento siempre a la sensibilidad de sus lectores, ha creado el Premio Cerdos Capitalistas 2014, el cual ha recaído en los siguientes concursantes:
PRIMER PREMIO
DON MIGUEL BLESA 
   En atención a los siguientes méritos: haber hundido Cajamadrid, haber estado detrás de negocios ruinosos como el del City National Bank of Florida, haber impulsado la macroestafa de las preferentes, haber ganado entre 2007 y 2010 unos emolumentos que suman 13'7 millones de euros, 3'7 de los cuales se los embolsó en 2010, año en el que trabajó solo el mes de enero, ser el artífice de la gran operación de corrupción de las tarjetas opacas (con la inestimable complicidad de los que se dejaron corromper) y, con todo esto y estando el país como estaba, haberse fundido además 423.000 euros de dinero de todos en cosas como estas: restaurantes, gasolina, joyas, viajes y otros caprichos que nunca sabremos.
ACCÉSIT 
 
DON RODRIGO RATO
   Por los siguientes méritos: sus extrañas comisiones millonarias, su catatrófica gestión como ministro de Economía y como presidente del FMI (sobre la que el propio organismo publicó un informe demoledor), el haber presidido CajaMadrid y Bankia con los chanchullos esperables en él y con un sueldo de 2'34 millones y, con todo esto, haberse fundido encima 99.000 euros de las tarjetas opacas en cosas como: los consabidos viajes, los consabidos artículos de lujo, los consabidos restaurantes caros, bebidas alcohólicas (3.547 euros en una sola factura, eso son muchos cubatas), hoteles, discotecas, balnearios, lencerías, zapatos (una sola factura de 969 euros) y vaya usted a saber qué misterios en los múltiples reintegros en efectivo de 1.000 euracos que hacía este señor. 

   Enhorabuena a ambos, tienen los premios más que merecidos. Hoy he oído en algún medio que estos dos ilustres galardonados entraron en sus comparecencias ante el juez en plan castigador, vacilón y hasta chulesco, pero que tanto el juez como el fiscal se han encargado de bajarles los humos hasta dejarlos en el lugar que les corresponde: el de unos vulgares chorizos (presuntos, claro) que estaban rindiendo cuentas ante la justicia. Parece ser que esto los ha descolocado, cosa que me alegra, como me alegran las severas fianzas que se les han fijado. ¿Acabarán en uno de esos establecimientos estatales en los que tanto nos gustaría verlos a muchos? La justicia dirá. No quiero despedirme sin una referencia al juez Elpidio Silva, empapelado por atreverse con Blesa: ¿qué pasará si ahora otro juez dice también que Blesa es un producto muy corriente en las charcuterías? ¿Será sostenible la persecución que ha sufrido Silva?

8 comentarios:

  1. Bravo, Pablo. Le encuentro a esta nueva y estupenda sección un problema: el listón está tan alto (o tan bajo) que los premiados de la próxima edición no creo que den la talla en comparación con Blesa y Rato. Un abrazo.

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  2. Es que ya sabes cómo está el país últimamente a nivel mundial, Alberto. Salieron Nadal, las chicas del waterpolo, los del fútbol, los del baloncesto, Marc Márquez... y estos señores han dicho: pues nosotros, también. Otro abrazo para ti.

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  3. Es maravilloso, estas cosas te reconcilian con tus semejantes. Y además aprendes mucho, por ejemplo, porqué los ricos son ricos: porque no se gastan ná, ná de lo suyo, eso se lo guardan en paraísos fiscales y se gastan lo nuestro; por eso siempre tienen, porque lo suyo es suyo y lo nuestro también y como nosotros no sabemos disfrutar de los placeres de la vida, pues ya nos van mostrando ellos lo que nos perdemos por tontos. Ayyyy...

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  4. Cabal, Vega: ¿habrías cazado tú ese par de superchotos que tuvieron la desgracia de cruzarse en el camino de Mr. Blesa? ¿Eres capaz de imitar el "chic" del señor Rato con la copichuela? ¡Lo que nos queda por aprender!

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  5. Señor Guachimán: ¿admite usted socios, aún sin voz ni voto, en el comité gestor de los premios? Le ruego que, en caso afirmativo, considere usted la posibilidad de contar con mi humilde ayuda. Más que nada porque considero un acierto (equiparable al que supuso poner al hombre en la Luna) su iniciativa. Gracias por tu idea, pues estimula nuestra ilusión (¿ver a estos dos jugando al parchís con la madre-hija asesinas en la trena de Mansilla? Como dicen por ahí, quietos hasta ver...) e inspira el arrebato robespieriano. Por último, una idea: ¿por qué no quitar una buena parte del hambre en el mundo con las carnes, vuelta y vuelta, de este par de verracos? Al fin y al cabo, en materia culinaria, del cerdo, dicen, gustan hasta los andares.

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  6. Coincido con sus anhelos y queda usted desde hoy admitido en el comité gestor de los premios, D. Manuel. Solo pongo objeciones a una de las cosas que usted dice, la gastronómica: ¿se comería usted un bocata de cualquiera de estos dos chorizos ibéricos? Yo tendría reparos.

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  7. Convendrá conmigo, querido amigo, que cosas mucho peores habrán caido, gaznate abajo, en nuestras tripas.

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  8. Ciertamente, don Manuel, que ya peinamos canas.

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