sábado, 8 de junio de 2013

Los tontos útiles más listos se venden baratos

   Desde que Artur Mas llegó al poder, Cataluña se ha convertido en el mayor parque temático del despropósito, la provocación y la irresponsabilidad políticas que uno pueda encontrar en el mundo mundial, lo cual es un gran mérito para este político y su partido, dado lo disputada que está esa corona, no hace falta ni salir de España para comprobar que no miento.
   El último show de esta feria es un simposio denominado España contra Cataluña, al que  historiadores de prestigio ya han calificado de disparate. El evento lo organiza El Centro de Historia Contemporánea de Cataluña, institución que no nos puede caber duda de que será uno más de esos juguetitos separatistas en los que los gobiernos catalanes llevan décadas dilapidando fondos mientras por otro lado se han ido cargando los servicios públicos de aquella comunidad y convirtiéndola en la más endeudada de España. Pero no importa, porque la culpa no es de ellos, sino de España, que lleva 300 años contra Cataluña.
   Esta patochada pretende marcar el inicio de una espiral que culminará el 11 de septiembre de 2014, día en que el nacionalismo catalán conmemorará el 300 aniversario de la caída de Barcelona frente a las tropas de Felipe V. El programa incluye las típicas genialidades chuscas de esta clase de pompas; por ejemplo: se piensa poner no sé dónde un mástil de 1.714 cm. en el que la senyera ondeará durante todo el año, inenarrable demostración de la capacidad de idear sacralizaciones ridículas que tienen los fundamentalismos.
   Quiero decir una vez más que me dan mucho miedo (miedo 1, miedo 2) los nacionalismos que padecemos en España y la creciente agresividad de sus posturas, sus planteamientos, su lenguaje y sus provocaciones. Insisto en que me huelen a guerracivilismo: ¿qué traca final nos tendrá preparada el señor Mas para septiembre de 2014? Por lo pronto, hoy ya ha conseguido que ERC esté la primera en intención de voto en Cataluña, un avance para él y para la convivencia.
   Termino: para el simposio este de España contra Cataluña, la Generalitat se va a gastar 8.000 euros, esa es la cifra que les da Mas a los historiadores que le van a hacer la propaganda. Teniendo en cuenta las enormes cantidades de pasta que despilfarra el chanchulleo independentista y que se embolsan sus principales agitadores, hay que reconocer que estos señores doctores en Historia están resultando unos tontos útiles la mar de baratos, y eso que tienen estudios.

4 comentarios:

  1. Esto tiene un aire muy feo y muy muy peligroso.
    Tenía a Josep fontana por historiador serio, tengo unos cuantos libros suyos, aunque su época de investigación y sus temas no sean mis preferidos. Pero sí los he tenido que conocer por profesión, ya sabes, somos profesores de Historia contemporánea, todas las otras épocas prácticamente a la basura y esto es una consecuencia de ello.
    ¿Es cosa de la edad? ¿O siempre ha sido así y bien que lo ha ocultado? ¿O han sido las sinecuras y gabelas por alimentar al cocodrilo? Siempre habrá un Heidegger dispuesto a admirar las hermosas manos del Führer.
    Ahora mismo de lo que tengo ganas es de sacar sus libros de la estanteria y bajar a echarlos al contenedor de papel reciclado.
    Asco. Asco y miedo es lo que me producen noticias como esta. Ya no publicaré mi chorrada veneciana esta noche.

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  2. Querida Hesperetusa:
    Siendo tuya y veneciana, esa chorrada estoy seguro de que de ningún modo merece pagar culpas ajenas, y menos, culpas nazionalistas (esta ortografía, que siempre me ha parecido un chiste fácil y por lo tanto malo, cada vez la encuentro más razonable). En cuanto a Fontana, te cuento. Como seguramente sabrás, hace nada este autor publicó un libro titulado "El futuro es un país extraño", el cual compré, pues, por una reseña periodística, me enteré de que defiende la tesis -que yo comparto- de que en esta crisis, como siempre en la historia, lo que sucede es que los poderes políticos y económicos han arramblado con todo porque no tenían quienes les frenasen y que, como siempre ha ocurrido con los poderosos en la historia, si los demás queremos recuperar lo robado y nuestros derechos, tendremos que recurrir a procedimientos algo más contundentes que pedirlos por favor. Ahora me quedo con una duda: ¿pasará con Fontana como con otros intelectuales o medios de comunicación que he descubierto casualmente, que parece que son muy radicales, que critican con dureza a la monarquía, a los sindicatos a los corruptos, a los partidos o a la banca, pero que luego un buen día descubres que son nacionalistas y en realidad y medio en secreto contra lo que tiran es contra el equilibrio político en España, y que esas cosas malísimas lo son si son españolas, pero que si son catalanas o vascas son buenísimas, o sea, que el PP, el PSOE o IU son muy malos, pero en el PNV, la Arcadia batasunera, ERC o IU no hay más que bondad; que al rey, a Zapatero o a Rajoy, los puedes ridiculizar, pero ojito con tocar las santas figuras de Arzallus, Mas, Carod o hasta el propio Otegui? ¿Será Fontana uno de esos? ¿Nos querrá decir en su libro que entre las clases políticas, bancarias, financieras, etc. de Cataluña no hay explotadores de esos a los que hay que apearse por las buenas, sino que en el caso catalán lo que ocurre es que el repugnante tirano al que hay que derribar a pedradas es España? Sería gracioso, habrá que comprobarlo, porque, si es así, tendremos que reconocer que la desvergüenza de este señor para colar manipulaciones es muy grande.

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  3. El desastre de la continua huida hacia adelante de Artur Mas puede tener consecuencias desastrosas (la estrategia de la tensión, el aumento de las fuerzas centrífugas), simplemente malas (de hecho, Rajoy les da más pasta para calmar a la bestia y evitar el abismo y Rubalcaba les ofrece una reforma constitucional de corte federal que sólo EL PAÍS ha pedido) o adecuadas, esto es, que alguien coja el toro por los cuernos y dé el frenazo al poder económico y político del lobby catalán).
    En el actual escenario de crisis global va a ser muy difícil que ninguna fuerza política con posibilidades de gobernar tome medidas valientes y eficaces.
    Mientras, la semilla de la disgregación, el veneno nacionalista basado en el odio al enemigo imaginario, la falsa conciencia de agravios inventados seguirán creciendo. Es más, para sectores de la sociedad catalana, ante la falta de respuestas inteligentes a la depauperación y al deterioro, la opción independentista seguirá vendiendo como bálsamo de Fierabrás. La irresponsabilidad continuada lleva tiempo sembrando un mal cuyos efectos no pueden ser más que perniciosos. Lo que pasa es que a Artur Mas, como antes a Zapatero, se le agotarán todos los conejos de la chistera y entonces tendrá que enfrentarse al precipicio al que ha llevado su huida hacia adelante.

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  4. Nada que añadir, Mariano, salvo algo ya dicho mil veces: que el nacionalismo catalán y vasco han sido dos huevos de serpiente que la ineptitud ciega y ambiciosa del PP y el PSOE han dejado crecer durante años, con lo que ahora tenemos dos pedazos de anacondas (además, venenosas) que se han convertido en una amenaza superseria. La burricie de PP y PSOE ha sido dramática: legislatura tras legislatura, mientras ellos vendían lo esencial para sacar adelante pactos presupuestarios de alcance muy limitado, las comadrejas pérfidas del nacionalismo iban consolidándose y engordando como las alternativas potentes que nunca debieron haber sido. Y, para colmo, sus posicionamientos perversos (yo solo barro para casa) han acabado imponiéndose como forma de hacer política. El problema de ese precipicio del que tú hablas, del que es responsable gente como Zapatero, Mas, Carod o Maragall, pero que no olvidemos que en ese baile ha estado siempre IU y que también el PP, con toda su verborrea, ha participado (no olvidemos los pactos de Aznar o lo que no sabemos que estará dando ahora Rajoy a Mas), si acaba llevándonos al gran guantazo, nos llevará a todos.

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